45. Shirogane, Otra Vez.

Era el último día de Marzo, un Domingo, y Minato no tenía otros planes además de ir a trabajar. Sin mucho que hacer, consideró la idea de pasar una mañana tranquila viendo televisión en su cuarto, hasta que su teléfono sonó. Miró que eran las seis en punto, y notó que aunque la idendidad de quien llamaba estaba bloqueada, había un número debajo esta vez. "Un humano que no conozco llamando a esta hora... ¿una promoción por teléfono?" Minato pensó. Respondió la llamada. "Vaya hora que has elegido para llamar. ¿Puedo saber quién es?"

"Disculpe si lo he molestado... habla la her-"

"¿Entonces este es tu número, Nao-chan? Recordaré contestarte siempre que llames." Minato dijo. "Oh claro, buenos dias."

"... Buenos dias, hermano mayor." Naoto dijo. Pudo escuchar el alivio en su voz, así como una cierta conmoción a su alrededor. "De hecho hoy estaré en el área de Iwatodai. Llegaré a la estación en media hora, y me preguntaba si no estabas muy ocupado hoy."

"Mi trabajo empieza a las nueve en Paulownia, pero puedo pasar por ti y divertirnos un rato hasta entonces." Minato dijo. "Además, si aún estás aquí luego de las cinco, podemos ver que más hacemos."

"En realidad, eso es perfecto." Naoto dijo. "Estaré asistendo a un par de seminarios que comienzan a las nueve y media, y luego iré a unas clases de entrenamiento con los detectives locales... Pensaba tomar el tren que se va de Iwatodai a las ocho y reunirme con Kyouji en la próxima ciudad." dejó escapar un pequeño bostezo al terminar de hablar.

"... ¿Segura de que duermes lo suficiente, Nao-chan?" Minato preguntó. "Si el Abuelo Johei te está dando problemas, solo dime y le daré una lección." Naoto se rió ante las palabras de su hermano.

"Estoy bien... Es solo que abordé este tren muy temprano y me dí el lujo de tomarme una siesta. Acabo de despertar hace unos minutos." ella dijo. "No te preocupes, esoy bien de salud, hermano."

"Creo que seré yo quien juzgue eso." Minato soltó una risa. "Bien, te veré en la estación. Busca mi gorro."

"Suena bien." Naoto dijo. "Hasta luego, hermano." Ella terminó la llamada, y Minato rápidamente se bañó y se vistió. Optó por vestir su chaqueta gris abierta sobre su camisa azul oscuro de manga larga. Le agregó unos jeans y su gorro, y luego se fue para reunirse con Naoto.

Llegó a la estación, la cual estaba atestada de gente como siempre, y miró su reloj. Casi eran las seis y media, y un tren llegaba lentamente hasta detenerse en la estación. Minato dispersó a sus Demonios para tener varios puntos de vista y vigilar todas las salidas en busca de su hermana. David fue el primero en regresar. "Acaba de salir por la puerta en el extremo izquierdo. Tiene su gorro y un abrigo azul claro muy similar al tuyo, aunque el de ella esta abotonado." le dijo.

"Buen trabajo. Ve por los otros." Minato contestó. Cerró su abrigo y caminó hasta donde Naoto se encontraba. Ella estaba miraba de un lado a otro, y volteó para verlo aproximarse a unos metros de distancia. Él se apresuró y le dió un abrazo repentino, tomandola por sorpresa. "Ha pasado mucho tiempo, Nao-chan."

"... Me alegra verte de nuevo a mi también." le respondió, regresándo le el abrazo. Se separaron, y Minato comenzó a reirse. "¿Qué es tan gracioso?"

"Escuché a tu estómago rugir." Minato dijo. Los ojos de Naoto se agrandaron.

"Puede que me haya saltado el desayuno para alcanzar el tren." dijo rápidamente, volteando para ajustarse su gorro.

"Entonces estás de suerte. Tampoco he desayunado, así que podemos ir a comer juntos." Minato dijo. "¿Quieres algo en particular? Pero espera..."

"¿Qué?" Naoto preguntó. Minato se agachó y comenzó a sacudir la camisa de Naoto, quitándole su gorro para arreglar su cabello, y finalmente ajustar el collar del abrigo. Se encontró con una frenética oposición por parte de su hermana en cada paso del proceso, pero se la arregló para terminar el trabajo. "¡¿No te dije que podía encargarme de eso yo sola?!" Naoto preguntó mientras terminaba.

"Si te hace sentir mejor, esto es más por mi que por ti." Minato dijo con una media sonrisa. "Te dije que planeo compensarte por todos los momentos en los que necesitaste a tu hermano mayor, ¿no es cierto?"

Parecía que Naoto iba a decir algo, pero se detuvo y soltó un suspiro. "... Si de verdad te hace sentir mejor, está bien." dijo dinalmente. La media sonrisa de Minato se convirtió en una sonrisa completa. Se paró de nuevo y se cruzó de brazos.

"Es oficial. Tengo la hermanita más adorable del mundo." Minato dijo con orgullo.

"¡N-no vayas anunciandolo a todo el mundo!" Naoto dijo rápidamente.

"Pero es la verdad."

"¡Aún asi!"

"¿Entonces admites que eres adorale?"

"... No voy a responder a eso."

"¡¿Ves?! ¡Adorable!"

"... Creo que ambos estamos un poco mareados por el hambre. Deberíamos comer algo." Naoto dijo, cubriendo la mayoría de su cara con su gorro. "Un lugar que sirva café estaría bien... Me gustaría visitar Café Chagall de nuevo."

Minato se rió. "De acuerdo. Chagall será." dijo. Su sonrisa decayó poco después. "... ¿Pero en serio? ¿Lo primero que tomas es café?"

"Es un modo efectivo de incrementar tus niveles de energía en las mañanas, siempre y cuando te limites a dos o tres tazas por día." Naoto dijo. Dejó escapar un pequeño bostezo y se frotó los ojos. "Como puedes ver, estoy algo cansada."

"Más bien adormilada." Minato dijo. "Aún asi, creo que deberías tener cuidado con el café. Toma chocolate caliente o té como los niños normales."

Naoto se rió. "Solo si tu tomas café como un adulto."

"¡Oye, tengo diescisiete! ¡Aún soy un niño por otro año!" Minato dijo. "... Aunque realmente no quisiera tomar café regularmente." añadió estremeciéndose un poco. Naoto se rió aún más fuerte.

"Creo que seguirás siendo un niño por mucho más que un año." ella dijo.

"¡Já! ¡Eso funciona para mi!" Minato dijo, llevando sus manos a los bolsillos de su abrigo. Ambos llegaron a Café Chagall y tomaron una mesa. El local acababa de abrir, y prácticamente no había clientes salvo un par de individuos en las esquinas. Una mesera un tanto alegre fue con ellos mientras los hermanos se sentaban.

"¡Hola! ¡Es raro tener clientes de su edad tan temprano, especialmente en Domingo!" les dijo. "¡Y vaya... ustedes se ven idénticos! ¿Son parientes o algo asi?"

"Somos hermanos." Naoto respondió.

"¡Eso pensé! ¡e ven muy parecidos, y hasta se visten igual! ¡Debe ser agradable tener hermanos así!" dijo. Minato notó que la sonrisa de Naoto se desvaneció un momento. "¡Yo soy hija única, y ya sé que tuve atención extra por parte de mis padres y todo, pero siempre me pregunté como se sentiría tener un hermano! Ustedes se ven tan cercanos, debe ser maravilloso... ¡Ah, pero estoy divagando! ¿Qué les gustaría ordenar?"

"Chocolate caliente para mi." Minato dijo. "Y un croissant de pollo."

"Yo quiero café, negro, con una ensalada de atún, por favor." Naoto dijo. La mesera se rió.

"El adulto actúa como niño y el niño actúa como adulto." comentó. "Saldrá en un momento." Se alejó de su mesa, y Minato volteó a Naoto.

"¿Estás bien?" le preguntó. Naoto sonrió.

"No soy tan débil." le dijo. "Pero... eso fue un tanto agridulce."

"... Nuestra situación es algo única, ¿no?" Minato preguntó.

"Es cierto... ambos tenemos una larga historia tras nosotros." Naoto dijo. "El estar aquí y hablar contigo como si nada... es surreal."

"¿Por qué lo dices?"

"... Mucho de mi niñez me la pasé bajo tu sombra." Naoto dijo. Se rió amargamente. "Me pusieron a la altura de mi hermano muerto... un prodigio con mucho potencial. Tu muerte fue considerada una trágica pérdida para la familia porque nos quedamos sin heredero hombre." ella le dijo. Su expresión se oscureció cnsiderablemente. "Si... incluso dejó de importar el hecho de que yo me había quedado sola. El nombre de la familia se había vuelto más importante, y me criaron para ser tu reemplazo, recordándome a diario que debía superar a papá, a mamá, y hasta a ti. Tenía que ser la niña perfecta que podía hacer de todo, y eso fui... y ahora que te conozco, sé que solo eres un niño mayor... pero de todos modos, estoy obligada a cumplir con esto ridículos estándares." Volteó a ver a Minato y le lanzó una dura mirada, casi al punto de las lágrimas. "... Tenías razón. Quería hacer mucho más que golpearte cuando nos reunimos por primera vez." le dijo. Minato se quitó su gorro y se quedó viendo el techo del local.

"Ningún ser humano racional podría ignorar esa clase de sentimientos." Minato dijo. Suspiró, y volvió a ver a Naoto. "Todo lo que pienses sobre mi es cierto. Soy un cobarde que usó su muerte como una excusa para huir de su familia. Soy un maldito egoísta que dejó a su hermana con la pajilla más corta para poder hacer lo que quisiera. Soy un idiota que trató de convencerse a si mismo de que realmente era alguien más después de todos estos años."

"¡¿Se supone que eso me ayude?!" Naoto preguntó. "¡¿Eso va a cambiarme la vida?!"

"No, pero esa arma en tu abrigo lo hará." Minato dijo. Naoto se detuvo. "... A partir de este momento, tú serás la única persona que tiene mi permiso para tomar mi vida." Le sonrió. "Además, parece que tengo el hábito de escapar de la muerte. Lo más probable es que me mates y de algún modo regrese, ¿cierto?" Hubo un breve silencio, y la mesera regresó con sus ordenes. No dijo nada, notando la atmosfera intensa entre los dos.

"... ¿En serio vas a bromear en un momento como este?" Naoto preguntó luego de un rato.

"¿Preferirías que me ponga todo serio y me arrepienta de mis pecados?" Minato preguntó. Se rió un poco. "No creo en esa basura. Soy un idiota que nunca se disculpa, en caso de que no lo hayas notado. Mira." Le quitó el gorro a Naoto y se lo puso él mismo. "Creo que este me queda mejor a mi que a ti. Me lo quedaré."

"¿Qué? ¡Oye, devuélvelo!" ella dijo. Estaba por tomarlo, pero Minato lo sostuvo fuera de su alcance.

"¡Tan cerca, y a la vez tan lejos!" Minato la provocó. "¡Nunca lo conseguirás de ese modo!"

"No hablas en serio." Naoto gruñó. Se levantó y volvió a intentar tomar su gorro, pero Minato se puso de pie y lo levantó aún más.

"¿Oh? ¡Seguramente puedes hacerlo mejor que eso!" Minato musitó.

"¡Hey, nada de jugar rudo aquí!" una mesera gritó. "¡Si quieren jugar, vayan afuera!"

Tanto Minato como Naoto se estremecieron por el grito, pero Naoto aprovechó la oportunidad para recuperar su gorro. Ambos se sentaron, y Naoto tenía una sonrisa confiada en su rostro. "Realmente eres un idiota." le dijo.

"Y tú das miedo... atacando en el momento más peligroso. Has aprendido bastante." Minato dijo.

"... No esperaba que supieras eso." Naoto dijo. "En verdad fuiste un prodigio, ¿eh?"

"Aún lo soy... aunque creo que esa frase viene de un manga." Minato dijo. Naoto se rió.

"Olvídalo, sigues siendo un niño." le dijo.

"Tú deberías ser más como un niño que yo en mi opinión." dijo. Ambos le dieron un trago a sus respectivas bebidas, y se arreglaron el cabello. "Entonces, ¿aún quieres matarme?"

"Ya sabes la respuesta a eso, hermano." Naoto dijo. "Deberíamos apresurarnos a comer... no creo que al personal le haya gustado nuestra pequeña escena."

"¿Segura que los ruidos de tu estómago no son la razón por la que quieres comer?" Minato preguntó.

"... Eres un idiota." Naoto dijo, empezando a comer. Minato se rió, y comieron con rápidamente. Minato pagó la cuenta y salieron del lugar. "¿Dijiste que entrabas a trabajar a las nueve, correcto?" le preguntó una vez en la plaza principal.

"Correcto. Aún nos queda una hora." Minato dijo. "Creo que el arcade está abierto. ¿Quieres ir a ver que hay?"

"¿Vas al arcade antes de tabajar?" Naoto preguntó.

"¿Hay un mejor momento para hacerlo? No soy de los que hacen espacio en su agenda únicamente para ir al arcade." Minato dijo.

"... Encuentro difícil de creer que tengas una agenda que seguir." Naoto dijo, sonriendo.

"En realidad se forma sobre la marcha. Te sorprendería la cantidad de cosas que ocupan mi tiempo." Minato dijo encogiéndose de hombros. Frunció el ceño y se ajustó su gorro. "Ahora que lo pienso, tengo mucho por hacer."

"Es difícil imaginarlo, si actuas así todo el tiempo." Naoto dijo.

"Soy un tipo de muchas facetas." Minato respondió. "¿Y, qué dices?"

"No veo por qué no. Nuestros compromisos se encuentran en este centro comercial después de todo. Sería una pérdida de tiempo irnos sólo para regresar aquí tan pronto." Naoto dijo.

"Entonces espero que seas buena en Dance Dance Revolution." Minato dijo, dirigiendose al arcade.

"... Debes estar bromeando." Naoto dijo. Entraron al local, el cual estaba casi vacío, y apartaron una máquina de DDR en el fondo. "Nunca he hecho esto antes." ella dijo.

"Entonces observa como lo hago. Es un concepto muy simple. No es tan difícil." Minato dijo. Se paró en la máquina y seleccionó la canción 'Pluto Relinquish' en la mayor dificultad, provocando una mirada de sorpresa por parte de Naoto. Respiró hondo y se relajó un poco mientras el juego se cargaba. La música comenzó, y mostró una mirada de lo más seria en su rostro.

El juego empezó, y Minato no solo sincronizó sus pasos con las indicaciones en la pantalla, sino que fue más allá al incluir movimientos con sus manos al bailar. Naoto no pudo evitar reirse ante el ridículo que estaba haciendo su hermano, pero se detuvo cuando volvió a ver a la pantalla, y se quedó helada. Minato no había fallado ninguna nota hasta ahora, y siguió exhibiendo la misma expresión seria con la que empezó. Un minuto de baile frenético después, terminó su acto con un giro sobre sus talones, y dejó escapar un confiado "Heh." Se bajó de la máquina, y miró sus resultados. Había obtenido una calificación perfecta de triple A. "Aún lo tengo." Minato dijo. Volteó a ver a Naoto, quien se quedó viendo a la pantalla sin poder creerlo. "¿Entonces, quieres intentarlo?" preguntó, ajustándose su gorro.

"... Estoy segura que no podré hacer algo como eso." Naoto dijo.

"Oye, puedes ponerlo en una dificultad menor." Minato dijo. "Vamos, ¿inténtalo por mi?"

"... Ponme una fácil." Naoto dijo. Minato asintió, y decidió ponerle 'Across the Nightmare' un poco por debajo de la dificultad media.

"Esto es ridículo..." Naoto murmuró para si. El juego comenzó, y ella igualó el ritmo con facilidad. Con demasiada facilidad. La canción terminó y Naoto también obtuvo puntaje perfecto, aunque no estaba my contenta con eso. Minato se rió.

"Adivinaré... ¿demasiado fácil?" Minato preguntó.

"... Fue insultante." Naoto dijo, con fuego en sus ojos. "Más difícil." Con eso, Minato y Naoto pasaron la mayor parte de la hora jugando DDR. Aunque no logró los puntajes de Minato, Naoto llegó a sacar B en las canciones más fáciles y se las arregló para sacas C en las más difíciles. Minato tampoco sacó puntajes perfectos en todas las canciones, pero había un algunas que se sabía bien que le resultaron de lo más sencillas. Salieron del arcade, ambos ajustando sus gorros y chaquetas. "Hah... dime. ¿Cómo te volviste tan bueno en ese juego?"

"Hace algunos años, quería ejercitarme. Pero odiaba correr en las caminadoras o usar cualquier aparato de cardio, así que decidí jugar DDR por periodos largos de tiempo." Minato dijo. "No obtuve los resultados que quería, pero me volví bastante bueno en DDR. Me hice un poco más flexible, lo que es bueno."

Naoto se rió. "¿De verdad creías eso?" le preguntó.

"Nah, pero de verdad ODIABA las caminadoras. Es más un problema filosófico; estás corriendo pero sin ir a ningún lado. No es presisamente lo mío." Minato dijo. "Eventualmente, lo cambié por el parkour."

"¿Parkour, eh? Eso explica que estés en forma." Naoto dijo. Miró su reloj brevemente. "... Parece que nuestro tiempo terminó."

"Si, pero pasaré por ti cuando tu entrenamiento haya terminado. ¿Cuando crees que acabe?" Minato preguntó.

"¿Pasar por mi?.. Creo que las clases terminan a las seis." Naoto dijo.

"Entonces te esperaré en la estación de policía." Mianto dijo con una sonrisa. Naoto lo miró inquisitivamente. "No te preocupes, no haré que me arresten ni nada de eso." dijo.

"Eso es... ¿reconfortante?" le respondió. Minato se rió un poco.

"Estará bien. Te veo luego, Nao-chan." Minato dijo. Ella asintió, y él se dirigió a B Blue V y entró en la oficina.

"¡No solo viniste a tiempo, también llegas temprano! ¡Debo agradarte mucho!" Nemissa dijo, viéndolo por encima de sus tres computadoras. "Tenemos un par de sesiones fotográficas para ti, asi que fuera chaqueta y todo lo demás."

"Claro." Minato dijo, empezando a desvestirse en medio de la oficina. Nemissa le arrojó una pluma, que apenas logró evitar, y siguió quitándose la ropa.

"¡Aquí no, idiota! ¡Al menos espera a llegar a los vestidores!"

"¿Puedes culparme? En serio me agradas MUCHO, ¿sabes?" Minato musitó.

"Solo largate y termina con eso." Nemissa dijo. Minato se rió y dejó su abrigo en el vestidor antes de ir al área de filmación. Un par de horas de poses ridículas después, incluyendo una escena en donde literalmente tuvo que jugar a las escondidas usando solo una contina de baño para cubrirse, Minato terminó y se volvió a colocar su uniforme. Sin embargo, algo extraño pasó.

"... Nada. No me siento tan dferente." Minato pensó. "¿Alguno de ustedes sabe si la magia del uniforme se fue?"

"... Asi es. Técnicamente tu contrato se terminó." David dijo.

"¡Es ridículo! ¡Debemos mantener las apariencias para sacar más poder de Nemissa!" Matador dijo.

"No te preocupes... Tengo un plan." Minato respondió. Entó a la oficina y sentó en el escritorio de Nemissa. "Esa escena de la cortina... ¿no estarás intentando producir una porno, verdad?"

"¿Qué carajos? No, claro que no." le respondió. "¿Y por qué estás aquí sentado? Ve a trabajar."

"Estoy un poco cansado." Minato dijo con un bostezo obviamente fingido. Notó que los ojos de Nemissa se llenaban de ira. "Déjame descansar un poco."

"Minato, te ordeno que trabajes." Nemissa dijo con una pequeña sonrisa. Ésta desapareció al ver que él no se movió. "Dije, 'te ordeno ir a trabajar'."

"En cinco minutos." MInato dijo, sacándo su teléfono y revisándolo. Internamente, hizo a Take-Mikazuchi su Persona activa. "Creo que hoy acaba de salir un nuevo juego."

"Pequeño hijo de-." Nemissa dijo. Como predijo, ella preparó un relámpago y se lo lanzó. Él extendió su mano, y la electricidad se dispersó inofensivamente sobre su cuerpo.

"Gracias por la carga. La batería de mi teléfono está llena otra vez." Minato dijo. Nemissa le lanzó una dura mirada.

"... ¿Cómo sabías que tu contrato se terminó?" le preguntó.

"Puede que no lo haya leído, pero hice que aluien más lo hiciera por mi." Minato dijo. "A partir de hoy, debería ser un empleado remunerado apropiadamente."

"¿Remunerado? ¿Quién te crees que eres?" Nemissa preguntó.

"Tu mejor vendedor y único modelo." Minato respondió. "Si fuera a renunciar ahora mismo, el negocio se vendría abajo. Casi puedo escuchar al montón de gente esperando a gastar su dinero solo para estar cerca de mi. ¿Qué pasaría si ya no estuviera aquí? Dudo que la mitad de ellos regrese a este lugar."

"... ¿Piensas que eres muy listo, eh?" Nemissa preguntó. "Nombra tus términos, y ya veremos que pasa."

"Ya que somos tan buenos amigos, seré generoso. Mismas condiciones de trabajo, pero con la opción de poder saltarme el trabajo durante la semana. Cada día que trabaje, serán diez mil yenes además de un tercio de lo que venda. Esos diez mil se convierten en cuarenta mil si tengo que modelar." Minato dijo. Sonrió. "Pero, si modelas conmigo, eso se rebaja a veinte mil yenes."

"No soy tan barata, mocoso." Nemissa dijo. "Pero tus condiciones son aceptables."

"Soy un lord benevolente, ¿verdad?" Minato preguntó.

"Mi trasero... ¿pero por qué te quedas? Estaba segura de que te largarías tan pronto como tuvieras la oportunidad." Nemissa dijo.

Minato se rió un poco y extendió su mano. Se concentró, y en efecto, se las arregló para materializar la Carta del Arcano La Luna en su mano como Igor. La carta estaba algo transparente. "Porque aún debemos explorar el lado oscuro de la luna." dijo.

"... ¿Qué?" Nemissa preguntó. Minato hizo desaparecer la carta y se bajó del escritorio de Nemissa. Se tronó el cuello, y volteó a verla.

"Significa que ya no somos amo y esclavo, quiero ver la clase de amigos que podemos llegar a ser." Minato dijo. "Nuestros roles ya no están escritos en piedra. ¿uién sabe lo que pasará entre nosotros ahora?"

"Si estás intentando coquetear conmigo, en serio eres malo." Nemissa dijo. Minato se rió.

"No necesitas entenderlo. Solamente quiero que sepas que aunque reconozco el hecho de que tú eres una maldita perra y que yo soy un idiota arrogante, creo que hacemos buena compañía." Minato dijo. "Pero claro, si quieres que coquetee contigo, lo haré con gusto."

"Bueno, al menos no te volviste completamente loco." Nemissa dijo. "Aún asi, puedes irte al diablo por llamarme perra."

"Probablemente lo haga." Minato se encogió de hombros. "Ponte algo atrevido para mi, ¿quieres?"

"Pervertido." Nemissa dijo, y luego suspiró. "Rayos, ahora tengo que lidiar contigo apropiadamente... Mierda."

"Sip. Espero que no te moleste si me vengo un poco por toda la basura que me hiciste pasar antes." Minato dijo. Nemissa se estremeció y se echo a reir nerviosamente.

"¿Q-qué basura? Solo estaba bromeando, ¿verdad, amigo?" dijo con una sonrisa preocupada. "¡Después de todo, tú y yo somos muy similares! ¡¿Tenemos a todos esos perdedores para abusar de ellos, cierto?! ¡¿Hagámos algo de dinero y hagámoslos llorar como bebés, eh?! ¿Suena bien? ¡Genial! ¡Será la renovación de nuestra increíble asociación!"

¡CRACK!

Tú eres Yo... Y Yo soy Tú...

Serás bendecido al crear Personas del Arcano La Luna...

"... Me pregunto que tanto me podré divertir en el lado oscuro." Minato dijo con una sonrisa. "Bueno, socia, ya es hora de ir a estafar a algunas ancianas."

"¡Ese es el espíritu! ¡Toma todo lo que tengan en sus bolsillos!" Nemissa dijo.

Minato fue e hizo lo que mejor sabía hacer, usando lo que el uniforme de trabajo le había enseñado y añadiéndole más de su personalidad que nunca antes a su discurso de ventas. Sus fans se volvieron locos, y casi alcanzó la marca de los cien mil yenes para cuando su turno terminó. Regresó a los vestidores, y se preparó para irse. Se detuvo frente al escritorio de Nemissa. "Entonces, ¿mi paga?" preguntó.

"... Estaba esperando que se te olvidara." le respondió. Sacó un fajo de billetes y lo colocó frente a Minato, quien se lo guardo con una pequeña risa.

"Vamos, socia. Solo estoy recibiendo mi parte." dijo.

"¿Tu parte, eh? Si tu lo dices... es algo generosa, pero no lo voy a cuestionar. Ya no se pueden cambiar las reglas." ella dijo. "¿Debería contar con tu presencia la semana que viene o no?"

"En realidad, no. Estaré ocupado la próxima semana, por lo que solo estaré aquí el Domingo." Minato rsepondió. "Bueno, te veré hasta entonces."

Minato se fue de la oficina, y Nemissa regresó su atención a sus laptops. "... ¿A qué carajos se refería con eso del 'lado oscuro de la luna'?" murmuró para si misma. "Qué chico tan raro."

Minato salió de Be Blue V y miró su reloj. Era poco después de las cinco, por lo que decidió ir a la estación de policía. El Oficial Kurosawa estaba parado cerca del escritorio de la recepción, y Minato le asintió. Kurosawa volteó a ver a su compañero, quien se puso de pie y se fue. "Asi que ya regresaste. Me preguntaba si podrías sobrevivir con el equipamiento básico que tu grupo tenía."

"De hecho la torre tien un par de armas decentes en su interior. Además, ya no necesitaré comprar ningún arma para mi." Minato dijo.

"... Bueno, sea como sea, si todos ustedes siguen en una pieza, debe de estar funcionando." Kurosawa dijo. "Noté que Shinjiro se volvió a unir a ustedes... Tengo un par de armas en las que él podría estar interesado, pero por lo que escuché, dudo que necesite una nueva en un buen rato. ¿Has considerado consegir armaduras para el equipo?"

"... Tendría que ser ligera. Sin contar a Shinjiro, la mayoría de nosotros nos concentramos en ser más rápidos que las Sombras." Minato dijo.

"... Entonces no los puedo ayudar, a menos que pienses que los chalecos de Kevlar sean 'ligeros'." Kurosawa dijo. "Seguiré actualizando el armamento que tengo en reserva." Minato asintió, y fue a la parte de atrás a darle un vistazo a las nuevas armas. Luego de pensarlo un poco, le compró a Yukari un arco más fuerte, a Akihiko un par de guanteletes más densos y livianos, una espada ligeramente más pesada pero mucho más resistente para Junpei, y una hacha ligera para Shinjiro. Luego de almacenar sus compras en el Compactador Dimensional, revisó la hora nuevamente. Aún tenía quince minutos antes de ir a recoger a Naoto. "¿Eso será todo?" Kurosawa preguntó.

"De hecho, debo recoger a alguien en este lugar. Iré a esperar en la entrada." Minato dijo.

"... ¿Es alguien del SEES?" le preguntó.

"No, es un pariente. Está tomando unas clases adentro." Minato respondió.

"... Me pareció haber notado un parecido." Kurosawa dijo. "Asi que en realidad eres Minato Shirogane... el cuerpo perdido."

"En persona." Minato dijo con una reverencia. "Pero no se lo diga a nadie. Es algo así como un secreto."

Kurosawa se rió. "Hmph... dile a la Princesa Detective que le mando saludos." dijo. Minato sonrió.

"En verdad está bien informado." le dijo.

"No soy el hombre al que acuden todos por ser un idiota." Kurosawa dijo. "Ella me pidió que lo mantuviera en secreto esta mañana."

"Y esa es otra cosa que los hermanos recién reunidos tienen en común." Minato dijo.

"Asi es... ¿Y bien, qué estás esperando? ¿Quieres llegar tarde?" Kurosawa dijo. Minato le hio una reverencia respetuosa, lo cual sorprendió al oficial, y luego salió por la puerta de la estación. "Los chicos de hoy se están volviendo cada vez más extraños." dijo, cerrando el gabinete de las armas.

Minato pasó el tiempo esperando pacientemente en la pequeña recepción, al frente de la estación hasta que escuchó que el reloj en la pared marcaba la hora. Miró alrededor de la habitación. Fiel a su palabra, Naoto apareció desde una puerta que daba a la parte de atrás y fue con Minato, quien se puso pie para recibirla. Se asintieron el uno al otro y salieron de la estación. "¿Cómo estuvieron las clases?" Minato preguntó.

"Terriblemente aburridas. Solo trató temas de los que ya sabía. Lo único bueno fue la parte del entrenamiento en armas de fuego." ella dijo. "No obstante, antes de los cursos conocí a un oficial interesante."

"Asi es. Te manda saludos, Princesa Detective." Minato dijo. Naoto lo volteó a ver.

"... ¿Y por qué conoces al Oficial Kurosawa?" le preguntó.

"Me a ayudado a salir de ese lugar algunas veces." Minato dijo. "Quiero decir, le doy una paliza a la gente, pero él sabe que solo pateo los traseros de los vagos que habrían terminado en la estación de un modo u otro."

"... Ya veo. ¿Eso es todo?" Naoto preguntó, obviamente insatisfecha por su respuesta.

"... También sabe que tu y yo somos familia y que soy el 'cuerpo perdido' de los Shirogane. Guardará ese secreto por mi." Minato dijo.

"Ah, eso tiene más sentido." Naoto dijo. Se estiró un poco mientras caminaban. "Si, él parecía ser un hombre de mucho secretos... pero supongo que individuos así existen en todos lados. Después de todo, míranos."

Minato se rió. "Es verdad. No muchas personas saben todo acerca de nosotros, ¿cierto?"

"Jefe, hay un sujeto siguiéndote." Jack dijo. "Luce bastate sospechoso, de traje negro por fuera y rojo por dentro, bajo y cabello negro en puntas. Tiene un pañuelo negro que le cubre la mitad de abajo de su cara, y un sombrero como el mío."

"Cierto... para ser honesta, creo que solo Kyouji me conoce realmente" Naoto dijo, en un tono que casi denotaba tristeza. "Y tú, hasta cierto punto." Minato la atrajo en un pequeño abrazo, y se le acercó al oído.

"... Naoto, prepárate. Alguien nos sigue." Minato dijo en voz baja. Naoto dejó de lado sus pensamientos, colocando una mano en su arma. Minato llevó su mano a su Evocadora y el dúo dió vuelta en una esquina rápidamente, comenzando a dar pisotones para simular en sonido de ellos alejandose de ahí. Poco después, su perseguidor rodeó la esquina, soo para ser recibido por el arma de Naoto y la Evocadora de Minato. "¿Quién demonios eres?" Minato preguntó.

El hombre de negro se detuvo, y lentamente se quitó el sombrero, el pañuelo, y los lentes oscuros. Naoto bajó su pistola. "... Ayato-san." dijo.

"Naoto-sama... Minato-sama..." Ayato djo con una reverencia.

"Hermano, este es uno de los hombre del Abuelo Johei... pero si recuerdo bien, debería de estar de guardia en casa." Naoto dijo.

"¡Abandoné mi puesto porque estaba preocupado por usted, Naoto-sama! ¡No estaba de acuerdo con la idea de Kyouji-san de que usted debía experimentar este nivel de independencia tan pronto!" Ayato dijo. "... Aunque viendo que conoce a Minato-sama, dejando de lado el hecho de que sigue con vida... Realmente Kyouji-san no la estaba dejando completamente sola, ¿o si? No se preocupe, ya le informe a Johei-sama desde esta mañana. Él también estaba un poco preocupado con usted moviendose por si sola en una ciudad tan grande."

"Le avisaste al viejo, ¿eh?" Minato preguntó, guardando su Evocadora. "... Sospecho que ya estará en mi dormiorio, ¿verdad?"

"Correcto, Minato-sama. Está esperando tu llegada." Ayato dijo. "También espera ver a Naoto-sama."

"... ¿Qué deberíamos hacer?" Naoto preguntó.

"Si ya sabe que estoy vivo y está en mi dormitorio, en algún momento tendré que hablar con él. La pregunta es, ¿queres estar ahí cuando pase?" Minato le pregunto a Naoto. Ella asintió. "... Entonces, estás a punto de ver en donde vivo, Nao-chan."

"¡Oh! ¡Nao-chan! Ese es un-" Ayato dijo.

"Nadie puede llamarme de ese modo, Ayato-san." Naoto interrumpió. Él dejo de hablar, pero la alegría en su cara era clara. Ella dejó escapar un suspiro, y Minato los llevó de regreso al dormitorio.

"Bienvenidos al Dormitorio Minatodai." Minato dijo mientras subía los pequeños escalones. Se detuvo y les abrió la puerta a sus acompañantes, dejandolos pasar primero. Cuando entró, vió a Akihiko, Mitsuru, Yukari y Junpei sentados en la sala. Todos ellos miraron a la puerta de manera inquieta mientras Minato entraba. En la silla que daba a la puerta, Minato vió al Abuelo Johei vistiendo un enorme manto negro, un sombrero de fieltro negro y zapatos de gamuza. Su cabello plateado peinado hacia atrás era lo más colorido en el hombre, a excepción de sus ojos verdes. Minato firmó en la recepción como siempre, y luego se aproximó con Naoto y Ayato siguiendolo de cerca. "Ha pasado un tiempo, anciano."

"... Veo que tus modales no han mejorado en lo más mínimo, Minato." Johei dijo. "Estaba diciendole a tus amigos sobre tu linaje Shirogane."

"¿Qué? ¿Mantenías tan estimado linaje en secreto?... Bueno, tal vez para no hacer que las personas se sintieran intimidadas por-" Ayato dijo.

"Cállate, Ayato." Johei dijo. Ayato se estremeció y guardó silencio. "... ¿Deberíamos hablar en privado, no crees?"

"... Mitsuru, la estancia del cuarto piso está vacía, ¿correcto?" Minato preguntó.

"Si." le dijo. "No los molestaremos."

"Gracias. Abuelo, Ayato-san, Naoto, síganme." Minato dijo. Los guió a las escaleras en silencio, y los miembros del SEES pudieron respirar más cómodamente.

"... ¿Un Shirogane, eh? Esos tipo son conocidos por ser detectives de clase mundial." Akihiko dijo. "Es un gran secreto que ocultar."

"Oigan, no creo que cambie mucho sobre el sujeto." Junpei dijo encogiéndose de hombros. "O sea, eso explica como es que pudo saber tantas cosas sobre nuestro caso."

"Aún asi... ¿por qué mentiría sobre su familia?" Yukari preguntó.

"... Hay algunas cosas que es mejor ocultar de los demás." Mitsuru dijo. "No deberíamos inmiscuirnos en esto. Obviamente es una situación incómoda... puedo empatizar con él."

En el Centro de Mando, Minato se sentó junto a Naoto en un sofá mientas que Johei y Ayato se sentaron en el sillón frente a ellos. "Sé que tienes muchas preguntas, anciano. ¿Por dónde quieres comenzar?" Minato preguntó.

"... Me las arreglé para conseguir copias de tus archivos del Grupo Kirijo." Johei dijo. "Lamento que tuviste que pasar por todo eso. Debí haber enviado a alguien a buscarte cuando se dió el caso de 'cuerpo desaparecido'... no habíamos considerado la posibilidad de que hubieras regrasado de entre los muertos."

"No necesitas sentirte mal por mi. Todo por lo que he pasado me ha hecho quien soy ahora." Minato dijo.

"No... ningún niño merece ese destino." Johei dijo.

"... ¿De qué destino estamos hablando?" Naoto dijo. Johei miró a Minato, quien le asintió. Sacó una copia del archivo de Minato de su manto y se lo pasó a Naoto. Le dieron algo de tiempo para que lo leyera todo acerca del pasado de su hermano. Minato observó sus reacciones de sorpresa mientras leía el documento. Cuando terminó, puso el archivo en la pequeña mesa de centro y lentamente volteó a ver a Minato, quien estaba ahí sentado sin expresar emoción alguna en su rostro. Ella estaba luchando por encontrar algo que decir. "Te lo dije. Nunca seas como yo." él dijo.

"... No tenía idea." fue lo que Naoto pudo decir finalmente. "Y yo me quejé contigo..."

"Para eso están los hermanos mayores, ¿verdad?" Minato preguntó, una pequeña sonrisa formandose en su cara. "Vamos, no empecemos con llanto ahora."

"... P-perdóname." Naoto dijo. Minato le dió un abrazo, y Ayato estaba por decir algo cuando Johei lo golpeó en la cara. Minato se rió al ver eso, y se separó de Naoto, quien reaccionó de manera similar.

"¡J-Johe-sama!" Ayato dijo, frotándose la nariz.

"Eso fue por ser desconsiderado." los tres Shirogane dijeron al unísono. Se detuvieron, mirandose entre sí, y compartieron una pequeña risa.

"Vaya, de verdad somos parientes." Minato dijo. "Aunque te has vuelto más agradabe desde la última ve que te vi, anciano."

"Claro... tal vez sea por que ahora te pareces mucho a tu padre." Johei djo. "Parce que tenemos el hábito de imitar a nuestros predecesores... Yo me parezco a mi padre, quien ne cambio lucía como su fallecido hermano mayor. Creí que el ciclo se había roto, pero ahora, tú te ves igual a tu padre mientras que Naoto se parece a ti, su supuesto hermano mayor fallecido."

"Entonces es algo de familia." Minato rió.

"Asi es... Aunque debo decir, en verdad me alegra verte vivo. Hoy he venido aquí para decirte que eso es todo lo que importa ahora." Johei dijo.

"... Espere, ¿qué?" Ayato preguntó.

"... ¿Entonces no viniste para intentar regresarme a casa?" Minato preguntó.

"No... por lo que he visto y escuchado de ti, sé que tu futuro será brillante. Intentar forzarte de regreso a la familia no solo te separará de tus amigos, sino que también sería una falta de respeto para Naoto." Johei dijo. "Puede que la hayamos puesto en este camino, pero nunca ha sido obligada a permanecer en el. Le he dado varias oportunidades para renunciar."

Minato volteó a ver a su hermana. "¿Eso es cierto?" le preguntó.

"... Quería ser como nuestro padre... y como tú." Naoto dijo. "Incluso si las circunstancias que me trajeron aqui no me gustaran, este es mi camino."

"Entonces no estarás sola en esto." Minato dijo. "Estaré ahí cuando sea que me necesites."

"Lo sé." Naoto dijo con una sonrisa.

"Hablando de eso, también quisiera decir que siempre serás bienvenido a la mansión Shirogane cuando quieras ir a visitarnos." Johei dijo.

"... Gracias, anciano." Minato dijo. "Pero probablemente no pueda pasar por allá muy seguido."

"Entiendo que eres un hombre ocupado, Minato. Lo sé por el gran número de contactos que descubrí que tenías." Johei dijo. "Al igual que yo. Lamento decir que no puedo quedarme más tiempo. Discúlpame por no tomarme el tiempo de conocerte mejor."

"Está bien, abuelo. Lo entiendo." Minato dijo. "Siempre has estado bastante activo de todos modos."

Johei soltó una carcajada y se levantó de su asiento. "Asi es." dijo. Se detuvo, y volteó a ver a Naoto.

"... Ya sé. Kyouji está esperando nuestra llamada, ¿verdad?" Naoto preguntó. Johei asintió.

"Lamento quitarte tanto tiempo." dijo.

"Está bien... esto ha hecho mucho más de lo que creí posible." Naoto dijo.

"Tienes razón... Creo que todos nosotros podemos estar contentos con el resultado de esta noche." Minato dijo. Se puso de pie, al igual que Naoto, y les abrió la puerta. Todos ellos bajaron las escaleras, mientras que Ayato se apresuró para abrirles la puerta principal, y salieron del dormitorio para encontrar un carro negro con vidrios polarizados estacionado frente al edificio. Kyouji estaba parado al lado. Minato escuchó a Ayato susurrarle 'Habla con Kyouji' cuando pasó a su lado.

"Joven Amo." lo saludó. Minato fue con él y le dió un abrazo. "Me alegra verlo de tan buen humor."

"Me alegra verte, viejo tonto." Minato dijo. Bajó la voz, y susurró. "... ¿Tienes algo que decirme?"

"Uno de nuestros enemigos ha descubierto su existencia. Naoto-sama estará a salvo con nosotros, pero usted debe cuidarse de un hombre llamado Banta. Mátelo si es necesario." Kyouji respondió.

"Entonces, no verá otro amanecer." Minato susurró. "... Esto es como cuando te decía secretos de niño."

"No... es menos agobiante para mi espalda." Kyouji respondió. Minato se separó de él y ambos se echaron a reir.

"Es por eso que tu nombre era Tonto Kyouji." Minato dijo. Luego volvió su atención a Naoto, quien estaba sonriendo a su lado. Minato se agachó y pegó su cabeza contra la de Naoto. "Estaré aquí por si me necesitas. Hay que volver a salir un día, ¿eh?"

"Te llamaré cuando vuelva a estar por la zona." Naoto dijo. "No te metas en problemas."

"No prometo nada." Minato dijo. Miró a Johei y a Ayato, quienes solo le asintieron. Johei nunca fue un hombre al que le gustara demasiado el contacto físico, y no conocía a Ayato tant bien, por lo que no se molestó en abrazarlos. Todos ellos se subieron al auto, y él agitó su mano en despedida mientras se alejaban. "... Y allá va mi familia. Huh... Naoto tienía razón. Fue una experiencia surreal." Minato pensó. "En cuanto a este asesino... Lo atraeré y lo mataré esta noche."

Minato regresó al dormitorio, y los demás miembros del SEES lo miraban a la expectativa. "Y ahí lo tienen. Una vez más, reclamo el título de Shirogane." Minato dijo con una sonrisa. "Esta vez tengo la intención de quedármelo." Con eso, Minato dejó al resto del SEES con sus pensamientos, y se dió un baño. Regresó al primer piso para cenar, y se fue igual de rápido. "De acuerdo... Voy a ir por ahí caminando sin rumbo aparente, y me dirán si detectan que alguien nos sigue." Minato le ordenó a sus Demonios.

Hizo como había planeado, con algo de música sonando en sus oídos, hasta que Matador regresó a él. "Hay un sujeto de cabello castaño usando una hakama siguiéndote desde hace una calle. Me sorprende que pueda rastrearte de este modo." Matador dijo. "Casi es media noche... ¿Cuál es el plan?"

"Iré a la orilla del puerto... y luego me encargaré de él durante la Hora Oscura." Minato dijo. Llegó al puerto de Iwatodai, y miró su reloj. Faltaban diez minutos. Caminó un poco más, y con cinco minutos en el reloj, se quedó mirando el océano desde un muelle. "Avísenme si el tipo intenta atacarme."

"A la orden." David dijo. Mientras comtemplaba el mar frente a él, observaba su reloj de vez en cuando. "Ya viene." David volvió a hablar. Efectivamente, Minato miró sobre su hombro y vió a un hombre mayor con una larga caña de bambú para pescar y una canasta atada a su espalda que vestía una hakama y unos zapatos geta a su lado.

"¿Oh? Es raro ver a un joven como tú observando a los peces a esta hora de la noche." el hombre dijo. "Pero veo que no tienes caña de pescar."

"No estoy pescando." Minato dijo, viendo su reloj. Veinte segundos. "En realidad, solo estaba pensando un poco. Pero me pregunto, ¿de verdad puedes atrapar algo por aquí?"

"Los grandes barcos pesqueros conducen a los peces pequeños cerca de la orilla. Es donde los pescadores inteligentes pueden encontrar los ejemplares más raros." dijo. Minato se rió, y la Hora Oscura llegó. Y claro, el hombre a su lado se convirtió en un ataúd.

"Si... ¿el pez pequeño viene aquí a morir, verdad?" Minato dijo. Caminó hacia el ataúd y lo abrió a la fuerza. El hombre, mareado y confundido como todos quienes son despertados por primera vez durante la Hora Oscura, no pudo evitar que Minato lo arrojara al océano de sangre.

"¡¿Q-qué es esto?!" preguntó cuando salió a la superficie.

"Bienvenido al infierno." Minato dijo desde el muelle. "Has llegado aquí por el pecado de intentar matar a un Shirogane. Ahora, enfrentarás tu juicio."

"¡Esto es veneno! ¡¿Qué me has hecho?!" el hombre preguntó, buscando una manera de salir del mar de sangre.

"No, Banta... este es tu destino." Minato dijo. "Lo que yace más allá... es muerte." Minato invocó parcialmente a Jcak y a David debajo del agua, de manera qu pudieran ser materializados sin sus armas ni sus ropas. Aparecieron en la supercifie al lado de Banta y lo agarraron.

"¡E-esto no es real! ¡Es un truco!" Banta gritó, intentando liberarse de los Demonios. Minato se rió como un demente.

"Lucha todo lo que quieras." Minato lo provocó. Jack y David comenzaron a hundirlo en la sangre lentamente. "Al final, morirás de todas formas."

Banta pataleó y gritó mientras Jack y David lo bajaron solo lo suficiente para que sus brazos y piernas pudieran arañar la supercifie, pero de modo que el hombre no pudiera respirar. Pasó un par de minutos observando una pequeña zona de sangre ser agitada frenéticamente, deteniendose gradualmente hasta detenerse. Jack y David resurgieron, seguidos poco después por el cuerpo inmóvil de Banta. "Muerto." ambos dijeron a la vez.

"Ahora, a deshacerse del cuerpo." Minato dijo. Sus dos Demonios desaparecieron, y se llevó su Evocadora a su cabeza. "Poder." El ángel rojo apareció detrás de él, y apuntó su lanza al cuerpo de Banta. "Entiérralo en el fondo del puerto."

Poder voló en el aire, y luego se dirigió hacia abajo, empalando el cuerpo de Banta y llevandolo más profundo en el océano de sangre. Pasaron un par de minutos, y Minato pudo sentir a Poder usando un Magaru para mantener su velocidad. Cuando finalmente tocó el fondo, enterró su lanza y el cuerpo de Banta en el fondo arenoso, para luego cubrirlo de suelo oceánico antes de desaparecer. "Hmph. Idiota." Minato dijo, girando su Evocadora con una mano mientras caminaba de regreso al dormitorio. Disfrutó su caminata en la Hora Oscura con un único pensamiento en mente: "No te metas con un Shirogane."