Capítulo 17: Quédate Conmigo Hasta Que Amanezca
Isla Templo del Aire
5:00 a.m.
Había transcurrido 1 mes desde que la familia de Tenzin, los chicos y Korra regresaron a Ciudad Republica.
Era un parcial desastre por los ataques de Amon sin duda la cuidad necesitaba una total reconstrucción. Las personas que habían perdido el poder, Korra hizo lo suyo para restaurarlo y también se hablaba de que la cuidad necesitaría un presidente.
Todavía el sol no se alzaba en el horizonte, el viento soplaba y traía consigo una agradable brisa que se colaba por la ventana cerrada, sintió un escalofrió en la piel que tenía descubierta. Suspiro ya no iba a poder dormir porque sus ojos se abrían automáticamente, como las anteriores veces así que decidió levantarse, abrir la ventana y dejar que su mente hiciera el trabajo de recordarle y torturarle.
Otra vez volvió a suspirar mientras miraba a través de la ventana de su dormitorio, el imponente edificio de industrias futuro que se alzaba varios pisos hacia el cielo, aunque ahora ya no era considerado tan imponente.
Después de que Hiroshi había sido tachado de ayudar a los igualitarios la empresa había caído drásticamente aun cuando se le hayo inocente de los cargos.
Por lo que había leído en los periódicos ningún empresario quería hacer negociosos con ellos y eso conllevaría a lo que ya se sabía, la empresa estaba en bancarrota.
Inhalo y exhalo el aire que contenía sus pulmones. Quería hacer algo pero no podía, ella no sabía de esas cosas y lo que más le frustraba sentirse impotente ante alguna situación. Apretó los puños con fuerza y a su mente llegaron recuerdos de la última vez que hizo ese gesto.
Flashback
–Antes que nada… deja que ella te cure –sentencio dándole la espalda.
–Te aseguro que no es nada –trato de acercarse, titubeando si debería hacerlo o no.
–No sigas… tuve que ayudarte a llegar hasta aquí, podrías perder la movilidad de alguno de tus dedos, así que deja que la Maestra Katara te cure. –continuaba dándole la espalda, ya había sido suficiente ver y sentir la sangre de la Maestra en sus manos y mejillas.
–Asami…–susurro.
–Korra –giro para encontrarse con ella y tomo su cara así como ella lo había hecho antes con ambas manos para que sus miradas chocaran–. Prométeme que no volverás a hacer eso sin importar que tan enojada estés contigo misma, conmigo o con el mundo.
Su corazón se estrujo, no podía negarse ante la mirada llena de lágrimas de su novia. El arrebato que había tenido lo olvido para tener ese momento especial con ella pero después había resultado todo lo contrario. Ambas pudieron haber caído de Naga cuando avanzaba a la fortaleza y eso simplemente no podía ignorarlo.
–Lo prometo Asami –aún tenía sus manos al costado y las gotas de sangre iban en aumento, chocando contra el suelo hasta formar un charco.
Korra había demostrado su capacidad de soportar el dolor, así como el acónito que era tan peligroso para los licántropos, porque para ese entonces ella ya se hubiera desmayado por la pérdida de sangre.
Fin Del Flashback
De inmediato dejo de apretar sus puños, sabía que muy fácilmente podría herirse pero eso no le preocupaba. Desde que regresaron difícilmente volvió a ver a Asami, muchas veces llego a industrias futuro a visitarla y no la encontraba ahí.
Se había abstenido de ir a su casa pues sabía que ahí estaría el señor y la señora Sato y a pesar de que su relación iba viento en popa y que todos los amigos cercanos tenían conocimiento, no podía pisar ese terreno en donde tendría que enfrentarse a los padres de su querida ingeniera. Le había fallado a Yasuko y Hiroshi no la quería.
Alargo su mano hasta el taburete que estaba al lado de su cama y sostuvo su celular para ver si había alguna novedad y nada. Había llamado y dejado varios mensajes hasta que un día se dio por vencida. Atribuyo que la ingeniera no estaba disponible por trabajar para volver a levantar la empresa familiar. Así que dejo de insistir en que se vieran, solo mandaba mensajes de buenos días o buenas noches.
Lo mando a volar directamente en la cama, estaba ya demasiado agobiada por no poder ver ni siquiera una vez a su adorada chica.
Basta… ella debe estar ocupada, muy ocupada y cuando pueda vendrá a verte, solo queda esperar y ser pacientes como dice Tenzin.
Tomo otra cosa del taburete y sonrió. Al fin de cuentas todavía tenía el regalo de su hermosa novia, el reloj que creyó haber perdido, Asami se lo había dado luego de explicarle como es que llego a sus manos.
Abrió el pequeño candado del reloj de plata y contemplo la manecilla de los segundos corriendo libremente. 5:10. Fijo su mirar azulino en la tapa, después de que Asami se lo había regalado grabo la fecha que inicio su relación con la chica que le había robado el corazón. 10/05/16 nunca olvidar.
¿Cómo olvidarlo? Se preguntó a sí misma. Si ese día fue el más feliz de su vida. Había encontrado a la persona que completaba su ser.
Cerró los ojos y apretó los parpados con fuerza. Había pasado varios días desde que se había cumplido un mes de estar juntas y ni siquiera pudo pasarla con ella para celebrarlo. Tal vez las circunstancias no eran las adecuadas, pero sin dudas para el Avatar era una fecha que iba a recordar por el resto de sus días.
Sacudió su cabeza, no era momento de pensar en cosas que solo hacían que se le encogiera el corazón. Pensó que era mejor darse una rápida ducha para después irse a meditar un poco y luego entrenar con su ahora nuevo poder. Debía calmarse antes de perder la poca cordura que tenía con solo pensar en su novia y la distancia que las dividía a ambas.
Entro en estado Avatar y sintió su conexión con todos los elementos que podía dominar, tierra, fuego, aire y agua. Podía sentir como incrementaba su fuerza y eso la hacía feliz, estaba completa aunque Tenzin decía que todavía le faltaba para lograr el máximo poder de todas sus habilidades, como Avatar y como ser sobrenatural.
En la pelea contra Amon logro dominar su lado licántropo y el elemento del aire. Cuando tuvo las visiones Aang, él había entrado en estado Avatar y en su forma licántropo para vencer a Yakone.
Comedor
Había terminado su entrenamiento antes que todos y también dejo de pensar en las cosas que la angustiaban.
Hoy estaban reunidos todos a excepción de la familia Sato y Mako y también estaban Rohan y el tío Bumi. Ese día lo haría divertido para despejar su mente y para relajarse un momento después de toda la locura.
Estaban desayunando en silencio así que era momento de avisarles sobre la grandiosa idea que había tenido.
–Chicos deberíamos hacer algo divertido hoy en la tarde –dijo entusiasmada.
–¿Cómo qué? –pregunto curioso Bolin.
–No lo sé… algo como jugar videojuegos y comer algunas golosinas.
–De acuerdo, yo las iré a comprar junto con Opal y ustedes arreglan aquí –sus ojos brillaron.
–Sí me parece perfecto además los chicos y yo les enseñaremos como se hace –dijo Korra con arrogancia.
–¿Así que me estas retando? –Pregunto Bolin con fingido enojo–. Sabías que soy bueno en los videojuegos desde que los empecé a jugarlos.
–¿Así? Yo también, al igual que mi equipo –expreso entrecerrando los ojos.– ¿verdad equipo?
–Siiiii –dijeron al unísono los 3 Maestros aire.
–Oye Korra eso no es justo… ustedes son 4 y nosotros solo somos dos –su cara de angustia hizo que los demás se rieran.
–No te preocupes por nada… –dijo entre risas–. Podrás pedirle ayuda a Rohan y al tío Bumi
Volvieron a reír. Bolin tenía cara de querer llorar y Opal estaba consolándolo. Sin embargo el Maestro tierra tenía una idea de que hacer para emparejar las cosas.
Terminaron de comer y los pequeños propusieron una competencia contra el Avatar.
Taller personal
Asami estaba llena de planos decidiendo cual otro podría construir y hacer que la compañía vuelva a lo de antes. Desde que volvió no hizo nada más que centrarse en trabajar y ayudar con lo que se podía.
Ella y Hiroshi tuvieron una larga discusión para poder hacer la paz. Estuvo de acuerdo en recibir ayuda de él pero aun así no se confiaba del todo.
Dividió su tiempo entre la empresa y su taller. Utilizando las piezas que todavía tenían a su disposición logro hacer milagros y construir aviones, y gracias a los planos a medio hacer de su padre tenía una referencia. Trabajo arduamente construyéndolos, quitando piezas, uniendo circuitos, cambiando comandos. Solo le quedaba probar su efectividad.
Su madre hablo con ella en varias ocasiones, pero le fue inútil persuadirla Asami tomo toda la responsabilidad de hacer que la empresa retomara lo que era antes.
El Alfa volvió a la universidad, todavía faltaba para que estuviera totalmente funcional, necesitaban hacer un negocio para salvar ambos. Aunque la credibilidad nadie se las podría devolver. Se maldijo así mismo. Las dos cosas que le había costado construir con los años, estaba a punto de perderlas. Y cobardemente dejo todo en los hombros de su hija.
La ingeniera le hizo prometer a Hiroshi que no se involucraría en ninguno de los negocios que tenía planeado para que los empresarios lograran hacer algún trato directamente con ella para ayudar a la compañía.
Isla Templo del Aire
Korra y los chicos habían hecho una competencia de velocidad, en donde el Avatar gano fácilmente cuando utilizo sus poderes al máximo y eso le costó un regaño por parte de Tenzin.
Después de almorzar, volvió a entrenar otra vez utilizando todo su poder y descargarlo contra sus oponentes, sin embargo le pareció un poco aburrido por no practicar con reales combatientes.
Eran las 3 de la tarde y Korra se encontraba en el patio con Rohan en sus brazos. Esperaba que Bolin volviera para poder jugar de una vez y derrotarlo. Llevaba un buen rato esperándolo, había dicho que volvería pronto y eso se resumía a 3 horas esperando el regreso de Maestro.
–¿Quién es él bebé más hermoso? –Miraba al pequeño y con su dedo le acariciaba la cara–. Tú lo eres, tú lo eres.
Iba caminando hasta llegar a las aguas que rodeaban la isla. Hablándole al pequeño y abrazándolo con fuerza. Si por ella fuera le daría un apretón en los hermosos cachetes del pequeño Rohan.
Cocina
Decidió que era hora de encontrarse con la madre del pequeño, pero Korra al verlo tan tranquilo en sus brazos todavía se negaba a dárselo. Quería tenerlo consigo y sentir ese aroma de bebé que desprendía.
Era muy tierno incluso llego a dormirse cuando incontinentemente lo mecía entre sus morenos brazos. Le pareció tan angelical y se preguntó si así debió de haber sido Meelo antes de ser lo que es ahora.
Miro a Pema de espalda lavando la losa y se acercó un poco para que lograra escuchar lo que iba a decir.
–Estaba pensando que en cuanto esté más grande le enseñare a jugar todos los videojuegos que tengo. –expreso alegremente.
–Ni se te ocurra… suficiente tengo con los chicos que apenas logran apartarse de la consola que trajiste –respondió Pema todavía dándole la espalda.
–Vamos Pema… él también es mi hermanito así que le enseñare así como lo hice con los demás.
–Ya que es tu hermanito como dices, le cambiaras los pañales también –amenazo la Omega con una sonrisa y se giró en el momento exacto para ver a la Alfa.
El Avatar arrugo la cara, ella nunca lo había hecho y no sabía cómo hacerlo. Sin duda será asqueroso. Pensó para sí misma.
–No hagas esa expresión. Algún día tendrías hijos y vas a hacerlo –lo dijo en tono divertido.
–No lo pienso hacer… dejare que asa…
La continuación quedo en el aire mientras su mirada se ensombreció.
–¿Quieres hablar sobre eso?
–Creo que ya te he dicho todo Pema.
Había pedido consejo a las dos únicas mujeres que se encontraban en el templo y en las cuales confiaba. Pero las dos le habían dicho lo mismo. Que tenía que ser paciente.
–Korra… ya llegue –grito el Maestro tierra una vez que paso la puerta.
–Cállate o levantaras a Rohan –le regaño mientras se giraba para verle la cara.
–Ohh… si lo siento –bajo la voz–. Te traje una sorpresa y te aseguro que ahora si podre ganarle a tu equipo.
El Avatar lo miraba incrédula. Hasta que sus ojos se desviaron para enfocar a la persona que venía detrás de él.
En pocos segundos se le olvido completamente como respirar incluso sus piernas le estaban fallando. El sudor empezaba a presentarse primero por su sien y luego por su espalda una gota iba en caída libre. Sentía tantos nervios que no sabía que decir o cómo actuar.
–Korra… –susurro.
Solo vasto eso para que el corazón se le acelerara más de lo debido. Aparto la mirada y se enfocó en el pequeño para poder tranquilizarse. Trago pesadamente y volvió su vista a los ojos verdes que tanto anhelaba ver y ahora no sabía si sentirse feliz o enojada.
La morena inconscientemente escuchaba el acelerado palpitar del corazón de la ingeniera, se encontraba igual o más avivado que el de ella. Iba a decir algo pero sentía que le iba a fallar su voz y a delatar las emociones que experimentaba con tan solo verla otra vez.
Por otra parte la ingeniera no podía borrar la sonrisa que tenía, llevaba mucho tiempo lejos de la morena y verla otra vez hacia que su mente y corazón trabajaran juntos y le indicaban que debía abrazarla y besarla. Pudo escuchar muy bien el latir del corazón de la chica de ojos azules y supo que estaba tan emocionada como ella de volver a verse otra vez. Para ella, Korra se miraba tan tierna sosteniendo al pequeño en sus brazos y eso hacia crecer la alegría en su corazón.
Se puso a pensar en que si no hubiera sido por Bolin, no tendría el valor de ir a la isla a verla. A pesar de que esa misma tarde había terminado de probar y darle el visto bueno a los aviones.
–Pema, voy a ir a acostar a Rohan y Bolin luego te alcanzo –lo dijo secamente
–Déjame yo lo hare… –se ofreció la Omega porque sabía exactamente qué significaba que la de tez blanca estuviera ahí.
–No… tienes las manos mojada podría darle frio así que no te preocupes yo lo hare. –sin mostrar alguna emoción paso al lado de Asami y Bolin y se dirigió a la habitación donde dejaría al pequeño descansar.
–Bolin porque no agarras unos tazones para que pongas todo lo que trajiste y llévate algunos vasos.
–Si señora –el joven hizo exactamente todo lo que había dicho la mujer mayor y después salió de la cocina.
Por fin las dos Omegas se quedaron en la cocina.
–¿Cómo esta…
–Muy bien… o eso es lo que aparenta –interrumpió ella sabía todo acerca del asunto.
–Quiero disculparme por…
–No es conmigo Asami –en su mirada reflejaba un disgusto, Korra es otra hija para ella y verla sufrir sin poder hacer nada le molestaba.
–Claro que es contigo también… –expreso rápidamente–. Tú eres como una madre para ella y siempre nos apoyaste, a ambas.
–Coloco una mano en el hombro de la chica de tez albina–. Arréglalo… ella te ha esperado y merece una respuesta.
–Lo hare… gracias Pema otra vez por todo.
Sala Principal
La ingeniera se fue directamente a la sala donde estaban los chicos. Le gustase a Korra o no ella tendría que aparecerse en la sala, después de todo Bolin había dicho que era su idea.
Un enorme televisor y una consola Wii con 4 controles y 4 volantes, estaban por encenderse para empezar la diversión con uno de los mejores juegos de carreras para niños. Una mesa en el centro, un sillón grande de frente a la pantalla y otros dos al lado.
Palomitas, gomitas, platanitos jalapeños, galletas con chispas de chocolate y bebidas gaseosas. Adornaban la mesa en grandes proporciones.
Los más pequeños ya degustaban todo lo que podían y los grandes bebían de sus refrescos. Esperando a la anfitriona.
–Korra choco las palmas de sus manos mientras se acercaba al grupo– muy bien señores es hora de empezar. Las reglas son sencillas jugaremos los profesionales primero para enseñarles y luego competiremos de manera individual en el gran Prix y luego por grupos. Esta vez jugaremos Mario Kart Wii.
Estaban posicionados de izquierda a derecha. Opal, Bolin, Ikki, Jinora, Korra y Meelo en sus piernas y por ultimo Asami.
La morena se acercó a la consola e introdujo el disco y el juego empezó volvió a tomar su lugar y agarro el primer control remoto, luego Jinora, Ikki y por ultimo Meelo. Lo introdujeron en los volantes. Korra acciono el comando para que fuera una carrera de gran Prix.
Explico cada uno de los botones para que supieran de antemano.
Meelo fue el primero en escoger a Mario, Korra a Luigi, Ikki a Daysi y Jinora Peach. El Avatar decidió que era mejor empezar en las pistas más fáciles que eran la copa champiñón aunque con mayor dificultad porque iban a competir en 150 cc.
Después de jugar la primera competencia Korra gano con un puntaje perfecto en las 4 pistas, seguida de Jinora, Meelo e Ikki.
–Bien ahora es su turno. Opal y Bolin contra Meelo e Ikki –señalo el Avatar mientras daba los controles para que iniciara otra carrera.
–De acuerdo pero no se rían si pierdo. ¿Entiendes Korra?
–Claro que me voy a reír, dijiste que eras bueno en todos los videojuegos.
Korra se estuvo riendo desde el comienzo de la carrera en las pistas de la copa flor porque el Maestro tierra estaba de 12vo en todas las ocasiones. Ikki les gano a todos, seguida de Meelo, Opal y por ultimo Bolin.
–Eres muy malo en esto –se carcajeo la morena otra vez.
–Hey apenas es la primera, quiero otra ronda –dijo ruborizándose por el disgusto que había pasado.
–Esta vez, equipo azul contra equipo rojo. Así que escoge te daré ventaja.
–Está bien me llevo a Jinora.
–De acuerdo yo escojo a Meelo. –Le envió una sonrisa maliciosa–. Comandante Meelo ganémosle sin piedad al Maestro tierra.
–Si señor –hizo un saludo militar.
Asami miraba atentamente todo lo que hacían los demás, aunque toda esta ocurrencia estaba muy divertida ella quería decirle algo a Korra pero no podía porque la morena no trataba de entablar conversación o algo. Dejaría que se divirtiera y luego tendrían tiempo para hablar.
Los aplausos y gritos para animar no se hicieron esperar. Para los demás en la isla era un completo relajo por parte de los jóvenes.
Escogieron todas las pistas de la copa hoja y empezaron otra vez a jugar. Después de terminar las 4 pistas. El equipo azul de Korra y Meelo le ganaron al equipo rojo de Bolin por poco porque Jinora estaba muy cerca de empatar los puntajes, pero el chico de ojos verdes no contribuía si solo estaba en los puestos 10 y 12.
–Está bien ahora escojamos otros. ¿Quién falta? –pregunto Korra.
–¿Asami porque no juegas? –pregunto Opal.
–Prefiero observar –respondió con una sonrisa.
–Asami Sato, la persona que construye Satomoviles, maneja todo tipo de autos terrestres, aeronaves, Mecas, inclusive barcos y no puede con un simple juego –Korra manifestó de forma retadora.
Todos se quedaron callados, no esperan eso, solo se limitaban a ver a la ingeniera con el ceño fruncido y a Korra que miraba atentamente la pantalla.
–Sabes que… acepto jugar. Es más voy a competir en equipos. Korra contra mí –reto.
–De acuerdo… escoges primero Sato –la morena empezaba a sentirse más molesta.
–Escojo a Ikki, es tu turno de escoger Redfield –había formulado muy bien sus probabilidades y estaba segura que ganaría.
–Escojo a Jinora.
De pronto todos notaron que el ambiente había cambiado completamente. Ya no parecía un juego amistoso, era más bien una competencia para saber quién ganaba la guerra.
Esta vez se dejaron de rodeos. Korra escogió las pistas más difíciles.
El equipo azul de Korra contra el equipo rojo de Asami. Los demás decidieron darles lugar en el sillón más grande para que los 4 competidores estuvieran más cómodos.
Korra, Ikki y Jinora escogieron a los mismos personajes y Asami escogió a Yoshi.
La ingeniera le estaba murmurando cosas a Ikki y el equipo azul solo se limitaba a esperar que empezarán las cosas. Gritos, quejas y palabras más fuertes por las mayores eran participe por ambos equipos, reflejando que en la guerra y el amor todo se vale. Dejando a un lado las formalidades para demostrar que ambas tenían deseos de ganar.
La primera pista la mina de Warior la gano fácilmente el equipo rojo utilizando más que todos los caparazones y bananas puestas estratégicamente por parte de Ikki seguida de quien lo había orquestado de antemano, Asami. A pesar de no haber jugado antes ese tipo de juego supo cómo manejar el volante. Ikki había quedado en primer lugar, seguida de Korra, luego Asami y por ultimo Jinora. Los puntajes se iban sumando para los 12 competidores y el equipo rojo iba adelante apenas.
En la segunda carrera que es el circuito de Mario 3 la gano el quipo azul. Korra supo muy bien cómo utilizar el atajo de la pista con la ayuda del champiñón amarillo. Jinora retuvo al equipo rojo con el pow y caparazones rojos para que Korra lograra llegar en primer lugar, ella de segundo y el quipo rojo de 3ro y 4to lugar. Otra vez los puntajes se sumaron y el equipo azul tomo la delantera.
Aplausos y gritos de ánimos daban los demás y cada vez se hacían más ruidosos.
Pista número 3, la autopista de la luna. Estaba muy reñido. Jinora quedo en primer lugar, Ikki de segundo, Asami de 3ro y Korra de 4to no pudo llegar más en las posiciones porque se estrelló dos veces con los coches bombas. Increíblemente esta vez los puntajes se habían empatado para ambos equipos.
Todo se decidía en la última pista. La senda arcoíris, la más difícil de todas. Un descuido y podrían caer directamente al espacio retrasándolos.
Empezaron. Korra tomo la delantera por saber el momento exacto para arrancar la moto golpeo uno de los cuadritos y salió a penas una banana. Iba seguida de Asami también golpeo un cuadrito y cogió un caparazón rojo y sin dudarlo lo lanzo. El Avatar fácilmente lo desvió con la banana.
–¿Es todo lo que tienes Sato? –pregunto arrogantemente.
–Todavía no has visto nada Redfield –respondió
Continuaron con la vuelta número dos. Korra todavía iba a la cabeza, seguida de Jinora luego Asami y por 6to lugar Ikki.
–Ahora Ikki –grito la de tez albina.
Sin dudarlo un momento, Ikki lanzo el rayo que había conseguido e hizo que los del equipo azul se volcaran, en ese preciso instante Korra iba saltando una rampa y cayó al vacío.
–Nooooo… –grito la morena con furia–. Rápido, rápido–. Apretaba los botones para regresar a la pista.
Asami lanzo una carcajada cuando noto lo desesperada que estaba el Avatar para volver a conducir, con su auto pasó de largo tomando la delantera. Luego venia Jinora, seguida de Ikki y por 8vo Korra. Pow, rayos, tintas no se hicieron esperar, caen como cascadas por ambos equipos.
Desde que inicio la carrera los gritos animando a los equipos seguían en aumento, incluso Pema y otros más del templo llegaron a ver qué era lo que pasaba y se entretuvieron por las cosas que según ellos eran infantiles aunque divertidas.
(Clic)
Tercera vuelta, Asami y Korra iban pegadas en el 1ro y 2do lugar. La pelea era muy reñida y en los primeros lugares no había tantas cosas buenas en los cuadritos para lanzarlo al contrario.
Llegaron a quedar juntas y en una de las vueltas Korra con la moto que conducía su personaje golpeo a Asami y esta se salió de la pista cayendo al vacío.
–Eso es trampa –vocifero enojada.
–Aquí no existen las reglas, Sato –se rio escandalosamente.
(Clic)
Korra consiguió la delantera, seguida de Ikki, después Jinora y 6to Asami.
Ultima vuelta, está la definía todo.
La competencia estaba reñida entre Korra, Asami y Jinora, Ikki estaba en 6to lugar por los constantes golpes del contrario. Rayos, estrellas, el trio de caparazones rojos, un caparazón azul, la bala y bombas. Fueron lanzadas sin cuartel por ambos equipos queriendo llegar en primer lugar.
El último cuarto de camino se iba acercando para los competidores. Korra iba en primer lugar, seguida de Asami, en 5to Jinora y 6to Ikki.
La de ojos verdes lanzo un caparazón rojo al Avatar y logro retenerla lo suficiente para tomar la delantera. Cada vez se acercaban más. Jinora incluso pasó a Korra gracias a una bala logro componerse para quedar en 4to lugar. Ikki seguía muy rezagada.
Después de unos segundos y gracias a un champiñón amarillo la de ojos azules logro maniobrar en las pistas e iba tan concentrada cuando logro pasar a Asami junto con Jinora que no noto el siguiente movimiento en el que la ingeniera había frenado repentinamente.
–Lánzalo, lánzalo que están donde queremos –grito con mucha energía la ingeniera mientras se levantaba del sillón.
–Noooooo Ikki noooooo –grito percatándose de lo que venía.
(Clic)
Un caparazón azul salió a toda velocidad por parte de la Maestra aire del equipo rojo acertando a Korra y Jinora haciéndolas caer al vacío cuando iban girando muy cerca del borde.
La de tez nívea apretó con fuerza el botón para acelerar y paso a ambas Maestras. Quedando en primer lugar. Para su gran suerte Ikki logro obtener una bala después de haber lanzado el caparazón azul y quedo en segundo lugar.
Korra y Jinora quedaron en 4to y 5to lugar respectivamente, sin embargo Warior que pertenece al equipo azul quedo en 3er lugar.
La escena resulto en cámara lenta para todos cuando los últimos puntajes por parte de los 12 competidores se iban sumando. Y sorpresivamente el equipo rojo gano por 5 puntos.
(Clic)
Todos estallaron en gritos de alegría y enojo. Korra y Jinora habían sido derrotada por Asami e Ikki. El Avatar cayó pesadamente en el sillón sosteniendo su cabeza con ambas manos y Jinora trataba de consolarla. Mientras los demás celebraban con Asami entre gritos y saltos.
Justo en el orgullo. Se dijo a sí misma la Maestra de los 4 elementos al ser derrotada en su propio jugo.
–Vamos Korra, es una buena perdedora y felicita a Asami –grito entusiasmado Bolin.
–Si anda… –secundo Opal.
Apretó con fuerza la mandíbula, no podía creer que había sido derrotada. Se levantó del sillón y miro fijamente a la heredera.
–Felicidades Sato –expreso mientras estiraba su mano.
–Gracias Redfield –respondió estrechando su mano.
(Clic)
–Chicos continúen… tengo algo que hacer –sin más soltó el agarre y se fue de la sala.
Asami suspiro y fue detrás de ella. Los demás se quedaron para comer antes de continuar. Pema solo los miraba, sonriendo porque todos eran unos niños.
Decidió terminar de observar y hacer otras cosas que necesitaban su atención más que esos chiquillos.
–¿Qué haces? –pregunto al percatarse que alguien venía detrás de ella.
–Tenemos que hablar…
–¿Tú crees? –Se giró para contemplar el rostro de la ingeniera.
Pudo ver a través de esos ojos azules que tanto adoraba, una sombra de enojo contenido. Quería explicarle bien las cosas pero no sabía por dónde comenzar.
–Lo siento tanto, quise venir antes pero la compañía necesitaba que estuviera ahí.
–También yo necesitaba que estuvieras aquí –respondió más molesta–. Entiendo que hayas estado ocupada sin embargo no podías enviar tan siquiera un mensaje. Solo uno.
–Korra yo…
–No lo vuelvas a hacer… yo… yo entiendo por lo que pasas.
–Lo dudo Korra –su semblante había cambiado por completo.
Es cierto no lo comprendo por eso te di tu espacio aunque creo que estas siendo injusta conmigo –soltó molesta–. ¿Hasta cuándo pensabas darme la cara mujer?
A la ingeniera le habían dado en el punto exacto. Empezó a reflexionar en las palabras de la Alfa. Pero ni ella sabía, en el fondo tenía miedo de enfrentarla, tenía miedo de lo que pudiera ocurrir sino jugaba bien las cartas. Y falsamente aposto por lo más obvio "su empresa" dejando a un lado a la mujer que la había apoyado.
Sintió una opresión en el corazón. Sin duda alguna ella le había dado directamente con un mazo al Avatar, la abandono para ocuparse de otras cosas. Y ahora la respuesta de la Maestra de los 4 elementos había sido un alfiler directamente al corazón.
Perdóname –apretó con fuerza su labio tratando de que las lágrimas no salieran, le costaba contenerlas. Sabía lo errónea que había estado, orillándose al borde completamente.
–Arrrgg… olvídalo. –Le dio la espalda y se cruzó de brazos, ya no tenía caso seguir con esto.
Durante noches interminables reflexiono una y otra vez, ensayando que era lo que le iba a decir o como contrarrestar sus palabras. Aunque ya no tenía caso, la mirada de esa mujer la había doblegado otra vez.
¿Qué haces conmigo Asami?
–Yo… estoy feliz de volverte a ver.
La ingeniera noto el leve titubeo y cambio de voz de la morena. Pudo sentirlo, ella no mentía de verdad está feliz de verla al igual que ella. Acorto la distancia y situó su mano en el hombro de la morena.
Un escalofrió recorrió la espina dorsal de la morena, su respiración se aceleró así como su corazón. Era lo que había deseado ese mes, tenerla cerca, poder escuchar su acelerado corazón de vez en cuando. Giro su cuerpo para toparse con la mujer de cabello negro.
Endrino y Sinope, volvieron a localizarse. La angustia y el enojo se disipo. Una mirada llena de ternura llego para ambas. La morena acorto la distancia y le dio un beso feroz a la ingeniera.
Al comienzo Asami sintió demasiado rudo el beso y un segundo después respondió con el mismo entusiasmo. Ambas sentían mucha agitación por el gran empeño que tenían conforme pasaban los minutos en el beso. Con sus brazos morenos estrecho fuertemente las delicadas caderas de la ingeniera acercándola más y ella paso sus brazos alrededor de su cuello.
Se separaron un poco para tomar una bocanada de aire que necesitaban con urgencia, aunque no tardaron tanto para otro beso. Las lenguas batallaban para tomar el Control. Tanteando, masajeando y golpeando la una con la otra.
Ambas estaban en un total frenesí de emociones sintiendo que si no saciaban la urgencia explotarían, se necesitaban más de lo que podrían aparentar. El Avatar bajo un poco más las manos encontrándose con una de las partes redondeadas de la ingeniera, sintiendo el desenfreno las apretó y escucho salir un pequeño jadeo de la boca de la mujer haciéndola sonrojar aún más de lo que estaba.
Mientras Asami se sentía desfallecer a ratos revolvía el cabello de la morena, así como también se aferraba más a la fuerte espalda con cada oleada de calor en su ser.
(Toser…)
Ahh las estamos esperando –Bolin se rascaba la mejilla tratando de no ver lo que sus dos amigas estaban haciendo aunque ciertamente fue imposible.
Creo… creo que… deberíamos volver –soltó el Avatar que estaba con las mejillas encendidas, el cabello revuelto y el corazón martillándole con fuerza. Estaba totalmente apenada.
Si… –lanzo una risilla con las mejillas enrojecidas, pensando en que a no ser por Bolin hubieran hecho algo indebido. Aunque ella tanto como su novia no habían podido resistir.
Korra la tomo de la mano y ambas caminaron hacia la sala para estar con el resto.
La ingeniera iba pensando en que la pelea no se alargó más que unas cuantas palabras. Conocía la actitud explosiva y muy reemplazante de su novia y ahora de pronto había cambiado la actitud hacia ella, sin duda sus poderes seguían funcionando muy bien contra la Alfa.
La tarde y noche había pasado entre risas y bromas. La feliz paraje se puso al tanto de todo lo que había pasado ese mes sin verse. La morena iba a hacer un viaje al sur para ver a sus padres y sobre todo al festival glaciar de los espíritus, claro que también irían los Maestros aire para distraerse y tener unas buenas merecidas vacaciones, el consejo fue disuelto y ese mismo día habían anunciado a su primer presidente. Así que era un momento de libertad.
Korra estaba feliz, aunque ciertamente Tenzin tiene razón. Ella sabe Aire–Control a su estilo sin embargo el Maestro le dijo que le faltaba dominar el verdadero Aire–Control. Para su gran suerte ya no tendrían que ir a todos los templos aire (por ahora).
Por otra parte la de tez albina también haría un viaje al sur, gracias a los contactos que tenía su madre iba a ver al empresario llamado Varrick para presentar el proyecto que arduamente diseño. Sin duda el seria la salvación para regresar a la cima lo que era industrias futuro.
La señora Yasuko había hablado con él para arreglar algo y por petición del empresario, Asami tendría que ir a negociarlo directamente con él.
Lo que ninguno de ellos sabia era que en el sur, los espíritus estaban descontrolados.
Por ahora solo sería una despedida corta para el Avatar y la ingeniera por razones muy obvia para todos excepto para ellas. Asami tendría que ir representando a la industria y aunque iba sola, su madre superviso estrictamente que fuera así. Korra iba con sus amigos, esperando que cuando llegaran podría estar junto a su novia para el festival.
Tribu Agua del Sur
Después de un largo viaje, Korra, Opal, Bolin y la familia de Tenzin fueron recibidos por Kya, Gran-Gran y los padres del Avatar.
La ingeniera y el Avatar se encontraron en el puerto, para suerte de las dos ahora sus padres no estarían para verlas durante toda su estancia.
–Vamos a saludar a mis padres –dicho esto, tomo la mano de la ingeniera y literalmente la arrastro para saludar a sus progenitores.
–De acuerdo…
–Cariño que bueno que estés aquí –el hombre moreno abrazo con fuerza a su pequeña.
–También me alegra verte papá –respondió al abrazo y luego fue hasta donde su mamá.
–Mi pequeña, me alegra tanto que estés aquí –Senna abrazo y beso la mejilla de la morena.
–Asami… ven aquí, no seas tímida. Nosotros nos alegramos que hayas decidido venir –Tonraq se acercó a ella y le abrazo con mucha euforia.
–Gracias señor –dijo sonrojada.
Korra es igual que él.
–Mírate… creo que necesitas descansar un poco. –señalo la mujer mayor al notar un poco de cansancio en la cara de la tez pálida.
Espero lograrlo.
–Gracias señora. Le aseguro que lo hare –respondió.
–¡Wow! ¡Miren a todas esas personas que nos vinieron a saludar! –el Maestro tierra se veía muy entusiasmado.
–Ehhh. No. Vinieron a saludarlos a ellos –la morena señalo a la otra embarcación que venia del norte.
–El gran jefe de la tribu del norte, viene a saludarnos con presentes. ¡Hurra! –el hombre mayor no podía estar más sarcástico con el comentario.
–Solo relájate Tonraq… se irán pronto –señalo la su esposa Omega para calmarlo.
–¡Wow! Que lindas chicas –señalo el Maestro Tierra
–Son mis primos e hijos del jefe
–¡Hey! –dijo Opal dándole un codazo.
–Ahh… si son lindas… pero no tanto como tu cariño –trato de enmendar su error mientras reía nerviosamente.
Después de saludar, se vio una increíble tensión entre ambos hermanos. Todos estaban expectantes por el cambio repentino de actitud, incluso Asami lo noto.
Momentáneamente el grupo se separó. Asami iba a hablar con el empresario, llevándose a Opal y a Bolin con ella. Mientras que Korra se fue con la familia de Tenzin y la suya al palacio.
Iba pasando por el festival y Unalaq empezó a hablar sobre la falta de conexión por parte de los sureños con los espíritus. Tonraq alego que las tradiciones cambian y su hermano contraataco con los ataques de los espíritus. Hasta ese entonces el Avatar se dio cuenta de lo que pasaba.
Incluso su tío se ofreció a instruirla espiritualmente y Korra estaba empezando a considerarlo. Sin embargo Tonraq no lo iba a dejar alegando que el Maestro aire iba a darle todo el entrenamiento que necesitaba.
En Otro Lugar
Asami, Opal y Bolin, llegaron a enorme barco propiedad de Varrick. Debían negociar con uno de los hombres más ricos del mundo.
La ingeniera le indico a ambos que eran sus asistentes y que debían acompañarla sin decir nada. Cuando entraron las dos mujeres se percataron de las excentricidades del hombre sin decir una palabra, hasta que a Bolin se le ocurrió hablar al respecto.
Hay no… De pronto sintió como todo se venía abajo. Sin duda la inoportuna respuesta del Maestro hizo que Varrick se diera cuenta de la realidad y término por despedir a alguien. El originario de la tribu agua del sur, elogio a la ingeniera por (según él) traer a un tiburón-tigre con ella a hacer negocios.
Rápidamente les ofreció asientos al trio y en ese momento Asami quería hablar de negocios, aunque fue escuchada momentáneamente el ofreció mostrarle su nueva aventura. Rápidamente mostro su faceta de productor, haciendo énfasis en realizar una nueva película que impresionaría a todos. Bolin empezó a babear por Ginger la actriz que contrato Varrick aunque poco le duro porque su novia se encontraba cerca de él, para reprenderle.
Sin dudar Varrick hizo una competencia de miradas con Asami, quien no se dejó doblegar por él. Y gratamente obtuvo un trato que el hombre millonario.
Todos se retiraron y Asami agradeció enormemente la ayuda de sus amigos.
Palacio
Un festín se hizo en honor al jefe Unalaq, varias personas reconocidas fueron especialmente invitadas para asistir.
Senna, Tonraq, Korra, Unalaq, Desna y Eska estaban sentados en la mesa principal. En otra mesa estaba Asami, Bolin y Opal sentados junto con Varrick y Zhu Li. En otra de las mesas estaba toda la familia del anterior Avatar Aang.
Y en una de las mesas más alejadas estaba una mujer de cabello negro con otros 3 hombres observando con mucho interés al Avatar y a su equipo.
–¿Así que es ella? –Pregunto la Maestra–
–Si…
–También esta esa chica que capturamos –comento uno de los hombres.
–¿Hicieron qué?
–Estaba husmeando en donde se encontraban las pistas. Así que los encerramos pero pareció que no logramos detenerla.
–Es tan fuerte como lo dice su expediente. –señalo el originario del Reino Tierra.
–¿Entonces qué haremos? Además, ¿tenemos que usar eso? –señalo un frasco que tenía en la mano.
–Lo que dijo nuestro Maestro… vigilarlos, a todos. –la mujer de ojos purpura sabía cuál era la misión y no podía fallar–. Si tenemos que usarlo si queremos pasar desapercibidos.
El cuarteto siguió inspeccionando al grupo en silencio. Queriendo obtener más información de la que ya poseían.
La ingeniera que estaba contemplando a la lejanía a su novia, de pronto se sintió observada. Un escalofrió le recorrió el cuerpo. Instintivamente buscaba el origen de la persona que la estaba indagando sin su consentimiento. Miro un poco por encima de su hombro encontrándose con 4 personas en las mesas más alejadas, sin duda todos sus sentidos le gritaban que eran ellos los que la examinaban.
Continuo viendo a su novia mientras se concentraba en las 4 personas, queriendo reconocer el olor de ellos y compararlos con algunas otras personas que tal vez conocía. Sin duda el olor no lo reconocía pero eso no cambiaba el hecho de que se sentía escudriñada.
La reunión trascurría con normalidad hasta que los hermanos siguieron discutiendo del futuro del Avatar para ver quien le enseñaba. También en esa misma discusión el Avatar se dio cuenta que su propio padre y mentor que la habían encerrado en el complejo.
Después de ajetreo de la fiesta que no fue precisamente la mejor de todas. Los chicos se dieron la tarea de divertirse ellos mismo en el festival.
Festival Glaciar De Los Espíritus
Korra y Asami iban tomadas de la mano seguidas de Opal y Bolin. La Maestra de los 4 elementos y el Maestro tierra empezaron a engullir todo lo que pudieron a la vista de sus parejas que solo reían por lo competitivos que se estaban poniendo.
El grupo se separó para buscar atracciones para divertirse.
La noche era un poco helada, los colores eran vistosos y las personas de diferentes etnias estaban en ese festival. Máscaras, peces, artesanías variadas, abanicos era exhibidos para el deleite de las personas.
La ingeniera y el Avatar iban tomadas de las manos distinguiendo todo a su paso. Las risas de los niños, el sonido de los juegos, a veces escuchaban a lo lejos los fuegos artificiales.
Después de comer algodón de azúcar y palomitas, se detuvieron en un juego que consistía básicamente en la imagen del Avatar Aang y tienen que elevar el lémur hasta la cima con un chorro de agua directamente a la boca.
Las mujeres estaban concentradas en ganar para obtener un peluche de un bisonte volador. Cargaron las pistolas e iniciaron la ardua tarea para llevar la boca de agua hasta que llegara a la campanilla.
–Korra…
–¿Sí?
–Tú… ¿conoces a todos los que estaban presentes? –la ingeniera quería indagar acerca de lo que estaba sintiendo hace poco.
–Bueno no, es decir, supongo que son invitados de mi papá y de mi tío
–Entiendo –todavía no sabía si contarle lo que le pasaba o solo dejarlo ahí.
–¿Te preocupa algo? –dejo el juego para prestarle atención a la chica.
Ehh… no… claro que no –mintió.
–¿Segura? –dejo atrás el juego para acercarse a ella para comprender que era lo que le pasaba. La miraba directamente.
–Si claro… no te preocupes por nada. –soltó la pistola. Esos ojos profundos podían hacerle caer en un abismo, la chispa que ellos irradian podían convencerla, aunque esta vez no iba a dejar que eso sucediera, entonces se acercó para darle un rápido beso en los labios que dejo atontada al ser más poderoso de todos.
La de tez blanca sonrió, a veces simplemente no podía creer lo fácil que era quitarle la armadura a la morena y muchas veces cuestiono si era por ser Omega o porque ambas tenían un sentimiento mutuo.
–Unalaq quiere entrenarme, dice que puede enseñarme sobre los espíritus y mi conexión con ellos
–Eso suena genial. ¿Qué piensa Tenzin sobre eso?
–Tenzin piensa que soy su prisionera. Uno de sus hijos. Nunca dejare de entrenar. –Tomo aire y continúo–. Es decir escuchaste lo que dijo Unalaq los espíritus están en desbalance y es el trabajo del Avatar arreglarlo y mi papá no quiere que piense en que el me enseñe. ¿Bueno? –quería la opinión de alguien más.
–Bueno. ¿Qué? –pregunto confundida.
–¿Qué piensas que debo hacer?
–Nadie dijo que ser el Avatar es fácil, lo se… soy la novia del Avatar –le dio un giño–.
–Muy graciosa –dijo y sus cachetes estaban de un color rojizo.
–Y Tenzin pueda ser que no seas su hija pero él te quiere así, por eso él quiere enseñarte todo acerca del Aire–Control aunque también tu tío puede enseñarte otro tipo de arte que puedes utilizar contra los espíritus. Tal parece que ambos quieren enseñarte y eso es bueno. Y considera que tal vez tu papá tiene sus razones para protegerte y si ese es el caso lo más viable es que hables con él al respecto antes de tomar una decisión apresurada.
Proceso cada palabra dicha por la ingeniera y llego a la conclusión de que ella tenía razón. Así que a primera hora hablaría con su papá para saber porque es que no quiere que reciba la ayuda de su tío. Aunque también pensaba en que no necesitaba el permiso de él, después de todo ya había hecho mucho con encerrarla. La mente del Avatar estaba en un completo dilema.
Después de esa pequeña platica, decidieron ir a otro juego, ya habían perdido ambas así que probarían suerte en otro.
Hallaron uno que se hace llamar, martillo de fuerza. Su tamaño: 3' x 5' x 11' altura. A la chica más competitiva le pareció interesante además del premio que estaba más que bueno la cuestión era hacer bien el juego.
–Acérquense… el hombre Alfa o mujer Alfa más fuerte pueden participar para ganar esto –el hombre señalo un cartel donde habían 3 dibujos de animales de peluches que se iban a ganar–. El reto es muy fácil, solo tiene que tomar el martillo y darle al blanco el cual accionara un contrapeso que subirá hasta la campana. Los que logren sonar la campana ganarán este hermoso premio. El valor del juego es de 80 yuanes. –gritaba a todo pulmón.
–¿Qué? Es algo caro –grito el Avatar.
–No sea tacaña –le dijo el hombre con las cejas que formaban una sola línea.
–No lo soy. –Grito–. Es solo que me parece muy caro.
–Está bien, ¿sabe qué? Porque no viene alguien a hacerle una demostración gratis –el hombre miraba expectante a la multitud para ver quien se atrevía.
–Yo lo hare –expreso un hombre que aparentaba ser un Maestro tierra.
–De acuerdo fortachón, tienes un intento para hacer golpear el blanco con ese martillo y si la campanilla suena usted se llevara de regalo esos peluches –menciono señalando el estante donde estaban varios.
El hombre se acercó al martillo y lo empuño con ambas manos. Se escuchaba un rugido proveniente de él, sus venas empezaban a remarcar su frente y cuello con solo tratar de levantar el pesado mazo.
La cara del dueño era de total regocijo, sabiendo lo que pasaría. Así que trato de animarlo un poco.
–Vamos levántelo y golpee de una vez. Ahh y por cierto puede usar su lado Alfa si no tiene tanta fuerza para levantarlo.
Ni corto ni perezoso el hombre se convirtió rápidamente en licántropo para tratar de levantar el pesado destajor e incluso con eso se le hizo difícil.
–Será mejor que se retiren un poco sino quieren que este hombre deje caer en alguno de sus pies el pesado objeto.
Todos se hicieron hacia atrás para darle espacio y estaban con la boca abierta por el empeño que realizaba el hombre con solo tratar de levantarlo.
Al fin logro levantarlo y la inercia hizo lo demás. El martillo cayo hacia atrás llevándose consigo al hombre haciéndolo caer de espalda en la nieve. La mayoría se estaba riendo por lo que vieron, creyendo que era pura farsa de ambos. El incognito se levantó enojado y dejo ahí el martillo para irse.
–Bien como ya observaron todos, no fue tan fácil así que ¿quién será el siguiente? –una sonrisa arrogante era lanzada sin piedad al público–. Es más, reto a esa bajita para que lo haga. –el hombre señalo a la morena.
Voltearon a la ver al Avatar quien estaba completamente colorada por el enojo. Nadie la retaba y pero aun, nadie la llamaba bajita a pesar de saber que era la más baja de sus amigos.
–Cariño, creo que no deberías caer en esa provocación –señalo la ingiera mientras sostenía del brazo a su novia.
–Asami…
–¿Si?
–¿Quieres esos peluches?
Hay no… ¿vas a caer en la provocación de ese hombre verdad?
–Bueno… si –atino a decir.
–Está bien, serán tuyos –le dio un rápido beso en los labios para después acercarse al hombre–. Aquí tienes –le pago.
Se acercó al martillo que volvieron a poner en la plancha de metal en el suelo. El hombre relativamente lo agarro otra vez y lo coloco en su lugar como sino pesaba nada, pero ella había visto el esfuerzo del Maestro en tratar de levantarlo así que no entendía cuál era la diferencia de ambos.
Planto sus pies en la nieve para sostenerse con fuerza, tomo el mango con ambas manos y empezó a hacer el apretón que le ayudaría a levantarlo. Con cada puja le costaba mantenerse estable en la nieve, la vena de su frente resaltaba con cada empuje, no podía levantarlo y no sabía porque.
Intento otra vez, no se iba a rendir, los peluches eran para Asami y si no lo lograba se quedaría como una completa idiota y debilucha en frente de su novia y las personas que estaban ahí.
Apretó con fuerza la quijada y salió a flote su poder Alfa, todo su aspecto físico había cambiado, pensando que así lograría hacer su parte. Los músculos de sus brazos y piernas empezaban a cansarse.
Hazlo… ella te está viendo.
Se fijó completamente bien en el suelo, gruño como un animal para "darse fuerza" e hizo el último empuje y logro levantar el martillo.
Liviano…
Esta vez no caería en la trampa puesta por ese hombre, logro afirmar el equilibrio entre su cuerpo y el martillo, giro para enfrentarse al blanco frente a ella y lo dejo caer con potencia.
La campanilla sonó con vigor. La multitud estallo en alaridos y gritos de victoria por ver a la bajita lograr ganar.
El Avatar reía victoriosa, con la cara sudada y con el corazón errático y pulmones pidiendo un poco de oxígeno.
–Gane –dijo apenas audible tratando de componer su respiración–. Ahora… dame esos peluches.
No lo podía creer. Esa chica le había ganado en el juego que el mismo había inventado. La trampa era sencilla esa placa estaba magnetizada con el martillo y ambos impedían que fueran removidos y las personas que lograban separarlos por la fuerza que ejercían eran enviados directamente al suelo cayendo de espaldas. Todos los que habían participado perdían en el acto. Al parecer a excepción de ella. Lo hacía sentir furioso y se reflejó en sus ojos color ígneo.
Ella también lo miro con esos ojos color bermejo. No iba a dejar que intentara hacerle algo.
–Estas seguro que quieres enfrentarme –le dijo con rabia la morena.
–Tranquila… no caigas en esas provocación –una voz dulce le hablaba desde su posición y el Avatar la escucho claramente.
–Tsk… aquí están –le entrego los peluches.
–Gracias… fue un placer –una sonrisa santurrona se posó en sus labios. Por haberle ganado al hombre tramposo.
Ambas mujeres se alejaron del hombre que hablaba entre dientes, diciendo una que otra maldición.
–¿Cómo ganaste? –repunto curiosa la ingeniera.
–Bueno al principio no entendí como es que él había logrado levantarlo cuando el otro hombre no pudo. Y llegue a un punto que logre levantarlo y estaba muy liviano aunque si te digo casi sentía que me caía de espalda.
–Entiendo lo que dices… supongo que utilizo un truco barato de magnetismo. Así que con la misma fuerza impulsada hacia arriba, hacía que cayera con la inercia.
–No entiendo
–Bueno corazón, todo lo que sube, tiene que bajar. Básicamente así le pasaba a los que lo intentaban. Por cierto, gracias están muy lindos.
–De nada… me alegro que te gustara porque me costó mucho ganarlos –rio.
–Creo que te mereces una recompensa –utilizo su tono sensual mientras se detenía.
La chica de piel tostada se rascaba la nuca nerviosamente. ¿Una recompensa? Eso suena excelente.
–La acepto –respondió posicionándose en frente de la ingeniera.
Ella mostro sus blancos dientes, feliz por el regalo y también por la cara color tomate de su acompañante. Cuando estaba a punto de besarla su mirada se desvió a otro lado y fue ahí cuando sintió un estremecimiento completo en el cuerpo. Por un lapso de tiempo sintió que no podía moverse, su boca estaba seca y una gota de sudor resbalaba por su sien. Sintió una aceleración brusca del pulso. Quería decir algo pero las palabras morían rápidamente cuando su mandíbula se tensó, casi podía escuchar el sonido de sus dientes rechinar cuando estaban ejerciendo una fuerza descomunal.
Enfoco su mirar verdoso para acertar con quien la había paralizado hasta que a la lejanía vio 4 pares de círculos con su propio destello de luz, se encontraban en la oscuridad, avistando su ser, queriendo saber todo de ella.
Sintió un temor indescriptible, su mente recordó cuando estaba muy pequeña totalmente indefensa.
Asami… escuchaba a la distancia, reconocía la voz pero no podía responderle.
Asami… otra vez la misma frecuencia.
ASAMI –grito Korra por 8va vez mientras sostenía la cabeza de la ingeniera entre sus manos–. Mírame, trata de concentrarte en mí–. Trataba de hacerle entrar en razón pero no podía conseguirlo.
En un acto desesperado por parte de la chica de piel bronceada, se inclinó hacia el cuerpo de la ingeniera y le dio un beso completamente rústico. La única reacción que tuvo la mujer de ojos verdes fue separarse rápidamente para tomar grandes bocanadas de aire. Sus piernas temblaron y se dejó caer en la nieve, tratando de controlar su taquicardia así como los mareos, se ladeo hacia adelante sosteniendo su peso con sus manos puestas en las piernas, una lagrima resbalo por su mejilla.
El Avatar se hinco, viendo cabeza baja a la chica, no comprendía que era lo que pasaba. Descanso en los hombros muy bien cubiertos de la ingeniera sus manos para darle apoyo.
–Oye… ¿estás bien? –se atrevió a preguntar.
No hubo respuesta. La abrazo, no sabía que más hacer.
Se sintió protegida, Asami, sentía que estaba resguardada completamente. Se abrazó a su novia, ella podía aliviar lo que sea que estuviese sintiendo.
–Yo te protegeré Asami eso no lo dudes. Así que dime ¿qué quieres que haga para que estés bien otra vez?
–Abrásame por favor, tengo… tengo… yo tengo… –otra vez las palabras no salían.
–Lo hare cariño, siempre que quieras. –en su hombro sentía el calor de la respiración de la ingeniera, escucho su corazón y ambos estaban completamente relajado–. Sabes, me asustaste mucho, estando ahí de pie, ya no hablaste más y estabas completamente rígida y pálida. Te llame varias veces pero no respondías. ¿Me dirás que paso?
–Yo… no sé cómo… como explicarlo. –el mareo empezaba a desvanecerse así como la necesidad de conseguir aire a toda costa.
–Está bien, no tienes que esforzarte. Te dio un ataque de pánico. Tal vez no hice bien al intentar de que reaccionaras, aunque funciono –señalo estando muy segura de que eso había sido, lo que no sabía que era lo que lo había causado.
La ayudo a levantarse del suelo, tomo los peluches, el bolso y la llevo a otro lugar. Tal vez el frio, o estaba muy nerviosa, incluso el trabajo le estaba haciendo estragos, no sabía que era lo que lo había causado, pero no se quedarían ahí para que le diera otro ataque.
–No es tan ruda como decías –expreso la mujer de cabello negro.
–Si es así contigo… como será cuando todos entremos en acción –cuestiono uno de sus acompañantes.
–Eso fue divertido…
–Ya lo creo… ahora continuemos en lo que estábamos
La mujer y los 3 hombres se separaron tras las sombras para seguir al equipo, entre otros individuos. Su misión no concluiría hasta que obtuvieran la información de todas las personas.
Después de comprar algunas bebidas, subieron a la rueda de la fortuna. Ambas se sentaron en el mismo asiento, con una luz que brillaba en la cabina. Se acercaron para entrar en calor. Abrazadas el tiempo se detuvo, la ingeniera reposo su cabeza en el hombro de la morena. Sus miradas se dirigían hacia la ventara para contemplar todo a su alrededor.
–¿Ya te sientes mejor? –el Avatar seguía preocupada por la chica de cabello negro. Todavía no le había dicho que había pasado pero no quería presionarla.
–Si ya… y todo gracias a ti –expreso estrechando más a la morena.
–Asami… sabes que te apoyaría en todo y si alguna vez me pasara eso a mí, espero que estés ahí para calmar mi ansiedad.
–Ahí estaré amor mío –se incorporó un poco y tomo el mentón de la ojos azules y lo giro lentamente para mirarse.
–Supongo que esta es mi recompensa –sonrió.
Verdoso y azulado se enfocaron en una mirada intensa para darse todo el apoyo posible. Sus labios lentamente se acercaron para probar el néctar de cada una. El leve rose de labios incitaba a los dos cuerpos a querer descubrirse aún más de lo permitido. Cada experimentaba sensaciones intensas.
Asami tomo con ambas manos la cara de la morena para acercarla aún más a ella mientras que Korra con su mano derecha iba llegando hasta la cadera de la tez albina.
El Avatar se aventuró más desabrochando el abrigo que mantenía caliente el cuerpo de la chica de cabello atezado, logro quitarlo todo los botones metió sus manos hasta llegar a los hombros y deslizarlo.
–Aquí no… –corto el beso y la detuvo poniéndose otra vez el abrigo.
–¿Qué propones? –le sostuvo la mirada.
Sonrió queriendo hacer una travesura, se acercó más y beso la clavícula de la ingeniera hasta llegar a su cuello el cual también besaba. Llenándose de los olor que desprendía la heredera. Ese olor a vainilla muy característico de la mujer, empezaban a hacerle estragos a sus sentidos.
La ingeniera se estremeció por el contacto de los labios de la morena en la piel del cuello. Por un momento se le olvido donde estaban y ladeo un poco el cuello para darle más disposición al Avatar de seguir en lo suyo.
Cada beso seducía a los cuerpos a completar la tarea. La fogosidad se alojaba en la ingle de cada una. Si seguían a ese ritmo pronto haría lo impensado en esa misma cabina.
(Clic)
Escucharon ambas y se separaron rápidamente. El paseo había terminado y el operador de la rueda había abierto la puerta. Korra tomo las cosas que traían y Asami se acomodaba otra vez en abrigo. Bajaron e iban caminando a las tiendas en donde dormiría la morena.
–Por los espíritus… ¡otra vez! –exclamo.
–Supongo que lo dejaremos para después… ahora tengo que irme –la de tez pálida se escuchaba desilusionada.
–No te vayas todavía –rogo la morena.
–Korra sabes que debo de irme además notarían mi ausencia y le dirían a mi madre –respondió.
–¿Podrías hacer una excepción por mí? –trato de persuadirla.
Ella también se quería quedar después de todo ahora no tendrían interrupción de ningún tipo.
–Voy a llamar pero más te vale que sea solo por esta vez –declaro.
–Lo sé, lo sé, conozco a mi suegra
La ingeniera hizo una rápida llamada para avisar que no llegaría y también para pedir amablemente que no le dijeran a su madre de la ausencia. Tanto ella como Korra sabían que la señora Yasu no dejaría que ambas estuvieran tan noche juntas o aun peor compartieran una cama.
Siguieron caminando hasta toparse con las habitaciones de la tribu, la mayoría ya estaba descansando en sus respectivas tiendas. Aun había algo que detenía a ambas y era Naga. El Avatar y Naga siempre dormían juntas aunque esta vez su dueña no quería que estuviera presente. Con mucho esfuerzo el Avatar logro que el inmenso animal durmiera afuera solo por esta vez la habitación estaba iluminada lo suficiente.
–Por fin nosotras solas –dijo en tono travieso el Avatar cuando se acercaba a su novia.
–¿Ella no entrara aquí o sí?
–No lo creo…
La morena se detuvo para contemplar las acciones de la ingeniera. Ella se quitaba el abrigo, sus ojos azules enfocaban cada movimiento de la chica que estaba de espalda, la gabardina caía lentamente por sus brazos y cuando fue lanzado a un lado. La siguiente prenda en salir volando fue su otro abrigo, cosa que le causo gracia al Avatar ya que su novia no estaba acostumbrada al terrible frio del polo sur. El fajón fue quitado y después desabrocho los 3 botones quedando solamente con una camisa de color rojo tipo licra que resaltaba las bien proporcionadas formas de la ingeniera. Continúo con las botas.
–¿Quieres que te ayude? –el Avatar avanzo hasta recargar su cuerpo con el de la heredera.
–Y yo pensando que solo te quedarías a verme como me desvisto –bromeo.
Bajo lentamente el zíper de la falda negra de la ingeniera y tomo el borde de la falda para deslizarla y que la gravedad hiciera lo suyo. Se agacho para sujetar la orilla de la media en la pierna derecha y empezó su lento descenso acariciando la piel descubierta.
La ingeniera comenzaba a sentir un cosquilleo en donde la tersa piel de las manos del Avatar la acariciaban, torturándola, haciéndole desear más.
Una vez que quito ambas medias sus manos recorrieron la parte interna de las piernas nívea de la ingeniera llegando a la lencería coqueta de color rojo que cubría el trasero de la mujer. Sus manos acoplaron las redondas formas para darles un ligero apretón. La morena sonrió, cada caricia lograba un suspiro por parte de la persona que la recibía. A excepción de cuando llego a los glúteos esos dieron como respuesta un gemido.
La respiración de la morena empezaba a ser pesada, quería llegar al plato principal pero primero debía ser cautelosa con lo que deseaba es la primera vez para ambas y debía ser lento para tratar de no herirla. Aunque surgía el hecho de que estaba perdiendo los estribos, el corazón de la ingeniera a toda velocidad no la estaban ayudando y tampoco el suyo. Cada olor y sonido era registrado en su mente diciéndole que debía dejarse llevar por las hormonas alborotadas.
Con los dedos morenos sujeto el límite de la camisa roja y la levanto pasando por la piel de la espalda y estomago hasta que estuvo fuera, la piel albina vibro por el clima helado y esto no pasó desapercibido por la otra chica. Planto varias caricias en el hombro descubierto y con sus manos que sujetaban la cintura recorrió todo ese camino estacionándose en los pechos de la ingeniera. Giro para encontrarse con ella frente a frente.
Azul y verde preludiaron lo que venía a continuación. Un beso fogoso y un estrecho abrazo dieron rienda suelta a la lujuria de ambas mujeres. Con sus manos en los costados de la ingeniera la dirigió hasta la cama que compartirían esa noche.
Las pantorrillas de la ingeniera golpearon el filo de la cama y se dejó caer, se deslizo hasta que su cuerpo estaba completamente en la cama.
Examinando todo el cuerpo nevado de la mujer apenas cubierto por una fina lencería que resguardaba celosamente el vientre y los pechos. Con eso en su mente basto un leve parpadeo para que los ojos del Avatar cambiaran a un color escarlata intenso.
Su apetito sexual aumento considerablemente. Quito la piel que abrazaba su cintura y la dejo caer a un lado, continuo con sus botas de piel desasiéndose rápidamente de ellas. Se acercó, asechando a su presa quedando a un costado de su cuerpo, con una rodilla en medio de las piernas níveas. Apresurando el encuentro las manos de la ingeniera la cercaron para otro beso. Con su mano izquierda sostenía su peso mientras que con la otra acariciaba la pierna izquierda de la ingeniera.
El rose de los labios cesaron, para continuar en la línea de la mandíbula seguida del cuello, cada beso dejado por los labios de la morena encendía la llama del deseo de la ingeniera, enviándoles varios mensajes sensitivos por cada rincón de su cuerpo, suspiraba y mordía su labio, el cosquilleo en su vientre se iba acrecentando con cada palpar de labios y manos de su novia, esta siguió con el hombro mordisqueándolo dejando leves marcas y la reacción de esto fue soltar un gemido callado por parte de la tez pálida cuando la mano morena tanteaba su entrepierna por encima de su ropa interior.
–Camisa –dijo con un hilo de voz la ingeniera.
Korra sonrió, sin duda ya tenía casi desnuda a la tez nívea y ella apenas. Levanto sus brazos para que a continuación ella le quitara la camisa dejando en top negro a la morena. No iba a esperar otro movimiento de la mujer. Ataco sin piedad el cuello de la mujer dejando otra vez marcas muy notorias.
Dejando un camino de besos llegando a sus pechos, con su mano derecha logro soltar lo único que aprisionaba esas formas redondas cuando sintió otro estremecimiento por parte de la ingeniera.
Se robó un momento para apreciar las representaciones esféricas de color níveo se aproximó lentamente y beso el seno derecho, succionando la piel para después mordisquearla, recorrió su lengua en el pezón rígido de la mujer logrando un gemido por parte de ella. Se allego al otro pezón para darle roces con su boca término de darle mimos a ambos pechos para prolongar su recorrido un poco más debajo de su ombligo. Un rastro ardiente dejo a su paso con leves mordiscos dejando en claro que la piel lechosa es suya.
Hipnotizada por las leves contracciones de su acompañante, su respiración se agito y sus ojos se encendieron completamente dilatados, así como también su corazón acelerado eran testigos que ya su ingle había hecho exteriorizar una excitación profunda dando como resultado su anatomía Alfa.
Acomodándose en medio de las piernas de la mujer, lentamente fue deslizando por las largas piernas, las pantaletas de su novia hasta dejarlas a un lado. El paraíso estaba enfrente de ella, sonrió con malicia, pensando en que debía torturarla primero.
Beso el abdomen, un beso, otro y otro. Se desvió hasta la cara interna de la pierna nívea para besarla antes de llegar a la tierra prometida.
La ingeniera sentía impaciencia por la morena que la estaba torturando de manera deliciosa cada vez que mordía su muslo. Trataba de controlar su respiración con cada caricia, con cada mordida. De un momento a otro.
Un gimoteo hizo que sus pupilas se dilataran y un color ambarino se hizo presente que tuvo que cerrar los ojos con fuerza. La lengua de la morena había tocado de lleno el centro de placer. Soltó de manera descontrolada gemidos cada vez que ese musculo se abría paso por los pliegues de su vagina. Arqueaba su espalda y buscaba donde aferrarse con cada cosquillear que le propiciaban.
Mientras tanto ahí abajo. Korra hurgaba con mucha maestría el interior de la chica utilizando el órgano móvil que se encuentra en su cavidad bucal degustando los sabores ofrecidos por la agitación creciente de la mujer que tenía a su merced. La articulación de notas cargadas de deseo por parte de la tez nívea y los ligeros agarres en su cabello hacia que aumentaran la intensidad de la succión que empleaba así como el paladeo de los pliegues color rosa, a ratos mordía, a ratos saboreaba y a ratos absorbía el manjar de dioses.
Los leves gemidos se fueron convirtiendo en gritos llenos de placer. Cada vez que su lengua tocaba la protuberancia o el centro de placer le arrancaban un grito excitado de su chica. El clima afuera estaba bajo cero a excepción de esa habitación la temperatura había aumentado en cuestiones de minutos.
Korra… –soltó como pudo cada vez que su lengua jugueteaba en el punto exacto.
Soporto con su mano el vientre de la mujer para mantenerla estable y continuar con su labor. La ingeniera subió una de sus piernas al hombro de la morena, con sus ojos cerrados trataba de controlar la respiración enloquecida con cada oleada de placer recibido. Estaba cerca, podía sentirlo cada vez que su estómago se contraía, en cualquier momento explotaría, con una mano temblorosa agarro con fuerza el pelo de la morena acercándola lo más que podía.
Siguió estimulando la cavidad de la ingeniera, podía sentir la euforia cada vez que ese olor y sabor eran percibidos con mucho goce. Podía sentir en sus entrañas que la mujer estaba cerca del tan ansiado orgasmo.
Estoy… estoy… por los espíritus –fue lo último que dijo la ingeniera.
La mujer pálida contuvo la respiración todo lo que pudo y después soltó una exclamación de pasión cuando su vientre se contrajo y luego se extendió sin reserva. La morena se separó un poco para ver los espasmos que recorrían con violencia el cuerpo de la tez nívea y sintió en su cuerpo un aura totalmente diferente a la de antes, no entendía que era pero no podía saberlo porque rápidamente se fue.
Respiraba entrecortadamente y sonrió, la culminación había sido toda una experiencia pero algo la incomodaba así que hasta que lograra recuperar el aliento no abriría los ojos.
La morena se relamía los labios, sin duda había sido muy intenso. Se hinco y cuando sus miradas se buscaron sin esperar más volvió a atacar los labios de la chica, no se permitiría un descanso todavía. La heredera se abrazó a su novia y podía sentir su propio sabor en los labios hinchados de la morena, la llamarada y el tsunami dentro de ambas estaba empezando a elevarse otra vez.
Mientras el Avatar acariciaba el cabello alborotado de la ingeniera y besaba con ímpetu, por su otra parte la de tez blanca estaba desabrochando el seguro del pantalón azulón, lo bajo lo suficiente para dejar al descubierto el bóxer negro que cubría la fisiología muy remarcada perteneciente a un Alfa.
Un poco temerosa de lo que haría aunque dispuesta a descubrí todo lo relacionado. Bajo el guardián de color negro para atinar con lo que buscaba. Su mano delicada sostuvo el aparato reproductor Alfa y le dio una caricia gentil.
El Avatar soltó un largo suspiro sin duda era diferente dar y después recibir y aunque ninguna de las dos tenía alguna experiencia previa, el trabajo hecho por su acompañante estaba muy bien realizado.
Eso… eso… se sintió… –el Avatar ya no pudo decir nada más.
Le mordió el hombro cuando el movimiento de arriba hacia abajo aumentaba y no pudo aguantar más, cada vibración de su cuerpo le indicaba que debía aproximar a experimentar aún más las sensaciones.
Sus miradas volvieron a coincidir y estaban completamente rojas. Korra sonrió y Asami le devolvió la sonrisa y con delicadeza dejo caer el cuerpo de su acompañante en la colcha blanca. Se deshizo de sus últimas ropas para estar mar cómoda y preparada para el siguiente movimiento.
–Espera… –dictamino la ingeniera sosteniendo su cuerpo desnudo con sus antebrazos.
–¿Te hice daño? –pregunto Korra algo confundida.
–No, aunque… –meditaba un poco lo siguiente–. Pásame mi bolso.
–¿Qué? –ahora si estaba más confundida.
–Solo hazlo o no dejare que pase lo siguiente –su mirada estaba decidida.
–De acuerdo… –buscaba con la mirada el tal bolso de la ingeniera aunque no sabía para que era, lo agarro rápidamente y se lo entrego.
–Toma –dijo dándole un paquete plateado.
–Yo no necesito esto –dijo sosteniéndolo.
–No… soy yo la que no lo necesito pero tú sí. Así que te lo pones o aquí se acaba todo.
Rodo los ojos. Aunque ciertamente ella tenía razón así que rompió el empaque y se colocó rápidamente el condón que evitaría cualquier acontecimiento a largo plazo.
Se volvió a acomodar entre las piernas de la ingeniera y sostuvo su peso con ambas manos al costado del cuerpo níveo. Le costó concentrarse porque eso había sido una pérdida de tiempo.
No me mires así… –le dijo la ingeniera–. Sabes muy bien lo que hacemos
Lo se… –beso con ternura los labios de la mujer–. ¿Sabías que haríamos esto verdad?
Si… como si no te conociera. –Sonrió con picardía–. Basta de charla
Atrapo los labios de la mujer morena y esta respondió con muchas ganas de continuar. Añil y glauco se volvieron a hallar. La ingeniera le hizo la seña para que continuara. Se irguió y agarro su miembro erecto y lo coloco en el lugar correcto.
Ambas soltaron el aire de sus pulmones ante el contacto, la lubricación era la correcta que impediría que fuera demasiado brusca la penetración. Respirando entrecortadamente el Avatar avanzaba con lentitud queriendo no lastimar a su compañera y encontró algo que detenía por completo su paso. Su extremidad sentía la necesidad de continuar y utilizo todo el poder para detenerse, la de tez albina debía darle el visto bueno para que continuara así como también emprender el ritmo que más le favoreciera.
La mujer de cabello negro se aferraba a las sabanas el cuerpo invasor era demasiado grande y su cuerpo lo sabía provocando una presión en el monte de venus, tragaba pesadamente quería continuar pero dolía, se movió un poco para acomodarse mejor, respiro hondo y dio la señal para que la morena continuara.
Tal vez la posición en la que estaba no le asistía bien así que la castaña acomodo su cuerpo encima de la ingeniera sosteniéndose con ambos brazos. Era ahora o nunca, se aferró a las telas y con sus caderas dio el último envión para traspasar la barrera.
–Aarrrgggg… –grito Asami con lágrimas derramadas.
–Lo siento Asami… –su mirada era llena de preocupación.
–Dame un momento –trataba de recuperar el aliento no había sido culpa de ella y esperaba que el dolor se fuera así como también su acceso se adaptará–. Hazlo
En su segmento firme sintió como un líquido caliente le recorría y envolvía mientras el interior de la ingeniera apretaba con ímpetu transmitiendo su calor al miembro. La virginidad de Asami había quedado en esa frazada.
Otra inhalación más para empezar el baile que las llevaría a la gloria absoluta. La morena oprimió con fuerza las fundas blancas manchadas y empezó a embestir consideradamente para evitar dañarla.
No le quedo otra alternativa que aferrarse a los hombros y espalda de la morena con cada golpe que ejercía, la rasguño y mordió con poderío con cada ola de placer única recorría los cuerpos cristalinos por el excitación de ambas mujeres.
El calor de la respiración de la morena podía sentirlo la ingeniera en su cuello y viceversa. Cada arremetida sentía que el Avatar tocaba el punto exacto provocando gemidos entre ambas. Una agitación de sus respiraciones así como su corazón que bombeaban más rápido la sangre.
La morena controlaba su excitación para durar más aunque su mente decía que debía hacer erupción en cualquier momento y los quejidos de la tez blanquecina no ayudaban.
Marcando el ritmo, siguieron haciendo el vaivén de sus cuerpos sintiendo cada vez más éxtasis por el encuentro entre ambos haciendo de vez en cuando rechinar el lecho en la que estaba los organismos expuestos. El Avatar se elevó sosteniéndose con sus rodillas, comiéndose con la vista el cuerpo bien formado de su amada, sentía un placer indescriptible así que prolongaría aún más las sensaciones de ambas.
Engancho sus manos color nívea en las colchas cuando el cuerpo moreno se separó de ella. Con sus manos morenas se acercó para sujetar los pechos blancos de la ingeniera que se movían con cada ataque que hacia su miembro, el fervor del ingreso de la tez blanca le hacía perder la razón.
Se sujetó de las manos bronceadas que le aprisionaban sus pechos quien les jalaba y acariciaba los pezones rosados aumentando su libido con cada presión y empuje.
Los gemidos no se hacían esperar para ambas. Cada una podía sentir que se necesitaban aún más. Sus manos avanzaron llegando a las caderas lechosas de la mujer y las oprimió a los costados para extender el esfuerzo que realizaba.
El contacto en ambos cuerpos con cada acometida se hizo más coincidido y más fulminante, estaban a punto de llegar podían sentirlo. El golpeteo dado en cualquier momento acabaría. Las manos de la ingeniera atrajeron el cuerpo de la morena para besarla. Y se separaron rápido, no podían respirar y lo necesitaban. Enredo sus piernas en las caderas de la morena para acercarla más y con sus manos sosteniéndose de la espalda que rasguñaba sin remordimiento sintieron que pronto terminarían.
Un último empuje, hizo que ambas gruñeran llegando por fin a la cima del éxtasis y cayendo al precipicio, las convulsiones no se hicieron esperar y tampoco los hormigueros por llegar a la tan ansiada eyaculación por parte de ambas.
Arrebatando largas bocanadas de aire, la morena se dejó caer por completo en el cuerpo níveo, estaba exhausta y su compañera también, podía sentir sus pechos y los pechos de su compañera subir y bajar tratando de recuperar la ventilación de sus cuerpos. El Avatar otra vez sintió ese cosquilleo extraño, aunque le restó importancia atribuyéndolo al prolongado orgasmo y el agotamiento que era demasiado.
Logro levantarse apenas con los brazos temblorosos, no podía recargar todo su peso en el delicado cuerpo de la ingeniera. Como pudo Korra se puso boca arriba y atrajo el cuerpo de Asami. El cansancio era tanto por parte de ambas que se durmieron.
A la Alfa le estaba molestando un estremecimiento, era muy persistente. Aun somnolienta apretó los ojos con fuerza para después lograr abrirlos y con lo primero que se encontró con su novia descansando plácidamente en su pecho y ella dándole un abrazo protector. Su respiración acompasaba con la suya. Y sonrió, esa chica sí que la volvía loca de amor.
Otra vez ese escalofrió, como pudo logro levantarse de la cama y acerco las sabanas para que la ingeniera no sintiera el frio en su piel desnuda. Comenzó a vestirse para revisar que era lo que le hacía sentir eso.
Cuando se estaba poniendo una de las botas escucho a Naga aullar. Miro a Asami dormir para luego ponerse rápidamente la otra bota y salió de la cabaña.
Se acercó al gran animal que no dejaba de bramar.
–¡Silencio Naga, despertaras a todos! –decía mientras trataba de calmar a su amiga.
Los demás se levantaron por la bulla del animal. El Avatar fue ahí cuando sintió otra vez esa agitación y vio como un espíritu oscuro se levantaba de la nieve.
Apenas si pudo reaccionar ante el golpe brutal de la bestia. Se convirtió en licántropo para poder contrarrestar el ataque. Pero le fue inútil el monstro logro aprisionarla, saco una llamarada de su boca para alejarlo.
Bloques de tierra, corrientes de fuego y balas de agua eran enviadas al espíritu que evito con la agilidad que tenía. Korra se lanzó al ataque otra vez, arrojando fuego pero nada le daba. Tonraq trato de pelear contra él y fue en vano. Tenzin trato de razonar con él pero le fue inútil.
Ambos Maestros habían caído contra el espíritu. Sin más opciones, Korra utilizo su fuerza Alfa y el estado Avatar para arremeter.
Un tornado la elevo en el cielo y siguió enviando llamas de sus puños hacia el espíritu tratando de detenerlo y le fue imposible, la enorme energía oscura despido un látigo que atrapo al Avatar y la expulso contra unas cajas. Toda su vitalidad se había agotado, el vigor de hace horas y una pelea inesperada hicieron que sus reservas de poder se agotaran más rápido de lo normal.
No… así no puede acabar.
Tirada en el suelo frio por la nieve y con la respiración dificultosa trataba de levantarse para continuar con la disputa.
Lo que no esperaba era ser salvada por su tío quien utilizando sus poderes espirituales hizo que el enojado ente "se calmara" y "desapareciera". Como pudo logro levantarse para entablar una conversación con su tío sobre lo que aconteció.
–Ve en paz –dijo Unalaq.
–Korra, ¿te encuentras bien? –pregunto Tenzin cuando se acercaba a su alumna.
–¿Cómo pudiste controlar ese espíritu cuando nadie más pudo?
–Tu padre te lo puede decir, pase mi vida estudiando los espíritus y aprendiendo de ellos. Todos estos conocimientos que se han perdido en el sur. Pero podría enseñarte todo lo que se.
–Jefe Unalaq, claramente sabe de esto pero a Korra le queda mucho que aprender sobre el Aire–Control –expreso claramente preocupado Tenzin–. Y yo esperaba que yendo a los templos del aire le ayudase a conectarse con los Avatares pasados.
Así empezó la disputa entre el jefe, Tonraq y el Maestro Tenzin para saber cuál de los dos seria el nuevo Maestro del Avatar. Aburrida de la discusión Korra intervino alegando que nadie más que el jefe había logrado derrotar al espíritu.
–Creo que es hora que tenga un nuevo Maestro –culmino.
El padre de ella trato de persuadirla pero fue inútil.
–Sé que estas enojada, pero hemos llegado tan lejos –alego el Maestro aire.
–Lo siento Tenzin… aquí es lo más lejos que podemos llegar –estaba decidida a entrenar con su tío aunque no le gustase a nadie.
–Ha sido un placer servirte Avatar Korra –dicho esto y con una reverencia el hombre calvo se retiró.
Sus amigos y familiares quedaron a la expectativa de lo que pasaría. Pero ya todo estaba dicho, como pudo logro regresar a la cabaña y se encontró con la tez albina despierta. Ya no había nada más que hablar por ahora, así que solo se limitaron a volver a dormir.
La Mañana Siguiente
Durante toda la noche se siguió torturando si su decisión había sido la correcta aunque no lo admitiera sentía una duda existencial en su interior. Vio como la familia de Tenzin junto con Kya y Bumi se alejaban en Oogi.
–¿Crees que haya hecho lo correcto? –pregunto a la mujer que estaba su lado.
–No creo que puedas arrepentirte ahora –suspiro y se giró para enfrentar a su novia–. Korra… a veces hacemos elecciones a la ligera y después meditamos lo que acontecimos, Tenzin quiere ayudarte y Unalaq también. Tu escogiste este camino y ahora lo que te queda hacer es seguirlo y averiguar qué es lo que pasa, además nosotros estaremos ahí para apoyarte. –le dio un beso en la frente.
–De acuerdo –respondió con un abrazo.
La duda se había plantado en su ser, pero debía avanzar si Unalaq le ayudaba contra los espíritus, tendría que fiarse a él. Se separaron cuando el jefe Unalaq se acercó para conversar con su sobrina.
–Sé que fue una difícil decisión Korra, pero fue la correcta. Ahora es tiempo de dejar todo esto atrás y comenzar tu entrenamiento. –expreso el jefe.
Asami lo miraba con detenimiento, todavía no confiaba en la palabra de este hombre tan desconocido para todos. Sin duda pasar tiempo con los Maestros aire le había dado una confianza ciega con ellos pero él era otra cosa.
Continuara…
Hola chicos… lamento mucho haberme tomado demasiados días para terminar el capítulo pero como ya lo comprobaron, este es el más largo que he hecho y tiene lo que tanto aclamaban leer. Como siempre gracias por los comentarios enserio me alientan a seguir escribiendo. ñ.ñ
Quiero aclarar 4 cosas que son las razones por las cuales no podría publicar del todo. Y aunque me he tomado más tiempo de lo normal en publicar, no dejare de hacerlo hasta que la historia concluya en su totalidad. LO PROMETO.
1… trabajos de la universidad (lo más obvio)
2… como ya saben tengo 22 años lo que me hace adulta y tengo que trabajar (aunque todavía no)
3… mi computadora, (ojala Raava no quiera), el cargador no quiere cooperar con la causa y ya me ha quitado de trabajar por varios días.
4… en los últimos días habían alertar de huracán y casi un tsunami en el sur de mi país, gracias a dios no paso a más cosas y bueno esa sería otra razón para no publicar como saben ustedes con nuestra madre naturaleza y nuestro padre no se juega.
Cryp: pronto se irán revelando cada uno de esos personajes.
HanelBlumaTanu: gracias por estar pendiente y perdón por la demora.
Gene: ya te extrañaba por estos lados :p te lo creo porque así me pasa a mí. Me alegro que te encantara. Espero dejarte complacida con lo que pediste. (con lo que todos pidieron). Perdió los poderes y cuando los recupero pudo entrar en el estado Avatar. En el capítulo "conexión" ellas estando separadas sienten una extraña sensación que no pueden describir, porque quieran o no hay algo que las une incluso antes de tener su contacto sexual. Gracias como siempre con tus preguntas muy acertadas, espero que sigas la historia y nos veremos pronto.
Sin más que decir nos vemos, cuídense mucho, tengan una buena lectura, sigan la historia día a día y… QUE LA FUERZA LOS ACOMPAÑE.
