Capítulo 19
~~TORI~~
—¡Vega! —
Me di vuelta tan rápido que me golpeé la frente con el casillero.
Ow.
Me sobo la frente.
¿Que hace ella aquí tan de mañana?
No sé porque me estoy preguntando eso. Jade ha estado viniendo a la escuela a tiempo últimamente, pero aún no me acostumbro a eso. Es tan raro.
Ella ha estado muy cambiante de humor. Como si ella tuviera un interruptor de ser un ataque de masa a afectuosa, luego otra vez a ataque de masa, conmigo en cuestión de nanosegundos.
Al inicio, pensé que era por lo que había pasado con su tío...er…en la fiesta de su ex tío, pero ella parecer haber superado eso.
Luego pensé que andaba en sus días femeninos; pero ¿Quién tiene sus días femeninos por tres semanas?
—Eres torpe, baby.—Jade rueda los ojos y me da un beso en la frente.
Le doy una pequeña sonrisa y regreso a sacar mis cosas del casillero.
Honestamente, creo que soy yo. Creo que Jade probablemente ya está cansada de mí y está lista para volver con Beck. Se que él está definitivamente listo para volver con ella. Él siempre le está dando esas largas miradas y él siempre se sienta a su lado en el almuerzo, y el siempre mira hacia un lado cuando ella y yo nos besamos.
Aun no sé porque Jade no ha terminado conmigo ya. Quizás como ella ya no me odia, ella está preocupada de herir mis sentimientos.
Lo puedo admitir. Voy a extrañar hacer cosas con ella todo el tiempo; pero ella nunca fue realmente mía. No la puedo detener por terminar con su novia falsa.
Mi teléfono suena y frunce el entrecejo al ver la pantalla. Alyssa Vaughn. ¿Por que ella me está mandando mensaje tan temprano? Ella usualmente se levanta tarde; esa chica puede dormir hasta la una de la tarde si no está molesta.
Espero que todo esté bien.
Luego leo el mensaje y sonrió. Dice.
Alyssa: Vamos a almorzar. ¡Yo pago!
Le respondo preguntándole a que hora.
—¿Por que estas sonriendo? —Jade pregunta gruñonamente.
¿Ven? Cambios de humor.
Mantengo mi sonrisa y miro a Jade. —Alyssa nos invitó a almorzar, ella paga.—
Jade entrecierra los ojos. —No.—
—Pero ya le dije que íbamos.—me quejo un poco. Realmente odio retirar mi palabra.
—Espera, ¿Nosotras? —
Asiento con mi cabeza. —Si. —
—No hay manera de que ella me haya invitado a mi.—Jade dice con confidencia.
Okay, Jade amenazo a Alyssa con apuñalarla con sus tijeras. ¡Eso fue hace tres semanas! Creo que Alyssa ya lo supero. Por lo menos, ella no habla sobre eso. Y ella no dice nada malo sobre tampoco, así que en mi mente todo está bien entre nosotras. Deberíamos ser capaces de almorzar juntas sin problemas…a menos que Jade la amenace otra vez.
—Ella no solo me invito a mí. Ella nos invitó a ambas.—apunto entre nosotras, enfatizando el nosotras.
—Déjame ver.—ella dice incrédulamente.
Le muestro el mensaje.
—No dice nada sobre llevar a tu novia, Vega.—ella me frunce el entrecejo.
Leo el mensaje otra vez.
Huh. No dice. Me pregunto porque pensé que lo decía. Lo vuelvo a leer, más despacio esta vez, solo para estar segura. Sip, no dice nada sobre llevar a Jade, pero no es como que diga que no la lleve tampoco. Mas, le dije a Alyssa que nosotras la veríamos, y ella dijo que estaba bien…así que no es como que ella solo me esté esperando a mí.
La campana suena, tomándome por sorpresa; pero solo porque algo está perdido. O, mejor dicho, alguien.
Lissa. No la he visto aún. Ella siempre está aquí para caminar conmigo al primer periodo porque lo tenemos juntas.
—Jade.—frunzo el entrecejo. —¿Has visto a Melissa? —
Ella me rueda los ojos y se va.
¿Ven? Humor de ataque de masa.
Corro hacia el primer periodo y una vez dentro, escaneo el salo. Tal vez solo la perdí de vista.
Pero no lo hice. Ella no está aquí.
Esto no es como ella. Lissa nunca se salta clases. Espero que este bien. Le mando un mensaje rápido, preguntándole si está bien. Ella me responder casi inmediatamente, pero tengo que esperar a que la clase termine para leerlo. Es tiempo de examen. Los teléfonos no son permitidos. Aun así, eso me hace sentir mejor solo por saber que ella me respondió de regreso porque eso quiere decir que ella está viva, por lo menos.
Soy la primera en salir de la clase cuando la campana suena y rápidamente chequeo mi teléfono para poder leer el mensaje de Melissa.
Melissa: Estoy bien Icky. Ian y yo fuimos a visitar a Jordán a la correccional de L.A.
Jadeo. ¿Que? Luego le mando un mensaje lo más rápido que puedo. Literalmente me tomo un segundo y medio responderle.
Yo: ¡La cárcel!
Melissa: Si.
Yo: ¡¿Que fue lo que hizo?!
Melissa: Él se enteró de lo que Danny hizo. Luego el…reacciono.
Yo: ¡¿Le dijiste?!
Melissa: No, trate de ocultárselo porque se cómo es el. Pero él se dio cuenta por si solo.
Tengo casi miedo de preguntar cuál es el estado de Danny para que Jordán este en la cárcel. Pero lo hago.
Yo: ¿Sigue vivo?
Melissa: Mas o menos. Su cara quedo un poco destrozada. Sabes como él se cuida mucho su rostro. Creo que está deseando estar muerto.
Yo: Jordán parecer ser tan…inofensivo.
Melissa: Él es callado. Eso no es lo mismo a inofensivo.
Supongo que no.
—¿A quién le estas mensajeando ahora? —
Sonrió abiertamente, sin siquiera pensarlo. Es como si no importara lo dura que Jade suena, mi respuesta inicial ante su voz es sonreír. Me gusta su voz. Es calmante y sensual a la misma vez.
—Melissa.—le respondo, dándole un sonoro beso en la mejilla.
Ella me sonríe y me besa de regreso. Una vez en la mejilla. Dos veces en los labios.
¿Ven? Humor afectuoso.
—Así que ¿De que hablan tú y la pelirroja? —
—Porque no vino a clases hoy.—frunzo el entrecejo un poquito, recordando por qué.
—Así que…—Jade inquiere.
Sonrió. ¿Ella realmente está interesada? Esperen, claro que lo está…somos algo así como amigas ahora. O lo será cuando termine conmigo.
—Fue a visitar a su hermano.—
Ella frunce el entrecejo. —¿Dónde está el? —luego ella toma mi mano y camina conmigo hacia mis clases.
Dude un poco. No es mi lugar decirle donde esta Jordán. ¿Que si Melissa quiere tener en privado lo que pasa con su hermano? ¿Que si Jordán no quiere que nadie sepa lo que hizo?
—¿Babe? —Jade replica.
—No te quiero mentir.—suspiro. Y no lo hago, porque especialmente estamos en el camino para ser amigas; pero no me siento cómoda hablando sobre lo de Jordán. No soy una chismosa…especialmente cuando se trata de los problemas de mi mejor amiga.
—Olvida que pregunte.—Jade rueda los ojos y suelta mi mano.
Me siento un poco herida porque no quiero que Jade este enojada conmigo, pero entonces me doy cuenta de que estamos en mi salón.
—¡Caminare contigo en el tercer periodo! —le grito.
Estoy segura de que me escucho, pero no me responde.
¿Ven? Humor enojado.
No camino con Jade a su tercer periodo como quiero. ¡Ni siquiera llegue a mi tercer periodo a tiempo! Fui detenida por Sikowitz. Él quiere que firme para hacer una audición para algo de fin de año…inmediatamente. Como dijo. —Okay, seguro, más tarde.—el grito. —¡No, ahora! —y me arrastro hasta el Teatro Caja Negra.
¡Él ni siquiera tuvo la decencia de darme un pase después de que lo hice!
Pero me asegure de mandarle un mensaje a Jade disculpándome por no poder caminar con ella a su clase.
Ella no me respondió.
Se lo recompensare, de alguna manera.
Melissa llego a la escuela en el cuarto periodo. Estoy tan feliz de verla. No he tenido una mejor amiga en mucho tiempo. No desde los 12. Estaba muy triste cuando Josephina se fue. Éramos prácticamente inseparables.
Lissa y yo estábamos siendo casi de esa manera. No nos seguimos todo el tiempo y no metemos en fiestas todos los fines de semanas, pero aun así somos muy cercanas.
Lissa me jalo. —Hey, no le has dicho a nadie sobre lo de mi hermano, ¿No es así? —
Sonrió, llena de alivio porque hice la mejor decisión. —Claro que no.—soy capaz de decir sinceramente. —No es mi lugar decirlo.—
—Gracias.—ella me sonríe. —Ahora borra esos mensajes.—ella me ordena antes de dirigirnos al salón de Sikowitz.
—Okay.—
—¿Borrar que mensajes? —
Trago duro. Lo sé, dije que mi respuesta inicial ante la voz de Jade era sonreír, pero me siento culpable por no cumplir mi propia promesa de caminar con ella a su clase. ¡Y ahora esto!
—Los mensajes de amor que le he estado mandando a tu novia.—Lissa interrumpe rodando los ojos. —No quiero que los veas y te des cuenta de que ella te ha estado engañando conmigo. Es un secreto. No le digas a nadie.—ella dice con voz monótona.
Usualmente Melissa no es tan sarcástica, no con Jade, pero supongo que está teniendo una mala mañana; y quiero explicarle eso a Jade ante de que apuñale a mi amiga por decir esas cosas frente al salón de clases.
Pero no tengo que decir nada. Lissa se va del salón. Jade la sigue poco después, y sé que ella va a matar a mi amiga. Las sigo a ambas pero Sikowitz decide ser un maestro normal y me dice que siente.
—Pero…—
—¡Siéntate! —
Estoy tentada a seguirlas, pero no me atrevo a desobedecer las órdenes directas de un maestro. Ni siquiera cuando ese maestro es Sikowitz.
Ignore todo lo que dijo hasta que Jade y Melissa regresaron al salón.
Melissa ha estado llorando. Lo puedo decir. Pero ella está viva. Y no parece estar lastimada físicamente.
Le mando un mensaje rápido. Preguntándole si quiere que me siente en su regazo.
Ella realmente se ríe un poquito, atrayendo la atención de Sikowitz. Él le pide que haga un ejercicio de improvisación junto a André y dos Shrugger.
Jade hace que me levante de mi asiento, luego ella le da vuelta a mi silla. Cuando me siento, ella acerca su silla y pasa sus brazos por mi cintura.
Ella ha estado haciendo eso últimamente. Algunas veces su agarre es suave, gentil. Otras veces es apretada y me cuesta respirar.
Ahora mismo, es fuerte.
¿Ven? Humor hiriente.
Me muevo un poquito, tratando de que suavizar su agarre. No hay suerte allí.
Trato de acostumbrarme. Realmente lo hago, pero es muy difícil cuando me cuesta respirar.
No puedo respirar muy bien hasta que la campana suena, casi una hora.
Hora del almuerzo.
Y como si fuera una señal, Alyssa me mandó un mensaje, preguntándome si aún voy a ir. Le respondí diciéndole que nosotras llegaremos pronto.
Ella no me responde un confuso ¿Nosotras? Así que talvez Jade está equivocada. Tal vez Alyssa si sabe que la voy a llevar.
Me subo a mi carro, pero Jade insiste en que vayamos en el de ella. Así que, vamos en el de ella.
Cuando llegamos a Rizzo, Alyssa realmente parece estar un poco sorprendida de ver a Jade.
Oops.
Pero ella cubre su sorpresa rápidamente y sonríe.
Jade sonríe de regreso; esa sonrisa increíblemente dulce. Conozco esa sonrisa y eso todo menos dulce.
A lo rápido que Jade se siente, me siento en su regazo. Estoy segura de que este tipo de cosas puede provocar que muchos frunzan el entrecejo, pero estoy más que segura que asesinato, apuñalamiento son mucho peor que esto. Y eso es exactamente lo que mi novia…falsa novia quiere hacerle a Alyssa.
—¿Tú vas a pagar verdad? —Jade es la primera en hablar, y le pregunta directamente a Alyssa. —Eso fue lo que dijiste a mi novia por mensaje. "Yo pago." —ella recita burlonamente.
—Cierto.—Alyssa sonríe educadamente, pero ambas sabemos lo que se viene ahora.
Jade ordena el plato más caro en el menú, más el postre.
Solo ordeno una ensalada y agua antes de darle una sonrisa en modo de disculpa a Alyssa. Ella ya debería de esperar esto. A Jade no le cae bien ella desde la foto de ella y Beck que termino en el Buzzfinger.
No es mucho antes de que las manos de Jade terminen debajo de mi camisa y empiecen a hacer círculos en mi espalda. Círculos suaves. Ya veía eso venir. De hecho, estaba esperando por eso.
Esta es una de las cosas que voy a extrañar cuando "Terminemos."
Luego ella dejo un beso en mi hombro.
Suspiro. Extrañare eso también.
—¿Que pasa, baby? —Jade murmura antes de besar mi hombro otra vez.
Y extrañare en la manera en la que me llama Baby también.
—Si, Tori. Pareces un poquito decaída.—Alyssa añade. —¿Todo bien? —
Asiento con mi cabeza. Todo está bien, creo.
Jade mueve sus manos al frente; y me preparo para el apretón como a ella le gusta hacer, solo que nunca viene.
Ella acaricia mi ombligo suavemente.
Me tenso. Eso es nuevo. No sobre lo de Jade tocándome porque ella lo hace todo el tiempo, pero ese sentimiento…
Me gustan los toques de Jade. A mi cuerpo también le gusta y siempre responde con estremecimiento en mi ombligo…pero eso…solo ahora…hubo una, uh, sensación de apretamiento…allí abajo.
¿Que diablos fue eso?
Salto cuando mi teléfono suena abruptamente, asustando la mierda fuera de mi.
Jade lo saca de mi bolsa trasera y me lo da. Estoy sorprendida de que ella no trato de leerlo. Y eso me recuerda que aún no he borrado los mensajes sobre Jordán.
Lo hago ahora, así no lo vuelvo a olvidar, pero veo quien me mandó un mensaje y dejo salir un sonoro gruñido.
—¿Que pasa, babe? —Jade pregunta.
—Sikowitz. Tengo que ir de cacería.—suspiro pesadamente. ¿No sabe mi maestro que hora del almuerzo? Tengo hambre. ¡Hambre!
—¿Aún haces eso? —ella se burla.
—¿Hacer que? —Alyssa añade.
—Una tarea de mi maestro.—me encojo de hombros y me levanto.
—¿Que? ¿Ahora mismo? —Alyssa frunce el entrecejo.
Asiento con mi cabeza y me disculpo por saltarme el almuerzo. Jade se queda quieta.
Por favor díganme que ella no me va a sabotear. Sabía que tenía que traer mi carro.
—Vamos Jade.—gimoteo.
—Ve, babe. Quiero mi almuerzo.—luego ella saca las llaves de su carro y me las da…
¿Ella me va a dejar manejar su carro? ¿Qué demonios?
—¿Jade? —
—Te guardare algo.—ella me responde ausentemente, sonriéndole dulcemente a Alyssa.
Oh no.
—¿Jade, como regresaras a la escuela? —trato de razonar con ella.
—Alyssa me puede dar un aventón, ¿No es así? —Jade me responde, sin quitar sus ojos de Alyssa.
Alyssa sonríe de regreso con dificultad. —Claro.—
—Pero…—intento otra vez, pero Jade me interrumpe.
—Esto será buena para nosotras, Alyssa Vaughn y yo, babe. Danos un poco de tiempo para llevarnos bien.—ella me dice, sus ojos nunca abandonan la cara de Alyssa. —Quieres que nos llevemos bien, ¿No es así? —
¿En serio? Ahora sé que mi novia…falsa novia tiene algo en mente que no es bueno. Jade no se lleva bien. Es una de sus reglas sin escribir o algo así.
Estiro mi mano. —Dame tus tijeras.—suspiro.
Para mi sorpresa, ella las saca y me las da sin argumento alguno.
No estaba esperando eso.
Luego ella dice. —Tengo las de repuesto.—y ahora tiene sentido.
—¿Dónde están? —
—Búscalas.—ella sonríe maliciosamente, finalmente mirándome y enarcando una ceja en forma retadora. Si ella cree que no buscare, aquí al aire libre, ella va a ver esto venir.
Metí el teléfono y las llaves en mis bolsas antes de buscar. Primera parada, su sostén.
No soy una pervertida. Si Jade está escondiendo otro par de tijeras en ella, puedes apostar que estarán en un lugar donde nadie se atreva a buscar
Ella toma mi muñeca y me jala hacia su regazo. Ella se está riendo de mí y besando mi cara. —No creí que tuvieras el valor de eso, Vega.—ella admite.
¿Ven? Humor afectivo.
Prácticamente me derrito.
—Bueno lo tengo.—hago un pequeño puchero.
—Okay.—ella besa mi cara otra vez. —Tu ganas. No le hare daño…físicamente.—
Frunzo el entrecejo.
—Confía en mí, baby.—
—Confió en ti.—le digo inmediatamente. Sin siquiera pensarlo. Mi respuesta inicial.
—Bien.—ella besa mi frente y me deja ir.
Me levanto, dándome cuenta de que tenemos audiencia y eso me pone un poquito nerviosa. Jade parece no notarlo, o no ponerle importancia.
—Te guardare comida.—ella me dice, despidiéndose porque supuestamente me tengo que ir. ¡Mierda! Olvide eso.
—Adiós.—diciéndoles adiós a ambas al mismo tiempo porque no tiempo de despedirme de manera individual.
De acuerdo a Sikowitz tengo que ir al Inside Out Burger a solo unas cuantas millas de aquí, que alivio. La parte mala es, tengo que tomarle una foto a un plato de lleno de nueces en los baños de chicas.
Asqueroso.
Llegue antes que Melissa, a pesar de que ella tenía más tiempo.
Su cara decae cuando me mira.
—Que bueno verte también.—gruño, lo entiendo. Se que ella estaba esperando a que no viniera. De esa manera, ella ganaría y terminaríamos con todo esto.
De ninguna manera.
Me gusta ganar, incluso si no se el premio.
—¿Dónde está Jade? —Melissa pregunta, rápidamente tomando una foto de las nueces y enviándosela a Sikowitz.
—En Rizzo con Alyssa. —
Los ojos de Lissa se abren como platos. —¡¿Dejaste a tu novia a solas con ella?! ¿La va a matar, sabes eso, cierto?! —
Niego con la cabeza. —No creo que la mate.—
—Uh, Alyssa Vaughn está tratando de quitarle a su novia. Si, ella la va a matar, Icky. ¿Que estabas pensando? —ella me da un puñetazo en el brazo antes de irse.
La sigo, ausentemente sobando el lugar donde me golpeo.
—Alyssa no está tratando de alejarme de Jade.—me burlo. —A ella le gusta Beck.—
—Tu Gaydar está roto.—
—¡No lo está! —chillo inmaduramente. Bueno realmente no creo que tenga un Gaydar.
—¿Por que crees que Jade la odia tanto? —
—Te lo dije, a Alyssa le gusta Beck.—
Lissa se da vuelta y frunce el entrecejo, un serio fruncimiento de entrecejo. —¿Por que Jade le importaría a quien le gusta Beck? Ella está saliendo contigo.—
Como no le puedo decir que Jade y yo solo estamos pretendiendo para que así Jade y Beck puedan regresar y si Beck empieza a salir con Alyssa Vaughn puede arruinar las cosas, así que me invento algo.
—Jade probablemente quiere que Beck sufra. ¡Él no está sufriendo si está saliendo con Alyssa Vaughn! —
Wow. Esa fue buena. Gracias a Sikowitz y todos nuestros ejercicios de improvisación. Nunca he sido una buena mentirosa. Tengo que darme una palmadita en la espalda por este trabaja bueno a lo rápido que Melissa se da vuelta.
—En serio te quedaras sujeta a esa pista.—ella dice, levantando el dedo índice y la señal de un momento para responder el teléfono.
Trato de no ser ruidosa, casi la mayor parte, no escucho la conversación. No hasta que ella dice babe.
¿Babe? ¿A quién le está llamando Babe? ¿Ella tiene otro novio, ya? Y si es así, porque ella no me ha dicho. Se supone que soy su amiga. Se supone que los amigos se cuentan cuando están saliendo con alguien, ¿No es así?
—¿Tienes otro novio? —dejo salir a lo rápido que Lissa termina la llamada.
—No, era mi amiga Julie.—
¿Julie? ¿No es un nombre de mujer? ¿Me estoy perdiendo de algo?
—¿Ustedes son amigas especiales? —pregunto.
—¿Que? —
—La llamaste Babe.—
—Llamo a todos mis amigos babe.—Lissa responde como si fuera la cosa más obvia. Pero no lo es, porque nunca le he escuchado eso antes. ¡Y se supone que soy su amiga!
—¡A mí no me llamas así! —
—Si, bueno tu eres gay y no quería darte la impresión errónea.—
—No lo hubiera tomado con la impresión errónea.—chasqueo.
¿En serio estoy enojada por esto? Quiero decir, solo tengo que pensar como seria si Lissa me llamara babe. Si, a Jade no le gustaría. Es su cosa.
—Tienes razón, Lissa.—admito. —Mas, a Jade no les gustaría mucho.—
—No le gustaría, ¿No es así? —Lissa sonríe con malicia.
—Oh no.—gruño.
—¿Que? —ella pregunta sonriendo inocentemente.
Pero sé que está muy lejos de ser inocente.
Oh hombre, ¿Que he hecho?
—No vas…—murmuro, sabiendo que ella sabe lo que estoy preguntando.
—Claro que lo voy hacer, babe.—
Aww hombre, ¿Que he hecho?
—¿Por que te gusta hacerla enojar tanto? —gimoteo.
—Porque es jodidamente hilarante.—
Si, para ella. Pero no es divertido para mí. Ni un poquito.
¡Ugh!
Hago mi camino hacia el carro de Jade y abro la puerta de golpe.
—¿Hey, Icky? —Lissa llama.
—¿Sí? —me doy vuelta.
Ella trata hasta mi. —Uh. Gracias por no ponerte en el modo de "porque no me dijiste que Jordán estaba encerrado." —ella dice.
No lo haría. Porque lo entiendo. Algunas cosas no son fáciles de hablar.
—De nada.—me encojo de hombros antes de subirme al carro de Jade. Luego le mando un mensaje. Le pregunto si Alyssa sigue con vida.
Ella no me responde. Seriamente dudo si volver a la escuela o regresar al restaurante.
Al final, decidí volver a la escuela.
Solo estoy siendo tonta, paranoica. No hay manera de que Jade haya matado a Alyssa literalmente. Tal vez amenazarla o asustarla, pero Jade no la matara. Lo se.
Mas, Jade me dijo que confiara en ella, y voy a…tratar.
Cuando vuelvo a ver a Jade, después de escuela.
Tengo que admitir que estoy aliviada de que este usando la misma ropa que tenía cuando la deje en el restaurante.
Me vuelta alrededor de ella, estudiando su ropa. No hay ninguna señal de problemas, no camisa estirada, no rupturas, no sangre.
Ella no mato a nadie.
Sonrió.
—¿Buscando algo? —Jade sonrió con malicia esa sonrisa sexi.
—Sangre.—deje salir con un poquito de honestidad.
—Mmm. Me encanta cuando me hablas sucio.—ella sonríe otra vez. Esa sexi, sexi sonrisa.
Luego ella me besa. Un beso sexi. Ella pone sus manos en mi cintura y me apega a ella.
Soy la primera que se aleja para tomar aire. Eso me tomo con la guardia baja.
—Vamos a tu casa para estudiar.—ella susurra. —Es más privado.—
Me estremezco…porque lo volví a sentir. Ese tirón…allí abajo.
Me alejo. Esperando a que no sea demasiado rápido para que Jade no piense que estoy alarmada o en pánico. Aun cuando casi lo estoy. Estoy un poquito nerviosa por la manera en que dijo privado. Porque se ella se está refiriendo a que en mi casa si puedo cerrar la puerta y ponerle seguro.
Ella ha estado con las manos muy activas. No en la manera para hacerme ver como si hubiéramos cogido. No mas.
Oh Dios, ¿Que si ella si quiere hacer la cosa real? ¿Que si ella piensa que no es la gran cosa?
Es la gran cosa. Para mí lo es.
Solo tengo un ano en H.A. No estoy acostumbrada a lanzarme en un cien por ciento en un personaje como lo hace ella.
—¡Tierra a Vega! —Jade chasquea los dedos frente a mis ojos. Cuando ella está satisfecha con mi atención, dice. —Te veré allí.—luego ella se sube a su carro. Dirigiéndose a mi casa. Buscando privacidad.
Trago duro.
Subo a mi carro y manejo en silencio. Sin hablar por teléfono, sin música, nada.
Repentinamente, hay un toque en mi ventana.
Salto, mirando a mi alrededor por primera vez en diez minutos.
Ya estoy en casa. Jade golpeo mi ventana porque he estado sentada allí.
Volví a manejar en modo automático.
Eso es muy peligroso Tori. Me reprendo.
Jade trata de abrir la puerta, pero tiene seguro. Le quito el seguro.
—Babe, ¿Estas bien? —ella me pregunta.
—Si, estoy bien.—respondo mientras busco mis cosas en el asiento trasero así Jade no puede ver mi cara. Ella es muy buena sabiendo cuando le estoy mintiendo.
—¡Tori! —escucho a lo rápido que entro en la casa.
Me encojo. A veces la voz de Trina literalmente daño mis oídos.
—Ayúdame con…—
—Ella está ocupada.—Jade interrumpe detrás de mí.
Trina hace un puchero. —Pero la necesitooooo…—
Ella necesita a alguien, eso es seguro. ¿Solo por juzgar la cosa verde en su cabello voy a suponer que ella…uh…tu sabes? No sé que diablos está haciendo. Casi nunca lo se.
—Que. Mal.—Jade dice rechinando los dientes. —Vamos, Vega.—ella dice muy mandona antes de tomar mi brazo y jalarme.
Termino dejando caer mi bolsa y todo se sale.
Jade rueda los ojos. —Te veo arriba.—
Podría estar enojada ella no me ayudo a recoger las cosas, pero, ¿Por que? Ella ha está siendo un poquito buena, bueno muy buena desde el día en el que nos conocimos, pero ella sigue siendo Jade West.
—Odio a tu novia.—Trina gimotea. —¡Apenas y tienes tiempo para mí! —ella exclama dramáticamente antes de correr por las escaleras.
Gracias Dios.
Tengo la sonrisa más grande cuando entro en mi habitación.
—¿Que es tan gracioso? —Jade pregunta.
Ella está sentada en mi cama, un libro de historia del mundo y un cuaderno, y ella está tomando notas. Estudiando. Parece que ella literalmente dijo en serio lo de hacer su tarea, así que eso quiere decir que puse nerviosa por nada.
Sacudo la cabeza. —Solo algo que Trina dijo.—respondo después de que ella enarca una ceja.
—Si, te puedes guardar eso.—ella murmura. Luego vuelve hacia su tarea.
Me siento a su lado, saco mis lentes y hago mi tarea también.
El tiempo pasa rápido. Apenas y recuerdo que Jade está aquí porque está muy callada. Eso es hasta que ella besa mi hombro.
Salto un poquito. Como dije, casi olvidé que ella está aquí.
—Esos lentes te hacen ver caliente.—ella sonríe con malicia.
Suspiro y me lo quito. Se que ella piensa que me miro con una tonta.
Ella me gruñe. —¡Vuélvetelos a poner! —
Parpadeo.
—¿Por que te los quitarías si te dije que me gustan? —
Parpadeo aún más. —¿Te gustan? —
Ahora es el turno de ella de parpadear en confusión total. —Acabo de decir que te miras caliente con ellos.—ella respondo con lentitud, como si yo fuera una idiota.
No soy una idiota.
—Si, pero pensé que estabas siendo sarcástica.—me defiendo. —Pensé que me estabas molestando.—
Ella toma los lentes de la cama. —Bueno, no lo estaba siendo.—ella dice antes de ponérmelos. Luego ella tiene mi cara entre sus manos y ella me besa. Un beso sexi.
Empiezo a sonreír como tonta. No lo puedo evitar, aunque quisiera. Tal vez hasta me esté sonrojando. Esperen, me empecé a sonrojar. Shsss. ¿Por que soy la que siempre se sonroja? Dios, son una tonta.
Jade me sonríe, niega con la cabeza y rueda los ojos. Incluso ella piensa que soy una tonta. Y tengo este sentimiento de probar que no lo soy, pero…
¿Por que la manera de probar eso sería tacleando a mi novia…falsa novia?
Porque eso es lo que hago.
La empujo y la dejo abajo. Ella está de espaldas en la cama y yo estoy arriba.
—¡Hey! —ella exclama. Ella ha sido tomada por sorpresa. Luego ella recupera la compostura y me mira. —Oh.—ella sonríe con malicia, enarcando una ceja. Reto.
Ella no cree que iré más lejos.
No me retracto. Quiero que me tome, su novia falsa, seriamente. No quiero que ella piense que soy oh linda. Puedo ser sexi. ¡Yo puedo!
Me inclino y la beso.
Es bueno. Siempre es bueno, pero este es el mejor que he tenido en semanas. Probablemente porque no estoy diciendo que "falso" todo el tiempo. Solo la estoy besando. Estoy dejando que se sienta bien, para mí. Pero no olvido que se supone que le tengo que mostrar. Mostrarle que puedo ser más que linda. Que puedo ser sexi. Que puedo quitarle la respiración. Que puedo ponerla caliente, hacerla estremecerse.
Pero no puedo. No realmente. ¿Todas esas maneras son las que se supone que tengo que hacerle sentir? Me lo estoy haciendo a mi misma.
Todo este revoloteo en mi estómago. Mi primera advertencia de que tengo que hacer esto lento. Que no estoy tan en control como pienso.
Lo ignoro. Sigo. Besando a mi novia…falsa novia. Ella abre su boca para mí. Segundos, minutos atrás. Pero decido tener mi lengua para mí, se lo niego. Ella no puede tener lo quiere cuando ella quiere.
Beso sus labios. Inferior. Superior, los dos al mismo tiempo; todos mis besos son mojados, boca cerrada. Ella gruñe en frustración.
No me importa. Ella no siempre puede tener lo que ella quiere cuando quiere.
Me muevo hacia su mandíbula. Mordiendo, succionando, besando.
Ella mueve su cabeza, tratando de capturar mis labios. Ella pone todo su cuerpo en uso para eso. Casi me tumba, pero me muevo rápido. Logro mantenerla allí donde quiero.
Debajo de mi.
Dios, ella se siente bien debajo de mí. Muy suave, muy caliente.
La parte caliente probablemente yo la estoy haciendo. Ella se sienta, sin que yo me dé cuenta, ella se sienta y ahora me está besando.
Mi instinto es besarla de regreso. En la manera que ella quiere ser besada. Con mi lengua alrededor de la de ella y la de ella alrededor de la mía.
Es instintiva, pongo mis manos en la cama para mantener el balance una vez que aterrizamos, solo que no hice bien los cálculos. Una de mis manos no encontró la cama. Encontró algo más suave.
Pecho.
Jade jadeo. Nunca le toque ahí antes. Nunca nos hemos tocado donde realmente cuente. Y ahora tengo unos de los manos hermosos pechos en mi mano derecha.
No la muevo.
Instintivamente la apretó, suavemente y veo la cara de mi novia mientras lo hago.
Sus ojos se abren y se encuentran con los míos. —Si, baby.—ella me anima con voz ronca.
Luego sus manos están en mi trasero y ella lo apretó mientras simultáneamente me empujo contra ella, con mi punto.
Chillo y salto lejos de mi novia…falsa novia. Creo que me hice pipi en los pantalones.
¡Oh Dios, me hice pipi en Jade West!
Estoy fuera de la cama y me dirijo hacia la puerta cuando escucho a Jade gruñir. —Déjame adivinar, tienes que ir al baño.—
¡Como si no lo hice ya!
El baño está ocupado por Trina. Saco del brazo.
—¡Hey! —ella exclama y me llama bolsa de mierda cuando cierro la puerta en su cara y le pongo seguro.
Ella tiene suerte de que la jale del brazo. Solo agarre la primera parte de su cuerpo que estuvo a mi alcance. La pude haber jalado por el cabello si hubiera estado cerca.
Me siento en el retrete y miro mis pantis.
Dejo salir un suspiro lleno de alivio. No es pipi, es…uh mojado. Mucho.
¡Dios, Luis y Steve!
Oh mi Dios, ¡Es fue tan embarazoso! ¡Uuuughhhh! ¿Por que a mí? ¿Como se supone que voy a regresar a mi habitación ahora…con ella ahí?
Me limpio lo mejor que puedo y dejo mis pantis en el bote de la ropa sucia. La lavare en la noche, cuando Jade se vaya. Mas, Trina nunca hace la lavandería de todos modos, así que no tengo que preocuparme de que alguien se dé cuenta.
Ahora solo espero que mi novia no se dé cuenta de que estoy en modo comando.
Ella se da cuenta.
Ella está haciendo tareas otra vez y me siento a su lado. Tal vez solo debería de hacer la tarea silenciosamente una a lado de la otra hasta que esto no se ponga incomodo.
Si como no.
—¿Babe? —Jade frunce el entrecejo. —¿Dónde están tus pantis? —
¡Diablos! ¿Esa tenía que ser la primera cosa que ella me tenía que decir?
Me encojo de hombros despreocupada lo más que puedo. —Me deshice de ellas.—y por mi voz fuerte y clara. Espero que esto sea el final de esto.
No lo es.
—¿Por que? —ella persiste.
¡Diablos!
Pero pretendo como si no la escuche. Me vuelvo a mis estudios. O lo intento de todas maneras.
-¿Por que? – ella pregunta otra vez, arrebatándome el libro de mis manos.
Shesssss. ¿Es realmente un gran problema?
La miro y ella me está mirando intensamente. ¡Ya sé que ella odia que no le respondan a sus preguntas, pero es demasiado vergonzosos! ¡No sé ni siquiera como decirlo!
Pero algo me dice que debería intentarlo. El dragón está de regreso.
—Yo uh…—
Ella mueve su dedo índice, llamándome.
—Ellas…um…ellas están arruinadas.—digo. Luego tomo mi libro y evado contacto visual con Jade West.
—¿Arruinadas? —ella pregunta. —Como…—ella murmura. Yo sé que ella sabe que paso. Que hice.
Hago el mayor esfuerzo de mantener el color de mi cara normal, pero se está calentando muy rápido, poniéndose carmesí. Lo puedo sentir. Estoy avergonzada. Me pregunto si eso sería menos embarazoso si decirle que me hice pipi en ella.
Luego Jade se empieza a reír.
—Solo olvídalo.—gruño.
Ella se sigue riendo.
Si, mejor le hubiera dicho que me hice pipi en ella. Preferiría que estuviera enojada conmigo a que se esté burlando.
Me doy vuelta y hundo mi cara en una almohada. Y planeo quedarse de esa manera hasta que Jade se vaya.
Ella no se va, pero finalmente se dejó de reír.
—¿Babe? —ella mueve mi hombro.
La ignoro.
—Aww, baby…sal de ahí.—ella dice molestándome.
Niego con la cabeza. No voy a salir hasta que me sofoque.
Ella se sube encima de mi, se sienta en mi trasero.
El solo saber que sus partes de chica están tocándome es suficiente para mandar un choque eléctrico a mi estomago.
Gruño. Juro, si ella empieza a moverse otra vez….
Jade se inclina, presionando sus pechos en mi espalda.
Sostengo la respiración y me muevo un poco, tratando de quitármela; pero lo que obtengo es que Jade me sujete por la cintura.
Gimo. Puños en la almohada.
Jade se ríe en mi oído.
Lo sé, sé que ella se está burlando de lo completamente humillada que estoy, pero aun así no puedo evitar pensar que su risa es sexi.
Ella se mueve contra mi trasero.
Gimo aún mas.
Jade se ríe aún más. —Me quieres.—ella canturrea.
Ella me está molestando, se está burlando de mi porque quiero tener sexo con mi novia falsa.
Repentinamente, mi teléfono suena.
¿Puedes decir alivio?
Me salgo del agarre de Jade para contestar.
Ella suspira, aparentemente en decepción que su diversión termino.
Tomo el teléfono y ni siquiera frunzo en entrecejo al no reconocer el número. Respondo; no me importa si es Hudson…más o menos.
—¿Hola? —digo animadamente.
—¿Tori? —la persona en la línea dice. Ella es una chica, eso es seguro, pero no sé quién es ella. Frunzo el entrecejo un poquito al hecho de que no se reconocer la voz de alguien que obviamente me conoce.
—¿Sí? —pregunto tentativamente.
La chica se ríe. —Soy yo, chica. Josephina.—
¿Josephina?
¡Josephina!
—¡Oh mi Dios, Josie! —chillo.
—Sip, esa soy yo.—
Empiezo a moverme por toda la habitación. —¡No puedo creer que seas tú! ¡No he hablado contigo en años! —
—Lo sé.—Josie se ríe suavemente. Ella no se escucha muy entusiasmada como yo, pero no tomo ofensa. Ella siempre suena de esa manera. Recuerdo eso sobre ella. —Así que, ¿Cuándo vendrás a verme, chica? —
—¡A lo pronto que pueda! —prometo, sin siquiera ponerme a pensar en que ella vive en Dakota del Norte ahora.
—¿Que dices ahora? —ella dice.
Pauso, ahora recordando que ella no vive aquí, en California…a menos que ella. Que ella este en la ciudad.
—¿¡Donde estas!? —corro al armario; lista para ponerme mis zapatos e ir a Folsom a verla.
—Ven abajo.—ella se ríe.
¿Que?
¿Abajo?
Ella posiblemente no puedo…
Tiro mi teléfono y corro, tambaleándome en las escaleras, tropezándome…soy muy torpe. Fácilmente podría caerme y lastimarme, pero sigo. Sigo hasta que me caigo. Cae de espaldas porque choco con la pared y caigo.
Empiezo a gritar. Empiezo a gritar porque las paredes no te abrazan. La pared contra la que choque cayó sobre mí, es Josephina.
—¡No puedo creer que este aquí! —chillo abrazando a mi amiga con fuerza.
—Lo sé.—ella dice. —Te extrañe.—
Ella se levanta y me ayuda. Yo estoy por los altos y ella parece calmada, pero ella aún está entusiasmada. Lo puedo decir. Ella no se expresa como las personas normales.
—¡Hey! ¡Josie! —las dos nos volteamos a ver a Trina. Supongo que ella fue la que la dejo entrar. Gracias a Dios la cosa verde está fuera de su cabello. —Tu cosa esta llorando.—ella dice haciendo su camino su cuarto.
¡Eso es cierto! Papi me dijo que Josephina tiene un bebe.
—Tu hermana no ha cambiado ni un poquito, ¿No es así? —Josie dice sin expresión.
Estoy más interesada en él bebe que en Trina, así que no respondo. Voy corriendo hacia él bebe llorando.
—¿Nino o niña? —digo mirando por mi hombro. La silla del carro es muy masculina, así que supongo que el mini Josie es un niño.
Y lo es. ¡El niño más bonito!
A lo rápido que lo tomo, el me vomita.
Eso, sin embargo, no es lindo.
Josephina no se disculpa. Ella nunca lo hace. —Creo que le gustas.—ella se ríe. —Vete a cambiar. Lo intentaremos otra vez.—
Olvide lo mandona que es. Pero no es algo que no quiera hacer. Así que, le doy a su hijo y troto.
Mi camisa esta fuera antes de que llegue a mi habitación. La dejo en el bote de la ropa sucia en el camino.
—Babe, ¿Que le paso a tu camisa? —escucho cuando abro la puerta.
Salto. Totalmente olvide que Jade estaba aquí.
—El bebe de Josephina me vomito, así que la deje en el bote de la ropa sucia.—respondo, tomando una camisa.
—Estaba viendo cuanto tiempo te tomaba acordarte de mí, pero supongo que nunca sabremos, ¿Huh? —
La miro. Ella está enojada.
—Lo siento, Jade.—me disculpo rápidamente. —Me emocione mucho…—murmuro. Seguramente ella lo entiende.
Ella no se inclina a favor como lo espero. Pero no lo puedo evitar. Aún estoy emocionada de que Josephina esté aquí. Ella fue mi mejor amiga por casi una década. ¡Una década! ¿Sabes cuánto tiempo es eso?
—Vamos Jade.—le tomo el brazo. —Ven a conocer a mi amiga y su bebe.—
Ella se jala. —¿El niño que te vomito? No gracias. Paso.—
No tomo un no por respuesta. Estoy muy feliz y quiero compartir mi felicidad con todo y con cualquiera se meta en mi camino. Y eso incluye mi gruñona falsa novia.
Arrastro a Jade todo el camino hasta que estamos frente a Josephina. —Jade, esta es Josephina.—Josie me pasa su hijo y esta vez él no me vomita.
¡Yay!
—Josie, ella es Jade.—termino la introducción sin mirar a una de ellas. Mi atención está enfocada en él bebe en mis brazos. Él es realmente adorable. No se parece a Josie. Tiene ojos cafés, tiene poco cabello…me pregunto quién será su padre. Me volteo hacia Josie, estoy por preguntarle, pero ella habla antes.
—Diablos, Tori tu no has cambiado nada.—ella se ríe.
Lo tomo como un insulto. —Si he cambiado.—hago un puchero.
—No lo has hecho. Suenas igual. Actúas igual. Te miras igual. Demonios, incluso tus pechos están iguales.—ella apunta molestándome.
Los ojos de Jade se abren como platos y rechina los dientes tan fuerte que espero a que se le quiebren y empiece a gritar. —Vega, te espero arriba. Ahora. —ella dice…sin abrir su boca.
Mierda. Estoy en serios problemas.
Josie mueve su cabeza a un lado, mirando a reacción de Jade. —Ella es tu novia.—ella dice, no pregunta.
Asiento con mi cabeza, apretando el bebe un poquito. Si Josephina no quiere ser mi amiga por eso, eso va a doler. En serio la extrañe.
—Hm. Parece ser que mi pequeña Tori tiene un tipo.—
—Aw, vamos Josie no empieces con eso otra vez.—gruño, golpeando su mano con mi mano libre porque aún tengo al bebe.
Ella y Trina solían hacer ese tipo de cosas; apretar mi nariz, desordenar mi cabello, darme palmaditas en la espalda, como si se tratara de un niño pequeño, cuando en realidad, ¡Ellas solo son un año mayor que yo!
—Quiere decir con ella tiene un tipo.—Jade le gruñe a Josephina.
—Tu eres un poquito como yo.—Josie responde calmadamente.
—¿Oh? —Jade chasquea.
¡Mierda! Realmente estaba esperando que ellas se llevaran bien. Miro de Jade a Josephina.
Okay, quizás si hay unas cuantas similitudes entre ellas dos. Como la altura.
Y peso.
Y forma.
Y tiene el mismo color de cabello solo que Jade tiene extensiones moradas.
Y casi tiene el mismo color de piel solo que Josie es más pálida.
Y tiene el mismo color de ojos.
Pero Josie no tiene perforaciones en la nariz o en la ceja. Y Josie no posee una rara obsesión con las tijeras o un muy oscuro sentido del humor. Y la risa de Josie, pero ella no suena con la sexi risa de Jade o la sonrisa maliciosa de Jade. Y cuando Josie enarca la ceja no nada parecía a la sexi manera en la que Jade lo hace…
—Ustedes dos no se parecen.—dejo salir.
—¿Oh? –Josie inquiere.
Jade hace eso mucho. Mucho.
Niego con la cabeza. —Okay, solo un poquito, pero me gustabas cuando éramos pequeñas, pero solo para hacerte pensar que tenía un "tipo." —
—Tenías un enamoramiento conmigo cuando éramos niñas…—
—¡No lo tenía! —replique.
—¿Oh? —ella enarco una ceja.
—No lo hice.—insisto.
—¿No recuerdas que me seguías a donde fuera cuando éramos niñas, siempre rogando para pasar las noches en mi casa? —
Mi cara decae. Recuerdo eso. Pero no de esa manera.
No recuerdo haber seguido a Josie adonde sea que fuera. Recuerdo a ambas salir a cualquier lugar juntas. Y pensé que lo amigos querían pasar la noche en la casa del otro. Pensé, que ella no quería venir a la mía por Trina, así que siempre le pregunté que si podía ir a la suya. Pensé…no sé, no creí que ella pensara que la seguía a todas partes.
—Pensé que éramos amigas.—susurré. —Pensé que eras mi mejor amiga.—
Josephina paso un brazo por mi hombro. —Deja de sentir pena por ti misma, bebita. No estoy diciendo que me molestabas. Por supuesto que era tu mejor amiga, pero también sabía que te gustaba un poquito más, ¿Sabes? —
—¿Como te diste cuenta? —me burle desafiante. ¿Que es esto? ¿El día de avergonzar a Tori?
—¿Recuerdas besarme? —
Asiento con mi cabeza. —Lo hago. Pero eso fue jugando verdad o reto.—
—Si, solas, solo tú y yo, y tú me retaste a besarte.—
Mierda. Así es como fue. Olvide todo eso.
¿Por que hice eso?
—¿Esta ella contando? —Josie pregunta de la nada.
Mio hacia donde ella está mirando; una seriamente cabreada Jade. Ella tiene los brazos cruzados sobre el pecho, sus ojos pegados mi hombro, donde Josie tiene su brazo y ella está realmente contando, pero más bajo.
Me encojo de hombros quitando el brazo de Josie. —Si, ella a veces hace eso.—respondo.
El teléfono de Josie suena. Así que ella no tiene la oportunidad de molestarme con que Jade me tiene entrenada o como sea que ella vea el que me quite su brazo del hombro. Ella empieza a discutir inmediatamente. Luego se sale así puede discutir con más privacidad supongo. Lo más seguro es que sea su madre. Ellas no se llevan muy bien.
Luego el bebe empieza a llorar. No voy a mentir. Él tiene un llanto un tanto lindo…hasta que no puedo hacerlo callar. Intente de todo, revisar su pañal, mecerlo, hacer cara…oh. ¿Qué si tiene hambre?
Me dirijo hacia Jade, lista para entregárselo así puedo buscar en su pañalera una botella, ella levanto su mano frente a ella.
—No cuido bebes.—ella dice.
—Lo harás algún día. Esta es una buena práctica.—insisto.
—No tendré personas.—ella frunce el entrecejo.
—Jade.—chillo.
No sé porque estoy presionando esto tanto, sabiendo como es ella. Supongo que solo quiero ver a Jade sostener un bebe. Se que ella no lo va a lastimar. La mayoría de personas normales no lastiman bebes. Así que supongo que como sé que ella no lo va a lastimar, estoy curiosa de ver como ella lo manejara.
Así que, lo empujo más así ella.
—Vega para.—ella protesta.
—Vamos Jade.—hago un puchero. —Ayúdame por favor. Solo quiero buscar una botella.—
—¿Y luego lo vas a tomar? —
—Si.—
Ella suspira y toma el bebe.
—Gracias.—
Empiezo a buscar en la mochila y luego escucho a Jade decir. —Hola.—y puedo escucharla porque el bebe dejo de llorar. Sigo buscando en la bolsa, pero estoy escuchando a Jade. —Eres un tanto lindo.—ella continua. —Pero si le dices a alguien que dije eso, te llamare mentiroso. ¿Y a quien crees que le van a creer? ¿A ti o a mí? —
Paro todo eso de pretender buscar en la bolsa y solo miro a Jade y al bebe. Una enorme sonrisa en mi cara. ¿Quién diría que Jade West es buena con los bebes?
El bebe mira a Jade intensamente, tratando de entender si le gusta ella o no y luego el levanto la mano y le toca la boca.
—Eso es correcto, pequeño.—Jade sonríe. —No digas cosas malas.—
Él se ríe, se ríe y presiona sus manos en las mejillas de Jade. Luego en se inclina y no lo puedo creer, pero Jade lo besa.
Eso le da cosquillas.
Sonrió y camino hacia el par.
—Serás una buena madre Jade.—sonrió.
—Pensé que estabas buscando la botella,—ella para de sonreír, empieza a fruncir el entrecejo.
¡Diablos!
—El dejo de llorar.—me encogí de hombros. —Harás bebes hermosos.—añado después.
No me pregunte de donde vino eso.
—No tendré personas.—Jade insiste.
—No puedo esperar a verlo.—la ignoro.
—No tendré personas.—ella repite.
—Espero estar allí para verlo.—
Esperaba a que ella repitiera la línea de que ella no tendría personas, pero ella dijo. —Lo estarás, baby.—en su lugar antes de besarme.
El bebe empieza a llorar.
¿En serio?
Jodida Jade arrogante.
—No estés celoso, pequeño.—Jade regaña. —Vega estaba aquí antes.—
El deja de llorar. Es como si fuera jodida magia.
Jade me da una sonrisa maliciosa.
Sonrió y le beso la mejilla antes de dejar descansar mi cabeza en su hombro y pasar mi brazo alrededor de ella así ambas podemos interactuar con el bebe.
Dios realmente tengo que saber cómo se llama para dejar de referirme a él como "el bebe."
Entones, Josephina entra, pero ni Jade y yo nos damos cuenta de ella hasta que hablar. Estamos muy ocupadas haciendo reír al bebe.
—Bueno, ustedes no solo se miran lindas juntas.—ella dice con tono serio.
—¿Cuál es su nombre? —pregunto, optando ignorar su comentario. Pensaras que necesito un minuto para acostumbrar a ella otra vez, pero no lo hago. Es familiar para mí, cómodo incluso.
—Adivina.—ella me sonríe.
Frunzo el entrecejo. Como demonios se supone que voy adivinar. Hay como millones de nombres.
—Te daré una pista.—
—Eso sería lindo.—ruedo mis ojos.
—Cuarto grado.—
Cuarto grado…
Y es cuando viene a mí. Yo iba a ir a quinto grado. Josie a sexto…lo que quiere decir que ya no nos veríamos en la escuela. Estaba triste por eso, no quería que nos separáramos y ella básicamente me dijo que dejara de ser una bebe llorona y que siempre estaríamos juntas. Ahora no soy estúpida. Nosotras no siempre estaríamos juntas. Tengo muchos amigos que se han movido y nunca los he vuelto a ver.
Ella me dijo que nosotras no éramos lo mismo. Que estaríamos juntas hasta que estuviéramos viejas. E incluso sino estuviéramos juntas, podríamos nombrar a nuestro primer hijo con el nombre de la otra y también si estuviéramos juntas. Lo hiciste trabajar.
Hicimos una promesa de meñique.
Y como éramos chicas, chicas jóvenes, pensamos que tendríamos niñas. Así que ella le dio mi nombre a su hijo…
—Por favor.—rogué. —Por favor no me digas que su nombre es Victoria.—
—Cerca.—ella se ríe. —Víctor Alexander.—
Empiezo a sonreír. Pensé que era lindo que Jade le dio el nombre a las gemelas, pero ahora lo entiendo más. Tener a este bebe ser nombrado después de mi me hacer sentir…conectada a él. Es difícil de entender.
—Mi mamá quería que lo nombre después de su padre.—Josephina rodo los ojos. —Como que si nombraría a mi hijo Winston.—
—¿Por cuánto discutieron eso? —sonríe con malicia.
—Hasta ahora.—
—¡¿En serio?! —
—No.—
—Oh, Así que, ¿Por que estabas discutiendo con tu mamá esta vez? —
Ella se encogió de hombros. —Tal vez le deje un bonito regalo de despedida en su cama.—
—¿Un regalo de despedida? —
—Uh huh. Me corrió de la casa. Ahora tengo que vivir con papá.—
Esperen, su papá vive aquí. En California, no Los Ángeles. ¡Ni siquiera cinco millas de aquí!
Creo que voy a entrar en un paro cardiaco.
—Quieres decir…quieres decir…—
—Si, pero por favor no empieces a gritar.—
La abrazo. Dejo ir el brazo de Jade y la brazo.
—3…2…—
Y me retiro porque esa es Jade contando definitivamente. Odio cuando ella cuenta.
—Okay, suficiente. —Josie levanta una mano y mira directamente a mi novia…falsa novia. —Es Jade, ¿Verdad? —
Jade le da una mirada asesina, advirtiéndole retirarse lentamente, si yo fuera Josie lo haría. Quiero decir, Jade aún está sosteniendo su hijo para que no llore fuerte.
Pero Josie no lo hace. —Lo entiendo.—ella continua. —Tú y Tori están saliendo. Ella es toda tuya. Pero seriamente, para eso. La estas incomodando.—
Jade entrecierra los ojos. Pero antes de que puedas responder, Josie sigue.
—¿La amas no es así? —ella pregunta.
Jade me mira a mí. Luego mira a Josie.
Conozco esa mirada. Esa es la "ella está hablando j-palabra enserio" mirada.
—Es una pregunta legitima, Jade. ¿Amas a Tori? —
—¡Si! —Jade sisea, a regañadientes. Imagino que eso fue duro para ella de decir. Quiero decir, ella está por "romper conmigo" pronto.
—¿Y quieres que ella sea feliz, no es así? —Josie presiona.
—¡Si! —Jade chasquea.
—Así que deja de hacerla sentir mal por ser feliz. Ella no ha visto a su amiga en cinco años. ¿Y te enojas un poco porque me abraza? Supéralo, chica.—
Jade camina hacia Josephina, la mira directamente a los ojos.
Josie no retrocede. Me estoy poniendo nerviosa ahora mismo.
—Tipo.—Josie empieza calmadamente. —Tu y yo podemos estar bien, Jade. Realmente podemos. Tendremos que hacerlo porque su primer hijo será Joseph o Josephina. Tori y yo hicimos una promesa de meñique.—ella dice, como si esa fuera una ley. —Eso es si…si planeas quedarte al lado de Tori como para tener hijos.—ella reta. Luego ella estira su mano, ofreciéndole a Jade hacer las paces.
Por favor tómala. Pienso. Realmente, realmente, quiero que se lleven bien porque me rehusó a escoger entre las dos.
Jade no toma la mano de Josie. Pero ella dice. —Joseph no es un nombre tan horrible. Supongo.—
—O Josephina.—Josie añade.
—O Josephina.—Jade dice a regañadientes, luego ella se deja caer en el sofá y continúa jugando con el bebe.
Suspiro, llena de alivio. Eso fue muchoooooo mejor de lo que pensé.
—Puedes ser su madrina, si quieres.—Josie ofrece. —El no tiene una.—
¿En serio? ¡Ella acaba de conocer a Jade!
—¿Que hay de mí? —hago un puchero.
—Él fue nombrado después de ti, bebita.—Josephina rueda los ojos y se deja caer al lado de Jade. —No seas codiciosa.—
—Si, Vega. No seas codiciosa.—
-0—
Jade ha estado al lado de Beck más de lo usual. Le pregunte sobre eso una vez. Ella dijo que yo tenía amigos, así que, ella podía tener amigos también.
Melissa dice que Jade lo está haciendo porque salgo con ella, Josephina e incluso mensajeo con Alyssa algunas veces. Eso es lo que Jade me está devolviendo.
Pero Melissa está equivocada. Yo nunca salí con ella, Alyssa o Josephina. Así que, ¿Que podría estar Jade devolviéndome?
Creo que nos estamos acercando a ese momento.
Jade esta por romper conmigo.
Miro a la señora con el portapapeles, como si fuera su culpa. Se que no lo es, pero ella no me cae bien de todas maneras. Juro que ella está tomando interés personal en molestarme. Quiero decir, Amber fue capaz de subir al carro de Jade al instante que ella se aparcó.
Estoy esperando a que la mujer termine de revisar mi licencia de conducir así Riley se puede subir a mi carro.
Finalmente, un millón de vidas más tarde, ella le da a Riley el okay para que venga conmigo.
No puedo creer que Jade venga a mi casa el jueves. Es tan raro. Usualmente solo las gemelas vienen. Y Jade…no sé lo que hace cuando ellas están conmigo. Probablemente lo que hace cuando ellas están en su casa.
A lo rápido que entro en la casa, Trina se lleva a las niñas, como siempre. Creo que ella espera más por el jueves que cualquiera. —¡Adiós Tori! —ellas gritan.
Ellas olvidaron a Jade, probablemente porque ella usualmente ella no viene. No creo que a Jade le importe lo suficiente. Ella toma mi mano. —Vamos por privacidad.—ella me guiña el ojo.
Oh Dios, no otra vez. ¡La última vez del tiempo privado fue el lunes…y pensé que me había hecho pipi en ella!
—¡Tori! —mi mamá grita desde la cocina.
—¿Sí? —
—Ven ayudarme con los tacos.—
—¡Es el turno de Riley! —grite de regreso.
—No. No lo es.—ella dice severamente.
Le frunzo el entrecejo. Es el turno de Riley. Ella sabe eso. Ella me lo estaba diciendo esta mañana. Pero luego mi mamá está mirando directamente a mi mano junto a la de Jade y lo entiendo.
Bien. Dejo a mi novia, falsa novia para ir ayudar a mi mamá en la cocina.
Los jueves tiene su rutina. Intento que las gemelas hagan su tarea. Trina se las lleva. Alguien ayuda a mamá con los tacos. Y papá miro el hockey. Si, hockey. ¿Quién mira hockey? Luego él se lleva a las gemelas y tiran aros.
Es lo mismo todos los jueves. Excepto que Jade está aquí ahora; queriendo me llevar arriba por más privacidad. Mami no quiere eso.
—Jay! – mi papá dice, haciéndole señas a ella desde la sala. Ella me mira, como si la he traicionada en una manera profunda. —Ven. Siéntate.—Papi insiste. —Mira esto. Lo vas amar.—
Jade se da vuelta hacia mi padre. —No estoy viendo… ¿Es eso sangre? —ella pregunta antes de correr a sentarse al lado de mi papá.
—Si. Es sangre.—él le da unas palmaditas en la espalda. —Es genial, ¿No es así? —
—Totalmente…—ella murmura. Sus ojos pegados a la pantalla.
Niego con la cabeza. Ella es un fenómeno total.
Amber viene unos minutos después, en busca de un bocadillo. Estoy muy ocupada haciendo los tacos como para atenderla porque mi mama desapareció por un segundo.
Le doy un cuchillo y le dio la mantequilla de Maní y unas manzanas.
Ella accidentalmente dejo caer la bola de manzanas al piso.
—¡Mierda! – ella exclamo. Fuerte.
Sabes, pensé que mi mamá no iba a regresar para ayudarme, porque ella siempre hace esa cosa todo el tiempo. Empieza algo y luego me deja para terminarlo, pero ella escogió este momento para aparecer. Para regresar.
Oh. Mi. Dios. Estoy bien muerta.
—¿Qué fue lo que dijiste, jovencita? —mamá le pregunta a Amber en la manera en que le hacer saber a mi pequeña Mamita que no es una buena palabra.
Amber me mira.
—Dije…dije…mi-mierda.—ella admite.
—Eso fue lo que creí escuchar.—mamá cruza los brazos sobre su pecho. Su pose de poder. —¿Y donde escuchaste eso? —
—Um…um…—Amber empieza a moverse. Puedo entender que ella no me quiere echar de cabeza, pero ella es muy mala mintiendo.
—Tal vez ella lo escucho en una telenovela, Mami.—le dije. —Trina es adicta a esas cosas.—
Okay, acabo de tirar a mi hermana en esto. Me voy a ir al infierno. Pero si mi mamá se entera de que Amber aprendió eso por mí, estoy muerta. Muerta.
—¿Es ahí donde lo escuchaste? —mamá le pregunta a Amber.
—Yo…uh…—
—¡Mierda! —Papi le grita a la TV. —¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! —
—¡David! —mamá grita.
Y respiro. Oh Dios si que respiro. Ahora mamá piensa que Amber aprendió esa palabra de Papi.
—¿Si, cariño? —papá pregunta, sin quitar sus ojos de la pantalla. —No, no, no, ¡Si! ¡Siiiii! —el salta
Mamá rueda los ojos. No hay manera de hablarle cuando está viendo hockey
—Tal vez deberías llevar a las chicas al parque cuando tu padre este viendo esa mierda.—mamá sugiere.
Asiento con mi cabeza. —Okay.—
—¡Ahora! —ella grita.
Salto. ¡Diablos!
—Okay. Okay. Ya voy. —miro a Amber. —Ve por Riley.—
Ella siente y corre por las escaleras.
No creo que Jade quiera ir al parque con nosotras. Ella está muy entretenida con la TV, no creo que ella este siguiendo el juego. Ella no está animando a ningún equipo. Ella solo está entusiasmada cuando alguien pierde un diente o sangre o la conciencia.
Beso su mejilla cuando las chicas bajas, listas para irnos. —Adiós Jade.—
—Adiós babe.—ella dice ausentemente.
Rio por lo bajo. En ese estado puedo apostar que ella no se quejara si las chicas la besan.
—Mamita, Monstruito.—las llamo. Luego les apunto a Jade. —Bésenla.—les digo.
Amber va primero y ella lo hace con un poco de duda.
Jade no se mueve. Ella ausentemente hace una cara de beso.
Oh Dios, esto es hilarante.
La siguiente es Riley.
Saco mi teléfono y lo grabo. Riley besa la mejilla de Jade. Y otra vez Jade no se mueve, ella hace una cara de beso…mientras mira la pantalla con fascinación. Por supuesto Riley siendo Riley, lo hace dos veces, solo para estar seguras.
—Vamos Monstruito.—rio, negando con la cabeza.
—Uno más.—
—Uno más.—cedo.
Llevo a las chicas a mi parque favorito. Bueno, lo fue cuando era una niña. Tiene de todo. Una estación para escalar, un tobogán y un momento de jugos para niños.
Es fácil hacer amigos cuando eres un niño.
Riley es la prueba de eso. Solo cinco minutos y ella ya tiene a todos los niños organizados para jugar congelados. Esa niña definitivamente es una líder.
Pero no veo a Amber.
No me preocupo aún. Hay muchos lugares donde puede estar. Mas, ella tiene un celular.
Pero la termino encontrando sin necesidad de llamarla. Ella está detrás de un juego de X0.
Me pongo a su lado. —¿Que estás haciendo, Mamita? —
—Escondiéndome.—ella dice. Sin siquiera mirarme.
—¿De quién? —
—Kayla B. —ella dice miserablemente.
Kayla B…la de tercer año con pechos. Realmente estoy empezando a odiar a esa niña.
—¿Por que? —pregunto.
Amber se encoge de hombros, no queriendo hablar de eso. Se cómo es eso.
—Okay.—suspiro. —Pero, ¿Crees que puedes esconderte donde pueda verte? —
—Entonces ella me vera también.—ella frunce el entrecejo.
—Estoy segura de que ella sabe que estas aquí. Riley esta allá.—
Amber me ignora.
—Vamos, Mamita.—le tomo el brazo.
—¡No, Tori! —ella es jala de mi agarre. —¿No puedes jugar aquí conmigo? —ella ruega. Esa cara es peor que la del gato con botas.
—Okay.—cedo. Juro que, si tengo hijos como Amber, voy a terminar mal. —¿Que quieres jugar, Mamita? —
Repentinamente esta pequeña niña con cabello oscuro y ojos claros está cerca de mi. —Ella quiere besarte porque es gay.—ella canturrea.
Miro al pecho de la niña. Sip, pechos. Ella debe ser Kayla B.
—¡No lo soy! —Amber grita.
—Ga-ay.—Kayla canturrea. Luego ella toma a Amber y la beso, directo en los labios. —Te gusto, te gusto.—ella la molesta.
Este pequeño ataque de masa. Y sé que no debería de llamarla a una nica de tercer grado un ataque de masa, pero esta niña, solo quiero pasar mi carro sobre ella.
Me paro, poniéndome al lado del pequeño demonio. Me gustaría jalonearla, pero ese no es mi lugar. —¿Dónde está tu mama? —le pregunto severamente.
—No estoy aquí con mi mama.—ella rueda los ojos. Esta niña está aquí sin absoluta autoridades.
Le tomo el brazo. —¿Con quien viniste? —
—Mi hermano mayor. Déjame ir.—
No la dejo ir. De hecho, me gustaría mucho sacudirla, empujarla, lastimarla de laguna manera, pero no puedo. Ella es solo una niña.
—Vamos hablar con él. ¿Dónde está el? —pregunto con confidencia. Cualquier hermano mayor que trae a su hermanita bebe al parque tiene que tener algún tipo de moral o instintos paternales. ¿Verdad?
Error.
No puedo correr. No serviría de mucho. Él es más rápido que yo. El me alcanzaría.
—Tori Vega.—el sonríe. —Este debe de ser mi día de suerte.—
—Hudson.—digo. —¿Que estás haciendo aquí? —
Hudson se acerca a mi.
Doy un paso atrás.
Amber desliza su mano en la mía, recordándome porque estaba buscando al hermano de Kayla B en primer lugar; pero es Hudson. Que se supone que le tengo que decir? ¿Por favor dile a tu hermana que deje de molestar a mí, uh, mi Mamita?
Todo ella lo tomo de el.
—¿Honestamente Tori? Vengo aquí a recoger lindas hermanas mayores que traen a sus pequeñas hermanitas al parque. Veras, Kayla escoge un niño. Luego su hermana viene y espera a que le diga algo a Kayla. Y lo hago. Soy el amoroso pero severo hermano mayor quien hace que Kayla se disculpe con el niño que ha está atormentando. Y luego, tengo el número de teléfono de la hermana mayor. ¿Ingenioso no es así? —
Le mira a su hermana. —Esta escogiste una ganadora.—él le sonríe antes de darle un billete de cinco dólares. Luego le da una nalgada y le dice que vaya a jugar.
No tengo ni el tiempo de quedarme allí y estar asqueada por el hecho de que use a su hermana para escoger chicas. Estoy lista para irme lejos de el.
—¡Tori! Tori estoy sedienta. ¿Dónde está el bebedero? —Riley viene corriendo hacia mi.
—Dos de ellas.—Hudson observa. —Ellas son algo lindas.—el toca el mentón de Amber con su índice. —Hola corazón.—
Lastimo a Amber. No a propósito, pero al segundo que el la toca la jalo fuerte contra mí. Ella chica e inmediatamente me siento mal.
Hudson se ríe.
Lo ignoro.
—Lo siento, Mamita.—me preocupo. Luego pongo mis manos en sus piernas y la levanto en mis brazos. Jade siempre me dice que no debería de hacer eso. Que ella está muy grande para ser cargada y que debería de dejarla de mimarla, pero ella esta pequeña. Es tan fácil levantarla. Y más, ella es mi pequeña Mamita. La podría cargar todo el día.
Me giro hacia Riley. —Puedes tomar agua en la casa, Monstruito. Es tiempo de irnos. —
Y por una vez, ella no discute.
Repentinamente, Hudson toma mi brazo. —Hey, no hemos terminado. No tengo tu número.—
Ante de que tenga la oportunidad de jalarme de su agarre, Riley lo patea. Directo en la espinilla. —No la toques.—
Oh Dios.
—Riley, ya.—siseo. —Vámonos.—
Tengo que bajar a Amber para tomar la mano de Riley. Ella parece con que si lo va a volver a patear. Eso no sería bueno.
—Escucha a tu niñera niña.—Hudson le advierte. —Mantén tu pie en el suelo.—
—¡Entonces mantén tus manos lejos, Bolsa de mierda! —ella se jala de mí y lo vuelve a patear.
¡Mierda!
—¡Riley, para! —le grito.
—Vuelve hacer eso tu pequeña perra y juro…—
—¡No la llames así! —le chasqueo.
Es un error. Lo que hubiera hecho fue ignorarlo y tomar a Riley. La puedo cargar también, pero no lo hago muy seguido. Ella no siempre está de humor. No mi pequeño Monstruito.
Pero no tome a Riley. Le grite a Hudson en su lugar.
—Vuelve hacer eso tu pequeña perra y juro.—Riley se burla antes de volverlo a patear.
Difícil.
Él la va a golpear. Lo sé. Lo puedo ver en sus ojos. Él va a golpear mi Monstruito.
Así que pongo al frente. Lo golpeo, de la manera en que mi Papi me enseño a golpear a un agresor. Esa es la palabra que el usa. Agresor.
Lo golpeo en la cara, fuerte. Le rompí la nariz.
Hudson grita. Él me va a matar cuando este bien otra vez. Él no va a olvidar esto. Nunca. El me hará pagar por esto.
—¡Si! —Riley grita, levantando su puno al aire.
La tomo por la muñeca, marchando con ella hacia el carro.
—Tori.—ella tiene problemas. —Despacio. ¡Déjame ir! —
Todo, pero la tiro en el carro. Amber se sube en el asiento trasero con su hermana sin necesidad que le diga algo. Y manejar enojo es peor que manejar en modo automático, pero lo hago de todas maneras.
Dos minutos. Estamos en casa en dos minutos. Aun cuando toma cinco minutos en llegar sin trafico.
Amber corre adentro. Tomo la mano de Riley y la saco del carro. Ella casi se cae, de caer primero, pero dejo que eso pase. Es un instinto el evitar que se lastime, el protegerla.
—¿Que estabas pensando? —le grite. —¡El era un chico grande! —
—¡Y que! ¡No le tenía miedo! —
—¡Deberías de tenerlo! —
—¡Bueno no lo tenía! —
—¿Y si él te hubiera golpeado de regreso? ¿Que hubieras hecho entonces? —
—¡Le hubiera dicho a Jade! —
—¡Jade no estaba ahí! —le grite. Porque yo estaba y estaba fuera de mi mente que el la iba a lastimar y no puedo pelear con él. No en una pelea justa. Solo tuve suerte. —¡No puedes hacer cosas como esas! ¡Tus acciones tienen consecuencias! —
—¿Bueno que ibas hacer tu? ¡Nada! ¡Te estaba ayudando! —
—¿Ayudándome con que? ¡Está bien! —
—¡El tomo tu brazo! —
—¿Y que? ¡Jade ha hecho cosas peores! —deje salir.
—¿Yo he hecho peor que? —Jade de la nada apareció a mi lado.
Salte. Alto. Estoy super cargada y preocupada ahorita. Una pequeña cosa em puede asustar.
—Estaba tratando de ayudar.—Riley sollozo antes de correr adentro.
Dios odio hacerla llorar. Me siento con un monstruo.
—¡Riley! —llame, acerca de ir detrás de ella cuando Jade me toma la mano. No en una manera amorosa. Es apretado. Enojado. Jade esta cabreada y no puedo manejar eso ahorita. Ella trata de hacer su camina al segundo piso, pero me jalo. Me resisto.
No voy a ir con ella. No cuando esta así. No estoy ni siquiera cerca para otra confrontación. Aún estoy temblando de la ultima.
A ella no le gusta eso. No le gusta en lo absoluto.
—Trae tu trasero arriba ahora, Vega.—ella me empuja.
—¿Hay un problema chicas? —mi papá pregunta, realmente saliendo de su hockey.
—¡Si! ¡Su hija me está volviendo malditamente loca! —Jade grita antes de decirles a las chicas que es tiempo de irse. Ellas no discuten con ella. Ni siquiera Riley.
—Veme en el cuarto del conserje o más.—ella me dice.
—Escuché que ustedes estaban vetadas del cuarto del conserje.—Trina dije simplemente, sin darse cuenta de la tensión en el aire.
—¿Por que? —mamá pregunto.
—Coger.—dijo Jade. Dejando lidiar con dos padres enojados.
No puedo con esto.
—¡¿Que?! —los dos gritan juntos.
—¡Ella está mintiendo! —niego con la cabeza. —¡Nunca hicimos eso! –
—¿Por que ella mentiría? —Papi frunce el entrecejo. —¡Dime! ¿Por que? —
—¡Porque ella es mala! —grito.
—¿Por que saldrías con ella si es mala? —esto es de mamá.
—¡Porque la amo! —
¿Esperen…que? ¿Que acabo de decir?
Pongo mis manos alrededor de mi cabeza. Y me doy cuenta de que lo hago. Amo a Jade. Y no como amiga. Quiero estar con ella y no está con ella en la manera en la que ella estaba con Beck. Quiero estar con ella en la manera en la que mis padres están juntos.
Siempre.
Corro a mi habitación y me tiro en la cama. No lo puedo creer. ¿Por que me haría esto a mi misma? ¿Como deje que pasara?
Y ella esta tan cerca de terminar conmigo. No creo que pueda manejar esto. Necesito un espacio.
