Esto tiene que ponerse sí o sí :P Los personajes son de la maravillosa Stephanie Meyer y la autora de la historia es Edward's Eternal, yo solo traduzco.

No pueden faltar las gracias a mi queridísima Beta y amiga Erica Castelo, por acompañarme en otra de mis traducciones y corregir mis horrores :)


~Bella~

Miré por la ventana a medida que el avión empezaba su descenso. Las nubes se abrieron, y vi la ciudad aparecer, tratando de calmar mis nervios. Durante todo el viaje Edward y yo habíamos estado en silencio. Lo vi hojear unos archivos, escribiendo notas en la pantalla de su computadora, pero el sonido había cesado hace un tiempo.

No fui capaz de mirarlo.

Permitirle ver mi debilidad, y saber que ya estaba decepcionado de mí.

Las últimas dos semanas habían sido las mejores de mi vida. Descubrí dos lados diferentes de mi esposo, y estaba profundamente enamorada de ambos.

Fueron días soleados sin fin. Exploramos y reímos, follamos en el océano, en la arena, junto a la piscina, en la piscina, incluso en las cuevas oscuras que exploramos, nuestros gritos haciendo eco en los muros de piedra. El deseo de Edward era desenfrenado, y todo lo que requería era una sonrisa o curvear mi dedo y empezaba. Era posesivo y demandante, mostrándome lo que quería, lo que necesitaba de mí, justo en ese momento. Él, a su vez, me daba placer que nunca supe que existía. Él era vocal, sus movimientos seguros y precisos, incitando un orgasmo tras otro en mí, hasta que quedaba agotada y laxa en sus brazos. Las noches las pasábamos en la gigantesca cama, donde me prodigaba besos, reclamando mi cuerpo una y otra vez, al parecer sin tener nunca suficiente. Su voz era gentil, sus caricias tiernas. Sus palabras susurradas estaban llenas de adoración. En la tranquilidad de la noche es cuando más sentía su amor, cuando él se sentía libre de ser él mismo.

Mi esposo. Mi Edward.

Pero ahora, nos dirigíamos de vuelta a la realidad. A una nueva vida en la que no tenía idea cómo encajar. Sabía que él sería diferente cuando llegáramos. Desaparecería el esposo consentidor y cariñoso, y en su lugar, estaría el jefe de una división secreta especializada que cazaba y eliminaba a la gente que causaba daño a "inocentes" como Edward los llamaba.

Había sentido su alejamiento tan pronto como abordamos el avión. Se sentó frente a mí, lo más lejos que hemos estado en dos semanas. La conversación cesó casi inmediatamente, y pronto, estaba inmerso en su trabajo. Sabía que esperaba que me uniera a él en su lucha. Que trabajara con su hermana y otros miembros de la familia que se aseguraban que el dinero que se apropiaban se utilizara en la lucha de redes de pornografía infantil, desmantelar operaciones de esclavitud sexual, y ayudar a la gente que habían rescatado. No estaba segura de poder manejarlo, o siquiera cómo encajaría. Era una extraña. La esposa de Edward, pero aun así una extraña para toda esta gente.

¿Me aceptarían? ¿Lo decepcionaría?

"Bella."

Su voz me sacó abruptamente de mis pensamientos, y lo miré. Había terminado su trabajo y estaba sentado con una pierna cruzada sobre la otra, contemplándome como si esperara una respuesta.

"Sí, Edward. Lo siento. Creo que no escuché lo que estabas diciendo."

"Simplemente pregunté dónde estabas."

Confundida, le ofrecí una sonrisa. "Estoy aquí."

Descruzando sus piernas, se inclinó hacia adelante, quitando un mechón de cabello de mi rostro. "No, Bella, estás a miles de kilómetros de este avión, atrapada en un lugar sombrío en tu cabeza. Me gustaría que volvieras, y hablaras conmigo."

"Te estaba dejando trabajar."

Asintió, sus dedos aún subían y bajaban de forma relajante por mi mejilla. "Agradezco eso, pero terminé hace treinta minutos. He estado aquí, observándote y preguntándome por qué mi esposa está tan aterrorizada como para que esté destruyendo su ropa."

Bajé la vista asombrada. Tenía razón, estaba agarrando la tela de mi falda con tanta fuerza, que había rasgado la costura. Por si no fuera suficiente, mis manos habían restregado tanto la tela que estaba rota y desgastada.

"¡Lo siento mucho! No fue mi intención—"

"¡Isabella!"

Su tono brusco detuvo mis palabras. Se secaron en mi garganta al mirarlo, el miedo bajando por mi espalda.

Tomó mi rostro entre sus manos, sacudiendo su cabeza. "No me mires con temor, amor. Nunca tienes que temerme. Te amo, y eres mi vida."

Las lágrimas llenaron mis ojos, y con un gemido, desabrochó mi cinturón de seguridad y me puso en su regazo. Me rodeó con sus brazos, y dejó besos en mi cabeza.

Inhalé profundamente, su aroma calmándome. En sus brazos no había miedo, o preocupación. Solo él, solo nosotros.

"Lo siento, Bella. Sé que todo es todavía nuevo y atemorizante para ti. No tenía intenciones de trabajar en el vuelo a casa, pero Garrett me envió unos archivos, y tenía que revisarlos de inmediato. De otro modo desaparecería cuando llegáramos a casa, y quería que nuestra primera noche en la casa la pasáramos juntos."

"Está bien," susurré.

"Dime lo que te está perturbando tanto."

Eché mi cabeza hacia atrás, encontrando su mirada. Sus intensos ojos verdes estaban tiernos y preocupados—no había ira o crítica. Mi Edward estaba aquí.

"Me preocupa decepcionarte. Pasarme de la raya y provocar que te avergüences. No poder trabajar con tu hermana, o no agradarle. Nunca se acercó a mí la noche que nos casamos, o desde entonces. ¿Qué-qué pasa si hago algo que te disguste?"

Edward frunció el ceño. "Bella, ¿qué crees que soy? ¿Crees que te haría daño? ¿Crees que soy alguna clase de monstruo? Soy solo un hombre. Un hombre profundamente enamorado de su esposa. Nada va a pasar. Puede que discutamos. Si me enojo, lo superaremos. Si te hago enojar, será lo mismo. Las parejas pelean." Pasó un dedo bajo mis ojos, limpiando mis lágrimas. "Rose te aceptará. Se pone increíblemente nerviosa con la gente nueva, le agradarás con el tiempo. Deja que lo haga a su paso. Se acercará a ti cuando esté lista. Te ayudaré. Alice y Esme estarán ahí para ayudarte, también. Y si odias lo que ellas hacen, entonces puedes hacer algo más." Apretó mi nariz. "Necesito almorzar diariamente, y me dijiste que te encanta hornear. Sabes que me gusta lo dulce."

"Tú… nosotros… no seremos los mismos."

"¿Como éramos en la isla?"

"Sí."

"Sí y no. ¿Te tomaré en mis brazos y te besaré enfrente de mi equipo? ¿Jugaremos y te perseguiré por ahí? No. Pero no te ignoraré. Eres mi esposa, y como tal, demandas respeto. Soy sumamente discreto, y mis sentimientos por ti—los profundos e inquebrantables—quedarán entre nosotros. ¿Pero si me necesitas? ¿Si necesitas mis brazos y mis caricias? Todo lo que tienes que hacer es ir a buscarme. Cerrar mi puerta y decírmelo en privado. Todo lo que quieras es tuyo."

Hizo una pausa, mirándome, luego agachó su cabeza y rozó sus labios sobre los míos. "Solo le muestro fortaleza a mi equipo, Bella. Aunque algunos son miembros de la familia, sigo siendo su jefe. Ellos no ven el lado privado de Edward a menos que se los permita—lo que es raro. Pero tú, amor, tú tienes todo de mí. Cuando estoy haciendo negocios, hago lo que tengo que hacer a fin de mantener mi rol, pero en privado, soy tuyo. Mi corazón siempre es tuyo, incluso cuando estoy en otra parte. No permitas que la fachada que tengo que utilizar te haga pensar de otra forma." Dejó otro beso en mi boca. "Nunca olvides lo que significas para mí. Siempre puedes hablar conmigo. Quiero saber lo que estás pensando y sintiendo."

Sus labios se curvearon. "A menos, por supuesto, que esté en una reunión y tú decidas entonces gritarme sobre no atinarle al cesto de la ropa sucia con mis calcetines."

Una pequeña risita escapó de mis labios. Él me sonrió en respuesta, para luego ponerse serio.

"Lo que hago es peligroso, Bella. Es una de las razones por las que creí que nunca me casaría. No quería poner en peligro a nadie. No tenía ninguna debilidad de la que alguien se aprovechara. Pero tú cambiaste eso. Mi mayor miedo es que se sepa lo profundamente enamorado que estoy de ti, y te conviertas en un blanco por mí. Lo que hago, lo que mi equipo hace es un secreto tan bien guardado, que solo un puñado de personas sabe a ciencia cierta que somos reales. Hay habladurías y rumores, pero nada lleva a mí directamente. Quiero mantenerlo así, ahora más que nunca. Y tomaré todas las precauciones."

"Entonces, cuando sean negocios o en público, ¿serás distante?"

"¿Puedes soportarlo? ¿A sabiendas que lo hago por tu seguridad?"

"¿Y cuándo estemos solos?"

"Estaré cerca. Solo sé consciente de nuestro entorno cuando haya otras personas." Suspiró. "Como descubrí con Alec, existen aquellos en los que no se puede confiar."

"Entiendo."

"Aun así, todavía te ves muy triste."

"Me gusta tomar tu mano y besarte siempre que quiera."

"Puedes tomar mi mano. Puedo mantenerte cerca de mí. Eso parecería algo natural en mi mundo. Pero los besos, no."

"¿Me lo compensarás?"

Agachó su cabeza. "En toda oportunidad que tenga."

"Bien entonces."

~oOo~

La casa bullía de actividad cuando llegamos. Me aseguré de seguir las señales de Edward cuando dejamos el avión. Me ofreció su mano para ayudarme a descender los escalones y una vez más para entrar en el coche, luego me quedé sentada mientras él hablaba con el conductor. Cuando entró junto a mí, llevó mi mano a sus labios elogiándome en un murmullo. "Esa es mi chica."

Carlisle y Esme estaban ahí para recibirnos cuando llegamos a casa, nos abrazaron. Carlisle asintió, satisfecho con lo que vio. "Te ves bien, Bella."

Encontré la mirada divertida de Edward y sonreí. "Estoy bien."

"Trajimos la cena, para que no tengan que preocuparse por eso."

"¿Dónde está la señora Cope?"

Carlisle frunció el ceño. "Tuvo un ataque al corazón hace dos días, Edward."

"¿Por qué no se me informó?"

"Ella está bien y descansando cómodamente. Me suplicó que no arruinara tu viaje. Me dijo que nunca te relajas lo suficiente, y quería que estuvieras con tu pequeño ángel tanto tiempo como fuera posible. Acepté respetar sus deseos ya que regresarías hoy y ella estaba mucho mejor."

"Deberíamos ir a verla, Edward."

"Sí. En cuanto desempaquemos y nos instalemos. ¿Está recibiendo atención privada? ¿Hay algo más que necesite?"

"No, me aseguré que tuviera lo mejor de todo. No volverá a trabajar por un tiempo, e incluso entonces, será limitado."

"Tengo que contratar a una nueva ama de llaves."

"No, yo me haré cargo de la casa, Edward."

Frunció el ceño. "No quiero que hagas quehaceres domésticos, Bella."

Me eché a reír. "La señora Cope tiene un equipo que hace los quehaceres domésticos todas las semanas—ella los supervisa. Pero puedo cocinar y hacer las compras. Y cuando vuelva, puedo ayudarla." Puse mi mano sobre su brazo. "Me gustaría cuidar de mi esposo de esa forma."

Sus ojos brillaron bajo la luz y se agachó. "Serás bien recompensada, mi esposa."

Mordí mi labio e intenté no notar las sonrisas en los rostros de Carlisle y Esme.

"Lo espero con ansias."

La cena fue agradable, y comencé a relajarme. Edward no estaba ni de cerca igual de cariñoso, pero seguía cercano. Y supe que en cuanto estuviéramos solos, su lado tierno saldría con toda su fuerza. Tenía la esperanza que su lado demandante y posesivo también hiciera su aparición.

Él y Carlisle se escabulleron después de la cena para una rápida charla, y Esme y yo guardamos lo que sobró y bebimos un poco de café.

"Edward se ve muy feliz. Al igual que tú."

"Lo estoy. Espero que él también lo esté. Se lo merece," agregué en voz baja.

Me sonrió mientras me observaba. "Lo amas," declaró con una amplia sonrisa.

"Sí."

"Y él finalmente encontró el amor con alguien—tú."

Deslicé mi dedo sobre la madera oscura de la mesa. "Sí," respondí bajito. "Él me ama."

"Estoy feliz. Sé que no es una vida fácil la que él vive, Bella, pero contigo en ella, encontrará la felicidad."

"Gracias."

"Te tomará algo de tiempo adaptarte, pero estarás bien. Recuerda, el hombre que amas tiene muchos rostros, y aunque puede que no te agraden todos, él está ahí, sin importar qué. Creo que Edward será un buen esposo para ti."

"Lo es."

Inclinándose hacia adelante, palmeó mi mano. "Si hay algo en lo que pueda ayudarte, dímelo. Recuerdo lo abrumador que fue todo esto cuando me casé con Carlisle. Sabía en lo que me estaba metiendo, sin embargo, algunas veces amenazaba con abrumarme. Todo esto se te ha impuesto."

"¿Cómo lo manejaste?"

"Confíe en él. Aprendí cómo separar las dos vidas, y ser lo que él necesitaba que fuera en ambas. Él también tuvo que ajustar su forma de pensar, así que aprendimos juntos." Se rio entre dientes. "Tuvimos muchas discusiones impresionantes, y después, algunos momentos muy intensos de reconciliación."

Me uní a su risa. Luego me puse seria.

"A Edward le preocupa mi seguridad. Que pudiera convertirme en una debilidad para él."

Asintió. "Todos tienen ese temor. Emmett, Jasper, Carlisle. Imagino que dada la posición de Edward, sería mucho más. Sigue su guía, haz lo que te pida, y estarás bien."

"Él esperaba que pudiera trabajar con ustedes."

"Nos encantaría eso. Es muy gratificante ver lo que podemos hacer por aquellos que realmente lo necesitan. Un par de manos extra siempre es bienvenido."

Se puso de pie. "Concéntrate en tu matrimonio, y la casa por un tiempo. Puedo orientarte, y más adelante podemos hablar al respecto. Puedes hablar con Alice y Rose, y luego decidir."

Recogió su taza. "Te ves cansada. Ve a terminar de desempacar. Iré por Carlisle y enviaré a Edward arriba tan pronto como sea posible. Estoy segura que odia estar lejos de ti—incluso por poco tiempo."

Le sonreí con tristeza. Sabía que ya no podía tenerlo todo el tiempo. "Es momento de volver a la realidad."

Me abrazó, su suave aroma floral me envolvió, recordándome al gentil abrazo de una madre.

"Todo estará bien. Te lo prometo."

Subí las escaleras, esperando que ella tuviera razón.


Vuelven a la realidad, y es obvio que no será fácil para Bella adaptarse, pero al menos Edward está siendo comprensivo con ella, y ahora también tiene el apoyo de Esme y de Alice. En cuanto a Edward, es comprensible que no quiera demostrar frente a otros lo que siente por Bella porque realmente podría convertirse en su debilidad. Espero que hayan disfrutado del capítulo, el primero fue un OS por eso estaba tan largo, pero Melanie (Edward's Eternal) decidió alargarlo un poco. Son 10 capítulos en total, así que no tardaremos mucho en terminarlo, sobre todo si siguen correspondiendo como lo hicieron en el primer capítulo. Así que, usen el cuadrito debajo de este capítulo, escriban unas cuantas palabras, como qué les pareció el capi, qué fue lo que más les gustó y envíenlo. No tienen que estar registrados para dejar review ;) No olviden que sus reviews nos alientan a seguir haciendo esto para su diversión, con ellos son USTEDES los que mantienen vivo el fandom y marcan el ritmo de actualización.

Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: liduvina, Leah De Call, kaja0507, AlyciaCullen, Jazmin96, calvialexa, camilitha cullen, Mariecullen78, Genesis, Elizabeth Marie Cullen, cary, Karen, somas, YessyVL13, SullyYM, injoa, Tecupi, Aidee Bells, glow0718, Melins, carlita16, tokita1796, Manligrez, Smedina, PRISOL, almacullenmasen, Melany, Vrigny, Lady Grigori, Zafirocullen22, dana masen cullen, ALEJANDRA MASEN CULLEN, Bertlin, Techu, Lissette, marieisahale, Kimm, EmmaBe, Liz Vidal, alejandra1987, jupy, Car Cullen Stewart Pattinson, selenne88, Alma Figueroa, Sheei Luquee, Paola Barresi, Patts, piligm, nataliastewart, Karina Jimenez, Ali-Lu Kuran Hale, saraipineda44, Kabum, May Cullen M, torrespera172, bbluelilas, Brenda Cullenn, Lizdayanna, Johanna22, Kabum, Moni, Laura Camila, Iza, Adriu, freedom2604, tulgarita, Katie D.B, maries24, cavendano13, EriCastelo, Pam Malfoy Black, aliceforever85, Tata XOXO, lagie, BereB, angryc, calia19, JessMel, rjnavajas, patymdn, myaenriquez02, miop, Say's, Kriss21, Adriana Molina, Mafer, Sindey Uchiha Hale Malfoy, Yoliki, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo, ¿cuándo? DEPENDE DE USTEDES.