Capítulo 12

~~Jade~~

Mi teléfono vibra. No se que hora es, pero se que malditamente de mañana para que alguien me este texteando.

¡Lenguaje! Tori me reprende.

—Puedo maldecir en mi mente si quiero.—murmuró. Hace mucho dejé que cuestionarme mi cordura cuando verbalmente le respondo a Tori. Especialmente porque solo lo hago cuando estoy a la deriva o cuando me estoy levantando.

Tanteo mi mesa de noche hasta que encuentro la estúpida cosa y casi la apago sin siquiera mirar de quién es el mensaje; pero la curiosidad se lleva lo mejor de mi.

Tengo que entrecerrar mis ojos un poquito porque la pantalla tiene todo el brillo y no puedo leer lo que dicen las pequeñas estúpidas palabras. No hasta un minuto después de estar mirando la pantalla.

Vega: ¡Buenos días! ¿Quieres venir a la playa?

Eso dicen las estúpidas pequeñas palabras.

¿En serio?

Parpadeo encarecidamente un par de veces mirando el texto, y al mismo tiempo mirando el reloj.

Siete en punto.

Es sábado, el sol apenas y esta saliendo, y mi novia solo me texteo queriendo saber si quiero ir a la playa con ella… ¡a las putas siete de la mañana!

Honestamente, ir a la playa el día de hoy no es una mala idea, pero levantarse ¿Ahora lo es...?

Apago mi teléfono y me doy vuelta mandando una respuesta rápida. —¡Demonios que no! —

Cuando me levanto otra vez, mi teléfono dice que son las once. Me quito la suciedad de los ojos y vuelva a mirar. Tiene que estar mal. No es que podría dormir hasta tan tarde, pero porque Cosa Uno y Cosa Dos han hecho un hábito de venir a mi habitación cerca de las nueve de la mañana en días que estoy libre de la escuela, solo para sacar la mierda fuera de mi. Aún, no he escuchado ni un solo peep de ninguna de las dos.

Me levanto lentamente, bostezando y estirando mis músculos antes de decirme a mi misma que ser estúpida; solo tomar ventaja de la paz y ir a dormir otra vez.

Y trato de hacerlo; pero no puedo más de un minuto pasar acostada en mi cama antes de darme cuenta de que eso no va a funcionar. No puedo volver a dormir. Siento que algo está mal...o que algo falta.

¡Rayos! Son las mocosas. No puedo solo ir a dormir. Mis mañanas tienen una manera de ser desde hace un par de años, y es lo siguiente.

Una de las mocosas, usualmente Riley, viene a mi cuarto para importunar mi sueño.

Luego le gritó.

Luego baja al primer piso a poner quejas sobre mi.

Luego Joy viene y me pide que sea amable.

Luego murmuró entre mi respiración acerca de donde enterrarla.

Luego ella me corta y me llama "increíblemente increíble."

Y luego gruñó y vuelvo a dormir.

Así es como han estado siendo. Y es como necesito que sean. No me tomo muy bien los cambios.

Dios, seriamente sueno como uno de esos raros OCD con sus malditas...rutinas.

Con un fuerte y frustrante gruñido, me levanto y me dirijo entre los pasillo para tomar mi baño mañanero. Apenas registró algo fuera de lugar realmente hice mi camino al baño. Entonces eso me golpea. El silencio. Nunca está tan silencioso cuando las mocosas está aquí a menos…

Frunzo el ceño. Esas pequeñas mierdas se traen algo; y me atrevo a apostar que sea lo que sea es idea de Riley. Dios, esa niña jode mis nervios como nadie…

Entro al baño, sin siquiera molestarme en tocar. Solo quiero joder sus planes y ponerle fin a esa mierda.

Pero ellas no están aquí.

Eso es...raro, pero no es tan extraño ciertamente. Hay otros lugares donde las pequeñas petardas pueden estar.

Así que, comienzo a escanear. Miro el baño, luego el cuarto de Joy, incluso en el cuarto vacío al cual ninguna de nosotras tiene permiso de entrar. Es una regla que ha estado por cuatro años; pero Riley es lo suficientemente valiente como para quebrar es regla, y Amber lo suficientemente sin carácter para ser persuadida para quebrar esa regla con su hermana.

No encuentro nada. Ellas no están aquí.

No es la gran cosa, aun falta el primer piso por revisar.

Así que me dirijo a lo siguiente, optando por revisar en la cocina. Desafortunadamente para mi, me vengo a encontrar a cara con el trasero de Joy hurgando en el refrigerador.

—Asqueroso. —murmuró.

Ella se da vuelta y me da una sonrisa nerviosa. —Buenos días, cariño. —ella dice antes de sacar los huevos y las leche; luego cerrar el refrigerador con su cadera.

Ella tira un huevo. Y cuando trata de recoger el pedazo de cascarrón, tira otro.

—Mierda. —murmura. Luego rápidamente limpia el desorden y saca mas huevos del refrigerador.

Entrecierro mis ojos. ¿Por que diablos ella está tan nerviosa?

—¿Por que estas tan nerviosa? —le pregunto. Trato de sonar despreocupada y lo más aburrida posible, pero no estoy segura si lo logre. Cuando Joy se pone nerviosa, Jade se pone nerviosa.

—No lo estoy. —ella exclama simultáneamente tirando un poco de leche en la mesa. —¿Quieres desayunar? —me pregunta. Como si eso cubriera todo lo que ella hizo.

—¿Dónde están las mocosas? —replicó, estratégicamente cambiando el tema así la siguiente vez que le pregunte porque ella está tan nerviosa tal vez ella será tomada con la guardia baja y me responda. Créanme, suena como si alguna persona inteligente pudiera caer en esa mierda, pero funciona más de lo que creen.

Olvido mis planes cuando Joy me responde a través del bucle.

—Ellas fueron a la playa con Tori. ¿Quieres huevos y tostadas o solo vas a querer cereal? —

—¿Q-qué? —balbuceo en nada más que absoluta sorpresa. Ella acaba de...no hay manera de que las mocosas este con mi novia.

Joy frunce el ceño. —Pensé que sabías. Tori dijo que te texteo esta mañana y que le dijiste que no quería…—

—¡Se lo que le dije! —le interrumpo.

—Así que…—ella hace un gesto con las manos, silenciosamente preguntándome cuál es el problema.

—¡¿Así que solo dejas ir a las mocosas con una chica que apenas conoces?! —es la única cosa que puedo decir sin que suene como si estuviera teniendo un berrinche porque todos se fueron a algún lugar a divertirse sin mi.

—Ellas tiene nombre, Jade. —ella suspiró exasperada con un gran rodaje de ojos. Ella no se la cree ni por un segundo, porque la verdad; no me importara si ella manda a las mocosas con Freddie Krueger. —Y tu novia parecer ser una joven responsable. Por otro lado, pensé que estarías feliz de no tenerlas por un día fuera de tu cabeza. Dios sabe que yo podría usar ese descansa. —me guiña el ojo. —Ahora apúrate y prepárate antes de que ponga esto aun lado. ¿Vas a querer un caliente o frío desayuno? —

—¡Ninguno! —chasqueo.

—¿Que con ese humor amargado? —

—¿Cuando no estoy con un humor amargado? —le gruñó. Ella me sonríe, como si ella pensara que soy adorable. Lo odio malditamente cuando ella hace eso.

Me dio vuelta subiendo las escaleras y me meto a mi habitación antes de lidiar con mi pronto-a-ser-muerta novia.

—¿Hola? —una pequeña voz que en definitiva no pertenece a Vega.

Le frunzo el ceño a mi teléfono antes de ponerlo en el oído otra vez.

—Pon a Vega al teléfono. —ordenó, ni siquiera molestándome en preguntar cuál de las dos petardas contestó. Diría que fue Riley porque esa lo suficiente valiente para hacerlo; pero otra vez, Vega pudo pedirle fácilmente a Amber que respondiera.

—Ella está ocupada. —

Debe de ser Cosa Uno.

—Riley…—advierto.

—Soy Amber. Y Tori está realmente ocupada, Jade. Ella está hablando con Beck así que me dijo que respondiera y le dijera a quien fuera que ella está ocupada. Lo siento. —

Mis ojos se entrecierran mientras siento la ira venir. Que...mierdas...hacen ellos juntos...en la puta…

Cálmate, Jade. Ni siquiera sabes que es lo que está pasando. Tori me dice. Y usualmente le digo que calle la mierda, pero me encuentro esperando a que ella esté en lo correcto. Quizás la idea de que Vega y Beck estén haciendo algún tipo de aspectos de familia tradicional, solo sonriendo amorosamente el uno al otro y haciendo castillos de arena con las mocosas es una noción ridícula.

Vega no me engañaría. A ella le gusta respirar.

—¿Que diablos esta haciendo Beck ahí? —pregunto calmadamente. Bueno, más calmada de lo que pensé que fuera capaz de hacer ahora.

—Um, ellos está discutiendo. —

Bien. Discutir es bueno.

—¿Acerca de que? —presiono.

—Um…—

Esta niña y sus jodidos ums .

—Pon a Riley al teléfono.—chasqueo, perdiendo mi paciencia.

Escucho que Amber le da el teléfono a Riley y le dice quien es.

—Jade. —Riley saluda.

—Háblame. —ordenó. Ella sabe lo que le quiero decir y que no se ande por las ramas.

—Beck piensa que ustedes solo vinieron a la playa porque él puso en TheSlap que el vendría a la playa hoy, y el dice que ustedes están tratando muy fuerte para que el vea de qué están juntos, pero el…—

—Whoa, whoa. Para allí. Ni siquiera estoy en la playa. —le interrumpo; así puedo apuntar a un pieza crucial de información, y así Riley pueda tomar un jodido respiro. Tal vez unos cuantos.

—Tori dijo que vendrías más tarde. —ella dice convencionalmente. Y puedo imaginar que ella terminó encogiéndose de hombros.

—¿Por que Vega diría que yo iría a la playa? Le dije que no quería ir a la playa. —

—No lo se. Ella dijo que una vez que te dieras cuenta de todos estábamos aquí sin ti, tú vendrías solo para discutir con ella. —

Mierda. Ella tiene razón. Ella tiene la absoluta razón. Y no me gusta eso. No me gusta ser tan predecible. Mejor aun, no me gusta como Vega fue capaz de predecir lo que voy hacer. El hecho, de que realmente no me gusta mucho el punto donde me puedo quedar en casa y enseñarle que no me puede manipular como ella quiera.

—Pero creo que debería quedarte en casa. —Riley continua. —Es más divertido son ti. Tengo a Tori toda para mi. —ella exclama.

Rechino mis dientes.

No estoy celosa. Lo juro. Riley tiene ocho. Ella ni siquiera tiene una oportunidad con mi novia. Aun así, me molesta cuando la pequeña mocosa hace y dice cosas que tiene que ver con Vega. No se porque, pero se que no estoy celosa.

—Pon a Vega al teléfono. —

—Pero ella dijo…—

—¡Ahora! —

—¡Bien! Pero si ella me grita otra vez…—

Ruedo mis ojos. ¿Que puede hacer si Vega le vuelva a gritar? De hecho, me gustaría ver a Vega gritar otra vez.

No voy a mentir, estaba un poquito sorprendida al principio; pero después lo deje pasar, me di cuenta de que tan caliente es mi novia cuando se enoja. En la manera en que su boca se queda en esa pequeña línea mientras ella trata de mantener toda su ira a raya; en la manera en que sus ojos abren en furia incontenida, como si fuera el infierno bailando detrás de esos iris oscuros.

Esperen, ¿Qué diablos estoy pensando?

Estabas pensando...

Cierra la puta boca, Tori, interrumpo a mi conciencia antes de que ella pueda decir, o hacerme pensar, algo increíblemente estúpido. Por otro lado, puedo oír a Beck ahora. El está diciendo algo acerca de lo innecesario que es tratar y proveerle nuestras relación a el. Y allí hay un énfasis en la palabra "relación"; lo que quiere decir que el aun no nos cree. El aún está en negación.

—Teléfono, Tori. —

—Riley, estoy ocupada. —Vega responde. Ella suena agitada, pero no enojada como lo vi el jueves.

Lastima.

—Sabes qué le dijiste a Amber que respondiera el teléfono, ¿Verdad? —Beck corta; obviamente sugiriendo que Vega acaba de llamar a Amber por el nombre de Riley.

Ruedo mis ojos. Las petardas deben de estar usando un traje de baño similar o algo así. Beck no puede diferenciarlas ni para salvar su vida. Bueno, el puede, pero solo por sus personalidades. El sabe que Riley es ruidosa y que Amber es un ángel. Si Riley se hace pasar por Amber, entonces el piensa que es ella, y viceversa.

—Es Jade. ¿Quieres que le diga que estas ocupada? —Riley interrumpe otra vez.

No escucho que Vega le responde a eso. Pero escucho a Beck decir algo y luego a Vega riendo por lo que sea que dijo.

Si es aes la manera en la que ellos pelean, no me gusta ni un poquito.

—Hey, Mami. —mi novia dice después de un momento. Supongo que ella se está alejando de Beck así ella puede hablarme.

—No me "Hey Mami" —le chasqueo.

—¿Que pasa contigo? —

¿En serio?

—¿Que está mal conmigo? ¿Que diablos haces tú en la playa? —

—Te dije que iba a venir. —ella suspira como si ella me hubiera dicho miles de veces que el cielo es azul, no verde.

—¡No dijiste nada acerca de llevarte a las mocosas! —le gruñó.

—Oh, tenía que traer a Riley. Le debía un favor por gritarle el jueves; y porque no traer a Amber también. Tu eres la única que dijo que no quería venir.—ella acusa.

Entrecierro mis ojos. —¿Eso quiere decir que vas sin mi? —

—No te gustan los ultimátum. —

—¡Si, no me gusta ser engañada o manipulada tampoco! —

—Nadie te está engañando o manipulando, Jade. —ella suspira calmadamente.

Odio cuando ella hace eso. Estar calmada cuando le estoy gritando. Me hace sentir con un niño de kínder que está teniendo un berrinche y que ella es el adulto racional tratando de estar calmado.

Tomo una profunda bocanada de aire y le respondo en la manera en la que ella me ha estado respondiendo. Calmada y racionalmente. Las dos somos unas jodidas adultas. —¿Oh?¿Así que no le dijiste a Riley que una vez que me diera cuenta de que todos se fueron sin mi que yo iba a llegar a mi manera? —

—Si. Pero lo que quise decir es que vendrías en tu propio tiempo; y no cuando yo te diga cuándo hacerlo. —

—Claro que lo hiciste. —

—Bueno entonces aquí esta una solución fácil para ti, Jade. No vengas y ya. —

Mi respuesta es cortada por el sonido familiar de una llamada siendo terminada. Ella me corto.

Nadie me corta

Le llamo de regreso. Uno sonido, dos sonidos, tres sonidos, cuatro y más...no hay respuesta. ¡Voy a matar a esta chica!

—¿Hola? —el teléfono por fin es respondido. Pero eso una voz profunda. Una que no le pertenece a Vega, y tampoco le pertenece a una de las mocosas.

—¿Quien eres? —

—No me digas que no reconoces mi voz, Jade. —

—Tal vez no te reconozco porque estas respondiendo el teléfono de mi novia, Beck. —peleo de vuelta.

—Tal vez Riley vino a tomar su mano cuando la vio tan triste y la llevó a jugar al agua, Jade. —

Dios el es inmaduro.

Explícame porque lo quieres de vuelta.

Cierra el pico, Tori.

Lenguaje

¡Ugh! Okay, Jade concéntrate. ¿Que dijo Beck? Algo acerca de Riley llevarse a Vega a jugar con el agua, ¿Cierto?

Suena a algo que Riley haría. Espero que sea Riley. Nunca puedes creer las palabras de Beck cuando se trata de las mocosas, y realmente necesito hablar con Amber.

Le cuelgo a Beck y llamó Cosa Dos responde. Agradecidamente ella responde.

—¿Jade? —

—¿Dónde están? Quiero decir su locación exacta.—

Amber no es buena con las direcciones ella solo tiene ocho, pero ella da detalles específicos del lugar y se donde están.

—No le digas a nadie que voy. Okay, Sabandija. —

—Okay, Jade. —ella promete.

Corrí bajando por el pasillo casi chocando con Joy. Agradecidamente, pare un segundo antes de impactar...pero ella no parece notarlo. Lo que creería que es raro si no estuviera viendo hacia dónde se dirige su atención.

Es el cuarto. Al que supuestamente no debemos ir. Al cual entré cuando estaba buscando a las niñas en la mañana. La puerta de abierta completamente...porque no lo cerré después de que salí.

Mierda.

Joy toma la perilla tentativamente. Pensé que estaba nerviosa antes en la cocina; eso no era nada. La manera en que su mano tiembla.

Ella traga varias veces, pero obviamente no hace nada porque luego ella aclara su garganta. —¿Jade, lo hiciste tu? —pregunta suavemente. Ella no tiene que terminar el resto. No creo que ella pueda terminar el resto; pero se que es lo que ella está preguntando.

—Lo siento. —trago nerviosamente. No le digo que estaba buscando a sus hijas porque ya se que esa no es una excusa realmente buena.

Ella cierra la puerta firmemente antes de tomar una gran bocanada de aire y mirarme a los ojos. —¿Quieres que te lleve a la playa, cariño? —pregunta tan bajo qué tengo que hacer una lectura de labios para entender toda la oración.

¿Que? ¿Eso es todo? Estaba esperando a que me matara. Literalmente.

—Pero tenemos que irnos ahora porque tengo planes. —continua mientras le da una mirada rápida al reloj de su mano.

Ella está tratando de molestarme.

—¿Con una cita? —acusó, molestando un poquito de vuelta. Cuidadosamente observó cómo ella trata de responder, tratando de entender porque mierdas sigo parada aquí, tiesa y aun respirando, después de que Joy sabe que he estado en ese cuarto.

—No, voy a ir al spa...sola...a menos, que tu quieras venir conmigo. —ella sonríe.

Le frunzo el ceño. No hay manera de que yo vaya al spa con Joy ahora. Ella solamente va al spa cuando está extremadamente estresada.

—Tomaré eso con un no entonces. —

Asiento con mi cabeza. —Voy por mi traje de baño y las cosas. —

—Me lo imaginaba. —

Solo me quedo allí, aun tiesa y demasiado jodida como para moverme.

—Bueno, apúrate, Jade. ¡No tengo todo el día! —ella aplaude para hacer más énfasis.

—Pero…—sacudo mi cabeza y me detengo allí. Creo que sería más inteligente de mi parte si solo lo dejo pasar.

Estoy lista en tiempo record. No porque Joy me haya apurado, pero porque yo quería. Quiero llegar a la playa lo más rápido posible y torcer el cuello a Riley, Vega y a Beck. No necesariamente en ese orden.

Busque mis canciones, le puso los audífonos a mi teléfono y escojo la primera canción que quiero escuchar. Todo el viaje con Joy es mucho más más tolerable cuando hay música en mi oídos; pero antes de que me pueda poner los audífonos ella habla.

—Jade, cariño. —ella comienza.

—¿Que? —

—Um...estaba hablando con Grayson esta mañana; entonces um Ellen habló conmigo un poquito. —

Ah. Ahora todo tiene sentido. La manera en la que Joy estaba nerviosa en la manan mientras hacía el desayuno. La manera en la que ella me dejo ir dentro del cuarto...todo eso tiene sentido ahora.

Mantengo mi boca cerrada y mis ojos al frente. No tengo que decir nada. Nunca digo nada cuando dice algo que tiene que ver con mis padres. Los odio mas a ellos de lo que me disgusta Joy.

—Ella quiere que le llames. —

Bueno eso es primero.

—¿Por que? —

Joy mantiene los ojos en el camino; la única indicación de que ella me está escuchando es la fuerte que está apretando el volante lo cual hace que sus nudillos se pongan blancos.

—Ella quiere hablar contigo supongo. —y si mi madrastra no pareciera tan nerviosa ahora, tomaría su respuesta como sarcasmo como si fuera obvio que cuando alguien quiere que le llames, así ellos pueden hablar contigo.

No tengo una respuesta para eso, así que no la doy. Ni siquiera me encojo de hombros.

—Así que…—

Ruedo mis ojos. Por supuesto que Joy no reconoce mi manera de decir que no estoy interesada de hablar acerca de esto.

—¿Jade? —ella lo vuelve a intentarlo.

—¿De que quiere hablar ella? —pregunto. Puedo sentir el miedo empezando a crecer en mi pecho. Y odio eso. Odio que solo una mención de Ellen de haga sentir como claustrofóbica. Me sale el mal funcionamiento del corazón, la boca seca, la escasez de aliento...esa mujer...¿Qué podría ella posiblemente querer? ¿Que? Ciertamente a mi no. Por favor Dios, que no sea yo, ruego en silencio

—No lo se, cariño. Ella quiere que le llames. —Joy responde, aparentemente inconsciente, como siempre ella parece ser, ante la negativa reacción que tengo ante la mención de Ellen. Luego otra vez, me aseguro de guarda mi expresiones jodidamente bien.

—¿Y si no la llamó? —mantengo mi tono sereno, ligero.

Joy se relaja un poquito, pero apenas y lo noto. Estoy demasiado ocupada preocupado por mi misma, acerca de mis miedos.

—Por favor no me digas, ¿Que vas a trata y hacerme hacerlo? —le reto, cruzando los brazos sobre mi pecho .

Joy sonríe.

Le frunzo el ceño. ¿De que se está riendo? ¿Sabe ella algo que yo no? ¿De qué hablaron ella y Ellen acerca de todos modos? Hicieron ellas un "acuerdo" o ¿Algo así?

—Si le llamo, ¿Crees que ella me va a pedir que me mude a Nueva York con ella...y con él? —pregunto, decidiendo no jugar mentalmente con el "que si" juego y ver si puedo obtener una jodida respuesta. —

—Puede que lo haga. —Joy responde, su sonrisa cayó a un pequeño ceño fruncido. —¿A cual lado tengo que ir otra vez, cariño? —

Ruedo mis ojos y le digo a donde ir antes de poner la música otra vez.

Me siento enferma. Siento esa horrible sensación en mi estomago y se que no se ira en un buen rato. Odio cuando Joy menciona a Ellen. Siempre siento como si eso le da ideas. Como el hecho de que yo ya tengo una madre. Ella no tiene que lidiar conmigo; ella puede mandarme lejos. Ella puede hacerme vivir con Ellen y él, mi padre.

He estado manteniendo mi distancia con Joy, preparándome para el día en que ella me mande lejos. Así puedo engañar a mi mente de que ella no me gusta de todos modos. De que prácticamente la odio en efecto; pero no lo hago. No la odio del todo. Aun cuando ella es molesta como el infierno.

En realidad, a veces, solo a veces, realmente deseo que ella fuera mi madre biológica. De esa manera ella no me puede mandar lejos. De esa manera no tengo que sentirme nerviosa cada vez que ella menciona a mi padre o a Ellen.

Me pongo los audífonos y miró tras la ventana. Ella aun se mira bastante agitada. No puedo hacer más que preguntarme ¿Por qué? ¿Soy yo? ¿Está ella nerviosa de que intente algo cuando me enteré de que está tratando de mandarme lejos? Porque ya lo intenté una vez. Ella me dijo un montón de mierda acerca de que ella creía que iba a ser más feliz si estaba con mis padres.

No lo era.

Hice de la vida de Ellen y mi padre un infierno. No les tomo mucho tiempo para mandarme de regreso. No me fui ni siquiera por un mes.

He hecho de Joy un infierno también. Nunca le he perdonado el que me haya mandado lejos en primer lugar.

—¿Quiere que vaya? —repentinamente dejó salir sin siquiera darme cuenta de que me estaba preguntado acerca de eso.

—Quiero hacer lo que es correcto para ti. —ella responde, ni siquiera se molesta en pretender de que no saber acerca de lo que estoy hablando en orden de darse un tiempo para buscar las palabras correctas que decir. Aun así, la respuesta que recibí fue una respuesta arrebata.

No es lo que quiero. Realmente quiero saber. Quiero saber que tan mal ella me quiero fuera. Así que, lo intento otra vez.

—Dije que si querías que fuera, no que pensabas acerca de lo que debería hacer. —

—No importa lo que yo quiera, esta es tu vida. Es acerca de ti. Lo que sea que quieras. No debería de influir en tus decisiones. —responde.

Otra puta respuesta arrebatada.

—¿Quieres saber lo que quiero, Joy? ¿Realmente quieres? Una puta respuesta a mi pregunta. —

—¡Cuida tu lenguaje! —ella me chasquea.

Casi le digo que no me diga que mierdas hacer porque ella no es mi jodida madre, pero me lo guardo para mi...y Tori. Le dejé que me gritara por mi pensamientos impuros el resto del viaje a la playa porque me rehúso a decirle otra palabra a Joy.

Cuando finalmente llegamos y Joy se estaciona para dejarme salir; pero antes de que pueda cerrar la puerta de golpe ella dice. —No, Jade. —

—No Jade, ¿Que? —gruñó.

—No quiero que vayas. —ella me mira a los ojos mientras me lo dice dejando ver la sinceridad en ella. Y con esa mirada que ella me está dando ahora, ella puede decir que el conejo de la pascua existe y yo le creería.

Pero no es suficiente.

—¿Por que? —tenía que preguntar.

—Si no sabes ya el porque, entonces probablemente no me creerías si te lo digo. —

¿Que mierdas se supone que eso significa?

—Cierra la puerta, voy a llegar tarde. —

Hago lo que me dijo. Y ella se va.

Miro al carro por un momento y me encojo de hombros. Esa mujer…

Me toma cinco minutos escaneando la playa antes de encontrar a Vega, las niñas, Beck y...Meredith.

Nadie me dijo que ella estaba aquí.

Y nadie parece notar que he llegado. Todos ellos están sentados en las toallas en la playa, comiendo y Meredith hablando de que sabe Dios.

Estaba en lo correcto, Riley y Amber están vistiendo un traje de baño idéntico. Vega está usando una camisa y me encuentro preguntándome que tipo de traje está usando de bajo. ¿Una o dos piezas?

Espero que sea de dos.

Esperen, ¿Que?

Muevo mi cabeza y me rehusó a pensar algo más y hago mi camino hacia el grupo. Mi cerebro está siendo estúpido.

Riley es la primera en notar mi presencia cuando me estoy un poquito cerca, y a lo rápido que ella me mira, se levanta y se sienta en el regazo de Vega.

Dios, esa niña…

—¿Que? —Vega pregunta, completamente inconsciente de mi presencia y concentrándose en la mocosa en su regazo.

Cuando responde, Riley le enseña la comida masticada en su boca.

Asqueroso.

Espero que Vega le haga cerrar la boca y la empujé lejos, en lugar de eso ella abre su boca mostrándole la comida masticada en su boca.

—¡Asqueroso! —Riley grita antes de quitarse del regazo de mi novia. Pero ella no se va lejos. Se sienta al lado de Vega.

—Tu empezaste, Monstruito. —Vega se ríe.

—Me alegra que esten teniendo mucha diversión sin mi chicos. —digo, significando que anuncio mi presencia para ser observada por todos, pero mi mirada se detiene en Vega y se queda allí. Su ojos literalmente brillan cuando me mira. Una reacción muy rápida para ser considera una actuación...a menos que ella ya sabía que estaba ahí todo el tiempo. Pero se que no lo sabía.

Vega está genuinamente feliz de verme.

Y lo que es aun mas raro es que yo...no siento absolutamente nada de pavor ante su mirada.

—Jade, recuerdas a Meredith, ¿Verdad? —Beck me interrumpe, haciendo que la chica se siente a su lado.

—La chica con los pastelillos. —dijo sin ninguna expresión mientras me meto entre Riley y Vega. No lo hago muy bien porque la pequeña petarda esta siendo un poquito terca, no queriendo rendirse al darme su asiento; pero arreglo eso. —Muévete. —gruñó y empujo a Riley fuera del lugar.

—No me golpees, tu estúpida ataque de masa. —ella me golpea el brazo jodidamente fuerte antes de irse al lado de Vega.

Mi novia pone un brazo protectoramente alrededor de Riley. —Tú la golpeaste primero, Jade. —ella me dice, obviamente pensando que estoy por matar a la pequeña petarda. Y debería, realmente, realmente debería, pero solo no me siento realmente bien ahora.

Me encojo de hombros y miro mi brazo, escaneando las marca de la mano de la pequeña petarda esta empezando a tomar forma. Bueno, no es una marca completa, más bien parece los dedos deformados de algún alíen. Sonrió un poquito ante la vista. Siempre supe que esa niña no era humana.

—¡Hola Jade! —Meredith saluda.

Técnicamente, no olvide que ella está allí, pero tenía planeado ignorarla. Así que no respondo. Continuó observando mi brazo, lo cual me esta aburriendo.

¡Eso es grosero, Jade!

Muérdeme.

No, a ti te gusta eso.

Si. Porque si lo hago.

Vega me da un codazo en las costillas.

¡Ugh! ¡Juro que me estoy cansando de ser atacada por las dos al mismo tiempo!

—Hola Meredith. —digo educadamente, mirándola a los ojos.

—¡Hola Jade! —ella repite energéticamente. Creo que esta es la primera vez que la llamo por otra cosa que no sea pe…

¡Jade!

Bien. Creo que esta es la primera vez que la llamo por algo más que no sea la p-palabra.

—¿Quieres uno? —Meredith me pregunta mientras saca un pastelillo de la nada.

—Son muy buenos. —Beck se burla.

Ruedo mis ojos, pero de todos modos lo tomo. Esta muy bueno. Y tengo hambre.

—Nada mal. —le digo antes de darle una gran mordida.

—¡Gracias! —ella derrame afección.

Todo el mundo me está mirando. Y se porque. Hay algo mal conmigo. Lo puedo sentir. Debería de estar amenazando a Beck con mis mas brillantes y puntiagudas tijeras por haber traído a Meredith aquí. Debí haber tomado el pastelillo de Meredith y tirarlo al suelo; aplastarlo contra la arena; no comerlo. Pero no hice ninguna de esas cosas. No me siento bien como para hacer esas cosas.

Se que debería de pretender estar celosa pero…

Esperen, ¿Pretender?

¿No estoy celosa? Beck trajo a otra chica a la playa, ella esta en mi jodida cara, pero no estoy celosa. ¿Por que diablos no estoy celosa?

—¿Jade, estas bien? —Vega me pregunta a mi lado.

Casi le chasqueo, pero la sinceridad en esos grandes ojos café...no me siento bien para hacerlo.

Mierda. Ahora se que hay está mal conmigo.

Me encojo de hombros; esperando a que con el encogimiento la rareza se vaya lejos. —Solo he tenido una mañana rara. —le respondo. —Me he sentido un poco fuera de lugar. —

Ella lleva una mano a mi frente, luego toca mis mejillas y luego los lados de mi cuello mientras tiene ese adorable fruncimiento de ceño.

Mierda, acabo de llamar a Vega una jodida adorable.

¡Lenguaje!

¡Cierra la boca, Tori! Mierda.

—Te sientes bien, Mami. —Vega anuncia.

—Dije que me siento fuera de lugar, no enferma. —le chasqueo.

—Estas malhumorada. —ella afirma, sus ojos entrecerrados mientras me estudia con su cabeza hacia a un lado.

Parpadeo. Ella es malditamente rara.

—¿Tomaste café esta mañana? —

¿Café?

Mi ojos se abren de golpe. ¿CAFÉ?

Niego con mi cabeza. No lo tuve. No tuve mi jodido café. No me extraña que mi cerebro esté confuso y yo esté fuera de lugar. ¡No tuve mi café!

—Eso es lo que pensé. Tal vez puedo ayudar. —ella dice. —Mamita, ¿Me puedes pasar mi bolsa? —

Amber sin necesidad de moverse la toma, pero prácticamente se tiene que levantar porque la bolsa es grande, probablemente pesada como el infierno también. Ella la cargo y la dejó caer en el regazo de Vega. Después, ella se dejó caer a mi lado.

Repentinamente me doy cuenta de que ella había estado sentada al lado de Meredith ante de que mi quijada se mueva un poco. Por alguna razón, eso me molesta.

—Ahora, ¿Dónde diablos estas tú? —Vega murmura mientras busca en su bolsa.

Mis cejas juntan en un ceño fruncido en señal de confusión mientras Vega sigue buscando en su enorme bolsa de playa. No hay manera de que ella tenga café allí. Pero luego ella saca un tubo de lápiz labial y aplica una generosa cantidad en sus labios, y lo empecé a entender.

—Oh Dios, por favor dime que eso es lo que creo que es…—jadeo desesperadamente. Porque ahora que me di cuenta de que no he tenido café, estoy sintiendo la tensión.

—Lo es. —ella susurra antes de presionar sus labios contra los míos.

—Mmm. —jadeo, bajo en mi garganta. No se donde demonios ella encontró ese lápiz labial con sabor a café, pero siempre le estaré agradecida al genio que lo invento.

Tomo el rostro de Vega con mis manos para mantenerle quieta mientras tomo su labio superior primero. Estoy guardando lo mejor de la chica en su labio inferior, lo que quiere decir que hay mas lápiz labial.

Es gracioso, no creo que esto cuente como "besar". No del todo...no hasta que ella abre su boca, solo un poquito, lentamente toma mi labio inferior y hace es un beso.

Wow papá. ¡No puedo creer que había olvidado lo buena que es ella en esto!

Cuídate, ella no me ha besado de esta manera desde nuestra cita doble hace semanas atrás. Ella solo ha estado mordiendo aquí y mordiendo allá. Ahora, no es que me esté quejando. Amo la cosa de morder; solo olvide lo buena que es ella en la cosa de besar.

Y tengo una buena intención de recordármelo.

Me tomé mi tiempo, saboreando sus labios. El superior. El inferior. Las orillas…

Se ha ido. EL sabor a café se ha ido, pero los besos de Vega son intoxicantes. Ella realmente sabe cómo usar esos labios de ella, y me encuentro preguntándome si se puede poner mejor. Si tal vez, solo tal vez…

Deslice mi lengua entre su boca abierta.

Ella se aleja inmediatamente.

—¿Que? —prácticamente gruñó.

—Creo que ya se fue. —ella dice. Su cara comenzando a ponerse rosa.

—Bueno, quiero mas. —ordeno.

Ella niega con la cabeza y le doy una mirada mordaz. Realmente odio cuando ella me dice no.

—No enfrente de las niñas. —ella dice, mirando a la audiencia que completamente había olvidado que teníamos.

¡Mierda!

—Estamos bien Tori. —Riley se encoge de hombros. —Por lo menos esta vez tiene ropa puesta. —

—¡Riley! —el sonrojo de Vega se vuelva más oscuro y enseguida decidió que ella se miraba bien con eso. Con el sonrojo digo.

—¿Que? —Riley frunce el ceño. —¿Qué hice? —

—Lo que se que pase en la Casa de West, ahí se queda. —le digo a la mocosa, llegando al rescate de mi novia .

—Así que, ¿Tu las has visto sin ropas, y juntas? —Beck corta escuetamente.

Le entrecierro los ojos a él. Eso fue demasiado inapropiado. Y espero que realmente el no este esperando una respuesta por parte de la niña.

—¡No respondas a eso! —Vega chilla, obviamente en la misma pagina que yo.

—Ya respondí a eso. —Riley frunce el ceño.

Bufo. Ella tiene toda la razón. Ella respondió a la pregunta de Beck antes de que él la hiciera.

Vega me mira fijamente. Ella no encuentra esto nada divertido.

—¿Que? Ella tiene un punto. —me encojo, poniéndome del lado de Riley por tercera vez en su vida, porque a lo mucho que lo mocosa joda mis nervios, encuentro la molestia de mi novia muy divertida. Más, eso le pasa por no darme más de su lápiz labial.

—¿Podemos cambiar de tema por favor? —Vega súplica.

Bueno me gusta que me rueguen.

Muevo mi cabeza a un lado, casi pensando acerca de eso, y ella me frunce el ceño antes de poner a Riley a su lado y cubrir sus orejas firmemente.

—¡Hey! —Riley exclama, peor no hace nada para moverse.

Vega me hace señas con la cabeza para que haga lo mismo con Cosa Dos.

Gruñó y ruedo mis ojos antes de hacerle señas a Amber. Ella me da una mirada confundida como si ella no estuviera ya sentada a mi lado. Le apunto a mi regazo.

—Siéntate. —le ordenó.

Dudosamente, ella se levanta y deja caer su inexistente trasero en mis piernas. Ella tiene suerte de que solo pesa un cuarto de libra, porque de otra manera eso me hubiera lastimado y la tendría que lastimar devuelta.

Con la mocosa en mis piernas, me muevo hasta que Vega y yo estamos cara a cara más que sentada al lado de la otra. Luego cubro los oídos de Amber.

—¿Que? —siseo.

—Aww, eso es adorable, la manera en cómo trabajan juntas. Es como si han estado juntas por años. ¿No son lindas? —Meredith casi se desmaya.

Beck se encoge de hombros y yo ignore el hecho de que ella me ha llamado linda porque eso solo haría que le arranque todos los cabellos de su cabeza.

—¿No te molestaría? —miro a Beck fijamente. Es obvio que mi novia y yo vamos a tener un momento. La cosa educada de hacer es disculparse y llevarse a su novia con el.

—No del todo, adelante. —él hace gestos entre Vega y yo, indicándonos a qué continuáramos con nuestra conversación mientras él se llevaba un pedazo de chips a la boca.

Dios el es un gran idiota.

Otra vez digo, ¿Por que lo quieres de vuelta?

Cállate, Tori.

—¿Ya terminaron? —Riley se queja.

Ruedo mis ojos. Ni siquiera hemos empezado.

Vega suspira profundamente antes de poner a Riley en su regazo con un gran gruñido. Antes de que la niña pueda protestar, ella se da vuelta y la mitad de su cara está pegada al pecho de Vega.

—Jade. Necesitamos reglas. —Vega comienza.

—Demonios que si.—le gruñó, sin gustarme en la nueva posición en la que la mocosa esta, es todo. Antes de que pueda decir algo más, Vega toma dos platos de papel y me dice que le pase los chips.

Oh...lo entiendo; la cosa de la cara contra el pecho. Ahora, tengo que hacer algo donde se requiere el uso de las manos pero eso sería imposible si tengo las dos en los oídos de Amber.

—Si las chicas están con nosotras…—

—Tal vez las chicas no debería de estar todo el tiempo con nosotras. —le interrumpo. Repitiendo su posición, Le doy vuelta Amber y presión un lado de su cara contra mi pecho. Mi mano izquierda la mantengo presionada contra su oído, y con mi derecha, busco quitar las bolsa de chips de la mano de Beck.

—¡Hey! —él exclama.

—Ellas no están con nosotras todo el tiempo. —ella se defiende mientras le doy la bolsa.

Miró fijamente a la mocosa sentada en mi regazo.

Vega rueda los ojos, pone unos chips en su plato.

—El punto es que estoy tratando de hacer eso más cómodo con decir, hacer, ciertas cosas frente a ellas. —

Ella le da el plato a Amber y luego hace uno para Riley. Tengo que admitir, esa fue una buena idea de parte de Vega. Cuando las mocosas se quejan, darles algo que poner en sus bocas.

Es genial.

—Así que, ¿Con que cosas estas incomoda? Y se especifica. —ordenó.

Soy interrumpido por un fuerte "Gracias" de Amber para Vega. ¿Por que pasa eso cuando las personas no pueden oír, ellos gritan?

—Tal vez deberíamos empezar por el lenguaje. —ella anuncia mientras voltea a Riley al frente cubriendo sus oídos con ambas manos.

—¿Qué hay de malo con mi lenguaje? —podría hacer eso también, mover a Amber al frente, pero le haría difícil de tomar los chips del plato. Las niñas solo van a tener que sufrir un poquito más con esto.

—Le llamaste a Riley M-palabra el otro día. —Vega contraataca.

—Ella es una pequeña…—desvanezco las palabras cuando los ojos de Vega se abren como platos. —Bien, pero no voy hacer promesas. —

—Pero lo intentaras, ¿Verdad? —

—Si, lo que sea. —

Ella me sonríe antes de pasar al siguiente punto. —Nada de hacer algo indecoroso. —

Ruedo mis ojos y le robo un chip a Amber. No hablar acerca coger enfrente de las niñas es un hecho.

—Y besar…—

Wow. Esperen un minuto. Vuelvan atrás un poco maldita sea.

—¿Qué pasa con besar? —interpongo.

—Tenemos que tener un límite o algo así. —

—¿Que? —

—No lengua tampoco. —

Ella no puede estar hablando en serio.

—¡Vega! Ellas han visto besos de lengua en Nickelodeon. ¡No seas tan remilgada! —

—No soy remilgada. solo que...ellas son niñas. No les quiero dar ideas. —

—¿Ideas como que? —me burlo.

—No lo se, que si ellas tienen curiosidad y empiezan a practicar o algo. Quiero decir, yo lo hice; pero solo tenia 12. Ellas solo tienen ocho…—

—¿Practicar en qué sentido? —escupo mi chip robado. Solo la imagen de Vega practicando besar en el espejo...es hilarante.

—¿Nunca te hable acerca de Josephina? —

Por una razón desconocida, me pongo rígida, y entrecierro los ojos, y le doy una mirada mordaz a mi novia. ¿Josephina? —No, nunca me has hablado acerca de ella. —le digo rechinando mis dientes.

—De verdad, creo que lo habré olvidado. Éramos mejores amigas hasta que sus padres se divorciaron y ella se fue lejos. Estaba devastada. Realmente amaba a esa chica. —ella termino pensativa.

Literalmente tengo que hacer un esfuerzo para no hacer mis manos unos puños ahora. Aun estoy sosteniendo los oídos de Amber y es la niña a la que no quiero lastimar.

Es a Josephina, y ni siquiera se porque.

Estas tan celosa.

Pierde, Tori.

Ella dijo que tenía doce, probablemente no fue nada.

Lo creería si no fuera por el hecho de que mi novia estaba "devastada" porque Josephina se movió fuera del estado con su madre. Y eso me hace preguntarme si yo estuviera en la vida Vega si Josephina no se hubiera movido lejos. ¿Estarían saliendo ahora?

Esperen, ¿Que estoy pensando? Ni siquiera me interesada en Vega para mi. Ella solo significa un final. Solo la estoy usando para tener a Beck devuelta.

Tomo una bocanada de aire y coraje para enfocarme. Solo pasar de este estúpido día, y el siguiente y el siguiente…

Vega sigue hablando de la maldita de Josephina.

—La primera vez que lo "experimentamos" fue en verdad o reto…—

—Lo que sea. —le interrumpo. —¿Con qué más estás incómoda? —pregunto, volviendo al tema original.

Ella mueve su cabeza a un lado y piensa acerca de eso por un segundo antes de decir. —El tocar. —

Ruedo mis ojos. —Vega, eso no tiene nada de sentido. —

—No estoy diciendo que no podemos tocarnos, solo digo que nada demasiado...erótico—

—Mi Dios, mejor deberíamos decirle que solo somos amigas. —

—Jade. —

—¡Estoy hablando en serio! —siseo. —No son estúpidas. ¡Ellas saben lo que las novias se hacen la una a la otra! —

—¿Lo hacen? ¿No están confundidas acerca de las cosas de novias? ¿Ellas no piensan que es raro? —Beck dice de la puta nada.

—¡Largo! —le chasqueo. Luego vuelvo mis ojos a Vega. —¿Terminamos? —

—No. Deberían de haber más reglas. —

—No. No deberían de haber reglas. Es una pérdida de tiempo. No veo el problemas de que ellas vean y escuchen algunas cosas íntimas entre nosotras. No después de que ellas caminaron hacia nosotras encontrándonos en eso muchas veces. Tal vez la única regla es que debemos de enseñarles a que toquen la puerta. —

Vega mueve hacia el cielo y cierra los ojos. —Tal vez tengas razón. —suspira.

—Malditamente la tengo. —

—Pero no se, solo que ¿Cuanto tiempo les tomara aprender a tocar la puerta? Digo, incluso Joy entró encontrándonos…—

Bufo -Probablemente Joy las envía allí. Jodida bloquea-polla-

—Tengo una idea. —los ojos de Vega se iluminan, como si ella acabara de tener la más grande epifanía. —¿Por que no le preguntamos a Joy si nos puede dejar cerrar la puerta con seguro solo unos minutos cada vez que queramos...tú sabes? —

—¿Solo unos minutos? —la molesto.

—¡Jade! —

Ruedo mis ojos. Ella es una gran aguafiestas. —Porque no creo que a Joy le guste que nosotras "tu sabes" en la casa. Por lo tanto mandara a las mini bloque pollas. —

—Bueno entonces nosotras no deberíamos…—

—¿No deberíamos que? —le interrumpo, porque si ella piensa acerca de cortarme, (aun cuando me di cuenta de que no estoy obteniendo nada), aquí va a haber un gran problema.

—Tal vez no en la casa. —ella intenta.

—Entonces ¿Dónde? En tu casa no se puede tu papá es un policía...con un arma. Estamos vetadas de cuarto del conserje, todos ellos…—

Vega se sonroja profundamente. —Hay otros lugares, Jade. —

—¿Ejemplo? —

Ella se muerde el labio y dirige su mirada al agua antes de mirarme otra vez a mi. —Estoy segura que encontraremos algo. —ella me sonríe abiertamente una vez que mi ojos se abren como platos, mostrándole que entendí lo que ella quería decir. Y ella quería decir lugares públicos. Como el océano.

Oh, mi novia es una rara.

Y con eso, ella quita sus manos de los oídos de Riley, terminando nuestras conversación-inapropiada-para-niños.

Casi hago un puchero. Se estaba poniendo demasiado bueno. Quiero escuchar sobre todos los lugares en lo que hipotéticamente lo podemos hacer.

—¡Por fin! —Riley exclama. —Quiero ir a meterte al mar ahora, vamos Amber. —

Amber no se mueve. Me doy cuenta de que aun estoy sosteniendo a la niña por los oídos y la dejo ir.

Ella sigue sin moverse.

Miro abajo y veo que sus ojos están cerrados, pero no se da cuenta de que ella está dormida en mi hasta que Vega me dice. —Despiértala gentilmente Jade. —

Le frunzo el ceño, porque no tengo planes de hacer eso. Pero luego ella se inclina y me besa, y estoy bien con eso. No me pregunte porque.

Tu sabes porque.

Vete a la mierda, Tori.

—Aww, ellas van a ser buenas madres un día. —Meredith canturrea. —¿No lo crees así Beck? —

—Jade no quiere tener niños. —esa la respuesta simple de Beck. —¿Tú quieres tener niños Tori? ¿O ustedes creen que van a durar tanto tiempo? —

—No la dejes caer, Mami. —Vega entrar en pánico antes de que pueda responderle a Beck. Es jodidamente loco cómo es que ella puede predecir mis movimientos. Es casi como si ella supiera de que Beck acaba de cabrearme tan mal que casi saltó encima de él aun con la mocosa en mis brazos. Ella no hubiera tenido una gran caída pero seguramente la hubiera lastimado cuando intentara agarrarlo a él.

Y la parte más rara es, no tengo idea del porqué estoy tan enojada. ¿Que si eso implica que Vega y yo no nos vamos a casar? Es la verdad. Ni siquiera me gusta ella. Realmente no. Solo los besos. Ella es realmente buena en eso. Y cuando está enojada, ella es caliente; pero solo eso.

Tal vez no me gusta en la manera en que el lo dijo.

Si, eso fue.

—¿Que? Era un pregunta legitima. —Beck se defiende. —Quiero decir, pensé que estaríamos juntos para siempre, pero míranos ahora. —él mira a Vega. —Y juzgando por la manera en que eres con las hermanas de Jade, dije que tu quieres niños; pero como dije antes, Jade no quiere…—

—No me importaría tener niños con Vega. —dejó salir con un encogimiento de hombros.

—¿De verdad? —Vega jadea. Ella tiene la -me-pongo-de-rodillas-y-sacó-la-caja-con-la-sortija mirada en la cara.

Mierda. Estaba tratando de molestar a Beck que me olvide de que Vega tenía que reaccionar ante mi declaración.

Tiempo de actuar.

—De verdad. —asiento. —Beck tiene razón. Tu eres buena en este tipo de cosas. Te puedes quedar en casa con los niños y yo traigo la comida a casa. —le guiño el ojo.

—¿Eso es lo que crees que va a pasar? —ella se burla.

—Eso es lo que se que va a pasar. —

—Bueno, estas mal. No solo puedes solo traer la comida a casa. Tienes que aprender cómo interactuar con los niños o ellos tendrán problemas de papá. —

—¿Problemas de papá? —

Esta chica no sabe que yo también soy una chica, ¿Verdad?

—Si, así que deberías de empezar a practicar ahora. —ella inclina su cabeza hacia la mocosa dormida en mis brazos.

—Despiértala. De buena manera. —

Suspiro pesadamente. Esa chica…

Pero hago lo que me dice.

—Sabandija, levántate. —le digo mientras las muevo fuera de mi pecho gentilmente. Miro a Vega. Ella me sonríe y me da los pulgares arriba. Le ruedo los ojos.

Amber empieza a sobarse los ojos, y cuando están completamente abiertos, mi cara es lo primero que ve.

Ella grita y salta fuera de mi regazo. —¡Lo siento, Jade! —ella chilla.

¿Que mierdas?

—Ugh, tenemos mucho por hacer. —Vega gruñe mientras se da una palmada en la frente.

—¿De que estas hablando? ¡Ni siquiera le hice nada! —

—Obviamente, ya has hecho mucho. ¡Ella te tiene miedo! —

—Ella no lo tiene. —

—Así que entonces solo eres fea, ¿Huh? ¿Una mirada tuya y todo el mundo comienza gritar y a correr? —

Le entrecierro los ojos. Ella acaba de…

—Podemos ir a jugar en el mar, ¿Ahora? —Riley se queja.

—¡NO! —me paro, imponiendo ante la pequeña mocosa. ¿Que no ve que estamos ocupadas?

—¡NO TE ESTABA HABLANDO A TI, ESTÚPIDA! —

—QUIEN MIE…—me callo cuando veo la mirada de Vega. Ella tiene sus manos presionados en los oídos de Amber y ella me esta negando con la cabeza. Ella tiene esa mirada de...decepción.

Ugh, eso me hace sentir...me atrevo a decir, ¿Culpable?

¡UGGGHHH!

Tomo una respiración profunda y me siento. —Ve a jugar Riley. —

—¿Q-qué? —Riley me mira fijamente, como si ella no pudiera creer que me detuve, solo así. No le llame por ningún nombre; no la golpee.

—Dije ve a jugar. Y llévate a tu hermana contigo.—

—Le vas a gritar a Tori, o algo. —

—O algo. —me encojo de hombros.

Ella no necesita que se lo vuelvan a decir. Toma la mano de Amber y las dos se van. Ellas casi están lejos, pero entonces…

—¡Esperen! —Vega grita.

—¿Por que? —Riley gimotea.

—Protector solar. —

—Pero ya nos pusimos eso. —Riley dice con una mueca infantil.

Eso no desalienta a Vega por lo menos. —Eso fue antes, necesitas más. —

—¡Ugh! —Riley gruñe antes de devolverse a regaña dientes. Amber es mucho más cooperativa, ofreciendo su cuerpo a Vega para que le ponga la crema. Luego es el turno de Riley. Ella hace pequeños pucheros pero no se resiste.

—¿Ahora? —Riley levanta una ceja esperanzadamente.

—Todavía no, levanta tus manos. —Vega le ordena, antes de ponerle crema en las manos de las chicas. Luego ella se quita la camisa.

Dos piezas. Dos piezas azules.

Bonito.

—Ahora póngame un poco en la espalda antes de irse. —

En lugar de hacer pucheros, Riley sonríe. Y tengo la urgencia de estrangular a las dos a mi novia y a la mocosa. Vega ya tiene que saber cómo me siento sobre eso; que no me gusta. Y Riley no oculta el hecho de que eso me incomoda. Ella me saca la lengua.

Le hago lo mismo.

Ella lo hace devuelta.

—¡Y nada de eso! —Vega me grita.

Le frunzo el ceño. Ella no le dijo nada a Riley.

—¡Diviértanse niñas! —Vega dice, es su manera de despedirlas una vez que finalmente han terminado con su trabajo.

Riley se quita, no esperando ni un segundo más para irse. —Vámonos tortuga. —ella habla por encima del hombro.

—¡Espérame, Riley! —Amber la sigue después

—¡Y quédense donde las pueda ver! —Vega le dice.

—Lo haremos. —las dos le gritan de regreso.

—Encuentro extraño que las gemelas te hayan ayudado con la crema solar y no tu novia. —Beck dice, diciendo mis pensamientos con eso.

Lo miro y noto que él está haciendo eso con Meredith. Estoy segura de lo que él quiere, él quiere que vea eso, pero estoy un poquito ocupada completamente de acuerdo con lo que él dijo. Yo tenía que haberle puesto la crema solar a mi novia, no las dos pequeñas monstruos.

¿Que estaba pensando Vega?

—Dejaría que Jade lo hiciera, pero no puedo enfrente de todos. Soy demasiado sensible. Eso es embarazoso. —Vega explica.

Y eso me gusta, me animo, porque lo entiendo. Dios, mi novia es una maldita genio.

—¿Demasiado sensible? —Beck frunce el ceño.

—Si, demasiado sensible. —repito, haciendo énfasis en la palabra "sensible." Me pregunto si él está jugando al idiota así tengo que explicárselo, o si el de verdad no lo entiende. —Ella se pone caliente cuando la toco. —digo descaradamente, solo por si acaso.

—¡Jade! —

—¿Que? Lo haces. —

—Oh Dios. —ella gruñe mientras pone su cara entre sus manos. —Jade por favor. Para de decir cosas como esa. —ella se queja entre sus palmas.

Le sonrió a Beck perversamente. La mirada de incomodidad en su cara. No tiene precio.

—Vamos, vamos a mojarnos. —le doy una mirada sugestiva y una señal con mi cabeza hacia el agua. Su cara se pone aun mas roja, no puedo hacer más que rodar mis ojos antes su despliegue de vergüenza. Quiero decir, fue su idea después de todo.

Rápidamente de deshago de mis short y mi camisa. Luego tomo sus manos. —Vamos, bebe. Vamos.—le gruño mientras la jalo.

—¡Espera! —

Le doy una mirada de pregunta.

—Te tienes que poner protector solar. —ella se pone de cuchillas para tomar en protector, y pasa que dos chicos están caminando. Y sus miradas están en el trasero de mi novia.

—¿Que mierdas están mirando? —les gritó.

Ellos rápidamente mueven sus ojos y comienza a trotar.

—¿Pensé que estabas trabajando en tu lenguaje? —Vega me reprende.

—Las mocosas no me oyeron. —

—Ese no es el punto. —

Realmente no me importa cual es el punto. Lo único que me importa es una cosa…

—¿Te puedes poner alguna jodida ropa? —el chasqueo.

—¿Huh? —

—¡Te estaban mirando el trasero! —

Ella mira atrás. Como si hubiera olvidado que ahí está. Luego ella me mira con completa y totalmente mirada de confusión escrita en toda su cara. —¿Así que? —

—¿Así que? — ¿Qué mierdas quiere decir ella con "¿Así que?"?

—Si, estamos en la playa. No estoy vistiendo mucho. Hay chicos, ¿Que esperabas? —ella explica.

Ella le puso un poco de sentido, pero ella no me esta haciendo feliz. No quiero que nadie mire el trasero de mi novia. Es mío. No comparto.

—No vamos a venir a la playa nunca mas. —decido. Luego tomo una toallas y la pongo alrededor de su cintura.

—¿En serio? —ella rueda los ojos.

—En serio. —confirmó antes de sentarme en la toallas de playa, y jalarla a mi regazo.

—Jade. —ella suspira mientras pone sus brazos sobre mis hombros.

—¿Que? —le pregunto simultáneamente ignorándola en favor de pasar mis manos por sus caderas para apretarla contra mi. Ella no va a ir a ningún lado hasta que se ponga algo de nuevo.

—¡No me puedes mantener aquí! —ella protesta, haciendo lo mejor para soltarse.

—Si puedo. —le gruñó. No es fácil mantenerla sujeta, pero estoy absolutamente determinada.

—¡Jade! —ella jadea cuando se da cuenta de que está atrapada, porque estoy demasiado seria para no dejarla ir.

—No comparto. —respondo simplemente.

—Bien, ¿Que contigo? —ella chasquea, mientras cruza los brazos sobre su pecho haciendo pucheros con una bebé grande. —¿Por que no te puede poner una toallas? Ellos te van a mirar mas a ti. —

—Porque aun no tengo protector solar puesto. —

Su cara pasa de un puchero a una sonrisa en cuestión de milisegundos. —Bueno voy a solucionar eso ahora, porque a mi tampoco me gusta compartir. —ella sonríe antes de morder mi labio inferior juguetonamente.

—¿Se van a meter al agua? —repentinamente Beck pregunta. Creo que él finalmente está cansado de vernos, lo cual me puede importar poco porque olvide que él estaba allí.

—¿Quieres meter al agua? —Meredith responde su pregunta con no solo una pregunta, pero con su pregunta.

Eso es molesto. Y se que a Beck realmente no le puede gustar esta chica. Él obviamente está tratando de obtener una reacción mía para demostrar que Vega y yo no estamos juntas. El me quiere confundir.

Idiota.

—Cierra los ojos. —Vega dice.

Me doy cuenta de que ella tiene crema en su mano y recuerdo que supuestamente ella me lo tiene que poner. Así que, hago lo que me dijo...incluso cuando no me gusta que me digan que hacer. Cierro mis ojos.

Siento los dedos gentiles recorrer mi cara; rozando mi mejillas, mi frente, mi nariz...en todas partes.

Abro mis ojos cuando siento que está libre; una vez que siento como ella se mueve hacia abajo, directo a mis oídos y cuello.

Ella me está mirando directamente.

Pero no por mucho tiempo. Ella rápidamente mueves sus ojos y busca el tubo del protector solar.

Ahora sería el momento de decir algo grosero y sarcástico. Tal vez molestarla porque la encontré mirándome fijamente; pero mantengo mi boca cerrada. No quiero avergonzarla. Si lo hago, ella se va a detener. Y realmente no quiero que se detenga.

Es casi...erótico, la manera en la que me está tocando. No creo que ella lo haga a propósito, solo esta pasando. Vega es extremadamente buena con las manos...así como lo es con sus labios.

Naturalmente, desde que estoy pensando en ellos, mis ojos se van hacia ellos. Pobre cosa, Vega mordisqueó su labio inferior mientras se aplica una buena cantidad de protector solar en su palma.

Sin mirarme, ella empieza por mis hombros. Su ojos se mantiene en sus manos mientras hace círculos en mi piel. Luego ella se empieza a mover para abajo, trabajando mis brazos. Ella se está tomando su tiempo, tocando cada centímetro de mi piel.

Cuando llega mis manos, ella lo hace una por una. Gentilmente sobando los nudillos y entre mis dedos y repentinamente tengo esta...urgencia. Quiero besarla malditamente mal. Y no solo besarla. Quiero tocarla también.

Especialmente que ella ahora esta haciendo mi espalda. No la dejare levantarse, ella dejó descansar su barbilla en mi hombro así ella puede ver que está haciendo en mi espalda. —No puedo alcanzar. —ella murmura. Y se que se está refiriendo a mi espalda baja. Hay es donde siento que se detiene.

—Déjame ayudarte. —le susurro antes de bajar mis manos hasta su trasero y empujarla más cerca de mi y mantenerla allí.

Ella gimió, realmente gimió, en mi oído y el sonido me hace mojarme. Ella aclara su garganta. —Si, eso es um...mucho mejor. —responde; pero claramente es demasiado tarde. Lo escuche, el efecto de nuestra posición en ella. Por lo menos su reacción fue verbal.

Estoy jodidamente mojada abajo.

—Listo. —ella dice alegremente antes de ponerse derecha.

Me paniqueo un poquito. Subconscientemente, me doy cuenta de que a ella le tomo más tiempo del necesario con la cosa del protector solar, pero al mismo tiempo siento que ella fue demasiado rápido. Quiero que vaya más lento, que me toque por más tiempo. No quiero que esto se termine.

—No olvides mis piernas. —le digo, comprando más tiempo para mi.

—Paciencia, Mami aun estoy haciendo tu parte superior. —Vega replica ausentemente mientras pone más protector en sus manos.

Luego ella presiona una mano contra mi pecho. —Abajo. —ella susurra simplemente. Lo que ella quiere es que me acueste.

Y lo hago. Como dije, usualmente no me gusta que me digan que hacer, pero realmente no me molesta ahora.

Puse mis manos detrás de mi cabeza, así no tengo problemas cuando ella me toque y no sepa qué hacer con ellas.

—¿El solo te da en la cara? —ella pregunta porque mi ojos se cierran de golpe. Eso pasa segundos después de que ella pone su mano en mi estomago y estoy jodidamente mojada otra vez.

Asiento con mi cabeza.

Es mejor que ella piense que ese es mi problema.

La siguiente cosa que se es mi cara es cubierta por un sobrero de paja. Y la razón por la que no me enojo es porque se que es de Vega. Huele como su cabello.

¡Y otra vez estoy malditamente mojada! genial. Vega está por hacer mi piernas, por mi pedido y estoy mojada.

¡Mierda!

Cierro mis piernas de golpe, esperando a que ella no se de cuenta de la cosa embarazosa que acaba de pasarme.

—¿Jade? —

—¿Que? —

—Estas mojada—

Mierda.

—Es sudor. —respondo.

—No lo es. —

—Si lo es. —

—No huele como a sudor…—ella murmura, pero es un mal murmuro porque escuchó cada palabra.

—¿Como huele? —mitad curiosa y mitad avergonzada pero me aseguro de parecer y sonar enojada.

Ella baja su mirada. Rehusando a mirarme. —Nada. —ella murmuró, su cara se pone un millón de veces más roja.

Y tengo es raro pensamiento.

Quiero coger a mi novia.

Nunca entendí el pensamiento detrás de eso. Como puedo encontrar otra chica que sea cogible. No es como si yo tuviera un pene. ¿Que clase de placer podría obtener al solo meterle los dedos?

Pero el mero hecho de que estoy mojada en mi parte baja solo por el olor de su cabello, me asegura que voy a sacar algo de ella retorciéndose debajo de mi, labios abiertos, los ojos completamente cerrados debido al intenso placer que estaría recibiendo-wow.

Wow papá

¿Que mierdas fue eso?

—¿Jade? —

—¿Que? —le chasqueo.

—Termine. Vamos a meternos al agua. —ella está de pie, luego me ayuda a ponerme de pie.

Si, el agua. Creo que el agua es lo que doctor ordenó. Seriamente necesito calmar mi trasero.

Ella entrelaza nuestros meñiques y caminamos hacia la orilla, pasando a Beck, Meredith y a las gemelas en nuestro camino.

Toco el agua con mi pie y cambió de parecer inmediatamente. Está demasiado helada.

—Creo que me voy a sentar en la toalla por un rato. —dijo mientras me muevo para atrás.

Vega se pone frente a mi. —¿Y pensar aún más en Beck? —

Frunzo el ceño. ¿Beck? ¿Aún más? Cuando hice...oh. Ella piensa que me puse mojada por Beck. Y creo que eso es algo bueno. Una manera menos vergonzosa. Así que le dejó pensar eso.

—Tal vez. —me encojo de hombros.

—No lo creo. —

Ella me carga.

Literalmente, ella flexiona sus rodillas, pone sus brazos debajo de mi trasero y me levanta, como ella lo haría con un niño.

Mis ojos se abren como platos e instintivamente enrollo mis piernas alrededor de su cintura y mis brazos alrededor de su cuello sujetando fuertemente.

—No me dejes caer. —es la primera cosa que sale de mi boca; no "¿Que mierdas crees que haces?" o "¡Bájame!"

Raro.

—No lo hare, Mami. —ella me sonríe y comienza a caminar.

—Eres fuerte. —observó claramente lo que puedo, pero estoy seriamente confundida. Ella no lo parece.

—A veces tengo que cargar a Trina por las escaleras cuando está en modo de diva...lo cual es mucho. —ella se encoge de hombros.

Eso tiene sentido; absolutamente sentido. Pero sabes lo que no tiene sentido. Lo mucho que me puso cuando ella me levanto.

Y ahora, ella tiene sus manos en mi trasero, ausentemente palmeándolo mientras camina y se mete mas y mas profundo en el agua, pero no estoy alarmada. Aún no. El agua no ha pasado de mis rodillas aún. Espero salir de mi raro y pequeño trance en unos pocos segundos.

—Jade, estas "sudando" en mi. Estas segura, ¿De que no te quieres calmar en el agua fría? —Vega sonríe maliciosamente.

Miro abajo y mierda, allí esta...todo sobre su estómago. La moje.

Escuche el énfasis que ella puso en la palabra sudando y no le voy a dejar tener la superioridad. Así que, hago lo que siempre hago. digo algo sorprendentemente suficiente como para hacer que se calle.

—No estoy sudando. Tú has hecho que me moje. —

Ella jadea; pero no antes de soltarme...en el agua fría...donde una ola me golpea por mi posición.

—Oh mi Dios, Jade. ¡Lo siento mucho! —Vega exclama una vez que se da cuenta de lo que ha hecho.

Lo voy a matar.

Ella mira la mirada en cara y corre lejos de mi. Inmediatamente la sigo.

No mucho después de que ella se caiga, y ya estoy ahí, encima de ella.

Ahora, ¿Que puedo hacer? Realmente no la puedo matar. Ella es mi novia.

Dejo caer mis manos en sus costillas y le hago cosquillas. No es suficiente; no es un muy buen castigo del todo, pero estoy fuera de opciones.

—¡Para! —ella grita.

Ella se mueve de lado a lado y mierda el agua fría no hizo nada para calmarme. La fricción de los movimientos constantes de Vega son absolutamente asesinos. La cosa más inteligente por hacer sería detenerme y quitarme.

No, no te quites, pero quítate de ella.

Pero no quiero.

Le hago mas cosquillas. Ella aun me sigue gritando que me quite y la deje ir, pero...no puedo. Necesito algún tipo de alivio y todo esto es su culpa de que esté toda frustrada con eso.

—¡No puedo respirar! Jade, ¡Quítate! —ella continúa riendo, arquea la espalda tratando de quitarme de encima de ella y Oh. Mi. Dios...estimulación .

—¡No! —niego con la cabeza severamente y continuó haciéndole cosquillas. Ella se paniquea un poquito, tratando de coger un poco de aire para sus pulmones, sólo para ser interrumpida por otra gran carcajada.

—¡Por favor! —ella ruega lastimosamente.

Dios amo cuando ella ruega.

Hombre, ¿Qué diablos está mal conmigo? Ni siquiera me gusta Vega en ese sentido.

Parece como si lo hicieras.

¡No puedo! No hay manera. Solo necesito seriamente, seriamente coger. Ese es mi problema. No tiene nada que ver con Vega. Solo son las estúpidas hormonas adolescente.

Repentinamente soy tacleada a un lado. —¡Déjala sola! —

Riley.

Ahora eso es a lo que yo llamo una mata momentos. Ella noqueo la caliente fuera de mi. Todo esta bien allí ahora. y soy capaz de volver a mis sentido.

La jalo del brazo y poniéndola encima de Vega. —¿Quieres un poco también? —le gritó, dándole el mismo tratamiento que le acabo de dar a mi novia.

Le hago cosquillas hasta que no puede respirar, y la mejor parte es que Vega está bien está envuelta tratando de ayudarla.

—¡Ayúdanos! —Vega dice repentinamente, miro a alguien de reojo por mi hombro.

Miro arriba.

Amber.

No es un reto del todo. Sonrió perversamente.

—¿Que contigo? —pregunto. —Si te vas lejos, te voy a perdonar. —

Amber sonríe y trata de ayudarles, en serio lo hace, pero ella es más fácil de atrapar que Riley.

Ella cae no más de cinco segundos más tarde.

—Todas ustedes digan que lo siente. —ordenó mientras tres chicas con la respiración entrecortada ruegan para que me detenga de torturarlas.

—¡Lo siento! —dice Amber inmediatamente.

—¡Nunca! —Riley dice.

Vega solo se ríe.

El resto del tiempo lo pasamos de esta manera, riendo, corriendo, atrapando, incluso Beck y Meredith se nos unieron y realmente no me importa.

Para el tiempo que decidimos llamarle a eso día, estoy cansada. Debería ser ilegal correr detrás de Vega y dos niña de ocho años todo el día.

Estoy demasiado cansada como para ayudar a limpiar, y nadie intenta hacerme hacerlo, así que me acuesto en una toalla mientras todos están trabajando, tirando los platos de papel y empacando la comida sobrante. Todos excepto, Amber, están ayudando, lo cual es realmente raro porque de las dos mocosas es Riley de quien esperaba que no ayudará...oh, ellas han cambiado. Ellas hacían eso con Beck muchas veces y yo les dejaba. No me importaba si él no las podía diferenciar.

Pero repentinamente me encontré preguntándome si Vega puede. Y tengo un presentimiento de que me voy a dar cuenta cuando Amber camina hacia Vega y anuncia que su cabello está asqueroso y le pregunta si lo puede arreglar por ella.

Me siento y miro a Vega tomar una botella de agua. Luego ella le da vuelta a Amber y comienza a rociarla en su cabello.

-¡Ay, esta fría!- Amber frunce el ceño y se aleja de Vega.

Ruedo mis ojos "¿Ay?" ¿Es en serio? Las mocosas han estado pasando mucho tiempo con mi novia.

Después de eso, Riley hace su camino hacia mi y se sienta a mi lado, así como lo hace Amber cuando alguien está discutiendo.

—Bueno, lo siento Amber pero tengo que quitarte el agua salada. Eso es lo que lo hace asqueroso. —Vega dice mientras trata de agarrarla.

Amber se aleja de su agarre. —¿No puedes buscar agua más caliente o algo? —

—Esta es toda el agua que tengo. Ahora quédate quieta. —

—¡No seas tan mandona! —

—¿Porque estas de mal humor ahora, hm? —Vega pone las manos en sus caderas como si estuviera regañando a la mocosa. —¡Estabas completamente bien hace un minuto atrás! —

—No estoy de mal humor. ¡Eso esta demasiado frio, estúpida! —

—¡Amber! —

—¡Tori! —

—¡Eso no está bien! ¿Que pasa contigo? —

—¡Ya te lo dije! —

Juro que Vega maldijo entre susurros mientras tanteaba el agua.

—¡Ni siquiera está fría! —ella exclama.

—¡Bueno para mi lo esta! —

Veo como Beck hace su camino hacia las dos gritonas y solo se que esto se va a poner aún mejor. Diablos, dónde están las palomitas cuando se necesitan.

Riley me pasa la bolsa de chips y eso me recuerda que a veces, solo a veces, ella no un dolor en trasero.

—Riley, solo es agua. Se va a ir antes de que lo sepas. —Beck le guiña el ojo. El cree que ha venido al rescate, pero el solo esta haciendo de idiota. Especialmente cuando veo que algo hizo clic en Vega. Ella se da cuenta de lo que está pasando.

—Es en serio Amber, ¿Esto otra vez? —ella suspira mientras se soba en puente de la nariz. Cuando ella termina le da vuelta a Amber y así puede terminar de limpiarle el cabello. —Pensé que algo estaba realmente mal contigo. ¡Me preocupe! Encuentra una manera de advertirme la próxima vez. —

Amber rueda los ojos y Vega hace como si no le importa. Ahora que ya sabe lo que está pasando ya no está asustada.

Beck no las deja solas. El se para frente a Amber y pone una mano en su hombro. —Sabes, solo porque la nueva novia de tu hermana te llame Amber no quiere decir que tengas que serlo. Le puedes decir que eres Riley. —Beck le sonríe dándole el coraje a Amber.

Querido Dios esto es vergonzoso...para él, porque él está jodidamente equivocado.

Aun así, pongo más chips en mi boca y continuó viendo el show. Incluso me estoy sintiendo generosa al compartirlos con Riley.

Amber le frunce el ceño a Beck, en confusión. No hay dudas en mi cabeza de que ella sabe que Beck piensa que ella es Riley pero ahora ella se dio cuenta de que tiene que escoger. Si admite que es Amber, ella va a herir los sentimientos de Beck. Si ella dice que es Riley, ella va a herir los sentimientos de Vega; y ella no sabe qué hacer. A ella le caen bien los dos. Ahora la pregunta es quién de los dos le cae más bien.

Esto va a ser bueno.

Ella me mira, pero solo me encojo de hombros y como mas chips. Si ella no puede hablar por si misma…

Ella volteó a su cabeza, inclinándose toda para dejar descansar su cabeza en el estómago de Vega. Vega mira abajo y gentilmente le quita los cabellos de la cara.

—Dile que eres Riley si quieres, Mamita. No vas a herir mis sentimientos. —

Amber asiente con su cabeza y mira a Beck.

—Soy Amber. —ella dice firmemente.

¡Santos chips salados!

Beck se da vuelta mirándome buscando una confirmación, y se la doy…

—¿Que? Ella es Amber. —me encojo de hombros.

No se lo diré a nadie, pero honestamente estoy un poquito orgullosa de ella. Nunca la había visto de esa manera tan decidida. Y solo veo la mirada avergonzada en la cara de Beck…¡Ha! Eso fue genial. ¡No estaba esperando eso!

Beck camina hacia donde estoy sentada y me dice que tenemos que hablar.

Tiro mi cabeza hacia atrás y gruñó. No me siento bien para hablar.

Pero me levanto y camino lejos de él.

—No debiste hacer esto. —el sisea a lo rápido que estamos fuera de su alcance auditivo.

—¿Hacer que? —

—Las cosas que estas haciendo con Tori. Mira lo apegadas que están a ellas. —

Miro detrás de mi a las chicas. Ellas están riendo y jugando mientras le ayudan a Vega a limpiar. Bueno, Amber le está ayudando a limpiar; Riley está haciendo desorden para después ser atrapada por Vega.

—Las estás confundiendo. —el continua. —Un día, cuando decidas terminar de jugar a las novias con Tori, esas niñas la van a extrañar. No solo estas afectando a ti misma, lo sabes. —

Sus palabras están derivando por la preocupación de las mocosas, pero no son más que a verdad. Instantáneamente me recuerdo de Bolsa de Mierda Jr., el pequeño de cuatro años que corrió hacia Vega y abrazándole la pierna.

El estaba feliz de verla, y triste cuando se tenía que ir. Ella prometido verlo otra vez. En efecto, ella prometido ir a su partido de fútbol hoy. Aun así aquí esta ella, en la playa conmigo y las gemelas.

¿Pero realmente me importa que las pequeñas petardas se apeguen a ella y luego se ponga triste cuando llegue el inevitable "rompimiento?"

No. No lo hago.

—Como lo he dicho, tengo unas palabras de consejo para ti, Jade. —el agrega.

Enarco una ceja. —Dímelas. —

—Estas tratando demasiado fuerte. —

—Esa es más de una palabra. —

El me da esa mirada, como si él quisiera que estuviera sería porque él está siendo serio y lo complazco.

—¿Te importaría elaborarlo? —pregunto. A lo rápido que el diga lo que está en su mente, lo rápido y me puedo ir.

—Si. cuando una chica mira a su ex con otra persona, ella se pone celosa. Tu estas tratando de fuerte de no parecer celosa de Meredith. —

—¿Es eso verdad? —

—Si. —el dice con poquito de mucha confianza.

Así que lo golpe con. —Así que eso quiere decir, ¿Que te pones celoso cuando me ves con Vega? —

—No. —el se burla.

—Así que, ¿Los chicos no se ponen celosos cuando miran a su ex con otra persona? —me burlo de regreso.

—Lo hace, pero Tori no es tu novia de verdad. —

—Así que, ¿Meredith es tu novia de verdad? —

El vacila. El no va a decir eso. Lo tengo

Así que me muevo para matar. —Tal vez no estoy celosa porque claramente veo que estas usando a Meredith para ponerme celosa. Ve y encuentra una novia de verdad. Tal vez me den celos entonces. —

Me alejo de él y me voy hacia Vega.

—¿Estas bien?, Mami. —ella pregunta al segundo que la encuentro.

Me pongo irritada con ella. ¡Se supone que ella tiene que estar celosa, preguntándome de qué estábamos hablando, no preguntándome como me siento!

—Solamente me ves hablando con mi ex, ¿Por que no estas celosa? —le siseo.

—Yo…—

—¿No estas seria con nosotras? —

—Claro que lo estoy. —

—¿Pero? —

—No hay pero, Jade. —Vega lentamente toma mis mejillas entre sus manos. —Estoy tratando de ser comprensiva. Es realmente difícil y a veces puede que no me guste, pero siempre te daré la oportunidad de explicarte. Siempre voy a tratar de entenderte. —ella susurra la última parte, solo para después poner sus labios sobre los míos. Ella está besándome; no mordiendo, no me está ofreciendo café en su brillo labial; ella realmente está besándome y lo vuelvo a sentir. Malditas hormonas.

Mi parte baja está mojada.

—¡Vamos chicas! Pueden hacer eso más tarde cuando estemos en casa. —

Riley. No puedo soportar a la pequeña bloquea-polla.

No, pensándolo bien. Probablemente debería de agradecerle. Estuve cerca de dos segundos de saltarle encima a mi novia en una playa pública.

—Bien, te quieres ir tan mal…—Vega dice antes de levantar a Riley y comenzar a trotar.

—¡Más despacio, me vas a tirar! —Riley chilla y le pregunta a Amber por ayuda. Por supuesto Amber no hace tal cosa. Ella corre y toma la mano libre de Vega.

Mirando la señal frente mi, me doy cuenta de que Beck tiene razón acerca de una cosa. Las chicas no van a estar feliz cuando Vega y yo terminemos.

Demonios, ni siquiera yo voy a estar feliz cuando Vega y yo terminemos.

Mierda, esto se está volviendo desastroso.

¿Quien dijo que tienen que terminar?

¡Cállate. Tori!