Todo había salido bien, para Music Meister, obviamente. Porque en cuanto a él y Barry, no eran capaces de hablar.
Le habían explicado la situación del villano y estaba dispuesto a ayudar con tal de salir luego de ese problema, sin embargo, aún tenía al velocista y la conversación pendiente, esa que debió ser antes de que Music Meister interfiriera o alguien más lo hiciera.
-Vamos por un café-dijo el rubio comenzando a caminar, irían a una cafetería que estaba a unas calles de allí.
-Todo lo que hemos planeado no resulta-dijo frustrado el velocista y manteniendo sus manos en los bolsillos de la chaqueta de color negro.
-Quizás hay que improvisar-respondió con una sonrisa y abriendo la puerta, aún alojaba la esperanza en su pecho, además, las palabras del maldito villano habían sido alentadoras.
Se sentaron en una mesa al centro de todo, sin buscar privacidad o algún tipo de zona donde estuvieran tranquilos. Se habían cansado de eso.
-¿Qué les sirvo?-dijo un camarero acercándose.
-Un mocca sin crema y un café americano, también un trozo de pie de limón y uno de tarta de manzana-dijo de forma automática el rubio.
-Se los traigo en unos minutos-dijo el muchacho retirándose.
Barry lo miraba paralizado. Oliver nunca había logrado memorizar su pedido, aunque no llevaran mucho saliendo, eran amigos hace bastante tiempo. Y ahora sí pudo, incluso sin preguntar si quería algo distinto.
-Podría no estar bebiendo café-dijo sorprendido.
-Barry, tu amas el café-dijo dándole una sonrisa.
-No siempre-dijo con una mueca.
-Siempre y tres veces al día si es posible.
-Y si es contigo mucho mejor-dijo con un suave sonrojo.
Se observaron por unos segundos, hasta que fueron interrumpidos por el mesero que traía sus órdenes.
¡Cisco! No podemos entrar ¿por qué no podemos?
No tengo idea, aunque es un sueño tranquilo, Oliver está bien y parece cómodo con lo que ocurre.
La última vez con Kara recibimos una bala.
La última vez ustedes soñaban con musicales, al parecer Oliver es distinto y piensa en una solución para su relación.
Jamás supo qué decirle a Barry, por lo que ese café fue bebido en silencio.
-Mi madre quiere que la acompañe en un viaje, rentaron un barco, es similar al que se hundió-dijo jugando con la taza vacía.
¡Cisco, no puedes dejar que vaya!
¡No me deja entrar! No sé si Oliver Queen tiene una clave en su cabeza para ingresar, pero no puedo.
El peligro es la mejor motivación para entrar en acción, sobre todo para rescatar al chico.
Maldito Music Meister, debí congelarte cuando tuve oportunidad.
Me adoras, aunque tu frío corazón lo quiera negar.
-Puedo acompañarte-dijo Barry tomando la mano de Oliver.
-No, será algo breve, no quiero dejar a Central sin su velocista.
-Tenemos un gran equipo, pueden hacerse cargo.
-Está bien, acompáñame.
Y ahora el drama, sinceramente, Oliver Queen tiene clase, incluso para los sueños. Porque nunca nadie había elaborado una trama tan perfecta desde el inicio.
Sin contar que eso ya lo vivió.
Detalles, pero esta parte es mi favorita-decía el villano como si pudiera ver lo que ocurría en la cabeza del arquero.
El barco se hundía, vio a Barry desaparecer en las olas, su cabeza no salió del agua y él no pudo tomarlo. Tal como había ocurrido con Sara.
-¡Barry!-gritaba intentando encontrarlo, se sumergió varias veces, pero sin resultados.
¡Lo perdemos!-gritó Caitlin mirando el monitor que tenía los signos vitales de Oliver, el único que no despertó del encantamiento al que los sometió Music Meister.
No así, no así-Barry creó un poco de electricidad con sus manos y lo aplicó en el cuerpo del arquero, en su segundo intento sus signos vitales volvieron a la normalidad.
Déjame entrar-decía el velocista tomando por los hombros al villano.
Es todo tuyo-dijo con una sonrisa y moviendo su cabeza hacia un lado.
Se movía por la selva, llevaba dos años atrapado en esa isla. Pero tenía la seguridad de que Barry no había muerto cuando ese segundo barco se hundió. Lo bueno es que Slade no existía en ese lugar. Sin embargo, no sabía cómo salir de allí, aunque estaba todo tan tranquilo que no debía temer por su vida.
Esto se pondrá aún más interesante-dijo Music Meister desapareciendo.
