Capítulo 8: Recuerdos 1-3 Luna Y Lluvia
La maestra de los 4 elementos nunca había sentido tanto miedo como ese día…
Ahora te quitare lo que más amas –menciono Amon-
NOOOOO… -grito con toda la fuerza de su voz-
Korra ayúdame… -dijo Asami con lágrimas en sus ojos- AHHH… -un grito desgarrador salió de la boca de la ingeniera al ser torturada con la técnica de Sangre-Control-
Hare lo que quieras pero no la sigas lastimando –mencionaba con la voz quebrada y desesperada el Avatar-
Muy tarde –dijo Amon antes de dar el golpe final-
El cuerpo de la ingeniera cayo inerte en el suelo.
ASAMIIIIIIII… -Korra había presenciado todo el espectáculo que hizo el tirano de Amon-
Si tan solo te hubieras unido a mi causa, esto no hubiera pasado. –la voz de Amon no había cambiado ni un poco, la muerte lo divertía-
Korra estaba con los ojos llorosos viendo como cada persona que amaba se le era arrebatada. Los últimos nómadas del Aire, sus amigos y familia habían sido exterminados.
Estaba totalmente encadenada e inútil, ni con todo el poder del mundo traería de vuelta a todos los que ella amaba.
Vivirás con este recuerdo hasta que llegue tu hora.-expreso Amon mientras señalaba a la morena-
NOOOOO… -trataba desesperadamente de zafarse de sus ataduras-
NOOOOO… -Korra se levantó de golpe y respiraba agitadamente- una pesadilla –puso su mano en la cabeza y trataba de recuperar el aliento-
Las gotas de lluvia golpeaban fuertemente, Korra escuchaba como se estrellaban contra la ventana de su habitación.
Al despertar se sentía aturdida por el sueño, ni siquiera podía orientarse en el lugar donde estaba hasta que se acordó que estaba en la mansión de la familia Sato. Con esa pesadilla en su mente ya no podría irse a dormir de manera tranquila y tratar de meditar sería una pérdida de tiempo.
Ni la canción que la relajaba la podría ayudar. Ver la mirada de Asami estaba muy viva en su mente.
Se levantó de la cama y fue directamente a la habitación de la ojos verdes. Con cuidado abrió la puerta y trato de hacer el menor ruido posible para no levantar a nadie.
Habitación De Asami
Estaba ahí, de pie, viendo a Asami dormir plácidamente mientras la luz de afuera le iluminaba una parte del cuerpo. Sus ojos brillaban en la oscuridad, era lo único iluminado en la habitación de la ingeniera además de la luz de los relámpagos que pasaban por la ventana.
Una tormenta. Ciertamente la tormenta no pararía.
Asami estaba abriendo sus ojos cuando diviso a una figura de pie en su habitación, por un momento palideció. Se acercó rápidamente a la mesa donde tenía una lámpara y la encendió.
Korra, me asustaste –dijo al ver la figura-
Lo siento, no quise asustarte… -se acercó a la cama de la ingeniera-
¿Qué estabas haciendo ahí? –pregunto-
Yo… tuve una pesadilla así que vine a asegurarme que estuvieras bien no tenía sueño –Korra estaba de pie en el borde de la cama-
(Ruido)
¿Qué fue eso? –El Avatar se giró buscando de dónde provenía ese ruido-
Es mi estómago –menciono apenada-
Jajaja pensé que había sido otra cosa –dijo la Maestra-
No te rías, no he comido nada –estaba ruborizada, pasaba un momento embarazoso-
Iré a preparar algo, así que espérame –dicho esto se fue a la cocina-
Habían pasado 20 minutos y Korra todavía no había vuelto. Asami estaba considerando seriamente en ir a buscarla. Se levantó de la cama e iba en dirección de la puerta hasta que vio como esta se abría.
Te tardaste mucho… -dijo-
Si, lo siento es que me dilate un poco en encontrar la cocina esta casa es inmensa –se acercaba con una bandeja en sus manos-
Ya iba a ir a buscarte –la miraba con una sonrisa-
-ríe- lo entiendo… ahora siéntate –le indico-
Asami obedeció y se fue otra vez a su cama. Korra puso la bandeja con cuidado para no derramar nada. Y se sentó de frente a la ingeniera.
Bueno mmm no es una comida de gala pero creo que saciara tu hambre hasta que amanezca –revisaba con la mirada la comida que había hecho-
Me parece perfecto –alagaba el esfuerzo de la morena-
Genial lo bueno es que aquí nadie puede escuchar todo el ruido que hice –rio-
Me gustan estos panqueques con un corazón y este emparedado con una carita feliz –miraba divertida las formas que adornaban cada uno-
Gracias… ahora come –se había acomodado con las piernas cruzadas y sus brazos sosteniendo su cuerpo-
-Asami estaba degustando primero los panqueques- ¡están delicioso! ¿Quién te enseño a prepararlos?
Fue Pema –expreso mientras pasaba su mano por la nuca- es de las pocas cosas que se hacer. Porque en la cocina no soy muy buena que digamos, hasta el Agua se me quema –sonreía y reía para sus adentros-
¿El Agua se te quema? –rio muy divertida por lo que había dicho-
Jajaja si –estaba ruborizada por el comentario que ella misma había dicho-
Y ¿Por qué los dos vasos? –pregunto al verlos-
Es que no sabía si querías un jugo de naranja o leche, así que traje ambos. Tal vez esos no le gustan debí haber traído de otro –pensó el Avatar-
Bien pensado. ¿Por qué sigues haciendo eso? –se preguntaba- ¿quieres? –le entendió el tenedor con un pedazo de panqueque-
Ahh yo… -si quería pero no sabía cómo decirle a la ingeniera-
–Ante la duda ella decidió exigir- Ven acércate un poco
Si… -apoyo sus manos al costado de la bandeja y acerco su boca al tenedor para comer el pedacito-
¿Qué quieres jugo o leche? –estaba expectante ante la respuesta de la morena-
Jugo… -eligió-
-Asami tomo el vaso de jugo y se lo ofreció a el Avatar- tómalo
Te gusta darme órdenes. De acuerdo –tomo el vaso y bebió el jugo-
Habían pasado varios minutos y por fin habían terminado de ingerir toda la comida de la bandeja.
No te lo había dicho antes… gracias por cuidarme –menciono de repente la ingeniera-
De nada… lo haría las veces que sea. Y ¿podrías aceptar un regalo de mi parte? –estaba un poco nerviosa pero es ahora o nunca-
Por supuesto… -no se esperaba otro gesto cariñoso del Avatar-
Me lo dio mi mamá y bueno yo no soy buena con estas cosas. Aunque creo que te quedaría fantástico –estaba apenada, saco una cajita de su bolsillo y se lo entregó a la ingeniera- me iré antes de que lo abras para que sea más dramático.
Eres muy graciosa… -tenía mucha curiosidad por abrir la cajita-
Buenas noches Asami –menciono el Avatar-
Buenas noches Korra –respondió-
Korra tomo la bandeja, salió de la habitación y cerró la puerta. Era hora de volver a dormir antes de que la señora Yasuko se diera cuenta que se había escabullido en la habitación de Asami. Fue a dejar la bandeja en la cocina y después fue directo a la habitación de invitados.
Cuarto De Asami
La ojos verdes sentía mucha curiosidad de saber que era lo que le había regalado la morena así que no se resistió más y abrió la pequeña cajita.
Al abrirla había un notita que decía:
¿Quieres salir conmigo?
SI :) O NO :(
¡Estás loca! –pensó con cariño la ingeniera al ver eso-
Volvió a ver la caja y había una concha marina, puso al lado la caja y el papelito.
Tomo la concha, la estaba revisando y noto que se podía abrir. La sostuvo con cuidado y la abrió, un color rojo vino estaba en el fondo, con su dedo tomo un poco, sabía exactamente que era.
Puso a un lado la nota y la caja, tomo un espejo que estaba en la mesa y estaba mirando su reflejo, con su dedo delineo suavemente el contorno de sus labios.
Tenía razón me queda muy bien. El color rojo vino que estaba en los labios se Asami hacia resaltar más su belleza.
Al día siguiente
Korra estaba sentada sola en el comedor esperando que alguien viniera. Se sentía fuera de lugar y pensó que tal vez era mejor regresar a la habitación para esperar a la ingeniera.
Asami había abierto la puerta del comedor y encontró a Korra sentada dándole la espalda. Tiro un papelito en la dirección de la morena y le dio en la cabeza.
¿Qué? Se giró y miro a la ingeniera de pie. Ella se puso y pie.
La ingeniera le hizo unas señas para que tomara el papelito.
Korra miro el piso, y ahí estaba un papelito lo tomo y sonrió por lo que estaba escrito.
¿Quieres salir conmigo?
SI :)* O NO :)
Esto me lo quedare –menciono el Avatar-
No lo creo… -se acercó a la morena y le quito el papelito- me lo quedare yo.
Por cierto buen día –dijo sonriente-
Buen día –menciono la ingeniera-
¿Nos vamos ya? –expreso la ojos azules-
Creo que deberíamos comer primero y luego irnos –la ingeniera se dirigió hacia una silla cerca de Korra y tomo asiento-
¿Deberíamos esperar a tu mamá? –Pregunto la morena-
¿Mi mamá? ¿Hablaste con mi mamá? –sintió una ola de preocupación eso nunca se le hubiera ocurrido-
Si ayer que estabas dormida tuve tiempo para hablar con la señora Yasu en la cena, me encontró en tu cuarto y bueno me interrogo –con la mirada de Asami pensó que tal vez había hecho algo incorrecto-
Por los espíritus… Korra hablo con mamá de seguro ya sabe que es ella. Asami estaba tan perdida en sus pensamientos que no escuchaba a Korra hablarle, hasta que ella tomo su mano.
No te preocupes ¿de acuerdo? –Mencionó el Avatar-
Si… luego me dirás todo lo que ella te pregunto –exigió la ingeniera-
Ahhh si de acuerdo. Que mandona –pensó para sus adentros-
Habían desayunado y una vez que terminaron decidieron salir.
Estas usando… -no se había percatado antes hasta que terminaron de desayunar sus ojos miraban los labios de Asami-
¿Cómo se ve? –Pregunto la ojos verdes-
Se mira… muy sensual de hecho. Muy lindo –fueron las únicas palabras que pudo expresar la ojos azules cuando vio el rojo vino en los labios de la ingeniera-
Gracias… -dijo la ojos verdes-
Oye sobre lo que te pregunte ¿Qué tal si salimos al cine o lo que tú quieras? –Pregunto la Alfa-
¿Qué crees que quiero? y no te equivoques –una sonrisa maliciosa se posó en sus labios y camino para salir de la residencia Sato-
Raava ayúdame. Pensó para sus adentros la morena mientras iba detrás de ella. Tenía que escoger muy bien los lugares en donde irían, los estándares de la ingeniera eran muy altos así que tendría que impresionarla.
Podemos ir a dar una vuelta al centro comercial y luego ver una película, claro si a ti te parece bien. –Sugirió esperando a que la ingeniera le pareciera bien-
Ya veremos –lo dijo mientras se giraba para mirar coquetamente al Avatar-
Si… -susurro, con esas miradas que derriten a cualquiera Korra trato de no demostrar su nerviosismo-
¿Iremos en tu auto? –Pregunto la morena-
Pues si… -respondió-
Entonces yo manejare –expreso muy confiada el Avatar-
Las calles de ciudad republica tienen un tráfico agitado. ¿Segura que quieres conducir? –estaba algo preocupada por lo que podría pasarle a ambas-
Claro que si, además aprendí de la mejor. –Elogiando los esfuerzos de la ingeniera-
De acuerdo –sonrió Asami-
El chofer había dejado el carro en la entrada esperando a que Asami entrara y se acomodara en el asiento del piloto.
Korra se acercó a él y le dio las gracias por traer el auto, le dijo que ella se encargaría de todo a partir de ahora.
Asami se dirigió a la puerta del copiloto.
Espera no abras la puerta –menciono Korra-
¿De qué hablas? –pregunto la ingiera-
Korra se acercó rápidamente a la puerta para abrirla y dejar pasar a Asami.
Asami la miraba con una ceja levantada.
Gracias –fue lo único que dijo antes de entrar por la puerta-
Cerró la puerta y después ingreso al auto. El viaje fue normal, unas cuantas bromas de la morena hacían que el viaje fuera más alegre para la ingeniera.
Aunque tuvieron uno que otro altercado de camino al centro comercial, algo como las luces del semáforo y un conductor que adelanto a Korra haciendo que casi se baje del auto para arreglar el problema aunque fue detenida por Asami.
Centro Comercial
Korra había estacionado el auto sin accidentes y abrió la puerta para Asami.
Daban vueltas por todo el centro comercial, no habían comprado nada solo estaban viendo cosas en las vitrinas hasta que decidieron entrar a una tienda de antigüedades. Había muchos artículos peculiares y uno de ellos llamo la atención de Korra.
Tomo el objeto y lo estaba revisando, era un reloj de bolsillo con un grabado de lobo en la tapa superior y una larga cadena de plata. Toco el botón y este se abrió dejando a la vista los números romanos que indicaban las horas y los minutos.
Seguía intrigada por el objeto hasta que sintió que Asami estaba cerca. El Avatar miro a Asami y le sonrió. De inmediato puso el reloj en su lugar y siguió caminando.
Asami iba detrás de Korra hasta que se detuvo y volteo a ver el reloj, sonrió y decidió que iba a comprarlo.
La ojos azules seguía perdida en sus pensamientos, se detuvo en una tienda donde habían varios peluches preguntándose que cual de todos eso le gustaría a Asami.
¿Te gusta lo que ves? –pregunto-
Si así es… -dijo la ojos azules mientras se volteaba- Asami cual… -su pregunta no fue concretada, se había dado cuenta que la persona que le hablaba no era Asami.-
Eres el Avatar –era una afirmación más que una pregunta-
Si lo soy –respondió a la mujer misteriosa-
Eres más atractiva de frente… -menciono la mujer-
Gracias supongo –por alguna razón le daba mala espina esa mujer-
Fue un placer conocerte Korra –dijo la mujer mientras extendía su mano derecha-
Lo mismo digo –estrecho su mano-
La mujer soltó la mano de Korra y se fue sin decir algo más.
Disculpe no me dijo su… -no termino de preguntar pues la mujer había desaparecido en alguna de las tiendas-
Extraño. Pensaba Korra por eso que había pasado, volteo a ver a su lado izquierdo y ahí estaba Asami de pie esperándola.
Hey tu… te estaba esperando –dijo mientras se acercaba a la ingeniera-
Hey… eso mismo digo yo –menciono Asami- te dejo sola unos minutos y alguien te aborda.
Ahh eso… te aseguro que no fue nada –su tono de voz era muy sereno-
-Asami arqueo una ceja preguntándose si era cierto- ¿ahora a dónde?
¿Por qué no vamos a ver la película? –Pregunto el Avatar-
Claro, vamos. –su tono de voz era un poco desilusionado-
De inmediato Korra noto el ligero cambio de Asami, muy pequeño pero ahí estaba. Y era suficiente para hacerla sentir extraña, como si ambas fueran unas desconocidas.
Espera… -dijo Korra-
¿Sucede algo? –Pregunto Asami-
Si… es decir, ¿te encuentras bien? –Pregunto la morena-
Si –Asami dijo en un tono seco y decidió seguir caminando-
Espera… por favor mírame -sostuvo la mano derecha de Asami- te aseguro que no fue nada, ella solo quería saber si yo era el Avatar –dijo con total seguridad-
La ingeniera seguía viendo al frente hasta que decidió enfrentar a la morena para ver si era cierto sus palabras.
¿Tú no me mentirías? –pregunto Asami con un tono suave-
Yo nunca te mentiría –respondió mientras tomaba con más fuerza la mano de Asami-
¿Lo prometes? –titubeó por un momento, pues no estaba segura si preguntar o no y bajo la mirada la respuesta podría dolerle si no era la que estaba esperando-
–Korra sostuvo el mentón de la ingeniera e hizo que alzara la vista para que la mirara directamente a los ojos - Lo prometo Asami -estaba muy segura de lo que decía-
Asami al mirar esos ojos azules que tanto le gustaban noto que no había titubeado en ningún momento y el tono de total seguridad de la morena la había convencido que esas palabras eran todas ciertas y que de verdad Korra se estaba comprometiendo con el peso que significaba esas palabras.
Deberíamos irnos ya o no llegaremos al inicio de la película –dicho esto Korra entrelazo sus dedos con los de Asami y la jalaba en dirección a la taquillera-
Korra había comprado las entradas y también aperitivos. Se sentaron en los lugares escogidos y empezaron a ver la película.
Dos Horas Después
Ya había terminado la película y decidieron sentarse un rato para conversar acerca de todo lo que vieron. La primera en romper el silencio fue Asami.
Sabes… yo haría lo mismo que él. –Menciono la ingeniera-
¿A qué te refieres? –No entendía muy bien a que parte de la película en específico se refería-
Es decir si la persona que yo amara perdería la memoria y no recuerda todo lo que hemos vivido, haría todo lo que este a mi alcance para que me recuerde y bueno la apoyaría en lo que sea aunque posiblemente no sienta lo mismo que yo. –Había argumentado lo que pensaba acerca de la película-
Entiendo eso… sabes yo también haría lo mismo que tú y también golpearía al idiota que quiera tener algo con mi esposa. –menciono muy seria-
-ríe- ¿lo harías? –pregunto divertida-
Por supuesto, es mi esposa, bueno aunque ellos en últimas instancias se separaron. Aun así, me moriría de los celos si ella ve a otra persona de la misma manera que me veía a mí. –Sonreía a penas, pues para Korra sentía que sería un suplicio si pasara por esa situación-
Entiendo a qué refieres. –Ahí notado el cambio que tuvo la morena- Ahora mírame… –dijo mientras ponía su mano en la de Korra- que te pase eso es remotamente imposible así que no te preocupes por nada ¿de acuerdo? –Apretó más fuerte la mano de Korra y con una mirada cálida dándole a entender que ella la apoyaba-
Lo se… ni siquiera sé porque lo pensé –de cierta forma era absurdo de solo pensarlo, después de todo era solo una película- ¿deberíamos comer algo?
Es demasiado temprano –respondió la ingeniera-
Asami son las 3 de la tarde… no creo que sea tan temprano –dijo en tono despreocupado-
Vaya como pasa volando el tiempo –dijo, mientras pensaba si iría a trabajar o no-
Llamada Entrante.
Aló… si, ya me siento mejor… no, Salí con Korra un rato… claro que lo estoy… ¿y papá?... entiendo salúdalo de mi parte cuando lo veas… nos vemos, yo también te amo mamá.
Fin De La Llamada
Lo siento era mi mamá –menciono la ingeniera-
No te preocupes… por cierto mencionaste mi nombre ¿todo está bien? –se sentía algo preocupada de que la señora Yasu la regañara por salir con Asami cuando hace poco estaba enferma-
Me pregunto con quién estaba y no le iba a mentir. No estés nerviosa –la mirada de preocupación de la morena era notoriamente visible-
Si entiendo… voy a pedir algo de comer y después podemos ir a caminar. –Esperaba que Asami diera la autorización-
Mmm… si está bien ve –se divertía al ver a Korra haciendo lo que ella pedía-
Habían trascurrido otra 3 horas, habían comido y conversado. Si Korra creía que estar de frente de la señora Sato interrogándola era demasiado para ella, se había equivocado totalmente.
La Alfa le había relatado todo lo que había hablado con Yasu y ahora era Asami quien la había interrogado aún más.
Por varios momentos palideció con las preguntas de Asami. Recordar algunas cosas vergonzosas que había hecho hace años era una tortura y hablar de sus ex era aún más tortuoso.
Hasta ahora Asami ya sabía todo acerca de la morena. Aunque la ojos verdes no se la vio tan bien que digamos.
Korra se abstuvo a hacerle preguntas a Yasu, aunque ese no era el caso con Asami. La interrogo tal cual ella lo había hecho. Se divirtió con muchas cosas que le conto Asami y sintió una ola de preocupación cuando tocaron el tema de su padre.
De cierta forma la ojos azules se preocupó, la primera impresión que Hiroshi tenía de ella era una total desaprobación. El incidente de la cafetería de seguro no era uno de sus mejores momentos y tener que presentarse con el padre de Asami como su novia en cuestión iba a ser un desafío.
Aunque Korra no le importaba mucho la aprobación de Hiroshi, de seguro que para Asami era muy valiosa y tendría que corregir los errores que había cometido.
Había salido del centro comercial y fueron al estacionamiento, se dirigieron a un lugar concurrido por las personas de ciudad república.
Korra estaciono el auto cerca de un parque y ambas mujeres caminaban alrededor de ese lugar, había unas cuantas tiendas que vendían variedades, juegos para niños, entre otras cosas.
El paisaje de Ciudad Republica en la noche era muy colorido.
Con sus dedos entrelazados caminaban para encontrar algún lugar en donde sentarse y seguir conversando o solo ver lo que hacían las personas a su alrededor.
Mira eso –dijo Korra mientras jalaba a la ingeniera-
Korra espera… -apenas audible-
La Alfa había visto un tipo de cabina en donde se podían tomar fotos. Sin embargo era de Betas.
¿Quieres que nos tomemos unas fotos? –Pregunto la morena-
Ahh pues, ¿estas segura? ¡Tus ojos! -Asami sabía que si se tomaba una foto con Korra, ella vería que era una omega porque sus ojos también brillarían con mucha intensidad-
¡Rayos tienes razón! –Su tono de voz era de total desilusión-
Necesitamos una cámara especial –Asami pensaba en las opciones que tenían-
Si es cierto… mmm ¿entonces qué haremos? –Korra pensaba en otra solución-
Bueno déjame pensar... -chasquea sus dedos- ya se… entra a la cabina
¿Qué? Pero dijiste que... –al comienzo no entendía que era lo que trataba de hacer-
Lo sé, lo sé. Solo entra –demando la ojos verdes-
Si mi señora –dijo en tono juguetón- oye este lugar es muy pequeño –Korra se sentía un poco apretada con Asami-
Es cierto no me percaté de eso. Deberían hacerlos un poco más grandes –pensaba Asami mientras cerraba la puerta de la cabina-
¿Y ahora qué hacemos? –Pregunto la Alfa-
Pues que más siéntate y yo me sentarse en tus piernas –dijo con total seguridad-
¿Segura? –sentía nervios de solo pensarlo-
Claro que si –expreso la ingeniera-
El espacio era reducido para ambas, sin embargo Asami hayo la manera de acomodar a Korra primero y luego ella se sentó en las piernas de la morena.
Ahora cierra los ojos y has lo que yo diga–Asami indicaba exactamente qué era lo que iban a hacer-
¿Para qué? –Desde un comienzo Korra no tenía ni idea de que era lo que planeaba la ingeniera-
Solo has lo que yo te digo y cierra los ojos –expreso la ojos verdes-
Sí que te gusta darme órdenes –menciono con una sonrisa-
Solo porque eres buena obedeciendo –tono coqueto-
Jajajaja de acuerdo. Maldita sea tiene razón –sonreía tontamente-
La Alfa tenía los ojos cerrados y estaba de frente a la cámara, tenía sus brazos alrededor de la cintura de la ingeniera como ella se lo había indicado.
Posicionándose en el lado izquierdo de la Alfa, la ingeniera puso su brazo derecho alrededor del cuello de Korra. Asami con su mano libre la acerco y puso los comandos para que pudieran tomarse las fotos una por una.
Ella se acercó al Avatar, beso su mejilla y cerró los ojos para que en la foto no se reflejará el brillo de sus ojos. Esta acción hizo que inmediatamente Korra sonriera entonces apretó el botón para que se pudiera tomar la primera foto.
Ahora yo te diré lo que harás ¿de acuerdo? –Menciono Korra que tenía todavía los ojos cerrados-
Claro –estaba dudosa si hacerle caso o no-
Para la segunda foto y permaneciendo en la misma posición. Korra subió un poco su mano izquierda hasta la altura de las costillas de Asami y la otra mano la posiciono en las piernas de la ingeniera.
Asami estaba ruborizada por los movimientos de la morena y una sonrisa nerviosa se posaba en sus labios, sin embargo no dijo nada. La ojos verdes siguiendo a la Maestra posiciono su mano encima de la mano de la morena que estaba en sus costillas. Korra le dio la indicación de que apretar el botón y una vez hecho esto. La Alfa le hizo cosquillas a la ingeniera y en la foto ambas salieron riéndose.
Para la tercera foto Korra puso su espalda en una de las paredes laterales de la cabina. Asami se sentó y después giró todo su torso, se acomodaron de tal manera que se estaban viendo frente a frente.
La ingeniera tomo los brazos de la ojos azules y los acomodo otra vez alrededor de su cintura ella puso sus manos en el cuello del Avatar que todavía tenía los ojos cerrados y lentamente unió sus frentes cerrando los ojos ella también, estiro la mano para apretar el botón y otra foto fue tomada.
Para la cuarta foto, siguiendo con la posición anterior. Todavía sus frentes seguían unidas. El corazón de ambas latía en un ritmo apresurado y sincronizado.
El momento esperado estaba ahí, no más interrupciones, no más personas evitando esto. Solo ellas dos, como debía ser.
Sus respiraciones se agitaban más al sentir la cercanía, sin embargo Korra no podía hacer nada aunque sus instintos le gritaban que hiciera lo que hace semanas se le era negado. Besar esos labios rojos intensos. Tenía que ser paciente por todo lo que había hecho y el paso lo tendría que dar Asami.
La ojos verdes sabía que ese era el momento adecuado, dando rienda suelta a sus deseos. Apretó el botón y una vez que se acercó a Korra beso sus labios. Y la foto había sido tomada.
Por unos segundos permanecieron así, hasta que ambas decidieron abrir los ojos. Verde contra Azul, sus miradas estaban llenas de felicidad y de regocijo. Por fin dieron ese paso tan anhelado.
Ahora era Korra quien se había acercado a besar a Asami. Por ese momento el tiempo se detuvo para ambas. Solo existían ellas dos.
Los besos comenzaron lentos sin embargo aumentaban de intensidad, casi llenos de necesidad para ambas. Korra abrazo con más fuerza a la ingeniera tratando de transmitir el amor que sentía por ella.
Mientras que Asami tenía los brazos alrededor del cuello de la morena que debes en cuando tomaba con fuerza y alborotaba su cabello con cada beso furioso que se daban.
Se habían separado por la falta de Aire y ambas unieron sus frentes mientras trataban de reestablecer la respiración, una sonrisa de satisfacción se posaba en cada una. Asami con el labial corrido y lo que quedaba estaban en los labios de la morena. Ambas estaban ruborizadas por lo que había ocurrido. Sus corazones latían a miles de revoluciones y en el estómago sentían las clásicas mariposas revoloteando.
Y otra vez el verde con el azul se encontraron, un intenso rojo pintaba las mejillas de ambas y sin esperar se dieron otro beso. Esta vez la lengua de Asami reclamaba con entrar a la boca de la morena, esta le dio el paso para que sus lenguas danzaran en forma sincronizada.
La morena acariciaba la espalda de su amante con delicadeza, mientras la ingeniera acariciaba su cabello castaño. La falta de Aire hizo que se separaran. Ambas se daban miradas llenas de felicidad.
Un movimiento involuntario se presentó, cada una se preguntaba quien había dado el primer paso aunque estaba demás, un abrazo lleno de calidez para ambas, Korra descansaba su cabeza en el espacio del hombro y clavícula de la ingeniera con sus manos alrededor de la cintura de ella, mientras Asami solo la abrazaba con una sonrisa llena de felicidad.
(Toc… Toc…)
Disculpen ya terminaron, nosotros también queremos entrar –menciono una mujer-
Si un segundo –dijo Asami- vamos –se levantó, tomo las fotos, trato de arreglar su labial corrido y abrió la puerta-
Claro –se levantó mientras se limpiaba el labial que había quedado y salió detrás de Asami-
¿Cuál escogerás? –Pregunto la ingeniera-
Mmm déjame ver –sostuvo las fotos- estas dos –señalo la dos últimas-
Me parece bien –menciono la ingeniera-
Korra había rasgado las fotos para separarlas y cada una se quedaría con dos.
Entonces ¿A dónde quieres ir?
Porque no seguimos con nuestro recorrido –expreso la ingeniera-
De acuerdo –tomo la mano de Asami y siguieron caminando-
Korra se detuvo de pronto.
¿Pasa algo? –no entienda por que se detuvo tan repentinamente-
Si… va a lloviznar puedo sentirlo. –Expreso la morena mientras miraba al cielo-
Yo no miro ninguna nube –expreso la ingeniera-
Va a lloviznar te lo aseguro, el cambio en la temperatura me dice que caerán unas cuantas gotas de agua –de cierta forma eso la hacía feliz- por cierto ponte esto –Korra se quitó la chaqueta y se la entregó a la ingeniera-
De acuerdo, pero no crees que deberíamos ir a refugiarnos a algún lugar –todavía no entendía que era lo que tramaba la morena-
Espera… Quiero sentir esto-dijo mientras cerraba los ojos-
Una pequeña ráfaga de Aire apareció con unas gotas de Agua. Era leve pero persistente. Por esos momentos Korra sentía una paz interior, la cual quería compartir con Asami que solo la miraba con una sonrisa en sus labios.
Ahora si vamos… -tomo del brazo a Asami y la llevo a una carpa para refugiarse del torrencial que caería-
Por Raava de donde salió tanta Agua y hace unos momentos ni una nube estaba por aquí –menciono la ingeniera-
Es mayo, y lloverá así durante mucho tiempo. –Respondió el Avatar-
Unos momentos después la carpa estaba llena de personas que intentaban refugiarse del Agua. Ambas mujeres quedaron lo suficientemente cerca.
Se escuchaba el cielo rugir con ferocidad por la pequeña tormenta que se había presentado.
Korra escuchaba atentamente cada sonido, Asami se acercó un poco más a Korra y posiciono cada mano en los hombros de ella, ese movimiento involuntario hizo que la ojos azules fijara su mirada en la ojos verdes, sonrió y coloco sus manos en la cintura de la ingeniera.
La ojos verdes cerró sus manos alrededor del cuello de la morena y la acerco. Sus labios se unieron mientras la lluvia caía. Un beso suave y sin prisa queriendo gozar el momento de estar juntas por fin.
Se habían separado por la falta de Aire. Sin embargo la morena lleno de besos la cara de Asami haciendo que ella se riera juguetonamente.
Eres tan hermosa –dijo Korra mientras con su pulgar acariciaba la mejilla de Asami-
Tú tan encantadora como siempre –su mirada denotaba un brillo muy singular-
Por un segundo se congelo con la mirada llena de ternura de Asami, anonadada por lo que sus ojos azules veían, mordió su labio y se acercó a Asami para besarla. En ese momento Asami acaparaba cada rincón de los pensamientos de Korra, su aroma, sus movimientos, sus miradas.
El espacio/tiempo desapareció para ambas. Korra con su mano derecha la poso en la cintura de la ingeniera y la atrajo hacia ella. Y con la mano izquierda entrelazo sus dedos con los de la ingeniera. Asami con su mano libre iba acariciando el brazo derecho de la morena hasta llegar a su nuca en donde la sujeto.
La lluvia por fin se había detenido y las personas alrededor hacían un bullicio, señal que hizo que ambas mujeres se separara.
Oye tengo una idea, vamos a dar una vuelta en los pato-tortugas que están por esas parte del muelle. –Menciono Korra-
¿Ese era tu plan desde un inicio? –Pregunto la ingeniera mientras limpiaba el labial que volvió a quedar en los labios de la morena-
Así es… -respondió con una sonrisa-
Y lo de la lluvia ¿también lo sabias? –Asami cada vez era más intrigada por la morena-
No lo sabía, hasta que lo sentí –respondió-
¿Puedes sentir muchas cosas? Es decir algo más que los elementos que te rodean –Asami pensaba que si era cuestión de Avatar o algo mas-
No lo sé… supongo. A veces siento que los elementos que me rodean me dicen algo, no sé cómo explicarlo. Tampoco sé si es porque soy el Avatar o porque soy un Alfa. –De cierta forma eso la hacía pensar muchas cosas-
Eso es genial… bueno deberíamos ir –Asami tomo la mano de Korra y ambas se encaminaron a su siguiente destino-
Habían llegado donde alquilaban los pato-tortugas. Korra pago para que se pudieran subir y dar unas cuantas vueltas, admirando las luces que rodeaban Ciudad Republica.
Mientras iban pedaleando para avanzar. Ambas se acercaron para abrazarse, Korra puso su brazo alrededor de la altura del hombro de la ingeniera mientras que Asami puso su mano alrededor de la cintura de la Maestra y su cabeza descansaba en el hombro del Avatar.
Tengo algo para ti –expreso la ingeniera-
¿Enserio que es? –pregunto entusiasmada-
Cierra los ojos y extiende tu mano –demando la joven de ojos verdes-
Si señora –hizo todo lo que ella había dicho-
Asami del bolcillo de su falda saco el reloj que le daría a Korra y lo puso en su mano. La ojos azules al sentir algo pesado en su mano abrió los ojos y una amplia sonrisa se posaba en sus labios.
¿Cómo es que?... –sonreía pero estaba confundida-
Lo estabas mirando y supuse que te gustaba, así que lo compre –estaba feliz de que a Korra le gustase su regalo- entonces ¿te gusta?
Me encanta –expreso con una chispa de felicidad en sus ojos y abrazo con fuerza a la ingeniera-
Me alegro mucho que te encantara –musito la ingeniera mientras respondía al abrazo-
Por media hora estuvieron en el pato-tortuga, dando vueltas y conversando muy amenamente.
Una vez terminado el paseo. Caminaban por el parque otra vez.
Mira –dijo Asami mientras señalaba el cielo-
Es hermoso –expreso Korra cuando vio el cielo lleno de estrellas y con la luna alumbrando-
Ambas se habían quedado de pie viendo las estrellas y la luna, el brazo derecho rodeaba el hombro de la ingeniera mientras que la Sato con su mano izquierda descansaba en la cintura del Avatar.
La ojos azules volteo a ver a la ojos verdes.
Se lo que estás pensando –dijo la ingeniera-
¿Así? –su sonrisa delataba los pensamientos que tenía-
Si…
Con su mano derecha Asami la coloco en la nuca de la morena y la jalo para besarla. La adicción de Korra ahora eran esos carnosos y suaves labios de la ojos verdes.
La Maestra tomo a la No-Maestra por la cintura y la acerco más a ella, los besos cada vez eran más atrevidos, las sensaciones en ambas iban aumentando.
Deseando lo prohibido sin embargo no era el momento ni el lugar de dar rienda suelta a las emociones que llevaban en su interior.
Luego del beso caminaban en dirección al Sato-móvil, habían salido todo el día y Korra pensó que era hora de llevar a la ingeniera a su casa antes de que ambas sean regañadas por la señora Sato.
Korra abrió la puerta del auto para dejar entrar a Asami primero luego ella entro y condujo, su destino era la casa de los Satos.
Siguieron conversando y la Alfa de reojo miraba a la hermosa ingeniera.
¿Ves algo que te guste? –Pregunto la ingeniera-
-Korra sonrió sabía que había sido pillada por la ojos verdes- sí, la verdad si… es muy poquito decir que me gusta todo de ti.
¿Enserio? –A pesar de estar sonrojada por el cumplido de la morena, lo dijo en tono pícaro-
-nerviosa- si… de hecho –faltaba una cuadra para llegar a la casa de Asami y Korra se estaciono-
¿Sucede algo? –Extrañada por la acción de la morena-
Si… dime algo ¿quieres hacerlo oficial o prefieres esperar? –Pregunto el Avatar-
Yo… no lo sé –se tomó la cabeza con ambas manos-
Tranquila –se desabrocho el cinturón de seguridad y se acercó a la ingeniera- no lo dije para que te sintieras mal, sin embargo me costara trabajo fingir que no siento nada por ti –acariciaba la espalda de la ingeniera-
Asami estaba sollozando, recordó lo estricto que era su padre y pensó que no dejaría que estuviera con Korra. Lo sabía con mucha certeza y no habría otra cosa que le rompiera el corazón más que ser separada de su morena.
Sami –desabrocho el cinturón de seguridad de Asami y la abrazo- no llores… no dejare que nadie nos separe, ni siquiera tu padre.
Korra yo… -con la voz quebrada se armó de valor para levantar la mirada y trato de decir algo pero no podía-
-La Alfa se acercó a la ingeniera y beso sus lágrimas- luchare por ti y contra quien sea.
¿Lo prometes? –fue lo únicas palabras que consiguieron salir de la boca de la ingeniera-
Lo prometo –dijo con firmeza-
Los labios de la ingeniera temblaron e iba a decir algo sin embargo fue silenciada por los labios de su morena. Un beso lleno de cariño, Korra quería transmitirle que lo que ambas sentían era puro y que nadie podría lograr cambiarlo.
Será mejor que lleguemos a tu casa o tu madre me regañara –dijo una vez que se había separado de la ingeniera-
Si tienes razón –Asami se limpiaba lo que había quedado de sus lágrimas-
Había llegado y ambas se encaminaron a la mansión, el Avatar tenía que recoger sus cosas e irse a la isla. Así que entro al cuarto, tomo lo suyo y se dirigió a la entrada donde Asami la estaba esperando.
Puerta Principal
¿Quieres que le diga a mi chofer que te lleve al puerto? –Pregunto la ingeniera-
Descuida estaré bien –menciono Korra-
Estaban demasiado cerca y el Avatar miraba los ojos verdes de Asami y después sus labios. Alzo la ceja coquetamente y Asami sabía perfectamente que era lo que venía.
La ojos azules puso su mano en las caderas de la ingeniera y la acerco hacia ella y la iba a besar.
(Toser)
Ambas se sobresaltaron y sus miradas se dirigieron en dirección del ruido.
Buenas noches –dijo Yasuko-
Buenas noches señora Yasuko –dijo Korra mientras se separaba de la ingeniera, se le había formado un nudo en la garganta, no se había percatado que la mamá de Asami las estaba observando-
Korra que bueno verte otra vez –menciono Yasu con tono calmado aunque evidentemente vio lo que ambas iban a hacer-
Lo mismo digo señora Yasu –trataba de no sonar tan nerviosa- Bueno yo solo venia por mis cosas y ya tengo que irme.
Gracias por cuidar a mi hija –expreso con una sonrisa-
Fue un placer –sonrió- Buenas noches a ambas –menciono mientras salía por la puerta-
Continuara…
Hola chicos… me sorprende el hecho de que todos somos mayores y bueno pensé que habría alguien menor pero ya que.
Bueno hice una página pero todavía no sé qué poner, soy nueva en esto, creo que publicare los capítulos ya hechos y conforme lo vaya actualizando iré publicando los demás.
Cualquier sugerencia, denuncias, reclamos pueden enviármelo estaré muy complacida de contestar sus preguntas y/o dudas.
Les daré el link de la página y bueno si quieren ahí los espero y si no bueno cuídense mucho. bueno después de intentar 1/2 hora no logre poner todo el link. es un pagina de FACEBOOK así que búsquenme si es que pueden.
Klein-W-Stark-1157335174332242/
Un pequeño comunicado, he tenido mucho trabajo en estos días y bueno me ha imposibilitado escribir. Simplemente he estado muy ocupada y más ahora que tengo exámenes y trabajos que entregar.
Como ustedes ya saben, cada cuanto publicare los extras y adivinen que… el siguiente es un extra, eso me dará el tiempo suficiente para hacer el siguiente capítulo.
Yolo VI: ¿impulsiva? ¿Qué tanto? Yo diría que mi hermano se deja llevar por sus emociones sin embargo es muy buena persona. Soy del signo libra. ¿Defectos? Tengo demasiados, podría hacer una historia completa de ellos. ¿Cualidades? No creo que posea alguna. Mmm sí creo que es lindo esos detalles es decir si YO lo hago para mi pareja pero si lo hacen para mí no sabría qué cara poner siempre he sido "dominante" y estoy demasiado acostumbrada a hacer detalles para otra persona que recibirlos. Si es cierto son espectaculares. Tu corazón y el de los demás no lo soportarían.
: muchas gracias por el comentario. Un Alfa muy bien. Bueno yo también lo seria y así como tu soy muy dominante en muchas cosas.
Zhyo Jarjayez: también vengo de una manada grande aunque ese para mí no es el problema
Porque rayos me quieres torturar. Te gusta jugar con Fuego pero bueno creo que es normal ya que así como yo tú también eres un Alfa.
RukiaJr-chan: ewe oyeee una Omega. ¿Pan de dios? Nunca había escuchado esa expresión. Jajaja pacifica? Ruda? n.ñ baia baia. Saludos
Cryp: tu guerrera y yo pacífica, igual ambas somos alfas.
Sarai Balam: gracias por comentar. Otra persona de México eso es genial. Me alegro mucho que te guste el fic y posiblemente haga otros más de este género. Eso es de alfas ñ.ñ jajaj pronto pondré eso ewe saludos.!
Alexis Riddle: jajaja gracias por comentar y por lo que dices, ¿15? Bueno hasta ahora eres el único menor. Tienes razón los omegas para mí son los más poderosos y es algo que voy a implementar.
Soulwolf Dark: jajaja recuerda que cayó en Agua helada. Definitivamente serias un Alfa, todos somos Alfas honorables y eso es bueno. Tú también cuídate.
NathalyHL: muchas gracias por lo que dices.
Gene: gracias. No dudo de que eres una persona cool a pesar de que no te conozco. Bueno veras, hace mucho tiempo yo conocí a un Aries y literalmente me destrozo física y mentalmente y por eso les tengo algo así como miedo. Aunque es un poco contradictorio ya que por lo que he leído los signos más compatibles con Libra son los Aries. Jajaja la verdad por un momento creí que tenías 42 xD saludos.!
Kitsune Aestus: ahh pues no tiene nada malo, lo que pasa es que me recordaste a una persona es todo. No te disculpes, dije que eres exigente en el buen sentido además todos tienen que darte reverencia porque fue por ti que los empecé a hacer más largo los capítulos. Lo que pasa es que cayó en Agua helada por eso se enfermó rápido. Pues no entiendo porque te sientes así ya que en el extra no 1 puse que Hiroshi no tiene nada que ver con los igualitarios. Hay que ternura *w* . Oyee otra Alfa excelente. Jajaja oye solo ganaste es todo, puedes preguntar lo que quieras y cuando quieras. Ajajaj está bien no te contare la anterior pregunta. Me alegro que te guste el One Shot y en todo lo que pueda pondré KorrAsami.
Sin más que decir nos vemos, cuídense mucho, tengan una buena lectura, sigan la historia día a día y… QUE LA FUERZA LOS ACOMPAÑE.
