Los personajes no me pertenecen, los tomo prestados de la gran Rumiko

*A corazón abierto *

Capítulo 7


En cuanto vio a Ranma cruzar la puerta, sus fuerzas dejaron de responderle, se sentó en la escalera y dejó salir, sin pudor alguno, las lágrimas que con esfuerzo no había permitido que brotaran delante de él. Sentía una gran opresión en el pecho que no la dejaba respirar. De pronto sintió la necesidad de que le diera el aire; esa odiosa imagen, no salía de su cabeza… buscó la salida con premura. En cuanto estuvo fuera inhaló con fuerza, estaba lloviendo pero no le molestaba en absoluto. Se quedó un rato bajo la lluvia con los ojos cerrados. Sus amargas lágrimas se confundían con las gotas de lluvia. Buscó su móvil en el bolso, no quería estar sola esa noche, ni quería estar en su apartamento. Seguro que las sábanas olían a él, no podría soportarlo, así que llamó a la única amiga que tenía en la ciudad.

Un tono, dos, tres… "Vamos Sayuri por favor… coge el teléfono…. " cuatro tonos, por fin al quinto oyó cómo descolgaban.

—¡Hola Akane! ¿Qué tal? —oír por fin a su amiga la hizo derrumbarse del todo y se puso a llorar como una niña pequeña— Akane, ¿qué pasa? ¡Me estás asustando!

Sa-Sayuri… ¿pue-puedo dormir en tu-tu apartamento? —apenas podía articular palabra.

Por supuesto que sí, estoy fuera pero en media hora llego a casa.

¿In-interrumpo algo? No quisiera ser una molestia… —cedió un poco el llanto al pensar que iba a ser un incordio para su amiga.

¡Ni se te ocurra decir eso! La de veces que te he dado yo la lata con Daisuke. Estaba tomando algo con Ryu, me debía una cerveza de una apuesta que hicimos pero ya se va al dojo. Y aunque no se fuera, tú eres más importante —parecía que ella y Ryu conectaron muy bien el día que se conocieron. Habían quedado un par de veces para tomar algo, se liaron otro par de veces pero ya está. Ni uno ni otro querían nada más. Aunque ella decidiera quererse más, estaba aún muy enganchada al idiota de su ex, y Ryu… no estaba preparado para tener novia.

Al oír a su amiga nombrar a Ryu y el dojo, otra punzada le atravesó el estómago. Ranma ocupaba toda su cabeza en ese momento, el torneo era dentro de tres días. Él le dio una entrada con acceso a todas las instalaciones para poder estar más cerca suyo. Ranma le dijo que le dedicaría el título cuando ganara, porque iba a ganar… eso lo tenía muy claro, y como ambos tenían dos días libres, había reservado una cabaña en una playa de Yokohama, aprovechando que iban a subir las temperaturas. Le dolía demasiado pensar que todo se había acabado, su burbuja se rompió y le estalló en la cara.

Está bien, nos vemos en tu casa en media hora. Gracias de verdad…

Para eso están las amigas, pararé a comprar la cena de camino. Hasta luego.

Akane colgó y se secó las lágrimas con el dorso de la mano, no sabía si la urgencia de Ranma haría que él saliera tarde del hospital, pero por si acaso decidió marcharse ya. No soportaría encontrárselo, y menos a esa… mujer…

—Hola Akane, ¿qué haces parada en mitad de la lluvia? —la chica dio un respingo del susto y giró la cabeza hacia su derecha, encontrándose a un Gosunkugi que la miraba fijamente— ¿Qué te pasa? ¿Te encuentras bien? —preguntó realmente preocupado por el estado en el que se encontraba. Estaba claro que la lluvia no disimulaba los ojos hinchados de llorar y la cara de angustia que tenía la joven enfermera.

—Pues… no muy bien… hablamos otro día, ¿vale? —su voz sonaba débil.

—¿Quieres que te lleve a algún sitio?

Akane lo observó con detenimiento, Gosunkugi parecía realmente preocupado por ella —No-no te preocupes, cojo el metro. Donde voy no está muy lejos de aquí.

—Insisto, de verdad que no me cuesta trabajo. He quedado con mi novia para cenar, pero aún tengo tiempo.

—Pero…

—No hay peros, nos conocemos desde hace años, los amigos se hacen favores —y una gran sonrisa iluminó el rostro de Gosunkugi, remarcando aún más sus ojeras.

Akane suspiró y cedió, se sentía mal por haberle dado tantas largas para tomar un simple café con él.

—De-de acuerdo, muchas gracias. Espero de verdad que no te retrases en tu cita.

—Kogane es una mujer paciente. No habrá problema. Vamos, el coche está ahí.

Antes de subirse al auto oyó a Ryoga llamarla, lo vio aproximarse pero Akane atisbó una mirada mezcla de lascivia, deseo y furia por parte de su superior que hizo que sintiera miedo, por lo que se introdujo rauda en el auto de Gosunkugi, éste arrancó enseguida mirando por el retrovisor a Ryoga, haciéndose cada vez más pequeño y viendo con rabia cómo ellos se alejaban.

Akane se sorprendió de lo limpio y ordenado que estaba todo. Se fijó en la foto de una chica que estaba pegada en el salpicadero del mismo. Era castaña, con el cabello largo, flequillo recto y una sonrisa muy dulce. Akane señaló la foto.

—¿Es Kogane? Es una chica muy bonita, y parece muy dulce. Me recuerda a Kasumi —Gosunkugi la miró sonriente.

—Sí, es ella. Y tienes razón al decir que es muy dulce, me recuerda mucho a ti. Seguro que os llevaríais muy bien. Y bueno… ¿dónde te llevo?

Akane le dio la dirección de Sayuri y se puso a mirar por la ventana del auto cómo las gotas de lluvia resbalaban por el cristal. Suspiró más fuerte de lo que quiso. En ese instante su teléfono comenzó a sonar, no quería mirarlo… sabía quién la estaba llamando. Así que directamente lo apagó.

—Te has peleado con Saotome, ¿verdad? —la voz de Gosunkugi sonó firme. Akane lo miró perpleja pero sin pronunciar palabra, lo vio apretar con fuerza el volante— Ese hombre no te conviene Akane, te lo digo por tu bien. Aléjate de él.

Era más un ruego que un consejo, Akane seguía sin poder abrir la boca, no quería hablar de Ranma con él. Es más, hoy no quería sacar más el tema Ranma. Continuaron el resto del trayecto en silencio hasta que llegaron cerca del portal de Sayuri. La lluvia ya estaba cesando.

—Es aquí —dijo tímida—. Gracias por traerme, Gosunkugi. Espero que disfrutes mucho la velada con Kogane.

—Ha sido un placer, siento si te he incomodado pero es que eres demasiado buena para él.

Akane sonrió melancólica y se bajó del auto. Se despidió con la mano y vio a Gosunkugi alejarse. Se sintió mal porque siempre lo había juzgado de raro, pero se había ofrecido a traerla a casa de Sayuri y se notaba realmente preocupado por ella, quizá… sí podía ser su amigo.

A los diez minutos apareció Sayuri con una bolsa de comida del restaurante chino que había a la vuelta de su edificio. En cuanto la vio se abrazó a ella. Sayuri la conocía y sabía que en esos momentos, lo que mejor podía hacer por Akane era estar en silencio, sólo acompañándola.

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En cuanto Ranma terminó de resolver la urgencia por la que lo habían reclamado, marcó el número de Akane. Oyó el primer tono, tenía un nudo en el estómago que no le dejaba respirar, otro tono más, pero antes de oír el tercer tono salió la dichosa vocecita anunciando que ese número estaba apagado o fuera de cobertura.

—¡Mierda! —exclamó tirando el móvil al sofá. Se pasó los dedos entre su cabello mientras daba vueltas por la habitación. Se cambió velozmente en los vestuarios y salió de prisa en dirección a su moto. ¿Le daría tiempo de pasarse por su casa antes de ir al dojo? ¡Qué le dieran al dojo y al título! ¡No podía quitarse de la cabeza la carita de Akane cuando entró en la sala de estar… —"¡Maldición Akane! ¡¿Por qué no me escuchaste!? " —pensó el azabache, aunque si hubiera sido al contrario… no sabría cómo habría reaccionado. Bueno, primero le hubiera matado a él y luego… ¡joder! Mejor ni lo pensaba, porque ella era su felicidad, no podía pensar en una vida donde no pudiera abrazarla, besarla y hacerle el amor a todas horas.

Cuando se estaba poniendo el casco sonó su teléfono. Lo descolgó corriendo esperanzado en que fuera ella, pero se trataba de su sensei.

¿¡Dónde diablos estás, muchacho!? ¡Taro y Ryu ya están aquí!

—Maestro, voy a retrasarme. Tengo que hacer algo antes.

¡¿Qué tienes que hacer algo antes!? ¡Lo que tienes es que mover el culo hasta aquí, ya! —Happosai parecía realmente molesto.

—Lo siento maestro, en cuanto termine iré —y colgó. Le esperaba la reprimenda de su vida, lo pagaría caro, pero eso ahora mismo le traía sin cuidado.

Condujo veloz hasta el apartamento de Akane, se coló cuando uno de sus vecinos abrió el portal. Subió los cuatro pisos por las escaleras de dos en dos. En cuanto llegó a su puerta llamó con los nudillos.

—¿Akane? Akane soy yo —no obtuvo respuesta, aunque era algo que podía prever—. Ábreme por favor, tenemos que hablar… —llamó al timbre. Esperó un rato pero seguía sin tener respuesta. Apoyó la frente sobre la pared, oyó cómo abrían la puerta de enfrente. Era la señora Mori, la vecina de Akane, o como ellos la llamaban, la vieja del visillo. Estaba al tanto de todo lo que ocurría en el edificio.

—Akane no ha llegado —la oyó decir Ranma a sus espaldas. Miró el reloj, ¿cómo que no había llegado? ¿Dónde se habría metido? ¿Se habría ido a Nerima? ¿A casa de Sayuri? ¡Ryu sabía dónde vivía!

—Gracias, señora Mori —y salió corriendo escaleras abajo. Cogió de nuevo su teléfono y marcó el número de Ryu. Rezó porque Happosai no le hubiera confiscado aún el aparato. Cuando dio tono, Ranma suspiró.

¡Saotome, ¿dónde coño andas?! —fue la contestación de Ryu.

—Necesito que me des la dirección de Sayuri. Tengo que ver a Akane y creo que puede estar con ella.

¿Y no puedes acostarte con ella después del campeonato? Joder Ranma, son sólo dos días incomunicados. Te puedo entender… Akane es…

—¡Dame la puta dirección, Ryu! ¡No estoy para gilipolleces! ¡Ah, y no se me va a olvidar que estabas a punto de babear pensando en mi novia! ¡Mejor que vayas calentando antes de que llegue! —¿su novia? ¿seguiría siéndolo? Otra vez el dichoso nudo en el estómago, aunque siendo sinceros, no se le había deshecho desde que tuvo que separarse de ella.

Cálmate tío, era broma… —Ryu le dio la dirección y Ranma subió raudo a la moto.

En menos de diez minutos estaba tocando el portero de Sayuri.

Las chicas estaban sentadas en el sofá, Sayuri ofrecía a Akane algo de comer pero ésta lo rechazaba alegando no tenía hambre. Sonó el portero automático, ambas miraron al unísono hacia la puerta. El corazón de Akane se aceleró. Sayuri se levantó y cogió el telefonillo.

—¿Sí? Ah… hola Ranma… ¿Akane? —Sayuri miró a su amiga y ésta le hizo gestos para que por favor no delatara que estaba allí— Akane no está aquí… ¡No pienso dejar que subas a comprobarlo! ¡Te digo que no está! ¿No deberías estar ya en el dojo? …. Lo siento Ranma, es mejor que la dejes a su aire unos días… os vendrá bien… suerte en el campeonato… sí, le diré que la estás buscando. Adiós.

Sayuri colgó y se sentó de nuevo al lado de Akane —¿No es mejor que hables con él?

—Lo haré… pero ahora mismo no puedo…

—Está bien, cuando tú decidas.

Ranma sabía que Akane estaba allí, pero no quiso insistir más por el momento, le dejaría su espacio. Quizá dos días entrenando a tope y la adrenalina del campeonato le ayudarían a no pensar tanto en ella… ¿iría a verlo? Suspiró con desgana, se puso el casco y se dirigió al dojo.

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Akane tuvo turno justo la noche anterior al campeonato, el día de antes pudo esquivar a Ryoga cuando intentaba acercarse a hablar con ella, pero supuso que esa noche lo tendría más difícil. Por suerte, la planta estaba muy revuelta a causa de tres ingresos nuevos, ni llegó a tener tiempo de sentarse cinco minutos a escribir en el ordenador. Eso fue la primera parte de la noche, poco a poco todo la planta de pediatría fue recobrando el orden.

Se encontraba sola en la sala de estar, mirando por la ventana y dándole vueltas una y otra vez a lo sucedido hacía dos días. Cada vez que revivía esa escena sentía como si le clavaran un puñal en el corazón.

—Akane… —la voz de Ryoga a sus espaldas la hizo regresar al mundo real, pero no se giró. Siguió con la mirada perdida en las luces de la calle— me tienes realmente preocupado. Parece que estás muerta en vida… ¡y él no se merece que estés así! —silencio fue lo que obtuvo por su parte— ¡Te lo advertí! Hace igual con todas, las usa y cuando se cansa las desecha como trapos. Pero tú… no eres como cualquier chica, Akane… —la peliazul podía oírlo un poco más cerca de ella— Y si él no se ha dado cuenta, yo sí… —le puso las manos en los hombros, pero ella, al sentir el contacto, se retiró, acercándose más a la ventana y sin emitir ni una sola palabra. Ryoga cerró los puños con fuerza, ansiaba tocarla desesperadamente, se había convertido en su mayor obsesión. No había noche que no soñara que la hacía suya en cualquier rincón.

—¿Por qué dijiste que Ranma estaba enfermo? —preguntó de golpe la chica.

—¿Có-cómo…? —tartamudeó Ryoga, en ese momento Akane se giró para enfrentarlo.

—¿Por qué me dijiste que Ranma estaba enfermo cuando entré en el hospital? —repitió Akane— ¿Sabías que estaba con Ukyo?

—¿¡Qué-qué?! Cla-claro que no lo sabía… fue Ukyo la que me dijo que Ranma estaba enfermo. Por eso te lo dije… qui-quizá ella sí quería que los descubrieras…

Akane lo miró con los ojos entrecerrados —Ranma y tú no os lleváis bien, no tenemos que disimular eso, ¿por qué te preocupaste por él?

—¡No me preocupé por él pero sí por ti! Akane, yo-yo… mi amor hacia ti es puro. Sólo deseo tu bien y verte feliz, aunque no sea conmigo. Pero cuando vi que te trataba como a las demás… ¡me encendí! ¡Él no te merece! ¡No merece tus lágrimas! Yo te haría la mujer más feliz del mundo, sólo dame una oportunidad.

Akane continuaba mirándolo cómo si estuviera analizando todo lo que acababa de decirle, en ese instante sonó uno de los timbres de las habitaciones y la peliazul salió a atenderlo, dejando a Ryoga prácticamente con la palabra en la boca.

—¡Joder, joder! —maldijo en un grito ahogado el joven Doctor.

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Por fin amaneció el día del campeonato, Ranma, Taro, Ryu y Happosai se estaban preparando para partir hacia el estadio donde se realizaría el torneo.

―Maestro, ¿me da ya el móvil? ―estaba impaciente por ver si tenía algún mensaje de Akane, pensó que con el entrenamiento se distraería y su adorado tormento no vagaría alegremente por todos y cada uno de sus pensamientos. Qué equivocado estaba…

Happosai lo miró seriamente ―Muchacho, creo que no eres consciente de lo que realmente te juegas en este torneo. A mí me da igual si conservas el título o no, ya que sé que uno de los tres será el campeón este año. Pero si fuera tú querría conservar el título invicto por quinto año consecutivo, y solo veo a un niño asustado porque su novia se ha enfadado con él. ¡Esto tiene que ser tu prioridad! De todas formas la respuesta es no. Sigo necesitando que estéis concentrados.

Ranma rechinó los dientes pero no contestó, solo unas horas más e iría a buscarla a China si hiciera falta.

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En cuanto llegaron al estadio, Ranma se puso a buscar como un loco a cierta chica de ojos avellana, a la que no logró ver para su desesperación.

―¡Eh, Sayuri! ¡Estamos aquí! ―saludó Ryu a su nueva amiga con derechos. En cuanto Ranma escuchó el nombre de Sayuri se giró automáticamente, corrió hacia ella cuando la localizó y la sujetó por los hombros.

―¿Akane está contigo? ―volvió a mirar por los alrededores sin localizarla.

―Lo siento Ranma, ella debe estar saliendo del turno de noche ahora mismo… ¿por qué lo hiciste? creía que lo vuestro era especial. Os tenía una envidia horrible ―le reprochó la amiga de Akane.

―¡Te juro que no hice nada! ¡Fue una trampa!

―¡Ranma! ¡Nos vamos a vestuarios! ―ordenó Happosai.

Antes de irse, el azabache volvió a dirigirse a Sayuri: ―Dile que necesito hablar con ella, a ti te escuchará ―Taro lo agarró del brazo y lo alejó de allí antes de que pudiera oír la contestación de Sayuri, que lo miraba atónita.

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Akane se dirigió a los vestuarios para cambiarse, había tenido una noche horrible, la pasó intentando evitar a Ryoga todo el tiempo después de su conversación, pero él solo quería volver a sacarle el tema de sus sentimientos hacia ella, y justo ahora mismo era en lo último que pensaba. Le dolía demasiado pensar en Ranma como para ni siquiera pasársele por la cabeza iniciar algo nuevo con otra persona. Lo que sí que no paraba de darle vueltas eran a las contestaciones de Ryoga a sus preguntas. Quiso saber qué hora era, seguro que ya hacía más de una hora que debería de haber salido. Ranma seguro que ya habría llegado al estadio para empezar el torneo, y después tenían planeada la escapadita que ya no iban a hacer; no quería pensar más pero toda su cabeza estaba llena de él.

Se quitó el uniforme con desgana, sólo le apetecía encerrarse en casa, comer helado y ver pelis de llorar todo el finde. Patético sí, saldría adelante, pero necesitaba tiempo. Todo lo que había vivido con Ranma había sido demasiado intenso para olvidarlo en dos días. Se quedó en ropa interior mientras sacaba su ropa de la taquilla. Estaba sola, pues el cambio de turno se había efectuado hacía bastante tiempo. Oyó la puerta abrirse, supuso que alguna compañera habría ido a buscar algo a los vestuarios, así que no le dio más importancia, unos pasos se acercaron hasta ella y de pronto ese olor a colonia de hombre, a la colonia de Ryoga… Antes de que pudiera girarse, el Doctor Hibiki la acorraló entre él y la taquilla. Akane se quedó estática, paralizada en ese momento por el miedo de no saber qué iba a pasar. Sintió la poderosa erección de Ryoga sobre su trasero, él se acercó y olió sus cabellos.

―Hueles tan deliciosamente bien… mira cómo me tienes Akane… ―Ryoga se restregó contra ella, emitiendo un gruñido de placer al rozar su miembro con el firme trasero de la chica.

―¡Ryoga, ¿qué estás haciendo?! ¡Déjame y sal ahora mismo de aquí! ―Akane intentó liberarse, rozándose sin poder evitarlo aún más, con el excitado muchacho, que volvió a gemir.

―¡No te voy a hacer nada, solo quiero hablar contigo! Me gustas mucho… nunca antes había deseado a nadie tanto como te deseo a ti. Yo nunca te haría lo que él te hizo, serías la única… ―Ryoga se arrimó aún más a la espalda de ella.

―¡Te he dicho que me sueltes! ¡Me haces daño! ―Ryoga la giró para tenerla de frente, ella lo miró desafiante.

―¡Ya te he dicho que no te voy a hacer nada malo! ¡Has estado esquivándome desde que hemos hablado a media noche! ¡No tenía otra forma de hablar contigo! ¡Soy mejor que él! ¡Conmigo lo tendrías todo, Akane!

―¡No querría nada contigo aunque fueras el último hombre de la faz de la tierra! ―Ryoga la miró estupefacto, ¿estaba rechazándolo? la chica aprovechó para liberarse del agarre del joven Doctor, ya que no se esperaba la respuesta de Akane, lo dejó ensimismado el tiempo justo para aflojar las manos de sus muñecas; ésta le dio una sonora bofetada al verse libre― ¡No quiero que vuelvas a acercarte a mí nunca más! ―aprovechó para tomar su ropa y cubrir su cuerpo semidesnudo. Ryoga la miró con el ceño fruncido.

―Ya vendrás a mí y me pedirás perdón por lo que has hecho hoy. Sé que estás dolida con Ranma y no ves más allá de tus narices, pero te darás cuenta de que soy tu mejor opción ―dicho esto salió de los vestuarios femeninos. Akane se apoyó en su taquilla y dejó escapar un río de lágrimas que se le habían quedado atascadas en el garganta. Se vistió y salió corriendo hacia el despacho de Hinako, pero le dijeron que justo ese día no iba a ir por asuntos familiares, así que aceleró hasta llegar a la salida donde se encontró a Gosunkugi que también terminaba en ese instante del turno de noche.

―Akane, ¡qué grata coincidencia! ―la vio limpiarse velozmente las mejillas, se giró y le sonrió, era la sonrisa más melancólica que había visto en la vida― ¿te ocurre algo? ¿¡otra vez Saotome!?

―No… no es él… bueno, en parte… Gosunkugi lo siento, no me apetece hablar en estos momentos.

―Cla-claro… puedo llevarte donde me digas, sabes que no hay problema ―preguntó el muchacho con un tono de esperanza.

―Si no te importa me gustaría estar sola… gracias por el ofrecimiento ―respondió la chica aguantando nuevas lágrimas que amenazaban con brotar de sus ojos de un momento a otro.

―Lo entiendo… si me necesitas solo tienes que decirlo y allí estaré, ¿de acuerdo? Sé que una separación es dura, pero con el tiempo uno se da cuenta de que es lo mejor…

―Supongo que sí… bueno, no tardes que seguro que Kogane te está esperando ―Akane hizo un gran esfuerzo porque su sonrisa no se viera forzada, no quería preocupar más a Gosunkugi. Éste la observó unos instantes antes de perderse en el parking, aunque de vez en cuando se giraba para mirarla.

Akane buscó el móvil para llamar a su hermana Kasumi, un finde en plan familiar seguro que le vendría de maravilla. Necesitaba una madre que la reconfortara, y su hermana mayor siempre había sido una para ella y Nabiki. Rebuscó por todo su bolso y no lo halló. Hizo memoria y recordó haberlo dejado cargando en el despacho de Ryoga a primera hora de la noche. Lo dejó allí porque todos los enchufes de la sala de estar estaban ocupados. Suspiró cansinamente, cruzó los dedos para que él ya se hubiera marchado, lo que menos necesitaba en ese instante era volver a cruzárselo. Al acercarse escuchó voces, aparte de la de Ryoga, le pareció reconocer la voz de Ukyo.

―¿Ha llorado ya sobre tu hombro? ―le oyó decir a la castaña.

―¡Si apenas se acerca a mí! ¡No quiere ni verme! ¡Creo que no fue buena idea lo de la encerrona! La deseo tanto… ¡pero ella sigue con el imbécil de Saotome metido en la cabeza! ―y al decir esto sonó a rabia contenida.

―"¿Qué encerrona?" ―pensó Akane pegada a la pared para no ser vista.

―Pues tendrás que hacerlo mejor, yo creo que he perdido totalmente las esperanzas. Ranma jamás va a perdonarme lo que hice… si lo hubieras visto… llamando entre sueños a esa furcia. Creyó que era yo hasta que hice que me pusiera las manos encima. Tiene su cuerpo memorizado porque tardó apenas cinco segundos en despertarse. Menos mal que no tardaste en llegar con ella, si no, no hubiera podido acorralarlo, ya estaba a punto de alejarme de él en cuanto vio que yo no era su adorada Akane. Me pone enferma…

―Ella ahora no quiere saber nada de él, así que puedes aprovechar para acercarte de nuevo, seguro que pronto cae rendido a tus pies.

―Nunca lo he tenido rendido a mis pies, sin embargo a ella le bastó una noche para tenerlo comiendo de la palma de su mano.

El corazón de Akane comenzó a palpitar aceleradamente, Ranma tenía razón. Había sido una trampa para separarlos y ella como una idiota había caído. Él se lo dijo y no quiso escucharle... "Ranma…" pensó la joven enfermera. Intentó tranquilizarse, se alejó un poco más e hizo ruido antes de entrar en el despacho. Ambos la miraron sorprendidos, ¿los habría escuchado?

―A-Akane… pensé que te habías marchado ya ―la sonrisa nerviosa de Ryoga lo delataba.

―Vengo a por mi móvil, Doctor Hibiki. Lo dejé cargando en su despacho. Siento interrumpir ―Akane pasó por al lado de Ukyo sin siquiera mirarla, ya ajustaría cuentas con ella, con los dos… pero solo podía pensar en ir a buscar a Ranma y pedirle que la perdonara por no haberle creído.

Justo cuando se disponía a salir por la puerta Ukyo se dirigió a ella: ―Siento que nuestra relación haya empezado con mal pie, yo no quería meterme en medio pero Ranma insistió y la carne es débil. Aún me tiemblan las piernas al pensar la última vez que estuvo entre mis muslos… ―Akane se paró de golpe y Ukyo sonrió, la peliazul se giró lentamente con una sonrisa en los labios, algo que descolocó a la castaña.

―Ukyo de verdad lo siento muchísimo, debe de ser horrible no saber en qué trabajo estás en cada momento, si en el hospital o en el prostíbulo. Ve a farmacia para que te den un antibiótico, la sífilis puede ser algo muy serio.

Ukyo se quedó tan sorprendida por esa contestación que no supo reaccionar, Akane salió en ese momento del despacho con la cabeza alta. Nadie la iba a menospreciar, y menos alguien como Ukyo Kuonji, que su amor propio se perdió hace años y seguía sin encontrarlo

Salió disparada hacia el metro, volvió a mirar la hora, tenía tiempo de sobra pero debía pasar por su apartamento previamente; uno, para retocarse y no presentarse ante Ranma como la novia cadáver, por las ojeras que le aparecieron debido al insomnio y dos, tenía que preparar una maletita de fin de semana.

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Akane llegó al estadio con el corazón a punto de salirse por la garganta, se disponía a entrar cuando dos vigilantes la interceptaron.

―Disculpe señorita, el torneo está a punto de acabar y la taquilla está cerrada. No puede pasar ―dijo uno de los vigilantes, Akane lo miró con el ceño fruncido, ¿cómo que no iban a dejarla pasar?

―Soy la novia de Ranma Saotome, él está compitiendo defendiendo su título. Tienen que dejarme pasar.

―¿Su novia? ―respondió el otro vigilante calvo y gordito, que la miró de arriba a abajo con media sonrisa en los labios y mirada lujuriosa ―¿Y viene a estas horas? Si es así le habría dado un pase VIP.

Akane de pronto se acordó de la tarjeta que le dio Ranma, rebuscó en su bolso y la sacó poniéndosela en la cara al vigilante gordito ―¡Aquí está y ahora déjenme pasar de una vez! ―espetó la chica molesta. Quería verlo ya, necesitaba verlo, abrazarlo, besarlo… nunca en su vida había estado tan ansiosa.

Los vigilantes se apartaron para dejarla pasar y Akane entró como una exhalación, siguió el ruido de la gente, el estadio estaba a reventar. Intentó hacerse hueco entre la multitud como pudo, tenía que llegar hasta él.

―Saotome lo tiene crudo para conservar el título, creo que Kishaba va a ser el nuevo campeón.

―No sé qué le pasa este año, no es el mismo artista marcial, ha perdido su ímpetu, es como si le diera igual ganar o perder.

―Al menos el título se queda en el mismo Dojo.

Akane oía comentarios de la gente hablando de Ranma, él no estaba dando lo mejor de sí y todo era por su culpa, tenía que verlo como fuera. Llegó como pudo a la duela donde se estaba disputando la gran final. Ranma contra Taro. Akane miró a Ranma, ¿dónde estaba el espíritu competitivo de su chico? Solo esquivaba los golpes que su contrincante y amigo quería encajarle, y más a menudo de lo que el azabache consentía, era alcanzado por los ataques de Taro. Uno de los puñetazos no lo pudo esquivar, le dio de lleno en la mandíbula lanzándolo por los aires. Antes de levantarse escupió sangre en la duela.

―¡RANMA! ―gritó la peliazul asustada al verlo con el labio ensangrentado.

―¿Akane? ―Ranma se levantó y la buscó entre el público. Como si fuera enfocada por una luz en una obra de teatro, la vio al fondo, con su perfecto rostro compungido por la preocupación, pero a la vez, con una sonrisa en su preciosa boca de piñón.

―¡Dijiste que me dedicarías el quinto título consecutivo! ¿A qué esperas para reaccionar?

Ranma sonrió con ganas, estaba allí y le sonreía a él… ¿estaba delirando? ¿era realmente Akane o un espejismo? Lo haría, ganaría por él y sobre todo por ella.

―Lo siento Taro… no puedo perder delante de mi chica, le prometí el título ―y adoptó posición para volver a comenzar la lucha.

Taro sonrió con sorna ―Ni en tus sueños niñita, pero al menos tendré un combate digno con el gran Ranma Saotome, no con el guiñapo con el que estaba luchando hace un rato.

Parecía que a Ranma le habían inyectado adrenalina por vena, porque de parecer casi a merced de Taro, ahora lo tenía entre las cuerdas. Akane le dio la energía y el ímpetu que la gente que estaba viendo el combate decía que le faltaban este año. Taro no era un rival fácil, era su mayor contrincante desde que se conocieron, pero Ranma parecía tener un don para las artes marciales; no solo era rápido y fuerte, si no que podía elaborar una estrategia bajo presión en menos de un segundo. Eso era principalmente lo que hacía que siempre saliera victorioso de todos sus encuentros.

La gente estalló en vítores cuando vieron la reacción de Ranma, era como si estuvieran en la típica película en la que el protagonista empieza perdiendo y luego gana terreno hasta que finalmente logra la victoria. Y así sucedió, fue duro… mucho, pero ahí se encontraba el joven doctor artemarcialista, en medio de la duela, con el juez al lado levantando su brazo y anunciando que Ranma Saotome se proclamaba campeón nacional de estilo libre por quinto año consecutivo. Todo el mundo estalló en aplausos, Akane aplaudía y daba saltitos en el sitio; Ranma le dio la mano a Taro.

―Te dije que no podía perder, pantimedias… ―sonrió Ranma a su compañero de dojo.

Taro le apretó la mano con fuerza y se acercó a él con una sonrisa intimidante ―Te he dicho mil veces que no me llames así, niñita… yo no llené mi mochila de pantys… fue Rouge que estaba loca ―dijo entre dientes.

―Lo que tú digas, pero tú tampoco me llames niñita nunca más ―ambos se quedaron mirando fijamente unos instantes bastante serios, el público dejó de aplaudir, pareciera que esos dos iban a librar otro combate, pero esta vez sin título de por medio. Poco duró esa tensión porque enseguida los dos estallaron a carcajada limpia, lo que hizo que el público volviera a enloquecer.

―¿Qué haces aquí todavía, Saotome? Ve a besar a tu chica de una vez ―dijo Taro empujando a Ranma, que aprovechó la inercia para salir corriendo hacia Akane mientras se abría paso entre la multitud que quería saludar y tocar al vigente campeón.

En cuanto llegó a su altura la tomó de la cintura y comenzó a darle vueltas extasiado, la chica daba grititos al verse en el aire, sin poder dejar de reír ―¡He ganado, Akane! ¡Gracias por darme ánimo! ―miles de flashes rodearon a la pareja, los periodistas querían entrevistar a Ranma y sacarle una foto con esa chica peliazul que todo indicaba que era su novia.

―¡Ranma, bájame por favor! ¡Me estoy mareando! ―la chica estaba totalmente ruborizada, era muy tímida para ciertas cosas, y estar rodeada de personas que fotografiaban su reencuentro con Ranma, no le hacía demasiada gracia.

Ranma la puso en el suelo y la rodeó por la cintura, en el momento en que se miraron a los ojos, a Akane le dio igual el mundo. Parecía que todos habían desaparecido, solo ella y él. El azabache se inclinó y la besó con pasión a lo que ella respondió con el mismo deseo. La gente aplaudía, las chicas gritaban un ohhhh, entre qué romántico y yo también quiero que Ranma Saotome me bese así…

Una voz conocida por ambos les sacó de su burbuja ―¡Qué hijo más varonil hemos criado, Genma! ¡Pronto seremos abuelos! ―Nodoka Saotome sonreía al lado de la joven pareja.

―Eso espero, Nodoka. Hay que continuar con el legado Saotome y darle un heredero a la escuela ―Genma Saotome, un hombre alto, calvo, con gafas y con una barriga incipiente, daba golpecitos en el hombro a su vástago felicitándolo por mantener el título de campeón―. Si tan solo se hubiera dedicado a las artes marciales exclusivamente en lugar de jugar a los médicos como su madre, ahora sería campeón mundial.

―¡Viejo, ya hemos hablado de eso mil veces!

―Cariño, no le hables así a tu padre ―regañó dulcemente Nodoka a su hijo.

―Déjalo Nodoka, siempre ha sido un hijo ingrato. Al menos no ha dejado de competir y el apellido Saotome brilla alto en el mundo de las artes marciales.

Akane se sentía como fuera de lugar, estaba en medio de una conversación familiar… digamos un tanto extraña.

Ranma la tomó de la mano y le presentó a sus padres formalmente ―Ella es Akane Tendo, te presento a mi padre, Genma Saotome y bueno… a mi madre ya la conoces… ―una gota de sudor recorrió la espalda de ambos al recordar el "incidente" ocurrido con la madre de Ranma hace unas semanas.

―Encantado bonita, ¿has dicho Tendo? Yo conocí a un Tendo cuando era adolescente. Se llamaba Soun. Éramos uña y carne.

―Encantada señor Saotome, Soun Tendo se llama mi padre ―¿podría ser verdad que el padre de Ranma y su padre se conocieran? Estaba claro que su encuentro había sido cosa del destino.

―¡No me digas! ¡Tengo ganas de ver al bueno de Soun! ¡Hay que invitarlos a casa, querida!

―Por supuesto que sí, ya le dije a Akane que después del campeonato tenía que venir a comer a casa y conocernos mejor, ya que va a casarse con nuestro hijo ―dos gotas de sudor, tres gotas, cuatro… los chicos no sabían dónde meterse.

―¡Mamá! ¡De-deja de decir ton-tonterías!... ¡Vas a con-conseguir asustarla de verdad! ―esa era Nodoka Saotome, afortunadamente Happosai llegó para salvarlo.

―Encantado de verlos señores Saotome, Genma… te estás poniendo inmenso. Pareces un oso panda ―el padre de Ranma carraspeó, no quería replicar a Happosai, también había sido su maestro y le temía como al que más―. Usted tan linda como siempre señora Saotome y …¡Akane! ¡Dame un abrazo!

Ranma sujetó a su maestro impidiendo que llegara a su novia, Happosai comenzó a patalear en el aire ―¡Suéltame, Ranma! ¡Vengo a decirte que tienes que dar una rueda de prensa, dúchate ya! Yo cuidaré a Akane en tu ausencia para que no le pase nada… ―la chica dio un paso hacia atrás instintivamente.

―¡De eso nada maestro! ¡Usted se viene conmigo! Kumon y Sayuri se quedarán con ella, y ahora vamos ―soltó a su maestro en el suelo y le habló a su adorado tormento: ―Sólo será a lo sumo una hora, espérame aquí por favor ―acercó su frente hasta contactar con la de ella.

―No me moveré, tranquilo ―contestó ella con una sonrisa.

―¿Cómo has sabido…? ya sabes… ―antes de irse, Ranma quería averiguar si Akane se había enterado de que le habían tendido una trampa, o simplemente lo había perdonado sin más. Lo importante es que ella estaba allí.

―Tenías razón… lo siento muchísimo… luego hablamos. La gente quiere más del gran Ranma Saotome ―Akane lo empujó cariñosamente para hacer que se moviera.

―¿Y les culpas? ―esa sonrisa seductora de nuevo que hacía que a Akane le temblaran las piernas. Ya era bastante tortura verlo con su gi de combate abierto, dejando el fuerte torso de su chico expuesto y no poder tocarle en ese instante.

―¡Vamos Saotome, vete ya! ¡Yo vigilo que no se mueva de aquí! ―Ryu llegó justo en ese instante con Sayuri, las amigas se abrazaron nada más verse.

―Hijo, nosotros nos vamos. Akane, sabes que tú y tu familia estáis invitados a comer. Le diremos a Ranma cuando lo organicemos ―Nodoka Saotome, tras decir esto, hizo una reverencia y se alejó con su marido del brazo.

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Por fin llegaron a Yokohama, se registraron en recepción y los acompañaron a la cabaña que habían alquilado a pie de playa. Cuando se quedaron solos, Ranma se acercó y la abrazó por detrás, los dos suspiraron tranquilos al tener contacto el uno con el otro.

―No te puedes hacer una idea de lo que te echado de menos… pensé que te había perdido… ―susurró Ranma.

Akane se giró para poder mirarlo de frente ―Yo también te he echado muchísimo de menos… perdóname… ―agachó la cabeza avergonzada― fui una idiota, debí haberte escuchado, pero en ese momento no podía ni verte.

Ranma la tomó de la barbilla e hizo que le mirara ―Supongo que no fue fácil para ti… yo en tu lugar no sé qué habría hecho.

―Les escuché hablar, a Ryoga y a Ukyo, que todo había sido una encerrona para separarnos.

Ranma abrazó a Akane con fuerza ―Maldito cerdo y maldita Ukyo… me las pagarán, te lo prometo como me llamo Ranma Saotome ―dijo entre dientes.

Permanecieron así durante unos instantes hasta que Akane se separó ligeramente de él para poder verlo ―No estropeemos el fin de semana hablando de ellos, ya es la hora de comer. ¿Tienes hambre?

Ranma la miró esbozando una sonrisa de medio lado a lo que Akane respondió con un golpecito juguetón en el pecho ―¡No te hablo de esa clase de hambre, pervertido! ―rio la chica de ojos color avellana.

―Pues ahora mismo no conozco otra clase de hambre… quiero comer Akane ―se inclinó y le dio un mordisquito en el cuello a lo que la chica respondió con un leve gemido― Mmmm creo que tú también tienes esa clase de hambre… ―el chico comenzó a darle besos húmedos por el estilizado cuello de la chica.

―Ran-ma… ―Akane aspiró su aroma haciendo que una corriente eléctrica le recorriera el cuerpo de arriba a abajo. Comenzó a acariciarle los antebrazos subiendo despacio hasta sus hombros, oyó al chico soltar aire con fuerza, debía estar controlándose mucho para no arrojarla sobre la cama y arrancarle la ropa con los dientes. El calor de la piel que emitía Ranma la excitaba en demasía; continuó el recorrido bajando por su pecho, él atrapó su mano justo cuando llegó a la altura de su corazón. Ambos se miraron con la respiración entrecortada.

―Late descontrolado cuando me tocas… ―dijo Ranma con voz ronca.

Akane se puso de puntillas y Ranma se inclinó hasta que finalmente sus bocas hicieron contacto, se abrieron dejando paso a sus lenguas que al principio se acariciaron tímidas y con mucha suavidad. No supieron cuánto tiempo estuvieron así, lo necesitaban demasiado. Cuando por fin se separaron, Akane tiró de él suavemente hasta llevarlo al pie de la cama, donde volvieron a repetir ese beso haciendo que el mundo entero se parara en esos instantes. Ranma la abrazó con fuerza, mientras ella le acariciaba su cabello, su cara, su cuello… encajaban a la perfección, parecía que toda su vida se habían buscado el uno al otro sin saberlo. Sus besos se fueron tornando cada vez más y más intensos. Era verdad que estaban muertos de hambre, pero el uno por el otro. Ranma comenzó a deslizar una de sus manos por la espalda de Akane y cuando llegó a su trasero lo apretó con fuerza emitiendo un gruñido grave y muy sensual.

La tomó de la cintura y la subió a la cama, poniéndola de pie ―Desnúdate para mí… ―ordenó el joven doctor con la voz entrecortada por la excitación.

Akane sonrió sensualmente y se subió la camiseta muy muy despacio, Ranma no apartaba los ojos de ella, de repente no supo si había sido buena idea pedirle hacer eso, porque estaba siendo una verdadera tortura ver cómo se quitaba la ropa. Debería haber optado por arrancarla de cuajo. Seguro que traía más modelitos dentro de su maleta, ¿qué más daba uno más que menos? La chica pronto se quedó en ropa interior y lo miró mordiéndose un labio.

Ranma tragó en seco, llevaba un conjunto negro de encaje que no le había visto nunca, vale, ese conjunto no se lo arrancaría porque le gustaba demasiado ―He dicho desnuda… ―intentó que su voz no le temblara, aparte de no saltar sobre ella en ese mismo momento cuan animal en celo.

―Siempre dando órdenes… ―Akane chasqueó la lengua― Yo me quito el sujetador si tú te quitas esa camisa china que te queda tan bien...

En dos segundos Ranma quedó desnudo de cintura para arriba, Akane se puso de rodillas y se quitó el sujetador sin dejar de mirarlo a los ojos. Ranma comenzó a respirar cada vez más rápido, esa mujer iba a hacer que tuviera que internarse en el manicomio. Akane se acercó a él y comenzó a cubrir de besos el pecho de Ranma, fue bajando hasta llegar a la altura de su ombligo, donde el chico se apartó ligeramente jadeando. Ella se sentó en la cama teniendo una visión en primera fila de la enorme erección que se le marcaba a su chico en el pantalón. Tiró del cinturón y lo acercó, comenzó a desabrochar los botones lentamente y deslizó los pantalones hasta el suelo. Ranma respiraba cada vez más fuerte, Akane le acarició por encima de los bóxer, miró hacia arriba y vio al chico mordiéndose fuerte el labio inferior, estaba claro que hacía un esfuerzo sobrehumano. La chica se sintió poderosa en ese instante, tenía a ese hombre deseoso de ser uno con ella, quiso quitarle el sufrimiento de una vez, le bajó los bóxer y ella se quitó las braguitas, los ojos de Ranma recorrieron el cuerpo desnudo de Akane de arriba a abajo. La chica volvió a tirar de él ofreciéndole la mano.

―Hazme tuya… ―susurró entre jadeos. Se dejó caer en la cama y Ranma se tumbó encima de ella. El azabache lamió el cuerpo de la peliazul desde el ombligo hasta llegar a uno de sus pechos, donde se deleitó jugueteando con el pezón erecto de la chica, que no pudo más que jadear al sentir la lengua húmeda de Ranma sobre su piel desnuda. Continuó lamiendo hasta llegar al cuello, deteniéndose unos segundos para besar cada rincón; buscó la boca de la chica de sus sueños, y en cuanto se fundieron en un ardiente beso, Ranma entró en ella de golpe, aspirando el gemido que salió de la garganta de Akane al sentirlo de nuevo unido a ella. Una segunda embestida hizo que la chica arqueara la espalda para sentirlo más profundo. Oyó a Ranma gruñir al tiempo que comenzó a embestir más fuerte y más rápido, jadeando cerca del oído de la chica.

―Nunca tengo suficiente de ti… eres mi droga… ―le dijo el azabache al oído.

Akane suspiró, le cogió el rostro con las manos y se besaron con desesperación. La chica rodeó las piernas en las caderas de Ranma haciendo que empujara jadeante mientras las manos de ella le recorrían su ancha espalda.

―Te quiero ―susurró él con los labios pegados a los de ella―, te voy a querer toda mi vida…

―Yo también te quiero ―suspiró ella. Volvieron a devorarse la boca, Akane clavó sus uñas en las nalgas de Ranma, volviéndolo frenético, haciendo aún más presión en la intimidad de la peliazul que pronto explotó en un orgasmo como nunca antes había sentido. Ranma tiró de Akane y le dio la vuelta, saliendo de ella solo unos instantes para volver a fusionarse desde atrás. Ella se hundió en el colchón y él marcó el ritmo de las penetraciones sujetándola por la cadera, pero no pudo aguantar mucho más, estaba terriblemente excitado y acabó llenándola mientras un quejido de placer se quedó contenido en su garganta.

Se tumbaron uno al lado del otro abrazándose desnudos, así estuvieron durante veinte minutos, sin decir nada, acariciándose constantemente hasta que Akane rompió el silencio.

―Tenemos que prometer que no nos dejaremos llevar por nuestra cabezonería y hablaremos antes el uno con el otro, tenemos que confiar o esto no funcionará.

Ranma la abrazó aún más y la besó en la frente ―Lo prometo.

De pronto el estómago de Ranma resonó en toda la habitación, Akane no pudo contener la risa ―Vamos a comer, anda… ―se dieron una ducha rápida y salieron a comer a un restaurante cerca de su cabaña, también a pie de playa.

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Después de comer decidieron dar un paseo por la orilla del mar, aún hacía algo de fresco para bañarse, aunque la gente decidió que era buena idea ir a pasar el finde a Yokohama porque estaba atestado a más no poder. Ranma tiró de Akane haciendo que se pegara a su cuerpo, cuando estaban a punto de besarse, oyeron unos gritos de adolescentes histéricas que se aproximaban donde estaban ellos.

―¡Sí, es él! ―gritó una de ellas― ¡Es Ranma Saotome!

―¡Es mucho más alto de cerca! ―recalcó otra de ellas, la cual sostenía una revista que Ranma reconoció al instante, "Kudokan", la cual hablaba exclusivamente de artes marciales en todas sus categorías y salía él en la portada. Dentro estaría la entrevista que le hicieron la semana anterior, hablando de defender el título y que estaba seguro de que seguiría siendo el campeón invicto. Seguramente mañana saldría la nueva tirada anunciándolo como campeón.

―¡Y más guapo! ―apuntó otra de las chicas, ese comentario hizo que Akane arrugara levemente la nariz, haciendo que Ranma sonriera ante ese gesto. Le encantaba verla celosa.

―¿Os gustan las artes marciales, chicas? ―¿lo hacía a propósito o es que Ranma tenía ese tono de voz que hacía que se te cayera la ropa interior nada más oírlo?

―¡Sííííííí! ―dijeron las tres al unísono― practicamos kenpo desde que nuestros padres nos llevaron a un torneo donde participó hace dos años.

―Me alegra haberos servido de inspiración ―ahí estaba la sonrisa Saotome, se sentía cual pavo real.

―¿Podemos tomarnos una foto con usted? ―dijo la más bajita.

―Por supuesto, pero una y nos vamos que estoy de vacaciones con mi novia. ¿De acuerdo? ―Ranma miró a Akane divertido, ésta seguía con la nariz arrugada y el ceño ligeramente fruncido.

Las tres miraron a Akane y sonrieron ―¡Es usted muy guapa!

―Gra-gracias… venga que os hago la foto ―se ofreció la peliazul, algo más relajada.

Las chicas rodearon a Ranma con una sonrisa de oreja a oreja y Akane les tomó varias fotografías, cuando terminó les devolvió el móvil.

Miraron corriendo las fotos para ver cómo habían salido, se ve que quedaron satisfechas porque se despidieron de la pareja haciendo una reverencia y dándole las gracias.

Cuando se quedaron solos, Ranma abrazó a Akane sonriendo, era su sonrisa de autosuficiencia.

―¿Qué? ―escupió Akane.

―No me puedo creer que te hayas puesto celosa de unas crías, si tendrán unos 16 años.

―¡No me he puesto celosa! ―contestó irritada.

El azabache decidió no seguir picándola aunque la idea le gustara demasiado, no quería enfadarla; pero el Karma es sabio, ya que cuando Ranma se alejó de Akane unos instantes para comprar unos helados, al regresar tuvo que espantar a unos cuantos moscones que la había rodeado y la querían invitar a tomar algo. Sólo le bastó una mirada para hacer que todos salieran huyendo. Akane lo miró divertida.

―No me puedo creer que te hayas puesto celoso de unos chicos de 18 años.

―Cállate anda… ―le dio su helado, no sin antes ponerle un poquito en la nariz a modo de venganza. Akane lo miró ceñuda pero no enfadada, Ranma se rio y ella le intentó poner también helado en la nariz. ¿En serio creía que iba a lograrlo? Nunca vio a nadie esquivar tan rápido― ¿Con quién crees que estás jugando? ―sonrió orgulloso, se acercó y con la punta de la lengua, lamió el helado que le había puesto en la nariz. Ambos se miraron durante unos instantes muy intensamente.

―¿Nos tomamos el helado y nos vamos a la cabaña? ―dijo bajito la chica.

―Ya estamos tardando ―la sujetó de la mano y caminaron ligeros hasta su casita de fin de semana de la que no volvieron a salir esa noche.

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Se desperezaron con los primeros rayos de sol, Ranma se moría de sed, así que se levantó a por un vaso de agua. Estaba desnudo cuando se paseó por la habitación, Akane abrió los ojos en ese instante y pudo contemplar el espectáculo que era ver a su chico como su madre lo trajo al mundo. Sintió un hormigueo recorrerle todo el cuerpo, haciendo parada en su bajo vientre, ¿es que nunca se cansaba de él?

―Doctor Saotome, le necesito… creo que se me ha parado el corazón al ver el trasero de mi novio paseando por la cabaña… ―Akane irradiaba sensualidad por todos los poros de su piel y eso se reflejaba en su tono de voz.

Ranma se giró en ese instante y sonrió juguetón, Dios… cómo la quería y la deseaba… ―¿Una parada? Eso es grave ―se acercó a ella subiéndose a la cama, donde Akane se tumbó del todo― Primero hay valorar el nivel de consciencia, vamos a ver si reaccionas ante los estímulos ―la acarició recorriendo su tobillo de forma ascendente por su pierna, vio cómo se le erizaba la piel―, luego hay que abrir las vías aéreas… ver, oír y sentir… ―Ranma puso su mejilla cerca de los labios de Akane y miró en dirección a su pecho― La vista es excelente desde aquí… aunque no tengo claro que respires, no me llega el aire a la mejilla ―Akane se mordió un labio, era imposible que el simulacro de una RCP (respiración cardiopulmonar) la estuviera excitando tanto―, voy a tener que proceder a hacer las compresiones torácicas.

Ranma se irguió y con sus dos manos masajeó los senos de Akane, la chica levantó ligeramente la cabeza ―Doctor… ahí no está mi corazón, esos son mis pechos.

―Es una nueva y revolucionaria técnica, 30 tocamientos de pecho y dos insuflaciones ―la miró con una sonrisa que consiguió derretirla.

―Confiaré en usted Doctor aunque esto me suena a que se quiere aprovechar de una chica inocente como yo…

―Ante todo soy un profesional, señorita. Procedo a las dos insuflaciones ―Ranma se inclinó sobre ella y la besó metiendo su lengua de manera salvaje, la chica enredó sus dedos en el cabello azabache del chico. Éste al instante se separó―. Una, y ahora la segunda… ―se tumbó encima de ella y volvió a besarla con la misma desesperación y el mismo ímpetu. La virilidad latente de Ranma rozaba la intimidad de la chica haciendo que ésta jadeara ante cada movimiento.

El teléfono de Ranma comenzó a sonar en esos instantes, el chico gruño, pensaba que lo había apagado para que nadie interrumpiera su fin de semana con Akane. Decidió ignorarlo y continuar lo que estaba haciendo, pero el maldito teléfono no paraba de sonar sin parar y no lo dejaba concentrarse.

―Deberías cogerlo, igual es algo importante ―dijo Akane aún jadeosa por los intensos besos de antes.

―¡Maldita sea! ―gruñó el azabache― No te muevas de ahí ―dijo señalando a la chica, y se levantó dispuesto a estrellar el aparato contra la pared― ¿Sí? ―contestó de mal humor sin haber mirado previamente el número que lo llamaba.

―"Hola hijo, ¿qué tal las mini vacaciones? te llamo para que le digas a Akane de comer con nosotros y su familia en casa el fin de semana que viene"

―¿¡Y no podías esperar para decirme eso hasta mañana, mamá!?

―"¿He interrumpido algo? Oh, lo siento… mi varonil hijo. Espero que estés dejando a Akane satisfecha"

Akane miró a Ranma y se preguntó qué le habría dicho su madre para que de repente estuviera tan colorado, aunque algo se podía imaginar…

―Te-te cuelgo… mañana te llamo ―y cortó la llamada. Dejó el móvil en la mesita de noche y se acurrucó junto a Akane―. Confirmado, mi familia está loca…

―¿Salimos a desayunar? ―preguntó la chica divertida.

―Mejor… ―se acercó para darle un tierno beso en los labios, en esos momentos no podía seguir con el juego, primero tenía que sacarse de la cabeza la llamada de su querida madre. Aún le quedaba todo el día y toda la noche para disfrutar de ella antes de tener que compartirla con más gente.

Continuará…


Hola a todos! Q tal ha pasado la semana? Os dije que este capítulo iba a ser largo… y ahí lo tenéis. Os ha gustado? A partir del siguiente no habrá muchas escenas de humor, se volverá algo más serio porque ya sí nos estamos acercando al meollo.

Muchas gracias por los reviews, tomo nota de cada uno de ellos.

Quiero mandar mucha energía a mi b-reader, Sailordancer7, que está malita en cama. Desde España a Inglaterra, espero que te llegue baby. Mejórate!

A mis locas por el Dios griego, gracias mil por vuestro apoyo, Orión también os agradece todas vuestras buenas vibras :)

Al lío con los reviews graceurglsq es que es eso, yo confío en mi novio mucho pero si entro y veo que una chica está encima de él besándolo… joder… al menos con mi temperamento en ese instante puede decirme misa que no atiendo a razones jajaja, y ya has visto que ha oído el plan que habían tramado pero ella le daba vueltas a la cabeza porque no le cuadraba lo que había pasado. Lo que hemos hablado, ya con la cabeza fría Hana Note mi peque, en ese momento no atiendes a razones, te puede el shock que tienes pero ya has visto que Akane comenzó a darle vueltas a todo, y aunque no hubiera oído el plan habría acabado hablando con Ranma tranquilamente. Déjemosle su momento de locura transitoria jajaja Juany Rdz se veía venir, que no iban a parar hasta meterse en medio de la pareja, pero no lo han conseguido y sí que ambos lo pasaron muy mal esos dos días Yeka453 mi Geral es que ponte en su situación, que entres tranquilamente y te encuentres ese pastel jajaja pero ya con la cabeza más fría estaba empezando a ver que las cosas eran raras, aunque finalmente se enteró de todo. Espero que te haya gustado este capítulo paulayjoaqui hola bonita! pues lo que pasa es que en octubre tengo varios viajes y aparte de mi trabajo me están surgiendo otras cosillas, intentaré escribir en los ratos que pueda. De momento hay aseguradas dos semanas más, luego ya lo vamos viendo. Y vaya, es que por mucho que confíes en tu pareja, que te encuentres eso no es agradable y de primeras me puede decir lo que quiera que ni lo escucho, menos mal que se han arreglado las cosas, espero que te haya gustado el capítulo de hoy Maryconchita jajaja a ver, sí que su relación es fogosa… a veces demasiado… pero lo de Tofu no ha salido antes a la luz porque Akane evitaba el tema. Claro que hablan, pero de sus familias pues no tanto… ;) respecto a mí, es que si hago un fic totalmente coherente me aburro! A veces pongo escenas muy apegadas a la realidad y otras veces quiero algo de locura para que os riáis, para que os enfadeis, para que estéis bebiendo directamente de un tarro de miel… así soy :) nancyricoleon aún no se sabe quién atacó a Akane… puede ser Ryoga o no (chan chan chan) Shinno pues justo ahí pienso que se desquitó un poco con Ranma. Él sufrió lo de Tofu y le transmitió esa misma inseguridad, pero ya has visto que lo han superado y lo único que han conseguido Ryoga y Ukyo es unirlos más Gabriel Fonseca has definido a Ranma perfectamente, se sigue comportando como un niño caprichoso pero eso sí, cuando se trata de Akane ella siempre será su prioridad, espero que te haya gustado este capítulo, ya vuelven a estar juntos y más unidos que nunca 1Andrea11 a ver… no intento justificarla, pero en caliente se dicen muchas cosas que no se piensan, y justo en ese momento, Akane no pensaba que podía haber sido una trampa, como has visto en este capítulo, con la cabeza más fría, ya estaba dándole vueltas a que algo no cuadraba en lo que había pasado. Aunque no los hubiera escuchado hablar, al final hubiera tenido una conversación tranquila con Ranma. Gracias por mandarme inspiración :) Luna Akane perfecta tu descripción del capítulo, a mí también me gustan este tipo de historias, el plan comedia romántica. Y habrá sangre?... Quién sabe? estate atenta a las actualizaciones muahahaha Lu chan87 mi Lou, es que Ukyo no tiene orgullo propio ni lo ha conocido y parece que Ryoga tampoco, con su rivalidad estúpida con Ranma. Tenías miedo de que ahora Akane en venganza saliera con Ryoga, ya has visto que no… espero que te haya gustado este capítulo mi niña Andre Palomo se salieron con la suya pero poco les duró jijijiji lo de Peppa Pig fue de una conversación con mi b-reader, de llamar a pediatría por algo infantil y se me vino a la cabeza. Tengo una razón para haber casado a Shinno con Akari. Y es que no sé si te diste cuenta en el primer capítulo que apareció, comentó que no le gustaba la forma que tenía Ryoga de mirar a su mujer. Simplemente por eso :P y como bien sabes, Akari y Ryoga son pareja en el manga. Es como dices, la confianza no se gana de la noche a la mañana. Se necesita tiempo, pero parece que están aprendiendo la lección. Espero que este capítulo te haya gustado Jhon07 sí que han sufrido estando separados y sin poder aclarar las cosas, sobretodo Ranma que sabía que había sido una trampa. Pero todo se ha arreglado y lo único que han hecho esos dos es unir más a la pareja DanisitaM pues es que es eso mi querida Dani, su relación es prácticamente el no poder quitarse las manos de encima, y sí que hablan de sus cosas pero sus familias las mantienen un poco al margen, sobretodo Akane que no quería sacar al principio el tema de Tofu. Como bien dices, Akane nunca escucha las explicaciones de Ranma, se crea su historia en la cabeza y ya está, sí que quiero que sea más madura pero justo en ese momento no pude. Fue demasiado shock esa imagen, pero ya has visto que pasado el fulgor del momento, y con la cabeza algo más fría, estuvo meditando que algo no cuadraba en lo que había pasado. Aún sin haber oído lo que pasó, habría acabado hablando con Ranma y escuchando al menos lo que tenía que decirle. Shinno sí que tiene derecho a hablar de su relación con Akane pero si de camino crea inseguridad en Ranma mejor, no? jajaja naaaa lo hizo sin pensar. Y a estos villanos les ha salido el tiro por la culata, realmente esa no es la verdadera trama… sigan atentos a sus pantallas. Por cierto… al final Sayuri se fue con Ryu, y no porque fuera mejor, es que a TAro le salió otra más guapa jajaja livamesauribe cirugía reconstructiva jajajaja y sí que tiene 10 pisos el hospital y si no, se los pongo yo (cara de malota). Pues les salió el tiro por la culata y ha servido para fortalecer aún más la relación de Ranma y Akane Mayra Saotome Ukyo no tiene amor propio ni lo ha conocido y Ryoga, ya debería dejar esas rivalidades tontas de sentirse inferior a Ranma, pero ya ves… les ha valido madre, como dicen mis niñas. Al final lo único que han conseguido es reforzar la relación de Ranma y Akane. Y ni hemos llegado a la verdadera trama de la historia… gracias por leer, un abrazo muy fuerte Sailordancer7 baby, si es que ambos tienen una familia de locos jajaja con razón apenas hablan de sus familias, luego pasa lo que pasa… este tipo de escenas pero, y lo divertidas que son? Shinno ahí ha hablado como quien no quiere la cosa, inconscientemente le ha salido la vieja del visillo, poniendo a prueba la razón de Ranma. Puff… eso temo yo también, que Ranma se entere de lo que pasa con Ryoga… no sé si podré detenerlo de no matarlo Invitado Ryoga is going too far, but you haveto be sure that Akane will not allow his behavior. She has been tolerant, but there´s always a limit and the moment is near SusyChantilly me encantan tus pronósticos jajaja lástima que sabes no puedo cumplirlos y bueno, ya debatimos el capítulo el otro día, sabes que Akane no tiene ni idea del cambio solicitado por Ranma. Y mi amado Ranma, todo lo seguro que parece ser, es justo lo contrario cuando se trata de Akane. Sus sentimientos son tan fuertes que no sabe ni cómo controlarlos, toda su vida ha tenido todo bajo control y esto se le escapa de las manos, por eso actúa como actúa. Aparte de que no es agradable que tu novia esté con tu supuesto amigo que se tiró a tu ex y que sabes que le ha echado el ojo a la nueva. Pero ya con esto han aprendido la lección, al menos de momento. Siempre voy a recomendar Pride, sabes que me encanta! Hanya te esperabas que acabara de otra forma? ;) espero haberte sorprendido en este capítulo para bien Invitado naaaaa ya has visto que no puedo dejarlos mucho tiempo separados, muchísimas gracias. Me alegro que te gusten mis historias :) RanmaxAkane al final Akane oyó lo que estos dos habían tramado, pero ya has visto que ella sola estaba debatiendo que algo no cuadraba con lo que había pasado. Ranma por desgracia no puede despedir a Ukyo, es residente de quinto año pero no jefe :( así que intentará que la muevan de sitio pero no sé si podrá lograrlo. Akane, Akane… piensa que protege a Ranma no contándole lo de Ryoga, cuando va a ver a Hinako es para denunciarlo, pero quiere llevar todo esto sin que Ranma se entere, a ver cuánto tarda en mantenerlo en secreto Nidia hola mi niña! te cuento, la trama de la historia la tengo toda en la cabeza, lo que me cuesta es poder escribirla en el ordenador. ESte mes tengo muchos viajes, mi trabajo y más cosillas extra. De momento hay aseguradas dos semanas más pero no sé si yo misma me pillaré. Ojalá hubiera un cable para conectar desde mi cerebro al portátil y que escribiera mis pensamientos. Estará genial! Me encanta que te haya gustado el capítulo, me siento mal cuando os dejo con esa duda pero sabes que es parte de mis fics, si no serían muy lineales y aburridos para mi gusto, me gusta que haya de todo, y mi Ranma celoso y posesivo no puede faltar 7u7 Gracias por los ánimos, hermosa. Espero que este capítulo te haya gustado. Saludos desde España! AzusaCT es que Ranma celoso… ufff el caso es que solo me gusta en él, si fuera realmente mi novio (espera que voy a coger una servilleta para limpiarme la baba) no me gustaría que fuera tan así. Aunque seguramente se lo perdonaría todo, quién le dice no a ese hombre? Es que es así, por mucho que confíes en tu pareja, entras a una habitación y te encuentras esa escena. Le das una palmadita en el hombro encima y le dices: bien hecho machote… lo mandas a volar y luego ya si eso, hablas tranquilamente y lo dejas que se explique jajajaja. Miedo me dan tus ideas, si es lo que le he dicho a Nidia en el anterior review, es que este mes justo estoy muyyy liada y me voy a muchos viajes ;) necesito un cable que conecte mi cerebro a mi portátil o al móvil y que me escriba lo que pienso. Así sí tendré tiempo. Besitos mi loquilla kariiim disculpas aceptadas :) esos dos no tienen ni orgullo ni amor propio, van buscando las migajas que dejan los demás, pero les salió el tiro por la culata su plan, ya que lo que han conseguido es unir más a Ranma y a Akane. El pobre Tofu no sabía por dónde iba la cosa jajaja y menos mal, la verdad que Shinno habló sin pensar pero ya fastidió a Ranma, que por lo poco que lo conoce ya sabe el carácter explosivo que tiene. Me alegro mucho de que te gusten mis historias! hinatacris efectivamente, una vez que Akane comenzó a pensar con la cabeza más fría se dio cuenta de que algo no cuadraba, si no hubiera escuchado la conversación habría acabado hablando con Ranma. Ahora están más unidos que nunca gracias a esos dos Mina Ain0 algo tenían que tramar ese par de dos, pero no les ha salido bien la jugada, y como has dicho, han fortalecido la relación de Ranma y Akane. Menos mal que ella escuchó que había sido una trampa, aceleró el proceso de reconciliación, pero ya estaba dándole vueltas a que algo no iba bien, así que tarde o temprano Ranma y Akane habrían hablado tranquilamente. Campeón del torneo por poco… menos mal que apareció su ángel si no Taro habría sido el nuevo campeón nacional LumLumLove hola preciosa! me alegra leerte, Te voy a contestar también por partes. Sí… Akane demasiado comprensiva porque yo hubiera pensado: En qué familia de locos me estoy metiendo? pero lo único que quería con esta escena es que os riérais o que queráis matar a Nodoka, una de dos :P Shinnosuke también me da cosilla, él sigue enamorado de Akane, ha intentado pasar página pero no lo consigue, y ahora tiene que tragarse una relación con Ranma, comprobando que ella sí le corresponde, algo que él no consiguió en su día. Ranma se pasó tres pueblos, se ve que le hirieron el ego demasiado entre Ryoga y Shampoo y ahora no sabe controlarse. Naaaaa no han podido estar mucho tiempo separados, le salió el tiro por la culata a esos dos. Lo único que han conseguido es reforzar aún más la relación. Qué te voy a contar que no sepas, tengo todo el fic en la cabeza pero sabes que piensas una escena y dices: es corta, voy a escribirla (dos horas después sigues redactando), y sobretodo es el mes de Octubre el que tengo peor, tengo como un viaje más a Jaén, que la semana que viene me voy de feria! y el viaje a Madrid el 24, que espero podamos ponernos de acuerdo y tomarnos algo :) ojalá puedas sacar tú también un huequito, me muero por leer la actualización de Honor. Besitos mil a ti y a tus niños!

Pues ya está, otra semana más que se nos pasa. Madre mía si hasta ya estamos organizando en el hospital cuando vamos a hacer la cena de Navidad. Ahhhh que se acaba el año! Espero no haberme dejado ningún review sin contestar, mil perdones si así ha sido.

No me quiero despedir sin deciros que dos de mis niñas han actualizado sus fics SusyChantilly con PRIDE y Hana Note con PODEROSA, corred a leer! Y sin más me despido hasta la próxima semana! Nos leemos!

Sakura Saotome :)