Capítulo 13

~~Tori~~

—¡Boo!—

Grite, deje caer mis libros y me giro para mirar a mi atacante...aunque técnicamente no fui "atacada."

Debería de haber sabido que era Melissa.

—¡Asústate la mierda fuera de mi! —le grite.

—¿En serio? Así que, ¿Qué tal la playa? —ella pregunta como si no le importara el hecho de casi provoca que me haga en los pantalones. No es como que también se hubiera molestado en ayudarme a levantar todas las cosas que deje caer frente a mi casillero.

Pendeja.

—Estuvo bien. —le respondo un poco irritada. Aunque lo crean o no, no es Melissa quien me tiene irritada aunque me acabo de referir a ella como una pendeja. Es Jade.

La playa estuvo bien, pero creo que Jade está enojada conmigo. No tengo idea del porque. Creí que tuvimos un buen tiempo el Sábado. Para ser honesta, fue más mejor que bien. Fue uno de los mejores días que he tenido en todo el año. Hicimos un digno maratón al correr detrás de la chicas; todo el tiempo riendo, jugando y chapoteando.

Y a juzgar por la cantidad de juegos y risas que Jade hizo con nosotros, tengo que decir que ella tuvo un día bonito.

Pero luego ella empezó a actuar raro. Nerviosa y de poco paciencia. Creí que estaba cansada y que solo quería su cama. Se que hasta yo puedo estar irritada cuando estoy exhausta.

El domingo cambie de idea sobre esa teoría. Apenas y logre que ella me hablara por teléfono. Y cuando le mande textos, recibí respuestas cortas, cerca de una o dos palabras. Lo máximo tres. Incluso lo peor que eso fue cuando la pase a recoger en la mañana, ella parecía tener menos que decir que eso!

Diablos, ella ni siquiera me dio una mirada mordaz por algo. Y aunque suene loco, extraño eso. No la mirada mordaz por así decirlo, pero la indicación de que ella está en su estado normal.

Pero no, ella solo ha estado un poco...blah...sobre todo. Cuando le hacía una pregunta ella solo negaba o asentía con la cabeza. Y para las preguntas que requerían más que un si o un no, ella solo se encogió de hombros hasta que deje de intentar hacerle hablar.

—Tierra a Icky. —

Me doy vuelta, dándome cuenta de que está mirando a Jade fijamente. Ella está en su casillero. Que bueno que ella parece no darse cuenta de que la estaba mirando. O tal vez ella se dio cuenta y ella no da ni un ding-dang. como dije, ella ha estado un poco indiferente conmigo desde la playa.

—Así que, ¿Como estuvo el partido de fútbol? —le pregunto a Melissa. Tal vez si le hago hablar sobre su fin de semana no haga ni un comentario acerca de mis distracción. Realmente ese no es un buen cambio de tema si me lo preguntan. Le dije a Chris que iría a su partido y luego no me presente. Me siento culpable sobre eso.

—No fue futbol realmente. —ella se ríe. —Pero lo intento, ¡El fue tan lindo! —

—Apuesto a que lo fue. —le sonrió ausentemente.

—El pregunto por ti. —me dice

—¿En serio? ¿Que le dijeron ustedes? —pregunté, aunque no quiero saber que mentir le dijeron a el. Lo que sea de que estuve muy enferma o que se me olvido ir, eso no importa. Aun así no estuve ahí. Eso es todo lo que él sabe.

—Le dije que tu quería estar ahí. —

—¿Pero? —

Melissa se ríe otra vez. —Eso fue lo mucho que agarro. El tiene la atención de un chihuahua. —

No puedo evitar y sentirme aliviada, y reírme junto con ella.

Había olvidado eso, sobre lo rápido que ese niño se distrae. Tal vez él no me extraña mucho. Eso me hace sentir menos culpable de lo que me estaba sintiendo hace unos momentos atrás.

¡BOOM!

Por segunda vez en mi corta mañana, la mierda es asustada fuera de mi cuando mi casillero es cerrado de golpe detrás de mi.

Salto otra vez, tropezando con nada y cayendo en los brazos de Melissa. Sorpresivamente ella dejó caer sus libros y me sostuvo con un gran gruñido. Nunca espere eso ni en un millón de años. No me hubiera sorprendido si ella me hubiera deja caer en favor de sus libros. Ella puede ser un ataque de masa cuando quiere.

A lo rápido que Melissa deja ponerme derecha me doy vuelta para encontrarme cara a cara con Jade.

Imagínate.

—¡Me asustaste! —le grite.

—¿Y que? —ella me mira mordazmente.

Oh, así que ahora ella quiere empezar con las miradas mordaces y lo demás, actuando con su viejo yo. ¿Ella no podía hacer eso esta mañana? En serio, ¿Cual es su jodido problema?

Melissa está detrás de mi riéndose. Así que me di vuelta lidiar con ella primero. Ella es mucho más fácil que Jade.

—Sabías que ella estaba detrás de mi, ¿No es así? —le apunte con el dedo acusándola.

—Porque si. Si lo hice. —ella sonríe maliciosamente.

—¡Podrías haberme advertido, Lissa! —

—Ugh, ¿Donde estaría lo divertido? —ella rueda los ojos como si yo fuera una estúpida al haber pregunta esa pregunta tan obvia.

—En ningún lado, pero ahora tengo un poco de pipí en mis pantalones, así que gracias por eso. —respondo sarcásticamente, poniendo ambas manos en mi cintura.

Melissa deja caer su cabeza de lado, y sus ojos bajan a la parte frontal de mis pantalones. Luego ella me toma por la cintura y me gira para revisar mi trasero.

¿En serio?

—Pero aun sigues viéndote seca allí. Creo que vas a vivir. —ella me guiña antes de irse.

—¡Hey! ¡No he terminado de gritarte! —

Ella se da vuelta, pero solo lo suficiente mandar tirarme un beso y despedirse con la mano.

Los nervios. Hago mi camino hacia ella pero de repente mi brazo es sujetado, y quiero decir, es un agarre fuerte. Y eso duele un poquito.

Y no tengo duda que mi opresor es Jade.

—Camina conmigo a clases. —ella ordenó mientras me jala.

Me encantaría caminar con ella a sus clase. Realmente me encantaría. Esta sería la oportunidad perfecta para preguntarle porque ha estado siendo un gran ataque de masa; pero no tengo el tiempo. Número uno, tengo que ir al baño por su culpa; y número dos, mi salón de clases en la dirección opuesta al de ella. No hay manera de que llegue a clase a tiempo, y no tengo asistencia perfecta por nada.

La campana suena. La campana de cinco minutos de advertencia.

Si, definitivamente no tengo el tiempo para caminar con ella su clase.

Jalo mi brazo de su agarre. —Mi clase en la otra dirección y tengo que ir al baño. —le explico rápidamente a Jade antes de inclinarme para morder su labio inferior, pero cambie de parecer y me detuve. Ella aún parece estar muy temperamental. A ella quizás no les guste eso en este momento. —Uh, te veo en el cuarto periodo. —

Comienzo a trotar sin esperar una respuesta, fácilmente alcanzó a Melissa. Ella sigue caminando despacio, no dudo que me este esperando ya que compartimos la misma clase, pero realmente no planeo detenerme. Como dije, realmente necesito ir al baño.

Casi le sobrepaso cuando ella dijo. —Creo que tu novia esta celosa. —

Eso me hace detenerme.

—¿De ti? —me burlo. Dios esta chica esta tan llena de ego, no es que no haya motivos. Ella extremada maravillosa.

—Sip, mira esto. —ella sonríe maliciosamente mientras toma mi brazo con el de ella.

—¿Huh? —frunzo el ceño, mientras hago la danza del pipi.

Ella mueve su cabeza un poquito, en la dirección de la que acabo de venir y de alguna manera instintivamente se que ella quiere que vea atrás. Así que lo hago y…¡Oh mierda! Ella tiene razón. Jade se mira extremadamente enojada. Ella está parada en el mismo lugar donde la deje. Sus brazos están cruzados sobre su pecho, su peso lo ha dejado caer en una de sus piernas y me está mirando...Oh Dios, estoy en muchos problemas.

Pero soy tan jodida que, considerando de que soy capaz de pensar en los demás cuando estoy en serios problemas. Meto mi mano en mi mochila y sacó una liga para el cabello y se la ofrezco a Melissa.

—Y esto ¿Por que es? —ella frunce el ceño.

—Tu cabello. Es realmente bonito. Mi novia sabe que realmente me gusta. Y ella realmente ama las tijeras; y ahora, no creo que tu le agradas. —le explico.

Melissa se ríe, pero toma la liga para amarrar su cabello en un mono. Solo por si acaso.

—Aun seguiría siendo maravillosa son el cabello, ¿No lo crees Icky? —ella sonríe maliciosamente. No estoy de acuerdo con ella, aun cuando estaba pensando la misma jodida cosa. No quiero que los sumos se le suban a la cabeza aún más.

Así que, ruedo los ojos y le dio una mirada de "prepárate" mientras de me dirigí hacia mi novia.

—¿Por que nos estas mirando así? —demandó. No siendo una demanda del todo. Es más como un quejido porque estoy haciendo la danza del pipi mientras me paro frente a ella.

—¿Que mierdas fue eso? —ella pregunta, apuntando hacia Melissa, quien gracias a Dios tiene un poco de cerebro y se va a la clase.

Ahora Jade por otro lado, ella suena demandante.

—¿Que fue que? Solo le dije a Melissa que se atara el cabello porque tú parecías que se lo iba a cortar todo, lo cual no vas a hacerlo porque no es nada bueno de hacer, ¡Jade! —siseo/quejo.

—¡No soy una buena persona, Vega! —

—¡Lo puedes ser si quieres! Estabas bien en la playa, pero ahora en un humor amargado. —no puede hacer nada más que sacar eso. Eso realmente me está molestando. Cómo es que ella puede estar bien todo un día y luego repentinamente ella empieza a estar toda gruñona. ¡Y ni siquiera está en su tiempo femenino!

—Dios, ¿Tu y Joy ensayaron esa mierda? —ella rueda los ojos.

¿Huh? ¿Ensayar que? Sería seguro decir que estoy oficialmente perdida.

—Cuando no estoy de un humor amargado. —Jade continua.

—¡No parecías estar de un humor amargado cuando estabas sudando sobre mi el sábado! —digo bruscamente. Inmediatamente quiero retirar mis palabras, porque reconozco la manera en que ella me está mirado. Es la misma mirada que me dio cuando me llevo al cuarto del conserje y estiro mis piernas de la manera más dolorosa. La que me hace saber que estoy metida en una grave, grave mierda.

Ella toma un paso hacia mi.

Yo tomo un paso gigante hacia atrás.

—¿Qué fue lo que dijiste, Vega? —ella no abre la boca para preguntar. Así de fuerte está rechinando los dientes, pero le entendí perfectamente bien.

Trago duro. Dulce mierda, voy a morir.

—Jade no suda, Tori. —

Salto, otra vez, por tercera vez en la mañana. Dios, Louise, y Steve. Beck apareció de la nada, y quiero decir, de la puta nada, y eso solo ese susto saco la mierda restante fuera de mi.

Una vez que me calmo un poquito, devolviendo mi ritmo cardiaco a la normalidad, ruedo mis ojos juguetonamente y digo. —Todos sudan. —quiero decir, es más que obvio que él está bromeando porque, bueno, todos tiene que sudar...a menos que tengan un problemas con sus glándulas del sudor.

—Jade no. Ella dice que eso es asqueroso, así que ella no lo hace. —Beck continúa. —Sabes, es realmente difícil de creer que ustedes dos son una pareja cuando tu lo arruinas con pequeñas cosas, Tori. —

Parpadeo; luego miro a Jade. Siento con si me estuvieran jugando una broma porque Jade si suda. Okay, si ella no sudo en la playa. Solo lo dije eso para que sonara más apropiado en los pasillos de la escuela, pero he visto sudar a Jade. Aquí en la escuela es un hecho; en el cuarto del conserje.

La respuesta de Jade es rodar los ojos, se da vuelta, y se va a su clase.

Rara.

Pensaría que ella me defendería. Se que ella esta enojada conmigo ahora, pero ¿No se supone que tenemos que poner celoso a Beck? No podemos hacer eso si el piensa que no somos una pareja de verdad; y el nunca a va a creer que somos una pareja real si el sigue pensando que lo estoy arruinando de la manera en que piensa que lo estoy haciendo ahora.

Me doy vuelta para decirle a Beck que Jade en realidad si suda, pero antes de que pueda decir una palabra la campana suena. El me da una sonrisa presumida antes de dirigirse a clases.

Que importa. Me encojo de hombros y me dirijo a clases también, totalmente olvidando que tengo que ir al baño jodidamente mal.

Solo tengo que retorcerme en el salón cerca de una hora y media antes de ir. Melissa siendo la buena amiga que ella es, le dijo al maestro que había llegado tarde porque estaba en el baño, es decir, no puedo pedir permiso para ir al baño.

No vi a Jade otra vez hasta el cuarto periodo. No en su casillero, no en los pasillos, no en el baño, en ningún lado. Parece ser que ella me está evadiendo.

Que importa.

Si ella quiere tener esa actitud y hacer pucheros por ninguna razón, entonces que tenga esa actitud y que haga pucheros por ninguna ¡Jodida razón!

—¡Owwie, Tori! —

¡Mierda! Solo abrí la puerta y la cerré de golpe en la cara de Cat. Ella terminó cayendo sobre su trasero con ambas cubriendo su frente. ¡Oh hombre! ¡Ni siquiera sabía que ella estaba ahí!

¿Por que siempre estoy lastimando a esta chica?

—¡Lo siento mucho Cat! —exclamó, esperando a que ella escuche en mi voz lo arrepentida que estoy y así no tengo que sobornarla para que me perdone. Estoy en bancarrota como para llevarla a Freezy Queen otra vez.

Le ayudó a ponerse de pie y ella se tambalea un poquito.

¡Mierda! Eso no es bueno, ¿Verdad? ¿Tambalearse?

—Cat, ¿Cuántos dedos tengo aquí? —le pregunto levantando dos dedos.

—Dos. —ella dice y deje salir un fuerte suspiro de alivio. —Pero los otros tres están volando. —ella frunció el ceño mientras llevaba una mano a su frente.

¡Diablos!

—La llevaré a la enfermería. —suspiro, tomándola de la mano para llevarla.

Pone sus pies firmes en el suelo. —Pero me siento bien Tori, solo estoy un poquito mareada. —

—¿Cuando no estas mareada? —Jade pasa caminando hacia el salón sin mirarnos.

—¡Hey, ya deja de ser un ataque de masa! —le chasqueo.

Todos se quedan callados. Nadie le habla a Jade de esa manera. Yo tengo mis momentos, pero usualmente escojo mejores que este. Y este no es el momento para llamarle a Jade un ataque de masa en la cara...frente a todos en el salón.

Jade se la vuelta lentamente, enarcando su ceja haciéndome saber que voy a pagar por eso. Como ahora.

—Realmente necesitas trabajar en tu temperamento, Icky. —Melissa aparece detrás de mi, distrayendo de la respiración de fuego de mi novia.

—¡No tengo un temperamento! —le chasqueo.

—Claro que no.—ella toma mi mano y me jala. —Solo eres un gran rayo de sol. ¿No es así? —ella continúa. Dejamos a Cat atrás, pasamos por una ceñuda Jade y terminamos frente a toda la clase. Luego ella me sienta, usando su otra mano para empujar por el hombro. —Bueno, siéntate al lado de André. A el aun no les has chasqueado...quiero decir hoy. —ella sonríe maliciosamente.

Golpeo su mano lejos.

Ella levanta ambas manos, en rendición, pero burlándose también.

Okay, tal vez tengo un poquito de temperamento. Pero no es como que tenga mis pequeños ratos y mis berrinches por ninguna buena razón. Quiero decir, ahora mismo yo...yo uh, mierda, ¿Por que estoy tan irritada?

—¡Muy bien clase! —escucho la voz de Sikowitz detrás de mi. Y salto. Estoy mirando al frente; esperando a que el entre por la ventana o por la puerta cerca de la pizarra como el siempre lo hace. Pero el no lo hace. Hoy no. Nope, el entro por la puerta detrás de la clase.

¿Cuando voy a aprender que este hombre es impredecible? ¿Cuando?

—Ahora. —el aplaude entusiastamente mientras se pone al frente. —Vamos a hablar acerca de la nueva obra que estoy dirigiendo. —

Todo el mundo se sienta expectante-mente.

—¿Seré la estrella en esto? —Jade fue la primera en hablar.

—Uh, creo que es mi turno de protagonizar en una de las obras de Sikowitz. —André se da la vuelta para mirarla.

—No, es mi turno. —Robbie clama. Siendo seguido por otros compañeros.

Mantengo mi boca cerrada y dejo que la clase discuta sobre el personaje principal porque no tengo el deseo de reclamarlo para mi. Nunca he hecho una obra en esta escuela y pienso que es mejor si tomo un personaje menor para empezar por primera vez. Solo para ver como funciona esto. Luego ir por el la siguiente vez. Hey, no puedes tenerlo a menos que sepas como funciona. Eso es lo que Papi dice de todos modos.

—¿Miren? —Sikowitz dice, levantando sus manos para llamar la atención de todos. Cuando todo el mundo se calla, el continua. —Cada vez que dirijo una obra, ustedes meten sus bragas en un pretzel. Así que esta vez, ustedes escogerán sus personajes. —

Sikowitz se va a un lado y toma una pequeña caja, moviendo mientras se acerca a nosotros.

—Um. ¿Sikowitz? —

—Si, Melissa Imnuhere. —

—Es Belle. Que pasa si una mujer tiene un personaje masculino, o viceversa. ¿Volvemos a escoger? —ella pregunta.

—Por supuesto que no. —el se burla. —La chica tendrá que hacer el personaje masculino y viceversa. —luego él sostiene la caja frente a André, efectivamente terminando la conversación. —Escoge un personaje. —el ordena.

André hace lo que le dijeron, luego lee el pedazo de papel fuerte. —Tommy, 10 años hermano idéntico de Carter. —

Luego el va hacia Melissa. Espero que le toque un personaje masculino.

Y a lo rápido que la veo fruncir el ceño, sé que ella lo tiene. —Cárter, 10 años hermano idéntico de Tommy. —ella dice monótonamente.

—Ja Ja. —me burlo.

Ella me mira mordazmente. —¿Estas seguro de que no podemos cambiar de personaje? —ella le suplica a Sikowitz.

—Mi caja ha hablado. —él dice dramáticamente, apretado la caja a su pecho como si eso fuera un millón de dólares y alguien estuviera tratando de quitárselos.

—Supongo que somos gemelos. —ella le frunce el ceño a André.

—Si, Mami tenía explicaciones por hacer. —André asiente, provocando que todos rían en el salón. Excepto por Jade. Ella sigue en modo ataque de masa.

Y ella es a quien Sikowitz se dirige.

—Jade, toma un papel. —

—Gracie, cuatro años hermana menor de Carter y Tommy. —ella lee antes de hacer bola el papel y lanzarlo al piso.

—Hey, pequeña. —André dice en tono arrullador, provocando otra ve que todos rían hasta que Jade saca sus tijeras. Creo que Sikowitz y esta un poquito acostumbrado a Jade porque le extiende su mano hacia ellas inmediatamente. Es como si él ya supiera que ella las iba a sacar.

Y solo como yo lo hice semanas atrás, Jade le da sus tijeras, con la parte puntiaguda apuntando hacia la cara de Sikowitz

—Gracias Gracie. —Sikowitz se burla. Creo que él y Lane son los únicos adultos que no le tiene miedo.

—Beck, escoge. —

—Muy bien. —le aplaude antes de buscar. —Nancy, amorosa esposa de Walter Swain. Interesante. —él se encoge de hombros. —Me pregunto quién irá a ser mi esposo. —

Espere que él estuviera un poquito más asustado que eso, pero creo que el ya esta acostumbrado a este tipo de cosas. El tuvo que ser Cat por todo un día una vez; y si no estoy equivocada el uso un vestido, un vestido rosado.

—¡Toro! —

Le frunzo el ceño. Es Tori. Tori.

—Toma uno. —el ordena.

Tomo una bocanada de aire y rezo para que sea un rol menor. Pero Dios me ignora.

—Astronauta Walter Swain, esposo de Nancy. —trago duro junto a tiempo para que Jade se ponga de pie y grité. —¡Sobre mi cadáver! —

—Oh, esta va a ser genial. —Melissa dice, y le da los cinco a André.

—Oh si. —el asegura.

El se dice ser mi amigo.

Repentinamente escuchó pisada, bueno son mas como pisadas muy fuertes, viniendo hacia mi.

No hay manera que no sean de Jade.

Aquí vamos.

Suspiro pesadamente y levanto mi mano antes de que ella puede siquiera preguntar por eso. Ella toma mi mano y jala sacándome de la silla antes de sacarme del salón.

No vamos tan lejos, solo un poquito lejos al lado izquierdo de la puerta. Si alguien la abre, nos podrá ver.

—¡No! —ella grita mientras me empuja contra la pared un poquito fuerte.

Me golpee la cabeza.

—¡Ay, Jade! No, ¿Que? —respondo sobando la parte trasera de mi cabeza. Soy un poco más silenciosa que ella pero estoy segura de nuestros compañeros pueden oírnos si somos lo ruidosamente posible. —¿Que hice? —

—No vas a personificar la esposa de Beck. —

Ruedo mis ojos. —Esposo. —

—Cónyuge. —ella sisea.

—No tengo opción. La caja de Sikowitz ha hablado. —repito la estúpida razón por la cual Sikowitz no dejo que Melissa cambiará. —Y por otro lado. Es solo una obra, solo es pretender. Así que ¿Cuál es tu problema? —

—¡Tu! —ella toma mi mentón con una mano y me jala un poco. —Tu eres mi problema. —

Repentinamente me doy cuenta de que esta confrontación tal vez tenga que ver un poquito con la obra. Tal vez estoy cerca de saber porque ella ha estado tan temperamental. No puedo hacer más que emocionarme un poquito. Si se que esta mal, puede que pueda arreglarlo. Entonces todo volverá a estar bien entre nosotras otra vez.

Y quiero eso. Mal. Solo ha sido un día y medio desde su cambio de humor, pero casi la extraño.

Okay, si definitivamente la extraño.

Levanto mis manos y la sostengo por la cintura. Luego la miró directamente a los ojos, mostrándole que tiene toda mi atención.

—¿Qué fue lo que hice, Mami? —

—No hagas esa cara.—ella me gruñe.

—¿Que cara? —le frunzo el ceño. Los lados de mis labios se mueven un poquito por un segundo, pero salvada por eso puedo mantener mi sonrisa escondida.

Se perfectamente de qué cara está hablando.

—¡Esa! Esa de un cachorro perdido con neumonía. —ella deja caer su mano de mi mentón. La deja caer en mi hombro y la mantiene allí. Tal vez porque no hay donde mas ponerla. No sin ser incómodo por la manera en que mis manos están en su cintura.

La jalo poniéndola mas cerca de mi, mis ojos nunca abandonaron los de ella.

—¿Que hice? —le pregunto otra vez. Esta vez más seria.

Ella entrecierra los ojos y puedo sentir la presión de su agarre en mis hombros.

Algo realmente la ha estado molestando si ella no puede venir y decirlo.

—Hey. —le doy un pequeño apretón en su cintura. —Habla conmigo. —le mimo.

Aun así ella no dijo nada. La miro tener problemas para poner sus pensamientos en palabras por un rato antes de frustrarse consigo misma y me golpea.

—¡No lo se, pero necesitas parar! —ella me grita.

—Si tu no sabes, entonces, ¿Como se supone que yo sepa y deje de hacerlo? —le respondió calmadamente. Racionalmente.

—¡No lo se! —

—¿No lo sabes? —

—Si, no lo se. Solo averígualo, ¡Okay Vega! Diablos. —

Muevo mi cabeza aun lado y la estudio. No me toma mucho para darme cuenta de que ella realmente no sabe lo que le está molestando.

Eso me pasa algunas veces. Algo puede molestarme, algo que pensé que no era la gran cosa pero inconscientemente dejo que eso me confunda y la siguiente cosa que sé es que, estoy molesta con todo a mi alrededor.

¿Quién sabría que Jade y yo tenemos algo en común?

—Bueno, lo que sea que te está molestando, realmente lo siento Jade. No quería hacerlo. —

Ella me frunce el ceño. Su agarre en mis hombros se va perdiendo considerablemente.

—Yo se que no lo estas. No lo puedes evitar. —ella suspira.

Ahora es mi turno de fruncir el ceño. —¿No puedo evitar que? —

Ella toma una bocanada de aire y cierra sus ojos. Desearía que no lo hubiera hecho. Amo sus ojos.

—Solo desearía que a veces fueras menos amigable. —ella deja salir el aire después de unos tensos segundos.

—¿Qué es lo que eso significa? —

Ella me frunce el ceño, aun con sus ojos cerrados.

No se cuantas personas le han dicho a Jade que ella se mira adorable cuando hace eso y salir con vida, pero no quiero saberlo si fuera una de las personas con suerte. Así que mantengo mi boca cerrada y espero por su respuesta.

—Quiere decir que deseo que seas menos amigable. —

Bueno es fue de gran ayuda.

—Menos amigable, ¿Como tu? —

Ella abre sus ojos. —Exacto. —

Ruedo mis ojos. —¿En serio? ¿No sería raro tener una novia que actúe como tu? —

—Ah, ¿Entonces lo recuerdas? —

—Recordar ¿Que? —

—Que tu eres mi novia. —

¿De qué diablos está hablando?

—Nunca lo olvide. —le fruncí el ceño.

—¿No es así? —

—No. —

—A mi si me parece. —ella empieza mientras evita mi mirada, mirando fijamente la pared al lado de mi cabeza. —Que lo olvidas algunas veces. —

Aún no se como es que ella llegó a esa conclusión pero la tomo en serio.

—Tu eres mi primera novia, Jade. —muevo mi cabeza un poquito, así puede entrar en su línea de visión. Ella parpadea dos veces; luego se concentra en mi cara. No me frunce el ceño o me da una mirada mordaz. Ella solo me esta mirando. Y Dios Mío…ella es absolutamente la chica mas hermosa del mundo. A veces lo olvido porque ella a veces es un ataque de masa, pero no hay negación en eso. Jade West es una quitan respiraciones.

—¿Y? —

Parpadeo varias veces, tratando de recordar qué demonios estaba tratando de decirle. Pero no puedo. Nada viene.

Como dije. Jade es una persona maravillosa.

—Se me olvido que iba a decir. Sabes, deberías de dejar de ser tan hermosa. Tal vez así pueda ser capaz de mantener mis pensamientos en línea. —le regaño.

Ella rueda los ojos pero puedo ver la alegría en ellos. Y estoy segura de que ella tiene una respuesta para eso, así que, no espero por eso. Inclino mi cabeza y presiono mis labios contra los de ella. Estoy segura que ella prefiere cuando la muerdo, pero ahora realmente quiero besarla. Así que lo hago.

Un beso pequeño. Significado que termina después de un segundo; pero cuando termina instantáneamente quiero más.

Me hago hacia atrás, solo un poquito, y miro a Jade. Ella no parecer estar preparada para que termine tampoco. Ella apenas y está empezando a abrir los ojos. Así que la beso otra vez.

Y otra vez quiero otro; solo uno más me digo a mi misma.

Jade levanta las manos, tomando mi cara gentilmente y eso es todo el ánimo que necesito. La beso otra vez...y otra vez...y otra vez, cada beso siendo más grande que el anterior hasta que pierdo la noción de este beso está siendo el último. Acepto que estoy teniendo una sesión con mi novia en los pasillos de la escuela.

La puerta se abre y Sikowitz asoma su cabeza. —Jade, besa a tu novia en tu propio tiempo. —

¡Oh Dios! Empujó a Jade lejos de mi y camino hacia el salón.

—¿Yo? ¡Vega me beso! —escuche que ella gritó detrás de mi.

—Oh, por supuesto que ella lo hizo. —

Mantengo mi mirada directa, enfocándome en el frente del salón y espero a que Sikowitz haga algo para distraer a la clase incluso cuando no hay nada que hacer aquí.

Todo está pasando a mis espaldas, ella indudablemente me está dando una mirada mordaz por no haberla defendido, el resto de la clase se está riendo a mis expensas.

Sikowitz corre al frente y aplaude para atraer la atención de todos. No es dada inmediatamente, pero lo suficientemente rápido.

Me deslizo en mi silla mientras Sikowitz empieza explicar la obra. Para mi desaliento, definitivamente tengo el protagonismo.

A lo rápido que no levantamos para ir al almuerzo, Sikowitz no jala a Melissa y a mi y nos dice que no podemos participar en la obra hasta que no pasemos la escena del pájaro.

Seriamente esto contemplado fallarla hasta el día de la obra.

-0-

Pase la escena del pájaro en el primer intento, y ni siquiera lo estaba intentando. Bueno, lo intente pero cuando ya había terminado, obtuve los aplausos y me senté. Ni siquiera le pregunté a Sikowitz si lo hice bien. Realmente no me importa.

Resulta que preguntar cómo lo hiciste bien es como fallas.

Lo juro, nunca me voy acostumbrar a esta escuela. Pero tengo que admitirlo, actualmente estoy un poquito contenta de haber obtenido el papel. No esta tan malo.

Si, tenemos que ensayar cerca de una hora y media después de la escuela, pero me estoy divirtiendo siendo Walter Swain. La narcolepsia es divertida de falsificar, lo es.

Escuche a Beck grita con su "voz de señora" detrás de escena, y se que es casi tiempo de ir. Solo tengo unos cuantos minutos hasta que escucho mi pista. El efecto de la puerta de un carro cerrándose.

Escucho a Beck diciéndole a los "niños" que no importa que tan narcoléptico soy yo, ellos no lo van a notar.

Escucho eso, mi pista.

Pongo un pie en escena, abro mis brazos y digo mis primeras líneas de esta escena. —Nancy, niños, estoy en casa. —

Jade viene corriendo hacia mi y me confundí un poco porque no recuerdo que eso está en el guión, o tal vez si lo está y me estoy perdiendo de algo. ¡Oh Mierda! ¿Que si me perdí de algo?

Ella salta sobre mi provocando que caiga sentada en el sofá. Gracias a Dios el sofá es suave. —¡Papi, estas en casa! —ella chilla antes de besarme en los labios.

—¡Jade! —chillo.

—Soy Gracie. —ella me rueda los ojos. La puedo escuchar pensar en "novata."

—Eso no está en el guión. —le siseo

—Estoy improvisando. ¿No se supone que las niñas pequeñas tienen que estar emocionadas cuando su papá llega a casa? —

—¡Sikowitz! —me doy vuelta para darle mi atención a hombre succiona cocos. El por lo menos podría ayudarme aquí.

Sikowitz me frunce el ceño, en un pensamiento profundo. —¡Me gusta eso! —el anunció repentinamente.

—¿¡Que!? —

Jade me da una sonrisa triunfante.

—Pero con menos...pasión. Recuerda Jade, este es tu padre, no tu novia. —

—Entendido. —

—¡Muy bien, vamos a tomarlo desde la primera línea de Walter! —

Me volví atrás para volviendo a entrar, diciendo la línea en la que le anuncio mi presencia a mi familia.

Jade vuelve a correr hacia mi, pero estoy preparada para abrazarla y así no me haga perder el balance de verdad, pero finjo. Dejándome caer el sofá como la primera vez.

—Whoa, Hey calabacita. —le sonrió abiertamente ante de darle un beso tronado en la mejilla.

Ella me sonríe de regreso.

Luego le doy mi atención a Melissa y André. —Hola Car…—

Caí dormida en una ataque de narcolepsia. Desafortunadamente para Jade, ella no se sostuvo y se cayó del sofá.

—¡Diablos, Vega! —ella grita.

—Soy tu papi, calabacita. —le sonrió con malicia. Hey, no todos los días provocas que Jade se salga de su personaje. Creo que voy a recordar este momento por el resto de mi vida; lo que quiere decir que solo son diez segundos a juzgar por la manera que Jade me está mirando.

—Bueno, ¿Qué clase de padre dejar caer a su hija al suelo? —

—Uno con narcolepsia. —le replicó.

—Vega…—ella gruñe. Ella no está jugando.

Ruedo mis ojos. —Así que ¿Será realístico de mi dejarte en el suelo gentilmente antes de caer en un sueño narcoléptico? —

—Tori tiene razón. —Sikowitz dice. —La caída es buena. Añade drama. Beck, tú como madre de una Gracie de cuatro años necesitarás consolar a tu hija después de la caída. Luego iras a tu siguiente línea. —

—Entendido. —Beck asiente.

Jade me da una mirada asesina y yo solo puedo sonreírle a ella y a su puchero. Ella está linda.

—Tratare de no dejarte caer tan fuerte la próxima vez, Mami. —le prometo antes de inclinarme, solo un poquito. Podría inclinarme más y besarla, pero quiero saber si ella quiere acercarse, aún cuando ella esta enojada conmigo.

Ella me rueda los ojos y me inclino un poquito más. Veo como los lados de sus labios se mueve un poquito y se que ella se esta ablandando, así que decido darle un pequeño empujo.

—Vamos, dale a Papi un poco de azúcar. —mimo.

—Cállate. —ella gruñe, tratando, pero fallando, al tratar de esconder su sonrisa. Luego ella me da lo que estaba pidiendo. Ella gentilmente pone su dedo índice en mi barbilla y me besa.

—¡Tori, Jade! ¡Menos pasión! —Sikowitz grita.

Jade y yo saltamos separándonos. ¿Como diablos olvide que estoy en el escenario, enfrente de audiencia?

Ensayamos la nueva escena improvisada unas cuantas veces antes de finalmente dejar caer a Jade en una manera que luzca realmente como un accidente y simultáneamente asegurándome de que no se lastime.

Una vez que los instrumentos de planchar está fuera, empieza con las siguientes líneas.

—¡Estoy arriba, estoy arriba! —

Luego saltó del sofá y miró a Melissa. —Así que Tommy, ¿Como te fue en la escuela hoy? —

-—Soy Carter. —Melissa hace un puchero.

—Yo soy Tommy. —André dice.

—¡Oh hombre! —me golpeó la frente con la mano. —¿Que clase de padre soy? ¡Soy tan narcoléptico que no puedo diferenciar a mi propios gemelos! Esperen, Sikowitz. —interrumpir a Beck cuando el empieza con su siguiente línea, porque estoy realmente esto me esta molestando.

—¿Que diablos tiene que ver la narcolepsia con que no pueda diferenciar a mis hijos gemelos? Quiero decir, que si me quedo dormida de la nada, eso no tiene que afectar mi visión. ¿Debería? Puede que sea una cosa de chicos el no poder diferenciar a gemelos…—me quedo callada cuando me encuentro con la mirada que Beck me esta dando y me doy cuenta de lo que acabo de decir. Es probable que sea una cosa de chicos el no poder diferenciar a gemelos.

Beck es un chico...y él no puede diferenciar a las gemelas, y creo que lo avergoncé en la playa cuando pude diferenciar a Amber de Riley, aun cuando él las conoce por más tiempo. El probablemente está pensando en que estoy tratando de darle la última estocada en estos momentos.

¡Diablos! ¡Yo y mi gran bocotá!

—Sabes que. —dijo tocando la parte trasera de mi cuello y dejando todo como esta. —Puedo entenderlo ahora; como un astronauta narcoléptico tal vez no se capaz de diferenciar a sus hijos. Eso uh...eso tiene sentido. —

Solo cállate Tori. Solo deja de hablar.

—Tal vez deberíamos empezar otra vez desde "estoy despierto, estoy despierto" —declaró.

Sorber.

Eso es todo lo que obtengo de Sikowitz.

Bueno, eso no es un no. Así que me dejo caer en el sofá y esperó a que Beck trate de levantarme.

Gracias a Dios, el no me deja esperando.

Dejo salir mis líneas lo mejor posible. Pero tengo un poquito de problemas con la última línea.

Beck es un gran actor, pero creo que ahora el está irritado conmigo y se puede ver. El deja salir sus líneas en tono recortado y es un poco incómodo. Cuando tenemos que decirnos que nos amamos, no es creíble así que espero a que Sikowitz nos tire su coco en la cabeza. Pero el espera a que terminemos. Y cuando nos abrazamos, es la peor actuación hasta ahora. Hay suficiente espacio entre nosotros que bien cabe una pelota de playa.

—¡Ow! —lloro cuando siento una punzada de dolor en mi rodilla. Luego miró un coco dando vueltas en el suelo y abro mis ojos como platos. También está el ruido de muebles moviéndose pero lo ignoro porque estoy en completo shock en estos momentos.

—¡Sikowitz! ¡Me tiraste ese coco! —

—Si. Si lo hice. —él confesó sin avergonzarse.

—¡Duele! —

—¡Es así como me siento por dentro! ¡Dolido! ¡Ustedes dos están arruinando mi obra! —

Después de eso, siento dos manos en mi cintura jalando hacia abajo. Mis ojos se abren de sorpresa y levanto mis brazos así puedo abrazarme a mi misma para la caída, pero terminó en unos suaves muslos. Los muslo de Jade. —No seas tan bebe. —ella murmura antes de sobar mi rodilla.

Me doy vuelta así puedo tener una mejor visión de ella y de Sikowitz al mismo tiempo.

—Es esta. —le digo apuntando a mi rodilla izquierda.

Ella rueda los ojos, pero cambia de rodilla -Bebé grande-

—Bueno duele. —hago un puchero, totalmente agradada con eso. No voy a mentir. Me gusta ser mimada por Jade. Es diferente. Un buen diferente.

—Este es nuestro quinto ensayo. —Sikowitz continúa despotricando. —Y ustedes dos no está mejorando nada para hacer a un esposo y una esposa creíble. —

—No puede ser tan malo. —murmuró.

—Oh babe, créeme, esto es malo. —Jade me susurra.

—Cállate. —gimoteo.

Jade deja caer un beso en mi hombro.

Dios espero que ella sea mi novia por mucho tiempo. Ella es muy buena en eso.

—Beck, Tori, Nozu. 7pm. Estén ahí.—Sikowitz anuncia.

—¿Por que? —Jade pregunta sospechosamente.

—Porque tiene que aprender a actuar a un esposo y una esposa creíble. —

—¿Que tiene que ver eso con el sushi? —replicó.

—Es simple. Para prepararse para sus roles ustedes tiene que tener una cita. —

—¡Que! —Jade y yo exclamamos juntas, pero yo termine en el suelo porque Jade salto fuera de su lugar y yo estaba sentada sobre ella y bueno ustedes pueden imaginarse el resto.

—Escuchen, tuve que hacer un show donde hice el personaje de un hombre con un gran dolor. —Sikowitz empieza.

—Lo sabemos. —gruñó, poniéndome de pie. —Te tiraste por un tramo de escaleras. —

—Y si, creemos cuántas veces te golpeaste tu semi calva cabeza. —Jade agrega.

—Bueno, entonces, ustedes entienden el método detrás de mi enojo. —

—Pero que si tengo planes. —intento.

Sikowitz realmente me acaba de rodar los ojos. Bueno, el mas bien rodó su cabeza. —Si tu no vas, vas a recibir una F en todo el semestre. —es su solución.

Jadeo y pongo las manos sobre mi corazón. ¡Nunca he tenido una F en mi vida!

—¿Beck tú tienes planes? —

—Nope. —

—Excelente. Ustedes dos se quedaran hasta que el restaurante cierre. Riendo y hablando de cosas sin sentido. —

—Pero Nozu cierra a las doce. —Jade dice rechinando los dientes.

—Si ellos lo hacen. Esas son cinco horas en las que tendrán que conocerse mutuamente. Sugiero que aprendan rápido si no quieren ir a otra cita mañana. —luego como si quisiera evitar una discusión entre Jade y yo el anunció rápidamente. —Sinji, Melissa, voy a necesitar que sean mis espías, asegúrense de que Tori y Beck se queden hasta las doce. —

Sinji está de acuerdo inmediatamente.

Melissa por otro lado parece no querer hacerlo. Ella niega un poco con la cabeza. —Sikowitz, yo no sé si quiero hacer…—

—Te daré un pase libre para la próxima búsqueda entre tu y Tori. —

—¡De acuerdo! —

—¡Melissa! —jadeo. —Se supone que eres mi amiga. —

—¿Que? No me puedes decir que no harías lo mismo si la situación fuera inversa. —

Mantengo mi boca cerrada, porque no puedo. Tomaría esa oportunidad en cuestión de segundos.

Pero aun así…

—¡Traidora! —siseo.

Ella se encoge de hombros. —Te veo mas tarde. —y comienza a caminar. Mejor dicho, todos empieza a irse. El ensayo ya termino.

Miro alrededor en busca de Jade, pero también se ha ido. Probablemente fue a sacar toda su frustración cortando algo.

Pero a encuentro al lado de mi carro cuando ella me manda un mensaje diciéndome que me apure.

—Cinturón. —murmuró automáticamente cuando me subo al carro.

Ella me ignora. Se que voy a tener una cita con su ex y que ella esta enojada conmigo por eso, pero esta realmente no es mi culpa. Aun así, nadie con medio cerebro podría decir que Jade es una persona muy racional.

Me inclino y le abrocho el cinturón.

Ella se lo desabrocha un minuto después. Y se lo vuelvo a poner. Estamos así. No se porque ella está haciendo esto pero yo lo estoy haciendo porque es la única manera en la que puedo tener una interacción con ella en estos momentos. Ella se está rehusando a hablarme.

—¿Eres bi? —ella deja salir repentinamente.

Parpadeo varias veces, agradeciendo a Dios de que estemos en una luz roja.

Ella me enarca una ceja cuando no le respondo. Pero no puedo hacer anda con mi silencio. Siento como si es una pregunta engañosa o algo así.

—Ya se que estamos saliendo. —ella hace un ademán entre ella y yo. —Pero, ¿Tu miras a otras chicas? —

Me muevo en mi asiento. —No realmente. —

—Es una pregunta de si o no, Vega. —

—¿Que contigo? —pregunto, sabiendo que ella me va a decir que ella pregunto primero así que tengo que responder primero. Es una regla no escrita. Pero estoy tratando de ganar tiempo porque estoy seriamente confundida. ¿De dónde salió todo esto?

—Soy hetero. —ella responde y mi corazón se estruja un poco. —Con excepción tuya claro está. Ahora tu turno. —

Buena respuesta. Me gusta eso.

—Lo mismo que tú. —respondo rápidamente.

—Pero piensas que Melissa es bonita. —

Lo es.

—Muchas chicas son bonitas. —respondí vagamente.

—Besaste a tu amiga, Josephina. —

Lo hice.

—Tenia doce. —me encojo de hombros. —No fue nada serio. —

—Besaste a Cat. —

Lo tenía que hacer.

—Yo era tu, ella era Beck. Eso lo sabes. —le explico rodando los ojos.

—Y la besaste después de que Sikowitz anunció que el proyecto había terminado. —ella replica.

Luz verde.

—Fue un accidente. —

—¿Como besas a alguien accidentalmente? —

Me encojo de hombros. Esa es una buena pregunta. Es difícil decir una respuesta creíble. Tengo el presentimiento de que si responde me estaré poniendo el pie en el cuello, así que me quedo callada.

Jade lo hace también. El resto del viaje a la casa de Jade es en un silencio muy incomodo. La siguiente vez que hablo y sonrío es porque Riley está al lado de mi ventana. Creo que ella ha estado esperando.

Jade sale del carro sin decirme adiós y trato de pretender que no me afecta, bajando el vidrio de la ventana.

—¿No vas a venir? —Riley me frunce el ceño.

—Hoy no, Monstruito. Necesito ir a alistarme para una cita. —

—¿Porque no se fueron a la cita después de la escuela? —

—Oh, no voy a ir con Jade. —

—¿Entonces con quien iras? —ella frunce el ceño sospechosamente. —¿Ustedes terminaron o algo? —

Niego con la cabeza. —No hemos terminado. Esto solo es un proyecto de la escuela. —

—Pero…—

—Hey. —la interrumpo antes de que ella me vuelva a preguntar con quién voy a ir en una "cita." —¿Puedes ir y trae a Amber así le puedo decir adiós antes de irme? —

—¿Porque no solo le mandas un mensaje? —

—Eres muy inteligente para tu propio beneficio niña, ¿Lo sabes? —levanto mi mano y revuelvo su cabello un poco.

—Si, lo se. —ella me responde, tratando de acomodar su cabello.

Amber sale por la puerta cinco segundos después de que le mande el mensaje. Juro que estas niñas llevan su PearPhone a donde sea que van.

—Así que, ¿Que tal la escuela, Mamita? —le pregunto a lo rápido que ella llega a la ventana.

—Bien. —Riley responde por ella, y demasiado rápida me atrevo a decir.

—No lo fue. —

—Cállate, Amber. —

—¿Que? —entrecierro mis ojos sospechosamente. —¿Que paso? ¿Que estas tratando de ocultarme, Monstruito? —

—Nada, no vemos Tori. —Riley canturrea antes de tomar la mano de Amber y jalar fuertemente. —¡Vámonos! —

—¡Ya voy! —Amber le gritó irritada.

Interesante. Tendré la respuesta mas tarde, pero primero lo primero. Jade se fue sin decirme adiós. No voy a dejar que ellas también se vayan así.

Abro la puerta del carro y me bajo.

—¡Esperen! —les gritó. Ellas se detiene en su camino. Amber primero por supuesto. Trotó hasta que estoy frente a ellas. —¿A donde van sin darme un abrazo? —

—¿Huh? —las dos fruncen el ceño.

—Mi abrazo. —repito en inglés.

—Espera, ¿Como lo dijiste? —Riley toma un paso hacia mi, sus ojos llenos de curiosidad y no me puedo negar a eso. Si las niñas quieren aprender español, ¿Por que no enseñarles?

—Abrazo. —

—¿Abrazo? —ella repite pero lo pronuncia mal.

—Abrazo. —digo lentamente. Y hago que las dos lo repitan hasta que estoy satisfecha con su pronunciación.

Amber lo agarra primero, pero Riley no está tan lejos.

—¡Genial! ¿Como se dice estúpida? —Riley pregunta una vez que agarra la primera palabra.

—¿Como se dice flor? —está es de Amber.

—No, ¿Como se dice ataque de masa? —

Ellas dicen palabra tras palabra, frase tras frase rápidamente. —Chicas, chicas, le enseñare mas palabras mas tarde ¿Okay? —me rio por lo bajo. —Se los prometo. —

—¿Huh? —ambas corean.

—Se los prometo. —

—Se los pro…—Amber lo intenta.

—Se los prometo. —Repito.

Y les toma unos poco intentos para agarrar esa también, una vez que lo han logrado las felicito dándoles los cincos.

—Okay. Denme abrazos. Me tengo que ir. —

Las dos me miran confundidas por unos segundos pero luego Amber jadea y sus ojos se abren como platos. —¡Abrazos! —ella dice.

Los ojos de Riley se iluminan también una vez que lo entiende.

—¿Bueno? —pregunto.

Las dos me abrazan.

Dios ellas aprenden muy rápido.

Me dirijo a casa, sonriendo en todo el camino. En serio amo a esas niñas. Ellas siempre me hacen reír e iluminan mi día.

Tanto que incluso cuando Trina me pregunto que limpiara sus ojos de las uñas, aun seguía con mi sonrisa.

Me rehusé claro está, porque es asqueroso, y trato de amenazarme con decirle a mis padres acerca de cuando Jade y yo fuimos encontradas cogiendo en el cuarto del conserje.

Si, nunca les dije sobre eso. Nunca planee que ellos se dieran cuenta, pero aun así me rehusé. Prefiero estar castigada el resto de mi vida a limpiar los hongos de los pies de Trina.

—¿Que contigo? Usualmente siempre cedes cuando te amenazo. —Trina gimotea.

¿Cómo es que ella es la mayor?

—¡Salte de mi cuarto Trina! No tengo tiempo para lidiar con esto. Tengo que arreglarme para ir a esa estúpida cita con Beck. —Y aun si tuviera tiempo, no lo haría; pero me quedo esa parte para mi.

—Bien, le diré a Jade, que iras a su cita con ex. —ella amenaza. —A menos…—ella sostiene su pie, poniéndolo cerca de mi cara. Ella no lo levanta mucho. Estoy debajo de sus pie poniéndome los zapatos.

El abofeteó su pie.

—Asqueroso, Trina. No. Y Jade ya lo sabe, así que eso no va a funcionar. —

—¿Jade lo sabe? ¿Y aun estas con vida? —

Ruedo mis ojos. —Es para una obra. —

—¿Y vas a ir vestida así? —

Miro mi vestimenta. Unos shorts blancos con una camisa negra manga corta. Tengo unas botas negras y unos accesorios dorados para combinar. Casual, pero aun así es una cita. Por lo menos es lo que creo. —¿Cual es el problema en la manera en cómo me visto? —frunzo el ceño.

—Nada. —

La ignoro y bajó las escaleras. Ella no sabe de lo que está hablando de todas maneras. Me miro bien.

—¿Vas a algún lado? —mi papá me pregunta a lo rápido que me mira.

—Una cita. —

—¿Así? —

¿Es en serio?

—¿Qué pasa con mi vestimenta? —

—¿No te quieres ver bien? —el me pregunta.

Frunzo el ceño. Pensé que me miraba bien.

—¿Como se supone que vas a mantener a Jade interesada si vas a una cita vestida así? —

Oh.

—No voy con Jade. —le explico.

—¿No? —

—No. No es una cita real. Sikowitz me está haciendo ir a una cita con Beck desde las siete hasta las doce de la noche. De esta manera tendremos mejor química para poder personificar a un esposo y una esposa creíble. —digo rápidamente, tratando de descargarlo con mucha información así el no pregunte nada.

Si, eso no funcionó.

—¿Medianoche? ¿Y que si digo que no puedes quedarte hasta medianoche? —el jadea. Poniéndose en el papel de papá sobreprotector.

¿Es en serio?

—Voy a obtener un F si no voy, Papi. —suspiro.

—¿Que clase de tarea es? —

Entonces allí, mi mamá viene del garaje y mi papá le chismea. Si, el realmente va y le dice a mi mamá acerca de mi cita con Beck que se supone que es hasta la medianoche.

—Es una escuela de artes escénicas, David. ¡Trina tiene que hacer cosas más raras que eso! —ella le rueda los ojos a él, pero a mi me guiña el ojo.

Juro que nadie vela por mi como esa mujer lo hace. La amo tanto.

No creo que estemos esperando por alguien, pero estoy aliviada por el toque en la puerta.

—Yo voy. —digo, mientras mis padres continúan discutiendo.

Son Jade...y Cat.

—Um, ¿Hola? —parpadeo. No recuerdo haber hecho planes, pero okay.

—Hey. —Jade responde en su tono aburrido.

—¡Hola, hola, Tori! —Cat canturrea.

Me doy vuelta hacia Cat, decidiendo hablar con la que no está amargada.

—Hey, Cat, ¿Que hacen aquí? —

—Mi hermano nos trajo. —

—Okay, pero pregunte qué están haciendo aquí, no como fue que llegaron aquí. —

—Oh, Jade y o iremos a una cita contigo. Pero no es como una cita doble. Solo nos sentaremos en otra mesa y te veremos…—

—Deja de hablar. —Jade le cubre la boca.

Cat asiente con la cabeza.

Le sonrió a ellas. No me molesta que ellas vengan. De hecho, ¿Por que no pensé eso antes? ¡Es una gran idea! Estoy segura de que a mi papá le va a gustar mucho. Pero no más que yo. Ahora que mi novia viene, esta cita con Beck es menos extraña.

—Fue un largo viaje, déjame entrar. —Jade agrega rudamente.

Dios, mi novia no tiene modales. Pero me hago aun lado y las dejó entrar.

—¡Hola papá de Tori! ¡Hola mamá de Tori! —Cat canturrea libremente.

Mi padres le regresan el saludo, pero ellos me miran a mi como si yo fuer ala que tendría que explicarles acerca de la...especialidad de ella.

—Cat...dije que dejaras de hablar. —

—Oopsie. Lo olvide. —

—Déjame ver. —me doy vuelta y cierro la puerta. —Las tendré que llevar. —sonrió.

—Estoy saliendo con una genio. —Jade dice sin expresión alguna.

No lo tomo como ofensa. Solo lo dejo ir. Es tiempo de empezar con este show.

—Así que, ¿Como me veo? —pregunto, dando una pequeña vuelta.

—Como el más grande ataque de masa de todos los ataques de masa. —

—Que, ¿Como? —gimoteo. Estoy vistiendo más que Cat, y estoy mostrando la clavícula igual que Jade, y ¿Soy la cabeza de los ataques de masa?

—Tu solo lo haces. —

—Cat. —miro a mi linda amiga. —¿Crees que me veo como un ataque de masa? —

Jade le da una mirada asesina a Car, y Cat siendo lo especial que es entendió que Jade quiere que esté de acuerdo con ella, así que ella dice que si, pero simultáneamente ella me dice que no negando con la cabeza.

Amo a esta chica.

Le saco la lengua a Jade. Obviamente Cat no piensa que estoy vestida como un ataque de masa.

Ella me rueda los ojos.

—¡Mamá, papá, me voy! —gritó. No le digo adiós a Trina porque...bueno, ella es Trina.

—Esperen, tengo una pregunta. —mi papa dice.

—No. —le respondo.

—En realidad es para Jade. —

Jade se tensa un poquito. Ella realmente no trata mucho con mis padres. A ellos ella les cae bien pero no estoy segura y el sentimientos es mutuo. Trato de no tomarlo como una ofensa porque a Jade no le agrada nadie.

—Así que, Tori me dijo que va a ir a una cita con tu ex… "para una obra." —mi papá hace la comillas en el aire.

—Si. —Jade dice rechinando los dientes.

—¿Vas a dejar que se vista así? —

¿Que?

Jade me da una mirada asesina. —Te dije, ¡Ve a cambiarte! —

—¡No! —

Mi papá se empieza a reír. Como si él supiera que me iba a causar problemas. Apuesto a que lo sabía. Apuesto a que lo hizo a propósito. El sabe como es Jade y realmente no necesito esto ahora. Necesito ir yendo porque si no voy a llegar tarde a mi cita.

—¡Mamá! —gritó.

—Estoy aquí Tori. No necesitas gritar. —

Yo sabia eso, pero no me disculpo. Así de fastidiada estoy.

—Te lo puedes llevar al segundo piso. —le apunto a mi papa, aun con el es el único "él" en la sala.

—¿Qué hago con el? —

—¡No se, hazlo feliz o algo! —

—¿Acabas de chulear a tu propia madre? —él sonrió maliciosamente.

—¡Papi! —exclamó, él tiene razón. Acabo de chulear a mi propia madre.

Mi papá mira a mi mamá. —Holly, creo que nos acaban de dar luz verde para…—

—¡No! —cubro mis oídos, agarro mis llaves y mi cartera y me voy al diablo de aquí. Si Jade y Cat quieren venir, será mejor que me sigan.

Ellas lo hacen. Jade se sienta al frente. Cat en el asiento trasero. Y como siempre, le puse el cinturón y ella se lo quito.

Bien. No es como que yo vaya a salir volando por el parabrisas si tenemos algún accidente.

Cuando llegamos a una luz roja, Jade puso su mano en mis piernas y repentinamente recuerdo que la última vez que ella hizo eso fue cuando quiera agarra mi teléfono...el cual había puesto entre mis piernas. Le dije que no puede tocarme cuando estoy manejando; que ella podría causar un accidente y ella me pregunto que si podía tocarme cuando estuviéramos en una luz roja.

Estamos en una luz roja. Y su mano va subiendo.

Oh Dios, qué hago, qué hago, qué hago...

Después de un pensamiento rápido, me doy cuenta de que tengo que hacer. Me inclino un poquito y susurro. —¿Realmente quieres ponerme toda calientes antes de mi cita con Beck? —

Ella retira su mano y me da una mirada asesina. Le sonrió maliciosamente.

Gane.

Llegue hacia Beck. El está a tiempo. Son las 6:58pm y el esta esperando afuera de Nozu. Aceptado, esto es para una calificación, pero aun así...gana puntos.

—¿Deberíamos? —él me ofrece su mano y yo la tomo, luchando contra unas y dientes para no darme la vuelta y mirar lo cabreada que ha de estar Jade en estos momentos.

No sentamos en la barra, aun cuando no somos lo suficientemente mayores para beber alcohol. A lo rápido que me siento Jade pasa por mi lado tocándome, siendo seguida por Cat.

Ella lo hizo a propósito y gruñó ante la vista de su espalda...por un largo momento. Porque no puedo hacer nada ante la vista del movimiento de sus caderas. ¿Jade alguna vez solo podría caminar normal? o ¿Tiene que provocar a todos los lugares que va?

—Así que, ¿Eres bi? —

—¿Que? —chillo, devolviéndole mi atención a Beck. Es la segunda vez que alguien me hace esa pregunta, y es la segunda vez que soy tomado con la guardia baja.

—Te vi mirando a la chica de allá. —él apunta.

Casi le digo que no estaba mirado a nadie, pero luego me doy cuenta hacia donde él estaba apuntando. —¿Jade? —le frunzo el ceño.

—¿La conoces? —le pregunta.

Oh, ya lo entendí. El está actuando como si nos acabáramos de conocer.

—Oh, Beck, Sikowitz dijo que teníamos que salir en una cita. El nunca dijo que teníamos que pretender que no nos conocíamos. —

—Tienes toda la razón. —el me sonríe.

Luego mi teléfono suena. Ruedo mis ojos cuando veo el nombre.

Jodido Danny.

—¿Es en serio? —murmuró. ¿Qué podría querer?

—¿Es Jade? —Beck pregunta.

Le frunzo el ceño antes de negar con la cabeza. ¿Por que diablos él creería que Jade me esta llamando? Estamos en el mismo restaurante. ¿Por que ella necesitaría hablarme?

Me doy vuelta en mi asiento, y veo que Jade tiene su teléfono en la mano. Okay, esa es una pequeña coincidencia pero aun así…

—Así que…—digo, tratando de entrar en esta cosa de cita.

—Así que…—repite.

—¿Dime todo lo que tengo que saber sobre Beck Oliver? —

Beck se ríe de mi.

—¿Que? —hago un puchero.

—¿Es esa la línea que utilizas en una cita? —

—No salgo mucho a citas. —me encojo de hombros.

—Bueno... —

Mi teléfono suena, interrumpiendo lo que sea que Beck iba a decir.

Es un mensaje de Melissa. Miro arriba, buscándola, pero no la veo. Luego ella me manda otro mensaje diciéndome que debería de dejar de buscarla. Ella es una buena espía, es decir yo no la voy a espiar.

Ruedo mis ojos y dejo mi teléfono en la mesa; solo en caso de que alguien decida llamarme.

—¿Era esa Jade? —

—No. —le frunzo el ceño a Beck. Dios, ¿Por que él sigue preguntando lo mismo?

No lo puedo creer. Mi teléfono está sonando...otra vez. Realmente estoy considerando en apagarlo hasta que esta cita termine, pero cuando que es mi papá.

—¿Donde esta Jade? —Beck pregunta sospechosamente, mientras yo pongo el teléfono en mi oído. Puedo ignorar a Danny a Melissa, pero no puedo ignorar a mi padre.

Pero el tono de Beck me hace darme vuelta para ver donde esta Jade. Pero ella se ha ido.

Raro. Pero no es mi mayor preocupación.

—¿Hola? —respondo.

—¿Porque te tomo tanto responde? —

—Estoy en una cita. Tu sabes eso, papá. —

Beck se burla. —Dile a Jade que deje de interrumpir nuestra cita. —

—¡No estoy hablando con Jade! —le siseo cubriendo parte de mi boca

—Claro que no lo estas. —el me dice al mismo tiempo en que mi papá me pregunta si le estoy escuchando

—Si papá, pero estoy ocupada…—

—¿Estas muy ocupada para mi? —

Alejo mi teléfono un poco y ruedo los ojos.

—No es así y lo sabes. Pero si sigo jugando, puedo reprobar…—

Abruptamente, Beck me quita el teléfono de la mano.

—¡Hey! —exclamó, tratando de recuperar mi teléfono.

Pero él fácilmente lo quita de mi alcance.

—Jade, deja de interrumpir nuestra cita. ¡No seas egoísta! —

Se el momento exacto en que mi papá le respondió a Beck porque sus ojos se abren como platos y su boca cae abierta.

—Es para ti. —el susurra, dándome el teléfono con las dos manos temblando.

¡No quiero eso!

Pero lo tomo.

—¿Papi? —

—Ese es el muchacho con quien sales. Ese irrespetuoso pedazo de…—

—Papi, bájale. —me levanto, yéndome de la mesa. Alguien acaba de empezar con el karaoke, y ella suena increíble, pero no tengo el tiempo para detenerme y mirar. Mi para esta hablando tan rápido que apenas puedo entenderle.

—¿Quien se cree que es? ¿Agarrándote el teléfono así? —

—Papi, para. El no quería quitarme el teléfono de esa manera. El creyó que tu eras Jade, ¿Okay? —le respondo, pero el no esta escuchando. El continúa como si yo no hubiera dicho nada.

—¿Necesitas que me aparezca? Ya voy. —

—No, papá. No necesito que vengas. Beck es un buen chico. —

—No me importa que digas que es un buen chico, porque no lo es. Se le nota. Puedo leer a la gente, como a un libro. Eso es lo que hacen los policías. Así es como me gano la vida. —

Ruedo mis ojos. Eso no tiene sentido. —Así que porque eres un policía me puedes decir qué clase de persona es el por medio del teléfono, ¿Es eso lo que me estas diciendo? —le pregunto incrédulamente.

—Si, eso es lo que te digo—el dice tercamente.

—Oh por Dios, ¿Dónde está mamá? —

—¿Porque? —

—¿Por que? ¿Por que quiero hablar con ella? Por eso es. —

—¿Quieres hablar con ella? Estas hablando conmigo. Háblame. —

—¡No, no quiero hablar contigo! ¡Quiero hablar con mi Mami! —le grito.

—Okay, okay, tal vez fui un poquito muy duro. —él finalmente acepta. El usualmente acepta cuando me irrito tanto que preguntó por mi mamá.

—¿Tal vez? —me burla.

—Si, tal vez. Y aun no me sigue cayendo bien el. Es mejor que mantenga sus manos para el mismo. —él murmura.

—Jade está aquí. El seguramente lo hará. —le digo antes de cortar.

Cuando salgo del baño mis oídos son asaltados por una voz extremadamente fuerte haciendo cosas locas. Esta vez miro.

Y Oh. Mi. Dios. ¡Es Cat!...¡La chica que suena así! Yo se que ella puede actuar. ¡Y he escuchado sus pequeños doo-wops unas cuantas veces pero no tenía idea de que fuera tan buena!

—Acércate un poquito más. acércate un poquito mas baby, baby…—ella empieza a cantar y una segunda voz armoniza con la de ella y ella empieza a acercarse a Jade. Esperen…¿Jade? ¿Jade está haciendo la armonización?

Oh Wow.

Al unísono, ellas empiezan a moverse sus caderas de lado a lado y tengo que decir, mis ojos se mueven juntos con las caderas de Jade. Amo esas cosas.

—Si, tu eres mi baby y te hare loca esta noche. —ellas cantan juntas, pero Jade me guiña el ojo.

Oh Dios, me sonrojo profundamente antes de correr a mi asiento pero que me estoy sintiendo inestable.

A lo rápido que me siento junto a Beck, noto que el parece un poco incomodo, pero un tipo de incomodidad, triste y me siento mal por el. Tengo que recordar que el probablemente está herido. Quiero decir, Jade rompió con él así de la nada por una tonta discusión. No es como que ambos hayan estado de acuerdo con separarse.

—¿Estas bien? —le pregunto, me inclino un poquito hacia el así puede oírme debido a la música.

El me mira directamente a los ojos y frunce el ceño. —¿Estoy bien? ¿Tu papá va a venir? —

Me tomo un segundo entenderlo, y luego los dos estallamos en risas.

—Okay, hagamos esto. —digo mientras dejo salir mi ultima risa.

—¿Hacer que? —

—Cita. No mencionar a Jade para nada. Solo tu y yo. —le ofrezco mi mano. —¿Trato? —

El tomo mi mano. —Trato. —

—Así que, ¿Cuál es tu color favorito? —

El se ríe otra vez.

—¿Que? —

—Puedo decir que no sales mucho en citas. Azul. —

—No soy tu abucheo. —

—Dije azul, ¿No me preguntaste por mi color favorito? —

Me golpeo la cara con la mano.

—Oh, Cierto. Oops. —

—Así que, ¿Cuál es tu color favorito? —el me pregunta.

No me toma mucho responderle. Antes era amarillo, pero lo cambié recientemente. —Azul. —respondo. Pero eso suena muy elusivo. Porque no es un azul típico. Así que trato de explicarme. —Bueno, es como un tipo de azulado, grisáceo, verdoso. —

Beck rueda los ojos.

—¿Que? —

—No mencionar a Jade, ¿Recuerdas? Esa es tu regla. —

—No lo hice…—

—Azulado, grisáceo, verdoso me suena como a un color de ojos. —

—¿Huh? —y luego eso me golpea. Azulado, grisáceo, verdoso.

Los ojos de Jade. Ese es mi color favorito.

—Estoy tan perdida. —gruñó, dejando caer mi cabeza sobre la mesa.

El se ríe de mi, pero no me molesto. Si yo fuera él, me estaría riendo.

El me palmea la espalda. —Anímate Tori, es tiempo de ordenar la comida. —

Levanto mi cabeza y ordeno, y sorpresivamente nuestra cita está yendo bien. Sikowitz sabe lo que está haciendo porque ahora me siento mas cómoda con Beck. Solo necesitamos un tiempo uno a uno. Me ayuda a recordar que el es mi amigo.

Nuestra conversación va fácil en las últimas cuatro horas. Son las 11pm y casi no tenemos de qué hablar. Así que solo ordenamos mas comida. No porque tengamos hambre, pero así tenemos algo que hacer.

—Okay, okay ya se de que podemos hablar. —digo repentinamente una vez que nuestra comida llega.

—¿Cómo es que tu vas a comer esto cuando tienes usar esos? —le quitó el cubierto y le apuntó a los palillos.

—Porque soy Americano, ahora dame mi cubierto. —

—Eres canadiense. —

—Oh, cierto. —

Nos empezamos a reír. Repentinamente él intenta quitarme el tener pero me alejo. El casi lo toma. Sus brazos son un poquito más grandes que los míos. Así que en un acto de desesperación me siento en ellos.

—¿En serio? —él jadea.

—En serio. —confirmó.

—Eres mala. —el me sonríe finalmente tomando los palillos. —De acuerdo, enséname como usarlos y ya. —

¡Wepa!

Me siento derecha, cambian a modo de enseñanza. Antes de llegar a H.A., eso era lo que quería hacer. Una maestra.

Le enseñe como usar los palillos, dejando que el copiara mis movimientos. El lo trato un poco, no hasta que uno de sus palillos se cayera y junto con él el rollo de sushi.

Niego con la cabeza y le quitó la comida.

—¡Oh, vamos Tori! —

—No, tu vamos Beck. —le remedo. —Ahora, dame tu mano. —

El lo hace y le pongo los palillos. Luego físicamente le muestro como tomarlos y cómo se supone que debe ir cada dedo en el movimiento de los palillos para que sea capaz de poder tomar la comida. Algunas personas son más rápidas que otras.

Le toma un poco de tiempo, pero eventualmente el tiene las técnicas básicas, y por fin puede tomar un rollo de sushi y llevarlo a su boca.

—¡Si! —los dos hablamos al unísono, y chocamos los cinco con ambas manos.

—¿Sabes que Tori? —

—¿Que? —

—Me divertí mucho contigo esta noche.—él dice con un pequeña sonrisa.

—Yo también. —estoy de acuerdo. —Realmente estoy feliz de haber venido. —

—Lo mismo digo. Deberíamos de hacerlo otra vez. —

—La mierda que no deberían. —

Tengo un poco de pipi en los shorts. La voz detrás de mi, salió de la nada. Y definitivamente se a quien le pertenece.

—¡Jade! —exclamó.

—La cita terminó. —ella nos da una mirada asesina a ambos.

—Son las 11:59. Aun tengo un minuto. —Beck dice. Luego el se inclina y me besa. —Tuve un buen momento Tori. —el me dice.

No tengo una respuesta. Solo trague duro. Porque se que, yo se, que voy a morir.

Beck le sonríe a Jade. —Okay, ahora la cita terminó. —