Capítulo 18
~~JADE~~
Odio a Alyssa Vaughn. No me importa que Tori me diga que odio es una "palabra fuerte" y que no debería odiar a nadie. Odio. Alyssa. Mal...
Lenguaje Jade.
Bien. Jodida. Odio a Alyssa jodida Vaughn.
Odio en la manera como se mira, especialmente cuando ella está viendo a mi novia. Odio la manera en que sonríe; especialmente cuando le está sonriendo a mi novia. Odio la manera como habla; especialmente cuando ella está hablando con, o sobre, mi novia. Y odio la manera en cómo piensa; porque sé que ella está pensando en mi novia.
—¿Por qué llamas a tu novia por su apellido? —ella, Alyssa Vaughn, se burla de mi.
—Odio Tori.—me encojo de hombros.
Como ahora, es una respuesta automática porque realmente no odio a Tori como la hacía cuando ella se convirtió en mi...conciencia. Pero ella tiene momentos en los que me pone de los nervios, como ahorita, por ejemplo. Ella me está haciendo ser buena. Yo no soy buena. No me gusta ser buena. Aun así, aquí estoy, hablando educadamente con Alyssa Vaughn aun cuando la odio jodidamente mal. Y no solo eso, pero ella ha estado encima de mi acerca de mi lenguaje. Lo cual es súper molesto.
Me muevo un poco, tratando de ponerme cómoda. El suelo es duro como el infierno, y los huesos del trasero de Vega están sacando la mierda fuera de mí.
—¿Tori es el diminutivo de? ¿Victoria?—escucho.
Miro hacia arriba e involuntariamente siento un tic en mi ojo izquierdo. Los ojos de Alyssa, la manera en que está mirando y moldeando a mi novia...espero a que se lama los labios en cualquier segundo.
—Si.—Vega responde.
Luego Alyssa tiene el coraje de mirarme a los ojos, enarcar su ceja en modo de reto.
—¿Cómo puedes odiar Victoria? Es un nombre hermoso.—ella pregunta, inadvertidamente interrumpiendo la gráfica fantasía de su muerte.
Le frunzo el ceño. ¡Nunca dije que odiara Victoria! Pero Alyssa no miro mi entrecejo fruncido porque ella lo está haciendo otra vez. Ella está mirando a mi novia de manera seductora y no me gusta esa mi...
¡Leguaje Jade!
¿En serio Tori? Bien. No me gusta esa cosa. ¿Feliz ahora?
No hay respuesta...porque no estoy del todo mal...jodidamente loca.
—Te queda bien.—Alyssa dice, y luego lo hace. Ella realmente lame su labio inferior. No en una manera exagerada, pero aun así la veo.
Sostengo a mi novia más fuerte, con un solo pensamiento en mi mente y no es más que las grandes ganas de patear el...trasero de Alyssa.
Mía.
Vega es mía. Toda mía. No comparto. No quiero compartir. Nunca.
Y mientras estoy en el estado posesividad, Vega trata de levantarse.
¿En serio?
La sostengo más fuerte. Ni siquiera a propósito. Solo es un reflejo.
—Tengo que ir al baño.—ella gime.
Oh.
La dejo ir y todo lo que ella hace es correr. Como si no pudiera alejarse de mi lo más rápido posible.
Niego con la cabeza. ¿Que con la paranoia? Vega siempre tiene que ir al baño. Ya se eso. Ella tiene una vejiga del tamaño de un maní. No es nada nuevo.
Pero cuando ella regresa, ella se sienta en el sofá. No en mi regazo.
Ella técnicamente no está cerca de Alyssa, pero ella se alejó de mí, significativamente. Quiero decir, incluso su asiento...ella está sentada entre la pelirroja y Andrea, no hay espacio para que yo me meta. Y puedes apostar que Alyssa jodida Vaughn lo noto.
El ataque de masa no solo es una observadora. Ella es un flotador porque ella tiene el coraje de sonreírme.
Juro que si pudiera matarla. Pero le estoy dando la mirada asesina a mi novia, porque ella es quien le dio algo a Alyssa para flotar.
—¿Qué? —Vega murmura.
—Ven. Aquí.—chasqueo, lo más amable que puedo.
—Pero no me puedo concentrar cuando estoy en tu regazo.—ella se queja.
—¡No me importa! —chasqueo otra vez.
—Pero tenemos que escribir una canción.—ella intenta una vez mas.
Es obvio para mí que ella no hará lo que yo le digo. Y no tengo la paciencia para pelear con ella sobre esto todo el día. ¡La quiero cerca de mí! ¡No hay pelea o compromiso sobre eso!
Me levanto, ignorando a todos menos a mi novia.
Cuando estoy frente a ella, ella no se mueve. Solo hace un pequeño puchero. Y me enojo un poquito. Tal vez no enojada, pero más irritada porque no te puedes enojar cuando Vega hace pucheros. Son algo lindos.
Ella suspira antes de darme su mano.
La jalo, me siento en su lugar y luego la jalo para que se siente en mi regazo. Mis manos automáticamente en pasan alrededor de su cintura.
Mía.
Le doy una mirada rápida a Alyssa Vaughn y ella nos está mirando fijamente, una mirada de horror...como si yo fuera algún tipo de monstruo que acaba de salir del armario, arrastrando un niñito debajo de la cama y se lo comió; o algo así.
—¿Qué estas mirando? —le gruño, porque juro que se lo que ella está pensando. Ella está pensando que Vega está en una relación abusiva. Ella piensa que nadie la va ayudar. Y ella piensa que ella puede ser el caballero de mi novia con una jodida armadura brillante.
No lo creo.
—Ustedes dos tienen una relación...bastante interesante.—ella dice con valor.
Y sé que eso se manera de esconder "abuso."
Strike uno.
—Mente en tus asuntos.—le advierto.
—Tus asuntos no deberían de estar aquí para que todos se molestaran.—ella replica.
Y esa debería ser la manera en la que le está mostrando a Vega que si hay alguien que se preocupa por ella.
Strike dos
Entonces ella está mirándome. —Tori, tu no deberías de permitir ese tipo de abusos. Estoy segura de que hay muchas chicas alrededor.—ella aconseja.
Y esa fue ella tratando de venir al rescate de novia...en mi cara.
Strike tres.
—¡Eso es todo! —grito. No me importa lo que Tori diga, ¡Voy a matar este ataque de masa!
Bajo mi mano buscando, tratando de sacar las tijeras de mis pantalones, pero mi novia me conoce jodidamente bien. Ella toma mi mano, presionándola contra mi cadera.
No puedo decir que estoy sorprendida de que Vega me quiera detener de apuñalar a sus invitados. No puedo decir que estoy molesta con ella. Me siento más o menos...bien. Me gusta el hecho de que mi novia me conoce bien como para predecir mis movimientos. Quiero decir, ella me movió de posición antes de que yo supiera que iba por mis tijeras. Eso quiere decir algo en nuestra relación.
Pero como soy yo, y ella es Vega, tenemos que pelear un poco.
No tiene que ver con el atentado de apuñalar a Alyssa Vaughn. Ahora todo por el hecho de que nadie le dice a Jade West que hacer. Ni siquiera no-verbalmente. No puedo dejar que se salga con la suya frente a nuestros, buenos, sus amigos. Ellos nunca me respetaron.
Y Vega...bueno, ella nunca se corre de una pelea conmigo. Así que a eso vamos.
Jalo mi mano de su agarre mientras simultáneamente con la otra trato de tomar las tijeras. Naturalmente, la torpe de mi novia pierde el balance y termina de cara contra en regazo de la pelirroja con un sonoro "Umph." Lo más divertido es que Melissa solo levanta el teléfono y se mueve un poco para que Vega se pueda levantar.
Sonríe, siempre amando tener la ventaja.
A mi novia no le gusta eso. Ella me tira, usando todo el peso de su cuerpo para poder levantarse del todo. Estoy preparada para disculparme con André por patear su laptop porque perdí mi balance y mis piernas se elevaron, pero mis pies no tocaron nada.
André movió su computadora.
Note que su expresión o ha cambiado desde que Alyssa Vaughn entro. Eso sería divertido si no fuera molesto.
Con la ayuda de Vega, logre levantarme, casi le doy las gracias a mi novia por ayudarme, hasta que noto nuestra posición. Ella me está deteniendo, usando todo lo que tiene. Ella está cerrando mis piernas con las de ella. Ella tiene mis manos presionadas contra el sofá. Y incluso ella tiene el coraje de presionar su pecho contra el mío en un atentado de mantenerme en lugar.
¿En serio?
Un solo movimientos y estoy fuera de su agarre porque yo soy más fuerte que Vega.
Antes de que me pueda salir de su "buen agarre", ella me muerde. Directo en el mentón.
Ahora sé que me gusta esa cosa de morder algunas veces, pero tengo que estar de humor. Y ahora no estoy de humor para eso.
—¡Mierda, Vega! —grite.
—¡Lenguaje! —ella y Tori me sisean de regreso. Tú crees que ellas me cortaron con algo realmente fuerte. Mi lenguaje ha estado jodidamente limpio todo el día.
Ella me vuelve a morder, un poco más alto esta vez.
¡Qué diablos!
—Vega... —gruño.
—Quédate quieta... —ella dice, usando ese tono de advertencia como yo.
Dios, ella es caliente cuando hace esa cara.
¡No, no, no! No me estoy calentando. ¡No enfrente de todos y Alyssa estúpida Vaughn!
Pero luego ella muerde mis labios, lo cual duele, pero realmente no duele, y el dolor se va cuando ella me enarcada esas cejas y movimiento de mandíbula.
Juro que soy la persona más suertuda de la tierra. No solo mi novia es caliente, pero ella no me tiene miedo. Ni un poquito.
Ella incluso besa mi nariz, y en alguna manera soy un pequeño perrito y no la chica que carga tijeras en sus pantalones. Y como me siento particularmente afectiva con ella, beso la parte más cerca de mí de su cuerpo. Debajo de su mentón.
Ella mueve su cabeza hacia abajo, besando mis labios. No hay lápiz labial con sabor a café, pero sabe igual de bien. Tal vez mucho mejor porque soy quien está obteniendo esos besos y no Alyssa Vaughn.
Yo sé que ella quiere unos.
Pero no los puede tener porque Vega es mía.
Uno mis dedos alrededor de su cintura, acercándola más. Estoy esperando a que ella se aleje en algún segundo por todas las personas que hay aquí, pero ella no lo hace. Ella baja sus manos, pasando por la pretina de mi pantalón...Whoa papá, ¡Ella realmente no va...no aquí...frente a todos!
Y ella no lo hace. La siguiente cosa que se, ella tiene mis tijeras en sus manos
—¡Hey! —gruño, casi juguetonamente. Casi. No estoy feliz con ella engañándome, pero fue un trabajo divertido.
Trato de recuperar mis tijeras, pero ella las aleja.
—Alyssa es una invitada, Mami. No la puedes cortar.—
—Bien.—ruedo mis ojos y cruzo los brazos sobre mi pecho. —Pero voy a pensar muy fuerte sobre eso.—
Y lo digo en serio.
—Las puedes tener de regreso cuando muestres alguna buena conducta.—Vega me advierte antes de irse.
—¿A dónde vas? —gruño. Estaba súper cómoda. Ahora siento un poco de frio y sin peso al tener su cuerpo sobre el mío.
—Arriba para guardarlas.—
Pero ella no se hacia el segundo piso en el momento. Ella se detiene frente a Alyssa Vaughn, y eso hace el tic en mi ojo izquierdo. Viene con más fuerza.
Me siento derecha, así puede escuchar algunas palabras entre ellas dos.
Vega le da las gracias a Melissa por su preocupación, pero educadamente le dice que no es necesario.
Buena chica.
Ahora es el turno de Alyssa Vaughn de hablar.
—Vi eso.—ella asiente. —Tu uh...pareces tener mucho control ahí.—ella asegura. Y se, sé que, ella está teniendo una fantasía sobre mi novia sobre ella.
La voy a matar. Realmente lo hare. Voy a matar su muerte.
No puedes matar a alguien solo porque se quiere coger a tu caliente novia, Jade.
Cállate, Tori.
Claro ella tiene razón. No puedo matar a todos los que quieran dormir con mi novia. Pero solo hare esto con una persona. Solo con Alyssa Vaughn, porque ella realmente me está poniendo de los nervios cuando le mira el trasero a mi novia.
—¡¿Que mierdas estas mirando?! —le grite.
Ella me sonríe. Creo que realmente ella va a decirme, pero es interrumpida por Cosa Dos. Amber se para frente a mí, un vaso sin nada en las manos. Sé que ella quiere más limonada.
Podría hacerme la difícil, pero Tori y Vega han estado encima de mi por como he estado tratando a las mocosas...gemelas.
Tomo a Amber de la mano y la llevo a la cocina. Le doy un poco de la estúpida limonada. Y después de que ella tiene la suya, puedes apostar que Cosa Uno vino y me pregunto por más.
—¡Sírvete tú misma! —chasquee hasta de salir de la cocina.
Hacer la tarea un sábado en la mañana es tortura suficiente, ¿Por qué Vega tenía que añadir el cuidar de las mocosas? Y como ella es la que las invito, ¿No debería ser ella la que debería de lidiar con ellas? Si, ella debería. Así que ella necesita traer su trasero aquí antes de una de ellas me pregunte por algo más.
—¡Vega, que estás haciendo! —grites después de dejarme caer entre medio de la pelirroja y André.
Ella corre por las escaleras tiempo después, y todo lo que veo son piernas, piernas, y más piernas, porque ella se cambió por unos shorts de noche.
Diablos esas piernas son buenas.
Irritantemente, no soy la única que está pensando eso. Alyssa estúpida Vaughn también está mirando fijamente las piernas de mi novia.
—¿No tienes unos shorts más largos? —chasquee a lo rápido que el trasero de Vega toco mi regazo. Por lo menos ella no se sentó lejos de mi.
—Esta caliente.—ella dice despacio, como si yo fuera una tonta.
—Yo no estoy caliente.—replique.
Ella no me dice nada después de eso, solo le pregunta a André como va con la canción; y en lugar de sentir que gane esta pelea, me siento más o menos como Cat quien siempre es ignorada cuando dice cosas estúpidas.
André frunce el entrecejo y niega con la cabeza. ¡Él no ha tenido tiempo de hacer anda porque ha estado muy ocupado mirando a Alyssa Vaughn...y no hay nada especial en ella! ¡Él va a H.A. por el amor de Dios! Hay muchas chicas más sexis que Alyssa. Incluso la pelirroja se mira mejor que ella...objetivamente hablando.
—Yo tengo algo.—Robbie anuncio de repente. Luego el empezó a cantar y a tocar su guitarra.
Es divertido correr
Es divertido jugar
Es divertido hacer cosas de barro
Es divertido llenar tu carro con gasolina
Es divertido rompeeeer...
Cosas hechas de vidrio
Que mi...
¡Jade!
Bien, ¿Qué demo-nos es eso? Pienso mientras Robbie sigue cantando.
Un vidrio roto puede cortar tu mano
Y luego sangraras...
—¡NO! —grito fuerte, dándole una mirada asesina a Robbie.
—Tengo algo.—André anuncia.
Ahora mi mirada está en él. Es mejor que sea algo jodidamente bueno.
—Esto dice que las diez canciones más populares para niños son sobre comida.—él explica.
Mi mirada se deshace. Por lo menos alguien ya está en el camino. A lo rápido que terminemos esta canción, a lo rápido que nos iremos a casa. Y eso incluye a Beck y su visita.
Vega se levanta de mi regazo aclamando que necesita una libreta y un lapicero. No puedo evitar sentir que esa es solo una excusa para levantarse porque André fácilmente puede tomar notas en la computadora. Quiero decir, ella solo tiene que saber que Alyssa Vaughn la está mirando caminar en esos shorts cortos; y quizás hay una pequeña parte de ella que está degustando de eso.
Ella regresa y se sienta en mi regazo con la libreta en su mano y no puede evitarlo. Paso mis manos alrededor de su cintura y la apretó.
Mía.
Vega se retuerce un poco y trata de que mi agarre sea leve, pero la apretó más fuerte.
Mía.
Ella finalmente lo entiende que empieza a escribir en su libreta.
Luego ella se vuelve a levantar.
¿En serio?
—¡Deja de levantarte! Es molesto. —le grito.
—Olvide mis lentes.—
—Voy por ellos.—la pelirroja rueda los ojos. Pero ella dice eso al mismo tiempo que yo le grito. —Tu no usas lentes.—a Vega.
Así que...eso quiere decir que Vega si usa lentes, ¿Verdad? Si la pelirroja dijo que iba por ellos.
Le frunzo el entrecejo a la pelirroja. Esta es la tercera vez que pasa esto. Y francamente, me cabrea.
La primera vez fue afuera, cuando Vega y yo llegamos.
No me di cuenta de que mi novia estaba herida.
Pero Melissa lo hizo.
Estuve con ella toda la mañana y no vi esas curitas de Invader Zim en su mano. Aun así, la pelirroja menos de cuatro minutos se dio cuenta al ver la sospechosa decoloración entre negro y verde en la piel morena de mi novia.
¿La otra cosa que no sabía sobre mi novia? Ella quiere o quiera ser una maestra.
¡Una maestra! No una cantante famosa o una estrella de películas como una persona normal. Una maestra. Incluso André no lo sabía y él es su mejor amigo. Pero aparentemente la pelirroja es más cercana porque ella sabía sobre la cosa de ser maestra.
¿Pero los lentes? Debería de saber que mi novia usa lentes. Debería de haberlo sabido antes que la pelirroja.
Hablando de la pelirroja, ella subir las escaleras con rapidez. Porque no solo sabe que mi novia usa lentes, pero ella también sabe dónde los mantiene.
-¿No sabias que tu novia usa lentes? –Alyssa comenta con obviedad, dándome una mirada triunfante. Si ella cree que tiene una oportunidad con mi novia...
Apretó a Vega un poco más cerca. Mia. No me importa si no sé qué color es su cabello. ¡Ella sigue siendo jodidamente mía!
—Son para leer.—Vega habla. —No hacemos nada de lectura cuando estamos juntas.—
Buena salvada, pero no es suficientemente buena. Esta cerca de ser buena. Muevo mi cabeza así puedo ver a Vega. Estoy lista para saltar sobre ella, pero no aquí. La llevare a su habitación.
Allí es cuando noto sus orejas. Están rojas. Se ponen así cuando ella esta avergonzada.
Ella no debería de estarlo. Yo debería ser la que debe estar avergonzada. Yo soy quien no sabe nada sobre su novia.
Muevo mi cabeza un poco más para ver su cara.
Sus ojos están en Beck por unos segundos antes de mirar abajo. Luego esa mirada está en su rostro, no es exactamente "esa mirada." Pero está cerca. No hay vergüenza ni daño, solo tristeza profunda.
He visto esa mirada en Joy algunas veces, usualmente alrededor de ese tiempo. ¿Pero que hizo posible que mi novia se mire de esa manera? ¿Que la puede poner triste?
Inmediatamente, cualquier tipo de irritación o enojo que estaba sintiendo hacia ella se desvaneció, y esta necesidad de protegerla, hacerla feliz, creció en mí. Pero antes de hacer eso, tengo que saber qué es lo que pasa. Mis instintos me dicen que no conseguiré nada de ella. No inmediatamente. Ella se cierra cuando le pregunto cosas como esas. He estado tratando de no empujarla, darle su espacio y toda esa mierda, pero se ha puesto más difícil.
Miro a Beck, porque a él fue quien ella miro antes de tener esa mirada, ¡y la bolsa de mierda está sonriendo! No de manera que se muestre, pero se cuándo Beck está lleno de satisfacción.
Sé que Vega me estaba mintiendo antes. Lo hice. Los vi a ambos hablar en la cocina y no me gusto esa mierda, pero luego él dijo algo que provoco que ella tuviera "esa mirada." Yo estaba lista para estrangularlo, pero Tori me calmo. Ella me dijo que no sabía nada de lo que ellos estaban hablando y que era mejor que preguntara. Así que lo hice. Pregunte lo más educadamente posible, pero mi novia me mintió y yo lo sabía. Iba a hacerme cargo de eso luego, cuando no hubiera visitas o testigos cerca, pero no puedo esperar más tiempo. No voy a dejar que él se vaya lejos de esta mierda. No en mi cara. Ni siquiera a mis espaldas, ¡Pero definitivamente no frente a mis narices!
Le doy un apretón a Vega alrededor de la cintura y beso al lado de su cabeza gentilmente. Luego la dejo ir. Me levanto, mi a mi ex directamente a los ojos y digo. —Beck, ¿puedo hablar contigo por un segundo? —lo más calmada que puedo.
—¿Yo? —él se apunta al pecho.
¿En serio?
—¡Eres el único jodido Beck aquí! —chasqueo, porque realmente, él es el único Beck en todo L.A.
Hago mi camino hacia la puerta principal y no miro si él me está siguiendo.
Sé que lo hará.
Y él lo hace.
Lo tomo de la mano y lo estampo contra la puerta después de que esta se cierra.
—¡Ow, Jade! —el jadea.
—¿Qué fue lo que le dijiste? —interrumpo. Me importa menos si él tiene una contusión en la cabeza.
—¿De que estas hablando? —él se queja mientras se soba la parte trasera de su cabeza. Tengo la sensación de que él está viendo estrellas, pero si el no habla pronto lo que estará viendo será un jodido hoyo negro.
—Otra cosa parte del chiste de la limonada rosa, ¿Qué le dijiste a mi novia? —siseo, dándole más detalles así él se puede apurar y darme una respuesta.
El frunce el entrecejo, como si aún no estuviera seguro de lo que estoy hablando. Pero yo sé que lo hace. De los dos soy mejor actriz.
—Beck.—digo con firmeza. Definitivamente estoy perdiendo la paciencia.
Él se pone derecho, pero no dice nada. Parece más o menos como si él estuviera buscando opciones.
¿Que no sabe el que solo tiene una opción? Y esa es decirme lo que quiero saber.
Lo dejo ir y cruzo los brazos sobre mi pecho. Y hablo lentamente. Claramente. —Vega es mi novia. Tu eres mi ex novio. Puedo entender que no sepas manejar eso. Racionalmente, entiendo eso. Pero lastimarla con tus estúpidos juegos mentales me hará poner realmente irracional contigo.—
El jadea. —¿Mis juegos mentales? ¿Y que con los tuyos? —
—¿De que estas hablando? —pregunto con impaciencia.
—Toda esta cosa de hacer que ella salga contigo... —
—¿Tu seriamente sigues pensando que estoy saliendo con ella para darte celos? —bufo incrédulamente. Aun en mi mente, vagamente recuerdo que ese era el plan hace mucho tiempo. —¡Han pasado meses! —continuo. —Honestamente, ¿Crees que pretendería salir con alguien por tanto tiempo solo por ti? ¿Tú crees que eres así de especial? —
El parpadea, sin palabras.
Oh no tu no, Beck. Hay algunas palabras que tú necesitas encontrar. Pronto.
Tomo un paso hacia él, mis brazos aún están cruzados sobre mi pecho porque si los bajos, lo voy a estrangular sin compasión.
—¿Que. Fue. Lo. Que. Le. Dijiste? —demando.
—No recuerdo todo.—el confiesa. Y en lugar de ponerme feliz porque al fin conseguí algo, pierdo un poco más mi paciencia.
—¡Trata de recordar malditamente, niño! —gruño, apuntándole con el dedo hacia el rostro.
—Está bien.—el cede, moviéndose a un lado así no está acorralado.
Me muevo así podemos vernos a la cara, pero mantengo mi distancia. Las ganas de estrangularlo aún siguen allí.
—Le fije que aun te amo.—él dice.
Enarco mi ceja, esperando a que el continúe porque es no puede ser todo lo que dijo...pero él no lo hace.
—¿Qué más? —replico con impaciencia.
Su boca cae abierta, como si el hecho de que el hecho de que el me sigue amando fuera algo supuestamente para distraerme.
No lo hace. Solo estoy interesada en escuchar una cosa. Lo que sea que le dijo para mi novia para que ella tuviera "esa mirada."
—¿Qué más? —repito.
El suspira pesadamente, un poco de tristeza se plasma en su rostro. No es nada con la tristeza que vi en el rostro de mi novia.
—Le dije que, aunque quiero seguir siendo su amigo.—el continua.
—Esta parafraseando.—le interrumpo.
Ella se rasca la cabeza.
—Quiero saber que le dijiste a mi novia. Palabra por palabra.—
—Jade, te dije. No recuerdo cada... —
Chasqueo malditamente. Lo empujo. Su cuerpo cae al suelo y no dude en retenerlo en el suelo con mi propio peso. Me siento en su pecho y por primera vez en mi vida deseo pesar más así puedo sacarle todo el aire. Pero no lo tengo, así que lo hago con lo que tengo. Mantengo sus brazos apretados con mis piernas y tengo ambas manos alrededor de su cuello, lista para asfixiar el infierno fuera de él.
Jade...
—No ahora, Tori... —murmuro fuerte.
Los ojos de Beck se abren en sorpresa, pero seriamente no me importa. Me inclino así él puede escuchar cada palabra que voy a decir.
—Me estoy cabreando.—empiezo lentamente, pero el paso no se mantiene por mucho tiempo porque aún sigue teniendo la imagen de la mirada de mi novia y el hecho de que el la provoco. —Estoy haciendo lo mejor para no lastimarte, pero solo hay poca influencia de Tori sobre mí, ¿Lo sabes? Y lo estoy intentando. Estoy tratando de escucharla porque ella me está diciendo que estoy yendo demasiado lejos y que mis manos en tu cuello están muy apretadas, pero soy nueva escuchando a mi consciencia, okay. ¡Soy mal...jodidamente nueva en esto! ¡Así que, dime que fue lo que le dijiste a mi novia o apretare la vida fuera de ti, y cuando estés cayendo en la inconsciencia, usare mis tijeras hasta que estés completamente despierto, y luego empezare otra vez y lo volveré hacer hasta que me digas lo que quiero sabe o tu estés jodidamente muerto, Beck! —
—Tori te quito las tijeras.—el jadea, sus ojos abiertos en sorpresa y humedecidos. Creo que él está en shock.
Yo no.
—¿No crees que tengo otro par? —replico.
Realmente no lo tengo, pero empezare a cargar uno desde ahora.
—¡Okay, okay! Le...le dije que lo único que ustedes hacen es pelear y besarse. Que tú te aburrirás con eso... —
—¿Eso qué? —
—Solo le dije que esperaba que siguiéramos siendo amigos si tú y yo lo intentábamos otra vez.—
Peludo hijo de...
Jade...
Pequeño arrogante.
—¿Eso es todo? —demando.
El asiente vigorosamente. Y sé que me está diciendo la verdad.
Lo dejo ir y pienso en sus palabras aún más, acerca de cómo hicieron que "la mirada" apareciera en el rostro de mi novia.
Me toma un poco, me doy cuenta de que Vega pudo pensar que Beck la estaba llamando desechable, como basura y en la manera que ella puedo haberlo tomado fue que él quiso decirle que ella era una puta. Pero al mismo tiempo, sé que Beck no lo quiso decir de esa manera. Él es un chico que no sabe decirle la cosa correcta a una chica sensible. Pero, ella es mi chica, así que es mejor que aprenda rápido.
—Discúlpate con ella. Y no digas ninguna mi...cosa como esa sobre ella o a ella, otra vez.—le digo, dándole el espacio hacia la puerta.
Él se da vuelta, su rostro muestra la más sincera mirada de disculpa. —Jade, lo sien... —
—No a mi.—lo detengo y lo empujó hacia la puerta otra vez. —Discúlpate con ella.—
El suspira y entra.
—Pasa que solo tengo estos.—escucho a lo rápido que entro en la casa. —Espero que mi asistente pueda encontrar un par como estos, sin preinscripción por supuesto.—
Esa definitivamente la voz molesta de es Alyssa Vaughn, casi la ignoro, pero no lo hago. La miro y ella le está tomando fotos a mi novia.
En serio odio a esta chica.
Jalo a Beck de regreso y cierro la puerta.
—¿Que? —el pregunta. Veo un poco de esperanza bailando en sus ojos, y no se o importa porque está allí.
—Dile a tu novia que deje de coquetear con la mía antes de que la mate.—
Él se deprime un poco. —Ella no es mi novia.—
—No me importa. Díselo de todos modos.—chasqueo. Luego entro en la casa.
Vega se ha ido.
Alyssa Vaughn también.
Juro por Dios...
—¿Dónde está Vega? —el gruño a la primera persona en la que mis ojos se detienen, quien es Cosa Dos.
—En el garaje con... —
No me quedo a escuchar quien. Porque estoy muy segura de que se quien eso.
Pero estoy equivocada. Voy al garaje y escucho dos voces. Una pertenece a Vega, la otra definitivamente es de la pelirroja. Podía jurar que era Alyssa Vaughn.
—¿Qué tal este juego? —la pelirroja dice.
—¿Realmente puedo ver a Ian jugándolo? —Vega responde.
—No me importa, nadie lo invito.—
Vega se ríe.
Ruedo mis ojos. Suficiente con este lazo.
Tengo mi mano en la perilla y le estoy dando vuelta cuando escucho. —Así que Tori... —
Me detengo. La pelirroja casi nunca le llama a Vega así. Y en la manera en la que ella inicio su oración y dejarla...sé que van hablar sobre algo muy serio.
Presiono mi oído a la puerta sin siquiera pensar.
Sí, estoy espiando a mi novia.
—¿Lo conseguí? —la pelirroja pregunta.
—¿A quién? —
Estoy con Vega. ¿A quién?
—Tu sabes, anoche.—la pelirroja elabora. Por los menos, creo que eso debe de ser algún tipo de elaboración porque no entendía nada de eso. Quiero decir, no sé qué paso anoche, aparte de que mi novia fue a la fiesta de Ryder.
Hay una gran pausa y empiezo a pensar que la pelirroja no elaboro lo suficiente, ni siquiera para Vega; pero mi novia hablo. —¡Espera un minuto, vomitaste sobre el a propósito! —
Frunzo el entrecejo. Aparentemente la pelirroja vomito sobre alguien...a propósito.
Asqueroso.
—Diablos que sí, vomite sobre el a propósito. Él es asqueroso. Quería que fuera parte de el.—
—Lissa... —Vega interrumpió usando su tono de advertencia.
—¿Que? No estaba en condiciones de pelear con él. Hice lo mejor que pude.—
¿Pelear? ¿El? ¿La pelirroja quería pelear con un tipo? ¿Por qué? ¿Quien?
—Lissa, ni siquiera sobria estarías en condiciones de pelear con él. Pero gracias.—Vega dice.
Esperen, ¿Qué diablos está pasando?
—¿Qué te parece este juego? —Vega pregunta, está claro para mí que quiere cambiar de tema.
Casi entro de golpe demandando por una explicación, pero la suave voz de la pelirroja me detiene.
—No quieres hablar de lo que paso anoche, ¿Verdad Tori? —ella pregunta. Ella está siendo gentil y entendedora...con mi novia. Y mi novia está respondiendo.
Yo nunca puedo tener una respuesta de ella; pero Melissa puede.
Escucho un sueva. —No.—de parte de Vega y presiono mi oído aún más cerca.
¿Porque ella nunca habla conmigo?
—¿Le dijiste a alguien? —la pelirroja presiona.
—Mi Papi.—
-¿Que con Jade? –
A pesar de que no puedo acercarme más a la puerta si abrirla, lo intento. Realmente quiero escuchar su respuesta. Quiero saber por qué ella no me dijo nada sobre anoche. Demonios, incluso me calme para saber que paso anoche.
—¿Por qué terminaste con él, con Danny? —Vega cambia el tema en lugar de responder. —No fue porque yo te dije que él me engaño, ¿O sí? —
Escucho que la pelirroja suspira pesadamente. —Al principio no.—
—¿Al principio no? —
—No. Le dije lo que tu dijiste y él dijo que no podría tomar en serio tu palabra porque tú eres...tu...uh, solo sabía que las cosas que él decía de ti no eran verdad. —ella termino.
¿Qué demonios? ¿Qué cosas?
—¿Qué cosas? —la voz de Vega hace eco en mis pensamientos.
—Tu sabes que cosas.—la pelirroja responde suavemente.
Vega no dice nada. Ella entonces sabe que cosas, así ella no presiona más. En lugar, ella pregunta. —¿Él dijo las mismas cosas sobre ti? ¿Es por eso que querías enfrentarlo en la fiesta? —
Así que... ¿Bolsa de mierda estaba en la fiesta? ¿Qué mierdas hacia el en la fiesta de Ryder?
—Fue estúpido, ¿No es así? —la pelirroja suspira.
—No, no tan estúpido.—
Siento como si ellas se van abrazar y ya tuve suficiente, así que abro la puerta y entro.
Están sentadas en el suelo, mirándose y hay una sonrisa en sus rostros.
Ugh.
La pelirroja se da vuelta y me mira primero. Ella me da una pequeña sonrisa antes de indagar en la caja entre ella y Vega.
Miro a Vega. Ella me está mirando de regreso, pero ella se mira triste. Esos grandes ojos cafés están más grandes, tan grandes como los del Gato con Botas. Y solo quiero darle algo, hacerla sonreír. Hare lo que sea.
—¡Lo tengo! —la pelirroja grita abruptamente, sosteniendo las cartas de UNO.
—Esto los mantendrá ocupados.—ella le guiña a Vega antes de levantarse y dirigirse a la puerta.
La dejo pasar, esperando a que Vega se levante y trate de pasar a mi lado con rapidez. Pero ella no se mueve. Ella se quedó allí donde esta, mirando sin mirar la caja de juegos frente a ella.
Cierro la puerta y camino hacia Vega.
Ella no me mira.
Así que hago lo que siempre hago cuando me ignora. Me siento en su regazo.
Ella me sigue ignorando, optando por mirar nuestros regazos.
Toco su mentón. Ella sabe lo que eso significa. Ella sabe que quiero que me mire, pero ella no parece estar decidida a hacerlo. Y no puedo forzarla.
—Te estaba buscando.—suspire.
—Me encontraste.—ella respondió suavemente. Luego ella empezó a jugar con sus dedos.
Dios, no he visto eso en mucho tiempo. No desde sus primeros días en H.A.; el tiempo cuando ella esta tan nerviosa e insegura de sí misma.
¿Qué diablos está mal con mi novia? ¿Qué es lo que la está haciendo tan nerviosa e insegura?
Pongo una mano sobre las de ella e intento calmarla un poco.
Ella dejo de jugar con sus dedos, pero no me mira.
—¿Estás bien? —pregunto.
Ella tomo una bocanada de aire y finalmente, finalmente, ella me mía. —¿Vas a terminar conmigo ahora? —
—No hoy.—bromeo.
Okay, tal vez eso no fue gracioso, pero ella esta tan triste y esto en serio me está preocupando demasiado, y solo quiero levantarle el ánimo. Pero no sé cómo hacer eso realmente. No sé cómo hacer feliz a mi novia. ¡Ni siquiera puedo hacer que ella hable conmigo!
—¡Tori! —una de las mocosas grita.
Rechino mis dientes. ¡Nunca puedo tener un minuto con ella a solas tampoco! ¡Juro, eso me está volviendo loca!
Vega se mueve un poquito, esperando a que me mueva de su regazo así ella puede ir y ayudar a cualquiera de las mocosas.
No me muevo. —Vamos a ir a una cita.—dejo salir. Ni siquiera he pensado en eso, pero me di cuenta de que eso es lo que yo, nosotras, necesitamos. Necesitamos tiempo juntas y solas. No mocosas, no André, no Cat, no Pelirroja, no nadie. Solo Vega y yo.
Vega parpadea. —¿Cuándo? —
Le sonrió. Por lo menos ella suena interesada. Por lo menos ella no está tratando de empujarme fuera de su regazo para ir con las chicas.
—¿Qué tal el sábado? —pregunto. Eso sería perfecto. Tendría todo el día para conocer a mi novia.
—No podemos.—
—¿Que? —frunzo el entrecejo. —¿Porque no?—
—Es la fiesta de cumpleaños de Bradley.—
—¿Quien? —
-Tu tío—
Oh. Ese pequeño bobalicón, el hermano de Joy.
—¡Él no es mi tío! —siseo.
—¡Tori! —una de las mocosas vuelve a gritar. Apuesto a que es Riley.
Vega me sonríe. Es una sonrisa triste. —Buen intento, Mami.—ella dice antes de besar mi mejilla y tratar de levantarse.
Otra vez, me rehusó a moverme. Buen intento mi c...trasero. ¡Si Jade West quiere ir en una cita con su novia, ella tendrá una cita con su jodida novia!
—¿Qué tal el viernes? —presiono.
—No puedo.—Vega niega con la cabeza. —Tengo una cita con... —
Antes de que ella pueda terminar su oración tomo su rostro con ambas manos. —¡Somos exclusivas! —espeto.
—Ow, Jade.—ella toma mis manos con sus manos. —Mi papá. Tengo una cita con mi papá y no puedo cancelar porque la moví del sábado para poder ir contigo a la fiesta.—
—Oh.—la dejo ir. Por supuesto Vega tiene una cita con su papá. Ellos son del tipo de familia que hace eso. Bueno, Mamá Vega es un poco menos atenta con sus hijas, pero Papá Vega él es todo sobre sus bebes. Especialmente la menor. Tengo que decir que tengo suerte de que el me permita salir con ella el día en la que ellos tenían una cita. Pero no puedo porque no puedo tener una cita a solas con ella.
—¿Qué tal el jueves? —intento.
—Día de las gemelas.—
No voy a preguntar siquiera.
—¿Miércoles? —
Ella niega con la cabeza. —Laboratorio de química a las 5:00pm.—
—¿Martes? —
Ella niega con la cabeza. —Proyecto en grupo para escribir el guion.—
—Cierto, la cosa para el crédito extra.—asiento. —¿Lunes? —
Ella niega con la cabeza...otra vez.
—Oh vamos, ¿Que puedes tener planeado para el lunes? —
—La fiesta de cumpleaños de Henry.—ella se ríe. Y con buena razón. Es la razón por la que estamos aquí en primer lugar, porque tenemos que escribir esa estúpida canción para ese estúpido niño.
—Y tenemos que ensayar todo el día de mañana para la presentación.—ella dice antes de que le pueda preguntar por mañana
—¡Tor-iii! —la mocosa grita otra vez.
Ugh. ¿Por qué asesinar es ilegal? ¿Por qué, ¿Por qué?, ¿Por qué?
Vega me hace levantarme.
Aun me rehusó a moverme. No estoy lista para dejarla ir aun.
—¿Qué tal ahora? —intento.
—¿Ahora? —ella frunce el entrecejo.
—Si, ahora.—digo.
—Son las diez de la man... —
—Ve a vestirte.—le interrumpo. No voy aceptar un no por respuesta. Me levanto, luego la jalo por el brazo.
—Pero Riley... —
—Me encargare de eso.—le interrumpo otra vez. —Ve a vestirte.—incluso le doy una nalgada.
—Okay.—ella sonríe. Realmente ríe. ¡Finalmente! La hice sonreír.
Ella corre fuera del garaje y se dirige directamente a los brazos de la pelirroja. —Voy a salir en una cita. Ayúdame a vestirme.—ella dice entusiasmada.
Ahora, Vega siempre me está diciendo que ella y la pelirroja son solo amigas, ¿Pero en serio?
—Babe... —
—¡Tú te puedes cambiar en la habitación de Trina, Jade! —ella llama ausentemente, tomando a la pelirroja de la mano y jalándola.
—¡Vega! —grito.
Ella me mira y frunce el entrecejo.
—¡Te puedes vestir sola! —grito.
La pelirroja bufa.
En serio quiero lanzarle un par de tijeras.
Luego ella tiene el coraje de acercarse y ponerse frente a mí, con una enorme sonrisa en su cara.
—Tranquila, Jade. Icky solo quiere vestirse especial para ti. Eso por eso que ella necesita de mi ayuda.—
Juro por Dios que, si ella pone una mano en mi hombro en manera de seguranza, se la voy a quebrar.
Jade...
Cállate, Tori.
—Tu eres la amenaza real.—la pelirroja me guiña el ojo en conspiración.
Aun quiero lanzarle un par de tijeras, pero la dejo ir. Vega mira hacia atrás unas cuantas veces, pero de otra deja que la pelirroja la lleve hasta el segundo piso.
—Así que... ¿Ustedes se van, uh? —
Me doy vuelta y miro a Beck. Seriamente no quiero hablar con él, pero en esta un poquito en modo suave. Creo que aún se está recuperando de la pequeña "platica" que tuvimos afuera.
—¿Que? —murmuro.
—Ustedes dos van a dejar a tu...tu nov... —el mueve la cabeza. —Ustedes van a dejar la casa de Tori llena de con sus amigos y dejar a tus hermanas.—le dice. Obviamente él no puede admitir el hecho de que Vega es mi novia. Pero él también tiene un punto.
—¡André! —grito. Y cuando él está en mi línea periférica. —Vega y yo saldremos. Te quedas de niñera. No me importa donde vayas, pero tienes que tener limpio aquí por unas cuantas horas.—
—Uh, no, no lo hare.—
—Te daré veinte dólares por cabeza. Mas veinte si terminas la canción para cuando regresemos.—
—Trato. —
Saco cincuenta
—Siento como si estas insultando mis habilidades matemáticas.—él dice con seriedad.
Ruedo mis ojos. —Mitad ahora y mitad cuando tenga la canción de niños, tres niños vivos y Cat.—digo apuntando donde están los mocosos.
El hermano de la pelirroja está pateando a Riley.
Riley lo empuja.
Amber tiro su bebida sobre Cat quien está investigando sobre la electricidad con un calcetín en su cabello.
Miro a André de regreso con una ceja enarcada.
—Trato—el acepta antes de tomar el dinero de mi mano y metérselo en la bolsa del pantalón.
Mientras espero a que Vega baje, encuentro a Alyssa Vaughn y le doy una mirada asesina. Cuando eso no la intimida, sonrió. Sonrió porque estoy pensando diferentes maneras de lastimar a esta chica, diferentes lugares donde esconder su cuerpo o partes del cuerpo, cuando estoy en el proceso y lo pensamientos mandando un pequeño choque por toda mi espina dorsal.
Alyssa Vaughn me sonríe de regreso, hasta que le da miedo. Luego ella empieza a ayudar a Beck...con nada.
Cuando mi novia finalmente baja, mi primer impulso es llevarla de regreso, ¡Empujarla en la cama y...mierda! Estoy babeando. Literalmente. Limpio mi mentón.
Dios, no es como si ella estuviera utilizando algo lujoso. Unos shorts y una camisa blanca. Es un conjunto regular, pero no te das cuenta al inicio. Lo primero que miras son...piernas. Largas y descubiertas piernas. Se miran interminables...no solo por lo shorts, pero sus zapatos. Apuesto a que esos vinieron del armario de Trina. Los tacones son muy altos nunca he visto a Vega usar uno de esos y son brillosos de color dorado y con correas.
¿Correas?
Que importa. Me muevo a ver el maquillaje de Vega...es como uno de esos trabajos exóticos de arte, todos los colores café y beige con un poquito de dorado en sus parpados. Y luego está la manera en que su cabello está en una coleta alta que solo quiero jalar mientras...
Mierda. Estoy babeando otra vez. Y la jodida pelirroja me vio. Ella me está sonriendo con malicia, orgullosa de su trabajo.
Ella debería. Pero le gruño de todas maneras.
—De nada.—ella mueve los labios. Y solo quiera quitar esa estúpida sonrisa de su cara...después de coger a mi novia.
—¿Adónde van? —Cosa Uno repentinamente apareció de la jodida nada.
—A una cita con tu hermana.—Vega le sonríe.
Ella tiene la sonrisa más hermosa. ¡Demo-nos! ¿Estoy babeando otra vez?
—¡Quiero ir! —Riley grita.
¡Mierda, olvide esto! Debí llevar a Vega por la puerta trasera o algo así. Siempre que queremos ir algún lado, una de las mocosas dice que quiere ir también y Vega las deja.
—Esta vez no, Monstruito.—mi novia le dice.
Esperen, ¿Qué?
—¿Que? —Riley gruñe.
—Lissa las llevara a ver películas.—Vega dice con firmeza.
—No quiero ir a las estúpidas películas.—la mocosa dice estampando su pie en el suelo como la pequeña petarda que es.
—Bien, entonces Melissa te puede llevar a casa y luego llevar a Amber e Ian a las películas.—Vega dice mientras cruza los brazos sobre su pecho.
Dia-um.
Riley le frunce el entrecejo a Vega, luego a mi.
Le sonrió.
—Bien. Iré a las estúpidas películas.—ella cede.
Vega apenas la reconoce. Ella saca a todos de la casa. Estoy sorprendida cuando Alyssa jodida Vaughn sale por la puerta mientras Vega la cierra con seguro. Pero aun es irritante como el infierno.
Vega no lo nota. Ella llama a Cosa Dos y mueve a la pequeña a su lado. Si ella estaba buscando privacidad, está muy lejos de tenerla.
—Amber.—ella empieza, poniendo ambas manos en los hombros de la mocosa. —Sabes cómo Riley es y has visto como Ian es... —
Amber asiente con la cabeza, así que Vega continua.
—Voy a necesitar que tú seas súper buena, ¿Okay? Así mi amiga va a tener menos problemas de qué preocuparse. ¿Puedes hacer eso por mí, Mamita? —
—Si.—
—Yo puedo ser buena también.—Riley intervino.
—Claro que puedes.—Vega le respondió a Riley ausentemente. Sus gestos aún están centrados en Amber y ella le sigue hablando. —Lissa va a necesitar toda la ayuda que pueda. Puedo contar contigo, Mamita. Entiendes que esta es una gran responsabilidad, ¿Verdad? —
Amber se encoge de hombros y asiente. Ella está lista para tomar esta misión.
—¡Yo también puedo ser buena, Tori! —Riley insistió.
Vega solo se hace señas.
—Eres las más madura, así que sé que puedes hacerlo.—ella continua, mirando a Amber directamente a los ojos. —Probablemente porque eres la mayor... —
—¡Pero yo soy la mayor! —Riley interrumpió.
—¿Lo es? —Vega le pregunto a Amber.
Riley no espera por su hermana. —¡Lo soy! —insiste.
Vega finalmente voltea a ver a Riley y le una mirada pensativa. —¿Estas segura? Porque tu no actúas como la mayor.—
La mandíbula de Riley cayo desencajada.
Duramente puedo contener mi risa, pero hago lo mejor que puedo para no reírme y deshacer todo el trabajo de Vega.
—No importa.—Vega se encoge de hombros, luego regresa su mirada a Amber. —Voy a necesitar que seas la responsable porque todas sabemos que Riley no puede.—
—¡Si puedo! —Riley grito. —¡Puedo ser buena, y responsable, y toda esa basura! ¡Solo observa! –
—Ya veremos.—Vega dice ausentemente antes de darles a las mocosas un rápido abrazo.
Así que, ¿La psicología inversa sigue funcionando en Cosa Uno? Dios mi novia es una jodida genio.
Estoy sonriendo mucho, hasta que Alyssa Vaughn llega y le dice a mi novia que será una buena madre.
No es el comentario lo que me molesta, porque tengo que estar ciega para no ver que Vega es buena con las mocosas. Es en la manera en que Alyssa Vaughn lo dijo, como si ella estuviera buscando un compañero potencial para tener sus hijos.
Tomo la mano de Vega y me dirijo hacia el carro.
Mia. Vega es mía.
—Jade... —Vega bufa en la puerta del pasajero.
—¿Qué? —chasqueo. Si ella me dice sobre ser buena con el ataque de masa, juro que...
—No les dijiste adiós a las chicas.—
Oh. Eso.
—Las veré luego.—me encogí de hombros antes de caminar al lado del piloto.
Tengo la sensación de que a Vega no le gusto mi respuesta. Ella ha estado muy callada durante un rato, optando por mirar por la ventana en los primeros minutos.
Gruño antes de sacar mi teléfono y llamarle a Cosa Dos. Ella me responde casi inmediatamente. —¿Jade? —
—Olvidé decir adiós.—dije en un murmuro.—Antes de que Vega y yo nos fuéramos. Olvide decirles adiós, así que lo estoy haciendo ahora.—elaboro con impaciencia.
—Um, okay. Adiós Jade.—
—Pon a Riley al teléfono.—
Escucho como cambian el teléfono y luego me nos energético. —¿Qué? —de Cosa Dos.
—Adiós.—
—Adiós.—ella responde antes de colgar.
Bajo mi teléfono con el entrecejo fruncido. Estoy decepcionada de mí misma. No puedo creer que eso del viaje de culpa de Vega aún sigue funcionando. Pero la miro y ella está tratando de esconder su sonrisa. Y puedo admitir que me gusta más cuando está feliz, también puedo admitir que mi entrecejo fruncido desapareció ante su sonrisa.
Repentinamente, Vega frunce el entrecejo. Así de la jodida nada.
Que día...
—¿Jade? —su entrecejo se frunció mas.
—¿Sí? —
-¿Adónde vamos? –
—Mi casa.—respondo, antes de poner mi mano en su rodilla.
—¿Tu casa? ¿Pensé que saldríamos? —ella continua con su entrecejo fruncido.
—¿Crees que te llevare afuera luciendo así? —bufe. Mas, son las diez de la mañana. ¿Adónde más iríamos a una cita?
—¿Qué está mal en la manera en cómo luzco? —ella pregunta, su voz haciendo más callada. Mas sensitiva. Y sé que tengo que tener cuidado con mi respuesta. Si digo la cosa incorrecta, ella va a pensar que le estoy diciendo que se mira como una puta.
Y realmente, realmente no quiero eso. Creo que ella se mira suficientemente bueno para comérsela.
—No hay nada mal en como luces.—empiezo. —Pero ya he compartido mi novia lo suficiente por hoy. Quiero pasar tiempo a solas, solo tú y yo. ¿No te gustaría eso? —apretó un poquito su rodilla y espero por una respuesta.
Ella parece estar pensando por un momento o dos antes de asentir en afirmación.
Vuelvo mi atención al frente para seguir manejando, pero no quito mi mano de su rodilla, acariciándola gentilmente. Pero es más un gesto de posesión que un confortante.
—¿Um, Jade? —
—¿Si, Babe? —respondo distraídamente.
—Hipotéticamente hablando... —
—¿Sí? —
—Si nosotras terminamos... —
—¡No vamos a terminar! —le doy una mirada dura, a pesar de que mi ojo realmente, realmente deberían de estar en la carretera.
—¡Hipotéticamente hablando, Jade! —ella insiste.
Juro que no me está gustando hacia donde se dirige todo esto, peor le digo que continúe.
—Tu quisieras... —
—¿Yo quisiera que? —
—¿Tu quisieras que fuéramos amigas después de todo? —
Frunzo el entrecejo. ¿De dónde diablos vino eso? Y más importante, ¿Qué clase de respuesta es la que ella está esperando? Me podría volver loca tratando de entenderlo. Así que, opto por ser honesta.
—¿Hipotéticamente hablando? —pregunto otra vez, solo para estar del lado seguro.
—Si.—
—No.—respondo.
—¿Qué? —
—No quisiera ser tu amiga.—clarifico. No me sentiría bien. Si nosotras nos separamos, no creo que sería capaz de verla irse de mi lado, ser feliz son mi o cualquiera de esas cosas. Y ser su amiga quiere decir que tengo que hacer todo para sonreír y pretender que soy feliz por ella. Así que no, no quisiera ser su amiga.
—¿Nunca? —ella persiste.
—Nope.—
—Oh.—
Un triste y derrotado pequeño "oh". Y siento que falle algún tipo de examen.
—¿Por qué? —pregunto.
—Nada.—ella se encoje de hombros.
—Vega... —
—Solo algo que Beck dijo.—ella se vuelve a encoger de hombros.
Dejo salir un suspiro de alivio porque ya lo entiendo. Beck la asusto con la charla en la cocina. Ella cree que si él tiene una oportunidad conmigo y que yo la dejaría así sin mas.
Quito mi mano de su rodilla y tomo la de ella. —Babe, no te preocupes por él. No vamos a terminar, okay.—
—Okay.—ella dice, dándome una pequeña sonrisa antes de ver por la ventana otra vez.
Levanto su mano y le doy un beso en el dorso. Continúo sosteniendo su mano hasta que llegamos a casa.
Joy también está llegando a casa.
Genial.
Trato lo mejor de pasar de ella, pero por supuesto ella quiere hablar.
—Hola chicas. ¿Dónde están las niñas? —
Ruedo mis ojos. —En el cine.—
—¡Ellas solas! —ella chilla.
—¡Por supuesto que no! —gruño.
—Ellas están con Melissa.—Vega responde por mi.
—Oh, ella es dulce.—Joy responde, calmándose inmediatamente. —Asegúrense de cerrar la puerta con seguro cuando entren.—ella replica dejándome sola con mi novia.
Tomo la mano de Vega y la llevo hasta mi habitación.
Mía.
No de la jodida pelirroja. Mía.
Pero ella pasa mucho tiempo con Melissa, habla con Melissa, se divierte con Melissa. ¡Debería de ser conmigo, conmigo, jodidamente conmigo!
Empuje a Vega sobre la cama y me subí sobre ella. su chillido de sorpresa fue cortado por mis labios sobre los de ella. ella me besa de regreso y estoy feliz porque necesito esto. Necesito alguna parte que ella no haya compartido con la pelirroja aún.
¿Aun? ¡Qué tal nunca!
Puso una rodilla entre medio de sus piernas y las separe.
Ella entro en pánico. Como si se hubiera frisado y sus ojos se agrandaron y grito. —¡Espera! —pero no me da tiempo para responder. Ella me empujo fuera, diciendo que necesita ir al baño, y luego se baja de mi cama lo más rápido que puede.
Por supuesto que la sigo. Solo que no puedo alcanzarla. Ella se encerró en el baño con seguro.
Presiono mi oído en la puerta porque creí escuchar...
Ella solloza suavemente y me di cuenta de que tenía razón. Ella está llorando.
Jodi un buen tiempo. Sé que a mi novia no le gustan las cosas duras. No estaba pensando, yo solo...no lo sé. Solo la quiero a ella.
Levanto mi mano para tocar, pero mi teléfono suena.
Diablos.
Vega dejo de sollozar inmediatamente porque sé que ella sabe que estoy afuera. Ella no quiere que la escuche llorar. Ella parece no querer hacer anda frente a mí.
Camino hacia mi habitación para responder la llamar. En la pantalla dice André.
—¡Que! —chasque.
—Termine con la canción.—el responde. Él está acostumbrado a que le chasquee.
—¡No me importa! —le grite.
—Solo para que sepas que a mí me importa mi dinero.—el replica.
—¿Qué dinero? ¡De hecho, tú me debes dinero! —
—¿Que? —
—No tienes a las mocosas. Melissa se las llevo.—
—¡Hey, aún tengo a Cat! —
—Me debes diez dólares.—le digo. Normalmente, añado una cantidad loca de intereses, pero mi corazón no está en esto ahora. Estoy muy ocupada pensando sobre mi novia.
—Está bien. Estamos escogiendo los trajes. Dile a Tori que ella será el helado fresa y tu serás la hamburguesa.—él dice.
—¡No será la hamburguesa! —gruño. Luego corto la llamada. El me llama de regreso inmediatamente, pero lancé mi teléfono a la cama y me dirigí al baño.
Mi novia aún sigue allí. Pero ella está hablando con alguien. Puede ser cualquiera. Su mamá, papá, hermana, André, la pelirroja, cualquiera; pero no importa. Todo lo que importa es que ella no habla conmigo.
Voy arreglar eso. Ahorita, hoy.
Regreso a mi habitación, enciendo la TV y pongo una película del tiempo de la vida. A Vega en realidad le gustan y yo realmente voy hacer de esta habitación un lugar amigable así ella puede relajarse.
Me cambio por una camisa vieja y unos pants. Saco una camisa y unos pants para mi novia.
Bajo a la cocina. Comida reconfortando, comida para hablar. Eso es lo que necesito.
Hay resto de comida picante. Caliento un poco para ambas y tomo una lata de Pepsi para mí y un vaso de limonada para ella. Joy ha empezado a comprar de esa cosa porque Vega es una adicta a eso y también hizo que las gemelas se hicieran adictas.
Cuando regreso a mi habitación, Vega está ahí. Ella ya se cambió con la ropa de que le deje. No sé porque pensé que realmente tenía que decirle donde estaba la ropa para que se cambiara. Tal vez porque no siempre estamos en sincronía. Pero hay pequeños momentos en los que me doy cuenta de nos entendemos mutuamente, si solo un poquito.
Mi teléfono suena, haciendo brincar a Vega.
Me quedo mirándola por un poco más, preguntándome que hará. Sé que, si yo estuviera en el lugar de Vega, respondería.
Ella no hace mucho más que tocarlo. —¡Jade! —ella grita. —¡Tu teléfono! —luego lleva abre mi cajón donde tengo los calcetines.
¿No esta ella un poquito curiosa sobre quien está llamando a su novia? ¿Le importa?
Entro, mi manos y brazos lleno de bebidas y comida. —Es André, dile que no voy a ser la jodida hamburguesa.—suspiro.
Vega me mira, mi mis manos llenas y luego se dirige por mi teléfono...el cual sigue sonando.
—No es André.—ella Frunze el entrecejo después de leer mi teléfono. —Es Grayson.—
—Ignóralo—le digo rápidamente. Sé que ella se está preguntando quien demonios es Grayson. No hay nadie con ese nombre en H.A.
Pero aun así ella no pregunta. Ella presiona el botón de ignorar y dos segundos después mi teléfono vuelve a sonar.
—¿Grayson otra vez? –pregunto mirando hacia mi teléfono.
Ella asiente.
—El probablemente no dejara de molestar. Apaga mi teléfono.—
Ella abre su boca, cerca de preguntar algo, pero luego la cierra y apaga el teléfono.
Ella no pregunta. Ella no pregunta quién es Grayson, porque está llamando tanto o porque apagaría mi teléfono en lugar de hablar con el.
Si fuera de otra manera, yo hubiera preguntado. No, yo hubiera demando por una respuesta.
Pero Vega es no es como tú, Jade.
Tori tiene razón, pero aún sigo creyendo que mi novia debería de mostrar algún tipo de interés.
Le doy su bebida, pero cuando ella toma el plato de comida, le chasqueo.
—¡Está caliente, Vega! —
Sus ojos se abren como platos. —¡Entonces porque lo estas sosteniendo! —ella chilla antes de tomar una almohada de mi cama y sentarse con ella en sus piernas. —¡Ponlo abajo! —ella se pone más nerviosa.
Puse el plato en su regazo y me siento a su lado, un poco de mi enojo hacia ella se ha disipado porque es difícil estar enojada con Vega cuando el pensamiento de mis manos quemándose la hizo entrar en pánico.
—Él es mi papá.—admito. Ella me mira, con la cuchara en su boca y una ceja enarcada. —Grayson, él es mi papá.—
—Oh.—
—Me imagine que querías preguntar.—
Ella me da una pequeña sonrisa.
—Así que, ¿Por qué no preguntaste? —presiono.
Ella se encoge de hombros. —Me di cuenta de que me dirías si quisieras que yo supiera.—
¿En serio? ¿Es así como ella piensa? ¿Qué deberíamos decirle a la otra cosas que nosotras queremos que ella sepa? ¡Qué tengo que esperar lo suficiente para que ella confié en mí y me diga todos sus secretos!
Puse un poco de comida en mi boca. No me importa que eso haya hecho algún tipo de daño en mi lengua.
No es como que mi novia no hable con nadie. Ella habla con su papa y habla con la pelirroja. Pero ella no habla conmigo. ¡Porque ella no habla conmigo!
No es como que tú también hables con ella.
Si yo...ahora que lo pienso, no comparto muchas cosas con Vega. No mucho sobre mi vida personal. La mayoría de cosas ella las sabe por Joy o las gemelas. ¡Por el amor de Dios, ella ni siquiera sabía el nombre de padre!
Me calmo un poquito. No solo soy yo y no solo es ella. Somos nosotras. No nos conocemos. Y es tiempo de que empecemos a conocernos.
—Mi color favorito es café.—digo. De la nada, lo sé, pero quiero empezar con cositas pequeñas y hace mi camino a las cosas grandes. Pasitos de bebe. Sé que Vega necesita pasitos de bebe.
—¿Café? —ella frunce el entrecejo. —¿Por qué café? —
Me encojo de hombros. —Porque no es el color favorito de nadie.—
—Eso es porque es asqueroso.—ella niega con la cabeza en son de burla.
—No es verdad.—me defiendo. —Algunas de mis cosas favoritas son café.—
—¿Cómo qué? —
Tus ojos.
—Café.—digo en su lugar.
Ella rueda los ojos juguetonamente. —Debí ver venir esa.—
—El tuyo es amarillo, ¿Verdad? —pregunto, con confianza porque ya se la respuesta.
—No, lo era.—ella se encoge de hombros.
¿Que? ¡Me estas queriendo decir que ni siquiera se su jodido color favorito! —¿Desde cuándo no es tu color favorito? —demando.
Ella frunce el entrecejo. —Tu odias el amarillo de todas maneras.—
—¡Si, pero la gente normal no cambia sus cosas favoritas de la nada! —prácticamente grito.
A ella no le afecta ni un poquito. Ella solo se encoge de hombros otra vez, como si no fuera la gran cosa. —Encontré un mejor color.—ella tiene el coraje de decir.
—El cual es... —
—Azul.—
—Que poco original.—me burlo. —El color de todos es azul.—
—¡No es solo un azul viejo! —ella exclama defensivamente.
—¿Oh? ¿Y qué es tan especial de tu azul?—
—Es... —ella duda. —Olvídalo.—
—¿En serio? ¡Ni siquiera eso puedes decirme! —grito, poniendo en plato aun lado porque ya no tengo hambre.
Lo sé, sé que es estúpido discutir por algo tan estúpido como los colores favoritos; ¡pero esto se está poniendo jodidamente ridículo! ¿Cómo se supone que voy a conocer a una chica que ni siquiera puede decirme que clase de color azul le gusta?
—¿Jade? —
—¿Qué? —
—Puedo...puedo decírtelo, pero tienes que prometer que no te vas a burlar de mi.—ella cede.
¿En serio? ¿Por qué me burlaría? Pero me doy vuelta hacia ella y se lo prometo de todas maneras.
—Promesa de meñique.—ella insiste.
—Vega... —gruño.
—Solo hazlo.—ella ruega, dándome el puchero del jodido gato con botas. Es jodidamente malvado, te digo. Pero me tiene.
—Okay.—cedo, ofreciéndole mi dedo meñique.
—Tienes que decirlo.—
—¡Por el amor de Dan! ¿Te prometo que no me reiré de tu color azul especial, feliz? —
—Okay.—ella acepta, luego ella pone su comida a un lado.
¿Y todo solo pare decirme porque le gusta el azul?
Ella toma mi rostro entre sus manos y gentilmente toca las orillas de mis ojos.
—Estos.—ella susurra. —Son mi azul especial.—
—¿Mis ojos? —parpadeo.
Ella deja caer sus dedos de mi cara. —Te puedes reír.—ella suspira.
—No es divertido.—
—Lo sé.—ella mira a su regazo. —Es estúpido, ¿Verdad? —
—No.—
Es todo menos estúpido. Esta es una de las pocas indicaciones que tengo de que ella siente algo por mí.
Tomo su rostro entre mis manos y beso sus parpados. —Mi café favorito.—le digo, antes de presionar mis labios contra los de ella.
Quiero seguir. Seguir besándola hasta que ambas terminemos desnudas, pero me alejo. No me quiero separar, pero lo hago.
Despacio. Mi novia necesita ir despacio. Y estoy muy consiente. Terminare haciendo algo que a ella no le va a gustar, como antes cuando ella corrió hacia el baño. No quiero que es o vuelva a pasar. La manera en la que me miro...ella tenía miedo. Como si tal vez...
No. No quiero ni siquiera pensar en eso...pero que si...
Tengo que preguntarle. Sé que se supone que tengo que empezar despacio, como con eso de su color favorito y eso, pero realmente tengo que saber.
—¿Hey, Vega? —
—¿Hm? —ella pregunta, ni siquiera molestándose en darse vuelta y mirarme. No estoy sorprendida. La película del tiempo de la vida realmente tiene su atención. Tengo suerte de haber obtenido un "hm" de su parte.
Vega me mira. Probablemente pensando en que estoy esperando por toda su atención.
Aun así, no digo nada. El problema es, no sé cómo preguntarlo. ¿Como le preguntas a tu novia si ella fue violada? No puedes solo venir con eso y decirlo. Diablos, el solo pensarlo es malo. Pero el pensamiento me está volviendo loca y tengo que sacarlo de alguno manera. Tengo que saber.
Me acerca más a ella y tomo su mano.
—¿Jade? ¿Qué pasa? —ella pregunta.
Aclaro mi garganta, aun no muy segura de como empezar. Sé que Vega solo lo ha hecho una vez y eso fue con Bolsa de mierda. Por lo menos, eso fue lo que ella me dijo. Pero que si ella no me estaba diciendo la verdad y fue...forzada; entonces eso diría que fue Bolsa de mierda quien lo hizo.
Y yo lo matare.
—Jade, me estas poniendo nerviosa.—ella se mueve un poquito, apretando mi mano un poco.
Vuelvo aclarara mi garganta. —Um, Vega, la vez que tú y Bolsa de mierda.—
-¿Quien? –
Cierto. Bolsa de mierda tiene nombre.
—Danny. ¿La vez que tú y Danny lo mm hicieron, uh tu querías? —
Ella se tensó. —No quiero hablar de eso contigo.—
—¿Bueno con quien quieres hablar de eso, Melissa? —replico.
—¡No quiero hablar de eso con nadie! —ella chasquea.
Ella se da vuelta para ver la TV, ignorándome. Ella trata de alejar su mano de la mía, pero no la dejo ir. Me acerco más a ella y paso una mano sobre sus hombros. Ella se relaja casi inmediatamente, incluso dejar descansar su cabeza en mi hombro.
—No me gusta hablar de eso.—ella susurra. —Solo déjalo por favor.—
Pero no puedo. Quiero saber.
—Solo quiero saber si el...si él te forzó hacerlo.—logre decir.
Ella se quedó callada por unos momentos. Luego dijo. —No.—
Creo que me está mintiendo. Si ella no lo está, definitivamente no me está diciendo toda la verdad. Y eso quiere decir que tengo que buscar la verdad por mis propios medios.
Beso su frente y me quedo callada mientras ella mira la TV.
Estamos a la mitad de la película, me di cuenta de que ella se ha quedado quieta por mucho tiempo. Ella no se ha quedado dormida, pero puedo decir que está por hacerlo. También sé que ella no se podrá dormir hasta que acaricie su ombligo.
Suspiro y me levanto, le digo que ir hacia abajo a buscar algunas conexiones porque la película es aburrida.
Ella no pelea. No me pregunta para que me quede con ella. Apuesto a que no puede esperar a que la deje sola para acariciar su ombligo.
No le tuve que mentir a mi novia sobre lo que iba hacer en el primer piso, pero si ella tuviera el interés de preguntarme, lo hubiera hecho. Voy a encontrar todo lo que pueda sobre todo lo que Vega no me dice.
¿Y lo primero que quiero saber es? La fiesta de Ryder. Algo paso allí anoche y quiero saber.
A pesar de que en TheSlap no habrá mucho sobre Vega, lo chequeo.
Y es el jodido destino porque lo primero que veo es un foto. Ha sido comentado y compartida muchas veces que estoy sorprendida que no le haya visto antes. Vega no es el punto de enfoque en esta foto, pero lo que mis ojos se quedan en la pelirroja, y ella está vomitando sobre un chico, tal y como escuche en el garaje...solo que el chico en el que ella está vomitando no es Bolsa de mierda. Él es...bueno, no se quien demo-nos es el. Nunca lo he visto antes.
Pero la pelirroja lo ha hecho. La pelirroja vomito sobre él porque él era "asqueroso." La pelirroja vomito sobre el para salvar a mi novia. Y Vega le dio las gracias a la pelirroja por eso! Si yo hubiera estado ahí, ¡Hubiera hecho algo más que vomitar sobre ese chico...por lo que sea que el hizo para merecer ser vomitado!
Cierro mi laptop de golpe y hago mi camino hacia mi habitación. A la mierda el ir despacio con mi novia. A la mierda sus sentimientos. A la mierda...
Jade...
¡Y tú también vete a la mierda, Tori!
Estoy a mitad de mi camino, escucho un sonido sordo y luego a mi novia gritando mi nombre.
¿Recuerda cómo iba a mandar a la mierda esto y patear todo referente a Vega? Si, todo está olvidado. Corro lo restante y abro la puerta de golpe, lista para patear el culo algún hijo de puta que este sobre mi novia, pero cuando entro, Vega está sola. Ella se levantó del suelo rápidamente y sé que ella está esperando que yo no la haya visto allí abajo así ella puede pretender que nada paso.
Pero le doy el beneficio de la duda. Le pregunto que está mal de todas maneras.
—Nada. Estoy bien.—ella dice. Incluso ella me da una pequeña sonrisa, como si eso me tendría que convencer.
Me exploto contra ella, porque ya no puedo con esta mierda. —¡Que mierdas, Vega! —grito y me marcho hacia ella. Ella se sienta en la cama y me mira directamente, claramente en shock. —Tú fuiste la grito mi puto nombre; ¡Bueno, aquí estoy maldita sea, así que dime que algo maldita sea! —
—Yo...yo.—ella tartamudea, su rostro esta cambiando lentamente.
No. No. No. No. No esa cara.
Cierro mis ojos con fuerza y toco el puente de mi nariz. Esta chica me va hacer que me ponga una camisa de fuerza.
—No quiero que me odies.—ella susurra tan bajo que apenas y lo entiendo.
—No te voy a odiar.—responde antes de pensar sobre eso. Porque realmente, ¿Que si lo que me dice me hace odiarla?
—¿Ni siquiera cuando terminemos? —ella jadea.
¿Otra vez esa mierda? Esta tiene que ser la tercera vez que ella menciona algo sobre nosotras terminando. ¿Hay algo que deba saber?
Pero ella me hizo esa cara, así que no le digo que si ella rompe conmigo la cortare en pedacitos y la aventare al inodoro. En su lugar, digo. —Nunca te he odiado, Baby.—
—Lo hiciste antes.—ella insistió patéticamente.
Me acerque a ella, lista para tomarla en mi abrazos y que hacer la mierda de aseguranza, pero al segundo que la toque ella grito en dolor y rápidamente me aleje.
—Me caí de la cama.—ella explico, mientras me apuntaba al golpe en su brazo que seguramente he de haber tocado.
Toque su golpe suavemente. –Cambie de idea.—digo. —No tendré curitas con tu cara en ellas. Pondré mi cara en ellas.—
—¿Tu cara? —ella frunció el entrecejo.
—Sí, quiero ser quien te cure cuando te lastimes.—respondo ausentemente.
Honestamente, nunca debería de permitirme decir cosas sin pensar antes, ¡Porque esa ha sido la cosa más cursi que he dicho en mi vida! Jodida Tori me está convirtiendo en una boba.
Pero Vega, mi boba novia, se traga es mierda. La sonrisa que ella me está dando en pago a la estúpida declaración es tan grande que no me importa lo estúpida que me escuche. Probablemente no me importaría que todo el mundo me escuchara.
-0-
Hay algo realmente mal con mi novia. Desde el sábado ha estado de un humor realmente bueno que casi quiero hacer algo para ponerla deprimida. Como, si la llamo puta en estos momentos, ella probablemente se reiría de mí. Así de feliz ha estado durante toda la semana.
Me gustaría pensar que fui yo quien la hizo feliz, pero no veo cómo. Le dije que nunca la odiaría, ni siquiera si terminábamos. Y tengo que ser honesta, me arrepiento. Ahora ella probablemente piensa que puede dejarme por alguien más, como la pelirroja y todo estaría bonito-hermoso entre nosotras dos.
—Jade, estamos aquí. ¡Sal del carro! —Joy me llama fuerte.
Yo empiezo.
Diablos. ¿Ya llegamos? Eso fue rápido.
Luego otra vez, me di cuenta de que le viaje a la casa de los padres de Joy seria rápido porque no quiero está aquí. ¿Por qué, o porque, no estuve de acuerdo en venir a esta estúpida fiesta?
Suspire profundamente y mire la casa. Esta igual que siempre. Una historia, un poco pequeña, pero mucha, muchas tierra. La única diferencia de hoy es que hay mucha pero mucha gente. Muchos están afuera paseando porque como dije es pequeña.
Salí del carro siendo seguida por Joy, las gemelas y mi novia. Si, ella va al frente de mí, siendo arrastrando por Cosa Dos. Las gemelas están entusiasmadas de estar aquí. Ellas aman a sus abuelos.
Hablando de abuelos, la mamá de Joy no espera en la puerta.
Las gemelas chilla. —¡Abuela! —y abrazo a la vieja señora.
Ella las abraza rápidamente, luego habla. Dios, odio cuando habla.
—¿Qué es esto? —ella frunce el entrecejo.
Joy le rueda los ojos a su madre quien toma uno de los mechones de colores de Amber, son azul oscuro, como los míos.
—Creo que es lindo mamá, las chicas quieren ser como su hermana mayor.—Joy me guiña el ojo antes de entrar pasando al lado de su madre y dirigiéndose a la cocina. Siempre tiene que ser derecho a la cocina cuando visitamos estas personas, y no la culpo. Hay alcohol donde sea.
Si hay manera de que me robe un copa, bebo siempre que vengo aquí.
—¡Vamos Tori, conoce a mis primos! —Riley dice entusiasmada, jalando a mi novia por el brazo. Y la dejo ir sin sentir algo, no enojo, no irritación, nada. Porque ya me siento demasiado ansiosa. Realmente odio este lugar, y estas personas.
Levanto dos dedos, mi índice y mi dedo del medio. Mi bonita manera de decirle a mi novia adiós. Me voy por mi lado. Y no siento ni un poquito de culpa por dejarla en una casa llena de desconocidos. Diablos, yo aún soy una extraña en esta casa.
Me dirijo a la cocina, pero más específicamente, por Joy. Lo hago siempre. Creo que es por eso que a ella le gusta que venga con ella cuando visita a sus padres; porque ella siempre es capaz de chantajearme para que venga, y me quedo a su lado. Es el único momento donde paso tiempo con ella.
—¿Así que la chica allá afuera? —escucho que su madre le dice.
—Ella es mi novia.—interrumpo, alertándolas de mi presencia. No sé porque di le esa pequeña información. Ya sé qué clase de personas son los padres de Joy, pero no sé. Es como si, ya estuviera acostumbrada a que Joy no le ponga importación a que soy lesbia...que me gusta las chi...que estoy saliendo con Vega, así que olvido que muchas personas tienen un problema con eso.
—Ellas hacen una linda pareja. Tori es una dulzura.—Joy interrumpe con una pequeña sonrisa en mi defensa.
Pero no la devuelvo, pero estoy un poquito cerca de ella.
—¿Pareja? ¿Esa clase de novia? —Irene, la madre de Joy, jadea.
—Si.—respondo desafiante. Añado el ruedo de ojos, porque realmente, ella tiene que ser malditamente dramática.
Irene pone una mano en su corazón como si fuera a tener un ataque cardiaco.
—¿Estás bien, mamá? —Joy pregunta, pero ella no se acerca a su madre. Probablemente porque ella saber que está siendo sobre dramática.
—Estoy bien, estoy bien solo... —Irene camina directamente hacia Joy y le toma ambas manos. —Joy, cariño, ¿Ese es el ejemplo que quieres para las gemelas? —
—¿Qué quieres decir? —Joy pregunta, moviendo su mano así ella puede robar unos pequeños tomates. Hay muchas cosas como esa en la mesa. Pequeños tomates, olivos, queso...Irene estaba haciendo una ensalada. ¿Quién diablos come ensalada en una fiesta de cumpleaños?
Joy me ofrece un tomate. Odio esas cosas, pero lo tomo de todas maneras, solo para tener algo que hacer. Prácticamente impido que el jugo de esa cosa se escurra por mi boca cuando lo muerdo, pero termino la estúpida cosa de todas maneras.
—Quiero decir, ese es el tipo de habito que quieres que las niñas tomen.—su madre continua, sin ser interrumpida, en esta.
Joy frunce el entrecejo. —¿Que parte de que Tori es una dulzura no entendiste? —
—Joy... —
—Quiero decir, no puedes encontrar alguien mejor. Ella no usa drogas, ella es responsable... —
Mientras Joy enlista todas las cosas buenas sobre Vega, trato de mantener mi rostro neutro. Ella sabe que su madre se está refiriendo al hecho de que Vega y yo somos mujeres. Ella tiene que. Y el hecho de que ella este molestando a su madre así...
—Joy, Tori es un chica.—Irene interrumpe.
Otra vez Joy frunce el entrecejo, como si ella estuviera confundida. —Si... —
—Jade es...bueno... —
—¿Bueno que? —
—Jade, es la persuasión de feminidad también.—
—Persuasión de femenina... —Joy me mira de arriba abajo. —Bueno, si mamá. Vagamente recuerdo haberla llevado a comprar su primer sostén, pero gracias por recordármelo. Quiero decir, no le han crecido tres copas más desde entonces, así que creo que lo olvide.—ella termina metiéndose otro tomate a la boca.
Sonrió con malicia, pero la esconde metiéndome otra de esas pequeñas mierditas a la boca. Sarcasmo completo. De Joy...para su madre. Mi vida no se puede poner mejor.
—Así que, ¿No te molestaría si las gemelas deciden que quieren tener una novia también? Eso es lo que me estás diciendo.—la madre de Joy tiro esa fachada d ser discreta.
—¿Realmente es eso lo que me estas preguntando? —Joy replica.
—¡Joy! —
Joy se ríe. —No mamá. No me molestaría si ellas deciden que les gustan las chicas también. De hecho, creo que Amber tiene un enamoramiento platónico con Tori, ¿No es así cariño? —
Me burlo. —Es Riley.—
—No, estoy segura de que es Amber.—
Ella está loca.
—Riley es la que siempre está tocándola y eso.—le recuerdo.
—Ella solo lo hace para molestarte. Es Amber la que siempre se sonroja.—
Niego con la cabeza. —Lo que sea.—
—Deberías tomarte eso más enserio. Hay una gran diferencia de años ahora, pero quien saber lo que pueda pasar en el futuro.—
—Asqueroso.—murmure.
—No es asqueroso, tu papá es diez años mayor que yo. Tori es nueve años mayor que las gemelas.—
Ruedo mis ojos. —Ella no tiene ninguna oportunidad con mi novia.—
—¿Cómo vas a tener nietos si las chicas son...de esa manera? —Irene interrumpe. Le doy una mirada dura. ¿Le importaría? ¡Joy y yo estamos llevándonos bien aquí!
—Jade tiene ovarios mamá.—Joy suspira exasperadamente. —Y siempre está la adopción.—
—No estaba hablando de Jade... —
—Es mejor que estés hablando de Jade, porque ella es la única de mis niñas quien remotamente lo suficientemente mayor para tener bebes. Pero...espera.—Joy se da vuelta hacia a mi abruptamente, totalmente cachándome con la guardia baja.
—¿Que? —gruño.
—Ustedes están esperando para tener bebes, ¿Verdad? No me harán abuela tan pronto, ¿Verdad? –
—Bueno, estábamos pensando... —
—¡Jade West! —ella me toma de los brazos y me mueve un poco. —Dime que no están pensando sobre eso.—
Sonrió con malicia. —No. Aun no—
Joy deja salir un sonoro falso suspiro de alivio. —¿Ves, mamá? No te preocupes, todo está bajo control.—ella me guiña le ojo.
Su madre niega con la cabeza y comienza con su ensalada otra vez.
Muevo mi cabeza también. A veces no sé lo que pasa por la cabeza de Joy. Sé que su madre se estaba refiriendo al hecho de que yo no soy su hija. Pero Joy siempre parece no entender lo que su madre quiere decir, o convenientemente interrumpiéndola.
—Jade, cariño, ayúdame con esto, por favor.—
Normalmente, no me gusta que Joy me diga que hacer, pero no me molesta el cambio de tema. Mas, ella me ha estado agarrando de los nervios cada vez menos y menos.
—Llévalo esto al abuelo Bill y al tío Derek.—
Estos hombres no son ni mi abuelo ni mi tío, pero Joy insiste en referirse a su padre y hermano en esa manera.
Olfateo las copas y miro directamente las bebidas en mis manos. Alcohol. Nunca ha sido bueno para mí cuando su padre tiene alcohol en su sistema. Tal vez pueda tirarlo en una planta cerca o tal vez pueda tomármelo...
—¡No te atrevas a beber Jade Mercy West! —Joy me gruñe. Es como si ella pudiera leer mi mente y asusto la mierda fuera de mí.
Tire las copas. Lo bueno es que son de espuma de poliestireno.
No es mi culpa que me haya asustado. Joy nunca me llama por mi segundo nombre, siempre ha sido Jade West si ella se enoja lo suficiente desde hace cuatro años. Nunca desde...
—¿Mercy? ¿Ese es tu nombre? —la madre de Joy me pregunta con una asqueroso gruñido.
Ella me conoce desde que tengo cinco, pero no estoy sorprendida de que ella no sepa eso. Ella hizo un punto de no conocerme más de que lo que ya lo hacía. No soy de su descendencia y sangre como las gemelas. Y se puso peor cuando mi padre dejo a Joy por Ellen; pero Joy pretende no darse cuenta o en realidad no le importa.
—¿Mercy? —Joy repite, como si nunca se hubiera dado cuenta de que lo dijo. Y entonces las lágrimas vienen.
Solo me quedo parada. No sé qué hacer. Mercy era su hija. Joy le dio ese nombre. Nunca pregunte porque, pero supongo que ha de ser algo relacionado conmigo. Yo le iba a dar el segundo nombre a la bebe otra vez, como lo hice con Amber y Riley; y creo que Joy pensó que si le daba mi segundo nombre a la bebe como primer nombre yo dejaría de usar mi primer nombre como su segundo nombre.
No lo hice.
La bebe fue nombrada Mercy Jade. Bueno, Mercy Jade West. Si Joy estaba irritada de tener un niño con el mismo nombre que yo, solo le dio vuelta un poquito, ella estaba mal. Eso me hizo más feliz. Como si yo fuera el doble de importante. Los niños son tontos como eso.
—¡¿Mira lo que has hecho?! —la madre de Joy me grita. —¡Solo mírala! —ella apunta a mi madrastra. —¡Ella esta devastada! —
—No le grites a ella. Ella no lo hizo apropósito.—Joy sollozo. Ella tratando muy duro de no llorar. Limpiando su nariz y ojos y no tengo el corazón para decirlo que asquerosa que se mira. Realmente me siento mal.
—Lo siento.—murmure, no sé exactamente porque me estoy disculpando, pero lo hago igual. La madre de Joy me da una mirada asquerosa que Joy no mira porque están ocupada sacando más bebidas para su papa y hermano.
Luego ella me las da. —No bebas ninguna de estas.—ella ordena, tratando mucho para actuar normal, pero ella no puede ponerlo del todo. Allí hay una tembladera definida en sus labios y sus manos de tiemblan.
Ella no espera a que yo asienta antes de darse vuelta y caminar por el pasillo. Apuesto cien dólares que ella se dirige hacia el baño para poder llorar bien.
No queriendo estar sola con su madre, rápidamente me voy de con las bebidas para los chicos en la sala. Se las doy sin decir una palabra. El hermano de Joy me da las gracias por su copa, pero lo ignoro. La mirada que él me da es horrible. El papa de Joy, Bills, solo gruñe cuando le doy su copa.
Amber está sentada en su regazo, así que trato de alejarla de él. Ella no necesita estar cerca de borrachos. Especialmente el.
Al segundo que tomo a mi hermana, Bills hace más fuerte si agarre en ella. Conozco es gesto. Él me está haciendo saber que ella es de él. Que no la puedo tomar.
Puedo. Las niñas aman a su abuelo, pero si yo quiero a ella, ella me escogerá a mí y quiero hacérselo saber. Quiero que él lo vea.
—Vamos, Sabandija.—el digo mientras extiendo mi mano.
Ella me sonríe y toma mi mano inmediatamente. La tomo y la cargo en mi cintura como su ella tuviera dos y no ocho. Solo quiero restregárselo un poco más en la cara, y definitivamente funciona. El meda una mirada dura, incluso tiene el valor de mover su mandíbula de lado a lado.
Le sonrió antes de dejarme caer en el sofá frente a él, así puedo continuamente recordarle que su nieta prefiere a si media-hermana sobre él. Suerte la mía, Vega está sentada allí, así que solo me siento a su lado.
Ella me sonríe, pero sé que ella se está sintiendo fuer a dé lugar e incómoda. Yo sé cómo ella se siente.
—¿Donde esta Riley? —le pregunto, pasando mi manos alrededor de Cosa Dos y entrelazando mi dedos al frente de ella. Mi hermana deja descansar su cabeza en mi pecho, mirando a mi novia.
—Afuera peleando con los chicos, ella es muy buena.—Vega sonríe, como si estuviera orgullosa. Luego ella levanta su mano y toca la nariz de Amber, provocando un risita de esta.
Y me doy cuenta de que realmente no me molestaría. No me molestaría tener hijos con Vega. No si esto es como será.
Ella me sonríe brillantemente. Me incline y le bese en el impulso.
Vega me beso de regreso y si no fuera porque la mocosas esta en mi regazo, ya estaría sobre ella teniendo mi lado...o dejándola a ella tener si lado.
Pero como la mocosa esta en mi regazo, me retire. Vega me dio un beso más antes de hacerle cosquillas y darle un beso a Amber. La niña se está riendo como loca.
Estamos en una fiesta. Lo que quiere decir, es mucho más notable cuando todos se quedan callados.
Y me doy cuenta de que todos esta callados.
Mierda.
¿Qué diablos estaba pensando? Sé qué clase de personas son ellos. Lo hago. Así que, ¿Por qué bese a mi novia frente a ellos? ¿Por qué?
—¿Jade, puedo verte en el pasillo por en un segundo? —Bills dice. Él se levanta, no esperando a que yo lo siga.
Me puedo rehusar. Pero luego, él es un bastardo, el probablemente le diga algo a mi novia. Ella tendrá "esa mirada" para que yo arregle.
No puedo tener eso.
—Ya regreso.—le digo a mi novia. —Quédate con Vega, Sabandija.—le ordeno antes de dejarla en el regazo de Vega.
—¿Jade? —mi novia llama.
—No te preocupes.—le guiño el ojo. —El me dará la charla sobre nada de cosas 18+ debajo de su techo. Lo he escuchado muchas veces.—miento. Luego le robo un beso, solo para mostrarle que todo está bien.
Una vez que alcanzo a Bills, él está parado frente a su habitación. El me hace señas para que entre y dudo antes de hacerlo.
Odio estar a solas con el.
La puerta ni siquiera está cerrada del todo cuando el empieza.
—¡Lo que estás haciendo es un abominación ante Dios! —el sisea. Así es como él va a empezar su arranque. Él va a seguir y seguir, acerca de cómo me quemare en el infierno, y como no debería de ser un mal ejemplo para sus nietas, blah, blah, blah.
El sigue, hasta que me dice que no puedes esperar a que Joy recapacite y me mande de regreso con mí no tan buen padre.
Eso me enoja. Más de lo que lo hace. Me voy, abro la puerta y estoy acerca de solo caminar fuera de esta puta casa y seguir caminando hasta que llegue a casa cuando él me toma del brazo.
—¿Adónde vas? —el gruñe, poniéndome cerca de su cara.
—¡Voy a ir por mi novia, voy a regresa aquí y me la voy a coger en tu cama! —le grite.
Por el rabillo del ojo, veo a Joy salir del baño y ella me está frunciendo el ceño, probablemente cerca de decirme que cuide mi lenguaje. Y luego está Amber, Rile y Vega; Vega tratando de detener a las gemelas porque ellas están peleando sobre quien será la siguiente; pero todas se detienen cuando se escuchó un gran sonido en el aire...súper fuerte. Mi oído está sonando, mi mejilla arde...esperen...oh. Finalmente conecto los dos y me doy cuenta de que he sido golpeada. Una cachetada por el padre de Joy.
No es nada nuevo. Él me ha golpeado muchas veces, pero creo que estoy en shock porque él nunca me ha golpeado frente a audiencia.
Nunca.
—¿Jade? —Joy dejo salir. Le doy una mirada rápida y honestamente creo que nunca la he visto tan cabreada. Seriamente, he hecho tanta mierda antes y ella se enojaba, pero nunca la visto de esta manera. Su cara esta roja, sus manos se hacen puños y los libera una y otra vez, y ella está temblando.
—Lo siento.—me disculpe. No estaba pensando. Ella probablemente acaba de sacarse los ojos llorando, y yo, siendo la persona egoísta que soy, solo tenía que hacer una escena. Podría haber evitado toda esta cosa si hubiera mantenido mi boca cerrada.
—¿Tú lo sientes? —ella cuestiono incrédula.
Solo la mire tratar y tener su respiración bajo control, pero no parece que funciono. —Vámonos.—ella dijo simplemente.
—Vamos, Jade.—Amber dice jalando mi mano.
No la miro para saber que está llorando. Lo puedo escuchar en su voz.
Suspiro profundamente y me dejo llevar; no me siento bien como para alejarme.
Vega toma mi otra mano. Ella está caminando súper rápido, como si eso no fuera lo suficiente para salir de esta casa. Pero nada se compara a lo rápida que Joy está caminando.
—¡Joy! —escucho que su padre llama detrás de nosotros.
Aparentemente, Irene escucho a su esposo porque ella salió corriendo de la cocina y ahora está al lado de su esposa; caminando con nosotros al carro de Joy.
—¿Qué pasa? —Irene jadea, claramente no en forma de seguirnos. —¿Adónde van? —
—Casa.—respondió Joy en tono seco. Tengo el sentimiento de que ella no va a elaborar.
Ella abre de golpe la puerta del pasajero y Riley se sube rápidamente. Sin pelea alguna.
—¿No se supone que dejarías a las niñas? —Irene pregunta.
Joy cierra de golpe la puerta del pasajero. Gracias a Dios las piernas de Riley ya estaban dentro.
—No dejare a mi niñas contigo.—Joy responde rápidamente. —Metete al carro.—ella me dice.
Abro la puerta trasera y dejo que Amber y Vega se metan mientras veo a Joy caminar alrededor del frente, su madre prácticamente corriendo para alcanzarla.
—¿Por qué no? —Irene frunce el entrecejo. Ella esta tan confundida.
Joy pasa al lado de su madre. —El golpeo a mi niña.—ella dice apuntando en dirección hacia su padre. —¿En serio esperas que deje a las otras dos? ¿Con él? —
Irene niega con la cabeza. —Seguramente fue un malenten... —
—¿Fue un malentendido acerca de él golpeando a mi niña? —Joy gruñe. —Lo vi. ¡Lo vi hacerlo, mamá! –
—Bueno Jade no es tu... —
—¡Ella es mía! —Joy grito tan fuerte que brinque. Pensé que se veía cabreada antes; ella parece que se está sacando la última parte de sanidad por las hebras de sus cabellos. —¡MIA! —ella grito otra vez, golpeando su pecho fuerte.
Irene se alejó, su mandíbula cayo desencajada pasando de sus rodillas.
Si, probablemente yo tengo esa misma mirada en el rostro. Pero entonces Joy grita. —¡Jade, metete en el puto carro! —y salgo de mi ensimismamiento. Me meto en el carro y rápidamente cierro la puerta. A lo rápido que lo hago, Joy empieza a manejar.
Llegamos a casa en poco tiempo porque Joy estaba manejando a una velocidad como un murciélago fuera del infierno. Estoy sorprendida de que no nos pararon.
Joy hace su camino hacia la casa. Ella no espera a nadie. Solo entro y cerró la puerta de golpe.
Tori no creo que sea buena idea llevar a las mocosas allí, así que le pregunto a Vega si ellas se pueden quedar a dormir en su casa, así Joy se puede calmar. Y no puedo creerlo, pero le digo que me voy a quedar, solo para asegurarme que este bien.
Sí, hay algo mal conmigo.
Vega lo entiende. Me besa, me dice que le llame si necesito algo y luego se lleva a las gemelas.
Me dirijo hacia mi habitación y me quedó ahí el resto del día. Es bueno para mí. Necesito un buen descanso. Hay muchas cosas en mi cabeza. Primero, esta Vega y en la manera en cómo me siento acerca de ella. como en el momento que pensé en que podría verme teniendo hijos con ella...me hace sentir...no lo sé. No sé cómo explicarlo.
De repente la puerta se abre y Joy se tambalea. Esta oscuro afuera, así que si, ella ha tenido mucho tiempo para beber y emborracharse hasta mas no poder.
Me siento en la cama, preparándome para sostenerla si ella se cae. Ella cierra la puerta y se recargar sobre esta.
—¿Esta fue la primera vez? —ella pregunta. Sin preámbulo, pero sé que es lo que me está preguntando. Ella quiere saber si esta es la primera vez que Bill me golpeo.
—Si.—mentí.
Ella gimió, como si estuviera herida.
Qué demonios...
—Eres una buena actriz, cariño, pero siempre he sabido cuando me estas mintiendo.—ella suspira, presionando una palma en su frente como si eso la ayudara para evitar que se rompiera en pedazos.
Miro a mi regazo. ¿Por qué no me quede con Vega?
Ella se quita de la puerta y camina hacia mí. Ella no habla hasta que la miro. —¿Él te hizo daño...en una manera diferente? —ella pregunta.
Levanto mi cara. ¿De qué diablos está hablando?
—¿Él te toco? —ella elabora.
—Quieres decir...- —por favor Dios dime que ella no me está preguntando que si padre me molesto.
—Si.—ella confirma. —El te... —
—¡No! —prácticamente grito. Solo la idea de perturbadora. ¿Por qué ella pensaría algo tan asqueroso?
—¡No me mientas Jade! ¡No te atrevas a mentirme! —ella me grita, tomándome por ambos brazos y sacudiéndome.
Me jalo de su agarre. —¡No lo estoy! ¡El nunca hizo eso! —le grite de regreso.
Ella miro hacia sus manos, como si no pudiera creer que me sacudió, pero no le digo anda. Ella no me lastimo.
—¿Qué clase de madre soy? —ella pregunto.
Ruedo mis ojos. Aquí vamos.
—Eres una buena... —
—¡Deja de mentirme! —ella me interrumpe.
Parpadeo.
—¡No puedo ser una buena madre! —ella continua.
—Joy, tu eres... —
—¡No! No si unas de mis niñas tienen miedo de decirme que alguien la está lastimando.—
Me muevo incomoda. ¿Qué más se supone que haga?. —Él es tu papá.—le explico.
—Así que, ¿Crees que le tengo que dejar que lastime a mis niñas? –
Dudo. No dudo que Joy sea capaz de matar a su papá si le llega a poner un dedo a Riley o Amber; pero yo...yo no soy su hija. No importa cuántas veces ella lo diga, no importa cuántas ella me presente en esa manera, aun así, no soy su hija.
—No creo que dejaras que lastime a las niñas.—le respondo.
Ella parpadea.
—Esto no está funcionando.—ella murmura mientras saca el teléfono de su bolsa. —Una pérdida de dinero...la voy a llamar...no voy a gastar otro centavo... —
Entro en pánico. Ella va a llamar a Helen, mi directora. Ella dejara de pagar mi matricula. Ella me va a mandar a Nueva York.
—Joy. Para. Mi directora probablemente está dormida ahora.—exclamo mientras romo su celular. A pesar de que mi directora no ha de estar dormida. No están tarde. Pero si puedo hacer que Joy se calme, este sobria. Probablemente puedo hacer que cambie de opinión. Hare lo que sea. Extra quehaceres. Recoger a las gemelas de la escuela todos los días, lo que sea.
—No voy a llamar a tu directora.—ella me chasquea, quitándome el teléfono.
—¿Entonces a quien vas a llamar? —
—Mi maldita psiquiatra. La perra esta despedida...todos estos años...sabes que fue lo que me dijo. Dale tiempo. Dale espacio, ella se acercará. Asegúrate de hacerle saber que no vas a tomar el lugar de su madre.—ella cito burlonamente. —Ella se resentirá si lo haces.—
La psiquiatra? ¿Ella ha estado yendo a la psiquiatra por años...por mí?
—Mándala a Nueva York con sus padres por un rato.—Joy continua. —Ella vera que no estas tratando de alejarla de sus padres.—
¿Ella me mando lejos porque su psiquiatra se lo dijo?
—Pura mierda. De hecho, probablemente tú me odias más después de eso, ¿No es así? —
No respondo. Estoy muy ocupada pensando.
—Eso es lo que pensé. ¡Yana! —grito, tomando fuertemente el celular para no hacer algo de lo que se vaya arrepentir en la mañana.
—¡No! —ella dice tercamente.
—Dame el teléfono ahora.—
—No.—
—¡Dámelo! —
—¡NO! —
—¡SI! —
—¡NOO! —
—¡MAMA! —
Ella parpadea. En shock todo el infierno. Diablos, yo también estoy en shock. Nunca le he llamado mamá antes. Nunca planee hacerlo. Pero no lo sé. Creo que, si ella me quiere tan mala, puede tenerme.
—Dame el teléfono, mamá.—
Ella parpadea rápidamente. El trabajo del agua viene.
—Puedes hablar con Yana en la mañana, cuando estés sobria.—le digo suavemente, como si estuviera tratando de sacar un conejo bebe debajo del cuerpo caliente de su madre.
Ella me lo da, los movimientos de sus manos están en la escala cuatro en el escala de Richter.
—Vamos a la cama.—le digo, usando el mismo tono de antes.
Me levanto de mi reconfortante cama porque no hay manera de que le pueda ayudar a Joy todo el camino hacia su habitación.
—Realmente te amo, ¿Sabes? —ella solloza. —No dejaría que nadie te hiciera daño. Tienes que saber eso, Jade,—ella ruega. —Lo sabes, ¿No es así? —
Si no lo hacía antes, ahora lo se.
—Si, lo sé.—murmuro mientras la empujo en mi cama.
—¿Si? —ella me mira a los ojos. Sus ojos brillan, lucido de que tal vez ella vaya a recordar esto en la mañana.
—Si, mama. Lo sé.—
Ella me sonríe y sostiene sus brazos abiertos. Sé que ella quiere un abrazo. Vega hace eso cuando quiero una de esas cosas jodidas cosas.
—No te acostumbres a esto. Estoy esperando que estés tan borracha que no te vas acordar en la mañana.—
Ella mueve su dedos, insistiendo en el jodido abrazo.
Me acerco a ella y pongo mis brazos alrededor de ella. ella me da un beso un poco sentimental al lado de la cabeza y no me molesto.
Suspiro y la abrazo. —Eres peor que Vega.—
De hecho, ella se parece mucho a Vega ahora que lo pienso mejor.
Asqueroso, salgo con una chica que es igual que mi madre.
El puto complejo de Edipo en su mejor estado.
