Star Wars y sus personajes no son propiedad mía sino de Lucas Films, lo único de mi intelecto es la historia aquí presentada.
Una joven de piel pálida salió elegantemente, Rey se le quedó mirando embobada, nunca había visto a alguien con tal belleza. La recién llegada se sujetó del brazo de Ren apenas bajó, tenía una postura firme y su rostro no dejaba ver ninguna emoción, más su cabello rubio y su gran altura (Casi como a la Ren) la hacía el tipo de mujer que nadie podía dejar de ver.
Rey no era envidiosa, pero evitó mirar hacia el sencillo vestido verde que traía puesto cuando admiró las prendas que aquella mujer portaba; su vestido era gris, de un gris tan brillante que parecía más un vestido hecho puramente de plata. La joven no dijo nada al bajar, sólo siguió sujeta del brazo de Ren mientras abría espacio para que bajara un anciano.
Cuando éste se asomó, Ren se quedó estático sin moverse del lugar en el que estaba, sin mostrar algún gesto de felicidad. FN-2199 fue el encargado de acercarse a ayudar al hombre al bajar ofreciéndole su brazo como bastón para cargar con el peso de su cuerpo, y cuando por fin apareció la persona más esperada de la noche, él no era el hombre que Rey se imaginaba ver.
Era un anciano en todo sentido de la palabra; pelo canoso, arrugas en la cara y una mirada vacía que demostraba que estaba cansado, la postura que reflejó al bajar era de un hombre frío, ya que vio la casa y dejó salir un bufido de aburrimiento, cómo si no le importara que ahí fue donde se crio en su infancia junto con su hermana Leia. Pero lo más importante de todo aquello es que parecía que desviaba la mirada que tenía Snoke sobre él, como si le temiera.
Snoke le dio unas breves palabras de bienvenida e invitó a los presentes a asistir al comedor, éstos asistieron gustosos pero Rey no había entendido las indicaciones ya que se encontraba aturdida con lo que estaba presenciando, algo en su interior le decía que algo no estaba bien.
— Rey debemos irnos — Le dijo Jessika sacándola de sus pensamientos. — Ya todos se están retirando —
— No entiendo, esto… esto no es como me lo esperaba —
— ¿Te refieres a que el señor Luke no se parece en nada a la señora Leia? ¿O que la invitada no se separó del joven Ben durante toda la presentación? —
— ¿Qué? — Dijo Rey confundida. Se había concentrado tanto en el señor Luke que no había visto la escena que Jessika decía, sintió un gran revoltijo en su estómago, sabía que no debía de preocuparse por Ren en aquel momento pero...
— ¿Crees que sea su prometida? El señorito nunca se había portado así antes ni siquiera con su madre. ¿Crees que debemos de decírselo a las demás? Tal vez pueda ayudarnos en algo —
— No — Le respondió Rey — Nuestro objetivo es el señor Luke, con ésta presentación dudo mucho que nos haya visto siquiera, debemos de seguir con el plan para saber si es de fiar o no. —
— Señores, adelante, pasen por favor — Decía Snoke a los hombres que lo acompañaban, todo había salido a la perfección, sus invitados estaban con él, ahora sólo celebrarían y disfrutarían un par de días de descanso antes de su gran momento, estaba cerca, y él lo podía sentir.
— Señor — Se le acercó FN-2199 discretamente por detrás — La señorita Kenobi no nos ha seguido. —
Snoke se irguió más de lo que estaba sin borrar la sonrisa hipócrita de su rostro.
— ¡Ben! — Gritó a su aprendiz cuando vio que estaba cerca de él, aún tomado del brazo de su acompañante — Por favor lleva a la señorita Phasma al comedor, tu tío ya está adentro y no lo debes de dejar solo, menos cuando yo, como anfitrión de la cena no debo de entrar hasta que todos mis comensales estén en la mesa —
— Si señor —
— Recuerda que la señorita Phasma es una dama y debe ser tratada como tal — Le dijo de forma coqueta, haciendo que la chica mostrara una pequeña sonrisa.
— Descuide — Le respondió el hombre de forma seca mientras guiaba a su acompañante a la habitación contigua.
— Hux quédate en mi lugar — Dijo el anciano cuando vio que la pareja se retiró. El pelirrojo quiso protestar pero la mirada intimidante de su líder lo hizo callar antes de decir cualquier cosa.
Snoke se alejó del lugar sin mirar atrás, donde FN-2199 y FN-2187 lo seguían de cerca, apenas el ruido de los invitados se había dejado de escuchar se giró a ellos con su voz más amenazadora:
— FN-2187, ¿Ya ideaste como librarte de la chica? —
— Señor, yo… —
— ¿Sí o no? — Dijo Snoke mientras sacaba una pequeña cuchilla oxidada de su cinto y la ponía en el cuello del chico.
— Señor… —
Un corte, el joven de piel canela sentía como un corte era creado entre su cuello y su barbilla, no era una herida que pusiera su vida en peligro, sabía que estaban jugando con él, pero el ardor que le provocaba el cuchillo empezaba a intensificarse cada vez más mientras guardaba silencio. Snoke le enterró más la cuchilla haciendo que sus ojos empezarán a humedecerse.
— He notado que Rey tiene una muñeca de trapo en su habitación. — Soltó rápidamente, Snoke sonrió mientras retiraba la navaja. Finn soltó un suspiro, no de agradecimiento por librarse de aquella arma, sino de resignación por lo que estaba a punto de hacer — Ese tipo de muñecas no se consiguen en ningún otro lugar más que la capital, no sé cómo la haya conseguido, pero debió ser por alguien externo, ya que ella nunca ha salido de la hacienda en todos estos años —
— Te escucho — Dijo el mayor ahora sujetando la camisa de Finn. Éste tragó saliva.
— Podemos hacer que se malinterprete… Déjeme entrar en su habitación para ponerle algo que la incrimine, para que parezca que es una espía, y así podamos deshacernos de ella — El chico sentía que se mojaba su camisa, no sabía si era el sudor de los nervios o la sangre de la herida el líquido que lo empapaba, pero necesitaba deshacerse de esa sensación.
— Hazlo — Dijo Snoke mientras lo empujaba hacia el suelo con demasiada fuerza — Tienes 72 horas para hacerlo, debemos de deshacernos de ella pronto —
— Debemos irnos Gran Líder — Interrumpió FN-2199, que escuchaba la conversación en silencio — Ya la mayoría de los hombres entraron al comedor, y la señorita Kenobi regresó junto con su dama de compañía —
— No dejes que su acompañante entre — Le contestó el hombre sin siquiera darle la cara, su vista estaba en el chico que había tropezado momentos atrás. — Esta es tu oportunidad, la chica no esté en su habitación, no seas imbécil y vete —
— Si… señor — Contestó el moreno mientras se esforzaba en que su voz no delatara lo asustado que estaba.
— ¿Cómo que mi acompañante no puede entrar? ¡Es mi dama de compañía! — Reclamó Rey al pelirrojo cuando no dejaba entrar a Jessika a la cena de gala.
Ya habían pasado todos los hombres e incluso Snoke a la habitación y ella se había quedado atrás (nuevamente) sólo por culpa de aquel tipejo que no las dejaba pasar a las dos juntas.
— Son ordenes — Contestó harto el hombre — Sólo invitados del Líder ¿Es tan difícil de entenderlo chatarrera? ¿Tu cerebro ni siquiera puede procesar esa minúscula orden? —
— ¡Pero es injusto! Algunos caballeros que entraron fueron acompañados por sus guardaespaldas —
— No importa Rey — Interrumpió Jessika al ver la cara roja del hombre — Ve. La cena ya empezó y ni siquiera has entrado, no te voy a retrasar más —
— No, no voy a entrar sin ti —
— Pues entonces no entres, nos haces un favor a todos — Le contestó el hombre mientras se cruzaba de brazos.
Rey le iba a dirigir una mirada llena de odio pero se quedó estática, debía de estar ahí, no sabía que movimientos iba a hacer Snoke con el señor Luke esa noche y posiblemente iba a perder toda oportunidad de platicar con él si no asistía, debía de pensar en algo, debía…
— Yo me voy Rey, no te preocupes — Contestó Jessika, como sí pensara lo mismo que ella.
— Señorita Kenobi, mugrienta ¿Cómo te atreves a decirle a un superior por su nombre? ¡Qué falta de respeto! —
Rey ignoró las palabras de Hux, no quería dejar a Jessika, pensar en entrar a aquella cena sola la hacía sentir vulnerable, no sabía lo que podría pasar y no lo quería enfrentar sola. Pasaron los segundos y Hux soltó un resoplido de hartazgo, a él también se le hacía tarde.
Rey no supo que hacer cuando Jessika le sujetó la mano y se la apretó susurrándole — "No te preocupes, veré que puedo hacer" — Y se retiró antes de que pudiera decir alguna objeción.
— Valla al parecer ella es más inteligente que tú chatarrera —
— No…—
— Ya se va a dar el anuncio — Llegó 2199 interrumpiendo. El pelirrojo entró a la sala apenas escuchó aquello sin decir una palabra, dejando a 2199 con Rey.
— ¿Anuncio? — Preguntó Rey al hombre, pero éste apenas se dignó a dirigirle una mirada, la empujó para que entrara sin ninguna delicadeza y le señaló un lugar libre al otro lado de la sala. No le dijo nada, sólo se aseguró que ella entendiera el mensaje y se alejó.
El lugar estaba repleto, diferentes platicas se escuchaban alrededor de la mesa, Rey que pasaba lentamente intentando no topar con algún hombre o su guardia alcanzó a distinguir dos idiomas distintos al que manejaban ahí, era un gran festín sin duda, pero al distinguir su asiento vio que algo no concordaba.
Su lugar asignado estaba justo al lado de donde se encontraba el señor Luke, pero contrario a él no se encontraba el asiento que se supone debería pertenecer a Snoke, había dos asiento juntos y ahí se encontraba Ren y la chica que vestía de plata, ambos sin notar la presencia de ella.
Cuando por fin había logrado llegar a su lugar se percató que el señor Luke parecía aburrido y que estaba nada de dormirse, pero cuando estaba a dispuesta a tomar su silla para sentarse Snoke tocó una pequeña campana haciendo que todos prestaran su atención hacia él.
— Su atención por favor, necesito que se pongan de pie — Dijo regresando la campanilla a 2199 mientras hacía la acción que acababa de solicitar.
Los hombres, sin dudar de aquella interrupción dejaron lo que estaban haciendo y se pararon de inmediato, Rey quedó sorprendida, no pasó ni un minuto que había dicho aquella orden y ahora todos estaban parados guardando silencio, se sintió pequeña al verse rodeada de tantas personas más altas y robustas que ella, pero también impotente al saber que todos estaban a merced del hombre que los había convocado.
— Verán, hoy es una noche muy especial, no sólo porque nuestro estimado Luke Skywalker, hijo del conocido Anakin Skywalker está aquí con nosotros celebrando este banquete esta noche, no, no sólo estamos celebrándolo a él, nos estamos celebrando a todos… porque cosas buenas están por sucedernos, cómo por ejemplo… — Dijo nuevamente con voz atractiva, sin duda alguna tenía un gran don con las palabras.
— Gracias — Dijo Ren mientras alzaba una copa de vino con su mano derecha, y con la izquierda sostenía la mano de la chica rubia. — Quiero decir, gracias a todos por estar aquí presentes en éste momento —
— No — susurró Rey para sí misma.
— Verán, yo soy como todos ustedes, un hombre con responsabilidades. Todos tenemos nuestro trabajo y como líder de los caballeros de Ren me permito decir que nuestra situación es dura, somos hombres de guerra, preparados para proteger a los que más amamos — Dijo mientras dirigía su mirada a la chica que lo acompañaba — Así que hoy les quiero presentar a persona que más amo —
Rey sintió que temblaba y no supo en que momento empezó a encajarse sus propias uñas en la palma de su mano, tal vez cuando la rubia sonrió ante tal alago y su acompañante le regresó el gesto, o cuando se percató de que nadie ponía mala cara ante tal escena y parecía que los apoyaban. Trató de tomar aire para tranquilizarse, se suponía que aquello no le debería doler.
— Les presento a la futura Phasma Solo, la mujer que me acompañará todos los días de mi futura vida, espero contar con su bendición tío, y la de todos ustedes — Los hombres empezaron a hablar entre sí, buscando palabras para felicitar a la nueva pareja — Nosotros hicimos una promesa años atrás, prometimos que estaríamos juntos a pesar de todo. Sellamos esa promesa con unos anillos que portábamos en nuestro cuello, pero ahora es momento de tenerlos en nuestras manos. —
"El anillo con el que me casé" Recordó Rey quebrándose internamente.
Un gran bullicio de aplausos y gritos de felicitaciones retumbaron en toda la sala con aquellas palabras, las personas se acercaron a la pareja para felicitarlos pero Rey se quedó parada intentando contener sus lágrimas. Entre la multitud se escuchó decir a alguien "¡Ponle el anillo!" y fue ahí cuando Rey empezó a retroceder torpemente, intentando evitar ver aquello.
Con cada paso que daba un sentimiento de apuñalamiento se cernía sobre ella, él se había burlado de tantas formas y ella lo había superado, sus desprecios, sus malas palabras, incluso la última vez que se hablaron creyó que se había deshecho de todo, pero esto era demasiado, que él ahora estuviese frente a otra mujer poniéndole un anillo igual que el de ella se le hacía bajo, incluso para alguien como él.
— ¡Abran la champaña! —
— ¡Qué vivan los novios! —
— ¡Ahora el tío Luke será el tío abuelo Luke! —
— Si tienen hijos ojala se parezcan a su mamá —
— JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA—
No pudo más, se deslizó rápidamente entre el tumulto de hombres para la puerta y la cerró rápidamente sin intentar ocultar su huida. Creía que estaba seca, ya había llorado bastante en toda su vida pero aun así lágrimas silenciosas salían una por una a través de sus ojos, lo que acababa de ver era una humillación, ¡Ella era la señora Solo! ¡Ella era la esposa de Ben! No aquella mujer recién llegada, ella se había casado con él mucho antes, ella…
No.
Ella realmente nunca se había casado. ¿Cómo diría que se había casado con él cuando ni siquiera había conocido su nombre? La casa se le hizo pequeña cuando volvió a escuchar risas a través de la puerta donde estaba, ella no pertenecía a ese lugar, sintió que todo aquello se hubiese solucionado si ella no hubiese estado presente, si ella nunca hubiera estado en la hacienda Skywalker cuando era una niña, si ella no hubiera sido recogida por Obi-Wan Kenobi cuando apenas era una infante.
Salió corriendo lo más rápido que pudo de la hacienda cuando se sintió una intrusa, ese sentimiento, junto a los que tenía guardados recientemente hicieron que le doliera el alma, por muchos años había considerado como su hogar aquella hacienda, pero gracias a ese… a ese hombre todo se había caído en pedazos: la poca confianza – O esperanza- que aún le tenía muy en el fondo se quebró por completo, incluso el deseo de luchar por su felicidad.
Sus piernas corrían sin tener un rumbo fijo, quería alejarse de todo y de todos, no quería pensar más en aquello, su corazón no lo podía soportar. Rey intentó concentrarse en el dolor que tenían sus pies al tropezarse con piedras, espinas y trozos de madera, ese dolor físico era mucho más tolerable que el dolor que le causaban sus pensamientos, bajo el ritmo de sus andares al ver que se había alejado lo suficiente de la hacienda, sin embargo un sonoro gritó de frustración se escapó de ella al ver que había llegado al jardín de rosales.
Entró a aquel lugar sin importarle lastimarse los brazos con las espinas que había, cuando llego, intento recordar cómo era que se tranquilizaba cuando estaba allí, más volteara a donde volteara recordaba a ese maldito, ya no se pudo contener más; el lugar donde se ocultaba desde niña y que la hacía sentir segura quedó profanado desde el día que se lo enseñó a él.
Se desplomo en el suelo rindiéndose, estaba harta de todo, ya no sabía qué hacer, los amigos que tenía los había mantenido alejados para poder mantener su secreto a salvo, pero parecía que no había valido la pena, lloró más fuerte cuando razonó aquello, tanto que empezó a temblar mientras se abrazaba a sí misma.
Se sentía sola, más cuando supo que nadie la podía ayudar con lo que pasaba ya que realmente no la conocían a causa de todas sus mentiras.
Ni la mujer que la cuidó como su madre, ni sus amigos con los que había convivido casi 10 años, ni su marido – marido – Que era la persona con la que se había sentido más cómoda en toda su vida, nadie la conocía realmente y eso era porque ella tampoco se conocía, no sabía de donde venía ni a donde iría, solo se enfocó en ser alguien útil en la hacienda para que no la desecharan, para que no...
Empezó a tener ahorcadas de tanto llanto, quería vomitar todos los pensamientos negativos que tenía, quería vomitar todo lo vivido esos 2 años antes de meterse en problemas, quería vomitar toda su vida para poder hacer las cosas bien, pero era imposible, eso no pasaría, aquel pelirrojo tenía razón, ella sólo era una sucia chatarrera.
La escena que mostraba Rey era dolorosa; tirada en el suelo, sucia y despeinada, con pequeñas cortadas en todo su cuerpo, intentando vomitar algo que parecía no querer salir.
Finn pudo seguir viéndola así por más tiempo y se acercó a ella para tranquilizarla, nunca la había visto así y eso que habían vivido demasiadas cosas, cuando se aproximó hacia ella y le toco su hombro, Rey se alejó inconscientemente mientras lo miraba con miedo, en verdad ella no se dio cuenta que él la había seguido hasta ese lugar.
Después de uno segundos pareció que a ella no le importo como él había llegado ahí ya que al reconocerlo sus ojos se llenaron más de lágrimas y su boca empezó a temblar mientras se abalanzaba hacia él. Finn dejo que Rey se acurrucara y derramara todas sus penas en su pecho mientras la abrazaba e intentaba hacerla sentir protegida, no necesitaba preguntar que le pasaba, una cadena con una argolla idéntica a la que le había visto a Ben Solo resaltaba sobre su pecho.
Saludos especiales a:
Iley: Hola hola, gracias por tus buenos deseos, ya estoy bien, sólo que sin internet por exceso de pago, jajaja, en fin que bueno que te guste el capítulo, siento que éste te podrá gustar más por la escena del final… dio aquí hay más cosas que intrigan ¿no? Diría que ya vamos a mitad de la historia, ya estoy dando un poco más de apertura para lo siguiente… ¡Saludos!
Miriakt: ¡Pues que ya llegó Luke! Y pues todo lo demás kukuku
Moira Kenobi: Espero que estés en este cap, digo, para poder disfrutar un poco más de lectura… ¡saludos!
Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte, ¡todo en los reviews!
Nos leemos~~
