DISCLAIMER: Los personajes de esta historia pertenecen a Michael Dante DiMartino y Brian Konietzko.
CAPÍTULO 12
Soy una mujer de decisiones, he decidido no ver a Korra, al menos hasta que ponga todo bajo control. No quiero esperar a tener suerte y tener una Korra amable o que de pronto no quiera hablarme, no quiero sentirme más utilizada, es domingo y son las diez de la mañana, estoy en el taller revisando mis cascos, he pensado en agregar un manos libres para el celular, y así evitar que haya accidentes, tengo planeado un comando de voz para aceptar o rechazar la llamada, pero también debo considerar otros factores.
No puedo evitar pensar en Korra, quiero ir, pero no sé de qué se trata, estoy sintiendo algo por ella, de verdad que me gusta, pero debo quererme más yo, debo amarme a mi primero, y si no respeto lo que me prometí entonces no me estoy respetando. ¿Tiene lógica? Tomo mi celular y le marco a Opal.
-bueno… Asami…
-Hola Opal oye necesito un concejo rápido, si tuvieras que elegir entre una persona o tu dignidad ¿qué arias?
-me elijo a mí, a menos que se trate del General Iroh… ¿a qué viene todo eso?-sabía que despertaría la curiosidad de mi amiga pero igual debía preguntar.
-hay alguien que me gusta pero me prometí alejarme hasta que terminara su relación…
-te diré algo Asami… si te quisiera de verdad terminaría con su novia, si no lo ha hecho entonces tal vez no te esté tomando tan enserio, no dejes que te lastimen…
-gracias amiga…
-lo que necesites, nos vemos mañana…
No dejo de pensar en lo que dice Opal, "no dejes que te lastimen" debo ser firme a mis decisiones, veo el reloj y el tiempo paso volando, pasa del medio día y me dirijo a mi habitación para darme un baño y al terminar me doy cuenta de que faltan quince minutos para mi cita con Korra, bajo y me subo a mi auto, me dirijo a la plaza de Aang y me estaciono una cuadra antes, me quedo ahí, observando el reloj, son las dos y media, no me bajo, golpeteo el volante con los dedos y conforme pasa el tiempo comienzo a pensar en escusas para mi tardanza, no había taxis… había mucho tráfico… mi padre me detuvo un momento… no, debo ser egoísta, pensar en mí, como ella puede decidir cuándo quererme y cuando ignorarme, cuando besarme y cuando pasearse con Mako de la mano…
Observo el reloj, son las tres, enciendo el auto y paso por el parque… la veo sentada en los pies del monumento a Aang, fundador de Ciudad Republica, sigo de paso y me dirijo a mi casa, pero cuando estoy cerca me doy cuenta de que no quiero estar en casa, me estaciono y tomo mi celular, es un nuevo número Korra no lo tiene, y yo tampoco tengo el suyo, no sé a quién llamar, pienso en Opal o Kuvira pero no, no tengo ganas de hondar mas en detalles, dejo mi teléfono en el asiento del copiloto y me dirijo a la casa que me heredo mi madre, al llegar ahí, voy directo al lago artificial y me siento en una vieja banca, observo de nuevo el reloj cuatro y media, dos horas después de nuestra cita, no puedo evitar pensar que ya se fue… ¿Cuánto tiempo habrá esperado? Tengo hambre, me dirijo a la casa y abro la nevera, solo hay una botella de agua y en la cava una botella de vino, ya no puedo esperar más.
Regreso al auto y voy a un restaurante, pido una ensalada pero decido romper mis reglas, pido una hamburguesa de cordero con queso de cabra, papas fritas con ajo, con alioli de azafrán de limón y mayonesa de tocino y un fresh orange banana lime daiquiri. Espero mi comida por más de cuarenta minutos pero al llegar todo estaba delicioso, cuando salgo del restaurante son casi las seis de la tarde.
Voy a casa, y regreso al taller, pienso en que tal vez Korra me odia, y no quiere saber más de mí, bueno al menos así no me buscara y sus ojos azules no destruirán mi amor propio, no puedo ser la segunda de Korra no cuando quiero que sea todo para mí, si le doy mi corazón lo podrá en una vitrina de cristal y lo dejara en un cajón de su closet para sacarlo solo cuando se le antoje, no quiero ser su segunda opción, no quiero que juegue mas con mi corazón…
"-dejemos el juego hasta que estés lista para jugarlo-" ¿cómo sabré que esta lista?… ¿yo estoy lista?... hay cosas que no he pensado, si Korra deja a Mako ¿se lanzara a mis brazos enseguida? ¿Lo hará por amor? si no funcionamos como pareja… y peor aún si descubrimos que nos amamos ¿Qué le diré a mi padre? ¿Cómo lo tomara el dueño de industrias futuro? Las relaciones entre personas del mismo sexo no están bien vistas pero ¿Qué pasa si la heredera de industrias futuro se muestra ante el mundo como homosexual?... ¿Quién decide que es correcto y que no? Si saco a Korra de su mundo confortable de un futuro tranquilo con Mako y la arrastro a un mundo de escándalo, si la marco ante la sociedad… sé que no le gusta mi estilo de vida, sé que rebulle a subirse a mi carro, que no le agrada ir a lugares caros, que su cita ideal es un helado, una tarde en el parque…
Korra es una chica del Sur, ordenada, tranquila, solitaria, extremadamente reservada, y aun así no se quién es, no sé si tiene hermanos, donde está su familia, porque está estudiando en ciudad república, cuáles son sus planes a futuro…
Me sorprendo al ver que es media noche, me dirijo a mi habitación, pero no puedo dormir…
Es miércoles, no la he visto, al parecer si me odia por dejarla plantada, no importa, debo aferrarme a la poca dignidad que tengo, para no ir a disculparme, soy una Sato… me recuerdo… soy una Sato…
-Soy una Sato-digo en voz baja y dejo escapar un suspiro, voy con mis amigas Opal y Kuvira, que están en el comedor, no podrían ser más diferentes en personalidad, Opal dulce y gentil y Kuvira seria y autoritaria, pero al parecer soy su equilibrio.
-Gracias a ti Baatar quiere más a tu auto que a mí-me dice Kuvira y escucho el enfado en su voz.
-lo siento-le digo y observo como corta con más fuerza de la necesaria la carne de su plato.
-Baatar te adora-dice su cuñada-solo que es hombre, los autos están en su ADN-justifica a su hermano.
-Pero el bobalicón de tu novio, no se la pasa hablándote al oído de los caballos de fuerza y los segundos que tarda en correr de cero a cien kilómetros por hora.
-cuatro punto cinco segundos-vi su cara de confusión y le aclare- dura cuatro punto cinco segundos para alcanzar los cien kilometro por hora.
-espero que al menos mi hermano dure más tiempo…-dijo Opal quitada de la pena- si no que aburrido.
Kuvira se puso roja y yo no pude evitar reír ante la referencia, seguimos con la conversación, cuando sentí algo a mis espaldas, mi cuerpo de inmediato reacciono y sentí su presencia, voltee rápidamente, a la entrada del comedor y vi a Mako, estaba solo, no entiendo lo que sentí, ¿es acaso que aun siento algo por Mako?
Tengo planeado sacar todas mis cosas del locker del Gym, no pienso volver a hacer ejercicio ahí, entre el trabajo de mi nueva oficina y el hecho de que quiero evitar la mirada azul de Korra, he decidido comenzar a cerrar puertas, al llegar al Gym entro directamente a los vestidores y me sorprende no ver a Korra en el, tal vez una parte de mi quería encontrar un pretexto para ver sus ojos, abro mi casillero y guardo el candado en mi bolsa deportiva, no lo ocupare más, saco todas mis cosas, guantes, un cambio de ropa limpia, mi toalla, los tenis especiales, mis vendas… de pronto siento un cosquilleo en mi cuello, la misma sensación que sentí cuando vi a Mako en el comedor, voltee hacia un lado pero no vi nada, "me estoy volviendo loca" cierro la puertecilla y me sobresalto.
Korra está recargada en los lockers con sus ojos en mí, siento que la sangre me abandona la cara y mi mente trabaja rápidamente para pedir disculpas e inventar una excusa, ya la había pensado solo debía recordarla.
-Domingo, plaza de Aang a las dos y media- me dijo con una hermosa sonrisa y se fue antes de que siquiera reaccionara.
Sentí como me estremecía, de pronto me sentía mareada, me recargue en los lockers y me fui resbalando hasta caer al suelo, deje que se me pasara el mareo y tome mi celular…
-Papá… ¿el domingo puedo ir contigo a jugar Golf?
-siempre has dicho que es muy aburrido Asami, tengo algunas cosas que hacer pero que te parece si nos vemos en el club a las cuatro.
-no pa… necesito que sea más temprano, podemos vernos a las dos y media.
-de acuerdo Asami, nos vemos a las dos y media.
Hola… hola… hola… tengo vacaciones así que les publicare más seguido, sé que les había dicho que abría acción desde hace varios capítulos, pero nunca escribo lo mismo dos veces y como perdí los primeros les pido un poco de paciencia, igual se revelaran los secretos, pero lo primero.
Jillian Kurusugawa: ¿qué hacemos si insiste? Igual y merece una segunda oportunidad…
Guest: aquí está pero los secretos tendrán que esperar un poco. Solo un poco no desesperes.
Espero que les agrade a todos…
