DISCLAIMER: Los personajes de esta historia pertenecen a Michael Dante DiMartino y Brian Konietzko.
Capítulo 15
Son las tres de la tarde del domingo y Korra no ha llegado, estoy recargada en la estatua de Aang y marco una vez más a su teléfono, fuera del área de servicio, no sé qué pensar, siento una opresión en el pecho, ¿es lo que ella sintió? ¿Acaso me quiere dar una lección? ¿Estará bien? Observo la avenida sin saber que pensar, observo de nuevo la hora, considero el volver a marcarle y entonces la veo, vestida con un traje formal negro y blusa blanca, con una maleta en la mano derecha y sus zapatillas de tacón en la izquierda y corriendo en mi dirección, sentí un asalto en mi corazón y corrí por ella, sus ojos se encontraron con los míos y se detuvo un momento para dejar lo que traía en las manos y alcanzarme.
La abrace sin pensarlo y ella me abrazo con el mismo entusiasmo me levanto del suelo y me apretó un poco más, sentí su cuello empapado en sudor su cabello mojado en mi rostro y su respiración acelerada.
-lo siento…-dijo con la voz entre cortada- el vuelo se retrasó…
No importa, nada importa, somos dos locas abrazadas frente al monumento de Aang, pero tampoco importa, no quiero soltarla, la extrañe demasiado, siento que si la suelto se ira, desaparecerá, seguimos en el abrazo hasta que se regularizo su respiración y al final soltó un suspiro sus brazos estaban en mi cuello y yo flexionaba un poco las rodillas por la diferencia de estaturas. Aferrándome a su espalda.
-te extrañe, no sabes cuánto te extrañe- le dije al oído para evitar ver sus ojos y notara mi sonrojo.
-yo también te extrañe.
Nos separamos y ella volvió por su maleta y sus zapatos, venia descalza, le sonreí y le ayude con la maleta, hasta llegar a una banca donde pudo sentarse al fin.
-fue un día de locos, -dijo mientras se quitaba el saco-no tienes idea de lo tedioso que fue esperar, el vuelo se retraso más de una hora-se aflojo la mascada que traía por corbata- y había demasiadas personas en el aeropuerto -comenzó a desabotonarse la blusa blanca de manga larga-había una fila enorme para tomar un taxi y ningún caballero- se sacó la blusa y quedo solo en una blusa interior- cuando por fin conseguí un taxi había tanto tráfico que nos quedamos atorados- dijo y abrió su maleta buscando algo-cuando estaba a tres cuadras le pague al taxista y salí corriendo, pero no pude correr con las zapatillas así que me las saque-saco una blusa ligera de tonos azules y blancos y se la puso- parecía que todas las personas iban en sentido contrario y no podía avanzar-saco calcetines y se los puso, mientras la observaba-el clima no ayudo mucho que digamos –se puso de pie y se desabotono el pantalón, no pude evitar sonrojarme y voltear a otro lado para corroborar si nos observaban, me encontré con un par de ojos curiosos y les dedique una mirada asesina, después la observe de reojo- hace demasiado calor-comenzó a sacarse los pantalones y no pude evitar ver su piernas torneadas y la cantidad importante de cicatrices, tenía líneas blancas en diferentes direcciones en ambas piernas, aparte de algunas más largas que habían sido suturadas – No mires depravada.
Dijo y voltee hacia otro lado mientras sentía como me sonrojaba.
-tu eres la que se está desnudando a la vista de todos-le conteste y no pude disfrazar el nerviosismo en mi voz.
-listo-dijo sentándose de nuevo en la banca para ponerse sus zapatos deportivos-pero podías no mirar, depravada, necesito que me hagas un favor-dijo buscando algo en su maleta-quiero tu autógrafo-me tendio un bolígrafo y un periódico con mi foto a color en la portada del día después de mi cumpleaños, era el diario de la nación del fuego- que diga para Korra de Asami con todo mi amor, puedes dibujar un corazoncito si quieres-me dijo con una hermosa sonrisa y por primera vez la vi a los ojos y me perdí en ellos.
-gracias- fue lo único que pude decir.
-las gracias te las daré yo cuando me des tu autógrafo, Naga se pondrá celosa…
- No Korra, gracias por todo lo que hiciste para mi cumpleaños, fue lo mejor que alguien ha hecho por mi… en mucho tiempo-no pude evitar abrazarla de nuevo.
-es lo mínimo que podría hacer…
-no Korra lo mínimo que podías hacer era no hacer nada, no sé cómo agradecerte.
-yo si se cómo-dijo y me señalo el periódico- para Korra con todo mi amor de Asami Sato.
No pude evitar sonreír, parecía dispuesta a evitar el tema de mi cumpleaños a toda costa, tome el bolígrafo y escribí a un lado de mi cara, "para la chica más genial que existe con todo mi amor, Asami Sato."
-Naga alegara que es para ella-dijo con una hermosa sonrisa y un sonrojo en sus mejillas mientras regresaba el periódico a la maleta.
Doblo y guardo la ropa que se había quitado y saco otro paquetito forrado en destreza y con un listón azul y me lo entrego.
-lo vi en el aeropuerto y no pude evitarlo, no te niegues no sabía si habías leído la carta, podías haberla tirado o ir en auto, vamos ábrela no me veas así.
Abrí el paquete entre mis manos y estaba una pulsera de la nación del fuego, el símbolo del fuego estaba marcado en platino, saco la pulsera y me ayudo a ponerla en mi mano derecha entonces de di cuenta que ella traía una igual pero de la tribu agua.
-gracias.
-no es nada, si continuas dándome las gracias te multare, si tuviera un yuan por cada gracias ya tendría como diez solo hoy.
-no sería mal negocio, más si continuas comportándote así, me veré obligada a firmarte un cheque-reímos y me di cuenta que no quería nada más que no fuera su sonrisa.
-estoy agotada-dijo después de soltar un suspiro y se recargo en mi hombro.
La deje ahí, tenía sus dos manos sobre sus piernas, puse mi mano sobre la suya la acaricie y me acomode un poco para que estuviera más cómoda.
-si quieres vamos a tu casa para que dejes tu maleta y descanses un poco.-le dije en voz baja.
-¿trajiste el Asami-móvil?- me pregunto mientras se levantaba y me miraba a los ojos.
-no lo siento yo… vine en autobús… no pensé
Antes de que me diera cuenta sentí un beso en la mejilla y ella me observaba con una sonrisa enorme.
-estoy orgullosa de ti, mírate eres toda una mortal usando el transporte público, te ganaste ese beso.
-hablando de eso… alguien me debe seis besos y uno es donde yo quiera.
-sí, pero esos son para cuando de verdad los quieras, entonces sabrás apreciarlos.
-bueno pero ¿si hago las cosas bien me darás besos como ahorita?
-ya veremos, vamos por algo de tomar me deshidrato.
-con una condición-le dije y ella levanto una ceja- pago yo, si no nos quedamos aquí y mueres por deshidratación.
-mira qué bonita, dales un poco de libertad y se revelan, solo porque viniste en bus te dejare hacer lo que quieras.
-lo que yo quiera…
-que sea legal y no sea depravado, como tú.
-oye… -le reclame- yo no me desnude en plena plaza, no te quejes, vamos por tu agua, también tengo sed y hambre.
-perfecto la comida del avión no es muy buena y nunca es suficiente, ¿a dónde me llevará señorita Sato?
-vi un lugar a dos cuadras que se veía muy lleno y venden comida de la tribu agua, vamos a probarla.
De pronto sentí su mano en mi hombro y antes de voltear sentí los labios de Korra en mi mejilla, se había puesto de puntillas para alcanzarme, le sonreí, caminamos juntas en silencio hasta llegar al puesto de comida, buscamos una mesa y nos sentamos una frente a la otra.
-Muy bien Korra eres la experta, dime ¿cuál es tu comida favorita?
-mi favorita es la sopa de cinco sabores, mi madre la hacía mucho cuando era una niña.
-entonces sopa de cinco sabores será…
-tengo que advertirte algo, como mucho para mi estatura-sonreía me perdí un segundo y cuando reaccione un joven simpático nos dejaba la comida.
Comimos en silencio pero sentía su mirada en mí, sentí que quería decirme algo, tal vez hacerme una pregunta, la vi a los ojos y levante una ceja al darme cuenta de cómo me observaba.
-¿tengo algo en la cara?-le pregunto y busco algo reflejante para verme.
-no, solo que nunca había visto a alguien comer sopa de cinco sabores con tanta elegancia-sonríe y no puedo evitar sonrojarme.
Para ser sincera no había puesto atención a mi manera de comer, desde pequeña he comido de la misma manera y considerando que es sopa no veo algo especial o distinguible.
-siempre he comido así…-alego a mi favor.
-Lo se princesa, te he visto…
Siento arder mi cara de vergüenza y me da un ataque de tos que no puedo disimular, sus ojos azules me observar sin expresión alguna como si tal comentario no tuviera la intención de nada como si su comentario fuera más una burla que un cumplido le sonrió y la observo comer, no mintió cuando dijo que comía mucho para su estatura, después del segundo plato no pude evitar pensar que podría comer su peso completo, y sobretodo, que le pasaba a la comida al entrar a su cuerpo, al parecer las ocasiones anteriores en las que habíamos comido se había contenido. Me siento tonta pensando en cuanto y como come Korra, la tengo frente a mí, corrió por mí, hizo toda una conspiración para mí, y aun no la conozco.
-¿tienes hermanos?-le pregunte y al ver su rostro me arrepentí, parecía ¿sorprendida? De que no lo supiera.
-tuve…-dudo, parecía que no podía decir nada más, que algo la golpeaba, se levantó apoyando sus manos en la mesa con más fuerza de la necesaria-me disculpas necesito ir al baño.
La vi desaparecer tras una puerta y no pude evitar sentirme muy mal, cerré los ojos y mi mente viajo al momento en que perdí a mi madre, cuando intentaban robar la mansión, de pronto recordé todo, lo que había guardado en lo más profundo de mi ser, mi madre repitiendo que tomaran lo que quisieran y se fueran, ellos cuyos rostros se perdían tras mascaras negras no solo querían lo que había en la casa, me querían a mí, querían un rescate, mi madre se opuso y el sonido de las balas me sobresalto. Mis demonios volvieron, el miedo, la frustración.
Me arrepiento de no traer mi auto, donde estoy, necesito salir de aquí, siento mis manos temblar y abro la bolsa, dejo dinero sobre la mesa y me levanto, no puedo estar aquí, no puedo estar en ningún lado, necesito irme, debo irme ya, camino hacia la puerta lo más serena posible pero al abrir la puerta salgo corriendo a la esquina, un taxi, necesito un taxi, necesito….
Veo a los lados, busco un taxi las calles llenas de autos, personas mi mundo lleno de soledad, llamo un taxi pero está ocupado, siento como mi cuerpo comienza a temblar, las lágrimas brotan continuamente, mi mente se llena de la basura que mi psicólogo me decía, aceptar y olvidar, perdonar y perdónate no quería perdonarme fue por mi culpa, mi madre me pidió que entrara al cuarto que me escondiera pero yo salí, llorando por ella, sus ojos dándome la última mirada, cuando ese hombre le apuntaba a la cabeza, "todo estará bien "pero nada estuvo bien.
Los brazos de Korra me rodearon de pronto por la cintura y sentí su frente apoyada en mi hombro, sus lágrimas mojaban mi piel, no me moví, cerré los ojos y deje que todo corriera, el día parecía burlarse de nuestro dolor… soleado, hermoso, y yo solo deseaba que estuviera lloviendo, que la lluvia se llevara mis lágrimas, las disfrazara.
-lo siento-me susurro al oído-de verdad lo lamento, no te vayas, te necesito…
Sé que ella no tiene la culpa de mis demonios, sé que ella tiene los propios pero no quiero estar sola, y ella tampoco, siento como poco a poco sus brazos pierden su agarre hasta estar completamente libre no quiero verla a los ojos, ella toma mi mano y comienza a caminar.
-tu maleta…- murmuro y me detengo, ella continua caminando.
-me la van a cuidar, no quiero ir por ahí con ella a cuestas, mañana pasare por ella.-Continuamos con la caminata, disimuladamente limpio mi cara, siento la necesidad de verme al espejo de arreglar el maquillaje.-te vez bien-dice y me sonríe.
En su cara se notan las lágrimas derramadas, de nuevo pienso que somos dos locas, dos locas que se miran como si el mundo no existiera, levanta su mano con cautela esperando que la rechazara pero no lo hago, y siento como me quita el rímel corrido y me da una leve caricia en la mejilla al terminar, me acerco a ella y pongo mis manos en sus mejillas para limpiar sus lágrimas, quiero besarla, de verdad siento que lo necesito, ella solo sonríe y toma mis manos, las aparta de su rostro y comienza de nuevo a caminar, aquí no podemos, solo podemos solas entre cuatro pareces, en la oscuridad, en soledad, las personas nos juzgarían, la sigo en silencio, hasta llegar a un mirador de ciudad república, hay mucha gente pero no importa la vista es hermosa.
Me recargo en la barandilla y observo a lo lejos la bahía Yue, y un poco más la isla del templo del aire, sé que Korra está a mi lado pero no quiero verla a los ojos siento la vergüenza del intento de beso negado, de pronto veo como el viento se lleva unas burbujas de jabón la visión era hermosa, las burbujas se movían a la voluntad del viento y eran tantas que lévate la mano para tocarlas, al contacto se rompía.
-Asami…-la voz de Korra me regreso a la realidad y la vi a los ojos tenía una hermosa sonrisa y su celular en mano.
Me tomo una foto, tal vez mas entonces vi en su mano un juguetito de burbujas, era ella, ella las había hecho para mí, le sonreí, ella se acercó a mí y de un salto se subió a la barandilla dándole la espalda al paisaje, viéndome a los ojos.
-no recuerdo cuando fue la última vez que sople una burbuja- le comento ella me da el juguetito.
-en casa las burbujas no se elevan al cielo, caen y se congelan son hermosas… las burbujas fueron mi primer recuerdo de ciudad república.
Comencé a soplar burbujas y ver como se perdían ella metió sus pies entre los barrotes de la barandilla y se dejó caer, quedando colgada, al vacío, sentí miedo, pavor de que algo le pasara, pero ella parecía disfrutarlo.
-Korra…
-Dime…-no se movió se quedó colgando al vacío dude pero necesitaba respuestas.
-recuerdas que dijiste que me darías una explicación.
-si…-su voz sonaba enfadada.
-¿podrías dármela en este momento?-le pregunto y ella se levantó sus ojos azules me miran fijamente.-
-¿estas segura que quieres saber?-me pregunto yo solo asentí con la cabeza-pero por favor déjame continuar hasta el final, no quiero que te molestes y no me dejes terminar.
-te voy a escuchar.-le digo pero siento una punzada en el pecho.
-de acuerdo, cuando conocí a Mako era como un borreguito perdido, antes de salir con el conocí toda la historia, solo hablaba de ti y lo vacía que había quedado su vida, y de lo que daría por llenar el vacío, así que cuando te conocí para serte honesta no me agradaste y viví las clases que compartíamos lo más lejos de ti que era posible, comenzamos en una relación, y el no dejaba de mencionarte, al principio estaba celosa pero después apareciste y me llevaste contigo hasta mi casa, entonces corrobore lo que Mako me decía, adorable y servicial, casi asfixiante…-hizo una pausa-de pronto estabas hasta en la sopa y en mi mente solo aparecían todas las cosas que Mako decía de ti… hermosa, cautivadora, armoniosa, brillante… y me mostraste algo más esa parte de ti que rompió a Mako, tu poder económico, aparecías en un auto distinto cada vez, llevándonos a Naga y a mí a ese dichoso restaurante cuya comida era tan cara que pagaba lo que comemos Naga y yo en un mes, plantearme viajes ver tus excesos… solo le di la razón a Mako y pretendí alejarme…
Me quede en silencio, sus palabras calaban, una tras otra me golpeaba, asfixiante, poder económico, excesos, vacío…
-…pero no podía, para ese punto extrañaba tu presencia, tu sonrisa y esa manera tuya de caminar como si te desplazaras por el cielo, esa mirada, como te sonrojabas si te sonreía, y por un momento pensé que sería diferente, que conmigo sería diferente, y te juro, no sabes cuánto me arrepiento de haberte besado, te juro que no lo había pensado siquiera pero fue tu culpa.
-mía…-apenas y podía creer sus palabras ella no quería besarme, que tonta fui…
-si pero no es como piensas, nuestro primer beso debió ser distinto, no una calentura de momento, si no hubiera sido por tu pijamita-vi cómo se sonrojaba- me hubiera conformado por dormir con tu aroma que me ficina, quería que mi almohada se impregnara con tu olor… pero no… te apuesto que no duermes así, te lo aseguro… bueno ese beso acelero las cosas, hecho por tierra todos mis planes y después te encuentro coqueteando con Opal…
-no coqueteaba con Opal…
-Tal vez no pero ella sí que coqueteaba contigo, como te abrazaba y lo del postre… a mí no me engaña…
-pero…-dije y me detuve venia la parte de la historia que quería escuchar…
-y entonces paso, llegaste en súper moto con un regalo, y me llevaste a un lugar apartado… y las palabras de Mako resonaban en mi cabeza y me decían que eras la misma, la que destrozo su corazón, regalos costosos que hacían pensar en cuanto debería de trabajar para darte algo, siempre pagando todo haciéndolo sentir inútil, con actividades extravagantes como el automovilismo, Mako no paraba de decirlo, ella me hacía sentir que era un objeto, que me compraba, que me vestía… que se comía mi dignidad, mi orgullo, y sentada en esa casa de campo no deje de pensar en que era más grande que la casa de mis padres, que nunca estaría a tu altura… que no importa lo que soy… y solo quería salir de ahí, pero cuando te fuiste sentí un vacío, ese vacío que Mako describía, era por tu ausencia… no te quiero perder Asami…
-pero…
-me di cuenta de que te quería para mí, y que perdería la razón sin ti, cuando vi al General Iroh y su manera de verte y de hablarte me llenaron de celos, por eso es que deje el templo aire para esperarte los domingos, quiero que me conozcas, que borres las impresiones que tienes de mi… no tengo que ofrecer mas que mi corazón, pero no quiero una respuesta, te esperare cada domingo, sin tarjetas de crédito ni autos deportivos, y cuando sientas que me quieres, cuando despiertes y sonrías al pensar en mí, cuando te enamores de mi como yo lo estoy de ti, ve por mí y bésame en los labios, entonces te entregare por completo mi corazón y cuidare el tuyo…
-¿Cuál es el caso?-mi voz se quebró, no siento orgullo que me salve, solo dolor sus palabras me matan –lo que hiciste por mi cumpleaños todo lo que haces por mí, no importa, yo no puedo cambiar, soy solo una muñeca de porcelana, para ti no hay más que mi belleza, no importa quién soy Mako sigue en tu vida y yo no.
-Asami… te ofrezco lo que puedo darte…
-¿y que es eso? ¿Qué puedes darme? Estas con Mako y yo soy una egocéntrica chiquilla de papi para ti, porque querrías estar conmigo si lo que soy y lo que represento es lo que les causa vacío a Mako y a ti…
-Asami…
-no Korra ahora escúchame tu a mí, toda mi vida la he vivido así, lamento mucho haberlos lastimado de esa manera, pero ese vacío que dices… es el que me consume día tras día, no sé cómo expresar el amor, toda mi vida mi padre solo me ha dado cosas, soy un objeto pero quiero que entiendan algo; no soy una niña tonta, estoy cansada que solo usen la palabra bonita cuando me describen, desde pequeña he practicado artes marciales con los mejores maestros de las cuatro naciones, tengo conocimientos de ingeniería que superan a los de mis maestros y he diseñado más de un motor de alto rendimiento desde cero, estoy cansada de ser culpada por mi posición económica o tener trato preferencial por mi apellido, y si lo que quieren Mako y tu es una modelo cabeza hueca entonces cómprense un maniquí y dejen de culparme por todo.
Estoy furia, cansada de la misma canción, cuando nos dimos un tiempo Mako y yo él dijo no estar seguro de sus sentimientos, nunca menciono que no me quería porque se sentía menos por mi dinero.
-Sami por favor escúchame… no me gustas porque eres hermosa, eres hermosa pero hay miles de mujeres, antes de ti nunca hubiera imaginado siquiera que me gustaría una mujer, eres más de lo que he dicho y lo que has dicho, no te conozco Asami Sato y tú no me conoces a mí, no sabes quién soy, no conoces mi pasado, no sé quién eres, solo sé que hace un mes pensaba estar enamorada de un chico guapo y hoy te veo a los ojos y me siento viva… tu y yo estamos conscientes de lo que sentimos no es correcto, tu y yo sabemos muy bien que no podemos besarnos en la plaza o abrazarnos en el cine, no sabemos las consecuencias de que nuestra familia lo sepa, somos dos chicas, solo dos chicas…
-entonces cual es el sentido del juego.
-encontrarnos, antes de ti… por mi sangre corría veneno, que me destruía por dentro, antes de conocerte mi vida era una monótona rutina, vivía porque debía hacerlo, caminaba por la orilla de un abismo-dijo y en un salto ágil cayo del otro lado del barandal sujeta de sus manos viendo hacia el precipicio-me preguntaba porque sigo aquí, estaba furiosa con el mundo, dedicaba mis días al ejercicio para dormir por fin por las noches, castigaba mi cuerpo, lo llevaba al límite, detestaba la manera en la que me veían, como si me entendieran, pero entonces vi tus hermosos ojos verdes, y sabes que vi en ellos…
-no…
-nada, no había lastima, no había compasión, ni hipocresía, solo los ojos de una chica celosa que me observaba y buscaba mis defectos para odiarme como a su ex novio, una chica que me seguía, veía tu cabellera negra en todas partes, pero ¿sabes que es lo que veía en tus ojos? en tus ojos vi mi libertad… me hubiera encantado que esa noche me bañaras con tu carrito rojo, para odiarte y dejar de pensar que eras demasiado hermosa como para compararme contigo, ¿sabes que se siente besar a un chico que está enamorado de sus ex? ¿La sensación de que busca en ti lo que perdió en ella? Que sus manos la busquen a ella… ser su sombra…
-si…
-entonces comprendes.
-no estamos llegando a ningún lado, no entiendo nada, bueno ahora sé porque terminaron conmigo pero mi pregunta la misma ¿Por qué haces todo esto?
-porque me gustas y sé que te gusto, porque siento que me complementas, porque pienso en ti todo el tiempo, porque sueño contigo, porque extrañe tu mirada buscándome por los pasillos, porque quiero intentarlo, quiero ser valiente contigo, no tengo que ofrecerte solo esta necesidad de hacerte sonreír, hacerte feliz, ser feliz contigo, quiero hacer un trato, déjame enamorarte, y no quiero que sea una carrera íbamos tan rápido y es que el objetivo de una carrera es terminar primero, vamos a enamorarnos, ven el próximo domingo, y el siguiente, permíteme mandarte un mensaje al despertar y otro para dormir, déjame buscar un pretexto para verte avancemos juntas y cuando sientas que me necesitas y que me amas dejare mi vida y viviré por ti, tomare tu mano y le gritare al mundo que te amo, te besare en la plaza y te abrazare en el cine y le diré a tu padre que te amo, pero no me la pongas fácil, si quieres evítame en clases, ignora mi existencia, que yo me encargare del resto.
-me estas pidiendo que me enamore de ti ¿y qué? Ser la segunda, compartirte con Mako, esperar a que tengas tiempo para mí, verte caminar de su mano y besarse en los pasillos y conformarme con un día a la semana…
-por ahora no tengo más que darte, pero te prometo que no te volveré a besar, no lo intentare siquiera, cuando estés lista bésame y vas a conocerme, no me iré nunca de tu lado, te amare por siempre porque para ese día mi amor habrá crecido exponencialmente, dime que lo pensaras-me dijo y negué con la cabeza-dime que lo intentaras o me suelto-dijo y soltó la mano derecha de barandal.
-Korra…
-me soltare-dijo y lanzo su cuerpo hacia atrás.
-eso es trampa Korra.
-esta alto seguro moriré-dijo y soltó su pie izquierdo del suelo-vamos Asami no lo pienses mucho…podría morir-en cámara lenta vi como su mano izquierda soltaba el barandal.
La sujete con todas mis fuerzas y la ataje hacia mí,
-¿estás loca? Pudiste morir.
-no lo hubieras permitido, Asami Sato en este momento te entrego mi vida y mi corazón, has con ellas lo que quieras.
