Quien diría que subiría dos capítulos en un sólo día, bueno, se puede decir que tengo más capítulos. Bien, espero que les agrade este nuevo. Saludos a Riohey Sawada.

-Momo-

Momo y Rito estaban caminando a casa después de visitar al padre de Rito, así como a Zastin y a los demás quienes estaban trabajando en un nuevo manga de acción. La peli rosa llevaba un vestido blanco y unas sandalias rojas mientras el chico llevaba un pantalón café, tenis blancos y una playera azul con rojo.

Rito-san, ¿no crees que es un día tranquilo? – decía Momo abrazando a Rito del brazo causando un pequeño sonrojo en el chico.

Es cierto Momo. – expresó Rito un tanto a gusto ya que le encantaba estar cerca de ella. - ¿Por cierto quieres comer algo? – preguntó el castaño a la princesa.

Sólo si prometes que seremos tú y yo. – pidió ella en un tono autoritario, deseaba avanzar en su plan harem, pero tampoco quería perderse oportunidades de estar a solas con su amada. Rito sólo río un poco por la actitud de Momo. – No quiero que ella arruine nuestra cita. – expresó Momo frunciendo el ceño.

Rito ya sabía a qué venía aquella oración.

Sabes que ella aún está conmigo, Momo no me gusta que las dos estén peleando. – comentó Rito mientras seguía caminando con Momo abrazándole.

Lo sé, pero es que siempre que quiero estar contigo ella sale y… - de repente ella miro al suelo, no quería admitirlo, pero la verdad se sentía sola sin la compañía de Rito. – Siento que nos distanciamos. – dijo a lo bajo, apenas audible para Rito quien comprendía todo.

El joven paro de caminar por lo que Momo le miro a los ojos, estaba serio. Tal vez lo arruinó al decir eso, ella no sabía que pensar en ese momento. Momo estaba dividida en dos internamente: sus sentimientos lujuriosos y sus sentimientos verdaderos. Ella comprendía mucho del sexo, pero muy poco del amor, le faltaba experiencia en ese sentimiento y Rito le demostraba aquel sentimiento.

¿Estás molesto? – preguntó ella mirándole a los ojos y soltando a Rito. Ella tomaba su vestido con sus dos manos y movía su cola de manera triste.

Rito sólo le sonrió y agitó su cabello causando asombró en ella.

Por supuesto que no Momo, me importa mucho cómo te sientes. – Dijo Rito mientras le tomaba de sus delicadas manos. Momo al sentir eso se sorprendió mucho, sus latidos se aceleraban mientras sentía que sus ojos se humedecían. – Sé que no estabas de acuerdo con esto, pero al final quiero que ambas se llevan bien. Sé cómo es Némesis, sé que en muchas ocasiones puede tener una actitud pesada, pero ella es buena en el fondo. –

Momo bajo un poco su vista, no le encantaba hablar de Némesis y menos cuando ella los separaba más y más. Pero por dentro ella se sentía mal consigo misma.

Me siento sola, ella siempre se lleva tu atención y accedes a todos sus juegos. – decía Momo tristemente mientras acarició un poco las manos de Rito. Él notó aquella tristeza en sus palabras. – Pero sé que lo haces porque tú eres así Rito-san. Tú siempre ayudas a todos y tienes el corazón más noble que conozco. – de repente notó Rito como unas gotas caían al suelo.

Momo… - fue todo lo que dijo él.

Ella alzó su vista mostrando una sonrisa mientras lágrimas y lágrimas bajaban por sus mejillas. Rito se sorprendió mucho al ver a aquella princesa llorando.

Pero lo que más me duele es que soy la persona más egoísta. – dijo ella en un tono de voz alzado mirando los ojos cafés de su amado. Rito miró algo y ese algo era dolor, él sabía que Momo tenía sentimientos por él, pero jamás pensó que los desarrollaría al grado de amar. – Soy egoísta y aun así sigues aquí, conmigo. Sé que muchas veces no deseas que yo esté contigo y yo misma te obligo a estar conmigo. – continuó ella llorando mientras soltaba la mano derecha de Rito y la pasaba por la mejilla izquierda del castaño.

Tú tienes un corazón muy noble Rito y eso fue lo que me hizo sentir atraída a ti. Sé que Lala y Haruna ocupan un lugar en tú corazón que yo jamás podré ocupar. – confesó ella. Era cierto cada palabra que decía, aún si Rito quisiera decir que no, estaría mintiendo, pero estaba también mal Momo. – Sé que tus sentimientos son sinceros… sólo quiero saber sí soy parte de ellos. –

Momo miraba a Rito, una sonrisa muy triste se formaba. No podría competir contra su hermana mayor quien se ganó el corazón de Rito y mucho menos con Haruna, la amiga de la infancia de Rito, además de ser el primer amor de esté.

Rito soltó la mano de Momo mientras ella se abrazaba a sí misma. Se estaba dando por vencida, aceptó que ella jamás podría ser parte de aquellos sentimientos de Rito. Némesis de seguro estaba también en el corazón del chico que más amaba.

Ella comenzó a sollozar, él no le encantaba verla así. Así como le hizo con Nana, Rito dejó de lado su temor y la abrazó. Abrazó a Momo con todas sus fuerzas sorprendiéndola.

No quiero que te sientas así Momo, y menos si yo soy el culpable. – dijo él de manera seria mientras Momo decidió llorar en su hombro mientras Rito acariciaba suavemente su espalda. – Eres muy importante para mí, si bien es cierto, yo ni siquiera sé "amar". – dijo riendo Rito mientras decidió acariciar la cabeza de Momo ahora.

Mírame, tardé en aceptar que amo a Lala y Haruna, ni siquiera me di cuenta de tus sentimientos ni mucho menos de que te sentías triste al no pasar tiempo juntos. – expresó Rito, en eso Momo decidió rodearlo con sus brazos aceptando el abrazo de Rito. – Pero de algo estoy seguro y es que todas son importantes para mí. Tal vez no me dé cuenta de muchas cosas, pero de algo que sé es que mi vida cambio gracias a ustedes. –

Era verdad, desde que Lala llegó a su vida las cosas cambiaron, pese a todo, él logró forjar amistades nuevas y conocer a muchas personas y no sólo eso, cuando las gemelas llegaron con Momo aprendió a no tenerle miedo a las chicas y su hermana Nana le mostró que ellas también eran frágiles.

Todo lo que ha vivido y pasado fue gracias a que él lo inició, pero lo forjo con ellas.

Ustedes son lo más importante para mí. – Dicho eso le dio un beso en la frente a Momo.

Esa muestra de afecto, ese cariño estaba en ese beso. No fue en los labios como aquella ocasión, sino en la frente. Ese beso, como ella sabía, significaba la importancia y el cariño que una persona sentía por la otra. Ella sólo sonrió y dejo de llorar, ahora sabía lo importante que era para Rito y debía hacerle entender lo importante que era para las otras chicas y debía romper esa barrera que le impedía hablar con ella.