Barry había olvidado que en ese mundo él estaría sin poderes, sin embargo, no se sorprendió que el tiempo siguiera avanzando en ese sueño.

Reconoció la entrada a la mansión Queen, parecía que los años no pasaban por ahí. Se acercó a la entrada y le permitieron ingresar. Se estaba realizando una fiesta.

Se movió hasta el salón central y ahí vio a Oliver, tan apuesto como siempre, con una gran sonrisa y siendo el alma de la fiesta, sonrió y se acercó a él.

-Ollie-dijo confiado y tocando su brazo, el rubio volteó a verlo.

-Disculpa, pero no te conozco-dijo Oliver recibiendo una copa de champaña y llevándola a sus labios. Recién estaba de vuelta en la mansión Queen, luego de que un barco lo rescatara.

-Soy Barry Allen, tu…-pero si en la realidad no eran nada ¿qué eran allí?

-No te conozco-susurró suave y pasando por su lado-Felicity, hey-dijo con una sonrisa y caminando hacia la rubia que llevaba un traje ajustado.

-Esto no puede ser cierto-decía mirándose con un traje negro y una corbata roja.

-Te sorprendería lo que puede ocurrir-dijo Music Meister tomándolo por los hombros, desde atrás.

-Y sigues aquí-dijo con una mueca.

-El chico no se queda con el chico-susurro en su oído y ambos vieron el beso entre Oliver y Felicity.

Algo estaba horriblemente mal en eso ¿cómo pasó Oliver de amarlo a desconocerlo en tan poco tiempo?

-Te sorprendería cómo los sueños cambian a la gente-dijo leyendo su mente y sonriendo ante la confusión del velocista-quizás puedas luchar por el chico, después de todo, esto es ficción y entre más acción tenga, más lo disfruto-dijo dándole un empujón para la valentía que necesitaba.

-Si él es feliz con ella, qué hago aquí-suspiro sintiendo como se rompía un poco su corazón y que no debía obedecer al villano.

-Igual que Queen-dijo cruzándose de brazos y apoyándose en uno de los costados de Barry, hombro con hombro- cómo crees que se sentía cuando te veía con Iris, cuando se besaban y lo dejabas solo para estar con ella.

Barry recordó cada una de esas situaciones, todo lo que el rubio veía y no decía, todo lo que soportó. Todo con tal de seguir juntos.

-No lo merezco-dijo sintiendo las lágrimas y como se apretaba su pecho, por unos segundos contuvo la respiración. Eso era una revelación, porque hizo todo tan mal que tenía que venir un villano a mostrarle esa realidad, lo doloroso que fue lo que él hizo con Iris a ojos de Oliver.

-El será feliz con la chica y tu te quedas con Iris. Perfecto ¿no?-dijo haciendo aparecer a la morena, quien le sonreía mientras se contoneaba con un ajustado traje blanco.

-Así no debía ser-susurro al momento que las lágrimas bajaban por sus mejillas e Iris las secaba con sus pulgares.

-Nosotros tenemos que estar juntos, Barry-susurró su amiga y acarició una de sus mejillas.

-No, yo lo quiero a él-dijo dando un par de pasos hacía atrás y alejándose completamente de ella.

-No puedes volver a iniciar, solo puedes desear que sea feliz-dijo Music Meister sonriendo abiertamente, porque tenía al velocista donde quería.

-Quiero que sea feliz, pero conmigo-dijo con la voz rota y cubriendo su rostro con ambas manos, eso no podía estar pasando.

-Dejalo ir, Barry-dijo apretando sus hombros desde atrás y sonriendo abiertamente, un paso más y los poderes de Flash serían completamente suyos.

-Pero lo amo.

-A veces su felicidad es con alguien más-dijo con una mueca y falsa lástima.

-Quiero salir de aquí-dijo corriendo a la salida, intentando llegar a ella, porque de la nada el pasillo se dividió en varios caminos, siguió el que por instinto creyó correcto y se encontró de lleno con una pared.

-Si quieres salir de aquí, dame tus poderes, prometo usarlos con sabiduría-dijo con una sonrisa y estirando su mano en dirección al castaño.

-No tengo aquí mis poderes.

-Se neutralizan, pero no los pierdes, o crees que llevas esa corbata roja porque sí-dijo con una sonrisa-dámela.

-Promete que Oliver será feliz-susurró desatando el nudo y sintiéndose débil.

-No puedo prometer algo que depende de él, si no te hubiese amado habría sido feliz con la rubia-dijo apurándolo.

-¿Qué?-y lo entendió, por ese breve segundo lo hizo.

-Dame la corbata y saldrás de aquí.

-No-dijo intentando salir de ese pasillo.

-No pasas si no me la entregas-dijo con una sonrisa y acercándose.

-¡Da un paso más y te perforo el cerebro con una flecha!-gritó Oliver detrás de Music Meister-deja en paz a Barry-susurró peligrosamente.

-No, así no termina la obra-dijo desapareciendo y dejando el camino libre para ambos.

-Ollie-susurró Barry cayendo de rodillas al piso.

-Hey-murmuró acercándose y poniéndose a su altura, lo abrazó y sintió que al fin estaba en casa.

-Salgamos de aquí-susurró el castaño en su oído.

-¿Y eso cómo lo hacemos?-murmuró suave y sintió como Barry se separaba de él.

-Así-respondió al momento que juntaba sus labios con los del arquero.

Una vez más todo se fue a negro.