Miró la prueba... no lo podía creer: el resultado era negativo, en realidad no estaba embarazada. Pero todavía había una esperanza: San Mungo; quizá ahí podrían desmentir la "estúpida prueba muggle". No perdió más el tiempo y se fue directo a San Mungo, hizo pacientemente todas las pruebas y en cinco minutos le dieron los resultados en donde la prueba muggle tenía toda la razón: ella no iba a tener ningún hijo. Suspiró resignada, ya que no era la primera vez que ocurría eso

Apareció en la casa de los Black en donde su hijo la esperaba con una sonrisa

-Hola mamá- la voz de Teddy interrumpió sus tristes pensamientos- ¿qué tienes?

-No pasa nada Teddy- dijo Tonks evitando mirarlo a los ojos

-No es cierto- dijo Teddy- me estás mintiendo

Como Tonks se dio cuenta de que no servía de nada mentirle, decidió hablar:

-Teddy- Tonks guardó silencio unos momentos porque con solo pensarlo, sus lágrimas comenzaban a salir- es solo que no tendrás un hermanito

-¿Qué?- preguntó Teddy- ¿pero porque?

-No lo sé hijo- dijo Tonks abrazando a Teddy- pero no quiero que me sueltes...

Habían pasado un par de días desde aquel resultado, Tonks volvió al ministerio de magia, pero su cabello no era rosa, sino más bien un apagado gris, se desconcentraba con mucha facilidad y sus lágrimas comenzaban a salir

-Hola Tonks ¿estás bien?- una voz femenina la sacó de sus pensamientos

-Hola Jenny- dijo Tonks- pasa

-¿Qué tienes Tonks?- le preguntó- te he visto muy distraída y juraría que en este momento estabas llorando ¿le pasó algo a Teddy o a Sirius?

-No, Teddy está bien gracias- dijo Tonks- y Sirius... ¿espera? ¿Lo llamaste Sirius y no Black?

-¿Qué?- Jennifer se puso totalmente roja mientras intentaba ocultar su cara entre su cabello negro- claro que no Dora ¿qué cosas dices?

-Bueno es que es muy extraño en ti- Tonks sonrió con un rastro de burla en su voz

-No... No pasa nada- dijo nerviosa- pero ¿qué te pasa a ti?- Tonks desapareció su rastro de burla en donde se reflejó la tristeza de Tonks. Le contó lo que había sucedido desde el regreso de Remus hasta lo que había ocurrido hace algunos días, por supuesto omitiendo algunas privacidades- lo siento mucho Tonks, estabas demasiado ilusionada con esa idea

-Lo estaba, demasiado- dijo Tonks, no sabía porque pero estaba demasiado deprimida con esa noticia

-Pero no deberías estar así Tonks- dijo Jennifer con una sonrisa- pueden volver a intentarlo hasta que lo logren. No creo que a él o a ti les moleste ¿o sí?

-Ah... es...- Tonks estaba roja aunque sabía que había una posibilidad de que tuviera razón, Tonks sonrió levemente y justo cuando estuvo a punto de decir algo...

-Sobrina querida te buscan afuera- apareció Sirius Black con una sonrisa- ah Jenny ¡que agradable sorpresa verte por aquí!

-Ya me iba Black- dijo la chica con intenciones de salir pero casi choca con alguien en la entrada de la oficina de Tonks- lo siento no lo... REMUS

-¿Jenny?- Remus se quedó sin decir nada mirando a aquella chica que había conocido poco después de que terminara la primera guerra mágica- ¿enserio eres tú?

-Claro que si- dijo ella y sin decir más lo abrazó con fuerza sin darse cuenta de que dos personas los miraban fijamente y que de una de esas personas tenía el cabello ahora de color rojo- ¿qué haces aquí?

-Vine a ver a mi novia- dijo Remus que miraba a Tonks

-¿Sales con Tonks? Jennifer se impresionó- ¿de ti me habló todo el tiempo?

-Sí creo que si- dijo Remus- han pasado demasiados años

-Es cierto- dijo ella- pero creo que mejor los dejo solos, creo que tienen que hablar de algo- y salió de la oficina de Tonks

-Tío ¿podrías dejarnos a solas un momento por favor?- dijo Tonks mirando a Remus directamente a los ojos. Sirius ni siquiera lo pensó y salió corriendo

-¿De qué quieres hablar conmigo Dora?- le dijo tranquilamente, pero en el fondo sabía que ella estaba celosa nuevamente y no pudo evitar sonreír

-Tenemos que hablar de varias cosas- para ese momento las lágrimas de Tonks comenzaron a salir nuevamente y eso preocupó a Remus

-¿Que pasa Dora?- le dijo acercándose a ella- ¿le pasa algo a Teddy?

-No- dijo Tonks- ¿recuerdas lo que ocurrió en tu casa hace algunos días?- Remus no pudo evitar sonreír de una manera que Tonks no supo definir- hace poco me hice una prueba de embarazo muggle- Remus la miró a los ojos con un brillo en sus ojos miel- fue negativa... fui a San Mungo y me dijeron lo mismo que la prueba- Remus la abrazó y Tonks comenzó a llorar

-Sé que estabas demasiado ilusionada- le dijo tras un momento de silencio- ¿qué te preocupaba amor?

-No lo sé- dijo Tonks- ¿tú también querías cierto?

-Sí, no te lo negaré- le dijo y sonrió- pero si eso te preocupa, lo volveremos a intentar las veces que sean necesarias- Remus la miró directamente con una sonrisa tipo merodeadora y ella se sonrojó

-Si fue lo mismo que me dijo Jenny- Tonks guardó silencio unos momentos- por cierto ¿de dónde conoces a Jennifer?

-Poco después de que murieran los Potter y Sirius entrara a Azkaban- dijo Remus- ella me apoyó demasiado sin importarle mi condición- Tonks lo miró- pero solo es como una hermana- dijo al ver la mirada de Tonks- dejé de verla muchos años porque se fue a otro país y no creí que la volvería a ver, por lo visto se llevan bien

-Si de hecho- le dijo Tonks- cuando estaba embarazada de Teddy, ella igual me apoyó demasiado como Sirius a pesar de que los dos no se pueden ver

-Creo que comprendo muchas cosas- dijo Remus- y algo más Dora ¿estabas celosa nuevamente?

-No es verdad- dijo ella desviando la mirada, Remus la miró fijamente- bueno tal vez sí. Sé que parezco una desquiciada con respecto a eso porque han pasado años y bueno

-A mí no me molesta que tengas celos- le dijo sonriendo- ya te lo dije Dora. Creo que si estuviéramos en la misma situación no dudes que igual tendría celos

Tonks sonrió olvidando medianamente su pena, tal vez Remus tenía razón y podrían intentarlo las veces que fueran necesarias hasta lograrlo. Pero lo que Remus no sabía es que sus celos comenzarían a aparecer en poco tiempo o que el pasado volvería en poco tiempo hasta el punto de hacerles el peor daño

-Bueno, ahora quiero que dejes ese papeleo y me acompañes- dijo Remus después de un momento de silencio

-¿A dónde?- preguntó Tonks sorprendida

-¿Qué? ¿No puedo invitar a mi novia y futura esposa a comer algo?- preguntó Remus con un fingido tono de indignación- Kingsley me dijo que su jefa del departamento de aurores podría salir temprano y tomarse el día libre ¿o no quieres ir?

-Si es contigo pero por supuesto que voy a cualquier lado- dijo Tonks con su cabello rosa y una enorme sonrisa

-Entonces vamos- Tonks tomó su capa y salió con él de la mano sin importarle los cuchicheo de los trabajadores y aurores entre ellos Potter y Weasley- ¿y a donde piensa llevarme señor Lupin?

-¿Qué te parece una visita por el callejón Diagon y después una salida a Hogsmeade?- dijo Remus- y tal vez terminar en las Tres Escobas

-Me encantaría- dijo Tonks olvidando un pequeño detalle

Aparecieron en el Caldero Chorreante en donde caminaron hacia la entrada del Callejón Diagon en donde caminaron hacia la heladería de Fortean Fortescue por un helado de Chocolate que era el favorito de ambos y de ahí comenzaron una plática

-¿Y dónde está Anna?- preguntó Tonks

-Se quedó con Molly- dijo Remus- quería que ella nos acompañara pero no quiso venir, dijo que quería que yo estuviera más tiempo con su futura mamá- lo dijo con una sonrisa

-Yo adoró a Anna como si fuera mi hija- dijo Tonks- y claro que me encantaría ser su madre- sin previo aviso, Remus se acercó a ella y la besó logrando más cuchicheo en la heladería como lo fueron en el ministerio de magia- están murmurando cosas- dijo Tonks en cuanto se separaron

-Dejemos que hablen más- dijo Remus antes de volverla a besar. Poco después salieron de la heladería y Remus simplemente la tomó del brazo en donde aparecieron en Hogsmeade- ¿un paseo?

-Hasta la pregunta ofende- dijo Tonks con una sonrisa, lo tomó del brazo y juntos caminaron por el pueblo. No sin antes pasar a Honeydukes a comprar la golosina favorita de ambos que por supuesto era el chocolate.

Para después hacer una parada en Las Tres Escobas en donde con una cerveza de mantequilla platicaron sobre varias cosas sin darse cuenta de que ya anochecía poco a poco

-Es hora de irnos Dora- dijo Remus, Tonks simplemente asintió y lo tomó del brazo y desaparecieron.

Tonks abrió los ojos y se quedó sorprendida al ver lo que había a su alrededor, justo en el lugar en el que estaba- un campo con flores y un pequeño río- en ese mismo lugar, Remus le había jurado años antes que estarían juntos por siempre

-¿Qué hacemos aquí?- preguntó Tonks sorprendida

-Hay algo demasiado importante que quiero decirte- comenzó Remus, estaba un poco nervioso que por supuesto no pasó desapercibido por Tonks

-Te escuchó- Tonks por alguna razón estaba nerviosa también

Dora- comenzó aunque la verdad no sabía cómo reaccionar- desde que te conocí sentí que tú serías la única que podría hacer que me olvidara de que tengo una maldita enfermedad, cuando tenías cuatro años y te vi por vez primera, sentí algo que jamás en mi vida había sentido- guardó silencio- bueno... lo que quiero decir es que te amo y quiero que estemos juntos por siempre- Tonks guardó silencio imaginando lo que quería decir. Sus sospechas se confirmaron cuando Remus se arrodilló ante ella con un anillo de oro con un brillante- Nymphadora Tonks- en ese momento no le importó que dijera su nombre- ¿aceptarías ser mi esposa?

-Remus yo...- Tonks iba a hablar pero él la interrumpió

-Sé que no es el mejor lugar- comenzó Remus

-Remus...- Tonks volvió a hablar

-También puede que en este momento tú no...- siguió interrumpiendo

-Remus...- Tonks sonreía cada vez más, pero al parecer estaba tan nervioso que no la escuchó- Remus Lupin ¿quieres dejarme hablar?- él guardó silencio- Si... si acepto casarme contigo

Remus sonrió y colocó el anillo en donde obviamente tiene que ir, antes de unirse en un largo y profundo beso, hasta que Tonks sintiera que pasaba por un pequeño tubo y se dio cuenta que habían aparecido en la entrada de Las Tres Escobas. Tonks comprendiendo perfectamente que significaba eso, no dudaron en entrar al lugar y pedirle a madame Rosmerta una habitación por toda una larga noche a solas demostrando todo su amor, todo eso ocurrió sin darse cuenta que un par de ojos celosos los había observado desde hace mucho rato

Continuará...