Capítulo 1
-Esto fue mala idea.
No hace menos de dos horas, All migth le dijo que pasara Hosu, para llegar Oita, su hogar. Pero al poco tiempo, se dio cuenta que este barrio se veía realmente peligroso. Las calles no brillaban por su limpieza, había grafitis en cada pared o en cada casa que pasaba, etc. Sumado a que faltara poco para que anochezca, lo que significa una cosa.
-¡Me van asaltar si no me apuro!
El finalmente decidió correr para apresurar el paso. Según las señales de tránsito, la estación estaba a menos de dos cuadras y para más rápido tenía la opción de irse por un callejón que le ahorraba tiempo. Pero pronto se dio cuenta que esa sería el error más grande de su vida.
-¡No! ¡No me hagan daño!
Decía un hombre pegado hacia la pared, sostenido a más de un metro de altura con otro tipo desconocido, que era mucho más grande que él, al lado de él había otra persona con una pistola apuntándole. El primero, tenía la apariencia de un vagabundo, ropa sucia y unos guantes de motociclista. El segundo, era alto, corpulento y calvo, estaba vestido con un traje rojo de ejercicio de segunda mano y con hoyos en sus costados, puesto que tenía cuatro brazos en vez de uno. Por último, el tercero tenía una pequeña barba, estaba vestido de con una simple camisa y unos Jeans negros.
-¡Nos debes y lo sabes! Paganos y no te dejaremos lisiado.
Izuku no podía moverse debido al terror que estaba sufriendo, puesto que jamás en la vida se había topado con un villano.
-Lo gaste en mi novia ¿Sabes? ¡¿Qué tal si lo pago el fin de semana!?
-No lo va hacer. ¡Sikkim mátalo!
El tipo chasqueo los dedos y el hombre de cuatro brazos, agarro la cabeza del hombre, con solo una mano y empezó de golpearlo contra la pared varias veces. La sangre se empezaba a escurrir en las paredes. Luego lo dejo caer al suelo. Al verlo en el suelo, el hombre vio que aun salía respiraciones del cuerpo. Con su arma empezó a disparar varias veces.
-¿Cuál era su afán en seguir viviendo? Esa escoria solo le esperaba la mierda.
Izuku no pudo evitar estar en pánico y salió rápidamente del lugar. Al cruzar la calle, vio a pocos metros la querida estación. Pero, de pronto el hombre del arma se le apareció, como por arte de magia.
-¿No lo sabes chico? Mi particularidad son los poderes de un jaguar.
De pronto la piel del señor se volvió amarilla, con rayas negras. También le salieron garras en sus manos.
-¡Y soy más rápido!
Izuku sintió su puño en su estómago que lo mando a volar hacia el aire por dos metros y aterrizo fuertemente en el asfalto. Haciendo que las cosas de su mochila también volaran y se regaran por el suelo.
-Cuando elijo a una presa, siempre juego antes con ella para luego asesinarla….
Con una sonrisa sádica, dijo.
-¿Jugamos?
Con sus garras le dio un zarpazo a su brazo izquierdo, al intentar cubrir su rostro. Luego, se intentó levantar para huir. Pero él le dio una patada en su pierna y lo tiro de nuevo. Después, le intento dar un segundo zarpazo pero lo esquivo y termino arañando el suelo. Izuku en un intento de valentía, lo golpeo en el rostro, pero apenas lo hizo inmutar.
-¡Eres muy aburrido! ¿¡No tienes particularidad o qué?!
La expresión del chico dijo todas las respuestas que necesitaba.
-¡Oh! ¡Esto es demasiado raro hoy en día! Casi eres una especie en peligro de extinción. Si no hubieras sido muy idiota, te hubiera invitado un café. Ni modo, te matare.
Izuku estaba en el límite de su cordura. Definitivamente, era el peor día de su siempre miserable vida. Van dos veces que lo intentan asesinar, la vida escolar de mierda, su héroe a quien admiraba con tanto fervor resulto no ser lo que creía. Más que miedo, su ansiedad u odio hacia su propia vida aumentaba más.
-¡Mátame! Mi mierda siempre ha sido una porquería desde que nací. ¡Qué esperas cobarde! ¡Sé que quieres! ¡Hazme el maldito favor!
-Sí que eres un chico muy particular. Eres tan miserable como nosotros….
Sus garras estaban a milímetros de hacer un corte limpio en su yugular. Para la sorpresa del mismo Izuku, al saber que iba morir, le producía una especie de alivio. Como si sus problemas se habían acabado en un instante.
-Ni creas que vas morir chico suicida.
Su casi homicidio se vio interrumpido por el tipo de cuatro brazos. Su compañero volteo a verlo molesto y dijo.
-¿Qué haces idiota?
Izuku se dio cuenta que el tipo, estaba leyendo su bloc de notas.
-Aunque parezca un inútil sin particularidad, este chico es muy inteligente -Miró a Izuku- ¿Estás seguro que tu particularidad no es esa?
-¿A qué te refieres?
Pregunto curioso el jaguar.
-Este chico tiene anotado a muchos héroes que conocemos y tiene muchas debilidades escritas, además de formas posibles de derrotarlos.
El hombre le arrebato la libreta y empezó a leerla. Izuku los miraba sorprendido de que se interesaran en lo que se escribió y por alguna razón, no aprovecho la oportunidad de por lo menos escapar hacia la estación. Aunque por obviedad, eso sería imposible.
-Tienes mucha razón, este chico tiene mucho talento.
Ambos lo miraron como si él fuera una oportunidad a aprovechar. Esto verdaderamente lo incomodó.
-El jefe lo quera conocer. Dale las buenas noches para el viaje.
-¡Con gusto!
El hombre corpulento, se acercó a él, apretó sus puños con sus dos primeros brazos. Luego sintió un golpe verdaderamente fuerte para dejarlo noqueado. Al cabo de un rato, despertó en un frio suelo, confundido y asustado a la vez.
- ¿En dónde estoy?
Pronto se dio cuenta que estaba esposado de ambas manos y encadenado en su pie.
-¡¿Qué demonios?!
La habitación era pequeña y sucia. No había iluminación de ningún tipo, mas que un foco roto. Excepto la luz que entraba por debajo de la puerta, que había enfrente.
- ¿¡Por qué trajeron a un niño aquí?!
Izuku con algo de esfuerzo se levantó y se dirigió a la puerta al escuchar una voz. Afortunadamente, la cadena era lo suficiente larga para poder pegarse en la pared y con su oído escuchar la conversación.
- ¡Ese niño es un genio! ¿No lo ves Shigaraki? ¡Lee esta libreta!
Al escuchar eso, experimento una sensación rara. Por un lado, sería una agradable, porqué, Jamás en su vida había escuchado tantos halagos de una persona, pero a la vez una muy incómoda, porque esa persona era un villano y asesino.
- Tsume, Sikkim es un simio imbécil, así que confió en tu palabra ¿No perderé mi tiempo en este libro?
-Lo juro por mis garras.
-Entonces, trae al chico.
Oyo pasos acercándose hacia la puerta y retrocedió rápidamente. Se oyó como sacaban unas llaves y quitaban el seguro. Finalmente, vio la puerta abrirse dejando ver al tipo parecido a un jaguar.
-Si te resistes te matare ¿Entendido?
Izuku asintió con la cabeza. Luego, el tipo se puso de rodillas, saco sus llaves, después, empezó liberarlo de su cadena y esposas. Ambos se levantaron y empezaron a caminar por un pasillo corto, hasta llegar en una habitación que parecía ser un bar, con un candelabro de cristal en el techo, varias mesas alrededor y una barra con diversas botellas. Había tres personas en la habitación, aparte del tipo que lo libero. Uno estaba detrás de la barra limpiando los vasos de cristal con un trapo húmedo, no tenía un rostro definido, solamente es una oscura niebla con ojos intimidantes. También vestía un traje elegante con botones, corbata. El segundo era un tipo alto, con piel pálida, cabello de color celeste, y su ropa consta de pantalones negros sencillos, una camisa sin costuras, además de las extrañas manos que están colocados alrededor de su cuerpo y rostro. Por último, estaba el tipo de cuatro brazos.
-En lo que te liberaban, empecé a leer algunas paginas de tu libreta y me quedé sorprendido. E incluso aparece el bastardo de rocketman, ese capturo a muchos de mis hombres y aparece una forma fácil de asesinarlo. ¿Cómo lo supiste? O mas bien ¿Los espiaste?
Dijo el tipo de las manos. Desde luego, Izuku por los nervios se quedo callado.
-¡Te está haciendo una pregunta!
Dijo el tipo de la niebla. Luego de tragar saliva, al fin hablo.
-Siempre he tenido la costumbre de ir a las peleas de los héroes en mi ciudad y anotaba todo lo que veía y me imaginaba como serian derrotados o como mejorarían sus habilidades.
- ¡Definitivamente nos serviría!
Interrumpió el tipo corpulento.
-¡Cállate idiota!
Lo regaño el tipo de la niebla y luego dirigió su mirada hacia Izuku.
- Siéntate si quieres chico ¿Quieres cerveza? Tengo vino también.
Extrañado, contesto.
-No gracias.
Decidió sentarse en una de las sillas del bar y el tipo de las manos también lo acompaño en la misma mesa.
-y lo más importante ¿Por qué hiciste eso? Digo, chicos de tu edad deberían jugar videojuegos o ver como esta su acné, ¡esas estupideces!
Por sentido común, sabia que no debía contestar que para convertirse en un héroe. Pues, es el enemigo natural de los villanos.
-Por simple curiosidad. Pues al no tener poderes, es agradable como los usan los demás.
No quería proyectar lastima, pero lo que dijo, era en gran parte la verdad.
-Ya me habían comentado sobre eso. ¿Sabes que? Tsume tenía razón, eres tan miserable como nosotros…
Lo quería negar dentro de sí, pero esas palabras eran tan penetrantes lo terminaba de convencer que es cierto. De pronto el hombre de la niebla dijo.
- ¡Ve al grano Tomura!
- ¡Ahí voy idiota!
Retomo su vista hacia Izuku.
-Aun no me convences del todo para serme de utilidad, pero si haces algo por mí, te ganaras mi confianza.
- ¿Me estas ofreciendo trabajo?
- ¿Acaso no es obvio?
Los nervios de Izuku comenzaron a aumentar.
-¿¡Yo!?... Digo… no se que decir. ¿Qué tengo que hacer? ¿Sera ilegal? ¡Digo!...
- ¡Cálmate muchacho! El jefe es muy buena onda cuando esta de humor.
Comento Tsume.
-Además, la paga será muy buena, e incluso puedes ganar más que tus padres. ¿Sabias que las chicas aman a los villanos?
Comento también Sikkim. También intervino el hombre niebla.
-No será un trabajo muy peligroso que digamos joven… ¿Cómo te llamas?
El peliverde respondió.
-Izuku Midoriya.
El mismo hombre continuo.
-Me llamo Kurogiri, un gusto. Como iba diciendo. Creo que Tomura, quiere que seas su cerebro en las operaciones. Ya que, honestamente eres muy débil para las operaciones e incluso ser el barman de este lugar, limpiar el piso etc.
En su vida, jamás se habría imaginado unos villanos tan amables. Siempre los veía como seres sin alma, que no tienen ni consideración entre los suyos.
-Gracias por aclarar mi punto.
Contesto el hombre llamado Tomura.
Todo era demasiado repentino para él, dedicarse a esto seria un camino sin retorno. Uno sin escapatoria.
- ¿Qué decides?
Le interrumpió Tomura.
-Necesito pensarlo….
Kurogiri le contesto.
-¿Qué tal si hacemos esto? Le damos tres días para pensarlo y si lo acepta. Le dices que hacer.
-Buena idea -Contesto Tomura- Te voy a dar mi número. Después de tres días será inservible. ¿Estas de acuerdo?
-Si
Tomura agarro un pedazo de servilleta de la mesa, el barman le entrego una pluma y le anoto el número. Luego se lo entrego a la mano de Izuku.
-Antes de nada. Una advertencia Midoriya. Si le cuentas a algún héroe o amigos de nosotros, te mataremos a ti y a tu familia. ¿Queda claro?
Eso le helo la sangre al chico.
-Por supuesto.
Dijo sumamente nervioso.
-Estos incompetentes, te llevaran a la misma estación donde te encontraron. Pero tendrás que cubrirte la cabeza.
Ya dicho eso. Ambos se levantaron de sus asientos.
-Fue un placer tenerte Midoriya.
El chico por instinto sonrió.
-Gracias.
Tomura se recargo en la barra y vio al chico ya encapuchado, irse hacia el estacionamiento. Mientras tanto Kurogiri, le hizo una observación a su compañero.
-Antes, aunque hubieran dicho que lo pensarían, igual los asesinabas. ¿Qué? ¿Acaso te ablandaste?
Tomura lo miro molesto.
-Ni un poco me he ablandado. No lo he asesinado por qué, sé que va a aceptar la oferta.
- ¿Por qué lo crees así?
-Mientras lo interrogaba, pude analizarlo un poco y pude concluir dos cosas. Uno; El dinero le va a sentir bien, su aspecto y comportamiento no es de un niño riquillo, además que ¿Ya viste su ropa? Dos; cuando uno es miserable, siempre va donde otros van, sentirse pertenecido a un lugar y sobre todo el busca el respeto. Esa es la principal causa que todavía grupos como nosotros existen ahora. ¡Créeme! Ese chico pide a gritos el respeto.
-Casi puedo jurar que ese chico se parecía mucho a ti cuando tenías esa edad, - dijo nostálgico-. Todavía recuerdo esos días, en donde limpiabas el piso del bar, antes que el viejo terminara tu entrenamiento.
-¡Cállate! Te recuerdo, que puedo convertir en polvo tu mierda de máquina.
Se retiro molesto, rascándose el cuello.
-El mismo pequeño Tomura.
Luego, siguió limpiando los vasos de cristal.
….
Mientras tanto, Izuku sentía los movimientos bruscos de la van en la que iban. Hasta que finalmente se detuvieron. Uno de ellos le quito la capucha y vio que era Tsume.
-Ya llegamos joven Midoriya. Te dejamos a tres calles de la estación. Hay muchos polis por el cadáver que dejamos ahí. ¿No hay problema?
-Ninguno.
Sorprendentemente para él, tratar estos temas ya estaba dejando de ser tabú para él.
-Lamento por casi asesinarte. No era nada personal.
-No importa. Después de todo, te grite que lo hicieras.
Ya dicho, ambos se empezaron a reír de eso. Luego Sikkim, le contesto al peli verde.
-¡Te me cuidas! Espero verte con nosotros haciendo el trabajo. ¿Seria divertido? ¿No?
-Puede ser jeje.
El hombre corpulento y el chocaron puños. Finalmente, el bajo de la van y se largo con prisa del lugar. Con su mochila en la mano, agarro su celular y vio la hora que era.
-11:45 y mama usualmente aun no llega a esa hora. No creo que le importe.
Dijo alzando los brazos cínicamente y luego, se fue tranquilamente hacia el tren. Durante el corto trayecto que hizo en el tren, evaluó los pro y contras de su decisión.
-¿Qué hare?
Decía indeciso, con un fuerte dolor de cabeza al no aclarar sus pensamientos.
-"Próxima parada. Estación Oita. Prepare su descenso"
Finalmente se paró para bajar la estación.
-Descansare y lo pensare mañana.
Después de tantas emociones en un solo día, el chico por fin regreso a su hogar, esperando lo que le depara el futuro.
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