No poseo derecho alguno sobre 5H ni intento lucrar de forma alguna.
Ni bien amanece cuando ya estoy de pie, hoy debo recoger a Camila en el aeropuerto y como aún es día laboral deberé adelantarme al tráfico si quiero llegar a tiempo. Me miro frente al espejo y me muestro complacida por el atuendo casual que he escogido, un pantalón de mezclilla deslavado, unas botas, una playera negra y un suéter color crema de cuello en "v", me recojo el cabello en una coleta y me dirijo a desayunar.
Mientras estoy sentada frente a la barra de mi cocina, con mi fiel compañero dormitando en mi regazo y bebo una taza de café, agradezco mentalmente a Normani haberme concedido el día libre en la oficina con el pretexto de recoger a Camila, y como mañana me dedicaré a entretenerla y hacerla sentir bienvenida, también tendré el día libre, lo cual da como suma dos días libres con mi sueldo íntegro, y pronto comenzarán mis vacaciones… nuestras vacaciones hago una nota mental, puesto que las chicas me han dejado en claro que estas vacaciones las pasaré con ellas.
Miro de nuevo mi reloj y desperezando a Rodia lo coloco en mi asiento mientras yo tomo mis llaves y salgo con rumbo al aeropuerto.
Tal como lo imaginaba el tráfico es el de siempre, pero gracias a mis previsiones estoy en el aeropuerto veinte minutos antes de que llegue el vuelo de Camila, que según he visto en la pizarra, viene a tiempo.
¿Debería haber llevado una pancarta para que me ubique? -me cuestiono mentalmente, pero rápidamente desecho la idea pues me digo que eso es para personas que no se conocen, que se ven por primera vez, aunque quizás debí haber llevado algunas flores… no, eso es para novios.
Gracias a Dios el anuncio del arribo del vuelo me saca de mis cavilaciones que ya me estaban generando jaqueca. Me acerco a la puerta para esperarla y de inmediato la veo, por lo que levando la mano en el aire mientras grito su nombre y ella voltea a ver de dónde procede la voz y al verme me dedica una sonrisa.
Llega junto a mí y me da un efusivo abrazo y un beso en la mejilla, a lo que respondo de igual forma.
¡Mirate Camz! -indico viéndola de arriba abajo tras haber terminado nuestro abrazo- ¡te ves muy bien!
Gracias Lauren, ¡tú no estás nada mal! -me dice guiñando un ojo mientras se muerde el labio y no puedo evitar sonrojarme-.
¿Esas son todas tus maletas? -pregunto mientras señalo las dos maletas que carga consigo-.
Sí, eso es todo -indica tirando de la maleta de rueditas, pero yo se lo impido tomándola yo-.
¡Pues en marcha! -le digo tomándola de la mano mientras tiro de la maleta, a lo cual ella tira de su mano alejándola de mí, lo cual no me pasa desapercibido, pero no pretendo montar una escena y simplemente seguimos caminando.
Tras cruzar el interminable aeropuerto tomamos dirección al subterráneo, donde de nuevo un mar de gente nos apretuja y pienso que debí al menos haber rentado un auto para que Camila no fuese tan incómoda, pero no recapacité en ello hasta ahora. Afortunadamente en la siguiente estación el vagón queda casi vacío, por lo que podemos tomar asiento ambas y es lo que hacemos.
Vamos sumidas cada quien en sus pensamientos cuando la voz aguda de un niño capta nuestra atención y sobre todo por la disertación cuasi racional del infante.
¿Mamá, los monos y los gorilas son inmortales?
No, sí pueden morir –explica su madre sonriendo-.
¡Pero los que son mitad mono y hombre sí son!, por ejemplo, el mono blanco es inmortal y yo lo soy, por lo tanto, no puedo morir –me quedo asombrada antes semejante sofismas de un niño de tan escasa edad y lo dice con una convicción tal que no quisiera ser quién se atreva a desmentir tan avasalladora lógica infantil.
Quiero uno –dice Camila con una sonrisa en el rostro y aun observando al niño.
¿Un mono blanco? –pregunto enarcando una ceja francamente sorprendida-.
No, un hijo –dice dirigiendo su rostro a mí, observándome fijamente a los ojos y siento como si toda mi ropa se hubiese esfumado y de pronto ahí mismo en ese mero vagón estoy completamente desnuda y expuesta.
Mmm ejem…
Y si tuviera tus ojos sería aún mejor
Camz, creo que la única forma en que eso pudiera suceder sería si tú y mi hermano… y eso es francamente…
¡Dije tus ojos, no ojos parecidos a los tuyos! –pronuncia exasperada-.
Mmm –no sé qué decir y no me devano el seso intentando encontrar las palabras exactas para poder responder de forma medianamente admisible-.
De pronto una carcajada de Camila estalla y me saca de mi incomodidad
¡Deberías ver tu rostro Jauregui, parece que estuvieras pensando si le vendes o no tu alma al diablo!
No es así, es sólo que acabo de recordar que tengo que entregar el avance final del proyecto para el próximo lunes –miento intentando salir del paso-
¡Claro! –dice despreocupadamente mientras palmea mi pierna dándome a entender que no se ha comprado mi mentira pero que da por zanjado el asunto.
¿Y qué hay de nuevo en la vida de Camila Cabello? –pregunto intentando retomar la conversación-
Ya sabes, un poco de esto, un poco de aquello, viajo mucho, duermo poco, extraño horrores mi vieja vida-.
¡Pero tienes lo que querías! ¿no es así?
Nadie tiene del todo lo que desea, ¿lo tienes tú acaso?
No –respondo con honestidad-.
¿Lo ves?
Pero mira el lado positivo, seguro que ya no tienes que pagar tus propias cosas, has de tener toneladas de regalos de patrocinadores pidiéndote que promociones sus productos y tus fans te aman.
El dinero nunca fue determinante –menciona- yo quería dedicarme a lo que amo y si además gano dinero es lo de menos, pero sí, es "bonito" que la ropa por la que antes anhelaba ahora es gratuita e incluso algunas veces hasta me pagan por usarla.
¿Y en el amor? ¿existe alguien especial por ahí? –pregunto sonriendo mientras le doy un codazo juguetón-.
No en realidad, la gente del medio es muy rara, los que no se sienten tocados por Dios, son el extremo contrario y son inseguros con autoestimas bastante bajas. Por lo que es realmente difícil encontrar a alguien que siquiera puedas considerar amigo, ya no digamos pareja.
¡Vaya!
¿Y tú? ¿qué hay de nuevo en la vida de Lauren Jáuregui?
Pues estoy atorada en un trabajo rutinario, monótono, repetitivo, no me regalan ni el pasaje, siento que mi trabajo es poco reconocido y que soy fácilmente reemplazable y mi única compañía es mi gato… pero en mi defensa debo decir que ese gato realmente me ama –concluyo con una sonrisa-.
Pues me interesa mucho conocerlo –comentó sonriendo-.
¿Y cuánto tiempo tienes de vacaciones?
Pues afortunadamente podré descansar todo el año antes de comenzar las grabaciones del siguiente álbum.
¿Un año de vacaciones? ¡ya quisiera yo tener dos semanas!
Bueno, tampoco es como que estaré todo el año acostada en la cama o tendida en la playa, tendré que asistir a premiaciones, a firmas de autógrafos, a promocionar el disco.
Al observar por la ventana me percato de que estamos a una estación de llegar a mi departamento y se lo comunico para irnos preparando. Al llegar a la estación nos ponemos de pie y tomamos sus maletas.
Una de las ventajas de vivir en el centro de la ciudad es que mi departamento está bastante cerca de todo medio de transporte, por lo que no tardamos nada en llegar a mi departamento, lo cual de nuevo me inquieta ¿cómo reaccionará Camila? ¿Por qué me preocupa tanto?, porque mi departamento soy yo, es mi estilo de vida, grita Lauren Jaureguie en cada esquina, cada adorno, cada detalle y pienso que de alguna forma si el lugar le desagrada a Camila, significa que también le desagrado yo.
Debo informarte que mi departamento es bastante reducido y dudo siquiera que puedas llegar a compararlo con la peor habitación en la que te hayas hospedado…
Lauren tranquila –sonríe tomándome del hombro-.
Asiento con una sonrisa a medias y giro la llave en el picaporte para finalmente entrar. Doy un paso al interior seguida de Camila y enciendo la luz del pasillo, Rodia sale a recibirnos con un maullido y se restriega en mi pierna para finalmente dirigirse a las maletas de Camila, olfatearlas y tras un maullido retomar sus pasos dejándonos solas.
No sé si interpretar eso como una señal de aprobación o desaprobación -comenta Camila divertida-.
Fue de aprobación –le informo con una sonrisa mientras coloco la maleta que aún traigo cargada en el suelo- de otra forma te garantizo que estaría ahora mismo aplicándote agua oxigenada en las heridas.
Tras haber colocado las maletas en el suelo, por costumbre busco el control remoto del televisor, lo enciendo y aviento en control al sillón más próximo. Lo primero en aparecer es el noticiario de espectáculos emitiendo una nota informativa respecto de Camila y su supuesta nueva relación.
Lo siento, ya la apago –digo preocupada buscando el remoto-.
No, no hay problema, quiero saber quién es el afortunado –me dice con una amplia sonrisa en el rostro, mientras se acerca a la pantalla-.
Los crecientes rumores sobre la supuesta homosexualidad de la cantautora Camila Cabello parecen disiparse tras ser vista con un acompañante ajeno al mundo de la música, pudimos ver recientes fotos de los dos tortolitos en un avión hacia Londres. No se ha podido corroborar la información con ninguna de las partes, pues la belleza latina está sumamente enfocada en su tour, pero todo parece indicar que es una incipiente relación y quizá por ello no quieran "airearla". ¡Lo siento chicas, pero parece que no existe oportunidad para nosotras! –indica una jovial pero inapropiada comentadora-.
Una vez más lo siento Camila –exclamo casi en susurro arrepentida por no haber apagado el aparato-.
¿Por qué? ¿Por la tergiversación de esa foto con un fan o por tener que estar asociada de alguna forma conmigo Lauren? –pregunta molesta mientras me observa fijamente esperando mi reacción-.
Porque no creo que tener al mundo metiéndose en tu vida privada sea muy agradable –indico con honestidad mientras camino hacia ella, que ahora está sentada en el sillón frente al televisor-.
No, no lo es –corrobora abatida-.
¡Eh ánimo Camz!, estoy por voltear la cocina patas arriba para prepararte una sabrosa pasta, quizá haya algunos incendios y me quede sin cejas… pero eh, ¡será divertido! –indico arrodillándome frente a ella intentando hacerla sonreír-.
Veo que las lágrimas se acumulan en su rostro e inmediatamente la atraigo contra mi pecho, abrazándola fuertemente para hacerle saber que estoy ahí y que puede contar conmigo sin importar nada. Ella se deja llevar y solloza contra mi pecho, siento sus lágrimas empapar mi blusa, pero nada importa, sólo quiero hacerla sentir bien.
Cuando siento que su llanto ha disminuido la aparto un poco de mí y con la mano busco su rostro para hacerle saber que pase lo que pase puede contar conmigo. Sujeto su barbilla para dirigir sus ojos a los míos mientras le hablo tranquilamente.
Camz, sabes que siempre vas a contar conmigo y con las demás chicas, sabes que esos medios tendenciosos sólo quieren ganar raiting, no dejes que te afecte, estás en un lugar seguro, todas nosotras daríamos todo por protegerte… y estás de vacaciones, dejemos que el mundo ruede, lo único que importa aquí y ahora eres tú, somos nosotras.
Logro que sonría y asienta con un movimiento de cabeza.
Ahora ve, toma una ducha, quítate el cansancio de tantas horas de viaje que cargas encima –indico incorporándome y seguidamente tiro de sus manos para también ponerla de pie y encaminarla al baño-.
Pero no he tomado mi ropa –señala sus maletas- y quiero ayudarte a hacer la comida.
No te preocupes por ello –indico redirigiendo nuestros pasos hacia mi habitación- giro la perilla y entramos a la recamara, la siento sobre mi cama mientras rebusco en mi cómoda y cajones para encontrar ropa que prestarle, escojo una playera gris de algodón, el pantalón de mi pijama favorita y como francamente me incomoda escogerle ropa interior, opto por dejar que ella lo haga.
Toma -indico pasándole la ropa que seleccioné para ella- el cajón de la ropa interior es ese -indico señalándolo- escoge lo que gustes.
¿Hurgaré en el cajón de ropa interior de Lauren Jauregui? -me pregunta con una amplia sonrisa, lo cual también me hace sonreír- me siento algo Kinki Lolo… ¿puedo tomar fotos?
Jajaja, las que quieras… sólo obvia la ropa vieja y desgastada, es que es muy cómoda -indico tratando de curarme en salud-.
Jaja, descuida -indica sonriendo mientras busca algo que ponerse-.
El baño está al fondo a la izquierda y aquí te dejo una toalla, yo voy a estar en la cocina, cualquier cosa que ocupes no dude en llamar -indico cerrando la puerta tras de mí-.
Continuará...
