Estoy cansada de tantas emociones en un solo día, pero Normani parece tener una energía inagotable y no pienso ser yo quien de por terminada la velada, sobre todo siendo esta la primera noche en la que podemos reunirnos después de tantos años, por lo que me reacomodo en mi lugar para seguir escuchado las anécdotas de Many. Puedo percatarme de que Lauren también está cansada puesto que de vez en cuando, y cada vez con más frecuencia suelta un bostezo que le anega de lágrimas los ojos y de inmediato los limpia.
La primera en dormirse pierde Jauregui -señala Many como advertencia-.
Me percató de cómo Lauren se recompone en su lugar y de inmediato recuerdo aquella vez en que no pudo contener el sueño y su magnífico rostro fue presa de vandalismo juvenil, de parte de todas nosotras. Sobra decir que la primera en tomar el plumón indeleble fue Dinah, quien le escribió en la frente y en letras mayúsculas LOSER!. Entre risas le siguió el relevo de Many regalandole una bellísima uniceja al más puro estilo Frida Kahlo, claro está que Ally pretendía ser la voz de la razón y nos pedía que la dejáramos tranquila y dormir en paz, pero ante nuestra insistencia también ella pintó un lunar al estilo Marilyn en su mentón y una diminuta estrella en su mejilla, finalmente yo completé el cuadro con un espeso, abundante y retorcido bigote al estilo Pancho Villa.
No creo necesario decir que cuando Lauren despertó al día siguiente, amenazó con matarnos a todas pues extrañamente no le pareció divertido tener que exponer ante el profesor más estricto de la escuela con su rostro rindiendo culto al arte contemporáneo, y según nos contó al día siguiente, pasó todo el día lavando su rostro hasta lograr desvanecer por completo nuestros regalos. ¿Ocurriría lo mismo hoy? Creo que habrá que esperar para ver, me digo a mi misma sonriendo y negando con la cabeza.
¿Y cuál es el chiste Mila? -pregunta Many sonriendo-.
Nada…
Quien a solas se ríe, de sus maldades se acuerda -insiste Many-.
Pues de hecho sí -respondo con honestidad– recordaba la vez que pintarrajeamos a Lauren al quedarse dormida -señalo ya sin intentar contener la risa y Many al recordar también estalla en una sonora, profunda y contagiosa carcajada-.
Oye sí Jauregui, te veías divina -indica casi ahogándose de risa-.
Parecía un excusado público -responde Lauren tratando de parecer molesta, pero fallando miserablemente y finalmente también ella rompe en carcajadas al igual que nosotras.
Pues parece por tus tatuajes que no te disgustó tanto -dice entrecortadamente Many entre risas-.
¡Oye!, mis tatuajes no me hacen ver mal, son cool.
Sólo digo que hiciste tanto pancho por unos rayones que se quitaban con agua y fuiste a hacerte otros de forma permanente.
Pero jamás me tatuaría mi bellísimo rostro…
Nunca digas de esa agua no he de beber.
Claro que no se tatuaría el rostro, porque su madre pondría el grito en el cielo -señalo divertida-
¿Me vas a decir que Sinu te dejaría a ti? -me pregunta Lauren ligeramente molesta-.
Es diferente, porque yo soy una figura pública y no puedo andar rayoneando mi bello rostro, después de todo no me ha hecho nada malo y es el que cierra el trato, el que vende los boletos.
Además de que Mila odia los tatuajes -señala Many-.
No me gustan en mí, pero reconozco que hay personas a las que les sientan -digo esto último viéndome fijamente a Lauren, quien se sonroja y desvía la mirada-.
¿Y bien Jauregui? ¿es que no habrás de prestarme ropa para pasar la noche?. Porque lejos quedaron aquellas épocas preparatorianas en las que podía irme a la cama con mi pantalón de mezclilla repleto de cambio y dormir como si nada, ahora necesito una buena pijama holgada y suave para poder conciliar el sueño.
Claro, lo siento -responde Lauren levantándose y se pone en marcha hacia su cuarto para regresar instantes después con una pijama de algodón en color gris.
Es la pijama más cómoda que tengo Many -señala entregándosela- espero sea de tu agrado.
Many toma las prendas de manos de Lauren y se dirige al baño a cambiarse, yo intento retomar el tema de qué significa esto que está ocurriendo entre nosotras y si puedo albergar alguna esperanza al respecto, pero noto que Lauren está perdida en sus pensamientos como de costumbre y quisiera saber si alguna vez me dejará ser parte de su mundo por completo. Siempre taciturna, siempre ocultando sus secretos. La veo observar un punto distante a través de la ventana y en sus ojos veo reflejado el brillo de la luna, una ráfaga de aire abre la ventana debido a la tormenta y Lauren corre a cerrarla, el viento que entra alborota su cabello, llevando hasta mí su aroma y cierro los ojos aspirando hasta la última nota del delicioso perfume corporal que emana de su ser y tratando de atesorar ese instante en mi memoria para siempre.
Tras lograr cerrar la ventana, Lauren regresa junto a mi lado y continua callada, ahora observa con detenimiento el fondo de su taza como intentando descifrar algun mensaje y yo sigo devanándome el seso para dar con la forma de traerla de regreso de su mundo cuando por fin Many sale del baño ya cambiada con la pijama que le fue prestada previamente y regresa junto a nosotras con la misma energía e incluso más que antes.
Chicas, estuve hablando con Dinah y Ally, ¿les gustaría una llamada por Skype?
Claro -respondo emocionada-.
Ha pasado tanto tiempo de haberlas visto que el tener la oportunidad de ver nuevamente su rostro me entusiasma en sobremanera.
Many toma, inicia la sesión en su celular y escucho la voz de Dinah.
¿Eh chicas, me escuchan? Porque yo aun no puedo verlas.
Claro que te escuchamos y te vemos -le respondo emocionada casi gritando al contemplar su rostro a través de la pantalla-
Oh ahí estas -responde saludándome con la mano- Ally rápido, esta Mila al teléfono -grita dándose la vuelta para buscarla-
Ally saluda con su mano izquierda, pues tiene el cepillo de dientes en su boca y un vaso de agua en la mano derecha.
Que gusto verlas chicas -grito emocionada-
Igualmente -responden ambas y Ally tras terminar de cepillarse los dientes se acomoda en la cama junto a Dinah-.
Ya queremos verlas en vivo y a todo color, por acá todo es muy bonito -señala Dinah-
¿Y Sinu si te va a dar permiso de pasar tus vacaciones con nosotras? -cuestiona Ally preocupada-.
No es como si necesitara su permiso -respondo en medio de una sonrisa- después de todo ya soy adulta y me mantengo sola, pero sí, tengo el permiso de mamá gallina para pasar dos semanas de vacaciones con mis queridísimas y destrampadícimas amigas.
Bien, porque si no, nos habríamos visto en la penosa necesidad de secuestrarte -responde Dinah con una sonrisa enorme-
¿Y Lauren? -pregunta Ally-.
En Laurenland -responde Many divertida- ya saben que cuando tiene sueño su cerebro se aletarga y se pierde, comenta mientras mueve su celular para que la vean-.
Pero Many ya le advirtió que esto va para largo y sobre advertencia no hay engaño -comento viendo fijamente a Lauren, con una sonrisa dibujada en el rostro.
¿Cómo? -pregunta Lauren finalmente reaccionando, lo que provoca que todas estallemos en una carcajada-.
¡Me dijo lento! -comenta Dinah ahogada de risa-.
Decíamos -le informa Ally- que ya queremos verlas y sólo faltan dos días para que nos acompañen en Vancouver, ¿ya tienen preparadas la maletas? -cuestiona Ally-.
Eh, no, de hecho creo que aprovecharemos el día de mañana para realizar las compras -responde Lauren-.
Yo no necesito hacer compras -comenta Many- yo estoy lista desde que terminamos de planearlas. Estoy más puesta que un calcetín.
¿Y qué tal el clima? -pregunto con el fin de obtener información para las compras que realizaré mañana-.
Frío, húmedo, con neblina -me responde Dinah distraídamente-.
¿O sea que no habrá forma de lucir mi traje de baño? -cuestiona Many decepcionada-.
Claro, puedes estar todo el día en traje de baño en tu habitación si así lo quieres -responde Dinah volteando los ojos-.
Yo pido no compartir habitación con Many -digo en medio de una sonrisa, provocando la risa de todas-.
Claro, ya todas sabemos con quien quieres hospedarte -comenta Dinah sin siquiera intentar disimular su sonrisa-.
Mila, me alagas de verdad pero ya estoy con Dinah -responde Ally en broma- ya hablando en serio, hay un spa con sauna en el hotel y ahí podrás presumir tu traje Many.
¿Y aparte de compras, qué más tienen planeado para mañana? -cuestiona Dinah -.
Pues pensaba dar un pequeño recorrido con Camz por la ciudad aprovechando que mi queridísimas jefa aquí presente me regaló el día pago.
¿Soy un amor verdad? -comenta Many sonriendo-.
¿Y qué tal las cosas chicas?, ¿Cómo va el trabajo? -pregunto-.
Acabo de finalizar la compra de unas piezas de arte a un coleccionista privado y las obtuve por debajo del valor del mercado, son realmente muy bellas y lo mejor de todo es que me darán una muy bellísima comisión por ellas -responde Ally-.
¡Bien por ti chica! -la felicito con sinceridad-.
Yo por mi parte acabo de lograr un contrato con una joven revelación, es una chica de 17 años con una muy buena voz, aunque no tan buena como la de Lauren que sigue negándose a firmar conmigo.
Tarde o temprano caerá, nadie puede resistir tus encantos -comento guiñándole un ojo-.
Todas reímos de nuevo y me doy cuenta de lo mucho que las echaba de menos, escucharlas reír, ver sus rostros, saber que significo tanto para ellas Cómo ellas para mí.
Bueno chicas, es noche de pijamada, ¿cuándo comienzan los juegos? -cuestiona Dinah-.
¿No estamos algo grandecitas para eso? -pregunta Lauren -.
¡Buu!, creí que la aguada era Mila -comenta mordaz Many-.
¡Oye!, que yo no soy la que lleva media hora dormida con los ojos abiertos -comento mientras observo a Lauren-.
Gracias por lo que a mí me toca -comenta Lauren fingiendo indignación -.
Dejemos los pleitos de lado y que los juegos comiencen -indica Ally siendo como de costumbre la voz de la razón en el grupo de amigas -.
¿Qué clase de juegos podemos hacer? -Increpa Dinah-.
¡Verdad o reto! -gritamos Many y yo casi al unísono-.
Sí, me parece bien, yo comienzo y elijo preguntarle a Lauren -indica Dinah-.
Reto -responde apresuradamente-.
Deberás comer un puño de las croquetas de Rodia -sentencia Dinah con una sonrisa que el guasón de Batman bien envidiaría-.
Lauren se levanta, se dirige al cuenco y toma un pequeño puño de las coloridasy mal orientes croquetas y se las traga como pastillas con un vaso de agua.
Creo que es mi turno -dice tras lograr contener las arcadas- y escojo a Ally.
Verdad -responde-.
¿Alguna vez quisiste ser monja?
No, jamás -responde entre divertida y molesta- ¿por qué siempre insisten en ello?
Por eso de el señor es mi pastor, porque siempre nos has visto como pecadoras -responde Many con sarcasmo-.
Ally ríe y me elige, yo escojo verdad.
¡Qué aburridas! -nos reprende Many-
Cuando sea tu turno escoge reto y ahora déjanos tranquilas -sentencia Ally- bien Mila, si pudieras ser otra persona, por un día ¿quién elegirías ser?
Mmm, ¿quien sea?
Quien tú elijas.
Yo creo que sería Lauren, así sería capaz de entender qué ocurre en su mente y descifrar sus más íntimos secretos.
Además de manosear ese cuerpesito todo el día -bromea Many-.
Todas las chicas estallamos en carcajadas ante sus ocurrencias.
OK, yo elijo a Many y como creo que ya quedó establecido que escogerás reto, te reto a subir una foto de ti tal cual estas ahora, en pijama, sin maquillaje y despeinada a tu instagram, y no puedes eliminarla hasta mañana a esta misma hora.
Uhhh, ahora sí te dieron donde te duele Many -comenta Dinah con una sonrisa socarrona-.
Eso es crueldad pura Mila, sabía que muy dentro de ese exterior de algodón de azúcar y colores pasteles se escondía la mente de un sociópata.
Mucho ruido y pocas nueces -gritan las chicas divertidas-.
Ya voy, ya voy -responde molesta- ¿al menos puedo elegir la privacidad?.
No, debe ser una foto pública y no puedes elegir tu mejor perfil, ni adecuar las luces, ni adicionar filtros.
Dios, sabía que algún día mi gran boca me metería en problemas -comenta antes de tomarse la foto y postearla.
Es oficial Many, es la foto menos favorecedora que te hayas tomado en la vida -comenta Lauren mostrando su teléfono a todas las demás chicas-.
Espero que nadie vea esto. Y Dinah ¿verdad o reto?
Cómo sé que sería un suicidio escoger reto con lo molesta que estás, escojo verdad.
Si tuvieras que elegir entre nosotras, ¿con quien saldrías y con quien no y por que?
Sí, difícil pregunta… yo creo que saldría con Ally porque es comprometida, Positiva , alegre y siempre encuentra la forma de hacerte sentir especial.
Se escucha un ¡Ah! general y Dinah prosigue.
Con quien no saldría sería… no me odies Many, pero serías tú.
¡Uh, sóbate! -comenta Lauren y a cambio recibe un almohadazo-.
Es que eres muy exigente cielo y creo que no sería capaz de cumplir con tus expectativas, además de que tienes gustos muy costosos.
Es verdad, sé que valgo mi peso en oro y no acepto menos.
La velada se prolongó un buen rato hasta que ya entrada la madrugada Dinah se despidió argumentando que debían levantarse temprano y dimos por terminda la sesión de Skype. Nos levantamos del suelo de la sala donde estuvimos instaladas todo el rato. Lauren fue al baño a cepillarse los dientes y Many y yo aprovechamos para recoger la basura y llevar los bowls sucios al fregadero. Una vez que Lauren hubo salido del baño con su pijama puesta le cedió su cama a Many argumentando que cómo ella era la única que trabajaba al día siguiente, debía descansar bien las pocas horas que restaban; posteriormente entró a su cuarto a tomar unas cuantas almohadas y cobijas para regresar a la sala conmigo.
El sillón es bastante incómodo para dormir por lo que traje cobijas para tender sobre la alfombra y pasar la noche, espero que no te moleste, ya que pensaba cederte la cama a ti pero no contaba con que la tormenta impediría a Many regresar a su departamento.
No te preocupes Lauren, me parece bien pasar la noche a tu lado.
Probablemente Rodia venga a dormir con nosotras, te digo por si sientes que una cosa peluda te salta encima en la noche no te espantes.
OK, gracias por la advertencia.
Nos acomodamos juntas una vez tendidas las cobijas y Lauren nos cubre con un grueso edredón.
Lauren, te quiero -le declaró viéndola fijamente a sus hermosos ojos-.
Yo también te quiero -me responde con una sonrisa y se acerca a darme un beso de buenas noches en la frente, pero me adelanto y tomando su rostro entre mis manos presiono nuestros labios en un incipiente beso esperando su reacción-.
Nos besamos unos efímeros segundos hasta que Lauren rompe el contacto.
Ha sido un largo día -comenta- y mañana debemos ir de compras, será mejor descansar, -de inmediato se voltea de lado dándome la espalda y me quedo desconcertada observando el techo en la penumbra de la noche-.
Justo cuando creo que dará un avance está de nuevo retrocediendo y yo tengo que darle su espacio por más que eso me lastime y me cuestiono si de verdad estoy preparada para lidiar con todo lo que implica una relación con Lauren AmoelCloset Jauregui, quien cada que da un paso hacia adelante, retrocede dos pasos hacia atrás.
Estoy pensando en esto cuando un bultito peludo que ronronea se acerca a olfatearme el rostro y estiro la mano para acariciarlo.
¡Hola pequeño! ¿buscas a mamá? -pregunto mientras continuo acariciando su suave y sedoso pelaje, se acomoda junto a mí y se dispone a dormirse, llevando a cabo el característico ritual gatuno del baño antes de dormir.
Afuera la tormenta continúa y de vez en cuando la luz de un rayo iluminan la estancia, me incorporó para observar a Lauren, quien está profundamente dormida.
¡Por favor dios mío!, yo nunca te he pedido nada para mí -comienzo a orar juntando las manos- pero necesito saber si mi destino se encuentra al lado de Lauren, a quien tú sabes que he amado desde hace años o me estoy aferrando a un imposible y debo seguir adelante por más que esto me parta el corazón. Por ello pido tu guía para saber cual es la decisión correcta -termino de orar y limpio las lágrimas que se escaparon de mis ojos, para posteriormente reacomodarme en la alfombra e intentar conciliar el sueño-.
Continuará...
