Capítulo 15

~~TORI~~

Soy…tan…jodidamente…gay.

Solo…no sé qué me paso. Un segundo estoy preocupada porque lastime la cintura de Jade, y luego, ella está sentada en mi regazo, mi lengua deslizándose por su garganta, estoy quitándole la toalla y…y…oh, Dios ni siquiera puedo pensar en eso.

Que hago. Que hago. Que hago.

—Chicas…—Amber gime.

Cierto. Ella tiene que hacer del baño. Primer paso, quitarnos del inodoro, Tori.

Estoy por levantarme, pero entonces me doy cuenta de que Jade aún sigue en mi regazo. Y por mas, ella lentamente se está poniendo la toalla.

Increíblemente increíble. Quiero decir, lo entiendo. Ella es la súper calmada y segura de las dos y ser atrapada con tu casi desnuda novia, por su pequeña hermana, no es la gran cosa para ella; pero, aun así, las chicas tienen que dejar de ir sin tocar la puerta. Si no, ellas van a necesitar mucha terapia para cuando ellas tengan nuestra edad.

Me doy vuelta hacia Amber. —Mamita, la próxima vez deberías de tocar…—

—Lo hare, lo hare. Se los prometo.—ella me interrumpe con un gemido mientras salta con urgencia.

Le sonrió de sonrió. Ella recuerda como decir que promete. Y ella lo pronuncio perfectamente. ¡Estoy tan orgullosa de-Whoa! Y ella se está bajando los shorts. Ella realmente necesitar hacer del bajo; y esa es mi señal de salirme de aquí.

Tomo a mi novia, (quien aún se sigue tomando su precioso tiempo), por la cintura y la levanto. Es como un truco porque ella aún no tiene la toalla asegurada, así que trato de mantener eso en su lugar.

—No me dejes caer.—ella sisea.

Ruedo mis ojos y siseo de vuelta. —No lo hare.—

—Lo haces muy seguido.—ella me da una mirada asesina; instantáneamente haciéndome sentir culpable. Realmente la he dejado caer mucho; todo el tiempo que la he tenido en mis brazos. Pero no lo quería hacer. Siempre pasa algo que me hace saltar y solo…lo hago.

Excepto por esta vez. Llegamos hasta su cuarto sin problemas y la bajo antes de decirle que se apure o llegaremos tarde a la escuela.

—¡No me digas que hacer! —ella me chasquea inmediatamente.

Ruedo mis ojos. —Bueno, ¿Podrías apurarte por favor? —respondo sarcásticamente.

Ella me da una mirada asesina.

—¿Qué? —pregunto, abriendo mis ojos un poquito más tratando de parecer inocente porque yo sé que estaba siendo una sabelotodo. No es como si nunca hubiera sido mandona a su alrededor. Y no estoy siendo mandona con ella ahora. Solo estoy remarcando un hecho. Si ella no se apura, vamos a llegar tarde a la escuela. Y yo tengo una asistencia perfecta que mantener. Todos saben eso. Incluso Trina lo sabe y ella ni siquiera sabe mi cumpleaños.

—Solo vete sin mí.—ella me responde, dándose vuelta para ir a su armario.

Parpadeo un par de veces. ¿Irme sin ella? No puedo. Yo solo la que la lleva a menos que…—¿Te vas a saltar la escuela? —

—No.—

—¿Joy te va a llevar? —

—No.—

Muerdo mi labio inferior para calmar el abismo en mi estómago. Si ella no se está saltando la escuela, y Joy no la va a llevar, entonces eso quiere decir que ella va a tomar el autobús o un taxi. Lo que también quiere decir que, ella no quiere estar cerca de mi.

No la puedo culpar. No cuando estoy pensando en lo que puedo haber pasado en el baño haces unos minutos atrás. Tome mis misiones de novia falsa y un poco lejos esta vez. Solo unos minutos más y yo hubiera…Dios, realmente no puedo pensar sobre eso. ¡¿Que estaba pensando?! ¡No es como que hubiera está pensando!

Y no es como si me pudiera disculpar porque si lo hago Jade me gritaría, probablemente me golpearía. Ella lo ha hecho antes. Ella lo hizo y ella lo hará ahora. No puedo ir disculpando por doquier por hacer cosas con mi novia, o casi meterme en sus pantalones. Eso sería una ruta segura de decirles a todos que solo estamos pretendiendo.

—Tierra a Vega.—

Parpadeo rápidamente; dándome cuenta de que Jade ya no está cerca de su armario. Ella está chasqueando sus dedos frente a mi cara…y ella un sigue en su toalla.

Trato de mantener mis ojos en su cara, pero es realmente, realmente difícil.

Tan gay.

¡No soy gay! Me reprimo… a mí misma. Dios realmente lo estoy perdiendo. Tengo que salir de aquí.

—Um, te veo en la escuela más tarde.—le respondo a Jade distraídamente mientras trato de mantener mis ojos en su cuerpo. ¡No! En su cara. ¡Mantener mis ojos en su cara! Ugh! ¡¿Qué diablos está mal conmigo?!

Jade me entrecierra los ojos.

Oh hombre, realmente debo de estar haciendo algo mal. Definitivamente tengo que salir de aquí.

—Um, adiós.—dejo salir. Luego prácticamente corro fuera de su cuarto y bajo las escaleras antes de que ella me grite por hacer…lo que sea que estaba haciendo mal y que he estado haciendo.

—¿Dónde está Jade? —Joy me detiene y me da una banana mientras trato de salir de prisa de la casa. ¡Es por eso que ella no necesita un aventón a la escuela! ¡Eso tiene sentido! ¡Tal vez ella no está completamente enojada conmigo por casi meterme en sus pantalones esta mañana!

—Dios, espero que ella recuerde recoger a las niñas después de la escuela.—Joy me saca de mis pensamientos.

Es jueves, así que ya sé que tengo que recoger a las niñas. Lo he estado haciendo por un tiempo. Se suponía que solo eran tres semanas de detención para Jade, pero ella tenía que bajar la alarma de incendios y obtener otras pocas semanas de detención.

—Yo se lo recordare.—le digo a Joy.

Ella me sonríe, llena de alivio. —Gracias, cariño.—

—No es nada.—me despido despectivamente. Casi me voy, pero luego recuerdo a las niñas. Nunca me voy sin decirles adiós a ellas. Gracias a Dios ellas están en la cocina poniendo sus platos en el lavaplatos en lugar de estar arriba donde tengo que enfrentar a Jade otra vez.

—Riley, Amber, me tengo que ir. Denme mis abrazos.—anuncio.

Raramente, solo Riley corre a darme un abrazo. —Aun seguiremos yendo a tu casa después de la escuela hoy, ¿Verdad? —ella me mira con la cara más tierna, no-siendo-Riley, hace un puchero que nunca he visto; por un segundo me pregunto si ella está pretendiendo ser Amber.

Nah. Eso sería una pérdida de tiempo. Ella sabe que las puedo diferenciar. Así que respondo su pregunta.

—Bueno. Um, Jade tiene su carro de vuelta…—

—Por favor.—ella ruega.

Le sonrió. La verdad es, no me molestaría tenerlas en la casa hoy. Necesito una distracción, y quiero decir lo que sea que me ayude a no pensar en Jade, sin su toalla, es bienvenida. Probablemente lo mejor que posiblemente podría obtener. Quiero decir, cuando esta ellas, ellas toman toda mi energía y tiempo; lo que quiere decir, no voy a tener tiempo para sentarme y pensar en Jade y en como lo arruine, o como desearía haberlo arruinado un poco más yendo un poco más lejos…no, no, ¡No! ¡Deja de pensar sobre eso, pervertida!

—Por favor.—Riley ruega otra vez, atrayendo mi atención hacia ella cuando me aprieta un poquito.

—Riley, deja de imponerte.—Joy salta, probablemente tratando de salvarme, pero realmente no necesito que me salven. Necesito esa distracción. Solo por hoy. Así puedo ponerme bajo control.

—Oh, no es problema, Joy. Ellas no será una imposición.—le doy mi sonrisa de confianza.

—¿En serio? —

—Si. Ellas no son tan malas.—

—¿En serio? —ella repite, enarcado su ceja escépticamente. Mirando a las chicas como si me estuviera preguntado si estoy segura de que estoy hablando de sus niñas.

Asiento con la cabeza entusiásticamente. —Si, las puedo manejar fácilmente. Tenemos una rutina cuando llegamos. Le doy unos bocadillos, ellas hacen sus tareas…oh, excepto cuando mi papá está en casa. A él le gusta enseñarles como disparar unos cuantos aros antes de irse al trabajo.—

Sonrió ante ese pensamiento. Naturalmente, Riley es mejor, pero a mi papá le gusta darle más puntos a Amber. Creo que le hace sentir orgulloso cada vez que ella mejora, porque honestamente ella ha mejorado. Mucho.

Creo que él, extraña hacer eso con Trina y conmigo.

De hecho, anoche el compro los chips favoritos de las chicas porque él sabe que hoy llegaran. El estaría muy decepcionado sino van, así que esa sería otra razón para llevarlas. Realmente, ahora que lo pienso, ellas probablemente deberían seguir yendo cada jueves. Hacerlo un evento regular…una cosa…tradicional.

—Bueno, si estas segura…—Joy murmura.

—Um, en realidad…—hago un murmuro.

—¿Si? —

—Sé que Jade tiene su carro de regreso, pero, ¿No te molestaría si ella viene a mi casa cada jueves? Es como nuestro tiempo especial. —

—Tendría… ¡Por supuesto que no me importaría! —

—¿En serio? —sonrió abiertamente. Qué alivio. No creí que ella cediera tan rápido.

—¿Podemos pasar la noche también? —Riley agrega.

—Riley, cariño.—Joy niega con la cabeza. —Es una noche de escuela y no sé si…—

—No es problema llevarlas a la escuela en la mañana.—interrumpo inmediatamente, y sin pensar. Pero ya que lo sacaron… —¿Tienen ellas un horario para ir a la cama? —

Joy jadea.

Okay, tal vez fui muy lejos. Solo porque ella me deje llevarlas a lugares no quiere decir que ella me tenga la confianza para cuidarlas todo el…

—¡Oh mi Dios, simplemente te amo! —Joy prácticamente grita jalándome a un fuerte abrazo. Como, si yo fuera a morir si ella no me deja ir. Cuando ella finalmente me deja ir, ella anuncia que ira a empacar las cosas antes de correr al segundo piso.

Miro a Riley y enarco una ceja.

Ella se encoje de hombros, incapaz de darme una explicación sobre la actitud de su mamá.

—Okay, denme mis abrazos. Otra vez.—

Otra vez, Riley es la primera que me abraza. Y otra vez, Amber se mantiene atrás. No solo se mantiene atrás, pero actualmente yo tengo que abrazarla; incluso cuando me abrazar, ella salta hacia atrás. Sin mencionar que de repente le da miradas a Riley.

¿Qué diablos le pasa a ella? Ella ha estado actuando rara en los últimos días.

Hago el intento de preguntarle ahora, pero si lo hago llegare tarde a la escuela. Y, de todas maneras, ella pasara la noche en mi casa. Tengo toda la noche para saber qué le pasa.

—Adiós Tori.—ella me sonríe. Le sonrió de regreso, pensando, "Solo espera pequeña. Voy a saber qué es lo que te pasa"; antes de irme finalmente.

Cuando salgo, instantáneamente me enojo con Jade. Porque por ella tengo que usar camisa cuello de tortuga y esta taaan caliente afuera. Solo me toma unos segundos entrar en mi carro, literalmente, y ya estoy empezando a sudar. Así de caliente esta.

Gracias a Dios tengo el aire acondicionado en el carro, pero solo hace lo bueno por veinte minutos porque ahora estoy en la escuela, y tengo que salir de mi carro.

Me saque. Literalmente. Cerca de cinco minutos solo me siento aquí diciéndome a mí misma "Tori, tu puedes hacer esto" "Solo son dos minutos de caminar" "No es como que lo fueras hacer rápido"

A pesar de la auto-platica, estoy casi que me arrastro como esos dos minutos, ¡Y eso que solo fue el esfuerzo de cruzar el estacionamiento!

—¡Icky! —

No, no, no, no, no.

No estoy de humor como para lidiar con Melissa. Pero me doy vuelta de todas maneras, y a lo rápido que lo hago ella se cubre la boca con la mano y jadea. —Oh Dios, ¿Que te paso en la cara? ¿Jade te hizo eso? —

¿Ven? Totalmente no es algo con lo que quieras lidiar cuando estas agitada por estar cubierta en sudor.

Ruedo mis ojos. —Jade nunca me golpearía, Lissa.—miento.

Ella enarca una ceja en incredulidad, pero esperando a que yo explique. Así que, continuo. —Fue un accidente, y su hermana pequeña lo hizo.—

—Como hizo…—

—Pase la noche en casa de Jade, pero trate de dormir con una de sus hermanas pequeñas. Yo no sabía que ella era una durmiente salvaje y me golpeo la cara. Fin de la historia.—le interrumpo.

Ella me da un fruncimiento en confusión. —¿Por que trataste de dormir con su hermana? ¿Pensé que ustedes dos ya lo habían hecho? —

Okay, tal su definición de "fin de la historia" es diferente de…todos los demás en el mundo.

—Lo hicimos. Solo que yo estaba cansada y Jade no y yo quería…—pause tratando de pensar en que más decir en lugar de decirle que quería acariciar mi ombligo. No estoy de humor para que se burlen de mi.

—¿Tu querías? —ella replica.

—Tener algo de paz.—dije. Luego camine hacia mi casillero.

—Oh…—ella dice audiblemente.

Miro detrás de mí y guiña el ojo a sabiendas de mi.

—¿Qué? —me detengo en mi casillero y le entrecierro los ojos.

—Nada—ella dice. Luego espera a que yo pongo las cosas en mi casillero antes de tomarme del brazo y llevarme al lado opuesto de nuestra primera clase.

¿Qué diablos?

—¿A dónde vamos? —

—Teatro Caja Negra. No a la primera clase.—ella me responde con una sonrisa.

Oh, eso tiene sentido. Esperen un minuto…—¿Que hay en el Teatro Caja Negra? —

Melissa no me responde; solo empieza a arreglar mi cabello y a limpiar el sudor de mi cara. Eso me hace sospechar y poner un poquito ansiosa.

—¿Qué pasa en el Teatro Caja Negra? —me empiezo a desesperar. Oh Dios, que pasa si vamos a hacer un ensayo en vivo para la obra. ¡No estoy ni cerca de lista!

—No es nada. Solo una audición.—ella me asegura.

—Oh, Okay.—suspiro en alivio. Esperen… ¿audición? —Una audición, ¿Para qué? —empiezo a desesperarme otra vez.

—Para un programa de TV que se llama "The Wood"—ella me responde calmadamente como si eso me fuera a calmar.

No lo hace.

—¡No puedo audicionar luciendo así! —

—Seguro que puedes. Te miras, um, excelente.—

—No.—niego con la cabeza. —Nuh-un. No hay manera.—

—Vamos Icky. Puede ser divertido.—

Trato de irme, pero ella me toma del brazo y me jala hasta la línea de espera. Diablos, ella es fuerte.

Espero en la línea por quince minutos antes de decidir que realmente no puedo hacer esto. Trato de escaparme a espaldas de Melissa, pero de alguna manera ella parece saber que estoy a punto de hacer y me pone frente a ella, provocando que choque contra un chico frente a mi.

—Oops lo siento.—me disculpo, pero cuando él se da vuelta me doy cuenta de que es Beck.

Mi primera respuesta es sonreírle; pero él me está dando una mirada dura y luego recuerdo que paso la noche anterior. Jade le dijo que lo había engañado conmigo.

El, mira mi ropa, probablemente reconociéndolas como de Jade, lo cual significa que va a llegar a la conclusión de que pase la noche en casa de Jade.

¡Diablos!

El me rueda los ojos. —¿En serio? —

—¿Qué? —chillo.

—Compre esa camisa para Jade. Ella obviamente quería asegurar de que yo viera que tú la traías puesta.—

Ouch. ¿En serio? Es fue inteligente por parte de ella. Sin mencionar que doloroso también.

—¿Jade hizo eso? —el apunta a mi ojo. Empiezo a decirle que ella no lo hizo cuando él me interrumpe con. —Bien, te lo mereces.—

Me doy cuenta de que él tiene todo el derecho de estar enojado conmigo. Pero decir que alguien se merece tener un ojo negro es…vil.

—Amber lo hizo.—le doy una mirada dura.

Él se burla de mi. —Sería mejor que dijeras que Riley lo hizo.—él se da vuelta dándome la espalda.

Me doy vuelta para ver si Melissa escucho todo eso. Ella lo hizo, y me esta una sonrisa divertida.

Esto no es divertido.

—Intercambia conmigo.—le ruego.

—No.—

—¿Por qué no? —siseo.

—Porque yo estoy en una manera más caliente que tú ahora. Si yo voy antes que tu…—ella niega con la cabeza. —Deberías ir antes que yo.—

—¡Lissa! —

—¡Icky! —

—¡Por favor! —ruego.

—Bien, pero te advierto.—

Y ella lo hizo. Ella se puso después de Beck, quien es un buen dulce de ojo para las adolescentes allí, además de que él está soltero ahora…

Luego esta Melissa. Ella va y se sienta en un banquillo frente a la cámara y no hay duda de que ellos la van a escoger a ella. Los productores la aman. Ella es asombrosa, perfecta e inteligente. Si fuera gay tendría un amor platónico por ella.

—¡Siguiente! —

Mierda, esa soy yo. Se suponía que tenía que escaparme mientras estaba la actuación de Melissa. Tal vez aun pueda.

—Icky! —

Salto, ella está a mi lado, y tengo este sentimiento de que ella sabía de qué yo iba a intentar e irme. ¡Diablos!

Suspiro pesadamente y camino hasta el banquillo. Yo sé que me miro como mierda. Estoy sudando por esta estúpida camisa cuello de tortuga y allí hay un moretón en mi ojo y…tu sabes eso. Ni siquiera me importa. Ni siquiera lo voy a intentar.

Me siento y miro a la cámara.

—¿Cuál es tu nombre? —uno de los productores, el de piel blanca, me sonríe.

—Tori Vega.—respondo cortamente.

—Okay, ¿Cuál es la peor cosa que has hecho Tori Vega? —el otro, el de piel oscura, pregunta.

Pienso sobre eso por un segundo antes de responder con la verdad porque no quiero estar en el show de todas maneras. —Realmente no hago cosas malas.—me encojo de hombros.

De la nada, veo a Melissa acercarse a los productores y les susurra algo. Entrecierro mis ojos sospechosamente. Esto no puede ser bueno.

-Así que, Tori, ¿Cómo fue que obtuviste ese moretón debajo del ojo? —

Ruedo mis ojos. —Trate de dormir con hermana de mi novia anoche y ella me golpeo el ojo…—deje de hablar cuando el productor moreno empezó escribir algo y el productor de piel blanca le susurraba algo a su asistente.

Estoy teniendo un mal presentimiento con esto.

Luego el productor de piel blanca me mira. —Tu novia, ¿Huh? ¿Y quién podría ser? —

No es de su jodido asunto es lo que está en la punta de mi lengua, pero entonces Melissa hablas. —Jade West, una de las chicas más populares de la escuela—

—Bueno, eso debería de hacerte muy popular a ti también, ¿Huh Tori? —

Me encojo de hombros. —No realmente. Son un poco nueva aquí.—

—¿Nueva? Y como lograste atraer a "una de las chicas más populares de la escuela"—él dice haciendo las comillas en el aire.

Me encojo de hombros otra vez.

—Así que lo que estas tratando de decir es ¿Que una de las chicas más populares (¡Dios deseo que el deje de decir eso jodidamente!) estaba soltera hasta que llegaste tú? —

Frunzo el ceño. —Bueno, no. Ella uh…—

—Ella se la robo a otra chica.—el productor moreno salto.

—Chico.—Melissa dijo.

—En serio, así que ¿Cómo se tomó el rompimiento? —

Todos esperan por mi respuesta. Lo puedo decir por el gran silencio que se formó en el teatro; eso es hasta que alguien se clara la garganta audiblemente.

Beck. Su audición termino, pero el sigue aquí por alguna razón.

—¿Tori? —el productor de piel blanca me dice. —¿Cómo se tomó el ex de Jade la ruptura? —

—Yo um…—miro a Beck, no segura de cómo responder por la manera en la que él me está mirando.

Los productores miraron hacia donde yo estaba mirando y ellos rápidamente lo entendieron. —¿Beck Oliver? ¿Tú fuiste capaz de robarle a su chica? —ellos jadearon.

¡Diablo!

—Yo um…bueno ustedes verán yo no uh…yo solo um…tengo que ir al baño.—me apure y salí corriendo de ahí lo más rápido que pude. Y corrí por el pasillo hasta llegar al baño más alejado del Teatro Caja Negra, dejando me caer contra la pared de unos de los cubículos.

No creo que pueda seguir con toda esta bola de popo. Está bien al inicio, Jade y yo saliendo para poner celoso a Danny, y salir con ella para que Beck se diera cuenta de lo mucho que la ama; pero ahora engaños se han ido añadiendo y todo esto me hace ver realmente mal.

Dios, de seria ser más como Jade. Ella parece genuinamente no importarle que es lo que las demás personas piensan sobre ella. Y yo realmente, realmente, admiro eso sobre ella. ¡Pero yo no soy así!

—¡Icky! —

¡Diablos! ¿Cómo diablos hizo ella para encontrarme?

—Sales o entro—ella advierte después de tocar la puerta del cubículo.

La ignoro.

—En serio, si tengo que arrástrame por este jodido suelo asqueroso, me asegurare de que te arrepientas de hacerme hacerlo.—

—O puedes dejarme sola.—le respondo finalmente. Por alguna razón, realmente creo que ella se va a arrastrar debajo de la puerta.

—Sabes, realmente desearía estar haciendo otras cosas allá afuera en lugar de estar teniendo una plática de chicas en el baño; pero somos amigas y de acuerdo con las reglas tengo que chequearte cuando tengas la mayor caída frente a muchas personas y salgas corriendo al baño de chicas. Es como, en la biblia o algo así.—

A pesar de sentirme como la mierda, me rio y le abro la puerta. —Entra.—

—¿En serio? —ella me pregunta, el lado izquierdo de su labio levantándose con asco.

—No estoy lista para salir en este momento.—

Ella me rueda los ojos y entra.

Me siento en el inodoro y ella de deja caer, pesadamente en mi regazo.

Okay, Ouch.

—Hey! —protesto.

—No me voy a sentar en el suelo, y no voy a estar parada.—ella explica. —A lo rápido que toda esta platica termine, lo rápido tus piernas tendrán un respiro, ¿Entiendes? —

No. No entendí.

—¿Qué clases de amigo es ese? ¡Se supone que me tienes que escuchar no importa que tan larga sea la conversación! —le respondo.

—Y lo hare, solo que si te tardas mucho en hablar más será el dolor de tus piernas cuando te levantes.—

Le ruedo mis ojos. ¡Ella es la amiga femenina más normal que he tenido, y aun así ella es tan…Ugh!

—Está bien.—ella dice, balanceando sus piernas, lo cual realmente lastima mis piernas. —Vamos hacer esto. Háblame. ¿Por que estamos en el baño de chicas? —

Le gruño. Estamos en el baño de chicas por su culpa.

—¿Que? —ella me preguntó inocentemente.

—¿Por que hiciste eso? ¿Ir con los productores de esa manera? Se supone que eres mi amiga. ¿No podías darte cuenta de que me estaba poniendo incomoda? —

—Si.—

—¿Si? —

—Si, pude ver que te estabas poniendo incomoda.—

—Entonces ¿Por qué seguiste haciéndolo peor? —

—¿Quieres la verdad? —

—No, miénteme—cruzo los brazos sobre mi pecho.

—Es simple realmente.—ella se encoje de hombros. —Tu eres mi amiga. Quiero que estés en el show conmigo. Pero, ellos no te escogerían si no les das algo que los atrapara, y tu Icky, tu eres jodidamente aburrida.—

—No lo soy.—

—Está bien, aun así te amo.—ella palmea mi cabeza.

—¡No soy aburrida! —insisto.

Ella me rueda los ojos y deja salir un suspiro. —¿Que harás después de escuela hoy? —

—Iré a recoger a las gemelas de la escuela y si no hay nadie en casa les daré unos bocadillos mientras ellas hacen sus tareas, pero si…—

—¿Ves? Prácticamente era una mamá. Y porque diablos las hermanas de Jade irán a tu casa después de la escuela. ¿Por que no Jade? —

Mantengo mi boca cerrada. No hay manera de que le diga que necesito una distracción para no pensar en Jade porque casi la cojo en la mañana y no confió en mi misma para esta a solas a su alrededor ahora.

—Oh, ahora tienes que decirme.—ella me sonríe.

—¿Que? —

—Tu cara. Te está delatando ahora.—

—Cállate—murmuro, porque ella tiene razón. Mi cara se puso caliente un poquito. Lo puedo sentir.

—Nuh-uh, tienes que decirme. Somos amigas. Eso es lo que las amigas hacen. Ellas hablan sobre sus vidas amorosas.—

—No nada que decir.—miento.

—Vamos.—ella ruega. —Esta es la cosa no-aburrida sobre ti.—

¿En serio? —Sabes que, ya me estoy sintiendo mucho mejor. Ya te puedes quitar. —

Ella mueve la cabeza a un lado y me mira por unos segundos antes de quitarse de mi regazo. —Sí. Te miras mucho mejor.—ella me guiña el ojo conspiradora-mente.

—¡Cállate! —la empujo juguetonamente. Y ella solo me da esa sonrisa tonta antes de abrir la puerta.

—Melissa.—ella se da vuelta un poquito. —Gracias.—le sonrió.

—De nada.—

Sonrió aún más. Realmente me siento mejor. Ella es una gran amiga.

"Que lastima que tu no seas tan buena amiga con ella."

Okay, ese pensamiento vino de la nada. Pero no es completamente erróneo. No me gusta que Melissa este saliendo con Danny. Antes, estaba bien porque no la conocía supongo, pero después eso me ha estado molestando. Si yo fuera una buena amiga le hubiera advertido sobre su novio ahora, ¿Verdad?

—¿Lissa? Um, ¿Puedes esperar un segundo? —la llamo sin pensar en ello, antes de que pueda perder mis nervios.

Ella se detiene cerca de la puerta y se da vuelta para mirarme a la cara, su cara un falso gesto de agonía. —Oh no. Pensé que ya habíamos terminado todo.—ella gime.

Ella está bromeando, pero yo no.

—Este um, esto no es acerca de mi esta vez.—me muevo incomoda.

—Okay.—ella cierra la puerta y me mira directamente a los ojos.

¡Uff! No sé si seré capaz de hacer esto.

"Pero tienes que hacerlo."

Pero tengo que hacerlo. Verdad. Muevo mis hombros tratando de mirarla a la cara sin que mis ojos se llenen de lágrimas. —Somos amigas, ¿Verdad? —empiezo.

—Si.—ella responde simplemente, pero veo la manera en que sus ojos me está mirando. Baja la mirada hacia mis manos donde mis pulgares están jugando, luego hacia mis pies, donde estoy cambiando de derecha a izquierda y viceversa, luego a mi garganta donde ella probablemente pude ver que tragué duro cerca de siete veces, y luego a mi cara una vez más, donde probablemente mis nervios han hecho un desastre.

Ella me entrecierra los ojos. Ella puede ver que lo que voy a decir no es para nada lindo.

"¡Solo díselo!"

Okay, Okay. Aquí voy.

—Um, tu sabes como ellos dice…—no esa no es la mejor manera de decirlo. —Um, que dicen no uh…—no, eso es aún peor que el primero…

—¡Solo dilo Icky, me estas poniendo de los nervios! —

Solo un poquito, asustada por su grito.

—¡Por el amor de Dios! —ella camina hacia mí, toma mi mano y me lleva hasta el cubículo. Luego me empuja para que me siente en el toilette y se deja caer mis piernas.

—Ow.—

—Habla.—ella ordena.

Okay. Yo puedo hacer esto. Tomo una profunda respiración y junto mis pensamientos. Cuando finalmente soy capaz de hablar, se vuelva un mejor lugar de inicio. —¿Cómo te trata Danny? —

Ella mueve su cabeza a un lado, ¿como si ella estuviera pensando sobre eso ante de juntar sus cejas en sospecha. —¿Por qué preguntas? —

¡Diablos! No allí a donde quiero ir. Así que, respondo su pregunta lo mejor que puedo. —Solo me preguntaba… solo quería asegurar de que él te trata bien…ahora, porque somos amigas y eso es lo que las amigas hacen.—trato de bromear, pero eso no sonó como una broma.

Dios apesto en esto.

—¿Él no fue bueno contigo? —ella replica.

—Um.—mierda. Miro a hacia mis pies con culpabilidad. ¿Por que tuve que decir algo? No quiero decirle lo que paso. No me gusta hablar de eso. Incluso no me gusta pensar sobre eso. Fue horrible la primera vez. Así que trato y evado su pregunta. —Lissa, no quiero ser un problema solo…—

—No respondiste mi pregunta.—ella me interrumpo.

Diablos. Ella es buena. Y ella se escucha cabreada. Ni siquiera recuerdo cual era si jodida pregunta, mas, ella me está poniendo nerviosa que tengo que hacer del baño ahora.

Empiezo a moverme un poquito y cruzo mis pies.

—Puedes hacer del baño cuando hayas respondido a mi pregunta.—ella dice. ¿Dios en serio muestro todo en mi cara por la manera en que ella lo dijo?

—¿Dije, fue el bueno contigo? —ella continua.

Dios eso fue directo.

Muevo mi pierna un poquito más urgente mientras trato de pensar en la mejor manera de responder. —Um, él fue um…uh…nosotros um…—

—Mira, si prometo no dispararle al mensajero, ¿Me lo dirás? —ella se suaviza un poquito.

Asiento con mi cabeza y levanto mi dedo menique. A diferencia de Jade, ella lo toma rápidamente. Sonrió. Jade me hubiera dicho lo tonto que esto al inicio.

—Danny, me engaño.—suspire. Eso no es todo lo que paso, pero no puedo hablar sobre las otras cosas. Además, él dijo que él no fue el único que empezó los rumores sobre mí. Y no sé si él me estaba mintiendo o diciéndome la verdad, pero en caso de que me hubiera dicho la verdad, no me siento en la obligación de decírselo a Melissa. Tal vez con siendo un mentiroso está bien.

—¿Ves? Eso no fue tan difícil.—ella dice con una sonrisa que no es más que falsa.

Uh-oh. Ella está enojada.

Ella se levanta de mi regazo y abre la puerta del cubículo. Siento como si ella estuviera enojada conmigo, y no quiero que ella lo este. Tomo su brazo.

—¿A dónde vas? —pregunto, con un poco de pánico.

—Por favor no me digas que aun necesitas más platica Icky, ¿Tus piernas no están cansadas? —ella me sonríe. Esta vez su sonrisa es sincera y sé que ella no está enojada conmigo.

Le sonrió, llena de alivio. Nosotras aun somos amigas.

—Bueno, si necesitas hablar Lissa, siempre me puedo sentar en tus piernas por un rato.—ofrezco.

—Estoy bien, gracias Icky.—ella dice, luego me da un abrazo. Un abrazo serio, así que sé que es un genuino 'gracias.' —Tomare la oferta en otra ocasión.—

Sonrió. —Ahí estaré.—le prometo.

Creo que Melissa y yo nos volveremos las mejores amigas. Dios sabe que necesito eso. No tengo a nadie con quien hablar que me salve de mis problemas. No uno normal por lo menos.

—Okay, ahora puedes hacer del baño.—ella me dice mientras me suelta. —Te veo que cuarto periodo.—

—Okay.— sonreír.

Solo tengo que hacer eso, pero como por arte de magia, mis ganas se han ido, así que me apuro a salir del baño e ir a mi siguiente clase.

A lo rápido que salgo del baño, este jodido loco con un colorido traje me tira algo en la cara.

—¡Es el bombardero de harina! —alguien grita.

Y sip. Eso es harina…por toda mi cara.

Me doy vuelta y regreso al baño de mujeres. Tal vez debería quedarme aquí hasta el cuarto periodo. No, no. Creo que me quedare aquí hasta que termine el día porque hoy no es el día de Tori Vega. Realmente no lo es.

Esperen, ¡Mi asistencia perfecta! ¡No me puedo quedar aquí!

Me apresuro a limpiar la harina de mi cara lo mejor que puedo, lo cual honestamente no es realmente bueno, y me dirijo a clases.

¡Bam! Bombardero de harina…otra vez! ¿Cuáles son las posibilidades?

Eso es todo. Me doy por vencida. No clases para Tori Vega este día. No asistencia perfecta. Debería ponerme cómoda en mi lugar y esperar a que la escuela termine.

Me limpio…otra vez. Y hago eso.

Melissa viene y me encuentra después de un rato. Ella me jala aclamando que me perdí cuarto periodo, y que es tiempo del almuerzo y que necesito comer.

Le creo. Estoy hambrienta.

Sorpresivamente ella se sienta en la mesa con André, Cat, Robbie…Rex y yo. Ella usualmente no se sienta con nosotros. Ella siempre maneja algún lado, pero no pienso en eso. Ella probablemente se esté asegurando de que este fuera de los baños de mujeres.

Mi estómago gruñe y miro abajo.

Usualmente, comparto mi almuerzo con Jade, pero ella aún no ha venido. Traté de llamarle cuando estaba en los baños, pero no pude. Mi teléfono está muerto. No lo cargue anoche.

Mi estómago gruñe otra vez, más fuerte esta vez. Gracias a Dios nadie lo escucho. Todo el mundo está viendo a Sinji un poco pensativos. Lo cual es totalmente raro, pero André está usando una piscina para niños y les está cobrando cinco dólares a cada persona por cinco minutos. Sinji es el único valiente hasta el momento, pero yo también estoy por hacerlo, solo en bra y pantis. Si, así de caliente esta.

De hecho, tal vez debería de usar un traje de baño debajo de mi ropa así puedo entrar mañana también.

Cuando me doy cuenta de que tengo la oportunidad de comer algo. Y mientras Melissa está mirando a Sinji, tomo algunas papas de su plato.

Pero como no soy la más escurridiza como pienso, ella me cacha.

Me abrazo, esperando a que ella haga algo, pero eso no llega. Ella solamente dividió su plato, poniendo la mitad de sus papas en un lado y partiendo su hamburguesa a la mitad.

—Ese lado es tuyo.—ella me dice.

No digo nada. Solo engullo en eso. Lo único que tuve como desayuno fue una banana. Aunque eso es algo mejor que nada, esas cosas no llenan mucho.

—Diablos.—

Miro a Melissa, preguntándome porque ella está maldiciendo.

—Ni siquiera soy gay, pero diablos.—

¿Que?

Luego miro hacia donde ella está mirando. Jade. Y ella tiene razón. Diablos.

Soy tan suertuda de no tener esa parte de los chicos, porque ahora estaría totalmente avergonzada. Jade se mira…diablos. No me mal entiendan, Jade se mira bien todos los días, pero hoy, esa camisa negra le queda bien es poco argumento. Tanto, que ahí hay mucha clavícula mostrándose en lo alto, y en lo bajo, la camisa queda atascada en su cintura, lo que la hace ver más pequeña por el tamaño de sus pechos. Y esa falda, parece muy ajustada por la manera en que sus caderas y piernas se marcan. Honestamente, ella no tendría que ser capaz de moverse, pero ella puede. Hombre ella puede moverse. Ahí hay un movimiento extra sexi en su caminar y repentinamente tengo la urgencia de ver atrás porque sé que Jade tiene un buen…

¡Mierda! Soy jodidamente gay.

Lo siguiente que se es que mi vista es bloqueada por los jodidos productores de "The Wood" y Lane.

Les doy una mirada fuerte. ¿No pueden ver que estoy ocupada mirando a mi novia?

—Melissa, Tori, André, ustedes serán los que aparecerán en The Wood.—el productor de piel blanca, Kyle, dice.

—¡Si! —Melissa exclama a mi lado.

Olvide todo sobre ese show.

—Me puede agradecer más tarde.—Melissa me guiña el ojo.

Le doy una mirada asesina. No, no le voy agradecer.

—O me puedes agradecer ahora.—ella persiste.

—¿Qué show? —Jade interrumpe, sentándose a mi lado. Veo al productor moreno, (aún no se su nombre) fruncir el ceño.

¿Que?

—Tenías que haber llegado a la escuela a tiempo Jade…—Jade empieza, pero es interrumpido por Kyle.

—Esperen, ¿Jade? ¿La novia de Tori? —

Jade le da una mirada asesina.

—No te preocupes tú también aparecerás.—él sonríe antes de jalarme. No quiero ir con él, pero lo hago de todos modos.

Caminamos hacia mi carro y él puso una cámara. Si, tengo una cámara en mi tablero.

Para cuando regreso, el almuerzo ha terminado. Estoy bien con eso. No tengo hambre. Me comí casi todas las papas de Melissa.

Con lo que no estoy bien, es con el hecho de que Jade me ha ignorado todo el día. Bueno, no estoy sorprendida. Ella está un poco triste por haberse perdido las audiciones… y probablemente por lo que paso en la mañana; pero no eso no quiere decir que tenga que estar bien con eso.

Ella ha estado caminando por todos lados luciendo… luciendo así; y se supone que ella tiene que ser mi novia. Se supone que ella se tiene que vestir así para mí. ¡Pero ella ni siquiera me habla! Lo que quiere decir que ella se vistió así para alguien más, y ese alguien más es Beck. Ella probablemente está tratando de darle celos.

"Okay, Tori cálmate. Se supone que ella tiene que darle celos a Beck idiota."

Tomo una respiración profunda y eso ayuda un poquito, pero no mucho. Aún sigo deseando que Jade me hable. La escuela ha terminado y apenas la he visto. La extraño, y eso ni siquiera ha sido un día completo.

Dios, eso es tan patético.

Sacudo mi cabeza antes de entrar en mi carro. Antes de empezar a manejar, conecto mi teléfono. Como dije, está muerto.

Tengo algunos mensajes y diez llamadas perdidas, ¡Seis de ellas son de Jade!

¡Santa mierda! Jade me llamo seis veces y no le conteste. Y eso hace un clic. Tal vez he estado siendo castigada por no haberle contestado. Tal vez ella me esta ignorando porque cree que yo la ignore.

Estoy emocionada, una gran sonrisa se forma en mi cara porque sé que puedo arreglar esto. Solo tengo que llamar y explicar.

No respuesta.

Okay, así que ella aún está enojada conmigo y aun me sigue ignorando. Por supuesto que ella no va a responder a mis llamadas. Así que le mando un mensaje.

Yo: Lo siento, perdí todas tus llamadas. Mi teléfono ha estado muerto todo el día.

No respuesta. Empiezo a manejar, porque no espero una respuesta inmediata. Ella podría estar ocupada. Es jueves así que ella tiene que recoger- oh mierda las gemelas. Se me olvido decirle que yo voy a recogerlas.

Yo: Oh, y no te preocupes por las gemelas. Yo las recogeré hoy.

Ella me responde inmediatamente.

Jade: ¿Por qué?

Frunzo el ceño. Eso fue rápido. ¿Por que ella no me respondió así de rápido antes?

Yo: Ellas se van a quedar conmigo.

Jade: ¿Por qué?

¿En serio?

Yo: Ellas quieren. ¿Por qué no?

Ella no me respondió después de eso. Le mande cinco mensajes más, pero no me respondió.

Ni modo.

Aún tengo un montón de cosas en las que pensar. Como, como convencer a mis padres dejar entrar a uno de los camarógrafos que prácticamente va a vivir con nosotros por una semana. Instintivamente, sé que lo mejor es ir con mama. Tengo mejor suerte con ella. Pero aun, trabajar duro es importante si quiero obtener la respuesta que quiero

Creo que lo mejor es ir con una cosa simple, suspirar y rogar.

Marco su número y espero a que responda.

—Hey Mami.—sonrió en el teléfono (como si ella pudiera verme.)

—¿Qué quieres? —

Hago un pequeño puchero. —¿Que te hace pensar que quiero algo? —

—Tu siempre me llamas Mami cuando quieres algo.—

—No lo hago.—

—Así que, ¿No hay nada que necesites, Tori? ¿Nada de nada? —

—Tal vez no.—

—Okay, que bueno hablar contigo. Adiós…-

—Okay, sí. Te necesito…—

—¡Lo sabía! —ella exclama. Y solo puedo imaginarla sonriendo triunfantemente.

—Si, Mami. Tú me conoces muy bien porque eres una excelente madre.—halago mas.

—Oh, solo dilo, baby. No tengo todo el día.—

—Okay, necesito que vengas a casa así el hombre de la cámara puedo entrar y…—

—¿Hombre de la cámara? ¡Tori! —

—¿Por favor Mami? —ruego. —Es para un show llamado "The Wood", y como soy menor de edad tengo que tener tu permiso para ellos puedan entrar y filmar. Por favor, por favor, por favor.—

—Y tengo que tomarme mi tiempo para abrir un cráter en mi agenda solo por ti…—

Sonrió. Esto es fácil. —Porque me amas.—respondo confidentemente.

—Oh bien, estoy en casa de todas maneras…—

—¡Hey! —

—Te amo, baby.—

—También te amo.—murmuro a media porque estacionando para recoger a las niñas.

La mujer con la lista revisa mi identificación como si hubiera cambiado el del jueves pasado, y el jueves antes de ese. Dios, hay muchas maneras de tomarse un trabajo seriamente. Trato de no darle una mirada fuerte mientras detiene a las niñas para que se suban a mi carro. No quiero que ella lo haga más complicado aún. Algo me dice que ella lo haría.

—¿Qué tal la escuela? —les pregunto a las niñas por la ventana, aun esperando a que la mujer les de el Okay para que suban al carro.

—¡Genial! —dice entusiásticamente, inmediatamente me hace sospechar.

—Muy bien, ustedes son libres de irse.—la mujer finalmente las deja ir.

Riley, trata de subirse al frente, pero la detengo.

—Nope, es el turno de Amber.—

—No, está bien Tori.—Amber dice rápido. Demasiado rápido.

—No, lo justo es lo justo, vamos Mamita.—

—Vamos Tori.—Riley gimotea. —Ella dijo que no quiere, y yo quiero. ¿Cuál es el gran problema? —

—El gran problema es que este es mi carro y dije que quiero a Amber al frente y a ti atrás, ¿Entiendes? —

Ella parpadea.

—¿Entiendes? —repito en Ingles.

—Supongo.—ella me rueda los ojos y se va para atrás. Pero aún tengo que prácticamente rogarle a Amber para que se siente al frente conmigo. En serio. Las niñas me están molestando. ¿Esta ella molesta conmigo por alguna razón?

Ella no dice nada por un buen rato, Riley tampoco. Odio el raro silencio, así que enciendo la radio. Riley empieza a cantar casi inmediatamente. La niña no puede sostener ni una nota para salvar su vida, pero ella ama cantar.

I know you wanna bite this

It's so enticing

Nothing else like this

Imma make you my bi-

—¡Woops! —cambio de estación.

—¡Hey! —Riley exclama. Se lo mucho que ella ama a Rihanna, y que esa es una de sus canciones favoritas, pero no hay manera de que yo la deje escuchar eso, o cantar, mientras hay una cámara en mi carro.

—Aquí, escucha Willo menea el cabello de un lado a otro.—

Riley me da una mirada asesina.

—¿Que? Es divertido si lo haces.—trato de convencerla.

Nada de suerte.

—No.—ella hace un puchero, cruzando los brazos sobre su pecho.

Así que empiezo a mover mi cabello de lado a lado.

Amber se empieza a reír.

—Háganlo conmigo. —

—Nuh-un.—ellas dicen.

Estamos casi al final de la canción antes de que las chicas lo hagan. Valió totalmente la pena, ambas se miran adorablemente bobas.

Luego mi canción sale y subo el volumen.

Same bed, but it feels just a Little bit bigger now

Our song on the radio, but it don't sound the same

Riley gruñe.

—Me gusta esta canción también.—Amber dice tímidamente.

—Lo haces.—Riley contraataca.

Subo el volumen de la radio un poco más y empiezo a cantar, invitando a Amber a que cante conmigo.

Ella no parecer querer, pero pico su lado, provocando que se ría hasta que se da por vencida y canta conmigo.

Too Young too dumb to realize

That I should've bought you flowers

Tomo su mano y la sostengo en alto antes de cantar las siguientes líneas.

And held your hand

Should have given all my hours

When I had the chance

'cause all you wanted to do was dance

—Baila Mamita.—empiezo a mover el cuerpo. —Baila.—repito en ingles.

Desde ahí, Bruno es totalmente olvidado. Las chicas me están preguntando como decir cada palabra en español. Números, animales, colores, partes del cuerpo…

Dios, había olvidado como se ponen con esto. Y estoy aliviada cuando llegamos a mi casa. Estoy sufriendo un poquito por una sobrecarga de español. Prácticamente corre cerrando la puerta. —Empiecen con sus tareas mientras les preparo algunos bocadillos.—

Las escucho correr al segundo piso. Saco dos manzanas y la mantequilla de maní. Sé que es raro poner mantequilla de maní sobre manzanas, las gemelas estaban reacias a probarlos la primera vez, pero ahora lo aman.

Los bocadillos están hechos, los llevo al segundo piso esperando a que las niñas estén haciendo sus tareas en mi cama.

Nope. Ellas están en mi cama, pero parecer ser que están peleando. Riley está a espaldas de Amber, llamándola sucia ladrona, y Amber se está retorciendo como una maniática.

—¿Qué está pasando? ¡Se supone que ustedes dos tienen que estar haciendo la tarea! —le grito. Las dos se levantan. Amber aún tiene las manos detrás de la espalda, pero creí ver un destello de plata… —¿Son esas las esposas de mi papá? —

—No.—Riley responde rápidamente. Lo tomo como un si.

—¡Cuantas veces les tengo que decir que esas no son juguetes! —grito. —Mi papá las usa para trabajar—

—Porque me miras a mí, fue idea de Amber.—Riley pelea.

Amber no dice nada ni para negar o confirmar la acusación de Riley. Ella solo está ahí parada pareciendo como si está cerca de hacerse en los pantalones. Pero no tengo que ver su cara para saber que está preocupada y saber que ella no es la mente maestra detrás de toda esta operación.

—Dame las llaves, Monstruito.—

—Pero yo no…—

—Ahora.—le interrumpo.

—Bien.—ella gruñe, buscando en su bolsa y sacando las llaves.

Le quito las esposas a Amber y las tiro en la cama.

—Tarea.—apunto a sus mochilas.

Riley murmura un poco más. La ignoro. Ella puede ser como Jade muchas veces. Y no en una buena manera.

—Tori, necesito ayuda con la mía.—Amber dice calladamente. Ella no me mira a los ojos, y solo asumo que ella está un poco avergonzada por meterse en problemas ahora.

—¿Por qué no me pides ayuda a mí? —Riley le sonríe en una manera molesta.

Raro.

—¡Porque tú me dices las respuestas y yo quiero ayuda para saber cómo hacerlos! —Amber grita de regreso.

Eso es aún mucho más raro. Pero lo dejo pasar. Por lo menor ella no parecer que va a tener un accidente en mi cama.

—¿En que estas trabajando, Mamita? —pregunto, mirando sobre su hombro.

—Decir el tiempo con un reloj de cara.—

—Oh, eso es fácil…—

Abruptamente Trina entra en mi cuarto causando desorden. Sin tocar. No para mi hermana.

—Oh bueno, ellas están aquí.—ella dice, mirando genuinamente aliviada de ver a las niñas. —Me las llevo.—

—¡Si! —Riley salta y corre fuera del cuarto.

—No.—miro duramente a mi hermana. —Ellas no han terminado la tarea.—

—No me importa.—Trina se burla. —Necesito su ayuda con algunas cosas.—

—¿Qué cosas? —

—Cosas que no son de tu incumbencia. Riley, vamos.—ella le dice a Amber quien no se ha movido aun.

—Soy Amber.—ella dice.

—No me importa, vamos.—ella dice antes de irse. Como si su palabra fuera la final. Los nervios.

Amber me mira y puedo decir que ella realmente quiere ir también. Es un poquito perturbador. Trina solo las va hacer trabajar como esclavas, pero ellas parecen tener diversión en su cuarto.

Tal vez Melissa tenga razón. Tal vez soy muy aburrida. Tengo que serlo si las chicas prefieren estar con Trina.

Raro.

—¡Victoria Vega! —escucho que mi papá grita…desde las escaleras. Estoy en serios problemas. Juro que si Trina ha hecho algo, a Trina- le gusta echarme la culpa.

Uh oh.

—Hey papá.—le sonrió incomoda.

—¿Hey papá? ¿Abrí la puerta y esto y todo lo que puedes decir es "Hey papá"? —

—Creí que Mami te había dicho.—respondo, usando una pequeña voz de bebe. Lo admito.

—No, Mami no me dijo sobre ellos.—el me remeda.

Le doy mi mirada más patética de perrito. –Por favor, Papi.—

El cierra los ojos y se toca el puente de la nariz un signo seguro que voy a obtener lo que quiero sin importar lo que él cree que es lo mejor para mi.

—Hijos—él dice finalmente. —Lo que necesito son hijos. Nada de esas caras tristes, ruegos de Papi por favor, niñas bebes.—murmura mientras se aleja.

Tomo eso con un si.

—Mi papá dijo que si—le digo al chico de la cámara. Ellos entran y les dejo un espacio en la casa

Todo va muy tranquilo, incluso aburrido, hasta que mi papá viene saliendo de su cuarto con su uniforme.

—¿Has visto mis esposas? —el me pregunta

Diablos. Olvide llevarlas de regreso. Voy a mi cuarto, sacándolas de mi cama, y dándoselas a el

El me las arrebata. —¿Cuantas veces te tengo que decir que mis esposas no son juguetes? —

Ruedo mis ojos. Yo sé que no son juguetes. Les acabo de decir eso a las gemelas. Y casi se lo digo, pero me detengo. No puedo decir nada sobre ellas. —Solo las ocupe una vez. No volverá a pasar.—las encubrí.

—Oh, solo las ocupe una vez.—el me remeda.

—Si.—

—¿Para qué? —

—Yo uh…bueno, yo um…—Hmm. ¿Para qué diablos podría necesitar unas esposas?

Mi papá gruño y rodo sus ojos. —¿Quieres unas esposas? Bien, te daré unas. Pero deseo que vayas paso a paso m'hija. Cuando yo tenía tu edad aun jugaba con Legos. No estaba pensando sobre sexo. De hecho, nunca pensé en sexo. ¡De hecho, nunca he tenido sexo en mi vida! —

Me burlo. —Pero tú y mamá…—

—Tu mamá y yo nunca hemos tenido sexo, Tori. Nunca. NUNCA, ¿Me oyes? —

¿Es en serio?

—Entonces como es que Trina y yo…—

—Las trajo la cigüeña. A las dos.—

Escuché una risita, y luego recordé al hombre de la cámara.

Que embarazoso. Y sé que se puede poner peor así que me quedo callada, esperando a que mi papa deje todo por la paz y no continúe, pero no. El sigue.

—La cigüeña dejo caer a Trina en la dirección equivocada…—

—¡Papá! —

—Pero nos hicimos cargo de ella, y la queremos como si fuera nuestra.—el termina, poniendo una mano sobre su corazón.

Ruedo mis ojos mientras que las gemelas salen del cuarto de Trina.

—Tori nosotras…—

—La cigüeña las trajo a ustedes dos también, ¿Entienden? —el da vueltas y grita alrededor de ellas.

—Si señor.—Riley responde, con los ojos abiertos y una ceja enarcada.

Amber no dice nada. Solo asiente con la cabeza de arriba abajo vigorosamente.

—¿Qué dije? —el apunta a Amber

—Q-que la ci-cigüeña no-nos trajo.—ella tartamudea.

—Eso es correcto, y cuando tengas treinta la cigüeña te traerá un bebe también. ¡Pero no un día antes! ¿Entienden? —el apunta a las dos.

—Si señor.—ambas responden juntas antes de correr hacia el cuarto de Trina.

—¡Papi! —

—¿Que? —

—Las asustaste.—

—Bien.—

Ruedo los ojos y me voy a mi cuarto así puedo empezar con mi tarea. El me sigue, pero no es para más gritos. Él tiene que ir a trabajar, y como él es un policía, él nunca se va sin decir adiós. Nunca sabes lo que puede pasar allá afuera.

Son horas antes de que pueda terminar con mi tarea. No es que estuviera difícil, pero me ha mantenido distraída. Jade aun me sigue ignorando. Trate de llamarle. Trate de mensajearle. Nada.

No sé qué hacer. Pensé que necesitaba un espacio de ella, pero ahora…

—¿Tori? —Riley viene a mi cuarto.

—¿Si, Monstruito? —

—Tengo hambre.—

Miro el tiempo y mierda. Es tarde. No he prestado atención todo este tiempo.

"Camino a seguir Tori, porque no solo dejas morir de hambre a las chicas."

Corro al cuarto de mis padres y toco lo puerta. —¡Mamá! —

—¿Si? —ella me grita de regreso

—Necesito dinero para pizza—

—¿Para que necesitas pizza? —

¿En serio? Para comer, mamá. Para comer. Pero mejor digo. —Para las chicas.—

—Cocina algo—

¿Y matarlas la primera vez que se quedan en mi casa? ¡No gracias!

—¡Mamá! —

Ella abre la puerta abruptamente, y gracias a mi estrella de la suerte que no está apoyada en ella. —¿Dónde está tu dinero, Tori? —

—Yo uh, lo gaste.—murmure.

Lo cual es verdad.

—¿En qué? —

—Jade—respondo; lo cual es toda la verdad.

—¿Solo Jade? —

—Si, solo Jade.—

—Okay, bien.—ella suspira antes de darme dinero.

—Gracias—

—Yo quiero ordenar.—Riley salta detrás de mí. No estoy segura como es que sigo olvidando que las chicas están aquí pero el caso es que olvide que están aquí así que eso termino de asustar toda la mierda fuera de mi.

—Seguro, toma.—jadeo, dándole el teléfono.

Aparentemente ella lo hace mucho en su casa porque no necesita de mi ayuda hasta que llega la parte de dar la dirección.

Mientras esperamos por la pizza, trato de mensajearle a Jade un poco más, pero aun así no hay respuesta. Estoy tan desesperada, casi llamo a Joy para decirle que le diga a Jade que me llame, pero cambio de idea. Jade absolutamente me mataría mañana. A ella parece no gustarle Joy por alguna razón. No tengo idea del por qué. Creo que es una gran mujer

—¡La pizza está aquí! —Trina grita y prácticamente les arrebatas las pizzas a las chicas.

En serio.

Espere que Trina solo tomara su parte y se fuera, pero ella me sorprendió. Ella tomo tres platos y puso dos piezas en cada plato. Solo cuando me siento al lado de Amber es que me doy cuenta de que solo a mí no me saco un plato.

Le gruño antes de tomar mi plato y sentarme a lado de Amber.

—¿Cuál es el problema Amber, no tienes hambre? —Riley canturrea con la boca llena de pizza.

—Asqueroso. ¿Cómo vas a tener un novio con esos modales en la mesa? —Trina prácticamente con la boca llena.

Ruedo mis ojos. Mira quien habla. Nunca la he visto tener un novio. Nunca.

Miro a Amber para ver por qué su hermana la está molestando esta vez, y me doy cuenta de que ella se está moviendo lejos de mí, como si ella no quisiera estar cerca de mí.

—Ya tengo novio.—escucho que Riley dice, pero estoy un poquito distraída con la rareza…de Amber como para procesar lo que acabo de escuchar.

—¿En serio? —Trina continua. —Tienes como cinco…—

—Tengo ocho.—

—¿Para que una niña de cinco años necesita un novio? —

¿Novio?

Miro a Riley. Ella tiene ocho. Ella no puede tener un novio aun.

—Ella quiere decir que es un chico y que él es su amigo, ¿Verdad Riley? —enarco mi ceja.

—Uh, si—ella admite poco convincente.

Oh Dios, ya empezó. Esperen, ¿Por qué me estoy preocupando? No soy su mamá.

—Nuh-uh, él es su novio.—Amber le dice a Trina. —La vi besarlo.—

¡¿Besarse?! —¡Riley! —

—Cállate Amber.—Riley mira duramente a su hermana. —¡Por lo menos no soy gay! —

—Deja de decir eso! ¡No soy gay! —Amber le grita de regreso.

—Si lo eres porque te gusta Tori.—

Y ahora me doy cuenta del porque Amber ha estado actuando raro cuando está cerca de mí. Riley la ha estado molestando y haciéndole sentir incomoda.

—Riley, ya basta.—digo.

—Pero ella me dijo que lo hace.—

—¡Cállate Riley! —Amber le grita antes de empujar a su hermana tan fuerte que hace que se caiga de la silla. Luego ella corre hacia las escaleras.

—¡Riley! Discúlpate.—le grito, apuntando en la dirección hacia donde fue su hermana.

-¿Yo? ¡Ella fue la que me empujo! —

—¿Si? Bueno Tú la empujaste primero.—

Ella parpadea sin entender.

—Con tus palabras.—clarifico antes de decidir ir por Amber. Riley probablemente lo haría peor.

Ella está en mi cama, con la cara hacia abajo escondiéndola entre una de mis almohadas.

—¿Amber? —le llamo.

Ella se tensa un poco, pero no se mueve.

Me siento a su lado y pongo una mano en su espalda. —Vamos Mamita, mírame.—

Ella me ignora.

—Sé que sabes qué significa eso. Lo hemos practicado.—

Ella suspira y se da vuelta un poquito así ella puede mirarme, pero no me mira a los ojos aún. La pobre niña esta mortificada. Que su cara esta roja es poco argumento.

—Ella solo te estaba molestando, Amber.— le digo tranquilamente. —Sé que no te gusto.—

—Pero si le dije eso.—ella solloza.

¡Oh mierda! Que hago.

"Quita tus manos de ella."

No puedo arrebatar mi mano así. ¡Eso solo lo haría peor!

"Pero si la dejas ahí…"

—Tu eres muy amable conmigo.—Amber continua. —Y has tratado de que Jade también lo sea; tú haces todo divertido, y nos llevas a lugares, y Jade nunca…—ella se va por la tangente.

Oh, ese tipo de gusto. Puedo con ese tipo de gusto. Así que acaricio su espalda gentilmente.

—Y creo que eres muy linda. —ella se sonroja.

¡Diablos!

—Desearía ser linda como tú.—ella suspira. —Yo solo soy normal. Mi cara es normal, y soy la más pequeña de mi clase, y aun no tengo bobbies.—ella pausa allí y le da una mirada a mi pecho. —Bueno, los tuyos no son tan grandes como los de Jade, pero aun así tú tienes la boca llena.—

¿Un qué? Ella acaba de decir…No, no, no. Escuche mal. Sí, eso fue lo que paso. Escuche mal. —Um, tengo un que, ¿Amber? —

Por favor que sea que escuche mal.

—Jade dijo que tú tienes la boca llena y yo solo obtengo mordidas de hormigas.—

Oh. Ella probablemente no entienda lo que significa tener la boca llena. Aun así, ¡Qué diablos estaba Jade pensando cuando ella le dijo eso! ¿Nunca se le ocurrió que ella repetiría eso? En un lugar poco apropiado para decirlo. Como en el frente de una cámara que está en mi habitación. Dios. Realmente espero que ellos quiten esa parte.

—Um, Mamita, quizás no deberías repetir eso de la boca llena ante nadie. Nunca.—

—¿Es malo? —ella me frunce el ceño.

Quiero decirle que sí, pero ella se mira tan triste y no puedo.

—Es un poquito vergonzoso.—

—Okay.—ella acepta, aun mirándose un poco miserable.

—Amber.—le tomo su mentón y muevo su cabeza así ella puede mirarme. —Yo pienso, no, yo sé que tú eres una hermosa niña.—

Ella me rueda los ojos sin poder creerlo.

—Es verdad.—insisto. —Y se supone que tu aun no debes tener bobbies. Es muy temprano.—

—Kayla B. las tienes.—

—¿Si? Bueno para el tiempo que tú las tengas, Kayla B será noticia vieja. A nadie le importara ella. ¿Okay? —

—Okay—ella finalmente me sonríe. Justo a tiempo para que Riley venga y lo haga peor. Pero en su lugar, Riley realmente se disculpa. Salto de la cama y le doy un abrazo porque en serio estoy orgullosa de ella. Ella me pelea para que la suelte, pero no me importa.

—¡Tori! Es tu turno de limpiar la cocina—Trina grita desde las escaleras.

Gruño. La verdad es que no me toca a mí hacer los platos, pero no quiero hacer una escena frente a las cámaras. Creo que ya hemos hecho muchas escenas en el tiempo de vida.

—Vamos chicas.—suspiro.

—No puedo.—Riley se toma en estomago. —Me siento enferma.—

En serio.

—Okay, Mamita, vamos.—

—Me siento enferma también.—Amber exclama.

Les entrecierro los ojos a las chicas "enfermas" –Bien, terminen sus tareas.—

Me tomo dos veces el tiempo terminar con la cocina porque las chicas me estaban llamando cada cinco segundos por ayuda.

Casi deseo que el chico de la cámara se vaya. Se está haciendo tarde y nada interesante ha pasado. En serio, no hay nada interesante sobre mi asegurándose de que las chicas tomen sus duchas y se vayan a la cama.

Cada vez que anuncio y me doy vuelta, ellas no están allí. Ellas dicen buenas noches y se van a hurgar al refrigerador.

Mis padres me bien matar en la mañana.

Casi estoy dormida cuando escucho. —¿Que estás haciendo? —cerca de mi oído.

Salto fuera de la cama.

¡Riley! Dios, ni siquiera la escuche entrar porque estaba demasiado ocupada…oh Dios, ella me vio acariciándome mi ombligo.

—¡Fuera de aquí! —chille y encaminándola a la puerta.

—Pero que estabas haciendo con…—

—¡Shh! —la calle mientras la saque afuera. —No es nada. No viste nada. Ahora, vuelve a la cama.—

—Bien.—ella gruñe.

—¡Y no le digas a Jade! —le grite después.

Ella se da vuela con una sonrisa maliciosa. Diablos, ella tiene algo en mente.

—¿Por qué no? —

—Sabes cómo es tu hermana, así que no le digas.—prácticamente le ruego.

Riley parece considerarlo por un momento antes de levantar su mano. —Te va a costar.—ella sonríe.

—Bien, ¿Qué quiere? —

—Pensare en algo más tarde. ¿Trato? —ella apenas y mira a su mano, la cual aún no he tocado.

—¿Por que no solo puedes preguntar por dinero como una persona normal? —murmuro mientras sostengo su mano.

—Porque…—

Cualquiera que fuera a ser su respuesta es interrumpida por el sonido de mi teléfono. Frunzo el ceño antes de ir a mi cuarto. ¿Quién demonios llama a esta hora?

—Quien…—

—Cama.—interrumpo a Riley apuntándole al cuarto de huéspedes.

Ella lo duda por unos segundos antes de irse.

—Voy, voy.—murmuro a mi insistente teléfono. Ni siquiera me fijo en el nombre. Solo respondo.

—¿Hola? —

—¿Puedo ir? —

¿Puedo ir? Quito el teléfono de mi oído y miro la pantalla. Es Melissa.

Vuelvo a poner el teléfono en mi oído.

—¿Lissa? —

—Termine con Danny. Así que…—

Sonrió un poquito. Esas son excelentes noticias, y de alguna manera un alivio para mí; pero Melissa probablemente esta triste ahora. Ella me necesita. —Si, puedes venir.—

Bajo las escaleras y saco la cocoa mientras espero por ella. Ser amiga de André me ha puesto en un habito de hacer cocoa caliente cuando un amigo está inquieto, no tengo la menor duda de que Melissa es un desastre ahora.

Estoy consciente de que el hombre de la cámara me está viendo, si, ellos aun están aquí; pero los ignoro. Ni siquiera a propósito. Ya casi me acostumbre a ellos.

Tiempo del show. Tome una respiración profunda, preparándome para el desastre frente a mi.

Cuando abro la puerta, ella no está histérica o llorando. Eso me dejo un poco fuera de balance.

—Te miras…bien.—digo.

¿Por qué ella no está llorando? Es raro.

—Y tu pareces ocupada.—ella mira a mis piernas…donde yo no tengo shorts. Diablos, sabía que se me estaba olvidando algo. —¿Estoy interrumpiendo algo? —

Creo que ella me está molestando, tratando de ser ella misma, pero ella se mira triste. Tal vez ella no este llorando histéricamente, pero aun es triste. De hecho, es probablemente peor. ¿No es saludable mantener todo en una botella?

Una vez en mi cuarto, me di cuenta de que olvide la cocoa, así que corro por las escaleras hacia la cocina, saco dos tazas y vierto el líquido rápidamente. Luego chequeo a las chocas, más a Riley.

Ella está fuera de servicio. Lo puedo decir porque ella está siendo sofocada por los brazos de Amber, pero no se mueve.

Aún estoy sonriendo cuando llego a mi cuarto para consolar a Melissa. Ella trata de sonreírme de regreso pero no se siente bien. —Aquí, es para ti.—le orezco una de las tazas.

Ella lo toma inmediatamente y toma despacio.

—Esta realmente bueno.—ella dice suavemente.

—A André le gusta también. —

—Seguro que lo hace.—ella responde. Otra vez, se supone que tenía que ser una respuesta inteligente, pero su voz es muy triste.

—¿Estas bien? —pregunto, sentándome cerca de ella.

—Si.—

Pero ella no está bien. Ella empieza a hacer ese raro sonido en su garganta, y después de un momento me doy cuenta de que ella aún sigue haciendo lo imposible para no llorar.

Le quito la cocoa y la pongo en el piso antes de darle un fuerte abrazo. —Déjalo salir, Lissa. No lo detengas.—

Pero ella no lo hace. Ella sigue con esa cosa de medio llorar, así que, la abrazo es más fuerte casi sofocándola.

Cuando finalmente lo deja ir, ella me da esa sonrisa avergonzada y se levanta. No hay manera de que la deje ir a casa. Es demasiado tarde, y ella aun es un desastre. Qué pasa si ella tiene un decaimiento histérico y tiene un accidente.

Tomo su mano firmemente. —Quédate.—ordeno.

—Okay.—ella asiente. No hay pelea de ninguna índole y su afirmación me hace sentir aliviada, hice la mejor decisión para ella. —Pero no estoy durmiendo contigo.—ella concluye.

Creo que está bromeando, pero ahora realmente no puedo leerla.

—¿Dónde está el cuarto de huéspedes? —

Aparentemente ella no estaba bromeando.

—Está ocupado.—respondo.

Ella me frunce el ceño.

—Las hermanas de Jade.—explico.

—¿Pueden dormir ellas contigo, y yo puedo tener el cuarto? —

Supongo que puedo hacer eso.

—Seguro.—me encojo de hombros. —Ayúdame con ellas.—

—Okay.—

Yo tomo a Amber porque no quiero que Melissa tengo un golpe en la cara. El pequeño angelito ni se mueve, ni siquiera una vez, y estratégicamente la puse en mi cama. Voy a poner a Riley en el medio…a lo rápido que Melissa entre con ella. ¿Por qué le está tomando tanto tiempo?

Vuelvo a ir al cuarto de huéspedes y veo que Riley aún sigue en la cama y Melissa a su lado. —¿Puedes llevarla? —ella me pregunta.

Casi el gruño, pero mantengo mis expresiones faciales escondidas.

—Creí que tú la llevarías.—le dije lo más amablemente posible.

—Trate. Ella es pesada.—

¿En serio? Levante a Riley fácilmente. Ella se mueve un poquito, pero la calme y sobe su espalda para mantenerla dormida.

—Eres muy buena en esto.—Melissa observa.

—Gracias.—

—Te dije eres como una mamá.—ella molesta… en tono monótono. Es totalmente fuera de lugar.

—Buenas noches, Lissa.—dije, en lugar de pelear con ella.

—Buenas noches—

Es ahí cuando me doy cuenta de que ella no me ha llamado Icky. Ni una vez. Ella debe de estar realmente deprimida.

Colapso al lado de Riley y no pasan más de dos segundos cuando estoy siendo sacudida.

—Vamos Tori, tu alarma está sonando.—una de las chicas me dice. Creo que es Amber. Murmuro un poco antes de levantarme; luego visto a las chicas y les doy de comer con un ojo abierto. Hoy sería el día perfecto para mí para empezar a beber café.

Ante el pensamiento de café, pienso en Jade. La extraño. Pero ella no me va hablar. Y eso me empieza a molestar.

Me voy a mi habitación para arreglarme. Lissa ya está metiéndose en mi armario, y eligiendo algo para ponerse. Usualmente no me gusta ese tipo de cosas, pero ella no tiene nada que ponerse y ella aun esta triste. No le puedo gritar.

—¿Dónde están los trajes de baño? —ella bosteza.

—¿Por qué? —

—Esta caliente afuera. Si André lleva la piscina, me voy a meter.—ella explica.

—En ese cajón.—apunto. Cuando ella escoge una, lo saca y se mete al baño a cambiarse, yo también me pongo uno. Hoy esta como ayer de caliente, también me voy a meter a la piscina.

Para un inicio duro, mi mañana ha ido tranquila. Lleve a las chicas a la escuela a tiempo. Y llegue a la escuela a tiempo.

Le mande un mensaje a Jade de buenos días, pero ella me ignoro.

Le pregunte si vendría hoy a la escuela.

Ella me sigue ignorando. Y decidí no molestarla. Es viernes, y me estoy enfocando en obtener una siesta este fin de semana.

La campana de advertencia suena, así que lo pasillos están casi desolados. No estoy apurada por mi asistencia perfecta la cual esta arruinada; es más estoy de humor para tener un refresco Wahoo.

Cuando llego a la maquina puedo ver que Cat está allí.

—¡Hey Cat! —le llamo animadamente.

—Hey.—ella me responde con una voz depresiva. Nada normal en ella.

—Aww, ¿Pasa algo, gatito? —

¿Gatito? Dios, Melissa tiene razón. Soy como una mamá.

Diablos.

—No sé qué soda debo escoger.—Cat finalmente me responde.

¿En serio? ¿Es por eso que ella esta triste? Bueno, si las cosas pequeñas la pueden hacer feliz, pequeñas cosas la pueden poner triste.

—Ya sé de qué manera te puedo animar.—sonrío.

—¿En serio? —sus ojos se abren llenos de esperanza. Ella es tan adorable.

—Seguro, solo escógelas todas…—luego escucho ese, ese raro, alto y tedioso sonido. Puedo reconocer el sonido. ¡Es el bombardero de harina!

Gracias a Dios el cuarto del conserje está aquí. así que tomo a Cat del brazo y la meto.

—¡Oh, Dios Tori! —ella exclama cuando se golpea la cabeza en la pared.

Oops. No quiera hacer eso, pero al mismo tiempo…—Shh.—la callo poniendo mi mano sobre su boca.

Sus ojos se abren y se retuerce.

—Shh.—

Ella asiente con la cabeza, como si lo entendiera, pero a lo rápido que quito mi mano de su boca ella empieza a hablar.

—Cat.—gruño.

—Pero Tori, ahí hay una araña en tu hombro, una grande.—

Salto, golpeando la pared y tirando todas las cosas del carrito de limpieza, antes de poder salir del cuarto del conserje…donde el estúpido bombardero de harina me agarra.

Esa jodida bolsa de mierda estaba esperando por mí. Y todo está en cámara.

Me meto de nuevo al cuarto del conserje.

Cat apunta a mi cara. —Tori, tienes un poquito…—

—¡Ya sé! Ahora ayúdame a quitármelo.—grito.

Ella chilla y se cubre la boca con las manos, aterrorizada. Nunca le grites a Cat. Este mal.

Tomo una respiración profunda y me calmo.

—Shh Cat, está bien.—la calmo hasta que ella se siente normal otra vez.

Luego ella me ayuda con la ropa. Casi toda la harina esta fuera. Digo casi porque aún hay en mis pantalones. No me pregunte como llego ahí.

Cuando Cat y yo salimos del armario, choco contra Melissa.

Ella me enarca una ceja. —Tienes suerte de que la que te encontró fui yo y no Jade.—ella dice.

Le frunzo el ceño. Eso es algo que ella diría, pero su forma de decirlo esta fuera de lugar. Ella suena muy triste. Yo sé que ella aun esta triste por su rompimiento. Aun cuando ella fue la que termino, pero aún es muy difícil.

—¿De que estas hablando? —le sigo el juego.

—Me estas jodiendo, ella me mira cerca de ti y parece que se ganó uno de los cabreamientos de ligas mayores. ¿Qué crees que pensaría si te ve saliendo con Cat del armario así? —

Me encogí de hombros. —Es solo Cat. Solo pedos y Robbie se sientes atraídos por ella.—

Ella asiente con la cabeza. —Eso es verdad.—

—Así que ¿Vas a venir a mi casa este fin de semana? —

—Nah.—

—Creo que deberías. Puedo hacerte cocoa.—la soborno.

—Me siento bien.—

—No, no lo haces.—

—Okay, no lo hago, pero sigues siendo aburrida.—

—¡Hey! —

—Aun así, te amo.—ella me sonríe, o trata, pero parece más como una mueca. Luego ella se dirige a los baños, no al segundo periodo.

Me debato entre si seguirla o no; luego decido ¿Por qué no? Mi asistencia perfecta ya está arruinada.

Melissa no es como yo. Yo estaría en uno de los cubículos, pero ella está parada frente al espejo, mirándose fijamente. Ella ni siquiera sabe de mi presencia. No hasta que yo hablo.

—¿Quieres que me siente en tu regazo? —

Ella se ríe; una muy mojada, llorosa, asquerosa risa, antes de poner sus brazos alrededor de mi cuello. La sostengo firmemente y la dejo llorar en mi hombro. Ella no lo dejo salir todo anoche, estoy feliz de poder estar hoy para ella.

Ella levanta la cabeza para hacerme saber que ya termino y lavarse la cara.

Escucho la campana y sé que nos hemos perdido el segundo periodo. Mas. No parece ser que hemos estado aquí por tanto tiempo.

—¿Lista? —ella me pregunta.

—Si tú lo estas.—

—Estoy bien.—

Enarco una ceja. Ella hizo eso la última vez.

—En serio.—ella se ríe. —Me siento mucho mejor.—

Aun la sigo mirando. Ella me rueda los ojos y me toma de la mano antes de sacar arrastra del baño.

—Vamos, Icky.—

Icky. Sip. Ella se siente mucho mejor ya.

Luego abruptamente ella suelta mi mano.

—Hey Jade.—ella dice antes de prácticamente salir corriendo.

¿Jade? Le sonrío a mi novia, totalmente feliz de verla parada frente a mí y totalmente olvidando el hecho de que ella me ha estado ignorando.

—Hey Mami.—digo antes de morder su labio.

—¿Ella está usando tu ropa? —

Ruedo mis ojos. Esa es su respuesta. ¿Ella ni siquiera puede decir hola? ¿La he extrañado como loca y ella no me puede decir ni hola?

—¿Por qué ella está usando tu ropa? —ella pregunta con más insistencia.

Casi no le respondo, pero luego recuerdo las cámaras. No quiero ser la novia insensible.

—Ella paso la noche en mi casa y no tenía nada que ponerse en la mañana.—respondí con calma.

-¿Ella que? ¿Y se supone que tengo que estar bien con eso? —sus ojos estar abiertos como platos, sus fosas nasales respiran fuego; ella esta cabreada.

Bueno si ella hubiera respondido mis mensajes anoche, le hubiera dicho. Pero no digo nada de eso.

—Ella es solo una amiga.—me encojo de hombros con simpleza ante de volver a morder su labio y dirigirme al tercer periodo. El cual fue muy aburrido. El maestro no parecer ser el mismo, ahora que hay cámaras grabando.

Y para ser honesta, el cuarto periodo casi no fue distinto. Incluso Sikowitz estaba un poquito más domado. ¡Incluso él estaba usando zapatos!

A lo rápido la campana para el almuerzo suena, Sikowitz le dice a Jade que se quede y André dice que va a poner la piscina.

Finalmente, algo por lo que estaba esperando. Bueno por el momento hasta que Melissa le da veinte dólares a André pidiéndole veinte minutos.

¡Veinte minutos! Todo es tiempo para poder entrar en la piscina.

—¿Cuándo es mi turno? —le gimoteo a André después de que parece como una hora tarde.

El mira su reloj. —Ahora.—

—¿Ahorita? —

—Sip. Tienes cuatro minutos con 48 segundos.—

Él no me tiene que decir dos veces. Me quito la ropa quedando en traje de baño, no queriendo mal gastar ni un segundo, antes de caminar hacia Melissa. —Mi turno.—le digo.

Ella me mira de arriba abajo. —¿Qué es eso? —

Ruedo mis ojos. —Cállate.—

—No. Dime donde lo conseguiste así puedo quemar todo el almacén.—

—No esta malo.—me pongo a su lado en lugar de empujarla fuera como realmente quiero. Creo que le daré una semana para poder empezar a tratarla como una persona normal.

Me inclino mi cabeza hacia atrás y dejo salir un suspiro. El alivio de sentir lo fresco del agua triunfa ante el sentimiento de vergüenza de estar metida en una piscina para niños en medio de la escuela. Ahora solo necesito mis gafas de sol porque mis ojos están fuertemente cerrados por el sol.

Repentinamente el sol es bloqueado.

Sonrió y abro mis ojos para agradecerle al compasivo ángel que me provee con…

—Ponte la ropa.—

Diablos. Jade.

Puedo escuchar a Melissa reírse detrás de mí y no sé, no quiero parecer una empujadora así que me mantengo.

—Este es el más conservativo traje de baño que tengo, Mami.—

Y con eso. Estoy prácticamente en shorts y un sostén deportivo.

—No es lo suficientemente conservativo.—ella me da una mirada asesina.

Muerdo mi labio. Si me muevo un poquito más, puedo tener una pequeña vista debajo de su falda.

Pervertida.

Muevo mi cabeza, tratando de aclarar mis pensamientos, pero Jade me malentiende.

—No me digas que no, saca tu trasero de la piscina, ahora.—ella sisea.

—Pero aún tengo tres minutos más.—gimoteo.

Melissa se burla y la pincho debajo del agua. Estoy siendo buena con ella.

—¡Fuera! —Jade ordena

—Solo puedo.—

—No.—

—Pero solo unos.—

—No.—

Continúo peleando con ella hasta que André viene y dice. —Se les termino el tiempo chicas.—

Sonrió satisfactoriamente antes de salirme de la piscina. Me pude quedar todo mi tiempo en la piscina. Gane.

Finalmente, algo bueno vino después de estar siendo filmada las 24/7.

-0-

A pesar de que tuve que lidiar con los intrusos de las cámaras por toda una semana, no puedo negar que estoy emocionada. Obtuvimos un avance del primer episodio de "The Wood." Y ahora nosotros, esos somos André, Jade, Melissa y yo estamos en mi casa para verlo.

—¡Apúrate con las palomitas, Vega! —

Gruño a la parte trasera de la cabeza de Jade. Ella ha estado muy gruñona conmigo toda la semana, pero pude con eso porque usualmente estoy muy ocupada babeando por ella como para ponerme triste. En serio, desde que empezaron a grabarnos ella se asegurado de parecer el sexo caminado.

Bueno, ella le bajo un poquito hoy, no está ensenado la clavícula o en tacones, pero esa falda…sin medias debajo. Solo puras piernas sexis y muslos sexis…

¡Enfoca Tori!

Termino con los bocadillos y pongo el DVD. Cuando me siento a lado de Jade, ella cruza la pierna, moviendo su falda un poquito más alto y revelando más sus piernas.

Muerdo mi labio y literalmente me senté en mis manos así no estaré tentada a tocar. Me fuerzo a ver a la TV, cuando el ridículo narrador nos pone a Jade y a mí como "esa" pareja de H.A., la cual no somos. Luego hay una toma donde estamos discutiendo y el insinúa que hay problemas en el paraíso, lo cual no es cierto.

Repentinamente, la escena se corta donde Melissa y yo estamos en la piscina. Tengo mis ojos cerrados, pero ahí hay muchos chicos babeando mientras nos miran.

Okay….

Luego Jade camina y me dice que me salga de la piscina, a lo cual me rehúso. Cuando finalmente de salgo de la piscina, en mi tiempo, muestran como si le he susurrado algo a Jade en el oído; pero también hay una toma donde veo detrás de ella. Luego la cámara corta con Cat, quien está caminando fuera del grupo, antes de que se corte me muestran a mi sonriendo triunfantemente.

Eso es raro…

En la siguiente toma estoy con mi ropa puesta, y sola con Cat en la máquina de Wahoo.

Estoy empezando a confundirme. Cat y la máquina de Wahoo paso antes de lo de Melissa y la piscina. ¿Por que ellos están mostrando las cosas fuera de orden?

Veo cómo voy hacia Cat y le pregunto que está mal, y la llamo gatito. Luego le digo sobre algo que la hará sentir mejor antes de meterla al cuarto del conserje son aviso. Ahí se escuchan sonidos raros; golpes y gemidos y chillidos y Shh….

Me siento derecha, mis ojos se abren como plato cuando eso me golpea. ¡No lo puedo creer! ¡Los productores lo están haciendo parecer como si me cogí a Cat en el cuarto del conserje!

Después de un tiempo Cat sale saltando y sonriendo; y yo salgo arreglándome los pantalones. Melissa llega, con una mirada triste. Ella menciona a Jade y yo me encojo sin importancia. Luego ella se va. Muevo mi cabeza de lado a lado, antes de seguirla a los baños. Y otra vez parece como si Melissa y yo…tu sabes.

Cuando salgo del baño y parece que somos cachadas por Jade. Melissa se va rápido, y yo solo sonrío y muerdo su labio antes de irme. Luego hacen un acercamiento a Jade y ella parece… triste.

Luego ensena escenas de Beck y André y no tengo el tiempo para sentir ningún tipo de alivio porque ellos regresan a mi.

Estoy en mi carro y mi cara se ilumina mientras tomo mi teléfono. Luego lo pongo en mi oído. —Hey Mami.—luego, hay una escena de Melissa en su carro también. —Hey babe.—ella dice. —¿Quieres que vaya a tu casa? —luego regresa a mí. —Me conoces muy bien—digo. —¿Por qué debería? —Melissa se burla. Yo sonrío. —Porque me amas.—respondo con confianza. —Okay—ella suspira en derrota. Y luego to cuelgo.

La siguiente toma es casi buena. Solo es cuando recogí a las gemelas y las traje a casa. No estoy sorprendida cuando muestran la escena de mi papá preguntándome por sus esposas, y luego se las doy y él me dice que no son juguetes y que tengo que ir paso a paso. Estoy sorprendida de que ellos no mostraron nada sobre la charla de la cigüeña. En lugar de eso ellos se saltaron toda la charla hasta donde estoy en mi recamara.

Luego se van a otras cosas. Como Cat y Sinji y allí hay un poco de Rex.

Luego ellos regresan a mí, esta oscuro y estoy abriéndole la puerta a Melissa. Ella hace un comentario sobre mis inexistentes shorts y yo sonrío, casi seductoramente antes de tomarla por la mano y llevarla hasta mi cuarto. Luego está la escena de Riley entrando en mi habitación preguntando que estoy haciendo y de cómo la soborno para que no le diga nada a Jade.

No lo puedo aguantar más. Corro a mi cuarto y cierro la puerta detrás de mi.

Unos minutos después alguien toca la puerta. Lo ignoro. Sé que es Jade. Y sé que ella tiene que pretender estar enojada conmigo por todo eso de que la "engañe", pero no estoy de humor para eso ahora. Me siento como una completa y total caca.

—Vega.—escucho que ella dice.

Aun la ignoro, manteniendo mis brazos cruzados sobre mi cara.

Escucho que mi puerta se cierra, por un segundo imagine que ella respetaría mis deseos de que se fuera de mi cuarto y me dejara sola. Pero yo se mejor. Jade no haría esa semejante cosa.

Escucho que ella se acerca.

Frunzo el ceño y suspiro. Realmente quiero que se vaya. ¿Por qué ella no me deja lidiar con esto? Solo esta vez.

—Vega.—ella dice otra vez. Y aun la ignoro.

Escucho como se acerca más y puedo sentir como me voy enojando un poquito con ella. ¿Tiene que ser tan molesta todo el tiempo? ¿No puede darme un pequeño espacio aquí y allá? ¿No puede ver que no estoy de humor como para lidiar con esta estúpida cosa de salir en la que estúpidamente me he metido?

Siento que la cama se hunde y sé que Jade se va a sentar a horcajadas sobre mi antes de que ella lo haga. Ella lo hace cada vez que la ignoro. Ella realmente odia ser ignorada. Así que ¿Qué hago? Aun la ignoro.

Ella deja salir un gruñido de frustración y empieza a tirar mis brazos. Ella los tira por un rato mientras yo peleo para mantenerlos en su lugar. Y gane… Ella para de tirar después de un rato.

Me tenso, inconscientemente me abrazo para lo que sea que ella vaya a hacer, pero luego ella besa mi brazo y retrocedo.

No estaba esperando eso.

Ella me besa otra vez y otra vez. Mis manos, mis dedos, hasta que finalmente me doy. Muevo los brazos de mi cara.

—¿Qué? —le doy una mirada fuerte, o al menos lo trato porque todo eso Jade solo lo toma para tomar mi cara y decir. —Baby, que pasa.—y perdí mi solución. Extrañe esta Jade mucho.

—Me miro como una puta.—sollozo.

—¿Qué? —ella me dice suavemente. Inclinándose para besar mis labios. —Es solo un programa de TV. Todos saben que no eres una puta.—

Niego con la cabeza. No todos saben eso. Todos en Sherwood creen que lo soy.

—Alguien quien importa.—ella continua. —Yo soy la que debería de estar berreando como una recién nacida. ¿Viste lo que le hicieron a mi personaje? —

Solo la mire, esperando a que explique. No hay manera de que ella este decaída. Creo que ella se vio más hermosa todo el tiempo.

—Prácticamente fui como una felpuda. Y una insegura y celosa novia.—

Sonrió un poquito. Ella un poquito de una novia insegura. Ella siempre se enojaba con Beck por todo. Una chica marco el numero equivocada, Jade se enojó. Una chica le dijo hola a él en los pasillos, Jade se enojó. Una maestra le dio crédito extra, Jade se enojo. Fue ridículo. Absolutamente ridículo.

—¿Ves? —ella me sonríe. —Nada de qué preocuparse. Tú no eres una puta. Y yo no soy una perra felpuda que deja que su novia la engañé. Quiero decir, vamos. Todos saben que tiene mucho miedo de siquiera intentarlo de todas maneras.—

Ni con el pensamiento engañaría a Jade, la manera en que ella me lo dijo, es absolutamente falso. No le tengo miedo.

—No es verdad.—hablo.

—¿Oh? —

—Sí, no te tengo miedo.—

—¿Oh? —ella repite, enarcando una ceja y cruzando los brazos sobre su pecho.

La tomo por la cintura y me levanto un poquito.

—Nope.—digo, mordiendo su mentón juguetonamente. Solo, creo que la mordí un poco fuerte porque ella me mordió de regreso…lo cual ella nunca hace porque sabe que no me gusta la cosa de morder.

—No me muerdas.—le chasqueo.

—¡No me digas que hacer! —ella me chasquea de regreso. Luego ella me muerde otra vez.

—Jade…—advierto. ¿Qué pasa con esta chica? Quiero decir, entiendo, yo la mordí primero y no deberías hacerle cosas que no te gustan que te hagan, pero ella es un rara a la que le gusta, ¡No yo!

Ella mueve su cabeza, está por morderme otra vez, y es suficiente…ya tuve suficiente.

Me doy vuelta quedando sobre ella, tomando por sorpresa y no dejándola ir.

—Para.—ordeno.

—¿O qué? —

Dudo por un segundo. ¿Qué voy hacer si no para?

Nada. Ella gana.

Me levanto de la cama. Ella me sigue.

—¿A dónde vas? —ella cuestiona.

—Afuera.—

Abro la puerta y ella la cierra. —No te alejes de mí, Vega.—

Ruedo los ojos. Ella es mi novia. No mi madre. Me puedo alejar de ella si quiero. Abro la puerta otra vez y ella la vuelva a cerrar.

—Para.—siseo. Abriendo la puerta.

—¡No me digas que hacer! —ella trata de cerrar la puerta, pero yo detengo su mano.

Ella me empuja, y yo la empujo, no tan fuerte como ella me empujo, pero aun soy capaz de sorprenderla.

Luego ella me empuja hacia la pared realmente fuerte. Gruño y cierro mis ojos fuertes y me siento en el suelo tomando mi cabeza.

—¿Vega? —

No le respondo. Solo continúo sosteniendo mi cabeza.

—¿Baby? —siento como ella se pone de cuchillas frente a mi tomando mis manos.

Abro mis ojos abruptamente. —Te tengo.—sonrío antes de taclearla al suelo.

—Esa fue buena.—ella rueda los ojos. —Ahora quítate de mí.—

—Así que, ¿Gane? —

Ella me entrecierra los ojos. Ella no lo va a decir.

La beso felizmente.

Y ella me muerde.

Volvemos a lo mismo.

—¡Jade! —

—¿Qué? —ella se alejó pero yo no cedo.

Tomo sus manos y las pongo sobre su cabeza. —No hagas eso.—

Ella me enarco una ceja. —Solo porque te dejo estar encima de mí no quiere decir que me puedes hablar de esa manera, y no quiere decir que puedes tomar mis muñecas así.—

Le frunzo el ceño, y enarco una ceja.

—Dejarme estar encima de ti.—muevo mi cabeza así puedo ver directamente a sus ojos. —Mami, tomare eso.—

Ella parpadea. Totalmente con la guardia baja.

Le sonrío, esperando a que salga de su shock y me trate de matar. Y mientras ella está trabajando en la manera de salir de su estupor, me aseguro para cuando llegue la pelea.

Repentinamente sus ojos se vuelven duros.

Sonrió aún mas.

Aquí vamos.

—¡Quítate de mí! —ella gruñe.

—No me digas que hacer.—molesto, tirando sus palabras favoritas en su contra.

Ella empieza a retorcerse, moverse e ir de lado a lado. No hay duda de que ella puede tirarme y matarme. Pero tuve cinco minutos para prepararme. Uno, esto ya lo veía venir como cinco minutos atrás y dos, tal vez estoy haciendo trampa un poquito. Tal vez tuve algunas peleas con Trina e inadvertidamente me ha enseñado como luchar incluso desde las primeras peleas con Jade, ella me tiro al suelo y casi me mato. Entendí que necesito aprender a defenderme, y vale totalmente la pena. así que estoy ganando ahora.

Damos vueltas un poquito, antes de empezar a cansarme un poquito y accidentalmente dejar salir una de sus piernas. Dios, ella tiene mucho aguante.

Luego ella se enrosca a mi alrededor y sé que, si no tengo un agarre a lo rápido, ella me va a atrapar y mierda, segunda pierna libre.

Ella empieza a apretar la mierda fuera de mi con sus piernas. Dejo salir un jadeo alto, pero aparte de eso, trato de concentrarme como salir de aquí. Presiono su cintura con una mano, y me muevo y retuerzo fuera, parcialmente casi. Enrosco mi pierna con la de ella, dándole vuelta para un lado.

Sonrió. Una fuera.

Sus ojos se abren en sorpresa y yo sonrío. Apuesto que ella pensó que me tenia.

La siguiente cosa que se es que, ella se inclinó y mordió mi mejilla.

Antes de que pueda pensar en qué hacer, y créanme que hubiera pensado sobre lo que voy hacer, saco mi mano y le doy dos manotazos en los muslos.

Ella jadea y cierra sus ojos fuertes. —Te voy a matar.—ella amenaza. Lo cual quiere decir que la marca de mi mano quedo en su muslo.

Solo hay dos cosas que puedo hacer en este momento. Ponerme de pie y salir corriendo o quedarme y seguir jugando.

Decidí jugar.

—Gané—sonreí antes de darle un beso fuerte.

—Lo que sea.—

—Oh. ¡Mi Dios! —

Miro a los lados. ¡Mierda! Olvide cerrar la puerta y Melissa está ahí.

—Esa fue la cosa más caliente que he visto en mi vida.—ella jadea. Me quito de encima de Jade y camino hacia ella.

—No tenía idea de que ibas arriba. Lo podría jurar, podría apostar mi vida que…de hecho, recuerdo que tu dijiste que ibas abajo. ¿Recuerdas eso? La cita doble con Danny, Jade, tu y yo. Tu dijiste que ibas abajo.—

—¿De qué diablos estás hablando? —le frunzo el ceño.

—Oh mi Dios, como es que ustedes…ustedes están totalmente vestida y tu totalmente.—

—¿Totalmente que, Lissa? —

—¡Ella se corrió! —

—¡Ella no lo hizo! —protesto, mi cara esta color escarlata.

-¿Oh sí? ¿Entonces que hay en tus pantalones? —

—¿Que? —miro abajo. Una gran macha mojada en la parte frontal de mis pantalones. —Es uh, sudor.—respondo.

—Seguro que si.—

La miro.

Ella me guiña el ojo y se va.

—¡Mantén tu boca cerrada! —le grito.

Ella solo se ríe. La seguiría, pero mis pantalones. La parte frontal sigue mojada. Definitivamente necesito cambiarme antes de bajar y enfrentar a todos. Pero mi ropa esta mi habitación y Jade sigue ahí. ¿Cómo se supone que la voy a enfrentar? ¡Prácticamente, accidentalmente la viole! Ella se pasó diciéndome que me quitara, y peleando, y mordiéndome y yo no la escuche.

Levante mi mano para tocar, pero se me ocurre que es mi cuarto así que solo entre.

—¡Vega! —

Me encojo un poquito.

—Dime porque aun tienes esto.—

Analizo lo que ella tiene en la mano y frunzo en ceño. Parece como si un fuera una mecha de cabello.

Luego me doy cuenta de que es el mecho de cabello que le corté cuando Sikowitz nos hizo hacer ese proyecto donde tuve que pretender ser Jade por un día.

Bien, ahora soy una violadora y una acosadora espeluznante.

—¿Qué estás haciendo en mis cajones? —pregunto, arrebatándole el mecho de cabello de las manos, pero ella aleja su mano. Y poniendo la otra en mi estomago.

Lo entiendo como un aléjate, darle un poco de espacio, pero ella me toma por la camisa y me jala muy cerca.

—¿Qué harás si husmeo en tus cajones? ¿Darme nalgadas? —

Parpadeo, mi cara se pone roja. Creo… ella está coqueteando conmigo. Y ella está sonriendo en la manera que me hace pensar…bueno, estoy teniendo este sentimiento de que quizás, casi, le gusto cuando yo um…cuando hice eso.

Dios ella es un fenómeno.

Trato de tomar el mechón de cabello otra vez, un poquito dudosa esta vez y ella lo aleja aún más mientras simultáneamente pincha mi pecho…y me distraigo. Miro, a sus pechos, hasta que ella se aclara la garganta.

"Eres tan gay Tori."

¡No soy gay!

"Si lo eres."

Ugh, si lo soy.

Y desde que establecí que soy jodidamente gay, tomo otra mirada a los pechos de mi novia antes de mirar a sus ojos.

—¿Ves algo que te guste, Vega? —ella sonríe maliciosamente.

—O algunas.—replico, porque puedo coquetear sin problema. Luego voy por el cabello otra vez. —Y quédate lejos de mis cajones. —ordeno.

—¿Oh? —ella se muerde el labio.

Dios ella es tan sexi. Esperen, respuesta. Se supone que tengo que responderle.

—No me hagas doblegarte.—replico.

Ella se burla. —¿Que te hace pensar que dejare que me doblegues? —

—¿Qué te hace pensar que te voy a preguntar? —replico, quitándole el cabello y metiéndolo en su lugar. —Quédate fuera de mis cajones—

Ella trato de gruñirme, pero ella esta entretenida. Hay un pequeño movimiento en su labio. La beso antes de empezar a quitarme los pantalones.

—¿Qué estás haciendo? —

—Sudaste en mi—el guiño antes de cambiarme.

Gracias a Dios que ya terminé cuando mi papá entro.

—¡Tori! —

—¡Papá! ¡Toca! —le grito.

El sonrío, totalmente inafectado por el grito. —Te traje un regalo.—el canturrea.

—¿Ahora? —frunzo el ceño. —No es mi cumpleaños.—

—Soy un hombre de palabra.—

—¿Tu palabra? Cuando me prometiste darme un…oh no.—luego el, las saca. Un par de brillantes esposas.

—¿Lindas verdad? —el me guiña el ojo antes de lanzármelas. Las cache y note que son de las buenas. No de las de plástico que él me daba cuando era niña. De las que traen una llave pero que tu no necesitas la llave.

No, estas son ni más ni menos que de metal. Jade definitivamente va a necesitar una llave para quitárselas; e inmediatamente tengo una imagen de ella retorciéndose, desnuda, en mi cama, sin poder…agh.

Las pongo en lo más profundo de mi cajo antes de exclamar que tengo hambre y dirigirme hacia donde están todos porque no puedo estar sola con mi novia ahora porque terminare violándola de verdad.