28. Versus La Sacerdotisa

Minato se aseguró de preparar un festín para el SEES esas mañana. Todos se despertaron por el aroma de la comida. "No quiero excusas. Todos ustedes tendrán energía de sobra para todo el día." dijo. "No moriré por culpa suya."

"¡Bueno, no me quejaré!" Junpei dijo, relamiéndose los labios. Rápidamente tomó un plato y comenzó a servirse.

"Bien, toma tu parte. Has probado tu valía." David comentó.

"Bueno, ya que insistes." Yukari dijo, yendo a su asiento.

"Necesitarás esa energía. ¡No te he visto hacer ningún tipo de entrenamiento especial!" Jack dijo.

"Asegúrate de comer también, Minato." Mitsuru dijo mientras se sentaba. "No sería buena idea para el líder del SEES pelear por debajo de su máximo nivel."

"Ya me adelanté." Minato dijo. Acababa de terminar de servirse su comida.

"¡Já! Deberías cocinar asi más seguido." Akihiko dijo. Había tomado más comida que todos en la mesa.

"... Uhh, senpai." Minato dijo, mirando su plato. Estaba retacado de comida. "No entiento por qué vas a comer tanto... ni siquiera vas a pelear esta noche."

Akihiko se congeló. Volteó a ver a Minato, quién lucía bastante descepcionado de él, y luego a Mitsuru, quien compartía su expresión. Yukari se veía confundida como siempre, pero Junpei fue más allá al negar con su cabeza. "... Saben, yo solía patrullar esta ciudad durante dos años..." Akihiko dijo, bajando su cabeza derrotado. "Yo era todo lo que se interponía entre Iwatodai y cualquier Sombra que saliera de Tartarus... y aquí estoy, sin nadie que me tome en serio, sólo porque salí herido en el deber." Comió con lentitud, como si intentara llenar un vacio.

"Si, nadie toma en serio al tipo que se jodió el brazo contra algo que no tomó más de un par de golpes para derrotar." Jack dijo. Minato se rió por el comentario, y Akihiko le lanzó una mirada de odio por un momento, antes de regresar a su comida.

Un viaje en tren incómodamente silencioso después, el SEES llegó a la escuela. Un absolutamente aburrido día de clases repasando los temas para los próximos exámenes. El día terminó sin incidentes.

"Oye, Jefe. Sé que no debemos preocuparnos hasta la Hora Oscura, pero tal vez deberíamos regresar al dormitorio temprano... para descansar un poco antes de la pelea." David sugirió.

"Si acaso, podrías entrenar un poco en la azotea o algo... prepararte mentalmente para combatir." Jack añadió.

"No es tan mala idea." Minato pensó mientras salía del salón. "Tal vez podría-"

"¡Oye, fíjate por donde caminas!" una chica dijo un poco más adelante en el pasillo. Volteó y vió ni más ni menos que a Fuuka siendo regañada por chocar contra alguien.

"¡L-lo siento!" Fuuka dijo inclinandose. Se quitó sus audífonos mientras lo hacía, lo que llamó la atención de Minato. La chica con la que había chocado le dió un pequeño empujón y se alejó de ahí. Fuuka se tropezó, pero recuperó el equilibrio.

"Veo que mantenerte fuera de problemas no es lo tuyo." Minato dijo. Fue hacia Fuuka, quien lo vió venir. Antes de que pudiera decir algo, Minato tomó uno de los audífonos de su cuello. "Veámos que es lo que Fuuka escucha."

"¡N-No, espera!" Fuuka dijo al notar lo que Minato iba a hacer. Él se puso el audífono en el oído.

"- de, blanco y rojo, a la chingada lo demás! ¡No me importan tus estrellas, no me importan ni tus líneas! ¡Mexicano hasta la madre, lo demás es para niñas!"* fue la letra que Minato escuchó antes de que Fuuka desesperadamente saltara sobre él para recuperar su audífono. Las palabras estaban acompañadas por unos estrepitosos bajos, los cuales eran de una calidad sorprendentemente alta.

"... Pues, vaya." Minato pensó. Simplemente le sonrió a Fuuka, quien parecía como si alguien le hubiera tomado fotografías desnuda sin su consentimiento. "Sabes, creo que te encantará el Escapade." dijo. "Podría llevarte ahí algún día."

"¡¿Q-q-qué?! ¡N-no, no podría!" Fuuka dijo. Minato soltó una carcajada.

"Oye, no te preocupes... No te juzgo." Minato dijo. "Pienso que es genial que no escuches toda esa basura feliz con voces agudas... vamos a caminar un poco." Fuuka, aún un poco nerviosa, asintió.

"¿U-um, a dónde vamos, Minato-kun?" ella preguntó.

"A nuestra cita." dijo, haciéndola estremecerse un poco.

"¡D-deja de provocarme con eso!"

"Hablo en serio. Puede que no sea tn elegante como dije que sería, pero vamos a pasar un buen rato." Fuuka miró a su alrededor nerviosa.

"Todos nos están viendo raro..." Fuuka susurró. Minato vió que algunos estudiantes miraban al dúo de manera extraña. Algunas chicas los veían con envidia. Al igual que algunos chicos. Otros parecían confundidos.

"¡Hora de divertirse!" Minato pensó. Se movió aún más cerca de Fuuka y puso un brazo a su alrededor, dejandola sin aliento por un segundo. "¿Siguen mirando?" le susurró.

"¡S-si!" Fuuka chilló. Estaba que se moría por tanta atención.

"¡Entonces deja que tu caballero se encargue!" le volvió a susurrar. Se separó de ella, y volteó a ver a algunas chicas que prácticamente estaban fulminando a Fuuka con la mirada. "¡Parece que pusimos a algunas personas un poco celosas!" cantó, poniendo una sonrisa tonta mientras lo hacía. "Que pena que son demasiado aburridas como para que me importe."

La envidia rápidamente escaló a furia, pero no hicieron nada. "Así es... Soy líder del Comité Disciplinario, plebeyos. Tan pronto como alguno de ustedes haga algo, suspenderé hasta el último sus traseros de inmediato." Las miradas de odio se desvanecieron eventualmente, y Fuuka apresuró el paso, obligando a Minato a acelerar un poco para ponerse a su paso. Fuera de las puertas de la escuela, Minato comenzó a quedarse atrás.

"Eso no fue muy agradable, Minato-kun..." Fuuka dijo. Parecía un poco triste por lo que acabaa de pasar.

"Me volví el objetivo de sus miradas en tu lugar." respondió. "¿No es eso lo que un caballero hace? ¿Proteger a la princesa?"

"Sólo en los cuentos de hadas." Fuuka dijo. "... Sabes de historia. Ningún caballero real lo arriesgó todo por una princesa."

"Eso es porque aquellos caballeros apestaban." Fuuka se detuvo y se le quedó viendo. "Yo," Minato dijo con una reverencia exagerada. "he superado a esos tontos de antaño." Se levantó y peinó su cabello a un lado en otro movimiento exagerado. "Nadie puede compararse con Minato Arisato, el Caballero Azur, protector de Iwatodai."

Nadie dijo nada por unos segundos. Minato se quedó ahí, posando mientras Fuuka lo miraba. Ella soltó una risita, que lentamente se convirtió en una pequeña carcajada. "... Debes estar bromeando." le dijo.

"Pues claro que sí." Minato dijo, dejando el acto imnediatamente. "¿Por qué me tomas, un loco?"

"No sé que pensar de ti." Fuuka dijo.

"Creo que 'exótico' es una buena palabra para mi."

"Iba a decir 'extraño'."

"Esa tampoco suan mal." La pareja llegó a la Estación Port Island, donde Minato ubicó la tienda de flores en la esquina. "Oye, ¿te importaría esperar aquí un minuto?" le preguntó.

"¿Huh? No, está bien supongo." Fuuka dijo. Minato asintió y corrió hacia el puesto de flores, y compró el único bonsai disponible. Por extraño que pareciera, era rojo. Regresó para ver a Fuuka sonrrojarse como tomate. "¡N-no tenías que!" le dijo. Minato sonrió.

"Dije que iba a traerte tu flor favorita, ¿o no?" le dijo con un guiño. "Hay que apresurarnos para no perdernos el tren."

"C-claro." Fuuka dijo. Se las arreglaron para alcanzarlo, y lo abordaron. Terminaron teniendo que quedarse parados junto a la puerta. "... Um, ¿qué tipo de música te gusta escuchar, Minato-kun?" Fuuka le preguntó luego de un rato.

"Tú dime." le respondió. Se puso uno de sus audífonos y le ofreció el otro. Ella lo tomó, y ambos escucharon música mientras el tren se movía.

La música de Minato era una mezcla de todo un poco, incluso de un poco de 'basura feliz con voces agudas', aunque en versión remix para disminuir la frecuencia de las percusiones. De hecho Fuuka movía su cabeza al ritmo de algunas canciones.

Mientras se bajaban del tren, Fuuka le regresó su audífono. "¿Entonces, qué tipo de música me gusta?" Minato preguntó.

"Esa es difícil..." Fuuka respondió.

"En realidad es muy fácil." Minato dijo con una sonrisa. "Me gusta la música que suena bien." Caminaron por las tiendas de la Estación, la cual estaba de camino al dormitorio. "Sé que te prometí sushi, ¿pero qué tal suena algo de takoyaki mejor?"

"Oh, no tienes que hacerlo..." Fuuka dijo. "Quiero decir, ya fuiste y me compraste el bonsai."

"Si te quedas con el takoyaki tanto como el bonsai, tengo la sensación de que no te va a gustar." Minato musitó. En efecto, se dirigieron a Octopia y compraron dos platos de takoyaki. Se sentaron en una banca para comer, pero Minato notó que Fuuka miraba raro a su comida. "¿No estás acostumbrada a recibir comida gratis?" preguntó.

"... No." Fuuka dijo. "Es... raro."

"Es increíble, eso es lo que es." Minato dijo. Comenzó a comer, y Fuuka le siguió pronto. "Sabes, ni siquiera te pregunté si vives cerca. ¿No te estoy llevando a comer en medio de la nada, o si?"

"En realidad vivo al sur de aquí." Fuuka dijo. "Los dormitorios están al norte, ¿verdad?"

"Si, pero puedo acompañarte a casa si quieres." Minato dijo. Puso su cabeza justo al lado de la de Fuuka. "Y quedarme a tomar un café si insistes."

"¡No creo que sea una buena idea!" ella respondió, un poco nerviosa por la invasión de espacio. "¡M-mis padres podrían tener la idea equivocada!" Minato regresó a su posición y se rió. Fuuka lo miró, y luego suspiró. "Deja de burlarte de mi." dijo.

"Hey, sólo nos estamos divirtiendo, ¿no?" Minato preguntó. "Nadie sale lastimado y todos somos felices... al menos hasta donde yo sé."

"... Si estás preguntando, entonces si. Me la estoy pasando bien." Fuuka respondió. Miró a su alrededor, sin saber que decir a continuación. Terminaron de comer, y Minato le pasó su bonsai.

"Si esta es la despedida..." Minato dijo encogiéndose de hombros. Fuuka lo tomó y sonrió. "Te diría que no te metas en problemas, pero parece que eso es muy difícil para ti."

"No creo que seas la persona para hablar sobre eso, Minato." Fuuka dijo.

"... Me alegra que hayamos pasado las formalidades, Fuuka." Minato dijo. Fuuka parpadeó, y se llevó una mano para cubrir su boca. "Oye, sólo asegurate de que si te metes en problemas, yo esté cerca, ¿de acuerdo?"

"... Lo intentaré." Fuuka dijo.

¡CRACK!

Tú eres Yo... Y Yo soy Tú...

Serás bendecido al crear Personas del Arcano La Sacerdotisa...

"Debo irme antes de que mis padres se preocupen por mi... ¿pero cómo voy a explicarles esto?" Fuuka dijo, mirando confundida al bonsai.

"Es de parte de tu admirador no-tan-secreto, obviamente." Minato dijo con una sonrisa. Fuuka se sonrrojó un poco, y se dió la vuelta. "Hasta luego, Fuuka."

"G-gracias por hoy, Minato." Fuuka dijo. Rápidamente se alejó del lugar, y Minato regresó al dormitorio. La mayoría del SEES estaba en la sala.

"Quiero que todos estén preparados para combatir antes de medianoche." Minato dijo mientras firmaba. "Yukari, flechas extra en tu carcaj. Junpei, aclara tu mente. La única cosa por la que deben preocuparse es el enemigo de esta noche."

"Sabes, ni siquiera sabemos si algo va a aparecer." Yukari dijo. "... Pero supongo que no hace daño estar listos."

"¡Claro que sí! ¡Vamos a patearle el trasero a una Sombra de verdad!" Junpei dijo triunfalmente.

"Sólo no se vayan a poner arrogantes." Akihiko dijo. "Yo lo fui, y miren a dónde me llevó."

"... Rayos, ese es el primer buen consejo que has dado, Akihiko-senpai." Minato dijo. Akihiko estrelló la palma de su mano contra su frente.

"En cuanto regrese al campo, ya verán lo que valgo." Akihiko dijo. Todos los miembros del SEES se prepararon individualmente para la batalla. El día acabó de manera rápida, y una vez que la Hora Oscura llegó, el grupo ya estaba reunido en la Sala de Mando. Mitsuru, quien había invocado a Pentesilea de antemano para acostumbrarse al mapa de la ciudad, inmediatamente comenzó su búsqueda.

Cinco minutos después, ella espetó. "... Una Sombra ha aparecido en la ciudad. Una de las grandes." Mitsuru dijo.

"¡¿Qué?! ¡¿En verdad encontraste una?! Akihiko preguntó.

"Mi chico no miente." Minato dijo, levantándose del sofá.

"¡¿Dónde está?! ¡Vamos a hacer pedacitos esa cosa!" Junpei dijo. Estaba emocionandose bastante.

"Por mucho que aprecie tu dedicación, deben recordar que proteger la ciudad viene primero... si una Sombra destruye media ciudad, habrá pánico. Recuerden, la mayoría de las personas no sabe de la Hora Oscura." Mitsuru dijo. Volteó a ver a Akihiko. "Quédate aquí con el presidente."

"¡¿Qué?! ¡Claro que no! ¡Sé que aún debo recuperarme, pero si van a ir contra algo así-!" protestó.

"Sólo vas a retrasarlos. Estarán mejor sin ti en tu condición actual." Mitsuru dijo. Akihiko la observó por un momento antes de bajar la mirada.

"... Maldición." Akihiko dijo. Observó a Minato. "... Muéstrame lo que en verdad puede hacer."

"Lo usaré si tengo que hacerlo." Minato dijo. Junpei y Yukari intercambiaron miradas confusas.

"¿De qué están hablando?" Mitsuru preguntó.

"Mi comodín." Minato dijo con una sonrisa. "Si las cosas se ponen peligrosas, les mostraré de lo que soy capaz... Es lo que usé para escapar del Segador."

"¡Oye, no eres el único que puede pelear!" Junpei dijo. "¡También tengo un par de trucos bajo la manga!"

"Claro que los tienes." Yukari suspiró.

"Minato permanecerá como líder activo del SEES." Mitsuru dijo.

"¿Qué? ¡Vamos, creo que merezco una oportunidad!" Junpei dijo.

"¡De ningún modo dejaré que Junpei nos lidere! ¡Probablemente correra directo a esa cosa y hará que nos maten!" Yukari dijo.

"Admito que Junpei ha crecido significativamente en estos días." Akihiko dijo. "Pero en una pelea como esta, no podemos arriesgarnos. Nos quedaremos con la formación original."

Junpei parecía deprimido, pero se ajustó su gorra y suspiró. "... Supongo que tienen razón. No hay forma de saber a que nos enfrentamos. No lo eches a perder, Minato."

"... Y decían que no serías un buen líder." Minato rió. "Intentaré no descepcionarlos. Entonces, ¿a dónde debemos ir?"

"Frente a la Estación Iwatodai. Me reuniré con ustedes en cuanto pueda." Mitsuru dijo. El SEES se mobilizó, con Minato liderando el camino. Estaba sonriendo como loco al observar la luna la mayor parte del camino.

"... Eso da miedo, sabes." Yukari dijo.

"No es como que vaya a poder disfrutar de la vista cuando estemos peleando." Minato dijo. "¡Sólo estoy contemplando la luna, maldición!"

"No se te vaya a pasar la estación por estar viendo para arriba." David dijo. Llegaron al lugar, y Mitsuru llegó poco después en su motocicleta.

"¡Hey, creía que los electrónicos no funcionaban en la Hora Oscura!" Junpei dijo.

"Es especial." Mitsuru dijo. "Pero no hay tiempo para discutir eso ahora. La operación es primero. Ahora bien, escuchen atentamente. Esta noche, voy a proporcionarles apoyo desde aqui. Lo demás será igual que en Tartarus. La Sombra se ubica actualmente dentro del monoriel, no lejos de la estación. Para llegar allá, deberán caminar sobre las vías."

"¿Caminar sobre las vías, eh?" Yukari dijo. "Sé que el monoriel no se puede mover, pero aún así..."

"Nosotros nos encargamos." Minato dijo, girando su espada a modo de juego. "No tenemos mucho tiempo. Debemos acabar esto, y rápido."

"Correcto. La operación comienza ahora." Mitsuru dijo. Los transmisores de todos comenzaron a funcionar.

"Bien..." Yukari dijo.

"¡Hagámos esto!" Junpei exclamó.

El grupo escaló a los rieles y de inmediato comenzaron a caminar sobre las vías. "Hay un monoriel a doscientos metros de ustedes. Estoy segura que ahí es donde están las Sombras. Deben detenerlas antes de que lastimen a los pasajeros." Mitsuru ordenó.

"Parece bastante ordinario para mi." Yukari dijo.

"Las lecturas definitivamente se originan en el monoriel. Procedan con precaución, y permanezcan juntos."

"De acuerdo." Yukari dijo.

"¡Hehehe, mi Persona esta rogando ser usada¡" Junpei dijo.

"Que comienze la función." Minato dijo. Corrió y llegó al techo del tren de un salto. "Probablemente las puertas estarán cerradas. Será más rápido si usamos las salidas de emergencia del techo."

"No todos podemos hacer eso, sabes." Yukari murmuró. Comenzó a trepar por el tren, antes de detenerse y observar a Junpei. "No mires." le reclamó.

"¡Vamos, tenemos cosas más importantes de las que preocuparnos! ¡Sube ya!" Junpei dijo, tomandola por sorpresa. Ella subió, seguida al poco tiempo por Junpei. Los tres encontraron una escotilla y saltaron detro del tren. Junpei vió un ataúd parado en una esquina. "Este pobre tipo debe ser un pasajero... ¿Transmutado, eh? No recordará nada... pero probablemente sea lo mejor."

"¿Huh? Espera un segundo... ¿No estamos en la estación, pero las puertas están totalmente abiertas?" Yukari preguntó, yendo a examinar la puerta.

"¡ES UNA TRAMPA!" Jack y David gritaron en la cabeza de Minato.

"¡Regresen aquí!" Minato gritó, estremeciendolos. Las puertas del monoriel se cerraron de golpe. "
Las Sombras saben que estamos aquí. Comienza la pelea."

"¡¿Qué?!" Yukari exclamó. Preparó su arco y regresó junto a Minato. Junpei hizo lo mismo.

"¡¿Qué pasó?! ¡¿Qué está pasando?!" Mitsuru preguntó.

"La Sombra nos ha atrapado adentro." Minato respondió. "Creo que el único modo de salir es destruyendola."

"En ese caso procedan con extrema precaución. ¡Estén listos para lo que sea!" les dijo.

"E-entendido." Yukari respondió.

"Avanzemos. No bajen la guardia." Minato dijo. El grupo se movió al siguiente vagón, el cual estaba completamente vacío.

"... Saben, normalmente, estaría molesto porque no hubiera nada aquí." Junpei dijo. "Pero después de ver esa cosa en Tartarus... Diría que lo que sea que está aquí es bastante fuerte."

"Si... esta demasiado callado. Da miedo." Yukari dijo.

"Hay algo en la habitación. Se está ocultando." David le dijo a Minato.

"Hay una sombra escondida por aquí. Prepárense." Minato dijo. El trío siguió moviéndose, cuando de repente una sombra cayó del techo del carro frente a ellos. Parecía una [] con tentáculos debajo de [], con una máscara que conectaba todo, y flotaba alrededor. Minato reaccionó instintivamente, corriendo directo a la sombra y partiéndola a la mitad con un tajo de su espada y regresando al grupo cuando terminó. "Se los dije."

"Me alegra que estés de nuestro lado." Junpei dijo bajando su gorra en su direccion. Minato notó un extraño patrón en el techo detrás de ellos.

"Detrás de ustedes." dijo. Junpei y Yukari se dieron la vuelta y vieron a dos Sombras caer del techo. Una de ellas tuvo la mala suerte de caer al lado de Junpei, y fue cortada en dos. Yukari puso dos flechas en la otra antes de que pudiera reaccionar, acabando con ella.

"Parece que el enemigo intenta emboscarlos." Mitsuru dijo. "Permanezcan alerta. Esas parecen ser Tiaras Murmuradoras.*"

"No hay problema." Minato dijo. Los guió hacia el siguiente carro, en el cual ya había algunas Sombras merodeando por ahí. "Yukari, cúbrenos." dijo. Él y Junpei cargaron hacia adelante y comenzaron a atacarlas y a hacerlas pedazos mientras Yukari ponía flechas en las que se quedaban en la retaguardia intentando lanzar hechizos. Se encargaron de ellas rápidamente, y Minato estaba por seguir adelante, cuando el vagón se estremeció. Miró por una ventana, y se percató que el monoriel había comenzado a moverse. "Eso no puede ser bueno." "Mitsuru, ¿hay algún otro tren en las vías?" preguntó inmediatamente.

"¡¿Qué demonios?! ¿Por qué nos movemos?" Junpei preguntó.

"Parece que el monoriel está bajo el control del enemigo." Mitsuru dijo.

"¡¿Qué quieres decir con 'parece'?!" Yukari gritó.

"Minato, tus sospechas eran correctas. A la velocidad con la que se mueven, pueden esperar una colisión con otro tren en menos de siete minutos." Mitsuru dijo.

"Desde luego." Minato pensó. "Cambio de planes. Acabaremos con todo lo que se mueva." Minato dijo. Desenfundó su Evocadora. "Nos abriré paso. Encárguense de lo que quede."

El equipo se apresuró al siguiente carro, el cual también estaba repleto de sombras. Minato disparó la Evocadora en su cabeza. "¡Sonata del Diablo!" dijo. David apareció y mató a tres sombras con un torrente de ataques elementales. Contunió su carga utilizando su espada contra todo lo que se le ponía enfrente, seguido de cerca por Junpei y Yukari. Continuaron de este modo, avanzando por el tren.

"¡La presencia más fuerte está en la parte frontal del monoriel! Posiblemente es desde donde la Sombra lo está controlando. ¡Deben detenerla!" Mitsuru dijo mientras se movían.

Minato optó por dejar que Junpei y Yukari comenzaran con ataques de Persona para ahorrar algo de energía, y se las arreglaron para llegar al primer carro en menos de tres minutos. Irrumpieron en el lugar, y se le quedaron viendo a una Sombra gigantesca. Se trataba de una mujer, mitad negra y mitad blanca, que usaba la parte inferior de un vestido y estaba sentada en el suelo con las piernas extendidas. Portaba una extraña máscara roka con forma de mariposa que tenía grabado el número 'II', así como las letras 'B' y 'J' marcadas en cada uno de sus senos. Conectado a su cabeza estaba lo que parecían enormes tiras de papel con letras minúsculas moviendose constantantemente de arriba a abajo, lo que Minato supuso era su cabello. Les bloqueaba el paso con su ridícula cabellera y los recibió con una risa profana al verlos.

"¿Qué es esto? ¿El maldito jefe?" Junpei preguntó.

"¡Este es el último carro, tiene que serlo!" Yukari dijo.

"¡Rápido!" Mitsuru dijo.

"Jefe, esa cosa no te dejara pasar por culpa de su maldito cabello. ¡Yo digo que rapemos a esta perra!" Jack dijo en su mente.

"¡Justo lo que estaba pensando!" Minato respondió. Llevó su Evocadora a su cabeza mientras se abalanzaba sobre la Sombra. "¡Baile Macabro!"

Jack apareció y empezó a atacar el cabello que se dirigía a interceptar a Minato, quien casi había alcanzado a su objetivo cuando la Sombra hizo un movimiento con sus muñecas, invocándo un muro de hielo que se dirigía hacia él. No podía evitarlo, así que utilizó su Magatama de fuerza y lo destrozó. Cuando volvió a ver, notó que dos Tiaras Murmuradoras aparecieron a su lado, por lo que tuvo que saltar a un lado para evitar que lo atraparan.

"¡Agi!" Junpei gritó detrás de él. Una bola de fuego pasó a su lado y vaporizó una de las Tiaras Murmuradoras mientras que Minato hacía pedazos a la otra. Junpei fue para reunirse con él, pero fue empujado por una parte del cabello flotante de la Sombra.

"¡Intentar atravesar su cabello tomará demasiado!" David dijo. "¡Van a tener que rodearlo de algún modo!"

"Por mi está bien." Minato dijo, retrocediéndo un poco. Una vez más llevó la Evocadora a su cabeza. "¡David, Sukunda!" exclamó. La Sacerdotisa se hizo más lenta debido a los ridículos tonos del Demonio. "¡Jack, Tarukaja!" La fuerza de Minato se incrementó.

Invocó el poder de su Magatama y esprintó hacia adelante, esquivando con facilidad a la Sacerdotisa mientras Junpei y Yukari aprovechaban para asestar ataques elementales a la Sombra. Se acercó a su blanco, y disaró su Evocadora de nuevo. "¡Baile Macabro!"

Jack apareció a su lado, cuchillo en mano, y ambos se abalanzaron sobre el pecho de la Sacerdotisa. "¡Te mostraré la razón de porque me llaman El Destripador!" Jack gritó. Él y Minato comenzaron a atacar furiosamente a la Sombra, la cual era incapaz de defenderse a corta distancia. Junpei se apresuró a evitar que la Sombra intentara alejarlos de ella.

"¡Hermes, Desgarro!" dijo mientras disparaba su Evocadora. Hermes apareció y atacó uno de los brazos de la Sacerdotisa. Junpei cortó una de sus piernas y comenzó a atacar diferentes partes del cuerpo conforme pasaba. La Sombra rugió estrenduosamente, y entró en pánico. Una sustancia negra se derramaba por todos lados mientras era reducida a nada debido a los ataques constantes.

Esto habría estado bien si Jack y Minato no hubieran estado riéndose como locos cada vez que el acero se encontraba con el cuerpo de la Sombra. Ambos estaban cubiertos en la sustancia negra, pero siguieron con su carnicería.

"... terminar... querer... poder..." la voz dentro de Minato dijo. No le importó. Estaba más concentrado en encontrar más partes de la Sombra para destrozar. Junpei apretó los dientes y siguió atacando. Hermes provocaba enormes cortes cada vez que pasaba volando cerca. Minato y Jack terminaron el trabajo cuando clavaron ambos cuchillos y una espada en la cara de la Sacerdotisa. Sus forcejeos frenéticos se hicieron cada vez más lentos, sus rugidos ahora eran poco más que gorgoteos, pues el equipo prácticamente había abierto su cuello durante la pelea, y se sacudió violentamente. Finalmente, se disolvió, y tanto jack como Minato atravesaron el cuerpo y aterrizaron en el suelo. Toda la sustancia en el suelo comenzó a desaparecer, hasta que Minato tuvo una extraña sensasión.

Miró su brazo, y vió como la sustancia negra era absorbida por su ropa, y sintió como entraba por los poros de su piel. Se congeló. "¡¿Qué diablos está pasando?!" preguntó en su mente.

"¡Jefe! ¡La voz! ¡Está... está comiéndose esa cosa!" David dijo.

"... Mi poder... a mí..." la voz dijo. Se escuchaba más claro esta vez.

"¿Qué eres?" Minato le preguntó.

"Soy... mejor amigo..." contestó.

"Claro. Ahora viene y me dice que es mi mejor amigo." Minato pensó.

"¡¿Oihan, por qué no nos detenemos?!" Junpei exclamó, sacándolo de sus pensamientos.

"¡¿Qué están esperando?! ¡El otro tren se acerca!" Mitsuru dijo. Yukari gritó, aterrada.

"¡Demonios! ¡No tengo idea de como para esta cosa!" Junpei gritó.

"Yo me encargo." Minato dijo mientras se dirigía a los controles. Inmediatamente tiró de los frenos y el tren comenzó a desacelerar. Miró hacia adelante, y sonrió. El tren, aunque sin gracia, terminó deteniéndose, dejando un buen trecho ente ambos monorieles.

"¿N-nos detuvimos?" Junpei preguntó.

"E-eso creo..." Yukari dijo.

"¡¿Están todos bien?!" Mitsuru gritó.

"Estamos bien." Minato se rió. "No entiendo porque te preocupas tanto."

"¡No saben apreciar un buen espectáculo!" una voz ronca dijo detrás de Minato. Volteó y vió a un esqueleto como jack y David con una espada delgada y un capote, usando un elegante traje verde de torero que tenía detalles dorados y varios rubíes pequeños lo adornaban. Portaba un sombrero y botas que hacían juego, así como pantalones blancos con una línea negra que iba a lo largo por ambos lados. "¿Cómo es que no ven el atractivo de salir victoriosos en el último momento?"

"¿Un Demonio, eh?" Minato preguntó. Junpei y Yukari se prepararon para pelear.

"Por desgracia, estoy aquí para servir al Amo Minato." el Demonio dijo agitándo su capote. "Aunque me habría encantado tener la oportunidad de combatir contra él. Soy el que conocen como Matador, Demonio de La Fortuna. Todos viven en la punta de un alfiler; es sólo al enfrntar a la Muerte cuando uno puede experimentar el significado de estar vivo."

"La oportunidad desperdiciada... el dejar todo al azar y arriesga tu vida, sometiéndote al destino." Minato dijo. "Fortuna invertida. Parece que ahora me he vuelto meticuloso, ¿cierto?"

"... ¿Qué?" Yukari preguntó.

"Es complicado." Minato respondió. "¿Entonces te unirás a Jack y david en mi cabeza?"

"Pues claro... Esperaré la oportunidad de mostrarte mi poder." Matador respondió. Agitó s ucapote una vez más, envolviéndose a si mismo, y desapareció. "Sin importar lo que pase, combatiré a tu lado."

"Excelente... Cuento contigo." Minato respondió.

"¡Wow, ahora tienes un nuevo Demonio!" Junpei exclamó. "¡Y también se ve genial ¡¿Apuesto a que estás ansioso de ir y ver lo que puede hacer, eh?!"

"¡¿En serio, Junpei?! ¡Casi morímos!" Yukari les recordó.

"Dejando eso de lado, ¿cómo supiste como detener el tren, Minato?" Mitsuru preguntó.

"Videojuegos." Minato dijo. "Soy bastante bueno en los simuladores de trenes."

"No es cierto..." Yukari dijo.

"¡Ajá! ¡Les dije que los videojuegos eran buen entrenamiento!" Junpei dijo.

"Pues... parece que juzgué mal la adicció de Junpei a los videojuegos." Mitsuru dijo.

"¡Claro que si, senpai! ¡Puede que no juegue simuladors, pero si alguna vez necesitas un conductor de carreras, un mercenario, rayos, hasta un experto en supervivencia, ya sabes a quién acudir!" Junpei declaró con orgullo.

"... Soy un par de idiotas." Yukari dijo con un suspiro.

"Hmph... O quizás fue sólo un incidente aislado." Mitsuru dijo. "Como sea, hicieron un buen trabajo. Regresen, y podremos dar por concluida esta operación."

¡CRACK!

Tú eres Yo... Y Yo soy Tú...

Serás bendecido al crear Personas del Arcano El Loco...

Minato se rió y lideró al equipo de regreso a la ubicación de Mitsuru. Mientras tanto, Mitsuru llamó a Akihiko, quien estaba en la Sala de mando con Ikutsuki.

"Aquí Akihiko." respondió.

"Habla Mitsuru. Completamos exitósamente la operación. El monoriel tiene un par de ventanas rotas y puertas dobladas, pero ninguno de los pasajeros parece haber sido despertado de su ataúd." reportó. "Sin embargo, el daño era inevitable... pelear en un espacio tan reducido contra tantos enemigos a la vez con un límite de tiempo casi requería este tipo de daño colateral."

"Gracias, Mitsuru." Ikutsuki dijo. "Cuando escuché que una Sombra había secuestrado un monoriel, temí lo peor... Pero me alegra saber que todos están a salvo. Ya pensaré con tu padre algo para declarar a los medios mañana."

"¿Pero qué es lo que intentan lograr las Sombras? Tomar un monoriel... Esto se está saliendo de control." Akihiko dijo.

"Investigaré sobre ese asunto." Ikutsuki dijo.

"¿Esto significa que... ha comenzado?" Mitsuru preguntó.

"No saquémos conclusiones apresuradas. Por ahora, debemos estudiar su comportamiento en busca de patrones o pistas. No podemos permitirnos que tomen la iniciativa siempre." ikutsuki dijo.

"¿Y que pasa con el... fantasma de Minato?" Akihiko preguntó. "Sabía que la Sombra iba a atacar hoy..."

"... Tengo una hipótesis, pero espero estar equivocado." Ikutsuki dijo.

"Continúe." Mitsuru dijo.

"Si recuerdan, el ser conocido como el Segador supuestamente peleó con Minato en el Tartarus cuando era un niño... Si sabe cuando atacarán las Sombras, creo que este fantasma es ni más ni menos que la propia Sombra de Minato." Ikutsuki dijo.

"¿Su propia Sombra?" Akihiko preguntó.

"Desde luego... Las Personas despiertan de dos maneras... pueden surgir de la necesidad al enfrentar un gran peligro, como en nuestro caso, o cuando alguien logra dominar su propio inconsiente, lo cual puede crear una versión alterna del individuo... su Sombra." Mitsuru dijo. "Si recuerdo bien, Minato dijo que el fantasma era un niño."

"Si. Es muy posible que el fantasma del que habla sea su propia Sombra de hace diez años... eso explicaría porque sólo puede verlo durante la Hora Oscura." ikutsuki dijo.

"... Entonces Minato nunca despertó a su Persona original... tal vez es por eso que puede cambiar libremente de Personas."

"Aún así, debemos hablar con este fantasma." Akihiko dijo. "Yo digo que alguien debe vigilaralo cada Hora Oscura que no estemos en Tartarus."

"De hecho, creo que debemos dejarlo revelarse a si mismo." Ikutsuki dijo. "Después de todo, lo que sea que es, este fantasma tiene en mente la supervivencia de Minato. No veo la necesidad de atender a un problema que aún no ha comenzado."

"... Tiene razón. Podemos preguntarle directamente a él después... ya están regresando. Debo irme." Mitsuru dijo. La llamada terminó.

Akihiko e Ikutsuki se quedaron ahí, considerando las opciones por un rato, hasta que Akihiko volteó a ver a Ikutsuki. "Presidente... ¿está seguro de que deberíamos dejar esto como está?"

"Entiendo tu preocupación, Akihiko... pero no creo que presionar a Minato sea para bien. Después de todo, él mismo no parece saber cuando vendrá a visitarlo." Ikutsuki dijo. "En fin, deberías prepararte para recibirlos cuando lleguen. Yo empezaré a pensar en algo para el escándalo que hará la prensa mientras tanto."

Akihiko frunció el ceño, pero terminó asintiendo y se fue. ikutsuki se sentó a solas, y se reclinó en su silla. "Ese fantasma definitivamente es una Sombra... pero no es suya." se dijo a si mismo. "Se hace amigo del heraldo del fin y utiliza los poderes de la debilidad humana... Sólo debo convencerlo. Él ya ve y escucha su justificación a diario."