Capítulo 4

~~Jade~~

Odio a la maldita de Tori. En serio lo hago. ¿Quien diablos se quiere levantar una hora y media antes de que tenga que estar en la escuela? ¿Huh? Estoy segura que yo no, pero Tori tiene que estar a tiempo en la escuela, mientras tanto y por lo general a mi me importa una mierda. Mierda, yo apenas y logró levantar media hora antes de que la escuela comience, y manejo cerca de ¡20 minutos!

Si, nunca estoy a tiempo.

Mas, ¿Quien demonios no toma café en la mañana? ¡Tori! ¡Es quien! ¡Necesito mi puto café y no lo puedo tener porque Tori solo come un poco de cereal o lo que sea que su mamá le cocine para el desayuno!

Innecesario de decir, pero me pongo de mal humor cuando no tengo mi puto café, pero no me puedo expresar de la manera en cómo me siento, porque ¡Tori es un puto pájaro cantando en la mañana!

Hice mi cama, sonriendo por fuera, pero furiosa por dentro. ¿Que maldita persona normal hace la cama? ¿Huh? Jodida Tori.

Después de hacer mi cama, limpio mi cuarto, poniendo todo en el lugar correcto. Me siento asesina. Realmente. Lo que quiero es matar, matar, matar, pero mantengo una puta sonrisa. Y tarareo, y muevo mi cabeza, y hago un pequeño baile, como si estuviera jodidamente feliz por haberte levantado tan jodidamente de ¡mañana!

—Jade, levántate.— Joy grita desde abajo.

Tomo una gran bocanada de aire. Normalmente, siempre la ignoro o paso de ella, pero la estúpida de Tori no se atrevería.

—Estoy arriba, Joy. —le digo de regreso alegremente. Irónicamente, la respuesta azucarada es un sabor amargo en mi lengua. Pienso en que físicamente voy a terminar enferma este día. Realmente lo hare.

Joy no me responde de regreso. Solo queda un simple silencio mortal así que solo me encojo de hombros y continuó limpiando mi cuarto. Es la última maldita cosa que a Vega le gusta hacer antes de bajar a tomar el desayuno. Ya estoy vestida, llevo la ropa que ella llevaba el día de ayer, limpia ahora claro está. Saque mis extensiones y mis piercings. Los hoyos se cerrarán probablemente si no tengo mis piercings otra vez, pero como recompensa me haré otro tatuaje así que no será una completa pérdida de tiempo.

Repentinamente, mi puerta es abierta; y si yo pudiera ser Jade hoy le hubiera lanzado la primera cosa que estuviera a mi alcance, a quien sea que esté en la puerta. Solo porque cerrar la puerta con seguro va contra las reglas no quiere decir que cualquiera puede entrar solo porque se les da la puta gana hacerlo.

—Lo siento, Jade. Mamá dice que si te encuentras bien porque sonabas muy alegre.—

Me suavizo inmediatamente. No porque supuestamente tengo que ser Vega, es porque siempre me suavizó cuando solo estamos Amber y yo a solas. Ella es una niña repugnantemente dulce. Es imposible odiarla, pero no es como si soy completamente suave cuando se trata de ella. La mayor parte, la trato como trato a cualquier persona. Solo soy un poquito mas suave con ella.

—Luces bien para mi. —ella me sonríe.

Le sonrío de vuelta. Tori me hace hacerlo. Jade le habría soltado un sarcasmo. —Gracias, ahora lárgate. —

Camino hacia mi hermana y pongo una mano en la perilla de la puerta. Obviamente quiero cerrarle la puerta en la cara, pero Amber no entiende el movimiento, y no puedo cerrarle la puerta en la cara a la niña. Tori no me lo permite.

—Hay algo más que necesites, hermanita. —le preguntó con una sonrisa divertida en la cara.

¿Hermanita? ¡Ugh! Maldita Tori amable. Maldita Tori.

Amber entrecerró los ojos y sus mejillas se tornaron rojas en segundos. No la puedo culpar. No, solo que indudablemente esta es la primera vez que admito que esto relacionada con ella, pero, hermanita, es definitivamente la cosa más buena con la que le he llamado aparte de su nombre.

—Te miras muy linda hoy Jade. Me gusta esa camisa. —ella admite después de un largo tiempo. Ella no me está mirando pero lo hace a su camisa, nerviosamente está tomando el ruedo de esta.

Ugh. A ella le gusta esta estúpida camisa. Es de Vega. Tiene colores y formas de mierda en ella. No es mi estilo.

Mira algo bueno en ella para poder devolverle el cumplido.

¿Que mierda? ¿Tori ahora tiene pensamientos en mi cabeza? ¿De verdad?

Pero lo hago. Miro a mi pequeña hermana de arriba abajo, tratando de encontrar algo bueno acerca de su apariencia.

Es difícil. Está vestida como una niña. Nada especial. Short, camisa, zapatillas. Ella no usa maquillaje aun….así que nada especial acerca de su cara tampoco. Oh, su cabello. Ella está usando extensiones rosadas hoy. Le quedan mejor que las amarillas que traía ayer. Pero no se lo digo inmediatamente. Vaciló un poco.

Suspiro pesadamente; muy decepcionada de mi misma porque estoy segura de que Vega no hubiera dudado en hacerle un cumplido a mi hermana. Necesito hacerlo mejor. Necesito ser Tori. Sikowitz quizás esté un poco chiflado pero es un buen maestro, mi favorito. El siempre dice que si vas a formar parte de un acto, necesitas ser parte de él. Es decir, yo soy Tori.

Aquí no va nada.

—De verdad me gustan tus extensiones rosadas, Amber. Se miran muy bien en ti. —le sonrió mientras ella juega con su cabello.

Sus ojos se conecta con los míos y ella toca su cabello. Ella quiere decir gracias, lo puedo ver, pero ella mantiene su boca cerrada; probablemente demasiado asustada por si llega a decir la cosa incorrecta. Elogios de mí no son un fenómeno poco frecuente. Son una ocurrencia inexistente.

—Hizo Joy el desayuno. —pregunto cuando el silencio se extiende, y sigue, y jodidamente sigue.

Amber asiente con la cabeza. Ella todavía está sin habla.

—Dile que me guarde un plato, por favor. —

—Okay. —ella sonríe. —¡Mamá! —ella grita con entusiasmo mientras corre por el pasillo, olvidando completamente cerrar la puerta. Si ella hubiera sido Riley. Le hubiera gritado por eso. O Jade lo hubiera hecho, Tori no le grita a nadie.

Así que, cierro la puerta y termino con mi habitación. Me toma unos minutos, casi terminaba cuando fui interrumpida.

Tengo 45 minutos para llegar a la escuela cuando bajó con la cabeza abajo. Tengo que estar temprano, porque soy Tori y Vega tiene un récord de asistencia perfecta.

Sonrió y le digo a todos un buenos días. Amber me dice buenos días de regreso. Riley me conoce bien solo mueve su cabeza y me muestra el panqueque masticado dentro de su boca. Joy solo me mira fijamente.

—Eso es para mi. —apuntó hacia el plato que tiene en su mano ella asintió antes de entregármelo.

—Gracias, Joy. —digo antes de tomarlo para después sentarme a lado de Riley.

Usó un cuchillo y tenedor, porque soy Tori. Jade comería con las manos tal y como lo hace Riley.

Joy se sienta al lado de Amber. —Así que, ¿Quien eres tu? —ella me pregunta.

—Tori.—respondió inmediatamente.

—¿Tori de ayer? —

No estúpida, Tori de mañana.

—Sip. —le sonrió.

—¿Por cuánto tiempo? —ella pregunta sin perder el tiempo. Ella va a utilizar este tipo de cosas.

—Solo hoy.—

—Maldita sea. —ella murmura.

Odio jodidamente a Tori, ella solo sonríe y se encoge de hombros por Joy; pero Jade hubiera estampado el panqueque en la cara de Joy.

—Eres una buena chica, Tori. —Joy anuncia repentinamente con una alegre sonrisa en la cara.

Quiero entrecerrar le los ojos a mi malvada madrastra; pero Tori no lo hace. Ella dice. —Gracias. —porque ella es una maldita idiota.

—De nada. Amber, Riley, denle un beso de despedida a su hermana. Luego vayan por sus cosas y suban al auto. —su madre ordena.

Soy muy cuidadosa de no contraer mi mandíbula, o apretar los dientes, o hacer alguna cosa para alertar cuán jodidamente molesta estoy. ¿Un beso de despedida? Nosotros no hacemos eso. No somos ese tipo de familia. No nos besamos y no nos abrazamos. Si me siento particularmente afectiva, quizás le de la mano por medio segundo, pero es todo.

Riley ignora a Joy para terminar con su comida. Esa es mi chica. Quizás ella me irrita más que su hermana, pero la respeto como a cualquier individuo. Amo la rebeldía en ella.

Por otro lado Amber, se levantó inmediatamente, ansiosa. El pequeño bicho raro me quiere besar.

Ella se pone a mi lado, entonces ella se tambalea, de repente perdió su nervio.

Tori me impide que ruede los ojos, estiro mis brazos, invitándole a un abrazo. Amber sonríe, obtiene un poco más de confianza y pone sus brazos alrededor de mi cuello. Ella deja su cabeza en mi hombro y me estrecha. Ignoro lo raro que se siente y paso mis brazos alrededor del pequeño cuerpo. Luego cuento hasta cinco y la echó para atrás. Eso lo mucho que puedo hacer.

—Que tengas un buen día, sabandija. —sonrió antes de tocarle la nariz. Okay, sabandija es raro, pero Tori quería darle un apodo a la niña, y en la cosa más buena en la que Jade pudo pensar fue en ponerle Sabandija.

Demándame.

—Okay, lo hare, Jade. —Amber promete. Ella no se mira ni un poquito molesta por el apodo grosero que le di. Ella se inclina en forma rápida y me picotea en la mejilla antes de correr al piso de arriba.

Bicho raro.

Echo un vistazo a Joy y casi vomito. Ella tiene una mano sobre su corazón, una sonrisa en los labios y las lágrimas en los ojos. Dios, el momento no era tan conmovedor. Ella está actuando como si estuviera en medio de una película lacrimógena del tiempo de la vida.

Ella me pilló mirándola y se aclara la garganta antes de limpiar los ojos y me dio una sonrisa. Tori le devolvió la sonrisa, pero no puedo hacer eso durante tanto tiempo. Por lo tanto, me giró de forma rápida y noto que Riley está acabando con su desayuno. Ella se levanta y se dirige hacia mí.

Puedo manejar esto.

—Ten un buen día. —

—No me llames sabandija pedazo de moco. —Riley frunce el ceño hacia mi.

Oh, si fuera Jade ahora…

—¿Que tal Tocino? —Me reí con naturalidad, pero yo sólo quiero tomar a esta niña por sus oídos y verla gritar asesinato sangriento.

—Me gusta el Tocino. —ella se encoge de hombros.

—Entonces Tocino será. —

—Genial. —ella sonríe antes de poner sus labios sobre los míos.

¡Este pedazo de mierda! ¡Ella me beso! ¡Quiero decir, ella lo tenía que hacer, como Amber lo hizo, pero ella me beso en la boca! La voy a matar. ¡Jodete Tori!

—Así que, Tori... —Joy empieza, le doy mi atención, Riley corre por las escaleras.

Es igual de bien. Jade casi sale. No puedo pagar por eso. Necesito concentrarme.

—¿Si? —le respondo a mi madrastra lo más amable que puedo.

Joy se sienta a mi lado y toma mis manos entre las de ella.

No se las arrebates. Tori anuncia y yo escucho; pero a juzgar por la forma en que actúa Joy, sé automáticamente que a Jade no le va a gustar lo que salga de la boca de esta mujer. Sin embargo, Tori idiota, sólo sigue sonriendo y esperando por lo que Joy tiene que decir.

—Voy a necesitar que hagas algo por mi, querida.—ella dice.

¡Jodete! piensa Jade.

—Okay, ¿Como que? —Tori sonríe.

—Me he unido a un nuevo club. Nos reunimos cada Jueves y voy a necesitar que recojas a las niñas de la escuela por mi. —

Ella perdió su jodidamente mente.

—¿A qué horas estarás de regreso? —preguntó y puedes apostar que esa mierda vino de Tori porque Jade sólo quiere gritar y golpear cosas ... y personas, en su mayoría personas. Vega y Joy más.

—Oh, cerca de las seis, ¿Crees que puedes hacer eso por mi, cariño? —

Casi me estremezco ante la palabra "cariño", pero de nuevo Tori se hace cargo. Ella está de acuerdo en hacerlo, y ahora la odio aún más. Nunca retiro mi palabra, y ahora debido a Tori tengo que recoger a Cosa Uno y Cosa Dos de la escuela los jueves.

—Muchas gracias, querida. —ella se ríe antes de envolver sus brazos alrededor de mí. Trato de no ponerme rígida, pero lo hago. Joy ha tratado de abrazarme desde los cinco años, pero nunca la dejó. Ahora ella toma ventaja de mí, porque no soy Jade. Soy Tori. Así que no puedo apartarla.

Me siento violada. Me siento enojada. Pero estas son emociones de Jade y no puedo sentirlas. Soy Tori.

Hago un esfuerzo consciente para relajarme. Entonces correspondo el abrazo. Joy me aprieta más antes de besarme en la frente y dejándome para recoger sus pequeñas mierditas.

—Y trata de ser un buen ejemplo para mis pequeñas "mentes impresionables." —ella me llama por encima del hombro y entiendo esta es su forma de castigarme por tener a una Vega desnuda en mi cama mientras sus mocosas estaban en casa.

No respondo a eso porque no me beneficiará en lo más mínimo.

Jade no tiene nada bueno que decir pero Tori solo quiere explicarle a Joy que Vega y yo no estábamos haciendo nada.

Así que sólo recojo mis cosas y me voy. Entiendo que se supone que debo ser Vega, pero tanto como Tori quiere arreglar las cosas con Joy, ella también no quiere arruinar su asistencia perfecta por llegar tarde a la escuela.

Es una excusa de fiar.

-0-

Robbie se mira ridículo. Pero no lo puedo decir fuerte por la estúpida de Tori.

Dios, extraño a Jade. La he extrañado todo el día. Lo que quiero decir, lo he estado haciendo mejor que en la mañana. Tome un poco de café hace unas horas, así que eso me animo un poquito. Pero no del todo. Ser Vega es una mierda. Por culpa de Tori, tengo que estar en mis clases a tiempo. Tengo que ser educada, perspicaz, tuve que ayudar a una chica que tiró sus libros frente a mi.

Jade hubiera gruñido, la hubiera hecho temblar tan mal que ella no habría sido capaz de recoger sus libros con mano firme. No, mierda Tori tuvo que ayudarle a recoger los libros, sonreírle a ella, preguntarle cómo se llamaba, y toda esa otra mierda. Y entonces lo que era peor, tenía que sentarse allí y escuchar como la chica me dijo que se llamaba Melissa, que se acababa de mudar aquí desde...no importa el lugar, y que era su primer día.

Luego Tori sólo tenía que preguntarle cómo entró aquí, y Melissa se echó el muy largo, y muy rizado, pelo rojo de la cara antes de ir a través de la historia que Jade dejó de escuchar con prontitud mientras Tori se mantiene sonriéndole.

Esa era la única manera de que pudiera hacer ese trabajo. Lo juro.

Dios, no sé cuánto tiempo más puedo ser Tori. Sólo quiero que Jade diga lo que tiene que decir. Es decir, en este momento el cabello de Robbie estaba trenzado... ¡Trenzado por el amor de Dios! Y sus pantalones, que son dos tallas más grande. Él tiene un cinturón, pero no está ayudando. Siguen cayendo y me siguen dando una vista poco agradable de sus boxeadores del hombre araña. Él no está siendo André en absoluto.

No es que André lo esté haciendo bien tratando de ser Robbie. Sus pantalones son demasiado apretados. Es bastante molesto en realidad. Robbie puede ser capaz de ponerse los pantalones de una chica, pero André, obviamente, necesita más espacio para respirar. Está en constante cambio de pie a pie y tirando de sus pantalones.

Niego con la cabeza y sonrió, lo siento por ellos, cuando en realidad, esto es hilarante. Haciendo el proyecto de Sikowitz todo el mundo sólo parece un estúpido. Bueno, Cat no luce como una estúpida. Ella se ve más o menos una TomBoy porque se supone que es Beck.

Lo que me recuerda...Beck y yo estamos saliendo, lo que significa Cat y Vega están saliendo. No puedo esperar para ver eso.

Miro hacia arriba y hacia abajo el pasillo, en busca de Vega. Ahora que lo pienso, ya llevamos casi la mitad del día y no la he visto. Ni una sola vez. No es que yo estuviera buscándola a ella ni nada.

—Holiss, ¡Holiss Tori! —

El aire sale de mi cuando un cuerpo se estrecha contra el mío.

Jade casi sale, pero en el último segundo recuerdo que es el día de Tori. Por lo tanto, Yo frunzo el ceño en lugar de matar a los dos brazos se envuelven alrededor de mí desde atrás. ¿Por qué todo el mundo piensa que me puede abrazar el día de hoy?

A continuación, los brazos me soltaron y me doy la vuelta, encontrándose cara a cara con Beck como... Cat.

Dios mío. No me esperaba esto. Beck llevaba un vestido, un vestido rosa muy corto. Sus piernas están depiladas, y él está usando unas zapatillas. Yo estaba esperando las zapatillas, y la peluca roja, pero las otras cosas ... se puede decir dedicación.

Suena la campana, dándonos a entender que es el momento de llegar a nuestra siguiente clase.

Sikowitz.

—Campana. —Beck chilla antes de saltar literalmente a la clases.

Me río de él y sigo a todos los demás a la clase. También me encuentro constantemente mirando detrás de mí, pensando en cuándo, o si, Vega se va a mostrar. No sé por qué, pero realmente quiero ver lo que ha hecho de mí.

Para mi gran molestia, Vega no se presenta para la clase. No es que Sikowitz este aquí tampoco.

Oh, espera, aquí viene ... a través de la ventana.

—¡Jade! —él llama con emoción.

No contestó. Es obvio que es una prueba. Soy Tori.

-¿Que?- una voz aburrida le contesta detrás de mi.

Me volteo y miro rápidamente. En la puerta, esta Vega.

Mi boca cae abierta y miró abiertamente hacia ella. Sí, estoy impresionada, pero no es ni siquiera la ropa de Jade o la actitud. El cual ella está llevando casi tan bien como yo lo hago. Es sus ojos y su nariz. Ella tiene perforaciones. Son verdaderos. Puedo verlos desde aquí.

Estaba segura de que iba a utilizar algún tipo de imitación.

—¿Nunca has pensando en entrar por la ventana? —Sikowitz pregunta interrumpiendo mis pensamientos.

Okay, random.

—¿Nunca has pensado lo mucho que me gustaría tirarte fuera de la ventana? —ella responde rodando sus ojos para luego tomar asiento a lado de Cat.

Maldita sea.

Mis ojos la siguen. No parpadeó ni una sola vez. No puedo creer esto. Lo está haciendo bien. Realmente bueno. Yo se lo diría totalmente a Sikowitz.

Vega gira un poco y se da cuenta de que estoy mirándola. Tori hace que le regale una sonrisa amable, y la respuesta de Vega es una mirada dura antes de dar a Sikowitz toda su atención.

Mi boca cae abierta de nuevo, un pensamiento pasaba por mi mente, no estoy pensando en lo mucho que quiero matar a Vega por las miradas duras que me está dando, porque ella está haciendo lo que se supone que tiene que ser. Ella está siendo Jade.

Y no puedo dejar de pensar, maldición, yo soy una bestia sexi.