Los personajes no me pertenecen, los tomo prestados de la gran Rumiko
***A corazón abierto***
Capítulo 2
¿Podría tener peor suerte? ¿No existían mil profesiones? ¿no había mil hospitales en Tokio para que tuviera que coincidir con él? Otro Doctor en su vida… no, estaba a tiempo de ponerle fin a esta historia. Sólo se habían visto una noche… Akane volvió a recordar la noche vivida con Ranma, primero en el bar y luego en su apartamento. Lo bien que se sintió entre sus brazos, tan protegida del mundo… Movió la cabeza de un lado a otro para quitarse esos pensamientos. "Es un mujeriego…" pensó la chica con pesar "además, no creía que las relaciones entre compañeros funcionaran…" En fin, ahora debía concentrarse, nada iba a arruinar su primer día allí.
Después de hablar con la supervisora de enfermería, la señorita Hinako Ninomiya, y saber en qué servicio iba a estar, se dirigió sonriente hacia él, ella le indicó dónde debía ir y por quién debía preguntar. Se excusó por no poder acompañarla, pero si no llegaba pronto a la cafetería, se quedaría sin donuts. Nada más decirle eso salió corriendo como si de una niña pequeña se tratara. "Qué mujer más extraña" pensó Akane mientras sonreía viendo a su supervisora correr por los pasillos.
Pediatría sin duda era donde más le gustaba estar; era duro, eso era innegable, pero sólo el ver la sonrisa de los niños cuando estaba con ellos, ya era premio más que suficiente. Estaba buscando al Doctor con el que iba a estar, miraba hacia todos lados pero allí no había nadie.
—Cuí, cuí —Akane gritó y se sobresaltó al oír a un cerdito detrás de ella, se giró con la mano puesta en el pecho y se encontró con un chico que llevaba una careta de un cerdito negro.
—Siento haberte asustado —el chico se quitó la careta y la miró sonriendo, tenía unos ojos color miel muy bonitos y le sobresalía un colmillo al sonreír—. Acabo de visitar a un paciente que le encantan los cerditos, me la pongo para que me deje examinarlo bien. Te he visto tan despistada que no he podido resistirme. De verdad lo siento —hizo una pequeña reverencia a Akane pidiendo disculpas.
—No te preocupes… me encantan los cerditos, sólo que no te esperaba.
El chico de la careta de cerdito miró a Akane de arriba a abajo —¿Puedo ayudarte en algo?
—Pues… soy enfermera y hoy es mi primer día aquí. La señorita Hinako me ha dicho que pregunte por el Doctor… —la chica miró un papel— Hibiki…¿lo conoces?
El chico del colmillo prominente sonrió —Ya puedes dejar de buscar, lo tienes delante.
Akane abrió los ojos exageradamente y se puso colorada, lo había tuteado sin saber quién era —Dis-discúlpeme Doctor Hibiki… es que es usted muy joven. Yo soy Akane Tendo, su nueva enfermera —hizo una leve reverencia.
—No te disculpes, y prefiero que me llames por mi nombre cuando no tengamos pacientes. Seguro que tenemos edades parecidas. Me llamo Ryoga. Encantado de conocerte, Akane —y volvió a mirarla de arriba a abajo.
—De acuerdo… Ryoga… si así lo prefieres… bueno pues, ¿dónde me cambio de ropa y me explicas qué debo hacer?
El joven Doctor Hibiki la miró lujurioso —¿Ves a esa chica? Se llama Yuka, ella te dirá dónde están los vestuarios. Cuando estés lista, esa puerta de ahí es la de mi despacho. Te indicaré tus tareas y me acompañarás a hacer la ronda para visitar a los pacientes ingresados. ¿De acuerdo?
—Enseguida estaré lista —respondió Akane con la mejor de sus sonrisas, y se marchó para que la tal Yuka le dijera dónde poder ponerse el uniforme.
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El día pasó bastante lento para Ranma, su idea era terminar la cirugía y buscar a Akane para invitarla a desayunar y poder aclarar con ella lo de Ukyo, principalmente; pero después de eso tuvo su ronda visitando a los pacientes, otra cirugía de urgencia y una montaña de informes que completar. Miró su reloj, ella ya habría terminado su turno. Buscaría a Hinako más tarde para que le dijera en qué servicio estaba Akane.
Cuando estaba colgando su bata para irse, llamaron a la puerta.
—Adelante —contestó Ranma algo molesto. Ukyo entró y cerró tras de sí— ¿Qué necesitas? —le dijo sin mirarla mientras ponía en orden los informes de su despacho.
—Te necesito a ti… has estado muy serio y muy esquivo conmigo. Creí que anoche vendrías a mi apartamento después del entrenamiento. Te mandé mensajes pero no me contestaste.
Ranma suspiró y la miró —Ukyo… sabes que no somos exclusivos.
—Lo sé, pero yo siempre he sido tu favorita… ¿es que ya no lo soy? —le dijo la chica haciendo una falsa y sexy mueca.
Ranma volvió a suspirar, esta vez malhumorado y añadió en tono grave: —Seré sincero, he conocido a alguien —Ukyo se puso pálida—. Lo que hayamos tenido tú y yo, se queda en el pasado.
—Es por esa chica, ¿cierto? ¡La de esta mañana! —la castaña estaba empezando a enfurecerse, sabía de sobra que ella no era exclusiva para Ranma, él tampoco lo era para ella, pero en el fondo anhelaba serlo algún día.
—Sabías que lo nuestro tenía fecha de caducidad, no hagas de esto una pataleta, ambos somos adultos, Ukyo. Nos hemos divertido y ya está —abrió la puerta de su despacho y la invitó a salir—. Y ahora haz el favor de marcharte, tengo prisa. Nos vemos mañana.
La chica salió sin responder y a paso ligero, Ranma sabía que no se iba a librar de ella tan fácilmente, sólo esperaba que no le causara demasiados problemas con Akane. Akane… debía hablar con ella.
Marchó directo al despacho de Hinako, cruzó los dedos para que aún estuviera allí; ella solía quedarse siempre bastante después de que acabara su jornada laboral. Llamó a su puerta y le invitaron a pasar. Cuando abrió, se encontró a la señorita Hinako con la boca llena de chocolate.
—¡Ah, Doctor Saotome! ¿Qué quería?
—Eh… pues… quería saber si podría decirme en qué servicio ha ubicado a la enfermera nueva que ha llegado —¿no le molestaba tener toda la boca llena de chocolate? Esa mujer era un caso.
La supervisora de enfermería lo miró muy seria —Saotome, es usted un chico malo, ¿ya quiere ligarse a la nueva?
Una gota de sudor recorrió la sien de Ranma, cuando hablaba con ella parecía estar de vuelta en el instituto —¡No soy un chico malo! ¡Yo no engaño a nadie! ¿Me lo va a decir o no?
Hinako Ninomiya lo miró pensativa, tras unos instantes se puso a escribir en unos informes que había en su mesa. La vena del cuello de Ranma comenzó a hincharse, esa mujer lo sacaba de sus casillas —¡¿Me ha escuchado?! —dijo golpeando la mesa con fuerza —¡Y límpiese la boca de una vez!
—¿Qué ha dicho que quería, Doctor Saotome?
—¡Esto es de película de ciencia ficción! —y el caso es que luego era muy buena en su trabajo, aunque Ranma no entendía cómo, por la actitud de ella. —¡Akane Tendo! ¿¡En qué servicio está?!
—No crea que me da miedo, he hablado con el jefe de residentes y dicen que le apodan Saotome, el temible. Ninguno quiere estar con usted, dicen que grita mucho.
—¡Esto es medicina, no están de turismo! ¡Aquí hay vidas en juego y sobre todo responsabilidad! ¡Me da igual cómo me apoden mientras aprendan eso! ¡Y me da igual que digan misa, aquí las cosas no van a cambiar por una panda de llorones! ¡Así se forman los médicos y punto! —Ranma se estaba poniendo cada vez más nervioso. La paciencia y él no se llevaban bien— ¡Pero eso no es lo que venido a hablar!
—No me lo está pidiendo educadamente, Doctor Saotome —decía mientras intentaba llegar con la lengua a la barbilla para limpiarse el chocolate.
Ranma suspiró de manera brusca cerrando los ojos —¿Podría decirme en qué servicio está la nueva enfermera, Akane Tendo?... Por… favor… —masculló el joven Doctor entre dientes.
—Haber empezado por ahí, se lo diré encantada —la vena del cuello de Ranma parecía a punto de explotar —. Pediatría.
—¿Qué-qué?... —no podía tener tan mala suerte —¿¡Con qué médico!? ¿El Doctor Takeda, Kimura, Hamasaki?...
—El Doctor Hibiki.
Esto debía ser una broma pesada… no podía estar con Ryoga, ¡maldita sea!
—¿Me puede dar el número de la señorita Tendo? —preguntó Ranma intentando contener la ira que le invadía en su fuero interno. ¿Es que era nuevo en esto? ¿Cómo estuvo para no pedirle su número? Ella tenía el suyo, pero después del "incidente" de esa mañana, dudaba que fuera a usarlo. Y presentarse en su apartamento… descartado, no era un acosador loco.
—Lo phfiento Phfaotome, es conphfdencial —le contestó con la boca llena de galletas.
Ranma se dio media vuelta sin despedirse de la señorita Hinako y se marchó deprisa camino del dojo, hoy necesitaba despejarse a base de bien.
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Esa tarde en el Dojo, mientras Ranma usaba a sus compañeros como sacos de boxeo vivientes, Akane se encontraba tendida en su cama, con el chat de WhatsApp abierto de cierto médico, que por mucho que no quisiera admitirlo, había conseguido medio romper el escudo invisible que se había formado con el tiempo en su corazón. Miró su foto de perfil, se la habían tomado mientras luchaba, quizá en el último torneo donde mantuvo el título de campeón. La pose que tenía Ranma indicaba que en breve iba a realizar un ataque, su mirada denotaba una concentración y una seguridad increíbles. El gi de combate se le había entreabierto, mostrando el fuerte pecho del chico. Un hormigueo recorrió a Akane de arriba a abajo. ¿Qué hacía? ¿Le escribía? No quería que él pensara que era una descarada y aprovechada, ahora que conocía su posición. Pero él fue el que le dijo en su nota que quería volver a verla… sin saber siquiera a qué se dedicaba ella.
Akane soltó el móvil y se tapó la cara con la almohada, no le había dejado hablar para explicarse, pero era obvio que era tremendamente popular entre las féminas del hospital. Durante su jornada oyó hablar a varias chicas del guapo y sexy Doctor Saotome. Esa sensación de querer asesinarlas a todas, nunca antes la había experimentado. Él no era nada suyo, ¡sólo se conocían de una noche, por kami! Había huido de su barrio por culpa de un hombre, ¿y ahora? ¿Iba a meterse en problemas tan pronto por otro? ¿Por alguien que estaba claro se dedicaba a coleccionar chicas? Decidió no escribirle, total… trabajaban en el mismo hospital, se verían tarde o temprano. Ya no era una cría para estar jugando al gato y al ratón. Si había sido lo suficientemente adulta para acostarse con él, ahora afrontaría las consecuencias. Pero… ¿por qué dolía? Aún no era tarde, se levantó de la cama y se puso la ropa de deporte. Un rato en el gym le vendría de perlas para no seguir dándole vueltas al asunto.
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A la mañana siguiente, Ranma llegó bastante temprano al hospital, cosa extraña para los que lo conocían, sabían de su amor por el noble arte de dormir. Iba directo a pediatría cuando un compañero lo interceptó.
—¡Ah, Saotome! Me viene estupendo encontrarte aquí —saludó su colega de profesión―. Necesito que mires conmigo los resultados de la paciente que está en la habitación 511.
―¿Tiene que ser ya? ¿No puedes esperar quince minutos?
―Es urgente, no nos llevará mucho tiempo.
Ranma resopló y se fue con su compañero, ¿es que alguien le estaba poniendo obstáculos para poder verla? Como Ranma se temió, esa reunión duró más de lo debido, así que ya no pudo escaquearse de sus obligaciones. Ukyo lo miraba con reproche, apenas le dirigió la palabra en toda la mañana, solo lo necesario y por tema de trabajo. El azabache agradeció que fuera así, bastante lío tenía en su cabeza para lidiar con una chica despechada. Porque los sentimientos que se despertaron en él desde que depositó sus ojos en Akane, no eran normales, y eso le estaba volviendo loco. Apenas pudo dormir dándole vueltas al asunto.
Por fin pudo encontrar un hueco para desayunar en su apretadísima agenda; no pasó por cafetería, directamente fue al área de pediatría. Hacía tiempo que no pasaba por allí, justo desde que su madre se fue del hospital. Ella era ginecóloga y estuvo trabajando durante muchos años, pero decidió montar su propia consulta privada, estaba harta de trabajar para otros. Quería ser su propia jefa. Por eso Ranma conocía a los doctores de allí, aunque la relación con Ryoga era por otro motivo. Ellos dos estudiaron juntos en la facultad de medicina y se llevaban bastante bien, rivalidades aparte, pero desde hacía cosa de un año, debido a un "incidente" Ranma puso tierra de por medio a su amistad con Ryoga. Parece que el destino quería jugarle una broma pesada, al haberlo interpuesto otra vez en su camino. Llegó a la puerta del despacho de Ryoga y golpeó más fuerte de lo que tenía pensado.
―¡Adelante! ―la voz de su ex-amigo le resonó en la cabeza. Ranma abrió decidido y cerró tras de sí.
Ryoga levantó la cabeza y lo miró sorprendido, era la última persona que esperaba ver en su despacho ―Menuda sorpresa… ―dijo recostándose en su asiento con una sonrisa cínica―. ¿A qué debo el honor de la presencia en mi despacho del gran residente de cirugía cardiotorácica, Ranma Saotome?
Ranma frunció el ceño y se acercó a la mesa ―Estoy buscando a Akane, ¿dónde está?
Ryoga cambió la expresión a una de total asombro ―¿Y para qué estás buscando a MI enfermera, si puede saberse?
―No es asunto tuyo, dime dónde está y me iré enseguida. Así no tendré que verte la cara por mucho más tiempo ―escupió Ranma molesto.
―¿Aún tienes rencor por lo que pasó hace un año? Olvídalo ya, Ranma.
―¡El encontrarme en MI cama a mi mejor amigo y a mi novia, después de pasar el peor puto día de mi vida como cirujano no es fácil de olvidar!
―Pero si ibas a dejarla, Shampoo me dijo que hacía ya mucho tiempo que ni la tocabas. Además fue ella la que me buscó a mí, yo solo le dí lo que tú no querías… ―y volvió a sonreír levantando una ceja.
―La cuestión no es esa, parece mentira que no se te meta en esa cabeza hueca que tienes. Fue tu lealtad de amigo lo que más me dolió, ¿no podías haber hablado conmigo? Yo lo hubiera entendido, la verdad es que no sé por qué estuve tanto tiempo con ella… y sí, iba a dejarla, nunca me aportó nada como persona… no sé por qué aguanté tanto sus excentricidades, pero tú eras mi amigo. Traicionaste mi confianza y eso no lo perdono… siempre me has tenido envidia. Yo era el que sacaba mejores notas, el mejor en las artes y el más popular entre las chicas, y tú siempre has sido mi sombra… y eso te ha molestado desde que nos conocemos.
―No me hagas reír, Ranma. Yo también he sido de los primeros en la facultad y en deportes, y en cuanto a las chicas… en esa época era tímido, me costaba hablar con ellas y lo sabes. Pero eso cambió hace tiempo. ¿Vienes aquí a remover el pasado? Porque no sé entonces qué pinta mi nueva y sexy enfermera en la conversación.
Ranma apoyó las manos en la mesa y se acercó a él con furia en su mirada ―Vengo a advertirte… no quiero que te acerques a ella más que para lo estrictamente profesional, ¿me has entendido?
Ryoga lo miró divertido ―uhhh qué miedo… ¿o si no, qué? ―Ranma lo sujetó de las solapas de la bata y lo acercó más a él.
―Pues que te destrozaré tanto la cara, que ni el mejor cirujano plástico podrá hacer nada por ti.
El Doctor Hibiki lo miró serio, cogió las manos de Ranma y las apartó ―No me toques Saotome, y que yo sepa ella no tiene novio… así que no me voy a contener. Hoy tengo guardia de 24h y adivina quién hace conmigo el turno de noche… ―volvió a sonreír con sarcasmo.
Ranma estaba a punto de golpear a Ryoga cuando llamaron a la puerta y entraron, era Yuka, otra de las enfermeras de pediatría ―Oh, disculpe doctor Hibiki… no sabía que estaba reunido ―miró a Ranma mordiéndose el labio.
―El doctor Saotome ya se iba ―respondió Ryoga―. Tu visita ha sido muy reveladora, seguro que nos veremos a menudo.
Ranma salió de allí peor de lo que había ido, tenía que hablar con Akane, ya.
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Llegó el cambio al turno de noche, Akane le dio el relevo a sus compañeras y ellas le desearon que tuviera una buena guardia. El principio de la jornada fue bastante movido, justo antes de entrar había habido varios ingresos, y le tocó a Akane hacer todo lo pertinente, Ryoga se encargaba de auscultar a los pacientes y ella a continuación tomaba las constantes vitales, frecuencia cardíaca, tensión arterial, saturación de oxígeno, temperatura, poner sueros si se requería, en fin… todo lo que necesitara el paciente en esos momentos; Akane despertaba gran simpatía entre los niños, su cálida sonrisa y su dulce voz hacía que se calmaran, pues la mayoría se ponían muy nerviosos, pero hacía que enseguida confiaran en ella. Ryoga la miraba trabajar fascinado, desde luego era la mejor enfermera que había tenido en mucho tiempo, aparte de tener un rostro angelical y un cuerpo de infarto. Se relamía cuando ella se inclinaba hacia el paciente y le dejaba una visión en primera fila de su espectacular trasero. ¿Ranma y ella habrían tenido algo? Tenía que ser así, porque si fuera al revés, él marcaría territorio como lo hizo su antiguo amigo.
Por fin tuvieron un momento de relax en la noche, Akane se sentó en el ordenador para escribir en la ficha de los pacientes todos los resultados de las pruebas realizadas, mirar las dietas de cada uno, etc...cuando notó unas manos masculinas posarse sobre sus hombros, Akane se puso rígida cuando sintió que comenzaron a masajearle dicha zona.
―Creo que es hora de tomarnos un descanso… nos lo hemos ganado, ¿no crees? ―la voz del doctor Hibiki resonó a sus espaldas.
Ella se levantó de un brinco y se dio la vuelta para perder contacto con él, ese gesto la puso en alerta y la hizo sentir muy incómoda. No obstante, no quería ser grosera, era el segundo día que trabajaban juntos, quizá era así con todo el mundo. Con los niños era tremendamente dulce y cariñoso, se veía verdadera vocación por su parte. Es verdad, que con otras compañeras también tenía un contacto muy cercano, pero a ellas llevaba ya mucho tiempo conociéndolas. No quiso juzgarle antes de tiempo, le daría el beneficio de la duda.
―Eh… me queda terminar el informe de Toma y ya me tomo un descanso, Doctor Hibiki… ―Akane intentó que los nervios no se le notaran, pero vio un brillo distinto en los ojos de Ryoga.
Él interpretó que Akane estaba nerviosa porque le gustaba, sonrió de medio lado "otra que te voy a quitar, Saotome…" pensó Ryoga mientras miraba intensamente a su enfermera ―Está bien Akane, termina lo que estabas haciendo, yo aprovecho para ir a por la cena a la cafetería. ¿Qué quieres que te traiga? Yo invito. Y te vuelvo a repetir que me llames por mi nombre cuando no tengamos pacientes delante.
―Lo-lo siento Ryoga… no necesito nada, gracias. Me he traído la cena de casa ―contestó la chica apurada.
―Está bien, casi mejor invitarte a cenar algún día fuera del hospital, traeré el postre… nadie puede resistirse a algo dulce…
La manera de hablar de Ryoga ponía a Akane tremendamente nerviosa, parecía que hablaba con doble sentido, ¿y qué era eso de invitarla a cenar? Ella tenía muchos amigos hombres y de vez en cuando quedaba a cenar con ellos, no le resultaba ningún problema, ya que eran sólo eso, simples amigos. Pero Ryoga… no parecía que quisiera exclusivamente su amistad. Intentó evadir el tema.
―Ter-terminaré con esto antes de que se haga más tarde… ―y se sentó de nuevo en el ordenador para continuar escribiendo.
Ryoga apareció a los tres cuartos de hora con dos bolsas de comida, se excusó con Akane diciéndole que había mucha gente en la cafetería, pero lo que realmente sucedió es que volvió a perderse por el hospital. No quería reconocerlo pero tenía un pésimo sentido de la orientación. Prepararon la mesa de la sala de estar y se dispusieron a cenar. Ya era bastante tarde y todo estaba controlado, parecía que por fin podrían descansar un ratito antes de continuar con sus quehaceres. Hablaron de cosas triviales y Akane se tranquilizó, hasta que Ryoga, cambiando totalmente de tema, pronunció su nombre…
―¿Conoces al Doctor Ranma Saotome? El de cirugía cardiotorácica…
Akane palideció, ¿por qué justo le preguntaba por Ranma? ¿Sabría algo?
―Sí… lo conocí hace poco… ¿por-por qué lo preguntas?
"Así que no son pareja…" pensó Ryoga ―Nos conocemos de solo dos días, Akane, pero yo calo muy bien a la gente, y sé que tú eres una muy buena persona y muy inocente, si me permites decirlo. Por eso, me veo en la obligación de advertirte.
―¿Advertirme? ―respondió la chica entre asombrada y molesta, ¿de qué la conocía para saber si ella era ingenua o no? porque sutilmente la había llamado así.
―Sobre el doctor Saotome, sé de buena tinta que él se ha fijado en ti; aunque eso es algo que no puedo reprocharle ―Ryoga carraspeó y vio cómo Akane se puso colorada, Dios… que belleza de mujer… ¿tendría ese mismo rubor en la cama? Tenía que comprobarlo como fuera―. Lo que quiero decirte con esto es que hace lo mismo con todas las enfermeras nuevas que son guapas, las conquista prometiéndoles la luna, las usa y las desecha. Y ahora irá a por ti.
Akane lo miraba cada vez más asombrada, no podía creer que el doctor Hibiki estuviera hablando de algo tan privado con ella. Reinó el silencio entre ellos durante unos instantes, hasta que fue roto por la chica, que lo miró molesta con sus enormes ojos color avellana.
―Si quieres saber mi opinión, creo que no es de ser buena persona hablar de esa manera de alguien sin que esté presente ―no es que Akane no creyera lo que Ryoga le decía, es más, ese debate era el que mantenían constantemente su cabeza y su esperanzado corazón; pero le molestaba muchísimo que alguien hablara mal a la espalda de alguien que no tenía la oportunidad de dar su versión.
Esa no era la respuesta que Ryoga esperaba por parte de Akane, enseguida se arrepintió de haber hecho eso, ya que en vez de acercar a la chica, parecía que la había alejado de él.
―No-no me malinterpretes, sé que tú serías capaz de distinguir si alguien se quisiera aprovechar de ti, te veo una persona tremendamente inteligente; solo que Ranma es muy… embaucador… estudiamos juntos medicina y sé cómo actúa. Sólo quiero que no te haga daño ―la tomó de las manos ante la mirada de asombro de la chica―. Tú necesitas a un hombre que realmente te valore, porque estando contigo no hay necesidad de mirar a ninguna otra…
Akane se soltó despacio del agarre del doctor Hibiki, esta situación la estaba poniendo realmente muy nerviosa.
―Te agradezco tu preocupación, pero creo que no debes meterte en estos temas tan personales, ni sabes lo que necesito o lo que no necesito en mi vida. No nos conocemos, y preferiría que nos centráramos en lo exclusivamente profesional.
Ryoga la miró sonriendo, más que haberlo puesto en su sitio, había hecho que se excitara aún más. Le encantaban los retos, en eso sí que Ranma y él eran iguales, y si se trataba de uno en el que Saotome estuviera implicado, mejor aún. Le demostraría que él era el mejor y conseguiría llevarse a esa fierecilla a la cama como se llamaba Ryoga.
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La noche resultó ser agitada para alivio de Akane, que apenas tuvo que estar a solas con Ryoga. Su relevo apareció temprano y por fin podía irse a casa. El ascensor llegó y se subió a él, la puerta comenzó a cerrarse, estaba distraída mirando las redes sociales en su móvil cuando alguien entró de golpe, justo antes de que la puerta del ascensor se cerrara del todo. Levantó la vista y ahí estaban de nuevo, esos ojos azules que la volvían loca. Akane estaba pegada a la pared, Ranma puso una mano a la altura de su cabeza, medio acorralándola, y con la otra pulsó un botón que hizo detener el ascensor.
—Tenemos que hablar…
Continuará…
Hola de nuevo! Gracias por la gran acogida que tuvo mi primer capítulo de este nuevo reto, ya sabéis que escribo por y para vosotros y… porque me encanta!
Sé que algunas se preocuparon del primer encuentro sexual de Ranma y Akane "sin" protección… a ver, explico. Pensad que sí usaron porque son dos desconocidos, aunque Akane use método anticonceptivo. No lo escribí porque para mí personalmente, le quita morbo al asunto. Eso sí, no lo voy a escribir pero que los encuentros que haya a partir de ahora serán ya sin "plastiquito" ellos hablarán y esas cosas. Disfrutad de los lemon ;) (qué pena que no salga el emoticono babeando)
Gracias mil por vuestros reviews que me vuelven crazy! A mi b-reader baby Sailordancer7 que siempre la necesito en mis fics, pero esta vez más que nunca para documentarme bien bien de lo que pasa en un quirófano. LOVE YOUUUU
A mis Locas por el Dios Griego, gracias chicas por todos los ratos de risas y confidencias. Por cierto, ayer actualizó SusyChantilly su nuevo fic PRIDE, corred a leerlo!
Y sin daros más la vara empiezo contestando vuestros reviews Sailordancer7 Baby! sin ti no podría escribir este fic, necesito de tus conocimientos, y si logra ser un éxito, será gracias a ti también :) Luna Akane muchísimas gracias, yo intentaré por mi parte no decepcionaros y ya os lo digo, siempre gracias a vosotros por leer mis historias Lu chan87 Claro que te vas a divertir mi querida doctora vampirilla, si en mi hospital trabajara un médico así sería peligroso para mi relación jijiji Ibetzia Gracias! espero que te haya gustado, estoy situando aún a los personajes, espero que te haya gustado Maryconchita Ya tenía ganas de poner a Akane algo celosa, en el anterior fic no me dio muchas alas porque ella estaba rodeada de hombres (y qué hombres… Akane suertuda), aunque siempre Ranma va a ser el number one de los celos azzulaprincess espero no haber tardado en actualizar jeje. El próximo viernes más! SusyChantilly mis niñas golosas… jeje sabes que siempre intento dejarlo en un… cómo lo dejas ahí? I love it AzusaCT no sé quién es Mila yo tampoco… es una loca que dice que soy Kuno jajajaja eh… me apunto tus ideas claro… sabía yo que te gustaría el inicio del fic, golosa… Emiilu es que como he explicado le quita el morbo escribir cómo se pone el preservativo… me da pereza, digamos que sí usó :) ya arriba lo puse, me alegro que te guste :) kariiim como he dicho por ahí, en el anterior fic no pude explotar los celos de Akane, aquí algo haré, pero mi superceloso Ranma siempre le gana por goleada. Ukyo...mejor la dejamos aparte de momento y ya salió Ryoga, qué opinas? Mayra Saotome es que son mis tres profesiones sexys para hombres, además por ese orden: bombero, policía y médico. No podía obviar escribir a Ranma como cirujano 7u7 Gracias por tus palabras, de verdad no me canso de deciros que nos hace tener más ganas de seguir adelante. La página intentamos que sea divertida y esperamos lograrlo DanisitaM miedo me dais el team Ranmaconda jajaja mucho tiene que pasar para que no actualice en una semana, y sí… ya me conoces, habrá todo eso en el fic… lemon, celos y misterio… muahaha Adis Adame Me ha encantado lo de que siempre os sorprendo! eso es parte de lo que quiero conseguir. Y sí… mientras esté en mí, Ranma siempre irá en moto, tipo Harley con chupa de cuero a ser posible 7u7 doctor sexy… 7u7 no tenía muy bien pensado cómo se iban a conocer, pero desde luego se han conocido demasiado bien jiji paulayjoaqui pues me temo que Ranma antes de conocer a Akane ha tenido sus devaneos en el hospital y fuera de él, hay que poner pimienta al fic, pero no seré muy mala… o sí?... livamesauribe Me alegra que te guste, el próximo viernes más. Pues te juro que no conozco esa novela, que se llame igual es puramente coincidencia, en serio se conocen de la misma forma? jajaja madre mía! Pero no, ya irás viendo que es otra trama. Si fuera una adaptación, lo avisaría :) Gogoga mi niña bonita! Sorpresa! te dije que no tardaría en sacar algo nuevo, babeemos juntas por el nuevo Ranma doctor 7u7. Me encantan tus inbox! Juany Rdz mi mamá Nodoka, a vosotras sobre todo espero que os encante. muackkkk GabyCo seeeee ya sueño con él vestido con su bata… IselitaTorres Gracias de verdad por tu entusiasmo! Espero que te guste esta historia tanto como las demás. Siiii celos! esta vez también quiero que Akane participe un poco porque la última vez rodeada de tanto hombre, poco podía hacer… pero nunca le va a ganar a mi Ranma celoso Saotome jijiji Lucitachan Hola bonita! pues… es que no tengo Ranma chef… creo que ese fic es de Rowcinzia :) pero nunca se descarta :) espero no decepcionaros con la historia y qué bien que te guste el fanart, intentaré hacer uno por capítulo pero eso ya no lo prometo por si no puedo cumplirlo StaAkane mucho que contestar jeje pues al principio como dices es la típica historia de chico conoce a chica jajaja, que Akane beba sola… hombre, yo la verdad nunca me he ido a beber sola, pero al trabajar en varias ciudades y no conocer a nadie en principio, sí he salido a comer yo sola, si no me muero en casa todo el día :P gracias a quedarse Akane conoció a Ranma. Te prometo que dentro de lo que quepa voy a respetar sus personalidades pero quería un inicio diferente a los que he tenido, para sorprender un poco, y contigo lo he conseguido :) yo tampoco dejaría que un desconocido me llevara a casa jajaja aunque si ese desconocido es Ranma… (quita quita pensamientos malos) gracias por seguir mis historias, espero que esta también te guste LumLumLove adoré tu review! se nota que sabes muy bien de lo que hablas, señorita enfermera de quirófano, y no dudes que tomaré apuntes y te haré con mucho HONOR (se ha notado el guiño?) mi co-beta-reader en este fic. Porque yo estoy enclaustrada en la farmacia del hospital, así que necesito datos de cómo se actúa fuera jeje. Siempre es un placer recibir un review tuyo, se me eriza el vello y todo. Un besazo! Mina Ain0 siempre hay que dar una de cal y otra de arena jeje A.R Tendo y podría haber sido doctora, pero la necesito de enfermera por parte de la trama que va a tener ;) Me alegro que te guste y por eso publiqué en viernes en vez de en lunes, por ese comienzo rico...7u7 Nidia Hola mi niña! no empieces a comerte las uñas de nuevo que cuesta dejarlas largas jeje Ya te dije que pronto te daría una sorpresa, ojalá te guste también esta historia. Yo sí que soy vuestra fan! Te mando al doctor Saotome para allá! besitos LindaAkane mi niña loquilla, escribo gracias a vosotras, sobretodo gracias a ti, que lanzaste ese reto hace ya más de un año y aquí me tienes, nunca pensé que la escritura se convertiría que algo vital para mí. Sabes que intento mantener sus personalidades y no distanciarme mucho pero quería un comienzo distinto y teniendo a Carina de beta… el resto te lo puedes imaginar jijijiji Bianka Sherlin Muchas gracias! espero que te guste también esta historia, si no hay problema actualizaré todos los viernes Andy-Saotome-Tendo gracias! pues ahí tienes más jeje el próximo viernes siguiente actualización.
Bien, pues creo que he contestado a todos los reviews, si me dejé a alguien NO FUI YO… FUE PATRICIA… (véase la película múltiple para entender esta idiotez) y fanfiction princeso. Mil disculpas por si acaso.
Qué tengáis un buen y suculento finde. Nos leemos!
Sakura Saotome :)
