10. Ascendiendo
El SEES llegó a Tartarus faltando cinco minutos para medianoche. Una vez más, la transformación que Minato sólo podía describir como 'majestuosa' tomó lugar, mientras que Junpei y Yukari aún se estremecían. Akihiko parecía demasiado distante para importarle.
Mitsuru llegó en su motocicleta, y la llevó hasta dentro del lobby. "Mientras exploramos Tartarus, esta será nuestra base de operaciones." dijo, estacionando su vehículo. En la parte trasera de la moto estaban acoplados varios instrumentos extraños que parecían sacados de la decada de los 60's.
"Tecnología de punta." Minato bromeó.
"Apuesto que también resultará un excelente tiradora con mosquete, Jefe." David dijo.
"Por cierto, encontré algo interesante acerca de Tartarus. Un par de pisos más arriba, hay algo que les impedirá ir más alla. La torre parece tener varios de estas anomalías en ciertos pisos. Sé que les dije que el patrón de los pisos cambia cada día, pero estas barricadas permanecen fijas en su lugar. Por lo tanto, me gustaría que intentaran llegar a la primera barricada. Cuento con ustedes." Mitsuru explicó.
"No hay problema." Minato respondió. Sacó su sable aún sin estrenar, y lo examinó. Esto haría que matar sombras fuera aún mas fácil.
"¡Amigo, pensé que dijiste que no pudiste conseguir ningun arma!" Junpei dijo, un tanto envidioso de la espada nueva y brillante de Minato.
"Te conseguiré algo después." respondió. "Si matas más que yo, puede que hasta te consiga algo mejor que esto... desde luego, lo mismo va para Yukari."
"¿En serio haremos una competencia de esto?" preguntó, molesta.
"Será un incentivo para ustedes, para ayudarlos a concentrarse aún más. No quiero repetir lo de la última vez." Minato respondió. Con eso, el trío entro a Tartarus. El primer piso fue devastado, nadie en el SEES recibió ningun daño. El segundo se sintió similar, y siguieron ascendiendo. Para cuando llegaron al cuarto piso, Minato había adquirido dos Personas nuevas, Slime y Apsaras. Ambas parecían muy débiles, así que las ofreció a la Carta de la Bestia tan pronto como las obtuvo. Después de varias ofrendas, finalmente conservó una de cada una por si acaso. Sin embargo no pensó que las usaría, ya que su táctica de emboscada y su nueva espada hacían que la masacre fuera más fácil.
Mientras el SEES despejaba sistemáticamente el cuarto piso, Minato experimentó la Barajeada de nuevo. No obstante, ésta vez no hubo cartas de Personas, por lo que eligió la carta que describía una espada.
Yukari y Junpei vieron como Minato parecía materializar de la nada un arco junto con algunas flechas. Por lo que podían ver, era ligeramente más fuerte que el que Yukari usaba en ese momento.
"Yukari." dijo, girando hacia ellos. Ambos agrandaron sus ojos ante la vista. "Te conseguí un arco nuevo."
"Minato... ¿cómo hiciste eso?" Mitsuru preguntó por el transmisor.
"¡Esa fue una de las 'oportunidades' del Jefe!" Jack rugió por el comunicador.
"¡¿Jack?! ¿Cómo demonios puedes hablar?" Minato preguntó repentinamente.
"Acabamos de descifrar la señal del transmisor, Jefe." David habló, de nuevo, mediante el transmisor. El par había estado muy callado durante su tiempo en Tartarus, y ahora sabía la razón.
"Arisato, ordénales que se retiren." Mitsuru dijo.
"Ya la oyeron... Y déjenme dar mis propias explicaciones, chicos." Minato dijo. El silencio regresó al transmisor, y Mitsuru lo tomó como señal de que la comunicación era privada nuevamente.
"Eso todavía no explica como es que puedes hacer que aparezcan armas nuevas de la nada." Junpei dijo. Minato dejó escapar un gran suspiro.
"Está bien. A veces, después de matar algunas Sombras, veo cartas flotantes en mi cabeza. Básicamente se revuelven entre sí, y sólo puedo escoger una de ellas. Últimamente, solo adquiría nuevas Personas de este modo, pero ésta vez, no hubo ninguna carta de Persona. Asi que escogí la que tenía una espada, y fue entonces que el arco apareció en mi mano." Minato afirmó. "Sé que suena estúpido, pero eso es lo que pasó."
"¿Qué eres, un personaje de algún videojuego?" Junpei preguntó. Jack y David se materializaron detrás de él.
"¡Los personajes de videojuegos DESEARÍAN tener las habilidades del Jefe!" Jack gritó, estremeciendo tanto a Junpei como a Yukari.
"Él hace que quienes ustedes consideran 'super-poderosos' luzcan como un mal chiste comparados con él." David añadió.
Por extraño que parezca, Minato sonrió ante la intervención de sus Demonios. "Pues claro que si." dijo encogiéndose de hombros. "Pero no tenemos tiempo que perder. Después de todo, sólo es una Hora Oscura. Andando."
Con eso, le entregó a Yukari su nuevo arco. Jack y David se disiparon una vez más, y Junpei simplemente suspiró. Puede que Minato fuera un bastardo engreído, pero no podía negar que sin su liderazgo, las cosas pudieron haber sido ridículamente duras al principio. Pero Junpei sabía que él mismo se estaba fortaleciendo... y pronto sobrepasaría a Minato.
Cuando alcanrazon el quinto piso, se encontraron con lo aparentaba ser un dispositivo verde, similar al de la esquina en el lobby. Minato se acercó a el y lo golpeó con el mango de su espada. Comenzó a brillar como un punto de acceso.
"Hmm... ¿podrían intentar usar eso? Quisiera probar algo." Mitsuru pidió.
"Podría ser una trampa, Jefe... todos los puntos de acceso ya han sido activados. ¿Por qué este estaría apagado?" David advirtió en su cabeza.
"Cierto..." Minato asintió mentalmente. "Junpei, ven aquí por un segundo."
"¿Qué pasa?" Junpei preguntó cuando se colocó a su lado. Sin advertencia, Minato retrocedió y lo empujó adelante, haciendo que presionara el botón localizado en la parte superior. Junpei se desvaneció instantáneamente.
"¡¿Y eso por qué fue?!" Yukari preguntó, corriendo hacia Minato.
"Dale un minuto." Minato instruyó, sus ojos fijos en el dispositivo. Antes de que Yukari pudiera protestar, Junpei apareció de nuevo frente a ellos, con una mirada enojada en su cara.
"¡¿Oye viejo, qué rayos te pasa?!" preguntó
"Teníamos que averiguar si esto realmente era un teletransportador, así que te ofrecí como voluntario."
"¡¿Y no pudiste advertirme?!" gritó.
"Pero estas bien, ¿no? No te pongas así por nada." Minato dijo, volviéndose para continuar por el pasillo. Junpei maldijo en voz baja.
"¡Esperen! Al parecer hay tres Sombras grandes en el centro del piso donde se encuentran. No se mueven, pero tendrán que derrotarlas su quieren seguir adelante." Mitsuru dijo.
"No hay problema." Minato dijo, girando su espada en la mano. "No creo que podamos rodear a estos tipos, asi que preparense. Quizas pueda derribar a una de inmediato, pero no bajen la guardia."
"Claro." Junpei gruño. Mientras se acercaban al centro del piso, tres águilas con un 'IV' grabado en sus máscaras simplemente flotaban en el centro de la habitación.
"Mitsuru, analízalas." Minato dijo preparando su Evocadora. Mitsuru comenzó a escanearlas cuando la pelea inició.
"¡Baile Macabro!" Minato gritó mientras disparaba. Jack apareció detras de un águila y procedió a aniquilarla completamente. Minato se tambaleó hacia atras cuando Jack desapareció. Aún no era un movimiento que pudiera usar frecuentemente.
Yukari y Junpei corrieron a su lado e invocaron sus Personas casi al unísono.
"¡Garu!"
"¡Agi!"
Un tornado se formó y golpeó primero, seguido por una bola de fuego. El objetivo, el águila mas cercana a ellos, voló a traves de los ataques hacia ellos, intacta. Minato tomó a Yukari y se apartaron del camino, dejando a Junpei sólo. Intentó levantar su katana para interceptarla, pero sólo consiguió un feo rasguño en su hombro.
"¡El enemigo usa ataques de viento y no le afectan el viento, la luz, ni la oscuridad, y puede absorber el fuego!" Mitsuru dijo. "¡Al parecer sólo los ataques penetrantres son su debilidad!"
"Hora de que ese arco brille." Minato dijo, alzando su Evocadora de nuevo. "¡Prepárate, la última viene por nosotros!"
Yukari apuntó a la Sombra que se dirigía a ellos mientras Minato se movía al lado. Él invocó de nuevo.
"¡David, Sukunda!" gritó. El Demonio apareció sobre él y tocó una melodia rápida que se convirtió abruptamente en un diminuendo. La Sombra se hizo mas lenta en el aire, dándole a Yukari el tiempo suficiente para ponerle una flecha, causando que se estrellara en el suelo. "¡De nuevo!" Minato comandó.
Yukari disparó otra flecha, en esta ocasión acertando de lleno en una de sus alas. Mientras la Sombra luchaba por ponerse de pie, Minato saltó a su espalda y comenzó a cortarla y despedazarla. El águila luchaba y se movía debajo de él, pero se las arregló para cercenar sus alas y rápidamente apuñaló lo que pensó era la parte trasera de su cabeza.
"¡Ese es su trasero, Jefe!" Jack gritó. Minato giro sobre sí mismo, cayendo mientras lo hacía, y decapitó a la criatura. Desapareció en la misma sustancia en la que se convertían las demás sombras. De inmediato se levantó y fue a revisar como estaban Junpei y Yukari, y casi deseó no haberlo hecho.
Junpei estaba derrumbado en el suelo cerca de una pared, su katana a un metro de él a su derecha. Estaba sangrando profundamente de su pecho y estomago. Yukari tenía un par de cicatrices en su espalda, pero por ahora estaba concentrada en esquivar los ataques de la Sombra que quedaba. Claramente la chica estaba en desventaja, debido a que su Persona sólo contaba con un ataque, y era de viento.
"Maldición, parece que Junpei trató de ir por ella sólo." Minato penso mientras iba en su ayuda. "Sabe que es débil frente a habilidades de viento. ¡Debió haber pedido apoyo!"
"El orgullo de un hombre puede ser su mayor fortaleza o su mayor debilidad." David dijo.
"Jefe, él aún no te acepta como líder." Jack añadió. "Tienes que hacerle entender, o terminará matándose a sí mismo."
Minato reflexionaba estos pensamientos mientras invocaba de nuevo a David, lanzando un Sukunda sobre el águila. Yukari lo derribó del aire, y en poco tiempo estuvo muerto.
"Whew..." Yukari suspiró cuando Minato acababa con la Sombra. Una mirada de horror cruzó su cara cuando notó que Junpei estaba muriendo en una esquina. "¡Junpei!"
"Jack, David... ¿puedo pasarle los efectos de la Magatama a alguien más?" Minato preguntó mientras se aproximaba a los demás.
"No, Jefe. Eso sería como darle a esa persona una parte de tu alma." Jack respondió. Minato maldijo mentalmente, y sacó la única perla de reanimación que había encontrado antes. Caminó hacia ellos, movió a Yukari a un lado, e hizo que Junpei se la comiera. Casi se ahogó con ella, pero al menos estaba vivo.
"Augh, ¡¿viejo, que demonios?!" Junpei tosia mientras se ponia de pie, agarrando su estómago. las heridas en su pecho se habían cerrado, dejando pequeñas cicatrices, pero su estómago aún estaba en mal estado.
"Supongo que funciona como una Perla Senzu." Minato dijo. Miró a Yukari, quien asintió. Ella invocó a Io y usó Dia en Junpei, curando su estómago, y luego en ella misma, restaurando su espalda. "¿Puedes continuar? No juzgaré a nadie que quiera detenerse por ahora."
Junpei frunció el ceño. "Ese maldito tuvo suerte. Sigamos adelante."
"Vamos, Junpei, no dejes que te afecte. Deberías saber cuando es tiempo de retirarse." Yukari dijo.
"...Tomémonos un descanso en el lobby por un momento. Estoy un poco cansado... usé tres habilidades después de todo." Minato dijo, envainando su espada. No dijo que era porque quería visitar las Habitaciones.
"Si tú necesitas un descanso, bien. No podemos seguir adelante sin nuestro líder, ¿no?" Junpei preguntó. Minato sabía que estaba siendo insultado, pero pretendió no notarlo.
"Cuidado, Junpei... No tengo problemas en golpearte hasta dejarte al borde de la muerte. Especialmente ahora que sé que puedo traerte de vuelta así de rápido." Minato pensó al dirigirse al teletransporte.
"Deberías hacerlo un par de veces para mostrarle lo débil que en verdad es." David sugirió.
"Apuesto que si le cortamos una pierna, no saltaría a la defensiva tan seguido." Jack dijo. Hubo silencio. "¿Qué? ¡Ese fue bueno!"
"Tú e Ikutsuki se amarían el uno al otro." Minato pensó. Reapareció en el lobby, y se sintió atraído al reloj dorado. A la Hora Oscura aún le quedaban cuarenta y cinco minutos, de acuerdo a su única manecilla, pero notó que había una pequeña ranura para ofrendas en su base. Junpei y Yukari pronto aparecieron en el teletransporte, y él los llamó.
"¿Ahora qué, viejo?" junpi pregunto, molesto. Sin responder, Minato deslizó un poco de dinero, y sintió como todo su cansancio y heridas empezaban a sanar. Observó la manecilla del reloj dar una vuelta completa hacia atrás, terminando en el mismo lugar en el que estaba antes. Volteó a ver a Junpei y a Yukari. Tenían cicatricez por la pelea de antes, pero ahora ya no estaban. Ambos también notaron su regeneración, y se miraron a sí mismos en asombro.
"El reloj puede regresar todo el daño que tengamos." Minato dijo. "Pero cuesta dinero."
"Very good, Minato." Mitsuru dijo, observando la escena de lejos. "Un teletransporte y un método para curar nuestras heridas... ¿Quizás Tartarus quiera ser explorado?"
"¡¿Amigo, a quién le importa?!" Junpei gritó. Había vuelto a ser el mismo después de que su fatiga fuera sanada. "¡Sigamos pateando más traseros de Sombras!"
"¿En serio?... Bueno, creo que no me importaría subir un par de pisos más." Yukari dijo. Minato rió.
"Dejenme visitar algunos amigos primero." dijo, dirigiéndose a la esquina. "¡Vuelvo en un segundo!"
Con eso, desapareció en un montón de mariposas azules, y reapareció en la Habitación Índigo. Igor estaba esperándolo, habiendo recuperado su usual sonrisa, de algún modo.
"Ah, ahí estas." Igor saludó. "Bienvenido a la Habitación Índigo. Bien... supongo que es hora de que explique lo que realmente hago aquí. Mi trabajo consiste en crear nuevas Personas. Pero para hacerlo, debo fusionar las que actualmente llevas contigo... En otras palabras, las combino en una sola Persona. Más aún, si has establecido un Vínculo Social, podrás crear Personas incluso más fuertes. Conforme acumules más y más Personas, por favor, tráemelas antes de que las ofrezcas."
"¿Viste eso, eh?" Minato rió un poco. "No te preocupes, aún tengo algunas. Veamos que podemos hacer."
Luego de aprender sobre las modalidades de las fusiones, Minato descubrió que sólo podía crear a Nekomata, la cual parecía inútil, y a Omoikane, el cual estaba seguro de que era un monstruo de tentáculos violador. Obviamente, eligió a Omoikane.
Sin embargo, cuando la fusión comenzó, la Carta de la Bestia apareció en la mesa y las llamas de su Candelabra titilaron salvajemente. Igor hizo una mueca de decepción.
"Al parecer tu nueva carta te permite forzar ciertas habilidades a tus Personas durante la fusión, ignorando si pueden o no heredarlas. Esto elimina el elemento del azar por completo..." dijo. Minato sonrió.
"¡Claro que sí, Jefe! ¡Ahora todas tus Personas serán casi tan geniales como nosotros!" Jack gritó mientras aparecía como un pequeño cráneo al lado de Minato.
"¿Quién sabe? Tal vez ahora valga la pena usar algunas de ellas." David dijo.
"Averigüémoslo, ¿quieren?" Minato preguntó. Se concentró, y pudo ver las habilidades de Omoikane. Zio, un ataque eléctrico, y Dia, un movimiento de curación. Tenía la opcion de escoger dos más, así que le dió Contusión de Slime y el Bufu de Apsaras.
Sus Personas aparecieron como cartas, flotando sobre la mesa. Se alzaron lentamente, mientras la Carta de la Bestia enviaba ondas de energía negra a cada una, hasta que se detuvieron, y un flash de luz explotó entre ellas. Omoikane apareció, mirando a Minato. Se desvaneció sin decir una palabra y Minato supo que había entrado a su alma.
"Las Personas creadas de forma no natural pierden su individualidad." Igor afirmó. "Omoikane debió haberse presentado ante ti..."
"Sólo es un pequeño contratiempo, Amo." Elizabeth dijo. "Después de todo, ahora nuestro invitado tendrá mas control sobre su poder de lo que habíamos predicho." Igor permaneció en silencio, contemplando las implicaciones de lo que acababa de ocurrir.
"Te avisaré si algo raro pasa." Minato dijo, levantándose de su asiento. "Gracias por todo."
"Un momento, por favor." Elizabeth dijo repentinamente. "De hecho, tengo algunas peticiones que hacerte... si el Amo me lo permitiera. Naturalmente, serás recompensado por cumplirlas."
Igor observó a Elizabeth, y luego a Minato. "No veo por que no. Adelante Elizabeth."
"¡Maravilloso!" Elizabeth exclamó. Minato hubiera jurado que vió los ojos de Igor brillar un poco. Realente era un buen tipo.
Elizabeth procedió entonces a informarle a Minato sobre su ligeramente complicado sistema de peticiones, pero entendió lo basico. Algunas de peticiones tenían limite de tiempo, otras no, y cada una se explicaba por si misma. Sin embargo, pronto se dió cuenta de una falla en sus planes.
"¿Cómo se supone que traiga la carcaza de un escarabajo gigante?" Minato pregunto cuando ella terminaba de enlistar sus peticiones.
"Me alegra que preguntes! He hablado con el dueño de la Habitación Carmesí sobre esto, y me ha entregado un dispositivo maravilloso. ¡Contempla!" dijo, y con un gesto exagerado, sacó una diminuta caja negra. "¡El Compactador Dimensional! ¡Simplemente abre la caja frente al objetivo que quieras, y será almacenado dentro instantáneamente! De manera similar, abrirlo con algun contenido en mente causará que reaparezca."
Minato se carcajeó. Ruidosamente. Por un minuto. Entonces tomó la caja. La miró. Y volvió a reir.
"Lucifer ya lo planeó todo, ¿eh?" Minato preguntó mientras se calmaba.
"En efecto. Él sabe mucho mas de lo que esperaba." Elizabeth dijo. "¿Confío en que le harás una visita ahora?"
"Ese es el plan." Minato dijo. Se dió cuenta de que si colocaba el Compactador Dimensional en su bolsillo, este se llenaba al completo. Decidió entonces utilizar el cable de sus audífonos, y atar el compactador con el a su muñeca. Pronto necesitaría audífonos nuevos de todos modos.
"Dile que Elizabeth le envía saludos, y que me gustaría hablar de nuevo cuando le sea conveniente."
Minato asintió, y dejó la Habitación Índigo. Sus amigos aún estaban descansando, y observó el reloj. No se había movido. Entonces se dirigió a la Habitación Carmesí.
Saludó a Lucifer con su usual reverencia, y tomó su lugar. "Elizabeth te envía sus saludos, Amo, y quiere hablar contigo de nuevo."
"Lo sé." dijo simplemente. "¿Te interesa saber cuánto Macca has adquirido?"
"Desde luego." Minato respondió, ansioso por saber.
"Sediento de más poder, ¿eh?" Lucifuge preguntó con una sonrisa. Paimon se rió un poco.
"Hasta ahora has acumulado 720 Macca." Lucifuge dijo. "Parece que puedes adquirir una nueva Magatama. ¿Interesado?" Minato lucía como un perro mirando una croqueta frente a él. "Por 500 Macca, puedes comprar una Magatama que te permitirá aumentar tu velocidad y flexibilidad natural por siempre... Si te concentras en ella incrementará tu velocidad a niveles que sobrepasan los de un mero mortal... Aunque claro, perderás los efectos anteriores por el doble de tiempo que la uses. Si usas el efecto por más de diez minutos, bueno... te dejaré descubrir por tu cuenta lo que pasa." Minato comenzó a reirse.
"¿Algúna vez te he dicho que te adoro?" Minato preguntó, inclinándose en su silla. "No, en serio. Me has estado ayudando constantemente, amigo mío." Sacó la Carta de la Bestia, y sintió que algo cambiaba dentro de él.
"El precio se ha pagado. Toma." Lucifer dijo, con un movimiento de su mano. Otra Magatama apareció en la mesa frente a él, y Minato la comió sin pensarlo dos veces. De nuevo, creyó que había muerto por un minuto, únicamente para regresar más fuerte que antes. Vió que Lucifer tenía una sonrisa mas grande de lo usual.
"Al Amo preferiría que no pienses en él como alguien caritativo." Paimon dijo. "Después de todo, hay un par de cosas que debes hacer por nosotros en tu mundo."
"Así es... el Amo tiene un par de contactos que quiere que establezcas. Regresa durante el día, y te enviará con algunos. Estos contactos... te darán tareas para completar. No las hagas por el Amo, sino por ti... aunque parece que ya conociste uno de ellos." Lucifuge dijo.
"Kazuya." Minato dijo. Lucifer asintió.
"Sus tareas te cambiarán... pero será para mejor. Si aún no te das cuenta, estos contactos también contarán como Vínculos Sociales." Paimon dijo. "Muy útil, ¿no?
"Cualquier amigo de él," Minato dijo, señalando a Lucifer. "es un amigo mío." Lucifer sonrió.
"Yo soy tu Amo... Y tú eres mi discipulo... Tú que posees la Carta de la Bestia... Te daré una porción de mi Majestad... Obtendrás la fuerza oculta de tus Demonios... Y te regocijarás en mi Luz... La Luz de Lucifer..." Lucifer dijo. Minato hizo una reverencia, sintiendo como su fuerza se incrementaba aún más. "Ahora, ve. Disfruta de tus nuevas habilidades."
"El placer es todo mío, Amo." Minato dijo, alzando su cabeza. "Los veré luego."
Con eso, se fue, regresando al lobby de Tartarus. "Vámonos." dijo en cuanto llegó, dirigiéndose al teletransporte. Junpei y Yukari sonrieron y lo siguieron.
Los pisos seis al nueve introdujeron nuevas sombras, ningúna de las cuales presentó reto alguno para el equipo. Incluso los escarabajos que tenía que cazar, quienes resistian ataques físicos, fueron destruidos mediante el uso de habilidades eléctricas o de viento. Esta vez, nadie lo cuestionó cuando uso el Compactador Dimensional. Se habían acostumbrado dde alguna manera a sus trucos.
No hubo sombra que pudiera resistir al SEES, y la nueva velocidad de Minato lo hizo incluso aún mas letal en combate cuerpo a cuerpo. Junpei estaba mejorando con su espada, y el nuevo arco de Yukari tenía el poder suficiente para detener en seco a las sombras más débiles con la fuerza de su impacto.
"¿Soy yo, o de repente nos hicimos mejores en esto?" Yukari le preguntó a Junpei mientras acababan con una Sombra que intentaba huir de ellos. La chica observaba cómo Minato se lanzaba contra una Sombra con una agilidad increíble, sólo para girar, saltar sobre ella, y rebanarla por la espalda. La Sombra murió instantáneamente.
"Ni que lo digas..." Junpei murmuró. Minato volteó y agitó su mano saludándolos mientras se acercaba.
"¡Tengo mi carcasa de escarabajo!" exclamó. "Ahora sólo necesito encontrar una Sombra dorada y matarla."
"¿Por qué dijiste que haces esto?" Yukari preguntó.
"Una residente de uno de las habitaciones que visito, Elizabeth, me pidió ue le consiguiera algunas cosas. Parte de estas las sueltan las Sombras aqui en Tartarus... Debo cazar una sombra dorada para conseguir el siguiente." Minato explicó.
"¿Te refieres a una como esas dos de allá?" Junpei susurró. El resto volteó a ver a dos sombras doradas que aparentemente intentaban escabullirse de ellos. Tenían apariencia de manos.
"Buen ojo." Minato comentó. El SEES comenzó a perseguirlas furtivamente. No obstante, diferencia de otras Sombras, estas los detectaron, y salieron corriendo a un paso alarmante, separándose. "¡ACABEN CON LA OTRA!"
Minato corrió tras la Sombra que huyó a la derecha, dejándo atras a Junpei y Yukari quienes lo vieron dirigirse rápidamente tras su objetivo.
"¡Como si pudieramos atraparla!" Yukari gritó frustrada. "Sigamos a Minato." Fueron tras él, sólo para ver algo increíble.
La Sombra comenzó a correr por la pared, a una velocidad sobrehumana. Minato cerró sus ojos, concentrándose en su Magatama, y fue tras ella. Entonces corrió a la pared, aceleró, y rebasó su objetivo. La Sombra saltó a la pared opuesta, pero Minato brincó una vez más, interceptándola en medio del aire. La partió a la mitad, tomándo la moneda que soltó y se estrelló en las escaleras que iban al siguiente piso. Dejo que el poder extra se desvaneciera por un minuto, y comenzó a ponerse de pie. Se sentía un poco lento, pero sabía que pronto regresaría a la normalidad.
"¿Amigo, qué demonios fue eso?" Junpei preguntó, jadeando mientras se acercaba. Yukari se estaba quedando resagada detrás de él. "¿Como hiciste eso?"
"En efecto, Minato..." MItsuru habló por el intercomunicador. "Abandonaste a tus compañeros. Espero una explicación convincente."
"Una de las Habitaciónes que visito me da objetos magicos, los cuales absorbo. Puedo usarlos cuando quiera, y m ayudan a mejorar mis habilidades físicas." Minato respondió. Lo explicó como si fuera lo más normal del mundo, sin importarle las miradas extrañas que recibió. "¿Nos vamos?"
Un poco cansado, el trío estaba más que aliviado cuando encontraron un teletransporte en el décimo piso. Usaron el reloj una vez más, solo para darse cuenta de que Minato estaba quedándose sin dinero, y que a la Hora Oscura apenas le quedaban veinte minutos.
"Minato." Mitsuru dijo mientras se acercaba a él. "Luego de derrotar a los guardianes del décimo piso, te aconsejo terminar con la operación por esta noche. Después de todo, un líder debe considerar la condición de sus aliados."
Se dió la vuelta, y para su sorpresa, tanto Yukari como Junpei lucían como si estuvieran a punto de desmayarse. Estaba tan absorto en probar sus nuevos poderes que no había notado que estaban al borde del colapso. El reloj podía restaurar sus cuerpos y aliviar sus mentes, pero no era capaz de lidiar con el agotamiento real.
"Chicos..." dijo, girándose para verlos. "Puedo encargarme de esto por mi cuenta si quieren... Debí haberme dado cuenta de lo cansados de estaban."
"Tch. Claro que no." Junpei dijo, poniéndose de pie.
"Conociéndote, terminarás en una dimensión diferente o algo así." Yukari dijo. Minato los observó a ambos. Los dejaría unirse... pero él mismo terminaría la pelea rápidamente.
"Entonces, terminemos con esto." Minato dijo. Usaron el teletransporte, y, en el centro del lugar esperaban tres manos blancas y rosas que parecían ser una versión de diferente color de la Sombra dorada que mató antes.
"Me tomé la libertad de analizarlos. Estos enemigos resisten todo tipo de magia, pero son débiles a los ataques contundentes." Mitsuru dijo. "Espero que tengas una persona con ese tipo de habilidad. Nadie en el equipo tiene un arma adecuada para esta batalla."
Minato sonrió. Envainó su espada y caminó hacia su objetivo.
"Oh mierda, ¡el Jefe va en serio!" David exclamó emocionado en su mente.
"¡PATÉALES EL TRASERO!" Jack gritó.
"Cúbreme, Yukari." Minato dijo. Invocó a Jack, lanzándose a sí mismo un Tarukaja. Activo su Magatama y se movió hacia adelante a una velocidad increíble. Usando su momentum, se colocó frente a la primer Sombra y cumplió uno de sus sueños de la infancia.
"¡SHIN!" gritó, golpeando a la sombra hacia arriba con su mano derecha. "¡SHO!" exclamó, seguido por un segundo golpe veloz de su izquierda, elevendo a la Sombra aún más en el aire. Acto seguido, realizó un uppercut giratorio imposible. "¡RYUKEN!"
La primera Sombra-mano voló hacia el techo, muriendo en el impacto. Junpei y Yukari se paralizaron en el lugar. Mitsuru no tenía comentarios al respecto. Las otras dos Sombras estaban igualmente confundidas. Una vez que Minato aterrizó, se apresuró hacia otra de ellas y realizó un salto giratorio. Extendió una pierna.
"¡TATSUMAKI SENPUKYAKYU!" gritó. Logró copiar el movimiento perfectamenre, y noqueó la Sombra contra el piso. Acabó con ella saltando al techo, rebotando en él, y dándole un pisotón imposiblemente rápido. Desafortunadamente, se rompió la pierna que usó en el impacto. Sin embargo, mediante el uso de su segunda Magatama, instantáneamente se curó a sí mismo, y volteó a ver a la última sombra. Estaba aterrada, y se echó a correr.
"¡JOUDAN SOKOTOGERI!" Minato gritó, saltando hacia la Sombra en un instante y pateándola con toda su fuerza a toda velocidad. La fuerza del impacto envió a la Sombra volando en dirección a la pared, y desenfundó su Evocadora. "Omoikane, Contusión!" exclamó, jalando del gatillo. Detrás de él, el cerebro gigante alzó su masa de tentáculos en el aire y los azotó contra la Sombra, aplastándola por completo. Dejo de usar su Magatama. La pelea había durado menos de un minuto.
Luego de que Minato regresara silenciosamente de recoger su botin, tomó a Junpei y Yukari, aún asombrados, y regresaron al lobby. Mitsuru estaba igualmente atudrida, pero se las arregló para recibirlos y llevarlos al dormitorio. Se encontraba extremadamente cansado sin las habilidades regenerativas a su disposicion, pero aún así no pudo quedarse dormido. Por lo tanto, se hizo un poco de té y observó como la Hora Oscura llegaba a su fin.
