Si, lo se. Hoy es jueves. Pero como estoy en época de examenes, en la Universidad, no tendré tiempo mañana de subir el capitulo durante el día. Y la idea es que lo disfruten.

Esta semana fue bastante movida para este fic. Me aparecieron dos follows y un review! Soy feliz como una lombriz. Me alegra que a la gente le este gustando, porque me esforce mucho en tratar de imaginar a personajes como Cayde o Shaxx con mas vida que la que vemos en el juego.

Me preguntaron por interno si Corsa se quedara con Cayde. Es... Complicado. Solo diré eso. Si les cuento como sera el desarrollo, se perderá la magia.

Saludos guardianes. Que la Luz del Viajero los acompañe.

Scatmya.


6.- Cuanto vale ella para usted?

Desde que Corsa había llegado a los pisos altos de la Torre, las cosas iban un poco mejor. Lord Shaxx tenia a quien contarle sus chistes y anécdotas, Cayde estaba mas sociable y la Vanguardia se veía mas limpia. Lo que nadie sabia era que antes de irse, la chica de la limpieza tenia clases particulares con el Líder de los Cazadores.

Una hora antes, o a veces, una hora y media antes de que ella se fuera, ambos se reunían en la gran mesa y hablaban. Un día era de armas, otro de estrategias. Hubo un día de anécdotas, e incluso casi los descubren cuando a Cayde se le ocurrió disparar la Rompehielos desde la ventana de la Vanguardia. Pero todas las reuniones eran para aprender algo nuevo. Corsa cumplía con sacar los libros, leerlos y devolverlos a tiempo, además le contaba al exo de que había leído.

Todo marcho a la perfección... Durante un mes.

Corsa llego un día a trabajar, era la ultima semana del mes. Como siempre paso primero por la entrada de la Vanguardia, termino ahí y siguió con el gran salón. A las 9.30 en punto los Lideres de Hechiceros y Titanes se despidieron y salieron, y apenas sucedió eso, Cayde se acerco a Corsa.

-Mira lo que conseguí, ahora si que nadie se entera que disparamos algo. Es un fusil de francotirador llamado Tiempo y Paciencia, te encantara... Corsa?

La insomne no le estaba tomando mucha atención, es mas, seguía limpiando. El exo la tomo delicadamente de ambos brazos y la giro hacia el.

-Que sucede niña?

En ese momento Corsa levanto la cabeza y lo miro, al parecer ni siquiera había dormido -Creo que después de todo si tenias razón- y termino la frase con una sonrisa que ni ella misma se creía. Cayde la soltó y le pidió que le explicara que sucedía -La Sra. Misa me dijo lo que tu me dijiste hace un mes, que envía chicas para sacarte lumen.

-Y que tiene que ver eso con que estés así? No me digas que te pidió hacerme algo.

Corsa negó con la cabeza -Me dijo que no serví para el trabajo, así que me sacara y colocara a alguien que si haga lo que ella necesita. Dijo que su empresa no se pagaba con solo el lumen que la Torre le pagaba por limpiar, que la empresa necesitaba mas, por eso había encontrado una mina de lumen en ti.

Cayde se alejo un paso y, a pesar de saber sobre eso, se impresiono al saberlo de Corsa. -No puedo creerlo... Vieja de mierda!- dijo esto golpeando la muralla y haciendo que la insomne se sobresaltara. La miro y ella seguía con la cabeza mirando hacia el suelo. -Que hare contigo?

-Ah?- Corsa no entendió eso, y lo miro extrañada -Conmigo?

-Si, contigo. No dejaré que vuelvas a ese agujero llamado Empresa de Limpieza. Te he enseñado mucho como para que termines botando ese conocimiento.

El exo se alejo hacia la gran mesa y se puso a pensar. La insomne se acerco por su lado izquierdo y le hablo.

-No puedes hacer nada. Todo esto fue mas que un sueño para mi. Debo aceptarlo. Me brindaste tu conocimiento y yo lo acepte, pero creí que esto seria mi salida de ahí.

En ese momento Cayde levanto la cabeza. -Salida? Eso es!- la tomo del brazo y la saco del salón -Sígueme.

-No es que quiera contradecirte, pero... Donde vamos?

-Hacia el Orador.

Salieron de la Vanguardia, subieron por las escaleras y avanzaron por la entrada principal de la Torre, pasando por el pasillo que llevaba hacia el Orador. Cuando estuvieron en la escalera que estaba frente a la Cafetería de Ex, Corsa se detuvo.

-Porque vamos ahí?

-Luego te explico niña.

-Quiero saber ahora, se que me estas intentando ayudar, pero quiero saber que quieres hacer.

Cayde la miró un momento. Tenia cara de asustada, además de cansada. Se merecía una explicación de su repentina idea. Suavemente le tomo ambas manos y le explico.

-Veras Corsa, el Orador es un tipo que decide sobre si puedes ser guardián o no. El observa tus características y decide si estas a la altura o no. Odio ese sistema, en el que alguien deba decidir tu destino, pero en este momento nosotros estamos tratando de cambiar eso. Ahora iremos con el, le explicaremos lo que sucede y veremos que pasa, te parece?

-Me estas preguntando que me parece tu idea?

-No me presiones niña, ya bastante hice con tomarte las manos y explicarte.

Avanzaron por la entrada del edificio donde residía el Orador y subieron las escaleras. Corsa nunca había estado en ese lugar, y la maquinaria que se movía dentro del salón era impresionante, moviéndose por si sola. Llegaron hasta su escritorio, el ser de blanco estaba dándoles la espalda, pero noto su presencia y se giro hacia ellos.

-Buenas noche señores. Dígame Señor Seis, en que puedo ayudarlo?

-Buenas noches Orador. Quería consultar algo- se notaba que al exo no le caía nada de bien con quien hablaba, pero lo ocultaba bastante bien -La chica que esta aquí a mi lado se llama Corsa. Ella es alguien bastante particular, desde pequeña que ha acumulado conocimiento sobre la historia de nuestras guerras, armamento y demás. El punto es que quiero ver, con mi auspicio, si ella puede ser una Guardiana.

Al oír esa palabra, Corsa levanto la mirada, uniéndose a la del Orador. Ella le dedico una sonrisa y el la miro de pies a cabeza, y luego hablo.

-A que te dedicas joven Corsa?

-Pues, soy una de las chicas de limpieza.

-Ya veo. Nos podrías dejar solos con el Señor Seis por favor? El te informara de mi resolución.

La insomne miro a Cayde y el asintió, luego miro al Orador y le dedico una pequeña reverencia, y bajo las escaleras.


Espero aproximadamente una hora. O quizás un poco mas. Estaba sentada en los últimos escalones del lugar, observando el paso de la gente, movimiento de cargas y guardianes entrando y saliendo. Pero no levanto la cabeza. No quería ver que hablaban Cayde y el Orador, solo quería saber la resolución, la cual, muy dentro de su corazón sabia cual era.

De pronto sintió bajar a alguien con paso firme. El sonido se mezclo con un murmullo que de a medida que se acercaba, se transformaba en palabras.

-Orador de mierda, que se cree, que porque lleva una túnica blanca y una mascara cree que puede decirle lo que quiera a la gente, hijo de las mil...- y así un largo discurso de palabras groseras que Corsa supo de inmediato de quien venían. Cayde paso por su lado y no se percato que ella estaba sentada ahí. Solo cuando ella llamo su atención este la tomo en cuenta.

-No te vi, lo siento.- dijo en tono seco -Vamos a la Cafetería de ese exo, necesito relajarme un poco.

Avanzaron por el lugar y entraron a la Cafetería. Ex estaba limpiando las mesas cuando ingresaron, y no venían con caras muy alegres.

-Lo de siempre?- pregunto el exo verde, y ambos visitantes asintieron. Eran los únicos en el lugar. Les sirvió sus vasos respectivos y se sentó junto a Corsa -Quizás no debería preguntar aun, pero, que sucedió?- Durante el mes que estuvo Corsa trabajando en los pisos altos de la Torre, habían ido varias veces a su Cafetería, y el exo verde ya era parte de sus conversaciones.

-Ya sabes, intente cambiar su destino y no funciono- dijo un Cayde un poco cabreado -Maldita burocracia.

-Que te dijo el Orador?- pregunto al fin la insomne.

-Me pregunto si habías estado en contacto con La Luz. Le dije que no y el comenzó a darme su discurso sobre los guardianes y como esos eran escogidos por el Viajero, que no todos los que quisieran podían ser guardianes, menos alguien de "baja cuna" como tu. Ahí me enoje. Le dije que yo no era de "alta cuna" y aun así yo fui un guardián y que ahora soy Líder de Vanguardia. Y ahí saco que los exos son seres creados con Luz del Viajero. Me dijo que si tu no fuiste escogida no había forma de que fueras un guardián.- en ese momento hizo una pausa para sorber un poco desde su vaso, y sonrió -El muy cretino me dijo que el no te estaba discriminando, pero así eran las cosas... Viejo de mierda.

-Pero aun pueden hacer algo- dijo Ex -Pueden hacer una votación publica.

-Ah?- Exo e insomne lo miraron con cara de extrañeza -Oh vamos Cayde, tu deberías saber.

-Ni idea de que hablas- dijo el exo negando con la cabeza.

-Bien, existen tres poderes en la ciudad. El Orador, que representaría la religión, los Lideres de Vanguardia, que representan a los guardianes, y las Facciones, que representan los distintos colores políticos de la Ultima Ciudad. Si Corsa quisiera ser una guardiana, debería presentarse a los tres poderes. Ya uno le dijo que no, el Orador. Ya tiene tu auspicio, la Vanguardia. Solo faltaría que una de las Facciones la aceptara y listo. El Orador no sabrá de donde vino el golpe.

-Podría hablar con Lakshmi, de la Guerra Futura. La conozco de años y se que no me dirá que no. Por cierto Ex, que haces trabajando en una cafetería? Deberías trabajar de político.

La cara de Cayde y Ex se había puesto mas alegre al saber que tenían una solución, pero cuando miraron a Corsa, notaron que algo no andaba bien.

-Corsa?- llamo el exo verde, mientras le tomaba la mano. Eso la hizo despertar un poco ya que estaba pegada mirando como el Chocolate caliente se enfriaba.

-Y si el Orador tiene razón?- levanto la cabeza y los miro a ambos -Y si debo ser escogida por el Viajero o ser de alta cuna? No quiero hacer las cosas a la fuerza, y ya forcé bastante mi destino conociéndote Cayde. Lo siento, se que quieren lo mejor para mi, pero no quiero forzar algo que quizás salga peor.- y giro su cara hacia la ventana, para que no la vieran llorar.

-Pero Corsa, estamos- decía el Ex, pero el exo azul lo detuvo.

-Creo que tienes razón niña- y se levanto de la mesa -Quizás esto sea forzar tu destino, pero quien no lo hace? Sabes quien? Alguien que no le interesa surgir. Quizás estas cómoda con Misa. Entonces quédate ahí, ahora me di cuenta que perdí mi tiempo en este mes contigo. De verdad creí que eras diferente, pero ahora me doy cuenta que eras igual que todas, solo que no me quitaste lumen... Me quitaste algo peor que fue mi tiempo y atención, y eso no se lo doy a cualquiera. Buenas noches.- y se alejo.

-Cayde espera!- dijo Corsa, pero el exo ya estaba cruzando la puerta. Lo vio pasar por la ventana hacia la Vanguardia, y comenzó a llorar. Ex la abrazo y le acaricio el pelo mientras lloraba desconsoladamente.


Cerca de las once de la noche la insomne entro a la Vanguardia, pero cuando llego a la puerta del gran salón, encontró que estaba cerrada, y su carro de limpieza afuera. Se acerco a la puerta y suavemente tomo el picaporte de la puerta y lo giró, pero se dio cuenta que estaba cerrado con llave. Una lagrima cayo por su mejilla, soltó el picaporte y salió con carro, no sin antes dedicarle una ultima mirada a la puerta.


Los días fueron pasando nuevamente, las cosas en la Vanguardia volvieron a la normalidad. Esto se refiere a que el Líder de los Cazadores volvió a ser el creído y molestoso exo de siempre. Los otros dos líderes habían notado este cambio, y cuando tuvieron un momento a solas, lo encararon. Aunque su respuesta fue simplemente "Ahora no" y se retiro.

Fue a la Cafetería de Ex y pidió lo de siempre, claro que hace varios días que no había ido.

El exo verde le dejo su vaso amarillo y se sentó con el. El exo azul lo miro extrañado.

-Acaso ahora los pedidos vienen con conversaciones incomodas? Porque si es así comprare en otro lado.

-Quería saber si has sabido algo de Corsa.

-Ok, si, viene con una conversación incomoda. Me retiro.

-Un momento, de verdad quiero saber. No la he visto en días y he sabido rumores.

-Rumores?- el exo se volvió a sentar -Bien, tienes mi atención.

-No he visto a Corsa desde que paso lo del Orador. Y hace un par de horas escuche a dos guardianes hablando sobre lo fácil que iba a ser ganar lumen con la dueña de una empresa de limpieza.

-Y juntaste las dos cosas. Que crees? Que le harán algo? No creo niño, Misa no se ensuciara las manos.

-Ella no, y tampoco creo que la maten, pero piensa que perdió un negocio con ella.

-Corsa sabe que estas enamorado de ella, cierto?

-Que?- Ex se impresiono, luego se molesto y se fue. Al minuto volvió y se sentó frente a Cayde -Se nota demasiado?

-Solo un tonto no lo notaria... Y Corsa.- el exo azul se levanto -Tranquilo, veré que sucede.

-Pero... A ti no te preocupa? Ni siquiera un poco?

-No, para nada. Pero como me regalaste la bebida, te hare ese favor.

-Que? Yo no- pero el exo azul ya había salido de la cafetería.

En realidad si le preocupaba Corsa. El primer día ni siquiera se acordó de ella, estaba furioso. Como podía rechazar la ayuda que le estaban dando. El segundo día su enojo se concentro en el Orador y su forma tan delicada de discriminación. El tercer y siguientes día ya comenzaba a extrañar a la insomne, claro que no le iba a dar el favor a nadie diciendo que la extrañaba. Pero si estaba preocupado. Misa sabia que el tenia acceso a las cámaras de los pasillos de la Torre, y que podía vigilar a Corsa, pero no lo había hecho, quizás para olvidarla mas rápido.

Camino hacia el ascensor y bajo hasta el ultimo piso. La ultima vez que había hecho ese trayecto fue cuando llegó a la Torre, muchos años atrás. Camino por un largo pasillo con muchas puertas en el, buscaba la ultima, una gran puerta que tenia un letrero afuera, Limpiezas Misa. Que obvio.

Entro al lugar y se incomodo. Habían varias mujeres esperando algo, la mayoría eran niñas de no mas de 15 años terrestres. Supo que lo reconocieron porque lo quedaron mirando durante el tiempo que estuvo ahí, que no fue mucho, unos minutos después salió Misa hablando con otra niña, diciéndole que la llamaría o algo así.

Cuando lo vio, su cara se transformo, pero el se mantuvo intacto.

-Que quiere, mi señor?- dijo en un tono que pareció mas sarcástico que educado.

-Quiero hablar contigo Misa. Puedo pasar?- dicho esto, ni siquiera espero la invitación, paso y se sentó en su oficina. Misa solo lo miro y cerro la puerta. Se sentó en su escritorio y le coloco atención.

-Bien, que hace aquí el Líder de los Cazadores... Busca alguna mercancía en especial?

-Me repugnas Misa. De verdad pensé que eras mas decente para tus negocios.

-Este lugar no se paga solo.

-Y por eso trastornas a tus chicas para que trabajen para ti. Les haces pensar que las salvaste, luego les muestras como ganar lumen fácil, que negocio mas redondo!

-Mire señor, si vino a algo especifico dígalo de inmediato. No aguantare que me insulten en mi propia oficina.

-Y tu no lo hiciste? Cuando me enviaste chicas con ordenes de que estuvieran conmigo? Creo que eso también fue un insulto. Pero tienes razón, tampoco quiero estar aquí mas tiempo. Vengo por Corsa.

-Me lo imagine. Y que quiere de ella?

-Que la dejes en paz.

-Bueno, eso yo no lo controlo. Como ya sabrá, los guardianes tienen ciertas aficiones por mis chicas, y si supieran que ella es una joven virgen que no sabe nada del mundo, bueno, yo no puedo estar sobre ella todo el tiempo. Aquí han sucedido cosas que mantenemos en silencio por mucho tiempo.- la forma en que decía las palabras le indicaban al exo una sola cosa.

-Cuanto vale ella para usted?

-Acaso la esta comprando? Porque ella es legalmente mi hija y-

-Cien mil de lumen.

Misa lo miro a los ojos, sin la mas mínima expresión. Sabia que era mas dinero que el que había pedido por los casos de acoso, pero también sabia que con esa frase tenia a Cayde en su mano.

-Mi señor, con todo el respeto que merece, no puedo venderle a mi hija porque la esclavitud esta abolida aquí en la Ultima Ciudad. Pero tal como le dije con anterioridad, yo no puedo controlar todo lo que sucede aquí.

-Bueno... No debería colocarse en una posición tan cómoda Misa, no queremos que este negocio termine muy rápido.

-Acaso eso es una amenaza señor?

-Yo no amenazo, solo hago advertencias. Y no me costaría nada que un par de titanes de Zavala vengan a darse una vuelta.

Misa se levanto de se asiento, pero permaneció en su escritorio -Que es lo que quiere.

-Ya te lo dije, que nadie moleste a Corsa.

-Doscientos mil de lumen y vigilare las cámaras mas seguido.

-Quinientos mil de lumen y me aseguras que estará bien.- ahora si que Misa abrió los ojos -Quiero que me asegures que no le ocurrirá nada, que nadie la tocara sin su consentimiento.

-Antes de que fuera a aceptar, tengo una duda.- el exo hizo un movimiento de cabeza asintiendo -Porque esa protección? Porque ella y no otra?

-Porque ella demostró ser diferente, y porque quiero asegurarme que sobreviva hasta que su destino la encuentre.