9. El Discurso de la Emperatriz
Minato, al darse cuenta de que el refrigerador estaba lleno, se decidió por no hacer otro desayuno, y repartió las sobras que quedaban. Junpei y Yukari de hecho desayunaron esa mañana, ya que la exploración de la noche anterior pareció haberlos dejado exhaustos.
"Mitsuru-senpai." Minato dijo cuando todos terminaron. "Dejé tu discurso en la sala del tercer piso. ¿Ya lo tomaste?"
"Desde luego. Me gustaría agradecerte de nuevo por hacer tiempo en tu agenda para mí." Mitsuru respondió.
"No hay problema." Minato dijo con una sonrisa. "Después de todo, no es como que tenga algo importante que hacer a las 4 de la mañana."
"¿Aún no puedes dormir?" Yukari preguntó, sin poder creerlo.
"El tipo ni siquiera estaba cansado, Yuka-tan." Junpei dijo. "Además, no creo que una vez en Tartarus hubiera podido con alguien que no duerme de todos modos."
"Él lo entiende." Minato dijo. Yukari suspiró, terminando su desayuno. Por extraño que pareciera, dejaron el dormitorio como un gran grupo para tomar el tren juntos. Minato pasó la mayoría del tiempo intentando crear un régimen de entrenamiento para Junpei, quien juró que haría uno para hombres de verdad que no incluyera aprender Pilates. Cerca de la entrada de la escuela, un chico de cabello castaño llamado Kenji llamó a Junpei con una mirada extraña en sus ojos. Minato sólo se darií cuenta de lo que significaba cuando pasó la puerta principal, junto a Akihiko, Yukari y Mitsuru.
Esa vista detuvo a algunos estudiantes.
"El Sagrado Cuarteto..." una chica se atrevió a decir.
"Minato realmente juega para ambos bandos, ¿eh?" un chico murmuró.
"Hay que quitar a esas arpías de Aki y Mina... de hecho, no es mejor así?" un grupo de chicas discutía.
"Tal vez está forzado a compartir, ¿no? Akihiko-senpai lo amenazo? De ningún modo dejaría que otro sujeto entrara en su grupo... ¿cierto?" un grupo de chicos se debatía.
"Después de lo de ayer... ¿añadió un chico a la mezcla?" alguien de la clase de Minato cuestionó
Mientras los comentarios incómodos continuaban, Yukari fue la primera en separarse, seguida por Mitsuru y Akihiko poco después.
"A este paso, necesitaré un maldito disfraz sólo para salir con mis amigos." Minato pensó.
"Si averiguas donde viven, puedo callar un par de ellos... permanentemente." Jack sugirió.
"De hecho, yo digo que los esclavizemos. Una legión de Demonios, una legión de Humanos, y una legión de Personas... serías el terror de este mundo, Jefe." David intervino.
"Por muy bien que suenen ambas opciones, preferiría no convertirme en una amenaza para el público mientras asisto a la escuela." Minato respondió en su mente.
Después de finalmente evitar las miradas mortales que los demás estudiantes le daban, Minato logró llegar a la asamblea matutina donde Mitsuru daría su discurso. Pensó que tenia algunas palabras demasiado elegantes para la mayoría del cuerpo estudiantil, pero eso era exactamente lo que Mitsuru quería. Después de todo, su personalidad encajaba con la vibra 'pretensiosa' que el discurso tenía. Minato descubrió que Junpei y Yukari le habían guardado un lugar, y fue con ellos.
La asamblea comenzó. Fue aburrida. Luego Mitsuru fue nombrada la nueva Presidenta del Consejo Estudiantil, y subió al podio. Minato ignoró los comentarios de Junpei y Yukari, inclinándose hacia adelante. Estaba interesado en saber qué tan bien podía hablar en público.
Mitsuru habló. "Mientras inicio mi período como Presidenta del Consejo Estudiantil, me gustaría compartir con ustedes mi visión para este año. Es mi firme creencia que cada un de nosotros debe aceptar la responsabilidad de mejorar nuestra escuela. No obstante, el cambio no puede ocurrir sin un esfuerzo substancial ni un nivel de compromiso sin precedente. Es por eso que debemos reestructurar nuestras vidas diarias para asegurar este noble objetivo. Me gustaría que cada uno de ustedes busque el lo profundo de su pozo de motivación, y reevalúen sus convicciones... Imaginar un nuevo futuro sin perder de vista la realidad a su alrededor. Esa es la clave. Estoy segura de que muchos de ustedes tienen su propia visión del futuro... Para que podamos cosechar todos los beneficios de nuestra educación, su participación, sus ideas, y su entusiasmo son esenciales. Gracias."
Bajo una avalancha de aplausos, Minato murmuró una sola palabra. "Perfecto."
"Rayos... Eso fue increíble... Entonces..." Junpei dijo, mirando a Minato. "¿Alguna idea de lo que acaba de decir?"
"Gracias por hacerme presidente. Hagamos cosas, contribuyan, y Gekkoukan es la mejor, básicamente. No se agoten en el camino, y estudien mucho." Minato respondió.
"¿En serio?... Cuando lo dices así, suena un poco..." Yukari dijo.
"¡De ningún modo fue todo lo que dijo, viejo!" Junpei dijo.
"Si quitas las formalidades y la elegancia, todo puede sonar muy estúpido." Minato musitó. "Pero probablemente me perdí de algunas partes."
No lo había hecho. Había leído el discurso un par de veces antes, y a parte de parafrasear los principales puntos, le dijo a Junpei cada detalle al que Mitsuru quería llegar. Pero lo dejaría imagianr que había sido genial.
"¿Por qué matar las ilusiones del chico?" Minato pensó.
Luego de la asamblea, Minato maldijo nuevamente el no ser capaz de dormir. No le molestaba la Srta. Toriumi, pero honestamente su clase era aburrida.
Al terminar la escuela, Minato se preparaba para irse con Junpei cuando vió que Akihiko se acercaba a ellos. Rápido. Demasiado rápido.
"¡Junpei! ¡Minato!" Akihiko les llamó. Una horda de sus fanáticas lo estaban persiguiendo. "¡Debemos irnos!"
"¡¿Traes a tus amigas, senpai?!" Junpei preguntó emocionado, ante la vista de las chicas que corrían tras Akihiko. Minato analizó rápidamente la situación. Un sacrificio era necesario.
"De hecho, están aquí por ti, Junpei." Minato dijo, alejándose lentamente. "Tú estás conmigo a menudo, después de todo. Y fuiste tú quien me ayudó con Yukari, ¿sabes?"
"¿Eh? Yo fui- OH." Junpei comenzó. Cuando se dió cuenta de lo que Minato insinuaba, la sonrisa más tonta que Minato había visto se formó en su cara. Giró su gorra, desdobló el collar de su camisa, y tronó su cuello. "Pues claro... cuando Junpei, Cassanova profesional, ve un caso tan triste por su cuenta, no puede evitar mostrarle como funciona esto." dijo, intentando copiar la posición relajada de Minato.
Una vez que Akihiko pasó corriendo al lado de Junpei , Minato giró y fue con él. "¡Akihiko-senpai! ¡Por aquí!" Minato dijo. Akihiko se acercó. Minato tomó su brazo y sacó su Evocadora al girar una esquina. La presionó contra su cabeza, cambiando a Hada como su Persona principal. "¡Trafuri!" murmuró, jalando del gatillo. Él y Akihiko fueron envueltos en una luz brillante mientras el sonido de Junpei siendo pisoteado llegaba a sus oídos. En un instante, aparecieron en el callejon trasero del Paulowinia Mall, corriendo a la plaza principal.
"Antes de preguntar como hiciste eso." Akihiko dijo, recuperando su aliento. "¿Por qué traes tu Evocadora?"
"Siempre estoy preparado, senpai." Minato dijo, mostrando su sonrisa natural. Akihiko simplemente negó con la cabeza. "En cuanto al truco de magia, anoche conseguí una Persona en Tartarus que nunca usé. Éste es uno de sus movimientos."
"Bueno, supongo que es mejor probarla tarde o temprano. Aún así, debimos simplemente abandonar a Junpei de ese modo?"
"Nah, pero pensé que sería divertido. Estará bien... creo."
Akihiko suspiró. "Como sea, les iba a pedir que vinieran aqui conmigo. Hay algo que debo mostrarles. Vamos."
Akihiko y Minato entraron a la estación de policia para ver a un oficial serio leyendo el periódico en el escritorio frontal. El aparente secretario se levantó y asintió.
"¿Tenía razón al clasificar esto como una tienda? Huh... Y yo que pensaba que soóo visitaría este lugar durante la Hora Oscura y saquearía los objetos perdidos o algo así." Minato pensó mientras el oficial se acercaba para recibirlos.
"Oficial Kurosawa. Ha pasado un tiempo." Akihiko dijo alegremente.
"Creí que habías dicho que eran dos." Kurosawa dijo bruscamente.
"El otro sujeto tuvo algo que hacer." Akihiko respondió rápidamente. "Minato Arisato, él es el Oficial Kurosawa. Él sabe de nosotros y nos mantiene bien quipados. Hablando de eso, Ikutsuki-san te envía esto."
Akihiko le dió a Minato 10,000 yenes, junto con una dura mirada.
"Entonces algo de esto era para Junpei, ¿eh? Supongo que le compraré algo entonces..." Minato consideró.
"No puedes combatir a las sombras sólo con tus manos, así que encuentra algo que te guste. El Oficial Kurosawa tiene conexiónes... Pero éstas cosas aún cuestan dinero." Akihiko terminó.
"Desde luego. Nada en la vida es gratis." Kurosawa añadió rápidamente.
"Lo sé... Bueno, te veré después. Gracias de nuevo." Akihoko dijo, despidiéndose. Minato se volvió hacia Kurosawa.
"Puede que yo sea un Demonio, Jefe, pero él tiene una cara que dice "No quieres toparte conmigo en un callejón oscuro", sabes?" Jack dijo.
"Así es. Parece del tipo de crítico que amas y odias a la vez... Del tipo que puede animarte o destruirte." David añadió.
Antes de que Minato pudiera responder, Kurosawa habló. "Me han informado acerca de ti y tu grupo. Mi trabajo es mantener la paz en esta ciudad, sin importar las circunstancias. No hace falta ser un genio para saber que algo extraño está pasando aquí, y he visto más que suficientes cosas extrañas. Sólo hago lo que creo es lo correcto."
"¿Qué has visto?" Minato preguntó, intrigado por saber la respuesta.
"Cosas que ningún humano debería ver, niño." Kurosawa dijo sin titubear. "No sé que es con lo que ustedes estén lidiando, pero le rezo a cualquier Dios que me oiga para que no sea a lo que yo enfrenté.
"Él ha tratado con demonios peores que nosotros en el pasado, Jefe... mejor dejemos el tema." David advirtió. Tuvo una sensación similar a la que experimentó cuando conoció a Kazuya, aunque mucho más débil.
"...Le tomaré la palabra." Minato respondió. "Entonces, que tienes en el inventario?"
Kurosawa le indico que lo siguiera, y lo guió a un cuarto en la parte de atrás repleto de armas cuerpo a cuerpo de varios tipos, y, útilmente para Yukari, arcos.
"Por ley, no puedo venderte armas de fuego. Aunque, por lo que sé, el que ustedes tengan más de una pistola a la vez podría ser... peligroso." Kurosawa dijo. Minato luchó por sontener una sonrisa que se formaba en su cara. Por retorcido que fuera, la idea de que Junpei gritara 'PERSONA!' para luego volarse los sesos con un arma de verdad le parecía gracioso.
"¿Lo vez? Es por ESTO que nos tienes, Jefe. En realidad eres como nosotros." Jack dijo, compartiendo sus pensamientos.
"Gracias por ser tan considerado." Minato dijo. Le dió un vistazo a la variedad de armamento disponible, hasta que sus ojos se detuvieron en un hermoso sable. Lo tomó, y lo revisó cuidadosamente. Convenientemente tenía una etiqueta de precio, costándole 9,200 yenes.
Salió de la tienda, con su espada guardada en un estuche de guitarra, cortesía del Oficial Kurosawa. Ya le conseguiría algo a Junpei después.
Al regresar al dormitorio, escuchó a Junpei y Akihiko hablar en la sala.
"Akihiko-senpai, ¿por qué elegiste a Minato para ser el líder?" Junpei preguntó. La expresión de Akihiko se ensombrecio.
"La verdadera razón," Akihiko empezó, mientras su voz se volvía mas grave. "es porque no sólo sobrevivió una de las ejecuciónes de Mitsuru, sino que la disfrutó... Ningún humano... no, ser vivo... debería... pasar por... ese horror... nunca..."
"¿Qué hay, senpai?" Minato preguntó, colocando una mano en el hombro de Akihiko. Akihiko giró sólo para ver una sonrisa mas aterradora de lo usual en su cara, e instintivamente lanzó un golpe. Minato atrapó el puño con su mano libre. "¿Quieres entrenar?"
"¡Akihiko!" Mitsuru llamó, bajando las escaleras. "Atacando gente en el dormitorio... Espero que estés listo para una de mis nuevas y mejoradas ejecuciones." Una sonrisa similar a la de Minato se formó lentamente en sus labios mientras se acercaba al grupo.
Junpei no hubiera creído que Akihiko pudiera volverse más pálido, pero lo hizo. Se congeló en el lugar, mientras sus ojos lanzaban miradas en busca de ayuda. Minato simplemente se encogió de hombros y fue al refrigerador, con una sonrisa arrogante en su cara.
Parte de Junpei sabía que debía hacer algo. Minato lo había dado por muerto esa misma tarde y acababa de tenderle una trampa a Akihiko. Era un monstruo. Y aún así no hizo nada cuando Mitsuru comenzó a jalar a Akihiko hacia las escaleras.
"...Viejo." Junpei dijo una vez que Mitsuru y Akihiko desaparecieron. "¿Por qué hiciste eso?"
"Maté dos pájaros de un tiro. Ver la reacción de Akihiko al ser sentenciado fue divertida, y le di a Mitsuru una razón para practicar sus nuevas ejecuciones. Fue práctico." dijo, tomando algo de las sobras.
"Frío y calculador..." Junpei murmuró mientras iba por algo de comida también. En la comida, Minato le habló sobre el Oficial Kurosawa y sus conecciónes. La mayor preocupación de Junpei fue que no le dieron un uniforme ni una placa.
"Dejando eso de lado." Minato dijo, al terminar su plato. "¿Sin resentimientos por abandonarte en la escuela, cierto?"
En ese momento, fue el turno de Junpei de mostrar su versión de la sonrisa de Minato. "Todas esas chicas pisoteándome..." dijo, lamiendo sus labios. "¿Qué te imaginas que ví?"
"Oh, Dios... Estoy rodeada por pervertidos, ¿cierto?" Yukari se quejó mientras bajaba las escaleras. Rápidamente subió de regreso a su cuarto, tomando nota mental de comenzar el habito de cerrar con seguro su cuarto por la noche.
"Junpei..." Minato dijo, negando con la cabeza. Ambos vieron el nuevo temor que Yukari había mostrado. "¿Y dicen que yo soy el raro?"
Después de una cena silenciosa, Junpei se retiró a su habitación, pasando al lado de una muy complacida Mitsuru que iba a la sala.
"Minato..." dijo al llegar. "No sé donde aprendiste la Tortura China del Agua... pero me encanta."
"Me alegra escucharlo." Minato dijo. Si recordaba correctamente, los lados de la cabeza de Akihiko estaban congelados, con un pedazo de hielo colgando encima de el. Lo observaría derretirse lentamente, dejando caer gotas de agua sobre su cara, la cual apenas podría girar en su prision helada. Con sus sentidos aturdidos por el frío, ese tipo de estimulación podría llegar a ser... insoportable, para el humano promedio. "Te aseguraste de que no se metiera en su nariz, ¿verdad? Eso podría matarlo."
Mitsuru rió. "No morirá... pero puede que no sea él mismo por un tiempo." Tomó su asiento regular en la sala. "Ahora bien, en cuanto a nuestra exploración de Tartarus... Akihiko no será capaz de unirse a ustedes por obvias razones, así que me gustaría que continues siendo nuestro líder de campo. Nunca se sabe cuando puede aparecer un enemigo poderoso, como el que te enfrentaste el otro dia. Es mejor estar preparados, o de lo contrario podrías encontrarte en una situación difícil. Así que, cuando quieras ir a Tartarus de nuevo, avísame, y reuniré a los demás. También, ya que estoy segura de que tienes otras cosas de las que hacerte cargo, puedes ir por la noche si lo necesitas. Eso es todo. Sigue con el buen trabajo."
"En ese caso, vayamos a Tartarus esta noche." Minato dijo. "Es imperativo que Junpei y Yukari incrementen su resistencia durante la Hora Oscura lo más pronto posible, o podrían flaquear cuando más los necesitemos."
"Mitsuru asintió. "Les informaré de los planes para esta noche. Nos veremos frente a la escuela a medianoche."
