DISCLAIMER: Los personajes pertenecen a JK, las locas aventuras en las que los meto son de mi mente perturbada.

El siguiente reto participa en el Club de Duelo 2.0 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black

Inventos Muggles

Molly Weasley estaba harta de su marido. Cada vez que hacia limpieza encontraba nuevos chismes muggles que él había "rescatado" y no sabía dónde ponerlos. Esa semana se había propuesto recoger la casa antes de que llegarán los niños para las vacaciones de Navidad, y Arthur, para variar, no movía un dedo. Lo encontró en el cobertizo jugando con lo que parecían… unos zapatos de niño. Estaba yendo a echarle la bronca de su vida cuando resbala con algo, al escuchar el grito él se gira sobresaltado pero no se le va la sonrisa de la cara:

—Increíble cariño, esto es increíble.— Sujeta el zapato en alto, maravillado, mientras ella desde el suelo palpa con lo que se ha resbalado. Otro montón de esas dichosas piles, que según él tienen magia dentro.

Ella está empezando a hiperventilar y mientras se levanta esforzándose por no empezar a gritar Arthur comienza a explicar:

—Los muggles inventan cada cosa.— Señala una parte del zapato que es negra y alargada— Este unidor— "ya empieza a explicar como si entendiera algo" piensa ella— sirve para pegar las dos partes: una tiene pinchitos y la otra está cubierta de hilos gruesos. He descubierto que se suele utilizar en zapatos, pero creo que tendría muchos más usos. También sirve para rascar la piel y aliviar el picor.— Esto último lo enfatiza pasándose el zapato por el brazo. En ese momento se fija en los brazos en jarra de su mujer y su sonrisa desaparece:

—ARTHUR WEASLEY, DEJA DE TRAER COSAS ESTÚPIDAS A CASA QUE NO SIRVEN PARA NADA PORQUE ME VAS A TERMINAR VOLVIENDO LOCA…

Lo siento, es lo único que se me ha ocurrido. Mis felicitaciones a las moderadoras que se las hayan ocurrido los objetos porque son difíciles. Me encanta Arthur fascinado con sus objetos muggles. He de decir que sí, que Molly haga todas las labores del hogar y se queje de su marido es una referencia al machismo al que estamos más que acostumbrados y está hecho a posta.