DISCLAIMER: Los personajes de esta historia pertenecen a Michael Dante DiMartino y Brian Konietzko

Hola les pido una disculpa por el capítulo anterior solo estaba haciendo una prueba para ver como subirlo y pues después no pude editarlo no sé qué hice mal, soy totalmente nueva, no sean malos conmigo. Saludos y espero les agrade la historia.

PD. Gracias a Zhyo Jarjayez por comentar, espero te agrade este cap. saludos.

CAPITULO 2

Pasaban de las ocho de la noche cuando salí de la universidad, no fui a entrenar porque tenía un trabajo en equipo y apenas habíamos terminado. El campus se encuentra a las afueras de Ciudad República, hay una recta que desemboca en la calle principal, conducía despacio por la lluvia, cuando vi a alguien caminar por la orilla de la carretera, de espaldas vi su cabello corto, vestida como siempre de azul, era Korra por un segundo pensé en acelerar el carro y orillarme para empaparla aún más, pero tengo educación, así que disminuí la velocidad y me acerque a ella, hice un cambio de luces para que volteara y baje la ventanilla del copiloto.

-Hola ¿quieres un aventón?-le grito por lo fuerte de la tormenta, ella me sonríe y sus ojos azules intensos me observan un segundo reconociéndome.

-Hola Asami, no gracias, te empapare la tapicería.-contesto y me dedico una sonrisa, que hasta ese día no había visto.-pero gracias por detenerte.

-No importa la tapicería, te enfermaras, sube te dejo en tu casa- conteste sin pensarlo y cuando vi que se negaría abrí la puerta del pasajero y agregue- no acepto una negativa, vamos.

Ella observo un momento el interior del carro y aun dudando entro, cerró la puerta y se puso el cinturón de seguridad. Puse la calefacción y observe a mi copiloto, estaba petrificada como si evitando moverse mojaría menos el carro, el silencio era total.

-¿Ya no había camiones?- le pregunte para romper el silencio ella solo negó con la cabeza-¿ya terminaron el trabajo en equipo? Por qué no te viniste con ellos.

-La verdad es que disfruto caminar, y más en días lluviosos.-el rostro de Korra era sereno.

-entonces vives cerca.

-podría decirse que sí, puedes dejarme por la principal, por favor.

-Nada de eso, te dije que te llevaría a tu casa ¿no? Dime hacia dónde.

Korra solo desvió la mirada vivía más lejos de lo que esperaba recorrer a pie, y en más de una ocasión insistió en que la dejara en una intersección, no entendí porque quería dejarla en su casa, conocerla, hasta ese momento tenía la idea que de podría ser un robot o algo vivir en una caja de cartón, la verdad es que con Korra no sabía que pensar, llegamos a un edificio de departamentos ubicados lejos del centro como a media hora en auto de la universidad no puedo evitar pensar cuanto habría tardado caminando.

-listo aquí estamos-le dije sin poder ver bien el edificio de tres pisos.

-muchas gracias por el aventón, y de nuevo disculpa por tu carro.-Korra era tan frustrante no podía dejarla ir sin quitarme la duda de la caja de cartón.

-Korra te puedo pedir un favor-le dije y ella solo asintió con la cabeza-me permites entrar a tu baño.

-Claro-dijo esta después de una pausa, parecía que quería negarse a que entrara en su departamento.

Bajo del carro y la seguí, abrió la puerta de la entrada y de dejo pasar primero, subimos dos pisos y llegamos a su departamento, el numero 22 figuraba en la puerta y lo primero que pensé fue "recuérdalo" abrió la puerta y encendió la luz, dejándome pasar primero, el departamento era acogedor tenía una sala sencilla color chocolate un comedor de cuatro sillas, una pequeña cocina y dos cuartos, en medio de estos estaba el baño, pero lo que de verdad me sorprendió fue su enorme perro recostado en uno de los sillones que en el instante en el que entramos se lanzó a recibir a Korra, era un hermoso pastor inglés.

-No Naga estoy mojada, espérame… el baño esta por allá-me apunto la puerta de en medio.

-si gracias- había olvidado lo de ir al baño, de echo solo era un pretexto.

Entre al baño y cerré la puerta, me senté en la taza y observe, tenía una regadera, un lavamanos y un pequeño espejo, nada personal solo un cepillo de dientes, "vive sola" pensé, me levante y fui a la regadera, tome su champú y lo olí, estaba tardando mucho en el baño, tome un trozo de papel higiénico y me quite el agua de la cara, baje la cadena y salí del cuarto de baño, Korra se secaba el exceso de agua con una toalla.

-¿te apetece un té o café?-me pregunto esta.

-si gracias- me di cuenta que ella ya había puesto a calentar el agua.

-te importaría si me doy un baño rápido en lo que esta lista el agua-negué con la cabeza- Naga no te hará nada, por favor siéntate.

Me senté en la sala y el enorme pastor me observo con su lengua de fuera, rasque su cabeza, y observe de nuevo el apartamento de Korra, no había cuadros ni fotografías, todo estaba muy limpio, las paredes completamente blancas, esperaba ver un poco más de azul, la tetera comenzó a silbar y me dirigí a la cocina a apagar el fuego, no había trastos en el fregadero, era como una casa de exhibición, la curiosidad por ver su cuarto me invadió pero en ese momento Korra salió con una pijama azul y una toalla enredada en el pelo.

-disculpa lo informal, solo tengo café instantáneo o té.

-el café está bien-conteste y la vi, no sabía lo que hacía en su casa pero no quería irme, no sabía que decir, Korra no era mi amiga, pero… quería ver sus ojos azules-¿te permiten tener a Naga en el edificio?

-Si es de mi papá, es el jefe de la tribu agua del sur, tiene algunas ventajas, y Naga solo necesita un paseo por las mañanas y tiene el patio de servicio para ella sola.

-Ho, bueno, gracias por el café, es tarde, nos vemos mañana-le dije y me levante para lavar la taza.

-déjalo así, gracias de nuevo, te acompaño a la puerta.

Me dejo en la entrada del edificio, sin cruzar palabra alguna, subí a mi carro y lo eche a andar, ella se quedó parada en la puerta hasta que me puse en marcha, llegue a la esquina y le di vuelta a la derecha, en la siguiente esquina gire a la derecha, al llegar a la siguiente esquina gire a la derecha y cuando me di cuenta estaba de nuevo frente al edificio donde Korra vivía, apague las luces y me quede ahí viendo su ventana hasta que la luz se apagó, pasaban de las diez cuando llegue a mi casa.

Antes de que me juzguen y como les decía, la razón por la que estoy aquí viendo como Korra corre con su perro (no sé si recuerdan que el que la espié es la razón por la que estoy aquí parqueada frente a un parque a las seis de la mañana) es porque estoy segura de que Korra oculta algo. Ahora me iría por la explicación más simple y diría que es porque está saliendo con el indeciso de Mako, pero sería darles una excusa sin sentido, hay algo en Korra, un fantasma que no me permite acercarme a ella, y es que tengo más historias por las que estoy segura que Korra no solo no quiere ser mi amiga, si no que me evita.