Ya no había vuelta atrás. Ya estaba adentro en ese mundo, el mismo sabía que tendría que adaptarse y sobrevivir. Pero, jamás se hubiera imaginado que su primer trabajo, seria asesinar a un héroe respetado.

- ¿Algún problema? Veo que te quedaste un tiempo pensando.

Dijo Tomura.

-No…ni..ninguno.

Dijo tartamudeando. Luego de eso, Tomura le ofreció la mano para levantarse y este con gusto acepto.

-Supongo que no habrá problema con llevarte al bar. ¡Vamos Midoriya!

-Claro Tomura.

De camino al bar, tuvo que digerir el hecho que tenía que quitarle la vida a una persona. Simplemente, no se esperaba eso. Esa fría sensación recorrido por su cabeza y lo que temía al aceptar eso, se cumplió. Pero si se negaba, sería mucho peor. Prefirió mejor a no pensar mucho sobre eso, si no, esto lo volvería loco. Afortunadamente se tranquilizó consigo mismo, cuando Tomura le hablo.

-Si te preguntabas si tu tendrías que asesinar al héroe solo, estas muy equivocado. En este caso, nos ayudarías a eso.

Por lo mucho que sonara feo, no hacerlo solo, lo tranquilizaba más, aunque el hecho de asesinar no cambia.

-Por cierto, ¿Conoces al héroe que te dije?

Antes de irse, Tomura le dijo que el héroe que tendría que asesinar se llamaba "Rocketman", no era de los diez primeros, pero es muy conocido.

-Si. Hace un año lo vi pelear.

-Si lo traes anotado en esa libreta tuya, llévatela a las reuniones. No va a servir mucho.

-Claro, lo hare.

Cuando por fin llegaron al lugar, por fin vio que a simple vista era un edificio abandonado, casi en obra negra, pero lo que lo diferencia de uno normal, es que tenía una puerta de acero en el sótano de este. Eso resolvió sus dudas cuando estaba vendado y lo metieron a esa Van.

-Increíble.

-No es para tanto mocoso. Los héroes cada vez son más listos en buscar las guaridas. Hay que tener cuidado.

Al ingresar al mismo bar de antes, se dio cuenta que los clientes habituales de ese lugar son criminales respetados e incluso temidos por los héroes. Algunos salieron en televisión como los mas buscados. Tomura lo dirigió hacia su oficina, en una parte alejada de los comensales. Luego de indicarle que se siente y el por supuesto, tomo su asiento y recargo los pies en su mesa.

-Mañana comienzas. Después de las reuniones para los trabajos, tienes que limpiar los pisos del baño y luego asegúrate que paguen. Algunos son unos hijos de perra para eso.

Lo había pensado un poco y pensó que en el caso de aceptar, tendría que imponer condiciones. Pero era poco el valor que tenía, pero había momentos que reunir mas era mas que necesario.

-Si no le im…importa. Voy poner condiciones par….para poder trabajar aquí….

Tomura le contesto.

-Uno. ¿No es un poco tarde para eso? Dos. De una vez te advierto que tu paga no seria tan alta como crees, pero eso dependerá de ti.

-¡No! No es eso…

Dijo eso, con un poco de pánico.

-Entonces, ¿Cuáles serán tus condiciones? De mi dependerá si acepte o no.

Primero realizo una respiración profunda y luego hablo.

-Primera condición. Que no voy a abandonar la secundaria y faltare a clases si es necesario.

-No hay problema. ¡Es más! Mucho mejor, ahí puedes vender droga cuando sea necesario.

Se arrepintió profundamente por mencionar su escuela. Pero, aun así siguió.

-Segunda condición. Que el 80% de mi paga sea dirigido a la cuenta bancaria de mi madre y el otro 20% sea para mí.

-No voy a hacerte de banco. Tu mismo dale el dinero, pero no seas tan idiota para que te descubra.

Siguió continuando.

-Tercera. Que mi horario de mi trabajo en el bar termine a las diez de la noche. De lunes a Sabado. Me quedare mas noche, si hay reunión.

-Dale por hecho.

Creyó que esto termino, pero se equivocaba.

-Ya que pusiste tus condiciones, yo haré lo mismo

Quito sus pies sobre la mesa y se posiciono de una forma correcta. Después miro a Izuku de una forma inquisitoria.

-Primera y por mucho la más obvia. Si te capturan los héroes o la policía, tienes que proteger con tu vida la ubicación de este lugar y el nombre de sus habitantes. ¿Entendido?

-Si

Dijo muy nervioso y asustado.

-La segunda. Si vendes droga en los lugares en donde te indiquemos o tu escuela, los vendes al precio que te indiquemos. Si empiezan a regatearte o modificar el precio, los amenazas y si es necesario los asesinas. En este caso, tú no tienes habilidad con que defenderte, así que te asignare a un compañero y el lo asesinara por ti. Solo ordénaselo ¿Estas bien con eso?

-Ok.

-Tercera y última condición. Si completas tu prueba, tendrás que beber con nosotros cada viernes y divertirte un poco. ¿Qué dices?

La última condición, se sintió muy relajada para él, aunque el problema radica que el solamente tiene 14 años y jamás había bebido alcohol en su vida.

-Ya dicho estas malditas formalidades. Voy a llamar al equipo, para que se reúnan y nos ayudes en el plan de asesinato. Ahí tendrás que explicarles como va a ser el plan y tendrás que exponer los puntos débiles del héroe.

-Ok.. déjame sacar mi libreta de mi mochila y repasar lo que escribí. En lo que llegan.

-Hazlo en las mesas. No te quiero todo el rato en mi oficina.

-Claro.

Se levanto y se dirigió a la única mesa disponible. El olor a tabaco era lo mas notorio y los comensales lo empezaron a ver indiscriminadamente. Algo demasiado incómodo. No estaba del todo seguro de su acción, pero pensar menos sobre eso era lo mejor que podía hacer.

Al cabo de un rato, llegaron los mismos tipos que vio la ultima vez. Kurogiri, Tsume y Sikkim.

- ¿Eso son todos?

Pregunto Midoriya. Luego, Kurogiri le respondió.

-Primero Me alegro de que este con nosotros señor Midoriya. Espero, que nos llevemos bien.

Al oír eso, no pudo evitar sonreírle.

-Gracias.

Luego, el siguió con su explicación.

-Lamentablemente, las organizaciones de hoy en día son muy pequeñas, gracias a los héroes y nos limitamos con un numero pequeños de hombres. Los cuatro reunidos, son como, los de la mas alta jerarquía.

Tsume dijo.

-No te preocupes chico. Aun así, somos los mas fuertes de la región.

Luego Sikkim contesto.

-Se que podemos jajaja.

-¡Al grano chicos! No tengo todo el día.

Interrumpió Tomura.