Disclaimer | Ni Shingeki no Kyojin y sus personajes me pertenecen, son propiedad de Hajime "La llama en llamas que nos seduce" Isayama. Titanic es de Century Fox y Paramount Pictures [Guionizada por James Cameron]. La trama es mía. Derechos reservados a ©Coorp. Charly.

Advertencia | BL. Ereri. AU. Remake Titanic. Drama. Romance. Cosas que nunca pasaron en Titanic. Escenas algo cursis pero ¡INTESAS!

Al Fic.


TITANIC

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Capitulo

8

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"Detrás del tedio y los grandes pesares

Que abruman con su peso la existencia brumosa,

Dichoso aquel que puede con ala vigorosa

Arrojarse hacia los campos luminosos y serenos;"

—Charles Baudelaire. Las Flores del Mal

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Levi retorció entre sus dedos por segunda vez la servilleta color hueso mientras escuchaba el parloteo vacío de su madre, puras boberías en una búsqueda de ensalzarse y agrandar su ego dejándolo a él como un vil tonto, aunque ella tenía razón en algo, todo lo fallido que hacía era sólo para fastidiarla, de algún modo tenía que liberar todo esos sentimientos negativos que su amada madre hacia nacer en su corazón.

Poco o nada escuchaba de aquella plática. Una plática que servía para recodarle su desgracia. Preparativos de boda. La clara sentencia para el inicio de su tortura sin final.

El té en la tasita de fina porcelana frente a él se enfriaba a cada segundo, una ramita café nadaba en la superficie cada vez menos humeante. Su mirada estaba pérdida en la figura de una niña que jugaba a tocar tambor sobre la mesa, en algún rincón de su mente la imagen le recordó a la pequeña Petra sonriendo alegre mientras bailaba con Eren…Eren que llenaba el aire de vida vibrante, Eren tan cálido como los rayos del atardecer que entraba por la ventana, Eren tan maravilloso como el mar, Eren, su Eren tan lejano y prohibido en ese momento. Sus cavilaciones fueron destrozadas cuando vio como la madre del infante empezaba a regañarle por sus acciones. Tan parecida a su madre, con esos gestos estrictos obligando a obedecer bajo cerradas normas de conducta.

Esa niña no era la radiante y libre Petra.

Esa niña era el reflejo fiel de sí mismo. Frio, vació y despojado de cualquier indicio de felicidad o libertad.

Se sintió aturdido. Las arcadas volvieron a subirle por la garganta como sucedía cada vez que recordaba su destino ¿Así de patética y desgraciada era su vida? Parecía que al final de todo, él solito había dado vía libre para terminar condenado, había tenido la oportunidad de amar y ser libre y la había dejado pasar por su estupidez, por un mero capricho.

Ahora se daba cuenta.

La decisión que había tomado era de por más algo egoísta y caprichosa. En qué momento pensó que Eren era un objeto a usar para verle la cara y desquitarse con sus verdugos.

Eren no merecía su trato. Él, que era su persona amada.

Retorció con más fuerza la servilleta y se mordió el labio inferior hasta casi hacerse daño.

Eren.

Eren.

Eren.

« ¿Podrías perdonarme amor mío? ¿Si volviera a ti serías capaz de aceptarme nuevamente? Perdona por ser una criatura boba, es que nunca había amado y me siento confundido. Ven y libérame.»

Aquellos eran pensamientos que navegaban despacio en su mente. Su corazón latía con dolor. La ansiedad le nació potente y se esparció por todas su venas. Tenía muy claro en ese instante que no podría ser capaz de dar un paso si estaba lejos de aquel muchacho que se había robado todo de sí en un instante.

La fortuna que llegaba en la tragedia, así era Eren.

Y quería aferrarse a él, la única dicha que tendría en su existencia.

Se levantó y empezó a andar sin dar explicaciones, la voz de su madre le llamó pero él no le dirigió ni siquiera una mirada muchos menos gastó el tiempo en darle una excusa.

Se perdió entre la gente que entraba al salón, la luz solar bañó su figura y en cuanto salió de ahí tomó una nueva decisión.

Pero antes tenía que buscarlo.

A Eren.

Su mundo y su libertad.

« ¿Aún tengo tiempo para volver a ti? »

Sin importarle las miradas de los demás descendió a la zona de tercera clase y buscó entre los rostros ese que tanto anhelaba ver. Buscó durante buen rato, incluso estuvo tentado a preguntarle a uno de sus amigos pero desistió. No encontró a Eren y se desinfló por dentro al ver su búsqueda fallida. Regresó por el mismo lugar, pero entonces la vio, a aquella chica rubia, venía de su lado contrario y a pesar de parecer tan calmada el que llevara los puños tan apretados que hacían a sus venas resaltar le indicaba que estaba molesta.

La noche anterior la había visto discutir con Eren y hacer ese mismo gesto.

Abrió grandes los ojos.

¡Bingo!

Tomó el camino que ella había abandonado y a paso apresurado llegó hasta ahí. Casi se cae tres veces, esos jodidos zapatos estaban matando sus pies. Nunca se acostumbraría a esos tacos, mucho menos porque esos que usaban le quedaban más que apretados pues tenía que simular la talla de una chica de esa edad. Pero el dolor de su agitación valió la pena.

Ahí estaba él, jugueteando con un pequeño pedazo de carbón, rumiando palabras inentendibles y con un rostro tan desolado que le destruyó el alma.

Se acercó midiendo cada uno de sus pasos.

Cuando él levantó la vista y sus miradas se encontraron se sintió tan miserable que perdió el valor de pedirle otra oportunidad. Dio un paso atrás.

Eren se le quedó viendo con tanto detenimiento que hizo a su corazón detenerse. Luego le abrió los brazos y sonrió con una luminosidad que lo dejó pasmado. Su cuerpo se movió solo y sin esperar otro segundo u otro llamado corrió hacia él.

En el justo instante en que estuvo entre sus brazos se aferró a él hasta que le dolió. Su esencia lo invadió y se sintió una vez más en ese pequeño cielo en medio del infierno. Eren le acarició los cabellos con suavidad.

—Eren, perdóname….yo no…— se le atragantaron las palabras por la culpabilidad.

—Nada, Levi, nada. Estás aquí ¿no? Lo demás no importa. Te juré que te daría alegría, aquí me tienes, ya pasó Levi, ya pasó — lo sintió temblar cerrando más sus brazos entorno a su torso —. ¡Joder, Levi! Anda, confía en mí, no estoy molesto ni nada.

Un quejido de dolor brotó de la garganta del más alto cuando le dio un fuerte pisotón.

—¡Oye! —le reclamó

—No seas así, Eren — su voz fue un susurro.

— ¿Así como?

Levi se mordió los labios y negó contra el pecho de Eren. No le diría jamás que lo hacia sentir miserable si se comportaba así de bien y lindo con él.

—Levi — y le empezó hacer cosquillas cosa que no le duró mucho porque Levi le mordió el cuello y le dio más pisotones de los que podría soportar. Al final se terminaron riendo como un par de tontos y raros.

—No quiero ser tu amante, Levi. — su voz era tan ligera como los últimos rayos de sol que bañaban el horizonte —. Te amo demasiado como para permitirte destruirme pero soy un maldito egoísta que no soportaría compartirte, Levi tienes que...

—No quiero que seas mi amante — le cortó él —. Eren cuando el barco llegue a América llévame contigo, huyamos de todo, quiero ser tuyo enteramente.

Eren le sostuvo el rostro haciendo que sus miradas se conectaran y luego juntó sus frente cerrando los espacios hasta que el aire que circulaba en sus pulmones fue uno mismo.

—Juro que te haré feliz y lucharé por ti sin descanso, tendremos una vida que…

—Eren — hizo un ligero puchero y pellizcó una de las manos morenas —. No es una jodida boda, no seas cursi — el corazón le empezaba a latir como un maratón.

« ¡Madre mía! ¿Acaso quieres que mi corazón estalle? »

—¡Mierda, campanita no seas malo! Déjame fantasear un rato, te gusta cagarme los momentos, porque no puedes ser tierno y lindo como tu apariencia.

Un nuevo pisotón, seguro ya estaba desarrollando un callo porque no le oyó quejarse como las veces anteriores.

—Campanita es una perra que gusta de chicos rudos y brutos que le hacen mojar bragas no jodidos cursis baratos de callejón cualquiera — se defendió así de rápido que no midió sus palabras.

Eren se echó a reír y lo abrazó hasta sacarle el aliento, luego se detuvo y lo contempló como si le hubiera salido una segunda cabeza.

—Espera, ¿yo te hago mojar bragas a ti?

—Oh Jeager, no seas pendejo sólo es una expresión — ahora se daba cuenta de su error, desvió la mirada tratando de zafarse de esa incómoda situación, porque en parte no era en verdad una mentira.

—No es una expresión común, confiesa, confiesa.

Y ahí iba Eren alias el bastardo suicida picándole las mejillas a Levi, terminó siendo aporreado con su libreta olvidada en el suelo hasta que el muchacho de ojos color grises azulados se cansó y optó por volverse a quedar acurrucado entre sus brazos.

—Levi — susurró el más alto mientras veía como el sol dejaba de pintarse de naranja para tornarse de colores ligeramente más oscuros. La noche pronto llegaría —. Ven, quiero enseñarte algo — le tomó de la mano llevándolo hasta la punta de la popa —. Anda, súbete ahí.

—Oye, no tengo muy buenas experiencias con esto, la última vez…— le temblaron las manos.

—Es diferente, yo te voy a sostener, no dejaré ni siquiera que resbales.

Levi lo observó durante largos segundos y luego obedeció con algo de duda en sus movimientos. Confiaba en él.

—Cierra los ojos Levi — fue un susurró deslizado sobre su oreja, algo que le sacó un escalofrío placentero —. Sólo sigue mi voz, mantente así — lo sintió acomodarse detrás de él para sostenerlo con firmeza —. Ahora abre los ojos lentamente.

El aire fresco les agitaba los cabellos con parsimonia. En aquel estado se sentía tan bien estar así de juntos.

Obedeció cada palabra salida de aquella boca y cuando al final abrió los ojos se sintió transportado a otro mundo. El aire le acariciaba el rostro y la paleta de colores que se mostraba ante él era como un bello lienzo de luces y sombras, era casi como estar sobre una nueve contemplando las maravillas del universo.

—Eren, es-toy, estoy volando — empezó a jadear ante la hermosa imagen y la sensación de estar así con Eren, con sus manos deslizándose suavemente desde sus caderas subiendo cada vez más hasta que finalmente tomó sus brazos y los extendió delicadamente —. Esto es putamente imposible, dime que estoy soñado. Es tan…

Él se enamoró de sus flores y no de sus raíces, y en otoño no supo que hacer…— su voz se deslizó hipnotizante absorbiendo totalmente a Levi.

—¿Y eso qué es? ¿Por qué me has dicho eso?

—Eso sería la única cosa imposible que yo haría hacia ti, soy capaz de cualquier cosa pero nunca de engañarte con sentimientos banales. Déjame que sea tus alas, permíteme elevarte hasta el firmamento y que juntos toquemos la música que cuelga de la luna.

—Eren — su corazón latió a mil y se le cortó la respiración y por primera vez se le ruborizaron las mejillas ante simples palabras que era algo más que eso y aquello se estalló en una explosión inevitable cuando el muchacho de cabellos color castaños atrapó sus labios en un beso decadente.

Fue como morir y resucitar en ese lapso de tiempo.

Juraría que había sufrido un paro cardiaco y Dios mismo lo llevó hacia el palacio celestial. Todo en los brazos de un caballero de los infiernos.

Para cuando el beso terminó sus miradas se quedaron prendadas en aquella marejada que podría ser el retablo de todo lo divino y hermoso del planeta. Una combinación extraña de colores que se enfrentaban en un destino medio retorcido y lleno de dolor y heridas antiguas. Almas condenadas en busca de la salvación. Pero estaban juntos y todo lo demás podía desaparecer.

Para cuando el sol desapareció y todo se volvió de azul obscuro Levi empujó levemente a Eren y sonriendo levemente le tomó de la mano para iniciar una carrera alocada. Era momento de comenzar a vivir.

Unos minutos después llegaron a la habitación. Eren silbó de forma cómica observando el espacioso lugar. Y Levi sonrió con soltura soltándose de aquel agarre que aun mantenían sus dedos.

—¿Qué es este lugar?

—La sala de estar. ¿Crees que hay suficiente iluminación?

—¿Eh?

—Dicen que los artistas necesitan buena iluminación para sus trabajos.

Eren enarcó una ceja y sonrió.

—¿Quieres que te dibuje?

Levi asintió y Eren hizo un gesto chistoso cabeceando rápidamente.

—Bueno…jamás había trabajado en condiciones tan horribles — lo soltó con una cómica imitación de acento francés demasiado pronunciado. Y Levi sonrió —. ¿Y si el pollo viene?

—No vendrá pronto, no mientras le duren el brandi y los habanos — conocía muy bien como eran esos círculos de regodeo masculino aristócrata. Tenían todo el tiempo del mundo.

El joven de piel morena se balanceó sobre sus pies admirando todo el lugar mientras él se metía en un pequeño espacio para rebatir entre la odiosa caja fuerte que Farlan insistía en llevar a todos lados. De vez en vez le veía por el rabillo del ojo y podía observar como los ojos esmeralda curiosos viajaban por la sala, desde las delicadas ramificaciones chapadas en dorado que adornaban cada pared hasta los muebles lujosos colocados estratégicamente en cada rincón, todo destilaba opulencia, pero al final de tanto viaje entre delicias adineradas su mirada se posó en algo y le vio dar un brinco de emoción.

—Monee.

Levi giró cuando ya había dado con lo que buscaba y se dirigió hacia donde Eren.

—¿Conoces su trabajo?

—Por supuesto — sus dedos delinearon cada tramo del lienzo —. Observa como usa el contraste de colores, es genial.

—Si, es bastante hermoso — a él también le encantaban esos paisajes.

Los ojos estaban color esmeralda estaban clavados en aquellos trazos pero lo interrumpió al deslizar el objeto brillante suavemente ante sus ojos. Eren parpadeó sorprendido y tomó el objeto entre sus dedos girándolo varias veces.

—¿Qué es? ¿Un zafiro?

—Un diamante, uno bastante raro — hizo pinzas en su ropa mientras desviaba los ojos de la figura del muchacho moreno y se mordía los labios. Era ahora o nunca —. ¿Eren?

—¿Uhm?

Su pecho contuvo el aire y soltó aquello que deseaba desde que vio sus dibujos, en el instante en que sintió celos de aquellas mujeres que tuvieron la atención de su Eren sólo por parecerles algo 'llamativas', quería superar eso y este era el primero paso de su entrega.

—Píntame como a tus zorras francesas.

Eren rio con soltura y su risa fue tan fresca y hermosa que causó que la piel de Levi se erizara.

—Lo que tú quieras, Campanita.

—Quiero que me pintes con eso — señaló el diamante.

—Bien.

Levi tragó grueso.

—Sólo con eso.

Eren palideció y sus ojos se abrieron tanto que parecieron que se saldrían de sus cuencas.

—Levi…

—No contradigas, ve y arregla todo, ya vuelvo.

En cuanto se giró pudo volver a respirar, le temblaba el cuerpo cuando se dirigió directo al baño, en donde se sentó en el inodoro. Con lentitud se sacó los listones que apresaban el vestido por la cintura, la tela se deslizó y quedó olvidada en el suelo, las telas en sus hombros se resbalaron pues ya no había nada que hiciera presión para que mantuvieran su lugar, salió despacio del vestido mientras se zafaba la peineta de mariposa que recogía una parte de su cabello.

Estaba por deslizar aquella ropa íntima de encaje que le hacía sentir totalmente extraño, usurpado de sí mismo pero en ese instante por un acto de reflejo tonto sus ojos voltearon de reojo hacia el espejo que estaba de perfil contra él.

Cayó de rodillas de un solo golpe contra el suelo, empezó a hiperventilar hasta casi ahogarse. El reflejo se burlaba de su estado. Ahí estaba ese maldito riéndose nuevamente de sus acciones, porque sí, un momento atrás quería seducir a Eren para que jamás viera a nadie más o más en específico, a ninguna chica más, y eso no le avergonzaba en lo absoluto lo que lo hacía sentir enfermo es que lo estaba haciendo de la manera que se juró jamás hacer, 'perder su identidad totalmente', comportándose así estaba haciendo lo contrario a su promesa.

Quería que Eren lo deseara por lo que era realmente, no por parecer algo que no era.

Se hizo una bolita contra la pared más cercana.

Desde el espejo ese maldito se reía a más no poder.

En la puerta unos ojos de mirada intensa habían observado todo, no eran necesarias las palabras para comprender lo que pasaba. La figura a la que pertenecían aquellos ojos se deslizó hacia afuera un minuto después su pasos hicieron eco entrando a la habitación. Brazos fuertes acunaron su cuerpo tembloroso. Levi se aferró a él como un naufrago a su tabla de salvación.


Eren salió de su estupor cuando vio como Levi se perdía puertas adentro. Apretó con fuerza su libreta, vaya que aquel muchacho gruñón le había dejado sin aliento con sus palabras, no creía estar preparado para dibujarlo sin ninguna prenda, no sabía como reaccionar ante ello. Cerró los ojos por unos instantes tratando de calmar sus sensaciones.

Debía alejar los pensamientos insanos que empezaban a nacerle en la mente. Es que la belleza de Levi lo dejaba sin respiración. Y temía de sus arranques.

«Deseo hacerle tantas cosas. Y si se me expone así no sabré si detenerme »

Meneó la cabeza tratando de alejar esos pensamientos, decidió que mejor acomodaba el lugar para poder encontrar una pose para dibujar a Levi. Aunque no se le venía nada a la mente.

No quería hacer de aquel muchacho un dibujo cualquiera, tenía que ser algo especial como él.

Sólo movió un sillón de estilo persa con grandes almohadones. Tal vez cuando lo viera podría decidir o terminaba saliendo corriendo de aquel lugar.

Los minutos pasaron pero Levi no salió. Empezó a preocuparse y no sabría como definirlo pero sintió como si un hilo invisible tirara de él para que fuera al lugar donde había entrado su campanita. Y supo en el justo momento en que se quedó en el marco de la puerta contemplando la escena, que había hecho bien.

Miles de cosas se revolvieron en su interior al verlo tembloroso, desesperado. ¿Qué le ocurría? Sus ojos se movieron por la habitación buscando indicios de que pudieron haberlo puesto en ese estado. Entonces sus ojos se clavaron en el espejo. Entendió todo.

¿Levi también sufría de eso?

¡Malditos espejos!

Sabía lo que tenía que hacer. Salió sólo unos segundos para buscar lo necesario para combatir contra ese desgraciado que quería hacerle la guerra. Y en cuanto los tuvo en sus manos regresó hacia aquel lugar. No dudó en tomarlo en sus brazos cuando llegó a él.

—Er-en— el muchacho entre sus brazos se aferró con fuerza a su camisa.

—Levi, tú eres Levi, sólo Levi, aun con todo lo que te pongan o quieran imponerte, yo sólo podré ver a Levi y quiero enseñarte lo que mis ojos ven — le susurró con delicadeza como si se tratara de un infante. Se separó de aquel cuerpo hecho una bolita temblorosa llena de arrepentimiento y vergüenza.

Sus ojos que ahora brillaban con motes dorados atravesaron su figura.

El deslizar de una silla, el siseó de unas tijeras al abrirse.

Lo tomó de las manos y sentándose en la silla lo obligó a sentarse sobre sus piernas, sus brazos lo envolvieron y su barbilla descansó en el hueco del cuello donde la palpitación de la yugular era completamente errática.

Eren podría jurar que Levi tenía un ataque pánico.

Las tijeras brillaron en cuanto fueron parte del reflejo en el espejo. El que estaba adentro chilló con molestia.

« ¡Aléjate de mí, mounstro! »

Eren sonrió con perversidad mientras sus manos se enredaban con cariño en las hebras oscuras.

—Mira bien, Levi, mira como lo mato — y la tijera se cerró sobre las primeras hebras.

Las lágrimas se deslizaron lentamente de aquellos ojos grises azulados mientras veía como las mechas caían una a una. Aquel horrible reflejo se retuerce igual que lo hace Levi. Y él sólo puede pensar en como aliviarlo. Su voz se empieza a deslizar en una melodía que permanecía enterrada en su memoria, lo hace mientras va cortando más y más aquel sedoso cabello.

[Regálame tu risa, enséñame a soñar, con solo una caricia me pierdo en este mar…] la mano que estaba posada en la cintura del delgado muchacho tembloroso se deslizó despacio haciendo un recorrido cadencioso en su vientre hasta llegar cerca de las costilla en donde hizo presión para acercarle casi como si deseara fundirse con él […Regálame tu estrella, la que ilumina esta noche llena de paz y de armonía y te entregaré mi vida…] la mano que manipulaba la tijera se movía suavemente cuidando cada acción realizada […haces que mi cielo vuelva a tener ese azul, pintas de colores mis mañanas sólo tú, navego entre las olas de tu voz, tú, y tú y tú y solamente tú…haces que mi alma se despierte con tu luz…tú y tú…]lentamente sentía como aquel cuerpo se relaja entre sus brazos dejándose llevar por él […enseña tus heridas, que así las curaras, que sepa el mundo entero que tu voz guarda un secreto, no menciones tu nombre que en el firmamento se mueren de celos, tus ojos son destellos, tu garganta es un misterio…sólo tú puedes tener todo de mi]

Finalmente había terminado su trabajo. La larga cabellera se había ido, en cambio ahora estaba recortado de una manera que aunque algo dispareja le daba una imagen más masculina al rostro que parecía haber recobrado su color natural.

Eren besó esa vena palpitante en el precioso cuello causándole un escalofrió a su dueño.

—Ahora sí, eres más mi Levi que antes — sosteniéndolo de la cintura se levantó llevándoselo consigo, se separó de él y se sacó la camisa, Levi aún parecía ido en alguna nebulosa. Pudo sentir el deseo en su mirada pero no dio paso a más, no era momento para eso.

Se movió hacia al otro lado de la habitación. Metió la punta de la tela de su camisa en un jarrón de agua que encontró sobre un mueble y regresó junto a campanita que por fin parecía haber vuelto en sí. Sonriendo cerró los espacios entre ellos, sus dedos empezó a navegar sobre los hombros blanquísimos removiendo los retos de cabello que había cortado. Le vio por instantes largos y volvió a tomar la tijera. Necesitaba hacer retoques. Levi se quedó quieto mientras él continua con su trabajo. Hasta que al fin se dio por satisfecho.

—Perfecto, ahora estás perfecto mi campanita — le tomó de los hombros y lo giró frente al espejo —. ¿Lo ves? — el mas bajo asintió y él lo volvió a girar para besarle delicadamente los labios —. Te espero afuera.

Y salió con el corazón disparado. En ese lapso de tiempo, teniendo a Levi así entre sus brazos totalmente expuesto e indefenso pudo sentir como se enamoraba más de él y su alma se conectaba más a la de su precioso campanita.

Se sentó en una silla para terminar de alistarse. Vació su mente para prepararse.

Pero entonces llegó él, envuelto en una bata semitransparente con detalles de encajes y perlas, las cintas que debían sostenerle estaban sueltas dejando una ligera abertura que nacía desde su pecho hasta llegar un poco más arriba de su ombligo. Se vía tan maravilloso. Le sonrió por un breve segundo para darle algo de valor al muchacho y también dárselo a si mismo.

Levi se acercó a él con pasos cortos y le entregó una moneda.

—Te pago porque quiero que me pintes como me ven los ojos de tu alma, no como lo haría cualquier artista y mucho menos como lo haría tu deseo.

La tela se deslizó dejando al descubierto todo su cuerpo. Divino, perfecto. Levi era absolutamente magnífico. Tenía una piel lechosa, blanquísima sin imperfecciones, a él le recordó a la luna, una hermosa luna gitana. Su campanita estaba perfectamente esculpido de los pies a la cabeza. Quien lo había creado debió haber hecho en él su obra más perfecta y hermosa.

«Ay, ay, ay».

Le ardían las mejillas y tenía la boca seca. Levi no era un hombre, era un arcángel. Divino, extraterrenal.

—No sé si quiero saber lo que estás pensando –le dijo él con voz entrecortada.

Y Eren se obligó a sí mismo a regresar a la realidad. Sus ojos se encontraron y el aire se cargó automáticamente con esa certeza de la que no conseguía escapar. Estaban los dos solos. Y él estaba desnudo. Liberó el aire de sus pulmones y por fin pudo decidir en la manera en que realmente lo veía su alma misma.

Más allá de cualquier deseo o sentimiento carnal, lo que sentía por él era algo sin precedentes, algo puro, divino, juraría que celestial. Un amor espiritual.

Ahora entendía la manera en que su alma lo veía.

A su arcángel de la soledad.

—Acuéstate ahí — le indicó el sillón persa con el trocito de carbón que estaba entre sus dedos y Levi le obedeció recostándose con suavidad en el lugar—. Ahora, quédate así, dame un momento — se levantó de su asiento con las piernas temblorosas y recogió la bata que había quedada olvidada en el suelo. La fineza de la tela se deslizó entre sus dedos. Se acercó a Levi y le acarició los labios mientras lo contemplaba como se hace con la infinidad de las estrellas en una noche despejada —. Campanita, déjate llevar por mis manos y no despegues tus ojos de los míos, mírame a mi, siempre a mi — sus manos se deslizaron por las caderas blancas enrollando de manera suave la tela en ellas, luego la subió por uno de los brazos y lo envolvió con ellas. Lo dejó ahí simulando una especie de toga y luego fue por las flores de peonias y lirios que estaban en un jarrón. Cortó el tallo de un lirio y dejó únicamente su flor en la oreja izquierda de Levi, a las peonias también le cortó las tallos y trazó con las perfumadas flores un camino serpenteante que iniciaba cinco centímetros debajo del hermoso diamante que reposaba en el hueco de la clavícula de Levi, un camino que recorría todo el blanco estomago pasando por el ombligo hasta finalizar a un lado de sus caderas —. No vayas a moverte, campanita — y volvió a su lugar.

Ahí estaba lo que buscaba. Delicadeza hipnotizante, con la fuerza arrebatadora que se coronaban en esos ojos de color gris azulado, tan profundos tan atrayentes.

Los ángeles son hermosos, pero los arcángeles son guerreros y están más allá de la beldad.

Sus manos se movieron realizando los primeros trazos que dibujaban cada giro y línea del cuerpo, líneas que se armaban como el vaivén de las olas, luego empezó por el cabello, sonrió al contemplar la manera en que lo había moldeado, detalló cada hebra que sus ojos captaron. Su rostro siguió después, se tomó el tiempo para describir en el papel la perfección de aquella faz, y se detuvo más en sus ojos y su forma, los dibujó tan profundos como en ese momento se veían. Casi se sentía tan atravesado por ellos. Sus dedos se movieron dibujando los recovecos y curvas que seguían debajo de su cuello, cuando llegó a sus tetillas se le sonrojaron las mejillas porque al difuminar el carboncillo para darle forma se imaginó estarlo haciendo sobre el modelo ante sus ojos. Escuchó la suave voz de Levi.

—Te repito 'No quiero saber lo que estás pensando' — una sonrisa nació en los labios rosas.

—Campanita, que malo eres — tragó grueso cuando partió de aquella zona para ir hasta la línea que llegaba al ombligo. Redondo, perfecto. — Prometiste no moverte, y eso incluye mantener el rostro sereno.

—Disculpa — soltó el muchacho.

Eren contuvo la respiración. Había otro detalle por el que había colocado aquella tela sobre las caderas de Levi, y esa era porque sabía que moriría en el instante en que empezara a dibujar su sexo. No aguantaría ni un segundo. Se iría sobre él y no era eso lo que deseaba. No era el momento. Levi se merecía lo mejor. Y se lo daría.

La imagen ya estaba casi lista sólo un detalle más. Largas líneas semi plegadas dibujó tras los omoplatos, gránulos sueltos emulando pequeñas plumas sueltas, suaves y poderosas. Detalles finales y pequeños corearon el final de la pintura. Copos de nieve cayendo por las alas, derritiéndose y formando gotitas que atrapaban la luz y se reflejaban sobre una bellísima piel.

Un arcángel de la soledad.

Un ser de invierno.

Por que la soledad es templada y congela las venas. El castigo de quien se había negado a amar pero que pronto, paso a paso se va liberando de tal maldición y por eso la nieve empieza a derretirse.

Difuminó las últimas líneas en las flores que besaban el rocío y eran los complementos en el vestuario de su ángel. Sonrió ante su obra finalizada y se levantó para quedar arrodillado ante su hermoso modelo y le mostró su trabajo. Él pareció sorprendido y sus largos y blancos dedos palparon las líneas trazadas, le vio con ojos de sorpresa pero al final también pareció satisfecho. Eren contuvo la respiración cuando sintió sus labios atrapados por los delgados de Levi, moviéndose en una sincronía cadenciosa hasta que al final sonrió sobre su boca y liberó en un débil susurro:

—Gracias — su perfume lo invadía y lo hacia sentir ligero. Cuando lo sostuvo entre sus brazos y junto sus torsos sintió que sus corazones latían al unisonó—. Por todo. Lo digo en serio.

—No, Levi, gracias a ti por existir — y esta vez fue él quien inició el beso.

Sus alientos se mezclaron y sus brazos se enredaron en el cuerpo del otro. Juntos sobre el sillón persa se besaron hasta que sus cuerpos se sintieron volátiles. Volando muy lejos de aquel lugar, a un mundo que sólo les pertenecía a ellos dos.

Era tan bueno estar así.

El corazón se les hinchó por el amor que provocaba que le latiera así acompasado, lleno de felicidad. Corazones unidos con escarcha y espinas de nardos de amor llameante.

El amor siempre es bueno aunque duela.


* Notas finales:

Uff, creo que moriré de un ataque. Fue tan difícil escribir este capitulo, primero porque me quieren regresar los mocos –llámese pulmonía, sólo que esta vez es por que aquí andan apestosos y sería cuestión nacosomial- pero ya estoy tomando precauciones extremas, pero también me costó por lo que tocaba describir. Antes de que echen chancletas por sentirse medio desubicadas de lo que pasó con nuestra Campanita cuando se puso frente al espejo déjenme decirles que él padece algo que se llama "Distorsión de la realidad", Sorry yo les dije que habría muchas modificaciones con respecto a la trama y esta es una de ellas, prácticamente el inicio de los sentimientos de Levi para con Eren nacen de ahí, no sé si lo notaron en los primeros capítulos pero el tatakae suele decirle cosas de 'demonios' o 'mounstros' Eren también tiene vivencias algo similares pero lo de él viene de un trauma o shock emocional. Debido a que Eren representa alguien empático en ese ámbito es que Levi se siente así de bien con él. No sé si me logre explicar. Espero que sí. Estoy juntando muchos elementos en este Fic y no sé si lo estoy jodiendo por esa razón. Ustedes me dirán. En verdad necesito saber su opinión sobre esto y sobre como va la trama, ¿Díganme se me está pasando la mano con el Ooc? ¿Sienten demasiado Fluff? Cada opinión suya es valiosa para mí y me ayuda a mejorar. Gracias por todo su apoyo. Las quiero.

Ahora, la contestación de sus bellos review:

YoshiUchiha: JAJAJA XD, me mataste con tu review, en verdad me mataste, me encantó ¡Yo también quiero que se ahoguen esos dos, uff es que quería lograr villanos sin escrúpulos que hasta odiarlos se sienta natural, espero estarlo logrando. Y el jodida zorra extranjera, le llegará su dolorcito pero por ahora que disfrute y haga disfrutar a Levicito, porque tu sabes que disfrutaran Ozhe ziii (OwO)… Gracias cariño por todo tu apoyo, te adoro. Espero te vaya gustado como se está desarrollando todo. Un beso enorme. Nos leemos en la próxima.

ElisaM2331: ¡Diosa mía! Reina mia, mi amor, mi corazón y alma, estás aquí, estás aquí. –Charly se desmaya desmayadamente- Kya, me dio una ataque por todo lo que me has escrito, a mi también me dolió escribir todo esto, tú me entiendes lo que te digo, pero ser divinamente maligno, no me abandones por esto. Awww espero este capitulo te haya gustado, me esforcé bastante. Eres parte de la inspiración que tengo para este Fic. Charly te extraña. Te amo con todo mi corazón. Gracias por todo tu amor. Un beso enorme de calabaza pastelera. Nos leemos en la próxima. Éxitos en tus labores escolares.

: (QwQ) Me derretiste el corazón, owww me sentí en las nubes, me hicistes volar, como Eren nos hace volar cuando imaginamos su cuerpazo. Perdona si se me pasó la fecha es que estaba en recuperación. Se me pegan unas pulgas –enfermedades- que ni te cuento. Agradezco con toda mi alma tu apoyo, me haces tan feliz. Espero te siga gustado este Fic. Un abrazo de oso enorme. Nos leemos en la siguiente entrega.

Nicot: Popotía mía, mi corazón mío. Se te extraña por todos lados. Tú me entiendes a todas luces. En tus palabras está resumida todas las sensaciones del capitulo anterior. Estos dos derrochan tensión, exudan tensión –de la sexual también- espero no se vuelva enredado todo esto. Mi esposa Nicot gracias por tu lindo amor que me brindas con tus palabras. I Love yo. Te voy a secuestrar. Nos leemos después. Buen día mi corazón.

Naancii: ¡Hola bebesina! Si, en gran parte esto es un remake, pero como había dicho antes habrá cambios en la trama, por favor te ruego que esperes para ver como se desarrolla la trama, sé que te gustará el final. Un beso enorme. Gracias por todo tu apoyo.

KIraGuz: ¡Cariñín! ¡Señorita desaparecida! Y donde andaba usted ¿eh? Tendré que castigar a ese novio que me la tiene presa ¿o es al revés? Bueno, no importa, siempre y cuando me la preste un ratito. La extraño tanto por allá en el inbox mi señorita. JAJAJA el inicio de tu review fue épico hasta yo sentí como se me atravesaba el corazón waooo, por poco me muero de un paro cardiaco. Por favor te pido no te detengas de apuñalar a este pollo –pero solo aquí en el fic porque tú sabes que él es buena ola-, ¿a que fue impactante cuando le quiso meter mano a campanita? Buff esto va subiendo de presión. Espero este capitulo también te haya gustado. Vas a ver que las cosas se pondrán rebuenas de aquí en adelante. Un beso enorme tamaño espacio sideral para ti. Nos leemos en la próxima entrega. PD: Ame tus dibujos, ¿Sería muy pretencioso pedir uno para este capitulo?

MagiAllie: ¡Y aquí está mi gran jefa! Cheré de mi existencia, usted mujer causa que me de tres paros cardiacos simultáneos cada vez que veo sus review, es que es un completo honor que este Fic te guste tanto. Bumm que no sabía que el limen estuvo tan sabrosón ¿no se me paso la mano verdad?, bueno si te gusto así de así, espero que el Lemon te guste como para dar gritos. Yeahhh que ya se viene lo del carro Wiii, muchas gracias por darte una pasadita por aquí. Sos una de mis ídolos. Te adoro nena. Un beso y éxitos en todos tus labores.

: Oh mi corazón, sé lo que se siente que te corten la alas –dícese del internet- supremamente difícil –la abraza y llora a su lado- Miuuu, sin importar cuanto tiempo yo siempre te espero por aquí, muchísimas gracias por siempre andar por aquí aunque sea de vez en vez. Sos una de las personitas más lindas que he conocido. Sos un amor de persona, te quiero mucho amor mío. Espero te siga gustando como va todo esto, ya verás como se va formando. Nuestros par de pollitos vivirán su amor a todo fuego. Nos leemos en la próxima. Buen día.

Gabii-chan: ¡Hello my dear! Por ti baby me hago Batman, JAJAJA XD, pero no en serio, por ustedes hasta vuelo aunque no tenga alitas. Yo también las amo a todas, con toda mi pechuguita. ¡Nuestro tatakae le va dar duro lo de tatakae! Pero en los próximos capítulos, ya esta amoroseado por Levi hasta las manitos, ahora si no se libra. Ya veras, ya veras, owi, esto se pondrá intenso. Espero te haya gustado estas locuritas mías que puse en este capitulo. Un beso y un abrazo enorme. Nos leemos pronto.

Beast blood: Oh mi lindo cariño, bienvenida, bienvenida –le pasa silla- gracias por haber llegado hasta aquí, espero este capitulo te haya gustado, como llegaste de última tus palabras me llegaron como un golpe y me acorde de lo de las frase perdona por cambiar 'chicas' por 'zorras' pero es que Levi no es nada delicado JAJAJA XD así que ese es toque personal suyo, por supuesto que no cambiare esas detalles tan IMPORTANTES. Awww me halaga mucho que mi versión te parezca así de interesante y toda la pesca, Titanic da para mucho pero entiendo que cada quien tiene su propia opinión yo estoy tratando de plasmar mi propia versión muy estilo Ereri de forma intensa. OwO, espero vaya por buena ruta. Gracias por llegar a estos lares. Te cantó una rola ¡AMERICAAAAA! ¡ESTO ES AMERICA! ¡CUANDO DIOS HIZO EL EDÉN PENSÓ EN AMERICA!. Un beso y un abrazo de pasteles de fresa. Gracias por todo cariño. Nos leemos en la siguiente entrega.

Y si les ha gustado este capitulo por favor no olviden de dejar su huellita en la cajita de reviews.

PD: Les recomiendo escuchar esa canción la que cantó Eren, se llama Solamente Tú de Pablo Alborán.

PD2: ¿Ustedes también quisieran un peluquero como Eren? Yo sí, me tiro de un puente por eso.

Con amor

Charly*