Nota a Kirana-Taisho: Se que hay como 4 peliculas de anime de Persona 3, pero no las he visto... Asi de bien, eh? Ok, creo que en lugar de verlas me quedaré jugando Persona 5 una vez que salga lol

Nota General: Y aquí está. Luego de una 'breve pausa', su siguiente dosis de P3R(es) ya llegó. Espero que disfruten de su lectura como yo disfruté de escribirlo.

47. Algo Extraño.

Minato se preparó para la escuela más temprano de lo usual y optó por pasarse por el departamento de Fuuka antes de ir a la escuela. Vagó por los alrededores del área hasta que sintió que llegaría tarde si se quedaba más tiempo sin encontrar a Fuuka, enviando incluso a sus Demonios para revisar otras zonas mientras esperaba y miraba por las ventanas del apartamento. "Eso es raro... ¿será cierto que está hospitalizada?" Minato pensó mientras abordaba el tren a la escuela. "Aún si estuviera enferma, uno pensaría que al menos uno de sus padres se quedaría para estar con ella. ¿Estás seguro de que no había nadie adentro?"

"Afirmativo, Jefe... si había alguien, estuvo ocupando el baño por una hora." Jack dijo.

"... Si tengo tiempo iré al hospital luego de la escuela." Minato respondió. Escuchó algo de música de camino a Gekkoukan, pensando en lo que le pudo haber pasado a Fuuka mientras caminaba. Cuando llegó, vió a una visiblemente agitada Yukari básicamente siendo escoltada por Junpei y Akihiko a la escuela. Cuando Minato apareció repentinamente a su lado, ella se asustó tanto que soltó un grito, provocando que tanto Junpei como Akihiko, quienes lo vieron venir, se cubrieran sus oídos. "... Buenos dias a ti también, Yukari." Minato dijo, quitándose sus audífonos.

"¡N-n-n-no vuelvas a hacer eso!" ella le dijo.

"¿Qué cosa? Vamos, Yukari... no es como si hubiera aparecido de la nada." Minato musitó. "... ¿O así fue?"

"¡C-cállate, idiota!" le respondió. Minato se rió y extendió su mano izquierda frente a ella, mostrando la energía oscura que aparecía antes de que invocara un arma. Sin elegir ninguna, la energía simplemente parpadeaba y bailaba en su mano, provocando que Yukari suprimiera un grito de sorpresa antes de golpear la mano de Minato. "¡Idiota! ¡Vamos, no hagas eso!" le dijo. Minato se rió un poco más.

"Ya es suficiente, Minato." Akihiko dijo.

"Si, hermano... No quiero tener que lidiar con esto más tiempo." Junpei dijo, sus manos cubriendo parcialmente sus oídos.

"De acuerdo, de acuerdo... Supongo que tendré que dejar mi diversión por ahora." Minato dijo. "Aún asi... ahora que saben que los fantasmas existen, ¿están seguros de que esa historia sea solo un rumor?"

"¡¿Qué?! ¡T-tú... argh, solo prepárate para el Viernes! ¡Se los probaré!" Yukari dijo. Se adentró en la escuela a paso apresurado, dejando a los tres chicos a solas. Minato notó cómo se relajaban Junpei y Akihiko.

"De nada." Minato dijo.

"... Siendo tu senpai, debería estar reprendiéndote por eso, pero... gracias. Eso fue bastante tedioso." Akihiko dijo.

"Puedes apostarlo... hubiera dejado a Yuka-tan en el dormitorio si Mitsuru-senpai no me hubiera obligado a acompañarla hasta la escuela... Ojalá hubieras llegado antes, amigo." Junpei dijo. "... Debo hablar con Kenji un momento. Imagina que esto nunca pasó." Dejó a Akihiko y a Minato atrás, y los dos chicos se detuvieron en la entrada de la escuela.

"... Aquí es donde las cosas se pondrán estúpidas si seguimos caminando." Minato dijo.

"... Creo que ire a correr antes de clases." Akihiko dijo. "Nos vemos." Se fue, y Minato se colocó sus audífonos de nuevo.

"Si... no pensaba lidiar con esos rumores otra vez." Minato pensó mientras caminaba a su salón. Envió a David a buscar en el 2-E una vez más por si acaso, y pasó cerca de una Yukari furiosa cuando tomaba asiento. David regresó cuando la campana sonó.

"Sigue sin aparecer, Jefe. No hay rastro de ella." reportó.

"... Si no está en el hospital, es que algo va mal." Minato pensó. El día escolar fue, en su mayor parte, aburrido. El Sr. Ekoda decidió complacer a los estudiantes contándoles algunas historias de fantasmas que conocía, lo cual no fue tan buena idea, pero fuera de eso, nada importante ocurrió. Durante el almuerzo, sin embargo, Minato tenía intención de comer con Junpei y Kenji hasta que recibió un mensaje de Mitsuru pidiéndole que se reuniera con ella en la azotea. "¿Un asunto privado, hmm? Parece que hemos tenido varios de esos ultimamente." Minato musitó. Se dirigió a la azotea, y encontró a Mitsuru sentada en una de las mesas. Él tomó asiento frente a ella. "Llamándome así de la nada... ¿estás aquí para pedirme otro favor?" Minato dijo. Mitsuru, quien lucía como si se estuviera preparando para una discusión seria, fue tomada por sorpresa. "Estoy disponible cuando quieras... de hecho, si quieres, podríamos hacer algunos arreglos para hoy."

"Eso no sera necesario." Mitsuru dijo rápidamente. Respiró hondo, y se relajó. "... Aunque te agradezco la oferta."

Minato se rió. "Recuerda, siempre es un placer." dijo.

"... Apreciaría que tomaras esto con seriedad, Minato." Mitsuru dijo. "Tengo algunas preguntas para ti."

"Soy todo oídos." Minato dijo. "¿Imagino que esto es por lo que pasó anoche, verdad?"

"Si... Primero, quisiera saber por cuanto tiempo has estado en contacto con... ese niño." Mitsuru dijo.

"Desde la noche que llegué al dormitorio." Minato dijo. "La primera vez que entré fue durante la Hora Oscura, las luces del dormitorio estaban encendidas, y él me pidió que firmara un contrato que decía que me haría respondable de mis acciones. Luego de una pequeña charla acerca de lo inevitable que es el paso del tiempo, desapareció, y fue entonces cuando casi derribo a Yukari con un paraguas."

"... Ya veo. ¿Y sabes lo que él es?"

"¿Lo que es?... Supongo que puedes pensar en él como mi hermano menor fantasmal." Minato dijo. "Si lo que quieres son los detalles como saber de lo que está hecho y todo eso, mi mejor conclusión es que es un ser que se manifiesta a partir de la propia Hora Oscura, ya que es el único momento en donde lo he visto."

"... Entonces, ¿cómo es que sabe acerca de las Sombras? Y, para ser más precisa... ¿cómo es que supo de las Sombras que aparecen en luna llena, incluso antes del incidente del monorriel?" Mitsuru preguntó.

"... Ni idea." Minato dijo. "La mayoría de las veces me da consejos, y yo los escucho. Aunque anoche, fue solo una advertencia para que seamos cuidadosos. Le pregunté sobre eso, pero no parecía recordarlo."

"Siempre está la posibilidad de que esté mintiendo." Mitsuru dijo.

"Puede ser... pero confío en él." Minato dijo.

"... Creo que deberías ser más cauteloso cerca de este niño." Mitsuru dijo. "Aún así... ¿puedes decirme más sobre él?"

"Es demasiado enigmático para mi gusto, pero creo que eso viene incluido por existir en la Hora Oscura." Minato dijo. "Oh, si, y aparentemente siempre está conmigo, vigilando... incluso ahora mismo." Mitsuru se las arregló para no temblar, pero Minato supo que un escalofrío recorrió la espalda de la pelirroja.

"Eso es... desconcertante." Mitsuru dijo.

"No lo creo. Es como si tuviera un angel guardián... solo que uno más genial que probablemente le sacaría los ojos y le cortaría la yugular al que lo moleste." Minato dijo. "O al menos eso espero."

"... Creo que no estamos haciendo mucho progreso." Mitsuru dijo. "En cualquier caso, te pido que veas que información le puedes sacar al niño. Cualquier conocimiento que posea puede cambiar completamente nuestro entendimiento sobre la Hora Oscura."

"Si insistes." Minato dijo. "Aunque, ya que estamos hablando, tengo otra cosa que reportar."

"Continúa."

"Fuuka Yamagishi está desaparecida." Minato dijo. "Ya revisé la zona alrededor de su departamento y hasta mandé a mis Demonios a que vieran por su ventana antes de venir. No está. Iré a buscar en el hospital más tarde para ver si está ahí, pero si no..."

"... Discutiremos ese asunto cuando sea necesario." Mitsuru dijo. "Le dare un día más. Si no aparece, puede que debamos asumir lo peor."

Minato asintió, y los dos se quedaron en silencio por unos momentos. "... En ese caso, espero una actualización para esta noche. Hasta entonces, Minato." Mitsuru dijo. Se puso de pie y se fue, dejando a Minato con sus pensamientos por un instante antes de que regresara a su salón y comiera rápidamente. La escuela terminó poco después, y se dirigió al hospital tan pronto como pudo.

"Hola... vengo a visitar a mi novia. Fuuka Yamagishi." Minato le dijo a la recepcionista. "Pero creo que olvidé cual era su número de cuarto."

"¡Ah, me acuerdo de ti! Estabas esperando con ella cuando sus padres vinieron... Hmm, ¿Fuuka-chan? Déjame ver..." la recepcionista dijo, buscando en su computadora. Frunció el ceño. "Huh, Fuuka-chan no ha estado aquí en las últimas dos semanas. ¿No habrá ido al hospital del otro lado de la ciudad?"

"¡¿Es el hospital equivocado?! Rayos, no voy a llegar a tiempo..." Minato dijo mirando su reloj.

"¡Pues deberías apresurarte! Si tomas el monorriel que va hasta el límite de la ciudad, puede que logres llegar." la recepcionista dijo. "Será mejor que la compenses por esto, ¿me oyes? Es una buena chica."

"¡Lo sé! ¡Gracias!" Minato dijo mientras se alejaba rápidamente. "... Vaya, debí haber tomado clases de actuación. Mi vida pudo haber sido fácil."

"No te preocupes... siempre puedes contar con alguno de nosotros para esas cosas." David dijo.

"Todavía recuerdo tu actuación, David. Fue horrible." Minato respondió. Siguió las indicaciones de la enfermera, y llegó a un hospital más pequeño a orillas de la ciudad.

"Hola... vengo a visitar a mi novia. Fuuka Yamagishi." Minato le mencionó al enfermero en la recepción. "Y me parece que perdí el número de su cuarto..."

"Eso no suena bien... dame un segundo." el recepcionista dijo. Estuvo tecleando por unos momentos en su computadora, antes de fruncir el ceño. "Pues parece que también perdiste el hospital. Ella no ha estado aquí en meses."

"¡¿Qué?!" Minato exclamó. "Estoy en problemas entonces... ¿quieres decir que esta vez está en el Tatsumi Memorial?"

"Eso parece... deberías apresurarte. Las horas de visita terminarán pronto." el recepcionista le dijo. Minato asintió y corrió fuera del hospital. Una vez que se subió al tren, se colocó sus audífonos y frunció el ceño. "... Esto no es bueno."

Minato se bajó en la Estación Iwatodai y observó el área. No había nadie a la vista, por lo que se dirigió al Paulownia Mall. Llegó justo cuando el sol se estaba ocultando, y encontró a Kazuya en su atuendo de siempre a punto de dejar la zona. Sonrió cuando vió a Minato, y se le acercó. "¿Y, cómo van las cosas con Fuuka? ¿Te conseguí alguna 'recompensa especial' aquella noche?" le preguntó. Minato no pudo evitar reirse un poco.

"Por desgracia, no tuve tanta suerte." Minato dijo. "Ha pasado un tiempo... ¿aún vienes a este lugar por diversion?"

"¿Para qué más podría venir a este lugar?" Kazuya preguntó. "Aún así, no te he visto por aquí en un buen rato. ¿Te aburriste de tus amigos en la escuela?"

"Heh... De hecho, estaba buscando a uno en particular." Minato dijo.

"¿Oh? No pensé que estuvieras tan desesperado." Kazuya dijo.

"Se trata de un asunto de negocios." Minato respondió.

"Ah, entiendo... pero parece que no tuviste suerte con eso tampoco, ¿eh?"

"Si, ese parece ser el caso." Minato dijo con un suspiro.

"¡Lo que significa que puedes quedarte a pasar el rato conmigo!" Kazuya dijo. Minato se detuvo y lo miró extrañado.

"... Solo estás aburrido a morir, ¿verdad?" Minato preguntó.

"¿Y eso qué? ¿Vas a venir o no?" Kazuya preguntó. Minato se rió.

"De acuerdo... ¿a dónde vamos?"

"Tienes que ver el lugar de mi primo. Una advertencia: luce tan extraño como el carajo." Kazuya dijo.

"¿De verdad crees que eso me asustará?"

"No, pero tómalo como una advertencia de cortesía... luego no digas que no te lo dije." Kazuya dijo.

"Lo tendré en mente." Minato dijo. Kazuya se rió.

"Pues, vamos. Se encuentra en Port Island, pero conozco un atajo. Sígueme." Kazuya indicó. Llevó a Minato a una calle apartada detrás de Paulownia, y luego sacó su teléfono. Tecleó una serie de botones de una manera ridículamente veloz, y un portal negro y blanco apareció frente a ellos. "Esto nos llevará a la entrada VIP."

"¿Más cosas gratis? Suena bien para mi." Minato dijo, sin inmutarse por la repentina aparición del portal.

"Exacto, esa es la mentalidad que debes tener." Kazuya dijo. Ambos atravesaron el portal, e inmediatamente reaparecieron en una habitación oscura y humeante, con una tenue iluminación roja. Minato observó el arreglo de luces, y confirmó sus sospechas.

"¿Tu primo dirige el Red Hawk?" Minato preguntó.

"Vaya, no esperaba que supieras de este lugar. Bien por ti." Kazuya dijo. "Si, comenzó con este lugar casi al mismo tiempo que me mudé aquí. Es bastante lucrativo, según él."

"Es porque de verdad es un negocio lucrativo." una voz dijo detrás de ellos. Minato se dió la vuelta y vió a un hombre alto con cabello gris y ojos rojos que vestía un kimono verde sobre una hakama gris acercándose lentamente a ellos. "Así que este es Minato, ¿eh?"

"El mismo." Minato dijo. "¿Y tú eres?"

"... ¿No me presentaste?" el hombre preguntó.

"Sé lo mucho que te encanta lidiar con extraños." Kazuya dijo. Minato reconoció de inmediato el tono burlón de su voz.

"... Hmph. Me llamo Naoya." el hombre dijo. "... Espera. Yo te recuerdo."

"Curioso... No creo que nos hayamos visto antes." Minato dijo.

"Estuviste aquí con Toriumi... y estafaron a un monton de ancianos." Naoya dijo. Sonrió. "Me preguntaba cuándo alguien los sacaría de su miseria."

Minato se rió. "Vimos blancos fáciles, y fuimos por ellos." dijo encogiéndose de hombros.

"Estafar ancianos... debiste dejarme participar en eso." Kazuya dijo.

"Hmph... dudo que debas hacer eso." Naoya dijo. "Pero te avisaré si los vuelvo a ver por aquí."

"Genial." Kazuya dijo. Revisó su teléfono. "... Oye, ¿no falta poco para la función?"

"Tenemos tiempo." Naoya dijo.

"¿Función?" Minato preguntó.

"Te gustará." Kazuya dijo. "No es tan seguro como la television, pero es mucho mejor que lo que pasan en ella."

"... Ahora me dió curiosidad." Minato dijo. "Entonces, además de ser un lugar de drogas y apuestas, ¿qué otras cosas pasan por aquí?"

"Podría decírtelo, pero creo que sería mucho más fácil si lo vieras por ti mismo." Naoya dijo. "Vamos... pongámonos cómodos antes de que empiece la diversion."

Los llevó a través de una serie de pasillos hasta una habitación grande con ventanas enormes. Se podia ver lo que parecía ser una arena gigante, con filas y filas de espectadores a su alrededor. Estaba demasiado oscuro para que Minato pudiera reconocer a cualquiera de ellos, pero notó algunas siluetas que no parecían ser humanas en absoluto. "Minato, pareces del tipo que causa desastres en una pelea." Kazuya dijo.

"Solo cuando no tengo que molestarme en proteger a otros." Minato respondió.

"¡Oye, igual que yo!" Kazuya recalcó. "En ese caso, esto te encantará."

"Lo amarás, o lo odiarás... pero dudo que sea lo segundo." Naoya dijo. Las luces se atenuaron en la arena, y el trio tomó unos asientos tan confortables que bien podrían haber pasado por tronos.

"¡Sean bienvenidos, todos ustedes, al evento principal del Red Hawk de esta noche!" una entusiasta voz femenina anunció por los altavoces. "¡Se trata de la pelea que más han estado esperando! ¡Dos grandes rivales se reunen en el ring una vez más! ¡Les presento al campeón, denle la bienvenida al estoico eslavo roba-almas, Kresnik!"

Minato volteó al lado izquierdo de la arena, y vió a un hombre de blanco adornado con varios logos de murciélagos por todo su cuerpo y vestimenta con cabello largo y negro que caminaba hacia el centro de la arena, con una mirada solemne en su rostro. Alzó su mano derecha, levantando una reluciente hacha plateada en el aire. Soltó un rugido feroz, y una mezcla de ovaciones y abucheos en varios idiomas se escucharon en la multitud.

"... Es una arena de gladiadores, ¿verdad?" Minato preguntó, una sonrisa apareció en su cara.

"Si... es perfecto, ya que los combatientes simplemente resucitan si pierden." Naoya dijo. "Entretenimiento sin fin, ganancias sin fin."

"¡¿Pero podrá su oponente hacerlo llorar antes de que la noche termine?! ¡Ya deben conocer a este amo de la noche a la perfección! ¡Aquí viene el odioso acechador nocturno, Kudlak!" la anunciadora continuó.

A la derecha de la arena, un enjambre de murciélagos apareció y una risa se escuchó en la arena. La multitud también lo recibió con una mezcla de aclamaciones y abucheos conforme los murgiélagos formaban a un hombre de piel cenicienta y cabello gris, aspecto que Minato consideraba un mal disfraz de Dracula, con capa y todo. "¡Hahahaha, es hora de que los caídos asciendan de nuevo!" Kudlak anunció, agitando su ridícula capa. "¡Kresnik! ¡Muero por pelear contra ti otra vez!" continuó, dirigiendose al centro de la arena. Se detuvo a unos pasos de Kresnik, quien le gruñó.

"Oh, esto se va a poner bueno... Kresnik ha estado en su mejor momento recientemente, pero hay algo raro en Kudlak hoy..." Kazuya dijo. "¿Quién crees que tenga más probabilidades?"

"No me importa. ¿Cuándo van a empezar a destrozarse entre sí?" Minato dijo, observando impaciente mientras los peleadores se insultaban y se respondían antes de que el evento comenzara. Tanto Kazuya como Naoya se rieron.

"Supongo que un análisis de la batalla no es tan importante cuando eres un espectador, ¿eh?" Kazuya preguntó.

"Obviamente... el analizar un deporte arruina la diversion."

"Es justo lo que pensé." Minato dijo.

"¡¿Ahora, están listos para un espectáculo?!" la anunciadora preguntó. La multitude aplaudió y gritó de emoción. "¡Entonces, comiencen!"

Krensik y Kudlak se abalanzaron sobre el otro en un instante, el hacha de Krensik chocando con una daga negra que Kudlak aparentemente invocó. Se empujaron mutuamente por unos momentos, hasta que Krensik gritó y mandó a volar a Kudlak de un empujón. Lo persiguió, y Kudlak giró y siguió corriendo, convirtiendo la pelea en un duelo en movimiento. La multitud se animó mientras corrían por las paredes, chocaban entre sí, y caían al suelo, atacandose constantemente entre ellos. Luego de un par de minutos, Kresnik acorraló a Kudlak en una esquina y trató de golpearlo con su hacha. Kudlak se deshizo en una nube de murciélagos que rodeó a Krensik, pero éste soltó un rugido y se transformó en un lobo envuelto en llamas y se sacudió a los murgiélagos de encima. Los combatientes regresaron a sus formas humanas a unos metros de distancia entre sí, y siguieron peleando. La multitud se volvió loca.

"Nada mal." Minato dijo. "Pero es un poco... mediocre."

"¡Vamos, derramen algo de sangre!" Kazuya gritó. "¡Dejen de bailar como nenas y pónganse serios!"

"Solo están calentando. Descuida... se pone major." Naoya dijo.

Kudlak giró, alejandose de Kresnik y agitando su mano frente a él, provocando que una oleada de carámbanos de hielo volaran hacia él. Kresnik simplemente azotó su puño contra el suelo, enviando una oleada de fuego para contrarestarlo. Ambos ataques chocaron y llenaron el area de vapor. El sonido de acero contra acero brotó desde el ahora oscurecido lugar, hasta que Kresnik fue enviado a volar fuera de el, cubierto de diminutos cortes. Simbolos negros emergieron de arriba hacia abajo para capturarlo, pero se transformó en un halcón de fuego y los esquivó, despejando la niebla. Regresó a su forma de lobo conforme se acercaba al suelo y corría hacia Kudlak, quien no tuvo tiempo de contraatacar. Fue directo por su yugular, pero fue contenido por su oponente. Antes de ser arrojado se las arregló para arrancar una buena parte del hombre de Kudlak.

"Sabes que una pelea se pone seria cuando ya se están dando mordidas." Minato musitó.

"¡Como sea! ¡La victoria es lo único que importa!" Kazuya dijo.

Kresnik cambió a su forma humana y alzó sus manos sobre su cabeza, formando una enorme bola de fuego, y la arrojó hacia Kudlak. Fue esquivada con facilidad cuando Kudlak corrió a un lado, pero Kresnik se abalanzó y la golpeó, provocando que el ataque fugaz se fragmentara en pequeñas bolas de fuego. Kudlak arrastró sus garras contra el suelo, creando un muro de hielo para protegerlo de los ataques dirigidos a él. Mientras la pared de hielo se rompía poco a poco, Kresnik usó su forma de halcón y voló por sobre la protección gélida. Fue interceptado por Kudlak, quien saltó por sobre su muro y le asestó un tajo a su oponente. Se las arregló para cortar por completo el ala izquierda de Kresnik, y este se tambaleó en el suelo, regresando a su forma humana mientras rodaba en la arena. El ala también se transformó en un brazo mientras caía, curiosamente, y Kudlak lo recogió y comenzó a mordisquearlo, regenerando algunas de sus heridas.

"¡Oh! ¡Un repentino giro en los acontecimientos!" Minato dijo. "Supongo que un golpe decisivo puede cambiar una pelea."

"Es como en la vida real. No importa lo cerca que estés de tocar fondo... todo lo que necesitas en un buen descanso."

"¿Eso lo dices por experiencia, verdad?" Naoya musitó.

Kresnik se levantó rápidamente, aparentemente dejando de lado el dolor de perder un brazo, y plantó su hacha en el suelo. Comenzó a meditar en un idioma extraño, y unos talismanes dorados lo rodearon e iluminaron el area. Los simbolos se abalanzaron sobre Kudlak, quien a su vez también empezó a meditar en su propio lenguaje, y contrarestó el ataque con una oleada de emblemas negros. Ambas fuerzas chocaron entre sí, y se empujaron mutuamente en medio de la arena. Kudlak estaba perdiendo, pero utilizó una de sus manos para enviar una pequeña estaca de hielo a la rodilla de Kresnik. Cuando impactó, la concentración de Kresnik se perdió por un momento, y Kudlak aprovechó para correr hacia él, deteniendo su ataque mágico, y arrojando su espada a su oponente. Kresnik detuvo sus talismanes y se hizo a un lado, recogiendo su hacha. A causa del fragmento de hielo en su pierna, fue un poco más lento, y Kudlak lo alcanzó rápidamente.

Kresnik agitó su arma como pudo para detener el avance de Kudlak, pero sin éxito. Finalmente, las garras de Kudlak se las arreglaron para detener los ataques de su adversario, solo para luego derribarlo al destrozarle las rodillas mediante un puñetazo reforzado en hielo. Kresnik rugió, y un pilar de fuego emergió de la superficie, cubriendo a Kudlak. No obstante, su mano alcanzó a arrancar la lengua de Kresnik de raíz. Incapaz de hablar, Kresnik ya no podia utulizar su magia de fuego. Éste intentó aprovechar para cortar las piernas de Kudlak, pero Kudlak disolvió la parte inferior de su cuerpo colocando un enjambre de murciélagos en su lugar, y se quedó flotando. Kudlak agarró el brazo de Kresnik, que se estaba preparando para un segundo ataque, y lo atrapó en hielo. Lo destrozó con un rápido movimiento, dejando a Kresnik sin brazos.

"Todo lo que queda el el golpe fatal." Minato dijo, sonriendo ampliamente.

"¡ACABA CON ÉL!" Kazuya gritó.

Kudlak le asestó un tremendo golpe a Kresnik en la cara, derribandolo sobre su espalda. Se colocó sobre él, y comenzó a excavar en su pecho. Kresnik gritaba de dolor mientras Kudlak destrozaba partes de él lentamente, mordiendo algunas y arrancando su costillas una por una. Arañó, comió y arrojó por el lugar los órganos de Kresnik mientras éste se convulsionaba debajo de él, hacienda enloquecer al público. Un pulmón a medio comer, un estómago sangrante, y un riñón intacto lograron llegar a la multitude mientras Kudlak se alimentaba. Sus piernas se regeneraron conforme lo hacía, hasta que finalmente llegó al corazón de Kresnik. El cuerpo de Kresnik se dejó de mover cuando su corazón fue lentamente arrancado, y Kudlak le exprimió la sangre sobre los restos de su rival.

"¡Parece que tenemos un regreso épico! ¡Luego de cuatro derrotas consecutivas, Kudlak finalmente ha superado a su rival!" la anunciadora dijo. "¡Démosle un fuerte aplauso al emisario de la desgracia!"

El público explotó en aplausos, y hasta Minato, Kazuya, y Naoya se reían como idiotas mientras Kudlak se regocijaba en su matanza. "¡Eso fue increible!" Kazuya dijo.

"¡Fue genial!" Minato dijo. "Amigo, ahora desearía poder verme mientras peleo... Si parezco la mitad de épico que eso, estaré más que satisfecho con mi rendimiento actual."

"Eres un sujeto muy fuerte. Una vez que encuentres un oponente decente, apuesto que tu pelea sera genial." Kazuya dijo. "Oye, llámame si encuentras a alguien. Tomaré video de eso para ti."

¡CRACK!

Tú eres Yo... Y Yo soy Tú...

Serás bendecido al crear Personas del Arcano La Estrella...

"¡Claro que si!" Minato dijo. Se quedó un rato más viendo el resumen de la pelea junto a Kazuya y Naoya, pero se fue una vez que notó lo tarde que era. Logró llegar al dormitorio poco después de que la luna apareciera en el cielo, y firmó en la recepción, con una sonrisa aún en su rostro.

"¡Qué hay, amigo!" Junpei lo saludó. "Hey, vamos al Tartarus esta noche, hermano. Los Perdidos están por todos lados, y parece que se está poniendo peor... Además, están todos esos rumores raros en la escuela... ¡No sé si combatir algunas Sombras antes la gran operación ayudará, pero incluso si no lo hace servirá para mantenernos enfocados!"

"Suena bien." Minato dijo, entusiasmado por tener algo de acción.

"... Tomaré eso como una confirmación para visitar el Tartarus." Mitsuru dijo desde su lugar habitual. "Hablando de eso... ¿Hubo suerte, Minato?"

"No... no apareció en ninguno de los hospitales de los alrededores." Minato dijo. "Y tampoco la pude encontrar en la ciudad."

"¿Eh? ¿'Encontrarla'? ¿De qué hablan?" Yukari preguntó.

"Fuuka Yamagishi está desaparecida." Mitsuru dijo. "Siendo una potencial usuario-Persona, debemos mantenerla bajo vigilancia en momentos como este... El hecho de que haya desaparecido... Podría resultar desastrozo."

"Hmph... entonces Yamagishi desapareció." Shinjiro dijo. "Veré lo que puedo averiguar."

"... Tengo un mal presentimiento sobre esto." Akihiko dijo. "Pero esto nos da más razones para estar listos para la operación. Preparémonos."

El SEES se alistó para ir a Tartarus, y llegaron frente a las puertas de la escuela a tiempo para ver a la torre formarse. Entraron, y Minato les dió un vistazo a los demás. "... Tengo una idea. Todos ustedes formarán un equipo liderado por Junpei, y avanzarán por los últimos diez pisos. Yo iré diez pisos debajo de ustedes por mi cuenta." Minato dijo.

"... Minato, recuerda que eres el líder de campo por una razón." Mitsuru dijo. "Aunque nuestra fuerza conjunta se ha incrementado bastante, creo que sería mejor si la mayoría del grupo permanence bajo tu mando."

"... Lo digo porque intentaré reunirme con alguien esta noche." Minato dijo. Todos se quedaron callados.

"... Amigo. ¿No te refieres a...?" Junpei comenzó. Shinjiro miró alrededor, confundido.

"¿A quién demonios vas a ver en este lugar? ¿Una Sombra dorada?" preguntó.

"No... voy a ver a mi primer Demonio... y, en cierto modo, mi primera amiga." Minato dijo. El resto, a excepción de Shinjiro, se quedó con la boca abierta.

"¡¿Consideras a esa cosa como una amiga?! ¡Está obsesionada con matarte!" Akihiko dijo.

"¡¿Vamos, por qué carajos están todos tan alterados?!" Shinjiro preguntó de nuevo.

"... En el interior de Tartarus, hay un ser conocido como El Segador. Es algo complicado y difícil de creer, pero en resumen, conoce a Minato... y está obsesionada con matarlo, como Akihiko mencionó." Mitsuru explicó. "Minato apenas pudo escapar la última vez que lo vimos, aún con todo su poder."

"Y eso que usé todo a mi disposición esa vez." Minato añadió. "Ni siquiera le hice cosquillas."

"... ¿Y para qué quieres ver a esa cosa?" Shinjiro preguntó.

"Hay algo que quiero confirmar." Minato dijo. "Si llego a obtener una respuesta a cierta pregunta... bueno, luego les digo que pasa."

"... No sé lo que intentas hacer, Minato, pero es tu vida con la que estás jugando." Mitsuru dijo.

"¡O-oye, es una locura! ¡No puedes hacer esto!" Yukari dijo.

"Sé lo que hago. Tengo algunas gemas Traesto y Trafuri en caso de que las cosas no salgan bien, asi que no se preocupen." Minato dijo. Observó al resto del SEES, quienes obviamente dudaban que su plan funcionara. "... Bien, estás al mando hasta que regrese, Junpei. Te serviría practicar algunas técnicas de sigilo."

"¡¿Qué-?! ¡Vamos, amigo! ¡¿En serio crees que me podré concentrar luego de esto?!" Junpei exclamó. Minato se rió.

"Si lo logras, significa que tienes madera de líder." le respondió. Usó el teletransporte, y llegó al piso décimo sexto. Se abrió camino por un par de pisos con facilidad, y entonces decidió que en lugar de buscar al Segador piso por piso, esperaría que lo encontrara a él. Luego de básicamente hacer malabares con los cuchillos de Jack por cerca de quince minutos, el sonido de cadenas moviéndose llegó a sus oídos, y el aire se comenzaba a sentir pesado. Curiosamente, nada de eso lo puso nervioso. Lo calmaba. Su plan había resultado. Todo lo que tenía que hacer ahora era sobrevivir a este encuentro. "... ¿Pero cómo hare eso? Hmm..."

El Segador pasó casualmente por los pasillos, buscando a Minato, y éste había planeado comenzar una conversación casual. Siguió el sonido, y se escabulló por detrás. Aceleró el paso conforme se acercaba, para luego saltar sobre su espalda, cubriendo su cara con sus manos. "¿Quién soy?" preguntó en broma.

"¡Oh! ¡Regresaste!" el Segador dijo felizmente, dando vueltas emocionada. Minato se aferró a su espalda, y se bajó una vez que se detuvo. "¡Sabía que vendrías a verme de nuevo!"

"¡Pues claro! ¿No podia dejarte aquí sola, eh?" dijo con una sonrisa. Corrió hacia el Segador y la abrazó. "¿Cómo has estado? ¿No te habré dejado por mucho tiempo, o si?"

El Segador le regresó el abrazo, aún sujetando sus pistolas. Casí lo aplastó con el gesto. "¡No no no no, esta vez llegaste a tiempo!" el Segador dijo. "¡Eres un chico bueno al venir tan pronto! ¿Te quedarás un rato conmigo?"

"Hmm, no lo sé. Hay un mucha gente que quiere que haga un montón de cosas aburridas..." Minato respondió. El Segador retrocedió de repente, y su ojo comenzó a brillar de un rojo intenso.

"¡AL CARAJO ESA GENTE! ¡MATARÉ HASTA EL ÚLTIMO DE ELLOS PARA QUE NO TENGAS MOTIVOS PARA IRTE!" exclamó.

"... Tal vez esa no fue una buena idea." Minato pensó. "Oye, oye, no nos alteremos demasiado, ¿quieres? O sea, la mayoría de lo que hago es para conseguir algunas respuestas, pero ya sabes como es la gente. Se van por la tangente y dicen lo que sea para evitar decirte lo que quieres saber." dijo. "... Aunque, algunas de las preguntas que tengo tienen que ver con esta torre."

"¡¿Preguntas sobre la torre?!" el Segador preguntó emocionada. "¡Sé mucho sobre esta torre! ¡Pregúntame a mi, y así no tendrás que irte tan pronto!"

"... Olvídalo. Eso fue brillante." Minato pensó. "... ¡Oye, eso tiene sentido!" dijo. "Heh, ¿entonces, te molesta si empezamos justo ahora?"

"¿Más tiempo para jugar, verdad?" el Segador dijo, completamente entusiasmado. "¡Adelante!" dijo, disparando sus pistolas al aire. Minato se rió.

"Muy bien... ¿hay alguien más en la torre ahora mismo?" Minato preguntó.

"... Qué pregunta tan rara. Solo sé dónde hay gente en este lugar, tontín. ¡Si pudiera saber más, simplemente iría por ti cada vez que entraras!"

"Genial... bueno, eso no responde mi mayor duda... pero puedo probar mi suerte con otras respuestas que busco." Minato pensó. "Qué mal..." Minato dijo. "Entonces, ¿puedes decirme si alguna vez has visto el piso de la entrada?"

"¡Claro que no! ¡Lo he intentado, pero nunca he podido dejar estos pasillos! No tienes idea de cuantas veces traté de ir a buscarte... Me puse muy triste cuando te fuiste y no regresaste por mucho tiempo, ¿sabes?" el Segador dijo.

"Rayos... entonces no hay modo de que hubiera visto a alguien que viniera a investigar el area o algo así. No tendrá idea acerca del laboratorio." Minato pensó. "... Eso es terrible." dijo. "¿Y pasaste diez años aqui... esperando?"

"Si... ¿Ya vez lo malo que has sido?" el Segador preguntó. "Vas a tener que jugar un montón conmigo para compensarme."

"¡Jefe, si no podemos sacar respuestas de esta chica, vámonos de este maldito lugar!" Jack exclamó en su mente.

"No... Jugaremos con ella..." la extraña voz en la cabeza de Minato habló, tomándolo por sorpresa. "Incluso alguien como yo... puede tener corazón..."

"Me alegra verte, segundo mejor amigo." Minato lo saludó. "¡Estaba pensando lo mismo!"

"Es mentira... Sólo quieres divertirte..." la voz respondió.

"En ese caso, supongo que no soy tan diferente de ella, ¿o si?" Minato dijo. Miró al Segador y desenfundó su Evocadora. Sonrió. "¡Bueno pues, cuando estés lista!" dijo.

"¡¿JUGARÁS CONMIGO?! ¡OH SISISISISISISISI TE QUIERO TANTO!" el Segador exclamó. Preparó sus revolvers y los apuntó hacia Minato.

"¡¿MINATO, QUÉ ESTÁS HACIENDO?! ¡TIENES QUE SALIR DE AHÍ!" Mitsuru gritó por su comunicador. Él simplemente lo apagó rápidamente.

"¡Prepárate!" el Segador dijo emocionada.

"Ha pasado un tiempo... Desde que jugamos juntos..." la extraña voz dijo, casi con un tono nostálgico. Minato invocó el poder de todas sus Magatamas, y el tatuaje se esparció por su cuerpo.

"¡Vamos!" dijo. El Segador disparó sus pistolas, y él esquivó los tiros, disparándo su Evocadora. La batalla había comenzado.

Un par de pisos más arriba, los demás miembros del SEES se encontraban haciendo un progreso constante hasta que sus transmisores captaron la voz de Mitsuru. "¡Minato ha encontrado al Segador y se está enfrentando a él en combate directo! ¡Deben regresar y asistirlo de inmediato!"

"¡Cancela esa orden! ¡Esta batalla es única y exclusivamente nuestra!" Matador dijo, interfiriendo con la señal de Mitsuru. "¡¿Si nos quitan esto, qué somos?!"

"¡Nacimos para pelear! ¡Nuestros poderes no significan nada sin un buen reto!" David dijo.

"¡No se metan, o no podremos garantizar su seguridad!" Jack añadió.

"¡¿Intenta suicidarse o qué?!" Yukari exclamó. "¡Esa cosa está demente!"

Una gran explosion se escuchó debajo de ellos, y el suelo se sacudió. "¡Si, sigue así! ¡Muéstrame cuanto me quieres!" el Segador dijo, su voz de alguna forma era audible desde el piso anterior.

"¡¿Hey, qué carajos?! ¡¿Está trayendo esa cosa hasta aquí?!" Junpei preguntó.

"Tch... no podemos interrumpir una pelea de ese nivel a menos que no nos importe ser carne de cañón." Shinjiro dijo.

"Shinji tiene razón... hay que seguir avanzando." Akihiko dijo. "Mitsuru, no tiene sentido intentar detenerlos... Él se metió en esto. Tendrá que arreglárselas solo. Concéntrate en darnos apoyo a nosotros por ahora."

"¡¿Me estás pidiendo que lo ignore por completo?!" Mitsuru exclamó.

"No tenemos otra opción, Mitsuru." Shinjiro dijo. "No hay nada que podamos hacer."

El suelo se sacudió por segunda vez. "¡Bien, bien, aún te mueves! ¡Otra vez, otra vez!" el Segador gritó de nuevo. Estaba acompañado de la risa maniaca de Minato.

"... Será ejecutado en cuanto vuelva." Mitsuru dijo. "Por ahora, sigan avanzando por la torre. Regresen una vez que alcanzen la barricada."

Mientras Minato 'jugaba' con el Segador y el resto del SEES continuaba su camino hacia la barricada, Fuuka, en una sección aislada del Tartarus, se agarraba su cabeza. No importaba a dónde fuera. Algo estaba tras de ella, pero no podía verlo. Y la estaba volviendo loca.

"¿No es horrible ser tan impotente?" una voz le preguntó en su cabeza.

"¡¿Q-quién eres?! ¡¿Dónde estás?!" preguntó, volteándo rápidamente. No había nadie.

"Pues, soy tú." la voz respondió. "Sé que odias el modo en que todos te tratan, como si no pudieras hacer nada por ti misma... bueno, en su defensa, tienen razón."

"¿H-huh? ¡No, eso no es cierto!" Fuuka dijo.

"¿De veras? Puedo contarte de varias ocasiones en donde querías hablar, pero no lo hiciste. ¡Has dejado tantas palabras sin decir, que hasta podrías escribir un libro sobre eso!"

"¿Q-qué intentas decir?"

"O sea, hasta dejaste que esas malditas perras te metieran en este basurero, del que al parecer no hay salida. Acéptalo... sin nadie que esté ahí para ayudarte, solo eres peso muerto."

"E-eso..."

"Pero oye, no te preocupes demasiado por eso. Quiero decir, te conozco, y sé que te vas a echar la culpa de todo. ¿Por qué no me dejas tomar el control de tu cuerpo, y así podré demostrarles a todos que se equivocan? Comenzaré por sacarnos de esta pocilga... ¿qué dices?"

"¡¿E-el control de mi cuerpo?!

"Si, sera fácil... solo déjame entrar, y hare todo lo que tú quieras y más."

"¡N-no! ¡Eso no está bien! ¡Te equivocas!"

"¿Y tú no? ¡¿Acaso está bien estar atrapada en una maldita cloaca por horas?! Ni siquiera tienes derecho a contestarme... fuiste tú la que se aisló a si misma. Fuiste tú la que se aferraba a cualquiera que te prestara atención. Fuiste tú la que atesoraba como a una 'gran amiga' a la persona que se aprovechaba de nosotras... y mira a dónde te llevó eso."

"¡Y-ya basta! ¡No sabes de lo que estás hablando! Moriyama-san es..."

"¡Una perra! ¡Una malnacida! ¡Una basura que debe ser desechada! ¡Y no te atrevas a negarlo! ¡La has llamado peores cosas en tu mente, y lo sé porque YO SOY TÚ!"

"¿Q-qué? ¡No, no voy a escucharte!"

"¡No puedes bloquearme! ¡Soy tu verdadero yo! ¡Y en el fondo, quieres que todos aquellos que te juzgan o que te tienen lástima sufran! ¡Yo te concederé ese deseo! ¡Y me aseguraré de que nunca pase de nuevo! ¡Sólo debes dejarme entrar!"

"¡Nunca quise nada de eso!"

"¡Claro que si, Fuuka! ¡Te destrozó por dentro cuando el objeto de tus afecciónes fue el que evitó que lograras tu objetivo, así que lo alejaste de ti! ¡Y eres tan patética, que te arrastraste de nuevo con él solo por que te dijo un par de cosas bonitas! ¡Fue asqueroso! ¡¿Si no estuviera él, no serías capaz de hacer nada, verdad?! ¡Pero él te detuvo! ¡¿Por qué?! ¡Para mantenerte cerca, y usarte incluso más que esa perra de Natsuki!"

"¡Y-ya basta! ¡Por favor!" Fuuka gritó, finalmente soltando lágrimas. "Y-ya... no quiero hablar..."

"... Patética. Bien. Llora y muéstrale al mundo que tienen razón. Eres débil e impotente... pero regresaré, Después de todo, siempre estoy contigo."

Fuuka gimió y lloró por un momento, hasta que sintió una presencia diferente acercándose a ella. Se fue de ahí, tambaleandose un poco, y encontró otro lugar para llorar. Mientras pasaba el tiempo, no dejaba de preguntarse qué era lo que había hecho para merecer su destino.

Una vez que la Hora Oscura se acercaba a su fin, los miembros del SEES seguían esperando a Minato en el lobby. Todos miraban ansiosos al reloj dorado, y notaron que solamente le quedaban cinco minutos a la Hora Oscura. Mitsuru, quien seguía observando su pelea, incluso llegó a pensar que su radio estaba apagada por el silencio que perduraba. "... Te quedan cinco minutos, Minato." le dijo.

"... ¿En qué piso está?" Akihiko preguntó. Junpei y Yukari lo voltearon a ver. "Shinji y yo podemos ir por el y escapar rápidamente... Es mejor si no arriesgamos a demasiadas personas en una operación de resate."

"Veintisiete... pero no lo permitiré." Mitsuru dijo. "Es como Shinjiro dijo... intentar interrumpir una pelea como esta solo empeorará la situación."

"... ¡¿Incluso ahora, se supone que me quede aqui esperando?!" Akihiko gruñó.

"Cálmate, Aki... no eres el único que se siente así." Shinjiro dijo. Akihiko volteó y notó que tanto Junpei como Yukari apenas podían contener la ansiedad. Junpei no dejaba de caminar de un lado al otro, sujetando fuertemente su espada y mordiendose el labio. Yukari casi se estaba hiperventilando.

Luego de dos intensos minutos, el teletransporte se activó, y Minato, sin camisa, chaqueta, y la mayoría de sus pantalones hechos trizas, entró en el lobby, con su tatuaje ya desvanecido. "Hola, chicos. Oh, esperen." dijo. Sacó algo de ropa extra del compactador dimensional, y se apresuró a colocarsela sobre lo poco que ya tenía puesto. "Vamos a-" comenzó a hablar, antes de recibir una fuerte cachetada de Mitsuru.

"Será mejor que te prepares." dijo seriamente. "Serás ejecutado esta noche... Ahora, nos vamos."

El SEES salió del Tartarus, y Minato se vió obligado a lidiar con varios comentarios sobre su imprudencia por parte del resto del equipo. Hizo lo que pudo para ignorarlos, y al llegar a la estancia del primer piso del dormitorio, Mitsuru llamó la atención del grupo una vez que todos entraron. "Bien... Minato, tu ejecución sera ahora mismo." dijo. Antes de que Minato o cualquiera de ellos pudiera reaccionar, ella ya había sacado su Evocadora y disparó. Minato comenzó a congelarse lentamente, empezando por los pies.

"... Oh." dijo mientras examinaba sus brazos, los cuales comenzaban a ser lentamente consumidos por el hielo que salía de su piel. "Este dolor... ya lo había sentido antes..." dijo, sorprendiendo a todo el SEES. Sonrió. "... De hecho, es un poco nostálgico."

Conforme se convertía literalmente en una escultura de hielo, suspiró de felicidad. Todos miraban su sonrisa congelada sin poder creerlo. "Esto... fue diseñado especialmente para él. Normalmente, estos niveles de dolor volverían loca a cualquier persona, pero para alguien que disfruta de una ejecución normal, esto parecía ser suficiente... ¿pero esto también le agrada?" Mitsuru murmuró.

"... No es humano." Akihiko y Shinjiro dijeron al unísono.

"Amigo... ¿qué rayos le pasa a este tipo?" Junpei preguntó.

"... Voy a imaginar que no presencié nada de esto." Yukari dijo, subiendo las escaleras. El resto del SEES se fue poco después, y Minato pasó las primeras cinco horas del día descongelándose. En realidad pudo haberse liberado luego de las primeras dos horas pero, para entonces, ya era más terapia que tortura. Y así, cumplió la totalidad de su sentencia.