Capítulo 14: Poder Alfa

Habitación De Korra

Korra estaba desorientada hasta que el olor indiscutible de Omega combinada con otros olores lleno sus fosas nasales y supo inmediatamente quien era.

¿Qué hace usted aquí? –pregunto Korra mientras trataba de aminorar la creciente adrenalina que fluía como torrente en sus venas, de no haberla reconocido de seguro una pelea habría empezado alertando a todos–

Quería hablar contigo a solas, ya que no pude hacerlo antes vine ahora –respondió de manera pacífica la Omega que todavía no se había movido de donde estaba–

Me asusto señora Yasu –se llevó su mano derecha a su pecho tratando de aminorar los latidos de su corazón–

Lo siento mucho Korra, pero no quería esperar hasta mañana –menciono muy seriamente y se acercó un poco más al Alfa–

Dígame ¿de qué es lo que usted quiere hablar conmigo? –Sabia la razón por la cual la señora Yasu estaba ahí, aunque solo quería confirmarlo de una vez–

Es sobre Asami –expreso con una mirada decidida puesta en los ojos azules de la morena–

El solo nombre de Asami, hizo que tomara desprevenida a la Alfa aunque no era de extrañarse, se habían arriesgado mucho a lo que habían hecho así que no solo era cuestión de tiempo para que la madre de ella viniera para exigir explicaciones y Korra no tendría de otra que afrontar todas las consecuencias de sus actos.

Sé que lo que haces es muy heroico Korra pero no quiero que metas a mi hija en esto… ya mi esposo está en la cárcel y no puedo verla a ella también. Y te recuerdo que si algo le llegara a pasar a mi pequeña por tu culpa ten por seguro que si has logrado un avance conmigo quedara completamente desecho –soltó de una vez todo lo que tenía sin importar lo que pensara la morena–

Lo entiendo señora Sato y hare lo que usted me pide –no quería que nada le pasase a Asami y aunque de cierta forma estaba siguiendo las órdenes de Yasuko casi dejándose manipular por lo que decía su suegra, ella de cierta forma tenía razón en cada una de sus palabras–

Me parece muy buena decisión la que has tomado… –ya había hablado con Asami y solo le faltaba Korra así que ya podría estar más segura que ninguna de las dos se le ocurriría hacer alguna cosa peligrosa– así que te dejo descansar. –Giro su cuerpo y se encamino hacia la puerta, la abrió y se fue hacia su habitación–

De acuerdo… –susurro más bien para ella porque la señora Yasu ya había salido–

A Korra le tocaba tratar de procesar todo lo que había acontecido hace unos minutos, antes no había visto esa mirada tan penetrante y seria de la señora Yasu así que de cierta forma estaba sorprendida por haberla enfrentado. Suspiro pesadamente y volvió a ver a Naga que estaba completamente dormida así que imitando sus acciones ella decidió acostarse y tratar de dormir.

Aunque su mente viajo hasta la conversación que había tenido con el líder del Loto Blanco que estaba en la Isla, él le había advertido otra vez que no era buena idea que se enfrentara a los igualitarios por su propio merito alegando que podría traer consecuencias graves y más que ahora no solo a ella sino que también a sus amigos.

Habitación De Asami

Asami se había encerrado en su cuarto una vez que noto el olor de su madre cerca y el haberse concentrado logro percatarse de que ella había tenido la misma idea de ir a visitar a la morena a su dormitorio. Así que solo esperaba a que se fuera para que ella lograra hacer lo que tenía planeado antes. Y aunque sabía que no era correcto escuchar la conversación de su madre con el Avatar no pudo evitarlo. No le resulto nada sorprendente saber que fue a hacer su madre y entonces empezó a recordar lo que había sucedido solo hace unas horas atrás.

Flashback De Asami

¿En que estabas pensando? –Pregunto consternada Yasuko–

Solo esa era la manera de ayudar a la ciudad de los igualitarios –respondió cabeza abajo Asami sintiendo todo el peso de las palabras de su madre–

Solo porque sepas pelear no significa que vayas a luchar con el Avatar y los demás dándole palizas a todos, ¿Qué pasaría si te captura? No has pensado en que me haría mucho mal y más porque tu padre ahora está en la cárcel. Sin mencionar lo malo que podría pasarte por los artefactos que ocupan ese hombre y cada uno de sus seguidores –Yasu quería ser lo más directa posible para que su hija lograra entender todo lo que estaba pasando–

Asami empezó a sentir que le hervía la sangre por la simple mención de las armas de Amon, porque si mal no recordaba "su padre" había sido el que creo todas esas cosas que le daban una gran ventaja a los igualitarios en contra de los Maestros, incluso de los Alfas.

Mamá no me culpes por querer ayudar y tratar de redimir el daño que está causando las armas de papá –le dio a su madre la mirada más fría que poseía, porque le gustase o no la tez blanca tenía razón en cada palabra–

Él no tiene nada que ver con esto –expreso molesta por el atrevimiento que tenía su hija–

Si desde un principio no hubiera desarrollado esas armas, él no estaría preso y yo no tendría que cargar con la culpa de no poder ayudar a mi padre y a la empresa porque todo lo que posee la familia Sato lo ha perdido por algo que sin duda era una ambición de agrandar los horizontes de la empresa y todo lo que le pertenece –Asami estaba más que decidida a seguir alegando porque tenía razón, nada de esto hubiera pasado si desde un principio se hubiera rechazado el contrato–

Yasuko por primera vez había sido enfrentada por su hija y eso le producía un malestar en el estómago porque a pesar de que las palabras eran hirientes, la única hija de ella y Hiroshi tenía razón, y estaba más que claro que el único culpable de todo lo que pasaba era Hiroshi por hacer negocios de ese tipo.

Fin Del Flashback

Volvió a concentrarse para saber si había alguien más que podría detenerla en el propósito que la inundaba en ese momento y al no ver nadie más decidió salir otra vez.

Habitación De Korra

El trayecto había sido totalmente fácil y sin moros en la costa logro abrir la puerta del dormitorio y entro sigilosamente, la primera en percatarse de su presencia sin duda fue Naga.

Se acercó a su amiga perruna y la acaricio, noto como Naga iba a ladrar así que de inmediato tomo su hocico y le hizo una señal, con el dedo en sus labios le dio la indicación de que no hiciera ruido y como si Naga lograra entenderle se fue hacia el lugar de siempre y se acurruco para volverse a dormir sabiendo que su ama no estaría en peligro.

La morena en posición fetal mirando hacia la pared, solo hacía unos pocos minutos se había vuelto a dormir.

Asami contemplaba a la chica dormir como un bebé y por un segundo se preguntó si en verdad debería despertarla, ocupando esa idea decidió que era mejor volver a su habitación. Camino hacia la puerta para salir y dejar sola a la tez morena.

¿Solo viniste a ver si dormía? –Pregunto Korra mientras giraba su cuerpo para verle la espalda a la chica de ojos verdes–

No… –la ingeniera se había quedado estática una vez que había escuchado la voz de la morena, respondiendo a penas y tomando un poco del valor que antes le había relucido decidió girarse para encontrarse con esos ojos azules como el intenso mar mirándola fijamente desde donde descansaba–

La luz de la luna inundaba la habitación pasando sin permiso por la ventana, Asami aprovecho esa iluminación para conservar su estatus de Beta frente al Alfa.

Con una sonrisa se acercó de nuevo a la cama de la morena para estar cerca de su chica. Se sentó en el borde de la cama, verde y azul se encontraron, y cada una en su miradas destellaba un poco de diversión por haberse encontrado de esa manera.

Te diré que eres la segunda persona que vienen a visitarme esta noche –expreso de manera divertida la morena quien había acomodado para permanecer sentada en la cama–

¿Debería estar celosa? –la ingeniera arqueo una ceja y la miraba de manera picara. Ella poseía conocimiento de que su madre había estado en la habitación pero no era algo que quería que Korra supiera porque de ser así preguntaría–

Ahh… huuh… no… –volvió a procesar la información que había dicho y sin duda después de la reacción de Asami sabía que había sido muy mala idea mencionarlo de esa manera– solo fue tu mamá la que vino a verme es todo.

Asami entrecerró los ojos y pudo notar el leve nerviosismo que le invadía el cuerpo a la morena y no pudo evitar sonreír para sus adentros. Cada mirada que ella le daba tenía un efecto en la joven Avatar y eso simplemente le fascinaba. Trataba de contener la risa que venía de pronto al ver como Korra se sentía completamente indefensa ante ella.

¿De que hablaron? –Sonrió de manera coqueta, queriendo saber si el Avatar le diría lo que ella ya sabía o si preferiría decirle otra versión de los hechos–

Bueno… yo… digo ella… ahh… pues –no lograba formular una respuesta concreta si estaba pendiente de la mirada que le daba Asami en total confidencia sabiendo que solo ella podría interpretarlas– ella no quiere que te involucre más en los asuntos de los igualitarios –dijo lo que había hablado con Yasu aunque no con esas exactas palabras–

Entiendo… –se cruzó de brazos, ladeo su cabeza y cerro sus ojos, su cerebro trabajo de manera ardua para procesar toda la información y solo llego a una conclusión veraz– y tu… ¿no quieres que te ayude? –con una sonrisa y unos ojos que brillaban de manera traviesa trataba de convencer a la morena que no era del todo una buena idea dejarla fuera de esto–

Bueno yo… t-ú-ú-ú mamá-á-á no quiere y bueno yo-o-o creo que es una mejor idea que no participes –logro decir apenas sintiendo como esa mirada se clavaba en su ser casi rogándole que no la dejara fuera de la acción, tragaba pesadamente pensando en que había dicho que no y que posiblemente eso tendría consecuencias–

Asami noto que todavía no lograba convencer a la morena así que utilizaría otras tácticas para tratar de persuadirla a pesar de que su madre podría matarlas a ambas. Sabía muy bien que no importara cuanto Korra lograra decir que no, ella podría cambiarlo a un sí.

–Asami se acercó más a la morena y coloco las manos en los hombros morenos que eran resguardados por los tirantes de la camisola blanca que llevaba puesta, su cuerpo quedo a un costado del avatar– Así que, ¿no quieres que te ayude? –Afirmo con una mirada coqueta mientras cerraba sus manos en el cuello de la morena y se aproximó más a su víctima–

Korra al sentir la cercanía, empezaba a perder la noción de lo que pasaba a su alrededor y se dejó embriagar por las feromonas que estaban a su disposición, sintió que perdía la cordura con el olor a vainilla que la abrazaba y que tarde o temprano caería por la tentación y sobre todo por la petición de su amada. Su cara estaba completamente roja y la sangre le empezaba a calentar las venas.

Apretó los parpados con fuerza y trato de respirar varias veces para calmar al corazón que lo tenía acelerado.

De acuerdo… –menciono a penas con un hilo de voz, casi escapándose de su garganta sin permiso alguno. Volvió a abrir los ojos para encontrarse con un par de esmeraldas satisfechas por el cambio de opinión–

¿De acuerdo? entonces, ¿dejaras que te ayude? –una sonrisa triunfante se posaba en sus labios sabiendo de antemano la respuesta de la morena–

Si… –soltó pesadamente sabiendo que tal vez esto no era buena idea pero ya no le cabía opción de cambiar de parecer–

Satisfecha por lo que había hecho, decidió darle una recompensa a la chica que había caído completamente en la trampa muy bien formulada por el cerebro ingenioso de la chica de ojos verdes.

Oliváceo y Endrino se daban miradas muy intensas, finalmente Asami dejo de torturarla tanto y se acercó a los labios finos de la morena para besarla pero solo un poco, un pequeño, un ligero rose de labios.

Buena chica… dijo Asami para sus adentros sabiendo que Korra le gustase o no, ella simplemente no podía negarle a su petición. Inconscientemente se mordió el labio inferior, divirtiéndose por lo que había logrado.

El gesto no pasó desapercibido por la morena y decidió aventurarse un poco más. Había tenido desde un inicio las manos al costado así que ahora era su turno hacer un movimiento. Sus manos empezaron a vagar libremente hasta alcanzar la delicada cadera de la ingeniera, pero no se detendría ahí ¡No Señor! la chica de tez blanca como la nieve iba a pagar por lo que había hecho.

Llegando hasta su fina espalda jalo a la de cabello azabache posicionándola encima de ella. Sus miradas volvían a encontrarse fervientes de deseo.

¿Cómo lo haces? –Pregunto Korra mientras sentía como el delicado cuerpo de la ingeniera estaba encima del suyo al menos parte de el–

Soy una Omega es mi naturaleza. Se dijo Asami aunque pensó que todavía no era el momento de revelar el secreto que a veces simplemente la sofocaba. Tenía miedo y de cierta forma era una cobarde por mentirle a la persona más preciada para ella.

Alejando eso pensamientos volvió a besar esos labios de la morena para así lograr que se le olvidara lo que había preguntado. Y el efecto había resultado mejor de lo que se esperaba.

El beso se había intensificado sacando un gemido del interior de la garganta de Asami, ambas saboreaban el dulce que emanaba de los labios de cada una perdiéndose por las sensaciones que les recorría cada parte de su cuerpo y alma.

Pronto la ingeniera acomodo sus piernas al costado del cuerpo de la morena así como sus manos estaban al costado de la cabeza de la misma pero sin dejar caer todo el peso por completo, mientras Korra seguía acariciando la espalda de arriba abajo. Separándose un poco para poder respirar, ambas sonrieron de manera tonta y unieron sus frentes.

Un beso, otro beso y otro más. Saboreando no solo el momento sino que también la textura de sus labios, ambas estaban pérdidas por las sensaciones. La morena empujando su lengua en el interior de la boca de Asami, empezó una competencia para ver quien de las dos dominaba esta guerra de lenguas.

Las manos inquietas del Avatar se aventuraron más al sur de la suave espalda de la ingeniera llegando hasta donde un par de refinadas y sensibles texturas de los glúteos de Asami estaban y sin recato alguno les dio un apretón con ambas manos. El beso que se estaban dando se cortó de inmediato y la ingeniera se hinco mirando con una ceja arqueada a la morena que todavía tenía descansando sus manos en el redondo y bien formado trasero de ella.

Sentándose en el regazo de la chica de ojos azules la única respuesta que recibió fue una sonrisa pícara se formó en los labios del Avatar, la ingeniera entrecerró los ojos y no porque le disgustara lo que había hecho su novia así no que eso simplemente no se lo esperaba. Un pensamiento erótico paso en la mente de la ingeniera e hizo algo que quería hacer desde hace mucho más específicamente cuando las dos estuvieron juntas en una noche de tormenta.

A pesar de que las dos estaban vestidas, no quitaba el hecho de que los dos cuerpos les subía la calentura deseando dar unos toques más a fondo, más cercanos a la piel de cada una. La ingeniera poso sus manos en el abdomen bien marcado de la chica de ojos azules y poco a poco fue surcando su recorrido hasta subir y detenerse en las montañas de la morena.

Abrazo con las palmas de sus manos los senos del Avatar y apretó con fuerza, arrancándole un gemido que se aventuró a salir de su boca por la sensación que experimentaba. La capa fina que debía proteger sus pechos empezaba a sentirse estorbosa queriendo que el contacto fuera más cercano a su piel.

Unos grados más no cayeron mal a la habitación que parecía arder en llamas y prueba de ellos eran las pequeñas gotas de sudor que estaban en la frente de cada una. Tragando dificultosamente y sin quitarse la mirada.

Korra parpadeo y sus ojos cambiaron drásticamente tornándose en un color rojo muy característico de un Alfa y no solo eso había salido a relucir sino que también la anatomía Alfa empezaba precipitarse fogosamente entre las piernas de la morena y acto seguido la ingeniera sintió como un bulto empezaba a agrandarse cerca de la zona en donde descansaba su intimidad.

La ingeniera reconociendo que era lo que había sentido hace solo unos momentos, una nueva oleada de electricidad le recorrió el cuerpo iniciando desde sus pies, lo que hizo acrecentar su humedad.

El deseo estaba a flor de piel, inquietante y apasionante haciendo que ambas se encapricharan por el momento, más miradas ardientes y codiciosas se daban mutuamente.

Las dos querían contenerse pero se les hacía imposible y menos en la posición tan comprometedora en la que estaban.

Creo que no deberíamos… –menciono la ingeniera reconsiderando lo que estaban a punto de hacer aunque ella había sido la que inconscientemente estaba incitando a la Alfa–

¿Por qué no? –pregunto la morena por el desconcierto que le había generado la de tez blanca, si bien el deseo no se iría hasta quedar satisfecho, trataba de pensar razonablemente aunque poco le valdría ya que tener el calor corporal de la chica que amaba tan cerca envolviéndose con el suyo, era el hecho más simple de perder la cordura y estribos, así dejándose recubrir por la excitación y de una vez por todas caer en la lujuria–

Alguien nos escucharía –expreso preocupada porque sabía que su madre si quería podría escuchar que estaba haciendo el Alfa–

Bueno… si es lo que te preocupa –carraspeo un poco– acércate… –le dio la indicación a la ingeniera y una vez que se acercó lo suficiente para escuchar lo que la morena le susurraría a ella– podemos hacerlo cayado si quieres –trataba de sonar lo más seria aunque sintió como una risa era contenida–

¡Korra! –La ingeniera lo dijo con la cara completamente roja, sintiendo que de pronto le embargaba la vergüenza por las palabras de la morena y le dio un manotazo en el brazo por haber sugerido eso–

Oye… –menciono una vez que se estaba sobando el brazo quitando sus manos del lugar tan cómodo en el que estaban– tú lo dijiste y yo solo lo mencione. Debes admitir que fue gracioso y tu cara sin duda valió la pena –trataba de contener una risa escandalosa–

Eso no fue para nada gracioso Korra –haciendo un puchero y cruzándose de brazos trataba de hacerle saber que no estaba a gusto con el comentario que había dado aunque también por dentro estaba riendo por la ocurrencia de la morena–

De acuerdo, de acuerdo… no haremos nada hoy –puntualizo señalando con el dedo índice a la ingeniera– solo vayamos a dormir. ¡Que aburrido! –suspiro pesadamente y trataba de calmar sus hormonas disparadas por los acontecimientos que pasaron–

Asami sonrió aunque ganas no le faltaban de concretar la situación entre ambas, dejarse llevar por un acto carnal que deseaba tanto como Korra, pero intuyo que todavía no era el momento. Sería muy vergonzoso que alguien se enterara de lo que ambas estaban haciendo en la casa de Tenzin.

Bajo por fin del regazo de la morena y se acostó chocando su espalda a la pared. La morena se acomodó para que ambas pudieran verse. Acerco su mano hasta la ingeniera y le acaricio la mejilla de manera sutil, se acercó para depositar un inocente beso en los labios de la chica.

La ingeniera movió su mano derecha un poco apartada de su cuerpo y miraba a la morena que instintivamente sabía que era lo que tenía que hacer, su mano derecha se acercó a la de Asami y entrelazo los dedos.

Debían dormir, ya que habían hablado y lo siguiente era eso "dormir" y no hacer travesuras dejándose llevar por lar hormonas alborotadas.

Cerraron los ojos y sus respiraciones se habían normalizado. Ya tendría otro momento para hacer todo eso y mucho más sin tener que preocuparse por todo lo que pasaba.

Amaneciendo…

(Golpes…)

Korra…¡ya es hora que te levantes! –Grito Ikki del otro lado de la puerta–

Si Ikki… gracias por levantarme –expreso apenas sintiendo enojo como siempre cuando la levantaban–

Apretó fuertemente los ojos tratando de que la luz no le afectara tanto en las pupilas que solo recibían oscuridad. Sonrió, los recuerdos de la madrugada eran frescos en su mente.

Asami… –menciono antes de girarse y encontrarse con que estaba sola en la cama–

Se levantó rápidamente sintiendo un mareo por el repentino cambio de posición y una vez que fue disminuyendo registraba con la vista la habitación para comprobar sino estaba cerca la ingeniera. Sin embargo solo se encontró con Naga durmiendo cerca como siempre.

Aspiro profundamente el olor que todavía estaba propagado inquisitivamente en su habitación, sonrió, era el perfume embriagador de su chica con el toque de Beta. De cierta forma reconocería ese olor en cualquier lugar ya que es uno de sus favoritos.

Después de que su cerebro literalmente se volviera a reconectar con el mundo, suspiro pesadamente antes de dejar la comodidad de su cama para irse a bañar y entrenar como era de costumbre.

Esta vez solo serían con los hijos de Tenzin ya que al parecer el Maestro Aire mayor se había ido temprano a una junta.

Una vez terminado todo ese proceso de entrenar arduamente, se apresuró para alcanzar a sus amigos para desayunar.

Comedor

En el desayuno era todo de lo más tranquilo a excepción de las miradas que recibía de su suegra, algo así como "ya hablamos del asunto" el Avatar por un momento comenzó a sentir un tic nervioso en el ojo derecho.

Agacho un poco la cabeza para dejar de ver a la señora Sato y al levantarla concentro su mirada en unas esmeraldas que desde que llego le habían dado una ojeada completa. Sus mejillas se tornaron de un carmín de tono bajo.

Todavía no cambiaba el hecho de que siempre sentía nervios cuando la heredera le veía, así como cuando está cerca o hay una conversación en su honor. Y no solo eso sino que su cerebro se desconectaba de todo razonamiento y el corazón pedía que la sangre bombeara más rápido por los acelerados latidos.

Sinope y Marino se encontraron, una sonrisa pícara se mostró en los labios de la ingeniera y como si fuera un reflejo paso su mano en su largo cabello negro. La morena empezó a divagar y sabía muy bien que sus mejillas ahora si iban a estar completamente rojas.

Asami sonrió, sabía muy bien lo que hacía y conocía a la perfección gestos que podrían hacer derretir a quien sea. Estaba muy complacida porque sus encantos femeninos hacían sentir un fuerte efecto en la Alfa que la miraba.

Unas sensaciones muy deliciosas recorrían el cuerpo de la joven Avatar, cayendo en la cuenta que todo lo que le acontecía tenía nombre y apellido. Cerró los ojos por un momento y una sonrisa se formó en su rostro, así como también de su boca salió una pequeña risilla por lo que pensaba.

En que se ríe solo, de sus maldades se acuerda –el Maestro Tierra lo dijo alto para que todos voltearan a verlo preguntándose porque de pronto decía eso– Korra, ¿estás bien?

Aunque el Avatar estaba divagando en sus pensamientos logro escuchar lo que había dicho Bolin y lo volteo a ver.

Ah… qué… Si claro que estoy bien… ¿Por qué lo preguntas? –Sus mejillas todavía tenían ese distintivo color rojo, sus pensamientos la habían traicionado y ahora todos se darían cuenta–

Bueno además del hecho de que te estas riendo sola, tienes las mejillas rojas –menciono Bolin mientras seguía comiendo–

Cayendo en la cuenta que todo lo que pensaba tenía un sentimiento en su cuerpo, por ese momento sintió una vergüenza por estar pensando cosas cuando estaba reunida con todos.

No es nada –rasco su mejilla derecha con su dedo y rodo los ojos queriéndole quitar importancia al asunto–

La hemoglobina de tus mejillas dice lo contrario –un comentario muy acertado de la joven Jinora–

¿En qué estás pensando? ¿Estás enferma? ¿Tienes fiebre? ¡Deberías descansar un poco! –la Maestra Aire Ikki como siempre tratando de ayudar–

Gracias Ikki por preocuparte pero ya les dije no es nada –un gesto con la mano trataba de restarle toda importancia al asunto de sus pensamientos–

¿Segura que estas bien? porque si estas enferma puedo hacer un remedio que te quitara todo malestar de una vez –Pema hizo énfasis en el remedio levanta muertos que podía hacer–

El Avatar arrugo la cara recordando todo lo que contenía ese remedio y todos contemplaron la mueca de desagrado que la mujer hacía con solo la mención del remedio.

El amor te puede tener así –Opal lo había dicho como un susurro más para sí misma que para todos los presentes sin embargo se encontraban en silencio todos así que aunque no quisiera si se había escuchado–

Con una expresión de "trágame Tierra de una vez" la morena empezó a sudar frio por el comentario inocente. No todos estaban al tanto de su relación amorosa.

¿Amor? –Pregunto incrédulo Mako que no había participado en toda la conversación–

Asami solo reía para sus adentros, sus gestos coquetos habían metido en aprieto al Avatar que estaba completamente nerviosa.

Antes de que alguien dijera algo más Tenzin entro al comedor donde toda la familia estaba reunida.

El explico acerca de la reunión que habían tenido temprano en la mañana. Poniendo en alerta a todos los que se encontraban, pues sus palabras no eran del todo buenas.

Una ley que prohibía ayudar a los igualitarios en cualquier situación fue propuesta por el concejal Tarlok así como un toque de queda para todos los No-Maestros.

Esa propuesta fue algo que no alegro mucho a Tenzin porque había afirmado que eso era llevar demasiado lejos todo lo que pasaba en Ciudad Republica.

Y lo peor de todo es que Tarlok logro convencer a los demás que eso era una buena idea y dio como resultado que aceptaran la propuesta.

Korra por su parte no dejaría que le hicieran una injusticia a los No-Maestros por culpa de los igualitarios así que tendría que hacer algo al respecto y claro con la ayuda del equipo Avatar volvería a patrullar las calles.

Campo De Entrenamiento

El Avatar, el Maestro Tierra y el Maestro Fuego estaban entrenando arduamente desde la primera misión del equipo Avatar habían conversado acerca de entrenar juntos ahora que no tenían que hacer nada porque la universidad estaba cerrada y pasarían todo el día en la Isla.

El entrenamiento les ayudaría para futuros encuentros con los igualitarios. No solo ellos habían tenido esa idea también las dos No-Maestras estaban entrenando cuerpo a cuerpo para poder ayudar a los demás en caso de que lo necesitaran. Asami siendo la más experta de las dos le enseñaba a Opal puntos vitales para noquear a su contrincante.

Korra y Asami solo tuvieron unos minutos para hablar a solas. La ingeniera le explico porque es que se había ido antes del amanecer, recordándole que su madre no estaba de acuerdo que ellas dos durmieran juntas y Yasuko estaba en lo cierto.

Calles De Ciudad Republica

Esa misma noche todos se habían fugado otra vez para patrullar las calles de la cuidad, esperando que algún acontecimiento llegara a ellos como cuidos del cielo. A lo que no tuvieron que esperar mucho cuando una alarma fue dada por la policía así que el grupo se apresuró para llegar hasta la localización de su nueva aventura.

Llegaron rápidamente a la localización gracias a los dotes de un piloto profesional como lo era la ingeniera. Y se encontraron con algo que definitivamente no esperaban.

Las calles estaban oscura de ese lado de la cuidad, y el reporte había dicho que las personas que se encontraban ahí estaban armadas y eran peligrosas sin embargo ese no era el caso.

La fuerza especial de Tarlok y los No-Maestros tenían una discusión por la falta de luz en los hogares.

La presencia del Avatar fue vista por las personas que se encontraban ahí y así los No-Maestros le pedían ayuda.

Korra sintió el impulso abnegado e querer ayudar a todos los ciudadanos que lo necesitaran y pidiendo un poco de calma por parte de las personas, ella dijo firmemente que iba a detener el abuso que estaba infringiendo contra los No-Maestros.

A paso veloz se dirigió a una tienda en donde se encontraba el concejal que manejaba personalmente el toque de queda para todos.

Una vez más se volvieron a enfrentar Tarlok y Korra, cruzando varias palabras. Cada uno alegando acerca de las personas que se encontraban ahí y el trato que se les estaban dando.

El concejal dio otra Orden y era que arrestaran a todas las personas que según el eran el enemigo.

La fuerza especial ocupando el Control de sus elementos logro detener a varias personas que estaban cerca del lugar, los demás que todavía seguían ahí decidieron huir de la escena para evitar ser arrestados.

Cuando estaban a punto de subirlos a las camionetas para ser transportados a la cárcel, el Avatar entro en acción, corrió rápidamente a donde se encontraban y logrando detener momentáneamente a los que eran víctimas de las injusticias del concejal.

Furioso Tarlok no encontró otro remedio que desquitarse con los amigos del Avatar que ahora solo eran espectadores y la primera en caer fue Asami.

Korra estaba pendiente de las personas inocentes hasta que se volteo por una discusión que se tenía el equipo Avatar contra Tarlok, vio como unos hombres detenían a la ingeniera, el Maestro Agua alego que la No-Maestra había irrespetado el toque de queda y también que su padre era un conspirador igualitario. Mako y Bolin también habían sido arrestados por órdenes del concejal.

Intentaron zafarse de los cables que lo aprisionaban sin embargo los oficiales les dijeron que si seguían insistiendo lo único que lograrían seria que fueran noqueados de una vez.

Una mirada llena de furia fue lanzada como un cuchillo a concejal, el Avatar no dejaría que se los llevaran no sin antes dar la pelea. Aunque era más fácil decirlo que hacerlo. La chica residente del Reino Tierra es la que estaba más cerca de ella así que rápidamente se puso delante de Opal para evitar que también se la llevaran.

Dejándose llevar por el impulsivo carácter que tienen, empezaba a perder la noción de lo que pasaba, dejando que su arrebato de ira por ver a sus amigos y amada siendo llevados a prisión la controlara en un 100% su ultimo pensamiento racional fue la imagen de la chica de cabello negro sonriéndole.

Su torrente sanguíneo había aumentado gradualmente, empezó a sentir una gran descarga de adrenalina como si se le había sido inyectada para pesar de ella. Sus ojos se habían tornado en un color carmesí muy intenso y basto un crujido de sus huesos para que su poder Alfa saliera a flote.

Su aspecto había cambiado por completo convirtiéndose en un licántropo cediendo de pelea. Korra todavía no ha logrado controlar toda esa violencia desmedida que le recorría el cuerpo así que su instinto le gritaba que debía despedazar a cualquiera que se metiera en su camino y su víctima era sin dudas Tarlok.

Todos se quedaron con la quijada desencajada que posiblemente si se pudiera caer lo haría con un sonido ensordecedor.

El Avatar había perdido el Control de su cuerpo y mente, lo que quedaba a la vista era solo su objetivo más cercano. Sin medir palabras avanzaba lentamente hacia él.

La mayoría al ver esta escena huyo del lugar, es decir quien podría enfrentar el furor de un Alfa combinado con el hecho de que podía manejar 4 elementos a su voluntad.

Incluso Opal había retrocedido varios pasos con tal de no entrometerse en el camino del Alfa enfurecido.

Tarlok y los demás miembros de su fuerza especial empezaban a retirarse lentamente, evitando a toda costa hacer movimientos bruscos que provocaran al Avatar. Ellos tenían muy en claro que no podrían ganarle y menos si ella demostraba todo el poder que poseía.

La ingeniera gritaba desesperada tratando de calmar el poder de Korra sin embargo cada intento era inútil, siendo que estaba aprisionada y la sostenían con fuerza dos personas a la vez, dejándola imposibilitada para que lograra su cometido de escapar.

La Alfa seguía avanzando lentamente, ignorando completamente los gritos de la chica de ojos verdes, empezó a hacer ladridos, dando a entender que el grupo del que ella forma parte está en peligro y siendo la más poderosa debía de protegerlos.

Su respiración era agitada y entre más avanzaba, notaba como algunos se movían de manera sigilosa, cualquiera que hiciera un movimiento súbito lograría ser desgarrado de un solo golpe del Alfa.

Tarlok empezaba a sentirse acorralado y así que se le ocurrió una manera de detener al enfurecido Alfa, el artefacto había sido patrocinado por cierta persona.

Dámela –susurro el hombre de la Tribu Agua–

Un uniformado le entrego varios dardos al Maestro Agua rápidamente.

Esos pequeños sonidos combinados con desplazamientos alertaron al Avatar y sin medir lo que estaba a punto de hacer una sonrisa sádica se dibujó en sus labios y acto seguido se lanzó al ataque rápidamente para descuartizar al hombre que tenía enfrente.

KORRA…. ¡NOOOOOOOOOO! –Grito todo el equipo Avatar al unísono–

La morena había hecho caso omiso a todos los gritos y se había echado a la carrera que nadie podría detenerla. La emoción que sentía y el frenesí incluido era la que la impulsaban rápidamente para alcanzar su objetivo que estaba a pocos metros de ella.

Dos pequeños objetos salieron rápidamente de la mano morena del hombre, dos aguijones dieron en el pecho de la chica del sur aunque no le hicieron nada ya que la morena usualmente ocupaba vendajes así que les detuvo el contacto directo.

Tarlok no lo podía creer, ella seguía corriendo en su dirección así que en su desesperación logro lanzar otros dos más y uno de ellos le dio en el hombro derribándola instantáneamente cuando el dardo hizo un contacto directo con la piel morena del Avatar.

Un enorme estruendo seco hizo eco en el lugar, cuando el cuerpo de la morena cayó en el suelo y dio un par de vueltas por la inercia de la caída. El Avatar había sido detenido efectivamente con un dardo.

El Maestro Agua con una sonrisa triunfante se acercó al cuerpo inmóvil de la chica de ojos azules, estaba dispuesto a llevársela también.

¡Esto es un regalo cortesía del señor Hiroshi Sato! –El concejal lo grito muy fuerte para que todos lo oyeran– ahora Llévenselos de una vez –indico para que se llevaran a los prisioneros, estaba pensando en cómo había detenido al Avatar con una precisión que ni el mismo podía creerlo y ahora se la llevaría también–

Las miradas estupefactas se mostraban en todas las caras los que se habían quedado, así como en Asami, Opal, Bolin y Mako.

La chica de cabello atezado no podía creer las palabras del Maestro Agua. ¿Su padre había hecho ese dardo? ¿Con que objetivo lo había creado? ¿Será que eso lo ocuparía solo para los Alfas? O aun peor ¿será que solo lo hizo para el Avatar?

Terminaron de montar a los detenidos y Tarlok con esa sonrisa que todavía estaba en sus labios dio indicaciones a unos oficiales para que se llevaran a la mujer inconsciente.

No dejare que se la lleven –expreso con enojo Opal que estaba arrodillada cerca del cuerpo de la morena–

Eso no lo decides tu… ella nos atacó y ahora el peso de la ley le caerá por completo, así como a ti también y a tus amigos –insinuó de manera descarada– dije que se la llevaran –ordeno otra vez a los oficiales–

Los hombres se acercaban sigilosamente por si acaso el efecto del dardo había terminado así que querían asegurarse que el Avatar no iba a saltar encima de ellos para atacarlos.

¡No tan rápido! –Declaro fuertemente un hombre que se aparecía de las sombras–

30 Minutos Antes…

Sala De Los Miembros Del Loto Blanco

Tiene que ser una broma… –cito con mucho enojo–

Señor ella se fue de repente con sus amigos –manifestó uno de los centinelas–

Se supone que tienen que cuidarla mientras nosotros intentamos comunicarnos con el cuartel. Y, ¿Qué es lo que ustedes hacen? –La actitud de Chris se había disparado considerablemente, no podía creer que los centinelas eran tan desobediente– Saben que… no respondan. Cuando volvamos estarán en entrenamiento hasta que todos sean responsables –sentencio de manera directa, ya no queriendo seguir esas conversación que no llegaba a nada–

Piers… vamos… –ordeno de manera inmediata el Maestro Agua–

Si señor –el joven tomo una cosas del escritorio y siguió a su Maestro que lo más probable era que buscarían al Avatar–

Llevaban mucho tiempo de retraso, el Avatar se había ido ya hace varias horas hasta que los centinelas dieron la alarma. Habían salido de la Isla gracias al ferri que todavía estaba ahí. Como sabían que no podría encontrarla fácilmente.

Ambos Maestros se transformaron en licántropo para poder percibir el olor del Avatar. Tuvieron que separarse para poder seguir el rastro de la joven.

Habían pasado 15 minutos y Piers todavía no había encontrado nada en el cuadrante que se le había asignado. Esperaba que "El Capitán" como era llamado Chris por parte de todos sus subordinados, hubiera encontrado algo y solo le mandara una señal para encontrarse.

Unos minutos más y ambos desembocaron en una calle continua, el olor se había desperdigado en esa dirección así que lo único que hicieron era seguir el rastro de frente.

Siguieron caminando cuando vieron a lo lejos al Avatar caído. Había algo que no entendían y era que todo estaba muy oscuro para las horas que eran en ese entonces. Sin algo más que tuvieran que esperar se dirigieron rápidamente hacia donde estaba la morena.

Chris se había puesto en medio de Tarlok, los oficiales y el cuerpo de Korra. No iba a permitir que se la llevaran aunque fueran la ley de la cuidad.

Apártese… esa chica no ataco a todos así que esta arrestada –manifestó un oficial–

No dejare que se la lleven porque ella está bajo mi jurisdicción… la jurisdicción del Loto Blanco –revelo de manera muy seria y la mirada clavada hacia el hombre–

A pesar de ya haber dejado su poder Alfa, no cambiaba el hecho de que su mirada desafiante era muy efectiva así como su semblante serio que era muy característico de él.

Tarlok aparto al hombre que estaba ahí y se puso en frente del Maestro para dialogar con él.

Ella viene con nosotros… –sentencio el hombre mientras ponía su mano en el hombro izquierdo del otro Maestro Agua con la intención de apartarlo fuera de su camino–

El Maestro Agua, coloco su mano encima de la mano del concejal y la aparto violentamente para luego mirarlo con sus ojos rojos de Alfa.

¿Está seguro que quiere pelear contra un Gran Maestro del Loto Blanco? –Pregunto con un tono frio y desafiante–

¿Está seguro que quiere pelear contra un concejal? –Propuso Tarlok con los ojos rojos de Alfa mirando directamente al miembro del Loto Blanco–

Lo haría con tal de defender al Avatar y defender nuestra misión. Y después hablaremos con los líderes para saber cuál de los dos tiene razón en el asunto –sugirió sabiendo que no importara lo que hicieran en ese momento, las que tenía las de ganar era el por ser un miembro notable del Loto Blanco–

Tsk… –chasqueo los labios el hombre moreno por la frustración que estaba empezando a sentir–

Chris parpadeo dos veces para quitar sus ojos de Alfa y se giró para agarrar el cuerpo del Avatar inconsciente y cargarlo estilo nupcial hasta la Isla.

Una mirada llena de odio daba Tarlok por no poder llevarse a la Alfa con él.

Piers… tráela… –hizo una señal con la cabeza en dirección a la chica que todavía estaba ahí– ella también viene con nosotros –una vez que dio la Orden camino en dirección al muelle para regresar a la Isla y tratar de ayudar al Alfa caído–

Si señor… –el joven miro a la chica de piel morena– permítame ayudarle a levantarse –se agacho y ayudo a levantar a Opal– venga con nosotros…

Mis amigos se los llevaron –menciono de manera enojada–

No podemos hacer nada por ellos en este momento… así que será mejor que nos vayamos ya –indico el joven sabiendo que ya no había manera de ayudarlos porque eso no les correspondía a ellos–

Los 4 iban en silencio completo para tomar otro ferri que los llevaría a la Isla. Puesto que estaba oscuro no había cabida que en ese lugar se encontrara algún auto que los llevara hasta el puerto más rápidamente.

Isla Templo Del Aire

Había pasado alrededor de 40 minutos de lo ocurrido cuando por fin llegaron a la Isla, el Maestro Agua no sabía lo que podía causar esos dardos en el torrente sanguíneo de la morena así que tenía que hacer algo lo más pronto posible.

Sala Principal

La familia de Tenzin y Yasuko estaba preocupados, otra vez los chicos se habían escabullido en sus narices y ninguno sabia donde podrían encontrarse. Incluso Yasu se adelantó a preguntarle a los centinelas si ellos sabían algo al respecto y la única respuesta que recibió fue una negativa.

La situación estaba más tensa de lo normal y Yasu había discutido que si dentro de pocos minutos no tenían noticias de ellos, ella personalmente iría a buscarlos.

La puerta principal se había abierto de repente y todos por el ruido se voltearon a ver quién era el que interrumpía.

El subordinado de Chris había abierto las puertas para dejar pasar a su Maestro y así encaminarse a los pasillos de la sala de recuperación como lo había indicado el Maestro para ayudar al Avatar.

Korra… –susurro Pema al ver a la chica de tez tostada en los brazos del Maestro Agua–

¿Qué paso? –Pregunto preocupado el Maestro Aire–

El Gran Maestro iba a decir unas palabras pero fui estrepitosamente interrumpido por una furiosa mujer.

¿Dónde está mi hija? –Grito con indignación mostrando su lado Omega reflejando sus ojos amarillos–

Chris sabía que no iba a poder detener el coraje que asomaba la Omega. Así que decidió no decir nada y se encamino rápidamente a la sala de recuperación.

Espera… –volvió a gritar con ímpetu la mujer–

Él no puede hablar ahora… el Avatar podría estar en peligro –expreso el Maestro Agua que estaba ahí– señora Pema podría darme un recipiente con Agua por favor y también a alguna enfermera para ayudar –una mirada llena de angustia fue reflejada en los ojos del discípulo–

Enseguida –menciono mientras iba a la cocina–

Piers iba detrás de la mujer embarazada para luego reunirse con su mentor. Tenzin también se unió a ellos para después ir directamente a hablar con el catedrático y saber con exactitud qué era lo que tenía su alumna.

Los niños se habían quedado en la sala junto con Opal y Yasuko. Se encontraban en silencio mientras esperaban que hubiera alguna noticia porque seguramente el Maestro Aire volvería para explicar todo lo ocurrido.

Sala De Recuperación

El instructor corrió la puerta para poder entrar, sutilmente bajo el cuerpo de la castaña y la acomodo en una de las camas desocupada.

Fue quitando uno por uno los dardos que tenía en el cuerpo y los estaba inspeccionando. Utilizando sus poderes de Alfa, olfateo el curioso objeto que tenía en las manos. Sus ojos se dilataron y aparto el objeto rápidamente.

Cerró los ojos con solidez y empezó a sentirse un poco mareado, sabía que era y tenía que hacer algo al respecto. Tomo los 3 dardos y los coloco en un taburete que estaba cerca de la cama.

Dos acolitas entraron a la habitación.

¿Qué es lo que necesita? –menciono una de ellas–

Despójenla de su ropa, necesito tener paso libre para revisar que no tenga otras heridas y traten de no moverla demasiado –declaro rápidamente–

En cuanto el Maestro salió ambas mujeres se miraron, asintiendo con la cabeza, empezaron a quitarle la ropa al Avatar.

Después de 5 minutos salieron.

Todo está listo… y le pusimos una bata.

Gracias –manifestó mientras entraba otra vez–

Piers entro por la puerta con el recipiente de Agua y se lo entrego al hombre que todavía estaba ahí.

Sin perder tiempo el Gran Maestro empezó a manipular el Agua cerca del cuerpo de la morena exactamente en el hombro donde él había notado que el dardo le había dado directamente en la piel, no sabía si eso iba a resultar pero no tenían más opciones.

Una vez que termino la curación en el hombro, prosiguió a revisar demás partes del cuerpo y noto que tenía heridas en el dorso, piernas y la que se miraba más directamente en la cara.

Otra vez empleo la rutina para curar esas heridas menores. Sin embargo estaba muy preocupado ese dardo podía ser peligroso para muchos licántropos y que lo hayan utilizado sin piedad contra el Avatar lo hacía más peligroso.

El aprendiz le había dicho al Maestro Aire que debían esperar, pues su Maestro estaba tratando de ayudar al Alfa y no debían interrumpirlo. Luego el hablaría acerca de lo que alcanzaron a ver.

Naga se había unido a Tenzin y estaba echada cerca de la puerta para esperar a su dueña.

Continuara…

Hola chicos… después de una ausencia vuelvo a hacer acto de presencia para traerles otro capítulo. Ahora las reglas del juego cambian y quería decirles que estaré publicando un capitulo por semana.

Como siempre gracias a todas las personas que siguen la historia que cree, enserio estoy muy agradecida por su apoyo.

Cualquier denuncia, reclamo, sugerencia, pregunta y/o un review de apoyo es bien aceptado.

HanelBlumaTanu: gracias por tus palabras de ánimo y espero que sea de tu agrado este capítulo.

Cryp: solo tengo algo que responder a tu comentario.: LO SERÁ.

Kitsune Aestus: gracias por tus palabras de ánimo ya que efectivamente estuve mal de salud entre otras cosas. Jajajaj oye tranquila chica.! Parece que te estoy haciendo sufrir con el secreto. Y me disculpo por eso, aunque diré firmemente que lo oculto con mucho recelo. Bueno si te acuerdas y tienes una duda, házmela saber para aclararla.

Soulwolf Dark: a mí también me gustaría una tía así como Pema porque ella es simplemente genial. Uhhh mmm de hecho todavía no lo han dado oficial para todos. La señora Yasu da miedo ewe

Gene: lo sé, por la misma razón que me hizo tomarme un descanso, el capítulo estaba quedando demasiado corto y eso era por la falta de tiempo y mi cerebro no cooperaba. Gracias por tus buenos deseos. Te aseguro que los demás vendrán más largos.

Sin más que decir nos vemos, cuídense mucho, tengan una buena lectura, sigan la historia día a día y… QUE LA FUERZA LOS ACOMPAÑE.