Bueno, es grandioso que les gusten estás historias. La verdad me agrada escribir, pero más que nada me gusta poner momentos cómicos y a veces momentos tiernos o llenos de drama. Eso me recuerda la vez que se me cayó mi cereal con leche, mi madre casi me mata. Bueno, dejando de lado todo eso, les quiero decir que el Fanfic de " To Love Ru Corrupción" del autor ryutoxtaiga, es un gran Fanfic y lo digo sinceramente me encantó.

Agradezco a nadaoriginal, y sus comentarios a este fanfic. Bueno, sin más que decir les dejo el siguiente capítulo ahora con Nana.

-Nana, no llores hermana. -

¡No puede ser! –

Se escuchó un sonoro grito proveniente de una casa en particular. Casa donde residía un chico que estaba comprometido con una princesa, princesa que era la primera en línea al trono de su planeta. Exacto, ella viene de otro planeta y desde que conoció al chico aprendió muchas cosas. Ella tiene dos hermanas, una de cabello corto y muy pervertida y la otra de cabello largo que lo amarra en dos coletas que es muy temperamental.

Nana, no te preocupes. – decía una chica de cabello rosa corto. – Puedes presentar de nuevo el examen. – decía aquella chica que poseía una cola con punta en forma de corazón.

No lo entiendes Momo… papá dijo que si salía mal nuevamente me tendría que ir. – decía una chica de cabello rosa… de hecho era una copia exacta de la anterior, sólo se diferenciaba de la otra por su largo cabello y un colmillo que se asomaba. – No quiero irme. – decía tristemente.

Ellas dos eran las hermanas menores de Lala Satalin Deviluke, la princesa comprometida con un humano. Aquella princesa era muy lista y su hermana Momo heredo lo mismo que ella, una inteligencia superior al promedio. Nana, era muy lista, pero se le era difícil las clases.

¿Sí le pides ayuda a Rito? – decía Momo mientras Nana gruñía, ella no le caía bien esa bestia ni siquiera deseaba vivir con él. – Vamos sé que te gusta. – ante ese comentario Nana se puso roja. No deseaba vivir con él, pero tampoco alejarse de él.

¿En serio crees que sepa esto? – preguntó Nana aceptando la idea de que Rito no podría ayudarle.

Rito saca malas notas por nosotras. – decía Momo intentando razonar con su hermana. – El sale mal porque nuestros cuerpos hermosos se posan en su mente y nos desea. – había un poco de excitación en las palabras de Momo haciendo que Nana se pusiera roja.

Aunque creo que Rito desearía que tuvieras un pecho más grande. – de un segundo a otro Momo apareció detrás de su hermana quien usaba una playera sin mangas y la bajo. No usaba sostén, no lo necesitaba ya que carecía de lo que Lala y Momo, por injusticia genética poseían y heredado de su madre.

Momo. – decía Nana roja y la princesa Momo tocaba los duros y rosados pezones de Nana. - ¡DÉJAME! – grito la princesa con lágrimas en los ojos.

No llores Nana. – decía Momo ya tranquila mientras le subía la playera. Nana odiaba hablar de ese tema, odiaba carecer de un buen busto. – Ya no llores. –

Tienes razón. – decía Nana mirando el suelo, pese a todo había algo que ella consideraba cierto y que Momo dijo. – Rito jamás se fijaría en mi más que como una amiga o hermana. Yo no tengo algo que le guste. – Momo escuchó bien, su hermana se confesó, pero se sentía mal por ella, en ese momento no le interesaba su maldito plan, sino que su hermana supiera más de lo que sentía.

Ella sabía cómo se sentía su hermana gemela ya que ella se sintió así al compararse con su hermana mayor, Lala.

Nana, ¿por qué dices eso? – decía en un tono comprensible Momo mientras Nana miraba al suelo.

Porque lo trato mal… siempre lo hago. Además, él tiene a Haruna y a nuestra hermana, ellas lo aman y demuestran su cariño y luego estás tú que siempre lo cuida de todo además de que Mea le confesó sus sentimientos antes. – expresó Nana conteniendo un poco las lágrimas. Momo comprendió algo y ese algo era el por qué deseaba pasar tanto aquella prueba.

No quieres alejarte de él, pese a todo. – dijo Momo mientras Nana le miro a los ojos. – Nana, no puedo decir que tu actitud sea lo más agradable pues eres un poco temperamental, pero si algo sé es que Rito te quiere más de lo que crees. Él mismo te salvo aquella ocasión pese a que podía caer sin lastimarte o como cuando tú y Mea rompieron su amistad, ¿quién te animo a hablar con ella? –

Nana se estaba dando cuenta de algo y ese algo es que jamás tuvo a alguien para hablar de sus sentimientos, usualmente era Lala con quien hablaba, pero él era el prometido de su hermana mayor. Su madre, la mujer más hermosa se encontraba lejos y últimamente perdió un poco el contacto con ella. Su padre, su padre la persona a la que quería que viera sus logros ni si quiera deseaba mencionar eso.

Fue Rito. – dijo Nana mientras se le formaba una sonrisa.

Yo creo que debes de dejar que aquellos sentimientos fluyan. – comentó la princesa Momo dándole un abrazo a su hermana quien lo correspondió. – Para que así ambas le entreguemos nuestro cuerpo. – Comentó ella haciendo sonrojar a Nana.

Primero déjame crecer más y después vemos eso. – decía Nana sonrojada mientras Momo reía. – Aún no deseo hacerlo con esa Bestia. –

Ves, te dije que al final amarías a esa Bestia. – y en eso la de cabello corto salió de la habitación. – Por cierto, le diré a Rito que quieres clases de literatura. – comentó Momo.

Nana al ver que se fue se miró en su espejo y vio su cuerpo. Una sonrisa se formó, debía tener confianza en sí misma. Eso le faltaba a ella y es algo que su hermana gemela siempre le recalcó pese a las burlas de ella: sé tú misma.