Capítulo 5
- ¿Qué es esa sensación?
Se preguntaba Izuku, mientras sentía que su cabeza daba vueltas y perdía el control de sí mismo. Además, que su equilibrio cada vez empeoraba, su caminar también. Al mirar a sus compañeros, también se hallaban en ese mismo estado. Diciendo cosas incoherentes y vulgaridades en todo momento. Con lo poco que le quedaba de conciencia, intuyo que se hallaba alcoholizado. Pero, poco le importo y siguió con su bebida en la barra.
La rocola del bar ponía música al azar para ambientar su celebración, este caso se oía un poco de rock americano. Como por ejemplo la banda de Ac/Dc
"Back in black
I hit the sack
I've been too long I'm glad to be back"
-¡Eres un animal Izuku! ¡Te bebiste la botella de Sake completa! Jajajaja
Decía Tsume riendo a carcajadas, mientras que su compañero Sikkim dormía sobre la barra, con su tarro medio lleno ensuciando la misma, con Kurogiri limpiando con molestia su desastre. En el caso de Tomura, también se incluyo en la conversación, riendo junto con Tsume. Podría decirse que cuando está completamente ebrio, se mostraba mas feliz y abierto.
-Este niño es mal alcohólico que yo, cuando tenía su edao… Si que eres un animal…. ¿Qué estaba diciendo?
-¡Estoy contento de conocerlos chicos!
Izuku de improvisto, tomo una actitud cariñosa y los abrazo rodeando los cuellos de este Tsume y Tomura.
-¡No seas tan gay Midoriya!
Dijo Tsume empujándolo.
-Se le notaba desde el inicio….
Comento Tomura. A lo que Izuku respondió molesto.
-¡No sean hijos de perra conmigo! ¡Oyeron ojetes!
-Uy! ¡Mira como tiemblo de miedo con un simple niño!
Decía burlándose el hombre jaguar. Inesperadamente, Kurogiri les dijo.
-Ya es hora de que el señor Midoriya vaya a su casa ¿No creen?
-Oye Kurogiri ¿Por qué no bebes con nosotros?
Dijo interrumpiéndolo. Muy feliz, el peliverde le ofreció parte de su bebida.
-No puedo chico. Mi quirk me lo impide, si pudiera lo haría.
-Que aguafiestas.
Dijo el chico inflando las mejillas.
-Ya es hora de que se valla chico. Mañana tiene usted que vender la droga y luego ayudarme a hacer el inventario.
Dijo el hombre niebla, en un tono serio.
-Llegare a las 10, lo prometo.
Dijo el peliverde con un tono de ebriedad.
-Te veré mañana chico…. ¡No llegues tarde!
Le dijo Tsume a Izuku.
-Si compañero.
Dijo levantando el tarro alegremente.
-Abriré el portal a tu cuarto. No hagas ruido y duérmete.
-Si. Lo hare padre….
Dijo en un tono de rebeldía. Parecido a lo que contestaria un hijo a su padre.
- ¡Este loco niño! Parece que no tienes padre….
Comento Tomura.
-Eso te pasa por actuar tan paternal Kurogiri…jajaja.
Izuku le hizo extraño que dijera eso, pero a la vez le recordó lo que le sucedió a su padre en aquel día. Despertaron sentimientos que no quería recordar. Tal vez fue alcohol que afecto sus emociones. Pero no podía evitar sentirlos. Trataba de no llorar en frente de sus compañeros. No querían que lo vieran débil. Pospuesto, Kurogiri fue el único en notar su estado de ánimo y semblante cambio un poco y miro molestos a sus demás compañeros.
-Si no les importa. Lo llevare a su casa.
Salió de su lugar habitual de trabajo y tomo el brazo del chico y lo dirigió hacia la bodega. Ahí había una parte sin cosas y una pared agrietada. Una parte de la niebla de Kurogiri se deslizo sobre su cuerpo y luego poco a poco se formó un portal.
-¡Wow!
Izuku se quedó impresionado al ver su habitación reflejada en el portal. Entonces, se dio cuenta que el hombre poseía un quirk muy poderoso. Simplemente podía derrotar a Tomura muy fácilmente y ser líder, pero parecía más ser su mano derecha.
-Pase y nos veremos mañana. Para evitarle el viaje, ¿Qué tal activo el portal a las 10?
-¡Gracias! Eres el mejor hermanito….
Dijo Izuku muy risueño. Eso dejo al hombre niebla muy nervioso confundido. El jamás había tenido hermanos o una madre que le hablara de esa forma, se sentía muy extraño y la vez agradable. Luego, el peliverde con lo poco que tenia de equilibrio logro llegar a su cuarto y rápidamente se echo a dormir. El rápidamente cerro el portal con un chasquido de sus dedos.
-¿Y me dices a mí que me ablande?
Comento Tomura en la puerta, donde vio todo el espectáculo.
-Nuestro hermano necesitaba dormir. Solo es eso.
-Mas bien hermanito jejeje.
Dijo bebiendo aún más su bebida.
Al día siguiente Izuku experimento por primera vez lo que es una resaca. Una experiencia horrible, pero a la vez se sintió como si se hubiera divertido a lo grande
…
Izuku desde niño tenía una afición por los superhéroes, mas desde aquella vez que All migth lo salvo. El recordaba ponerse en frente de la televisión en su sala en los fines de semanas y se quedaba viendo series o películas que trataba justamente eso, de héroes y sus enfrentamientos con los villanos. Cuando no prestaba atención a las acciones heroicas del héroe, observaba al villano y preguntaba muchas cosas, tales como ¿Por qué son malos? ¿Cómo sobreviven en este tipo de vida?, desgraciadamente sus preguntas jamás habían sido contestadas.
-Hasta ahora…
Dijo en un semblante de ansiedad y una desesperación de culpabilidad. Por más que quisiera, todavía no podía acostumbrarse a este tipo de trabajo. Ser villano era la vida más dura que podía desear, pero sabia que ya no había vuelta atrás. Aquí era la ley del más fuerte, unos están en cima de ti y pueden asesinarte por representar una ligera amenaza para ellos o por el simple placer. Eso lo tuvo que aprender de la peor forma posible. El negocio de drogas.
Durante las últimas semanas estuvo siendo acompañado por Tsume en las transacciones. Al principio podía parecer fácil. Solo era colocarte en lugares específicos y esperar que otras personas vengan a ti, darles el producto y recibir el pago por supuesto. Resulto todo lo contrario, no todos los clientes querían el precio que ofrecías, algunos se mostraron agresivos, otras veces querían asesinarte descaradamente.
Tal como fue la semana pasada, que Tsume e Izuku estaban a punto de terminar su jornada, hasta que un villano se mostró ante ellos y les pidió una cantidad especifica de droga. Su compañero tenía que revisar el inventario y le encargo ese cliente. Como siempre, Izuku saco una pesa digital y midió como le enseño Tsume, la cantidad necesaria que requería el cliente.
- ¡Vamos niño! No tengo todo el día.
El lo amontono en una pieza de papel y lo envolvió, luego lo envolvió en un papel más grueso. Luego se lo entrego al cliente.
-Serian 40,780.75 yenes.
- ¡Eso es muy caro! Apenas si me alcanza para una simple sacudida. ¡No me estafes hijo de puta!...
-Señor…. Yo no pongo los precios. Ese el producto que le entregue…
Dijo muy nervioso. Poco a poco se había acostumbrado a la agresividad de los clientes, pero no había nada que no pudiera manejar Tsume. Pero, en este caso, el tipo media mas de dos metros, era obeso y calvo, pero tenia la habilidad de materializar espinas alrededor de su cuerpo, casi parecido a un puercoespín. Vestía unos vaqueros azules y un chaleco de motociclista con la leyenda de un águila dorada, posando sobre una especie de planta. Haciéndolo intimidante y aun mas agresivo.
-¿¡Acaso quieres pelea mocoso de mierda?!
Dijo activando su habilidad, haciéndose más grande, más robusto y sus espinas se hacían más gruesas.
-oh no…..
La tenía la certeza de que el posea un quirk y lo retaba a una pelea. El miedo le entro a su corazón y temía que el tipo supiera que era vulnerable, que podía ser asesinado como una cucaracha al zapato.
- ¡¿Qué esperas!? ¡Cobarde!
Parecía que no tenía esperanzas de sobrevivir. Tsume, usualmente oía música con sus audífonos a todo volumen mientras hacia el inventario, por obvia razón no podía contar con él. No tenia fuerza, ni siquiera entrenamiento para esquivar sus espinas. Solo se limito a levantar sus puños en forma de defensa.
-¡Estas loco! ¡O espera! ¡Eres un deest! ¡Wow! Mira lo que tenemos aquí…..
El tipo se empezó a burlar del chico. Cosa que lo molesto. Mas, la palabra despectiva que le dijo. Cuando finalmente se terminó de reír, le dijo.
-¡Creí que estaban extintos! En el pasado solíamos masacrarlos en sus casas y ahora ya no hay muchos. E imagina mi sorpresa cuando te vi vendiendo droga de Tomura. Ahhh…-dijo en un tono melancólico- No creo que ese cabrón, cara de mano, le importe que mate al más débil de sus lacayos. Es más, pagare extra por este servicio.
El tipo saco una espina de su propio cuerpo y luego sin previo aviso, la lanzo hacia él. Pero, sus reflejos actuaron rápido y la espina se incrusto en la pared. ¿Por qué esos reflejos? Fue producto de la experiencia con otros clientes que dispararon hacia la misma pared, pero la diferencia radica que ahora estaba solo. Tenia que pensar rápido.
-¿Qué hare?
El tipo se enfureció y lanzo sus espinas hacia él, pero corrió rápidamente a cubierto detrás de un pilar de concreto.
-¿Qué hare? ¡Que hare! Mierda….
-¡Sal de ahí maldito cobarde! ¡Enfrenta tu muerte como hombre!
El corpulento hombre empezó a acercarse para dar el golpe final. Mientras que Izuku se esforzaba di
-Bien… este tipo es lento gracias a su obesidad. Sus golpes básicos los podría evitar, pero el problema son sus espinas y la velocidad con las que las lanza. A no ser….
Sin problemas, el hombre agarro otra espina suya y el clavo directo al pilar. Creyendo que le clavaria directo a la cabeza. Para su sorpresa, el chico ya no estaba.
-¿Dónde estás escoria?
Lo que no sabia el hombre, era que Izuku se había ocultado debajo entre sus piernas. Noto que el usualmente no mira el suelo debido a su obesidad y su panza había sido el escondite perfecto. Luego agarro un mini lazo, que lo utilizaba para amarrar algunos paquetes de droga y era lo suficientemente grueso para poder ponerlo sobre su cuello. Primero dio un golpe seco en la parte blanda de su pierna con una piedra filosa, que encontró en el suelo. El tipo sorprendido cayo sobre sus rodillas. Izuku sabía que la mayoría de su cuerpo tenia espinas, pero la parte grasienta de su cuello no, y ahí aprovecharía su oportunidad. Saltó lo mas que pudo y pudo colocar sus pies sobre sus hombros y poner el lazo sobre su gordo cuello.
-Ahh…. Maldito. ¡Suéltame!
El peliverde vio que su atacante sucumbía ante el lazo. Eso hizo que se confiara por un instante, lo que fue un error. Ya que el hombre hizo que su puño le creciese espinas y logro darle un golpe a su rodilla. Sintió que cada espina penetraba su piel, haciéndole sufrir un dolor agonizante y punzante. Como consecuencia el cayo al suelo de una forma brusca. El tipo se recompuso en un instante y logro estar de pie, a pesar de la herida de su pierna.
- ¡Ahora veras cabrón! ¡Pendejo! ¡Vas a desear que te hubiera matado rápido! Una vez que te mate y me reúna con mi compadre, quien ya debió haber matado a tu compañero ¡LES ROBARE SU PUTA MERCANCIA!
El cerro sus puños y le empezaron a crecer más espinas gruesas. Izuku no podía moverse por el dolor en su pierna, solo podía arrastrarse por el suelo, haciendo un intento patético de escapar. Deseando que una fuerza divina lo salvara de su inevitable muerte. A la medida que avanzaba, dejaba un rastro visible de sangre y lo preocupante para el fue, que la hemorragia lo mataría más rápido que el hombre detrás suyo.
-Madre…. perdóname….
Las lagrimas le empezaron a brotar, recordando a su madre y lo mucho que trabajo por él, a pesar de jamás la veía. Inesperadamente recordó también a sus amigos del bar, a Sikkim, a Tsume, Kurogiri o a Tomura.
-Lamento ser débil…Lo lamento amigos….
Su llanto empeoraba mas y más. El tipo le dio mucho asco que el chico llorara. Quería callarlo, quería que su liquido cráneo cefálico brotara hacia las paredes, el sonido de sus huesos romperse serian música para sus oídos.
-¡Cálmate marica!
Puso su pie sobre la herida de Izuku y este empezó a gritar.
-¡Eso! ¡Grita!
Su hueso empezó a crujir como si fueran galletas y la hemorragia salió disparada. Eso hizo que gritara un mas a un nuevo nivel.
- ¡Aléjate de mí hermanito! ¡Asqueroso gordo de mierda!
Después de oír aquella voz, oyó el sonido típico de recarga de una escopeta y luego el sonido del disparo de esta. Eso seria lo último que escucharía en su vida. Ya que su cerebro quedo embarrado sobre la pared y su obeso cuerpo quedo estampado en el suelo. Para el alivio del chico.
Pero al parecer Tsume se veía deplorable al igual que él. Tenia el brazo sangrando y se veía que apenas pudo efectuar ese disparo. Su piel de jaguar cada vez se desaparecía hasta que se notaba mas humana. Su quirk se había debilitado. Al fondo de la bodega se vio el cadáver de otro tipo, un poco menos alto que el otro, pero esta tenia apariencia de un simio con colmillos.
Tsume se quedo horrorizado ante el estado del chico, todo parecía indicar que la hemorragia estaba a punto de matarlo. El corrió lo más rápido que pudo y vio el estado de su pierna.
-Fuiste muy valiente niño.
El se quito su camisa y la rompió en un trozo para detener la hemorragia. La apretó muy fuerte, pero desafortunadamente la gangrena estaba empezando actuar. Poco a poco el perdió la conciencia, hasta quedarse dormido. Eso lo preocupo y rápidamente se puso sobre su pecho y todavía latía pero muy lentamente.
-Te vas a salvar chico. Te tengo que llevar con la bruja. Ella te salvara a ti y tu pierna.
Con las pocas fuerzas que tenía, agarro el cuerpo del chico y lo llevo al auto. Primero lo metió con cuidado al asiento trasero y luego empezó a conducir a la casa de la bruja. Mientras lo hacía, llamo a Tomura.
-¿¡Qué paso!? ¡Se supone que me debieron traer las putas ganancias de hoy y recoger su mierda de paga!
-¡Los latinos nos atacaron hoy! Fingieron ser clientes. Tal vez sean los colombianos o los mexicanos. El niño quedo gravemente herido y yo también. Pero la diferencia es que su puta pierna o el no sobrevivirá si no lo llevo con la bruja. Te veo con ella y avisa a los demás.
La respiración de Tomura se hacia mas rápida, con si exhalara demasiado, en un ritmo constante y empezó a gruñir horriblemente. Él estaba furioso.
-¡Esos hijos de puta lo van a pagar! ¡Lo juro!
Luego colgó abruptamente. Condujo por unos 5 minutos hasta llegar a una residencia de ancianos en Oita. Se estaciono en medio de la entrada del complejo. Bajo y luego saco a Izuku, llevándolo de los brazos. Inesperadamente, unos de los guardias de seguridad de la recepción, los detuvo.
-¿Qué quieren?
Luego Tsume repitió unas palabras en latín.
-Sana bonum et malum
De pronto el guardia, les dijo.
-Veo que el niño este herido gravemente. Vamos. Ella los recibirá.
El guardia chasqueo los dedos, de pronto un equipo de enfermeras llegó y le ayudaron a cargar al peliverde. Luego lo recostaron en una camilla. El grupo paso por un pasillo lleno de gente mayor y personal, quienes realizaban sus actividades diarias, hasta llegar al ala común. Que estaba habitada de gente igual mayor. Una de las enfermeras dijo.
-Un nieto no deseado y necesitado.
Como por arte de magia los ancianos vaciaron el lugar rápidamente. Por supuesto, la camilla no espero a que todos se fueran e ingresaron en lo que seria una puerta secreta, dentro de una chimenea.
Ahí, había una sala de quirófano, con equipo de última generación con un gran espacio de por medio. A la vez había muchos especialistas en la medicina, en una fila horizontal esperando instrucciones, desde luego gente de seguridad con sus quirk y armas en posición. En el centro de todo, había una anciana, de muy baja estatura y lleva una jeringa blanca, la cual posee el tamaño de un bastón, para apoyarse y su cabello es grisáceo y está atado con una malla negra.
Ella al ver a Tsume, puso una mirada inquisitoria en contra de él. Ella y su grupo tenían una gran enemistad con sucesos del pasado, donde los dos terminaron odiándose. Por lo cual se le hacia de mal gusto atenderlos a ellos, a menos que paguen una jugosa suma de dinero extra a su tarifa normal.
-Eh oído que necesitan mis servicios, después de todo, ¡bastardos de m….
Ella se quedó petrificada al ver que tenía en sus brazos, un niño, parecía ser un niño de tan solo trece años. Casi como los niños que vienen a visitar a sus demás amigas en el asilo. Tenia su pierna totalmente destrozada y la sangre que le goteaba era tan poca, que le preocupaba que fuera anemia. Lo peor era el horrible torniquete que le hicieron al pobre niño.
-¿¡Que mierda le hiciste?!
-Nos atacaron mientras vendíamos.
Dijo muy molesto.
-Margaret, Alicia póngalo en la camilla.
Las dos enfermeras que lo tenían en la camilla lo llevaron en la camilla del quirófano.
-Shinji, takeyama, preparen el instrumental. Juan, Guillermo ustedes serian mis asistentes. Saquen placas Oseas de acuerdo con la fisiología del muchacho. Necesitamos salvar tu pierna ¡Rápido!
Dijo aplaudiendo y los demás se apuraron en sus deberes. Luego volteo a ver a Tsume.
-Ustedes y All For One. ¡Son las escorias mas grandes de toda la humanidad! ¡Lárgate a esperar en la puta sala! Enviare a la más novata a curarte tu asqueroso brazo.
-Si Chiyo.
Luego de decirle y sin pesarlo abandono el quirófano. Con una chica mas joven que él, que le curaría, su brazo. Ya sentado, se arrepintió profundamente por ser incapaz de protegerlo.
-no, no….. perdóname señor Midoriya…..
