Buenas tardes guardianes. Yay! Por fin! El final del TTK, pero no del fic! Yay! (estoy feliz y ). Nos vemos al final!


43.- Regicidio.

-No es que quiera seguir preguntando, pero... Porque hiciste eso?

-Qué cosa? Enfrentarme a Cayde?

-No, hacer que no fuera contigo por lo que sucedió en la Boca del Infierno.

-Aquim, yo...

-Yo creo que el único que no se dio cuenta de eso fue él mismo. Porque lo hiciste?

-Ya te respondiste.

-Pero había otras maneras. Además, no puedes enfrentar sola a Oryx!

-Entonces tendré que hacerlo, no quedara otra alternativa.

Corsa y Aquim viajaban en la Arcadia con dirección al Arrecife. Luego de la "pequeña" discusión que tuvo con su Líder de Vanguardia, prácticamente corrió hacia la nave para salir de ahí. Se sentía mal por excluir al exo de la misión y sobre todo porque ahora tendría que enfrentar sola a un dios de la Colmena, pero a la vez el recodar que él casi muere por salvarla le hacía reafirmar su decisión.

Aterrizo de forma silenciosa en el hangar del Arrecife, sin perturbar el silencio que ya había en el lugar. Después de lo sucedido con el ataque al Acorazado, el hogar de los insomnes había quedado casi vacío y en completo silencio.

Petra Venj estaba esperando a que su invitada bajara de la nave, y una vez que lo hizo se acercó a saludar.

-Me alegra volver a verte Corsa. Lamento que sea en estas circunstancias.

-Descuida Petra, siempre sucede algo, ya deberías acostumbrarte.

Ambas caminaron por el Hangar hasta el ascensor que las llevaría a los pisos inferiores del lugar. Una vez adentro, conversaron nuevamente.

-Así que ahora eres Reina Regente, cierto?- pregunto la cazadora.

-No es algo de lo que este feliz, pero la Reina Mara imagino algo así para no querer llevarme con ella.

-Y como han estado aquí?

-Desde lo que sucedió con Skolas que no hemos podido levantar este lugar como era antes. Y ahora nos quedamos sin gente para trabajar- el ascensor se detuvo y abrió sus puertas, pero una vez que bajaron ambas insomnes Petra detuvo a Corsa un momento -Quiero que sepas algo antes de seguir.

-Imagino lo que dirás.

-Román no llego en buenas condiciones. Aquí hemos intentado mantenerlo con vida, pero como ves no son muchos los recursos que podemos gastar en un solo insomne, cuando tenemos a otros que si pueden sobrevivir.

-Me estás diciendo que prefieres que muera?- la cazadora se giró hacia la corsaria.

-Te estoy diciendo que él tiene el tiempo contado.

Petra se adelantó hasta una puerta, paso una tarjeta por el pomo y esta se abrió, todo bajo la mirada atónita de Corsa. Esta última ingreso molesta por lo que había escuchado, pero esa sensación se silenció cuando vio a Román.

Estaba acostado y tapado hasta la cintura, lo que dejaba ver la cantidad de golpes y heridas que las vendas intentaban reparar. En su rostro había una máscara que le ayudaba a respirar y, por lo que explico la corsaria en ese momento, también ayudaba a disminuir el dolor.

La cazadora se acercó lentamente a él, mientras Petra cerraba la puerta dejándolos solos. Con una de sus manos toco el brazo del ex-titan, sintiendo como estaba frio.

-Román...

-Corsa?- desde la mesa que acompañaba la cama medica apareció Doris, que se veía golpeada también -Eres tú?

-Doris! Como es que tu... y él, como es que esta... esta tan mal- se sentó en una silla que había ahí sin dejar de mirar al insomne.

-Fue horrible- el espectro se acercó a ella -La nave de Oryx nos atacó, pero antes de recibir el golpe logre activar la capsula de emergencia de la Milano. Lamentablemente el golpe fue muy fuerte y chocamos con otras naves insomnes. Yo me desactivé, pero cuando volví en línea vi a Román moribundo. Trate por todos los medios de reparar algunas de sus heridas, pero eran demasiadas y solo tenía energía para enviar un mensaje de emergencia. Las comunicaciones estaban dañadas, por eso recibí tus mensajes aquí, disculpa si no te pude responder, pero...

-Calma, entiendo. Cuánto tiempo lleva así?

-Dos días. Petra me explico que si no se recuperaba en dos días más deberían desconectarlo. Por favor Corsa, tienes que hacer algo.

-Yo... Hablare con ella, no pierdas la esperanza.

La cazadora le dio un último vistazo a su amigo mientras iba de salida, pero no pudo evitar acercarse nuevamente, depositando un beso en su frente y sintiendo lo frio que estaba.

-Te prometo que nos volveremos a ver. No me abandones Román.

Fuera de la habitación se encontró con Petra que la esperaba apoyada en la pared.

-Pensé que te quedarías más tiempo- hablo la corsaria sin mirarla.

-Dos días de vida le diste a Román?

-Ya te lo dije Corsa, tengo más insomnes que podrían ocupar esos recursos y él no está mostrando avances.

La cazadora apretó puños y dientes, aguantando lo que tenía que decirle a Petra. Sabía que tenía razón, pero ese insomne que iba a dejar morir no era cualquiera.

-Si Mara estuviera viva...- dijo la insomne entre dientes.

-Si la Reina Mara estuviera viva habría decidido lo mismo. No puedo hacer más, lo siento.

-Bien, volveré más tarde. No se cuánto tarde con Oryx, pero no creo que sean dos días. No lo mates hasta ese entonces.


El Acorazado estaba exactamente igual a como lo había dejado hace unos días, ni siquiera se notaba la presencia de más guardianes ya que las batallas libradas entre la Colmena, los Poseídos y los Cabal parecía estar tan activa como siempre.

Apenas aterrizo dentro de la gran nave evito ser vista, haciéndose invisible y manteniéndose fuera de la vista de los enemigos, ya que no tenía mucho tiempo para pelear.

Se dirigió hacia donde estaba el portal ascendente, pero para su sorpresa este estaba resguardado por esbirros de la Colmena.

-Y ahora que harás Corsa?- pregunto su espectro a través de la radio.

-Si me quedo a pelear aquí perderé munición valiosa que podría necesitar dentro- respondió escondida detrás de una roca -Debo distraerlos de alguna forma.

Para su sorpresa el portal se abrió, dejando pasar una maga Poseída por él. En ese momento la insomne supo que era su oportunidad. Corrió hacia donde estaban los enemigos y disparo su flecha de vacío hacia ellos, amarrándolos sin opción a moverse.

La maga grito cuando la cazadora paso por su lado corriendo, pero no pudo hacer más que eso, incluso cuando vio que ella ya había traspasado el portal.

-Wow... nunca imagine que el reino ascendente se viera igual al nuestro- hablo Aquim apareciendo al lado de su guardiana.

-Eso debe ser porque no estamos en el reino ascendente aún.

-Déjame ver... y si, estas en lo correcto. Solo llegamos a otra parte del Acorazado.

-Bien Aquim, avancemos. Y evita salir de ahora en adelante, tu luz puede llamar la atención.

-No puedo creer que tú me estés diciendo algo como eso- respondió el espectro en un tono molesto.


Molesto.

Así estaba en ese momento. No se encontraba enojado o con rabia, solo molesto. Como cuando tienes un dolor muscular que no sabes cómo lo adquiriste, pero lo tienes presente todo el día.

Ese dolor muscular era Corsa.

Se había ido hace un par de horas hacia el Arrecife, pero aunque no esperaba que ella le enviara algún mensaje dando su ubicación, tampoco imaginaba como podía estar tanto tiempo en ese lugar. Le había pedido a Amanda que le avisara cuando ella llegara.

Camino hacia la Cafetería de Ex, ingreso y se sentó en la barra, sin notar quien estaba a su lado.

-Tu no deberías estar con mi hija?

-Huh?- levanto la cabeza y observo a quien había hecho la pregunta -Hola Jacky- y volvió a colocar su cabeza entre las manos.

-Si Cayde, que haces aquí?- complemento Ex -Pensé que estarías de expedición.

-Pues mi expedición se terminó cuando TU HIJA decidió ir a ver a ese imbécil- respondió sin mirar.

-Ahh... Ok. Cuando habla de imbécil se refiere a Román- hablo el dueño del lugar al mecánico, que no entendía la molestia del Líder de Vanguardia.

-Si, ese mismo- en ese momento el exo azul levanto la cabeza -No sé qué tiene ese cretino que Corsa esta calien...- se tragó sus palabras al ver que Jacky cambiaba el rostro -Corsa está desesperada por verlo.

-Pues, no eran amigos?- respondió el padre.

-Un amigo abandonaría a su amiga de esa forma?

-Oh, vamos Cayde- dijo Ex mientras limpiaba un vaso -Sabes que Román se habría quedado si no fuera porque su hogar era la opción más fuerte. Además, que tiene que lo vaya a ver? Mas que mal eran compañeros de escuadra y ahora lo encontraron.

-Por el Viajero, podría haber esperado unos días hasta que termináramos!- respondió el cazador golpeando la barra.

-Hey! No destruyas mi barra.

-Pues tu no insistas con el tema. Ese cretino tiene toda la atención de Corsa solo porque le lanzo un puto cuchillo en una puta partida de Crisol. Y yo que obtengo? Claro, que me coma un Kell.

En ese momento resonó en el lugar la risa grave de Jacky, llamando la atención de ambos exos.

-Deberías verte en este momento exo. Nunca había visto un ser mecánico hirviendo en celos.

-Celos!? De ese imbécil!?- en ese momento el cazador se levantó indignado -Porque tendría celos de un insomne que no puede revivir? Porque era mercenario? Pfff! Yo completaba contratos en un día! Mientras que a él lo terminaron cazando.

-Espera un momento...- dijo Ex, como si se hubiera dado cuenta de algo -Sabes donde esta ella ahora?

-Pues no lo sé, en el Arrecife lo más seguro.

-Exacto, a eso voy. Aquí nos dijo que iría después a la nave que encontraron en Saturno, no recuerdo su nombre.

-El Acorazado?

-Esa misma! Y ahora que recuerdo también, nos contó que casi te pierde en la Luna.

-Si! Que tuvo que entrar a salvarte- complemento Jacky.

-Esperen un momento...- el cazador se llevó una mano al mentón pensativo -Creo que ya estoy empezando a calzar las cosas...

-Que Corsa hizo todo este problema con Román porque sabía que te pondrías celoso, te enojarías y te alejarías de ella?- hablo Sundance sobre su hombro, obteniendo una cara de asombro de su guardián -Que? Hasta Ex y Jacky se dieron cuenta.

-Creo que yo...

-Si...- respondieron ambos exos civiles, haciendo hincapié en que ya debía irse.

No espero ni un minuto más y salió de la cafetería.


Petra Venj esperaba en el hangar del Arrecife, paciente y tranquila. Había recibido una llamada de Cayde avisando que iría a verla, nada extraño para ella, si no fuera porque Corsa había estado ahí hace menos de una hora.

La Spectra detuvo su viaje y bajó lentamente hasta la plataforma, abriendo la compuerta de salida antes de detenerse por completo. El exo bajó de ella con su armadura de patrulla, y con todo el desplante que Petra Venj estaba acostumbrada a ver en él.

-Si buscas a Corsa ya no está aquí- hablo la insomne -se fue hace menos de una hora.

-Y crees que vengo solo por ella?

-Acaso por mí?

-Está vez te daré la razón. Cómo está el cretino ese.

-Si te refieres a Román, sigue en estado crítico. Le di dos días para que reaccionara.

-Y porque tan cruel? Se que lo odias, pero...

-No lo odio, estoy actuando como lo haría cualquier Reina. Mi gente necesita más ayuda de la que está recibiendo Román.

-Bien, en ese caso- el cazador se acercó a ella y le colocó un engrama púrpura en la mano -Ahora ese insomne está bajo mi cuidado. En el engrama hay todo lo necesario para que sobreviva más de dos días.

-Sabes que no puedo recibir esto.

-Y yo no puedo salir de la Torre, pero aquí estamos.

-Que no se suponía que lo odiabas?- la corsaria se cruzó de brazos -Pregunto, ya que eso es lo que pensaba.

-Si, aún me cae mal, pero a Corsa no, ella lo estima, y si está a mi alcance debo ayudarlo. Ahora si me disculpas...

-Debes salvar una cazadora?

-Celosa?

-Debería?

-Oh, vamos- el exo detuvo su andar, volviéndose hacia ella -Eres a la única que...

-Ahórrate el sermón Cayde. Apresúrate, esa insomne debe estar luchando con Oryx ya- se despidió con un movimiento de mano y se retiró.

-Creo que deberías decidirte.

-Y creo que no deberías entrometerte Sundance.

-Si me preguntas, prefiero a Corsa, es más alegre que Petra.

-Qué bueno que no te pregunte.

Cazador y espectro subieron nuevamente a la Spectra, despegando desde el Hangar del Arrecife con dirección a Saturno.


Seguir el camino que realizó Corsa no fue muy difícil, Eris le daba indicaciones a través de la radio y los restos de fluido poseído confirmaban que iba por el camino correcto. Lo que sí se cuestionó fue como la cazadora atravesó esto sola. Una leve corriente eléctrica atravesó su columna vertebral al pensar que quizás no la encontrara con vida.

-Ya cálmate Cayde, lo más seguro es que este con Oryx- comentó Sundance a través de la radio.

-Ya ni sé que es mejor pensar, que pudo llegar hasta Oryx o que siga viva.

El Altar de Oryx se encontraba con sus puertas abiertas de par en par, sin presencia de enemigos en el alrededor. Camino por el lugar, dándose cuenta de inmediato que desde ese punto Saturno se lucia en todo su esplendor. Aun así, no había rastros de la insomne.

-Esto ya me parece extraño- dijo el exo a la vez que bajaba su cañón de mano -No hay rastros de nada, ni siquiera de una batalla.

-Y qué piensas?- hablo el espectro apareciendo a su lado.

-Escanea el lugar y busca cualquier cosa que te parezca extraña. Eris, me copias?- no tuvo respuesta desde el otro lado -Mierda, estamos solos.

El Líder de Vanguardia siguió indagando en el lugar, buscando alguna pista de que al menos hubo una pelea, pero todo estaba demasiado tranquilo.

-Cayde!- gritó su compañera de vida -Ven rápido!

-Encontraste a Corsa?

-No a ella, a Aquim.

Sundance le mostró el lugar donde yacía el espectro de la insomne, que se veía malogrado y apagado.

-Mierda, no- lo tomo entre sus manos con cuidado y trato de ver como encenderlo -Puedes hacer algo?- le pregunto a su espectro.

-Déjame revisar que tan mal está- flotó a su alrededor mientras lo escaneaba -Listo, debería despertar...- el único óptico de Aquim se encendió y flotó de inmediato buscando a su guardiana -...Ahora

-Corsa!

-Tranquilo espectro! Somos nosotros!

-Huh? Cayde? Sundance?... Oh! Gracias al Viajero que se te ocurrió venir!

-"Se me ocurrió venir"? Creo que la que salió corriendo, engañándome no fui yo.

-Agh! Eso da lo mismo ahora! Hay que sacar a Corsa de ese agujero.

-Que agujero?- preguntaron a la vez cazador y espectro.

-Aquí- Aquim flotó hacia un charco de agua oscura y se quedó sobre ella -Oryx estaba perdiendo, así que se refugió en el reino ascendente, pero se llevó a Corsa con él. Pasaron a través de esta agua oscura pero antes alcanzó a sacarme y lanzarme. Tienes que sacarla Cayde, no sé qué pueda...

-Si, lo entiendo.

-No, no entiendes. Corsa ya tenía rasgos de colmena cuando llegamos aquí, no sé qué estará pasando, pero no creo que ella aguante en su estado normal.

-Muy bien Cayde, piensa- se dijo a sí mismo -Si el alma de Crota te hace ser ascendente, para pasar al Reino Ascendente, obviamente tienes que ser ascendente...

-Demasiados ascendentes en una oración exo! Solo ve y pasa!

-Ah sí? Y como quieres que lo haga? Que tome la piedra y me lance?

-Pues...- ambos espectros se miraron entre sí asintiendo.

-Agh, bien!- sacó la piedra de su bolsillo trasero -Si me golpeo, ustedes pagarán las reparaciones!- corrió hacia el charco de agua oscura y se lanzó de cabeza, sin importar si golpease contra algo. Obviamente si lo hizo. Se levantó mojado y golpeado sentándose de rodillas -Agh, espectros! Les dije que no funcionaría!

-Quizás debas decir algo!- dijo Sundance.

-Si! Algo como una oración!

-Ah sí? Y que según ustedes debería...!- y el exo desapareció.

-Bien, creo que funciono- hablo Aquim.

-Ahora a esperar a que todo salga bien.


Nunca había estado en el Reino Ascendente, así que esto era toda una experiencia nueva. Apenas atravesó el charco de agua oscura, flotó en la oscuridad sosteniendo solo la piedra que lo volvía ascendente.

No le gustaba.

No quería estar ahí.

La oscuridad en la que flotaba generaba la misma sensación que la oscuridad de aquellos días Post-Colapso. Era estresante, dolorosa, angustiante, invisible.

Se colocó en posición fetal abrazando la piedra con ambos brazos. No quería recordar eso, la gente que perdió, los reinicios que generó. Pero no estaba ahí por él. Por quien estaba entonces?

Sabía que había atravesado el charco por algo... por alguien... insomne... Corsa!

Abrió los ópticos de par en par y se desesperó. Busco una salida rápidamente moviendo su cabeza a ambos lados, hasta que sobre él vio una luz. Con todas sus fuerzas nadó hacia la luz, pero al llegar a ella, cayó por el agujero.

Se levantó con cansancio, como si su cuerpo fuera más pesado que de costumbre. Busco a la cazadora, pero no se veía por ninguna parte, es más, no se veía mucho más lejos que su propia mano debido a la niebla que lo rodeaba. El agujero por donde entró había desaparecido, así que guardó la piedra y comenzó a caminar. No podía gritar ya que no sabía ni siquiera donde estaba.

Nuevamente la desesperación lo invadió y comenzó a correr, no supo hacia donde iba, pero al menos tenía que chocar con algo. Y así fue.

-Corsa?

-Cayde!? Pero que... Cuidado!

La insomne lo empujó nuevamente, dejando un espacio entre ellos para que pasara uno de los ataques de Oryx. La cazadora se levantó, le tendió la mano al exo y ambos corrieron lejos de ahí.

-Sabes al menos hacia dónde corremos?- preguntó el Líder de Vanguardia.

-Quítate el casco! Así verás mejor!

Con la mano libre se quitó el casco, y de inmediato noto todo lo que se estaba perdiendo. Corrieron hasta esconderse en una estructura de piedra que al parecer era un altar destrozado.

-Bien, que prosigue.

-En serio Cayde? Ni siquiera sé qué haces aquí! Por algo te...

-Si, por algo me dejaste en la Torre, pero ahora estoy aquí, así que trabajemos.

-Agh! No puedes obedecerme en algo por una vez?

-En serio quieres discutir eso ahora?- unos rugidos se escucharon en el fondo del lugar -O quieres solucionar lo de Oryx? Tu dime- y se cruzó de brazos.

-Ugh, bien! En este lugar Oryx es más fuerte, y no digo que un poco más fuerte, es realmente más poderoso.

-Y como piensas derrotarlo?

-La verdad es que no tengo idea. No tengo munición y la luz se suprime en este lugar. No hay como vencerlo.

-Yo traje algo de munición y...

-Escapando como esbirros asustados!?- el Rey de los Poseídos apareció detrás de ellos sorprendiéndolos -Nada me detendrá! Tendré tu luz y seré invencible!

Oryx levantó ambas manos y los esbirros Poseídos salieron del suelo, acorralando a ambos guardianes hasta el centro del altar. Rápidamente el exo le entregó munición y comenzaron a disparar con todo lo que tenían al alcance, a la vez que esquivaban los ataques del gran Poseído.

En una de las veces que el Rey desapareció, se reunieron detrás de una roca.

-Tengo un plan- hablo la insomne -Necesito tu cuchilla.

-Que? Para... Oh, espera, vas a hacer lo mismo que con el ogro.

-No tenemos munición para mucho tiempo más, y no pareciera que le hiciéramos daño. Es ahora o nunca.

-Ah sí? Pues lo haré yo- y el exo salió corriendo hacia donde había aparecido Oryx hace un momento.

-Cayde espera!

El cazador si tenía dos cuchillas, así que se lanzó directamente hacia él, esquivando los ataques que le enviaba. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, saltó sobre él. El problema fue que no calculo que Oryx flotaba, y que podía cambiar su posición en el aire.

De un solo golpe el gran Poseído esquivó el salto del guardián y lo envió lejos, pero no advirtió que la insomne venía detrás de él, así que Corsa alcanzó a saltar y agarrarse de su espalda.

Al notar que tenía a la cazadora aferrada a él, decidió golpearse contra uno de los pilares de piedra para sacársela de encima. El golpe le dio de lleno a Corsa, haciendo que se desestabilizará y cayera. Oryx la tomó en el aire con su mano derecha y la acercó a su rostro.

-Como algo tan insignificante posee tanto poder? Como es que tienes su luz?

-Sabes que... nunca, agh... nunca saldrás de aquí- con la mano derecha donde aún sostenía su cuchillo la insomne comenzó a herir la mano del gran Poseído.

-Ah... Cuando aprenderán ustedes los guardianes que no son nada contra mí, son tan insignificantes como el resto de los seres de este sistema que poseo...- con su mano libre tomo el brazo de la cazadora que le hacía daño y lo arranco desde el hombro -Y tan débiles...- y la lanzó lejos.

El exo voló lejos después del golpe que Oryx le dio, lanzándolo más allá del altar de piedra en donde estaba peleando. Aun así, cuando levantó la cabeza para ver lo que sucedía, pudo ver con claridad cuando el Rey arrancaba completamente el brazo derecho de Corsa, deshaciéndose de ellos enviándolos al otro lado del altar.

Que haría ahora? No les quedaba mucha munición, la luz era suprimida en el lugar y su as bajo la manga, la Gjallarhorn, se había quedado sin munición hace ya varios golpes. Ahora Corsa había sido mutilada y él no estaba en las mejores condiciones. La desesperación comenzó a invadir sus terminales nerviosos, su columna vertebral enviaba golpes eléctricos al resto de su cuerpo evitando que se moviera. El miedo restringió más sus movimientos cuando noto que Oryx se dio cuenta de donde estaba, y avanzaba hacia él.

El dolor era insoportable. Se levantó como pudo, apoyándose en un pilar de roca con el brazo que le quedaba. Cuando estuvo estable, y entre la poca luz que había en el lugar, observó la herida.

No había nada desde el hombro.

Se asustó, ahogó un grito de dolor y desesperación, pero lo que más le asustó fue ver la sangre que caía: era negra.

Negra, como el interior de la Colmena.

Negra, como las lágrimas de Eris.

Acaso se estaba convirtiendo finalmente en alguien de la Colmena? Tanto daño le había hecho el vacío en su interior? Tanto daño provocaba el Reino Ascendente?

Levantó la vista para observar a Cayde tratando de escapar de los ataques de Oryx. No lo iba a lograr, ninguno de los dos lo haría. Lo sabía. Lo intuía.

Nuevamente ahogó un grito, sintió como las lágrimas caían por su rostro y se dejó caer arrastrándose por el pilar colocándose en posición fetal. Y si las lágrimas eran igual de negras?

-Qué haces?- pregunto una dulce voz.

La cazadora se sorprendió al escuchar la voz de una chica a su lado, así que levantó la mirada, sorprendida, encontrándose con una silueta de luz blanca.

-Que demo... Ouch!- apretó la herida con su mano izquierda. Volvió a levantar la vista, esta vez observando el lugar y notando que Oryx y Cayde estaban congelados en el tiempo -Quién eres...

-Eso importa ahora? Solo quiero saber qué haces ahí.

-Como es que... hiciste eso.

-No lo hice yo. Bueno, quizás sí, pero no sin tu ayuda.

-Con... migo?

-Mira- el ser de luz le tendió una mano para que se levantara -No me reconoces?

La insomne, ya de pie y extrañamente sin sentir dolor, observo los rasgos de la silueta, notando que se parecía a ella, pero de cabello corto.

-Eres... yo? No, espera... Freya!

-Técnicamente no soy ella, pero prefiero representar tu luz con ella. Soy la luz que te otorgo ***** (palabra inentendible), soy el arco que corre por tus venas y lidio con el vacío que cubre tu piel- le comentó mientras acariciaba su rostro.

-Pero... como es que tu... yo...

-El Reino Ascendente no se crea solo con oscuridad. Oryx utilizó la luz que tenías para volverse poderoso, y ahora quiere hacer lo mismo con el regalo que te dieron.

-Como lo detenemos.

-Yo no puedo sin ti, y tú no puedes sin mí.

-Pero me falta un brazo, me estoy muriendo, no tenemos munición, estamos...

-Ustedes los mortales son tan divertidos. Sus esperanzas se desvanecen cuando les quitan algo y ya perdieron la batalla...- la silueta de Freya se acercó a Corsa quedando de frente, casi tocándose las narices -No eres renacido, pero tampoco una falla. Confía en ti de ahora en adelante, eres más de lo que aparentas. Eres más de lo que creí ver ese día cuando eras una maga de la Colmena.

Y ambos seres se unieron.

En un intento de esquivar uno de los ataques de Oryx, el exo chocó con uno de los esbirros poseídos, cayendo al suelo. Estaba agotado y herido. El esbirro había desaparecido, pero el Rey estaba casi sobre él, listo para aplastarlo con una de sus manos. El gran Poseído hizo el gesto de golpearlo, ya no había escapatoria, así que se cubrió la cabeza con sus manos y esperó el final. Ya no había más que hacer...

O eso creyó.

Encendió sus ópticos a la vez que sentía un cosquilleo en su cuerpo, una sensación que había sentido antes. Cuando quito las manos que protegían su cabeza, noto que todo se veía... púrpura.

-Pero que demo...- levantó la mirada para buscar quien había creado una Cúpula, quedando sorprendido -Corsa!? Pero como es que tu... esto... que mierda tu brazo!?

La cazadora estaba delante de él con los brazos extendidos y dándole la espalda, ella había creado la Cúpula de vacío. Su brazo faltante había sido reemplazado por uno de luz blanca. Cuando Oryx intentó golpear la Cúpula, su mano la rechazó, empujando al gran Poseído lejos de ellos.

-Luego te explico- le extendió una mano para ayudarle a que se levantara -Necesito que lo distraigas, la Suros tiene algo de munición, ocúpala. Cayde! Concéntrate!- tomo con ambas manos el rostro del exo y le obligó a mirarle.

-Si, si te escuche... Espera, y tú?

-Desatare la tormenta- y salió corriendo de la semiesfera que aún brillaba púrpura.

-Que fue eso!?- preguntó en voz alta Oryx, aún sorprendido por la luz expresada que había visto, y que aún seguía activa -Como es que lograron hacer eso!?

-Te metiste con los guardianes equivocados!- hablo el Líder de Vanguardia, comenzando a disparar hacia el enemigo.

Al parecer el toque con la luz había debilitado al Rey, ya que los disparos del fusil automático hacían heridas en su piel. Cuando las balas se acabaron, el exo guardó el arma en su espalda, esperando a la siguiente jugada.

-Tú no puedes hacerme daño con tus artefactos inútiles!- se levantó para ir contra el cazador.

-Oh, tienes razón. Yo no puedo hacerte daño, pero ella si- y apunto hacia la derecha, donde se escuchó el sonido de un trueno.

Era como ver un holo-video antiguo de los Invocatormentas. Solo que con más poder. Y en una cazadora.

Por alguna razón que aún no entendía, la insomne pasó por su lado flotando y rodeada de arco. Se dirigió directamente hacia Oryx y le lanzó su ataque. Cada vez que el gran Poseído intentaba defenderse, ella se desvanecía y aparecía en otro lado, lanzando un nuevo ataque contra él.

Pero tan rápido como apareció, la súper de arco se desvaneció de su cuerpo, recibiendo un golpe de lleno de Oryx que la lanzó lejos nuevamente. Cayde estaba pendiente de los movimientos de ambos, esperando la oportunidad para poder cooperar, y cuando sucedió lo anterior, aprovechó de lanzar una granada de racimo hacia el Rey, aturdiendo y dejándolo en el suelo nuevamente.

-Cayde!- llamó la cazadora, apareciendo a su lado -Tu cañón de mano, ahora.

-Que? No vas a hacer lo que creo que harás!

-No preguntes, ni yo sé que está pasando.

Pero en su interior si sabía. Tomo el arma y la levantó hacia arriba. Se envolvió en llamas completamente, tanto ella como el As de picas.

Sabía que tenía tres disparos, cada uno representaba lo que Oryx había dañado para ella. Lo que le había hecho perder. El futuro que casi poseía. Comenzó a caminar hacia el gran poseído sin dejar de apuntarle.

"Esto es por lo que querías quitarme"

*disparo*

"Esto es por lo que me arrebataste"

*disparo*

"Y esto es por lo que te acabo de quitar... tu futuro"

*disparo*

Antes de que Oryx se deshiciera en cenizas, el Reino Ascendente comenzó a resquebrajarse. Sin que se dieran cuenta, ambos guardianes ya estaban de vuelta en el Acorazado. Lo último que el exo vio del Rey de los Poseídos fueron las cenizas que flotaron hacia Saturno, uniéndose con los restos de la flota insomne que él mismo había destruido.

Sintió que alguien caía al suelo, así que se giró rápidamente encontrándose con la cazadora en el suelo, y su brazo de luz desapareciendo lentamente a la vez que volvía a sangrar. Aquim y Sundance aparecieron a su lado para ver como ayudaban.

-Hay que sacarla de aquí ahora!

-No puedo contactar a la Arcadia desde aquí!

-Tampoco puedo comunicarme con la Spectra!

-Mierda! Hay que hacer algo!

-Quizás debas salir de la habitación- hablo una voz a su espalda -La oscuridad puede ser un tanto molesta con las comunicaciones.

-Eris?- Hablo Cayde con la insomne en sus brazos. Aquim trataba de sellar la herida para evitar más derrame de sangre -Como es que tu...

-Deberías irte. Yo me haré cargo de esto- se acercó a la espada de Crota y la toco con la punta de sus dedos.

-Esa espada es la que tenía la luz de Corsa, no crees que deberías devolverla?

-Ah, no exo- la espada se resquebrajó mostrando un cristal -Yo velaré porque esta luz no vuelva a dañar a nadie. Corsa ya tiene nueva luz, y debería cuidarla mejor. Ahora vete, o morirá en tus brazos.

Y con cierta dosis de duda en las palabras de la ex-cazadora, el Líder de Vanguardia salió del Altar de Oryx en compañía de los dos espectros.


Despertó, pero aún tenía los ojos cerrados, estaban pesados. Sentía el calor del sol en su mano derecha, tan cálido como el fuego de una fogata en la nieve.

Lentamente comenzó a recordar lo que había pasado últimamente: la ida al Acorazado, la pelea y derrota contra Oryx, la pérdida de su brazo derecho, la llegada... Volvió al recuerdo de su brazo, cuando lo había perdido. Fue desgarrador, había sangre negra por todas partes, entonces, como es que ahora...

Recordó la silueta de luz, Freya.

Rápidamente abrió los ojos y se levantó. Lo primero que hizo fue dirigir la mirada hacia su brazo, y ahí lo vio.

-Un brazo m...

Alguien entró por la puerta, era su padre, Jacky-D.

-Hija?- el exo dejó caer un pequeño maletín que traía, y corrió a abrazar a la insomne. Si pudiera hacerlo, habría estado llorando -Hija! Por el amor del Viajero, estás viva! Estas bien!

-Papa, yo... si, estoy viva- dijo un tanto apenada -Estoy... estoy bien papa, gracias- y lo abrazo de vuelta, feliz de poder volver a hacerlo.

Una vez qué pasó el primer momento, la cazadora le hizo la pregunta obvia.

-Llegaste hace siete días aproximadamente.

-Que!? Como pasó tanto tiempo?

-Llegaste en mal estado niña. Cuando ese exo apareció contigo en los brazos, las enfermeras me contaron que parecía que hubiera matado a un ogro con sus manos: tenía su pecho y piernas ensangrentadas mientras te traía en sus brazos. Los médicos te estabilizaron como pudieron, pero estabas crítica.

"Cayde llegó a mi puesto en el Hangar, pero ya se había arreglado un poco. Se notaba que no quería contarme, había miedo en su voz. Me hablo lentamente como habían sucedido las cosas y me pidió un favor. Ese brazo que tienes ahí era el favor"

Corsa bajo la mirada hacia su brazo derecho: un brazo mecánico, de color lila-metalizado. Comenzó a tocarlo con su mano izquierda, notando que podía sentir cada roce que hacía.

-Esto es... Wow. Tú lo armaste?

-Por supuesto! Mi firma está en todo ese brazo! Aunque claro, yo solo conseguí las cosas y las uní, el que las pago fue otra persona.

-No me digas, ya lo sé.

Su padre realizó los últimos ajustes al brazo mecánico (que no tenía nada que envidiarle a un brazo de exo). Horas más tarde el médico a cargo revisó a la cazadora para confirmar el alta. Le pidió a su padre que solo la acompañara hasta el ascensor.

-Donde irás? Llevas siete días durmiendo, no puedes salir a caminar sola así como así.

-Descuida papá, no me desapareceré por mucho, solo quiero probar este brazo y acostumbrarme un poco.

Cuando llego a la gran sala de entrenamiento, se sentó en una de las escaleras que había. Aquim apareció a su lado por primera vez desde que había sucedido todo.

-Aquim!- hablo la cazadora, abrazándolo en el momento -Donde estabas! Pensé que te había sucedido algo!

-No quería interrumpir la bonita escena con tu papá.

-Aww, eres un tonto, debiste aparecer. La última vez que te vi fue cuando te lancé lejos en el Acorazado.

-Si, pasaron muchas cosas después de eso. Te gusta?- preguntó apuntando a su nueva adquisición.

-Creo que... si- noto que tenía un tiempo de reacción casi cero -Ese maldito exo tuvo que haber gastado su peso en lumen.

-Ja ja ja! A ese peso agrégale el tuyo y ahí sí que te acercas!

Luego de que su compañero de vida la actualizara de lo ocurrido en esos días, decidió que entrenaría un momento para así entender más cómo funcionaba ese nuevo miembro. Con el paso de las horas notó que era lo mismo que el brazo que perdió, el movimiento de muñeca con su cuchilla, el soporte de su peso al esquivar o saltar. No era un miembro mecánico común.

Aquim la observaba desde la escalera que había en el lugar, como si estuviera sentado esperando a que ella terminara. En un momento vio que alguien entraba: era el Líder de la Vanguardia de los Cazadores.

El exo camino lentamente por el lugar. Cuando diviso al espectro de la cazadora le hizo un gesto de que mantuviera silencio, ya que ella aún no lo notaba. Se quitó la capa y el cinturón donde portaba su fiel compañero, el As de picas, y los dejó en el suelo. Avanzó silenciosamente hasta donde estaba la insomne realizando unos movimientos de ataque con su cuchilla hasta que la atrapó: con la mano derecha sujetó la cintura de ella atrayéndola hacia él, mientras que con la mano izquierda detuvo el ataque que ella le acababa de dar. Así se quedaron unos minutos.

-Hola...

-Pensé que eras más ruidoso.

-Y tu más precavida. Cualquiera podría atacarte de sorpresa.

-No deberías estar haciendo papeleo de Vanguardia?

-Y tú no deberías estar descansando?

-Tenía algo que revisar, no sé, algo nuevo que me encontré cuando desperté.

-Te gusta? Yo escogí el color.

-Agh, Cayde...- en ese momento se separaron -Lo hiciste de nuevo.

-Y que querías que hiciera?- puso ambas manos en la cadera -Que te dejara sin un brazo?

-Pues, no. Pero bien que mi padre podría haber armado algo para mí.

-Niña, por el Viajero, ambos sabemos que necesitabas algo rápido y eficiente. Tu padre te ama, eso lo dejo claro cuando te armo ese brazo, pero no te iba a dar lo que necesitabas.

-Amanda tiene una pierna que es una prótesis, y no veo que corrieras a darle una súper-pierna- se cruzó de brazos.

-Pues, porque Amanda no tiene que lidiar con dioses de la Colmena o Arcontes Caídos. Necesitabas algo rápido y eficiente, eso tienes ahí. Probaste ya tu súper? Intenta canalizar el arco en tu mano.

Corsa hizo lo que le pidieron, notando que el arco bajaba desde su cuello hacia el brazo mecánico, y a la vez que lo hacía, unas vetas de arco aparecían entre el lila-metalizado, desapareciendo tan rápido como dejaba de pasar el arco por el lugar.

-Te gusta?

-Eres un cretino.

-Pero un cretino que te quiere y te estima lo suficiente para darte lo que necesitas. Sabes lo que significa ser un cazador?- preguntó mientras comenzaba a caminar a su alrededor.

"Todo se trata de donde perteneces. Los hechiceros tienen sus bibliotecas, los titanes tiene sus murallas... Pero los cazadores? Ellos pertenecen al exterior, porque ahí afuera si quieres mantenerte con vida será mejor que tengas un disparo rápido o una hoja afilada. La mayoría de nosotros son solitarios, pero ese no es el único camino. Algunos de nosotros sabemos la diferencia que hace una escuadra, un equipo. Ese brazo representa eso"

-Ahora... porque no pensamos que hacer?

-Qué hacer?- el exo se acercó a ella. Con la mano izquierda tomo la cintura de ella y lo atrajo hacia él, mientras que con la derecha tomó la mano izquierda de ella. Comenzó a moverse y girar en conjunto como si estuvieran bailando suavemente, un paso y luego el otro -Espera, qué haces? Yo estaba entrenando!

-Si, y ahora estás bailando. Lo siento, pienso mejor haciendo esto. Además tienes mucho que contarme, como, ya sabes, ese brazo blanco que tenías? O porque mejor no me explicas como una cazadora creo una Cúpula de vacío, la Tormenta de un Invocatormentas, o el Arma Dorada de un Pistolero?

Corsa río.

Si, había muchas que contar, que aclarar, y otras tantas dudas que tenía sobre lo que sucedió ese día. Pero con todo lo que había sucedido últimamente, quizás sólo era tiempo de descansar.

Descansar y bailar.


-La tienes?

-Si. Alguien me vio cuando la extraía. Cayde.

-Y ella lo sabe?

-Lo más seguro es que ya le contó.

-Bien, esperaré a que me lo comente. Yo me encargaré que nadie más sepa.

-Y el Orador? Quiere capturar a la insomne.

-No lo hará, no alcanzará. Todo comenzará antes que alguien pueda darse cuenta.

-Sabes que si Corsa está aquí no resultará, ella...

-Descuida, saldrá de la ecuación antes que pueda siquiera hacer algo. El Viajero despertará de nuevo y con él una nueva Edad Dorada. Espero que estés lista para lo que viene Eris.

-No sabes cuánto llevo esperando esto, Ikora.


(rayos, había escrito algo muy largo, pero la pagina se refresco y borro todo. Espero volver a recordar que puse)

Nuevamente nos encontramos aqui en este lugar. De verdad disculpen la tardanza de traer este capitulo, pero tuve problemas con la vida y no pude solucionarlos, hasta el dia de hoy. Pero en un momento me dije a mi misma, oye misma, no puedes abandonar eso que disfrutabas... asi que aqui estamos.

Primero: Cayde ayudando a Román? Pues... si? Si han leido con atencion, se habran dado cuenta que entre ambos hay un amor/odio. Esto es debido a la relacion que tienen ambos con Corsa. Pero aun asi ambos se estiman lo suficiente para no matarse entre ellos. Que lindo.

Segundo: A pesar de que por grimorio todos sabemos que la nave de Cayde se llama Reina de Corazones, seguire usando la Spectra. Esto es porque seria ridiculo cambiar el nombre a la nave a estas alturas de la historia. Ademas, al parecer, a nadie le ha molestado... o si?

Tercero: Esa luz blanca que se le aparecio a Corsa.. es Zeus! XDD noooo, ya, a ponerse serios. Ese ser de luz blanca NO ES FREYA. Ella murio hace muchos años cortada en trocitos por los hombres de ciencia de Bray, sobreviviendo solo su espectro. Ese ser de luz blanca es la luz del Viajero que se represento frente a Corsa como alguien conocido, para asi calmarla (o sea, le habian cortado el brazo, un ser de luz no iba a relajarla XDD)

Cuarto: Eris e Ikora... Que hare con ellas? Son malas? Son buenas? Chan!

Y finalmente, la despedida. Prometo no tardarme mucho con el proximo capitulo, que ya esta ideado, planeado y en proceso de escritura. Si tienen preguntas como: Cayde y Corsa se quedaran juntos? Que paso con...? Seguira Corsa en Destiny 2? Y otras preguntas o criticas, no duden en hacerlas. Contestare arduamente en el proximo capitulo.

Bueno guardianes, me despido. Que la luz del Viajero los ampare en su proteccion.