Capítulo 17
~~TORI~~
—¡Lissa! —al segundo que me doy cuenta de donde estamos.
Melissa no me dijo hacia dónde íbamos. Ella dijo que era una sorpresa, así que yo solo seguí el ritmo. Ahora, me doy cuenta de que debí insistir más en una respuesta.
Es una fiesta; con lo cual estoy bien. Mi amiga está tratando de hacerle frente a su soltería y su independización. Ir a una fiesta es lo único que se espera.
Pero esta es la fiesta de Ryder Daniels.
Oh hombre, Jade me va a matar cuando se entere. Especialmente cuando le prometí que no vendría. No es que le deje decirme que hacer, pero no lo sé. Solo tengo este sentimiento de que ella me quiere lejos de Ryder por mi propia seguridad y solo porque a ella no le cae bien.
Mientras estoy en Lalalandia, pensando acerca todas las diferentes maneras en que Jade me va a matar, escucho el cierre de una puerta. Parpadeo un par de veces y me doy cuenta de que Melissa esta fuera del carro antes de que pueda rogarle para que me lleve a mi casa. Nos lleve a casa, mejor dicho, porque no la puedo dejar aquí. Quién sabe qué clase de chico sea Ryder. Jade no hizo mucha elaboración, así que, me dejaron a la deriva para hacer mis propias conclusiones del por qué él no le cae bien. Tal vez él es un mujeriego, o un borracho pesado, o tal vez golpea a su novia, o usa drogas; diablos, tal vez él sea todas esas juntas.
—¡Lissa! —siseo, corriendo detrás de ella. —Vámonos. Podemos ir alguna otra arte. ¡Donde sea! —ruego abiertamente. Sé que ella me va a molestar por eso, pero no estoy avergonzada en lo más minino. No por ahora.
—Vamos, Icky.—ella dice, sin detenerse ni un momento. —Deja de ser jodidamente aburrida. Vive un poquito.—
¿Vivir un poquito? ¡Eso es lo que estoy intentando hacer! Porque si voy ahí voy terminar bieeeeeenn muerta. No dudo de eso. Mi novia probablemente usara sus tijeras especiales y hare mi muerta lo más lenta y dolorosamente posible.
Literalmente me estremezco con ese pensamiento.
Melissa se detiene abruptamente y camina hacia mi. —Mira. Vas a estar bien. Solo no te quedes con nadie. Si lo haces, prometo no decirle a tu novia.—ella me guiña el ojo.
Dejo salir un gruñido de pura frustración. ¡No es eso lo que me preocupa de todo! Así que lo intento otra vez. —Se supone que no tengo que estar cerca de Ryder.—explico.
—¿Por qué no? ¿Él tiene una orden de restricción o algo así? —ella se da vuelta justo cuando la puerta se abre. Bueno, tal vez no para nosotras porque ni siquiera tocamos. (No es como si alguien no fuera a escuchar con la música a todo volumen.)
No le respondo a Melissa porque sucede que Ryder es el que nos abrió la puerta. No solo eso, pero que es no tengo una respuesta segura. Como dije, Jade nunca me dijo porque tenía que mantenerme alejada de él.
—Hey Tori, Melissa. Me alegra que vinieran.—él me sonríe.
—Jade estará aquí en unos minutos.—miento estúpidamente. No sé qué porque, solo se me salió antes de que pudiera pensar.
Sorpresivamente, Melissa no me contradice. Ni siquiera en una manera no-verbal. Ella no rueda los ojos, o me gruñe, o algo. De hecho, ella apenas nos está poniendo atención, optando mirar sobre Ryder y darle un vistazo a la casa. Ella esta así de entusiasmada por ir a la fiesta.
La sonrisa de Ryder se hace más grande antes de hacerse a un lado, indicándonos que entremos mientras que él se va con una maravillosa rubia quien ha estado pegada a él desde que abrió la puerta. Solo yo falle en darme cuenta de que ella estaba ahí porque estoy más que nerviosa.
A el probablemente le importo menos en estos momentos e inmediatamente me siento estúpida.
Más razones para irme.
Tomo a Melissa de la mano mientras ella pasa de la puerta. No puedo ir mas allá. Solo no puedo. Si lo hago oficialmente entre en la fiesta de Ryder.
Probablemente es una estúpida realización de mi parte, pero es todo lo que detengo por el momento.
Melissa me mira de regreso, y quiero decir que realmente me mira de regreso. Medio esperando a que me llame gallina, pero solo deja salir un suspiro. Creo que ella volverá conmigo, pero ella solo busca en la bolsa de su pantalón.
—Mira.—ella dice. —Si tanto te molesta aquí están mis llaves.—
—¿De tu carro? —parpadeo incrédulamente.
—No, de mi cinturón de virginidad.—ella responde sarcásticamente. —Si de mi carro. Puedes irte a casa si quieres, pero yo voy a entrar.—
Casi lo hago. Casi tomo las llaves de su carro y me voy, pero no puedo. No puedo dejarla aquí sola. Así que trato de devolverle las llaves, pero ella no las toma.
—¿Cómo regresaras a casa? —pregunto.
—Solo buscare a alguien que me lleve, o tomare un taxi, o algo.—ella se encoge de hombros.
¿En serio? ¿Ese es su plan? Ahora sé que no la puedo dejar. Así que entro en la casa de Ryder. Me siento culpable al segundo que lo hago. Oficialmente estoy en la fiesta de Ryder Daniels, aun cuando le dije a mi novia que no vendría.
No es una mala fiesta. No es exactamente controlada, pero no hay una orgia en el salón principal, o drogas en la cocina. Hay una buena cantidad de bebidas, pero es una fiesta. No me esperaría menos. Mas, Ryder no está en este momento, así que técnicamente aún estoy "lejos de él" pero decido hacer lo posible para no tener diversión o lo que sea. Creo que eso me hace sentir menos culpable por estar aquí.
La fiesta principal es en la sala; ¡la cual es jodidamente grande! Sin contar con es espaciosa ya que los muebles han sido removidos.
Inmediatamente hago mi camino hacia los sofás que están contra la pared y observo a Melissa por un rato. Ella no parece estar teniendo mucha diversión. De hecho, parece ser que ella está buscando a alguien. Y tal vez ella lo está. Yo no soy muy divertida, así que ella probablemente se esté mezclando en busca de diversión.
Retiro mi atención de ella y juego con mi teléfono por un rato. Pase un buen rato para que se me haga aburrido porque muchos chicos me han estado interrumpiendo, y unas cuantas chicas, quienes quieren bailar. Así que para el momento que me aburro son como las diez.
Gruño. Solo he estado aquí por una hora. Quién sabe por cuánto tiempo más Melissa se quiera quedar.
La busque un millón de veces. Ella nunca está muy lejos, y ella no está lejos ahora. La miro tomar y bailar por un rato antes de aburrirme. Es su primera bebida, así que espero a que en una hora o más ella se ponga ruidosa, luego tenga unas cuantas bebidas más y que llegue al punto en que ella necesite que la lleve a casa.
Pero eso no es lo que pasa. Melissa se emborracho realmente rápido. Estoy extremadamente complacida. No porque mi amiga sea pesada, pero porque obviamente ella es ligera; lo que quiere decir que no hace esto muy seguido. Es un gran alivio. Tal vez ella quiera ir a casa muy pronto.
Y creo que lo necesita. Ni siquiera quince minutos más tarde, ella hace su camino hacia mí y se deja caer a mi lado, apenas y evadiendo mi regazo. Sus están cerrados y sosteniendo su estómago fuertemente. Es obvio que ella no se siente bien.
Me inclino, así ella puede escuchar a pesar de la fuerte música –¿Estas lista para irte a casa? –
Ella asiente con la cabeza y tengo el presentimiento de que ella realmente no quería estar aquí en primer lugar. Es como si ella no supiera que hacer consigo misma, así que trato de hacer esto y se dio cuenta de que no era de su gusto.
—No creo que el venga.—ella se quejó a mi lado.
¿Huh?
—¿Quién? —pregunto poniéndome tensa. ¿De quién más ella podría hablar aparte de Danny? Pero tengo que preguntar de todas maneras, solo para asegurarme porque ¿por qué diablos el vendría a la fiesta de Ryder?
—Danny. Quiero que él me lo diga a la cara.—ella murmura.
Empiezo a sentir con un tipo de Deja Vu y me tenso aún más. ¿Decirle que a la cara?
Me tensión se amplifica cuando escucho una voz a mis espaldas. —¿Tori Vega? —dice. Y sé que él está sonriendo con placer ante la señal de mi antes de que me de vuelta y lo mire.
Hudson.
—¿Eres tú? —pregunta. —Hombre, Danny Boy va a estar muy enfadado de no haber venido cuando se entere de que estuviste aquí. —
Así que se supone que Danny estaría aquí. Y Melissa vino para hablar con él, obviamente sobre algo falso que él dijo de ella. Si, este presentimiento es como un jodido Deja Vu.
Hudson toma un paso para acercarse a mi. —¿Sin palabras? —él sonríe.
Niego con la cabeza
—¿Q-que haces, uh…por qué…?—tartamudeo. Él sonríe con malicia y trata de tomarme el brazo. -—¿Cómo conoces a Ryder? —pregunto sin trabarme esta vez.
—¿Quién es Ryder? —el frunce el ceño.
No le digo que esta es la casa de Ryder. A Hudson obviamente no le importa. Solo lo miro, preguntándome cómo hacer para quitármelo de encima.
Podría levantarme y caminar lejos de él, pero ¿Adonde? Afuera, ¿Hacia el carro de Lissa? ¡De ninguna manera! Créanme, una chica esta mejor en medio de una multitud que sola, afuera, en lo oscuro, con un chico como Hudson.
Él se sienta a mi lado, sin ningún apuro, además él tiene una chica a su lado.
Siempre ha sido así. Él siempre ha tenido chicas a su alrededor.
Es no sorpresa. Objetivamente hablando, él es extremadamente apuesto. Esos ojos claros haciendo contraste con sus oscuras pestañas y su cabello son absolutamente hipnotizante. Y no solo eso, él es alto, moreno, y guapo, pero también está su rudeza. Él está hecho un hombre. Él podría destruir a quien se meta en su camino. Pero él también puede proteger. Si él quiere. Una chica se podría sentir segura en sus brazos. O chicas, debería de decir, nunca lo he visto solo con una.
Yo habría sido una de esas chicas si Papi no me hubiera dado discursos sobre chicos y yo estaba muy asustada para dejar que Hudson "me cuidara." Especialmente cuando tenía quince y estaba en mi primera fiesta cuando lo conocí.
Yo estado paranoica como el infierno. No tomaría ninguna bebida que alguien me diera o iría sola a una alguna parte. Ni siquiera al baño.
Tengo el sentimiento de que fui la primera chica que lo ignoro. Bueno, la primera que le dijo que no quería ir con él al segundo piso, el pareció tomarlo como un paso. Apuesto a que muchas chicas le dijeron que no la primera vez. Pero yo continúe negándole que me hiciera compañía, y cuando el finalmente se dio cuenta de que realmente lo rechace, el me dio esta mirada que decía que era mejor que corriera si lo encontraba en un callejón.
Conocía a Danny esa noche. Él le dijo a Hudson que estábamos saliendo, solo para que él se fuera. Luego empezamos a salir de verdad.
—Así que, Tori. ¿Cómo te ha tratado la vida? —Hudson sonríe, inclinándose demasiado para que le pueda escuchar. Y una de las chicas se acerca y se sienta en su regazo, él se inclina aún más cerca y dice. —¿Estas lista para ir conmigo al segundo piso, aun? —
Me alejo un poco, pero no puedo hacerlo mas o terminare sentándome sobre Melissa. No es como que a ella le importe. Creo que ella ya se durmió. Ella no se ha movido mucho desde que se dejó caer a mi lado. ¿Qué diablos fue lo que bebió?
Hudson se inclina aún más. —Vamos Tori, no hay necesidad de ser modesta ahora. Danny me dijo todo lo que le dejaste hacer contigo.—él se ríe antes de pinchar mi hombro. Golpeo su mano lejos.
El levanto las manos burlándose y riéndose aún más. La chica en su regazo también se rio. ¿Que está mal con esta chica? Como una chica, ¿Ella no debería de creer que toda esta mierda es divertida? ¿No debería ella de identificar el cómo me estoy sintiendo?
—Aún sigue jugando a ser dura, lo veo.—él dice, poniendo su brazo sobre mi hombro. La chica en su regazo se ríe aún mas de mi mientras tengo problemas para soltarme. Quiero cachetearla. Y creo que eso se notó en mi rostro porque la chica dejo de reírse y me dio una mirada retadora.
—Diablos, Tori. No recuerdo que fueras así de salvaje.—Hudson sonriendo en diversión, lamiendo su labio inferior en lo que creo es como una manera de seducción, pero realmente es asqueroso. El me asquea, me hace sentir absolutamente enferma.
Empiezo a ver mis opciones. Quedarme aquí y aguantar todo lo cual va para rato. Me tengo que ir de aquí.
Tal vez Hudson no me siga y me voy. Tal vez él no se duró y molesto cuando lleve a Melissa hasta el carro. Tal vez.
—Vamos, Tori.—Hudson dice a mi lado.
Retrocedo. De alguna manera no me di cuenta cuando él se acercó aún más.
—No quieres hacer ni la mitad de cosas que hiciste con Danny. El baño de oro y la bolsa de té y todas las demás cosas, es un poco torcido para mí. Para cualquiera realmente.—el añade pensativo. —Sabes por qué él te dejo, ¿Verdad? Él dijo que eras demasiado rara. Que se aburrió después de un tiempo. No tenía límites. Ser capaz de hacer lo que él quería contigo. Lo que sea. No era como si tu fueras una persona. Solo…basura. Sus palabras, no mías.—él se ríe. —Es por eso que ninguno de los chicos quería estar contigo, ¿Sabías eso? —
Quiero ser fuerte, pero no puedo. Mi labio inferior empieza a temblar y lágrimas salen de mis ojos. Estoy en una casa llena de personas, peor parece no importarles. Ni siquiera parecen notarlo. Nadie solo Hudson y la estúpida chica riéndose en su regazo.
—Aww, Tori. ¿Por qué estas triste? Puedo hacerte sentir mejor. Seré bueno. Lo prometo.—el mueve las cejas sugestivamente y me codea las costillas un poco.
—¡Para! —le grito, golpeando su mano lejos. El parpadea, claramente sorprendido. Limpio mis ojos y tomo una bocanada de aire. No voy a llorar aquí, me rehusó. ¡Me doy vuelta y miro a mi amiga. —Melissa! ¡Levantare! —grito.
Ella se despierta y parpadea, tratando de concentrarse. La tomo por el brazo. Pero no vamos a ningún lado. Para alguien tan pequeño, ella es súper pesada.
Hudson se empieza a reír a mis espaldas, y eso solo me hace enojar aún más. Sorpresivamente con Melissa. Si ella no estuviera borracha ahora, eso sería más fácil.
Pero casi inmediatamente me doy cuenta de que esto no es su culpa. Esto no es su culpa. Es de Hudson. Y ahora sé que de Danny también. ¡No puedo creer que fue tan estúpida de creerle que el no había empezado los rumores!
—¿Necesitas ayuda? —
—¡No! —chasqueo, mirando a Hudson, pero instantáneamente mirando que el ofrecimiento era de Ryder.
¿De dónde diablos salió el?
—¿Estas segura? —el me sonrió con facilidad.
—Hey hombre, yo llame a la primera paga allí.—Hudson interrumpe, haciendo gestos hacia mi.
Ryder le da una mirada llena de asco, peor Hudson no la mira porque él me esta mirado a mi.
¿Cómo es posible que esta noche se ponga peor?
—No te molestes chica, a ella le gustan las chicas.—Ryder finalmente le responde a Hudson después de un momento. Él se da vuelta y me guiña el ojo. —¿Donde esta Jade? ¿Se quedó atascada en el tráfico? —
No respondo. No puedo saber si él me está molestando o está tratando de ayudarme.
—¿Tienes una novia, Tori? —Hudson sonríe, mirando de pies a cabeza. —Esto se pone cada vez mejor. Quiero decir, ¿Que no harías tú? —
Hago lo mejor para ignorarlo. Trato lo mejor para levantar a Melissa, pero el sigue con eso.
—Llama a tu novia. Tendríamos una fiesta de verdad, ¿No es así, babe? —él le pregunta a la chica a su lado. Ella ya no está en su regazo, pero solo porque el ya no está sentado.
Ella asiente con la cabeza y me mira de pies a cabeza tal y como Hudson lo había hecho.
Asqueroso.
—¿Tori? —Melissa jadea de repente. Ella debe de estar a punto de morir. Ella nunca me llama Tori. Ella me jala un poco, tratando de ponerse de pie. Le ayudo, aliviada de que ella este tan lista como yo.
—¿Esta es tu otra novia, Tori? —Hudson sonríe. —Ella es realmente caliente. ¿Cómo es que ustedes lo hacen? Tú y la otra chica comparten o…—
—¿Esta Melissa bien? —Ryder interrumpe ignorándolo, inclinándose y bloqueando a Hudson lejos de mi. —¿Necesitas ayuda para llevarla al carro? —
—Yo puedo ayudar.—Hudson se ofrece.
—Yo la tengo.—chasqueo. A pesar de que no puedo. No puedo cargarla.
Hudson se pone al lado de Ryder. —Que tal si tú te llevas a la pelirroja y yo a Tori. Ella parece no estar en condiciones de manejar. La puedo llevar a casa.—ella hace gesto hacia mis manos y me guiña el ojo.
Miro abajo. Mis manos están temblando. Malo.
No estoy bien. No estoy ni cerca de estar bien. Ni siquiera lo había notado.
Miro a Ryder y le doy una mirada suplicante. Sé que Jade dijo que él era malo, y le creo. Lo hago. Es solo que justo ahora, Ryder seria dos veces más malo si el deja que Hudson me lleve a donde sea…
—Creo que ella está bien.—Ryder le dice a Hudson, y respiro un poco mejor. —¿No es así, Tori? —
—No creo que ella lo esté.—Hudson sonríe, tratando de agarrarme. Pero le salta de repente cuando Melissa vomita sobre él.
Hudson retrocede. Su mirada dice absoluto asesinato. Pero no da ni un paso. El mantiene su distancia; probablemente porque él piensa que ella volverá a vomitar. Para ser honesta, ella parece que lo hará.
Rápidamente tomo el brazo de Melissa y empiezo a caminar hacia la puerta, ni siquiera dudando en dejar pasar esta oportunidad. Detrás de mí, escucho como Ryder le dice a Hudson donde se puede limpiar.
Melissa se queja todo el camino hacia el carro. Pero se queda callada cuando la empujo en el asiento del pasajero. Ella está totalmente fuera de servicio. Desearía también estarlo. Dejaría de sentirme así. Estoy temblando. Apenas y puedo poner la llave en su lugar. ¿Cómo se supone que voy a manejar así?
No puedo. Así que decido llamar a Jade en lugar de arriesgarme.
Mis manos aún están temblando; apenas y puedo tocar los lugares que necesito, pero lo logro después de un momento.
Ella no responde inmediatamente, pero agradecidamente ella lo hace.
—¿Qué? —ella chasquea
Miro la hora. Son solo las 11. Así que, ¿Por que ella está de mal humor? No es como que la haya despertado. —¿Um, Jade? —procedo.
—¿Qué? —ella repite, aun sonando dura.
—Um…—dudo. Luego recuerdo…Joy no está. Ella tiene que cuidar de las niñas todo el día. Eso probablemente la puso de mal humor. Ella me pregunto si me podía quedar en la noche y ayudarla, pero tuve que negarme porque ya le había prometido a Melissa que saldría con ella esta noche. Jade probablemente siga enojada conmigo por eso.
—¡Dilo! –ella grito después de un momento.
Así que lo hago. Le pregunto si nos puede recoger. Y respuesta ella me pregunta porque le pregunto a mi papá.
Ella realmente no ha de querer venir. Quiero decir, aun después que le dije que toda mi familia está fuera de la ciudad, ella no parece querer venir a recogerme. Obviamente ella quiere que la haga mi última opción.
—¿Dónde estás? – ella finalmente suspira. Y me siento como si soy un inconveniente en su vida. Y lo siento mucho por eso. Lo estoy. Si ella me recoge, no volveré a ser un inconveniente para ella. Se lo recompensare, hare lo que ella diga.
—¿Vega? —ella dice. —¿Dónde estás? —presiona.
Parpadeo. Eso es cierto. Nunca le respondí. Pero luego recuerdo donde estoy. La fiesta de Ryder. Y tengo un hundimiento de mi estómago. —Jade, no te molestes.—ruego temblando. Trato de calmarme, pero estoy demasiado nerviosa. ¿Que si ella no viene? ¿Que si ella me dice que me joda? ¿Que si…
—¿Dónde estás? —ella repite.
Tomo una bocanada de aire y cierro los ojos. —En la fiesta de Ryder.—
Por favor ven por mí. Por favor, por favor, por favor, ruego en silencio.
Ella colgó.
Ella esta así de enojada conmigo.
¿Por qué debería estar sorprendida? Antes, cuando realmente quería ir a una fiesta de Ryder, ella me dio un ramo de margaritas aun sabiendo que soy alérgica a ellas solo para detenerme. Y ahora que estuve aquí, ella probablemente piensa que merezco en cualquier problema que me metido.
—Tori, maneja.—escucho a Melissa quejarse en el asiento del pasajero. Ella está sosteniéndose el estómago otra vez. Pero su concentración esta en algo más fuera de la ventana.
Miro hacia la casa y veo lo que ella está viendo. Hudson está saliendo de la casa, moviendo su cabeza de izquierda a derecha. No hay manera de que él me esté buscando. El debería de asumir que ya me fui, ¿Cierto? Pero tengo este presentimiento que él me está buscando. Que él quiere encontrarme.
Eso me manda en pánico, pero del tipo que te deja inmóvil. Rápido meto la llave y salgo de ahí.
Logro que lleguemos a la casa de Melissa en una sola pieza. Dudo que haya seguido cualquier regla de manejo o señal. Pero lo importante es que llegamos sanas a su casa.
Me quedaría en su casa, pero como yo, sus padres están fuera de la ciudad. Con la única diferencia, ellos dejaron a sus hijos en la casa. Bueno, Ian pasara la noche con un amigo, pero su hermano mayor, Jordán, aun está aquí y le me sigue dando esas miradas.
Mi instinto me dice que él no hará nada más que preguntarme por el tiempo. Él es un chico bueno, es amenazante como Robbie, así que sé que, si le digo que no, eso sería el final. El me dejaría sola; pero no me siento como para seguir con mas esta noche. Ni siquiera en la manera mas pequeña.
Así que empiezo a caminar hacia casa. Sola. En lo oscuro.
No es una de mis brillantes ideas.
Pero estoy a medio camino de mi casa ahora. Sin punto de regresar.
El primer trueno de tormenta me hace saltar. Es tan fuerte y agresivo que sé que la lluvia está a punto de caer. Y estoy en lo cierto.
Ugh. Debí quedarme con Melissa.
Mi teléfono suena, justo a tiempo porque si hubiera sonado dos minutos tarde no lo hubiera escuchado debido a los truenos.
Le frunzo el ceño a la pantalla antes de responder. Tengo dos llamas perdidas. Ni siquiera recuerdo que mi teléfono haya sonado. Pero creo que lo revisare y me daré cuenta de quién son.
Espero que no sean de mi padre. Él es un preocupante. Peor que mi mamá. ¡Una vez puso la alerta amber cuando perdí el bus para la escuela y el director le llamo diciéndole que no yo estaba…y yo estaba en octavo grado!
Sonrió un poquito ante ese recuerdo. No tenía un teléfono para que el me llamara porque estaba ahorrando mi mesada para comprarme uno nuevo. Accidentalmente deje caer mi teléfono en el baño. Y como resultado, el me compro uno nuevo. La nueva versión del PearPhone disponible. Trina estaba tan celosa que Papi tuvo que comprarle uno para que se callara. Sí, no se para que ella necesita dos teléfonos, pero Trina es una persona difícil con la cual ser racional.
Mi teléfono suena otra vez, y parpadeo. Por un segundo, casi olvido que estoy caminando hacia casa, solo, en la lluvia, después de estar en la fiesta de Ryder, donde Hudson estaba.
—¿Jade? —respondo despacio. Esperando a que ella haya cambiado de parecer. Esperando convencerla para que me venga a recoger.
—¿Dónde mierdas estas? —ella chasquea.
—Caminando…—
—¿Dónde? —ella me interrumpe.
—De la casa de Melissa.—respondo antes de preguntarle si me puede llevar a mi casa, escucho un tono y sé que ella me ha colgado. Otra vez.
Meto el teléfono en mi bolsillo y trato de no estar enojada, pero no puedo evitar sentirme irritada. ¿Por qué llamo? ¿Para asegurarme de que me asusto y que me fui de la fiesta o algo así? Si ella no me hubiera colgado la primera vez, ella hubiera sabido de que me estaba yendo de la fiesta. ¡Mejor aún, que no quería está ahí!
Repentinamente un carro de para a mi lado y hacer sonar el claxon. No puedo ver quien es, no solo porque este oscuro, pero por la lluvia también. Me pongo nerviosa. No, no nerviosa, asustada.
Definitivamente debí quedarme con Melissa.
Empiezo a caminar más rápido.
El carro me sigue, haciendo sonar el claxon, y mi miedo se triplica. Entro en pánico. Casi igual que cuando estaba en la fiesta de Ryder y Hudson estaba tratando de que estuviéramos a solas. Hacia mis manos y lo suficientemente segura, ellas empiezan a temblar otra vez así que las escondo en mis bolsillos.
Tal vez la persona en el carro sea una linda señora quien se siente mal por mí y quiere llevarme a mi casa, pero como soy hija de un policía entro en modo de defensa. No creerías las historias que mi padre me ha dicho sobre chicas que se suben a los carros de personas extrañas, o chicas que caminan solas en las noches, o chicas quienes van a fiestas en la secundaria.
Ya soy dos de tres. No quiero empujar mi suerte.
Y como esos pensamientos corriendo por mi mente, camino más rápido. Prácticamente estoy corriendo cuando escucho una voz familiar gritando mi nombre.
Riley…o Amber, pero tengo el presentimiento de que es Riley.
Y eso quiere decir que Jade vino por mi.
Rápidamente entro en el carro y busco el cinturón de seguridad, me doy cuenta de lo mal que mis manos están temblando y tomo una bocanada de aire.
Cálmate Tori, solo cálmate, estas bien ahora. Me digo a mi misma.
Pero mis manos aún siguen temblando.
Tomo más bocanadas de aire, cuento hasta diez unas cuantas veces, y presiono mis manos entre mis piernas.
Una vez que mis manos vuelven a la normalidad, vuelvo a buscar el cinturón de seguridad y lo sostengo. Es cuando me doy cuenta de que el carro no se ha movido, ni siquiera un centímetro desde que me metí. Así que me volteo para ver al conductor, mi novia, Jade.
Mi corazón se hunde cuando me doy cuenta de la mirada en su rostro. Reconozco esa mirada. Es la que me da cuando estoy hundida en cierta mierda con ella. Y a pesar de que ha pasado mucho tiempo desde que ella me "castigo" aún recuerdo lo doloroso que fue.
—¿No tienes nada que decir, Vega? —ella me da una mirada asesina.
¿Cómo qué? Por favor no me lastimes. Ella es una rara, eso probablemente la ponga. Así que niego con la cabeza y me pongo el cinturón. —No.—
—¿No? —ella cuestiona.
La miro. ¿Ella quiere castigarme por ir a la fiesta de Ryder? ¡Bien! Pero ella también está mal. ¡Ella podría haberme preguntado si estoy bien! ¡Ella no debió haber colgado sin decirme que si vendría por mí! Pensé que estaba sola. Ella no debió dejar pensar que estaba sola. Ella no debería hacer que me asuste así.
Así que repito mi respuesta, firmemente. —No.—digo sin parpadear. Ni una vez.
Ella mira a un lado primero porque ella tiene que manejar.
Una vez que ella dejo de mirarme, moví mi cabeza y miré por la ventana.
Me pregunto ¿Cómo seré castigada esta vez? No la veo dándome otro ramo de margaritas. Veo venir eso y esquivarlo. Quitarme la ropa y hacerme caminar por la casa desnuda no podría ser lo suficientemente doloroso. Y hombre ella parece como si quisiera lastimarme. Hmm…. Ella podría querer estirar mis piernas otra vez. Eso dolió mas físicamente, pero…
Me tenso cuando me doy cuenta de algo. Este no es el camino hacia mi casa. Este es el camino hacia la casa de Jade. Lo que quiere decir que lo que sea que ella quiera hacerme será por toda la noche. Especialmente porque Joy no estará allí para ayudarme. De hecho, ninguno de nuestros padres esta en casa esta noche. ¡No los de Jade, ni los míos, ni los de Melissa…esto parece una conspiración o algo así!
Tomo unas bocanadas de aire y trato de no ponerme nerviosa al imaginarme todas las cosas creativas que ella podría hacerme. Y no ayuda el hecho de que las cosas asquerosas que un humano le puede hacer a otro. Cortesía de que mi papá es un policía.
Ante el pensamiento de mi papá, me doy cuenta de que debería llamarle. Haciéndole saber que me quedare con Jade.
No es una conversación muy larga porque el confía en ella. De hecho, él no está sorprendido de que voy a ir a su casa en primer lugar. El por otro lado me pregunta que estoy haciendo fuera tan noche. Así que le digo sobre la fiesta y Hudson.
Si, mi Papi sabe sobre toda esta…esta…bolsa de mierda.
Le tengo que decir como cinco veces de que estoy bien y que Jade me vino a recoger. Solo no le dije cuando fue que Jade me recogió. Porque si él se entera de que estuve caminando a casa sola, en lo oscuro, y la lluvia, nunca escucharas el fin d eso. Nunca.
Para el momento en que llegamos a la casa de Jade, espero que las niñas estén dormidas. Pero no lo está. Las pobres cositas le deben de tener miedo a las tormentas.
Así que trato de hacer un pequeño juego para correr hacia la casa. Ellas se preparan para eso. No me sorprende, Riley hace trampa, pero todo está bien. Estoy feliz de no tener que cargar a ninguna. Ya soy un poquito torpe; añadiendo la lluvia y mis nervios probablemente la dejaría caer.
Hago que las chicas corran al segundo piso rápidamente y hago que se cambien.
Y cuando digo. —A la cama.—ninguna se queja. Estoy sorprendida, pero no. Es muy tarde y ellas han estado muy calladas. Ellas probablemente estén exhaustas; incluso listas para ir a la cama.
Amber se sube a la cama con Riley, y Riley realmente la deja. No puedo evitar sonreírle a ambas.
No voy a mentir. Ellas me recuerdan a Jade y a mi. Amber vendría siendo mi mini yo y Riley seria la mini yo de Jade. Verlas llevarse bien, o más bien, ver a Riley no empujando a Amber, no lo se. Eso solo hace que una sensación de calidez aparezca en mi pecho. Me hace desear que Jade y yo estuviéramos bien ahora.
—Buenas noches.—Riley dice.
—Buenas noches.—Amber repite, pero en español.
Le sonrió. Ambas lo están haciendo bien, pero Amber aprende más rápido el español. De hecho, puedo mantener una pequeña conversación con ella.
—Denme besos.—digo y ambas se levantan para darme el beso de buenas noches.
Una vez que ellas están recostadas, les doy una pequeña sonrisa y les digo que duerman. Luego me doy vuelta y veo a Jade en la puerta, esperando por mí. Ella no se mira feliz.
Trago fuerte. Cualquier sentimiento de felicidad que las gemelas me dieron se fue por el drenaje y el sentimiento de pavor volvió a mi estómago.
Mientras camino hacia ella, ella entrecierra los ojos dándome la mirada más intensa que puede tener. Y casi me detengo cerca de ella mientras ella me sigue mirando de esa manera me congelo. Esos ojos. Son casi similares a los de el en el color. A los de Hudson. Así que camino pasando de ella sin decir algo, conscientemente recordándome que ella no es Hudson. Ella es un dragón malvado algunas veces, pero ella no es como él.
Ella nunca realmente me ha lastimado. Realmente no le tengo miedo. De hecho, probablemente podría pelear para salirme de este desastre si le digo lo que paso, explicarle mi lado de la historia. Quién sabe, tal vez ella se suavizaría un poco.
Me puedo volver loca pensando en cómo hacer, así que decido hacer algo normal. Como deshacerme de mi ropa. Me helada y temblando casi violentamente.
Jade entra cuando aún estoy en sostén y pantis. Y aunque estoy un poco aliviada al ver que ella está con las manos vacías, sé que todavía no estoy en el claro.
—Bueno, terminemos con esto.—logro decir sin temor. Tengo que admitirlo, estoy un poquito orgullosa de mí. Regreso a sus cajones, buscando una camisa. De preferencia las de manga larga, pero no parece que haya alguna.
—¡Sabes cómo me siento sobre Ryder! ¡Te lo advertí y tú vas a su fiesta después de que me dijiste que no irías! —ella grita.
Frunzo en ceño un poco. No hay camisas manga largas aquí. ¡Ninguna! —No sabía que iría a la fiesta de Ryder. Lissa manejo y ella no me dijo hacia dónde íbamos.—respondí antes de sacar una camisa.
—¿Oh ella no te dijo? —ella se burlo.
—No. A las personas aún les gusta dar sorpresas, Jade.—frunzo el ceño aún más mientras reviso sus cajones. No puedo encontrar unos pants de dormir, solo hay shorts de algodón.
Mierda. No quiero exponer mis piernas. De hecho, no quiero mucho de mi cuerpo expuesto. Punto. Quiero mucha protección de las manos de Jade lo mejor que pueda.
—Recuérdame porque ella te tenía sacar.—
—Soporte moral.—responde ausentemente.
—Oh, eso es correcto. Porque ella dejo a su novio.—
—Si.—suspiro, dándome por vencida y tomando un par de shorts. Esperando que ella no me haga nada que deje marcas.
—¿Por qué? –
—¿Por qué? – frunzo el ceño. No he estado muy concentrada así que no se hacia dónde se dirige esta conversación.
—Si, ¿Por qué ella dejo a su novio? —ella clarifica.
Oh si.
—Porque yo le dije que él me engaño.—me encojo de hombros.
—¿Y ella dejo a su novio por eso? —
—Si.—frunzo el ceño. ¿No es esa una razón suficiente? ¿Quién quiere salir con un mentiroso?
—Si la ex novia de Beck viniera y me dijera que él, la engaño, ¿Crees que yo lo dejaría? —
—¿Por qué no? Tú lo dejaste solo porque él estaba hablando con una chica.—me encojo de hombros. Luego miro a Jade. En serio, realmente, realmente le pongo atención. Ella se está quitando la ropa. Toda su ropa. Sé que ella está haciendo eso porque duerme desnuda. Lo hago, pero por alguna razón estoy un poquito confusa. Como si no pudiera procesar lo que estoy viendo porque no se está añadiendo correctamente.
¿Ella se está preparando para ir a la cama? Así que eso quiere decir… ¿Quiere decir que esto es todo? ¿Ella solo me va a gritar? ¿Ella no me va a castigar? ¿Ni siquiera un poquito?
Casi sonrió, peri su cara aún está demasiado seria así que no lo hago.
—Eso no es lo mismo.—ella chasquea, desabrochando su sostén y casi babeo cuando sus pechos se salieron.
Di algo, Tori. Me reprendo a mí misma.
Parpadeo un par de veces y milagrosamente salgo con una refutación. —¿Cómo no es la misma cosa? —pregunto.
—Porque realmente no lo deje, solo le estoy ensenando una lección.—ella siseo enojadamente.
Ouch.
Siento como si alguien hubiera abierto mi pecho y hubiera apretado la mierda fuera de mi corazón. Y eso duele. Mal.
Olvide que solo estamos pretendiendo. Bueno, no diría que lo olvide totalmente. Es más como si…ser la novia de Jade viniera un poquito natural por para mi ahora que constantemente me tengo que recordar que es mentira…si eso tiene sentido.
No es mi culpa. Hemos estado haciendo esto por mucho tiempo, dos meses para ser exactos. Incluso olvide pagarle la semana pasada. Ella no dijo nada, y yo no le recordé. Ella probablemente cree que ya no le debo nada. Parece como si hubiera sido hace mucho que estábamos metidas en ese trato y no es como si hubiéramos escrito algo en papel.
Parece ser que Jade nunca olvida. Parece ser que ella siempre está consciente que está haciendo esto, saliendo conmigo, para tener a Beck de regreso.
Ahora es realmente duele porque no la odio. Nunca lo he hecho.
—¡Bien! —exclamo; y antes de que pueda empezar a llorar, porque siento las lágrimas viniendo, me dejo caer en la cama y le doy la espalda.
Estoy empezando arrepentirme de todo esto. Quiero decir, ¿Qué estaba pensando? Puede encontrar una manera más fácil de poner celoso a Danny meses atrás. Especialmente porque él no vale la pena de ponerlo celoso. Pero no, yo tenía que hacer algo drástico. Ahora mira donde estoy. Por dormir con la chica que me odia más que nadie en este mundo.
La siento recostarse a mi lado y tomo una bocanada de aire. Sé que no es su culpa que recuerde porque está haciendo esto. Así que no puedo estar enojada con ella realmente. No debería siquiera estar triste, o deprimida, o siquiera sorprendida. No es como si no hubiera sabido en lo que me estaba metiendo.
—Vega.—ella dice.
No diría que la ignore. Solo no confió en mi voz ahora mismo. Si lloró, ella me preguntara que pasa y ¿Que podría decir sobre eso?
"Oh estoy llorando porque me acabo de dar cuenta de tu aun me odias y yo realmente, realmente, quiero que seamos amigas, Jade."
Si, ella probablemente me matara por salirme de mi personaje, ahorcarme por olvidar que no estamos saliendo de verdad, y darle de comer a los tiburones con mi cuerpo por tener el coraje de querer ser su amiga.
La siento inclinarse un poquito y cierro mis ojos con fuerza. Totalmente estúpido porque ella sabe que no pudo estar dormida.
—Termine.—ella dice
—¿Terminar con qué? —me tenso. Tengo el sentimiento de que ella quiere decir que termino con esta farsa. Y estúpidamente, no quiero que estoy termine aún. No quiero regresar a como solía ser; con ella diciéndome nombres, empujándome, tirándome su café, odiándome.
Realmente no quiero que ella me odie.
—Peleando.—ella responde. —Así que, date vuelta y dame un beso de buenas noches.—
¡¿Que?! Ella no puede estar hablando en serio.
Y así olvide mi ansiedad y mi miedo porque Jade West es realmente increíblemente increíble. ¡El coraje de esta chica! Ella termino de pelear, así que ¿Debería de darme vuelta y darle un beso de buenas noches?
¡Oh, me daré vuelta de acuerdo! —Solo porque tú has terminado de pelear no quiere decir que hemos terminado, Jade West.—le grito.
—Eres caliente cuando te enojas.—ella me sonrió.
¿Que?
Siento mi cara calentarse inmediatamente. ¿Que está mal conmigo? ¿Todo lo que ella tiene que hacer es decirme que soy caliente y paso de estar enojada a sonrojarme en cuestión de cero puntos cinco minutos?
¡Ugh!
—Cállate.—le digo antes de hundir mi cara en la almohada.
—Vega.—escucho que ella se ríe.
Los latidos de mi corazón se aceleran y me ruedo los ojos a mí misma. Entiendo que la risa de Jade es sexi. ¿Cómo no vería eso? Es fuerte, y raposa, y Jade-y, pero lo que no entiendo es porque reacciono a eso cuando hace segundos estaba triste porque que sé que ella aun me odia. De hecho, aún estoy triste porque sé que ella me odia. Así que… ¿Que está mal conmigo?
—¿No vas a salir, baby? —ella murmura mientras quita mechones de cabello del lado de mi cara. Luego ella se inclina y presiona sus labios contra mi oído. —Vamos, Vega. Mírame.—
¡Dios, Louise y Steve! Realmente tengo que morder mi labio para mantenerme callada. ¿En serio? En serio. ¿Todo lo que ella hizo fue susurrar en mi oído y quiero gemir? ¡Ella ni siquiera susurro algo sexi!
Tal vez debería de quedarme aquí, así, con mi cara enterrada en la almohada. Así ahogándome hasta que muera porque soy realmente patética.
Siento los dedos de Jade mover en la parte trasera de mi cuello y no es hasta que siento un escalofrió para darme cuenta de que ella había movido a mi cabello. Luego ella me besa allí y estoy instantáneamente caliente. Y no solo la parte trasera de mi cuello, pero todo mi cuerpo.
Tome una bocanada de aire y me doy cuenta de lo difícil que es hacerlo con mi cara hundida en la almohada, pero aún no salgo. No puedo. No la puedo enfrentar. Estoy demasiado avergonzada.
¿Cómo ella le hace para mantener todo…todo junto todo el tiempo?
—Babe, mírame.—ella susurra, besando el lado de mi cara tan gentilmente que me siento como…no sé. Como si ella me diera cariño, aunque sé que ese no es el caso. Sé que ella me odia.
¿Cómo se sentirá besar a la chica que odias? ¿Ella pensara en eso? ¿Es realmente posible para ella olvidar todo eso mientras siguen actuando? ¿O ella hace un encogimiento mental o algo así cuando la toco?
—Vamos, baby.—ella susurra antes de darme un beso en la oreja.
Dándome cuenta de que ella no va a parar, no hasta que ella tenga lo que quiere, me doy por vencida. Saco mi cara de la almohada y la miro.
—¿Terminamos? – ella pregunto.
Estudio su rostro. La miro directamente a los ojos. No veo odio, no disgusto, ni siquiera una pequeña forma de incomodidad. Solo veo a una chica mirando a su novia y preguntándole si todo está bien para poder dormir sin peleas de por medio. Eso es todo. Eso es todo lo que veo.
No me pregunto porque siempre olvido que solo estamos pretendiendo. Pero no lo olvidare otra vez. Nunca. Me lo prometo.
—Si, Mami. Hemos terminado.—respondo. Muerdo su labio inferior en lugar de darle un beso de buenas noches porque sé que a ella le gusta eso.
-0-
Cuando me despierto, mantengo mis ojos cerrados así puedo pensar por un rato mientras pretendo estar dormida. Anoche fue…difícil. Ni siquiera la parte de Danny/Hudson/Ryder. Bueno, esa parte fue atemorizante, y deprimente, e incómoda pero no fue difícil.
La parte difícil fue recordar que realmente no tengo una novia. Difícil fue sentirme como una especie de violador después de subirme encima de Jade, besándola, sintiéndola resistirme, y darme cuenta de que probablemente lo encontró repugnante. Difícil fue tratar de importarme, besarla de todas maneras y tratar de que ella se abra conmigo. Difícil fue darme cuenta de que tal vez si soy una puta; la peor quizás porque page por mis propios servicios, literalmente. Difícil fue besarla cuando estaba dormida para que ella no sintiera repulsión. Difícil fue saber que aun quiero gustarle. De verdad. Quiero ser fue amiga realmente mal, tan mal que duele. Eso fue difícil.
Hay un pequeño movimiento fuerte contra mis costillas, recordándome que no solo somos Jade y yo en esta cama. Sus hermanas también están aquí. Ellas vinieron en la noche, asustadas por la tormenta y no podían dormir. Naturalmente, Jade estaba lista para mandarla a la cama, pero yo les dije que se podían quedar.
Por lo menos ellas no me odian.
Miro hacia abajo y veo a Amber mirándome. La pequeña cosita es tan despierta, probablemente ha estado así desde hace mucho tiempo, peor está demasiado asustada de molestar a las demás.
Me siento y miro a Riley y Jade. Riley tiene una pierna cruzada sobre el cuerpo de su hermana. No puedo evitar sonreír. Es demasiado lindo, pero si una de ellas estuviera despierta, ellas estarían peleando sobre eso. Bueno, Jade lo pincharía y Riley reaccionaria.
Miro a Amber nuevamente y presiono un dedo sobre mis labios. Ella asiente con la cabeza en entendimiento. Luego me inclino y busco el teléfono en mi cartera. Tengo que tener una foto de esto.
Ninguna de las chicas se movió con los clics y los clacs de las fotos que tome.
Con eso terminado, me bajo de la cama y hago que Amber me siga. Ella se levanta con mucho cuidado, haciendo un esfuerzo consciente de no despertar a sus hermanas.
Una vez que estamos en el pasillo, susurro. —Vamos hacer el desayuno para Riley.—
—¿Para Jade también? —sus ojos se iluminan ante la proposición.
—Si, a ella también.—suspiro. Las niñas realmente aman a su hermana, aun cuando la chica es un ataque de masa con ellas.
Corremos hacia la cocina, reviso el refrigerador sacando todos los ingredientes que necesitamos para hacer panqueques y huevos. No soy una gran fan de los huevos, pero se cómo hacerlos.
Al principio, Amber mira confundida. Luego se empieza a emocionar. Creo que pensó que haríamos algo más sencillo como cereal.
Empezamos con los panqueques. Bueno, digamos que Amber empezó con los panqueques. Ella aprendió un poquito sobre medidas en la escuela, así que la dejo seguir sus propias instrucciones. Ni siquiera me tengo que quedar detrás de ella para decirle si lo está haciendo bien. Si salen mal, le hare algo más a Riley para comer. Jade se puede comer el trabajo de su hermana.
Amber solo me pidió ayuda una vez, después de eso, ella puede decir que ella hizo el desayuno.
Hay una gran sonrisa en su cara así que sé que esta emocionada con todo el prospecto.
Vertí un poco de masa en el sartén, le mostré a Amber como hacer los huevos. Tome una silla para que ella pueda estar a mí mismo nivel y al de la estufa. Ella estaba un poquito nerviosa al inicio, pero la emoción de poder usar la estufa como un adulto…esa sonrisa nunca abandonara mi mente. Y solo para asegurarme de que no se me olvide, le tome un montón de fotos y algunas con ambas juntas. Ella es un poquito desordenada, con toda la masa en su camisa, codos y no sé cómo ella se llenó la frente, pero creo que eso la hace más adorable.
Mientras ella termina de poner los huevos en el plato, yo termino con el ultimo panqueque. A pesar de mi humor hace rato, ahora estoy sonriendo. Las gemelas tienen ese efecto en mí. Ellas son las cositas más hermosas…la mayoría del tiempo.
Creo que me perdí en mis pensamientos porque lo siguiente que sé que mi mano duele. Me queme.
—¡Mierda! —susurre.
Amber se acerca corriendo y el ver su cara de pánico hace que me calme instantáneamente. No quiero que ella se preocupe, así que pretendo que no duele tanto. Puse mi mano en el lava platos y encendí en grifo del agua fría y le pregunte a Amber si me podría traer alguna pomada del gabinete del baño.
Ella sale corriendo solo para hacer eso.
Mientras ella no está inspecciono la quemadura. ¡Dios, Soy como una nena! ¡Es tan pequeña que la puedo cubrir con mi pulgar!
Ella regresa con la pomada y un montón de curitas.
Solo necesito una.
Me siento en la mesa y doy mi brazo a ella. —Arréglame Dr. Amber.—le sonrió, solo para hacerle saber que no es nada porque ella parece seriamente preocupada.
Ella no me sonríe de regreso. De hecho, sus manos están temblando cuando me pone la pomada.
Sé cómo hacer que se sienta mejor. —Estoy bien, Amber.—sonrió.
Ella me sonríe de regresa, tal y como pensé que lo haría. —Enséñale a Jade. —ella me responde.
Le frunzo el ceño. ¿Enseñarle a Jade? ¿Así ella me puede llamar nena o "accidentalmente" me puede golpear? No gracias.
—No es nada Mamita. Tú lo puedes hacer. No necesito a Jade.—le digo un poco forzado.
Ella enarca sus cejas.
—No para esto.—lo cubro. Luego miro abajo hacia mi brazo y hago una cara de preocupación.
—¿Qué pasa? —ella entra en pánico.
—No lo encuentro.—pretendo buscarlo .
Ella se ríe para luego apuntarlo para mí. —Aquí esta, Tori.—
—Oh.—
Ella se ríe un poquito más antes de ponerme la curita. Como dije, solo necesito una, pero supongo que ella no las quiere desperdiciar. Termino con tres curitas cubriendo mi pequeña quemadura y dos cubriendo mi imaginario booboo en mi otra mano.
—¡Okay, vamos a comer! —anuncio mientras sirvo nuestros platos.
—¿Qué pasa con Jade y Riley? —ella frunce el entrecejo.
—Ellas están dormidas.—
—Las podemos despertar.—
—Después de que comamos.—
Ella me hace una cara. Como si le estuviera preguntando por abandonarlas en un apocalipsis zombi.
¿En serio?
—Vamos, Mamita. Cuando ellas se levanten, ellas empezaran a pelear. ¿No preferirías comer en paz primero y luego ver la función? —razono.
—Si.—ella sonríe.
—Buena chica.—le guiño el ojo.
Ella se sonroja.
Mierda. Tengo que ser más cuidadosa con eso.
—¿No te gustan los panqueques? —ella pregunta después de un momento.
Miro hacia mi plato y me doy cuenta de que no los he tocado. Solo me he estado tomando el jugo de naranja.
—Lo siento, estaba pensando.—
—¿En qué? —
Meto un pedazo de panqueque para evitar responder. No están tan mal. Realmente, no están tan mal, están en el borde de lo delicioso. Seguro que ella ha de haber jugado un poco pero ese juego resulto en algo rico.
—Mmm. Estos están muy ricos Amber. Vendré todos los días aquí para el desayuno.—le alabo.
Ella se sonroja aún más. —No tienes que decir eso.—
—¿No tengo que decir qué? —respondo con la boca llena, y quiero decir con la boca llena de panqueques.
—Si no te gustan no tienes que decir eso, no tienes que pretender que te gustan.—
Frunzo el entrecejo.
—No soy buena en muchas cosas.—ella se encoge de hombros.
—¿Quién te dijo eso? —gruño. Pero tengo la buena idea que ella obtuvo esa idea de sus hermanas.
—Solo lo sé.—ella se encoge de hombros aún más. Luego empieza a comer y sé que ella no quiere hablar más. Así que terminamos el desayuno en silencio.
Juro, entre Jade y Riley, la niña probablemente nunca tiene un descanso. La única justa con ella probablemente es Joy.
Tal vez debería hacer un tiempo especial con Amber, ayudarle a crear algún tipo de autoestima.
Sí, creo que lo haré. Asiento con mi cabeza en confirmación de que lo hare.
Es una importante decisión hecha, tomo los platos y los llevo al lavaplatos y hago los platos de Riley y Jade. Le doy el plato de Jade a Amber y desafío a Jade a hacer una mala cara a la niña cuando ella se presente con su desayuno. La desafío al doble.
—¿Estas enojada, Tori? —Amber me pregunta de la nada.
—No, ¿Por qué? —
—Luces enojada.—
La miro. Ella mira hacia abajo directo a mis pies…a la manera en que estoy estampando mi pie es un poco agresivo.
Oh.
—No, solo estoy determinada.—decido.
—Oh.—ella dice. A pesar de que sé que ella aún está un poquito confundida.
Una vez dentro de la habitación, noto que Riley está en el lugar opuesto de la cama. Como si ella hubiera sentido un espacio vacío al momento en que Amber y yo nos levantamos. Es eso, o Jade la empujo.
Enciendo las luces y grito. —Jade, Riley, ¡Levántense! —
Riley se sienta y se frota los ojos.
Jade gruñe y se da vuelta.
Camino hacia ella y la muevo. —Levántate Mami, Amber y yo hicimos el desayuno para ustedes, y es mejor que te guste.—la amenazo juguetonamente. Luego le doy su plato a Riley.
Jade se sienta y me da una mirada dura.
La ignoro y le hago señas a Amber para que le dé el plato a Jade.
—Amber hizo los panqueques sola.—digo con orgullo.
Jade me mira con los ojos entrecerrados mientras Amber le da el plato. —¿Estas tratando de envenenarme o algo así? —ella gruñe, rehusándose a tomar el plato de su hermana.
Amber me mira de regreso. Sus ojos están tan…tristes. ¿Cómo eso no puede afectar a nadie?
Le doy una mirada asesina a Jade, pongo mis manos en mis caderas. —Comete los jodidos panqueques, Jade.—gruño rechinando mis dientes.
Ella me mira fijamente, su boca medio abierta. Como si ella no pudiera creer que tuviera el valor de hablarle de esa manera.
La miro de regreso, con una ceja enarcada. Si. Tengo el jodido valor.
—Bien.—ella murmura, tomando el plato de Amber. Pero antes de empezar a comer, ella mira a Riley, quien ya casi ha terminado de comer. —¿Cómo sabe? —ella pregunta.
—A panqueques, estúpida.—
—La miel, Mamita.—ordeno. Y Amber le pasa la miel a Jade antes de que esta pueda atacar a Riley por llamarle estúpida.
—Come.—le digo a mi novia.
Ella rueda los ojos y empieza a comer.
—¿Bueno? —
—Bueno, ¿Que? —ella pregunta después de tragar.
—¿Como saben? —
—A panqueques.—
Cruzo los brazos sobre mi pecho y la miro fijamente. Ella se rehúsa mirarme al inicio, optando por hurgar en su desayuno, pero después de un rato le empieza molestar.
Ella deja salir un pesado suspiro y mira a Amber a los ojos. —Los panqueques saben bien, Sabandija.—
—Y que más tienen que decir, ¿Las dos? —añado, obteniendo la atención de Riley también.
Ambas se miran. Confusión genuina en sus rostros.
Juro que esta dos…
—¿Qué es lo que dices cuando alguien hace algo bueno por ti, como…no sé, traerte el desayuno a la cama? —
—¿Gracias? —Riley pregunta.
—¡Entonces dilo! —
—Gracias.—ella me dice.
—Yo solo hice los huevos. ¿Eso es todo lo que comiste? —
—No.—
—¿Qué más comiste? —
—¿Panqueques? —
—¿Y quién hizo los panqueques? —
—¿Amber? —ella parpadea.
La miro duramente aún mas.
—Gracias por los panqueques, Amber.—ella dice finalmente.
—De nada.—su hermana sonríe.
Me doy vuelta y miro duramente a Jade. Si ella no le da las gracias a la pequeña niña…
—Gracias, Sabandija. ¿Feliz ahora? —
—Lejos de eso.—murmuro mientras camino hacia la puerta.
—¡Hey, a donde vas! —ella repentinamente me grita.
—Voy al baño.—
—¡Qué pasa con mi café! —
—¡No hice ninguno! —chasqueé. ¡Dios! ¿No puede estar satisfecha con el desayuno en la cama? Y aparte de eso, ¡No es como que le pueda hacer su café porque Joy no tiene una cafetera!
—¿De qué diablos estás hablando? ¡Solo busca en tu cartera y dame un poco de café! —ella me grita de regreso.
¿Mi cartera?
¡Oh! Ese tipo de café.
Realmente me sonrojo un poquito mientras busco en mi cartera y saco el lápiz labial con sabor a café. Realmente necesito poner mi cabeza en el juego. ¿Qué clase de chica no besa a su supuesta novia como buenos días? No me pregunto porque Jade me sigue llamando novata.
Cuando camino hacia Jade, ella me sonríe. Dios mío, ella tiene la sonrisa más hermosa y eso por mí. Tomo una bocanada de aire y me recuerdo que solo es pretendiendo antes de besarla. No quiero incomodarla si no tengo que hacerlo. Y meter mi lengua hasta su garganta frente a las gemelas no es sobre actuado, pero es inapropiado.
—¿Solo eso? —ella me gruñe. Probablemente no fue suficiente para ella y está enojada porque tenemos que hacerlo otra vez.
—Tienes aliento de mañana—me encojo de hombros, usando eso como excusa.
Las niñas se empiezan a reír. Riley es la primera.
A Jade le toma unos segundos darse cuenta de que la insulte. No es que ella sea lenta pero probablemente ella piensa que no la he insultado.
La siguiente cosa que se es, estoy en el suelo y Jade encima de mí. Pero no estoy lastimada. Me estoy riendo porque ella me está haciendo cosquillas.
—¡Para! —grito entre risas.
—¿Aliento de mañana, huh? —ella gruñe. Ella no me muestra clemencia. Ni siquiera cuando le digo que necesito ir al baño realmente, realmente mal.
—¡Ayuda! —llamo a las chicas. Riley viene inmediatamente, saltando en la espalda de Jade. Y mientras Jade está luchando contra eso, logro salir debajo de ella.
No pasa mucho hasta que la logramos retener.
—En serio, Sabandija. ¿Dejaras que ellas hagan equipo y me derroten? —Jade llama a Amber, quien está sentada en la cama riéndose mientras nos mira pelear a cosquillas.
Amber se ríe aún más mientras se levanta para ir detrás de Riley. Ella cae y Jade trata de ayudarla, pero yo me meto en su camino.
Se siente como si fueran horas mientras jugamos. Riley y yo vs. Amber y Jade, es una pelea justa.
—Muy bien.—jadeo. —Tengo que ir al baño. Jade, alista a las chicas.—
—¿Qué? ¿Por qué? —
—Iremos a mi casa, ¿Recuerdas? Todos nos verán ahí a las 8:30am porque tenemos que escribir esa canción de cumpleaños.—
—No—ella se queja. –¿Por qué tan temprano? —
—¡Te dije! Es un hecho que la creatividad se da mejor en la mañana.—
—No.—ella se queja otra vez.
—Si.—digo antes de darle un beso rápido y dirigirme al baño. Y mientras estoy ahí también me baño. El único problema es que no traje nada, ni siquiera una toalla.
¡Ugh! Estúpida.
Abro la puerta del baño y grito. —¡Riley! —
—¡Tori! —ella grita de regreso.
—Tráeme una toalla, por favor.—
—¡Okay! —ella responde, peor ella no es la que viene con la toalla. Es Jade.
—Me podrías haber preguntado.—ella me sonríe con malicia
Trago duro dos veces antes de responder. —Pensé que estabas ocupada.—sonrió, sacando mi mano por la pequeña abertura y tomar la toalla. Espero que Jade no se ponga difícil, que solo me la de; pero no tengo tan buena suerte. Ella sostiene la toalla firmemente, rehusándose a dejarla ir.
—¡Jade!—siseo. Bueno, es mas como un jadeo porque prácticamente estoy rogando para que ella no haga algo embarazoso.
—Saca tu cabeza.—ella ordena.
Suspiro y hago lo que me dijo. Solo porque me lo dijo. Saco mi cabeza por la puerta y escondo mi cuerpo detrás de esta.
Ella tiene algo en su otra mano, peor antes de que tenga la oportunidad de preguntar ella me dice que cierre los ojos.
—¿Qué tienes en la mano? —pregunto con sospecha...nerviosamente.
—Es una sorpresa. Cierra tus ojos, baby.—
Cierro mis ojos con fuerza y algo pegajoso pasa por mis labios luego me doy cuenta de que es mi lápiz labial con sabor a café.
Que de…
Luego ella me está besando. Realmente me está besando. No es solo succionando el lápiz labial como usualmente lo hace. No hay dudas en ella. No pausas. Solo…pasión. El sentimiento de pasión que genuinamente puedo sentir en mis huesos. Y me hace sentir triste porque se que no es verdad. Sabiendo que cuando esto termine, cuando ella termine de pretender ser mi novia, probablemente no ser capaz de obtener sonrisas de ella.
Pero le sigo la corriente. La beso de regreso. Gimo. Me meto en eso. No es que sea duro. Jade es una buena besadora. Se siente muy diferente ahora, porque recuerdo donde estoy.
—Tu haces el mejor café, babe.—ella suspira después de un momento.
Suspiro también. Nosotras haríamos la pareja perfecta solo si ella no me odiara.
—Babe.—ella toca mi mentón para obtener mi atención.
Parpadeo.
—¿Qué? —
—¿Qué dices cuando alguien te hace un cumplido? —ella me molesta.
Me fuerzo para sonreírle de regreso. —Gracias.—
Ella me da la toalla y me besa antes de irse. Me envuelvo en la toalla rápidamente y mentalmente me maldigo. ¿Una toalla? ¿Por qué no pregunte por ropa?
Cuando hago mi camino hacia la habitación de Jade, esta vacía.
Me apresuro a hurgar en su armario y elijo un set de ropa. También soy capaz de maquillarme y arreglar mi cabello sin interrupciones; lo cual es extraño.
—¡No te atrevas a tocarme, tu pequeña apestosa petarda! —
Eso no es extraño.
Corro hacia el primer piso, Jade le está gritando a Riley.
—Jade…—
—¡Que! —
—Te escuches hasta el segundo piso, no hay razón para gritar.—
Ella me rueda los ojos, se da vuelta y se dirige hacia Riley. —Lávate las manos, Tocino.—
Parpadeo. ¿Eso es todo? Esperaba más pelea o por lo menos de ella diciéndome sobre no decirle que hacer.
—Solo es un poquito de kachew.—Riley molesta a Jade, moviéndose hacia ella haciendo señas de la va a tocar.
—¿Qué es kachew? —Amber pregunta.
—Mocos.—
¡¿Que?! ¡Asqueroso!
—¡Lávate las manos, Monstruito! —
Jade me sonríe con malicia. Probablemente porque le acabo de decir que no grite y ahora yo lo estoy haciendo.
—Pero…—
—¡Ya! —le interrumpí, apuntándole hacia el baño.
—Okay, Okay. Ya voy.—
—Así que…yo no puedo gritar ni un poquito…—
—No les llames por nombres.—interrumpo.
—¿Niña, pero tu si puedes? —Jade prosigue sin perder un segundo.
—Me disculpo.—digo sin dudar.
Ella me sonríe. —Te miras bien en mi ropa.—
Realmente no lo hago. Sus pantalones me quedan un poquito flojos, así que espero por el resto, lo insultos que le siguen, pero nada. Eso es todo. Ella me está mirándome expectante, esperando a que le responda…su cumplido.
Ni siquiera recuerdo que ella le haya hecho un cumplido a Beck cuando salían.
Ella camina hacia mí y envuelve sus brazos alrededor de mi cintura, me jala hacia ella. Dios, ella huele jodidamente bien.
—Te miras bien sin ellas también.—ella dice.
—Jade…—jadeo.
Y como si mira no estuviera lo suficientemente roja, escucho otra voz diciendo el nombre de Jade. Una voz de mujer. Joy.
Salto lejos de los brazos de Jade. Jade me gruñe y me jala de regreso.
—No sabía que estabas en casa.—Jade saluda casualmente. Incluso si Amber no estuviera abrazada ya a las piernas de su madre, creo que es lo único que Joy obtendrá de su hija mayor, um, bueno su hija…ex hijastra…aún estoy un poquito confundida como esto funciona.
—Llegue esta mañana.—Joy responde con una pequeña sonrisa. —¿Van a algún lado? —
—Si, a la casa de Vega. Supongo ya que estas aquí puedes cuidar a tu moco…—
—Jade…—advierto.
—Niñas.—
La cara de Amber decae.
—Ellas pueden venir.—digo sin siquiera pensar.
—¿Qué? ¿Por qué?—
—Por qué no, ellas ya están vestidas.—me encojo de hombros.
—Ellas se pueden desvestir.—ella sisea.
—¿Puedes ir a ver por qué a Riley le está tomando tanto tiempo? Llegaremos tarde.—le digo mientras tomo la mano de Amber. —Las esperamos a las dos en el carro. Adiós Joy.—
—Adiós mamá.—Amber se despide con emoción.
—Adiós chicas.—
Doy una mirada rápida atrás y miro a Jade haciendo su camino hacia el baño ruidosamente mientras que Joy sonríe de mi hacia Jade.
Y como no tengo las llaves de Jade, tenemos que esperar a que ella venga para subirnos. Solo son unos segundos antes de que ella salga, jalando a Riley por la muñeca.
Una vez dentro del carro, Jade se pone su cinturón de seguridad inmediatamente. La miro fijamente. Esto no es normal en la conducta de Jade. Normal es que yo él tenga que poner el cinturón de seguridad y que ella se lo quite segundos después.
—Riley, cinturón.—Jade llama.
—¿Desde cuándo te importa? —
—Desde que tengo una novia con un papá policía. Ahora hazlo.—
Riley murmura un poquito, pero se pone su cinturón y tengo el sentimiento de que ella no se lo quitara hasta que lleguemos a mi casa.
—Babe, ya sé que te estas preguntando como tuviste la suerte de tener una novia tan caliente como yo, pero podrías dejar de mirarme tanto y ponerte tu cinturón así nos podemos ir.—Jade dice y me doy cuenta de que no me he puesto el cinturón aun.
—Cállate.—le digo rodando mis ojos juguetonamente. Puedo sentir como mi cara se pone roja, pero lo ignoro.
Después que me pongo el cinturón, miro por la ventana y me pongo a pensar. Jade ha estado siendo muy buena más de lo usual esta mañana. De hecho, ella ha estado siendo muy buena desde hace días si lo pienso bien.
¿Que si…que si le gusto? No de ese tipo de gustar, pero ¿que si no me odia como solía hacerlo antes? ¿Que si podemos ser amigas después de esto?
El simple pensamiento me hace sonreír tanto que me duelen las mejillas para el momento en que llegamos a mi casa.
Llegamos un poquito tarde, pero no es la gran cosa. Todos están tarde. Excepto Melissa, veo su carro.
Me salgo de carro de Jade y mientras lo hago, Melissa también se sale de su carro. Pero no solo eso, veo que la puerta del pasajero se abre también y me confundo un poquito. ¿Ella le doy un aventón a alguien? Podría jurar que André traería a Robbie, a Cat la traería su hermano y Beck tiene su propio carro.
Pero ni Cat, Robbie, Beck o André sale del carro de Melissa. Es su hermano menor Ian.
Le sonrió. A ella le gusta su hermano solo un poquito más que Jade con las gemelas.
—¿Perdiste una apuesta? —le pregunto.
—Oh mi hermano me amenazo.—ella dice con voz monótona.
—En serio, Jordán no parecer ser del tipo que amenaza.—
—No fue Jordán.—
—¿Ian? —mi sonrisa se hace más grande.
—Cállate.—
Pero en lugar de quedarme callada me dirijo hacia Ian. —Hey, Ian.—
—Hey Tor...whoa ¿Quién es esa? —pregunta, moviendo se cabeza hacia un lado para mirar detrás de mi.
Miro sobre mi hombre, esperando a que sea una de las niñas porque Ian solo tiene nueve años, peor veo que él está apuntando hacia Jade.
¿En serio?
—Mi novia.—le respondo, cruzando los brazos sobre mi pecho.
Él me sonríe. —¿Cuál es su nombre? —
Le ruedo los ojos.
Melissa le golpea la cabeza y le llama pervertido.
Eso no le molesta en lo mas mínimo. El corre hacia Jade y se presenta. Jade lo mira y luego me mira a mí. Dios mío…su cara.
Me doy vuelta así ella tal vez no vea que me estoy riendo, pero ni funciona. Todo mi cuerpo está temblando en risa.
—Aléjate de mí—repentinamente escucho a mis espaldas.
Veo como Ian toma la mano de Jade y ella se jala.
—Aléjate de mí antes de que te apuñale.—
Ian vuelve a tomar la mano de Jade y ella se vuelve a jalar.
Melissa se encoge de hombros. No creo que le importe si Jade está hablando en serio o no.
—Mini Jades.—Melissa apunta a las niñas se ponen a mi lado. Ella no sonríe, es como si ella no supiera si sería bueno o malo tener a las pequeñas Jade.
Jade jala su mano de Ian otra vez, y el la vuelve a tomar sin perder un segundo.
Abruptamente, Riley empuja a Ian hacia el suelo. Fuerte. —¡Para! —ella le gruñe.
En regreso, él se levanta rápidamente, la empuja de regreso y toma la mano de Jade otra vez.
—Esa es Riley.—digo, apuntando la niña que está en el suelo peleando con su hermano.
Luego agarro la mano de la que está detrás de mí y la pongo enfrente. —Esta es Amber. Mamita, esta es mi amiga Melissa, dile hola.—
—Hola.—Amber dice inmediatamente.
Revuelvo su cabello con orgullo, como si ella fuera mi o algo así.
De la nada, Melissa tomo mi mano. Rápidamente me jalo.
—¿Qué es eso? —ella se preocupa, apuntando a las curitas en mi brazo.
—Son curitas.—digo sin expresión. Ni siquiera en manera sarcástica. Solo que todo esto me confunde. ¿Que está mal con mis curitas? Si tiene los personajes de Invader Zim pero no están raro.
Obviamente no le di la respuesta que ella quería porque ella se da vuelta hacia Jade, Jade y grita. —¿Qué es esto? —
—¿Cómo demonios se supone que tengo saber? —Jade bufa.
—¿No te diste cuenta de que tu novia está herida? —Melissa bufa de regreso.
Jade rechina los dientes, pero antes de que ella pueda decir algo mas, Lissa se da vuelta hacia mí. Ella se mira preocupada, más que preocupada. Ella esta extremadamente preocupada, en una manera en la que nunca la he visto y eso saca de balance.
—¿Tú no eres como…um, cuando te deprimes, no eres...tu sabes? —ella me pregunta.
Miro a Jade porque no sé lo que Melissa me está preguntando y Jade es un poco más criptica en estas cosas.
Jade bufo. —Estas exagerando. Vega no hace eso.—
¿Huh? ¿Hacer qué?
—¿Estas segura de eso? —ella pregunta escéptica.
—¡Debería saberlo! —Jade sisea.
¿De qué están hablando?
—¡No sabias que ella estaba lastimada! —Melissa exclama.
—Ella es torpe. ¡Ella se lastima todo el tiempo, pero lo sabría si ella se lastimara a propósito! —Jade le grita a la defensiva.
¿Lastimarme a propósito?
Entonces hace clic. Finalmente. Ya sé de qué están hablando.
—No me corto.—me apresure a explicar. —Me queme.—
La mandíbula de Jade cae desencajada
—¡¿Te quemas?! ¡Qué mierdas, Icky, eso es peor! —Melissa chillo.
¡Dios!
—¡No fue a propósito! ¡Estaba haciendo el desayuno! —mire a Amber. —¿Verdad, Mamita? —
Amber asiente vigorosamente. No creo que ella entienda lo que está pasando o cual es gran problema, pero ella sabe que todo el mundo está perdiendo la cabeza a su alrededor. Y eso es lo suficiente para ponerla de cabeza a ella también.
—¿Accidentalmente te quemaste las dos muñecas? —
Ruedo los ojos y me quito las curitas de mi muñeca derecha. —Mira, no hay nada aquí. Amber y yo estábamos jugando al doctor. —
Melissa deja salir un suspiro de alivio y me abraza.
—Lo siento por saltar con conclusiones como esas, ¿Pero no me puedes culpar? —ella se disculpa. —Anoche…—
La pincho, fuerte, interrumpiéndola en su oración.
—¿Qué? —ella se aleja.
No quiero hablar sobre anoche. Nunca. Solo quiero olvidar lo que paso.
Mi rostro lo dice todo, porque ella no dice otra palabra. Solo me da palmaditas en el hombro.
Mira a Jade, lista para rodar los ojos por el acto de Melissa, pero ella me está dando una mirada asesina.
¿Que hice?
Gracias a Dios André llegó y todos se distrajeron por un segundo.
—Abriré la puerta.—anuncio. Mientras hago eso, Cat llega. Ahora solo falta Beck.
Metí a todos los niños dentro y trato de encontrar algo por hacer. Les dejo ver TV, pero eso podría interrumpirnos en nuestra creatividad y efecto de en el proceso de hacer la canción, no es como si fuera difícil escribir una canción para niños de cuatro.
—Solo déjalos.—Jade gruño mientras busco por los juegos de mesa. Sé que están por algún lado.
—No quiero que se aburran.—le responde ausentemente cuando encuentro el juego de cartas UNO. ¡Wepa!
Puse a los niños en el suelo, cerca del piano. De esta manera, está fuera de nuestro camino, pero a la vista.
—¿Por qué te importa? —Jade me frunce el entrecejo.
—¿Por qué te sorprendes? Icky ama los niños. Ella quería ser una maestra de segundo grado desde que ella tenía que tres. Todos lo saben.—Melissa le responde de mi parte. Luego ella se acerca y me ayuda a acomodar los niños.
—Yo no sabía eso.—André interviene.
—¿En serio? —Melissa frunce el ceño. —Ella lo dice todo el tiempo. Tal vez ustedes no le ponen mucha atención. Luego otra vez, tu eres un chico.—
—A juzgar por la sorpresa en el rostro de ella, me atrevo a decir que Jade tampoco lo sabía.—Robbie apunta.
—¡Por supuesto que lo sabía! —Jade chasquea, pero luego me da esa mirada, la de que estoy en problemas; y ni siquiera sé que hice.
—Iré por bocadillos y esas cosas para que podamos empezar.—digo, tratando de aligerar la tensión.
—Okay, vamos a terminar esta cosa.—André anima mientras saca su laptop. Robbie saca su guitarra y Cat…ella um aquí. La mayor parte de ella. Ella está jugando UNO con los niños así que…sí.
Cuando llego a la cocina, alguien toca la puerta, sé que es Beck. Es el único que falta, siento una presión en el pecho cuando escucho que Jade dice que ella se hará cargo. No quiero que ella lo vea y lo extrañe y decida que el haya aprendido su lección así que es tiempo para dejarme.
Pero también sé que no hay nada que pueda hacer para evitar que Jade me deje por él.
Me encojo de hombros, sin hablar y empezar a sacar la comida. Tengo manzanas y mantequilla de maní para los niños y saque chips y galletas para nosotros.
Lo siguiente que se un montón de "Oh mi Dios" y "dulce mierda" así que me asomó para ver a la sala y es jodida Alyssa Vaughn.
Oh Dios.
Oh Mierda.
Oh Mierda Dios.
—¿Necesitas ayuda con eso? —escucho a mi lado y me doy vuelta para ver a Beck, no está en la sala con su cita. ¡¿Está loco?! ¡Jade la va a matar!
Miro a Jade y ella me esta mirando. Espero que ella no me culpe por esto. Beck me pregunto si podía traer un amigo y yo le dije que no había problema. ¡No sabía que el traería Alyssa Vaughn!
—Tierra a Tori.—una mano paso frente a mi cara y parpadeo un par de veces antes de darle mi atención a Beck.
—¿Qué? —
—Dije, ¿Necesitas ayuda con eso? —él se ríe.
—No dijiste que Alyssa Vaughn fuera tu amiga.—acuso.
—No me preguntaste. Así que…—él hace gestos hacia los bocadillos, preguntándome una vez si necesito ayuda.
—Y casi termino, solo falta la limonada.—respondo.
El mira el contenedor y frunce el ceño. —¿Porque es rosa? —
—Es limonada rosa.—fruncí el ceno.
-¿Alguna vez has visto limonada rosa? –
—No.—
—…entonces ¿Porque es rosa? —
—Es…porque cuando… ¡cállate! —me rio, juguetonamente golpeándole el hombro.
Se siente raro, pero bien. No habíamos estado en buenas condiciones desde que Jade le dijo que lo engaño conmigo.
Beck es un buen chico. Aun quiero ser su amiga. Si es mucho pedir, luego estar en bueno termino como amigos.
Busco a Jade. Ella está sentada al lado de André y ella me está mirando fijamente con algo de furia. Casi puedo saborear los celos saliendo de sus poros. Sé que es porque no le gusto y Beck está siendo amigable conmigo. Ella nunca lo ha hecho. Desearía que hubiera una manera de hacer entender que no lo quiero a él. No de esa manera.
Miro hacia un lado cuando veo que Alyssa se dirige hacia Jade tratando de tener una conversación.
Si, buena suerte con eso.
Me doy vuelta hacia Beck. —Así que, ¿Tú y Alyssa están saliendo? —
—No, solo somos amigos. Aun amo a Jade.—él dice en un tono muy casual que casi no entiendo lo que dice.
Continúo haciendo la limonada, y entonces entiendo lo que dijo.
Y está bien; su respuesta, quiero decir. Por lo menos, eso es lo que digo antes de asentir con mi cabeza. —Entiendo.—y él me sonríe de regreso.
—Esto va a ser difícil, pero me caes bien.—el continua. —Eres una buena persona.—
—Um gracias. Tú también.—
—Aun quiero ser tu amigo, sin importar que pase en el futuro.—
—¿En el futuro? —frunzo el entrecejo.
El pasa una mano por su cabello. —Veras, lo he estado pensando mucho y no creo que ustedes continúen.—
Parpadeo. Esperanzada a que esa sea la respuesta que le das a la novia de tu ex cuando te dicen algo así, porque es todo lo que entiendo ahora.
—Todo lo que ustedes hacen es pelear y besarse.—el continua. —Y está bien por ahora. Tal vez Jade quiera liberar frustración, o tensión, o picante, o lo que sea; pero cuando todo eso termine, ¿Qué más habrá allí? ¿Qué tienen en común? ¿Que saben la una de la otra? —
Parpadeo aún más mientras proceso sus palabras.
¿Todos piensa eso de mí? ¿Incluso chicos buenos, como Beck? ¿Que solo soy buena para "cosas calientes" o para hacerme cargo de las "frustraciones" y luego ser descartada como basura?
—Así que, si lo de ustedes no funciona y Jade y yo lo intentamos otra vez, me gustaría seguir siendo tu amigo. Pero si es difícil para ti seguir siendo amigos, entonces lo entenderé.—el termina.
Asiento con mi cabeza, repentinamente encontrando difícil el hablar o incluso mirarlo a los ojos. Honestamente, es un buen trato porque eso es exacto lo que va a pasar. Para eso firme, ¿Verdad? Hacer que Jade y Beck estén juntos otra vez.
Realmente, mientras pienso sobre eso, me doy cuenta de que es más de lo que puedo esperar. ¿El perdón de Beck y su entendimiento? Quiero decir, ¿no acabo de decir que aun quiero ser su amiga?
—Te paso la limonada artificial.—él me sonríe.
Le sonrió de regreso, a pesar de que no me siento bien.
Luego tomo una bocanada de aire. Las manzanas y la mantequilla de maní. Necesito terminar los bocadillos de los niños.
Mientras corto la fruta, siento con un brazo se enreda en mi cintura. Salto y termino hiriendo mi dedo.
Diablos.
—¿Por qué tan asustada, babe? —
Jade.
¡Duh! ¿Quién más seria aparte de tu novia de mentiras, Tori?
—Me asustaste.—murmuro mientras me acerco al lavamanos para limpiar mi herida. Jade desaparecer por un segundo, pero luego aparece con una curita.
—Tendré que buscar curitas especiales con tu cara en ellas.—ella me dice.
Me encojo de hombros. —Como dijiste temprano, soy torpe.—
—Déjame ver.—
—Lo tengo.—le respondo, sosteniendo mi mano para que me dé la curita, pero ella no me la da.
—Mírame.—
No la he visto desde que ella entro en la cocina y creo que se dio cuenta. Ella puede ser atenta cuando quiere.
Suspiro antes de darle una mirada rápida, luego miro hacia mi dedo.
—¿Estas bien? —ella me pregunta.
Asiento con mi cabeza. —Si, estoy bien. No es tan profunda.—sonrió antes de tratar de obtener la curita otra vez.
Ella aún no se da por vencida. Y se lo que ella quiere, así que se lo doy.
La miro a la cara, directamente a los ojos y ella me mira de regreso. No sé cómo describir la mirada que ella me está dando. Es…diferente. ¿Creo que es preocupación, pero miedo también? Tal vez miedo no, ¿Aprensión? No lo sé. Esto es confuso.
—¿Qué te dijo Beck, baby? —ella me pregunta con suavidad mientras toma mi dedo y pone la curita por mi.
—No mucho.—respondo.
Ella me mira. —¿Él no te llamo puta? —
Jalo mi dedo. —No. ¿Por qué preguntas eso? —
—Entonces por qué… ¿Por qué esa mirada? —
—¿Qué mirada? —
—La que tenías mientras hablabas con el.—
—No sé de qué estás hablando. —fruncí el entrecejo.
Ella me mira fijamente por unos segundos antes de volver a tomar mi mano, —Bueno, entonces, ¿Que fue lo que dijo? –
—Nada.—me encojo de hombros. —El solo quería saber sobre la limonada rosa. —
—¿El chiste del limón rosa? —ella gruñe, como si lo hubiera escuchado millón de veces. Y probablemente lo ha hecho, porque ellos dos tiene una historia. Una de las muchas cosas que Jade y yo no tenemos.
—Y que más.—ella presiona.
—Solo eso.—
Ella frunce el ceño. —El chiste del limón rosa solo toma veinte y dos segundos. Ustedes estuvieron hablando por dos minutos y tres segundos. Así que, ¿Qué fue de lo que hablaron durante el otro minuto con cuarenta y un segundos, Vega? –
Mi boca cae abierta.
¿En serio? ¿Ella acaba de decir eso?
Ella toca mi mentón con su índice. –Responde.—ordena.
—Él quiere que seamos amigos.—respondo. La mayor parte es verdad de todas maneras.
Ella me mira fijamente por un buen rato y luego ella da un inentendible murmuro antes de volver a mi dedo.
—Listo.—ella anuncia segundos después, antes de levantar mi dedo y darle un beso.
Suspiro. Ella es una buena novia falsa.
—¿Qué estás pensando ahora mismo? —ella pregunta. Ella tiene la cabeza hacia un lado, cuando ella hace eso es porque quiere una respuesta honesta.
Pero no le puedo decir que estaba pensando y no me siento con ganas de mentirle, así que la beso.
—Buena respuesta.—ella murmura contra mis labios.
Estoy feliz de que ella piense eso. He estado fuera de lugar todo el día. Tal vez necesite tiempo fuera, solo un segundo o dos para colectar mis pensamientos y volver al juego.
El momento en el que me doy cuenta de que estado besando a Jade en modo automático, es cuando escucho a alguien toser a mi izquierda. Un sonido fuerte, como si estuviera tratando de obtener mi atención.
Abro mis ojos y Oh. Mi. Dios. Estoy sentada en la mesa de la cocina con Jade entre mis piernas, sus manos están debajo de mi camisa y mi lengua en su garganta. Como esto…cuando...no lo recuerdo… ¡Oh Dios, esto es vergonzoso!
—Lo siento.—murmuro, mi cara se pone roja. Especialmente cuando veo que Beck es el que esta tosiendo. Él dijo hace unos momentos que Jade y yo solo nos besamos y peleamos, e incluso un minuto más tarde el mostramos su punto cuando el camino hacia nosotras en la cocina…un cocina abierta donde todos nos pueden ver, ¡Incluso los niños!
Tal vez realmente soy una puta.
Gracias a Dios ellos no se dieron cuenta. Riley e Ian están peleando otra vez. Amber y Cat están tratando de separarlos para poder seguir jugando.
—¿Necesitas ayuda con los bocadillos, Tori? —Beck pregunta. Él me está dando esa mirada de "Te lo dije."
—Um si.—respondo un poquito fuera de aire mientras acomodo mi cabello y bajo mi camisa. —¿Les puedes llevar estas manzanas a los niños? —
—Son café.—el frunce el entrecejo.
—Es mantequilla de maní.—
—¿Mantequilla de maní? —el frunce el ceño aún mas.
—¡A ellos les gusta, ahora llévaselos! —Jade le grita con irritación.
Una vez que él se ha ido, Jade trata de besarme trata vez, pero me salgo de su abrazo. —Um, ¿Mami, me ayudas a llevar los otros bocadillos? Luego me puedes presentar a tu nueva amiga.—
—¿Mi nueva amiga? —ella gruñe.
—Alyssa. Las vi hablando.—
Jade rueda los ojos, pero toma las galletas.
Tomo los chips.
Porque Jade es Jade, ella no me presenta a Alyssa en una manera normal. Ella deja las galletas en la mesa, se sienta en el suelo, me jala hacia su regazo y luego dice. —Beck, preséntale a tu novia a mi novia. Vega quiere conocerla.—
Tal vez él está tratando de darle celos a Jade.
—Hola.—digo, un poquito tímida porque ella es Alyssa Vaughn.
—Hola.—ella me sonríe. Luego ella le da a Jade un gruñido incrédulo. —¿Llamas a tu novia por su apellida? —
—Odio Tori.—siento como ella se encoge detrás de mí. Luego recarga su mentón en mi hombro y pone sus manos en mi regazo.
Ouch.
He escuchado esa respuesta antes. De hecho, la he escuchado siempre que alguien le pregunta porque me llama por mi apellido, peor nunca me había molestado hasta ahora. supongo que siempre pensé que a ella no le gustaba mi primer nombre. Pero ¿Que si solo es para darme una pista? Para recordarme que aún me odia.
Tomo un poco de aire y trato de no mostrar que mis sentimientos han sido heridos.
—¿Tori es el diminutivo de? ¿Victoria? —Alyssa pregunta.
—Si.—sonríe educadamente.
—¿Cómo puedes odiar Victoria? Es un nombre hermoso.—ella le pregunta a Jade. Luego sus ojos vuelven a los míos. —Te quede perfecto.—ella me sonríe.
—Gracias.—mi sonrisa se hace grande. No creo que ella solo este haciendo una pequeña charla conmigo. Ella está siendo genuinamente buena y no me esperaba eso. No de alguien como Alyssa Vaughn. Esperaba que ella una chillona.
Repentinamente, los brazos de Jade me aprietan.
¡OW!
Me muevo un poquito, tratando de levantarme, pero ella me mantiene en lugar.
—¿Adónde crees que vas? —ella gruñe.
—Al baño.—dejo salir.
Es la mejor escusa que tengo, pero al segundo que ella me deja ir me doy cuenta de realmente necesito ir al baño.
Y es perfecto para darme a mí misma una pequeña charla. Silenciosamente, porque no quiero que nadie escuche mi acuerdo con Jade y el hecho de que ella me odia.
Me digo a mi misma que todo está bien, que puedo hacer esto. Que he estado haciendo esto. Solo necesito concentrarme un poquito más fuerte ahora, eso es todo.
Cuando salgo del baño, me dejo caer en el sofá, entre Melissa y André en lugar de sentarme en el regazo de Jade. No seré capaz de concretarme allí, lo sé. El regazo de Jade es muy suave. De hecho, todo su cuerpo es suave…y tibio…y cómodo. No solo eso, pero todo el tiempo que me siento a su lado, sus manos inmediatamente viajan debajo de mi camisa y empieza a acariciar mi espalda.
Juro que es el cielo en la manera en la que me toca. Suave y ligero, pero firme para poder sentirlo. ¿Quién se concentraría en esa manera? Y realmente necesito concentrarme porque quiero terminar esto. A lo rápido que terminemos esta estúpida canción, a lo rápido que todos se irán. Especialmente Beck. No me siento muy bien para estar siendo su amiga en estos momentos. Tal vez el no quiso decirlo en la manera en que yo lo entendí, pero me sigo sintiendo incomoda a su alrededor. Espero que el sentimiento se vaya con el paso del tiempo. No quiero estar a su alrededor. Especialmente no cuando Jade está aquí, tocándome y besándome. Porque no importa que tanto entienda que esto es de mentiras mi cuerpo responde. No puedo hacer nada. No quiero que él me de esas miradas cada vez que eso pase. Y va a pasar. Mucho. Jade es una criatura muy sexual. Siempre besando y tocando; diablos, estoy sorprendida que no hayamos hecho nada aún.
Bueno, no estoy sorprendida. Solo estamos pretendiendo. No hay necesidad de ir mas allá.
—Okay, empecemos. Alguien tiene alguna idea.—digo mirando a todos.
Trago duro cuando veo la mirada que Jade me está dando. Ella me mira cono si literalmente va a matarme.
—¿Qué? —digo.
—Ven. Aquí.—ella ordena.
Hombre, odio cuando ella rompe las oraciones de esa manera.
—Pero no me puedo concentrar cuando estoy sentada en tu regazo.—gimoteo patéticamente.
—No me importa.—ella sisea, sus ojos destellando peligrosamente.
—Pero tenemos que empezar a escribir la canción.—protesto aún mas.
A mi izquierda, Lissa trata de contener su risa, pero se le sale de todas maneras.
—Cállate—murmuro
Ella no lo hace. Ella se ríe otra vez. Y luego cuando Jade se levanta, me jala del sofá se sienta en mi lugar y me sienta en su regazo.
Suspiro, como si no supiera que no me iba a salir con la mía. Diablos, todos sabían que no me iba a salir con la mía a juzgar por la manera en que respondieron. O mejor dicho su falta de respuesta. Robbie está tocando su guitarra, André está pretendiendo buscar algo en internet mientras mira a Alyssa y Lissa está jugando en su teléfono. La única sorprendida es Alyssa. Ella está mirando, con la boca abierta y los ojos abiertos como platos.
—¿Qué estas mirando? —ella chasquea y cuando me muevo un poquito para verla me doy cuenta de que le está dando las mirada más fuerte a Alyssa.
Alyssa no se mueve.
—Ustedes dos tienen la relación…más interesante.—ella dice.
Interesante es una atenuación.
—Mente en tus asuntos.—Jade chasquea.
—Tus asuntos no deberían estar aquí para que todos se molestaran.—ella replica.
Dios, ella es rápida…y valiente.
Entonces ella me mira a mi. —Tori, tu no deberías de permitir ese tipo de abusos. Estoy segura de que hay muchas chicas alrededor.—ella aconseja.
Sip. Ella definitivamente es valiente…y muerta.
—¡Eso es todo! —Jade grita. Siento su mano bajar, debajo de mi trasero y se exactamente lo que ella esta buscando, así que la detengo.
No es fácil, ni un poquito. Hay un poquito de problemas entre ella y yo, pero nadie interviene. Otra vez, todos están acostumbrados a esto. Lissa se mueve un poquito sin dejar de ver su PearPhone. Y André mueve constantemente su laptop así no obtiene ni un puñetazo, patada o codazo.
Seguimos luchando hasta que llego a su cara, la sostengo y pongo a Jade abajo. Bueno, aún sigo teniendo un poquito de problemas. Ella exactamente no me está dejando sostener sus manos contra el sofá. Pero aun la tengo; sin embargo, voy a perder si no hago algo drástico. Ahora.
Así que la muerdo. Directo en el mentón.
—¡Mierda, Vega! —ella exclama.
—¡Lenguaje! —sisea de regreso antes de morderla otra vez. Esta vez a lo largo de su barbilla.
—Vega…—ella advierte.
—Quédate quieta…—advierto de regreso.
Ella me entrecierra los ojos y sé que algo malo va a salir de su boca, así que la detengo. Tomo entre mis dientes sus labios, ambos al mismo tiempo. Luego los dejo ir.
Enarco una ceja, retándola a decir algo que no me guste.
Ella abre y cierra la boca, formando una línea recta y mucho "O" se escuchan alrededor de veinte segundos, pero al final, ella deja salir un puf de aire y se queda quieta.
Adorable no es una palabra que usaría para describir a Jade en muchas ocasiones, pero ahora…ella luce jodidamente adorable, en la manera en la que me está mirando. Beso la punta de su nariz sin pensarlo.
Ella besa mi mentón en regreso.
Me acostumbre a sus muestras de afecto que no puedo evitar responderle. Bajo mi cabeza, le doy un beso ligero en los labios, y mientras hago eso, quizás estoy haciendo otros asuntos. Meto mi mano debajo de su camisa, pasando por el inicio de sus pantalones y saco las tijeras que ella iba a usar en Alyssa Vaughn.
—Hey! —ella protesta.
—Alyssa es una invitada, Mami. No puedes cortarla.—murmuro.
—Bien. Pero voy a pensar mucho sobre eso.—ella hace un puchero.
Me rio y ruedo los ojos. —Las tendrás de regreso cuando muestres buenas conducta.—digo mientras me levanto de su regazo.
—¿Adónde vas? —ella gruñe.
—Arriba para guardarlas.—
Paso al lado de Alyssa y siento la necesidad de clarificar un par de cosas con ella. Es obvio que ella piensa que Jade golpea la mierda fuera de mi regularmente, pero no es así. No quiero que ella se sienta culpable por saltar a esa conclusiones. Le quiero hacer saber que aprecio su preocupación por mi bienestar. Así que digo. —Gracias por cuidar mi espalda, pero no es como parece muchas veces.—
—Vi eso.—ella exhala. —Tu uh…pareces tener mucho control allí.—ella tartamudea un poco, probablemente aun en shock después de saber que Jade mantiene un par de tijeras en sus pantalones y que casi fueron usadas en ella.
—Nos turnamos.—palmeo su hombros confortantemente, pero es un poco incómodo. Quiero decir, ¿Cómo le das apoyo a una persona como Alyssa Vaughn después de que tu novia la amenazo con apuñalarla? Dios espero que no nos demande.
Le doy una sonrisa de coraje y ella me sonríe de regreso. Esperando tener todo muy amigable con ella, así ella no pensara en demandarnos.
Mientras camino escucho a Jade gritar. —¿Qué diablos estas mirando? —
Niego con mi cabeza y continuo. Ese temperamento de ella…
Pongo las tijeras en el escritorio, decidió cambiarme ya que estoy aquí. Una, me siento caliente por alguna razón. Y dos, los pantalones de Jade me quedan un poco flojos y es un poco incómodo. Puedo sentir el sudor correr por mis piernas.
Asqueroso.
—¡Vega, que estás haciendo! —Jade me grita.
Como ya terminé de cambiarme, corro por las escaleras. —Me tenía que cambiar, está muy caliente aquí.—explico antes de sentarme en su regazo.
—¿No tienes unos shorts más largos? —
Frunzo el ceño. ¿Por qué usaría shorts más largos si está caliente?
—Esta caliente.—repito.
—Yo no estoy caliente.—ella replica.
La ignoro y muevo mi cuerpo hacia André. —¿Que tienes hasta ahora? —
—No mucho.—el frunce el entrecejo.
André es un excelente escritor de canciones, así que debe ser difícil para que este teniendo dificultades sobre que escribir para la fiesta de cumpleaños de un pequeño de cuatro.
—Tengo algo.—Robbie anuncia repentinamente. El empezó a cantar…algo acerca de vidrios rotos.
—¡NO! —Jade grito.
Estoy de acuerdo, pero no tan alto. Creerías que se sentiría avergonzado por cantar una canción como esa frente a Alyssa Vaughn, pero luego otra vez, Rex está a su lado. Tal vez el chico no siente tanta vergüenza como el resto de la raza humana.
—Tengo algo.—André anuncia.
Gracias Dios.
—Esto dice que el top diez más popular sobre canciones para niños es sobre comida.—él explica.
Bueno, allí hay una idea. Todos tenemos que escribir una canción sobre comida.
Me levanto y tomo una libreta y un lapicero así puedo escribir una lista de comida. Cuando regreso, Jade hace lo mismo. Ella pone sus brazos alrededor de mi cintura un poquito apretado.
¿Qué pasa con ella hoy?
Trato de hacer que pierda fuerza, pero a ella no les gusta eso. Así que me doy por vencida. Empiezo a escribir una lista de la comida favorita de los niños, como espagueti y pizza, pero me doy cuenta de que voy a necesitar mis lentes o voy a terminar con un gran dolor de cabeza para cuando todo esto termine.
Me voy a levantar, pero Jade me sostiene fuerte.
—¡Deja de levantarte! Es molesto.—ella se queja.
Dios.
—Olvide mis lentes.—
—¡Tu no usas lentes! —ella chasquea, solo para que Melissa anuncie que ella los traerá por mi.
Todos se quedan callados. Y se pone rápidamente incomodo aquí.
Melissa no sabe dónde puede encontrarlos, pero al final termina por ir al segundo piso. Probablemente ella quiere escapar por un rato de la tensión.
Yo lo haría también.
—¿No sabias que tu novia utiliza lentes? —Alyssa le pregunta Jade.
Jade me sostiene con más fuerza.
Ow.
—Son para leer.—respondo, tengo la necesidad de defenderla. —No leemos mucho cuando estamos juntas.—digo. Luego miro a Beck y él tiene esa mirada de "Te lo dije" y me doy cuenta de que acabo de decir.
Siento la punta de mis orejas ponerse rojas primero. Luego le sigue el resto de mi rostro rápidamente. Es como él dijo. Todo lo que hacemos es pelear y besarnos. No sabemos nada de la otra especialmente si Jade no sabe que uso lentes algunas veces. No hay nada que mantenga nuestra relación. No hay nada que nos mantenga juntas si no es pelear o besarnos. Pero no es porque yo sea una puta. Me digo firmemente. Es porque Jade no me pertenece.
Inhalo con fuerza. ¿Por qué ese pensamiento duele aún más?
