21. Antes de la Semana Dorada

Minato caminó hacia la habitación de Junpei y tocó la puerta. Eran las 7:15 a.m. y aún no había escuchado movimiento alguno.

"Tal vez debimos habernos ido antes. Parece que momento de tomar responsabilidad por mis acciones ha llegado más pronto de lo anticipado." Minato pensó. Comenzo a golpear la puerta. "¡Oye, Junpei, llegarás tarde a la escuela!"

"¿Escuela...? ¡Que- Ah, MIERDA!" escuchó decir a Junpei en el interior del cuarto. Pudo oir una serie movimientos agitados, pero estaba preparado para lo que seguía. Junpei salió de su habitación terminando de vestirse, sólo para ser recibido por una oleada de desodorante corporal. "¡¿Qu-Qué rayos?!"

"Es para que no huelas a alcohol." Minato dijo. "¿No queremos eso, verdad?"

"O-oh, buena idea." Junpei dijo.

"Te preparé el desayuno en una lonchera. Puedes comerlo mientras estamos en el tren a la escuela." Minato dijo. "Vamos." Él y Junpei bajaron las escaleras y recogieron la lonchera. Incluso le añadió una taza de café para acompañar el desayuno. Abordaron el último tren que podía llegar a tiempo, y Junpei comenzó a comer.

"Sabes, me acabas de salvar la vida, Minato." Junpei dijo mientras devoraba su desayuno. En realidad era una combinación de tocino, huevos revueltos y hasta un pancake.

"Soy el que te arrastró hasta las tres de la madrugada para empezar." Minato dijo. "Realmente debí de haberme detenido antes... Estoy tan acostumbrado a estar ahí hasta que cierren."

"Ya lo creo... ¡Esas chicas eran otra cosa!" Junpei respondió. "¡Hacen que las chicas de nuestra escuela parezcan poca cosa!"

"Yo no diría eso en voz alta, Junpei." Minato advirtió. Junpei se detuvo y observó a su alrededor para ver un par de chicas molestas viendolo.

"Ja, sólo están celosas porque no fueron con nosotros al Escapade anoche." Junpei dijo, recargándose arrogantemente en su asiento. "Aunque claro, probablemente la mitad de ustedes no habría podido entrar."

"¡Jefe, esta es una cuestión crítica! ¿Cantidad o calidad?" Jack gritó dentro de la mente de Minato.

"La calidad te asegura que pasarás un buen rato... con la cantidad nunca estarás aburrido. Una decisión difícil." David notó.

"... ¿Qué? Calidad, obviamente. Además, no dejaré que Junpei se entierre solo." Minato replicó. "Si. Ahora que lo pienso..." Minato dijo, volteando a ver a los demás pasajeros. Se dió cuanta de que la mayoría de las chicas observándolos no parecían tan rudas. "Tienes razón. Puede que hasta nos hicieran esperar en la línea si hubieramos a algunas de ellas con nosotros."

Devastación. Las palabras de Junpei sólo molestaron a la mayoría de las chicas en el tren, pero las palabras de Minato fueron peor que ser atravesadas por una lanza en su cabeza. Su ira se transformó en desesperación. "Obviamente, debemos ser selectivos con nuestra compañía." Junpei dijo, terminando de comer.

"Desde luego." Minato dijo, sacando un par de chicles y ofreciéndole uno a Junpei. "No podemos ser vistos con cualquier grupo de chicas, ¿verdad?"

Minato bajó del tren siendo etiquetado rápidamente como 'rompecorazones'. Él y Junpei caminaron confiadamente a la escuela, con miradas de sorpresa, admiración, disgusto, y resentimiento acechándolos a ambos.

"¡OYE, JUNPEI! ¡¿HEMOS SIDO AMIGOS DESDE EL NOVENO GRADO, CIERTO?! ¡SALGAMOS ALGUN DÍA A DIVERTIRNOS!" un chico lo llamó.

"¡QUIÉN TE CREES QUE ERES, ESTUPEI, JUZGANDO A LAS DEMÁS CHICAS DE ESE MODO! ¡DE NO SER POR MINATO-SAMA, SÓLO SERÍAS OTRO PERDEDOR MÁS!" una chica gritó.

"¡MINATO! ¡HAZME UNA SUPERESTRELLA!" un chico le gritó.

"Asi que esto es lo que se siente ser el centro de atención en la escuela..." Junpei dijo, mirándo alrededor. "... es un poco..."

"¿Vacío?" Minato terminó la frase. "... Es la principal razón por la que camino con ustedes. Esta gente... ninguno de ellos sobresale."

"... ¿Es un poco solitario en la cima, no?"

"Un poco."

"¡Oye, Junpei!" Kenji dijo, acercándose a él.

"Por suerte aún no me has sobrepasado." Minato dijo, colocando una mano en el hombro de Junpei. Se adelantó a ellos en dirección a la multitud y desapareció de su vista poco después. Junpei bajó su gorra en su dirección mientras Kenji se reunía con él.

"¡Amigo, hay fotos de ti y Minato en el Escapade por toda la escuela!" Kenji dijo.

"Si, ¿los rumores se esparcen rápido, eh?" Junpei preguntó. "Entonces, quieres-"

"¡Junpei!" una chica dijo aferrándose repentinamente a él. No la reconoció para nada. "¡Oye, me transferí aquí en el mismo año que tú! ¿Recuerdas que intentaste coquetearme?"

"Uh... no realm-"

"¡Asi que pensé que podríamos ir a clases juntos!... ¿No te has olvidado de que estoy en tu clase, verdad?"

Junpei se detuvo y miró a Kenji. Tenía una sonrisa en su cara, pero ocultaba su tristeza. Le asintió en aprobación, pero Junpei sabía lo que debía hacer. Los soldados no dejaban a nadie atrás.

"De hecho, creo que lo dejaremos para otro día." Junpei dijo, liberándose del agarre de la chica. "Kenji y yo tenemos que ponernos al día con algo. Hasta luego." Rápidamente arrastró a un Kenji sorprendido y comenzaron a alejarse de ahí.

"¡¿Amigo, qué acaba de pasar?! ¡Esa chica estaba loca por ti!" Kenji protestó.

"¡No tengo idea de quien era ella!" Junpei susurró. "¡Además, eres uno de mis mejores amigos! ¡No iba a abandonarte por una chica que cualquiera que de un día para otro piensa que soy genial!"

"... Eso sonó demasiado cursi." Kenji dijo.

"¡Oh cállate! ¡Hermanos antes que chicas y todo eso!" Junpei dijo, haciéndo reir a Kenji.

"Vaya... gracias viejo." dijo. Ambos compartieron una mirada, y comenzaron a hablar sobre las cosas que de verdad importan en la vida: los próximos lanzamientos de juegos de peleas.

Después de una mañana extraña, el día pasó relativamente rápido. Sin embargo, Yukari confrontó a Minato y Junpei a la hora del almuerzo. Se paró frente a ellos y aclaró su garganta.

"Entonces... ¿se divirtieron mucho en el Escapade, eh?" Yukari preguntó.

"Sip." Minato dijo. "Le presenté a Junpei algunos de mis amigos."

"¡¿'Le presentaste'?! ¡No sabía que las presentaciones llevaban a esto!" dijo, mostrándoles su teléfono. Era una imagen de Junpei besando a Lili en la pista de baile, mientras que Minato bailaba con Elizabeth mientras besaba a Paimon.

"Rápidamente les cayó bien." Minato respondió con una sonrisa. "Esa es una muy buena foto."

"Huh, déjame ver." Junpei dijo, acercándose al teléfono. La miró y sonrió. "Oye, es muy buena. Envíame una copia, Yuka-tan."

"¡Ustedes dos son increíbles!" Yukari dijo. Volteó a ver a Minato. "No sólo llevaste a Junpei a conocer a tus amigos raros, también RESULTA que tenías una chica extra lista para él! ¡¿En serio, qué hacen por la noche?!"

"Conozco gente... aunque Junpei pudo haber tenido otra hica para estar parejos." Minato dijo. "Era un poco molesto tener que compartir chicas de tanto en tanto."

"Si." Junpei dijo, subiéndo los pies a su escritorio. "Tal vez debimos haberte llevado, Yuka-tan. Así tendríamos dos chicas en todo momento."

"¡Ustedes son asquerosos!" Yukari dijo. "¡¿"Compartir" chicas?! ¡¿Qué demonios les pasa?!"

"No las compartíamos a todas. Elizabeth y yo tenemos algo especial." Minato dijo. Junpei asintió.

"Si, nunca intenté nada con ella... aunque, es muy divertida. Creo que te agradaría, Yuka-tan."

"¡Augh! ¿Al menos se dan cuanta de lo... de lo... PERVERTIDOS que suenan ahora mismo?!" ella dijo, un tanto ruidosa. En este punto, la clase entera los observaba.

"... Rayos, Yukari-san se puso realmente celosa." Minato escuchó a alguien susurrar.

"Sólo debería ir con ellos algún día... ¿viven en el mismo dormitorio, no?" otra voz susurró.

"Yukari, creo que estás atrayendo a una multitud." Junpei dijo. Tenía una sonrisa confiada en su caa. Minato, no obstante, entrecerró sus ojos. Esta era una situación que esperaba evitar. Le dió a Junpei una mirada rápida, y éste inmediatamente dejó de sonreir y se sentó normalmente. Parecía que Yukari estaba a punto de llorar.

"Oye, vamos a conseguirte un postre. Yo invito." Minato dijo, poniéndose de pie. Sacó a Yukari del salón y la llevó al tejado. Le ofreció un pan de melón.

"¿En serio?" ella preguntó, sosteniéndo el pan. Aún lucía extremadamente enojada.

"Se llama cuidarte la espalda." Minato dijo. "Parecía que te habías metido en un problema."

"... Como sea." dijo. Comenzó a comer el pan de melón lentamente. "Aún estoy molesta con ustedes por ser unos idiotas."

"Si, ¿fuimos demasiado lejos, verdad?" Minato dijo, rascándose la cabeza. "... Tómate tu tiempo, supongo." Se volvió hacia la puerta y estaba a punto de irse, sin estar muy seguro de que decir a continuación.

"¿Y sólo te vas a ir? Claro." Yukari dijo detrás de él.

"¿Y qué demonios esperabas?" Minato pensó. Dejó escapar un suspiro, y se dió la vuelta. "Déjame adivinar. Quieres hablar de esto." "¿Qué pasa?"

"... Sólo haces lo que quieres cuando quieres, todo el tiempo." Yukari comenzó. "Piensas que eres todo un cassanova ¿no? Consiguiéndo chicas a diestra y siniestra... ¿tienes alguna idea de lo que una relación de verdad es?"

"No." Minato respondió inmediatamente. "¿Y tú?"

"No exactamente... pero sé no es lo que tú afirmas todo el tiempo. ¡No tratas a las personas como si fueran objetivos o trofeos!"

"¿Y por qué crees que así es como las trato?" Minato preguntó.

"Porque todo lo que haces es sacar algo de tus relaciones." ella espetó. "¡¿Dime, que has hecho por alguien además de ti?!"

"... Te di un amigo que te cuida." Minato respondió. La miró a los ojos. "Te cubrí las espaldas tanto en la escuela como en Tartarus, pero si eso no significa nada para ti... bueno, honestamente, no creo que sepas lo que significa ser un amigo." Yukari se congeló. "Te tengo, maldita hipócrita."

"... Ahí vas de nuevo. Hablando como si fueras la gran cosa." Yukari dijo. "Tal vez me ayudaste un poco antes. Tal vez-"

"¿Qué he recibido de ti?" Minato preguntó, interrumpiéndola. "¿Tu 'dignidad'? ¿Tu 'reseto'? ¡¿O acaso, oh no, tu estatus social?! ¡¿Cómo pude?!" se burló. "Relájate. Ayudé a Junpei todo el tiempo y le presente a algunos buenos amigos. Apoyé a Mitsuru-senpai sin dudarlo... La pregunta es, ¿qué has hecho tú por ellos?"

"... Yo..."

"¿Llamar 'idiota' y 'perdedor' a Junpei y aplastar su auto-confianza a diario? ¿Distanciarte a ti misma de Mitsuru-sanpai y prácticamente gruñirle si se acerca demasiado?" Minato preguntó. "Rayos, nueve de cada diez veces que te diriges a mi es para decirme 'perverido', y aún asi aquí estoy, apoyándote... Tal vez soy más idiota que Junpei por eso."

Se dió la vuelta, y se dirigió a la puerta de la azotea. "Espera." Yukari dijo. Miró sobre su hombro, y vió que su mirada estaba en el suelo. "... Lo siento."

¡CRACK!

Tú eres Yo... Y Yo soy Tú...

Serás bendecido al crear Personas del Arcano Los Amantes...

"No te preocupes. Todos necesitan que les abran los ojos de vez en cuando." Minato dijo. "Aunque tu más bien necesitaste una sacudida."

Regresó a la clase, y Yukari entró justo antes de que la hora del almuerzo acabara. No les dijo nada, y se fue tan pronto como el día terminó.

"Viejo... ¿qué pasó?" Junpei preguntó.

"... Puede que inadvertidamente le señale lo hipócrita que es a veces." Minato dijo.

"... Dios. Suena duro." Junpei dijo.

"Dale algo de tiempo. ¿Quieres ir a comer algo?"

"Claro, viejo."

El dúo se dirigió a la estación Iwatodai, con la intención de visitar el Wild Duck Burger. Compartieron una comida que Junpei insistió en pagar, y en general pasaron un buen rato bromeando acerca del repentino ascenso de la vida social de Junpei.

Sin embargo, al salir, un sujeto de olor poco agradable en un traje de negocios se cruzó en su camino. Apestaba a alcohol. Todos alrededor lo obserbavan.

"... Oye, mejor vámonos." Junpei le dijo en voz baja a Minato. Él asintió, y pasaron a su lado intentando pasar desapercibidos.

"¡Oye!" el hombre gritó, dirigiéndose a Junpei. "¡Tú... tú te robaste mi pastel!"

"¿Eh? ¿De qué rayos hablas?" Junpei dijo. Lo ignoró y siguió caminando. Cuando regresaban al dormitorio, Minato supo que algo raro pasaba.

"¿Estás bien, Junpei?" preguntó.

"... Ese tipo me recordó bastante a mi padre." Junpei dijo. "Él es..."

"Un alcohólico." Minato dijo.

"Si... es por eso que... realmente no quería beber en el Escapade, ¿sabes?" Junpei dijo. "Él terminó estancado en un trabajo... y, bueno, mírame. No soy nada especial."

"Junpei." Minato dijo, deteniéndose justo antes de entrar. "No te convertirás en él. Eres mejor que eso. Hay demasiadas personas que te desanimarán, pero yo sé que tienes más potencial del que te imaginas."

"... Rayos, amigo. ¿A qué viene eso?" Junpei preguntó.

"Creo que ya es hora de probar tus nuevas habilidades con la espada. Reúnete conmigo en el tejado en cinco minutos, y veremos de lo que eres capaz." Minato dijo. "¡Muestrame tu potencial, rival!"

"Heh. ¡De ningún modo perderé contra un tipo que suena como un personaje de caricaura mal hecho! ¡Prepárate para comer polvo!" Junpei dijo.

Los dos se apresuraron a entrar al dormitorio, tomaron sus armas, y estaban a punto de subir las escaleras cuando Mitsuru y Akihiko los detuvieron.

"Ah, sólo bajaba a..." Mitsuru dijo. Se detuvo cuando se dió cuenta de que ambos estaban armados. "¿Qué están haciendo?"

"Junpei me va a mostrar los resultados de su entrenamiento." Minato dijo. "Quiero ver qué tan fuerte se ha vuelto."

"Si. ¡Es un duelo entre rivales!" Junpei dijo.

"... Bueno, si es sólo para entrenar, no me opondré. Pero iré con ustedes para asegurarme de nadie salga lastimado." Akihiko dijo, dándole una dura mirada a Minato.

"Bien... realmente aprecio su dedicación para hacerse más fuertes, pero siento que es mi deber recordarles que se acercan los primeros exámenes. Con un fin de semana de tres días, les recomiendo usar su tiempo sabiamente." Mitsuru dijo.

"Claro, senpai. Pero creo que los estudios pueden esperar hasta ver la nueva fuerza de Junpei." Minato dijo.

"¿Qué estás esperando? ¿Asustado?" Junpei preguntó. Minato se rió ante el comentario y pasó al lado de Akihiko y Mitsuru, yéndose al tejado. Akihiko los siguió mientras que Mitsuru simplemente negó con su cabeza y suspiró.

Una vez que llegaron, Minato y Junpei se colocaron a un par de metros de distancia uno del otro en el centro de la azotea. "Nuevamente, el primer ataque es tuyo, Junpei." Minato dijo, sosteniendo su espada a su lado.

"¡Prepárate para una paliza!" Junpei dijo, alzándo su arma. Estaba usando la Katana Multi-Propósito, la cual Minato estaba seguro de que sería más fácil de usar para Junpei que Juzumaru. Comenzaba a emocionarse.

Junpei avanzó, y trató de asestarle un fuerte tajo a Minato. Éste retrocedió, esquivando el ataque, y preparándose para atacar. Akihiko parecía un tanto decepcionado, hasta que Junpei se las arregló para mover su espada lo suficientemente rápido para bloquear el ataque de Minato.

"Bueno, eres más rápido que antes." Minato dijo, dándole un empujón a Junpei. Junpei se movió a tiempo y retrocedió antes de que Minato pudiera continuar atacando.

"¡Oye! ¿Sólo vamos a usar espadas, o qué?" Junpei exclamó.

"¡Te dije que me mostraras de lo que eras capaz!" Minato respondió. Junpei sonrió y sacó su Evocadora.

"¡HERMES!" gritó. El metálico hombre azul se abalanzó sobre Minato, quien tuvo que rodar para evitar ser derribado. Desenfundó su Evocadora y la disparó mientras Junpei corría hacia él.

"¡David, Plaga Sónica!" Minato dijo. David apareció sobre él y tocó una nota ridículamente alta, deteniendo por completo a Junpei y causando que Hermes desapareciera. Él se puso su cabeza entre sus manos, desorientado por el sonido. Estaba teniendo dificultades para moverse. En pocas palabras, estaba aturdido. Minato se aprovechó de la situación y corrió hacia él, propinándole una patada a Junpei, quien apenas pudo poner un brazo entre su estómago y el pie de Minato. Junpei cayó de espaldas, y batalló para ponerse de pie. Sacudió su cabeza, y de algún modo recobró la compostura.

"Eso fue nuevo..." Junpei dijo.

"No eres el único que se ha vuelto más fuerte." Minato dijo, jugando con su espada.

"Bueno, al menos ahora peleas en serio." Junpei dijo. "¡Parece que es hora de usar mi técnica secreta!" dijo colocándo su Evocadora en su cabeza. "¡Rakukaja!"

"¡Jefe, su defensa se incrementó!" Jack dijo en su mente.

Minato llevó su Evocadora a su cabeza. "¡Sonata del Diablo!" gritó. David apareció y comenzó a tocar, haciendo a Junpei estremecerse al ver la cantidad de ataques dirigiéndose hacia él. Logró esquivar los dos tornados del ataque, pero terminó recibiendo dos bolas de fuego, tres relámpagos, y una esquirla de hielo. "¿Cuidando tus debilidades, eh? Qué listo." Minato concedió.

"... Heh. No soy tan tonto, ¿sabes?. Junpei dijo, poniéndose de pie. Estaba ligeramente herido, y su ropa comenzaba a agujerarse. Minato disparó su Evocadora una vez más.

"Dia." dijo, invocándo a Tam Lin. Curó a Junpei, y se sintió un poco cansado. Había usado mucho de su poder mental en muy poco tiempo. No iba a dejar que eso se mostrara. "¿Listo para la ronda dos?" preguntó, señalando a su amigo con su espada. Junpei lo miró y se colocó su gorra al revéz.

"¡Puedes apostarlo! ¡No creas que ya ganaste sólo por un golpe de suerte!" dijo. Corrió hacia adelante, y Minato se encontró con él a medio camino. Chocaron, acero contra acero, y se pasaron de largo. Minato volteó para asestarle otro golpe, sólo para ser sorprendido por Junpei, quien lanzó otro ataque. Mantivieron esta dinámica por unos cinco minutos, moviéndose en circulos y bloqueándo los ataques del otro,hasta que Junpei repentinamente se abalanzó y empujó a Minato con su hombro, haciéndolo retroceder.

Minato se recuperó y esquivó un espadazo que Junpei le lanzó, y giró para verlo poner la Evocadora en su cabeza. "¡Desgarro!" Junpei gritó mientras disparaba. Hermes apareció volando y apuntó sus hojas mecánicas directamente hacia Minato. Minato respondió sacando su Evocadora y se disparó a si mismo.

"¡Mutilación!" gritó. Jack apareció instantáneamente e interceptó a Hermes, ambas Personas colisionando en el aire. Minato volteó y vió que Junpei ya había sacado su espada y estaba preparándose para atacar. Lo recibió con su propio ataque preventivo, forzándolo a retroceder. "Prepárate." le dijo con una sonrisa.

Entonces Minato comenzó una serie de ataques rápidos, obligándolo a concentrarse en defenderse. Incrementó la velocidad de sus ataques, así como las zonas a las que apuntaba. A su lado, Hermes y Jack tenían su propia batalla, atacándose el uno al otro mientras chocaban constantemente.

Eventualmente Junpei topó con la pared, y Minato estuvo a punto de causarle una cortada cuando dió un ataque sorpresa, logrando que Minato se detuviera. Continuó con una estocada, pero Minato se movió a un lado hábilmente y contratacó con su propia estocada a Junpei, quien no tuvo tiempo de recuperarse. Detuvo su hoja frente a él, y Junpei gruñó. Hermes y Jack se desvanecieron.

"Y esos fueron dos de tres." Minato dijo, moviendo su espada. Dejó escapar un fuerte suspiro, y se limpió la frente. No usó sus Magatamas, pero había estado al límite de sus capacidades normales casi al final de la pelea. "Rayos, Junpei. Harás que deba empezar a ir con todo cuando combata contra ti a este paso."

"Mierda." Junpei dijo. "Y yo que pensaba que al menos podría ganarte una ronda... eres otra cosa, amigo." Bajó su gorra hacia él.

"Oye, no me estaba conteniendo para nada." Minato dijo. "Tal vez no fui CON TODO, pero aún asi, estaba peleando en serio."

"Tiene razón, Junpei." Akihiko dijo, acercándose a ellos. "Haz progresado bastante. De hecho es un poco aterrador lo mucho que mejoraste en tan poco tiempo." Junpei estaba a punto de responder, pero miró a Minato, quien simplemente sonrió y negó con su cabeza.

"... Bueno, ya me conoces. ¡He estado entrenando sin parar!" dijo. "Después de todo, tengo un objetivo que me sigue motivando parado justo ahí."

¡CRACK!

Tú eres Yo... Y Yo soy Tú...

Serás bendecido al crear Personas del Arcano El Mago...

13040103*

"Sólo recuerda que este objetivo se sigue moviendo." Minato se rió.

"No lo olvidaré." Junpei respondió. Dejaron el tejado y se separaron. Minato se dió un baño, y decidió que usaría su tiempo libre para estudiar y asegurarse de cubrir lo que vendría en los exámenes.

Todo fue bien hasta que llegó la Hora Oscura, hasta que Minato notó que Jack y David estaban en sus formas verdaderas y estaban parados a su lado.

"Tienes compañía, Jefe." Jack dijo. Minato volteó para ver al niño que usaba ropa de prisionero mirándolo con esos ojos ridículamente brillantes.

"Hola, ¿cómo has estado?" el niño le preguntó. Minato se levantó de su escritorio y fue a sentarse en su cama.

"Muy bien, de hecho. Me preguntaba cuando te aparecerías por aquí de nuevo." Minato dijo. "Toma asiento." dijo dándole palmaditas a su cama. Efectivamente, el niño desapareció y reapareció a su lado en la cama.

"Hehehe. Me alegra que me recuerdes." el niño dijo. "Ha pasado un tiempo desde que hablamos, ¿eh?"

"Jefe.." David dijo.

"Oye, es un buen chico." Minato dijo, jugándo con el cabello del niño. El chico se sorprendió un poco al principio, pero se rió un poco después. "Además... probablemente está aquí para decirnos algún acertijo sobre el futuro, ¿cierto?"

"Ahora parece que me recuerdas demasiado bien." el niño dijo riéndose. "Dentro de una semana, habrá lune llena... Ten cuidado. Una nueva y peligrosa prueba te espera."

"¿Prueba? Explícate, niño." Jack dijo.

"Oye, esa no es manera de pedir algo." el chico dijo frunciéndo el ceño. "Además... ya sabes de lo que hablo, ¿no es así?" le preguntó a Minato, quien suspiró.

"Por desgracia, asi es... se trata de una de esas Sombras enormes y desagradables, ¿verdad?" Minato preguntó.

"Correcto de nuevo. Tienes una muy buena memoria... ¿puedes ver un patrón en todo esto?"

"¿Cada luna llena, tendré que lidiar con una de esas Sombras, no?"

"Si. Durante esos dias, te enfrentarás a los mayores desafíos." el chico dijo.

"Oh cielos... parece que ya no podré disfrutar de mi té durante la Hora Oscura... o mi tiempo de contemplar la luna... que desastre." Minato dijo, dejándose caer en su cama. El niño se rió, y copió su acción.

"Eres muy divertido, ¿lo sabias? Tu poder, tu actitud... son extraños."

"Eso me han dicho." Minato rió.

"... Debes preparate para tu prueba, pero el tiempo es escencial... Desde luego, estoy seguro que ya te diste cuenta."

"Nos envía a todos al mismo final... la única diferencia es si llegaremos antes o después, ¿verdad?"

"Correcto." el niño respondió.

"Bueno, ya que estás aquí... ¿seguro de que no quieres un poco de té?" Minato ofreció. El chico se levantó y soltó una pequeña risa.

"Eres muy divertido, ¿lo sabías?" dijo. Minato se puso de pie, y el niño desapareció de su lado y reapareció al pie de su cama. "Vendré a verte nuevamente cuando se haya terminado. Adiós, por ahora..."

"Te veo luego." Minato dijo. El chico le dió una última sonrisa antes de desaparecer en la oscuridad de nuevo. No volvió a reaparecer.

"... Jefe, no podemos rastrear a ese chico. Él sólo aparece y desaparece." David dijo. Lo habían estado vigilándo detenidametne todo el tiempo.

"Realmente no me importa. Su cabello es azul como el mío, después de todo. Seguramente no tiene malas intenciones, ¿verdad?" Minato musitó.

"¿Estás bromeando, verdad, Jefe?" Jack preguntó. Minato simplemente regresó a su escritorio y se puso observar la luna. "¿Verdad?"

"Hmm... me pregunto." Minato respondió.

"Sabes, con toda la locura que pasa por tu cabeza, siempre me sorprende el hecho de que aún puedas sorprenderme." David dijo.

"Pero tienes que admitirlo, ¿no es de ese modo más divertido?" Minato preguntó. Sus Demonios se miraron entre sí, y luego se echaron a reír.

"¡No puedo creer que lo olvidáramos!" Jack dijo.

"¿Somos un par de idiotas, Jefe?" David preguntó.

"Yo no iría tan lejos. Sólo son un poco olvidadizos... Si lo recuerdan, soy un fatalista. Un niño pequeño aparece de la nada para advertirme de un trágico final... es gracioso que tenga tal ventaja sobre mi muerte. Es como si el destino me animara a ganar." Minato dijo. "Lo dije una vez, y lo diré de nuevo. Voy a vivir para contar mi propia historia. Viviré para contarla, y luego haré otra."