Capítulo 16: Azul Marino y Verde Esmeralda

Sala De Los Miembros Del Loto Blanco

Chris estaba tan absorto leyendo cada uno de los párrafos del libro que sostenía con sus manos que no supo de la presencia del Maestro Aire mayor hasta que el decidió hablar.

¿Cómo esta ella? –Pregunto preocupado Tenzin-

Mucho mejor ahora… -respondió levantando ligeramente la vista- los libros que tiene usted en la biblioteca me ayudaron mucho.

El hombre calvo no entendía exactamente a qué se refería lo que decía el Maestro agua así que se apresuró a disipar la duda.

¿Disculpe? –Pregunto otra vez-

Como escucho… el acónito que tenía en el sistema el Avatar, nunca antes yo me había enfrentado a ello así que necesite un poco de ayuda. Ciertamente su biblioteca tenía algo respecto a cómo eliminarlo por completo así que solo faltaba emplear el método para saber si era cierto lo que decía. –respondió de manera seria-

De no haber sido por ese libro la vida del Avatar peligraría hasta la muerte. Aunque solo fueran en pequeñas cantidades, el acónito podría causar estragos en la salud de la morena a largo plazo.

Pensé que el agua podía curarlo. –afirmo mecánicamente-

Tiene usted razón, pero hay ciertas cosas que ni el agua puede curar y al parecer este es una de ellas. Además nuestra Tribu Agua Del Norte no les enseña curación a los hombres. –menciono-

Ese momento lo desconcertó aún más, tenía enterado que los sureños eran unos excelentes curanderos pero nunca habría adivinado que los del norte no tenían esa enseñanza no en los varones sino que eso recaía en las mujeres.

Gracias por lo que ha hecho –hizo una pequeña reverencia-

No tiene que agradecer nada. El Avatar siempre será responsabilidad de la Orden del Loto Blanco –el catedrático estaba completamente en lo cierto, por órdenes de Aang ellos tendría que cuidar no solo al Avatar de ese tiempo sino que también a todos después de ella-

Una vez que Tenzin supo que era lo que había hecho para que el Avatar no saliera, el abandono completamente la sala. Y él también tuvo el pensamiento de que su alumna no se iría de ahí y menos con la persona que la custodiaba.

Sala De Recuperación

Asami tenía mucha rabia contra su progenitor, ella simplemente no lo podía creer, ese invento casi mataba a Korra y suponía que gracias a eso Tarlok pudo con ella.

No sabía que más pensar o cómo reaccionar o sentirse. Enojada o calmada. Su novia estaba ahí en una cama y si las palabras del Maestros eran correctas mañana el Avatar estaría de lo mejor.

Por primera vez desde que fue encarcelada, de su cuerpo se había ido esa extraña sensación que le había quitado el apetito y que le estrujaba con fuerza las tripas. Ella no sabía porque, pero esa constante punzada en su estómago la había empezado a irritar pero ahora por arte de magia se había ido.

Volvió a ver a la mujer morena y esta vez le acaricio la cara y rápidamente fue respondida por una leve agitación. Sus cejas se habían enarcado rápidamente pero así mismo se relajó. La ingeniera se acercó a ella y le dio un beso en la frente. Después se acercó a su oído y le susurro: ahora yo te cuidare.

Y leve sonido hizo que se sobresaltase.

Pema me asustaste –dijo-

Lo siento cariño, solo vine a traerte esto –la mujer dejo en una mesa al lado de ella un plato de comida- sé que no has comido nada.

No quiero pero gracias –respondió-

Deberías comer si quieres estar fuerte además Bolin me dijo que no has probado bocado así que deberías hacerlo ahora. –la Omega veía fijamente los jades de Asami y aunque ella no quisiera, la ingeniera le haría caso-

Gracias Pema por preocuparte por mi –sonrió vencida, la mujer mayor tenía mucha razón-

De nada, además si quieres cuidarla debes mantener tus fuerzas –le dijo una vez que miraba como la de tez tostada dormía plácidamente- por cierto Tenzin me dio algo y supongo que debería dártelo a ti.

Asami la miraba curiosa, no entendía de qué se trataba hasta que vio un objeto metálico y redondo salir de la túnica de la mujer. El reloj, el que Korra le había dicho que había perdido Pema lo tenía en las manos.

La Omega le explico de donde Tenzin lo había encontrado y que pensaba dárselo a chica del sur personalmente. Pero Pema lo convenció de dárselo a Asami para que ella se lo entregara.

Después de dejar la sala, Asami se quedaba otra vez sola con Korra. Decidió hacerle caso a la mujer embarazada y se dispuso a comer las delicias que esa mujer preparaba.

Contemplo silenciosamente a la chica de ojos color añil y pudo percibir los pequeños gestos que hacía y se acercó un poco más a ella para poder escuchar lo que balbuceaba pero sin ningún existo.

Tan adorable…

Termino de comer y siguió contemplando el rostro apacible de su amada hasta que drásticamente este cambio.

Ahora tenía el ceño fruncido, fuertemente apretado los dientes y una gota de sudor resbalaba por su sien. Se acercó y tomo su mano. Quería hacerle saber que ella estaba ahí para enfrentar su pelea interna. Una de sus manos apretó ferozmente la sabana y Asami escucho un leve sonido e inmediatamente supo que las había rasgado.

Una punzada de dolor le llego súbitamente a su mano y por mero instinto la aparto. Miro su palma pero no tenían nada y después reviso la parte externa de su mano y ahí vio el problema.

Korra le había apretado con mucho vigor tanto así que había clavado sus garras en la mano que amablemente le sujetaba. Quería dejar a un lado el constante palpitar de dolor que sentía incluso el tibio rio que sangre que empezaba a recorrerle.

Quiso apartar el dolor para poder proteger a su amada pero se le había imposible. Tenía que atender la mano o podría perder la movilidad de alguno de sus dedos. Tomo una manta para envolver la herida profunda y sintió que más le palpitada, abrió la puerta y fue a buscar a la única persona que podría curarle la laceración.

Sala De Los Miembros Del Loto Blanco

Irrumpió descaradamente, no podía perder el tiempo los cortes que le habían hecho empezaba a marearla. Sentía la respiración entrecortada y posiblemente se desmayaría.

El catedrático se levantó de la silla como un relámpago, sus sentidos se habían inundado del olor peculiar de la sangre. Se acercó a la mujer y la hizo sentarse en la silla.

Busco agua y se hinco para quedar frente a frente con la mujer. Fue descubriendo la toalla empapada en sangre para poder ver a lo que se enfrentaba. Acerco el agua y cuidadosamente empezaba a curarle la lesión.

¿Ella lo hizo? –pregunto para deshacer el silencio incomodo entre los dos, si bien no tenía él porque hacer eso, sin embargo haberlo interrumpido de esa manera le había dado el derecho de preguntar-

Si –respondió con un hilo de voz-

Debe estar teniendo pesadillas –afirmo con total seguridad-

Si creo que sí, ella estaba tranquila y de pronto cambio –apoyo su cabeza con la mano izquierda, sentía un leve mareo-

Debes cuidarte más… no porque algunos somos seres sobrenaturales podemos resistir todo –expreso-

Asami arqueo una ceja, mientras miraba como ese color brillante le iluminaba la cara llena de concentración al Maestro. Estaba desorientada pero recordó una palabra dicha por él. ¿Somos?

¿Somos? –pregunto-

Una leve risilla salió de la boca del mentor.

Si señorita Asami, somos seres sobrenaturales –apunto-

¿Cómo es que? ¿Cuándo? ¿Dónde? –las preguntas salieron como una rafa de su boca, estaba desconcertada aun así había escuchado bien, él se refirió a ella como un ser sobrenatural-

El timbrado de voz cuando una persona se enoja cambia, además por apenas unos segundos logre ver ese amarillo intenso en sus ojos. Usted es una Omega y lo ha ocultado muy bien –señalo mientras le enviaba una sonrisa sincera-

Parece que no lo he ocultado bien… -titubeo si pedirle algo o no, pero para ella era algo crucial-

El hombre había terminado de hacer la curación a la mano de la ingeniera. Cuando coloco el agua y volvió a verle los ojos supo que algo le quería decir pero a ella no le salían las palabras.

Descuide su secreto está a salvo conmigo –revelo-

Ella se quedó impávida sin saber que decir, anqué efectivamente eso era lo que le iba a pedir, no sabía cómo hacerlo y el hombre de cabello oscuro lo dijo sin siquiera titubear y eso le quito un peso de encima. Algún día le diría a sus amigos que era verdaderamente ella aunque no supiera como, pero con todo lo acontecido razonaba de manera mecánica que todavía no era el momento.

Gracias por todo –lo decía por Korra y por ella-

De nada… y antes de que se vaya. –Agarro algo de la mesa- tome esto –le entrego en las manos un pequeño libro de tapas negras-

Asami estaba algo desconcertada, aquello no lo entendía del todo pero no iba a replicar, el Maestro había sido muy amable con ella. Así que lo leería en cuanto pudiera.

No había más que decir así que ambos se despidieron y Asami regreso a la sala para ver a Korra.

Sala De Recuperación

Habían pasado 15 minutos entre el suceso y la curación. Pero la morena seguía en el mismo lugar y con la misma expresión que combinaba rabia y angustia.

Se acercó a ella y se acomodó a su costado, esta vez con más precaución. Sujeto entre sus manos la cara de la chica de ojos color Endrino y le susurro unas palabras al oído.

La respiración agitada y los constantes espasmos cesaron en su totalidad. El cuerpo del Avatar se aflojo y volvió a la calma reinante en la que había estado.

Con un manto seco el sudor de la frente de la chica así como su cuello. La trataba como si era lo más fina vasija de vidrio que haya tenido y con solo un rose se partiría en miles de pedazos. Esta era la segunda vez que la veía de esa manera. Vulnerable. El Avatar siempre rebosaba de confianza y a veces una arrogancia completa, nada la dañaba, era inmensa antes los ojos de todos, a excepción de esas dos veces.

Asami había contemplado las dos caras de la moneda. Y eso la llenaba de orgullo. Porque Korra con ella siempre era un libro abierto y ahora ella era su refugio en donde podía sacar a flote los sentimientos más ocultos para la vista de la sociedad.

Siguió contemplando la silueta inmóvil de su amada, y rio de manera muy silenciosa al notar las sabanas hechas girones por las garras de Alfa. Mañana tendrían que explicar porque esas sabanas habían sufrido la ira del Avatar.

Acerco más y se volvió a acomodar en la silla. Tomo el libro y empezó a ojearlo. Y de inmediato le pareció interesante.

Korra por fin había abierto los ojos, todavía se miraba oscuro así que supuso que sería demasiado temprano todavía, de inmediato se incorporó. Al lado de ella estaba esa mujer de cabello azabache que tanto quería, sin duda alguna el sueño que había tenido no era realidad. Ella estaba a salvo y Asami también, eso le quito un gran peso de encima. Aunque las cosas no terminaban ahí, todavía había enemigos que enfrentar y con Asami junto a ella le daría las fuerzas suficientes para luchar contra todo.

Sonrió. Ella se quedó acompañándome. Se levantó sigilosamente y tomo el cuerpo de Asami en sus brazos para acomodarla en la cama en la que ella había dormido anteriormente. Después ella se acomodó al lado de su amada para observar el ritmo sincronizado de su pecho subir y bajar con cada respiración. Acaricio su cara y planto un beso en su mejilla, tentada a hacer directamente en los labios pero temía que al hacerlo la ingeniera se despertara. Arropo a ambas con las sabanas y el sueño la venció otra vez y ahora no tendría por qué temer, ya alguien estaba cerca de ella protegiéndola.

8 A.M.

Asami abrió lentamente los ojos, toda la madrugada había estado cuidando de que Korra no tuviera otra pesadilla y eso le dio el tiempo necesario para leer todo el libro y memorizarlo por completo. Ni siquiera se dio cuenta a qué hora había caído rendida. Recordando eso, pensó en algo, porque estaba en esa posición.

Giro su cara a un costado y se encontró con que Korra estaba dormida, ahí con ella y muy cerca. Y no solo eso, un brazo la envolvía protectoramente. Sonrió, estaba muy segura que ella no había irrumpido en la tranquilidad del Avatar.

Acaricio su mejilla, cuando supo que había desaparecido temió lo peor y más por el hecho de que no podría ayudarla. Sintió como se estremecía el Avatar y decidió para de dale caricias.

No pares… -menciono-

Gracias a Raava…

Abrió los ojos y otra vez esa sensación en la boca del estómago y en el corazón cuando el oliváceo de su mirar se encontró cerúleo de los ojos de Korra.

No lo haría –respondió-

Ambas se incorporación sin decir nada, mientras el Sinope y el Azulino hablaron por ellas. Un beso feroz, como si habían sido separadas desde hace años y ahora se encontraban. Cada temor se había disipado, dando paso al desenfrenado amor que se profesaban la una por la otra.

Y cuando el aire falto, un abrazo acogedor llego.

Me alegro tanto de que estés bien –hablo contra la piel del hombro de la morena-

Me alegro que tu estés bien Asami –el aire caliente de su aliento hizo que la piel de la ingeniera se erizara en esa parte de su cuello-

A mí no me tenía un loco –se separó bruscamente para encontrarse con ese azulino que le hacía perderse en un inmenso mar- ¿sabes lo preocupada que me tenías?

Lo siento… tú también me tenías muy preocupada –el corazón de Korra se le encogió por esa mirada-

No había que perder tiempo, otro beso más lujurioso aconteció la morena y la albina. Hasta que el momento se disipo por el rugir del estómago del Avatar.

Ambas rieron y decidieron que era mejor que ir a comer algo para restaurar energías.

El Avatar estaba como nuevo y eso se reflejaba en el apetito voraz de la Maestra. Asami se había sentado cerca de ella y observaba atentamente como engullía la deliciosa comida que preparo Pema.

Desde el incidente de la noche anterior nadie había mencionado una palabra de la revelación que habían escuchado, era mejor así.

Korra decidió revelarle la verdad de Tarlok a Tenzin y Lin, también menciono como había escapado y como Amon le había quitado los poderes al Maestro agua.

Lin se había quedado a cargo de la familia de Tenzin y no solo eso, por desgracia todos los concejales habían sido capturado excepto el Maestro aire que ahora quedaba a cargo de Ciudad Republica.

Lo que no sabían todos es que Amon atacaría ese mismo día. Las explosiones venían de toda la ciudad así como las aeronaves igualitarias patrocinadas por el empresario incognito.

Korra y el equipo Avatar se percató y fue rápidamente a examinar que era lo que pasaba así como los miembros del Loto Blanco.

En cuanto miraron la escena, una mirada desaprobatoria fue enviada rápidamente de Asami a Hiroshi.

Yo no hice eso –respondió rápidamente-

Lin les dijo a todos en general que se ocultaran. Esta vez era demasiado riesgoso y Opal se debía quedar.

Un barco llevo a lo que restaba del equipo Avatar a la cuidad y buscaron el auto en donde había quedado varado con las indicaciones de Opal.

Del valijero Asami saco el guante que les ayudaría mucho y tomaron sus asiento habituales. Korra y Asami adelante y en los asientos de atrás Bolin y Mako.

A Seikan le llegaban reportes de los atentados en toda la ciudad. Tenzin había llegado para saber la situación de la ciudad y no solo eso, sino que también enviaría un mensaje al General de las fuerzas unidas.

El mensaje había sido enviado sin embargo en ese mismo instante atacaron la alcaldía. Los mecas atacaron a los únicos que lograron escapar con imanes. Tenzin trato de detenerlos pero le fue imposible.

El equipo llego a ayudar y lograron salvarlos sin embargo el ataque también iba para la Isla Templo Del Aire.

Chris y sus subordinados fueran a enfrentar a los igualitarios. Y Lin les dio la indicación de que los Maestros aires se escondieran pero no contaba con que el bebé de Pema ya estaba en camino. Fue llevaba de inmediato para el empezar el labor de parto.

Maestros fuego, tierra y agua peleaban con ímpetu contra los que amenazaban la Isla. Para ellos eran demasiados y además otra aeronave llego, los Maestros no podía detenerlos y ellos avanzaron hasta llegar con Lin, ella se vio perdida cuando el teniente la electrocuto.

Los Maestro aire entraron en acción derrotando a los demás igualitarios. En poco tiempo tenían a todos bajo control.

Tenzin y el equipo volvió, y se llevaron una sorpresa al saber que Rohan había nacido.

Esta vez al equipo y a todos en la Isla no les quedaba más alternativa que huir. Y Tenzin pidió que Korra debía ser paciente las fuerzas unidas llegarían y así le darían pelea a la guerra que provoco Amon.

Tras una despedida, decidieron que la Opal acompañaría a la familia de Tenzin y la familia Sato. Mientras el equipo Avatar se ocultaría y el Loto Blanco ganaría tiempo para ellos.

Cada vez llegaban más así que Chris dio la orden de que se fueran y se ocultaran, y ellos tratarían de detenerlos.

Gracias a Naga lograron escapar por agua. Mientras que Lin se sacrificaba para detener las naves y que los dos bisontes voladores lograran escapar.

Korra miraba con tristeza como el poder de Amon tomaba Ciudad Republica y ella no podía hacer nada para detenerlo. El olor proveniente de las alcantarilla era asqueroso, así que Asami se acercó a ella para darle su apoyo, no era momento de quedarse porque alguien podría descubrirlos.

En Otro Lugar…

Llamada Entrante…

Tenemos Ciudad Republica… si… pronto… ¿las fuerzas unidas? De acuerdo nos encargaremos.

Fin De La Llamada.

Gracias a sus contactos Amon estaba un paso adelante y no dejaría que el General Iroh II se interpusiera en su camino.

Después de esa llamada el enmascarado decidió que ya que la ex jefa no cooperaba, le quitaría sus poderes.

La Mañana Siguiente.

Se dio un discurso señalando que Amon había acabado con la tiranía de todo y además de eso era que los poderes quedaron terminantemente prohibidos.

Korra y Mako utilizando trajes igualitarios lograron infiltrarse. A pesar de que ambos todavía no se llevaban bien y ahora todos sabían porque, tenían que trabajar juntos por un bien común.

El Avatar estaba exasperada, no podía creer que decían que se ocultaba de Amon. Todos sabían que vendría el General pero Korra odiaba ser paciente.

Gracias a un conocido de Korra estaban escondidos en un lugar que parecía de otro mundo lo estarían por ahora sin embargo a nadie le agradaba.

Asami se encontró con Korra cuando volvía, estaba feliz de verla aunque no todos estaban tan felices como ella.

Korra otra vez agradeció la hospitalidad del hombre canoso y sobre todo por el estofado especial que habían preparado. Desde ese instante el Avatar miro como su novia arrugaba la cara por ver lo que tenía en su plato y trato de no soltar una risa descontrolada porque sabía que le iría muy mal.

La noche había llegado y estaba un poco frio en ese instante. Los hermanos fueron a dormirse para recargar fuerzas. Mientras Korra y Asami estaban juntas al lado de Naga.

Déjame hacerte entrar en calor –menciono Korra mientras unía sus manos con las de Asami-

Gracias… -sentía un poco más caliente de lo normal el tacto de la morena y aunque tenía guantes prefería ser mimada por unos instantes por su novia- deberíamos tratar de dormir.

Lo se… pero todo lo que ha pasado es… es… es una locura. Hace unos meses practicaba en el polo sur para mi prueba de Fuego-Control y ahora estoy en medio de una guerra sin cuartel. –empezaba a frustrarse otra vez, simplemente no podía creer lo que estaba pasando-

Lo se… -tomo entre sus manos el rostro moreno de la chica- lo resolveremos además agradezco a Raava que hayas venido y… ahora no imagino mi vida sin ti.

Ni yo la mía sin ti… -miraba furtivamente los labios de su novia y sin dudarlo se acercó lo suficiente para besarla-

Ambas se acomodaron para poder dormir. Asami acomodo su cabeza en el hombro de la morena y el Avatar coloco su cabeza en el cabello y sus sentidos se apoderaron del olor que desprendía. Y con ese pensamiento en su cabeza logro dormirse.

Nueva Base De Amon

Amon estaba liberando a todos de su "impureza" incluso el Loto Blanco había caído. Y gracias a que ahora tenían el Control de todo lo que les rodeaba. Contra los Alfas utilizaron acónito para debilitarlos y que no les diera por liberar su poder.

Ahora nadie estaba a salvo. Contra Amon y sus discípulos.

El equipo Avatar esperaban ansiosamente a sus aliados. Y Mako dio la indicación de que Las fuerzas unidas por fin habían llegado pero lo que no sabían era que, Amon tenía conocimiento de su llegada y les había organizado una emboscada.

Uno a uno, fue cayendo la flota del General. Sin dudar un segundo Korra se zambullo para poder ayudar. Mientras sus amigos estaban en tierra sin poder hacer nada para detener el ataque inminente.

Se dio la indicación de que las minas fuera destruidas pero no contaban con que un ataque vendría desde el aire.

Iroh II y Korra lograron derribar a varios aviones que destruían todo a su paso. Pero el General había sido herido por un proyectil a corto alcance, haciendo que cayera al agua, el Avatar lo rescato pero fue al único.

Las flotas habían caído y su General también. No les quedo de otra que refugiarse. Lograron enviar un mensaje en clave para que las demás tropas no fueran interceptadas por el enemigo.

Trazaron un plan de ataque en donde todos estuvieron de acuerdo. A excepción de una persona.

Korra estaba decidía a enfrentar a Amon y nadie se lo impediría ni siquiera el General. Mako decidió acompañarla dejando a un lado todo lo que sabía, era el que podía ayudarla y lo haría.

Volvieron a trazar el plan contra los igualitarios y esta vez todos estaban de acuerdo.

Después de la despedida. Solo quedaban dos, aunque las palabras no podrían decirse todo lo que necesitaban sin embargo el Índigo y el Sinope no les hacía falta.

Naga cuida a Asami por mí –expreso al momento que acariciaba a su amiga-

Tú también cuídate… -menciono la ingeniera-

Los grupos tomaron caminos separados para empezar con la misión.

Templo Del Aire

Korra y Mako se infiltraron en las líneas igualitarias, escucharon el nuevo plan del teniente ambos se quisieron ocultar en el ático para esperar a Amon y se encontraron con la sorpresa de que Tarlok estaba ahí también.

Él les conto la historia de su familia y así se dieron cuenta de la verdad sobre Amon. A Korra después de esa gran revelación decidió como hacer que por fin Noatak cayera.

Base Aérea De Los Igualitarios

Asami, Bolin, Iroh II y Naga iban a tratar de detener esos aviones que hacían destrucción masiva.

El General dio órdenes a cada uno y así lograr acabar con esos aviones de una vez, dejaron a Naga y continuaron con la misión.

No contaban con que los postes estaban electrificados y ellos cayeron en la trampa.

Mientras Tanto…

Korra y Mako habían llegado donde Amon haría un anuncio importante para todos. La multitud alababa al líder igualitario y como siempre tan dramático hizo su discurso en donde engañaba a todos.

Korra revelo el secreto sin embargo nadie le creyó. Los discípulos se aglomeraron alrededor de ellos para detenerlos.

Yo no me iría Avatar… te perderás el evento principal –expreso-

Cuando Korra se volteo para ver. Se quedó estática, con la boca abierta y un miedo indescriptible le recorrió por todo el cuerpo, los Maestros aires estaban bajo el por igualitario.

Base Aérea De Los Igualitarios

El genera, Bolin y Asami estaban inconscientes en una cárcel.

Asami empezaba a reaccionar pero le costaba orientarse y escucho unas voces discutiendo acerca de algo que harían.

Nuestro trabajo termino así que debemos de irnos –expreso-

Deberíamos quedarnos y pelear también –alegro otra persona-

No… esta no es nuestra pelea, nuestra jefa nos pidió que una vez que termináramos nos retiráramos –menciono-

Está bien –grito molesto- dejemos a esos aquí y emprendemos la retirada de una vez.

Si pero antes deja la ceniza de serbal para que no intenten escapar. –dio la orden-

Oye tu… despega esos aviones ya y aniquilen la flota. –grito para uno de los igualitarios-

Los 3 hombres abandonaron las instalaciones. Y el equipo logro reaccionar. Quitaron sus ataduras pero no podían quitar la barrera que estaba ahí.

Gracias a Naga y Pabu lograron quitar la barrera y los barrotes para poder escapar y fueron conscientes de que las naves destruirían a los refuerzos. El General logro subir a un avión, Naga y Bolin fueron por los otros aviones y Asami utilizo un Meca.

Arena

Mako logro transformarse y Korra iba detrás de él, no dejarían que el igualitario le arrebatara los poderes a los únicos Maestros aire.

El Maestro de cabello negro lograba detener el ataque igualitario con su Fuego-Control, el Avatar logro liberar a Tenzin y el con su Alfa-Control y Aire-Control se unió a la pelea.

La morena le dijo a Tenzin que los sacara a todos mientras ella y Mako se quedaban para distraerlos.

Ambos intentaron ocultarse cuando Amon venía tras ellos. El alivio le duro poco al Avatar porque fue fácilmente encontrada por el Maestro sangre.

Se quejó de dolor sintiendo como era controlado su cuerpo, Mako intento detenerlo pero también le fui inútil. Los dos no podían hacer nada. Y Korra perdió los poderes.

Te dije que te destruiría –escupió con odio-

El General Iroh II logro destruir a todas las aeronaves que iban directamente a Ciudad Republica, Bolin destruyo todas las pistas, Naga y Asami lograron destruir todos los Mecas y aviones del lugar.

Por fin… ya no tienes poderes y con el acónito por fin lograre matarte –debajo de esa mascara una sonrisa surco sus labios había ganado y su Maestro lo sabría-

Korra trataba de utilizar sus poderes pero les fue inútil.

Con lo que Amon no contaba era que el teniente lo había visto y ahora se enfrentaría a él. Pero no fue rival para el Maestro y cuando este estaba por quitarle los poderes a Mako, el Maestro fuego logro darle con un rayo de electricidad haciéndolo caer y quitando el poder del Maestro.

Como pudo logro detener a Amon y él se llevó a Korra a un lugar seguro. Sin embargo Amon los había alcanzado a ambos.

Los tenemos a todos y a tu noviecita… y ahora morirán –dijo-

NO…ASAMI… NOOOOOOOO –grito con furia el Avatar-

Su mirar añil cambio a un bermejo intenso. Sus garras y colmillos emergieron. Un violento odio resurgió de lo más profundo de su ser, pero esta vez era distinto. Ya no sentía ese frenesí de querer cazar y destrozar las cosas en frente de ella.

Esos pensamientos se esfumaron. Ahora el Avatar tenía total Control de su poder Alfa. Corrió hacia el enemigo y lanzo un zarpazo y broto desde su interior el Aire-Control. Enviando lejos al Maestro agua.

Imposible… -se dijo para sí mismo-

Yo… yo… -ahora lo veía claro, se había convertido en licántropo y podía controlarlo así como también el último elemento- tengo Aire-Control.

El poder Alfa y el poder del Aire-Control aumentaban su fuerza y ella podía disponer de los dos a su antojo. Esta vez no le daría oportunidad al Maestro fuego de hacer sangre Control.

Ambos se habían convertido en Alfas, pero Korra tenía las de ganar. Siguió atacándolo con ráfagas de aire que salían de sus manos y pies a toda velocidad. No le daría un respiro porque eso significaba que utilizaría el poder de la sangre en su contra.

Con el poder aumentado tomo un impulso para enviar una raga de aire haciéndolo golpear contra la pared. Trato de reponerse y utilizar otra vez la técnica prohibida. Pero estaba vez no lo dejaría. Impulso su pie hacia delante y envió una ráfaga más fuerte que la anterior y logro aventar al Maestro por la ventana.

Amon cayó en el agua y al ver el alboroto la multitud culpo al Avatar sin embargo Noatak al resurgir del agua no llevaba su máscara y así quedo expuesto.

El Avatar le gano a Amon y este al verse acorralado huyo. Noatak y Tarlok huyeron.

Isla Templo Del Aire

La familia de Tenzin estaban a salvo, los hermanos también, así como Opal, Lin y la familia Sato. Y vieron como arribo el General Bumi.

En el reencuentro la nueva pareja no dispuso de tiempo para reunirse. Aunque Asami sabía que a Korra le habían quitado sus poderes, ella quiso apoyarla pero el Avatar se había ido.

En ningún momento los ojos color esmeralda de la ingeniera lograron cruzarse con los ojos color cobalto de la morena y eso le preocupaba. Sintió una opresión en su pecho así como cuando el Avatar la evitaba en la universidad.

Otra vez estaba teniendo la misma pesadilla y no sabía cómo impedirlo, quería darle su espacio y que no se sintiera con la presión por parte de ella. Pero le era difícil mantenerse alejada, son pareja ahora y debían darse todo el soporte posible y lograr avanzar y no solo eso sino que también encontrar la forma de que el Avatar recuperara el manejo de todos sus elementos.

Cuando se dio cuenta donde estaba Korra, ella lloro desconsoladamente. La morena se había ido y en ningún momento se lo había comentado. Quería entenderla, quería comprender todo lo que pasaba pero simplemente no podía.

Korra en ningún momento le dijo nada, solo decidió irse y eso la enfurecía. Pero lo dejo así, no podía ir tras ella, no ahora. Porque la ingeniera tenía una misión todavía.

Gracias al libro que le dio el Maestro agua. Ella sabía cómo eliminar el acónito por completo del organismo de un Alfa u Omega. Y como todos los seres sobrenaturales se les dio acónito para hacerlos más débiles.

La chica de tez pálida, decidió ayudar a la policía para que pudieran auxiliar a todos los ciudadanos que les habían dado un poco de esa mortal planta.

Varios Días Después…

Complejo de la Tribu Agua del Sur

Después de haber ayudado a reestablecer la salud de todos los Alfas y Omegas. Con ayuda de Lin, la ingeniera sabía exactamente donde estaba el Avatar e iría por ella.

Asami se presentó donde todos estaban esperando noticias del Avatar. Pero nadie lograba decir algo al respecto.

Después de horas esperando la Maestra Katara al fin había terminado de examinar a la morena y tristemente menciono que había hecho todo lo que pudo pero no logro recuperar los poderes del Avatar.

Detrás de una puerta el Avatar se lamentaba por la situación que estaba pasando. Korra estaba destrozada, había perdido sus poderes y había alejado a la única persona que era su equilibrio. Todo se había terminado.

Cobarde… se dijo así misma porque su orgullo le impediría volver a mirar los ojos oliváceos que tanta paz le daban, que cuidaron de ella en las malas y la protegían cuando su corazón iniciaba un tsunami con la intención de destruir todo a su paso.

Tendría que vivir con ello, porque llevaba días con la condición de no poder hacer el Control de sus otros elementos. Y también llevaba días extrañando los brazos que la acogieron con mucha seguridad, desde entonces tenía una pelea interna, un dolor profundo que no podía alejar.

Lo perdí… resoplo para sus adentros. No solo había extraviado sus poderes sino que también a la persona que había sido el sostén de sus arrebatos y miedos.

Mantuvo la esperanza que cuando volviera a abrir sus ojos se encontraría con que todo había vuelto a la normalidad y con unos brazos que la acunaban, pero nada de eso había pasado.

Corrió la puerta y se encontró con varias personas que la miraban fijamente, evito a toda costa observar a la ingeniera porque sabía que se derrumbaría en ese instante.

Todo va a estar bien Korra… -el mentor dio unas palabras de aliento-

No… no lo estará… -expreso-

Ya no podía estar ahí, sentía que se asfixiaba a cada momento, no podía ver esas miradas llenas de lastima lanzadas sin recato contra ella. Apretó sus manos con fuerza, haciendo que sus nudillos perdieran el color natural y enterró sus garras directamente en la palma de su mano y pudo sentir como de esta brotaba sangre que estaba ligeramente tibia, para evitar que la furia desmedida hiciera estragos en ese momento. Decidió irse de una vez por todas antes de que todo el aire de sus pulmones abandonara su cuerpo y cayera sin vida.

Asami solo contemplaba el derrumbe de su amada Avatar, quiso decirle algo, palabras de alivio o comprensión, lo que sea pero no le salía nada. Sin embargo invento algo que pudiera ayudar.

Salió del lugar. No iba a dejar que se escapara otra vez.

Korra… espérame –grito con fuerza para ser escuchada-

Vete… -las palabras le sabían a vinagre bajando sin Control por su garganta-

Asami se encolerizo, no podía creer lo que escuchaba quería tomarla de los hombros y abrazarla, para hacerle saber que no importaba que dijera eso. Ella estaría ahí. Trato de tranquilizarse para evitar hacer algo que empeoraba la situación.

No lo hare… Korra estoy contigo –dijo sujetando su mano-

No… -se zafó del agarre, todavía evitando que sus miradas se encontraran- quise decir que te fueras a Ciudad Republica, que sigas con tu vida.

Apretó con fuerza la mandíbula. Había sido paciente pero no podía ver como ese ser la rechazaba cuando ella sabía que el Avatar necesitaba toda su ayuda. No la dejaría, sus corazones se pertenecían y eso ella lo comprendía a la perfección y haría lo que fuera necesario para que también el Avatar se enterara de ello.

¿De que estas hablando? –Grito- mírame a los ojos –se puso en frente de ella impidiéndole el paso y sujeto entre sus manos la cara morena del Avatar haciendo que la viera directamente- sabes que no lo haría… que no te dejaría. Lo sabes Korra.

Ya no soy el Avatar Asami… -dijo quitándose las manos de su rostro- ya no tienes que hacerme ningún favor.

Para la ingeniera fue la gota que derramo el vaso. ¿Cómo puedes pensar eso? ¿Cómo tan siquiera se te ocurre decirme eso? ¡A mí! A mi… que te amo, sin importar que seas la persona más poderosa del planeta o el Alfa más fuerte de todos. NOOOO… yo amo a la persona que eres, esa sonrisa que desborda alegría y a veces es tan traviesa que me roba el aliento, esa mirada llena de calidez con una chispa de diversión, esa energía que te rodea tan pacifica, esos brazos que me toman con aquella fuerza que me impiden sentir que caigo y sobre todo esos labios que me dan la vida cada vez que se unen con los míos y hacen que mi cerebro apague cada función de mi cuerpo que a veces siento que olvido como respirar.

Te amo y no me importa que ya no seas el Avatar… porque no fue eso lo que hizo que me enamorara perdidamente de ti –reprimió cada lagrima que intentaba salir y que se fuera todo el valor de decir esas palabras-

Yo… yo no puedo… -se alejó-

Asami mordió su labio inferior por la respuesta tan seca que recibió y solo vio cómo su amada se iba montada en Naga.

Hay que ser paciente con ella… le tomara tiempo aceptar lo que ha sucedido –expreso Tenzin dándole un ligero apretón al hombro de la ingeniera-

Korra huyo lo más largo que podía alejarse del complejo. Sus manos le sangraban al igual que su alma.

¿POR QUÉ? -grito con odio mientras daba un golpe a la nieve que se acumulaba en el piso-

Las manos le ardían por el arrebato de ira que había sentido y ahora también por el golpe. Miro sus manos perdidas en el color tinto que las bañaba.

Se acercó al borde del acantilado, perdiendo su mirada en el inmenso mar que se presentaba en frente de ella. Una lágrima resbalo por su mejilla y supo que ya no podía contenerlo más.

Debía dejar que todo fluyera, mordió su labio inferior tratando de suprimir el llanto que se avecinaba pero le fue imposible. Apretó la mandíbula con fuerza y se dejó caer en la nieve mientras que con ambas manos sostenía su cabeza.

Ahora no Tenzin… solo quiero estar sola –dijo entre sollozos descontrolados-

Pero eres tu quien me llamo –respondió Aang-

El Avatar Aang, Roku, Kyoshi y los demás Avatares. Se presentaron ante el Avatar Korra, ella había logrado conectarse con su lado espiritual una vez que había tocado fondo. Aang y los demás lograron reestablecer los poderes del Avatar Korra.

Aire, fuego, tierra y agua y sobre todo el estado Avatar llegaron a Korra. Ya no era más un Avatar a medias como decían ahora estaba completa en forma espiritual y faltaba algo más para estar completa en forma terrenal.

Se percató de la presencia que completaba su ciclo. Su punto de equilibrio. Su centro.

Azul marino y verde esmeralda se volvieron a encontrar. Las cosas que las unieron desde un principio se encontraban ahí todavía.

Acortaron la distancia y se dieron un abrazo con sabor a "te he extrañado demasiado"

Soporto entre sus manos las mejillas frías de la mujer albina y con su pulgar seco una lagrima que bajaba por la mejilla. Sonrió y con eso envió la felicidad infinita para la mujer que la adoraba.

Te amo Asami… -expreso-

Te amo Korra –sonrió-

Y sellaron ese pacto con un beso. Una lluvia interminable de estrellas fugaces se apareció en la mente de ambas así como los T-Rex en el estómago cuando le das el beso correcto a la persona que te complementa en todos los sentidos. Se separaron un poco y unieron sus frentes con una sonrisa.

Es hora de volver y reestablecer lo que Amon causo –camino hasta donde estaba Naga y ella se levantó del lugar en donde se encontraba-

Asami la miro desde donde estaba. Volvió a ser la misma.

-Giro y extendió su mano- ¿vamos? Porque Ciudad Republica nos espera.

Si… -la ingeniera se apresuró a tomar su mano-

Era un nuevo comienzo para dos almas que se anhelaban desde el momento que el azulino y el glauco se encontraron por primera vez.

Korra iba a devolverles el poder que se les fue arrebatado a los Maestros y Asami iba a reconstruir lo que una vez fue industrias futuro. Partirían ese mismo día, porque no había tiempo que perder.

En Otro Lugar.

Señor… ella está aquí –expreso una mujer mientras abría la puerta del escondite-

Hazla pasar –ordeno-

La mujer se hizo a un lado dejando pasar a la visita. Cerró la puerta para que ambos tuvieran privacidad.

La incógnita tomo asiento enfrente del hombre mayor.

¿Y bien? –pregunto-

Todo está aquí –puso en el escritorio una carpeta llena de papeles-

El hombre apoyo sus codos a la mesa y mantuvo su mentón con ambas manos cruzadas mirando fijamente a la mujer que había entrado. Con su mano derecha la alargo para abrir la carpeta y aparecieron varios documentos con una foto pegada en la parte superior izquierda de las páginas. Sonrió santurronamente porque sabía que significaba todo eso.

Como usted solicito, son los datos de combate–soltó la mujer de cabello negro que tiene un adorno para el pelo en forma de ostra-

Bien hecho Tsubaki… tu siguiente misión será ir a la nación del fuego y esperar órdenes –el hombre mayor por ahora tenía todo lo que necesitaba para hacer su siguiente jugada-

Si señor –declaro y se levantó de su lugar para partir inmediatamente-

Por cierto… ¿Qué fue de Amon? –no quería dejar cabos sueltos-

Noatak está muerto al igual que su hermano Tarlok –una sonrisa maniaca se dibujó en su rostro blanquecino-

Ya puedes irte… no podemos perder tiempo o nuestros planes se arruinaran antes de empezar –giro la silla en donde estaba para ver lo que acontecía por la ventana de su oficina-

La mujer salió y cerró la puerta.

En la mesa estaba expedientes que contenían:

** Nombre completo

** Nacionalidad

** Etnia

** Descripción física

** Género

** Aliados

** Arma

** Estilo(s) de pelea

** Profesión

** Posición

** Afiliación

** Familiares

** Personalidad

Las fotografías que estaban puestas eran de: Korra, Asami, Mako, Bolin, Opal, Iroh II, Tenzin y su familia, Azula, Ginger, Kuvira, Baatar Jr., Chris, Piers y otras 10 personas más.

El hombre se levantó de su silla mientras seguía admirando el paisaje.

Avatar Korra Redfield… esto apenas está empezando.

Continuara…

Hola chicos… ¿alguien se acuerda de la mujer misteriosa que visito a Hiroshi Sato para hacer el negocio que salió mal? Bueno ahí se las presento y para los que todavía no saben quién es bueno, su nombre es Tsubaki del anime Inuyasha deje una imagen en la página para que vean como es.

Otra vez gracias a las personas que comentaron me hacen muy feliz con las cosas que dicen, espero que sigan conmigo para ver la historia y sobre todo que les guste mi trabajo.

HanelBlumaTanu: me alegro que te gustara ñ.ñ

Uchiha Ikeda: gracias por comentar y eso será pronto.

Cryp: la parte del reloj es así como la piensas. Ya se chicos enserio también yo quiero hacer esa súper escena pero todavía no es el momento.

Ritsuki Kurusawi: me alegro que lo esperes porque se vienen muchas cosas más.

Guest: pronto te lo aseguro.

Kitsune Aestus: así estuve yo cuando se me hizo tarde para empezar a redactar el capítulo nuevo. Lo averiguaras pronto. Tu propuesta esta buena porque tienes razón con Opal pero te daré un adelanto diciéndote que no será ella. Jajajaj ya había escuchado de ese Control y al parecer yo invente uno nuevo. El encuentro entre la Alfa y la Omega será explosivo ya que varias personas se darán cuenta y quedaran con la boca abierta.

Ya revele dos cosas así que bueno téngame paciencia.

Sin más que decir nos vemos, cuídense mucho, tengan una buena lectura, sigan la historia día a día y… QUE LA FUERZA LOS ACOMPAÑE.