Disclaimer | Ni Shingeki no Kyojin y sus personajes me pertenecen, son propiedad de Hajime "La llama maligna"Isayama. Titanic es de Century Fox y Paramount Pictures [Guionizada por James Cameron]. La trama es mía. Derechos reservados a ©Coorp. Charly.

Advertencia | BL. Ereri. AU. Remake Titanic. Drama. Romance. Cosas que nunca pasaron en Titanic.

Dedicatoria | A Callmxdaddy, Nicot y MagiAllie

TITANIC

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Capitulo

5

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"En ti yo caeré, vegetal ambrosía,

Grano precioso arrojado por el eterno Sembrador

Para que de nuestro amor nazca la poesía

Que brotará hacia Dios cual una rara flor"Charles Baudelaire. Las Flores del Mal

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El corazón de Levi había empezado a bombear como loco en cuanto los labios de Eren se posaron en su mano y sin poderlo evitar sus mejillas se habían sonrojado, Dios sabía que no quería quedar tan descubierto, pero es que había cosas en que su cuerpo — que parecía más sincero que él mismo— lo traicionaba. Era instantáneo, sus reacciones eran instantáneas ante Eren. Naturales, arrebatadoras. Sólo pudo emular una sonrisita ante su gesto para evitar que él notara el ligero temblor en su cuerpo. Receptivo, expectante.

Eren le ofreció su brazo y por un pequeño instante, Levi se pegó al tibio cuerpo de su compañero y apoyó su cabeza en el fuerte brazo mientras soltaba un suspiro de gusto. Se separó en el justo instante en el que los intensos ojos del castaño se posaron en su figura, entonces obligó a sus pies a andar, a su mente a dejar de soñar.

«Si tan sólo fuese él al que me tuviera que unir »

Pero sabía que eso no podía ser, chasqueó la lengua y hundió aquellos pensamientos. Se aclaró la voz y llamó con "dulzura" a su prometido. Quería picarle un poco, un pequeño desahogo de lo que Farlan había tratado de hacerle a Eren. Humillarlo. Ya deseaba ver la cara de aquel hombre cuando viera a Eren, tan formal y más apuesto que él.

Es que el castaño casi parecía un conde.

—Querido — su voz modulada a una más femenina. Farlan no le atendió —. Querido — un tirón de parte de Eren y Levi le hizo una mueca.

En ese momento Farlan volvió a verle.

—Dime, cariño.

Y Levi se irguió mientras se recostaba en el brazo de Eren.

Farlan parpadeó sorprendido mordiéndose el labio inferior.

—Oh, Señor Jeäger— sus ojos avellanas lo escanearon de arriba abajo —. Vaya, casi parece un caballero.

—Casi — y sus ojos se enfrentaron contra los de Farlan.

Levi podía sentirlo, el cuerpo de Eren estaba tenso, en una expresión defensiva. Él hizo presión en el brazo del castaño y se vieron de reojo. Una pequeña semillita de sospecha empezó a nacer en el pecho del azabache.

« ¿Por qué se comporta así? Parece celoso ¿Celoso? ¿Yo le gusto? »

La sorpresa de su posible descubrimiento le hizo tragar grueso pero se volvió a repetir que eso no podía ser, que su mente estaba engañándose, sus sentimientos le estaban jugando una mala pasada. Toda su situación lo tenía así. Sus anhelos lo estaban confundiendo. Negó con la cabeza.

Farlan hizo un gesto extraño de superioridad y Levi le acribilló con la mirada, en ese instante Hanji apreció con su cantarina voz.

—¡Hey, Titán! ¿Yo también puedo? — ya estaba colgada del brazo del muchacho que le sonreía con picardía.

Los ojos de Levi se achicaron, quiso darle una patada a esa mujer. No le caía mal, pero en ese instante estaba robando la atención de Eren.

¡Eren sólo tenía que verlo a él, era su campanita!

Se sonrojó y decidió callarse. Pero al parecer había sido demasiado obvio. Hanji estalló en risas, se soltó del brazo del muchacho y se le acercó suavemente para susurrarle.

—No te preocupes enanito de mi corazón, este titán es tuyo.

La palidez de Levi se volvió sepulcral y la mujer volvió a reírse como demente. La voz de Farlan lo sacó un poco de su estupor.

—Cariño, ven.

Levi soltó el aire de sus pulmones y haciendo gala de su valiosísima habilidad de ignorar al mundo y hacerse el desentendido de cualquier situación, lo vio sólo un instante y luego se giró a Hanji, asintió mientras afianzaba su muy posesivo agarre en Eren.

Empezaron a andar entre la gente, moviéndose con elegancia y contestando mediante cabeceos y sonrisas. Levi había decidido ignorar la situación anterior, se sintió demasiado expuesto y no estaba para estar haciendo esos melodramas. A lo hecho pecho. Estaba comportándose como un puberto.

Aunque lo era.

Mejor pensar en otra cosa, pero no pudo evitarlo y ahí iba, nuevamente sus ojos buscando la tez de Eren, en ese momento pensó que posiblemente el castaño estuviese nervioso, pero era un muchacho muy valeroso, ahí mientras le conducía por el salón parecía uno más de todos aquellos hombres adinerados, navegando a su lado entre el poder y la opulencia. Sabía que en ese preciso instante el castaño se sentía confundido así que lo ayudaría en todo lo que pudiera. Se pegó a su cuerpo y entre susurros le mencionó a las personas más importantes que estaban en el salón. Eren atento a sus palabras sólo asentía.

Por fin llegaron a su mesa y su mayor reto los estaba esperando. Kuchel Ackerman. Los ojos de la mujer los veía con molestia, con una expresión asesina oculta en una sonrisita hipócrita. A su lado Farlan ya lo estaba esperando, Levi estuvo tentando a despreciar su gesto y sentarse al lado de Eren, pero se resignó, eso podría atraer la atención de su prometido y meter en problemas al castaño.

Desinflándose por dentro se colocó su máscara de estoicismo y empezó su teatro de muñeca fina y perfecta. Aunque por esta vez se permitió quedarse en ese plano y no dejar que su mente volara mucho más allá del cielo. Su cable a tierra serían los ojos de Eren que en ningún momento desde que se separaron habían dejado de verle con esa intensidad que hacía su cuerpo estremecer.

Levi podría jurar que había una corriente eléctrica o una especie de embrujo que nacía de la conexión en sus miradas y los hacía sentir esa necesidad de quedarse clavados contemplándose en silencio, era como las ansias que siente un adicto por consumir su droga favorita y a la que menos puede acceder.

Había demasiadas cosas y sensaciones estallando entre ambos sin que ellos pudieran ser consientes o pudiesen detenerlas.

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Odio.

Ira.

Furia.

Asco.

Desprecio.

Temor.

Todo eso se arremolinaba en el interior de Kuchel Ackerman. La indignación era tal que incluso el aire que respiraba era casi tóxico en sus pulmones, trataba de respirar lo más despacio posible, esconder las manos para que no vieran lo crispada que estaba y sonreír de tanto en tanto para que todos pensaran que ella como dama que era, sabía comportarse de manera correcta en cualquier situación. .

Pero su hijo no se salvaba ni aunque estuviesen ahí, estando a su lado se había encargado de hacerle fuertes pinzas en su estómago y espalda. Seguramente se le pondrían morados y ella estaría ahí para presionárselos y que le dolieran más.

¡Mocoso impertinente!

Es que ella lo podía ver mucho más allá de lo que él trataba de aparentarle, ese pequeño bastardo estaba encandilado por esa sucia rata de tercera clase. Pero no se quedaría con las ganas, había dejado pasar un buen rato cuando decidió que era el momento oportuno para ridiculizar a aquel intruso. Se las tenía que pagar por estar metiéndose en sus asuntos, por presentarse como una amenaza a sus planes.

—Dígame Sr. Jeäger ¿Qué tal la tercera clase? Dicen que es muy buena en este barco.

El muchacho pestañeó y una sonrisa alegre le nació en los labios.

—Muy buena, madame, ninguna rata ha querido meterse en mis pantalones.

Las risas divertidas llenaron el espacio y ella se sintió explotar, apretó los labios y se sintió rebajada pero entonces la encantadora voz de Farlan salió en su ayuda.

—Y… ¿cómo es que pudo abordar el Titanic?

—Por un glorioso golpe de suerte — la sonrisa se volvió luminosa y le dio un guiño a su hijo.

Kuchel apretó el tenedor de plata al observar como su hijo correspondía con una sonrisa.

—La vida está hecha de ellos, hijo —Pixis con la cara enrojecida por el alcohol sonreía con diversión —. Bien por ti, muchacho, aprovecha mientras seas joven.

—La vida no puede dejarse a la suerte, un hombre de verdad construye su destino — la respuesta ácida de Farlan alegró a Kuchel.

—Palabras sabias de un buen caballero — con una sonrisa triunfal la Ackerman mayor siguió bebiendo de su copa.

— ¿A qué se dedica Sr. Jeäger?

—Eren es un artista. Me ha mostrado su trabajo y es muy bueno, tiene un toque especial en sus trazos — su hijo sonreía cuando soltó aquellas palabras.

« ¿Eren? »

Los oídos de la azabache chirriaron. Era demasiado para ella. No podía soportar el comportamiento de su hijo. Lo tuteaba, lo trataba como un igual.

—Levi y yo diferimos en sentidos artísticos. Es mi prometida muy joven para ser un juez.

Kuchel estaba encantada, había escogido muy bien al hombre en el que buscar apoyo y solución a sus problemas, ojala ella no hubiera tenido a Levi, tal vez Farlan hubiese aceptado desposarla.

Era el tipo de hombre que ella siempre soñó.

Sintió las mejillas enrojecer y sus ojos buscaron los avellanas que le vieron con aire compresivo. Se mordió el labio inferior. Su hijo era un estúpido que no veía la clase de hombre que era Farlan, ella en su lugar no dudaría un minuto en aceptar cualquier cosa que él le pidiera.

La envidia que sentía por su vástago crecía cada vez más.

Decidió que le daría tres pellizcos más fuertes al muchacho y cuando escuchó el gemidito de dolor ahogado sonrió con mayor naturalidad.

Él debía pagar por todas sus atrocidades y ella sería quien se lo hiciese saber.

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Eren Jeäger podía ser alguien impulsivo, medio suicida y hasta algo bruto cuando las personas trataban de dañarlo o hacerlo sentir inferior, pero había mantenido la calma y trataba de responder todo con una sonrisa y un gesto amable, y seguiría haciendo por su campanita. No permitiría que por su culpa él se sintiese avergonzado o quedara en ridículo.

Su campanita lo estaba defendiendo, además que también lo ayudaba con eso de tener que comer con más cubiertos de los que alguna vez había visto o usado en su vida.

Separados únicamente por Hanji sentía que los estaba dividiendo un océano y la impotencia hacía mella en él al ver como aquel jodido tipo con aires de pavo que se hacía llamar prometido de Levi, le enviaba al azabache miradas cargadas de reproche y rabia. Quería retorcerle el pescuezo.

Hanji le golpeó la pierna.

—Cálmate titán, baja esa aura asesina tuya. No les des gusto.

Eren respiró con profundidad y una nueva sonrisa adornó su rostro.

Nuevamente la voz de Kuchel le piqueteaba los tímpanos. ¡Vieja lechuza con cara de mosca muerta! A ella le quería meter una bola de papa para que se callara.

—Así que… ¿Vas a América para presentar tus obras? — el sarcasmo bailaba en su voz.

—No en realidad, no.

— ¿Entonces qué piensa hacer?

—No lo sé.

« Tal vez robarme a su hijo »

Aquel pensamiento se le antojó dulce y provocativo. Tal vez debería de hacerlo o tal vez no. Haría lo que Levi quisiese.

—Y lo dice tan así ¿En verdad gusta de ese tipo de vida? ¿Vivir en la incertidumbre?

—La verdad sí, tengo todo lo que necesito aquí conmigo. Aire en mis pulmones, salud y unas hojas de papel.

—Suena interesante — la voz calma de su Levi le sacó una sonrisa —. Debe ser divertido viajar por todo el mundo, conocer muchos lugares. Ser libre.

El corazón le dolió al oír esas últimas palabras, el tono lastimero en que se había soltado le causaba ahogo. Sus ojos le buscaron y encontraron los contrarios que luego esquivaron su mirar. Después de eso, dejó de prestar atención. La conversación entre los otros presentes continuó por un buen rato y pronto todos estuvieron riendo a pierna suelta por las locuras de Hanji y mientras todos parecían muy alegres, Eren ya comenzaba a impacientarse pues desde hacía buen rato Levi le ignoraba. Se comportaba extraño, era como si una brecha se hubiese abierto entre ellos.

Sabía a ciencia cierta que todo eso giraba en torno a lo que significaba "Libertad"

Una ida se encendió en su mente. Sonrió con perversidad.

«¡Oh mi enojona campanita he de regresarte a la tierra de las hadas. Verás como te hago feliz!»

La siguiente vez que le vio dirigirse a él deliberadamente fue cuando empezó a burlarse mediante gestos cómicos de los hombres que se levantaban para ir a no sé dónde.

"Como los reyes del mundo"

Fue lo único que le captó y casi se suelta a reír en una carcajada igual a la de Hanji. Porque él había captado bien ese sarcasmo y la interpretación a esas palabras era otra.

"Como los cerdos de la granja"*

De verdad que estuvo tentado pero el odioso de Farlan le amargó el momento.

—Señoras, nos retiramos. Querida, ¿vienes conmigo?

El gesto estoico de Levi no cambió más que un milímetro de segundo y el desprecio se reflejó en sus ojos pero con una sonrisita chiquita declinó la invitación y Farlan pareció molesto pero no hizo ningún otro ademán de insistir, luego su atención se clavó en el castaño que le miraba con cierta rabia y su sonrisa hipócrita brotó en sus labios.

—Supongo que usted también se retira, Sr. Jeäger o ¿es que desea quedarse entre mujeres? — apretó los puños.

—No, yo también me retiro.

—Bien, agradezco su compañía. Nosotros iremos arriba a hablar asuntos de política y negocios, algo con lo que no estás familiarizado ¿verdad?— eso lo soltó muy cerca del rostro de Eren, una clara burla pero el castaño tan impulsivo como era no dejaría pasar eso, y haciendo uso de las tácticas de ataque de su campanita le soltó un tremendo pisotón al de ojos avellanas que tuvo que contener las ganas de golpear al muchacho que ahora parecía totalmente divertido.

—Por supuesto, también fue un gusto para mí, Farlan — le hizo una ligera reverencia y le dio la espalda.

Farlan estaba echando humos pero se fue sin decir una palabra junto a los otros, pero cuando iba en las escaleras llamó a su sirviente personal Aurou y le susurró unas instrucciones.

En el comedor, Eren se despidió de Levi y de Hanji para luego desaparecer entre las puertas no sin antes regalarle una sonrisa luminosa al azabache que también le correspondió, a su lado Kuchel siseó y le haló del brazo.

—Compórtate.

—Déjame en paz — y de un suave manotazo apartó la mano de la mujer. El siguiente rato que se quedó ahí permaneció en silencio. Estaba demasiado distraído, no había querido parecer grosero en ignorar a Eren, pero no se sintió muy cómodo con expresar sus pesares delante de todo el mundo, era sólo que el estar muy cerca del castaño lo dejaba vulnerable.

Salió del lugar sin esperar a su madre, arrastrando los pies se dirigió a su habitación. No había nadie por el lugar así que se permitía comportarse muy diferente a cuando estaba rodeado de toda esa gente. En esos momentos podía sentirse él mismo. Un nuevo suspiro salió de sus labios, estaba doblando la esquina del último pasillo cuando unos brazos le tomaron desde atrás, quiso soltar una maldición pero su boca fue tapada. Pataleó cuanto pudo y lanzó puñetazos a diestra y siniestra pero al final terminó siendo acorralado en un rincón oscuro, aplastado por un cuerpo que cubría el suyo en su totalidad.

De espaldas a su captor se removió con intensidad hasta que una voz acompañada de un aliento tibio le hizo detener.

—Oh campanita sí que es difícil de capturar.

Eren.

Su corazón comenzó a latir más rápido y esta vez no fue la sensación de desesperó o rabia por sentirse sometido, era porque en aquella posición se sentía extrañamente complacido.

— ¿Por qué demonios has hecho esto? — no era un reclamo en su totalidad.

—Es que no podía decirte nada delante del capitán garfio y la bruja malvada.

Levi se giró lentamente para encontrarse con esos ojos esmeraldas que parecían espolvoreados con oro. Brillaban con la intensidad de las emociones. Tragó grueso y bajó la mirada.

— ¿Y qué querías decirme?

—¿Quieres ir a una fiesta conmigo?

—¿Fiesta?

—Sí, una verdadera fiesta y no ese teatro de títeres de muñecos feos. Vaya parecían el comepieles— hizo un gesto chistoso de miedo —. Uff que feos, me dan escalofríos.

—¿Yo te doy escalofríos?

—No, tú eres campanita, sólo das miedo si te enojas.

Un pellizco a la pálida mejilla, un pisotón al pie del castaño.

—Bastardo.

—Sí, lo que digas campanita ¿me acompañas a la fiesta?

Levi asintió.

—Bien, pero antes hay que cambiarte esas fachas.

—¿Fachas?

—Si — acarició su hombro pasando por sobre la tela —. No puedes ir así.

—¿Por qué no?

—Porque esta noche Levi mi campanita tiene que disfrutar de una verdadera fiesta pero siendo Levi sólo Levi.

No le dio tiempo de protestar, le tomó de la mano y lo arrastró de ahí. Aunque Levi no puso en realidad mucha oposición. En una carrera alocada se movieron entre los pasillos, bajando los pisos. Llegaron a la tercera clase y se colaron entre los corredores hasta llegar a un camarote.

—Entra, entra — lo incitó con emoción.

—¿Tú duermes aquí? — y las pálidas mejillas del azabache se sonrojaron levemente —¿La fiesta es aquí?

«Oh cariño no te sonrojes más, sino no podré detener mis ansias de querer morderte esa deliciosa piel »

Eren se mordió los labios mientras apretaba las manos en su traje.

—No, campanita, aquí sólo venimos a cambiarte de ropa. Anda siéntate ahí — de un saltó subió a la otra cama y metiendo sus manos en un sencillo bulto empezó a rebatir—. Oye, deberás agradecerme esto, seguro Annie cuando se entere me rompe algo más que los dientes.

—¿Quién es Annie?

O sus sensores le estaban fallando o podría jurar que ahí había un mote de celos. Eren sonrió.

—La hija bastarda del demonio.

—Ey, creí que sólo yo era su hijo.

—Tú eres el legítimo, ella la bastarda.

Los dos se rieron como tontos.

Eren dejó caer unos pantalones sobre la cabeza de Levi quien dio un respingo ante la acción.

—Ve poniéndotelos, sólo déjame encontrarte una camisa — siguió rebatiendo —.Ahg, desgraciada Annie, se llevó la mejor camisa. Lo siento campanita, creo que te pondrás una de las mías, aunque creo que será mejor, no querrás verte tan femenina ¿verdad?

—¿Es en serio, Eren?

En ese momento Eren rebotó en el pequeño catre y sus ojos se encontraron con los grises azulados que le veían con nerviosismo completando el maravilloso cuadro con el carmín que adornaba completamente sus mofletes.

—Sí, claro que sí. Hoy tiene que ser una buena noche y si vas así, viéndote como no eres, no lo disfrutarás para nada — le guiñó un ojo y se bajó de un salto de la cama.

Levi desvió la vista y luego le susurró bajito.

—Me ayudas — se dio la espalda y le hizo un gesto con la cabeza señalándole el cierre del vestido.

El castaño tragó grueso, totalmente nervioso. Lo que él no sabía es que el azabache estaba haciendo eso en búsqueda del contacto de sus dedos con su piel, porque la verdad él ya tenía bastante práctica en bajar cierres de vestido que incluso podía hacerlo a ojos cerrados.

Las manos morenas temblaron un momento y luego alcanzaron el cierre y de un movimiento rápido lo deslizaron hacia abajo y se alejó dos pasos del azabache.

—Oye, ven acá todavía te falta eso — Las puntas de los cordeles del corsé azul pálido quedaron a la vista del castaño —. O es que tus dedos torpes no pueden hacerlo.

—Ahh, está bien — sus dedos tembloroso empezaron a deslizar los cordeles de manera suave, aflojando la prenda lentamente, dejando expuesta la blanquecina piel. Y no pudo evitar que en algún momento sus dedos rozaran aquella suave y cremosa piel, se le aceleró el corazón de un modo que ya le resultaba familiar y su cuerpo se preparó para él. Para todo lo que deseaba hacerle. Era doloroso, bastante más que otras veces. Pero también placentero, mucho más de lo que estaba dispuesto a admitir.

El deseo que sentía por aquel muchacho aumentaba cada vez, a cada hora y, si no tenía cuidado, no tardaría en poder con él, con su buen juicio y con su precaución. Y no podía, no debía.

Su campanita no quería la vida que tenía, seguramente incluso sentía repugnancia de tener algún tipo de contacto indebido con otro hombre.

Se sintió miserable por tener deseos tan carnales con aquel pobre muchacho. Pero es que... ¡Vaya, jamás pensó sentirse terrible e irremediablemente atraído por alguien de su propio género! Pero no podía evitarlo y tampoco podía negarlo.

Nadie podía culparlo, es que de tan sólo verlo podía darse cuenta que cualquiera en su sano juicio perdería la razón por él. Era algo que podía comprobarlo en la manera que el azabache detenía el mundo con una sola mirada aunque fuese con desdén.

Tan ensimismado estaba en rozar aquella piel que no fue consciente de que ya había terminado de aflojar completamente el cordel y se había quedado más de lo debido tocándole la piel de la espalda. Tan hermosa, tan atrayente.

La voz de Levi lo trajo de vuelta.

—Eren, ya está. Podrías darte la vuelta.

Reaccionó de manera instantánea y con una risa nerviosa trató de desviar la tensión que había nacido entre ellos.

—Ah sí claro — pestañeó —. Pero aún me falta buscar la camisa y además no es necesario, tú sabes, somos hombres.

Un pisotón llegó a su adolorido pie.

—Sólo hazlo bastardo.

Eren resopló y se giró dispuesto a buscar la pieza faltante.

Su burbuja extasiante se había roto. Pero el tiempo que duró valió una y mil vidas.

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Levi sentía que su pecho no resistiría el bombeo errático de su corazón, muy cierto que él había provocado la situación pero no podía desnudarse delante de Eren, es que sentía vergüenza de que viera que también usaba ropa interior femenina. Aquellas prendas de encaje y tela casi trasparentes. Se le sonrojaron las mejillas.

Mordiéndose el interior de las mejillas se sacó con rapidez la ropa, escuchó a Eren maldecir algo de sobre 'esta está muy fea' 'esta está muy vieja', luego escuchó el frus-frus de la ropa y la curiosidad lo llevó a girarse. Tal vez no debió hacerlo.

Se vieron con expectación, ambos semidesnudos.

Eren se había sacado la camisa y su pecho bronceado y firme estaba al descubierto. Levi sólo con los pantalones puestos pero su largo cabello ahora suelto tapaban su pecho, dejaba expuesta su contextura y la piel blanca que parecía brillar como si estuviese bañado con polvo estelar, era una deliciosa a los ojos.

El castaño fue hacia él en silencio, como un depredador que se acercara a su presa. Sus ojos brillaban con intensidad única. Parecía ido, como en un estado de hipnosis.

—Eren — le llamó, su respiración se volvió acelerada y su mirada se clavó en aquellos ojos de mar.

—Dime que me detenga —estaba ya a pocos centímetros de él, atrapado por su mirada, seguro de que nada podría parar aquella locura.

—Yo... — un temblor, un titubeo, un nuevo sonrojo, un mordisco a su labio inferior.

Eren respiró hondo. El olor a chocolate y champagne, dulce e inocente, que el azabache tenía lo terminó por embriagar.

Levi no podía moverse y su reacción no fue a la defensiva— como la que tenía con todo el mundo—cuando el más alto estaba a sólo un palmo de su figura, tan cerca que incluso podía sentir el calor que desprendía su cuerpo, un calor que quizá pudiera derretir la gélida frialdad de una vida miserable que siempre lo había estado envolviendo.

Quizá pudiera salvarlo.

El azabache tragó saliva y se humedeció los labios con la lengua.

—Espera. Creo que tienes razón, debería decirte que te detuvieras. Esto no está bien.

—No, no está bien —admitió y dio un paso más, cerrando otro poco el espacio que los separaba.

—Para — soltó Levi en voz muy baja cuando ya casi lo tocaba.

—Demasiado tarde —sus brazos lo envolvieron. El deseo que había entre ellos en aquel ademán de contacto era demasiado intenso, arrollador, aplastante. Innegable. Incontrolable. Todo el cuerpo del más alto parecía irradiar un fuerza de energía mientras su cabeza bajaba buscando los labios del más bajo, pero entonces —…Demonios — se alejó de un movimiento rápido y lo cubrió con la camisa blanca que se había sacado, tomó una que estaba en la cama y salió del cuarto soltándole unas forzadas palabras —. Te espero afuera. Apresúrate.

Las piernas de Levi no pudieron sostenerse más tiempo y se dejó caer al suelo. Las sensaciones que le recorrían el cuerpo eran demasiado intensas, casi no podía ni respirar. Aquel momento le había robado el aliento. Con movimientos torpes se colocó la camisa y no pudo evitar que sus mejillas se sonrojaran cuando se llevó un trozo de aquella tela a la nariz. El aroma de menta y romero de Eren le invadieron.

Contenido el aliento se dispuso a salir. Ahí recostado en la pared moviendo los dedos de manera impaciente estaba Eren, que cuando lo vio salir le esquivó la mirada y soltó una risita nerviosa.

—Aún te falta una cosa — se acercó nuevamente a Levi y ambos sintieron ese profundo corrientazo de electricidad que nacía en cuanto ellos entraban en contacto. Aunque no duró mucho. Levi sintió las manos de Eren tomar su cabello, hacer un par de giros para finalmente dejarlo oculto en una pequeña boina —. Ya, casi listo — le tomó de un brazo y con rapidez enrolló una de las magas y luego la otra, todo con el objetivo de que no se vieran que esas ropas no eran de él. Cuando terminó con ambas pareció satisfecho, le observó y a la misma vez no, sus ojos y sus gestos hacían notar como rehuía el contacto —. Ahora si estás listo.

—Eren…— sus palabras murieron en su garganta porque Eren le tomó de la mano y lo hizo correr nuevamente.

—Te vas a divertir, campanita.

Y ahí estaba el castaño, otra vez haciéndose el desentendido de todo, dejándolo con la incertidumbre. Pero él también decidió dejarlo así — otra vez — y dejar que todo fluyera. Si algo ocurría — aunque ya estaba ocurriendo— entre ellos, Levi no lo detendría, se daba cuenta que eso es lo que más estaba anhelando. Perderse en los brazos de Eren. Por una extraña razón sentía que era el mejor lugar que podría tener aunque durara no más que un suspiro.

La sonrisa le nació instantánea. Aferró el agarre, sujetando los dedos de Eren y poniendo de su parte en la carrera. Y mientras más avanzaban en los pasillos, más libre se sentía.

Sí, tenía la certeza que entre los brazos de Eren conocería y obtendría aquello.

Libertad.

Y él no se negaría. No lo haría ni por un segundo.

La vida podía ser horrible y dolorosamente bella.

Eso lo aprendería en tan corto tiempo que le destrozaría el corazón. Pero en ese instante lo único que podía sentir al ir de la mano del moreno era que era feliz.

Eren le hacía feliz.

Eren se estaba volviendo una parte de su ser muy grande para él.

Se lo estaba robando. Y él se dejaba robar.

Sería una buena noche, una buena noche que apenas estaba empezando.

* Notas finales:

No, no tengo excusas, pero estoy algo muerta, cansada y todo, pero promesa es promesa. Aquí tienen la actualización. Gracias por todo su apoyo, muchísimas gracias de verdad. El sólo leer esas linda palabras suyas hacen que me inspire hasta las nubes. Las quiero nenas.

Y ahora sí, la contestación de los reviews:

KIraGuz: OwO cariñín, esos abrazos tamaño Eren son una delicia. Awiuuu! JAJAJA XD. Me haces tan feliz cariñín. Sip, yo sé, yo sé. Y la vas a odiar mucho más, realmente quise crear un villano que no tenga escrúpulos, que sienta una terrible aversión por la persona que simplemente tiene algo que ella no puede tener. Alguien que pueda ser tan impulsivo como calculador. Ojalá lo logre correctamente. Y mi niña de mi corazón, te vas a seguir emocionando con lo que viene. Te comerás las uñas. Las cosas empiezan a encenderse! Gracias por tu lindo review. Espero este capitulo te guste tanto como el anterior. Un beso y un abrazo. Nos leemos en la próxima.

Nicot: ¡Vida de mi sangre, fuerza de mi alma! Ohh esposa, usted me hace sonrojar con una sola palabra. Nena, sos tan linda. No sabes cuanto amo tus comentarios, es que me sacan un millón de emociones. Y sobre lo de Hanji JAJAJA XD, sus hijos son sus titancitos caído y su marido tú ya sabes quien. Y sip, le anda regalando al mundo su amor de loca. Lo de Kuchel, conozco un caso 100% real no ficción que la madre incluso regaló a su hija sólo porque era más bonita que ella, vaya que hay mujeres que de madre ni el instinto tienen, pero así es el mundo y hay casos de casos. Pero ahí está Eren para Levi, ese Eren es un tremendo, él tan poético y espontanea, sacando sus cosas, los pisotones se los gana a pura leña, pero es que por eso estos son de los amores buenos, los bullingLove. Debo agradecerte infinitamente por tus reviews, y por el tiempo que te tomas en dejarlo. Realmente eres un amor. Un besote titánico. Nos leemos en la próxima.

N. Jeager: ¡Bomboncito de mis anhelos! Higia te bendiga por estar siempre ahí, sos un sol. Oye eso me gustó, sip, Levi ya está hasta los caites por Eren, pero nada más que hay que hacerse el difícil para no quedar de regalado, pero en el próximo capitulo, juju ya verás. Aquí van a volar boinas y zapatos. ¡Que se enciendan los motores! \OwO/. Gracias cariño por pasarte a comentar, me haces el corazón estallar. Besos y abrazos. Nos leemos en la próxima

MagiAllie: QwQ lloró de amor con cada review tuyo. XD, vas a decir que soy un melón llorón. No importa cariño, no importa, aunque sea sólo una palabra me hace feliz que pongas tu tiempo, que yo sé muy bien está apretado. ¡Las universidades son tan pesadas!, muchas gracias por todo tu cariño. Y por leer esta cosita rara mía. En serio mujer, estalló cada vez que me echas aliento, y voy bum bum se me prende el foco. Oww, te mando un beso tamaño luna y abrazo asiiii de inmenso. Nos estamos leyendo. Hasta la próxima.

Gabii-chan: ¡Dulzura de mi corazón! ¡Bienvenida, bienvenida! Pase adelante, sintese, aquí le ofrecemos de todo para que se vaya satisfecha y con ganas de más. Ay nena, te agradezco por pasarte por aquí, (O/O) me has puesto colorada con tus palabras, y por pasarte aquí y dejar tu comentario, no importa si eres fantasmita, siempre que guste puedes opinar, y sip, sé que me porto mal al hacer actualización cada quince días, pero es que me gusta escoger lo que voy a poner, y puede que todas digan, ¡Pero si ya está hecho! No, la verdad no sé si notas, pero en cada capitulo hay cambio de muchas cosas, y otras que se agregan. Espero puedo disfrutar de todo eso. Gracias por todo cariño. Un abrazo de oso. Nos leemos en la próxima.

YoshiUchiha: Bebé, baby love, te aseguro que te va a gustar 100%, hasta puedo jurar que te comeras las uñas, será algo explosivo, así que por fis, por fis acompáñame en el viaje, y no te arrepentirás. Pero cariño, sólo un guiño, si le hincas el diente al Eren, la campanita se vuelve Blood Mary, Charly lo intento y salió magullada así que sólo nos quedamos con la imagen de papasito besadito por el sol. Gracias por comentar y pasarte a leer, espero te haya gustado esta actualización. Besos y abrazos. Hasta la próxima.

Xx-MiuYushi-xX: JAJAJA XD, cariño, todos queríamos otro final para TITANIC, pero lo que lo hizo épico fue eso, pero sip, te vas a sorprender con todo lo que se avecina. Yo sé que si, prepare las palomitas y los lentes 3D que esto estará de impacto –aquí espameandome yo sola-. Gracias cariño por tu tiempo y tus lindas palabras. Nos leemos en la próxima.

Portgas D. Riko: A usted queridísima señorita mía, yo le tengo que hablar por PM mejor, porque sino escribo otro Fic aquí de respuesta. En serio necesito verte en INBOX; me has hecho estallar y volar allá muy lejos. Gracias por leerte esto de un tirón y dejarme tu opinión. Cariño nos leemos en el inbox. Espero te haya gustado este capitulo. Nos leemos pronto.

Nell Qhuay: Aquiii está! La actua, la actualización, wiii, me emociona escribir este Fic, me pone de buenas vibras. JAJA XD Espero te haya gustado el capitulo cariño, gracias por pasarte por acá. Nos seguimos leyendo. Un beso enormeee.

Callmxdaddy: Mi niña de mi corazón, mi sempai de rosa pastel, Awiii, mujer te adoro con el alma, ohh que bien que te vaya gustando cada vez más, las sorpresas están en la puerta del horno y todo por acá se pondrá muy muy bueno. Así que…toma mi mano y acompáñame a volar! Besoss y abrazos tamaño colosal. Nos leemos en la próxima.

Y si les gustó este capitulo, decídmelo en un review que despiertan todo la inspiración del mundo en mi, además que si ven algo mal hecho o que está muy feo también su opinión me ayuda mejorar. Cualquier cosas depositad todo su conocimiento en la cajita de review.

¿Review?

Con amor

Charly*