Capítulo 14
~~Jade~~
—¿Estas listas para irte, bebe? —le pregunto a Vega como si no me importara ni un poco que mi ex haya puesto sus labios en los de ella. Me está tomando los mejores esfuerzos de actuar, pero no le voy a dar la satisfacción de saber lo mucho que me ha cabreado.
Odio que me digan que hacer, incluso cuando es subliminalmente. Y puedo decir que Beck está pinchando eso. Así yo no lo voy a hacer. Me rehúso.
Mis pensamientos son reafirmados cuando Beck frunce el ceño en confusión.
—¿Eso es todo? —le pregunta.
Vega se mira como si ella fuera a hacer la misma pregunta, pero yo frunzo mis cejas como si estuviera confundida. Como si ellos fueran los que están haciendo una cosa rara.
—¿Que? —chasqueó cuando ellos me siguen mirando fijamente.
—Acabo de besar a tu "novia." —Beck responde, poniendo entre comillas la palabra novia.
Le doy otra mirada de confusión y hago una seña entre ellos dos. —¿No estaban en una cita? —
—Bueno, sí, pero…—
—Vega besa en la primera cita. —le interrumpo con un encogimiento de hombros.
—¡No lo hago! —mi novia replica.
Uh, si lo hace. Y se lo recuerdo
—¿No recuerdas nuestra primera cita, babe? —pregunto; tomando su cartera porque ella parece no entender lo de que ya es tiempo de irnos. No solo porque Nozu está por cerrar si no que porque yo también ya estoy lista para irme.
—Yo…—ella se detiene allí, incapaz de negarlo como si ella estuviera pensando en la cita doble que tuvimos con Bolsa de mierda y la pelirroja. Allí hubo muchos besos. De hecho, ahora que lo pienso, creo que moje mis bragas en nuestro camino hacia el sanitario.
—E incluso antes de eso. —continuó, caminando cerca de ella invadiendo su espacio personal. —No recuerdas que terminaste en mi cama, desnuda, ¿En tu primer día de escuela en HA? —
—Yo…—ella se hace para atrás, tratando de crear algún tipo de distancia entre nosotras. Solamente para ser lo torpe que es ella, casi pierde el equilibrio. La sostengo, tomando de la camisa con una mano y jalándola hacia mí. Ella está frente a mi cara, nuestras narices están apenas se están rozando.
—Cuidado. —murmuró roncamente. Luego besó sus labios rápidamente antes de dejarla ir.
Su cara está roja, probablemente un poquito desconcertada, pero más que todo avergonzada. Ella no me puede mirar a los ojos. Ella no puede mirar a Beck a los ojos. Ella no puede mirar a nadie a los ojos porque ella es incapaz de negarlo. El hecho de que ella termino en mi cama, desnuda el primer día en que nos conocimos. Que si no cogimos. Allí hay demasiada sugerencia de que si lo hicimos.
También está este sentimiento persistente en mi cabeza. Estoy muy segura de que Tori me está haciendo sentir inquieta. Sé que el comentario era para lastimar a Beck en muchas maneras, pero sé que terminare afectando a Vega. Básicamente, le acabo de llamar una puta rompe hogares; porque honestamente, ¿Quién duerme con la novia de alguien que apenas y la conoce en el primer día? No creo que una chica de Northbridge llegue a caer tan bajo.
Pero empujo ese sentimiento de culpa a un lado. No me importa si la avergüenzo. Siento como si ella necesita ser castigada también. Sí, me di cuenta de que ella no beso a Beck. El la beso a ella; pero, yo le dije a ella como me siento sobre que ella sea tan jodidamente amigable todo el tiempo. Si ella hubiera sido menos toca sentimientos con él, quizás él no se hubiera sentido cómodo con besarla en primer lugar.
Después de darme un poco de auto psiquiatría para dejar de lado la culpa, me giro hacia Beck. —Seriamente, si un beso fue todo lo que pudiste obtener de mi novia en tu primera y última cita, entonces no tengo nada de qué preocuparme. —con eso, hago mi camino fuera de Nozu, ni siquiera molestarme en mirar si ellos me estaban siguiendo. Sé que alguien lo está haciendo. Incluso si el restaurante no estuviera cerrando, sé que me estarían siguiendo.
Casi llego al carro de Vega cuando escucho la voz de Beck llamándome. —¡Aún estábamos saliendo en su primer día de escuela en H.A.! —el exclama.
¡Por fin! Pensé que él nunca iba a entender eso.
Me giro hacia el encarando. —Y…—
—¿Estás diciendo que me engañaste? —el me pregunta incrédulamente.
Él es tan arrogante que es capaz de hacerme reconsiderar en poner mis manos sobre él. Es como si él creyera que no hay manera de que yo lo engañara, como si él fuera lo suficientemente bueno como para cachar…
El pasa una mano por su cabello y se da vuelta así él puede mirar a Vega; no hay duda de que él le está dando una mirada de pregunta, pero ella no lo mira. Ella un no lo puede ver a la cara; no cuando ella deja salir una disculpa, con genuinas lágrimas en sus ojos.
La chica sabe cómo llorar, le daré esa.
El gira su rostro hacia mi. —¡No te creo! —declara.
—No me importa. —
Esa no fue una respuesta calculada de mi parte. Esa fue la primera cosa que salió de mi boca porque no me importa si el me cree o no. Seriamente me importa una puta mosca.
Él parpadea.
—Tu…—el me apunta, pero no puede terminar. Su cara cae al instante. El parece totalmente destrozado y ese cambio me da satisfacción.
¿Qué diablos está mal conmigo? Amo a Beck, ¿Verdad? Estoy saliendo con Vega para tener a Beck de regreso y estar juntos esta vez, pero no sé...solo quiero romperlo por besar a mi novia. Quiero joderlo mentalmente mal que tengas problemas de confianza. Que quede con miedo de volver a tener una relación porque está tan paranoico de volver a terminar herido. Quiero que el dude ante el hecho de tener intimidad; que dude de él y de sus habilidades sobre complacer a una mujer. Quiero que se convierta en un puto marica con baja autoestima. Quiero que él se sienta inservible.
También tengo las ansias de herirlo físicamente, pero yo siempre he sido una gran fanática del daño psicológico en personas. Esas heridas quedan por más tiempo. Y en mi mente en se lo merece. Tal vez la próxima vez él piense antes de poner sus estúpidos labios sobre los de mi novia.
Repentinamente en toma mi mano, llevándome lejos del rango auditivo de todos.
—¿Que? —chasqueo una vez que nos detenemos.
—¡Me pediste que te demostrara mi fidelidad y luego me sales con esto! —el hace un gesto hacia el carro de Vega.
Y ahora lo entiendo; no era la arrogancia que le hacía creer que yo no lo podía engañar. Es una promesa que le hice a él. Y me empiezo a sentir un poquito mal.
Antes de que empezáramos a salir hace ocho meses atrás, le dije que no me importaba eso de salir con alguien. Él fue tan persisten así que le deje acercarse a mí. No me iba a ir a dormir con él, no a menos que me demostrara su fidelidad primero. Le dije que los chicos solo estaban interesando en coger, que, si él no tenía lo suficiente de su novia, que él se iría a algún otro lado para obtenerlo y que yo no estaba para esas mierdas. El asumió de que yo estaba dañada por algún otro chico así que no cuestiono mi manera de pensar. Ellos siempre la línea de. "No soy es tipo de chico."
Así que Beck, como otros chicos antes que él, me pregunto cuánto tiempo le tomaría demostrarme su fidelidad; le di la respuesta que les doy. Un año.
Es un increíble, ridículo largo tiempo para un loco adolescente hormonal esperar por sexo; pero no estaba esperando consentimiento. Como dije, no me importaba esa cosa de salir con alguien. Quería que ellos se fueran, y ellos lo hacían.
Pero Beck no lo hizo. Él estuvo de acuerdo.
Al principio pensé que era algún tipo de truco, que él iba a intentar persuadirme para tener sexo al mes o dos meses después que empezáramos a salir. Pero él no lo hizo; y él se mantuvo hasta el final. Él se mantuvo leal a mí por ocho meses, a lo mucho que puedo decir, y ahora parece ser como si lo hice esperar por mí; que ahora yo soy la que no se pudo mantener fiel y quedarme en mis pantalones.
—Si siempre has tenido esto por las chicas hubieras dicho algo, así no hubiera gastado mi tiempo. —Beck espeto.
¿Oh así que ahora soy una pérdida de tiempo, huh? Y simple como eso ya no siento lastima por él. Quiero herirlo de nuevo, por besar a mi novia, por pensar que salir conmigo fue una pérdida de tiempo…
—No me gustan las chicas. —ruedo mis ojos como si la idea fuera realmente absurda, sin olvidar el hecho de que estoy saliendo con una chica. —Lo que pasa con Vega es que es muy talentosa con sus manos...y su lengua. —agrego después de pensar un poco sobre eso. —Nadie me ha hecho sentir en la manera en que ella lo hace. Nunca. —respondo con un toque de vulnerabilidad al final. Así puedo parecer honesta y no que solo estoy siendo vengativa con mi respuesta. Luego me repongo, como si no quisiera que le me viera toda decaída. —Quiero decir, puedo prescindir con el sudor y esas cosas…—murmuró; forzando mi voz a sonar despreocupada y con un toque de asco.
—Tu no sudas. —él dice rápidamente. Y puedo ver un poquito de esperanza en sus ojos. Es fue una buena señal.
Me encojo, para hacer el movimiento final. —Vega me hace sudar. Es asqueroso, pero puedo lidiar con eso, ella hace que valga la pena. Todo el tiempo. —prácticamente gimo el final, como si estuviera recordando algunos de esos "momentos" en este instante.
Puedo ver el efecto inmediato de mis palabras en Beck. Cuando dije que nadie me había hecho sentir en la manera en que Vega lo hacía, él sabe que lo estoy incluyendo en esa ecuación; básicamente diciéndole que Vega es mejor calentando que él. Su ego acaba de tener un golpe tan duro que espero que el trate y se arrastre debajo de una roca.
Pero él no lo hace. El saca rápidamente su escudo. La negación.
—Estas mintiendo. —él me dice. —Solo quieres lastimarme, pero eso no va a funcionar. —
Ruedo mis ojos. Hombre, él es terco como el infierno, pero puedo verlo. Él está entiendo de a poquito. El me cree, pero él no se va a permitir aceptarlo.
Quiero empujarlo más lejos, agregar unas pocas líneas más; pero esta escena ya termino. Añadir algo mas podría matar todo. Él se daría cuenta. Él es casi buen actor como yo.
Casi.
—¿Me puedo ir ya? Se supone que tengo que llevar a mi novia a su casa a la una. —no espero por una respuesta antes de dirigirme al carro de Vega.
Escucho unas cuantas maldiciones por parte de él, pero no me doy vuelta. Solo sigo.
Una vez que estoy cerca del carro de Vega, me sorprendo cuando trato de abrir la puerta del pasajero. Tiene seguro. No solo eso, pero jodida Melissa está en el asiento del pasajero, mi asiento.
Ella me mira rápidamente y le da unas palmaditas a Vega en el hombro; luego apuntó a la ventana, hacia mí. Mi novia ella un pequeño vistazo, y cuando se da cuenta de que soy yo, ella apunta al asiento trasero, al espacio vacío cerca de Cat…atrás. Lo que ella quiere decir que me siente atrás.
No hay una jodida manera de que lo haga.
Camino hacia el lado del conductor y golpeó su ventana. Ella me ignora la primera vez, as que golpeó otra vez, con más urgencia.
Juro, esta chica…
—¿Que? —ella murmura, finalmente mirándome.
Hago una señal con mis dedos para que ella baje el vidrio.
Ella parece ser que no lo hará, pero luego Melissa le dice algo y ella rueda los ojos antes de hacerlo.
Le doy una mirada asesina a la pelirroja. Nadie le pregunto por su jodida ayuda. ¡Puedo tratar con Vega por mi jodida cuenta!
—¿Que? —ella repite, dándome esa intensa mirada. Ella está realmente cabreada. No sé por qué. Yo fui la que tuvo que sentarse a ver a mi novia coquetear con mi ex por cinco malditas horas.
—¿Cuál es tu problema? —siseo, mis ojos destellando peligrosamente. Si ella puede estar cabreada, yo le voy a mostrar un puto lívido.
—¡No soy una puta! —ella me grita, ni siquiera me siento un poquito intimidada.
No voy a mentir; es casi me dejo fuera un poquito, pero solo un pequeño poquito.
Le doy un vistazo. —Nadie dijo que lo eras. —
—¡Tú le dijiste a Beck que me acosté contigo el día que te conocí! —
—Lo hiciste. —miró rápidamente a Cat y a Melissa, esperando a que Vega recuerde no desmantelar nuestra obra. Pero ella no necesita que se lo recuerde.
Ella abre la puerta de golpe, y salta del carro, apuntándome con su dedo.
Retrocedo un poquito, pero solo así no soy golpeada por la puerta.
Si, como no.
Jodete, Tori.
—¡Pero eso no quiere decir que se lo tenías que decir a él! —ella grita aún más fuerte, ahora apuntando detrás de ella, en una dirección general donde Beck estaba. —¡Y no solo se lo dijiste a él! Se lo dijiste a todos en Nozu; ¡A personas que ni siquiera conozco! —
Y con todo ese enojo, y todo ese cabreamiento, allí hay indudablemente una herida también. Ella está realmente mal sobre esto, sobre ser referida a una puta. No creo que ahora sea el mejor momento para preguntarle porque le molesta tanto porque recuerdo como se pone mi novia cuando está enojada. Ella empieza a gritar, y luego el español comienza a volar, y luego no sé qué mierdas está diciendo así que no sé cómo calmarla, o si incluso estoy diciendo las cosas correctas para calmarla…
Es mejor para toda esta mierda antes de que todo eso empiece a salir.
—Babe. —digo, acercándome a ella, pero ella se aleja de mi.
—¿¡Que!?, ¡Jade! ¿¡Que!? —ella chasquea.
Si, ella es buena y cabreada.
Y es malditamente caliente como el infierno.
¡Concentración Jade!
Tori tiene razón. No puedo pensar en lo caliente que es mi novia en estos momentos. Tengo que calmarla. Ahora. Antes de que ella empiece con toda su cosa de español cuando esta cabreada.
Tomo un paso hacia ella para tratar de agarrarla otra vez. Ella me sigue dando esa mirada asesina, pero no se aleja esta vez.
Progreso. Bueno.
Entrelazo nuestros dedos meñiques y trato de mirarla directo a los ojos, pero ella evita el contacto visual. —Cuando dije eso, no pensé en cómo eso se escucharía. —
Si lo hiciste.
¡Cállate, Tori!
—Solo quería herirlo por besar a mi novia. —soy capaz de terminar, a pesar de mi discusión con mi conciencia.
Vega no me responde; ella aún sigue sin mirarme, solo mira fijamente a un punto al lado de mi cabeza. Ella aún está enojada. Tengo el sentimiento de que, sino estuviera sosteniendo su dedo meñique ahora, ella tendría los brazos cruzados sobre su pecho. Una postura de defensa.
Ella está realmente, realmente, mal.
Suspiro profundamente y dejo su caer su meñique. A lo rápido que hago eso ella cruza los brazos sobre su pecho.
Tal y como lo pensé; pero trato de que ella no me moleste mientras tomo su cara con ambas manos.
—Baby, mírame. —le ordenó suavemente.
Ella exhaló pesadamente antes de parpadear un par de veces para conectar su vista con la mía.
—Lo siento. —digo simplemente. —Realmente lo siento para lastimarte de esa manera.
Ella sorbe y realmente me doy cuenta de lo malo que es esto. Esas lágrimas no son falsas.
Tener una novia es más difícil de lo que pensé que seria. Quiero decir, Beck no hubiera llorado si le hubiera llamado puto indirectamente. Y quiero explicarle eso, que soy nueva en esto.
—Tu eres mi primer novia. —empiezo. Ella parpadea yo sé que ella sabe exactamente lo que estoy a punto de decir. Es como un deja vu porque ella iba a decir lo mismo hace unos días atrás. Estoy segura de eso. Ella nunca lo terminó, exclamando que mi belleza la había distraído, y fui dejada preguntándome qué era lo que ella iba a decirme, pero ahora lo sé. Ahora entiendo lo que ella estaba tratando de decirme, porque me encuentro esperando para decir lo mismo. —Voy a cometer muchos errores. —continuo. —Pero trabaja conmigo. Lo haré bien eventualmente. —alego.
Ella asiente con la cabeza.
Jalo su cabeza cerca de la mía, depositando un beso dudoso en sus labios, porque no sé si ella se va a alejar. Ella no lo hace, y la besó dos veces más.
—No lo volveré hacer. —el susurro. —Lo prometo. —
—¿Lo dices en serio, Jade? —ella solloza.
Asiento con mi cabeza.
—Okay. —ella susurra de regreso, enrollando sus brazos alrededor de mi cuello invitándome a abrazarla.
No soy del tipo que abraza, pero lo hago todo sin ningún miedo.
—¿Me perdonas? —pregunto. Mis brazos están alrededor de su cintura antes de deslizar mi mano debajo de su camisa. Haciendo círculos pequeños en su espalda baja. Se lo mucho que le gusta que haga eso.
Ella suspira y asiente con la cabeza mientras se empieza a relajar sobre mí. Incluso ella presiona su cara contra mi cuello.
La apretó fuerte contra mí, lo más cerca que puedo tenerla. Dios. Se siente bien no tenerla enojada conmigo. Demasiado bien. ¿Dios, que está pasando conmigo? Contrólate Jade. Di algo rudo o algo.
—Babe. —
—¿Hmm? —
—Dile a Melissa que se quite de mi asiento. —sí, no es lo mejor, pero lo hice.
—No. —ella se ríe contra mi cuello.
—No me estoy sentando en el asiento trasero. —respondo desafiante.
Ella se retira un poco, sus manos están en mis hombros mientras que la mía sigue haciendo círculos en su espalda. —No te va a matar. —ella me dice.
Niego con la cabeza. —No lo estoy haciendo. —
—¿Por qué no? —ella me pregunta, con burla y destellos en sus ojos. Es difícil de creer que ella era la que estaba cabreadísima hace cinco minutos atrás. Y a lo caliente que se mira cuando esta cabreada, ella no se mira nada mal sonriendo como tonta.
En un impulso me inclino y la beso. Trato de no pensar como esto no es parte del "acto de novia" que estamos haciendo; qué estoy besando a Vega porque quiero besarla.
Ella es la primera en retirarse. —No puedes besarme cuando quieres salirte con la tuya, no es justo. —
Parpadeo estúpidamente. ¿De qué diablos está hablando?
Repentinamente se escuchó un fuerte bocinazo. Proviene del carro de Vega porque la pelirroja está presionando su mano en la bocina. No hay dudas que es para obtener nuestra atención porque se quiere ir a casa. Luego recuerdo. Tengo que preguntar para tener mi asiento de regreso.
Le gruño a la pelirroja en mi asiento. No recuerdo que ella haya llegado con nosotras, así que, ¿Por que mierdas le tenemos que dar un aventón a casa?
—Jade, déjame ir. —Vega bosteza, sus manos se deslizan quedando sobre las mías. Es como si ella se acabara de dar cuenta de que ya es tarde. —Todas estamos cansadas. Solo mira a Cat. —vuelve a bostezar.
Miro de reojo al asiento trasero y ruedo los ojos. Cat está dormida, la mitad de su cuerpo está en el asiento mientras que su cabeza casi está tocando el suelo.
Y pensé que Amber era una durmiente salvaje.
Vega jala un poquito mis manos, tratando de que la deje ir; pero no la dejo ir. No me importa que tan cansadas están todas. No la voy a dejar hasta que obtenga mi jodido asiento.
—Dile que se quite de mi asiento. —demandó.
—Jade…—Vega gimotea, tallando sus ojos. Ella tiene demasiado sueño.
—Te puedo tener aquí toda la noche. —le respondo, demostrándole absolutamente nada de lastima.
—Okay, Okay, espera. —ella cede.
Cuando la dejó ir, ella se acerca a su carro y se inclina en la ventana para susurrarle algo a Melissa en el oído. Yo estoy muy ocupada admirando el trasero de mi novia que casi me pierdo la manera en que la pelirroja sonríe antes de mirarme expectante-mente.
—¿Que le acabas de decir? —miro de manera sospechosa a mi novia.
Ella se mete al carro, cierra la puerta de golpe y saca la cabeza por la ventana antes de responderme. —Le dije que te diera tu asiento de vuelta…—
—Si es así entonces porque ella no se ha…—
Vega levanta un dedo. —Si…—
Muevo mi cabeza a un lado, quedando cara a cara con mi novia. —Sí que, Vega. —gruño
Ella se inclina y me besa suavemente. —Si se lo preguntas de buena manera. —
—Y la mierda que quiero. —
Ella me besa otra vez, un beso rápido. —Entonces siéntate en el asiento trasero, Mami. —
Le frunzo el ceño. —Me estas castigando. —le acusó. —Pensé que me habías perdonado. —
Ella rueda los ojos y me niega con la cabeza. —Preguntar amablemente por tu asiento no es un castigo, Jade. —
Realmente no lo es, Jade.
Vete a la mierda, Tori.
Aun así, camino al lado del asiento del pasajero y toco la ventana. Cuando la baja, inclino mi cabeza un poquito en dirección hacia Melissa. —Podrías por favor irte a la mierda de mi asiento. —
La pelirroja rueda los ojos, pero se empieza a levantar.
—Siéntate. —escucho que Vega ordena, y en dado caso de que Melissa no le fuera hacer caso a mi novia, esta puso su mano en el brazo de Melissa.
—Vamos Icky, ella dijo por favor. Eso es bueno para ella. —la pelirroja ruega en mi favor, probablemente por esta cansada y lista para irse.
—Si, Vega, dije por favor. —agrego
Mi novia niega con la cabeza y me enarca una ceja.
¡Bien!
—Melissa, podrías sentarte allí. —
La pelirroja mira a Vega, y mi novia asiente con la cabeza.
En lugar de salir del carro, la pelirroja salta al asiento trasero. Probablemente para yo no la pateara "accidentalmente" cuando pasara por mi lado. Galleta inteligente porque no voy a mentir, estaba planeando en hacerle algo como eso.
Fuimos a dejar a Cat primero, luego a la pelirroja. Para ese entonces, son cerca de la una y media y Vega sigue bostezando. No me sorprende. Ella se va a la cama temprano, cerca de las diez a más tardar. Así que, sé que ella está exhausta. A este punto, no puedo confiar en que ella no se duerma mientras maneja, así que hago que cambiemos.
Ella protestó al principio, pero luego le prometí que usaría el cinturón de seguridad todo el tiempo y ella se dio por vencida. Ella es muy fácil algunas veces.
Para el tiempo en que llegamos a mi casa, son las dos y ella casi suena dormida. No hay manera de que le deje manejar a su casa.
—Babe. —le llamó, moviendo su hombro suavemente.
—¿Hmm? —ella bosteza abiertamente.
—Deberías de quedarte a pasar la noche. —
—¿Huh? —
—No puedes manejar así. Estas demasiado cansada. Para el tiempo en que llegues a tu casa serán las dos y media de la mañana. De todas, maneras en pocas horas tendrás que manejar para recogerme. —
Ella asiente con la cabeza. Como si estuviera confirmando un punto. Pero no dice nada más. Solo parpadea un poquito y bosteza aún más. Ella realmente está fuera de servicio.
—Llama a tu papá. —le ordenó. —Dile que te quedaras aquí. —
Ella parpadea un par de veces más, tratando de levantarse lo suficiente para buscar su teléfono.
Voy a su cartera y le doy el teléfono.
—Gracias. —ella arrastra sus palabras.
—No lo menciones. —
Ella sostiene el teléfono en sus manos como si no supieras qué hacer con él; realmente, es como si ella no supiera que es eso en realidad.
—Lo haré yo, babe. —niego con la cabeza y se lo quito. Luego busco entre sus contactos y encuentro "Papá" y marco.
Cuando el responde, presiono el teléfono en la oreja de Vega.
La voz de su padre la despertó casi por completo que ella toma el teléfono.
—¿Papá? Me voy a quedar con Jade...no estoy siendo obligada...no estoy drogada. Estoy cansada... ¡porque no puedo manejar de regreso a casa, podría quedarme dormida mientras manejo! ¡si...si...no.…yo sé...yo sé...yo sé...Papi! —
Sonrió un poquito ante su sobreprotección. Eso es hasta que ella me da el teléfono. Eso me borra la sonrisa de la cara inmediatamente.
—Aquí. —ella dice simplemente.
Parpadeo mientras ella me empuja el teléfono. Así que lo tomo.
—¿Hola? —
—Jade, es el Sr. Vega. —
Ya se eso.
—¿Que puedo hacer por usted Sr. Vega? —pregunto, tratando de mantener mi voz en calma y en confianza.
—Nada. Solo quería asegurarme de que ella estuviera contigo y no con alguien más. Sé que cuidaras de mi pequeña niña. Porque te preocupas por ella, ¿Verdad? —
—Correcto. —
—Y nunca dejarías que algo le pasara, ¿Verdad? —
—Correcto. —
—Y tú nunca te aprovecharías de ella, ¿Verdad? —
Trago duro. —Correcto. —
—Bien, porque si algo le pasara a mi pequeña niña, yo no sabría qué hacer, ¿Lo sabes? —
Mi corazón se salta un latido, pero aún soy capaz de responderle.
—Correcto. —digo.
—Buenas noches, Jay. —
—Correcto. —respondo, incapaz de decir algo más. Estoy seriamente asustada. Mi mano está sudando malditamente. Y mi corazón, está palpitando muy fuerte en mi pecho. Mierda.
Cálmate, Jade. Solo cálmate. No es como si él te estuviera amenazando.
Repito ese mensaje en mi cabeza unas cuantas veces antes de que mi cuerpo comience a escuchar a mi mente ordenarle.
Aun así, estoy un poquito agitada. Miro a mi novia, esperando a que ella no vaya a molestarme con la conversación corazón a corazón que tuve con su padre, pero sus ojos están cerrados. Ella se perdió de toda la cosa.
—¡Vega, levántate! —chasqueo, envidiando su calma mientras que yo probablemente no obtendré ninguna hora de sueño.
—No estoy dormida—ella murmura; luego bosteza por centésima vez en la noche. —¿Qué fue lo que mi papá dijo? —
—Dijo que podíamos compartir cama siempre y cuando no cojamos. —respondo cortamente.
—¡Jade! —
—Esa era la razón de todos modos. Vamos. —
Mi novia está más cansada de lo que originalmente pensé. Ella se tropieza con sus pies mientras sale del carro y casi golpea con su mano la puerta.
—Vamos. —le sostengo, poniendo mi brazo alrededor de su cintura.
—Puedo caminar. —ella murmura una débil protesta.
—Estoy segura de que puedes, baby. —le digo, aun sin dejarla ir. Estaría jugando con mi suerte si la suelto, se cae y se rompa un tobillo. Su padre sacaría su arma por no llevarle a su "pequeña bebé" en una pieza.
Mientras le quitó el seguro a la puerta, Vega se recarga pesadamente sobre mí. Tengo la impresión de que ella se quedaría dormida de pie. Incluso creo que va a empezar a roncar en cualquier momento.
Hm, me pregunto si ella ronca.
Subo las escaleras con un poquito de dificultad. Una Vega medio dormida es más torpe de lo que he sido testigo.
La jaló más cerca de mí, para recarga más su peso sobre mí y así poder subirla hasta el segundo piso. Ella se tropieza en el último escalón, fuertemente que puede despertar a todos en la casa. Literalmente.
Joy sale primero de su cuarto, mira entre Vega y yo y dice. —¿Esta borracha? —
—Nope. Torpe. —respondo cortamente.
—No. Adormecida. —Vega murmura
Ruedo mis ojos. ¿Ella es torpe cuando está despierta también, o es que ella no sabe eso?
Luego Riley y Amber salen. —¿Que le hiciste esta vez? —puedes apostar que la mocosa que hablo es Riley.
—Regresen a la cama. —les gruñó a ambas. Amber se va inmediatamente. A ella le gusta dormir, y usualmente es una durmiente muy pesada en lo alto de todo. Ella puede dormir durante un terremoto si está profundamente dormida que ni siquiera le molesta. Literalmente. Ella ha hecho eso antes.
Riley, por otro lado, se levanta rápidamente.
—Regresa a la cama, Riley. —Joy ordena.
—Así que, ¿Tori va a pasar la noche aquí? —Riley toma un paso hacia nosotras, definitivamente no yéndose a la cama como su madre le dijo.
—¡Riley Jade! Dije que te fueras a la cama. Ahora. —
—Bien. —ella murmuró, cerrando la puerta de golpe.
Ella realmente odia su segundo nombre.
—¿Riley Jade? —Vega cuestiona. Por supuesto ella tenía que escoger este momento para despertarse bien.
Joy se encoge de hombros. —Jade eligió su segundo nombre. El de Amber también. No tenía idea de que ella era una niña de nueve años muy ególatra. —ella se ríe por lo bajo.
—¿Cuál es el segundo nombre de Amber? —Vega me pregunta.
Estoy tentada a ignorarla, pero luego Joy está frente a nosotras, así que le puede preguntar a ella.
—Jade. —dije rechinando los dientes.
—¿Amber Jade y Riley Jade? —Vega me sonríe
—¿Qué? —gruñó. —Ella me dijo que podía escoger cualquier nombre en el mundo. No pensé que ella fuera tan estúpida para decirlo enserio.—
—Jade…—Joy advierte.
—Creo que es lindo. —Vega dice.
No fue lindo. Fue patético. Joy dijo que quería que los nombres de las gemelas fueran escogidos en un trabajo de grupo, un trabajo en familia. Ella escogería los primeros nombres, Papá les daría el apellido y yo escogería sus segundos nombres. Ella me dijo que podía escoger cualquier nombre en el mundo que yo quisiera. Cualquier nombre en el mundo.
Escogí mi nombre para las dos gemelas. Entendí que teníamos el mismo padre, pero quería ponerles un poquito de mí. No espere que Joy cumpliera con su palabra. Pero ella lo hizo. Y yo estaba feliz por eso. Me hice un poco más amable con ella después de eso. De hecho, nos llevamos mucho mejor después de eso, hasta que ella me mando a Nueva York con Ellen y mi padre cinco años después.
—Tori, cariño, ¿Puedo tener un momento con Jade? —Joy pregunta repentinamente, trayendo de nuevo al presente.
Ruedo mis ojos. No quiero tener un momento con Joy.
Pero mi novia dijo. —Seguro. —y tres segundos después estoy sola en el pasillo con mi madrastra.
—Así que, ¿Te gustaría tener tus llaves de regreso? —ella pregunta.
—No gracias. —gruño. Honestamente, me encantaría tener mis llaves de regreso, pero tengo este sentimiento, llámenle intuición, de que no me va a gustar lo que sea que mi madrastra quiere que haga para que yo pueda obtener mis llaves de regreso.
—Vamos Jade, no está tan malo. —
—Dije que no. —me doy vuelta, alistándome para irme a mi habitación cuando sus siguientes palabras me detiene.
—Vas a tener la casa libre por cinco días. —ella canturrea.
Me quiebro. Lo tengo que admitir. La promesa de estar sola, no mocosas, no Joy, ¿Por casi una semana? Me doy vuelta otra vez. —¿Que tengo que hacer? —
—El cumpleaños de Bradley es en una semana. Iremos a la casa de la abuela Irene y el abuelo Bill para celebrarlo, dejar las niñas, y luego necesito que me lleves al aeropuerto porque tengo que tomar un vuelo a DC el día siguiente. ¿Cómo suena eso? —
¿Cómo suena eso? Eso suena a que prefiero quedarme sin llave indefinidamente. Odio la casa de sus padres. Odio a sus padres, y dio al pequeño enano al que Joy llama hermano. Él va a cumplir trece, o nueve, o quince, un número cerca de esos, en este año.
Es realmente perturbador. ¿Qué diablos estaba los padres de Joy está haciendo, bueno, estaban haciendo? Ellos están viejos. Y asquerosos.
—¿Por qué no solo rentas un carro? —protesto.
—Jade, cariño, no puedo aportar para eso. Es por eso que te estoy preguntando que me des un aventón. —
Frunzo el ceño. Ella está mintiendo. Tienes que estar. Sé que ella obtiene lo suficiente del cuidado de niños y la pensión alimenticia, y mi padre paga todas las cuentas. Y a lo alto de esto eso ella tiene un trabajo. Así que, ¿Qué diablos ella está haciendo con su dinero? Ella no tiene ninguna cuenta alta por pagar. Solo su teléfono, y lo que sea que ella quiera comprar, lo cual ella no hace mucho. Honestamente, ella debería estar sentada en una montaña de dinero. ¿Y ella me está diciendo que no puede aportar para rentar un carro?
Le entrecierro los ojos. —¿Por qué no puedes aportar? —
—¿Perdón? —ella parpadea, como si no pudiera creer que tengo las agallas de preguntarle eso.
¿En serio? Ella no me conoce del todo.
—¿Por qué no puedes aportar? —repito lentamente. —Mi padre para la hipoteca de la casa, la electricidad, y nuestra ropa, y la comida, y…—
—¡Tu padre no paga tu escuela! —ella me interrumpe. —Hollywood Arts no es una escuela pública. ¡No es gratis! —ella sisea cabreadísima.
Parpadeo. ¿Que? Ella acaba…de decirme...ella está intentando decirme que ella es la que paga mi escuela; ¿Qué es por eso que ella trabaja?
—Oh, lo siento mucho, cariño. —ella corre hacia mí, pero no me toca. Ella no sabe qué hacer con sus manos. —o solo...no me arrepiento de hacerlo. Quiero que tu vayas. Tu perteneces ahí. Sé que tenemos nuestras diferencias y se cómo te sientes sobre mi casi todo el tiempo, así que no te lo iba a decir hasta que te graduaras... —
—¿Por qué? —es todo lo que puedo decir. Solo una palabra, mi cerebro es un completo desastre en estos momentos.
—Bueno, se cómo puedes ser algunas veces y no quise que dejaras de ir solo porque estas enojada conmigo o lo que sea…—
—No. —le interrumpo porque ella lo malentendido. —Quiero decir, ¿Por que tu estas pagando? ¿Por qué no es mi padre…?—
Ella inclina la cabeza a un lado y muerde su labio. —Ya sabes cómo es tu padre. —
Ella empieza a divagar; probablemente tratando de endulzar las jodidas razones y maneras de pensar de mi padre. Pero la ignore porque yo sé cómo es mi él sin la necesidad de que ella me lo explique. Sé que él piensa que tener una carrera en el mundo de la actuación es una pérdida de tiempo; pero pensé que el solo me estaba retando, esperando a que yo le demostrara que él estaba equivocado. Porque razón el estaría pagando mi educación en H.A. si no es esa razón, ¿Verdad?
Pero él no la está pagando. Él no me estaba retando. El honestamente no cree en mi.
—Quiero decir, te he escuchado cantar en el baño todo el tiempo y tú siempre era tan...creativa. —Joy continua. Y finalmente regresó a la realidad. —Y tú tienes la manera más inusual de pensar y yo solo pensé que te gustaría asistir a una escuela de artes escénicas. Pensé que te desenvolverías mejor allí que en una escuela pública. —ella sonríe.
Recuerdo eso. Recuerdo que no me gustaban las escuelas regulares. Los niños son unos imbéciles. Ellos me odiaban, pero yo no llore. Les odie de regreso. Apuñale a un niño con mis tijeras; y cuando mi maestra me pregunto que si me arrepentía mi respuesta fue que mis tijeras no estaban tan puntiagudas, él ni siquiera estaba sangrando.
Siempre estaba en constantes problemas, sino era por estar peleando, era por no poner atención en clases. Siempre está "actuando" nunca hacía mis tareas "correctamente" siempre prefería hacer las cosas a mi manera.
Entonces un día, cuando tenía doce, Joy me sacó de la escuela. Yo estaba realmente bien con eso. Joy yo estábamos llevándonos bien en ese momento. Ella me llevó a H.A. para hacer una audición. Yo estaba muy pequeña para ir, pero no había nada de malo con tratar de tener un buen inicio. Ellos estaban impresionados. No podían esperar a que yo asistiera y me aseguraron un lugar siempre y cuando mis padres pudieran pagar la cuota.
Siempre pensé que mi padre había sido el que me había mandado allí. Nunca se me ocurrió que ella estaba haciendo esto a espaldas de mí el. Ahora que lo pienso, en ese tiempo Joy comenzó a trabajar. Recuerdo que ellos tuvieron una pelea. Fue la primera y la última vez que escuche a Joy maldecir. Y no solo pequeñas. Fueron como treinta "joder" y muchos "imbécil" ...muchos "mierda" también. Estaba impresionada.
—Okay, bien. Te llevaré al aeropuerto. —cedo. Es lo menos que puedo hacer. Me acabo de dar cuenta lo mucho que le debo a esta mujer.
—¿Iras al cumpleaños de Bradley? —
Gruño, pero acepto. —Iré al cumpleaños del mocoso. —murmuro.
—¿En serio? —ella chilla y aplaude con sus manos como una jodida loca.
Golpeo mi frente con mi mano. —No me hagas cambiar de parecer. —gruño.
Ella me ignora, aun feliz y totalmente energética. —Buenas noches, cariño. —ella sonríe abiertamente.
Si ella me besa le voy a voltear los labios. Pero ella no lo hace. Ella palmeó mi hombro y se va
—Espera. —llamo. Ella se da vuelta con el ceño fruncido, probablemente pensando en que cambie de opinión, lo cual no suena como una mala idea. —¿Puedo llevar a Vega? —pregunto en su lugar.
—¿Cuándo le empezaras a llamar Tori? —
—Odio Tori. —respondo automáticamente. Porque esa perra ha estado irritando toda la mierda de mí en toda la noche.
Ella frunce el ceño. Y me doy cuenta de cómo sonó eso.
—Me gusta más Vega que Tori. —le explico.
—Oh, estás hablando acerca de nombres. Me confundí por un segundo. Claro, ella puede ir. —
El lugar de agradecerle, murmuró. —¿Cuando no estas confundida? —antes de dirigirme a mi habitación.
A lo rápido que abro la puerta, Vega sale. —Tengo que ir al baño. —ella explica antes de que pueda preguntar.
¿En serio? En realidad, comenzaré a pensar que ella tiene problemas de vejiga. Pero me doy cuenta de que ella se cambió. No solo el cabello, el cual estaba sujeto en un desordenado moño; ella está usando mi ropa, una camisa y un par de shorts. Ella no me pidió permiso, y yo estoy totalmente bien con eso por alguna razón.
Me quito la ropa y me meto en la cama.
No es mucho cuando ella regresa. Con un sonoro bostezo se desliza en la cama y me da la espalda. Frunzo el ceño, preguntándome si de ese lado es que a ella le gusta dormir o si está tratando de mantener una distancia conmigo. También me encuentro preguntándome por o si incluso importa.
Llegó a la conclusión de que si importa segundos después. Ella es mi novia; no deberías dormir separadas la una de la otra. Solo las parejas que han estado separadas por mucho tiempo, o que se han ido a dormir enojados. Y no somos ninguna de esas. De hecho, si ella fuera mi novia real, estaríamos teniendo una sesión pesada de sexo en estos momentos. Y como mi novia falsa, ella por lo menos debería de dormir un poquito cerca de mí.
—Podría decir que pensé que eras del tipo que se acurruca. —digo, solo tratando de saber dónde está si cabeza.
—Usualmente lo soy. —ella murmura.
—¿Pero no esta noche? —
Ella se encoge de hombros.
Eso me irrita. No estoy segura del porqué. No es como si yo fuera del tipo que se acurruca.
Me deshizo cerca de ella, presionando mi cuerpo contra el de ella y deslizando una mano por su cintura.
Ella se pone rígida. —¿Estas desnuda? —
—Duermo desnuda. —me encojo de hombros. Solo porque ella esté aquí, en mi cama, no quiere decir que vaya a cambiar mis maneras. De hecho, ahora que estamos saliendo es una razón mayor para no cambiar mis maneras.
Estoy preparada para tener estar pelea con ella, pero ella no dice nada más. Solo toma mi mano y la mueve de su cintura.
La pongo de vuelta inmediatamente.
Y ella la remueve otra vez. No solo eso, pero ella se aleja de mí, lo más lejos que puede.
Por alguna razón eso me cabrea.
Me deslizo hacia ella, presionando cada parte de mi cuerpo contra su espalda, y deslizo mi brazo por su cintura. Ella se retuerce un poquito pero no se retira, no solo porque me rehusó a que ella lo haga, sino que también si lo hace se va a caer de la cama.
—¿Cuál es tu problema? —siseo.
—¡Estoy cansada, Jade! —ella chasquea.
—¡Entonces quédate quieta y duérmete! —le chasqueo de regreso.
—¡No puedo dormir! —
—¿Por qué no? —
Ella deja salir un suspiro de frustración y se mantiene, rehusando a decir algo más.
—¿Es por qué no tengo ropas? —en serio, si es el puto problema entonces me pondré una camisa para dormir.
—No. Estoy bien con eso. —
¿En serio? Entonces, si mi desnudez no es lo que le está molestando…
—¿Sigues enojada conmigo? —me aventuro.
—No. —
—¿No te gusta que te toquen con estas adormecida? —intento.
—No, no es eso. —ella suspira pesadamente.
—¿Quieres dormir desnuda también? —
—¡Jade! —
—¿Que? —suspiro. Después de todo no me molestaría que Vega durmiera desnuda, del todo, no estaba siendo pervertida. Fue una conjetura legítima.
—No, no es eso tampoco. —
Me doy por vencida.
—Odio adivinar cosas, babe. —suspiró exasperada.
—Te vas a reír de mi. —
¿Reírme de ella? ¿De qué?
—No me voy a reír, baby. —prometo; luego besó su cuello para asegurar.
—¿Cómo lo sabes? —
Honestamente no lo sé, pero en este momento, no creo que encuentre algo divertido. Estoy cansada y un poco irritada. —Solo dime que eso y haré…—
—¡No te lo voy a decir! —ella chasquea.
Okay…
—Así que, ¿Cómo sabes que me voy a reír? —pregunto.
—Voy al baño. —ella se levanta, parando en su camino al baño.
—¡Acabas de ir al baño! —
—¡Tengo que ir al baño otra vez! —ella cierra la puerta de golpe.
—¡Ugh! —me doy vuelta quedando sobre mi espalda, pasando mi mano por mi cabello. No creo que alguien me haya frustrado nunca como esta chica lo hace. ¡Nunca!
Casi han pasado diez minutos y mi novia no regresa aún. O está haciendo pipi más largo de la historia del mundo, o ella no está haciendo pipi.
Me levanto, me visto rápidamente, abro la puerta de golpe y me dirigió hacia el baño. Las luces están encendidas, así que ella está allí.
Le doy vuelta al pomo. Tiene seguro.
Esto es tan raro. No nos permiten cerrar las puertas con seguro, Vega sabe eso, pero ella realmente no vive aquí así que fácilmente se le olvida.
—Abre la puerta. —ordenó, tratando de que solo ella me escuche, para no despertar a las mocosas o a Joy.
—Vete. —la respuesta de Vega es amortiguada.
—Sé cómo quitar el seguro. —bufo.
Segundos después la puerta se abre.
Mis ojos se abren como platos y estoy con la mandíbula dislocada cuando miro los ojos de mi novia. Vega está bien cuando salió del cuarto, pero ahora ella tiene un golpe en su ojo izquierdo.
—¿Qué mierdas te paso? —
—Nada. —ella se encoge de hombros, presionando una toalla mojada en su cara.
—Bueno, ¿Te caíste? —digo.
—Lo siento. —una pequeña voz dice.
Miro abajo y encuentro a Amber. Ella está moviendo sus manos nerviosamente y fácilmente sumó dos más dos. —¿Tú hiciste esto? —le apuntó.
—Lo siento. —ella repite.
—¡Tienes idea de lo que padre me va hacer cuando la miré! —le grité a la pequeña mocosa.
Los ojos de Amber se abre como platos y cubre su boca con ambas manos.
—Fue un accidente. —Vega se pone frente a Amber palmeándole la cabeza. —No es tu culpa, Mamita. No te preocupes por eso. —
—Cómo fue que ella…—empiezo; luego eso viene a mí. Amber usualmente no se levanta a media noche. No por su propia voluntad. Vega tuvo que haber hecho algo en su cuarto…—¡Trataste de dormir con ella! —le acusó.
Vega no me responde, ella solo continúa presionando la toalla en su ojo.
—¿El hecho de dormir conmigo es tan malo? Prefieres tomar el riesgo de ser golpeada en el ojo por una de las mocosas. —
—¡No sabía que ella era una durmiente salvaje! —ella sisea.
—¡Bueno te lo hubiera dicho si no te hubieras escapado! —
Ella me da una mirada asesina y sé que esta vez tengo que cambiar de tácticas porque no estoy yendo a ningún lado. Si quiero llegar al fondo de todo este problema tengo que engañarla. Obviamente ella no va a salir y decirlo. Ella puede ser extremadamente terca cuando ella quiere.
Okay, piensa Jade. Piensa.
Entonces su mayor problema es que no puede dormir, aun cuando ella está muy adormecida. Y lo que sea que ella tiene que hacer para que se pueda dormir, ella tiene pena de que yo la vea. Tal vez si ella cree que estoy dormida…
—Lo siento por gritarte. —suspiro, dejando que mi cara se relaje a una expresión cansada. —Me pongo gruña cuando estoy cansada. —
Ella parpadea ante mi cambio de humor. Pero puedo ver que ella está escéptica.
—¿Me perdonas? —bostezo antes de sobar mis ojos rápidamente.
Ella asiente con la cabeza, aún estudiándome con un poco de intensidad.
—Déjame ver. —bostezo y levanto mi mano hacia su cara. Ella deja caer la toalla y hago una cara de preocupación antes de besar su moretón.
Luego bostezo otra vez.
—Estas cansada. —ella asegura, no pregunta y pelea la urgencia de sonreír. Esa era la abertura que necesito.
Asiento con mi cabeza. —Exhausta. —exclamó mientras parpadeo lentamente.
Ella me sonríe. —Ve a la cama, Mami. Iré pronto. —
—¿Si? —bostece.
—M-hm. —
Ella se inclina y me besa. Es un problema para mí no devolverlo, pero sería difícil de hacerle creer a Vega de lo cansada que estoy si profundizo el beso.
—Vamos, sabandija. —dije, ofreciéndole mi mano a la pequeña mocosa. Amber la toma inmediatamente, pero Vega me detiene.
—La llevaré a la cama en un segundo. —ella dice.
Le entrecierro los ojos.
Ella me sonríe de vuelta. —Lo prometo. No trataré de dormir con ella otra vez. Iré contigo pronto. —
Me quedo allí parada, parpadeando estúpidamente y bostezando hasta que ella hace una promesa de meñique de que ella si regresa a la cama conmigo.
Y para el tiempo en que ella regresa a la cama, yo estoy fingiendo estar dormida, casi me duermo al principio.
—¿Jade? —ella me llama suavemente.
No me muevo.
Ella toca mi hombro suavemente. —¿Jade? —
Murmuró algo inentendible ante de meterme debajo de las sabanas.
Ella se acuesta a mi lado.
Muevo mi cabeza un poquito lo más cautelosamente que puedo así puedo ver entremedio de mis pestanas. Al igual que antes, me dio la espalda así que abro mis ojos del todo y espero. No tardó mucho en escuchar, el movimiento de las sabanas. Y más que eso, veo su brazo moviéndose en círculos. Entrecierro mis ojos.
¿Está ella realmente se está tocando en mi cama?
¿Es por eso que no puede dormir? ¿Es por eso que ella pensó que me iba a burlar de ella?
Doy un fuerte suspiro y paso mi brazo por su cintura, queriendo saber a ciencia cierta qué es lo que ella está haciendo. Seriamente tengo que saber.
Seriamente.
Ella se queda quieta inmediatamente. Pero obtengo lo que quiero. Encontrando de que ella no está tocándose. Ella no puede. Su mano está muy arriba. Así que, ¿Qué mierdas estaba haciendo?
—¿Jade? —ella susurra por un segundo.
La ignoro.
—¿Jade? ¿Estas despierta? —ella intenta otra vez. ¡Como si yo tuviera que responder eso!
Ella espera solo un poquito más antes de regresar a lo que estaba haciendo.
Me muevo un poquito más acerca de ella y muevo mi mano un poquito hacia arriba, rozando sus dedos.
Oh. Es su ombligo lo que ella está tocando. Y creo que es raro, no puedo quejarme. Por lo menos ella no es de las que mama el dedo.
Vega se da vuelta.
Mierda.
—¿Jade? —
No muevo ni un musculo, y es muy difícil tener mi rostro relajado y mi respiración tranquila y profunda. Pero casi funciona porque ella susurra. —Quien diría que eres de las que se acurruca. — antes de regresar a hacer su cosa con su ombligo.
No soy no jodida acurruca-dora. Le mando una mirada asesina detrás de mis párpados y muevo mi mano de su cintura, pero ella me detiene.
—Quédate quieta, Mami. —ella suspirar adormecida, antes de mover mi mano un poco más abajo, peligrosamente cerca de su trasero. Luego ella continúa con su trabajo.
Me quedo quieta hasta que ella para de acariciar su ombligo, instintivamente haciéndome saber que ya se durmió. Luego abro mis ojos y la miro. Es difícil de ver su cara en la oscuridad, pero aun puedo ver lo suficiente, y no puedo evitar sonreírle. ¿Ella no se puede dormir sin acariciar su ombligo? Eso era lo que ella tenía miedo de decirme. ¿Por eso pensó que yo me iban a burlar de ella?
Luego frunzo el ceño cuando un pensamiento viene a mi cabeza. ¿Ya le han hecho burla por eso? ¿Es por eso que ella estaba segura de que me iba a burlar? Se me ocurre en orden de que alguien le tenga que hacer burla por eso, la tienen que ver haciéndolo; y en orden de poder verla, tienen que dormir con ella.
Esta rara posesividad viene a mi ante ese pensamiento. Porque Vega es mía ahora.
Mía. No comparto maldición.
Me inclino y le beso los labios.
Mía.
Luego su nariz.
Mía.
Sus mejillas.
Mía.
Su frente.
Mía.
Su barbilla.
Mía.
Su cuello.
Mía.
Mía. Mía. Jodidamente toda mía.
Los pensamientos de ella siendo mía viene una y otra vez en mi cabeza. Y antes de que lo sepa, he marcado la mitad de su cuello muchas veces, grandes marcadas a simple vista.
Mia. Pienso con satisfacción para luego dormir.
-0-
Soy la primera que se levanta, a pesar de que fui la última en irme a dormir.
Me pongo una camisa y unos shorts realmente rápido antes de acercarme a la cama y mover a mi novia.
—Vega. —siseo
Ella se levanta inmediatamente. —¿Jade? ¡Oh Por Dios, porque no me levantaste! —ella chilla, saltando de la cama como si esta estuviera en fuego. Ella toma su teléfono. —Por que mi alarma…—
Me le quedo viendo hasta que ella se dé cuenta. No estamos tarde.
No puedo culpar su lógica. Yo estaría pensando lo mismo si estuviera en su lugar.
—Jade. —ella gime. —Son las cinco de la mañana. ¿Por que estamos levantadas? —
—Ensayar. —respondo cortamente.
—¿Huh? —
—Vamos a ensayar las líneas de Beck y las tuyas hasta que salgan bien. —
—Pero…—
—¡No voy a ver cómo vas en otra cita con el! —chasqueo.
Ella deja caer su cabeza entre sus manos y gime. —No quiero. Quiero dormir. —ella chilla.
Saco mi guion y le hago señas para que ella haga lo mismo.
Ella no se mueve. Bueno, ella lo hace, pero no en la dirección que quiero que lo haga. Ella se deja caer de espaldas en la cama.
Me frustro un poquito y saco su guion por ella.
Ella aún no se mueve.
Ugh. Estamos perdiendo tiempo. A lo rápido que Vega agarre esto, lo mejor. Estoy segura de lo que dije. No voy a ver a mi novia salir en otra cita con Beck. Vamos a ensayar esto hasta que ella lo haga malditamente bien. Eso es, si puedo hacer que se levante.
Y no tengo dudas de que puedo.
Me voy a la cama y me siento en sus piernas.
Sus ojos se abren inmediatamente y sonrió maliciosamente. —Me alegra ver que finalmente tengo tu atención. —
—Jade. —ella gime.
—Yo soy Nancy. Tu eres Walter. Y solo necesitas ensayar la última escena. Allí es donde apestas más. —
—¡Hey! —
—Pero si lo haces bien a la primera, puedes regresar a dormir, puedes tener dos horas más en el mundo de las zzz. —negocio.
Eso la despertó más. Se sentó, conmigo aun sentada en sus piernas, y empezó a leer sus líneas. Le enarcó una ceja. Creí que me empujaría fuera de sus piernas.
-Okay, hagamos esto- ella murmura después de un rato.
Nos toma un tiempo, cerca de dos horas antes de que esté satisfecha. La parte donde tiene más problemas en los "Te amos" lo cual es un poquito frustrante. ¿Qué tan difícil es decirle te amo a alguien, huh? Especialmente a alguien tan buena como yo y que ha estado sentada en tus piernas cerca de dos horas. ¿Por que ella tiene que ponerse jodidamente incomoda con esto?
—Ok, baño. —ordenó, finalmente aceptando que ella no va a mejorar.
—¿Huh? Que con mis horas en el mundo de zzz. —ella hace un puchero.
—Son las siete en punto, babe. Tenemos que ir a la escuela—respondo.
Y una pista más, Joy toca la puerta. —¡Vamos chicas! Llegaran tarde. —ella grita a través de la puerta.
Estoy sorprendida de que no haya mandado a ninguna de las mocosas. Luego otra vez, tal vez no tan sorprendida. Ellas nos han visto en demasiadas posiciones comprometedoras. Supongo que Joy está tratando de prevenir otra.
—Ves. —le sonrió suciamente a mi novia. —Baño. —
Ella muerde su labio nerviosamente. —Um…—
—¿Que? —
—No tengo que ponerme. —
No mierda.
—Puedes tomar una de las mías. —respondo con una pequeña mordedura. Quiero decir que más se va a poner.
Ruedo mis ojos cuando ella lo duda. Dios, solo porque la hice caminar por la casa si nada, pero una toalla no quiere decir que lo vaya a volver hacer.
Tipo así.
—Lo prometo. —le digo.
Ella levanta su dedo meñique y casi vomito. Promesas de meñique a estas horas de la mañana debe de ser jodidamente ilegal. —En serio, babe. Te daré algo para ponerte. —le digo, tratando de evadir lo inevitable.
Pero esto es inevitable. Vega mantiene su dedo meñique arriba, y no tengo otra opción que entrelazar el mío con el de ella.
Ella sonríe al segundo que mi dedo toca el suyo, y repentinamente esto no es tan mal.
Retiro el pensamiento rápidamente, dándole una toalla así puede empezar.
A lo rápido que Vega sale del cuarto, Joy entra corriendo. Obviamente ella iba tocar la puerta antes.
Joy jadea cuando mira a Vega.
—¿Qué le hiciste? —ella pregunta.
—Fue Amber. —Vega dice inmediatamente. —Fue un accidente. —
Joy frunce el ceño, obviamente confundida. Tal vez el moretón en el ojo, Amber lo hizo, pero esas marcas en el cuello de Vega son mías. Sonrió maliciosamente ante la mirada de Joy. Sé que ella está pensando lo mismo. Y tal vez llegó a la conclusión de que mi novia no sabe nada acerca de lo que hay en su cuello ahora.
—¿Que? —Vega dice, empezando a sospechar.
—Nada, babe. Ve a ducharte. —
Ella se va lentamente, aun mirando entre Joy y yo. Una vez que ella cierra la puerta del baño, no espero por eso. Mi nombre. Ella debería de gritar en 3...2...1
—¡Jade! —
Esa es mi pista. Que hermoso suena eso.
—¿Si, babe? —pregunto inocentemente en la puerta.
Ella abre de golpe la puerta y me da una mirada asesina. —Como hiciste...cuando… ¡Jade! —ella balbucea, su cara se pone carmesí.
—Te daré una camisa cuello de tortuga. —sonrió, besando rápidamente sus labios.
—Eso no es... ¡Ugh! —ella gruñó, cerrando la puerta de golpe.
Me molestaría eso, pero ahora mismo no puedo dejar de reírme de ella. Cuando me doy vuelta para ir a mi habitación, Joy aun esta allí. Ella me rueda los ojos y niega con la cabeza.
—¿Que? —gruño.
—Cariño. —ruedo mis ojos. Odio cuando Joy me llamó por nombre como Cariño y corazón, pero no puedo hacer que pare. Créanme, lo he intentado. —Está demasiado caliente como para que ella use un cuello de tortuga. —ella termina.
—Entonces podríamos quedarnos aquí por unos días. —esa es mi respuesta.
—¿Podríamos? Ella es la que tiene las marcas, Jade. —
—¿Así que? —
—Tu eres increíblemente increíble, ¿Sabes eso? —ella murmura antes de irse.
Si, se eso, pero Joy tiene razón. Esta muy caliente afuera, así que le doy a Vega una blusa azul de manga corta cuello de tortuga que nunca me puse, unos shorts, y una ropa interior cualquiera. Luego me voy al baño, el cual no tiene seguro esta vez.
Vega no parece estar enojada. Nadie puede cantar canciones alegres cuando está enojado, ¿Verdad? Porque eso es lo que Vega está haciendo, cantando en la ducha. Y ella no es completamente mala si soy completamente honesta conmigo misma.
Dejo la ropa en el tocador y casi me voy. Pero no lo hago. No puedo hacer nada más. Quiero verla. Y antes de que lo sobre piense, me desvisto y me meto a la ducha con ella lo más rápido que puedo. No es la gran cosa, ¿Verdad? La he visto desnuda antes, ella me ha visto desnuda antes, deberíamos de ser capaces de ducharnos juntas y no tiene que haber ningún problema.
Error.
Vega se está lavando el cabello, sus ojos cerrados fuertemente. Ella no sabe que estoy aquí y yo solo…observo.
Como dije, ya he visto a mi novia desnuda antes, pero me doy cuenta de que no estaba viéndola antes realmente. El cuerpo de mi novia se mira cien veces mejor de lo que recuerdo.
Repentinamente Vega abre los ojos, y se empieza a poner nerviosa.
—¡Jade! ¿Que estas…—
Con mi mano cubro su boca. —¡Cállate! —siseo.
Ella me muerde. No sé porque nunca recuerdo que a ella le gusta hacer esa mierda.
—Jade, no puedes solo…—
—¿Que? Tomar una ducha con mi novia. No seas estúpida Vega. Vamos tarde. Seria sospechoso si nosotras no tratáramos de tomar una ducha juntas. ¡Ponlo junto! —siseo antes de pasar mi mano y tomar el jabón para el cuerpo.
Empecé a lavar mi cuerpo, completamente ignorándola para que así ella se dé cuenta de que no hay nada malo con mis intenciones. Solo bañarnos.
Funciona. Ella se relaja lo suficiente y terminar de lavar su cabello.
Naturalmente, ella es la primera en salir. No puedo escuchar si ella se está cambiando por culpa del agua, pero imagino que ella ya termino porque escucho el sonido de la secadora.
—¡Vega! —grito, repentinamente recordando que no traje nada para cambiar porque mi baño con ella no estaba en mis planes.
—¿Si? —
—¡Tráeme algo para cambiarme! —
—¿Por favor? —
—Por favor—remedo rodando los ojos.
Para el momento en que ella regresa, yo estoy envuelta en una toalla. No espero a que ella empiece a secar su cabello otra vez antes de ponerme mis bragas, la acción hace que mi toalla se abra un poquito por unos segundos.
—¿Jade? —
—¿Que? —
—¿Qué es eso? —
Miro a mi novia y ve que ella me está apuntando a mí, pero más abajo, hacia mis piernas. Le enarco una ceja porque necesito que ella sea más especifica.
—¿Dónde te hiciste eso? —ella insiste…sin darme esos detalles específicos que mencione que necesito.
Aun no entiendo de que mierdas está hablando, pero respondo de todas maneras.
—¿Mi vagina? Nací con ella, Vega.—
—No.—ella abre mi toalla un poquito y apunto a un morete en mi cintura. —Eso.—ella dice, buscando a tocarlo.
Oh Dios, casi gimo.
Concéntrate Jade. ¡Chasquéale!
—Lo obtuve ayer cuando alguien cayó en un sueño narcoléptico y me dejo caer.—le doy una mirada asesina como si solo de recordarlo me hiciera sentir enojada. Pero no lo estoy realmente. Ya no duele.
—¿Yo hice eso? —ella jadea. Su cara de horror es tan genuina que no puedo hacer nada para hacerle sentirse peor.
—No es la gran cosa.—me encojo de hombros.
Ella se pone de rodillas, y antes de que pueda preguntar que mierdas está haciendo, ella deja caer un suave beso en el morete de mi cintura.
¡Mierda!
¡Oh Dios, quítala de allí, Jade! ¡Ahora!
—Sabes, eso no lo hará mejor.—lo más des-pasionalmente que puedo, esperando enojarla.
Ella no lo entiende. Si algo, ella luce aún más triste.
Ella se pone de pie y me mira directamente a los ojos. —Lo sé. Pero en serio lo siento mucho, Jade.—
Dios, todas esas miradas de cachorritos me está matando malditamente. En serio no puedo mas.
—Lo sé, pero solo fue un accidente, no como esos de…—me desvió, tocando su cuello donde la marque muchas veces. Si tan solo pudiera hacerla enojar un poquito, eso me haría sentir mucho mejor.
—Aun podrías hacer algo para que se sientan mejor, sabes.—ella me chasquea.
Allí está el pequeño fuego que estaba esperando; pero luego los ojos de Vega se abren como platos, como sino pudiera creer lo que acaba de decir. Pienso sobre lo que dijo, algo sobre hacer que su dolor se sienta mejor también…
—¿Quieres que bese tu cuello? —sonrió abiertamente.
Ella se encoje incomoda, así que antes que ella cambie de parecer, bajo mi cabeza y gentilmente presiono mis labios en su cuello.
—¿Mejor? —preguntó.
Ella niega con la cabeza. —Tal vez deberías de intentarlo otra vez.—
Espero a que ella mire hacia un lado, avergonzada, pero ella se mantiene quieta mi mirándome. Ella realmente quiere esto.
Lo hago de inmediato.
Al parecer a Vega no le tensa tener contacto físico conmigo. Un ejemplo perfecto de eso fue esta mañana, yo estaba sentada en su regazo, y todo lo que ella podía pensar era en poder dormir un poco más. Si hubiera sido lo contrario, yo hubiera estado moviéndome incómodamente todo el tiempo, tratando de mantener mi parte baja seca.
Ahora ella sí parece mirarme en esa manera, no hay manera de que pierda esta oportunidad para impresionarla.
Me inclino otra vez, rozando mis labios por las marcas más prominentes. Las beso suavemente, con reverencia, como si en realidad estuviera tratando de hacerle sentir mejor, aunque estoy segura de que ya no duelen.
Vega mueve un poquito su cabeza, ofreciéndome más de ella, y yo no lo dudo. Beso todas las marcas, cada centímetro de su cuello. Ella jadea por lo bajo. Eso suena bien, eso me estimula porque me hace saber que a ella le gusta lo que estoy haciendo.
Pero quiero que lo haga más fuerte. Saco mi lengua, degustándola. Ella presiona mis hombros y jadea mi nombre por lo bajo.
Sonrió maliciosamente. A ella realmente le gusta esto. Es bueno saber eso.
Me retiro. —¿Todo mejor ahora? —la molesto; lo cual se puede traducir fácilmente "quieres que me detenga"
Ella niega con la cabeza. —No.—
Me inclino de nuevo y presiono mis dientes en su cuello, rozando su piel suave.
—¿Jade? —Vega jadea. —No muerdas.—
Beso su cuello hasta llegar a su oreja. —Lo sé, baby.—susurro. Ella se estremece y sonrió antes de tomar su lóbulo entre mis dientes.
No mordidas Jade.
Por Dios perra, ¿Te importaría?
Pero a lo irritante y entrometida que es Tori, aun así, la escucho porque ella tiene razón. A Vega no le gusta que la muerdan. Así que succiono su lóbulo.
Ella hace el sonido más divertido en su garganta, ese chillido/trago duro…
Me gusta eso. Quiero escucharlo otra vez.
Pero ella mueve su cabeza abruptamente, encontrando con la guardia baja y toma mi labio superior entre sus dientes y lo tira gentilmente.
Algo se aprieta dentro de mí, y no es mi estómago. Algo mucho más bajo; y mis rodillas, ellas se empiezan a poner jodidamente débiles como una de esas damiselas en peligro. Me tengo que sentar. Ahora, o me voy a caer sobre mi trasero porque no me siento en balance para mantenerme de pie por mí misma.
Empujo a Vega rudamente, sentándola en el baño.
—Gracias a Dios la tapa esta abajo.—ella murmura, sin perder el tiempo y nunca dejándome ir así me puedo sentar en su regazo.
Luego ella me besa de regreso.
Repentinamente me doy cuenta de que ella está más en control de la situación de lo que yo estoy ahora, y pensar que esto no es una competencia, siento que debo ganar, ser la que tiene el control.
Pongo mi lengua en su boca, necesitando dominarla de alguna manera, ¡Pero ella la atrapa! Entre sus dientes, ella solo la pone abajo, gentilmente para no lastimarme, y luego la empuja con su lengua.
Whoa papi. Como mierdas…
Oh, Dios, repentinamente estoy distraída por todas las cosas interesantes que ella puede hacer con su lengua…y sus labios…y sus dientes…
Luego cuando toda ella se ha ido. Retirando sus labios de los míos. Hago una protesta, pero lo único que hago es tomar una gran bocanada de aire para mis pulmones.
Olvide respirar mientras ella me estaba besando; que necesito respirar.
Pero Vega no lo parece. Ella ya tiene sus labios en mi cuello. Aún estoy tratando de obtener mi respiración de vuelta, así que la primera succión me toma por sorpresa. Soltó y dejo salir un embarazoso sonido.
—¿Demasiado fuerte, Mami? —
Niego con la cabeza. —Otra vez.—jadeo.
Ella lo hace otra vez.
—Fuerte.—gimo.
Ella se retira. Ojos llenos con deseo y malditamente lo hago. Moje mis partes bajas. Siento que mi toalla se cae. No estoy sorprendida de que no la perdí antes. He estado muy presionada a Vega que no había manera de que la perdiera.
Luego sus manos están en mi trasero, pero solo por un segundo. Ella lentamente hace su camino hacia mi cintura. Gimo fuerte por eso se siente malditamente bien.
—Shh Mami.—ella besa mis labios rápidamente antes de volver a mi cuello.
No creo que ella se haya dado cuenta de que no me importa si todos L.A. me escucha. Pero hago lo mejor que puedo para mantenerme callada, ella tal vez se detendría y no quiero.
Y no quiero que ella se detenga.
Sus manos están de vuelta en mi trasero y ella me jala más cerca, empujándome más a ella.
¡La-mierda-con-nosotras! Estoy completamente perdida. Necesito que el resto de mi ropa desaparezca, toda su ropa fuera, y la necesito dentro de mí. Ahora.
La puerta se abre repentinamente. —Chicas, necesito usar el baño urgentemente.—
¿En serio? Maldita Amber. ¿No puede ver que estoy…?
Esperen, ¿Que estoy haciendo? Parpadeo hasta vuelva a mi cordura.
Oh Dios. ¡No puedo creer que estaba…que yo y Vega estábamos…Mierda! Se supone que me estoy guardando para alguien especial, ¡No darle mi virginidad a Vega!
