Nota a linkender: Igual yo extrañaba trabajar en este proyecto. Espero que lo disfrutes!
52. Un Domingo de Paz
El domingo antes de la luna llena fue, de acuerdo con Minato, solo otro día más. Estuvo holgazaneando un rato después de hacer el desayuno, antes de irse a trabajar, vestido con su camiseta azul y blanca y complementada con sus jeans y su gorro. Al llegar a Be Blue V, fue derecho a la Oficina. Se encontró con que Nemissa estaba disfrutando de unas papitas mientras observaba uno de los tres monitores frente a ella. "Hace tiempo que no te veía." Minato dijo.
"… Sabes, tenía la esperanza de que no vinieras." Nemissa dijo. "Ya no es divertido trabajar contigo ahora que estas de tan buen humor."
"¿Extrañas tener a un esclavo laboral que haga lo que digas?" Minato se burló.
"Bastante." Nemissa admitió. "Aun así, supongo que sigues siendo mi empleado… Bien, tienes una sesión de fotos pendiente. Ya sabes que hacer."
"¿Vas a posar conmigo esta vez?" Minato preguntó.
"Creo haberte dicho que no pienso caer tan bajo." Nemissa dijo.
"Pero hubiera jurado que lo disfrutaste." Minato respondió. "Quiero decir, no todos los días tienes la oportunidad de estar con… bueno, conmigo."
"… ¿Así o más egocéntrico?" Nemissa preguntó.
"Más bien con mucho estilo." Minato dijo, haciendo que la demonio pusiera los ojos en blanco.
"Así que era en serio que viniste hasta aquí en un ridículo intento de atormentarme." Nemissa dijo. "¿No tienes mejores cosas que hacer?"
"No hay nada mejor que extraer poder de otros, luna mía." Minato dijo.
"… ¿Sigues con esa basura?" Nemissa preguntó, a lo que Minato respondió con una risa.
"Llámalo como quieras… pero realmente disfruto de tu compañía, ¿sabes?" Minato dijo.
"¿Entonces eres un tonto masoquista que le encanta ser insultado?" la demonio preguntó una vez más.
"No. Soy alguien a quien le gusta molestar a la gente sin motivo aparente, igual que tú." Minato dijo. "¿Así que por que no vamos a ver a quien podemos arruinarle el día, eh?"
"Hmph. Eres un maldito necio." Nemissa dijo.
"Prefiero el término 'Bromista'. O mejor aún. 'Guasón."
"… 'Idiota' te queda mejor." Nemissa dijo con una sonrisa. "Ya fue suficiente. Tal vez ya no seas mi esclavo, pero aun tienes trabajo por hacer."
"Y no tengo intención de dejarlo." Minato dijo. "Aunque es lindo que intentes acabar la conversación con la última palabra."
"… Solo vete." Nemissa dijo, negando con la cabeza. Minato salió de ahí riéndose un poco, en lo que llegaba a la trastienda. Una vez más, no pudo evitar sentir que estaba por entrar a audicionar para una película para adultos, con un jacuzzi incluido y todo.
"No mentiré, esto se está volviendo cada vez más divertido." Minato pensó mientras se sacudía algo de espuma del cabello.
"Un modelo al que le gusta su trabajo, ¿eh? ¿Realmente necesitamos ir a la escuela cuando tienes un trabajo como este?" Jack preguntó.
"¡Pues claro que sí, idiota! ¿De qué otra manera extraería poder de la mayoría de sus Vínculos Sociales?" David respondió.
"Dudo que tuviera oportunidad de pasar tiempo con el SEES si se la vive paseando por la ciudad todo el día." Matador dijo.
"Exacto… la única razón por la que me aburro a muerte en la escuela por voluntad propia es por los beneficios. Si solo lo hiciera por tener un futuro, ¡a la mierda! ¡Ya tengo uno justo aquí!" Minato pensó. La sesión fotográfica continuó, y salió de la trastienda tres horas después, con una sonrisa arrogante en su rostro. "Es bueno saber que las mujeres se tocarán pensando en mi por las noches." Dijo al pasar cerca de Nemissa.
"… Que asqueroso." Dijo, provocando una risa en Minato mientras este se dirigía a los vestidores. Luego de cambiarse a su atuendo de trabajo, regresó y se estiró un poco.
"Sabes, se siente bien tener tanta libertad con este atuendo puesto." Minato dijo. "Me recuerda que ahora puedo hacer lo que se me pegue la gana."
"Si no te importa pagarme para tener que trabajar aquí, adelante." Nemissa agregó.
"¡Ha! Nunca dije que me gustara tanto, ¿o sí? Aunque probablemente sea el mejor vendedor que este lugar haya visto." Minato afirmó. "Mira esto."
Salió de la Oficina, y empezó a cosechar los Frutos de su trabajo sin excepción. Tuvo la sensación de que se toparía con algunas caras conocidas, y efectivamente, Mitsuru paso por la tienda. Inmediatamente fue a asistirla en cuanto entro. "Hola, Mitsuru." Minato saludo, procediendo a tomar su mano y besarla. "Y bienvenida a la tienda de relajación Be Blue V. Yo, Minato, seré quien te asista el día de hoy."
"… Buenos días, Minato." Mitsuru atino a decir. "Ya veo que ni siquiera una operación tan próxima puede evitar que trabajes."
"Ah, pero no es en realidad 'trabajo' si uno lo disfruta, ¿verdad?" Minato pregunto, acercándose a Mitsuru más de lo que a ella le hubiera gustado. "Puedo recomendarte justo lo necesario para tener un final feliz esta noche."
Mitsuru repentinamente se sintió atraída a examinar el shampoo más cercano a ella, volteando de inmediato. "E-eso no será necesario. Solo estoy aquí buscando materiales para tener otro relajante encuen-, quiero decir, baño."
Minato se retiró sonriendo. "Bueno, Mitsuru… ¿Por qué no lo dijiste antes? Te mostrare lo que necesitamos. ¿Sera una ocasión publica como antes?"
"… Sera en privado." Mitsuru dijo. "Pero no esperes que se vuelva un hábito."
"Claro que no… Solo una vez cada luna llena, ¿cierto?" Minato dijo. "Hay que estar completamente relajados antes de una operación…"
"… Suenas peligrosamente parecido a un pervertido." Mitsuru advirtió. "Creo que debes pensar bien lo que dices."
"Solo digo la verdad." Minato dijo. "Y a veces, la verdad suena mal, ¿no lo crees?"
"Creo que se de lo que hablas… pero un poco de tacto no haría mal." Mitsuru dijo.
"Eso también es cierto… Bueno, en ese caso, estaré en la estancia del segundo piso 'leyendo' algo esta noche… Ven a verme cuando la costa este despejada." Minato respondió. "Pero primero, aseguremos la calidad del servicio en curso" dijo, haciendo un gesto para que la siguiera a ver los productos que la tienda tenia para ofrecer. "Después de todo, esto es para que tú lo disfrutes, ¿no?"
"… Quizás estoy dependiendo demasiado de ti." Mitsuru murmuró.
"¿Que puedo decir? Soy un ángel y un demonio a la vez." Minato susurro, haciendo estremecer un poco a Mitsuru, quien no se esperaba que hubiera escuchado esa última parte. Él se rio, y la ayudo a encontrar lo que ella estaba buscando. Fuera de eso, hizo bastante dinero en ventas ese día, y al terminar su turno se cambió en los vestidores. Entro a la oficina, y encontró a Nemissa ocupada revisando las fotos del día. "Deberías imprimir algunas copias de esas, así las puedo firmar para ti." Minato dijo.
"Es una pésima idea." Nemissa respondió.
"Pero las podrías vender, y todo lo que nos costaría es una hoja y una minúscula cantidad de tinta." Minato dijo.
"… Tal vez si fueras una celebridad de verdad." Nemissa dijo. "Pero siendo modelo de una sola ciudad, tus fans aun no llegan ni a mil. Todo lo que firmes solo será considerado como basura manchada."
Minato se rio. "Si, tal vez tengas razón." Dijo.
"Al menos sabes que tengo razón." Nemissa dijo. "… Sabes, esto me molesta. Y mucho."
"Es como dije… Yo estoy ganando más poder y prestigio constantemente, mientras que tú ya te quedaste estancada. Debes aceptar eso de una vez y superarlo." Minato dijo.
"De todos modos, apesta… ¿tu solo has estado aquí por, qué, dos meses, y ya estas a mi nivel? ¡Yo he estado aquí por años!" Nemissa exclamó.
"Te hace falta ambición." Minato dijo. "Nunca te he visto intentar adquirir más poder. A mí me parece que estas más que satisfecha con lo que tienes, viviendo sin muchas preocupaciones. Comparado con alguien que siempre está buscando más poder y tiene la habilidad para conseguirlo como yo… bueno, solo digamos que cualquier expectativa de seguir superándose es de tontos."
"Pfft… ¿desde cuándo carajos crees que puedes venir a sermonearme?" Nemissa preguntó.
"Tómalo como un consejo, compañera." Minato dijo. "¿Así es como me llamaste la última vez, no? No pienso dejarte abajo… cierto, no es como que puedas caer más bajo que esto, pero no significa que te impediré avanzar."
"… No podías detenerte hasta no haberme insultado una vez más, ¿verdad?" Nemissa dijo.
"Cuando alguien esta caído y derrotado, es cortesía común asegurarse de patearlos mientras aún están en el suelo." Minato respondió, provocando una risa en la demonio.
"No puedo negar la lógica detrás de eso." Dijo. "Entonces, ¿dices que me estoy quedando atrás? Bueno, tengo noticias para ti… A partir de ahora, voy hacer lo necesario para superarme en este mundo y ganarme el favor del Jefe en el proceso. Odio decirlo, pero estas algo fuera de tu liga aquí. Mejor te retiras mientras puedas… solo intenta no golpearte con la puerta al salir, ¿quieres?"
¡CRACK!
Tú eres Yo… Y Yo soy Tú…
Serás bendecido al crear Personas del Arcano La Luna…
Minato se rió. "Si crees que puedes hacerlo tan rápido, adelante. Sorprendeme." Dijo. "Pero por ahora, me llevo mi cheque."
"… Rayos." Nemissa dijo. "No se te olvido."
Luego de recibir su dinero de una demonio algo renuente, Minato salió de la tienda y regreso al dormitorio. "¿Qué onda?" Junpei saludó. "… ¿Crees que tengamos oportunidad de buscar a Fuuka mañana?"
"¿Quién sabe? Asumiendo que Natsuki Moriyama siga con vida, creo que aún pueden hacerlo." Minato respondió mientras firmaba en la entrada. "… Pero no esperen un milagro. El Tartarus no es lugar para cualquiera."
'… Si, lo sé. Pero Akihiko-senpai tiene razón… Al menos debemos intentarlo." Junpei dijo.
"No pienses demasiado en eso. Sabremos más cuando el sol se oculte mañana." Minato dijo. "Recuerda, tu serás quien lidere en mi lugar cuando la operación empiece. No sabemos cómo funciona la formación de esa torre, así que prepárate para estar completamente solo y separado del resto del equipo una vez que la Hora Oscura comience. Vas a necesitar todos tus sentidos allá arriba."
"Oye, tu cuídate también. Vas a ir mano a mano contra una Sombra como la del monorriel por tu cuenta, amigo… Sera mejor que no mientas sobre este súper poder secreto del que tanto presumes." Junpei dijo. Minato se rio.
"En ese caso, de un líder a otro… Buena suerte." Minato dijo.
"Heh, igual." Junpei respondió, terminando su conversación asintiendo el uno al otro antes de que Minato subiera las escaleras.
Akihiko y Shinjiro se encontraban comiendo en la mesa de la sala, pero escucharon con suma atención a su breve conversación. "… Esos dos han cambiado bastante." Akihiko señaló.
"¿En qué sentido?" Shinjiro preguntó.
"El más obvio es Junpei… Se ha vuelto tan centrado estos días, que es difícil creer que es la misma persona que entro por primera vez al dormitorio. Sin mencionar que sus habilidades de combate han mejorado bastante en un periodo ridículamente corto." Akihiko respondió.
"Hmph… Si, ha mejorado." Shinjiro dijo. "… Aunque Minato sigue siendo el mismo psicópata de siempre."
"No lo creo… ahora es… un poco más accesible para hablar con él." Akihiko dijo.
"… ¿Te hizo daño la comida?" Shinjiro preguntó, hacienda reír a Akihiko.
"Tal vez." Le respondió. "Aun así, me alegra ver que ambos han estado preparándose…"
"Aki." Shinjiro dijo, llamando la atención del boxeador. "Solo sabremos de verdad cuando la encontremos… No se acaba hasta que se acaba, ¿cierto? Así que ya deja de pensar en eso… Ese es mi trabajo."
Akihiko no pudo evitar soltar una carcajada. "… Gracias, Shinji." Dijo. "Ha pasado un buen rato desde que hablábamos así, ¿eh?"
"… ¿Y?"
"Nada… es solo… algo de nostalgia."
"… Como sea. Mientras no empieces a llorar como la última vez, no me importa."
"¡¿Qué-¿! ¡Oye! ¡No lloré tanto!" Akihiko reclamó, haciendo reír a Shinjiro.
"Si así le dices a morderte la lengua para dejar de llorar, entonces sí." Shinjiro agregó.
"Tch… ¡Tú has llorado peor!" Akihiko respondió.
"No es cierto."
"¡Si lo hiciste!"
"¿A si? Nombra una vez."
"¿Recuerdas en séptimo grado, cuando aquel maestro que quito tu gorro por llevarlo puesto en clase?" Akihiko preguntó. "¡No paraste de llorar hasta que el Oficial Kurosawa vino y te lo regresó!"
"¡¿Qué?! ¡Así no es como pasó!" Shinjiro dijo. "¡Tal vez haya llorado cuando me quito el gorro, pero sabes perfectamente bien que tiene un valor sentimental! ¡Y aun así, no es posible que haya llorado tanto!"
Akihiko se rio. "¡Tuve que golpear a un par de chicos que no paraban de burlarse de ti, ya te imaginaras cuanto duraste!"
"Tch… De todos modos no se compara a la vez que quedaste atascado en el tobogán de los grandes." Shinjiro dijo, callando a Akihiko de golpe.
"… Creí que habíamos acordado nunca hablar de eso." Akihiko dijo.
"Si, si, lo recuerdo… marica." Shinjiro dijo con una sonrisa.
"¡Hijo de-" Akihiko exclamó, levantándose de su silla. "¡Ya estuvo! ¡Tú y yo, afuera, solo puños!"
"… ¿Seguro, Aki? No me gustaría que terminaras llorando de Nuevo." Shinjiro respondió.
"No soy Capitán del Club de Box por nada."
"Y yo no soy el encargado de la seguridad del Escapade solo por mi aspecto." Shinjiro dijo, poniéndose de pie. "No te vayas a quejar cuando termines con los ojos morados."
"Esa es mi línea." Akihiko dijo, el par saliendo por la puerta trasera mientras Yukari bajaba las escaleras.
"… ¿Y a ellos que les paso?" le pregunto a Junpei.
"No tengo idea… solo estaban hablando hasta que de repente empezaron con '¡oh, voy a patearte el trasero por decir eso'!" Junpei dijo. "Pero no parecía ser en serio… Me imagino que hacen esto de vez en cuando."
"Es correcto." Mitsuru dijo al entrar a la sala. Se dirigió a la cocina por una botella de agua. "Es estimulante verlos discutir de este modo. Hace dos años estaban peor."
"¿En serio?" Yukari pregunto. "… Saben, ustedes los chicos tienen las maneras más extrañas para pasar el tiempo."
Mitsuru sonrió y se fue, dejando al par viendo televisión. Un poco más tranquila sabiendo el paradero exacto de los cuatro miembros del SEES, subió a la estancia del segundo piso y le dio un vistazo a Minato, quien estaba ocupándose leyendo una revista. "… Ya es hora de nuestro momento, ¿no?" Minato pregunto, cerrando la revista y arrojándola al asiento más cercano.
"… Comenzemos." Mitsuru dijo.
Al pasar la noche, Minato y Mitsuru regresaron a la sala al mismo tiempo que Akihiko y Shinjiro entraban por la puerta trasera. Ambos chicos estaban extremadamente sucios mientras que Minato y Mitsuru lucían ridículamente limpios… pero ambos grupos parecían estar más felices de lo usual. Aquella fue una noche tranquila y pacifica mientras el SEES se preparaba para su próxima operación.
