2. Día Uno
Minato miró su reloj, la música sonando en sus oidos. Eran las 6:30 a.m. y casi había acabado el desayuno. No estaba seguro de cuántos estudiantes vivían en el dormitorio, pero gastó los tres mil yenes (además de otros seis de su reserva personal que encontró la noche anterior) para preparar un gran desayuno, con seis platos listos en la mesa. Había terminado los huevos revueltos, pancakes, tocino, y ahora solo esperaba a que las salchichas hirvieran. La mesa estaba lista, y el aroma del desayuno comenzaba a llenar el aire.
Los primeros en llegar a saludarlo a las 6:45 fueron Mitsuru y otro estudiante que no había visto antes. Tenía cabello plateado, con ojos café claro. Ambos ya portaban el uniforme, al igual que Minato, aunque él llevaba un delantal blanco encima. El joven sólo llevaba un suéter rojo sobre una camiseta blanca, lo cual sorprendió a Minato. Estaba seguro de que ese no era el uniforme escolar.
"¡Buenos dias, Kirijo-senpai!" dijo con una sonrisa y un saludo. Inmediatamente recordó que su sonrisa era aterradora, y rápidamente volteo su mirada.
"Esta es demasiada comida... ¿hace cuánto estas despierto, Arisato?" Misturu preguntó, sorprendida de ver el comedor usualmente vacío rebosante de comida.
"Y yo que pensaba que iba a comer algo rápido" el muchacho de cabello plateado dijo mientras caminaba hacia la mesa.
"Nunca fui a dormir." Minato dijo, terminando con las salchichas y poniéndolas en la mesa, completando la escena.
"Oye, eso no es bueno para ti." el joven dijo antes de que Mitsuru pudiera hablar. Él estaba a punto de tomar algo de comida hasta que Mitsuru lo detuvo.
"Akihiko. Tus modales. Arisato, ¿pretendías que desayunaramos todos juntos, no?" Mitsuru preguntó.
"Sí. Pensé que podria hacer algo amable por ustedes ya que no iba a dormir de todos modos." Minato respondió, doblando el delantal y colocándolo de nuevo en un gabinete de la cocina. Volteó en direccion del muchacho llamado Akihiko. "Así que, ¿quién eres?" preguntó.
El joven se levantó y camino hacia él. "Akihiko Snada. Soy estudiante de tercer año, igual que Mitsuru. Un gusto conocerte." Akihiko extendió su mano para un saludo.
"Minato Arisato." contestó. Ambos se saludaron, y Minato notó de que el apretón que dio Akihiko era muy fuerte. El no era de los que daban apretones fuertes, pero de inmediato supo que no sería una buena idea pelear contra Akihiko. "Un placer."
"Arisato, Takeba usualmente no desayuna, pero puedo ir por ella si quieres." Mitsuru dijo mientras los chicos se soltaban.
"Si el olor a comida no te hace venir, nada lo hará." Minato respondió mientras se movía a la cabeza de la mesa. "¿Empezamos?"
Mientras Mitsuru, Akihiko, y Minato se sentaron y tomaban su comida, Minato no pudo evitar notar que Akihiko estaba comiendo casi dos veces más que el. Antes de que pudiera preguntar, Misturu habló.
"Arisato, ¿a que te referías con que no ibas a dormir de todos modos?" preguntó.
"Justo eso. Yo no duermo." Minato respondió.
"¿Eres insonme?" Akihiko preguntó.
"Si, se podría decir que si." respondió de nuevo.
"¿Has hablado con alguien sobre eso?" Mitsuru preguntó de nuevo, esta vez con preocupación.
"No tengo que hacerlo. No dormir sólo significa que tengo más tiempo que los demás para hacer lo que quiera." Minato dijo.
"Tal vez. Pero todos necesitan un buen descanso de vez en cuando." Akihiko dijo. La comida siguió. Como era de esperarse, Minato terminó primero. No había tenido una comida apropiada desde hacía unas nueve horas, y estaba hambriento.
"No lo creo." Minato dijo. "Leí un poco sobre lo que la insomnia te hace supuestamente, pero no me siento aletargado o cansado siquiera."
"Los síntomas empeoran con el tiempo Arisato. Ese puede ser el caso por ahora, ¿pero que tal dentro de unas semanas? Es mejor lidiar con el problema antes de que sea serio." Mitsuru dijo, terminando su comida.
"Nada cambiara dentro de unas semanas, senpai." Minato dijo, apoyandose en una posicion mas comoda. "Nada ha cambiado por los últimos diez años."
Tal declaración los detuvo en seco. La máscara de Mitsuru se había roto, y los ojos de Akihiko se agrandaron inmensamente.
"¿Diez años?" Akihiko preguntó, tragando la comida de su boca. Minato asintió. Él y Mitsuru intercambiaron miradas perturbadas.
"Mierda, eso fue estúpido." Minato penso. "Debo aligerar el ambiente rápido."
"Quiero decir, hey, así puedo ejercitarme y estudiar en las noches. Ni siquiera necesito café, pero admito que el té es bueno para la concentración. Aunque claro, el té es bueno para todo." Minato explicó. Tomó un buen sorbo de su taza para demostrarlo. Las expresiones de sus caras se relajaron. "Otra que estuvo cerca."
"Ejercicio en la noche, ¿huh? Puedo ver como eso es útil." Akihiko dijo con una sonrisa. "Si te has mantenido asi por diez años, debes estar en forma."
"Puedo hacer parkour, si eso cuenta." Minato contestó. Misturu miró su reloj y suspiro.
"Por desgracia, Arisato, hay un par de cosas en la escuela que requieren que llegue un poco antes. Ya le pedí a Takeba que vay contigo, y no creo que quieras estar ahi tan temprano." ella dijo.
"De hecho, saldré a correr. Ya voy tarde, pero creo que puedo dar un par de vueltas. ¿Quieres venir?" Akihiko ofreció.
"Lo siento Sanada-senpai, pero odiaría dejar a Yukari-san sola. Ella parece de las personas que se asustan en un dormitorio vacío por la mañana." Minato dijo. Una breve risa salió del grupo.
"Como quieras." Akihiko dijo. Él y Mitsuru se despidieron y salieron del dormitorio juntos. Miró su reloj de nuevo. 7:15. Había leído que la ruta a la escuela involvía un viaje en tren, estaba seguro de que si quería tomar uno bueno, necesitaría irse en los proximos 15 minutos.
"Bien podría limpiar un poco." Minato razonó. Despues de diez minutos lavando platos, caminó a las escaleras para ver a Yukari bajar, en un atuendo muy similar al de la noche anterior. "La única diferencia notable es la ausencia de su arma."
"¡Oh, buenos dias! Te levantaste temprano." dijo al acercarse a Minato.
"Acabo de desayunar con Kirijo-senpai y Sanada-senpai." dijo. "Debemos irnos pronto, ¿cierto? Sólo dejame traer mis cosas."
"¿Desayuno con los senpai? ¿Hace cuánto que estas despierto?" Yukari preguntó.
"Nunca fui a dormir."
Minato y Yukari abordaron el tren que debían tomar para ir a la escuela, junto con algunos estudiantes. La mayoría de la caminata pasó con Minato explicándole a Yukari que nunca dormía, consiguiendo una reacción parecida a la de Akihiko. Al llegar al tren, Minato dedició escuchar su música gran parte del trayecto.
"Hey, apuesto que nunca tuviste que usar un tren para llegar a tu anterior escuela, ¿eh?" Yukari preguntó mientras observaban el océano. "Mira, puedes ver la escuela desde la ventana."
Minato volteó para ver una gran isla, cubierta por varios edificios. "¿Cuál es?" preguntó con indiferencia. Yukari se rió.
"¿No lo sabías? ¡Toda la isla es la escuela!"
"Diablos." Minato pensó mientras ella se reía de su ignorancia. "Esto puede ser o muy bueno o un completo desastre."
"La isla no es natural, ¿cierto?" Minato preguntó, dándole toda su atención a la escuela.
"Sí, está hecha por el hombre. ¿Cómo lo sabías?"
"Está demasiado nivelada."
"¿Qué?"
"La costa. Esta demasiado nivelada." Yukari miró para ver que de hecho las orillas de la isla se veían planas.
"Bueno, solía ser un laboratorio dirigido por el grupo Kirijo, pero lo convirtieron en una escuela después de un accidente hace algunos años." Yukari explicó, intentando sonar inteligente.
"El padre de senpai es el dueño de la escuela, ¿eh?" Minato preguntó. Yukari asintió.
"¿Un laboratorio transformado en una escuela después de un accidente? Eso me da muy mala espina."
Después de ser conducido a la puerta principal, Yukari se detuvo.
"Bien, aqui estamos. Bienvenido a Gekkoukan High School. Espero que te guste." dijo secamente.
"Una mejor pregunta es, ¿a TI te gusta?" Minato pensó. Una sonrisa comenzó a formarse en su cara, y Yukari se encogió inmediatamente. Ella se volvió para saludar a algunos amigos, y luego regresó con Minato. La sonrisa disminuyó, y ambos entraron.
"¿Estás bien desde aquí, verdad? Deberías ver a tu maestro primero. La oficina estó justo ahí a la izquierda... Y eso concluye el tour. ¿Tienes alguna pregunta antes de que me vaya?"
"¿En qué clase estas tú?" Minato preguntó.
"¿Yo? No lo sé... Aún no he revisado las asignaciones de salón." dijo. Yukari se acercó un poco más a Minato.
"Hey," comenzó. "sobre anoche... No le digas a nadie lo que viste, ¿okay?... Nos vemos luego." susurró.
"Eso va a causarnos problemas mas adelante, ¿cierto?" fue todo lo que Minato pensó al separarse de Yukari. Caminó al tablón de anuncios y buscó su nombre. Estaba asignado a la Clase 2-F, junto a, para bien o para mal, su nueva compañera de cuarto, Yukari. Luego, se dirigió a la oficina de admisiones. Al entrar, inmediatamente notó una maestra que bien podría pasar por una versión mayor de Yukari. Extrañamente, dicha maestra lo notó.
"¿Oh, tú eres el nuevo estudiante?" preguntó. Minato asintió.
"Minato Arisato... 11vo grado, ¿correcto? Wow, has vivido en mucho lugares diferentes... Veamos... en 1999... Eso fue, ¿hace diez años?... Tus padres -" empezó, pero rápidamente se detuvo con una exclamación. Miró a Minato. Lucía carente de emoción como siempre, pero para alguien que no estaba acostumbrado a él, parecía estar triste. "Lo siento mucho... He estado tan ocupada que no tuve tiempo de leer esto antes. Soy la Srta. Toriumi y enseño inglés. Bienvenido a nuestra escuela.
"Mucho gusto, Toriumi-sensei." Minato respondió, haciéndo lo posible por formar una sonrisa normal. Terminó mostrando una pequeña sonrisa, pero era mejor que nada.
"¡Wow, cuánto entusiasmo! ¿Ya viste las asignaciones de salón? Estás en la 2-F; esa es mi clase. Pero primero, debemos ir al auditorio. La ceremonia de bienvenida empezará pronto. Sígueme." dijo. Con eso, Minato fue con la Srta. Toriumi al auditorio, y tomó el asiento vacío más cercano que pudo encontrar.
El director caminó al escenario, y comenzó a hablar. Minato se sorprendió ante el hecho de que comenzó a sentir algo parecido a la somnolencia al pasar los minutos, pero no fue suficiente para hacerlo dormir. Mientras esto pasaba, alguien tocó su hombro.
"¿Hmm?" giró en dirección del toque.
"¿Llegaste a la escuela con Yukari esta mañana, verdad? Los vi caminando juntos. Hey, ¿sabes si tiene novio?" el chico detrás de él preguntó.
"Oh, vaya. ¿Qué tanto quiero arruinar su reputación?" Minato pensó. "Podría decir que yo soy su novio, pero creo que esta vez me apuntará con un arma real. Supongo que la honestidad es lo mejor en este caso."
Después de un poco de deliberación, Minato respondió. "No estoy seguro."
"Ya veo. Pensé que podrías saber, pero creo que no... ¿qué tan bien la conoces?" el joven continuó. En este punto, un maestro pasó por ahí y le dio una mirada penetrante, haciéndolo retroceder. La Srta. Toriumi rápidamente intervino.
"¡Silencio! ¡Me van hacer quedar mal!" ella espetó en dirección de Minato.
Después de un discurso aburrido y un día en donde no pasó nada de importancia, Minato estaba a punto de irse cuando vió a un chico caminando hacia él.
"¡Qué hay viejo! ¿Cómo te va?" preguntó. El joven usaba una gorra y una chaqueta abierta sobre una camiseta blanca.
"Obviamente me equivoqué al pensar que el uniforme era importante en esta escuela." Minato pensó. "¿Quién eres?"
"¿Yo? Soy Junpei Iori. Un gusto conocerte. Me transferí aquí cuando estaba en 8vo grado. Sé lo duro que es ser el chico nuevo... Así que pase a saludar... ¿Ves lo amable que soy?" respondió. Giró y miró a Yukari acercarse a ambos. "¡Hey, es Yuka-tan! ¡No pense que quedaramos en la misma clase de nuevo!"
Yukari suspiró. "Sigues con eso, ¿huh? Te lo juro, le hablarías a cualquiera que te escuche. ¿No se te ha ocurrido que tal vez estes molestando a alguien?"
"¿Qué?" Junpei preguntó. "Yo solo estaba siendo amable."
"Si tú lo dices..." Yukari dijo. Se volvió a Minato. "Como sea, parece que estamos en el mismo grupo."
"Debe ser el destino." Minato dijo.
"¿Destino? Si claro, heh. Aún asi, estoy un poco sorprendida." Yukari respondió.
"Um, ¿hola? Te olvidas que yo también estoy en esta clase? Por cierto, escuché que ustedes dos vinieron a la escuela juntos. ¿Qué me dicen de eso? ¡Vamos, denme los detalles!" Junpei dijo.
"¡¿D-De qué hablas?! Vivimos en el mismo dormitorio. No esta pasando nada, ¿okay? ¡¿Por qué la gente habla de eso en rimer lugar?! Ya me preocupaste..." Yukari protestó. Rápidamente miró a Minato. "Hey... no le dijiste nada a nadie sobre... ya sabes que, ¿verdad?"
"Oh, lo divertido que podría ser esto! Pero no, debo contenerme aqui." Minato pensó. "¿Por qué lo haría?" preguntó.
"Bien." Yukari dijo. "En serio... no digas nada sobre anoche, ¿está bien?" Los ojos de Junpei se agrandaron.
"Y alla va mi autocontrol." Minato pensó. Se colocó un poco mas cerca de Yukari, y se inclinó a susurrarle algo, sólo lo suficientemente alto para que Junpei escuchara. "No lo haré... pero si alguna vez quieres más, sabes donde encontrarme."
Prácticamente la mandíbula de Junpei tocó el piso, y Yukari se sonrojó. Minato retrocedió y mostró su sonrisa, en toda su escalofriante gloria, y continuó con una risa igual de aterradora. Era infantil y a la vez perturbadora, del tipo que provoca piel de gallina.
"Yuka-tan... te gusta... esa clase de..." Junpei dijo, sorprendido por lo que acababa de escuchar.
"Qué- ¡¿De dónde sacaste eso?! ¡¿Minato, de qué estas hablando?! ¡Apenas nos conocimos ayer, y nada pasó, y augh! Debo irme. El equipo de arquería me necesita, ¡y preferiría estar alla que aquí! ¡No empieces ningún rumor!" Yukari explotó. She alejó enojada, y Junpei seguía en shock.
"Viejo, ¿en serio?" preguntó a Minato.
"Nah, solo jugaba. Es muy fácil de provocar, sabes."
"¿De verdad? Lo tendré en mente." Junpei dijo bajando la punta de su gorra. "Ah, bueno, no es como que alguien se tome los rumores en serio. Se pone muy paranoica... ¡pero hey! ¡Es tu primer día aquí y la gente ya habla sobre ti! Lo creas o no, ella de hecho es bastante popular. ¡Eres el hombre! ¡Heheh, este será un año divertido, puedo sentirlo!"
Minato y Junpei se separaron en frente de la escuela, no sin antes intercambiar números de teléfono. En el camino de regreso al dormitorio, Minato decidió pasar el resto del día acostumbrándose a las principales zonas de Iwatodai. Primero exploró lo que estaba en boca de todos, el Pawlonia Mall, e inmediatamente se sintio atraído a la tienda Power Records. No se molesto en entrar, pero notó a un chico de cabello azul con un par de audífonos que le recordaba mucho a sí mismo.
También pasó por un callejón en el centro comercial que no tenía salida. Estaba oscuro pero estaba seguro que vió un niño y una mujer, ambos vestidos formalmente de negro, hablando con un individuo más bien alto, vestido de manera similar.
"Estoy presenciando un trato de drogas o una reunión de pandillas." Minato pensó al pasar de largo. "No quiero involucrarme con ninguno de los dos.". Casi pudo jurar que el niño volteó a verlo cuando paso, pero lo ignoró y apresuro el paso. Café Chagall, la Estación de Policia, Club Escapade, Game Panic, Be Blue V... lugares que sintió que debería conocer.
Mas tarde, decidió visitar la Estación Port Island, e inmediatamente se arrepintió de perder su tiempo ahí. Lo mas interesante fue el baño, y puede que el cine. Rodeó el callejon trasero, y observó a los delincuentes locales como esperaba. Con lo que no contaba, sin embargo, fue con un hombre que usaba una capucha gris y shorts negros que simplemente meditaba. Nadie lo molestaba, y por una buena razón. Minato se fue tan pronto como supo que el hombre prácticamente irradiaba un aura de miedo. Todos parecían saber que era mejor no interactuar con el, al igual que Minato.
Al ponerse el sol, Minato ubicó varios locales en la estación Iwatodai, sin encontrar un buen lugar para comer. Finalmente, visitó el Santuario Naganaki. y probó su suerte con la caja de fortunas. Recibió una bendición de 'Gran Fortuna' y, para su sorpresa, encontró un billete de 10,000 yenes en el suelo del santuario. Lo recogió y rápidamente regresó al dormitorio al caer la noche.
"Bienvenido." Mitsuru dijo cuando Minato entró. El asintió y procedió a revisar la hoja de registro en la recepción. Aparentemente, él era el único que firmaba. "¿Puedo preguntar que te mantuvo afuera tan tarde?"
"Estaba explorando la ciudad, senpai." Minato dijo cuando terminó de firmar. "¿Ya cenaste? Estaba pensando en hacer algo."
"Por desgracia, ya lo hice. En otra ocasión, tal vez." Mitsuru dijo mientras regresaba a su libro. Minato empezó a preparar curry y arroz, cuando Akihiko entró al edificio. Aparentmente, había compensado sus vueltas matutinas.
"¡Minato! ¿Cocinando de nuevo?" Akihiko pregunto.
"¿Tienes hambre, Sanada-senpai?" Minato preguntó. "Casi está listo." Una vez que ambos comenzaron a comer, Minato se sorprendió al ver que Akihiko comenzaba a añadirle proteína a su plato. A pesar de sus múltiples protestas sobre tal adición arruinando el sabor de la comida, Akihiko insistió y colocó todo un sobre.
"Cada quien a lo suyo." Minato suspiró cuando se rindió en tratar de salvar la cena de Akihiko. Pudo escuchar a Mitsuru reir desde la sala. Mientras comían, mantenían pequeñas conversaciones, principalmente sobre comida. Aunque entendía lo básico, Akihiko tenía problemas con el concepto de sazonar la comida dependiendo del platillo, para disgusto de Minato.
Se disculpó para tomar un baño y estudiar. Alrededor de las 11:30, vió a Akihiko dejar el dormitorio. No se molestó en preguntar; él mismo planeaba dejar el dormitorio también. Sin embargo, a las 11:50, se detuvo, y comenzó a preparar un poco de té.
"La luna esta llegando a su máxima belleza." Minato pensó mientras servía su té. Preparo su pequeña mesa, y esperó. Entonces, a media noche, el mundo cambió a ese tono verde enfermizo. El bebió su té calmadamente, disfrutando unos minutos de paz.
Y luego, saltó desde la ventana.
