Capítulo 12


—Un día de estos te atacaré pensando que eres un asesino —anunció, mirando por la ventana al joven que salía de ésta. —Visitar a alguien casi a medianoche no es prudente, mucho menos si es una heroína...— aseveró.

El silencio reinó en el lugar durante unos minutos, el cyborg se había embriagado por la belleza de los ojos esmeralda de la psíquica. Pero ésta reaccionó, apartando la mirada.

No obstante, antes de que la situación se tornara incómoda, Genos se atrevió a preguntar:

—¿Cómo sigue tu recuperación? —Tomó asiento a un lado de la cama, mostrándose calmado a pesar de los crecientes nervios que amenazaban con apoderarse de su ser.

—Muy bien, pero —Se cruzó de brazos —,estoy segura que ya lo sabes, es muy conveniente que vengas a visitarme exactamente unas horas antes de que me den de alta —afirmó.

El rubio mostró una tímida sonrisa, su plan había sido desmantelado y, aunque esto significara que las cosas irían más rápido, el extraño cosquilleo no le dejaba en paz.

La heroína, al ver que había dejado sin palabras a su temerario visitante, relajó los brazos y en tono de calma, expresó:

—No te preocupes, no es algo que me moleste después de todo —Mientras ella buscaba las palabras para seguir la conversación, de manera inconsciente se abrazó a sí misma para soportar el frío que reinaba en la habitación.

Muy tarde se percató de ésto, el cyborg ya había tomado asiento al lado de ella y la había rodeado con sus brazos, en segundos la cálida ráfaga había apaciguado cualquier molestia debido a las bajas temperaturas.

Fubuki se mordió el labio inferior, apenada porque la oscuridad de la noche hacía ver la escena más íntima, su mente no daba con algo mejor que un tímido y casi inaudible:

—G-gracias… —Exhaló aire lentamente, con la esperanza de que los frenéticos latidos de su corazón disminuyeran su ritmo.

—Descuida —comunicó. Incapaz de mirarla fijamente como había hecho en su llegada, formó una fina línea con sus labios y miró un punto inexistente con el fin de contener la mezcla de agitación y felicidad eran los responsables de su creciente sonrojo.

—Dem-

—Llámame Genos —interrumpió, la esper dejó pasar unos segundos antes de retomar la palabra.

—Genos, yo, en estos días no he podido evitar recordar…los días en los que estuvimos atrapados en aquella playa, la verdad es que en ese entonces no me interesaba en los más mínimo lo que te pasara —confesó, soltando una pequeña risa por su repentina sinceridad.

—Pero ahora es...distinto —apretó su puño para contener los crecientes nervios, el cyborg solo la escuchaba en inusual silencio —,dime, el día que te saqué de las profundidades del mar...¿Por qué...llorabas?

Como si una flecha atravesara su núcleo (una flecha muy MUY resistente) el joven abrió sus ojos por la sorpresa de aquella pregunta.

Pasaron unos minutos en silencio, el rubio sabía que no había manera de evadir la pregunta, mentir tampoco era una opción, la esper se daría cuenta y eso arruinaría la futura relación que éste deseaba con ella.

Exhaló, fijó su mirada en la chica que lo observaba con expectación y agregó:

—¿Deseas la versión extensa o la resumida en 20 palabras?

La contraria se rió levemente, y respondió:

—No me molestaría conocerla a detalle.

El regreso del Blizzard Group causó revuelo en la población, los numerosos periodistas que se acercaban a la sede con la esperanza de una entrevista fueron rechazados a petición de la líder.

Ésta, con cierta molestia, se encontraba encerrada en su oficina, revisando los numerosos artículos y suposiciones ridículas que la gente colgaba en la red.

No eran las advertencias, no solo del médico sino también de sus subordinados de guardar reposo que las que la habían detenido, el dolor aún permanecía y eso la imposibilitaba de caminar largas distancias.

Pasada una tarde entre montañas de papeles, la esper tuvo que retirarse horas antes de las que acostumbraba. Mientras el taxi que la llevaría a su destino se perdía en la distancia, los subalternos se encargarían de terminar la jornada.

—No fue un mal día —expresó Lily mientras acomodaba algunas cosas.

Su compañero, la miró con extrañeza y agregó:

—La estuvo de mal humor ¿cómo puedes decir que fue un buen día?

La chica negó con su dedo índice —Todavía no has sido testigo de lo que es capaz la cuando está furiosa, además, si fueses más observador te hubieses dado cuenta que a lo largo del día esbozó una leve sonrisa —culminó con picardía.

La heroína se dejó caer en su extensa cama con los brazos abiertos, eran altas horas de la noche y a través de la ventana se podía apreciar las pequeñas estrellas emitiendo su luz en medio de la oscuridad.

Con delicadeza posó sus dedos en sus labios, sus mejillas se enrojecieron al llegar a su mente el recuerdo del día anterior

Flashback

Con lágrimas en los ojos y con la sensación de una punzada en su pecho, Fubuki se acurrucó en los brazos del cyborg, ahora que sabía su doloroso pasado no hallaba las palabras adecuadas para aquel momento.

«¿Si quiera, existirán palabras para estos casos?» Reflexionó, pero el ligero roce de los dedos de Genos limpiando sus lágrimas la sacó de sus pensamientos.

A pesar de eso ninguno se atrevía a interrumpir aquel silencio, la incomodidad por el contacto tan cercano había desaparecido casi por completo a pesar del corto tiempo.

—Fubuki..yo… —Las palabras se atoraron en su garganta, los nervios estaban engullendo al rubio, mas este perseveró y una vez más se forzó a expresar —,q-quiero que me hables de ti.

La esper abrió los ojos ligeramente, ahora era ella la sorprendida, pero no le dio tiempo de decir algo cuando éste volvió a tomar la palabra.

—¡Q-quiero saber más de ti! —El rubor en las mejillas del chico era visible a pesar de la oscuridad —,n-no solo eso, quiero estar a tu lado,siempre.

La contraria no daba crédito a lo que escuchaba, sentía que su corazón en cualquier momento explotaría y su mente quedó en blanco por unos instantes.

—¿Q-qué? ¿Por qué-

Las palabras quedaron suspendidas en el aire.

El contacto de los labios de Genos sobre los suyos bastaba para dar respuesta a aquella pregunta.

Un leve escalofrío recorrió el cuerpo de la impresionada joven, no obstante, terminó por corresponder aquel gesto y luego de un corto beso, se separaron.

Ambos bajaron la mirada, avergonzados pero con un sentimiento de felicidad adherido a su pecho, juntaron sus frentes y en un fugaz encuentro de miradas el rubio susurró:

—Te amo, Fubuki…

Luego de un segundo beso los primeros rayos del sol irradiaron a través de la ventana, era hora de la amarga despedida para aquellos enamorados.

La esper tragó grueso, al ver que el rubio por el cual se aceleraba su corazón estaba próximo a desaparecer por la ventana, estaba indecisa entre permanecer callada o pronunciar aquellas típicas frases que veía en los patéticos dramas

«¡No te vayas, yo te amo!» Recordó aquella en particular, ciertamente, era lo que sentía, pero considerándola muy ridícula optó por un simple:

—Que te vaya bien —Apartó la mirada y se cubrió con las mantas, solo el sonido de la ventana abriéndose y la sensación de soledad le dieron a entender que todo había acabado.

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Golpeó con furia una de las almohadas que tenía a su lado.

«¡¿Cómo le pude decir eso!?» Se reprendió, fue la noche más especial y por su culpa tuvo un desenlace mediocre.

Moviéndose de un lado a otro, la psíquica pasaría una turbulenta noche con el cargo de consciencia afligiendo su ser.


¡Y aquí otro cap!

¡Por fiinn se dio el besooo! cuando lo escribía estaba como: KYAAAA!~ no sabía el momento exacto para agregarlo x'd

Gracias a todos ustedes por apoyar el fic :3 no olviden votar y comentar o de lo contrario dejaré la historia inconclusa :3….neh,mentira ...o tal vez si (?

¡Bye bye!