Eyyyy Pero Que Pasa Chavales, Todo Bien, Todo Correcto Y Yo Que Me Alegro.
Que tal mis camaradas, ¿Cómo están? Yo bien, lo mejor del mundo, por ahora. Les cuento para entrar un poco en detalles y que después continúen con su lectura.
Compre una computadora, si, como lo leen y he estado escribiendo estos días y termine el capítulo que leerán a continuación.
Me alegro mucho de volver a estar con ustedes, espero que continúen conmigo y se hagan presente todas esas personas que han estado estos años con toda la paciencia del mundo esperando a que vuelva.
Lleguen hasta el final que tengo más cosillas que decirles.
A leer…
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Capítulo 21: Armonía.
Ya había pasado una semana desde que Asami y Korra se habían dado "un tiempo" para ambas parecía eterno, incluso los recuerdos eran demasiados para dejarlos a un lado. Así que cada quien hizo lo suyo para tratar de olvidar esta relación que les carcomía el alma.
Asami había dejado los papeles en su escritorio por 3ra vez ese día. No lograba concentrarse no después de los resultados de las pruebas, ahora no sabía cómo sentirse.
Todo esto paso porque una noche que no pudo contener el llanto, llamo a la única persona en que podría confiar y esta a su vez llamo a otra a la que confiaba. Había sido un alboroto que alguien se enterara que la única heredera de los Satos estaba embarazada de quien sabe quién.
Así que estuvo más que contenta cuando todo se llevó con la mejor discreción posible. Así que este bochorno de "estar en cinta" solo había quedado entre ella, Lin y Kya.
KyA
–Esta será una sorpresa para ti o no sé cómo te lo vayas a tomar, pero…
–Por favor Kya… –la cortó de inmediato y la miro suplicante–. Quiero saber.
–Asami, tu no estas embarazada…
Fue impactante, no había otra manera de describirlo. Menos cuando las dos pruebas estaban ahí. No supo en qué momento pero le hirvió la sangre, debía estar confundida ¿no? Y precisamente en este momento se debatía en que podría estar aliviada de saber que no estaba embarazada o sentirse ofuscada porque las suposiciones eran falsas.
–Debe haber una equivocación –dijo lo más alterada posible, casi gritando–. Las pruebas están ahí.
–Tuviste un falso positivo, eso quiere decir que indica un embarazo cuando en realidad no existe –se detuvo un poco esperando que pudiera comprender la nueva información y continuo–. Son menos frecuentes, pero suceden.
–Pero ¿y mi periodo? Como es que…
–Veras… existen algunas razonas por las cuales aún no llega y podría ser: estrés; por tu trabajo y todo lo que ha pasado en estas semanas –observo las diferentes reacciones de la ingeniera esperando a que la comprendiera y prosiguió–. Alimentación; mucha comida chatarra o sino has ganado peso ultimadamente afecta directamente tus hormonas. También las píldoras anticonceptivas tu cuerpo debe acostumbrarse a los efectos y si las dejas pueden tardar d meses en regresar a la normalidad.
–Eso quiere decir que ella no… –Lin que observaba todo a su debida distancia decidió intervenir un poco curiosa por lo que decía.
–No lo está –puntualizo muy segura–. Te hice un chequeo completo con el agua y has estado muy presionada las últimas semanas y eso ha ocasionado toda esta confusión –alterno la mirada para ambas y para darse a comprender todo lo que decía por los acontecimientos pasados–. Te recomiendo que tengas un reposo, de las pastillas y del trabajo. Come saludable y duerme más.
–Deberías dejar de preocuparte tanto –esa afirmación ruda de Lin se ganó una mirada de reproche de ambas Omegas–. ¿Qué?
–Lo que quiere decir Lin es que "ambas" –y puntualizo mucho la palabra–. Vendremos a verte con frecuencia para que recuperes con normalidad.
–Gracias por la ayuda –dijo Asami levantándose del sillón intentado retirarse–. Pero no necesito unas niñeras.
–Eres tan cabeza–hueca como Korra –expreso Kya cruzándose de brazos.
El solo comentario de la Alfa hizo que se le erizara la piel, jamás había mencionado que de llegar a estar "embarazada" era de Korra. La sola mención de ese nombre le hacía sentir más enojada que de costumbre.
–Sí que lo es… –apoyo la Alfa sabiendo la pequeña trampilla de las palabras de la Maestra Agua–. Ya que no nos hará caso a ambas supongo que iré a decirle a Korra para que venga a…
Ambas mujeres mayores pusieron la sonrisa más inocente que encontraron cuando la Omega se giró a encararla a ambas.
–Ustedes no serían capaces de…
–Pruébame –amenazo Lin.
KyA
Cada vez que pensaba en eso también le asaltaban recuerdos de la última semana que venían las dos durante la mañana a cuidarla. Darle comida saludable y hacer un poco de ejercicios para mantenerse más vigorosa.
Se los agradecía eternamente y por esas pocas veces cuando no estaba con ambas las escuchaba hablar acerca de Korra. Su corazón se apachurraba, pensar en ella le hacía sentir un hueco en el estómago, solo había pasado pocas semanas en donde no tuvieron contacto alguno y eso solo le recordaba el tiempo que había desaparecido de la faz de la tierra y no había nadie que pudiera dar con su paradero.
Ella solo quería que todo esto terminara que las aguas se aclararan y que volviera a esa pacifica normalidad en donde tal vez ambas estuvieran juntas sin ningún loco que intentara matarlas o padres que no quisieran separarlas, en cuyo caso solo se aplicaba a su padre que estaba recio a aceptar su relación con la Maestra de los 4 elementos.
Por si fuera poco, su descontento con Korra, pues las cosas se le acumulaban también con sus padres todavía no había dirigido una palabra con ellos desde que abandono la mansión. Así que cada vez que se reunían para tratar asuntos de la empresa, sentía una especie de incomodidad, pero trato de repararlo con su formalidad a la hora del trabajo.
Se levantó cansada de estar sentada, fastidiada de esperar a que Korra se decidiera, incomodada de estar en este dilema existencial que solo la deprimía y ejercía una fuerza descomunal a su estado tanto físico como emocional. Si no fuera por la ayuda de Kya y Lin seguramente se volvería loca.
Volvió a mirar por el ventanal directamente hacia la isla donde seguro se encontraba la Alfa y pedía con todas sus fuerzas que volviera con ella, quizá así ella tendría un poco de paz.
KyA
Observo la cuidad y estaba segura que podía sentir que alguien la divisaba en la lejanía, quizás solo era maldita sensación de que le faltaba algo siempre que su vista se dirigía al mismo lugar. Meneo la cabeza tal vez solo eran cosas suyas o los espíritus que a veces danzaban en la zona.
"Si eso puede ser" se dijo prestando su atención otra vez a las aguas de la orilla en la isla.
–Parece que tienes una crisis existencial –se escuchó decir una voz a su espalda.
Korra ni siquiera tuvo que voltear para saber de quien se trataba entonces se hizo la pregunta. ¿Crisis existencia yo? todo era posible después de todo ella era el Avatar.
–Por favor dime que esto no tiene nada que ver con Asami
–Si eso es lo que quieres creer.
–Sabes a lo que me refiero.
–Lo note en la fiesta de Jinora, no eran tan discretas como ustedes creyeron.
–¿Es normal que me sienta así? –preguntó Korra. ¿que ya te pusiste sentimental?
–Bueno cuando se está separada de la persona con la cual compartes una fuerte conexión es posible.
–¿Estoy haciendo lo correcto?
–Eso debes decidirlo por ti misma Korra –le acaricio el hombro, un tacto apenas perceptible a excepción claro para la morena–. También deberías preguntarte si pasaras el resto de tu vida huyendo de lo que quieres o estarás dispuesta a luchar contra lo que sea para encontrar tu felicidad.
–Gracias Kya por el concejo –rio apenas–. De una experta de hecho.
–Si te refieres porque luche por el amor de la persona más estricta de este mundo y ahora estoy felizmente unida. Si claro, soy una experta.
–Enserio no sé qué le viste a Lin –se burló y recibió un golpe en el brazo que la hizo sobarse.
–Es lo mismo que me pregunto yo, que te vio Asami para estar locamente enamorada de ti. Es decir, mírate –rio con ganas, provocando el entrecejo fruncido por parte de la Alfa.
–No es mi culpa que no tuviera a un profesional seleccionando ropas de moda para mí –se quejó.
–Sí que eres torpe, la verdad no me sorprende que no me hayas entendido –se dispuso a dejar sola a Korra con sus pensamientos.
–Kya espera… –pero no se detuvo–. ¡Kya vuelve! –grito, pero eso solo logro que la ignorara más. –¡mujeres!
KyA
Bolin y Opal habían decidido reunirse en la isla para hablar Korra y de paso darle la nueva información que tenía sobre la universidad que estaba en plena remodelación, ella y otros edificios junto con las enredaderas habían cambiado Cuidad República. Los gastos iban a ser inmensos así que ahí estaban ellos para tratar de ayudar.
–Sabes que Opal y yo nos fuimos a darnos una vuelta por la universidad y vimos unas cuantas cosas interesantes y enredaderas y…
Korra levanto una ceja incrédula.
–Al grano Bolin –exigió.
–Bueno la universidad está promocionando juegos con todos los estudiantes para recaudar fondos y solventar gastos para la ciudad.
–¿Y?
–Korra eres el Avatar, no crees que sería bueno para la ciudad que tú también dieras el apoyo que les hace falta a los ciudadanos –intervino la Beta–. Además, será divertido veras a tus amigos también.
–Bien si eso le da un empujón a la cuidad cuenten conmigo.
–Está bien entonces prepárate porque ya nos inscribí, hablé con mis contactos y el equipo Avatar está completo –Bolin sonrió genuinamente esperando a que Korra diera su apoyo, pero su cara de sorpresa era un show.
–Ahh jajaja –se carcajeo incrédula–. ¿Qué–qué quieres decir con que el equipo está completo?
–Pues… –el Maestro tierra rasco su mejilla sintiendo que metió la pata–. Pues ya sabes los chicos esperan a su líder.
–¿Qué? –Grito molesta levantándose en el acto–. Tú –lo señalo–. Tú ya… ¡Raava! y, ¿qué jugaremos o qué?
–Béisbol, ya tengo el equipo y todos te apoyamos.
–¿Béisbol? Jamás he jugado solo en videojuegos.
–Al menos ya tienes experiencia –señalo lo obvio el Maestro.
–¡Bolin! –gritaron ambas mujeres.
–Está bien, está bien –se puso a la defensiva–. Es mi culpa yo solo quería animarte y bueno…
–Gracias Bo –Korra mostro su sonrisa agradecía internamente que su amigo lo intentara.
–Ahora solo necesitamos patrocinadores, digo para todo lo que necesitemos –expreso apenado–. ¿Crees que tu papá podría?
–Eres increíble –se mofo de buena gana–. Veré que puedo hacer.
KyA
–¿Juegos? –Pregunto escéptica –. Ya deberías saber que estoy muy ocupada.
–Te hará bien despejar tu mente –manifestó Kya, días después cuando visitaban a la Omega y quiso compartir el acontecimiento.
Ya se había corrido la voz para que varias personas hicieran su aporte, incluyendo empresas grandes como Industrias futuro y otras empresas extranjeras.
–Y me han dicho que eres buena en el tenis –expreso la Alfa.
–Eso fue hace mucho –respondió vagamente queriéndole restar importancia.
Ella mejor que nadie sabía que era una actividad que le gustaba demasiado pero no lo suficiente para participar en los torneos.
–Considéralo como un ejercicio para tu cuerpo y mente además de que es una buena causa, ¿verdad Lin?
–Le ayudaría un poco a la ciudad participar de este tipo de eventos, supongo.
–Y Opal va a participar, con suerte Lin y yo la iremos a ver.
–Ya lo veremos –respondió Asami no muy convencida del asunto.
Pero le llamaba la atención, no podía negarlo. Le vendría bien convivir con otras personas y con suerte relajarse un poco más y aportar a la causa, ciertamente este era su ciudad y concebiría lo que estuviera a su alcance para ayudar.
KyA
Las instalaciones en donde se encontraban las canchas de distintos indoles se estaban ambientando como se podía debido a las enredaderas, se hizo lo mejor que pudo con el fin de promover el evento. Se ocuparían por el tiempo necesario para recaudar fondos y lograr reparar la ciudad, sin embargo, las personas no contaban con que algunas enredaderas se colaran por algunos sitios logrando incomodar a más de alguno o a toda la ciudad.
La junta directiva había tomado su decisión de ayudar junto a otros organismos tanto educativos y empresarial. Todos colocaban sus granos de arena para asistir a la ciudad liderado por el control estricto de los Satos dejando a un lado a Raiko y renunciando el enfoque político para evitar conflicto de intereses.
La unidad Psicosocial se hizo presente con su nuevo miembro Visola de la Tribu Agua expresando su descontento debido al poco enfoque que se le daba a organizaciones más pequeñas con el fin de aportar a su manera: materiales y alimentos. Se decidió que tenía razón así que la unidad Psicosocial junto a Administración iba a ser el moderador de las otras entradas.
En otro extremo de la universidad otros miembros se colocaron para esperar nuevas cosas que vendrían pronto: Alimentos, ropa y demás. Guiados por la representante del módulo correspondiente.
–Debemos llevar esos suministros –Visola señalo el cargamento.
–Tu… –señalo a un hombre vestido de overol– muchacho lleva eso al almacén.
El hombre de cabello gris asintió con la cabeza y junto a sus hombres empezó a descargar las cajas.
Ellos se enfrascaron en otra conversación mientras descargaban el nuevo aporte y dando tiempo para los venideros.
–Capitán –llamo el más chico –¿Dónde pongo esto?
El Capitán junto con los hombres a su alrededor se dirigieron dentro de las instalaciones buscando el almacén en donde pondrían todo.
Durante los siguientes días y acercándose al inicio de los torneos, varias tiendas de campaña estaban alineadas con los equipos a participar, las mesas y los objetos estaban puestos y los jugadores esperaban pacientemente que se diera la tabla de posiciones. Eran competencias cortas que apenas durarían lo mismo que un torneo de tenis y en aproximadamente dos semanas se darían las finales, consistía básicamente en muerte súbita.
Los que vencieran sus partidos pasarían a la siguiente ronda y así sucesivamente hasta que coronaran a los ganadores. Muchos sabían que era un trabajo arduo, pero lo necesitaban para apoyar una causa justa ya que la mayoría se quedó sin hogar por las hiedras que avanzaban por toda la metrópoli.
–Bien, acaban de llamarnos y esta es el cuadro superior –Bolin entrego la hoja a Korra.
El Avatar miro las posiciones y como estaban distribuidos, los equipos eran mixtos, es decir, Alfas, Omegas y Betas colaboraban en conjunto. Así que no se sorprendió cuando Bolin le había dicho que había tanto hombres como mujeres y de los 3 grupos.
A su alrededor se desataba un caos organizado. Hombres y mujeres llevando objetos o reparando cosas de último minuto.
–¡Almirante! –grito una voz lejana–. Nos hizo falta…
No se escuchó exactamente qué pasaba ya que otras personas decidieron hablar en ese instante. Un ruido ensordecedor que llenaba partes de la sala y sus circundantes.
–¡Chan! –otra voz–. Trae eso… al lado oeste.
Tan apretados estaban que Bolin sintió a alguien golpeando su hombro.
–Entonces el equipo Avatar jugara dentro de 1 hora –señalo apoyada en la mesa registrando el nombre de su primer contrincante.
–Así es y si no quieres que nos descalifiquen deberíamos ir, ya que no somos el único equipo que compite hoy.
–Por suerte solo son 4 innings.
–No te confíes –señalo uno de sus compañeros Alfas–. Tal vez es un juego amistoso y que los profesores dijeran que cambiaran por un deporte en lo que no fueran profesionales…
–No quiere decir que deberíamos confiarnos –termino diciendo otro.
–Por cierto, si seguimos así, te enfrentaras a tu peor enemigo –señalo Ginger.
–¿Disculpa? –pregunto desconcertada Korra mirándola fijamente.
–¿Es que acaso no sabes quienes son los hurones de fuego?
–¡No! –expreso igual de incrédula.
–Si mira aquí –la Omega se inclinó pegándosele hombro a hombro a la Alfa y señalándole un punto en concreto–. Mako es el capitán de ese equipo y si nosotros ganamos todos y él también, posiblemente lo veríamos en la final.
–Menuda m…–Korra de pronto había dejado la frase flotando en el aire, cuando su visión dio a un lugar lejano de la mesa.
Estaba claro que no era su imaginación y que su olfato era totalmente agudo para notar una esencia muy conocida así que siguió la estela de color rojo que solo ella podía distinguir hasta llegar a su dueña, que en ese entonces se encontraba de espalda, pero la larga cabellera la delataba. Trago saliva ruidosamente y como si hubiese llamado su atención la chica volteo en su dirección.
Había pasado más de dos semanas sin verla, desde que le conto el secreto y se vieron para la fiesta de Jinora luego de eso no supo más. Pero ahora verla tan hermosa como si irradiara luz propia y eso la hacía sentir idiota, si idiota por no poder arreglar el asunto y la cuestión era que seguía enojada porque le había mentido. El espacio que pidió se estaba convirtiendo en un calvario porque su corazón traicionero la quería cerca, pero estaba decidida a contrarrestar todos esos deseos, aunque la ingeniera no se lo estaba haciendo fácil, ¿cierto?
La observo otra vez como interactuaba con otra persona y de pronto ella estaba apretando con fuerza la mesa en donde se encontraban todos.
–¡Hola! –comentó por tercera vez pasándole la mano directamente en la cara.
Sacudió la cabeza y se concentró otra vez en la mujer de cabellera rojiza.
–¿Qué decías? –se interesó a medias.
–Te decía que si te parece bien que nos vayamos ahora.
–Si claro, yo…
Sus sentidos le advertían algo más y concentro su atención en la Omega, que miro para ambos lados y dio una leve inclinación para irse por esa misma trayectoria.
–Saben que –dijo Korra–. Vayan ustedes, yo los alcanzo en un momento.
–No llegues tarde –Ginger la había detenido y le obsequio un beso en la mejilla que hizo que se repintarán sus labios grana con firmeza.
No iba a permitir que las cosas se le salieran de control así que se apartó rápidamente e iba a emprender su viaje cuando una mano la sostuvo, deteniéndola y apretándola con fuerza.
–Korra –rio disimuladamente–. ¿Está segura de querer irte?
–Solo echaré un vistazo por ahí –expuso con su sonrisa falsa queriendo tranquilizarlo.
–Yo… no creo que sea buena idea –deliberado Bolin con una cara de preocupación.
–Estaré bien, solo será un momento –explicó rápidamente–. Ustedes adelántense.
KyA
Decidida Korra siguió el rastro, muy lejos del personal y tratando de no perderlo agudizo su percepción, podía oler y ver esa potente cola que dejaba una impresión única que la guiaba a su destino de forma hipnótica. Continúo su andar y cruzo la puerta donde estaría la dueña de ese aroma.
–¡Hola!
–¿Qué haces?
–Entiendo que no puedas perdonarme, pero…
–¿Pero? –La detuvo de inmediato–. Tampoco quiero ser tu amiga –le alego molesta–. Te pedí tiempo para pensarlo y es que me di cuenta de que no puedo confiar en ti.
–Eso lo entiendo –la decepción era abrumadora para Asami y podía expresarlo su mirada–. Pero quiero la oportunidad para remediarlo.
–No, déjalo así, creo que es mejor para ambas –estaba claro que mentía, pero quería sentirse vanidosa de su orgullo de Alfa, no le daría las oportunidades de verle la cara y que la tratara de engañar otra vez.
–Lo comprendo Korra –dio un paso al frente.
Esa sonrisa y mirada determinada no era precisamente lo que esperaba el Avatar y la hizo sentir que Asami era la Alfa de ambas. Trago saliva esperando que de pronto no viera su nerviosismo.
–Bien –afianzo su habla para que se escuchara ruda, pero parecía más que todo una pobre actuación de su cerebro tratado de ocultar el hecho de que estaba frustrada por no transmitir bien el mensaje.
Asami avanzo otro paso dispuesta a mostrar sus condolencias por la respuesta dada, tan alta como era, invadió el espacio personal de Korra y la acorralo en la puerta. Observo hacia abajo como la morena se mostraba nerviosa y porque no decirlo excitada ante la expectativa.
La ingeniera se felicitó internamente y aplaudió el sentido de la oportunidad, estaba más que claro que Korra no la había olvidado, que todavía en su memoria estaban frescos los momentos que vivieron juntas y que a pesar de sus palabras ella estaba en su corazón esperando la oportunidad del cazador con la presa.
Expectante Korra se sintió a morir por la cercanía, el olor y esa mirada afilada le hicieron temblar las piernas. Como era posible pasar tanto tiempo separada si lo único que quería era realzar su instinto animal y marcar el territorio como suyo.
El Avatar mentiría si dijera que esto no le estaba gustando y por mucho estimulado sus sentidos, jamás espero que la situación se le saliera de control, pero la situación lo requiere o eso era lo que pensaba justificando sus acciones.
Ahora se encontraba enredada en unos brazos que la inmovilizaban y en una boca que la atraía con maestría, ella respondió de la misma manera y es que si sus labios estaban juntos y por las leyes del universo provocaran algo, sería una chispa eléctrica potente.
Asami enredo sus brazos en el cuello y Korra los suyos en la cintura, sofocadas ambas se besaron para luego abrir lentamente los labios y dejar que sus lenguas se enredaran. La ingeniera se separó de golpe mirándola con sus ojos color dorado mandándole un mensaje bien claro a la Alfa.
En otras circunstancias Korra podría contenerse, pero, ¿Para qué hacerlo? Se replanteo las mil maneras de que todo saliera mal, aunque solo necesitaba una para decidir si era lo que quería y la encontró.
Sus manos viajaron de las caderas hasta los pechos que estrujo con mucho deseo y de los labios de su compañera salió un jadeo necesitado, le envió una corriente directa a la ingle en juego con el ardiente fuego que se propago en todo su cuerpo.
Volvieron a separarse y esta vez fue el turno de Asami. La empujo contra la pared y ella paso sus manos a los costados de la Alfa y subiendo prontamente, encontró los pezones duros de Korra reaccionando a sus caricias, continuo en ese rumbo hasta llegar a su cuello y le noto una leve marca en la mejilla.
Su excitación se esfumo de inmediato y recordó porque es que estaban separadas y porque es que cada una podría escoger el camino que le beneficiara mejor. Apoyo su cabeza en el hombro de Korra derrotada por el momento y tratando de ocultar su decepción, su acompañante no entendió que era lo que sucedía y apenas le echó un vistazo supo que algo andaba mal, de hecho, todo estaba incorrectamente.
Cuando se separaron para verse directamente, Korra observo la desilusión en esos hermosos ojos verdes y de pronto se sintió incómodamente.
–Creo que deberías ir a tu partido –hablo secamente la ingeniera.
Korra quiso preguntar el cambio de actitud, pero era mejor dejarlo así antes de que ambas se arrepintieran. Siguió con la mirada a la piel de porcelana y sintió una presión en su pómulo y de pronto se sintió el ser más idiota del planeta, ahora entendía el varío tan inesperado y de haber sido Asami con el olor de alguien más ella hubiera enardecido con odio.
Observo como la chica se iba por esa misma puerta, ella muy tranquila saco el celular cuando vibro un par de veces. Era Bolin pero no tenía ánimos de hablar, cuando apago la pantalla observo su reflejo y el color rojo predominante en su cara, la hizo avergonzarse de inmediato. No podía ir así, trato de quitárselo, pero resultaba que ese labial difícilmente podría salir de su cara.
Ahora estaba en una crisis existencial gracias a Asami.
KyA
–¿Korra te encuentras bien?
–¿Si por qué?
–Porque tienes la cara roja –señalo con obviedad–. ¿Tienes una severa alergia? Quieres que vayamos a la enfermería por alguna pastilla –ofreció amablemente.
–No, no –negó con la mano–. Es solo que me… me… –de pronto empezó a tartamudear con solemnidad nerviosa por lo que no podía decir.
–Korra deberías apurarte –intervino Bolin–. Si no haces calentamientos apropiados te podría pasar algo en el juego.
Con la mirada la Alfa le correspondió un leve agradecimiento y fue a vestirse mientras se iniciaba el juego. Por suerte Bolin cubrió las necesidades del equipo y había asignado las posiciones con mucha antelación.
Cuando salieron al campo, todavía estaban trabajadores haciendo retoques finales. Ellos al igual que el contrincante no interrumpieron a los trabajadores mientras terminaban.
–Riley e Hiro lleven eso al cobertizo –señalo los materiales regados cerca del montículo.
–Yahshi…
El grito se escuchó del lado de las gradas donde Korra estaba estirándose perturbando la concentración del Avatar, el tipo se ganó un gruñido.
El hombre de ojos verdes levanto una mano e hizo una seña, todos los empleados despejaron la zona dejando al fin lugar para que todos jugaran.
El estadio se estaba llenando poco a poco, esperando el comienzo del primer partido de beisbol del día. Ligas de otros indoles ya habían empezado en la universidad y en otras instalaciones.
Presentaron a los árbitros y jugadores y Korra se sorprendió de ver al Maestro Chris siendo el principal. Como iba primera al bate fue a cruzar unas palabras con él.
–Maestro –expreso Korra con admiración–. ¿Qué hace aquí?
–No eres la única que quiere servir… –Él sonrió–. Muchos de nosotros hemos venido a dar una mano amiga y tu padre nos envió con mucho refuerzo.
–No menciono nada.
–¿No puede estar en todo, o sí? –Chris hizo una seña para empezar el juego–. Buena suerte Avatar Korra.
La ojos azules se acomodó en la caja de bateo y centro su atención en el lanzador, dos minutos después suspiro con derrota saliendo de la zona hacia su caceta. Era mucho más difícil jugarlo en la vida real, su moral bajo totalmente cuando muchos la abuchearon por su pésima actuación.
Korra golpeo en el brazo a Bolin sacándole un lloriqueo.
–¿No pudiste inscribirme en algo más fácil?
–Amiga, es el juego muy fácil.
–Acabo de hacer el ridículo frente a muchos –gruño el Avatar–. No es tan fácil como parece.
–Dale crédito, podríamos hacer el absurdo en otro torneo –expuso otro de los jugadores.
–Solo tenemos que concentrarnos, todos somos amateurs –deliberado Bolin dándole ánimos al equipo–. No esperan que ganemos.
–Me gustaría ganar… –indicó otra persona.
El equipo Avatar se adentró al campo tomando sus respectivas posiciones, Bolin le tocaba lanzar y Korra de jardinera central.
–Con suerte ningún tiro llegara a este lado –expreso nerviosa La Avatar.
Y por suerte así fue, el Maestro Tierra se lució con sus lanzamientos ponchando a sus primeros 3 contrincantes y cerrando la entrada con un 0–0.
En la alta de la Segunda uno de los Alfas logro llegar a una almohadilla dando una buena oportunidad al equipo.
–¿Qué haces Bo? –pregunto un Beta.
El hombre hacia señas al jugador, pero este no lo volteaba a ver.
–Le digo que no trate de robar base, es demasiado temerario para su propio bien.
–Es nuestra mejor oportunidad para anotar –expreso otro–. No creo que sea tan…
–¡Fuera! –grito uno de los árbitros cerca de la segunda base.
Logrando un grito de los espectadores que notaban de cerca el movimiento en el cuadro.
El banquillo suspiro con fuerza cuando su oportunidad fue desperdiciada.
El siguiente a batear era Ginger y en la primera bola que se iba demasiado alta logro conectar un golpe feroz que llevo la pelota a las gradas. El vitoreo, aunque pequeño se escuchó por todo el parque y la Omega salto de emoción cuando completaba la carrera para llegar a home.
Su banquillo la felicito y dos out después continuo el juego bastante cerrado con el quipo Avatar tratando de mantener su ventaja hasta la última etapa. Marcador final 1:0.
Una vez terminaron todos recogieron sus ropas y equipos, organizándolos y verificando la tabla de posiciones de su equipo y los demás en los distintos eventos de manera electrónica.
–Esta vez ganamos, pero la siguiente no se sabe… –señaló un Alfa.
–Gracias a Ginger –alabo un Beta mientras recogía sus pertenencias del estante.
–Uff… buen golpe –detallo Korra yendo a la salida.
Ginger no desaprovecho su oportunidad y sostuvo con fuerza el brazo de la Alfa deteniéndose en medio del pasillo esperando a que los demás continuaran su rumbo.
–¿Te parece bien si celebramos esta victoria?
Bolin intervino rápido también sosteniendo el otro brazo de Korra y jalándola hacia su lado.
–Nos encantaría ir contigo, pero le prometimos a Opal que iríamos a su partido. –Bolin sonrió como el gato que se comió al canario.
–Claro… –dijo no creyéndole nada–. Nos veremos después.
Ginger le dio una mirada al Beta que le hizo retorcerse en su lugar y a Korra le mando un beso.
–Vamos casanova…
–Oye, yo le iba a decir cortésmente que tenía algo mejor que hacer.
–Claro que sí.
Ambos amigos atravesaron todo el campo buscando el lugar en donde se llevaría a cabo el juego de vóleibol de playa especialmente construido para esta ocasión.
Podías sentarte es pasto de un lado y el otro había dispuesta arena de mar, para evitar el tequio de ir hasta las afueras de la cuidad se dispuso en una zona apartada y solo se transportó la arena y se arregló junto con las canchas y la silla del árbitro.
Cuando Korra y Bolin llegaron, el partido ya iba en su set decisivo, los amigos se acomodaron en el pasto observando como Kuvira y Opal les tocaba servir.
–Esos trajes de baño son… –expreso Korra.
–Lo sé –manifestó Bolin embobado.
Observaron como Ambas mujeres se movían en la cancha y su sincronización perfecta. Kuvira la capitana del equipo le hizo ademanes mientras se acercaba a la red.
Opal hizo un saque al campo contrario con tanta velocidad que las otras mujeres no lograron reaccionar a tiempo causando que perdieran el punto.
El siguiente punto el rival logro hacer la recepción con mucha habilidad respondiendo al ataque y maniobrando la velocidad a su favor, la otra chica recogió el balón con precisión y lo lanzo con puntualidad, la líder del equipo acomodo su cuerpo y dio un salto logrando elevarse con mucha destreza y golpeando la pelota sacando un remate potente y bien colocado a la derecha de Kuvira, la Omega tuvo que saltar estirándose cuan alta era, intentando contrarrestar el ataque, fallando miserablemente.
La Beta corrió en dirección al balón, tirándose a la arena evitando que tocara el suelo.
Kuvira fue a su auxilio recogiendo y lanzando el balón, Opal se levantó con rapidez esperando la colocación del esférico y haciendo su propio remate, logrando traspasar la red y poniendo pegado el balón en las cintas flexibles que delimitan la cancha.
Llevándose el punto decisivo, Opal y Kuvira ganaron su primer juego.
–Si Opal no estuviera contigo, diría que ella y Kuvira hacen una excelente pareja.
–¿Sí? Bueno ambas son únicas –respondió orgulloso Bolin.
Las personas a su alrededor glorificaron su victoria contundente contra el rival.
Después de que el árbitro dio el marcador final y el saludo entre competidoras. Las chicas llegaron para abrazarse con ellos y saber cómo les fue con su partido.
–Te aseguro que fue suerte que hayamos ganado.
–Para alguien que es el Avatar, me resulta imposible creerte.
–Solo porque soy el Avatar no quiere decir que sea buena en todo, ¿Sabes? –Korra se defendió.
Muchas personas creían que ser el Avatar significaba tener poderes más grandes incluso que Raava, pero no era así, poseía muchas habilidades era cierto, era tan común y corriente como cualquier Alfa, Beta y Omega. Algunos no comprendían ese concepto y daban por hecho muchas cosas, pero tan increíble como pareciera ella no podía cocinar, aunque su vida dependiera de ello y se manejaba mucho mejor en el Agua que la gran colectividad de personas.
–En todo caso –Kuvira trato de restarle importancia para no picar más al Avatar–. Me alegro que vinieras… yo por mi parte tengo algo más que hacer.
La Omega se fue dejando a los otros para tomar una dirección distinta.
–Bueno ya es medio día, que te parece si nos refrescamos y vamos a comer algo luego –Bolin intervino teniendo en cuenta que habían estado todo el día entre esto y aquello ahora más que nunca necesitaba un buen baño y hacer sus necesidades.
–Es una excelente idea –Opal le dio un beso en la mejilla y esperaron pacientemente a que Korra dijera algo.
–Gran idea Bo, pero tengo algo más que hacer –hizo unas señas con las manos.
Y sin dar una mirada más, Korra se alejó del grupo sin recibir alguna protesta, primero tenía que hacer una parada rápida por los baños que le quedaban de paso aceptando de buena gana el concejo del maestro tierra e ir a otro sitio que necesitaba de su asistencia.
Mientras avanzaba pensó en lo que diría, pero su corazón corría como loco, las palabras simplemente no le llegaron así que decidió que era mejor pasar desapercibida y dejar que todo fluyera como el agua y esperar lo mejor.
Se dirigió a los baños y resolvió en tomar una muda de ropa nueva y tratar de disfrazar su olor todo lo que pudo. Después de su muy breve ducha por la falta de agua y una visita necesaria en el retrete miro su reflejo en el espejo. Sacando toda el agua de su cuerpo y dejarla en el lavado pensó que era mejor una camisa con capucha y esconderse para que su presencia no molestara del todo.
Un fallo en sus planes fue que la ropa igual llevaba su olor y cuando llego a su destino noto enseguida el cambio repentino del jugador de turno.
KyA
Después de su encuentro con Korra, Asami decidió que la mejor manera de estar en paz era que por ahora todo se calmara entre ambas y que caminaran a paso de pato–tortuga.
Lo cual era contradictorio de todo lo que hacían, decidió que su conciencia tuviera otro momento para pensar esa situación y lo mejor que podría hacer era conseguir sus datos para poder saber cuándo era su partido de tenis y una vez obtenidos esperar su momento. Por desgracia su viaje tomo un giro inesperado y la mejor ruta de acción era volver a su apartamento y esperar.
Piloto su auto negro directo a su vivienda y de camino noto las lianas espirituales.
Muchas cosas en la ciudad y su funcionamiento necesitaban de ella y la empresa de su familia, por ahora se estaba haciendo lo mejor que se conseguía.
Suministros tan básicos como el agua y la comida asumía que ser constantemente vigilada debido a la desgracia en la que vivía Ciudad Republica, las enredaderas y los espíritus habían tomado posesión de la ciudad y aunque Asami tenía muy en claro que no se irían por el cambio que sufrió el mundo en este instante, se sostenía la idea de hacer algo sí o sí.
Su mejor estrategia era reconstruir la ciudad sin tocar nada remotamente espiritual, la situación era que no todos pensaban como ella. Por llamada estuvo hablando con uno de los socios de la empresa y ella sintió que su postura en el asunto chocaba con su opinión.
Lo que tenía claro la Omega desde un principio era ganarse ese apoyo, en consecuencia, la ciudad tendría una oportunidad. La cuestión era que no sabía como, ambos bandos pretendían lo mismo, pero lograrlo de una manera distinta.
Su socio deseaba sacar las enredaderas del camino y la empresa Sato, parte de ella, estaba dispuesta a negociar. Sin embargo, no se llegaba a un convenio intermedio su padre Hiroshi estaba de acuerdo en quitar las enredaderas y Yasuko apoyaba la moción, en cambio ella dictaba de que no se tocara nada espiritual.
Unos minutos después y llegando por fin pensó en la compilación de eventos que la mantenía despierta por la noche y como hacerles frente, tratando de utilizar todo su ingenio y sacar un as bajo la manga para que todos los afiliados estuvieran en una alianza.
Se relajo con una copa de vino que llevaba apenas unas semanas en la refrigeradora y pensó en qué hacer o se suscitaría otra noche de desvelo sin misericordia.
Pero no llegaba nada y esa liana que atravesaba su habitación no estaba haciendo nada para quitar su estrés.
Lo mejor que podría hacer era prepararse o verse débil frente a todos sus espectadores. Lo que le llevo a pensar en cómo poder acceder a su dinero, el banco estaba teniendo problemas en sus sistemas y tratar de arreglarlos parecía una odisea.
El partido tenía su atractivo, atraer dinero para las zonas más afectadas y para las viudas de los barcos destruidos por UnaVaatu, pero ella también quería aportar dinero y no podía en este momento. El dinero que poseía en este instante era suficiente para pasar unas semanas no más y pensar en pedirle a sus padres era el último recurso además ellos también aportaban en lo que se necesitaba lo que no era suficiente y ni hablar del presidente Raiko que todavía no daba una conferencia.
Todo se estaba desmoronando y ella no era conocedora de una respuesta.
Llegar a un acuerdo era fundamental, aunque sentada en este espacio vacío pensó en alguien que no solo exhumaba poder, sino que también lo ejercía.
–¿Una llamada a larga distancia? –Asami pensó en voz alta–. Claro, no es que pueda ir en este momento.
Subió las escaleras y con sus manos acaricio con ternura la hiedra sintiendo la conexión y la armonía en su interior.
A pesar de que nunca he estado en el Mundo Espiritual siento en mi interior una extraña sensación, como si la conociera desde siempre o solo es imaginación mía.
Dejo a un lado eso y continuo a su habitación sacando de su funda encendió su laptop y fue a la otra habitación por el pasillo a su derecha en donde estaba su pequeño estudio capaz de albergar a una persona, una mesa y una puerta.
–Planes a futuro… –se sentó apenas colocando la computadora–. Ampliar toda la residencia.
Espero pacientemente a que todo arrancara con normalidad y acceso a su cuenta de sky.
–Con suerte te encontrare en este momento –mientras el pitido de llamada se realizaba pensó en otras cosas más–. Nada.
La llamada no era enlazada, con un poco de decepción decidió probar otro método y cuando abrió otra página con un enlace nuevo el característico sonido vino de pronto.
–Gracias a Raava –dijo con un suspiro–. Esperaba con toda fe que estuvieras disponible.
–Lo estoy siempre para ti hija mía –el jefe expreso con una sonrisa.
–Padre, espero no interrumpir.
–¡Que va! –sonrió con humor–. Solo una de mis hijas puede interrumpir una llamada con el ex Señor del Fuego Zuko.
–¡Por Raava! –se sintió mortificada al instante.
–Jajaja –Tonraq no cabía en su gozo y seco una lagrimilla–. Mi niña, a veces otras cosas son nuestras prioridades, además no he llegado a un acuerdo. Una de mis socias y yo, no planteamos el resultado de la misma manera y necesito que de una buena vez estemos de acuerdo en algo.
–¿De acuerdo con qué? –Asami entro en modo empresaria, pero después se frenó entendiendo que ese no es su asunto–. Lo siento, no quería entrometerme.
–Está bien, tal vez necesite ayuda de una experta sabes… –Tonraq sopeso esta información, pero supo con certeza que él confiaba en ella.
–Por supuesto, puede contar conmigo.
–Muy bien, entonces la situación es que he enviado donaciones y una de ellas es la construcción de nuevas viviendas para las personas afectadas por las lianas espirituales y mi socia quiere pasar de las plantas trepadora.
–Es el mismo contexto en el que vivo, ya que parece que a nadie le importa que este fue un cambio demasiado importante en el mundo algo que hasta ahora no se había visto ni vivido.
–El equilibrio no solo depende del Avatar sino de las personas que vivimos justo aquí.
–Exacto, pero parece que algunos no lo ven de esa manera y temo por la seguridad de muchos.
–¿El Avatar Korra?
¡Joder!
Asami enrojeció de pronto sintiéndose muy penitente de sus sentimientos a la Alfa.
La risa profunda de Tonraq, le dijo a Asami que lo deslumbró todo. Ella quiso restarle importancia, pero supo que era poco con el ataque eficaz del hombre que significaba como otro padre para ella.
–Si, me preocupo por ella y ella por todo el mundo, sé que no descansara hasta encontrar una pronta solución.
–Bueno, entrar en los juegos ciertamente hace una diferencia –el Maestro Agua sopeso el pensamiento–. Todos ven que ella quiere hacer algo y no solo esperar a que todo se arregle.
–Arreglar los problemas cotidianos no es parte de ser Avatar, sino que su responsabilidad es traer el equilibrio entonces ahí es donde entramos nosotros, por mi parte no esperare a que Raiko apruebe mi iniciativa.
–Tampoco yo, sé que no es mi pueblo, pero si es importante para mi hija lo es para mí.
Sopesar las palabras de Tonraq ayudo a que Asami estuviera más motivada a hacer todo lo posible por secundar a la ciudadanía, tal vez esto era lo que necesitaba que alguien viera el potencial de su propuesta de no destruir las plantas trepadoras espirituales y llevarlo a cabo.
–Qué te parece si tú y yo en otro momento podremos tener una conversación de negocio, hablare con mi socia y podremos reunirnos para llegar a un acuerdo. Tal vez tu padre, madre y yo podremos cruzar unas palabras y ver tu iniciativa para ayudar a Ciudad Republica e incluir a mi accionista.
–Gracias padre, agradezco que quiera incluirme.
–Tu padre estará orgulloso de ver lo que eres capaz de hacer con un pequeño empujón –él le guiño un ojo y así se despidieron por ahora.
Otro golpeteo en la puerta, alerto a Tonraq y antes de que pudiera decir algo, el hombre entro por la puerta.
–Jefe Tonraq… –uso el saludo en muestra de respeto–. La señorita que esperaba está aquí, pidió que fuera anunciada de inmediato. Mi disculpa si no pude ser más discreto.
–Está bien Bujing, déjala pasar –Él sabía que era importante esta visita, así que comprendió el pensar del Alfa en cuanto a su urgencia.
La mujer camino con gracias hacia el asiento respectivo, el Alfa no pudo dejar sus instintos en un segundo plano cuando paso al lado de ella y la miro el tiempo suficiente sin parecer impertinente, era una mujer hermosa y destilaba lujuria a su paso. Él se sintió temblar de emoción y de inmediato reprimió el impulso, acelerando el paso y cerrando la puerta. Dio las indicaciones a los guardias del Jefe de la Tribu y el siguió su camino.
–Lust… el Jefe se levantó y señalo la butaca en frente de su escritorio–. Por favor tome asiento…
Asami no podría estar más feliz, Tonraq observaría lo viable de sus planes y dejaría entre ver que era excelente adaptarse a su entorno que destruirlo.
Era mejor que nunca tener un aliado fuerte, ella ocuparía sabiamente el poder que le sea otorgado y lo utilizaría para el bien de la ciudad donde nació.
Miro el reloj en la pared y se puso rápido de pie, corriendo hacia la otra habitación decidió que era momento de cambiarse y regresar a la universidad, su partido de tenis empezaría en media hora y no tenía mucho tiempo para arreglarse.
Junto todo lo necesario y del pequeño closet saco su set de raquetas completándolo. Lo demás tendría que comprobarlo cuando estuviera ahí, no le facilitaría mucho tiempo de nada, pero era esencial que llegara en este instante.
10 minutos después y varias rutas alternas había llegado a su destino, encontró los baños limítrofes a la cancha y se preparó para el partido, en cualquier momento iniciarían el calentamiento.
Asami estaba preparada para el inicio del partido, ya había calentado y en la decisión de quien empezaba ella se lo llevó. Así que era la hora de la verdad, hacia esto por la ciudad y por ella misma, después de todo era una Sato y ganar estaba en su sangre.
La Omega se coordinó con la pelota en mano izquierda y en su mano derecha la raqueta y antes de empezar, tomo aire profundamente y vaciando los pensamientos distintos a su enfoque inicial, ella se colocó en la línea de base, lanzo el esférico al aire calculando la velocidad perfecta y con un golpe contundente de la raqueta, la pelota viajo a una velocidad decisiva de forma diagonal hacia el oponente a través del centro y realizo su primer saque ganador.
30 minutos de partido y 6–2 juegos después gano su primer set del partido.
¡Este es mi día!
La sonrisa y sus ojos brillando le dieron un aura hermosa que mucha gente se le quedo viendo más tiempo cuando lanzo el puño arriba en señal de triunfo. Asami presintió que su suerte estaba cambiando para bien, como si de pronto todo se alineo a su favor, el trabajo, este partido y la repentina sensación de que algo iba a ocurrir.
Un breve descanso para el siguiente set y Asami se tomó su tiempo bebiendo agua y comiendo algo, el calor la estaba golpeando muy transitoriamente y requería hidratarse.
El marcador era de 1–0 en juegos y Asami era la siguiente en servir empezando con otro saque ganador, ella sabía que con este ritmo podría ganar el partido y pasar a la siguiente ronda.
Se coloco en posición para hacer el saque y golpeo la esférica con impulso, pero esta vez se alargó demasiado provocando que cayera fuera, la sensación había regresado y ahora con más potencia.
Respiro hondo e hizo su segundo intento para jugarla a toda costa, pero el golpe que dio cayo en la red provocándole una doble falta y perder el punto.
Moviéndose al otro extremo sintió en su corazón una señal que conocía como nadie enviándole, una sensación de paz y regocijo.
Reboto la pelota y miro el punto exacto en donde estaba la presencia observándola. No hubo palabras que expresar ya que ambas estaban al corriente. Ahora que se encontraron otra vez, no existía una manera de que permanecieran aparte.
La inexplicable conexión no era solo porque compartieron cama en ocasiones, era algo más. Asami sonrió, un beso y desataron todo otra vez y pensó muy en el fondo de su corazón si esta vez tomarían la oportunidad nuevamente o solo caminarían alrededor utilizando guantes de seda.
El golpe se le fue exageradamente alto, enviando la pelota a las gradas. La Omega quería reír en medio del partido y decidió no hacerlo o la tacharían como loca, pero de pronto le entro una sensación placentera que sin querer envió a su tan ansiado receptor.
KyA
Korra tuvo que cerrar las piernas o todo el que estuviera cerca de ella podría ver la erección que sin querer apareció.
¡Maldita sea Asami! No me haces esto tan difícil.
Mentiría si dijera que no estaba aliviada, la simple visión de Asami moviéndose por todo el campo, el rebote casi imperceptible de sus pechos y el sudor corriéndole por el cuello, le estaba provocando un sin numero de golpes en el vientre y después de que le expidió una señal bastante firme de que ella la quería no hubo manera de que su cuerpo no reaccionara, para bien o para mal, Korra la quería y no pudo negarlo, tendría que hacer algo o se le saldría de las manos.
Pero no le veo nada malo, después de todo estoy bastante segura de que me perteneces…
Y yo te pertenezco.
KyA
El resultado final fue 6–2, 6–2 y Asami con una victoria aplastante paso a la siguiente ronda.
Descansando en su asiento asignado, empezó a recoger todas sus cosas para irse a casa. Estaba cansada y satisfecha, casi, el centro de su atención no le quitaba la mirada de encima y cada vez se sentía más nerviosa, no que ella no supiera como reaccionar, sino que no conocía la manera de tomárselo. Korra y ella no quedaron en nada en concreto y ahora que estaba aquí era una sorpresa muy agradable.
Se fue a la salida con paso tambaleante, pensando en que iba a hacer, solo un hola o tal vez un abrazo o solo pasarían de largo como dos desconocidas.
¡Por Raava… que drama! Me recuerda a esas series que me he negado a ver durante años.
Decidió que su mejor táctica era dar esa aura imperturbable que tanto la caracterizaba y que no dejaba duda de que ella controlaba la situación a su favor.
Fue derecho a su auto y sintió los pasos detrás de ella, no iba a temer, conocía el olor y esa presencia poderosa en donde sea que estuviera, en su almohada o pegado a su piel. Era casi una obsesión y le encantaba.
–Buen partido…
–Gracias –Asami se giró con el viento llevando su cabello y lo acomodo perfectamente.
Sabía con exactitud cuál era la reacción de las personas cuando hacia su mejor as bajo la manga y no fue la excepción para Korra, el cambio en la actitud de la Alfa fue inmediato y la Omega aplaudió internamente.
Lo que la dejo descolocada fue esa terrible sonrisa de Korra, exactamente cuando desplegaba todo su poder en apenas mover la comisura de su boca y Asami sabia con certeza que hasta ella conseguía caer con apenas un intento.
El azul y el verde conectaron como siempre lo hacían, olvidando todo y a todos a su alrededor. Ellas decidieron seguir sus sentimientos y dejar de estar escapando siempre que podían en una búsqueda interminable de nada. ¿Porque tenían que correr? Si la respuesta estaba a unos pasos de distancia, mejor ir derecho a lo que deseas y dejar que las cosas tomen su curso.
Contradictorio a todo lo que habían hecho esa misma mañana, si, pero era cansino estar dando vueltas y vueltas, era mejor si hacían todo eso, pero juntas.
Y en ese instante se acercaron lentamente, reconociendo y dejando de negar que llegaron a casa y que esa puerta se cerró con llave…
Al fin.
Al fin.
KyA
Xai Bau observo con detenimiento lo que acontecía en las cámaras y se detuvo en una en particular donde estaba el Avatar medio escondido entre las personas que miraban el partido de tenis.
–Siempre tan predecible… Avatar eres tan lamentable –el Alfa dijo a la nada.
–Mi señor… –la voz se hizo presente dentro de la estancia–. Hemos conectado todo a la red de la universidad y agregamos otras más.
–Me doy cuenta Analay –el Maestro siguió viendo los pasillos encontrando a más personas de interés–. Buen trabajo.
Un golpe en la puerta alerto a ambos y después una cabellera negra se asomó.
–Mi señor… –la mujer se acercó hasta donde ellos–. He encontrado estos gracias a la información que acaba de llegar…
La mujer apenas termino cuando noto en la pantalla que una persona de beneficio para ella se reflejó nítidamente con otros alumnos.
–Ni siquiera lo pienses –Amonesto, conociendo muy bien sus intenciones–. La Señorita Kikyo será de mucha utilidad y no puedes interferir.
–Ella es mía –dijo con enojo apenas contenido.
–Lo será… –el Alfa le miro con sus ojos apenas carente de emociones–. Pero primero servirá para nuestros planes. Es una orden Tsubaki, ella no será lastimada al menos por ahora.
Analay le ayudo a colocarse su saco y acomodar su corbata, con el traje completo decidió irse, era importante para él que sus planes se completaran a la perfección, iría primero por la primogénita de los Sato después con su madre. Hiroshi no era un impedimento para él, no lo fue antes y menos ahora.
–Mi señor… el muchacho de la policía expresó que encontró a otro.
–Perfecto, localícenlo y vigílenlo.
Sus planes estaban tomando forma rápidamente y tomarían fuerza con forme los días ya que todo estaba planeado para dar el golpe definitivo. Para cuando se dieran cuenta de lo que paso, todos estarían muy lejos de Cuidad Republica.
Todo estaba listo para la llegada de muchos Omegas y la continuación de sus regímenes, recitando con que todo saliera a la perfección, contaba con eso o alguien saldría muerto por su incompetencia.
–Prepara el auto, la señorita Asami nos espera…
Continuara…
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Punto numero 1:
Abro debate: ¿Es de vital importancia que los eventos ocurran con la misma cronología?
Yo considero que no, debido a que he cambiado muchas cosas de la historia original y seguirán cambiando conforme vaya avanzando la historia, teniendo eso en cuenta podemos tener una batalla campal en este momento.
#lacronologìadeberespetarse.
#lahistoriadebecontinuarsucurso.
Punto numero 2:
¿Alguien ya va averiguando quienes son el Loto Rojo? O ¿Qué están tramando?
Deje un montón de pistas por ahí, así que quien me diga por lo menos 6 miembros. No sé, les doy un like, un corazón coreano o un audio de mí, diciendo los geniales que son, yo que se.
Es parte de las temáticas que siempre hemos tenido aquí, así que participa que es gratis.
Punto numero 3:
Hice un pequeño cameo quien lo adivine le regalo un chocolate.
Bueno iré actualizando periódicamente, oye no me presionen que estoy falta de práctica y también tengo muchas cosas que hacer como todo el mundo, actualizare las dos historias que tengo vigente así que pendiente.
Los quiero, a todos los que me leen, siguen, me mandan mensajes y a esos fantasmas (por dios, agréguense y sean parte de esta comunidad), por ustedes estoy aquí y continuaremos.
Así que pinchen en favoritos, en seguidores, síganme en Facebook, en Youtube, en Twitch y en todos lados, que no les cuesta nada y mándenme mensajes para saber si les gusta y quiere que prolongue mi estancia aquí en este hermoso espacio para autores de historias muy guapas.
Nos veremos pronto y cuídense mucho.
Fuerza Mis Camarada…
