Los personajes no me pertenecen, los tomo prestados de la gran Rumiko
*A corazón abierto*
Capítulo 4
Ranma seguía abrazado a Akane sin articular palabra, ella le dio margen antes de volver a preguntar. No se veía del tipo de hombres que se asustan, pero cuando la llamó estando en vigilia, su voz temblorosa denotaba auténtico terror.
—¿Quieres hablar? —la chica hizo otro intento para que Ranma se abriera a ella y le contara lo que le preocupaba.
El azabache aflojó un poco el agarre, bebió un sorbo de agua y se levantó de la cama.
—Es… una pesadilla que tengo de vez en cuando, de algo que ocurrió hace aproximadamente un año —Ranma se movía de un lado a otro de la habitación revolviéndose el cabello, Akane sólo lo miraba, no quería interrumpirlo por miedo a que se arrepintiera de seguir hablando—. Yo estaba de guardia como cualquier otro día, hacía mi ronda cuando me avisaron al busca, acababa de entrar por urgencias una pareja joven; habían tenido un accidente de coche. Era una noche lluviosa, se ve que el chico iba demasiado rápido y el coche derrapó por el agua. Dieron… unas cinco vueltas de campana hasta que finalmente se estrellaron contra un árbol. El chico fue llevado a UCI directamente, ni siquiera lo vi, y la chica llegó prácticamente muerta. Cuando entré en ese quirófano sentí que algo no iba bien… Me dijeron que la chica tenía un trauma de tórax, el equipo de emergencia que la trajo la encontró junto con el airbag, pero fuera del vehículo. En el trayecto notaron una importante caída de la tensión arterial, entró a rayos y encontraron un aneurisma aórtico de 2,1 inch, ya sabes que eso significa que el manejo inmediato era cirugía abierta, debido al tamaño del aneurisma.
El único residente de cardio torácica era yo, así que entré; cuando me di cuenta no sólo había dilatado la pared y roto el aneurisma, si no que también había hecho un taponamiento cardíaco como consecuencia de… —Ranma se llevó las manos a la cabeza, como si estuviera reviviendo esa noche en ese mismo instante— De repente me encontré con el corazón de la chica en mis manos, masajeándolo histérico. No quería perderla, era muy joven…¡tenía que salvarla! pero por más que masajeaba, el corazón no respondía. Usé las palas de desfibrilación, pero todo era inútil… yo había perdido la razón y seguía masajeando su débil corazón en mis manos, cuando hacía mucho que ella había dejado este mundo. Fue la noche más difícil que tuve que vivir allí…
Akane se levantó despacio, tenía una necesidad inmensa de abrazarlo. Él estaba sentado en una silla con la cabeza agachada, llegó a su altura y se puso de rodillas. Lo tomó de las manos y le habló muy suave: —No fue culpa tuya… hiciste todo lo que pudiste para intentar salvar a esa chica.
Ranma alzó la cabeza y encontró sus ojos, no sabía cómo lo hacía, pero encontraba paz y calma cuando la miraba —El final del sueño ha cambiado hoy…
—¿Qué quieres decir?
—Cuando estaba bombeando el corazón de esa chica y he mirado a la mesa de quirófano, no era ella la que estaba allí… eras tú. Si fueras tú… aún tendría tu corazón en mis manos. ¡Debí luchar más!
Akane se quedó muda un instante, pero en seguida reaccionó —Ha sido solo una pesadilla, no le des más importancia —dijo mientras le acariciaba el brazo para intentar calmarlo.
Ranma sonrió de medio lado, ¿esa mujer era real? ¿Estaba allí con él? Le tomó el rostro con las manos y la besó muy dulce.
—¿Nos duchamos y nos tomamos un café antes de entrar a trabajar? —preguntó el azabache ya más animado.
—Vale… pero… nos duchamos por separado o no llegaremos a tiempo —Akane le dio un beso en la mejilla y salió disparada hacia el baño, Ranma la persiguió, pero ella cerró con llave. La oyó reírse al otro lado de la puerta.
—¡Tramposa!
—Hay que ser más rápido, Doctor Saotome —Ranma sonrió y escuchó al instante caer el agua de la ducha.
—Agua con suerte… —murmuró.
.
.
.
Pasaron los días, Ranma y Akane dormían juntos noche sí y noche también, llegaron al hospital una mañana, el azabache aparcó la moto y ayudó a Akane a bajar. Parecía que iba menos tensa, aunque seguía yendo muy agarrada a su cintura; él quería que se acostumbrara a la moto porque era su segunda pasión, después de las artes marciales, pero que ella le abrazara fuertemente para evitar caerse, no le disgustaba en absoluto.
La tomó de la mano y entraron. La gente que los veía se quedaba con la boca abierta; nunca, en los años que Ranma llevaba trabajando allí, lo habían visto tomando la mano a una chica, ni siquiera cuando su novia iba a visitarlo; después de lo que pasó, Ranma llegó a la conclusión de que Shampoo mataba dos pájaros de un tiro. Hacía que se pasaba a verlo a él y de camino le hacía otra visita a Ryoga… se acordó de que Akane trabajaba con él y se le ennegrecieron las entrañas. Tenía que poner remedio a eso.
Llegaron al ascensor y se subieron, Ukyo estaba dentro. Venía del parking subterráneo, los miró a ambos entrecerrando los ojos, y más, cuando los vio cogidos de la mano. En cuanto Akane hizo contacto visual con Ukyo su reacción fue soltar la mano de Ranma y rodear su cintura. El azabache sonrió ante ese gesto; Akane estaba marcando territorio y eso le encantó, así que él la rodeó por los hombros y la arrimó a su cuerpo. Y así entraron al ascensor.
—Buenos días, Ukyo —saludó Ranma cortésmente.
—Buenos días, Ranma —respondió fríamente la joven enfermera.
La tensión se mascaba en el ambiente pero Ranma quiso darle su lugar a Akane —Ella es Akane Tendo, mi chica —cuando Akane lo oyó llamarla así se ruborizó, no habían hablado de nada todavía, pero parece que las palabras entre ellos sobraban—. Es enfermera en pediatría. Akane, ella es Ukyo Kuonji, también es enfermera, trabaja conmigo en cirugía.
—Encantada —Akane extendió la mano para saludar a Ukyo, ésta tardó en responder el gesto, pero finalmente accedió de mala gana.
—Que Ranma tenga "chica" sí que es una novedad. Debes ser muy especial para haberlo pillado, aunque debo advertirte que es muy exigente en la cama… —Ukyo sonrió con malicia, Ranma quiso abofetearla en ese mismo instante, pero recordó que era una mujer y jamás le pondría la mano encima a una chica. Llegaron a la planta de pediatría donde ambos se dispusieron a bajar. Antes de que las puertas se cerraran Akane puso la mano en el sensor.
—Comprendo que se sea exigente, yo también querría que mi dinero se viera reflejado en el servicio, aunque lo nuestro es diferente … "señorita"... espero que tenga un buen día —y retiró la mano para que la puerta se cerrara mientras la miraba de arriba a abajo con una gran sonrisa. La castaña se quedó boquiabierta, ¿la había llamado puta en su cara? desde luego eso no iba a quedar así, no sabía con quién se las gastaba.
Ranma estaba igual de sorprendido que Ukyo ante la respuesta de Akane, pero dibujó una gran sonrisa en su rostro, ella lo miró de reojo avergonzada.
—No consiento que nadie me haga de menos —dijo la chica de mirada avellana—. ¡Recuérdalo tú también en el futuro!
—Lo apunto en mi libreta… —Akane sonrió ante el comentario del azabache— Vamos o llegarás tarde.
Ranma la tomó de la mano y la arrastró hacia el ala de pediatría —Sé perfectamente dónde tengo que ir, no hace falta que me lleves como si fuera una niña pequeña, ya hemos hablado de esto —se quejó la chica.
Ranma frenó en seco y la peliazul chocó contra su ancha espalda, lo oyó suspirar y se dio la vuelta para mirarla a los ojos directamente —No me gusta que trabajes con Ryoga… —soltó a bocajarro muy serio.
La peliazul parpadeó un par de veces sorprendida, lo que menos esperaba era ese comentario por parte de Ranma, ¿qué le habría pasado con el doctor Hibiki? —Yo tengo que lidiar con que te hayas acostado con la mitad de las enfermeras de este hospital y aquí estoy, confiando en ti. Así que con más razón deberías de guardar ese tipo de comentarios, que sé el camino que van a tomar…
—¡No lo entiendes, no me fío de él! —¿qué es lo que veía Akane en los ojos azul grisáceos de Ranma? ¿Miedo? ¿Celos? ¿Preocupación? Ella lo tenía mucho más difícil, sabía que conseguir la confianza de la otra persona era tremendamente complicado, pero tendría que hacer el esfuerzo, igual que ella lo estaba haciendo.
—No te fíes de él… fíate de mí… —la determinación en la mirada de Akane dejaron sin palabras al joven Doctor.
—Lo entenderás cuando te cuente qué fue lo que pasó con…
—¿Akane?
Ambos se giraron para ver quién había llamado a la chica.
—¡Shinnosuke! —exclamó la joven. Ranma observó detenidamente a ese chico. Era bien parecido, por su complexión parecía que se ejercitaba de alguna forma, era castaño y tenía los ojos de color aguamarina. Lo vio acercarse sin dudar, tomó a Akane de la cintura y comenzó a darle vueltas, ante la mirada incrédula del azabache, ¿Quién coño era ese tío y por qué tenía tanta familiaridad con SU Akane.
Akane vio por el rabillo del ojo la expresión enmudecida de Ranma —Shinno, bájame por favor —pidió la chica amablemente.
—¿Por qué no me dijiste que empezabas a trabajar aquí? ¡Qué alegría! —el chico de mirada aguamarina ni se percató de la presencia de Ranma.
—Bueno, yo no sabía que estabas aquí. Lo último que supe es que estabas en un centro de salud en Ryugenzawa —Akane sintió cómo Ranma la tomó de nuevo de la mano y entonces Shinnosuke advirtió que había alguien más, ella lo miró sonriente, pero a Ranma no le cambió la seriedad en su rostro— Shinnosuke, él es Ranma Saotome. Es mi… chico —sólo se conocían desde hacía unas tres semanas escasas, le costaba asimilar que fueran pareja, todo había pasado demasiado rápido, pero si él la presentó así frente a Ukyo, ella haría lo mismo ante Shinnosuke.
—Shinnosuke Ryugen, encantado. Akane y yo estudiamos juntos enfermerí en psiquiatría infantil, cualquier cosa que necesites, sólo dímelo —el chico extendió la mano para saludar a Ranma, éste hizo lo propio y la apretó un poco más fuerte de la cuenta, algo que no pasó desapercibido para Shinnosuke.
—Soy el Doctor Ranma Saotome, R-5 de cardio torácica —contestó con voz grave.
—Vaya… cardio torácica —Shinno miró a Akane—. Menuda coincidencia… igual que tu cuñado —Ranma percibió el cambio en el tono de voz del amigo de Akane, sabía leer muy bien a las personas, ahí pasaba algo. Ya aclararía las cosas con Akane, la cual se había puesto pálida.
—Eh… tengo que entrar a trabajar ya… ¿nos vemos a la salida? —preguntó Akane a Ranma para intentar cambiar de tema.
—Claro, te llevo a tu apartamento y luego me voy directo al Dojo, el campeonato es dentro de dos semanas y Happosai no me pasa una.
—No hace falta entonces que me lleves, así no pierdes tiempo.
—He dicho que te llevo y no hay más que hablar —Ranma la acercó a él y le habló muy cerca de sus labios. Shinnosuke se giró levemente, la situación le estaba resultando bastante incómoda.
—Está bien, Doctor mandón —sonrió la chica, a lo que acto seguido, Ranma la besó con posesión. Akane correspondió pero hizo que durara poco. Le resultaban muy violentas esas muestras de afecto tan ardientes con las que su chico la deleitaba. Además que lo sentía inadecuado dadas las circunstancias, con una tercera persona mirando—. Vete ya o serás tú el que llegue tarde —Akane le empujó levemente separándolo de ella.
—Ya sabes lo que hemos hablado —Ranma se alejó dando pasos hacia atrás pero sin dejar de mirar a Akane, vio cómo ella ponía los ojos en blanco, sabía perfectamente a lo que se refería. Antes de girarse se dirigió a Shinnosuke —Encantado, Ryugen… —Shinno captó la mirada de advertencia de Ranma, era un lenguaje entre hombres que a las mujeres les pasaba desapercibido.
—Tu chico es bastante… protector… llamémoslo así.
—Sí bueno, ha pasado una mala noche —intentó excusar Akane el comportamiento de Ranma.
—Yo lo entiendo perfectamente, pasé por esa situación cuando estábamos juntos. No quería que ningún hombre respirara el mismo aire que tú, aunque cuando te veía con él, sabía que yo sólo era un parche.
—Shinno…
—Oh, no te preocupes. Eso lo superé hace tiempo y ahora estoy casado con una gran mujer. Aunque… nunca podré borrarte de mi memoria… mi primer gran amor, nuestra primera vez… es difícil de olvidar. En serio que te deseo lo mejor, el verlo a él me ha recordado a mí, pero debo decir que sí que he notado un cambio importante en ti. La forma en que lo miras, cómo le sonríes…si te soy sincero me he puesto celoso, porque ni siquiera a Tofu lo mirabas y le sonreías así… Ranma es afortunado. Ha logrado lo que muchos hemos intentado sin éxito, entrar en el corazón de Akane Tendo.
Akane sonrió con melancolía, el ver a Shinnosuke le transmitía muchas buenas sensaciones, pero también malas. De cómo se sentía en aquella época, de saber que estaba usándolo para olvidar al que se iba a convertir en su cuñado, eso la mataba… Shinnosuke era un gran hombre, Akari podía sentirse afortunada; aunque la relación entre ellas no era muy buena, ya que la ahora señora Ryugen siempre odió a Akane en secreto. Era conocedora de que el corazón de su esposo siempre iba a pertenecer a la joven Tendo. Las palabras de Shinno respecto a Ranma eran ciertas, ella no se veía desde fuera, pero lo que estaba empezando a sentir por ese hombre sí que no podía negarlo.
—Estás aquí, ya me estaba empezando a preocupar —Ryoga apareció justo al lado de ellos, pasó su mano lentamente por la espalda de Akane, haciendo que ésta se tensara al instante— Shinnosuke, te iba a mandar un mensaje ahora mismo —habló el chico del colmillo prominente—. ¿Sigue en pie el partido de mañana?
—Claro… a las 17h donde siempre —Shinno observó la forma en la que Ryoga tocaba a Akane y no le gustó.
—Perfecto, ya veo que conoces a mi nueva enfermera.
—Estudiamos enfermería en la misma universidad, aparte fuimos pareja durante tres años, así que sí… la conozco.
A Ryoga le cambió completamente la expresión del rostro al enterarse de aquella noticia. Se volvió hacia Akane de nuevo, la chica estaba totalmente ruborizada, ¡la deseaba! ¡quería hacerla suya! —Cámbiate, te espero en mi despacho en 10 minutos —se alejó de nuevo de la pareja.
—Ten-tengo que irme… me alegra volver a verte —cuando la chica se disponía a marcharse, Shinnosuke la tomó de la muñeca. Akane se giró con los ojos abiertos de par en par.
—Si me necesitas, estoy al final del pasillo —le dijo muy serio. Ella asintió con una sonrisa y se marchó deprisa a los vestuarios. Shinnosuke se llevaba muy bien con Ryoga, pero no terminaba de confiar en él, es más…. no le gustaba la forma en que miraba a su mujer. Evitaba esas situaciones en las que coincidían los tres juntos, no quería liarla sin motivo alguno, pero la manera en la que miró a Akane… como si de un manjar delicioso se tratara que quería probar a toda costa… le dio asco. Por eso le dijo aquello, sabía que Akane le había entendido. Se conocían muy bien.
.
.
.
Ranma se encaminó bastante malhumorado hacia su planta, ¿de qué se conocían ese tal Ryugen y ella? Seguro que habían tenido algo… maldita casualidad. Ahora no tenía que preocuparse por uno, si no por dos.
—¿Has visto a la nueva enfermera del Doctor Hibiki?
—Ufff sí, está cañón… ya me gustaría jugar con ella a los médicos…
—Ya te digo, a los médicos y a lo que ella quisiera...
Ranma estalló en cólera, no tenía que preocuparse por dos hombres, si no por medio maldito hospital. Fue directo hacia esos dos chicos que estaban hablando de Akane. Los agarró y los estampó contra la pared.
—Doc-Doctor Saotome… ¿qué hace? —habló asustado uno de ellos, conocían la otra profesión de Ranma, artista marcial. El otro chico ni articuló palabra.
—¿Qué hacéis vosotros? —les habló apretando la mandíbula— Esa enfermera por la que estáis babeando es mi chica, así que más os vale que dejéis de pensar en ella de esa forma o me veré obligado a tener una larga charla con vosotros. Y no queréis eso, ¿verdad? Porque me vendríais de lujo como calentamiento.
Los chicos negaron con la cabeza, conocían el temperamento explosivo de Ranma pero nunca lo habían visto así. Parecía fuera de sí.
—Lo-lo sentimos… no lo sabíamos… disculpe.
Esperó unos segundos mientras los taladraba con la mirada y acto seguido los soltó. Ambos salieron huyendo en cuanto se vieron libres. El guarda de seguridad miró a Ranma con los brazos cruzados.
—Me he tropezado y por desgracia los he arrastrado conmigo —dijo Ranma de forma inocente—. Créeme Herb, es cierto.
El guarda sonrió de medio lado y se alejó. El azabache tuvo una idea, Hinako le debía un favor e iba a cobrárselo, sólo esperaba que Akane no se enfadara mucho con él.
Cuando terminó de hablar con la supervisora de enfermería, con resultados positivos, llamó a Ukyo a su despacho.
—¿Querías verme? —preguntó la castaña nada más entrar. Sabía que esa conversación no iba a ser en beneficio de ella.
—No es que me agrade la idea pero sí… siéntate —la chica nunca había visto a Ranma tan enfadado.
—¿Vas a castigarme por ser una chica mala? —Ukyo puso su voz más sensual, quizá hace un mes eso hubiera funcionado para que la tomara con fuerza, pero ese de ahí era otro Ranma. Parecía una escultura de hielo que la miraba como a la peor de las plagas.
—Te lo voy a decir una última vez, quizá es que necesitas que te lo explique mejor porque tu cerebro no da para más —Ukyo frunció el ceño—. No vuelvas a insinuarle a Akane que entre tú y yo ha habido algo o me vas a conocer enfadado.
La enfermera se levantó de golpe —¡Me llamó puta en toda mi cara!
—¡La menospreciaste delante de mí! ¡Ella sólo respondió ante tu ataque!
—¿¡Por qué la defiendes!? ¿¡Dónde está el Ranma que yo conozco!? ¡El que no quiere ataduras!
—¡Olvídate de una puta vez lo que haya pasado! ¡Siempre te dejé bien claro que sólo era sexo!
Ukyo lo miró estupefacta —Te has enamorado de ella… es eso, ¿verdad?
—No tengo que darte explicaciones de nada, a partir de hoy se acabaron las confianzas conmigo. ¿Queda claro?
—Clarísimo, Doctor Saotome —escupió cínicamente, dicho esto salió del despacho dando un portazo. Ranma suspiró aliviado, aunque no creía que ese fuera el último enfrentamiento con Ukyo.
.
.
.
La mañana pasó volada, ya casi era la hora de salir y ver de nuevo a Akane. Le daba mucho coraje no poder pasar la tarde con ella, quería llevarla de ruta por los alrededores de Tokio e invitarla a cenar en un pequeño restaurante de comida india a las afueras de la ciudad. Sabía que Akane se volvía loca por esos sabores tan peculiares. Tendría que dejarlo para otro momento. Sacó su teléfono móvil y le escribió.
—"En 10 minutos paso a buscarte, me muero porque te agarres a mí en la moto. Voy a acelerar sólo para que te arrimes más…"
Akane oyó el sonido de un mensaje nuevo, sabía de quién se trataba. Lo sacó disimuladamente de su uniforme y lo miró. Sonrió nada más leerlo y rápidamente le contestó.
—"Ni se te ocurra darle más velocidad a esa máquina infernal, puedo arrimarme a ti después…. Te aseguro que será mil veces mejor ;)"
Ranma resopló nada más leer lo que acababa de mandarle Akane, en serio esa mujer lo encendía hasta límites insospechados. Iba a responder cuando le llegó otra notificación de ella.
—"Me tengo que quedar a hacer otro turno… la señorita Hinako me ha pedido el favor, dice que no tiene a nadie que cubra a Yuka. Tiene un virus estomacal y no puede venir a trabajar. El paseo en moto tendrá que posponerse"
Guardó su móvil y se dirigió al ala de pediatría, no se iría sin verla.
Cuando llegó, preguntó a un compañero de planta por Akane, le señaló la habitación en la que se encontraba. Se asomó y la vio sentada en la cama tomando la tensión a un niño de unos 10 años aproximadamente. Se veía tan bonita que no quiso interrumpirla.
—¿Has comido hoy, Toma? Tu mamá me ha dicho que sólo has probado las natillas, y ni siquiera te las has terminado —Akane hablaba tan dulce a los niños que Ranma se quedó hipnotizado.
—La comida del hospital es un asco.
—¡Toma! —regañó su madre.
Akane rio —Pero si no quieres que te den la comida por vena debes comer, es por tu bien —le apartó el flequillo de la cara.
El niño se sonrojó —Enfermera Akane, ¿cuando me ponga bien y crezca te casarás conmigo? Soy un príncipe, te llevaré a mi castillo y vivirás como las princesas.
Ranma carraspeó al oírlo decir aquello, ¿ni con los niños de 10 años podía bajar la guardia? Akane miró hacia la puerta y vio a Ranma apoyado en el marco. Por más que lo mirara no se hacía a la idea de que ese hombre fuera real.
—¿Qué haces tú aquí? —preguntó Akane con una sonrisa.
—He venido a despedirme, espero a que termines, mi sensei no creo que me eche mucho de menos.
Toma miró al desconocido con el ceño fruncido —¿Quién es? —preguntó malhumorado.
—Es el Doctor Saotome —Ranma lo saludó con la mano.
—¿Y por qué viene a verte? No lo conozco, no me gusta. ¿Es tu novio?
—No seas maleducado, Toma. Esas cosas son personales de la señorita Akane —volvió a regañar su madre.
—Sí, soy su novio —respondió Ranma—, le digo hasta luego y te la devuelvo. Prometido.
—¡Akane se va a casar conmigo cuando sea mayor! —le enfrentó el chico.
—Acepto el desafío.
—Ranma… —le susurró la peliazul comenzando a enfurecerse. ¿Cómo podía discutir con un niño?
—Te advierto que soy duro de roer, tendrás que comer sano y hacer ejercicio para poder vencerme —Akane comprendió por dónde quería llevar Ranma la conversación —. Si no creces más, serás pan comido.
—¡Voy a ponerme tan alto y fuerte como usted! ¡Y en unos años le buscaré y le retaré!
Ranma se acercó al chico y le ofreció la mano —Así sellan los pactos los hombres —Toma le dio la mano.
—Mamá, tengo hambre. ¿Me acercas la bandeja?
La mujer sonrió agradecida por el cambio de actitud —Claro, hijo… come lo que quieras.
—Pasaré a verte más tarde, ¿de acuerdo? —le dijo Akane revolviéndole el cabello, se levantó y salió de la habitación viendo con alegría como Toma devoraba su comida.
Akane llevó a Ranma a un rinconcito apartado —Eso que has hecho ha sido una locura —le dijo la chica dándole golpecitos en el pecho a Ranma con su dedo índice.
—Quería secuestrar a mi chica, casarse con ella y llevarla como princesa a un país perdido del mapa, ¿qué otra cosa podía hacer?
—No tienes remedio… ¡estás celoso de un niño de 10 años! —se burló Akane.
—Yo no estoy celoso, sólo defiendo lo que es mío… —la agarró del trasero y la pegó a su cuerpo.
—Ranma… estoy trabajando… —quería sonar a regañina, pero su voz salió tremendamente sensual.
—Dime que esta noche dormiremos juntos… —le hablaba mientras le daba pausados besos en el cuello.
—Suena a propuesta… creía que el gran Ranma Saotome no pedía permiso a nadie.
—Touchè… cuando salga del Dojo te llamo y por favor… deja de suspirar así o te meto en esa habitación y te hago el amor hasta que no puedas andar…
Akane lo miró con picardía, pero no podía seguirle el juego, porque lo veía muy capaz de cumplir sus promesas.
—Tengo que seguir trabajando, nos vemos esta noche —antes de soltarla, Ranma se inclinó y le devoró la boca.
—Hasta la noche… —pero Ranma no se movía. Akane lo empujó, lo giró y le dio una palmada en el trasero.
—Vete a pelearte con tu sensei y tus amigos y déjame trabajar —dijo ella entre risas, y Ranma no pudo hacer otra cosa que alejarse y contar las horas en la que volvería a estar dentro de ella.
.
.
.
Por fin el turno de Akane llegó a su fin, aunque la tarde había sido más movida que la mañana, ella se encontró más tranquila, ya que Ryoga se fue a mediodía y estuvo con el Doctor Takeda, un pediatra al que le quedaban aproximadamente tres años para jubilarse, pero con el que aprendió muchísimo. Gracias a eso la tarde se le pasó volando. Salió del hospital y miró el móvil, no tenía ningún mensaje de Ranma, eso significaba que aún seguía entrenando. Pensó que cuando estuvieran en el apartamento le daría un buen masaje para relajar los músculos, se mordió el labio al imaginarse sentada a horcajadas sobre el trasero de Ranma y haciendo presión con sus pequeñas manos sobre la ancha espalda de él cubierta de aceite… "Eres una pervertida" pensó para sí, acto seguido se guardó el teléfono y avanzó camino del metro.
No había aún salido del recinto hospitalario cuando alguien la empujó contra la pared, haciendo que se golpeara ligeramente la cabeza. Se tambaleó un instante antes de tocarse la nuca y comprobar que tenía algo de sangre. Miró hacia los lados para ver quién le había empujado cuando de entre las sombras apareció un hombre encapuchado, se abalanzó sobre ella tapándole la boca y poniéndole un cuchillo en la garganta. Akane tembló al verse acorralada, el hombre se acercó a ella y aspiró cerca de su cuello, emitiendo un gemido placentero.
—¿¡Qué quieres!? —intentó vocalizar la asustada chica con la mano de ese hombre haciéndole muy difícil el habla. Sintió un escalofrío por todo el cuerpo, parecido al que le daba cada vez que el Doctor Hibiki la tocaba. Las manos de él estaban muy frías y desprendían un característico aroma a incienso. Los ojos avellana de Akane comenzaron a cristalizarse, estaba totalmente paralizada por el miedo, sólo podía pensar en Ranma… con él se sentía segura, pero no estaba allí, no podría ayudarla.
El encapuchado no dijo nada, sólo siguió oliendo a Akane como si quisiera grabar a fuego su aroma. Tenía que reaccionar, ese hombre parecía que estaba ensimismado con ella, la tenía sujeta de tal forma que apenas tenía margen para moverse, pero su pie derecho parecía estar libre, tenía que intentar algo… así que como pudo, y calculando, le dio un fuerte pisotón. Un grito de dolor por parte de su atacante hizo que aflojara el agarre, en ese momento Akane aprovechó para escabullirse pero antes de poder lograrlo la tomó de brazo. Akane tiró fuerte y gritó:—¡Suéltame!
—¿Akane? ¿¡Akane, pasa algo!?
—¡Shinno, ayúdame por favor! —suplicó desesperada la chica.
—¡Eh, tú! ¡Suéltala! —el chico de mirada aguamarina se acercó raudo hacia donde le llegaba la voz de Akane y vio una sombra salir huyendo, dejando a la chica de rodillas en el suelo.
—¡Akane! ¡Akane! —el joven enfermero llegó a su altura y se agachó— ¿Estás bien?
La chica lo miró con los ojos cubiertos de lágrimas y se abrazó a él.
—Tranquila… ya ha pasado todo… ¿te llevo a comisaría para que lo denuncies?
Akane negó con la cabeza y se incorporó mientras se limpiaba las lágrimas —No...yo ...me-me voy a casa… gracias Shinno.
—¿Y crees que te voy a dejar sola después de esto? Ni hablar, te vienes a casa conmigo.
Akane se puso blanca, seguro que a Akari le haría mucha "ilusión" que su marido llevara a casa a la chica que no había sido capaz de olvidar.
—En serio que no hace falta… si te quedas más tranquilo acompáñame al metro y ya está —Akane intentó sonar calmada pero no estaba ni cerca de estarlo, y Shinnosuke lo sabía.
—Te llevo donde tu chico, y no acepto un no por respuesta. Solo así me quedaré tranquilo.
Akane lo miró agradecida y asintió, Ranma estaría aún en el Dojo. Shinnosuke le puso la mano a la espalda y la guió hasta su auto. La chica volvió a mirar su móvil, aún no tenía mensaje de Ranma.
Estacionaron el coche en un parking cercano y el resto del camino lo hicieron caminando hasta que llegaron a la puerta del Dojo.
—Tienes que decirle lo que ha pasado, ¿de acuerdo? Seguro que tomará medidas —dijo Shinno mientras frotaba los brazos de Akane, pensó que tenía frío pero lo que en realidad le pasaba es que no había podido dejar de temblar del todo.
Akane asintió pero no iba a decirle nada a Ranma, se conocían de poco pero era como si llevaran una vida juntos. Si le contaba lo que había pasado no la dejaría ir sola por la calle nunca más en su vida, y eso no iba a consentirlo. Lo que sí le diría de forma casual, es que fuera su sensei y así retomar las artes marciales para que, si se encontraba de nuevo en esa situación tan desagradable, poder actuar y no quedarse como una estatua de piedra. Si Shinno no hubiera aparecido en ese momento, no sabría qué habría ocurrido. Intentó quitarse ese pensamiento de la cabeza.
—Puedes irte… entraré a buscar a Ranma. Seguro que Akari está preocupada.
—Me ha vibrado el móvil como unas quince veces, así que esta noche tendré charlita nada más llegar —sonrió para que Akane no se preocupara más de lo que ya estaba—. Todo estará bien, lo entenderá.
Shinnosuke clavó la mirada en Akane y suspiró, ella distinguió el mismo fulgor de cómo él la miraba cuando estaban juntos. Le pasó el dorso de la mano por la mejilla en un amago de caricia.
—Shinnosuke… —el llamado de ella fue suficiente para que saliera del trance en el que se encontraba.
—Lo-lo siento… no quería incomodarte, me voy entonces… —Shinno se revolvió el flequillo y se alejó de ella— Qué descanses…
—Gracias por todo, buenas noches…
.
.
.
—Por hoy hemos terminado el entrenamiento, mañana más —Happosai se paseaba mientras sus tres discípulos intentaban regular su respiración tumbados boca arriba en la duela.
—No sé si podré llegar caminando por mi propio pie —Ryu era el que peor estaba, en las últimas dos semanas se había ausentado bastante por culpa de su trabajo, cosa que se vio reflejada en su entrenamiento.
—Venga ya Kumon, aquí el único que llora como una nena es Saotome —a pesar de estar derrotado, a Taro aún le quedaban fuerzas para meterse con su amigo.
—Pues esta nena todavía te podría dar otra paliza —amenazó entre risas el azabache.
—¡Dejad vuestras energías para el campeonato! ¡A la ducha y a casa! —ordenó su sensei— El último, que cierre, yo me voy a atender mi puesto de ramen. Por cierto, Ranma… ¿le gustó a tu amiga…? No me has dicho nada —el maestro se transformó de sensei a viejo pervertido en unos segundos. Ranma se incorporó y lo miró frunciendo el ceño.
—Sí, le encantó… —fue su escueta y fría respuesta.
—Pues cuando quieras la vuelves a traer, os prepararé una nueva receta en la que estoy trabajando.
Los chicos se incorporaron y miraron a Ranma —¿Qué amiga? —preguntaron ambos al unísono. Happosai aprovechó para escabullirse.
—¿Es la chica del otro día? La del cabello corto azulado, ojos enormes color avellana, cinturita de avispa, culito respingón y unos pechos...
—Cuidado con lo que vas a decir, Taro… —amenazó Ranma muy serio.
—Te pillé Saotome… la cara de bobo que tenías mientras hablabas con ella nunca te la había visto —se burló el chico de ojos grises.
Ranma lo miró de mala manera y Taro comprendió que era mejor no seguir con el tema.
—¿Nos tomamos algo? —preguntó Ryu relamiéndose mientras se imaginaba sujetando una cerveza bien fría.
—Yo no puedo… es más, ya se me ha hecho tardísimo. Otro día chicos —y nada más decir esto se perdió camino a las duchas.
—Hemos perdido a Saotome —dijo Taro.
—Más chicas para nosotros —añadió Ryu subiendo los hombros.
Ranma se duchó en un tiempo récord, estaba deseando ver a Akane, el entrenamiento había sido durísimo pero le quedaban fuerzas para demostrarle cuánto la había echado de menos. Salió del Dojo con su móvil en la mano dispuesto a llamarla cuando le pareció verla a lo lejos. ¿Con quién estaba? Parecía ese tal Ryugen… le estaba acariciando la mejilla. Una furia interna le envolvió hasta hacerle perder la cordura. Lo vio alejarse, Ranma aceleró el paso pero Shinnosuke desapareció en la oscuridad. Cuando Akane se giró y lo vio, una calma extrema le recorrió todo el cuerpo. Le sonrió y corrió hacia sus brazos. Al besarlo notó que algo no iba bien, él no respondió, no la abrazó ni le devolvió el beso. Akane lo miró extrañada.
—¿Ocurre algo? —preguntó preocupada.
—No sé, quizás tú puedas decírmelo —le contestó con la voz tremendamente grave.
Akane retrocedió un par de pasos para mirarlo, no entendía qué podía haber cambiado en unas horas.
—¿Qué hacías con Ryugen? —soltó a bocajarro.
Akane comprendió, había visto cómo Shinnosuke la acariciaba —Era tarde y no quiso que me fuera sola, él tuvo la idea de traerme a tu Dojo.
—Él y tú habéis tenido algo, ¿cierto? ¿Estuvisteis juntos?
Akane lo miró perpleja, ¿es que no había oído nada de lo que le acababa de decir? Comenzó a enfadarse… ¿por qué no podía confiar en ella? Primero con Ryoga y ahora con Shinnosuke.
—Fuimos novios durante tres años, aún estábamos estudiando la carrera. ¿Contento?
Ranma resopló —Sigue enamorado de ti… no quiero verlo rondándote…
Akane no podía creer lo que estaba oyendo, lo único que quería era sentirse protegida entre los brazos de Ranma y ahora le venía con esos celos estúpidos —¡Lo primero, no consiento que nadie me diga lo que tengo o no tengo que hacer! ¡Lo segundo, cuando yo decido estar con alguien como pareja, no picoteo en ningún otro sitio! ¡Tercero, Shinnosuke está casado! ¡¿Y tú qué!? ¡Tengo que tragarme que trabajes codo con codo con tu ex!
—¡Ukyo no es mi ex! era sólo… sólo… la chica de turno.
Akane enmudeció unos instantes —¡Quizá yo sea también tu nueva chica de turno! ¡No sé entonces el porqué de esos celos si sólo soy un pasatiempo!
Ranma se llevó una mano a la cabeza, ¿tan mal lo había hecho para que ella creyera que era una más? —¡¿Me estás hablando en serio!? ¡Tú no eres una más, maldita sea!
—¿¡Y por qué no!? ¡No llevamos ni un mes que nos hemos conocido! ¡Dame una razón para que piense lo contrario!
—¡Porque en mi puta vida he sentido lo que siento cuando estás cerca! ¡Porque yo te… yo te… ! ¡Joder Akane! —le tomó la mano y la colocó en su pecho a la altura de su corazón. La chica se puso colorada al instante, ¿había estado a punto de decir lo que ella creía?— Porque… porque… soy cirujano cardiotorácico y no sé qué hacer con estas palpitaciones que tengo cada vez que te veo…
—Ranma… —Akane le sonrió levemente y apreció un atisbo de rubor en las mejillas del azabache. Se puso de puntillas y lo besó; el chico suspiró y la rodeó de la cintura. El tenerla en sus brazos le relajaba, era como si el tiempo se parara exclusivamente para ellos dos. Sus lenguas se encontraron tímidas, pero al reconocerse se sumergieron en una vorágine de saludos, cada vez más efusivos.
—Ahora entiendo la prisa que tenías, Saotome —Ranma reconoció la voz de Ryu a lo lejos, Akane intentó liberarse al escuchar que le hablaban, pero su chico no la dejó.
—¿No ves que el gran caballo salvaje ha sido domado? —rio Taro, a lo que Ranma respondió enseñando el dedo corazón a su "gran" amigo.
Ranma dejó de besar a Akane y los miró —Disimulad un poco esa envidia, que atufa hasta aquí —Akane escondió la cabeza en el pecho de Ranma.
Taro y Ryu se miraron —Cuando lleva razón la lleva… —dijo Kumon al castaño.
El azabache sonrió, tomó la mano de Akane y caminaron hasta su moto. Contaba los segundos para llegar al apartamento de la chica. Le puso la mano en la nuca para volver a besarla antes de ponerle el casco, Akane hizo una mueca de dolor, ya que le tocó justo en la pequeña herida que se había hecho al golpearse en la pared cuando la atacaron.
—¿Qué tienes ahí? —preguntó Ranma preocupado.
Akane lo miró con el rostro desencajado y con una risita nerviosa le dijo:— Me di con el pico de una ventana, soy tremendamente torpe… no es nada.
Ranma la observó unos instantes, Akane al ver la duda en los ojos mar de su chico se abalanzó a besarlo. Solo con eso consiguió que se olvidara de todo.
—Llévame a casa, te voy a dar un masaje por cada rincón de ese entrenado cuerpo… —la voz de Akane sonaba tremendamente sensual, Ranma tuvo una erección en ese mismo instante, le colocó el casco deprisa, pero asegurándose de que estaba bien sujeto.
—No sé qué hacemos todavía aquí… —fue la respuesta del excitado chico. Akane no pudo más que sonreír. Los hombres podían llegar a ser muy básicos, suspiró de alivio al verse salvada de explicarle el verdadero motivo de esa herida.
.
.
.
Era de madrugada, Ranma y Akane dormían abrazados después de una sesión de sexo salvaje, seguida de otra más dulce y relajada. La ropa de ambos estaba desperdigada desde que abrieron la puerta hasta que llegaron al dormitorio. Akane notó que la respiración de Ranma comenzó a agitarse, pasó de dormitar tranquilamente a volver a alterarse, como la otra noche. Alzó la cabeza lo que pudo para mirar su cara, pues a cada segundo la abrazaba más y más fuerte. Su rostro, parecía de nuevo angustiado.
—Akane… Akane… —balbuceaba el azabache.
—Ranma, estoy aquí —le susurró preocupada.
—¡No! ¡Puedo salvarla! ¡Debo salvarla! ¡Akane, no me dejes! —Ranma cada vez estaba más agitado.
—¡Ranma despierta! ¡Es una pesadilla! —acarició su rostro sudoroso pero no lograba despertarlo.
—¡Ryoga, ella es mía! ¡No la toques! ¡Akane, tú no...! —el chico la apretó contra sí aún más fuerte.
—Ranma… no me dejas respirar… —parece que si ella estaba en "peligro", él reaccionaba rápido y despertó al instante. La miró y volvió a abrazarla, esta vez más suave, pero pegándola mucho a él.
—Akane…
—Ya pasó… —ella le devolvió el abrazo— Estoy aquí contigo… voy a preparar té, ¿de acuerdo?
Algo le decía que esa noche, ninguno de los dos volvería a conciliar el sueño. Sabía que había tenido la misma pesadilla con esa chica a la que no pudo salvar, pero… ¿qué pasaba con Ryoga? La anterior vez, él se abrió a ella y se lo contó. Esperaba que hiciera lo mismo.
Continuará…
Hola a todos! Por fin es viernes! Qué planes tenéis? Esta semana la he tenido apretadísima, trabajando por la mañana y dando un curso de defensa personal por la tarde, y no… mis monitores no se parecían a Ranma :( pero la verdad que me lo he pasado en grande! Total, que casi ni puedo contestar los reviews pero, si vosotros os tomáis un momento de vuestro tiempo en comentar, yo hago lo mismo por vosotros.
Gracias como siempre a mi b-reader Sailordancer7, nunca puedo pasar sin ella pero en esta ocasión menos aún. Esa super escena de quirófano es gracias a sus conocimientos como cirujana ;) porque yo trabajo en el hospital, pero en farmacia. Preguntadme de "drogas" si queréis, pero no tengo ni idea de lo que pasa en un quirófano :P siempre hemos formado buen equipo, baby. Love youuuu
A mis locas por el dios griego que no me canso de decir lo importantes que son para mí. Que un día estoy de bajón por alguna chorrada de las mías, todas se unen para que me vuelva de nuevo esa chispa. Os quiero chicas! No os perdáis el siguiente capítulo de PRIDE de SusyChantilly
No sé si sabéis que tenemos página oficial de las locas en Facebook, donde posteamos fotos de nuestra pareja favorita entre muchas cosas más.
¿No os gusta Ranma celoso? Pues ahí tenéis dos tazas jajajaja celos para dar y regalar. Aún sigo planteando la verdadera trama, pero quiero que disfrutéis de la vida de pareja de estos dos. Qué disfrutéis, o no… (muahahahaha)
Adoro vuestros reviews, me encanta leer qué creéis que puede pasar. Y ya no me enrollo más Juany Rdz mi adorada mamá Nodoka, sabía que te gustaría la escena del ascensor jijiji fue el calentamiento previo a lo que pasaría después, y sí, en este fic te doy la razón respecto a Ryoga graceurglsq solo al escribir la escena ya me puse tonta y los calores se me subieron, pues ya sabes qué fue lo que le ocurrió a Ranma, que ni siquiera fue culpa suya pero él no aceptó esa pérdida y la culpa le persigue. Besitos azucena osuna muchísimas gracias, espero que esta te guste tanto como las otras. La verdad es que este hobbie por la escritura surgió hace cosa de un año y me encanta paulayjoaqui Hola! pues… de momento no puedo desvelar quién los vio besarse jeje y ya has visto lo que soñó Ranma, se siente culpable por la muerte de esa chica, aunque no pudiera hacer nada Andre Palomo Lo del ascensor fue el calentamiento para lo que vino luego jeje, yo también adoro a Ranma así, creo que no es secreto, ya que en todos mis fics él es así. Sinceramente a mí también me gusta Ryoga pero esta vez quería que jugara otro papel. Y ya se sabe qué sueña Ranma, el pobre se siente culpable sin serlo. Saludos! azzulaprincess pero qué alegría me dais cuando me decís esas cosas, de verdad que por eso sigo escribiendo, por personas como tú que le gustan mis historias. Gosunkugi...ya lo iremos viendo jeje saludos! SusyChantilly ya sabes lo que pasa cuando dos mentes pervertidas como son la mía y la de Cari se juntan jajaja y si a mí me gusta Ranma celoso a ella mucho más. Mi niña y yo las tuyas, adoro cómo escribes y estoy deseando leer más de Pride y ese Ranma Darcy sexy Lu chan87 y con Shinno, otro más! jajaja de momento no tengo pensado algo así para Shinno, pero que consiga que Ranma se ponga como a mí me gusta, sí. Hace bien su cometido nancyricoleon mucha suerte tiene esa Akane, he querido hacerla más madura. Te juro que intento lo mismo con Ranma pero me sale siempre ese chico celoso y posesivo y no puedo evitarlo ;) livamesauribe uy sí, cuando quiere el servicio técnico es muy efectivo por desgracia para Ranma jajaja aunque luego bien que se dio un homenaje con su adorada Akane Maryconchita ahí llevas las dos tazas de celos made in Saotome jajajaja y respecto a tu review, he luchado para no hacer a Akane tan cabezota y algo más madura, cosa que no me sale con mi adorado Ranma, y es que los hombres tardan más en madurar. Pero bueno, qué no le perdonamos a él? espero que este te haya gustado también. Besos! 1Andrea11 La escena del ascensor un calentamiento "literal" para lo que les vino luego a la parejita jeje Akane a pesar de sus fracasos amorosos, sigue creyendo en el amor en su fuero interno, y lo que sintió por Ranma no pudo obviarlo, tiene miedo pero no se quedaría tranquila si no lo intentara. Ahí habrá varios personajes que interactuarán con la pareja, de forma buena o mala. Espero haber aclarado lo de la pesadilla, y dejo de nuevo el capítulo con otra pesadilla de Ranma, aunque en ella ya sabéis lo que ha pasado. Muchas gracias por mandarme inspiración, muchas veces la necesito A.R Tendo Es que un Ryoga sin que se pierda… aunque sea UA me cuesta no hacer un guiño a su orientación o desorientación es este caso ;) lo del mirador… ya se sabía cómo iba a terminar. Chao! Gabriel Fonseca Ranma siempre va a marcar territorio en cuanto se refiere a Akane, lo ha demostrado muchas veces "indirectamente" y no de forma tan indirecta en el manga y anime, en un UA mucho más, sobretodo porque yo lo decido jajajaja. No sé si sabré etiquetarte, pero lo intentaré, no obstante en la página de Facebook "Locas por el dios griego" subo cada actualización y mi querida Linda la publica en Ranma1/2 fans para siempre. Si tienes cuenta en Fanfiction y le das a seguir historia, te aparecerá cuando actualizo. Espero haberte ayudado y me alegra que te entusiasme tanto la historia :) hinatacris muchas gracias! qué bien que te guste tanto la historia. Sí que he querido hacerlos más maduros porque cuando empiezan a malinterpretar las cosas me altera! El hecho de que Akane no haya hecho caso a Ryoga y haya seguido lo que le ha dictado el corazón, es una prueba de la madurez del personaje Adis Adame tengo que dejaros con una pequeña intriga para que esperéis los viernes con ganas jeje. Don Ranma celoso egocéntrico posesivo Saotome ;) Lucitachan en esta historia sí que Gosunkugi tendrá un papel más importante, nunca lo había usado para mis fics, cierto que en el anterior lo nombré, pero como has dicho fue de pasada. Con razón te da grima las guardias y los médicos jajajaja, ya sabes que en los hospitales hacen guardias, la mayoría, de 24h, pero entonces no me permitía varias escenas que tenía pensadas, por eso aclaré que no sería algo 100% de manual Nidia mi niña bella! Espero que no hayas trasnochado esperando el capítulo, no he podido publicar antes, pero al menos casi te habrás despertado con la notificación :) Odiamos todas a Akane por ser la dueña de ese hombre… Ryoga celoso de los éxitos de Ranma, clásico también pero esta vez llevado al extremo. Nos leemos preciosa! Espero que te haya gustado el capítulo Caro Larrosah Muchas gracias, espero que te siga atrapando hasta el final Rj45 ya has visto que prácticamente viven juntos, no pueden estar separados, en el siguiente capítulo leerás si Ranma le dice a Akane lo de Ryoga, aunque antes de la interrupción de Shinnosuke parecía que estaba a punto de contárselo. Bye! Invitado We agree that Ryoga is a pig and that he is taking advantage of the situation. At the moment the situation between them does notmerit a demand but if it exceeds the limit Akane would immediately take action to defend herself Felicius solo de imaginar a Ranma encuerado… 7u7… pues la trama vendrá un poco más adelante, estoy posicionando a los personajes, mientras, disfrutad de las aventuras y desventuras de este par. Lo que han sentido Ranma y Akane entre ellos es muy fuerte, así que por eso Ranma no puede ni imaginarse perderla, porque nunca ha tenido un sentimiento parecido por una chica ni de lejos, es algo totalmente nuevo para él. Digo lo mismo de Akane, pese al ella haber creído durante años estar ciegamente enamorada de Tofu Sailordancer7 Gracias siempre a ti mi niña bella, seguimos con nuestros debates ;) Iselita Torres muchos celos y despechos alrededor de la pareja, veremos a ver qué ocurre. No es secreto que adoro a Ranma en moto! 7u7 intento hacer un fanart mejor, el otro me salió bastante regu pero no sé por qué me cuesta. Pero seguiré en mi empeño AzusaCT dime dónde te mando las rosas mi bella flor de otoño jijijij pobre Ranma que tuvo que pensar en frío para poder salir del ascensor o incluso para abrocharse la cremallera del pantalón ejem...pues es parte de la historia, cómo interactuarán esos personajes con la historia? uhhhh intriga intriga! y qué pasa con Gosunkugi? anda que no está bueno el chaval, seguro que las tiene haciendo cola jajajajajaja. Besitos mi niña loca Cynthiagurud me alegro que te hayas unido al fic. Me encanta lo de "DIABLOS SAKURA" jajajaja aunque no lo creas me cuesta poner a Ryoga así, porque yo lo adoro, pero quería darle otro papel distinto en esta nueva historia. Nunca me pueden aburrir vuestros reviews, y ya sabes… en mis fics hay de todo, para no aburriros, o al menos eso pretendo. Saludos bonita! Mina Ain0 animosos está bien descrito, muy sutil jajaja y con ellos nunca se sabe, en el hospital hay muchos escondrijos 7u7 y ya sabes… nunca faltan los rivales amorosos para ambos kariiim es que no puedo ver a Ranma de otra forma que no sea así, todo un alfa 7u7 si te imaginas bien las escenas me doy por satisfecha de que lo estoy haciendo correctamente, cambié los lunes por los viernes porque empezando el fic con un lemon, qué mejor día que el viernes? LumLumLove Hola bonita! La verdad si no hay rivalidad entre Ranma y Ryoga se hace algo raro, se me hizo a mí hacerlos tan colegas en Entre el deber y el amor, pero por otro lado, a veces quieres cambiar un poco lo de siempre. Y eso me lleva al otro punto, la máscara de P-chan jajaja tenía que hacer referencia a él en algún momento, eso y su pésimo sentido de la orientación no pueden faltar, por muy UA que sea :P Gosunkugi, Gosunkugi… qué habré pensado para él en esta historia? (yo con la boquita cerrada que estoy más mona y así puedo leer vuestras deducciones que me encantan) Quizá sí le hubiera pegado más a Akane ser la doctora, pero así cierro mi ciclo de mis tres profesiones más sexys en hombres jajaja y las chicas me pidieron un Ranma médico, así que no podía negarme :) ES que eres una mujer muy atareada y mami, que quitan mucho tiempo, yo actualizo rápido porque mis gatos no me piden mucho jajaja ojalá pronto reciba una actualización del siguiente capítulo de Honor. Besitos mil y gracias por mandarme inspiración! nunca hay suficiente Mayra Saotome la verdad que sí que estuvo intenso el capítulo, me alegro mucho de que te haya gustado. Ya sabemos que entre Ryoga y Ranma siempre ha habido rivalidad, sobre todo por parte de Ryoga, veremos a ver la evolución del personaje. Y Gosunkugi, ya quería sacarlo en alguno de mis fics porque sí que resulta un personaje tan peculiar que no sabes por dónde te va a salir. Un abrazo enorme Invitado pues me alivia poder quitarte esa sensación, no es secreto que me encanta verlos en familia pero desde el principio ya tenía pensado no embarazar a Akane. Saludos y gracias por leer Emiilu Hola bonita! ya echaba de menos tus reviews, pero te entiendo perfectamente, yo tengo no se cuantas actualizaciones, pero es que no encuentro el momento de sentarme a leer tranquilamente. Respecto a tu review, te comento que Ranma no conocía a esa chica, pero en el fondo, y aunque era imposible salvarla, se siente culpable porque piensa que debió hacer más. Eso lo atormenta, y si lo combinamos con el miedo que siente de perder a Akane porque nunca había sentido así de fuerte por alguien, ya lo rematamos. Ryoga y Ukyo tienen lo suyo y si te hace sentir tranquila, creo que voy a dejar a la gata descansar y no creo que salga, al menos de momento no lo tengo pensado pero ya sabes… todo puede cambiar jijij
Pues creo que ya he contestado a todos, siempre digo igual, si me he saltado a alguien lo siento muchísimo. A veces fanfiction princeso nos juega malas pasadas. Y ya poco más, desearos una excelente semana y habrá más el viernes que viene. Nos leemos!
Sakura Saotome :)
