15. Domingo de Diversión

Minato salió de su cuarto, listo para la escuela, cuando se dió cuenta que los únicos miembros del SEES en la sala eran Mitsuru y Akihiko.

"... Es domingo." fue todo lo que Akihiko pudo decir, aún sosprendido por la entrada de Minato.

"Oh..." Minato dijo. Miró a su alrededor incómodamente, se rascó la cabeza, y regresó a su habitación. Pudo escuchar a Junpei murmurar algo mientras dormía, y estrelló su mano contra su cara cuando cerró su puerta. "Me siento estúpido."

Jack y David aparecieron en su escritorio en su forma de muñecos. "¡Hey, tenemos todo el día para hacer lo que queramos! ¡Salgamos de aquí!" Jack gritó.

"... Son las ocho de la mañana." Minato respondió, cambiandose de ropa. Escogió una camiseta negra con un dibujo que describía una calavera robótica con audífonos gigantes que bebía de lo que parecía ser un cordón umbilical que salía de una tina burbujeante al fondo de la camiseta.

"Vamos a ponernos un poco 'dark' el día de hoy" Minato pensó mientras tomaba un par de jeans azul oscuro que lucían casi idénticos a sus pantalones escolares. Añadió unos tennis, su reloj, y su siempre listo gorro, y estuvo listo para salir. "... ¿Y ahora qué?"

"Bueno, siempre puedes ir a ver al Rey Abel." David sugirió.

"Hmm... ¿alguna otra opción?"

"Es probable que Shin no esté haciendo nada especial... pero dudo que quieras hablar con él de nuevo." Jack dijo. "¿Qué hay de tus colegas? ¿Alguno hará algo interesante?"

Justo en ese momento, el teléfono de Minato comenzó a sonar. Extrañamente, era Yukari quien llamaba. "Buenos dias." Minato contestó.

"¡Hola! ¿Te desperté?" pregunto la chica.

"No duermo, ¿recuerdas?"

"Hehe, cierto, lo olvidé... Escucha, sé que hemos tenido alguno desacuerdos recientemente, así que... me preguntaba si..."

"¿En dónde y a qué hora?" Minato preguntó. Tenía una idea de adónde iba todo esto.

"Oh, um, Café Chagall... podemos ir a las doce. Te veo entonces." Yukari respondió, terminando la llamada.

"... La tienes en la palma de tu mano, Jefe." Jack habló de nuevo. David asintió.

"... Ya veremos como va esto." Minato dijo. "Pero aún tenemos cuatro horas que gastar en algo."

"¿Entrenamiento?" David sugirió.

"Realmente no estoy de humor para hacer esfuerzo físico..." Minato se quejó. Tenía demasiada flojera como para cambiarse de nuevo.

"Sólo perfecciona tu despertar... si puedes activarlo al instante, ¿no te haría parecer más genial?" Jack dijo.

"Cierto. Pero no me quedaré viedo frente al espejo por cuatro horas. Veamos que hay en la televisión."

Y así, Minato se recostó en su cama y miró la TV, rápidamente 'despertando' y trabajando en mantenerlo por más tiempo. Encontró un par de animes, y luego, mientras buscaba entre los canales, se topó con un canal de compras. Una tonada que pudo lograr que Minato llegara a considerar seriamente el romper su televisor, junto a una terrible canción, comenzó a sonar.

"Aquí viene Tanakaaaa. ¡Llegando desde los cielos hasta tiiiiiiiii!" los cantantes comenzaron.

"¿Qué carajos es esto?" Minato preguntó.

"Probablemente sólo un canal de compras." David dijo, un tanto avergonzado. "... Una vez estuve en el alma de un compositor de música para comerciales... Estas canciones siempre han apestado."

Un presentador caminó al escenario, y fue recibido con una ronda de aplausos.

"¡Hola a todos! ¡Bienvenidos al show de compras en casa, 'Productos Asombrosos de Tanaka'!" dijo. Hizo un gesto señalando al otro lado del escenario, y un hombre de mediana edad, de cabello castaño oscuro saludó a la audiencia mientras hacia su camino al escenario.

"¡Te concede tus deseos!" los cantantes dijeron.

"¿En serio la gente ve esta basura?" Minato preguntó de nuevo.

"Y dicen que yo tengo pésimo gusto..." Jack dijo, igual de atónito que Minato.

"¡Soy su anfitrión, Tanaka," el hombre comenzó. "presentando en vivo mis Productos Asombrosos! ¡Les mostraremos objetos geniales a precios increíbles! ¡Ooh, no alcanzarán ni a tocar el teléfono! ¡Comenzemos con el producto del día! ¡Y eeees... Una katana multi-propósito! ¡La solución perfecta para cualquier problema! ¡Oh cieeelos! ¡No puedo creer lo maravilloso que es! ¡Pero esperen, hay más! ¡Si ordenan ahora mismo les incluiremos 3 Perlas de Reanimación por únicamente 8,000 yenes!"

Minato, al igual que sus Demonios, se quedaron boquiabiertos.

¡¿Cuál es el maldito número?!" gritó, acercándose a la televisión. El número apareció, e inmediatamente lo marcó y compró el set, descubriendo que le llegaría el Martes. Después de eso, mostraron algunos objetos menos interesantes. Consideró conseguir un par de botas con casquillo de metal, que aparentemente le permitían a su portador llegar hasta el fondo de cualquier cuerpo de agua, pero no pudo encontrarle ningún uso útil a eso. Eventualmente, el show terminó.

"Ahora tengo algo para ocupar mis mañanas de Domingo." Minato le dijo a sus Demonios. Una hora de entrenamiento después, bajó a la sala del dormitorio. Junpei ya estaba despierto, usando una camiseta azul y su gorra como ya era costumbre. Volteó a ver a Minato, y suspiró.

"Amigo, no me digas que ya tienes planes con tus dos chicas de nuevo." Junpei dijo, desanimado.

"De hecho, no." Minato dijo. Le dió un vistazo a su reloj. Estaba a tiempo.

"Ahí estas." Yukari llamó desde las escaleras. Junpei miró a Minato saludarla, y luego miró a Yukari.

"Esta vez es una chica mucho más cercana." Minato dijo con una sonrisa.

"HIJO DE-!" Junpei dijo, listo para estrangular a Minato.

"¿No es un poco temprano para esto, Estupei?" Yukari preguntó con un suspiro mientras se acercaba. Estaba usando, para sorpresa de Minato, algo diferente a su cardigan rosa. Era un chaleco... aunque aún era rosa. También llevaba un par de jeans blancos y unos zapatos que parecían ser muy cómodos.

"Realmente parece una versión más joven de Isako... Eso es... raro." Minato pensó.

"¿En serio me van a abandonar?" Junpei preguntó. "¡Vamos, déjenme ir con ustedes!"

"... Si a Yukari no le molesta." Minato dijo. Ella se congeló.

"Bueno, verás... esto se supone que sea una..." comenzó.

"¡Entiendo!" Junpei exclamó. "¡Soy el que sale sobrando! ¡Bien! ¡Váyanse sin mi! ¡No es como si me importara!" balbuceó, conteniendo las lágrimas.

"... Dios, realmente eres un idiota. Vámonos antes de que esto se vuelva aún más raro, Minato." Yukari dijo mientras caminaba hacia la puerta.

"Te lo compensaré el Martes." Minato dijo, y luego la siguió, dejándo a un Junpei destrozado sólo en el dormitorio.

Ambos caminaron juntos en silencio hasta que llegaron al tren. Yukari, quien tenía la intención de 'hacer las cosas menos incómodas entre los dos', inició la conversación.

"Sabes... nadie te preguntó en serio si te querías unir al SEES. En ese momento, todos lo dábamos por hecho pero... y luego nos distanciamos de ti cuando nos mostraste que eras diferente." Yukari dijo.

"Es normal temerle a lo que no entiendes." Minato dijo. "Quiero decir, cuando me dí cuenta de lo que estaba pasando, hubiera jurado que estaba alucinando. Diablos, las primeras veces, ni siquiera me tomaba en serio lo que hacía en los lugares en los que desaparezco."

"Si, debió de haber sido una locura para ti, ¿eh?" ella preguntó. "En mi caso, fue sólo acostumbrarse a la Hora Oscura... pero tu tuviste que lidiar con... ya sabes."

"¿Un alma llena de Demonios y voces malignas en mi cabeza?" Minato preguntó con una risa. "No es tan malo. Jack y David son muy extraños, pero son buenos chicos. ¿No es cierto?"

Sus diminutos cuerpos aparecieron en su hombro derecho, recargados en la ventana del tren. "No mordemos... a menos que debamos hacerlo." Jack dijo, soltándo una pequeña risa. David lo golpeó en la cabeza inmediatamente después.

"Lo que este tonto intenta decir es... nuestra prioridad es servirle al Jefe Minato. A menos que él diga que matemos a alguien, somos bastante relajados." David respondió. "Además, la mayor parte del tiempo hacemos lo que queremos. Usualmente eso implica hablar con el Jefe y decirle que haga cosas que nos parecen divertidas."

"¿Voces malignas, eh?" Yukari preguntó. Los Demonios pueden haberla aterrado en su forma completa, pero como muñecos, simplemente no podían asustarla. "Supongo que es algo bueno el que no duermas. No puedo imaginar lo que sería intentar hacerlo con esos dos."

"Pues te diré que David toca muy bien las canciones de cuna." Minato respondió. Yukari suspiró, y luego se rió un poco.

"No creo que eso lo haga mejor." dijo. "Aún así, ¿te gusta aquí?"

"¿Aquí?"

"La escuela, el dormitorio, Iwatodai. Ya sabes, ¿el lugar dónde vives?" ella dijo.

"Bueno, le gana a todos los lugares en los que he vivido." Minato dijo. Sin previo aviso, giró habilmente, de manera que ahora estaba frente a frente con Yukari. "Pero es la gente lo que hace que valga la pena."

Ella retrocedió, un poco nerviosa por su repentino cambió de comportamiento. "Realmente eres otra cosa, ¿lo sabías?" ella dijo, recuperándo su compostura. El tren se detuvo, y se dirigieron al Paulownia Mall. Una vez que llegaron a la plaza principal, Minato inmediatamente notó a Kazuya caminando por ahí. A su lado había una mujer que usaba un vestido blanco y ligero, guantes de cuero negros que le llegaban al codo, en conjunto con botas negras. Su característica más notable, sin embargo, era un gran tatuaje de una flor roja en su hombro, el cual combinaba con su cabello pelirrojo que le llegaba a la altura del hombro.

"Eso es bastante arriesgado." Minato pensó.

"Rayos, ¿el Jefe piensa hacer su movida?" Jack preguntó en su mente. Kazuya, quien había optado por usar una chaqueta negra abierta con unos jeans que combinaban, notó a Minato y caminó hacia él, al igual que la mujer. Tenía una una camiseta blanca con un dibujo de lo que parecía ser un unicornio negro.

"Minato, no esperaba verte aquí. ¿Qué hay?" Kazuya preguntó mientras se acercaban. Yukari volteó a ver a los recién llegados.

"¿Los conoces, Minato?" preguntó en voz baja.

"Algo así." respondió rápidamente. Volvió su atención a Kazuya. "Si, pensé en pasar mi día libre aquí. ¿Qué tan seguido vienes a este lugar?"

"Este vago esta aquí la mayor parte del tiempo cuando no está ocupado con sus videojuegos." La chica que acompañaba a Kazuya dijo, haciéndolo encogerse. "Como siempre, esta desempleado."

"... ¿En serio, Haru?" Kazuya preguntó, negándo con la cabeza. "Pero tiene razón, si no estoy de humor para jugar, puedes encontrarme aquí."

"Ella sería tu..." Minato dijo, mirando a Haru.

"Si." Kazuya dijo asintiendo. "¿Y ella es...?" dijo observándo a Yukari.

"No." Minato respondió rápidamente. Kazuya se encogió de hombros.

"Saben, no es como si no supiera de lo que están hablando." Haru dijo.

"Lo sé." Kazuya respondió. "Pero oigan, ya que estamos aquí, vamos a divertirnos."

"Disculpa." Yukari interrumpió, sintiéndose un poco fuera de lugar en la conversación. "Aún no los conozco."

"Cierto." Kazuya dijo. "Soy Kazuya Minegishi, NINI profesional según ella." Miró a Haru, quien le sonrió.

"Sabes que lo eres... como sea, mi nombre es Yoshino Harusawa, pero todos me conocen como Haru," ella dijo.

"Espera... ¿no eras parte de una banda?" Yukari preguntó. Haru sonrió.

"D-Va, vocalista." ella dijo. "Aún hacemos música, pero estos dias, todo lo que la gente quiere escuchar es basura pop, como Risette." Volteó a ver a Kazuya. "¿Y tú creíste que me gustaría también?"

Kazuya soltó una risa. "Sabía que lo odiarías." Haru suspiró. "Entonces, ¿qué tal un poco de karaoke?"

"¿Eh? ¿Pero, no sería un poco extraño con una cantante de verdad?" Yukari preguntó.

"No te preocupes. No es como si alguien fuera a juzgarte." Kazuya respondió.

"Yo lo haré." Minato dijo, ganándose una mirada molesta de Yukari. "Aún asi, no seré tan duro. Vamos."

Con eso, los cuatro rentaron una sala de karaoke, y la cantada comenzó. Haru fue primero, escogiéndo la canción "Over the Clouds", y sorprendió a todos menos a Kazuya con lo buena que era. Después de una interpretación prácticamente perfecta, le pasó el micrófono a Kazuya.

"Diviertete." le dijo, su humor había mejorado considerablemente. Le dió un beso para la suerte, y tomó asiento. Yukari se sintió un poco incómoda por la repentina muestra de cariño, pero Minato no le dió importancia.

"Nosotros, los que fuimos bendecidos con cabello azul, aparentemente tenemos habilidades que nos hacen irresistibles." Minato pensó.

Kazuya eligió la canción "Hero's Comeback", uno de los openings de Naruto, si Minato recordaba bien, y lo hizo igual de bien que Haru. No era particularmente bueno, pero hizo la transición de rock a rap perfectamente. Conforme la canción terminaba, Minato tragó saliva.

"Espero haber recibido la habilidad de cantar como un idolo..." Minato pensó mientras Kazuya regresaba. Aclaró su garganta.

"Eh, soy mejor DJ que cantante." dijo. "Te toca, Minato."

Minato se congeló, y miró a Yukari en busca de apoy moral. Ella estaba tan intimidada como él. Estos malditos sabían cantar. "No hay problema." dijo, tomando el micrófono de Kazuya.

"David, ¿puedes ayudarme aquí?" Minato preguntó mientras se acercaba a la máquina de karaoke.

"Puedo arreglar un poco tu voz, si eso a eso te refieres. Haré que puedas alcanzar las notas altas." David dijo.

"Con eso bastará."

Ahora, confiado en que daría un buen espectaculo, presionó un botón al azar en la máquina. Terminó eligiendo "No Scared", una canción de rock que estaba seguro que se cantaba en Inglés. Se asustó un poco, pero agarró el micrófono, y comenzó.

Curiosamente, debido a que la canción era interpretada por un cantante japones cantando en inglés, era perfecta para Minato. Desde luego, David se encargó de que su voz no le fallara y la modificaba de vez en cuando durante los gritos para que no le doliera la garganta luego. Al final, terminó a altura de los dos actos anteriores.

"Manteniendo el estilo." Minato dijo mientras la canción terminaba, robándose una línea que escuchó decir a Dante la noche anterior. Kazuya y Haru le aplaudieron, pero Yukari lo miró aterrorizada. Su autoestima estaba destrozado. Debía cantar después de esos tres. Y estaba segura de que no podría cantar ni la mitad de bien que ellos. Ni siquiera Minato mostró piedad cuando fue su turno.

Minato vió esto, y lentamente regresó a su lugar. Aún sostenía el micrófono.

"Jefe, se desmayará, ¡se va a desmayar! ¡HAZLO!" Jack gritó en su mente. En verdad eran voces malignas.

"Oye." Minato dijo, sentándose. "¿Quieres que nos vayamos?" preguntó.

"Uhh... de hecho..." Yukari comenzó. Haru, quien estaba sentada a su lado, jugó con su cabello. Lo que sorprendió a Minato incluso más que el hecho de que alguien se metió con el cabello de Yukari fue el hecho de que Yukari no se dió la vuelta e intentara matarla. En lugar de eso negó con la cabeza, y giró para ver a Haru.

"Será divertido." Haru dijo, mostrándole a Yukari la sonrisa más amable que Minato jamás había visto.

"... Si, tal vez." Yukari dijo, sonriendo nerviosamente. Tomó el micrófono, camino al pequeño escenario, y escogió una canción. La música comenzó. Acercó el micrófono a sus labios. Tomó un poco de aire para comenzar. Y se desmayó.

"¡TE LO DIJE!" Jack dijo, materializandose en su forma de muñeco en la mesita frente a Minato. Empezó a carcajearse ruidosamente. Minato lo aplastó de un manotazo, silenciándolo.

"Cállate." Minato dijo en voz alta. Se volvió hacia Kazuya y Haru. Kazuya se rascó la parte trasera de su cabeza, y Haru recargó su cabeza en sus manos, con una expresión confundida en su cara.

"Rayos." Kazuya dijo. "Tiene serios problemas de autoestima."

"... ¿Quizas debí haber ido con ella?" Haru preguntó.

"No creo que eso hubiera ayudado gran cosa." Minato dijo. "Supongo... que iré por ella." Fue y recogió a Yukari, colocándola hábilmente sobre su hombro.

"Parece que la estás secuestrando." Kazuya dijo con una risa.

"En serio... al menos podrías intentar hacerlo delicadamente." Haru dijo en desaprobación.

"Meh." Minato respondió. Entonces acomodó a Yukari en su lugar en la sala, y se sentó a su lado. "Bien... ahora que está inconsciente... hablemos de negocios."

"Claro." Kazuya dijo. Haru lo miró con extrañeza. "Está bien. Él trabaja para el Gran Jefe, según la mayoría de los rumores entre demonios."

"... ¿No estás intentando abrir el portal de nuevo, o si?" Haru dijo, volteando a ver a Minato. Su mirada no reflejaba nada más que un intento asesino.

"¿Portal? ¿Qué portal?" Minato preguntó.

"También es nuevo... no te preocupes por eso." Kazuya dijo.

"Correcto. Aún hay muchos términos que no conozco." Minato comentó en voz alta. "Dejando eso de lado, ¿cómo es que conoces a... al Gran Jefe?"

"¿No has olvidado que soy un Rey, cierto?" Kazuya dijo, inclinándose hacia adelante. "Él tiene un grupo de gente con la que mantiene un contacto cercano, incluyendo a nosotros los Reyes del Infierno, y a tu amigo, Shin."

"... ¿Te dijo que me reuní con él?" Minato preguntó.

"Nop. Pero por lo que puedo decir, tus poderes despertaron recientemente y han comenzado a desarollarse. Son muy parecidos a los de Shin, así que asumí que te envió a que entrenaras con él." Kazuya afirmó.

"Huh... buena lógica." Minato observó. Dirigió su atención a Haru. "¿Entonces, tú eres una Reina?"

"Supongo que si." Haru dijo. "Aún soy humana, y realmente no soy una fan de las peleas... pero nadie se compara conmigo cuando se trata de manipular demonios."

"¿De qué estás hablando? ¡Claro que eres una Reina!" Kazuya dijo, poniendo un brazo alrededor de ella. "Nada menos que mi Reina."

"... Cinco años después, y sigues siendo un chico estúpido por dentro." Haru dijo con una sonrisa. "¿Pero, eso que tiene que ver contigo, Minato?"

"No lo sé... Según entiendo, el Gran Jefe ha alterado completamente la manera en que mi destino se suponía que debía pasar. No sé por qué, pero me está ayudando." Minato dijo.

"Creo que yo sé la razón." Kazuya dijo. "Es porque pensó que tu destino era injusto."

"... ¿Disculpa?"

"Quiero decir que incluso si hubieras hecho todo bien, el final de tu viaje apestaría de todos modos." respondió. "Ha hecho eso por algunas personas... tiene un plan para todos nosotros en el futuro."

"Bien, parece que entonces hay un precio que pagar..." Minato pensó.

"No pienses demasiado en ello." Kazuya añadió. "Sólo disfruta de los benecifios. Después de todo, ¿no has disfrutado más de las cosas últimamente?" acercó a Haru a él. "Sé que yo lo he hecho."

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"Kazuya..." Haru dijo, separandose de él. Ella estaba perdiendo la compostura.

"Oigan, iré a otra sala." Minato dijo de repente. Estaba por recoger a Yukari e irse, hasta que recordó como se vería eso.

"De hecho, nosotros nos iremos. La próxima media hora en la sala corre por nuestra cuenta." Kazuya dijo, levantándose. Se fue junto a Haru.

Y así, Minato paro una muy aburrida media hora sentado en una silla frente a Yukari. Finalmente, comenzó a moverse.

"¿Qué-huh?" preguntó, observando sus alrededores. La única otra persona en la habitación era Minato, quien estaba ocupado con un juego en su teléfono.

"Oh, ya despertaste." dijo, sin quitar la vista de su teléfono. Yukari parpadeó un par de veces. "Te desmayaste cuando era tu turno de cantar. Asi que te colocamos en el sofá. Kazuya y Haru tuvieron que irse haceu un rato, asi que me quedé a esperarte. Fue bueno que te despertaras ahora, o te hubiera tenido que cargar para salir de aquí."

"... Ni una palabra de esto a nadie." Yukari dijo después de un momento.

"Claro." Minato dijo. "¿El plan de ir al Café sigue en pie?"

"Eso suena bien." Yukari dijo, poniendose de pie. Ambos dejaron el lugar y procediero al Café Chagall, donde bebieron su café en relativo silencio.

"Sabes." Minato dijo. "Me preguntaba... ¿realmente me invitaste a un café solo para arreglar las cosas?"

"¿Hm? Oh, si... No esperaba hacer mucho progreso en el tren, de hecho." Yukari respondió.

"¿En serio?" Minato preguntó, alzando una ceja. "Creo que sólo querías una excusa para tener una cita conmigo."

"... Eres un idiota." Yukari dijo, tomándo otro trago de café. Cuando puso su taza sobre la mesa, Minato se había colocado justo a su lado.

"No lo creo." sussurró en su oído. Ella se asustó, y tiró su taza. Esta golpeó en la mesa, se cayó, y todo su contenido terminó en el regazo de Minato. Sobra decir que lo debió de haber quemado. Pero estrañamente, Minato notó que apenas lo sintió.

"¿Será un efecto del entrenamiento?" se preguntó.

"Ah, ¿por qué estás- ¡Oh, lo siento mucho!" Yukari exclamó. Ella tomó una servilleta y desesperadamente comenzó a limpiar el area manchada con el café. Terminó por inclinarse, quedando un poco más cerca de Minato. Él se recargó hacia atrás en la silla, y extendió sus brazos a los lados. Yukari se acercó aún más para tener una mejor vista, y él abrió las piernas para ayudarla a ver. Por desgracia, ella seguía fallando miserablemente.

"Si esto sigue así tendré que hacerlo yo mismo." Minato dijo, girando sus ojos. Yukari levantó su cabeza y lo miró con dureza.

"¡Oye! ¡Está más caliente de lo que parece, sabes!" dijo.

"¿Yukari...?" una voz familiar llamó cerca de ellos. Minato y Yukari voltearon a ver a Junpei y a un chico de cabello castaño, quien, si Minato recordaba correctamente, se llamaba Kenji, observándolos a ambos.

Minato sonrió como un lunático. Estaba seguro que desde su punto devista, todo lo que ellos veían era él recargándose cómodamente en la silla, mientras que Yukari se inclinaba adelante, con su cabeza asomándose sobre su entrepierna en general.

"Hola, chicos." Minato dijo, alzándo un brazo para saludarlos. "Ya casi acabamos aquí."

Junpei y Kenji se quedaron boquiabiertos. Yukari los miró, luego a Minato, luego de regreso a ellos, y entonces miró abajo.

"Esto no es-!" ella gritó, forcejeándo. Su mano le falló, y cayó hacia abajo.

"Así me gusta." Minato dijo, atrapándo su hombro para asegurarse que no rodara bajo la mesa. Su forcejeo resultó en un movimiento que de hecho, limpió la mayoría del café de la entrepierna de Minato. Él cerró sus ojos y giró su cabeza, mientras que Junpei y Kenji se dieron la vuelta rápidamente y se fueron, ambos cubriéndose la boca con sus manos.

"¡Esperen!" Yukari dijo, tratando de ponerse de pie. Era muy tarde. Minato tomó una servilleta y limpió lo que le faltó a ella de sus pantalones. Necesitaría lavarlos luego. Yukari lo volteó a ver y torció su mirada. "¡Tú! ¡Debes ayudarme a explicar esto!"

"... Rayos. ¿Ya te salvé muchas veces, no?" Minato musitó.

"¡AUGH, vamos!" Yukari suplicó.

"Si, si, yo te cubro. Sólo espero que ese otro chico no vaya por ahí esparciendo rumores de lo que vió." Minato dijo. "Pero no te preocupes. Si me preguntan, no mentiré."

Yukari resopló. "... Dios, ¿qué está pasando con mi vida?" se quejó.

"Aparentemente, se está yendo al caño." Minato rió. Yukari lo miró molesta. "Sólo bromeo... además, ¿no te acabo de decir que yo te cubriría?"

"... Gracias." Yukari murmuró.

¡CRACK!

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"¿Amantes? Por favor." Minato pensó. "¿Amiga con beneficios? Quizas, si Paimon decide desaparecer un día."

"Diablos, Jefe... esos estándars son altos." David dijo.

"¡Pues claro que lo son!" replicó. Después de explicarle al dueño del local el extraño accidente con el café, Minato regresó al dormitorio junto a Yukari. Fueron recibidos por Junpei, con su espada lista, y Mitsuru, quien estaba sentada con su Evocadora en su regazo.

"Arisato, Takeba." comenzó. "Iori me ha informado de ciertos... sucesos interesantes que ocurrieron el día de hoy."

No hace falta decir que la mayoría de la noche se la pasaron intentando desactivar una situación explosiva.