Los personajes no me pertenecen, los tomo prestados de la gran Rumiko

*A corazón abierto*

Capítulo 9


Ranma llegó y prácticamente le lanzó la invitación a la persona encargada de recogerlas, entró como una exhalación buscando a Akane, Shinnosuke lo vio a lo lejos y se aproximó a él diciendo a las chicas que enseguida regresaba.

—Qué rápido has llegado —dijo Shinnosuke nada más colocarse a su lado.

—¿Qué es eso que me has enseñado? ¿Akane está bien? —preguntó preocupado el joven Doctor.

—Está bien, no dejaría que nada malo le pasase. Está al fondo, con mi esposa —señaló en dirección a las chicas, que hablaban animadamente con una pareja conocida por Akari.

Ranma suspiró al ver a Akane sonriendo —Enséñame esa sala —Shinnosuke asintió y comenzó a caminar, seguido del pelinegro.

Echó a un lado la cortina para que Ranma pudiera acceder. En cuanto éste acostumbró su vista a la semioscuridad, pudo ver en vivo lo mismo que Ryugen le había enviado a su móvil. Una sala en la que prácticamente la protagonista era Akane. Mirara donde mirara allí estaba su adorado ángel a sus 16 años de edad. Akane ya le había enseñado algunas fotos de cuando iba al instituto, aunque ahora su mirada denotaba madurez, aún seguía conservando la inocencia de una niña.

—¿Qué opinas? —preguntó Shinnosuke pasado un rato en el que Ranma permaneció en el más absoluto de los silencios.

Ranma seguía sin emitir palabra, su cerebro estaba recopilando toda la información a marchas forzadas.

—Doc-Doctor Saotome… no sabía que había llegado… —Ranma y Shinnosuke se giraron al reconocer la voz de Gosunkugi.

En ese instante, una furia que hasta hace poco Ranma descubrió que sólo sentía cuando le saltaba una alerta de protección hacia Akane, lo hizo avanzar hacia él. La ferocidad de su mirada advirtió a Gosunkugi, que retrocedió súbitamente hasta que la pared no le dejó más margen.

—¿¡Por qué hay fotos de Akane por toda la sala!? —bramó Ranma.

—Pu-pues… la sala lo indica… son recuerdos de mi adolescencia —tartamudeó.

—¿¡Y tus recuerdos sólo son de ella!? ¿¡Qué tramas!? ¿¡Qué es lo que quieres!? ¡¿Fuiste tú el que la atacó!? —Ranma estaba fuera de sí. Tomó a Gosunkugi por las solapas de la camisa y lo subió ligeramente, dejándolo de puntillas.

—¿A-atacarla? ¡Nunca le haría daño a Akane! ¡Ella es mi amiga! ¿¡Cómo puedes acusarme de algo así!? ¡Yo la respeto! ¡No como tú! ¡Le has hecho daño y ella sufrirá por tu culpa!

—¡No sabes nada de nuestra relación!

La gente que había alrededor comenzó a alborotarse, Shinnosuke oyó cómo alguien decía que iban a llamar a seguridad, que estaban atacando al artista.

—Ranma, vamos… —intentó mediar el enfermero.

—¿¡Qué está pasando aquí!? ¡Ranma, ¿qué haces!? —Akane puso las manos en los antebrazos de Ranma para intentar que soltara a Gosunkugi.

—A-Akane… está loco… te lo estoy diciendo, te hará daño… —Gosunkugi la miró de reojo pues Ranma seguía sujetándolo con fuerza.

—¡Yo jamás haría nada que le causase dolor! —dijo entre dientes el azabache.

—¡Ranma, ya basta! ¡¿Qué te pasa!?

De repente, el chico de mirada azul soltó a Gosunkugi y señaló la sala. Akane se quedó pálida al ver todas las fotos donde ella era la protagonista.

¿Por-por qué están todas mis fotos colgadas aquí? —se acercó instintivamente a Ranma.

—Akane, tú has sido la número uno en todo, es un homenaje a ti, no me malinterpretes —suplicó Gosunkugi.

En ese instante llegaron los guardas de seguridad —Caballero, le pedimos amablemente que abandone el local —le dijeron a Ranma.

—No se preocupen, ya nos vamos —respondió Ranma, sintió en ese instante cómo Akane sujetaba su mano―. Ella no te ha dado permiso para exhibirla, quiero que te deshagas de todas esas fotos.

—Sácame de aquí… —le susurró la chica.

—¡Akane, no es lo que tú crees! —gritaba Gosunkugi mientras se alejaba. Shinnosuke también tomó de la mano a Akari y salieron detrás de Ranma y Akane.

A la salida, la chica de mirada avellana se soltó de Ranma y apoyó una de sus manos en la pared ―¿Te encuentras bien? ―preguntó el azabache preocupado.

―Sí… estoy bien. Vámonos a casa.

―Ahora mismo ―respondió. Ranma miró a Shinnosuke y éste asintió directamente. Parece que ambos, cuando se trataba de Akane, se entendían sin palabras―. Mis disculpas señora Ryugen, otro día organizamos una velada de parejas más tranquila.

―Lo siento ―dijo Akane mirando a la pareja. A continuación tomó la mano de Ranma y se alejaron de allí.

Esa noche durmieron en el apartamento de Ranma, que quedaba más cerca del hospital. Akane estuvo toda la noche abrazada a él. El azabache la acurrucó entre sus brazos, y al cabo de varias horas, por fin sintió distinta la respiración de su ángel, lo que significaba que había conseguido dormirse. Él no pudo conciliar el sueño, su cabeza era una pura noria, elaboraba teorías que no llegaban a ninguna parte y volvía a empezar. Cuando por fin el cansancio logró vencerlo, el dichoso despertador sonó estridente anunciando una nueva jornada laboral. Ese día necesitaría el café por jarras.

.

.

.

Nada más entrar por la puerta del hospital, Yuka asaltó a Akane ―¡Me he enterado de que ya no estás con nosotros! ¡Siempre se van los mejores! Si vieras a tu reemplazo… nunca he visto al Doctor Hibiki tan irritable, le han asignado a un chaval casi recién salido de la facultad.

―Bueno, quería probar en otro campo… y siempre me ha llamado la atención cardiología ―mintió Akane a la que había sido su compañera hasta hace poco.

Yuka se acercó al oído de Akane y le susurró: ―Me puedo imaginar por qué te atrae tanto cardiotorácica...pero es que no puedo culparte…

―Yuka… ―respondió la peliazul muy bajito y conteniendo una risita.

―Por cierto, te he traído el libro que me prestaste. Lo tengo en la taquilla, ¿me acompañas y te lo doy? ―cambió de tema la enfermera de pediatría.

―Cla-claro… vamos ―a Akane no le hacía ninguna gracia pasarse de nuevo por pediatría, pero tampoco podía ir de puntillas por el hospital. Ella nunca había sido una cobarde.

Ranma la acercó a él ―Akane, tengo una reunión ahora mismo. Si quieres luego te acompaño y vamos a por el libro.

―¿Y si tengo que ir al baño te vas a salir en mitad de una cirugía para acompañarme? ―Ranma arrugó el entrecejo― No puedes estar conmigo las 24h, no te preocupes tanto o te saldrán arrugas ―se puso de puntillas y le dio un beso en los labios, inmediatamente Ranma sonrió.

―No puedo evitarlo… no me culpes por ello.

―¿Qué fue lo que apuntaste la otra vez en tu libreta mental? ―preguntó Akane mientras jugueteaba con la trenza del azabache.

―No tratarla como a una cría ―respondió cansinamente―. Está bien, pero no tardes o iré a buscarte, ¿ok?

Akane rodó los ojos y Ranma aprovechó para devolverle el beso, acto seguido se marchó a una de las salas destinadas a las reuniones.

―¿Qué tal es el Doctor Saotome como novio…? ―preguntó Yuka con media sonrisa en los labios.

―Como novio te refieres a íntimamente, ¿cierto?

―No sé para qué me ando con rodeos contigo… ¿me lo vas a contar de una vez? ―se puso delante y la miró con ojitos de gatito abandonado.

―Secreto de sumario ―rio la peliazul―. Vamos, que no quiero llegar tarde, chismosa.

―Chismosa no, curiosa sí ―ambas rieron y subieron al ascensor.

.

.

.

Akane se guardó el libro en su bolso mochila y se despidió de su antigua compañera, prometiendo que un día saldrían a comer y así podrían ponerse al día de sus vidas. Avanzaba por el pasillo en dirección al ascensor cuando alguien la tomó del brazo y la arrastró dentro de uno de los almacenes. La acorralaron contra la pared y le sujetaron las manos. El corazón de la chica comenzó a latir apresuradamente.

―¿¡Qué coño le has ido contando a la dirección del hospital!? ―Akane sintió el aliento de Ryoga muy cerca de su cara― ¡¿Piensas que van a creerte?! ¡Yo solo quería hablar contigo!

―¡Suéltame ahora mismo, Ryoga! ¡Les he dicho la verdad! ¡Intentaste propasarte conmigo! ―aunque tenía miedo no quería que se le notara.

―¿¡Propasarme!? ¡Solo quiero que entres en razón! ¡Yo soy mejor opción que Ranma! ¡Si me dejaras demostrártelo..! ¡Pero no… te ha lavado bien el cerebro! ¡Como a todas! Yo… ―su tono de voz cambió a uno más meloso― te haría disfrutar como nadie lo ha hecho nunca… ―le rozó el cuello con su nariz y aspiró su aroma, la chica comenzó a retorcerse con brío.

―¡No me toques! ―gritó desesperada la peliazul― ¡Esto pienso ponerlo en conocimiento de dirección!

Ryoga la miró fúrico, en la penumbra, Akane solo pudo distinguir la mirada cargada de deseo e ira del Doctor Hibiki ―¡Diles lo que quieras! ¡Es tu palabra contra la mía! ¿Y a quién crees que van a creer? ¿A un respetado pediatra con un currículum intachable o a una recién llegada que busca su minuto de gloria? ¡Tengo a mil chicas detrás de mí y te estoy dando la oportunidad de ser tú la elegida!

―Eres repugnante… ― susurró la chica. La mirada de asco que le dirigió Akane hizo enfurecer aún más a Ryoga.

―Pues ya que vas a hablar de nuevo con la directiva del hospital añade esto ―Ryoga se abalanzó sobre la boca de Akane consiguiendo meter su lengua hasta el fondo, alzó los brazos de la chica para sujetarlos con una sola mano, aprovechando para tocar sus pechos con la que tenía libre.

Akane se retorció y consiguió alejarlo lo suficiente para propinarle un rodillazo en su entrepierna. Ryoga se separó de golpe ahogando un grito de dolor ―Yo también sé jugar sucio, no se te ocurra jamás volver a tocarme.

En ese instante se abrió la puerta de golpe y entró Shinnosuke fuera de sí ―¡¿Qué coño has hecho Ryoga!? ―iba directo hacia él pero Akane lo interceptó, el Doctor Hibiki seguía doblado por el dolor.

―¡Shinno, no! ¡Por favor! ―suplicó la chica.

―¡Pero te ha puesto la mano encima! ¡Lo he oído todo!

―¡Lo he puesto en manos de la dirección y de recursos humanos del hospital! ¡No quiero que te metas en un lío por mi culpa! ¡Vámonos, por favor!

―Nadie...va a creerte… ―fue lo último que oyeron decir a Ryoga antes de salir del almacén.

Akane sujetó a Shinnosuke del brazo y lo llevó a un lugar apartado ―Yo iré contigo, testificaré a tu favor. Cuando tú me pidas, ya lo sabes ―dijo el enfermero.

―Lo sé… eres un gran amigo.

―Esto no lo sabe Saotome, ¿a que no me equivoco? ―la chica agachó la cabeza y negó. Shinnosuke inhaló aire y lo soltó con fuerza― En esto no me voy a poner de tu parte, tiene derecho a saberlo, debe saberlo.

―¡Conoces a Ranma y su carácter! ¡Va a querer matarlo! ¡Le abrirán un expediente y arruinaré su carrera!

―¡He querido matarlo yo, Akane! ¡No sé ni cómo me he dejado convencer para no hacerlo! ¡Joder! ―la chica se quedó sin saber qué decir― No hay trato, o se lo dices tú o se lo digo yo.

―Parece que habéis forjado una alianza Saotome-Ryugen cuando ni os podíais ver el uno al otro ―sonrió la chica con melancolía.

―Solo queremos protegerte, me pongo de su parte porque lo entiendo perfectamente. Akane… yo… haría lo que fuera por ti… sabes de sobra que mis sentimientos no han cambiado. Odio saber que duerme contigo todas las noches, que toca tu piel, que te hace suyo… pero también sé que daría su vida por ti sin pensarlo. Y por eso, se ha ganado mi respeto.

―Shinnosuke… nunca he querido hacerte daño… lo siento muchísimo. Contigo fui feliz, pero él es mi otra mitad. Yo le completo a él y él me completa a mí…

―No tienes que darme explicaciones, te conozco, te lo noté en la cara el día que me lo presentaste. En fin… solo dime cuando quieres que vayamos a hablar con la dirección del hospital y allí estaré.

―Hablaré con Hinako y te escribo. Gracias de nuevo… me voy o llegaré tarde ―Akane sonrió y salió a paso ligero de pediatría. Ahora sólo pensaba en cómo se lo iba a contar a Ranma, buscar tranquilizante para caballos salvajes y tenerlo listo en el momento en que le confesara lo de Ryoga.

.

.

.

El día transcurrió muy pesado, la planta de cardio estaba plena, no daban a basto con tanto paciente. Akane intentó esquivar a Ranma para que no le notara nada extraño. Sí, hablaría con él, pero cuando estuvieran en casa.

Llegaron exhaustos al apartamento de Akane, Ranma la observaba todo el tiempo intentando averiguar qué era lo que le ocultaba, porque estaba claro que algo ocurría. La conocía, a pesar del poco tiempo que llevaban juntos.

―¿Me vas a contar de una vez qué pasa o vas a seguir fingiendo que todo va bien? ―Akane esperó esa pregunta durante todo el día, sabía que a Ranma no le gustaba andarse con rodeos.

La chica suspiró ―Sí ―lo tomó de la mano e hizo que se sentara en el sofá―. Tienes que prometerme que no vas a hacer ninguna locura, ya lo estoy solucionando yo.

Ranma frunció el ceño ―Mal empezamos si ya estás pidiendo que me calme… cuéntame qué ha pasado.

Akane comenzó a dar pequeños círculos por la habitación ―Pues… la mañana antes de tu torneo, cuando me estaba cambiando en los vestuarios… ―vio por el rabillo del ojo cómo Ranma apretó el puño con fuerza― Ryoga entró y… me acorraló…

El azabache se incorporó de golpe y se acercó a la chica ―¿¡Qué-qué te acorraló!? ¡¿Intentó forzarte!?

La peliazul desvió la mirada hacia el suelo, era incapaz de mirarle a los ojos ―No… pero sí me tocó…

―¿Te-te tocó…? ―Ranma comenzó a respirar agitadamente, la mirada se le ensombreció y Akane sintió verdadero temor de lo que fuera capaz de hacer― Lo voy a matar… lo voy a matar… ―murmuraba Ranma mientras recogía su chaqueta y el casco de su moto. Akane corrió y se puso delante de la puerta con los brazos extendidos.

―¡Ranma, por favor no vayas a buscarlo!

―¡¿Qué no vaya buscarlo!? ¡¿Por qué no me lo has contado, Akane?! ¡Dijimos que nada de secretos! ¡Y ayer sólo le di un mísero rodillazo! ¡Si lo llego a saber, hubiera sido su último día en este mundo! ―el joven Doctor estaba fuera de sí― ¡Apártate de la puerta!

―¡NOOOO! ―gritó desesperada― ¡Por eso no te he dicho nada! ¡¿Vas a darle el gusto de arruinar tu carrera!? ¡He hablado con la directiva del hospital y con recursos humanos, habrá una investigación!

―¡No es suficiente! ¡Ese cerdo no merece vivir! ―lanzó el casco hacia el sofá con rabia.

Akane se abalanzó sobre él y lo abrazó muy fuerte rodeando su cintura, no pudo retener más las lágrimas, la tensión que llevaba a sus espaldas la sobrepasó ―¡Solo necesito que estés a mi lado! ¡Por favor, por favor! ¡No vayas! ¡Prométeme que no harás nada! ―sollozó la chica.

Ranma hizo lo propio y la rodeó con sus brazos, arrimándola más a su cuerpo ―Maldita sea Akane… no creo que pueda contenerme cuando lo vea… no te puedo hacer una promesa que no sé si voy a ser capaz de cumplir. Es que lo pienso y… ―apretó la mandíbula.

Akane asintió con el rostro pegado al pecho del azabache, sabía que en cuanto Ranma y Ryoga se encontraran habría una fuerte pelea ―No me creen…

―¿Quién no te cree?

―Ni recursos humanos ni la directiva… me miraron juzgándome… como si hubiera sido culpa mía o me lo estuviera inventando. A pesar incluso de que Hinako me apoyaba…

Ranma rechinó los dientes, ahora mismo hubiera ganado medalla de oro en las olimpiadas si existiera una categoría del autocontrol ―Te acompañaré mañana y hablaremos de nuevo con ellos.

―Shinnosuke va a testificar en mi favor… él lo ha escuchado todo.

Ranma la separó levemente de su cuerpo y la miró a los ojos de nuevo con el ceño fruncido ―¡¿Shinnosuke lo vio y no hizo nada!? ¡¿La noche de la galería lo sabía y no me lo dijo?!

―¡No, no lo sabía! Se ha enterado esta mañana… cuando… cuando… he bajado a por el libro ―se mordió el labio.

Ranma se soltó de Akane y comenzó a andar dando círculos por la habitación revolviéndose el cabello ―¡¿Me estás diciendo con esto que hoy ha vuelto a hacerte lo mismo!? ¡¿Ha-ha vuelto a tocarte?!

―Él se ha enterado de la denuncia porque lo llamaron para que contara su versión de los hechos y… estaba enfadado… ¡Pero le dí un rodillazo en sus partes! ―el azabache la miró en ese instante pero continuó su caminata por la sala― Fue en ese momento en el que Shinnosuke entró… parece que no pero tenéis caracteres parecidos… también quería matarlo pero lo hice entrar en razón.

―¡Sigue sin ser suficiente! ¡Joder! ―se dejó caer en una silla y agachó la cabeza― Nunca estoy cuando me necesitas… no sirvo ni para cuidar de ti… ―murmuró.

Akane se aproximó hacia él y se arrodilló, buscando su mirada ―¿Y quién me salvó la vida ayer? Si no llega a ser por ti, ese coche me hubiera arrollado. Ya te lo dije, no puedes estar las 24h conmigo, soy adulta y resolveré esto, no se saldrá con la suya. Y si lo logra, entonces puedes matarle ―sonrió, aún tenía los ojos brillantes por las lágrimas.

Ranma le tomó el rostro entre las manos ―Tan pequeñita y tan guerrera…

―¿A quién llamas pequeñita? ―dijo con el ceño fruncido y sacando la lengua, Ranma hizo un amago de sonrisa― Dúchate y preparo la cena.

El azabache palideció ―Mejor dúchate tú primero y la cena la preparo yo…

―¿Estás insinuando que no cocino bien, Saotome?

―No lo insinúo… lo afirmo… ¡Auch! ¿Por qué me golpeas? Hemos dicho que seríamos sinceros el uno con el otro.

Akane se acercó y le dio un tierno beso en los labios ―¿Prometes que cuando salga estarás aquí o tendré que cerrar la puerta con llave?

Ranma suspiró ―Prometo que no iré a matar al cerdo de Ryoga… hoy… ―terminó pensando para sí.

Akane entornó la mirada ―Me vale, no tardo ―le dio un beso en la nariz y se fue al baño sabiendo que Ranma no le quitaba ojo de encima, pero no era una mirada como las suyas de siempre, era una cargada de culpabilidad y preocupación.

.

.

.

El odioso despertador sonó puntualmente a las 6 de la mañana, Akane pasó toda la noche pendiente de Ranma, que tenía una pesadilla tras otra. Una vez más soñó con la chica que murió, en otra peleaba contra Ryoga… hasta que a las 5 de la mañana logró calmarse y por fin dormir plácidamente. Eso sí, rodeando a Akane con sus brazos y pegándola mucho a su cuerpo. La chica apagó el despertador como pudo, pues Ranma la abrazaba tan fuerte que no le dejaba margen de actuación. No quería despertarlo ya que él tenía el día libre. Así que haciendo uso de su ingenio e intercambiando su cuerpo por una almohada, consiguió liberarse de su preciada "cárcel", donde le encantaba cumplir condena, el único problema es que Ranma al dormir, había ocasiones en las que no medía su fuerza, y la abrazaba tan fuerte que apenas podía respirar.

Cerró la puerta con sigilo, puso una cafetera y se dirigió al baño mientras terminaba de hacerse el café. Se lavó la cara y se vistió, había dejado la ropa preparada el día anterior para molestar a Ranma lo menos posible. Abrió la puerta y se topó con una mole de músculos que la miraban escrutadores. La chica dio un paso hacia atrás.

—¡Por Dios, Ranma! ¡Me has asustado! —dijo sobándose la nariz, se había dado un ligero golpe con el duro torso de su chico— ¿Qué haces levantado? Hoy es tu día libre y es muy temprano. Duerme un poco más.

—Te dije que me despertaras, te llevo a trabajar —habló el somnoliento muchacho.

—Y yo te dije que no hacía falta, vuelve a la cama.

—¿Creías que una almohada iba a ocupar tu puesto? —sonrió.

Akane lo miró levantando una ceja —Indiana Jones consiguió coger la estatuilla dorada cambiándola por un saco de arena.

—Sí, y luego el templo se vino abajo activando trampas porque no-tó el cam-bio —Akane se cruzó de brazos y lo miró ceñuda—. Me da igual la cara que pongas, te llevo al hospital y te recojo a la salida.

—Está bien… —contestó rodando los ojos— ya está listo el café, no tardes o se enfriará.

Akane pasó al lado de Ranma, éste la tomó de la muñeca y la atrajo hacia él capturando su boca con un hambriento beso. Cuando la chica empezó a responder, Ranma se detuvo y la miró fijamente —Buenos días —sonrió coquetamente y acto seguido entró al baño cerrando la puerta tras de sí.

—Bu-buenos días… —la chica se quedó estática unos instantes, suspiró sonriendo y sintiendo calor en las mejillas. Se acercó a la barra de la cocina, necesitaba con urgencia ese café, aunque el beso mañanero de Ranma había conseguido activarla bastante. ¿Qué tenía ese hombre que la volvía verdaderamente loca?

.

.

.

Llegaron a la puerta del hospital, Akane descendió de la moto y le dio su casco a Ranma, se alborotó el cabello ligeramente.

—Llámame si necesitas cualquier cosa, voy a desayunar con los chicos y luego a entrenar, pero tendré el móvil cerca, ¿de acuerdo?

—No te preocupes y disfruta de tu día —Akane se acercó para besarlo y entró a paso ligero al hospital sin que Ranma le quitara ojo.

—Muy bien… primero entrenamiento y luego —Ranma se puso un dedo en la barbilla—, si yo fuera un cerdo acosador, ¿dónde pasaría mi día libre? Ya te encontraré, Ryoga… —aceleró y fue en dirección a su dojo.

.

.

.

Akane fue directa al despacho de la señorita Hinako, tenía que decirle que Shinnosuke iba a testificar a su favor. Llamó dando dos golpecitos en la puerta.

―¡Adelante!

―Buenos días señorita Hinako, con permiso ―cerró la puerta y tomó asiento enfrente de su supervisora.

―Tendo, ¿quiere un donut de chocolate? ―Hinako tomó el plato de donuts y se lo ofreció a la chica.

―Eh… no gracias… sólo venía a decirle que Shinnosuke Ryugen va a hablar en mi defensa, ayer… el Doctor Hibiki volvió a… acorralarme… ―bajó la cabeza avergonzada, la señorita Hinako se limpió con una servilleta y se puso seria.

―¿De nuevo la tocó? ―Akane sólo asintió― comprendo… cuénteme lo que pasó y en qué implica esto al señor Ryugen.

Akane le contó lo ocurrido, la expresión de Hinako se iba ensombreciendo a medida que avanzaba la historia, la chica le dijo cómo Shinnosuke había oído todo y que la ayudaría en lo que fuese.

―¿Le dio un rodillazo en sus...partes? ―preguntó seria la supervisora de enfermería.

―Sí, señorita… ¡No me gusta sentirme débil! ¡Me asusté mucho pero no voy a permitir que él lo vea!

De pronto la señorita Hinako estalló a carcajada limpia y Akane la miró asombrada, parpadeando un par de veces sin comprender qué tenía de gracioso lo que acababa de decir.

―Y se quedó corta, señorita Tendo, a mí me ponen la mano encima y no salen vivos. ¡A los chicos malos hay que castigarlos!

La expresión de Hinako asustó a Akane que tragó en seco ―Entonces…

―Pediré una audiencia para hoy mismo, es mejor no dejar pasar demasiado tiempo. Hay que resolver esto ya.

―Gracias de verdad señorita, no sabe lo que le agradezco lo que hace por mí.

―No tiene que dármelas, vaya a su puesto de trabajo, voy a llamar al señor Ryugen para que me cuente lo que vio y cuando reciban un mensaje mío quiero verlos en la puerta del despacho de dirección.

―Allí estaré ―Akane se levantó de un salto con una esperanza renacida.

―¿Dónde se ha dejado a su guardaespaldas?

―¿Guardaespaldas? ¿Se refiere a Ranma?

―Sí, es raro no verla acompañada del Doctor Saotome.

―Hoy tiene el día libre ―respondió la peliazul.

―Ya me extrañaba… ¿le ha contado lo que ha pasado?

―Sí… está al corriente… ―la chica bajó la mirada.

―Sólo era para decirle al jefe de pediatría que se fuera buscando otro pediatra, porque me temo que el Doctor Hibiki va a estar de baja una temporada. Qué tenga un buen día y esté atenta a mi mensaje.

Akane palideció ante la respuesta de Hinako, parece que el carácter de su chico era conocido por todo el hospital. Así que sin querer cavar más en el tema salió del despacho de su supervisora.

A media mañana, como Hinako prometió, recibió un mensaje a su móvil pidiendo que en media hora se presentase donde habían acordado. Akane comentó a los compañeros que debía ausentarse un rato, que iba a tratar un asunto con la señorita Hinako.

Cuando llegó, Hinako y Shinnosuke la estaban esperando. Akane agradeció con la mirada a Shinno que estuviera allí, él le tomó la mano y la apretó ligeramente para darle confianza, la conocía de sobra para saber que estaba nerviosa de más.

A los cinco minutos, la puerta del despacho de dirección se abrió y una chica castaña con el pelo recogido en unos moños y una felpa rosa les invitó a pasar.

―Mariko, ¿puedes ir a buscarme un café? ―se dirigió el director Kuno a la chica. Akane se dio cuenta de la mirada de amor que ella le profesaba.

―¡Claro que sí director! Enseguida se lo traigo, solo con hielo, ¿cierto?

―¡Qué bien me conoces! ¡Ya no se encuentran secretarias tan entregadas! ―la chica sonrió y salió del despacho dando saltitos. Kuno clavó sus ojos en Akane, dándole un repaso de arriba a abajo, algo que no pasó desapercibido por Shinnosuke― ¡Señorita Tendo! No sabe la alegría que me da volver a verla. La señorita Hinako me ha comentado que tiene un testigo. Por favor tomen asiento.

Los tres se sentaron dejando a Akane en medio, de nuevo estaba la mujer mayor que la miraba con cara de asco y el hombre que miraba al vacío, ambos de recursos humanos del hospital.

―Bien, comencemos ―dijo la mujer mayor con voz seria― ¿Es usted Shinnosuke Ryugen?

―Sí, señora.

―Queremos oír su versión de los hechos señor Ryugen, no omita detalle alguno ―la voz de la mujer sonó dura y fría.

―Soy enfermero en el área de psiquiatría infantil, como sabrán se encuentra al lado del área de pediatría. Ayer a primera hora, salí a por gasas al almacén cuando escuché unos gritos y un forcejeo. Oí muy enfadado al Doctor Hibiki, luego la señorita Tendo gritó que no la tocara y él se enfadó aún más. Dijo que nadie la creería, que era su palabra contra la suya, le gritó que ya que ya que iba a hablar con recursos humanos que añadiera una cosa más. Entonces escuché de nuevo un forcejeo y entré, estaba a oscuras, escuché al Doctor Hibiki gritar y a la señorita Tendo salir corriendo.

Hubo silencio durante unos segundos el cual fue roto por el director Kuno: ―Señor Ryugen… usted y la señorita Tendo estuvieron juntos cuando eran jóvenes, ¿verdad?

Los tres fruncieron el ceño, ya sabían por dónde iba a seguir la charla ―¡Eso no tiene nada que ver con lo que el Doctor Hibiki le está haciendo a la señorita Tendo! ―bramó el chico de mirada aguamarina.

―Oh, sí que tiene que ver… el Doctor Hibiki estuvo ayer aquí y me dijo que usted vendría a testificar a favor de la señorita Tendo, me contó lo de que salieron juntos en la facultad y que usted seguía enamorado de ella, así que hará lo que le pida.

Akane y Shinnosuke se pusieron en pie ―¡¿Qué está insinuando?! ¡¿Que me he inventado todo!? ―Akane estaba fuera de sí. Hinako se levantó también e intentó que se calmara.

―Solo creo que está poniendo en tela de juicio a un respetado pediatra de mi hospital porque él la rechazó por su lealtad al que es su novio, el Doctor… ―miró entre sus papeles― Saotome. Y que por miedo a que se lo contara, se ha inventado el acoso para quedar bien delante de él.

―Es-esto no puede ser real… ―Akane se dejó caer en la silla.

―¡Con estas acusaciones está poniendo en duda también mi palabra! ―gritó Shinnosuke.

―Señor Ryugen cálmese por favor ―intervino la mujer de recursos humanos―. Usted sólo ha dicho que oyó...pero cuando entró no vio nada porque todo estaba oscuro, y solo escuchó un grito del Doctor Hibiki y a la señorita Tendo salir corriendo.

―Sí pero…

―Dé gracias a que el doctor Hibiki no ha interpuesto una demanda por agresión hacia la señorita Tendo, ya que dijo que intentó hablar con ella tranquilamente y le propinó un rodillazo en… ―la mujer tosió― su… zona íntima. ¿Acaso lo niega señorita Tendo?

Akane volvió a ponerse de pie ―¡Me besó contra mi voluntad y me tocó los pechos! ¡Solo me defendí!

―Así que no lo niega… ―el director Kuno se pasó la lengua por los labios al oír a Akane mencionar sus pechos.

―¿Están diciendo que haga lo que haga mi enfermera no la van a creer? ¡Tiene un testigo! ¿Qué más necesitan? ¡Siempre culpan a la víctima! ―Hinako ya no pudo aguantar más al ver la injusticia que se estaba cometiendo con Akane.

―Por supuesto que no es así, ¿por quién nos toma? la tendremos en cuenta cuando presente pruebas fehacientes. El testimonio de un ex-amante no es válido, igual que si viniera el Doctor Saotome a declarar. Así que si no tienen nada más que aportar, cerramos el caso. Dé gracias a que no la suspendemos de empleo y sueldo un mes por injuriar al Doctor Hibiki. Buenos días ―terminó de decir la mujer mayor mientras tomaba sus gafas para limpiarlas.

―¡Esto es inaudito! ―Shinnosuke golpeó la mesa del director, éste automáticamente se echó hacia atrás― ¿¡Van a dejar que ande suelto sabiendo que puede estar haciendo lo mismo con otras chicas!?

En ese momento entró la secretaria del director Kuno con el café ―¡Justo a tiempo, Mariko! Esta gente ya se iba… yo que usted no me jugaría mi puesto de trabajo por una ex-amante ―terminó de decir Kuno.

Shinnosuke hizo amago de abalanzarse sobre él pero Akane lo detuvo, no quería que su problema lo salpicara ―Vámonos… gracias por nada ―dijo Akane dirigiéndose a Kuno y a las dos personas de recursos humanos. Caminaron hasta la salida. Hinako los miró con furia, iba a decir algo pero se mordió la lengua. Quizá lo único que conseguiría sería perjudicar más a Akane.

Al salir, una abatida Akane se sentó en las sillas que había fuera ―Sabía que pasaría esto… solo soy una simple enfermera que acaba de llegar…

―Akane, seguiremos luchando… ese malnacido no se saldrá con la suya ―prometió Shinnosuke, la chica lo miró con una sonrisa.

―No pienso involucrarte más en esto, no puedo consentir que por represalias hacia mí pierdas tu trabajo.

―Pss, se necesitan enfermeros en muchos sitios, ¿qué más da? y si no, sabes que gracias a mi abuelo soy un estupendo guardabosques. Las plantas y los animales me dan menos problemas que la gente.

Akane volvió a sonreír, pero su sonrisa era triste ―Señorita Tendo, no se dé por vencida, usted no se vé de esas chicas que renuncian fácilmente. Ánimo, encontraremos la manera.

―Gracias señorita Hinako, a los dos… ya es hora de volver al trabajo ―se levantó y tomó las escaleras para bajar hasta su planta.

.

.

.

Ranma, Taro y Ryu estaban tomando una cerveza al finalizar el entrenamiento en el bar donde Ranma y Akane se conocieron.

―Saotome, ¿vas a decirnos de una vez lo que está pasando por esa cabeza hueca que tienes? ―Taro pasó la mano por delante del rostro de Ranma, ya que miraba a través de la ventana sin prestar demasiada atención a la conversación que estaban teniendo.

―Es cierto, en el entrenamiento se te veía ausente, aunque muy cabreado también, debo añadir… mi mandíbula lo sabe mejor que nadie ―añadió Ryu tocándose la cara― ¿problemas en el paraíso?

Ranma reaccionó a las voces de sus amigos ―Tengo que resolver un asunto con alguien… solo es eso ―respondió bebiendo a continuación un trago de su cerveza.

Taro y Ryu se miraron sin comprender e imitaron el gesto de Ranma, lo conocían lo suficientemente bien para saber que era lo máximo que iban a obtener del artista marcial. Así que continuaron con su conversación sobre chicas mientras Ranma volvía a perder su mirada en la calle.

De pronto, el joven Doctor se irguió en su sitio y murmuró: ―No puedo tener tanta suerte…

―¿Has dicho algo, Ranma? ―preguntó Taro.

―Vuelvo enseguida ―se levantó y salió corriendo del local. Taro y Ryu lo vieron cruzar la calle y doblar la esquina.

.

.

.

Ryoga caminaba escuchando música con los auriculares puestos cuando notó cómo alguien lo sujetó por los hombros y lo arrastró hacia una calle algo desierta. Al intentar girarse para zafarse del agarre, fue lanzado contra la pared, golpeándose fuertemente en la cabeza. El golpe le hizo perder el equilibrio un instante, pero no cayó al suelo. Miró a su oponente y solo vislumbró unos ojos azules centelleantes de ira, y a continuación, solo dolor en su mejilla debido a un terrible puñetazo que lo tiró al suelo.

―¡PONTE EN PIE, MALDITO HIJO DE PUTA! ―bramó Ranma― ¡DEMUESTRA LO VALIENTE QUE ERES CUANDO TIENES A UN HOMBRE DELANTE! ¡TE DIJE QUE NO TE ACERCARAS A ELLA!

Ryoga se incorporó y sonrió ―Así que finalmente te lo ha contado… ―rio el chico del colmillo prominente― ¿Y la crees?

Ranma se abalanzó sobre Ryoga con una rapidez increíble y lo golpeó nuevamente, esta vez de un fuerte golpe en el estómago. Ryoga se dobló por la falta de oxígeno, tras unos minutos volvió a incorporarse.

―Ella buscaba de mí lo mismo que Shampoo… ¿qué les haces que huyen de ti? ―habló Ryoga mientras tomaba aire, Ranma lo miró con los ojos inyectados en sangre. Sabía que estaba provocándolo a propósito, Akane no era como Shampoo, nunca dudaría de la palabra de ella y Ryoga lo sabía, ¿a qué jugaba entonces?

―¡¿Por qué no eres capaz de vivir tu vida sin joder la mía!? ¡Lo de Shampoo hasta te lo tengo que agradecer! Pero Akane… ¡JAMÁS EN MI VIDA TE PERDONARÉ QUE LE HAYAS PUESTO TUS ASQUEROSAS MANOS ENCIMA! ―Ranma volvió al ataque pero esta vez Ryoga estaba prevenido, es verdad que estaba desentrenado en las artes, pero hasta hace unos años era el mayor rival de Ranma en la duela. Los dos lanzaban ataques que eran detenidos por el otro, estaba claro que el azabache era mucho más rápido, pero la ira le cegaba y eso era una ventaja para Ryoga que mantenía la cabeza fría. Estuvo parando los ataques de Ranma hasta que logró visualizar una grieta, la cual aprovechó de inmediato para encajar un puñetazo en el costado, que hizo mermar las fuerzas del chico de la trenza durante unos segundos.

―Ranma, Ranma… todo lo quieres para ti… no puedo dejar de masturbarme todas las noches pensando en el culito de Akane, lo tiene taaan duro, y me la puso taaan dura… uff cuando rocé mi polla con él casi me corro ahí mismo ―Ranma resoplaba con fuerza, le ardían las entrañas imaginarse lo asustada que debió estar Akane, y encima lo ocultó fingiendo que no pasaba nada para protegerlo, no se la merecía… pero lo que sí estaba claro es que iba a demostrarle a ese cerdo degenerado que ella no estaba sola, que tenía quien la defendiera y protegiera. Ryoga continuó hablando: ―¿Y sus tetas? ―se mordió el labio— tienen el tamaño y el tacto perfec…

Un puñetazo de Ranma en la mandíbula lo hizo callar al instante, a Ryoga le dio el tiempo justo de coger una piedra y golpear a Ranma a la altura de la ceja cuando se aproximó para continuar la lucha. El azabache retrocedió un instante y se tocó la ceja, al mirarse los dedos comprobó que tenía sangre, y acto seguido notó cómo le caía esa misma sangre por su mejilla. Estaba claro que le había hecho una brecha. Pero esto no amedrentó a Ranma, si no que lo enfureció aún más, lanzándose contra su adversario con toda su fuerza y propinándole un patada que lo hizo estrellarse de nuevo contra la pared. Ryoga se protegió como pudo del nuevo ataque de Ranma pero estaba claro que aunque el azabache estaba fuera de sí, seguía demostrando que era el campeón nacional.

—¡CABRÓN! ¡NO ERES NADA! ¡NO PUEDES LLAMARTE HOMBRE! ¡TE MATARÉ! ¡TE MATARÉ! —Ranma había perdido el control del todo, tenía las manos ensangrentadas pero no era su sangre, era la de Ryoga que se mantenía a duras penas en pie.

Los hombres que se agolparon alrededor de la pelea rugían pidiendo más sangre. Las mujeres buscaban a algún policía que pudiera detener al violento joven que no parecía dispuesto a parar hasta matar a su rival.

.

.

.

Taro y Ryu observaron de repente un tumulto de gente que se dirigía hacia donde Ranma se había perdido. Se temieron lo peor.

—Tsubasa, guárdanos las cosas por favor —y salieron corriendo siguiendo la misma dirección que la gente.

Oyeron golpes y gritos que reconocieron al instante, apartaron a la gente y se encontraron lo que temían. A Ranma golpeando sin piedad a Ryoga. Se abalanzaron sobre Ranma y le sujetaron los brazos, separándolo del chico del colmillo que apenas se movía del suelo.

—¡Ya basta Ranma! ¡Lo vas a matar! —gritaba Ryu.

—¡NO SE MERECE OTRA COSA! ¡SOLTADME DE UNA PUTA VEZ O SERÉIS LOS SIGUIENTES! ¡HA INTENTADO ABUSAR DE AKANE! —a duras penas consiguieron alejar a Ranma de allí. Eran dos y les estaba costando horrores. A lo lejos se escucharon las sirenas de la ambulancia y de la policía.

—¿¡Quieres que te encierren!? ¡¿Quién va a proteger a Akane entonces, eh!? ¡Estando en la cárcel le dejas vía libre a ese cerdo para intentar acercarse a ella! ¡¿Eso es lo que quieres!? ¡Tienes un coeficiente intelectual que para mí lo quisiera! ¡Haz el favor de usarlo! —Ranma dejó de moverse al escuchar las palabras de Taro, aunque ninguno de los dos se fiaba de relajar el agarre.

—Vale… soltadme… tienes razón. No iré de nuevo a por él. Confiad en mí.

Los amigos se miraron y decidieron que lo soltarían cuando llegaran al bar.

Una vez allí, Ranma abrió su cartera y dejó dinero encima de la barra. Miró su reloj y se marchó sin mediar palabra.

.

.

.

Akane terminó su jornada laboral y se dirigió a los vestuarios. Se aseguró con miedo de que no hubiera nadie, no quería repetir de nuevo la escena de Ryoga. Mientras se cambiaba miraba a todas partes, estuvo alerta en todo momento. Miró su móvil, tenía un mensaje de Ranma diciendo que la estaba esperando en la puerta principal del hospital. Sólo con eso, la chica se relajó.

Salió del hospital y vio a Ranma subido en la moto con el motor en marcha, se acercó hasta él. Le resultaba raro que siguiera con el casco puesto y la visera bajada.

―¿No me vas a dar un beso? ―dijo la chica mientras le levantaba la visera. Abrió la boca cuando vio que emanaba sangre de la ceja de Ranma y que además tenía un ojo morado.

El chico la miró intensamente pero no dijo nada, no hacía falta ―Vamos a tu casa, te curaré esa herida ―dijo la chica con una voz aterciopelada. Volvió a bajarle la visera, se colocó su casco y se subió a la moto. En menos de diez minutos se encontraban en el apartamento de Ranma.

Ranma se quitó la chaqueta y la camiseta nada más entrar a su apartamento, ninguno de los dos articuló palabra durante el trayecto. Se dirigió al cuarto de baño tocándose en el costado, donde Ryoga le había propinado un fuerte puñetazo. Se lavó la cara con agua y jabón, haciendo hincapié en la ceja. Akane llegó con el botiquín que tenía Ranma guardado en la cocina. Ambos se miraron unos instantes. Akane lo tomó de la mano y lo hizo sentarse en el inodoro. Le examinó la herida y tomó gasas y agua oxigenada para parar la hemorragia. Mantuvo la gasa un rato, haciendo presión en la herida.

―Van a hacer falta un par de puntos ―murmuró la chica mientras le limpiaba la ceja.

―Akane…

―Me alegro de que estés bien… ―interrumpió la joven enfermera― no podría soportar que te pasara algo malo… ―una aislada lágrima cayó por el rostro de Akane.

Ranma la rodeó por la cintura y la acercó a él, la joven comenzó a llorar desesperadamente abrazando el cuello del azabache ―Lo último que quiero es que llores por mi culpa, lo siento…

Akane negó con la cabeza, se acercó y le besó muy dulce, luego se limpió las lágrimas y le dedicó una tímida sonrisa. Ranma se incorporó y se miró en el espejo ―¿Vas a asistirme en la cirugía, enfermera Tendo?

Akane lo miró sorprendida ―¿Vas a darte los puntos tú mismo?

―No me fío de nadie más, esta cara no puede ser estropeada con una cicatriz deforme ―miró a Akane con su sonrisa seductora, ésta inmediatamente rodó los ojos. Ranma rio al ver su expresión―. Pásame la aguja y el hilo, anda.

Akane obedeció sin rechistar, Ranma empezó a suturarse sin haberse puesto anestesia local previamente y no movió un músculo de su expresión facial, no le tembló el pulso. Lo hizo todo con una calma y un temple que dejaron a la chica boquiabierta. Él había puesto en peligro su carrera por defender su honor. Encontraría la manera de que la directiva y recursos humanos echasen a Ryoga del hospital.

Continuará...

Hola a todos! No diréis que he tardado mucho en actualizar, verdad? que no me entere yo. bueno, qué os ha parecido el capítulo? Espero vuestros reviews dándome vuestro punto de vista. Pues, exactamente no puedo asegurar cuántos capítulos quedan pero lo que sí os puedo decir es que nos aproximamos al final en breve. Hagan sus apuestas!

Muchísimas gracias por los reviews del capítulo anterior, me gusta saber que esperáis con ganas las actualizaciones.

A mi b-reader Sailordancer7 que la quiero una "jartá" baby… en el próximo capítulo te necesito más que nunca.

A mis locas por el Dios griego, que esta semana estamos festejando Halloween en nuestra página de Facebook. Estamos subiendo historias de nuestra autoría, esperamos que os gusten.

Gracias especiales a LumLumLove por el regalito de P-chan! Me encantó! Te lo dije en persona, en Facebook y ahora por aquí, me lo pasé genial en Madrid! Tenemos que repetir en otra ocasión :)

Y ahora contestando a vuestros reviews graceurglsq lo vuelvo a decir, siento haberte desvelado jajaja es que nos llevamos muchas horas de diferencia. Parece que Kuno no va a favorecer mucho a Akane, veremos a ver si esto puede tener solución. Gosunkugi siempre ha sido bastante extraño, esa parte de su personalidad no quería cambiarla mucho. Bueno… no he matado al cerdo pero al menos Ranma le ha dado su buena paliza, no crees? Juany Rdz no he podía hacerte el cerdo a la parrilla pero te aseguro que magullado ha salido jajaja. Sé que el personaje de Akari no es celoso pero aquí sí, como dices, saber que eres plato de segundo no debe ser agradable. No se Lum pero a mí me cayó genial! Espero que nos podamos volver a ver Yamila Rojas muchísimas gracias, me alegro de que te guste la historia :) respecto a por qué Ryu y no Taro… porque soy más celosa de Taro, no me gusta que se vaya con cualquiera jajaja naaahhh es que le salió otro plan mejor y como dices también, es más cerrado. Ya has visto en este capítulo que cuando Ranma se ha enterado no le ha dado un simple rodillazo, y es comprensible, se ha sobrepasado con su chica. Lo de Akari ha sido de rebote, necesitaba una mujer para Shinnosuke y en uno de los capítulos él dice que no le gusta cómo Ryoga mira a su mujer, y qué mujer hay en la vida de Ryoga aparte de Akane? por eso la escogí a ella y lo de los celos, si sabes que eres plato de segundo supongo que no es agradable. Volví con las pilas megacargadas. Necesitaba este viaje. Espero que hayas disfrutado igual con este capítulo SusyChantilly no me digas que no le estoy dando a Shinno un buen personaje? y respecto a lo de perdonar tan rápido, te doy mi cero humilde opinión jajaja como estamos acostumbradas las locas: Akane es más madura, Ranma acaba de salvarla de ser atropellada, tiene que lidiar con un caso de acoso en el trabajo que ocupa toda su mente, no hace tanto fue atacada a punta de cuchillo. Ella le ha dicho que no debe meterse en sus asuntos, pero hablando… que es como pienso se deben solucionar las cosas siendo adultos. Él lo ha entendido y seguro que no vuelve a hacer algo así. Al menos es la visión que yo tengo ;) Yo también te dará la lata para que actualices Pride! AzusaCT por qué lo has eliminado? yo quería leerlo! ainssss pues ya ves mi niña que tuve la semana bastante complicada, le dije al Dr Saotome que se pasara a tratarte el mini infarto, espero que diera con tu dirección :P besos! Mayra Saotome Siiii es que no podía dejarlos mucho separados, ellos se necesitan mutuamente, Gosunkugi con su eterna obsesión por Akane y Ukyo creo que siempre ha sabido que Ranma no la quiere, pero ahora más aún. Te devuelvo el abrazo, cuídate tú también Manuel Rivera la verdad el shipp de Shinno y Akari solo lo puse porque en uno de los capítulos Shinno dice que no le gusta como Ryoga mira a su mujer jeje pero la verdad es que no hacen mala pareja. Espero que te haya gustado el capítulo 1Andrea11 desgraciadamente así es en la vida real, no solo tienes que sufrir el acoso, si no que encima ponen en tela de juicio si la mujer ha sido la responsable provocando, en fin… Gosunkugi es que siempre ha sido un personaje que ha dado mal rollo en general jajaja no iba a ser la excepción en la historia. Lo de Akari, como le he escrito en el review anterior, solo la escogí de pareja para Shinnosuke porque en uno de los capítulos dijo que no le gustaba la manera en la que Ryoga miraba a su mujer, y qué otra mujer hay en la vida de Ryoga aparte de Akane? Sé que el personaje en el manga es muy dulce, pero aquí lo enfoco más en la vida real, y saber que eres la segundona de tu esposo, como que no sé quién puede llevar eso bien. Espero que te haya gustado la actualización y sí que Lum y yo lo pasamos genial! Gracias! Adis Adame si pensaste que la iba a secuestrar entonces lo hice bien jejeje a partir de ahora viene lo álgido de la historia Gabriel Fonseca Los dos juntos en cirugía va a tener a Ranma algo más calmado, al menos la tiene cerca para protegerla. Me encanta que elaboreis teorías sobre quién o quiénes son los atacantes, a lo sumo en dos o tres capítulos se sabrá todo. Lo pasé genial en el viaje, gracias! Mina Ain0 no he querido cambiar mucho la esencia de Gosunkugi, en el manga está obsesionado con ella y aquí no iba a ser la excepción. Si la obsesión es buena o mala, pronto la averiguarás ;) tranquila que no pienso abandonar el fic, si creo que le pueden quedar unos tres capítulos como mucho… si no dos. Mi mishi está recuperándose genial, gracias! le di recuerdos de todos a Lum, es una gran persona, muy guapa y muy simpática :) Jhon07 espero que no hayas sufrido mucho y que hayan merecido la pena estos capítulos, la verdad que el viaje me sentó de perlas. Gracias! Lu chan87 es que Kuno baby tenía que aparecer por algún sitio y como no, prendado de Akane al instante. Dr tinieblo como el de la peque jajajaja nancyricoleon exacto, y parece que vale más la palabra de Ryoga… veremos a ver en qué acaba esto. Al menos Ranma le dio su merecido Lucitachan es lo que tiene cuando la atracción entre Ranma y Akane es tan fuerte, que le va a costar separar lo personal de lo profesional. La verdad que lo pasamos genial y sabes que te tomo la palabra respecto al fondant de Ranma! solo de imaginarlo ya se me hace la boca agua… podré comerme a Ranma literalmente jajajaja Mi gatito se está recuperando muy bien :) estoy muy contenta, es que se les quiere tanto, son uno más de la familia. Besos y la próxima que suba a Madrid te aviso paulayjoaqui cada vez nos estamos acercando al meollo en cuestión de la historia, pronto averiguareis todo. Espero que este capítulo te haya dado nuevas ideas y en cuanto a lo de Kuno, por desgracia la víctima en muchos casos es la que sale juzgada Caro Larrosah Gosunkugi siempre ha estado obsesionado con Akane, pronto sabréis si esa obsesión es mala o buena ;) Felicius esta vez no quería hacer sufrir al pobre Mouse por Shampoo jeje pero sí que tengo un fic en el que están juntos, es el one-shot del reto stripper. Ahí son pareja, de vez en cuando soy buena con ellos ;) cámaras seguro que hay pero… y si el coche tenía la matrícula tapada porque sabía a lo que iba? mmmmm Akari la verdad me da penilla, su personaje en el manga es muy dulce pero en esta historia intento adaptarla a lo que yo sentiría sabiendo que soy plato de segundo, puff debe de ser horrible. Ya mismo te liberaré de tus dudas jijiji Hikari siii estuve de visita a ver a mi hermano así que no podía actualizar el viernes, de todas formas terminé justo ayer de escribir el capítulo, se me han complicado las cosas pero no he tardado mucho :) Lum ya tiene prácticamente terminado Honor así que espera actualización en breve Bianka sherley hola de nuevo a mi historia! Me alegra que te esté gustando tanto como la anterior, espero no decepcionarte Nidia hola mi niña hermosa! ya era hora de cambiar a Akane de área, bastante había aguantado pero lo que hizo Ryoga fue la gota que colmó el vaso. Mi gatito esté mejorando por momentos, muchas gracias por preocuparte. Besos! LumLumLove hola guapa! efectivamente ya empieza el clímax de la historia como bien has dicho y está genial que no te fíes de nadie, yo tampoco lo haría… (carita sospechando). Me encantó el secuestro para no actualizar, te di la oportunidad para sonsacarme información pero preferiste quedarte con la intriga. Así me gusta! Muchos besos y espero que tu marido cumpliera con un mega masaje por cargar con tanto cómic jajaja PD: ya quiero leer Honor! Vernica muchas gracias! mi documentación viene principalmente de mi b-reader, ella es cirujana y me está ayudando mucho. Yo trabajo en farmacia hospitalaria pero no tengo ni idea de lo que ocurre en un quirófano, así que su ayuda es primordial. Espero que tu estancia por el hospital dure poco, excepto si es por trabajo… entonces que dure mucho :) con Lum genial, me lo pasé estupendamente y espero repetir en otra ocasión LindaAkane Lindita mía, de verdad que adoro cada uno de tus reviews, es que solo por la intensidad con la que vives lo que lees, merece la pena escribir. Muchas gracias por todo, eres una gran mujer y espero no darte muchos quebraderos de cabeza con la historia :P te quiero mi niña Sailordancer7 babyyyy la verdad es que todo el mundo puede ser sospechoso, ya sabes que nos queda menos para desenmarañar todo muahahaha mesa redonda a tope! hinatacris la pobre no sabe cómo se las apaña que tira una piedra y le salen mil pretendientes jajaja

Pues espero no haberme dejado ningún review sin contestar y como siempre, mil perdones si ha sido así. No sé cuándo podré subir el siguiente, aún ni lo he empezado a escribir, pero prometo no demorar mucho. Nos leemos!

No dejéis de leer las actualizaciones de PRIDE de SusyChantilly y PODEROSA de Hana Note.

Sakura Saotome :)