Hola a todos mis queridos lectores. Bueno, hoy les traigo un nuevo capítulo de está hermosa historia y bueno, me base en un manga que leí para hacer este capítulo nuevo. Espero que les agrade, pues esté capítulo tendrá continuación cronológica aunque no en orden, ¿qué quiero decir? Bueno, el final continua pero lo publicar después.

-Mentiras. -

Rito y Lala caminaban junto a las dos hermanas gemelas de esta última, Momo y Nana. Lala tomaba a Rito de la mano izquierda y de la derecha le tomaba su hermana, Mikan, quien iba con ellos. También iba Némesis quien tomaba a Rito por la espalda, aunque su expresión era de miedo.

¿Cuánto falta para llegar a la pastelería? – preguntó Nana un poco cansada.

Lala sólo volteó y sonrió, ya estaban cerca del lugar al que iban. Rito por su lado sabía que batallaría con Nana, así que llamó a Mea quien los estaba esperando al lugar al que iban.

¿Por qué tiemblas tanto Némesis? – preguntó Momo molestando a la morena quien le dio una mirada de enojo. - ¿Acaso no te gustan los pasteles? – Sí, la princesa Momo disfrutaba de molestar a su rival de esa manera.

Cierto, ¿por qué tiemblas? – preguntó Nana mirando a Némesis quien sólo ocultó su rostro en la espalda de su Rito.

De repente se pararon frente a un hospital. Nana miraba confundida, ¿por qué se pararon en frente de ese lugar? Momo estaba en las mismas mientras Mikan reía por la ingenuidad de las dos y el plan de Lala y su hermano mayor para traerlas a ese lugar. Némesis por su lado trago grueso, ella no le gustaban los lugares así.

Tengo miedo. – le dijo ella a Rito quien volteó a verla. Tan frágil, maldecía a las personas que la torturaron y le dijeron esas cosas. – No quiero pasar por eso de nuevo. – era una suerte que, al pasar mucho tiempo en el cuerpo de Rito, ella podía hablarle mentalmente al chico que más la quiere.

Rito sólo le sonrió y soltó a Lala para despeinar un poco a Némesis. Ella no podía creer lo que vio en los sueños de ella cuando se presentó frente a todos. Ojalá hubiera estado en ese lugar su padre para ayudarla a ella como a sus hermanas, Yami y Mea.

Bueno, creo que es hora de que le digan la verdad a Nana y Momo. – Procedió Mikan mientras soltaba a su hermano.

¿Verdad? – Dijeron al unísono las gemelas.

Sí, saben… desde que llegaron a la Tierra me percaté que no traían vacunas. – comenzó Rito mientras seguía abrazado por Némesis.

Y yo, pues al contraer gripe hice algunas locuras. – siguió Lala mientras se sonrojo un poco al recordar el alboroto de sus personalidades hace ya bastante tiempo. Momo y Nana estaban uniendo los hilos para darse cuenta a lo que su hermana mayor quería llegar. – Y pues lo pensé muy bien junto a Rito y nuestros padres… -

No me digas que… - decía Momo un poco sorprendida a diferencia de su hermana Nana.

No lo harán, ¿verdad? – decía Nana temblando como Némesis.

Así es, les aplicarán las vacunas a las cinco. – dijo Lala sonriente mientras Peke le ponía un traje de doctora. Momo sólo rio nerviosamente ya que sabía el porqué del engaño. Miró a Nana, ella estaba temblando, odiaba a los doctores, odiaba que la vieran y sobre todo lo demás, odiaba las inyecciones.

Justo cuando Nana iba a escapar Momo la tomo de su cola provocando que la segunda princesa chocase contra Rito, recostando su cabeza en el pecho de este. Momo sonreía viendo a Nana así, y más cuando Rito se puso blanco al sentir como los brazos de Nana lo rodearon.

Oye. – dijo Némesis ya que Nana le despeino un poco.

Por favor… Momo… basta… - decía ella entre lágrimas y con sonrojo evidente.

No, debes de vacunarte. – respondió con un tono de malicia la princesa. - ¿Verdad hermana? –

Así es Nana. – Respondía alegre Lala mientras Nana miraba con desprecio a Momo. Después sintió como alguien acariciaba su cabeza, este alguien fue Rito.

Ya tranquila, una vez que te pongan la vacuna prometo llevarte a donde sea. – dijo él. Nana dudo… pero creía en él. Si lloraba este día al otro, podía pasársela bien sólo con su bestia. Momo soltó a Nana despacio, deseaba ver cómo iba su plan. Ella no se despegó de él. - ¿Te gusta la idea? –

Todos esperaron la respuesta de Nana.

Creo que te daré una oportunidad. – expresó ella sin separarse de él.