Capítulo 10
~Jade~
—Jade, levántate.—
Ignoró la voz, pero me encojo cuando enciende la luz. El repentino brillo me hace ver puntos rojos debajo de mis párpados.
Mierda.
Molestas manos suaves están en mi hombro, moviéndome gentilmente. Y a pesar de que apenas estoy consciente, puedo identificar a la persona que me está moviendo.
Amber.
Parece que Joy no está bastante molesta conmigo. No es que me importe, pero siempre puedo saber cómo ella se siente por la mocosa que manda a mi habitación.
Si ella se siente agradable, manda a Amber. La niña es demasiado buena para su propio bien. Ella me levanta gentilmente, con una sonrisa defensiva en el rostro.
Sorpresivamente, Amber es a quien mandó a buscarme. Se puede decir que Joy ha desarrollado una tolerancia conmigo en los últimos 12 años. Pero cuando hago todo para enfadarla, manda a Riley.
Ese pequeño demonio siempre busca la manera más creativa y molesta para despertarme. Juro, que la única razón por la que ella sigue viva es por su falta de miedo el cual me impresiona. He tomado represalias realmente violentas contra la niña, pero parece que ella siempre vuelve con una sonrisa.
Darwin dijo que ella debe vivir. Así que, esta viva.
—Jade, por favor despierta. —Amber ruega.
Dios, esta niña es llorona como el infierno.
Abrí mis ojos abruptamente. Y a propósito. Como si ya lo supiera, ella salta hacia atrás con un jadeo.
Ella odia que haga eso. Siempre le recuerda una de las escenas...de una de las películas de "terror" que le he hecho ver. Una donde el asesino o monstruo o villano o lo que sea que sea esta tirado, los ojos cerrados después de ser "derrotado". Luego el protagonista camina hacia la bestia "muerta", estúpidamente poniendo su cara cerca del monstruo, y luego Wham! El asesino abre los ojos abruptamente y agarra al idiota.
Es un clásico total y predecible como el infierno. Si asusta una cubeta de mierda fuera de Amber siempre.
Rio por lo bajo mientras me siento. La palidez en su rostro es tan divertido que momentáneamente me olvido que está enojada con ella por levantarme.
—Mama dijo que me asegurara de que estés completamente despierta porque Tori estará aquí pronto. — ella me frunce el ceño una vez que recobra la compostura.
Y solo así ya no estoy divertida. Le frunzo el ceño devuelta.
Ella se encoge de hombros y se disculpa, pero no dejo caer mi intensa mirada. Se que no es su culpa pero ella me recordó algo que me hace enojar.
Tengo que ir con Tori a la escuela porque Joy me quito las llaves de mi carro.
Ahora, el castigo de Joy no es completamente inaudito; así fue cuando enojadamente entro a mi habitación el viernes, yo ya sabía que era lo que pasaba. No había manera de que el director no le llamara a mi madrastra haciéndole saber que me había cogido a mi novia en el cuarto del conserje. Quiero decir, él me dijo que lo haría después de darme tres semanas de detención.
Y para ser completamente honesta, estoy bien con eso. Con casi todo. No esperaba menos del director al llamar a mi "Padre o Guardián". No esperaba menos de Joy al estar decepcionada y enojada conmigo. Incluso ya esperaba que me quitara las llaves. Pero lo que no me esperaba era que ella fuera...y fuera...y fuera hablando de mi conducta, actitud y mi blah mierda blah. Para el final ella demandó por mis llaves, se las di sin decir uno de mis argumentos usuales y búsqueda de evasivas. Quería que callara esa mierda así de mal.
Es allí donde ella me hace saber que no las tendré hasta dentro de dos semanas. ¡Dos putas semanas! ¡Ella nunca me las había quitado por tanto tiempo! ¡Ella nunca me las quita ni por 24 horas!
Empecé a argumentar, esperando que razonara cuando mencione que las necesita para ir a la escuela, no lo hizo. Me dijo que tenía que arreglármelas.
Perra.
Probablemente no debí referirme a las pequeñas petardas como mocosas, pero aun así, creen que me las dio. Creen que me va a dejar tener mi carro lo jueves, ¿Verdad?
Equivocados.
Su respuesta fue casi la misma. Ella aún está esperando a que recoja a Cosa Uno y Cosa Dos de la escuela.
Ella estaba así de seria a no darme las llaves.
Te puedo decir, que eso me enojo aun mas que ni siquiera soy capaz de explicarlo. Creo que ella honestamente quiso decir que usara mi mesada para tomar un taxi o algo, pero voy a estar jodida. Tengo una novia con un carro, y se lo dije a ella.
La confesión parecía hacer aún más feliz a Joy. —Sabía que pensarías en algo. Eres una chica de recursos. —ella me sonrió y yo quería quitar esa sonrisa fuera de su cara.
Sin embargo, ella tiene razón. Tengo recursos. El hecho que lo prueba fue cuando llame a Vega haciéndole saber que ella me llevaría a la escuela en las siguientes semanas...y su respuesta fue un no
No...con la letra N seguida por la letra O.
Ella realmente me dijo no.
¿Molesta? ¿Yo? Nah. Ya pase esa emoción. ¡Estaba jodidamente furiosa! ¿Quien demonios se cree que es? Y aunque fuera alguien como puede desafiarme sin tener consecuencias, no le ya dije que tiene que ser mi novia las 24/7. Y como mi novia no puede negarme nada sin una excusa creíble. Quiero decir, si ella no tuviera un carro, bien. Si estuviera tan enferma que no pudiera salir de la cama, entendible. Si ella estuviera enojada conmigo…
Es allí cuando recuerdo que inflame su cara con las margaritas para que no fuera a la fiesta de Ryder. Una Vega enojada es permitida para que se rehusé a darle un aventón a su novia a la escuela si eso pasara. Creo.
Así que siendo la chica de recursos que soy, la chantajee. Sip, la amenace con decirle a sus padres acerca de lo que supuestamente pasó en el cuarto del conserje el viernes. Es lo justo, ¿Verdad? Joy lo sabe porque el directo le llamó al trabajo para decírselo, pero los padres de Vega no fueron informados porque Vega salió de eso con una simple advertencia. ¡Una advertencia!
GRWLRUWL.
Frunzo el ceño cuando mis pensamientos son interrumpidos por el jodido ruido del estómago de Amber.
—¡Sal de mi habitación y toma el jodido desayuno! —le chasqueo.
Ella salta un poquito pero no se va.
—No puedo. —ella se queja.
Enarco una ceja. —Eres muy pequeña para tener un jodido desorden alimenticio, sabandija. —
¡Lenguaje! Tori me susurra, pero la ignoro completamente. Hey, aun sigo usando los apodos que ella me hizo darles a las gemelas. Si paro de maldecirlas también, ellas probablemente pensaran en sus estúpidas cabezas que yo las quiero o algo parecido a eso.
—No tengo un desorden alimenticio, Jade. Quiero comer. —
—Entonces ve. —
—Mama dijo que no bajará sin ti así podemos comer juntas. —
Aprieto mis manos en puños. Eso es un ultimátum. Un gentil ultimátum, pero un ultimátum de todos modos. Si me salto el desayuno, Amber también lo hará. Y nadie, ni siquiera yo, es tan sin corazón como para hacer que la niña vaya a la escuela con hambre. Riley, por otro lado, le haría algo así en segundos, pero no a Amber.
Joy sabe esto. Es por eso que ella mandó a la menos a mi habitación. Ella está tratando de hacerme sentir culpable por medio de la comida.
Gruño un poquito y me levanto de la cama.
Amber sonríe; conozco a la niña lo suficiente para saber que no es una sonrisa de triunfo. Es una de alivio. Eso me hace enojar aun mas.
—¡Salte de mi cuarto! —le gritó, acercándome a ella en una manera agresiva.
Ella ignora mi grito y toma mi mano. —Vamos, Jade. Por favor. —me hala, tratando de hacer que la siga fuera de mi habitación.
—¡NO! —retiro mi mano empujándola hacia el piso. No tan fuerte como para herirla seriamente, pero lo suficientemente fuerte así ella tiene un efecto de estar lastimada.
—¡Ow! —ella llora.
—¡Fuera! —gritó.
La pequeña retardada se levanta y toma mi mano otra vez, jalándome gentilmente.
¿Es en serio?
—Jade, tengo hambre. ¡Por favor! —ella se queja.
Y otra vez. Retiro mi mano empujándola .
Mis ojos destellan peligrosamente, diciendo no verbalmente que es mejor que se vaya a la mierda de mi cuarto. ¡AHORA!
Pero ella se rehúsa a entenderlo. Ella puede ser obstinada cuando ella quiere. Casi igual a Vega.
Ella se levanta y limpia sus lágrimas con el dorso de la mano. Luego toma mi mano en lo que solo puedo creer que su agarre es fuerte y me empieza jalar.
—¡Joder Amber solo ve y come! —gritó; empujándola por tercera vez.
Cuando cae esta vez, ella no cae tan fuerte; y no es porque yo la haya empujado suave. Es porque esta vez ella se preparó. Ella sabía que yo la iba a empujar, pero ella está determinada a llevarme abajo. Ella debe estar realmente hambrienta.
—Pero mama dijo que no puedo sin ti. —ella solloza, levantándose otra vez.
Ni siquiera esperó a que ella vuelva a tomar mi mano. En el hecho, de que ni siquiera esperó a que esté completamente de pie antes de volver a empujarla otra vez.
—Umph. —ella gruñe.
Antes de que ella se levante, me pongo de cuchillas, tomándola de la camisa, levantándole a hasta que mis pestañas toquen las de ella.
—Ve. A. Comer. —ordenó.
—Pero. —
—¡Comer! —
—Pero yo. —
—No. Comer. —le corto y su labio inferior tiembla.
—Por favor. —ruega.
¡Ugh! ¡Esta niña es tan estúpida! Yo no tengo la absoluta intención de ir abajo y tomar el desayuno con la "familia" y la mocosa se mira tan determinada a intentarlo y llevarme de todos modos. A este paso, ella va a terminar perdiendo el desayuno.
No mas Jade buena. Es tiempo, de hacer a esta niña gritar.
Suelto su camisa, tomo su oreja y la jalo hasta ponerla en una posición estable.
—¡Ow! ¡Jade! ¡Ow! —ella jadea, cerrando los ojos fuertemente.
—¡No me importa lo que tu mama haya dicho! ¡Ve a comer! —
—Vamos, por favor. —ella se queja mientras use y baja mi mano.
No la dejo ir.
—¿Me he hecho clara? —gruñó.
Ella empieza a llorar. Intolerable. Odio cuando ella llora. Ella siempre tiene mocos por doquier.
—Jade, por favor. —ella lloriquea.
Obviamente, no me he hecho clara.
Dobló su oreja un poquito más fuerte.
Contiene la respiración y sus ojos se abren como platos. Ella me está mirando directamente a los ojos pero no se si ella realmente está enfocada en algo en particular. Toma una bocanada de aire y deja salir el grito más rompe oídos que he escuchado de ella.
—¡Fuera! —gritó. Dudo que me haya escuchado.
—¡MAMI! —ella grita.
¡Por fin!
Joy no responde a los gritos en general. Las mocosas lo hacen mucho. A veces cuando están entusiasmadas. A veces cuando están jugando un juego. A veces cuando están molestas. A veces cuando están enojadas la una con la otra y a veces por ninguna puta razón. Así que tenemos esa rara regla cuando estamos aquí. Si alguien la llama, si ellas gritan específicamente su nombre, Mami o Joy, es allí cuando ella viene corriendo.
Y rápido.
Amber apenas y termina la última sílaba cuando Joy ya está en mi habitación y retira a la mocosa de mi agarre. Amber no pierde el tiempo. Ella corre pasando de su madre y fuera de mi habitación.
—¡¿Que diablos crees que estas haciendo?! —Joy me grita.
—¡¿Yo?! —le gritó de regreso. —¡¿Que estabas pensando?! —
Ella pestañea. Probablemente preguntándose de como puedo culparla por lastimar a la niña.
—¿Porque le dirías que no puede comer a menos a que yo baje y coma también? ¡Yo no hago desayunos familiares y ella se estaba muriendo de hambre! ¿Trataste de hacerme sentir culpable mandándola a ella? —
—¿¡Así que la lastimaste!? —ella grita incrédulamente. —¡No pensaste en bajar y hablar conmigo! —
—¡Tal vez no quiero hablar contigo! —
—¡Pues aquí estoy! —
—¡No dije nada acerca de no querer gritarte! —le devuelvo.
—Tu...tu eres increíblemente increíble, ¿Lo sabes? —ella murmuró, dándose la vuelta. Obviamente está tratando de contenerse.
Ella está bajando.
Diablos. Pensé que la tenía esta vez. He estado tratando de enojar a Joy al punto de que use todas esas palabras de juramentos de los años ahora. Están en su vocabulario. Yo se que lo están. Se las escuche decir a mi papá unas veces cuando tenía nueve años.
—No llaves hasta que no vea un cambio en ti señorita. —ella dice, dándose la vuelta una vez que está calmada.
—¿Qué? —gritó. —¿Qué tipo de cambio? —no es que me importe. Cualquier tipo de cambio del que Joy está hablando me tomará para siempre alcanzarlo. Y no es que la quiera convencer de que quiero cambiar.
—Uno bueno.—ella replica. —Y le debes una disculpa a tu hermana. —y con eso ella se da vuelta y se va de mi habitación.
Me doy una ducha rápida, furiosa todo el tiempo.
Me visto rápidamente sin importarme lo que estoy usando. Una buena cosa para mi es que mi guardarropas es simple. Muchas de mis camisas son negras igual que mis pantalones, así que no me importa lo que use. Lo mismo va para mis zapatos.
Me estoy poniendo mi segunda bota cuando escucho un pitazo afuera.
Vega ya está aquí.
Corro hacia abajo dirigiéndome a la puerta cuando escucho a Riley decir. —Le hubieras dado una patada en las bolas. —
Obviamente le está hablando a Amber.
Hago un desvío, me dirijo a la sala del comedor. Las dos están ahí, comiendo el desayuno. Las dos ellas. No me importa que tan mal piense Joy acerca de eso; sacrifique mis llaves así Amber podría tener su desayuno.
Soy una maldita mártir.
—Ella no tiene bolas, Riley. —Amber dice bajando la cabeza. Y por eso, ella no mira que me estoy acercando a espaldas de su hermana. Noes como que ella le fuera a decir en si, pero sus ojos se hubieran entrecerrado y Riley hubiera sabido que estoy detrás de ella.
No es como si ella hubiera dudado a decir lo siguiente. Lo cual es: —Aun así la hubieras lastimado. Estúpida. —
Golpee a Riley en la cabeza.
—¡Ow! —ella exclamó para darse la vuelta y tratar de golpearme.
Ella falla.
—No le llames estúpida. Una de nosotras tiene que querer a la pequeña petarda y esa eres tu. ¿Entiendes? —le digo, ignorando el hecho de que ella intenta golpearme otra vez.
Ella me frunce el ceño. Luego de repente, ella sonríe.
Conozco esa sonrisa. Ella va a hacer algo que no me va a gustar así que me preparo.
Ella se levanta de la mesa y se dirige afuera, cerrando la puerta de golpe.
¿Que mierdas?
Otro pitazo fuera, más largo y urgente esta vez. Probablemente porque la estúpida de Vega no quiere llegar tarde a la escuela.
Ruedo mis ojos estoy por seguir a Riley cuando escucho que alguien se aclara la garganta detrás de mi.
Joy.
Es lo cierto, ella quiere que me disculpe.
Bien. Me voy a disculpar.
—Sabandija, tu madre quiere que te diga lo siento aun cuando ella sabe que no lo estoy. —digo monótona y ruedo los ojos. Un énfasis extra en como no quiero hacer esto.
—Creo que empezaras a cambiar mañana, ¿Huh? —Joy cuestiona, no-tan-sutil recordándome la estipulación que tengo para tener mi carro devuelta y eso implica que hoy ya falle.
Entrecierro mis ojos mirándola. Ella me sonríe antes de irse.
Ugh. Realmente no me gusta ella.
Devuelvo mi atención a Amber, ella me está mirando con una genuina sonrisa en su cara. —Está bien, Jade. —ella me perdona de una manera fácil.
Mierda. Voy a tener que aprender cómo mantenerme a salvo después de asesinar. Literalmente. Voy a tener que aprender a asesinar a algún imbécil, deshacerme de su cuerpo más las evidencias, y estar fuera de la cárcel así puedo repetir el proceso si es necesario todo por la pequeña petarda frente a mi.
La lastime. A propósito. Luego le di la mitad de una disculpa, ella me responde con una enorme sonrisa ¿Como si hay amor empalagoso en sus órbitas? ¡Ella es el sueño mojado de todo esposo abusador! Y si algún idiota, o Jane, decide que él o ella quiere una esposa y abusa de esta niña, los voy a tener que matar. Punto.
Le doy una mirada fuerte a Amber antes de irme, una que hace que su sonrisa se caiga. Esta estúpida niña será la razón por la que voy a ir a prisión. Y no estoy buscando eso. Tal vez puede hablar con el papa policía de Vega. Sutilmente obtener unos puntos que me ayudaran a no ser atrapada por el…
Cuando estoy afuera, veo a dónde ha ido Riley. Ella está con Vega. Las dos están sentadas en el maletero del carro, hablando.
Esto no es bueno.
—¡Vámonos, Vega! —llamó.
Ella me ignoro. Completamente. Quiero decir, ella ni siquiera me miró para fruncir el ceño.
—¡Jade, espera! —escuchó que Amber me llama por detrás.
Tentada por ignorarla pero no lo hago. Me doy vuelta y ella rápidamente para frente a mi.
—Te traje esto. —ella dice dándome una galleta Pop Tarta. Odio tomar el desayuno pero amo las Pop Tarta. Me dan dolor de dientes literalmente. Todo el tiempo.
Tomo la galleta envuelta sin agradecerle.
—En verdad lo siento por gritar por mamá y meterte en problemas. —ella se disculpa. Y es una disculpa toca corazón. Viene de las más profundo de su pequeña y minúscula alma.
Mis ojos se abren de par en par. Realmente voy a tener que hacer eso. Lo puedo ver. Realmente voy a tener que matar personas. ¿Ella se está disculpando por pedir ayuda? ¿Ella se esta disculpando porque la lastime muy mal y tuvo que llamar a su mama para detenerme? ¿Que quiere decir eso para su futuro? Eso quiere decir que si se casa y su marido decide darle un tiro en la pierna, y los vecinos deciden llamar a la policía porque ella está gritando demasiado fuerte, ¿Que va a hacer ella? Visitarlo en la cárcel y disculparse con el maldito bastardo.
Veo como la imagen pasa por mi cabeza. Estoy tan malditamente enojada que hago mis manos puños y destruyó la Pop Tarta.
—¿Jade? ¿Que está mal? Es la correcta, ¿Verdad? —Amber se paniquea, sus ojos se abren como los míos.
Tiro la estúpida Pop Tarta. ¡Esto no es hacer de la estúpida Pop Tarta! ¡Esto es hacer de la pequeña estúpida niña que está frente a mi quien necesita crecer en par!
—¡NO! —gritó.
Amber salto y dejó salir un chillido mientras se lleva las manos cubriendo sus oídos.
Hay un pequeño dolor en mi espinilla, e inmediatamente sé que he sido pateada por Riley. Ella es la única con suficiente coraje para hacer esa mierda.
Por lo menos no me tengo que preocupar por ella.
Aun así, me doy vuelta, agarró a la pequeña portada y la pongo a mi altura. —Riley, juro por Dios que si vuelves a poner tu inmundo pie en mi otra vez…—le amenazó.
—Jade, déjala ir. —Vega dice mientras toma mi brazo, tratando de liberar a la niña.
Eso no va a pasar. No hasta que haya terminado.
Y ahora ya termine.
Deje ir a Riley cuando Joy puso un pie fuera de la casa, con las mochilas de ambas chicas en las manos. Aparentemente, ella no vio en la manera en que estaba tratando a las mocosas porque ella está sonriendo mientras se hacer.
—Hola Tori es bueno verte otra vez. —Joy recibe a mi novia con una gran genuina sonrisa. Una que confunde la mierda fuera de mi. La última vez que Joy vio a Vega, la chica no tenía ropa puesta.
Vega luce sorprendida por un segundo, quizás recordando la última vez que Joy la ha visto, pero luego ella sonríe. —Hola, Sra. West. —
—Oh, puedes llamarme solo Joy. —
La sonrisa de Vega se hace más grande.
—Hey, tengo un favor que pedirte cariño. —Joy dice, sorprendiéndonos a mi y a Vega. ¿Qué demonios podría ella pedirle a la chica cuando solo la ha visto una vez?
—Oh, okay. —
—Los jueves, Jade tiene que recoger a las chicas de las escuela, pero um como ya sabes…—
—Seguro no es problema. — Vega se relaja visiblemente como si le hubieran quitado un peso de encima. Pero ella no lo tiene. Dudo que ella haya entendido lo que Joy le está preguntando. Si lo hace, su cara estaba registrándose con lo opuesto de alivio.
—¿Que…qué? —Joy tartamudea. Aparentemente, ella está de acuerdo con mi pensamiento.
—Quieres que pase el jueves a recoger a las chicas de la escuela, ¿Verdad? —Vega confirmó que ella si entendió lo que se le estaba preguntando.
—¿En serio? —Joy sonríe. —No llegue a la parte donde te soborno con…—
—Esta bien. —Vega le corta.
—Bien, okay. Llamaré a la escuela para ponerte en la lista de recoger. Solo asegúrate de tener tu identificación. —ella se da vuelta hacia mi. —Jade, ten un buen día en la escuela. —ella dice con un toque en mi brazo.
¡Vete a la mierda! Pienso intensamente y yo se que Joy sabe lo que estoy pensando porque rápidamente retira su mano.
Jade… Tori me reprime.
—Adiós. — gruñó. Yo ya tengo que lidiar con la mierda de Vega. No me siento bien como para lidiar con la de Tori también.
—Adiós cariño. Chicas, métanse al carro. —Joy dice, dándonos un último saludo a mi y a Vega antes de apurar a sus pequeños monstruos. Probablemente para que Vega no pueda cambiar de opinión.
La sonrisa de Vega desaparece a lo rápido que estamos solas, ella camina hacia el lado del conductor sin decirme una sola palabra.
Esta mierda se va a poner vieja rápido.
Me subo al carro, cerrando la puerta de golpe y mirando por la ventana.
—Ponte el cinturón de seguridad. —Vega ordena.
La miró fuerte.
Ella busca y toma el cinturón sobre mi.
—Vega…—advierto.
—Aquí. —ella dice sin miramientos mientras me da una taza de café. Esto es exactamente lo que necesito, así que no cuestiono por lo menos. Tomo el café en mis manos y comienzo a tomar sorbos.
Esta muy bueno. Está hecho de la manera como a mi me gusta. Estoy tan distraída que ni siquiera me doy cuenta de que Vega me esta poniendo el cinturón hasta que escucho un clic.
Le entrecierro los ojos. Siento como si ella me engaño, como si me manipulo o algo así. Me siento violada.
Ella me ignora, optando por encender el carro y manejar.
Me quito el cinturón de seguridad, para pelear porque ella indudablemente me va a gritar por deshacer su trabajo.
Ella no dice nada. Ella me ignora. Completamente. Es como si ella no se diera cuenta de que estoy en el carro con ella, dejando pasar de que no estoy usando el estúpido cinturón de seguridad.
Mantengo mi boca cerrada. Yo sé lo que ella está haciendo. Ella me quiere romper. Ella quiere que me irrite por el hecho de que ella me esta ignorando y que le diga que pare, que demande para que deje de hacerlo.
No voy a hacer eso. No le voy a dar la satisfacción de saber que me tiene.
Su teléfono suena y eso me enoja. No puedo hacer nada. Aun así no estuviera con humor maníaco ya, estaría enojada. Es muy temprano para que reciba mensajes y, ¿Quien demonios le está texteando a ella tan temprano en la mañana?
Ella espera hasta llegar a una luz en rojo para sacar su teléfono y responder.
Nerd.
—¿Quién era? —pregunto, la curiosidad toma lo mejor de mi.
—Melissa. —ella responde cortamente.
En realidad estaba esperando a que me ignorara o me dijera que no era asunto mío. Pero teniendo una respuesta honesta de parte de ella no me hace sentir mejor. No cuando su respuesta es Melissa.
—¿La chica de bolsa de mierda? —frunzo el ceño.
—No, Melissa Belle. —
Sabelotodo.
—Bueno, ¿Que es lo que ella quiere tan temprano en la mañana? —
—No a ti. —
Ella apenas y me ve cuando responde.
Ruedo mis ojos y miró por la ventana. Puedo decir que este será otro mal día en H.A.
Y estoy en lo correcto. Al segundo que entramos, los susurros empezaron. Pero esa no es la peor parte. Por el hecho, de que eso solo marca el mi día hasta ahora. Me gusta cuando las personas hablan de mi. No me importa si es un chisme bueno o malo. Y el hecho de que ellos estén susurrando acerca de lo que mi novia y yo hicimos en el cuarto del conserje…
Buen chisme.
La parte mala es cuando Vega llega a su casillero. El maldito de Ryder aparecer de la nada y comienza a hablar con ella.
Tiro todo en mi casillero y saco lo que necesito antes de caminar hacia Vega. Me perdí mucho de lo que están hablando entre ellos, pero escucho lo suficiente cuando el la invita a otra fiesta.
Puto.
Paso mi brazo por la cintura de Vega. Posesivamente. Ella me está ignorando así que no me mira, ni siquiera mira quien ha puesto las manos en ella.
—Hey, Jade. —Ryder me saluda con un pervertido guiño.
—Adiós perro. —saludo de regreso.
Él me sonríe antes de irse.
Odio a ese chico.
Vega cierra de golpe la puerta de su casillero, asustando la mierda fuera de mi. Luego ella se aleja caminando. Ella no me dice que estoy fuera de línea. Ella no me mira. Ella solo...camino lejos.
Okay, esta mierda está comenzando a marcar la mierda fuera de mi.
—Jade. —
Gruño y me doy la vuelta. Es Beck. Y el tiene esa cara seria de "necesitamos hablar."
No necesitamos hablar. Realmente, realmente no.
—No vas a caminar conmigo a todas mis clases, ¿Verdad? Seriamente, mi novia ya esta enojada conmigo. —toco el puente de mi nariz y rezando por paciencia porque este es Beck; el chico que amo y la razón por la que estoy saliendo con vega en primer lugar. Así que no tengo idea de porque me siento irritada a su alrededor.
—Bueno, ¿La puedes culpar? —
Le frunzo el ceño. ¿Sabe él acerca de las margaritas?
—Mira, Jade. No se como hiciste para que Tori salga contigo. —ruedo mis ojos y toco mi frente, como si eso evitara que mi cerebro explote. No puedo creer que lo esté haciendo esto de nuevo. —Me di cuenta de que si ella quisiera salirse de eso, ella buscaría una manera. Luego el viernes me di cuenta que lo que sea que tengas con ella tiene que ser bastante malo que ella no puede salirse, considerando de que ella aún pretende estar saliendo contigo aún después de lo que pasó en el cuarto del conserje. —
—Beck. —le interrumpo, pero el me corta.
—Jade….realmente la lastimaste. No le puedes hacer eso a las personas. —
Negación. Hombre es en serio, serio negación. Esta va a ser mi etapa menos favorita.
—Dios Beck, supérate a ti mismo. No la lastime ¿Okay? ¡La cogí! —dije exasperadamente.
—¿Quieres que crea eso? —el se burla.
No le respondí. Lo empuje y pase caminando a mi clase. No necesito esta mierda.
—¡Jade! —él llama. —¡Tenemos que terminar esta conversación tarde o temprano! —
—¡Tarde! —le gritó caminando aun mas rápido. En verdad voy a llegar temprano a mi primer periodo por primera vez este año. A este momento, realmente no puedo se puede poner peor mi día.
Lo hace.
Cuatro horas más tarde me encontré con mis, bueno, ellos no son mis amigos realmente; pero me estoy sentando con Beck, Cat, André, Robbie y Vega en el Asfalto.
Naturalmente, estaba esperando a que Vega se sentara a mi lado para picar de mi plato pero ella no lo hace.
Ella está sentada al lado de Cat y compró su propio almuerzo.
Okay, bien. Ella esta molesta conmigo así que no puedo estar tan sorprendida; pero desde que ella me está dando el castigo del silencio todo el día; estaba esperando a que estuviera callada en la mesa del almuerzo también.
Ella no lo esta.
Ella en su alegría regular con...todos menos conmigo.
Ella no me está hablando. Ella no me mira. Es como si yo no existiera para ella.
¿Que es peor? La dejó salirse con la de ella. Absolutamente me rehusó a reconocer el hecho de que ella lo está haciendo. Especialmente frente al público. Me veo como si no me importara el castigo del silencio de Vega.
Saco mi teléfono y me pongo los audífonos. Todos saben que o me tiene que hablar cuando estoy escuchando música. No parecerá extraño que Vega no me hable si nadie me está hablando, ¿Verdad?
Eso no detiene a Beck para joderme.
—¡Que! —le gritó.
—Dije "¿Que pasa entre ustedes dos?" —él sonríe mientras me apunta a mi y luego a Vega.
Vega vuelve su atención de André a Beck. Aparentemente, ella tampoco lo escucho preguntar la primera vez.
—Metete en tus asuntos. —le miró duramente para ponerme el audífono otra vez.
—¿Qué quieres decir? —ella le pregunta a Beck.
—Quiero decir, no le has dicho nada a Jade en todo el día. ¿Ustedes terminaron el fin de semana? —el ríe por o bajo, pretendiendo estar bromeando.
Todos frunce el ceño ante la observación de Beck. Es como si nadie se hubiera dado cuenta de algo diferente entre Vega y yo.
Imbéciles.
—No. —Vega dice tomando un poco de ensalada con su cubierto. —Solo estoy enojada con ella en este momento. —
—¿Enojada? —Beck fomenta. —¿Porque? ¿Se metieron en problemas por lo del closet? —
Vega frunce el ceño. —¿Qué closet-oh.—ella entrecierra los ojos cuando se da cuenta a lo que él se está refiriendo y sospechosamente ella mira a los lados antes de susurrar. —¡No hables de eso! Si Trina se da cuenta mis padres misteriosamente se van a dar cuenta también. —ella pone comillas alrededor de la palabra misteriosamente.
Beck se mira confundido. Le sirve apropiadamente. El estaba seguro que Vega estaba enojada conmigo por la "cosa del closet" como el le llama. Por el hecho de que ella ni siquiera sabía acerca de qué mierdas él estaba hablando inicialmente lo que quiere decir que no hay motivos para que ella este enojada sobre eso.
El se recupera rápidamente, —Así que, ¿Como es que estas enojada con ella? —el pregunta apuntando el espacio vacío.
—No es tu asunto. —siseo.
—Ella me dio un ramo de margaritas. —Vega responde.
Ella me ignora. No hay sorpresa allí.
—Estas enojada porque ella te dio flores.—André cuestiona. Apuesto a que la mierda se le revolvió en la cabeza. A André no le gusta estar confundido. Y si a una chica le dan un ramo de flores no se supone que sea algo malo. Aun. Es decir, el esta confundido.
—Soy alérgica a las margaritas. —Vega explica atacando violentamente su lechuga.
—¡No es su asunto tampoco! —continuó mirándola fijamente. Y absolutamente ella se está rehusando a mirarme, yo se que ella puede sentir mi mirada.
Robbie decide girarse para hacer una pregunta. —¿Por que... —el corta cuando lo miro fijamente. Él se encoge de hombros y me pregunto si hice que se mojara los pantalones un poquito.
Me gusta hacer eso.
—Porque ella no quería que fuera a la fiesta de Ryder. —Vega decide responder a la pregunta indeterminada de Robbie.
Mujer simplemente no dejará pasar una puta pista, ¿Lo hará?
Cat abre si boca. Yo sé que va a preguntarme porque no quería que Vega fuera a la fiesta de Ryder y esa no es una pregunta que quiero contestar.
—¡NO! —le gritó.
Ella chilla y tiró su frente en el hombro de Vega.
—¡Ay! ¡Cat! —Vega grita, y nadie la puede culpar. Esa mierda a de doler. A pesar de la manera en que Cat actúa su cabeza no está hueca.
Cat vuelve a chillar después de ser gritoneada por Vega y cubre sus oídos con sus manos, pero no levanta la cabeza.
Vega se da vuelta y comienza a tocar la cabeza de Cat embarazosamente antes de manualmente retirar las manos de Cat de sus oídos. —Aww, lo siento Cat. Está bien. —Vega canturrea.
Asqueroso.
Cat niega con la cabeza. Obviamente no está bien. Y solo hay una manera de hacer feliz a Cat luego de ponerla triste.
Vega suspira. —¿Quieres ir a Freezy Queen después de escuela? —ella ofrece.
—¡Yay! —Cat se endereza, instantáneamente feliz otra vez.
—¿Ustedes van? —Vega pregunta, y claro que todos dicen que si. Obviamente es su castigo por ser quien ofendió a Cat.
—¿A qué hora? —André pregunta.
—¿5:30 está bien? —Vega pregunta, mirando a todos menos a mi.
Ella cree que soy la única que no va a ir a Freezy Queen en la me...esperen ¿Cómo es que ella va a ir a Freezy Queen? El hecho, ¿Como es que ella pudo comprar su almuerzo? Ella no tiene dinero. Ella ya me lo dio, ¿verdad? A menos que…
Vega ha estado guardando.
—¿Qué pasó con lo que estabas guardando? —preguntó sospechosamente, esperando a que ella sea lo suficientemente inteligente para entender lo que en realidad estoy preguntando.
—Es dinero de mi cumpleaños. —ella se encoge de hombros. —Puedo gastar eso. —
Y soy lo suficientemente inteligente para entender que ella me está diciendo nuestro acuerdo el cual es que ella me da su mesada y el dinero de su almuerzo. Nunca le pregunté por nada fuera eso.
Chica inteligente, pero ¿Dinero de cumpleaños? Eso no "es una buena" agregación.
—Tú cumpleaños no es hasta entre cuatro mese más. —le digo entrecerrando mis ojos.
La mandíbula de Vega cae abierta y sus ojos se abren como platos. —¿Tú...tú sabes cuando es mi cumpleaños? —
Le frunzo el ceño. Claro que se su cumpleaños. —Hago mi investigación. —respondo. —Ahora deja de tratar de cambiar el tema. —
—Espera, tú no sabes mi cumpleaños. —Beck me frunce el ceño.
—¿Que? ¡Si lo hago! —respondo rápidamente. Demasiado rápido.
—Entonces, ¿Cuando es? —el parece un poquito molesto y realmente no lo puedo culpar. Me estoy dando cuenta de que en realidad no se su estúpido cumpleaños.
—¡Se el mes! —chasqueo antes de tomar mis cosas y levantarme.
—¿A dónde vas? —Beck pregunta, obviamente esperando a hablar de que estuve saliendo con él desde siempre y no se su cumpleaños mientras que solo tengo cerca más de una semana saliendo con Vega, tuve que pretender ser ella por un día hace pocas semanas atrás. No podía ser Tori y no saber mi propio puto cumpleaños, ahora ¿Puedo?
—¡Ustedes me dan alergia! —le digo antes de acercarme a mi novia.
—No olvides. Salgo de detención a las cuatro. —le digo, recordándole que me tiene que llevar y me inclino para darle un beso rápido.
Ella se inclina hacia atrás, evadiendo mis labios. —Aún estoy enojada contigo. —ella frunce el ceño.
Ruedo mis ojos, con irritación al ser rechazada frente a todos. —No lengua entonces. —me encojo de hombros y me inclinó otra vez.
Verdaderamente, nunca he puesto mi lengua en su boca. Ella es mi novia, seguro, pero primero y lo más importante esto solo es un acto. No se necesita la lengua cuando de besarla se trata.
—Jade…—Vega protesta, inclinándose hacia atrás aún más.
Dejó salir un gruñido de frustración, —Y, ¿Cuando no vas estar enojada conmigo? —chasqueo impacientemente.
—¡Cuando te disculpes por haberme dado el ramo de margaritas! —ella dice.
—Si, eso no va pasar. —
—¿Oh? —
—Si. Cuatro en punto. —digo. Recordándole por última vez que me tiene que recoger de detención.
Me muevo para besarla y ella mordió la mierda fuera de mis labios. Mierda. Por un momento pensé que ella me iba a sacar sangre otra vez.
En realidad debí haber visto eso venir.
-0-
Parece que Vega se reagrupado desde el almuerzo. Es como si ella se dio cuenta de que me habló y ahora está en la misión de no volverlo hacer.
Ella regresó a la escuela, (o ella nunca se fue no sé cuál es) y espera a que me suba en el carro. Cuando la encuentro, su ceja no cambio y luego ella estaba manejando.
Hice lo mejor que pude para hacer que me hablara. Insulte su manera de conducir, soy música, el olor de su carro.
Nada.
Fui tan lejos de desabrochar su cinturón de seguridad unas pocas veces, pero me aburrí bastante rápido. Ella solo se lo volvía a poner. Ella no dejó salir ni un suspiro de exasperación.
¿Sabes cómo se siente esta mierda? ¿Ser ignorado en una manera drástica? Se siente como…como...mierda. Se siente como si no importaras.
¡Y yo valgo! ¡Diablos!
Bufé en silencio, mirando por la ventana. Nos voy a dejar que Vega me tenga. Yo no me quiebro.
Una vez que Vega llega a mi casa, le miento. —Vamos adentro. Joy quiere hablar contigo. —le digo
Ella se quita el cinturón y se acerca a mi puerta sin cuestionarme. Y no es solo porque ella no me habla, pero probablemente porque ella cree que Joy quiere hablar algo acerca de las mocosa y el hecho de que Vega las pasara a recoger.
Abro la puerta dirigiéndome a mi habitación. —Ella estará aquí pronto. —le digo por encima del hombro.
Es verdad, Joy estará aquí en 20 minutos. Para el tiempo que ella llegue aquí, Vega se irá directo a Freezy Queen para poder llegara las 5:30. Luego solo me subo a su carro y me voy con ella.
¿Que? No pude cambiar su actitud en todo el día y no iba a esperará a que ella me viniera a recoger una vez que se fuera; estoy segura como el infierno que no le preguntaría a Beck por un aventón así el podría torturarme con un millón de preguntas.
Vega camina hasta mi cama y se pone cómoda. Demasiado cómoda. ¡Ella se está sentando en mi almohada! No quiero el trasero de Vega en mi almohada.
—¡Quítate! —le gritó.
Ella me ignora.
Camino hacia ella y cuando estoy frente a ella, ella saca su teléfono y le da toda su atención.
Ella está ignorándome.
Quitó la almohada debajo de ella. Ella apenas y parpadea. Y más y definitivamente ella no mira fuera de su teléfono.
¡Ella está ignorándome!
¡No puedo seguir con esta mierda!
No sé que me posee para hacerlo; Quizás quisiera estar en la posición donde ella no puede ignorar e, donde ella tiene que saber de mi existencia, me siento en su regazo, moviéndome en sus piernas.
—Deja de ignorarme. —ordenó.
—Aún estoy molesta contigo. —ella responde sin ninguna expresión.
Le frunzo el ceño. Que si no la deje ir a la fiesta. No es mi culpa. Es de Tori. Si, Tori. Estaba bien con eso. Iba a dejar ir a Vega a la fiesta pero Tori me hizo cambiar de opinión "¡No puedes dejar ir a Vega¡ No puedes, no puedes, no puedes…" hasta que yo estaba como, Bien, no la dejare ir. ¡Solo calla toda esa mierda!
De acuerdo cuando le dije a Vega que no podía ir, ella se puso toda terca y básicamente me dijo que iba a ir sin importar qué, así que yo tenía que físicamente detenerla dándole un ramo de margaritas.
Verdaderamente, Tori no estuvo de acuerdo con las margaritas al principio; pero cuando le dije el entretenido pensamiento de secuestrar a Vega, amarrarla, amordazarla y meterla en mi armario mientras la meto y pincho para que haga más sonidos de los que hizo n l cuarto del conserje porque esos fueron tan, tan deliciosos. Es cuando Tori se da cuenta de que estaba hablando seriamente, contemplando hacer eso, ella rápidamente se puso de acuerdo conmigo en darle las flores letales a Vega como buena manera de mantener a mi novia alejada de la fiesta de Ryder Daniels.
El sonido de los golpes en el teléfono de Vega me traen de vuelta al presente.
Ella está ignorándome otra vez. ¿Como alguien puede ignorar a Jade sentada en tu regazo?
Tal vez es momento de cambiar de táctica porque mi novia es muy terca. Ella me recuerda a Amber ahora.
—Vega. —suspiro. —Tú eres...tú eres una buena chica. —
Ella me mira. Nunca le hago cumplidos, pero esto no es solo un cumplido. Estoy tratando de explicarle algo muy importante.
—Y Ryder no es un chico bueno. —Dios eso sonó estúpido. —¿Okay? —preguntó, esperando a que ella entienda lo que le estoy tratando de decir así no tengo que entrar en detalles. Eso ya fue lo suficientemente fuerte.
Vega me mira fijamente, una preocupante y calculadora mirada. Luego se encoge de hombros. —Okay. —dice antes de volver a su teléfono.
¿Es en serio?
—Okay, ¿Qué? —gruñó.
—Okay. —ella se encoge de hombros. —Ryder no es chico bueno. Me mantendré alejada. —
Ella lo entendió. Ella entendió lo que le estaba tratando de decir, pero ella sigue enojada conmigo. ¿Por que diablos ella sigue enojada conmigo?
No te disculpaste, Jade.
Tori tiene razón, pero eso no quiere decir nada porque no me estoy disculpando.
No es como que no tenga la oportunidad para hacerlo si es que fuera a hacerlo, porque la puerta se abre y dos pequeñas pegarlas caminan.
—¿Que mierdas quieren? —les frunzo el ceño a ambas.
—Lenguaje, Jade.—Vega y Tori me reprimen al mismo tiempo.
Las ignoro.
—Mamá nos mandó aquí. —Riley dice casualmente encogiéndose de hombros y sentándose a mi lado. Ella no está asustada por mi lenguaje.
—¿Porque? —gruñó.
—Misión bloquea-polla. —ella dice moviendo la cabeza de lado a lado mientras nos mira a nosotras.
—Oh, Dios. —Vega gruñe.
Es cuando me doy cuenta de que aún estoy sentada en su regazo.
—Vayan y busquen algo más que hacer. —le tiró un golpe fuerte pero ella fácilmente lo esquiva.
—Nah, es mejor estar aquí. —
Jodidamente pervertida.
—¿Dónde está tu mamá? —Vega habla, quitándome de su regazo; y recuerdo cómo le dije que Joy quería hablar con ella.
Aparentemente, ella no puede esperar para salir de aquí. Yo tampoco.
—Con un cliente—Amber responde desde la puerta. Ella nunca entra a mi habitación. Ella es una niña inteligente...a veces.
—Okay. —Vega se levanta y prácticamente corre hacia abajo. La sigo. Y las petardas me siguen.
—Oh, Vega, te mentí. —le digo lo posiblemente rápido cuando estamos en presencia de Joy y un hombre que nunca he visto. —Joy no quería hablar contigo. —sonrío maliciosamente.
—Me di cuenta hace mucho. —ella se encoge de hombros.
Eso me sorprende. —Entonces, ¿Por que te quedaste? —frunzo el ceño.
Ella me sonríe. La primera vez en el día, eso me hace sentir un poquito cautelosa. No me gusta eso.
—Um, ¿Joy? —ella dice, interrumpiendo la conversación de Joy.
Joy se da vuelta con el ceño fruncido probablemente no reconociendo la voz que le estaba llamando. Pero cuando mira que es Vega, ella sonríe. —Hey cariño. Allen estás son mi hija. —ella dice, haciéndose aún lado así "Allen" puede ver. —Jade, Riley y Amber. Y ella es Tori, la novia de Jade. —
Desearía que Joy dejará de presentarme como su hija. Créanme, le he dicho incontables veces que no soy su hija y que ella no es mi madre, pero su presentación siempre es igual. Siempre "Así y así, estas son mis hijas, Jade, Riley y Amber" en ese orden.
—Gusto de conocerlas. —Allen dice, haciendo un ademán. Lo ignoro cómo la manera en que sus ojos pasan por Vega y por mi.
Pervertido.
—Um, lo siento por molestarte Joy. —Vega empieza con su sonrisa. —Pero me preguntaba...Jade y yo vamos a encontrarnos con unos amigos en Freezy Queen, ¿Te importaría si llevo a las chicas también? —
Los ojos de las gemelas se iluminan ante el prospecto de ser llevadas a su lugar favorito en el mundo. Riley porque ama la comida y Amber porque es una pequeña rara que le gusta estar cerca de mi cada vez que puede.
—¿Importar? —Joy dice incrédulamente.
Yo, por otro lado, estoy mirando fijamente a Vega. ¿Ella me está castigando? ¡¿Quien mierdas se cree que es?!
—Si te preocupa que vaya a arruinar su apetito puedo comprarles una hamburguesa o algo más primero. —Vega continúa mientras discretamente se aleja de mí así no puedo patear la mierda fuera de ella.
—Claro que no me importa. —Joy le sonríe a Vega. Luego saca unos de a 20 y se los pone en las manos. —Mi parte. —
Vega se sonroja, realmente se sonroja y tartamudea un gracias.
—Mantela. —Joy me susurra.
Le frunzo el ceño. No puedo esperar para deshacerme de ella.
Freezy Queen no está tan lejos pero Cosa Uno y Cosa Dos están en el asiento trasero. No es como si ellas están peleando o algo así de sensible. Es el canto, a veces dudo que sean algo mío. Ellas no pueden mantener una nota para salvar sus vidas.
—¡NO! —gritó como si fueran asesinadas, y quiero decir asesinadas por la canción molesta de Pop de Vega.
Ambas se callan inmediatamente pero en diferentes maneras. Riley me frunce el ceño y me saca el dedo del medio. Amber cierra la boca, sus ojos moviéndose a los lados y brillosos. Si la niña llora juro por Dios…
Vega pone la música aún más fuerte y comienza a cantar a todo pulmón. Y no solo es que esté cantando a todo pulmón, pero ella es la llave.
Es a propósito.
Prefiero escuchar a las gemelas. Así de malo es.
La miró fijamente. Ella va a ser mi conejillo de indias. Ella va a ser a la primera persona que voy a asesinar para ver si me puedo librar.
Luego Riley comienza a cantar y juro, juro que ella será la siguiente. Puede que tal vez lo haga con las dos el mismo día.
Pero por ahora, busco y apago el radio.
Ellas. Siguen. Cantando. Malditamente.
¡Y es peor que Acapella!
¡Y ellas no terminan hasta que toda la canción termina! ¡Toda la puta canción!
—Bien, Riley. —Vega ríe por lo bajo cuando terminan. Luego ella tira su mano hacia atrás, su palma hacia arriba. —Cinco. —ella dice.
Riley sonríe maliciosamente y choca la mano de Vega.
Gracias a Dios solo una es así. Si Amber se les une también…
Creo que Vega se dio cuenta de lo callada que está Amber porque una vez que estamos en un luz en roja, ella se da vuelta, mirando a Amber y dice. —¿Estás bien ahí, mamita? Estás muy callada. —
Miro a mi novia boquiabierta. Me acabo de dar cuenta de algo. Ella no me ha llamado mami en todo el día. Me gusta cuando me llama así. Ella lo sabe. Se lo dije. Y ahora ¿que quiere ir llamando mamita a la mocosa?
Demasiado cerca. Muy demasiado cerca.
Miró fijamente a Vega. Tengo el sentimiento de que lo hizo a propósito.
En respuesta a ser-muy-pronto-mi-novia-muerta pregunta. Amber le da un asentimiento con la cabeza. Ella se da cuenta en la manera en que la estoy viendo y eso hace que la niña esté rara.
Vega le sonríe. —¿Segura? Siempre puedo sacar a Jade fuera.—ella bromea.
—¡Hazlo! —Riley ríe.
Cambio mi mirada de Vega a Riley.
—¡Hazlo, Tori! —ella repite desafiante.
—Shh, monstruito. Tu hermana tiene la palabra. —Vega le guiña el ojo.
Y así como eso, Riley se calla. ¿Que mierdas? La pequeña pegaría nunca me escucha.
—Estoy bien, Tori. —Amber sonríe tímidamente después de un segundo.
—Okay. —Vega le da una última sonrisa a Amber antes de volver a poner su mirada en la carretera.
Llegamos a Freezy Queen cinco minutos más tarde. Soy la primera en salir, siendo seguida por Riley. Ella corre hacia Vega.
Entrecierro mis ojos cuando veo que está susurrando algo en el oído de Vega. ¿Qué es lo que posiblemente ella le puede estar diciendo? Lo que me recuerda… ¿Que diablos estaban ellas hablando en la mañana?
Luego veo que la ceja de Vega se enarca y ríe por lo bajo. —¿Eso es lo que quieres hacer? —ella dice.
No tengo idea de que mierdas significa eso y eso hace que todo tenga menos sentido, desde cuándo Vega y Riley se llevan. Segundos más tarde ellas está de vuelta, peor Vega trae a Riley en su espalda.
¿Huh?
Vega camina pasando de mi como si fuera normal llevar a alguien a caballito alrededor de personas. No me molesto en n pedir una explicación. No es como si ella fuera a dármela. Ella aún está enojada conmigo.
—¡Allí está Cat! —Riley grita.
Ellas nunca han conocido a Cat oficialmente peor de las he descrito a las gemelas unas veces. Y solo eso toma para tener una imagen de la chica.
—¡HOLA, HOLA! ¡Tori! ¡HOLA, HOLA, Jade! —Cat corre hacia nosotras como un cachorro imperativo. Es raro siempre la he encontrado como un niño de kínder que como Cat.
—¡Mi turno! ¡También quiero montar! —Cat chilla.
—Um, más tarde, ahora es turno de Riley. —Vega responde.
Ruedo mis ojos. No por el hecho de que Cat obviamente quiere montar sonó por el hecho de que Vega está de acuerdo así sin más.
—¿Podemos ir adentro ya? —preguntó impacientemente. Estar en el parqueadero no es una idea de un buen tiempo.
—Tenemos que esperará a los demás. —Vega me responde sin importancia.
—¿No podemos esperar adentro? —
Ella me ignora.
Pretendo que no me importa.
La primera persona en llegar de nuestro grupo otra aparte de Cat es Beck.
Hombre no me siento bien como para ver a Beck ahora.
—Hey damas. Chicas. —él les guiña a las gemelas.
—Hey. —Riley asiente, Vega se inclina así ella le puede dar los cinco a Beck.
Amber solo hace un ademán de saludo y se mueve más cerca de mi. Pretendo no darme cuenta.
El siguiente en llegar es André. Estoy sorprendida, él usualmente es siempre el último en llegar debido a los problemas de su abuela.
Cruzó los brazos sobre mi pecho, moviendo mi pie esperando a que André termine con sus saludos como si no se hubieran vista hace horas atrás.
—Y estas son el terrible dúo del que Jade no nos ha hablado absolutamente nada. —André dice mientras mira a mis hermanas.
—No soy terrible. Jade es solo estúpida. —Riley replica.
André y Cat jadean, probablemente preguntándose cómo es que esta niña aún sigue viva. Los demás no mueven ni una pestaña. Ellos ya están familiarizados con las maneras de Riley.
Pensarías que la niña podría cambiar pero como mencioné antes. Ella tiene agallas. Ella no tiene miedo.
Así que, golpeó el trasero de Riley tan fuerte que Vega se tambalea un poquito.
—¡Jade! —ella me gritó, dándose la vuelta así no tengo acceso libre a la mocosa. Luego ella voltea un poquito la cabeza así puede ver a la niña. —¿Estás bien, monstruito? —
—Sip, bájame. —
Vega lo hace, Riley se acerca a mi. Le doy una mirada de advertencia. Ella no quiere que yo empiece ahora mismo. Aquí no está Joy para salvarla
—Piensa petarda. Tú mami no está aquí para salvarte. —
—Si, pero te verás estúpida corriendo tratando de agarrar a una niña. —ella dice antes de patear la mierda fuera de mi y correr. No dude. La seguí. La voy a matar.
Riley corre hacia Beck y se esconde detrás de él.
No para tratando de agarrarla.
—Jade para. —Beck ordena, poniendo una mano en mi pecho.
—Esa pequeña mierda me pateó.—
—Tú la golpeaste. —
—Ella me llamó estúpida. —
Riley se asoma detrás de Beck. —Eres estúpida. —
Tratado de agarrarla una vez más.
—¡Robbie está aquí! —Cat chilla, momentáneamente distrayéndome.
La miro. Ella está detrás de Vega.
¿En serio?
Vega me está dando una mirada indiferente y siento cómo Beck retira su mano.
Correcto, mi pecho ya no es de su jurisdicción.
Hablando de pechos, Vega no es jurisdicción de Cat. Y sus manos están muy cerca…
Vega camina pasando de mi sin decir una palabra, con Cat en su espalda. Y nosotros la seguimos.
Ese movimiento saca la mierda fuera de mi por alguna razón. Entiendo que Cat es Cat, lo que quiere decir que ella es una niña de cinco años en el cuerpo de una adolescente; pero solo eso. Ella tiene que el cuerpo de una adolescente. Vega pasa sus manos por debajo de las rodillas adolescente de Cat enganchándolas. Y Cat tiene sus pechos de adolescente en la espalda de mi novia; sus piernas de adolescente enrolladas alrededor de la cintura de mi novia; y no hay que olvidar mencionar el hecho de que Cat tiene su intimidad de adolescente que habla parte baja de la espalda de mi novia. Y lo que lo hace aún más peor es que cuando se desliza hacia abajo hasta llegar al trasero de Vega porque Cat es pesada.
Vega para en la puerta, dándole un pequeño empujón a Cat para que no se caiga.
Cat ríe. Su clítoris probable ten fue estimulado por el movimiento.
¡Eso es todo!
—Bájate. —gruñó tomando a Cat por la cintura y quitándola de la espalda de mi novia. Me aseguró de que esté sobre sus pies no quiero que caiga sobre su trasero.
Todos me mira, probablemente preguntándose cuál es mi jodidamente problema.
—Estás muy grande para amasar a caballito. Te miras ridículamente. —me burlo.
—Aww, boohoo. —Cat hace un puchero.
Vega me niega con la cabeza y rueda los ojos. No sé cuál es su problema. Cat está bien. Yo, por otro lado, estoy irritada como el infierno. La chica prácticamente se estaba cogiendo a mi novia por la espalda. Y ahora siento que debo marcar territorio.
—Dame tu mano. —ordenó.
Para mi sorpresa, Vega me da su mano inmediatamente. Aún cuando todos y cada uno de nuestros amigos gritan. —No Tori, ¡no lo hagas! —
Ella salta; luego mira a nuestra manos: nuestra manos entrelazadas. —Aww hombre, Jade déjame. —
—NO. —
—No quiero sujetar tu mano. Aún estoy enojada contigo. —ella se queja.
Gran sorpresa.
—¿Y que? —me encojo de hombros mientras camino con ella hasta el mostrador. Vega trata de liberar su mano todo el tiempo pero no puede.
Tengo un fuerte agarre.
Cuando ordenamos, yo hablo primero. Ordenó un combo para niños y una bebida extra grande para las gemelas. Jalo a Vega así todos pueden ordenar.
—¿Un combo para niños? —Vega frunce el ceño.
—Para las mocosas. —respondí .
—¿Para compartir? —
—Sip. —
—¿Por que? —
Beck se acerca, apareciendo de la nada. —Amber usualmente solo se come las papas fritas. Riley usualmente solo se come la hamburguesa. Eso hace que tenga sentido ordenar un combo para niños y una bebida extra grande. —
—Oh. —Vega asiente entendiendo.
Quiero golpearlo. Allí está esa mirada de satisfacción en su cara de que él sabe más sobre las gemelas que ella.
Pero parece que Vega no la mira. Ella parece estar metida en una conversación con Cosa Uno (Riley)
—Bien. —ella dice antes de finalmente quitar su mano de la mía, se pone de cuclillas y deja que Riley suba en si espalda otra vez.
En serio, ¿Qué diablos está pasando entre esas dos?
—¿Algo más? —la cajera pregunta.
Ordene una hamburguesa y papas fritas para mí, Vega ordenó lo mismo.
Cuando nos dan el total, espero a que Vega saque el dinero que le dio Joy. Pero recuerdo en cual bolsa de su pantalón ella lo puso así que me doy vuelta quedando frente a frente con mi novia, meto la mano en su bolsa del pantalón y saco el dinero.
Ella contiene la respiración cuando a propósito hago un movimiento que le hace tener una sensación policial. Luego se muerde el labio.
Conozco esa mirada. —Quieres besarme, ¿Verdad? —sonrió maliciosamente.
—Asqueroso. —Riley rueda los ojos pero la ignoro.
—Aún estoy enojada contigo. —Vega exclama.
Me inclino.
—Voy a morder. —ella amenaza.
—Me gusta eso. —
—Eh-hem. —
Es la cajera. Y no la puedo culpar por interrumpir porque sé que ella quiere el dinero que tenemos, pero al mismo tiempo, este lugar está vacío no es como que tenga algo más que hacer
—Aquí. —le digo, poniendo el dinero frente a ella.
Ella me lo arrebata y de buena manera me resisto a la urgencia de arrancarle los cabellos. Cortesía de Tori.
Vega le da un golpecito a Amber, y una vez que tiene la atención de la mocosa, ella me apunta.
No sé qué hacer hasta que Amber toma mi mano y me comienza a jalar.
¿Control de daños? ¿En serio? No le iba a hacer nada, estaba pensando en algunas palabras, hacer unas cuantas amenazas, pero realmente no iba a hacer nada.
—Jade, ¿Donde nos vamos a sentar? —Amber pregunta de repente.
Veo alrededor, fácil de entender porque ella está preguntando. Las cabinas son todas relativamente pequeñas, no hay espacio suficiente para nosotros ocho.
Bien para mí.
—Oh bien, parece que ustedes movidas tendrán su propia mesa. Lejos, pero muy lejos si tengo suerte. —gruñó.
—No seas boba Jade. —Vega dice mientras se acerca por detrás con toda la comida. —Las chicas se pueden sentar en nuestros regazos. —
Y ella perdió su jodida mente.
—No. —respondo simple.
—Okay, bueno, creo que como las chicas son pequeñas caben en el asiento de uno de nosotros, así que, Cat se sienta en mi regazo. —ella se encoge de hombros. No fanfarronea. Ella lo va hacer.
¿Y tener el trasero adolescente de Cat en el regazo de mi novia? No lo creo.
—Bien. Tomo a Amber. —aceptó reluctantemente. No hay razón para lidiar con la otro en mi regazo, no importa lo irritante que sea Amber.
Cinco minutos más tarde, cambió de parecer. Amber no es necesariamente una niña hiperactiva pero por algunas razón no se puede quedar quieta.
—Deja de moverte, sabandija. —ordenó.
—Tengo que ir al baño. —ella se queja.
—¡Entonces ve! —gritó.
Ella salta un poquito y juro por Dios que si ella se hace aunque sea un poquito en mi regazo…
—Jade, solo llévala al baño. —Vega me rueda los ojos.
—¿Llevarla? ¿Ella puede ir sola? —
—¿Sola? —Vega frunce el ceño.
—Si. —le frunzo el ceño de vuelta. —Sola. —
—No puedes mandar a una niña sola al baño. —
—¿Por que no? —
—¿Algo le puede pasar? —
—¿Como que? —
—¡Lo que sea! —Vega grita.
En el otro lado de la mesa los chicos parecen un poco incómodos. Bueno, Robbie y André lo están. Beck y Rex parecen divertidos con mis disputas con Vega.
Esta bola de mierda no es divertido.
—¡No seas paranoica! —le gritó.
—No soy paranoica. Mi papá es policía. No creerías las historias que he escuchado. —
—Oh, las creo. Pero no creo que tenga tanta suerte como para que las mocosas desaparezcan ya se por vía de secuestro o un asesino en serie. —
Los ojos de Vega se abren como platos y jadea como para siempre.
Tan largo que Riley abre su boca mostrándome la hamburguesa masticada. Esa es su respuesta porque ya estaba acostumbrada a que le desde mala cosas y asesinatos a ella y a su hermana.
—¡Jade! —ella grita.
—¡Vega! —le gritó ¿Quién demonios hizo enojar sus amuletos de la suerte?
—¡No puedo creer que hayas dicho eso! —
—Bueno si tan preocupada estás, ¿Por que no la llevas tú al baño? —sugiero.
—¡Tú era tan...ugh! —ella exclamó antes de irse por la tangente que no puedo entender...porque todo es en ¡Español!
Mierda.
Ella me empuja, me muevo para que ella y Riley puedan salir de la cabina. Ella sigue diciéndome cosas pero yo realmente, realmente, no sé qué mierdas ella está diciendo.
—¿Cat que está diciendo? —digo con un poco de pánico, solo cambio un par de miradas con la pelirroja solo en caso de que Vega haga algo...inesperado.
Cat cubre su boca. Lo que sea que Vega está diciendo, ella no lo va a repetir.
Esa es la cara de "no hablar mal." Vega debe estar maldiciendo hasta por el culo.
—¿Hablas Español pequeña rojita? —André pregunta.
—No, pero entiendo. —Cat dice. Los ojos de Cat completamente abiertos mientras mira a Vega quien de repente decidida a ritmo, así como me acaba de maldecir.
¡Mierda!
—¡Bueno traduce! —insisto.
—¿Que? —
—Dinos lo que Tori está diciendo. —Robbie explica pacientemente.
—Pero no puedo hablar Español. —
—Dilo en Inglés. —Beck intenta.
—Pero ella está hablando en Español. —
—¡Si, pero lo que sea que está diciendo en Español, tú dilo en Inglés! —chasqueo, explicándolo lo mejor que puede ser explicado.
—Oh...estoy confundida. —
—...y no te puedes salir siempre con la tuya todo el tiempo Jade! Si quiero ir a una fiesta entonces…—
Inglés. Gracias Dios, solo escuche un retazo de Inglés.
—Okay, para. —agarro sus dos manos y la sostengo frente a mi, solo para mantenerla así y que ella en realidad, realidad me escuche. —¡Para! Lo siento, ¿Okay? Tal vez no lo sintió por no dejarte ir a la fiesta del estúpido de Ryder pero probablemente debí hablar contigo en lugar de darte las margaritas, ¿Okay? —
Ella me mira fijamente.
—Y no hablaba enserio cuando dije lo del secuestro. —agregué.
Vega mueve la cabeza hacia aun lado. —Creo...eso cuenta como una disculpa. —
—¿Que? —
—Te disculpaste. —ella sonríe.
—No lo hice. —me burlo.
—Lo hiciste. Dijiste que lo sentías. —
—No... —
—Lo siento está allí.—André corta.
Mierda, lo estaba. Pero aún así le di una mirada de muerte.
—¿Tal vez escuché algo que realmente no escuche? —el cambia de parecer.
Eso no cambia el hecho de que me disculpe con Vega.
—Amber aún necesita ir al baño. —Riley apunta a su hermana quien está haciendo el baile de pi-pi.
¿Qué mierdas está mal con esta niña?
—Yo la llevo. —ofrecí. Necesito irme por un segundo de todos modos.
Amber agarro mi mano en el camino, retire mis manos.
Jade…
Miro atrás y Vega me está frunciendo el ceño en desaprobación.
Bien.
Tomo la mano de la mocosa y no la dejo ir hasta que estamos en el pasillo.
—¿Jade? —Amber llama cuando está en el baño.
Los niños son asquerosos.
—Amber. —respondí.
—¿Por cuánto tiempo Tori va a ser tu novia? —
¿Que clase de pregunta es esa? —¿Por qué? —preguntó.
—Solo me preguntaba. —
—¿Por que? —repito.
—Ella es muy buena. —
—¿Tú crees? —
—Uh-huh—
—Apúrate.—digo irritada.
—Okay. —ella dice, bajando la palanca del baño.
Le recuerdo lavarse las manos y esperó a que ella no tome la mía.
Ella lo hace.
Dios, ella es irritante.
En el medio del camino a nuestra mesa me detengo. Puto Bolsa de Mierda está ahí.
Parece que él no ha visto a Vega y viceversa, así que, no creo que el sepa que ella está aquí, pero aún así...solo una señal de el me hace sentir asesina. Aún más de lo usual.
Amber se queja a mi lado, me doy cuenta de que había apretado la mierda fuera de su mano.
La dejó ir. Pero a lo rápido que la suelto, ella vuelva a tomar mi mano.
Hago un esfuerzo de no lastimarla esta vez. Pero aún estoy un poco tensa. Y me quedo ahí hasta que Bolsa de mierda se dirige a la puerta. El se va a ir sin ver a mi novia.
Respiro fácil y termino de llegar a nuestra mesa.
Cuando Riley me mira, sonríe y golpea el brazo de mi novia hasta que ella se inclina y la niña le susurra algo en el oído.
Rápido sospeche.
Vega levanta la mirada, me mira y se levanta. —Jade…—
—¡Tori! —
De la nada, un niño de cabellos negros corre y se abraza a la pierna de mi novia.
—¿Chris? —Vega prácticamente chilla antes de levantar al pequeño monito.
—¿Tori? —
—Hola Danny. Ya conoces a mi novia. Y ellos son nuestros amigos. —Vega presenta a todos en la mesa animadamente, y me digo a mi misma que está de buen humor por la pequeña bolsa de mierda en su cintura. —El está sucio ¿Es esto un uniforme? —Vega pregunta, refiriéndose a la ropa.
Bolsa de mierda se ríe. —Si, fútbol. O como sea que le llamaré a un montón de niños de cuatro años corriendo con una pelota en las manos. —
Vega se ríe.
Me acercó un poco más, estoy al lado de ella.
Riley jala su camisa. Vega mira abajo por unos segundo antes de levantar la vista y encontrarse con mis ojos.
—Jade, mami, Riley quiere ir al baño. —
¿Ahora? ¿En este segundo? ¡No mierda!
—¿Por que no fuiste antes? —
—Porque antes no tenía ganas.—
Vega rueda los ojos y con el dedo le hace señas a Amber. —Ven aquí, mamita. —
Amber obedientemente hace su camino hacia el lado de Vega. Inmediatamente, ella pone sus manos en los oídos de Amber, evitando el sonido de la discusión entre Riley y yo lo mejor posible.
—¡Si lo hiciste! —le grité a Riley.
—No, ¡No lo hice! —
—¡No te estoy llevando al baño!—
—¡Tori dijo que tenías que hacerlo! —
—¡No! —
—¡Si! —
—¡NO! —
—¡SI! —
Después de unos segundos, Vega deja ir a Amber. —Creo que ya terminaron con la parte ruidosa, ve y termina tus papas fritas y luego te traeré un helado ¿Okay? —
—Okay. —ella sonríe.
Yo también sonrío. Vega entendió en la cara de Amber que odia los gritos y eso se mira como si Vega pasará mucho tiempo en mi casa y con las mocosas. Por lo que ahora la cara de Beck es divertida. Es se mira confundido como el infierno. El estaba tan convencido en que Vega y yo estamos fingiendo; y ahora él no sabe qué diablos pensar.
—Siempre has sido buena con los niños. —escuchó que Bolsa de mierda elogia. Y así no más, mi sonrisa muere; el le está sonriendo a mi novia. Y esto es anhelante. —Pensé que ibas a tener a mis hijos. —casi sonríe.
—Gracias. —ella sonríe, lo dejo pasar porque ella le está sonriendo al pequeño monitor en su cintura. No a La Bolsa de mierda frente a ella.
Bolsa de mierda sonríe hasta que se da cuenta de que lo estoy mirando asesinamente. Y cuando lo nota, él traga saliva audiblemente.
—Así que, uh...fue bueno verte Tori. Nosotros deberíamos irnos a casa. —él le hace un gesto a mini-Bolsa de mierda.
Vega pone en el suelo al pequeño monito. —Adiós Chris. —ella dice.
—Dile adiós a Tori, Chris. —bolsa de mierda le dice.
—Adiós Tori. —él dice tristemente.
—Aww no estés triste, te veré luego. —
—¿Cuando? —
—Oh uh…—
—El tiene un partido de fútbol este sábado. —bolsa de mierda corta. —Eres bienvenida a ir. Todos ustedes. —el agrega después de que lo miro intensamente.
—Seguro, ahí estaré. —Vega sonríe. Otra vez, su sonrisa va dirigida a mini-bolsa de mierda, así que no me puedo enojar exactamente. Pero no hay manera de que nosotros o ella vaya a ese estúpido juego del sábado.
—Um babe, tenemos que hacer una cosa este sábado. No podemos ir. —
—¿Que cosa? —ella frunce el ceño.
—Esa cosa. —muevo mi cabeza a un lado.
—¿Que cosa? —ella repite.
La miró fijamente. Su negativa a jugar me hace enojar; y estoy contemplando seriamente a la tentativa de darle a mi novia otro ramo de margaritas este sábado.
