N/A: Estoy cabreada con la autora original por hacerme chillar como bebe. Preparen los kleenex.
Advertencia: Se menciona abuso sexual a menor de edad.
Capitulo 20
~~JADE~~
Necesito ser cogida. Muy mal. Como, realmente mal. Pero mi novia no está lista. Bueno, ella no está lista cuando yo estoy arriba. Ella siempre entra en pánico cada vez. Pero si ella está sobre mí, ella parece estar bien; como si tal vez nosotras llegaríamos a un-maldito-lugar…hasta allí, hasta que somos interrumpidas.
Y nosotras siempre somos interrumpidas. Todo el tiempo. Nunca fallan.
La última vez, fue porque la amiga de Vega, Josephina, llego. No hemos tenido un momento a solas desde entonces. ¡Me estoy muriendo aquí joder! Incluso me toque anoche. Si, yo. Me toque anoche. Solo los solitarios perdedores desesperados hacen eso. No ofensas a todos los solitarios perdedores desesperados allí afuera.
¿Pero la peor cosa de tomar parte de un acto solitariamente desesperado? No fue un placer culposo. Cuando digo eso, quiero decir que no me hizo nada. Nada. ¡No tuvo ninguno tipo de alivio porque quiero que Vega me toque! ¡Quiero que mi novia me coja!
¡Pero parece que eso nunca va a pasar porque no puedo tener un jodido momento a solas con ella! Sino son las gemelas siguiéndonos, ella está con la pelirroja. Si la pelirroja no está cerca, André necesita ayuda para escribir una canción. Si André no está atrasado con el trabajo escolar, estamos saliendo con todos, incluyendo la marioneta y a Cat. Si todo el mundo está ocupado, Josephina viene. Si Josephina no está cerca, Alyssa Jodida Vaughn le está mensajeando a mi novia. Si nada de todo lo que está arriba está pasando, jodido Sikowitz manda mi novia en una búsqueda de tesoro.
¡Me está volviendo loca! ¡Completamente demente!
Mi novia, sin embargo, no parece importarle en lo absoluto. Tengo la sensación de que no quiere estar a solas conmigo. Probablemente porque no quiere ser presionada para tener relaciones sexuales. Lo entiendo un poco. He estado más tranquila últimamente. Mas contundente, sugerente y directamente acerca de meterme en sus pantalones.
No estoy ciega. Veo que eso la pone nerviosa. Yo también soy una chica. Se sobre este tipo de presión. Que probablemente se sentiría como una puta si se deja llevar tan rápido. ¡Pero hemos estado juntas por cuatro meses! Creo que es suficiente para darse con lo bueno. Quiero decir, si, estaba haciendo que Beck esperara por un año, pero bueno, eso era diferente.
¿Como?
Cállate, Tori.
Bien, voy a ser la puta. No la tocare, pero ella necesita rascarme la picazón.
Ahora.
La tomo de la mano y empiezo a llevarla a su habitación, pero entonces la bloquea-pollas de Mamá Vega decide que necesita la ayuda de mi novia para hacer tacos.
¡Por qué! ¿Por qué pensé que hoy sería diferente? ¿Por qué pensé que desde que las mocosas salieron corriendo con la otra Vega, que podría llevar a mi novia a su habitación, cerrar la puerta y tirar de ella encima de mí? ¿Porque pensé que había conseguida vía libre para que rascaran o por lo menos acariciaran mi picazón?
¡¿Por qué?!
Le doy una mirada dura a Mamá Vega por quitarme a mi novia; entonces el trasero de Papá Vega decide interferir diciendo que quiere que veo deportes de mierda con él.
No hago deportes.
Así que, también lo miro. —No estoy viendo…—me detengo allí después de mirar la pantalla del televisor. Pensé que acababa de ver. —¿Esa es sangre? —pregunto, corriendo para sentarme a su lado.
Es una buena distracción. Puedo admitirlo. Estos hombres luchando violentamente por una pequeña bola negra plana son una buena distracción. Como, vi a un chico perder un diente. Un diente. Fue tan impresionante. Festeje por unos veinte minutos, ignorando por completo los comentarios de Papá Vega.
Esta loco porque su equipo está perdiendo, y yo se lo dije. ¡Hey, el me grito primero! Me dijo que no podía animar a los dos equipos.
Pero yo no. No estoy animando a los dos equipos. Estoy animando al tipo que lleva el uniforme negro con un número seis en su espalda. Es brutal. Implacable.
El realmente se preocupa por esa pelota negra. Incluso derribo a algunos de su propio equipo para conseguirla.
Me puedo identificar con eso. Tengo una pequeña bola negra plana, metafóricamente hablando. Hay tantos jugadores detrás de mi bola negra plana y voy a aplastar a cualquiera que piense que pueden quitármela. Amigo, enemigo, no importa. Vega es mía. No voy a compartir.
No lo hare.
Con ese pensamiento, la picazón vuelve. El hockey no me distrae más. La sangre y la violencia ya no son suficientes. Quiero jugar con mi pequeña bola negra plana. Quiero a Vega. Ahora.
Miro a mi alrededor. Mamá Vega está ocupada usando el teléfono y la estufa al mismo tiempo, pero está sola. No hay Vega a la vista…lo que significa que no novia está sola también.
Bien.
Miro a Papá Vega. El esta tan absorto en el televisor. Dudo que sepa adonde me he ido. Menciono algo sobre tener que usar el baño de todas maneras, por si acaso. Él ni siquiera parpadea.
Prácticamente corro hacia el segundo piso, sabiendo que solo voy a tener unos minutos con Vega, pero esos pocos minutos tendrán que ser suficientes por ahora. Lo sé, se supone que quiero que mi primera vez sea algo especial y mágico y memorable. Pero voy a tomar algo justo ahora. necesito algo… ¡Ahora!
Pero Vega no está en su habitación.
Revise el baño también, pero tampoco está allí.
La otra Vega sale de su cuarto cuando estoy por bajar las escaleras, y me doy cuenta de que est much callado a su alrededor…no mocosas. Eso quiere decir que Vega las tiene.
¡Maldicion!
—¿Pensé que tú tenías a las mocosas? —prácticamente le grito a Trina.
—Tori se las llevo al parque.—ella hace pucheros. Realmente hace pucheros. Como si alguien le hubiera quitado su juguete favorito. ¿Que con las Vega y las mocosas? ¡Solo son mocosas!
Regrese a la sala y me deje caer al lado de Papá Vega. Mi novia me pudo haber dicho que se iría.
Cruze los brazos sobre mi pecho y miro al tipo con el número seis en la espalda dejar inconsciente a uno de sus compañeros de equipo y trata y obtener la bola negra. Y el la tiene…antes de lanzarla hacia la rd. Lo cual es estupido. ¿Por que pelear tan duro por la estupida bola if la vas a tirar lejos? Si yo fuera el, me la quedaría. La he conseguido después de correr detrás de ella, sudar y pelear por ella. Es malditamente mía.
¡Mía!
Me levanto y muevo un poco a pasos marcados. Lo cual me molesta. Nunca he sido un marcapasos. Es para pequeños extraños, pero no puedo evitarlo. ¿Dónde está mi pequeña bola negra? ¿No debería estar de vuelta ahora? De acuerdo, ni siquiera sé a qué hora se fue, pero eso no importa. Solo la quiero aquí conmigo. Ya ni siquiera se trata de mi picazón. Bueno, algo así es, pero eso no todo. Es solo que...Lo estoy intentando. Estoy tratando de ser una buena novia. Estoy tratando realmente de darle todo este espacio. Y tiempo. Y cosas , porque aprendí que cuando presiono demasiado, retrocede. He aprendido que no puedo hacer que se abra a mí.
Te juro que nunca me había esforzado tanto por apaciguar a otro ser humano en mi vida. Pero cada vez es más difícil y más irritante. Principalmente porque no parece que lleguemos a ningún lado. De hecho, parece que nos estamos distanciando.
Y no sé qué hacer.
No sé lo que ella necesita.
Tal vez deba tragar mi orgullo y tener una conversación con Josephina. Sí, estoy así dedesesperado.
Pero podría ser peor. Nunca lo admitiré en voz alta, pero Josephina y yo somos parecidas en muchos sentidos. Esa cosa de coger con la mente que Vega hace con la Pelirroja, bueno, yo y Josephina somos más o menos así. No tengo que decirle mucho realmente, y ella realmente no me dice mucho, pero parece que nos entendemos muy bien. Y como nos entendemos muy bien, y ella y Vega parecen entenderse muy bien, entonces tal vez Josie puede ayudarme a entender a Vega bien.
Estoy tan inmersa en mi conversación interna que no escucho el coche aparcarse. No noto que mi novia ha vuelto hasta que la puerta se cierra. Inconscientemente, escucho fuertes golpes en las escaleras detrás de mí, pero no los reconozco como el sonido de Trina corriendo por las escaleras hasta que un mocoso pasa corriendo por mi lado y salta en sus brazos.
¿Seriamente?
¿Trina?
El mocoso llora, entonces sé que es la Cosa Dos.
¿Pero de nuevo, en serio? ¿Ella saltó a los brazos de Trina? ¡Estoy aquí! No es que quiera que me traquetee, pero...es la jodida de Trina. ¿Prefiere llorar en el hombro de Trina Vega que en el mío? Honestamente, ella podría haber saltado a los brazos de otra persona y yo estaría bien. Mamá Vega, Papá Vega, Mi Vega, simplemente no la Otra Vega.
—Riley, no puedes llorar.— Trina dice mientras le da palmaditas a Amber torpemente. —Necesito que me ayudes a exfoliar mis poros. Si hay lágrimas en tus ojos, no podrás ver y podrás estropear mi hermosa cara.—ella continúa.
Amber solo se agarra con fuerza. Creo que voy a vomitar.
De repente, escucho voces que vienen de afuera. No puedo escuchar lo que dicen, pero el hecho de que pueda escucharlos me hace saber que se están gritando el uno al otro.
Que demonios…
Salgo afuera para poder ver lo que está pasando y me congelo cuando veo que Vega y Thing One lo están viendo así. Ni siquiera puedo imaginarme qué hizo Riley para quedar atrapada en una pelea a gritos con mi novia. Tampoco puedo imaginarme qué hizo Riley para que Vega agarrara y sacudiera sus muñecas de esa manera. Pero debe haber sido algo drástico porque nunca había visto a Vega así con ninguno de los mocosos.
—¿Ayudándome con qué? ¡Estaba bien!— Vega grita.
Ella no me ve su único enfoque es en la mocosa a la que está maltratando. Me acerco a ellas; a punto de preguntar qué diablos está pasando, cuando Riley le responde a gritos a mi novia. —¡Él te agarró del brazo!—
Espera ... ¿Quién carajos la agarró del brazo?
—¿Y qué?— Vega replica sin perder un segundo. —¡Jade ha empeorado!—
Ay.
—¿Que he hecho peor?— pregunto lo más calmada que puedo hacer.
Vega salta.
¿En Serio? ¿Ella no me había visto antes?
Por supuesto que ella no lo hizo. Ella siempre está ma enfocada en alguien más que nunca me ve. Pero ella parece ver a Melissa muy bien. Ella mira a Amber muy bien. Ella mira a Riley, Josephina, a la jodida de Joy malditamente bien.
—Solo estaba tratando de ayudarte.—Riley solloza. Luego ella jala su brazo del agarre de Vega y corre hacia la casa.
Vega mira hacia a un lado. Ella pasó de estar enojada con la mocosa a sentirse culpable por herir sus sentimientos en menos de un segundo. Todo eso está escrito en su cara.
—¡Riley!— ella llama, antes de tratar de ir detrás de la pequeña petarda. Ella se olvida de mi. Ella ya no me mira. Todo lo que ella mira son a las mocosas y estoy tan enferma y cansada de esta jodida mierda.
Tomo a mi novia de la mano y la jalo hacia la casa sin siquiera pensarlo. Todo lo que se es que necesito estar a solas con ella por tan solo unos jodidos cinco minutos. Que es lo que voy a hacer en esos cinco minutos…no tengo idea. No que decirle. No se como decir lo que no que se que decir. Solo me siento molesta e irritada, y ahí hay otro sentimiento también, pero no se que es.
Se que es la culpa de Vega. Se que es por la manera en que ella me trata. Como si esta relación fuera de un solo lado. Como si solo yo estuviera haciendo la persecución todo el tiempo. Ella a penas y me persigue, o hace algo para considerarme suya.
Solo pase por Papa Vega cuando ella se aleja de mi. Me doy vuelta y le doy una mirada asesina. Vamos a tener que hablar; incluso cuando no se que mierdas decir, lo vamos a resolver algo de esta mierda. Ahora mismo!
Me pongo detrás de ella y la empujo, no le doy opción. —Mueve tu trasero por las escaleras, Vega. — gruño.
—¿Hay algún problema chicas? —Papa Vega pregunta de repente.
Me frustro, porque la manera en la que el me esta mirando, solo se que el no me va a dejar que lleve a su bebe arriba. El probablemente cree que la voy a lastimar o algo así…yo también creo que la voy a lastimar o algo así.
—¡Si! — grito. Ahora estoy enojada con el por meterse en el medio. —¡Su hija me esta volviendo jodidamente loca! —
El parpadea; luego mira a Vega con una ceja enarcada.
Ugh. El probablemente piensa que estoy demente. Lo cual casi estoy, pero solo por ahora. Es temporario.
Necesito irme. Necesito irme de aquí antes de que malditamente pierda mi jodida mente!
Empiezo a subir por las escaleras para ir por las mocosas, Riley primero. La empujo hacia la puerta. Ella me dice que tiene que ir por su mochila, y la dejo.
Trina aún está intentando hacer que Amber deje de llorar así ella puede ayudarle con su fea máscara de lodo y eso me irrita aún más. Camino hacia ella y le quitó a la mocosa.
—¡Hey! —Trina llama. —La necesito. —
Por el amor de Dios. Pongo a Amber en el suelo y la tomo de la muñeca, acercándola a mi así la Otra Vega no trata de quitármela.
—Vamos. —les digo a las dos una vez que Riley bajo, las mochilas de ambas en la mano. Ellas no discuten. Ni siquiera Riley. Ella aún está resentida por la pelea de gritos con Vega.
Las saco y antes de hacer una salida dramática, como cerrando la puerta de golpe tan fuerte que algunas cosas se mueven, le digo a Vega que la espero en el cuarto del conserje.
—Escuche que ustedes tiene prohibido ir al cuarto del conserje.—la Otra Vega me da una mirada dura, aun enojada de que le quite sus juguetes.
—¿Por qué? —Mamá Vega pregunta.
Había olvidado que ella no saben que supuestamente me cogí a Vega ahí.
—Coger. —gritó, sin importar en cuantos problema la metí. De hecho, eso quiero, solo por hacerme enojar. Me hará sentirse mejor.
Si la mirada de sus padres es algo por lo que pasa, entonces Vega tiene más problemas de lo que pensé que le daría. Y será mejor aun que mañana ella vaya al maldito cuarto del conserje.
En el camino a casa, las mocosas están inusualmente silenciosas. Apenas recuerdo que están en el carro hasta que escuchó un sollozo. Supongo que es Amber porque ella es una bebé llorona pero echo un vistazo de todos modos. Y es Riley.
Esta bien. Vega le grito y la hizo llorar. Estaban gritándose la una a la otra. Algo sobre Riley tratando de ayudar y Vega que no necesitaba de su ayuda y...alguien tomo el brazo de Vega.
—Hey. —llame abruptamente, sorprendiendo a las mocosas. —¿Que paso en el parque? —
Ninguna respuesta. Ni siquiera de Amber.
¿En serio?
—¿Que paso en el parque? —repito.
Esta vez las miro por el retrovisor, Amber encuentra mis ojos por unos segundos pero luego mira hacia abajo a su regazo. Su cara es tan roja. Su nariz está goteando. La niña está realmente asustada. Probablemente no entendería ninguno de sus lloriqueos en este momento de todos modos.
Riley por otro lado, nunca mira hacia mi. Ella mira por la ventana, distraídamente secándose las lágrimas de la cara.
Llegue a la conclusión de que Vega ha de haberles dicho que no me digan y eso hace que me enoje aun mas. Con ella y con ellas. Ella por esconderme mierda siempre y por haberlas elegido por encima de mi.
Cuando llegamos a casa, no espero a ninguna de ellas. Si pudiera, las encerraría (Probablemente no lo haría pero es así como me siento en este momento).
Lo hago, después de todo, cierra la puerta detrás de mi...frente a sus caras.
Joy aparece de la jodida nada. Esa mierda es jodidamente molesta. —Están de regreso tan pronto? —ella pregunta.
La ignoro, dirigiendo hacia la cocina por una Coca-Cola.
Obviamente estamos de regreso.
La escucho saludar a la chicas también, pero ella corren por las escaleras. Ellas no le responde tampoco, así que ella viene a buscarme.
—Jade, ¿Que paso? —
—¡No lo se! —le grito.
Ella es prácticamente inmune así que no se encoge. Ella deja salir una advertencia. —Jade…—
—¡Nadie me dice nada! —grito. Luego es mi turno de correr por la escaleras, pero no soy una mocosa preadolescente así que me tomo mi tiempo llegar. Lo hago, cierro la puerta de golpe. Eso nunca se pone viejo. No me importa lo que digan.
Me tiro en la cama y me pongo mis audífonos. La música es alta, para nada sana, pero estoy bien con eso. Lo necesito. Y que si mis oídos explotan y me vuelvo sorda. Probablemente a Vega no le importara. En lugar de visitarme en el hospital, ella probablemente irá a la casa de la pelirroja porque le prometió doblar su ropa interior por ella, pienso sarcásticamente para mi misma.
Tengo muchos pensamientos durante los siguientes minutos; acerca de Vega siempre está poniendo a los demás antes que a mi, pero después de un momento que empiezo a sentir como una fiesta de lastima. Así que, dejo de pensar en su complexidad. Bajo el volumen de la música a un volumen normal y escucho hasta que me relajo.
Después de eso, estoy bien. Quizás no bien, pero no me estoy sintiendo frustrada. De hecho, me siento un poquito creativa. Y antes de que lo sepa, tengo un lápiz y mi libreta de canciones en mi manos. Sip, voy a escribir una canción...sobre Vega. ¿Que tan cliché es eso?
Empiezo con una melodía; tarareando una y otra vez para mi misma. Aun cuando estoy enojada, frustrada y asustadizo, el pasar de la canción es bastante suave y lenta. No concuerda con mi humor. Hasta que recuerdo que me tengo que calmar. Hasta que me doy cuenta de que todos los pensamientos sobre Vega no son de enojo y frustración. Son mas de confusión, desesperación y tal vez...solo tal vez un poco de tristeza también.
Luego las palabras viene. Muy rápido. Nunca he escrito una canción tan rápido en mi vida, pero supongo que nunca me he sentido de esta manera antes. Porque siempre me aseguro de tener el control. Yo hago las reglas. Lo que digo se hace...excepto cuando concierne con Vega. No la puedo controlar. De hecho, se siente como si ella me esta controlando. Sin siquiera intentarlo.
Mi el resultado de casi una hora. Allí esta. Eso es todo lo que toma. Y creo que termine. casi de todas maneras. Aun necesito añadir la música, lo cual no será un problema. Bueno como ya tengo el tono básico, puedo hacer que André me ayude a ponerlo junto y grabarlo. Pero en lo que concierne con la letra, ya termine. Tal vez puede añadir un gancho o algo mas tarde, pero por ahora está satisfecha con lo que tengo. Lo vuelvo a revisar una vez, solo en caso:
Verso 1
Mortared heart's been set since long ago
(El corazón de Mortared se ha establecido desde hace mucho tiempo.)
Vital drums should not lay rest in stone
(Los tambores vitales no deben descansar en piedra.)
Battered fists beat at the cold cement
(Golpear los puños contra el frío cemento.)
Constantly, they make not one small dent
(Constantemente, no hacen una pequeña abolladura.)
Coro
Gimme the hammer and chisel I'll stop when I see gold
(Dame el martillo y el cincel. Pararé cuando vea oro.)
I promise
(Lo prometo)
Gimme the hammer and chisel I'll help you with this load
(Dame el martillo y el cincel. Te ayudaré con esta carga.)
I insist
(Yo insisto)
Gimme something, love, oh love
(Dame algo, amor, oh amor)
'Cause these fists are all I've got and they're not enough
(Porque estos puños son todo lo que tengo y no son suficientes)
Can't you see theyre not enough?
(¿No ves que no son suficientes?)
Verso 2
Mortared heart's got no more space to grow
(El corazón de Mortared no tiene más espacio para crecer)
Stifled veins cannot let warm blood flow
(Las venas sofocadas no pueden dejar que la sangre caliente fluya)
Broken nails chip at the old concrete
(Las uñas rotas se astillan en el hormigón viejo)
With hope, no prayer, of its defeat
(Con esperanza, sin oración, de su derrota.)
Coro
Gimme the hammer and chisel I'll stop when I see gold
(Dame el martillo y el cincel. Pararé cuando vea oro.)
I promise
(Lo prometo)
Gimme the hammer and chisel I'll help you with this load
(Dame el martillo y el cincel. Te ayudaré con esta carga.)
I insist
(Yo insisto)
Gimme something, love oh love
(Dame algo, amor, oh amor)
'Cause these nails are all Ive got and they're not enough
(Porque estos puños son todo lo que tengo y no son suficientes)
Can't you see theyre not enough?
(¿No ves que no son suficientes?)
Hago una nota de repetir el coro al final, pero cambiar "No puedes que no son suficiente" a "Tienes que ver que no son suficiente." Luego cierro mi libro.
Terminado.
Ahora tengo hambre. Estaba muy cabreada como para comer tacos antes y estoy empezando a arrepentirme. No huele a que Joy esté haciendo la cena hoy; lo que quiere decir recalentados...otra vez.
Por el rabillo de mis ojos, veo un papel deslizarse por mi puerta. Casi lo ignoro, pero no estoy tan enojada como lo estaba antes, y estoy un poquito curiosa, de quien será y que puede ser.
Es una nota. A juzgar por la letra es de una de las mocosas. Si tengo que adivinar cual fue, digo que Cosa Dos. El uso del lápiz es horrible y hay unos cuantos errores gramáticos. La gramática es horrible. Oraciones sin fin y no apostrofes.
Ruedo mis ojos y suspiro pesadamente. Estoy preparada para leer una nota de amor, pero eso no lo que esto es. La carta dice:
Cuando fuimos al parque Kayla B me estuvo molestando así que Tori trato de hacer que ella dijera que lo sentía pero ella no lo hizo así que Tori le pregunto donde estaba su mama y Kayla B le dijo que su mama no estaba ahí así que Tori le pregunto con quien estaba ella ahí y ella le dijo que estaba con su hermano así que Tori encontró a su hermano pero ella lo conocía y ella tenia miedo de él. Ella retrocedía cuando el se acercaba. Yo también tenia miedo. Luego Riley vino y pidió agua así que Tori le dijo que tendría un poco cuando estuviéramos en casa porque era hora de irnos pero cuando nos estábamos yendo el hermano de Kayla B jalo el brazo de Tori y le dijo que ellos no habían terminado porque el aun no tenia su número de teléfono así que Riley lo pateó. Tori y el hermano de Kayla B le dijeron que no volviera hacer pero Riley lo hizo de todos modos. Luego el hermano de Kayla B llamo a Riley con la P-palabra y Riley lo volvió a patear. El hermano de Kayla B se enojo y Tori le dio un puñetazo en la cara. Su nariz estaba sangrando. Eso fue lo que paso en el parque.
Sonrió un poquito. Amber es una chica inteligente. Ella dedujo que solo porque no podía decirme que paso en el parque, eso no quería decir que ella no podía escribirlo para mi.
Pero, ¿Quien mierdas es el hermano de Kayla B? De hecho, ¿Quien es Kayla B?
Abro la puerta de golpe y me dirijo al cuarto de las mocosas. —¿Quien es Kayla B? —pregunto. Sin preámbulos.
Riley miro a Amber, como sino pudiera creer que hablo. La cara de Amber se calentó y se rehusó a mirarme.
Camino hacia ella y muevo la carta en su cara, forzarla a ver que ella vino a mi.
—¿Quien es Kayla B? —pregunto otra vez.
—Una chica en mi clase. —ella responde dudosamente.
Obviamente.
Espero ahí, queriendo que ella elabore, pero no tengo nada. Ella no va a decir nada. Por supuesto que no me va a decir nada. Si ella pudiera decirme algo ella no lo hubiera escrito.
Miro la carta, mirando si puedo sacar algo mas después de leerla por segunda vez.
Y lo hago. Esas líneas de que Vega conoce a ese chica y que el quería su número de teléfono me hacen saltar. El chico del parque debió haber sido la bolsa de mierda de su ex-novio, Danny. Vega cambio su número de teléfono después de unas semanas porque no quería que Bolsa de Mierda le estuviera llamando o texteando. Yo estaba específicamente feliz sobre eso. No soporto a ese tipo. Además con el fuera de la foto, es una persona menos detrás de mi pequeña bola negra.
Solo, el parece querer volver al hielo.
Si, no voy a tener eso.
Salgo de la habitación y me voy a la mía. Luego tomo mi teléfono y llamo a mi novia.
Ella no me responde.
Ella me ignora.
Así que le mando un mensaje, haciéndole saber que voy de camino.
Ella me replica inmediatamente diciéndome que esta castigada y que no puede tener compañía. Lo cual tengo que me hubiera imaginado. Quiero decir, ¿Que podría esperar después de que le dije a sus padres que cogimos en la escuela?
Supongo que hablare con ella mañana.
Por supuesto eso seria mas fácil si ella actualmente se presenta en la escuela.
Al principio, pensé que ella llegaría tarde, lo cual admito que debería de alarmarme porque mi novia nunca llega tarde, pero supongo que tuvo una mala noche. Después de la manera de sus padres se enojaran con ella, llegar tarde a la escuela ha de ser el menor de sus problemas.
Me siento mal sobre eso. Realmente lo hay y definitivamente me voy a disculpar cuando la vea, pero en el cuarto periodo, es mas como si ella se saltara las clases hoy. Y como dudo que sus padres la hayan castigado extrañamente como para que no le permitan venir a la escuela, se que me esta evadiendo.
Ella tiene el derecho de estar enojada conmigo, pero es algo fácil de arreglar. Todo lo que tengo que hacer es llamar a sus padres y decirles que les mentí.
Si, mas fácil decir que hacer, pero no soy una cobarde, así que estoy determinada hacer esto. Debato a que padre decirle y me decido por Papa Vega. Si, el tiene una pistola, pero es un poquito mas liberal con la vida sexual de su bebe. Quiero decir, el le dio unas esposas...y eso que ni siquiera era su cumpleaños. por cierto aun tengo esas cosas.
Busco entre mis contactos hasta que lo encuentro de las P. No era mi idea tenerlo en mis contactos. Fue de Vega. Como su papá es un policía, mi novia cree que es mejor estar preparada para todo tipo de emergencias.
Era una idea estúpida para mi porque nunca pensé que le fuera a llamar algún día. Aun así, aquí estoy.
—¿Hola? —el respondió al tercer sonido.
¡Mierda! No se que decir...o como decirlo. Tal vez debería colgar y olvidar que le trate de llamar.
—¿Jay? —el pregunta.
Okay, así que el sabe que soy yo. Por supuesto que el lo sabe. La identificación de llamadas no es solo un concepto. ¡Por supuesto que no puedo colgar!
—Um, mentí. —digo rápidamente, yendo directo al grano para no perder el valor. —Vega y yo nunca cogimos en la escuela. —
—¿Y por que mentiste? —
Me muerdo el labio. No estoy acostumbrado a esto. Yo y las autoridades masculinas no nos mezclamos. Usualmente porque me importa una mierda y les digo lo que sea. No les gusta eso. Especialmente a Grayson, por lo que nunca hablo con el. Ignoro cada una de sus llamadas telefónicas, que han venido mas a menudo últimamente. Apuesto a que su cabeza esta a punto de explotar y el pensamiento me divierte. Pero el padre de Vega, me gusta un poco. El es un poco sobreprotector cuando se trata de su familia pero es mejor a que el no se preocupe en lo absoluto, ¿Verdad?
—Yo um, solo estaba enojada con ella. —respondo honestamente. —Quería que ella se metiera en problemas. Así que...así que, um, puedes quitarle el castigo. —
No respondí durante unos segundos y me sentí como si estuviera nadando en un ambiente profundo, aunque se que realmente no me haría nada.
—Uh, Tori no esta castigada, Jay. Esta enferma. ¿No te lo dijo? —
Me siento aliviada de que todavía me llame Jay, aunque odio ese apodo. Me tranquiliza que no se ha enojado conmigo pero luego pienso en lo que dijo. Vega no esta castigada.
Pero ella me dijo que si. Ella me dijo que no puede tener compañía.
Ella me mintió. Y ella también le mintió a sus padres para que no tuviera que enfrentarme. No hay forma de que ella este enferma.
Por supuesto que me enojo. Pero no porque me haya mentido. Finalmente me doy cuenta de que no conseguiré nada de ella. Nunca. No importa cuanta paciencia tenga con ella, sin importar cuanto tiempo espere. Ella nunca querrá hablar conmigo.
Solo yo. Solo yo.
Ella no confía en mi. Ella no siente que me necesita. Probablemente ella tampoco quiera. Y no hay nada que pueda hacer al respecto.
Pero necesito hacer algo, lo que sea. Y allí es cuando tengo la idea.
Llamo a Joy. Ella es mas lenta que Papá Vega en contestar el teléfono, pero ella es suficientemente rápida como para hacerme enojar.
—Hola, cariño.—
—Hoy voy a recoger a las niñas de la escuela—le respondo. Corto y dulce.
—¿Hay una razón? —
Ruedo mis ojos y grito en frustración. —¿Necesito alguna razón para recoger a mis hermanas de la escuela, Joy? —
Silencio. Como si realmente ella lo estuviera pensando.
—No las voy a matar o algo así, Mamá. Solo las llevare al parque. —
Me di cuenta de que obtengo lo que quiero cuando le llamo así; cuando le llamo Mamá en lugar de Joy.
—Okay, diviértanse. —
¿Ven?
Le cuelgo antes de que me pueda decir que me ama. No me siento bien como para decírselo de regreso. No que como lo tenga que hacer, pero estoy empezando a sentir la presión de eso. Siempre que le llamo ella lo dice, mi respuesta es un simple "Lo se." Y honestamente estoy empezando a sentir como una verdadera perra. No me quiero sentir de esa manera, pero no puedo hacer nada de eso si no estoy lista para decirlo de regreso.
Creo que ella lo entiende. La mujer tiene demasiada paciencia y tolerancia para conmigo. Cuestionaría su sanidad sino encuentro a alguien que sepa manejar toda mi mierda como ella lo hace.
Cuando las chicas ver que soy yo quien las esta recogiendo, las dos están jodidamente sorprendidas. Amber me sonríe primero, pero luego esta confundida. Supongo que ella se dio cuenta de que esto es raro. Riley no están lenta para darse cuenta de lo raro que es que yo las recoja en un viernes. Ella me da una mirada fuerte llena de sospecha hasta que finalmente hablo.
—¿A cual parque fueron ustedes ayer con Vega? —
—¿Por que? — Cosa Uno pregunta.
—Porque vamos a ir.—
—¿Por que? —ella repite.
—Tu sabes porque.— replico.
Y ella si que lo sabe porque sonríe, luego ella dice. —¿Que si el no esta ahí? —
Esa es una buena pregunta, pero estoy dispuesta a ir a ese estúpido parque hasta que encuentre a la Bolsa de Mierda.
Enarco una ceja, dejándole saber que estoy esperando a que responda mi pregunta.
—No recuerdo como llegar ahí.—ella responde.
Al inicio pienso que ella se esta haciendo la difícil, pero luego puedo ver que ella quiere ir. Y recuerdo su pelea con Vega y la carta que Amber escribió. Si, Riley esta lista para otra confrontación con la Bolsa de Mierda.
Miro a Amber, ella esta callada. Demasiado callada. Ella sabe como llegar al parque. Ella es mucho mejor recordando direcciones que su hermana.
Pero puedo ver que ella no quiere decir nada. Ella no quiere ir al parque otra vez. Ella es una bebe grande.
Le hablo pequeño.
—Sabandija, recuerdas como llegar al parque? —le pregunto dulcemente.
Ella no parecer querer responder. De hecho, ella no responde, solo miro al gato amarillo en su mochila.
Riley le pica. —Vamos Amber, dejar de ser tan bebe grande.—
—Para, Tocino. —le reprendo. Aunque estoy de acuerdo con Riley.
Amber me miro, sorprendida de que vine en su ayuda.
—¿Por que no quieres ir al parque, Amber? —continuo dulcemente. —¿Tienes miedo? —
Ella asiente con la cabeza. —¿Que si el hermano de Kayla B esta ahí? —
—Me encargare de el.—
Ella suspira fuertemente y me las direcciones con un poco de duda.
Riley es la primera en salir del carro. Ella llega al parque rápidamente y luego viene a decirme que no están ahí.
Es un poco temprano, así que les diga a las niñas que jueguen mientras espero. Riley no tiene problemas con eso. Ella se ha ido en cuestión de segundo cuando le digo mi plan. Amber se queda pegada a mi, lo cual es un poco molesto sino estuviera acostumbrada a eso.
Saco mis audífonos y me pongo a escribir. Amber me copia. Excepto que ella esta haciendo su tarea. ¿Desde cuando niños de tercer grado tiene tareas para llevar a la casa?
Cuando mi jugo creativo deja de fluir, miro el tiempo. Hemos estado aquí cerca de dos horas. Estoy a punto de empacar y volver otro día cuando Riley viene corriendo hacia mi.
—¡Están aquí, están aquí!— ella dice emocionada.
Hago que me muestre donde están. Tengo que mirar bien, pero los veo. El chico en pantalones negros y camisa blanca y una pequeña mocosa hablando con el.
—Vayan a jugar. — les ordeno distraídamente.
—Que? —ella me frunce el entrecejo. —Quiero ir contigo. —
—Ve a jugar. — le digo con mas seriedad.
Ella me rueda los ojos y ruidosamente se va.
Luego camino hacia el chico que Riley me mostro.
El esta solo ahora. La niña corrió a jugar.
Me detengo un poco cerca de el. Pensé que era Bolsa de Mierda quien había estado en el parque. Pensé que había sido Bolsa de Mierda quien había tomado el brazo de Vega y le había exigido por su numero de teléfono; pero de espaldas puedo ver que este chico no es Bolsa de Mierda. El es mas grande que Bolsa de Mierda. Mas robusto y…masculino.
El de repente se da vuelta, y ahora estoy cara a cara con el.
El se mira mas…masculino de frente. Riley si que tiene bolas de lo que pensé si este el chico que ella pateo tres veces ayer. Y Vega ha de haber estado asustada, aun así ella lo golpeo en la cara. Rompió su nariz por lo que se ve, si la marca y las vendas dicen algo.
—¿Que le paso a tu cara? — le sonrió con malicia.
Luego mi sonrisa cae un poco. Lo reconozco. No en persona, pero vi una foto de el una vez. El es el chico que la pelirroja vomito en la fiesta de Ryder.
No puedo evitar pero sonreír otra vez, un poco mas amplia esta vez. Ahora puedo saber que paso en esa estúpida fiesta. Ahora puedo, finalmente, saber algo.
El me sonríe de regreso. —Estuve en una pelea. —
—Estas sonriendo a pesar de que perdiste.— hago un gesto hacia su cara, esperando golpear su ego al darle a entender de que una chica le pateo el trasero.
—No siento que perdí. El chico era bastante grande. — el responde, dándome una mirada de pena.
Sonrió abiertamente. —Un chico, ¿Huh? —
—Si. —
—¿Por que pelearon? — le rete.
—Mi hermana pequeña, el la estaba molestando. —
—Así que, viniste al rescate de tu hermana pequeña. — arrullo, pero fuerte en sarcasmo. El no lo entiende.
—Haría lo que fuera por ella. — el responde sinceramente.
El es bueno. Realmente bueno. El debería de ir a Hollywood Arts. Si no supiera la verdad, le creería totalmente que fue golpeado tratando de proteger a su hermana menor.
—Jade, nos podemos ir, por favor. — mi brazo es repentinamente jalado.
Mierda. Puede ser Amber. Juro que esta niña me hace querer golpearla algunas veces.
La mentirosa bolsa de mierda mira a Amber. Luego el me mira de regreso. —Jade, ¿Huh? La chica de Tori. — el dice, no pregunta.
Entrecierro mis ojos. El ha escuchado de mi.
—¿Ella me ha mencionado? —pregunto.
—En una fiesta hace días. —
—¿Y tu lo recuerdas? — me burlo.
—Tengo buena memoria. —el dice, sus voz tomando un tono desagradable. Ha de ser su voz de advertencia.
No lo necesito.
—Que divertido, porque parece que no recuerdas que paso con tu cara. — replico.
El se mete en mi espacio personal.
Rápidamente.
En un segundo el esta cerca del árbol lejos de mi, y luego el esta cerca de mi cara.
No retrocedo, pero puedo ver como el puede ser considerado intimidante. Sus ojos son un poco extremos. Y no solo porque la forma de su iris, lo cual son realmente claras ante el contraste de sus negras pupilas. Es su mirada. Es increíblemente intensa; como si pudiera pertenecer a un peligroso depredador psicópata. Y no necesariamente un depredador humano.
Y puedo escuchar, literalmente escuchar, el rechinar de sus dientes.
Pero no le tengo miedo. Miro de regreso, completamente inafectada.
—Puedo recordar perfectamente que le paso a mi puta cara— el sisea; luego mira de forma dura a Amber tanto que ella jadea. El piensa de que de ser Riley.
—La puta de tu novia va a tener lo que se merece. —el promete.
Calma. Logro mantenerme en calma. Normalmente, ya lo hubiera apuñalado. Aun cuando esa es una mala idea. Quiero decir, estoy en un lugar abierto, con niños en el parque. Hay muchos testigos cerca. Pero el me esta cabreando tan mal que normalmente no hubiera tenido ese pensamiento tan racional, incluso el trasero molesto de Tori murmurando en mi oído. Solo me estoy quedando en calma porque quiero algo de este chico antes de que lo mate. Quiero información acerca de la "puta de mi novia"
—A menos que quieras hacer un trato. — el continua, sonriendo de la nada.
—¿Trato? — enarco una ceja cuestionando. —Dime porque mi novia es una puta. —
—¿Y que obtengo? —
—Quedarte con tu escroto. —
El se ríe de mi. —Tengo un mejor trato. Que tal si olvido lo que ella me hizo…—el pausa ahí y descaradamente mira mis pechos. Cruzo mis brazos sobre ellos y el rápidamente levanta el rostro. —Si tu pasas un poco de tiempo conmigo. —el muevo sus ceja de manera sugestiva. Pero sus ojos me están diciendo algo que su voz no. El no tomara un no por respuesta.
¿Que. Mierda. Esta mal con este chico?
Lo voy a matar. Voy a matar la muerte de este hijo de puta. ¡Si esta actuando de esta manera conmigo, frente a una mocosa, solo Dios sabe lo que el hizo a Vega en la fiesta de Ryder donde había alcohol y muchos menores!
Cierro mis manos en puños de solo pensarlo. Ante el pensamiento de el con mi Vega. Ante el pensamiento de el hablándole de esta manera, mirándola de esta manera, tratando de intimidarla de esta manera, tratando de que meterse en sus pantalones…
Este pedazo de mierda no se merece morir. Nooo. No solo lo voy a matar. Lo voy hacer sufrir. Lo voy a quebrar, hacerlo llorar, hacer que sangre malditamente, hacerlo que ruegue por morir! Y lo voy hacer muy pronto.
Ahora.
—¿Donde esta tu carro? — le pregunto; mi voz apenas en un susurro mientras miro fijamente a este hijo de puta a los ojos. Me pregunto si el es un psicópata inteligente o uno estúpido. Me pregunto si el siente que lo voy a lastimar, o si el piensa que voy a tomar su oferta.
El lame su labio inferior y me sonríe de manera triunfadora.
Aparentemente, el un psicópata estúpido.
Y el esta a punto de ser un psicópata estúpido sin pene.
La Bolsa de Mierda (ni siquiera se su nombre) me hace un gesto para que lo siga al aparcamiento. Luego el se quita de mi espacio personal y me da la espalda, queriendo que yo lo siga; y estoy a punto de tomar un paso hacia adelante, una mano pequeña toma la mía.
—¡Jade! —
Mierda. Me olvide de la mocosa…bueno, mocosas.
La miro, Amber, y muevo mi mano. —Ve a jugar. —le ordeno. —Ya regresare. —
Tengo que matar a alguien realmente rápido y no quiero testigos. Pienso para mi misma, pero espero que ella entienda el mensaje de la misma manera.
Ella no lo hace.
—No quiero.—ella dice, tomando mi mano otra vez.
—¡Ve a jugar, Amber! —le grito.
Ella se encoge, pero no deja ir mi mano.
—Amber. —dice la bolsa de mierda a mi lado. —La que es linda. La que tiene sus pies en el suelo. —el le sonríe de manera aprobatoria.
El fenómeno puede que tenga una buena memoria como aclama.
—Jade, quiero ir a casa. —Amber da un paso atrás, finalmente dejando ir mi mano.
—En un minuto Sabandija, ve a jugar. — le dijo otra vez.
Ella no se mueve. Puedo ver que ella no se va a mover. Ella no hace la cosa de ser terca muy seguido, pero cuando lo hacer, prácticamente tengo que matarla para que me haga caso.
—Amber…—gruño en advertencia.
—¡No! —ella grita. —¡Quiero ir a casa. Quiero ir a casa ahora! —
Enarco una ceja en sorpresa. Amber no grita. No a mi especialmente. ¿Que mierdas se le ha metido a ella?
—¡En un puto minuto! —le grito de regreso, no solo por gritarle, pero por ver hasta donde ella ver a llegar. Realmente quiero ver cuanto mas ella va a gritar. Esto es como escuchar una historia sobre la Madre Teresa tirando un gatito al toilette y bajara la palanca. Tu estaría completamente cabreado al inicio, pero luego empezarías a pensar… ¿Realmente un gatito puede ser succionado por un toilette?
De la nada un brazo en enrosca en mi cintura. —Ella puede venir también. —escucho a la Bolsa de Mierda decir, y antes de que el pueda pensar en guiñar mi codo se estampa en su ya quebrada nariz.
Fue un reflejo. El no debió tocarme. Ahora necesito una ducha.
Bolsa de Mierda empieza a gritar asesinato sangriento, y es como que demonios? Ya lo golpee frente a muchos testigos, así que, puedo continuar.
El se inclina, su espalda hacia mía. Maldiciendo sobre esto y aquello.
Si, psicópata estúpido.
Camino alrededor y le pateo la cara unas cuantas veces, y cuando están libres para mi, le pateo en sus putas bolas.
Nadie me detiene. Me detengo sola cuando me doy cuenta de que hay sangre en mi botas.
Diablos. Estas son mis botas de combate favoritas. ¡Y ahora esta llenas de su jodida sangre!
Paro por un segundo para limpiarlas en la grama, ya están algo limpias cuando Amber toma mi mano otra vez.
Me jalo de ella, pero la mira. Ella es un desastre. Un rojo, mojado, mocoso desastre.
Asqueroso.
—Quiero ir a casa.—ella murmura, pero no me esta mirando. Ella esta mirando a Bolsa de Mierda y esta asustada como la mierda.
Lo miro. ¿De que se tiene que estar asustada? El esta gateando, un poco patético si me lo preguntas. Y tengo toda la intensión de hacer que el no pueda ni gatear, pero la maldita de Tori me detiene. Sorpresivamente no por el bienestar de Bolsa de Mierda, o quizás no tan sorpresivamente, ella me detiene por Amber. Ella quiere que lleve a la niña a casa.
Bien. Puedo terminar con Bolsa de Mierda después.
Hago que Amber camine, pero no es para irnos. Ella esta temblando tan mal que apenas y pude caminar. Ella sigue tropezando y sus manos se deslizan fuera de la mía porque esta sudorosa.
Juro que esta niña es la cobarde mas grande de la historia de los cobardes.
Así que, la tomo en mis brazos, así de la manera en la que siempre le digo a Vega que no la cargue, pero tengo una buena razón. Vega, por otro lado, siempre esta cargando a la mocosa sin razón alguna.
Encuentro a Riley rápido y le digo que es tiempo de irnos. Ella ya lo sabe. Ella estaba mirando todo desde lejos. Ella tiene la sonrisa mas grande en su rostro.
—¡Eso fue genial! —ella dice mientras va saltando a mi alrededor.
Ruedo mis ojos. Los niños son tontos.
Ella baila a mi alrededor, volviendo a contarme la historia de como Bolsa de Mierda fue golpeado, como su yo no hubiera esta ahí, todo hasta que llegamos al carro.
Amber sigue llorando y el sonido literalmente me esta dando dolor de cabeza.
—Sabandija, ¿Que pasa contigo? —le chasqueo, mis ojos encontrándose con los de ella por medio del retrovisor. Empiezo el carro, pero no voy a manejar con ella haciendo ese sonido desde el asiento trasero. Me rehusó.
Ella no me responde. Ella esta tratando de pensar, creo, todo lo que hace en dejar salir respiraciones entrecortadas y gimoteos, pero aun así es irritante.
Suspiro profundamente y busco en mi mochila mis audífonos. No, no voy a manera con ellos. Tori nunca me dejaría hacer eso. Así que, solo me voy a sentar aquí hasta que Amber pare de llorar.
Miro a la Bolsa de Mierda mientras espero. El es como un gusano, en la manera en la que hace su camino hacia su carro. Espero que el planee manejar de esa manera. El tendrá un accidente, eso es seguro. Tal vez si tengo suerte, el quedara atrapado en el carro cuando este se de vuelta, quedando suspendido con una pieza de metal en su pecho, y sangrando mientras el carro esta en llamas.
Eso me haría muy feliz. Estaría un poquito decepcionada porque no fui yo quien lo mato, pero solo de saber que estuvo en mucho dolor antes de que el se convierte en polvo haría maravillas con mi alma.
—Amber ya no esta llorando, Jade.—Riley me toca el hombro.
Me quito los audífonos y me dio vuelta para verla. Podría empezar el auto y empezar a manejar, pero Tori quiere que me asegure de que ella esta bien.
—¿Estas lista para hablar? —le pregunto.
Ella se encoge de hombros, pero deja caer su vista hacia su regazo.
Ruedo mi ojos, lista para darme por vencida, pero Tori esta muy adamante acerca de esta platica que necesito tener con Cosa Dos.
Suspiro y toco la rodilla de Amber.
—¿Que pasa? ¿Por que estabas asustada? —
Estoy tan lista para escuchar que ella no quiere que vaya a la cárcel o algo así, pero ella dice —El hermano de Ka-Kayla. —
¿Que? No había necesidad de estar asustada de el. El no le hizo nada a ella. Y mas, yo estaba ahí!
—No me gusta como el me mira. No quiero que el me vuelva a tocar. —
Me congelo, sentándome derecha y tomo el rostro de Amber entre mis manos.
—¿El te toco? —
Ella no me responde. No lo suficientemente rápido.
—¿El la ha tocado? —me dirijo a Riley, dejando caer el rostro de Amber.
—El toco su mentón ayer. —Riley se encogió de hombros. —Tori casi rompió su brazo después de ella la jalo lejos de el. —
Suspiro en alivio.
—¿Solo eso? ¿El toco tu mentón? —le ruedo mis ojos a ella por asustarme de esa manera.
El la hubiera golpeado, lo hubiera ido a buscar a hora. Dejaría las niñas en el carro, les diría que cerraran los ojos e iría y lo mataría a sangre fría. Si ellas abren sus ojos y me ven cortar en pedacitos a Bolsa de Mierda, entonces, seria culpa de ellas.
—No quiero que me toque. —Amber dejar salir a la defensiva. —No de la manera que el toca a Kayla B. —
Solo me relajo, pero eso hace que me mi relajación se vaya. Me dio vuelta con todo el cuerpo y tomo la cabecera del asiento con mis dos manos.
—¿Como el toca a Kayla B? —le pregunto suevamente.
Amber me escucho perfectamente bien. Sus ojos se abren como platos en sorpresa; como si ella no hubiera querido que eso se le saliera. Como si ella no se hubiera dado cuenta de que lo dijo hasta que yo le pregunte que elaborara.
Luego, ella pone ambas manos sobre su boca.
Las quito de su cara.
—¡¿Como el toca a Kayla B?! — le pregunto otra vez, fuerte y con mucha mas urgencia esta vez. Me doy cuenta de lo increíblemente ridícula que suena cuando me a esa niña de esa manera, específicamente porque olvide sobre ella hasta ahora, pero no pienso en eso. Estoy mas preocupada en obtener una respuesta a mi pregunta.
Ella no puede decir que es eso! Pedos son viejos, gordos y feos hombres que no tuvieron la oportunidad con una mujer normal, ¿Verdad? Ellos nos objetivamente guapos que puede escoger a cualquier puta de Northridge, ¿Verdad?
¿Verdad? Así que, tal vez el que Bolsa de Mierda le de palmadas a su hermana menor. Quizás eso es lo que Amber quiere decir.
Eso no es mejor, Jade. Y deja ir las manos de Amber.
Me enfoco en la visión frente a mi. Tengo las dos manos de Amber en las mis y las apretó un poco fuerte. Ella jadea; en su camino a llorar otra vez en un minuto.
Las dejos ir, pero antes de que le grite que responda mi pregunta.
—Se supone que lo tengo que decir.—ella sollozo penosamente.
—¡Si lo tienes! —le chasqueo.
—Lo prometí. Una promesa de meñique—ella insiste.
Odio las promesas de meñique. Son estúpidas. Pero ahora me doy cuenta de que no solo son estúpidas, pero pueden ser peligrosas.
—¡Algunas promesas de meñiques pueden ser rotas! —le grito de regreso.
Amber niega con la cabeza. —¡No puedo. No puedo decirlo! —ella se lamenta, claramente inquieta.
No me importa.
Estoy a punto de gritarle aun mas cuando Tori me deja saber que quizás haya una manera mas fácil. De repente recuerdo la carta que ella escribió y la deslizo por mi puerta ayer. Ella escribió lo que paso en el parque porque ella no me lo podia decir.
Quizás pueda hacer que ella responda mis preguntas sin que diga nada.
—¿Puedes negar o asentir con la cabeza? —le pregunto.
Ella parpadea, confundida por un segundo. Luego ella asiente con la cabeza.
Bien.
Le apunto a su pecho. —¿El toca a Kayla B ahí? —
Lentamente, Amber asiente con la cabeza.
No quiero preguntar. Me gustaría mucho parar aquí mismo porque solo de empezar ya me esta dando dolor de cabeza. Mis ojos empiezan a arder. Mis manos se sienten un poco inestables. Y me doy cuenta, realmente no quiero una respuesta. Aquí estoy, presionando a Amber que me diga que es lo que esta pasando con su compañera de clases, y no creo que mi estomago aguante la respuesta.
Pero otra vez, no me retracto. Le apunto…le apunto al zipper de sus shorts. —¿El toco a Kayla B ahí? — susurro.
Por favor di que no, por favor di que no, por favor di que no…
Me pregunto si esto era lo que estaba pasando por la cabeza de Joy el día que ella me pregunto esto. El día que me pregunto si su padre me toco. Me pregunto si ella esta rezando para que yo dijera que no, incluso si era una mentira. Porque eso es lo quiero. Quiero que Amber niegue con la cabeza. Quiero que su respuesta sea no, incluso si ella esta mintiendo. Solo quiero que diga que no…y ni siquiera conozco a la niña. Ni siquiera conozco a Kayla B. pero aun así quiero que su respuesta sea no.
Amber empieza a llorar. Luego ella siente con la cabeza.
La respuesta es si.
No hay otra pregunta que pueda hacer. Puedo preguntarle a Amber si sabe que es lo que Bolsa de Mierda usa para tocar a su hermana menor. Si solo usa sus manos o si el realmente…
Supongo que realmente soy una cobarde, porque no puedo. No quiero saber. Ya se lo suficiente.
Miro por mi ventana, buscando a Bolsa de Mierda. El ya se fue. Hubiera cortado su cosa cuando tuve la oportunidad. Le hubiera insistido a Amber que corriera y se fuera a jugar, así, me hubiera encargado de el. Hubiera quebrado cada uno de sus dedos cuando el paso su mano por mi cintura. Hubiera….
"Ella puede venir también"
De repente pienso en lo que el me dijo antes de que le diera con mi codo en la cara. No le puse mucha importancia a sus palabras porque estaba demasiado concentrada en patearle el trasero por tocarme y molestar a mi novia. Pero eso fue lo que el me dijo. El dijo "Ella puede venir también." Y luego el me guiño a mi. El estaba hablando de Amber, mi hermana. El esta sugiriendo que la llevara al carro mientras yo "¿Un poco de tiempo con el?" ¡¿Iba el a incluirla?!
Ella es una jodida bebe! Ella aun mira a los putos Wiggle Waggle. Ella aun obtiene su dinero de la puta hadas de los dientes. Ella aun cree en el maldito Santa Claus, incluso cuando me he salí con la mía de decirle que es falso. Ella aun tiene una puta y molesta campanita en su bicicleta rosada. Ella aun le tiene miedo a las malditas tormentas. Ella aun piensa que los malditos zapatos que se iluminan son geniales. Ella aun juega con las malditas muñecas Barbie. Ella aun necesita ayuda para cambiar cierto tipo de ropas. Ella aun…
—¡Jade, mira la carretera! —Riley me grita.
Parpadeo y mueve el volante un poco. Estoy manejando. ¿Cuando demonios empecé a manejar?
Pero estoy un poco distraída por esos pensamientos. Continuo manejando, pensando en mi camino a casa en encontrar la dirección de Bolsa de Mierda, visitarlo y terminar lo que empecé.
Pero antes de que lo sepa, me aparco enfrente de la casa. No mi casa, la casa de los Vega. Aparentemente Tori decidió que tengo que decirle a Papá Vega. El es un policía después de todo.
Veo el carro de Josephina, lo cual no me molesta como normalmente lo haría. Así que, que si Vega me dijo que no puede tener visitas, aun así su amiga esta aquí. Ya sabia que ella me mintió. Ya sabia que es mi compañía la que ella no quiere. Ella no me quiere ver. Ella no me quiere hablar, confiar. Solo soy yo.
¿Que mas es nuevo?
Golpeo la puerta con mi mano izquierda. Tengo a Amber sujeta con la derecha. Ella no quería bajarse del carro. La obligue.
Papá Vega responde a la puerta y Amber se encoge.
Eso lo confunde a el porque la niña lo ama. El es como el tío genial y eso es mas genial porque el no es realmente nuestro tío.
—Ella tiene algo que decirle sobre una chica de su clase.—le explico.
El rápidamente se pone derecho y nos deja pasar. El no es un policía estúpido. Quizás el no sabe exactamente que lo que Amber le tiene que decir sobre su compañera de clases, pero el saber que es una emergencia.
Amber se encoge aun mas, rehusándose a entrar. —No puedo. —ella se queja.
—Si puedes! Le tienes que decir lo que dijiste! —le chasqueo, soltando su mano.
—Jay, lo tengo. —Papa Vega dice, despidiéndose de mi para luego tomar la mano de Amber. —Vamos, Mamita. Vamos a hablar. —
Ha de ser una cosas de los Vega llamarle de esa manera.
Amber empieza a llorar y se rehúsa a tomar un paso dentro de la casa, aun sigue en la puerta. Riley corre pasando de nosotros y se junta con Josephina en la sala. Ella esta viendo la TV con mi casi ahijado en su regazo. Es un poco raro. Cuando ella esta, esperaba que ella solo tuviera la razón para estar con Vega. Aun así, Vega no esta aquí. Su amistad es rara. Es vieja y cohesiva que pueden hacer cosas por si solas. Es como, solo el hecho de que estén en la misma casa es suficiente para ellas. Es como si fueran familia.
Quiero eso con ella. Quiero eso con mi novia.
Le enarco una ceja a Josephina.
¿Donde esta Vega? Me pregunto.
Ella me hace señas hacia las escaleras.
Ven? No necesitamos hablar para nada.
Aun estoy cerca de la puerta cuando Papa Vega le habla pequeño a Amber. Haciéndole sentir segura y llamándole una niña valiente hasta que ella se siente bien como para ir con el. Ella enrosca sus brazos en el cuello de el fuertemente mientras continua llorando, y el la cargar.
Cierro la puerta y empiezo a subir las escaleras, dejando a Riley con Josephina y el bebe. Bajo circunstancias normales, Josephina me insistiría en que lo cargue. Ella sabe que el me calma y me pone en un humor bueno, pero la chica tiene buenos instintos. Ella puede ver que ni siquiera el pequeño Víctor Alexander puede mejorar mi humor ahora mismo. Solo quiero dos cosas. Quiero olvidar lo que aprendí sobre Kayla B y quiero a mi novia. Quiero tiempo a solas con ella. Tiempo real a solas con ella.
La puerta de Vega no tiene seguro, así que. ni me molesto en tocar. Solo la abro.
Ella ya en la cama, su espalda hacia la puerta. En serio? Son solo las cinco y ella ya esta en la cama?
Cierro la puerta y tomo un paso. Actualmente, parece que ella nunca salió de la cama esta mañana. Quizás ella esta realmente enferma.
Prosigo hasta que mis rodillas tocan la cama. Ella no se mueve, ni siquiera un poquito.
Me inclino y noto que sus ojos esta cerrados. Pero no creo que ella este dormida.
Toco su cabello. Es como a ella le gusta tenerlo cuando esta en la cama. En un mal hecho mono en la parte de arriba de su cabeza, así que, no creo que ella pueda sentir mi caricia. No hasta que mis dedos se mueven hacia abajo y toco los pequeños cabellos de su cuello. —¿Baby? —susurro.
Sus ojos se abren lentamente y se da vuelta, me esta mirando directamente a los ojos.
Ella es un desastre. Como Amber la ultima vez que la vi, excepto que Vega es lo bastante grande como para saber mantener sus mocos en orden. Pero la cosa es que ella no puede evitarlo, la nariz roja, los ojos hinchados, esos son un desastres como los de Amber.
Por que ella ha estado llorando? No creo que lo que dije ayer fuera tan malo. Además, Papá Vega dijo que no estaba castigada, así que… ¿Que pasa?
Me meto en su cama, lista para preguntarle que pasa, pero ella se da vuelta, mostrándome su espalda.
Ella me esta ignorando.
Por supuesto que ella me esta ignorando.
¿Que mas es nuevo?
Así que, le doy vuelta y me siento en su estomago.
Ella me miro con los mas grandes, mas café, tristes ojos.
Odio esto. No podemos ser novias normales? Nunca estoy feliz con ella. Sino estoy enojada con ella o me estoy sintiendo mal por ella.
Solo quiero que seamos felices algunas veces. Tenemos algunos, pero siempre hay alguien ahí, compartiéndolo. Solo quiero un tiempo de felicidad entre nosotras dos. Solo uno carajo. Quizás nosotras podamos ir y divertirnos. Algún lugar que a ella le guste. Ella es tan mentecata y fácil de complacer; ella probablemente quiera ir a un lugar tonto, como a los bolos o aun trampolín.
Si, el trampolín definitivamente es un lugar que la hará sonreír por todo el día. Incluso empiezo a sonreír ante el pensamiento porque ya no es solo una idea. La voy a llevar. Solo seremos ella y yo. Saltaremos y nos perseguiremos. Ni siquiera voy a demandar conocer uno de sus secretos oscuros porque ese no es día que tengo pensando. Voy por felicidad. Si, yo. Feliz, completamente riendo como niña, carcajadas, jugo de frutos, besos en la mejilla, sujetando manos y todo esa otra mierda.
—Jade. — Vega gruñe, abruptamente sacándome mi colorido día de ensueños. La mira y espero a que ella continúe. —Creo que deberíamos tener una espacio. —ella susurra.
La miro directamente, esperando por la línea de puñetazo. Espero que si haya una maldita línea de puñetazo o solo un "estoy bromeando" de por medio.
Ahora. Es mejor que venga ahora.
No viene. Ella continua mirándome a los ojos. ¿Como ella puede verme a los ojos y decirme esa línea?
¿Y por que mierdas mi pecho duele malditamente mal?
—No puedes terminar conmigo. —susurro.
—Lo se. —ella suspira. —El trato era que tu tenias que terminar conmigo en publico, pero dije que solo tenemos que tomarnos un espacio. No terminar. —
¿Trato? De que mierdas ella esta…
Mis ojos se abren como platos cuando finalmente lo entiendo. El trato. El que hicimos hace tiempo así yo podría tener a Beck de regresar y ella podría hacer que Bolsa de Mierda se sintiera celoso. Ella hizo una promesa de menique para ser mi novia por unos cuantos meses y luego dejaría que yo le dejara frente a todos.
Me siento como una tonta. Una completa estúpida. Aquí estoy, pensando que esto era real, que ella era mi novia y todo este tiempo ella estaba siendo paciente, esperando a que yo la dejara. Ella probablemente piensa que me esta tomando mucho tiempo para hacerlo y ahora quiere tomar un "espacio" así, ¿Ella puede hacerlo? O debo decir, ¿Así ella puede ve a quien?
Mis ojos se endurecen. —¿Que te hace pensar que necesitamos un espacio, Vega? —pregunto fríamente, preguntándome si ella va a tener las bolas de mujer para decirme que ella quiere ver a otras personas.
—Solo creo que nosotras necesitamos un poco de espacio. —ella responde con esa pequeña voz de ella.
¿Nosotras? No necesito puto espacio. Estoy perfectamente bien con lo que tenemos o con lo que creí que teníamos. Así que, ¿Donde demonios "nosotras" entra a jugar?
—No necesitamos espacio. —le digo.
Ella levanta un ceja y mira hacia su estomago, donde estoy sentada. No podríamos tener mas espacio a menos que estuviéramos desnudas.
Cruzo los brazos sobre mi pecho.
—Yo no necesito espacio. —digo con terquedad.
—Yo si.—ella susurra.
—¿Para que? —
Vamos Vega, ten las bolas y dilo, tu pelele sin espinas. Dime que quieres ver a otras personas, solo provoco con mi ojos.
—No lo se. —ella gimotea. —Solo lo hago. —
—Tu sabes porque. —le acuso antes de inclinarme, poniendo mis palmas a los lados de su cabeza.
Ella aparta sus ojos.
Culpa. Ella la despide.
—¿Me estas engañando, Vega? —
Ella niega vigorosamente con la cabeza. —Nunca te engañaría, Jade. ¿Recuerdas? Lo prometí. —
—Es eso por que necesitas un espacio? —reprocho enojada. —¿Así no seria técnicamente un "engaño"? —
—¿Que? ¡No! —
No le creo. Ella es una buena actriz. Mejor de lo que pensé, porque ella logro engañarme.
Pensé que éramos real.
—¿Quien es? — siseo.
—¿Quien, Que? —ella pregunta inocentemente.
Golpeo su cama, estoy cansada de los putos juegos. Ella se encoge, sus ojos se abren como pelotas de softball y me mira fijamente.
—Te gusta alguien. —Acuso. —¿Quien es? —
—Jade…—
—Quien! —
—Nadie. —ella empieza a llorar. Probablemente tratando de que no que hable. Pero eso no va a funcionar. No hoy. Quiero respuestas. Respuestas son las que voy a tener.
—¿Es Melissa? —demando.
—No. Jade, no es nadie. —ella solloza.
—Josephina? — continuo, ignorando sus lagrimas.
Ella niega con la cabeza. —No. —
Y luego tengo un pensamiento. Ella es hetero, duh. Ella solo esta pretendiendo ser mi novia. A ella le gustan los chicos. Empieza a nombrar chicos, Jade.
—Beck. —de doy cuenta. Tiene sentido. El siempre esta tratando de hablar con ella. Ella siempre lo esta mirando a el, y cuando ellos han hablado o discutido en el pasado, a penas y puedo hacer que hablen de lo que ellos hablaron. —Te gusta Beck. — acuso.
Ella niega con la cabeza, aun esta llorando y aun sigue negando.
Tomo su cara entre mis manos y espero a que ella se calme. Espero hasta que ella se enfoca en mi y puedo y entiendo lo que tengo que decirle.
Luego la miro con absoluto disgusto.
Ella se encoge, probablemente pensando en que le voy a escupir o algo así. Así se que estoy poniendo esa cara.
Luego digo. —Eres una puta. —
Antes de que Vega reaccione a lo que dije, Tori me empieza a gritar.
¡Retíralo! Ella se pone loca. ¡Dile que lo sientes! ¡Dile que no lo quisiste decir! ¡Promete que no lo volverás hacer! ¡Dile que perdiste la cordura! ¡Empieza a latir como perro para que se de cuenta de que perdiste la cordura! ¡Has algo! ¡Has lo que sea! ¡Solo arréglalo! ¡Arréglalo ahora!
El rostro de Vega a decaer. Empezar a tomar "esa mirada" y la otra mirada triste al mismo tiempo.
Bonos.
Tori aun esta actuando como loca, rogándome que haga algo. Rogándome que arregle las cosas con Vega.
Dile que lo siente, Jade. Dile que la amas. Dile que la amas tanto que tu solo estabas tratando de herirla así ella no estaría cómoda con nadie mas a su lado. Dile que estabas equivocada. Dile que quieres que ella sea feliz. Dile que harás lo que sea. Dile que…
—Jodete, Tori— murmuro tercamente. Me enfoco en Vega. Le digo que ella puede tener su jodido espacio. Pero también le dejo saber que cuando regresemos, me voy a asegurar que cuando termine con ella sea de manera definitiva, no solo enfrente de la escuela, pero que me asegurare de que todos sepan la mentira puta que es.
—Jade.—ella solloza. Es todo lo que ella dice. Una palabra y es mi nombre. Ahí un corazón roto, en esa pequeña palabra. Demasiada tristeza, engaño, incredulidad, herida, dolor…no puedo creer que la haya herido de esta manera. ¿Y por que? Porque ella no me ama de la manera en la que yo la amo. Pero ella solo quiere ser mi amiga; esa no es una opción. No después de lo que hice.
Así que corro. Corro fuera del cuarto de Vega, fuera de su casa y hacia mi carro. No quiero ver su cara. No me quiero sentir culpable por ella. No me quiero sentir culpable.
Pero lo hago. Me siento completamente como una mierda.
No es hasta que estoy frente a mi casa que me doy cuenta de que deje a las mocosas.
Joy va a estar cabrada y eso no me puede importar una mierda.
Escucho a Joy llamarme, pero la ignoro. Corro por las escaleras, cierra la puerta de mi habitación de golpe, le pongo seguro a la puerta. No me importa si va en contra de las reglas. Necesito privacidad. Necesito tiempo a solas. Lo que no necesito, no obstante, es tiempo a solas en silencio…porque entonces pienso. Y no quiero pensar.
Solo quiero actuar.
Solo quiero destruir.
Tomo mis tijeras favoritas y pauso. Cuando Beck y yo terminamos, corte todas las fotos de el y yo. Las corte en pequeños pedazos…pero no tengo fotos de Vega y yo juntas. No tomamos ni una.
No somos una pareja real. Como pude olvidar eso? Hubieron signos. Hubieron putos signos en todas partes. Y yo siempre me estaba quejando de ella, sobre como Vega tenia que usar el bano cuando las cosas entre nosotras se ponian calientes y pesadas; sobre como Vega siempre estaba poniendo a los demas antes que a mi; sobre como Vega nunca veia que queria estar a solas con ella…lo signos estaban ahí, frente a mi maldita cara.
—¡Jade! —Joy grita.
La ignoro.
Ella trata la puerta, pero tiene seguro. Ella no puede entrar.
Apuesto a que ella esta cabreada.
Camino hacia mi cama. Quizás no hay fotos de Vega y mías, pero ahí otras cosas. Como mi cama. Vega durmió tantas veces en mi cama que huele a ella permanentemente.
Joy empieza a golpear la puerta.
Apuñalo la almohada de Vega. Todo la mierda de algodón se esta saliendo pedazos-sangrando-lentamente.
—¡Jade! —
Así que le ayudo. Tomo la almohada y empiezo a romperla y picarla hasta que esta en pequeños pedazos.
—¡Abre la puerta, Jade! —Joy continua golpeando la puerta.
Eso me esta dando un dolor de cabeza. ¿Me puede ella dejar sola por un puto segundo? ¡¿No puedo sentarme aquí en mi habitación y deslumbrar todo con mi jodida soledad?!
—¡Jade! —Joy empieza a gritar, golpeando la puerta aun mas fuerte. —¡Jade, abre esta maldita puerta, ahora mismo! —
Dios, la odio. La odio demasiado.
La voy a golpear en la jodida cara. Literalmente. Corro hacia la puerta, le quito el seguro y la abro de golpe. Pero no la golpeo. Solo la miro; una mirada tiene todo esa preocupación y amor por mi en el rostro de esa mujer, y me congelo.
—Oh, cariño.— ella susurra, como si ella fuera la que estuviera en dolor.
Y no lo puedo evitar. —Mamá. —sollozo antes de empezar a llorar como una bebe.
¿Que he hecho? ¿Que le he hecho? ¿Por que la lastime de esa manera? ¿Que esta mal conmigo? ¿Que diablos esta mal conmigo?
Nunca me di cuenta de lo fuerte que es Joy. Ella me tiene en este abrazo, que es realmente, realmente, jodidamente apretado. Apenas y puedo respirar. Pero extrañamente suficiente, lo necesito. Como si ella me estuviera manteniendo junta, porque solo quiere desmoronarme.
Como si ella viera que eso es lo que necesito.
Creo que caí. Hasta ahora me estoy dando cuenta de que estamos en el suelo. Que prácticamente estoy sentado en su regazo con mi cara presionada contra su cuello mientras ella es mi roca.
Dios esto se siente bien, pero al mismo tiempo lo odio. No lo quiero. No me lo merezco.
—Te amo, Jade.—Joy me susurra.
Ella no debería. No hay en mi para amar. Todo lo que he hecho es su vida un infierno. La he torturado a ella y a sus hijas. Por anos. Ella no debería de amarme. Ella ni siquiera debería de gustarle. Ella debería odiarme.
—Te amo, Jade.—ella repite.
—Por que? —me atraganto. —Soy un monstruo. —
—Tu eres mi monstruo. —ella replica antes de besar mi frente. Dos veces.
Ella no quería besar si supiera lo que hecho. Quiero que ella lo sepa. Quiero decirle lo que hice, y aun así quiero escucharle decir que me ama.
Así que, lo hago. Le digo.
Ella se queda callada por un momento. Pero aun me sostiene. Quizás ella piensa en una manera buena de decirme que se arrepiente de lo que dijo. Que realmente soy un monstruo que no puede ser amado.
—La has de amar mucho. —ella finalmente hablo. —Para tratar y dañarla de manera psicológica donde ella no estará bien con nadie. —
¿Ella entendió eso? Juro que ella me entiende mejor de lo que yo me entiendo a mi misma algunas veces.
Ella suspiro. —Veo mucho ruego en el futuro si quieres tratar y tenerla de regreso, Jade. —
Saco mi cabeza de su cuello y la miro.
—Tienes que decirme si vale la pena ahora. Tiene que decidir ahora que no te vas a dar por vencida con ella. —ella susurra, sin siquiera mirarme. Tengo el sentimiento de que habla por experiencia propia. Tengo el presentimiento de que ella esta hablando sobre mi. —Porque va a tomar un tiempo para que Tori te perdone. —ella termina.
—Crees que ella me va a perdonar? —le pregunto. Odio lo vulnerable y llena de esperanza que mi voz sonó, pero no lo puedo evitar.
Joy me mira. Directamente a los ojos y simplemente dice. —Ella te ama. —
Niego con la cabeza. —Ella no lo hace. —
Joy suspiro otra vez. —Tu padre si que hizo un numero en ti. —
—¡No tengo problemas de papi! —
—Y tu madre. —
—Tu eres mi madre. —la abrazo con fuerza. Por favor no me niegues, en silencio ruego.
Ella me abrazo fuerte. —Tiene razón, bebe. Y tu madre te ama mucho. —
Me abrazo a ella mas fuerte. Ella no nos a llamada a ninguna "bebe" desde que Mercy murió. Y finalmente lo digo de regreso. Finalmente le digo que también la amo.
{~~~O~~~}
No quiero estar aquí, en la escuela. No desde que grandemente la cague y llame a mi novia una puta. Si, aun le llamo mi novia. Estamos tomando un espacio, pero no hemos terminado.
No espero que ella este aquí, pero ella lo esta.
Ella me ha estado evadiendo todo el día. Ella no me mira, lo cual totalmente me lo merezco. Pero es realmente difícil. Estoy tan acostumbrado de saludar a mi novia con un beso. Estoy acostumbrada a verla sonreírme o tomar mi dedo menique o darme café cuando ella cree que esto de malas. Y ahora, nada. Ni siquiera una mirada de paso.
Le toma a Beck hasta el cuarto periodo darse cuenta creo, pero el me jala a un lado antes de que entremos al salón de Sikowitz.
—¿Que pasa entre tu y Tori? —
Le frunzo el entrecejo. El la quiere para el. Lo se. Creo que el tiene que su pequeño enamoramiento platónico con ella desde que ella le lamio la mejilla. Jodido fenómeno.
—Ustedes dos terminaron? —el presiona cuando no respondo.
—¡No! Solo nos estamos dando un espacio. —digo rápidamente. —Vamos a volver a estar juntas. —
—Así que mientras se están dando este espacio, ustedes pueden ver a otras personas, ¿Verdad? —el me sonríe.
—No—le doy una mirada dura.
—Así que le dijiste a Tori que necesitabas un espacio, pero, ¿No pueden a ver a otras personas? —el sonríe aun mas, pero es un poco en el lado de incredulidad.
—Vega pidió un espacio. —respondo con honestidad.
Beck rueda los ojos. —¿Se supone que tengo que creer eso? —
—No me importa lo que creas. Mantente alejado de mi novia. —
—¿Tu novia? Ustedes están en un espacio. —
—Ella es mía. —gruño. —Si te acercas a ella te voy a matar. —
—Jade, amenaza a tu ex en tu propio tiempo. —Sikowitz repentinamente se acerca.
Ruedo mis ojos y entro, Beck me sigue.
No lo puedo evitar. Miro a Vega todo el tiempo que Sikowitz esta dando la clase. No es como si que si ella se vaya a dar cuenta. Ella ha hecho de todo para evadir contacto visual conmigo.
Joy dijo que me tengo que disculpar sincera y humildemente antes de darle algo de espacio. Mucho espacio, pero so le doy espacio, ¿Como es que ella me va a perdonar?
Suspiro pesadamente y saco mis tijeras. No tengo tiempo de cortar nada antes de que Sikowitz me las confisque. Le doy una mirada fuerte, y desde el rabillo de mi ojo cacho a Beck darme una mirada rara. Y no solo ami; el esta mirando a Vega también. Pero el no le da la misma mirada rara que me dio a mi. La mirada que le esta dando a ella es algo así como…hostil.
¿Cual es su puto problema?
—¡Chico! —grito de repente, atrayendo la atención de todos menos la de Vega.
Beck parpadea.
Le doy una mirada asesina. —¡Deja de verla de esa manera! —
El parpadea otra vez antes de mirar a su escritorio. Y así es como el se queda durante los siguientes 40 minutos.
—Manejar por el ejercicio de acto. —Sikowitz anuncia cinco minutos antes de que la campana suena. La clase ya casi termina, y el quiere que, ¿Hagamos un trabajo improvisado? ¿En serio?
Todos gruñen, pero el continua hablando como si nosotros nunca hubiéramos hecho un sonido. —Este salón es un banco. Robbie, Beck, ustedes son los ladrones del banco. André, Cat, Melissa, ustedes son los empleados del banco. Y el resto de ustedes son todos los inocentes clientes. ¡Acción! —
Beck es el primero en saltar y apuntarnos con su dedo. —Todos al piso ahora! —el grita.
Supongo que se supone que es su arma.
Aun así. No detengo el impulso de rodar los ojos ante lo absurdo que es este ejercicio. Inmediatamente salto de mi asiento, corro hacia Vega y la jalo hacia el suelo.
—Que…—esto todo lo que ella puede decir antes de que mi mano cubra su boca.
Ella se retuerce un poco, pero pongo mu boca cerca de su oído y susurro. —Tranquila, baby. Quédate quieta. No atraigas la atención hacia ti y ellos no nos lastimaran. Ella solo quieren el dinero. —
Vega se queda quieta.
Si, mi primera acción, como una inocente clienta en un banco que esta siendo robado, es proteger a mi novia. No me importa si estamos en eso del espacio.
La atraigo hacia mí, metiendo su cabeza bajo mis brazos. Y besar la parte superior de su cabeza de manera tranquilizadora. —Vamos a estar bien, Vega.— Se lo prometo.
Ella está debajo de mí, tan quieta como cualquier persona viva puede estarlo. Es decir, los únicos movimientos que realiza son los involuntarios. La respiración, el corazón latiendo, ese tipo de movimientos.
No sé cuánto durará este "espacio" de ella, pero sé que no estoy preparada para ello. Me gusta tocar a Vega, y me gusta cuando me toca a mí. El solo hecho de ir esta mañana con todo lo que no toca, me hace sentir inquieta e irritable y dolida. Esta mierda en realidad literalmente me duele el pecho. Y tengo la sensación de que esto es lo más cerca que estaré de tocarla durante mucho tiempo. Así que lo hago contar.
Cierro los ojos y, por más cursi que parezca, la respiro, comprometiéndome tanto de ella como puedo con la memoria. Su olor, su calor, la forma en que su cuerpo se siente tan bien contra el mío.
—Te amo. —susurro. Simplemente se desliza hacia fuera.
De repente, Sikowitz comienza a hacer sonar este extraño sonido de sirena. Supongo que se supone que es la policía.
—¡Mierda! —Beck jura. —Es la policía. —
No mierda.
—¿Qué hacemos? —Robbie entra en pánico.
—Necesitamos tomar un rehén. —es la respuesta inmediata de Beck; y lo sé, lo sé, él intentará llevarme.
Lo escucho pisar fuerte, sus pasos pesados y deliberadamente fuertes para que pueda escucharlo venir, para que pueda saber sin una sombra de duda que él está viniendo.
Mierda.
—¡Levántate! —grita, tirando de mi brazo.
¡Mierda!
Y antes de que pueda arrebatarle el brazo y darle un puñetazo en la cara, mientras me resbalo y lo golpeo accidentalmente, Vega deja escapar grito de pánico —¡No! No la tomes. —
¿En serio?
—Iré contigo. —ella me suplica, su voz temblaba, y yo le frunzo el ceño. Ella suena tan asustada. No es el tipo de actuación. Ella suena realmente asustada. —Tómame en su lugar. —ella suplica.
—¿Que tu novia? —Beck se burla de mí.
—Vamos Beck. —Robbie grita desde el otro lado de la habitación. Actualmente está obligando a André a obtener el dinero. —¡Solo toma uno de ellos y vámonos! —
—¡No uses mi nombre! —Beck grita de nuevo, luego se vuelve hacia mí. —Sabes, mi novia me dejó por otra chica.—
Oh Dios.
—Se parecía un poco a esta pequeña y bonita cosa aquí. —Señala a Vega.
Mis ojos se abren. Él está realmente a punto de ir allí. Empiezo a respirar pesadamente. Estoy tan cabreado. Mis puños están apretados a mi lado.
Vuelve la mirada hacia Vega. —¿Quieres salvar a tu novia, cariño? —
Vega asiente.
—Ven acá. —el le dice, usando la pistola para llamarla.
¡Sobre mi cadáver!
—¡Vega, siéntate! —ordeno.
Ella no me escucha.
Ella nunca me escucha y este es el momento perfecto para que ella me escuche.
Lo siguiente que sé, ella está en los brazos de Beck. La tiene alrededor del medio y ahora está apuntando el arma a su sien.
El arma en su sien. Eso me hace sentir mal...pero entonces, la forma en que la está abrazando. Con su jodido pene contra su trasero, solo puedo describir este sentimiento como rabia. Si la lastima...si la toca jodidamente...
—Ah, Ah. Siéntate. —me manda, aparentemente notando que estoy a punto de tirarme la mierda.
Sacudo mi cabeza lentamente, pero amenazante. No, no me voy a sentar.
—¡Siéntate! —el grita.
—Cariño, solo haz lo que él dice, por favor. —
Parpadeo y me concentro en Vega. Ella no me llama cariño ... nunca. Ella me llama mami. Bueno, no lo ha estado haciendo últimamente, pero lo que quiero decir es que nunca me ha llamado ningún otro término de cariño.
Entonces me acuerdo. Esto es falso. Y empiezo a sentirme un poco estúpida. ¡Por supuesto esto es falso! A la izquierda, Sikowitz observa con gran atención mientras disfruta de su coco. Estamos en un aula, no en el banco, ¡Y la pistola que usa Beck para amenazarla es que sus dedos gritan en voz alta!
Entonces, ¿Por qué todavía me siento así...como si estuviera a punto de perderla? ¿Por qué duele? Porque estoy sudando.
—Por favor. —Vega me suplica una vez más.
Respiro hondo y hago lo que me dicen. Me siento.
Solo está actuando, solo está actuando. Solo está actuando...
Me repito esa frase una docena de veces antes de pensar en una línea.
—Por favor, no hagas est. —te apuesto. Sí. Miro a Beck directamente a los ojos y le pido que deje de tratar de lastimarla...a nosotros.
—Por favor déjala ir. —suplico, mi voz quebrada al final.
Beck me da una pequeña sonrisa.
—No lo creo. —Entonces está tirando de mi novia. —Vámonos. —
Vega se da vuelta y me mira. Es la primera vez que sus ojos se encuentran con los míos en todo el día. "Te amo." Ella dice y una lágrima corre por su rostro. Y lo sé, lo sé, eso no es actuación. Algo sobre la forma en que lo dijo, o tal vez la forma en que se veía cuando lo dijo...era tan genuino. Porque recuerdo la actuación de Vega, te amo. Las que ella le dijo a Beck durante el juego sobre el astronauta narcoléptico, y luego otra vez conmigo cuando estábamos ensayando para eso. Aunque mejoró en la entrega de esa línea, aún era más que obvio que eso era exactamente lo que era. Una línea.
Pero eso justo ahora...que te amo...entiendo ahora. Esa persona de la que acusé a Vega de estar enamorada, de la que sabía que quería romper conmigo por...esa persona soy yo.
Vega me ama….
Joy tenia razón.
Entonces, ¿Por qué diablos quería un espacio?
Después de clase, me acerco a ella, lista para exigir una respuesta. Lista para saber por qué necesita un descanso de mí si me ama. Simplemente no tiene ningún sentido.
Toco su brazo para llamar su atención, pero ella me arrebata.
—No.—ella me mira, llena de dolor, tristeza e ira. Y luego recuerdo lo que le hice a ella. La lastimé tanto, y sin motivo. ¿Cómo podría conseguir que ella me perdonara?
No obtengo una respuesta.
La cagué tan mal que ni siquiera Tori quiere hablarme. ¿Qué tan enfermo y patético es eso?
